{"id":4243,"date":"2021-09-06T00:26:14","date_gmt":"2021-09-06T06:26:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4243"},"modified":"2021-09-01T12:28:53","modified_gmt":"2021-09-01T18:28:53","slug":"lectio-lun-6-sep-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4243","title":{"rendered":"Lectio lun, 6 sep 2021"},"content":{"rendered":"\n<h1><em>Tiempo\nOrdinario<\/em><\/h1>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, t\u00fa que\nte has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, m\u00edranos siempre\ncon amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la\nlibertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Lucas 6,6-11<\/h2>\n\n\n\n<p>Un\ns\u00e1bado, Jes\u00fas entr\u00f3 en la sinagoga y se puso a ense\u00f1ar. Hab\u00eda all\u00ed un hombre\nque ten\u00eda la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando\na Jes\u00fas para ver si curaba en s\u00e1bado y tener as\u00ed de qu\u00e9 acusarlo. Pero Jes\u00fas,\nconociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada:\n\u00abLev\u00e1ntate y ponte ah\u00ed en medio\u00bb. El hombre se levant\u00f3 y se puso en\nmedio. Entonces Jes\u00fas les dijo: \u00abLes voy a hacer una pregunta: \u00bfQu\u00e9 es lo\nque est\u00e1 permitido hacer en s\u00e1bado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar\ncon ella?\u00bb Y despu\u00e9s de recorrer con la vista a todos los presentes, le\ndijo al hombre: \u00abExtiende la mano\u00bb. \u00c9l la extendi\u00f3 y qued\u00f3 curado.\nLos escribas y fariseos se pusieron furiosos y discut\u00edan entre s\u00ed lo que le\niban a hacer a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<h2>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>Contexto.\nNuestro pasaje presenta a Jes\u00fas curando a un hombre que ten\u00eda una mano seca. A\ndiferencia del contexto de los cap. 3-4 en los que Jes\u00fas aparece solo, aqu\u00ed\nJes\u00fas aparece rodeado de sus disc\u00edpulos y de las mujeres que lo acompa\u00f1aban. En\nlos primeros tramos de este camino encontrar\u00e1 el lector diversos modos de\nescuchar la palabra de Jes\u00fas por parte de los que lo siguen que en definitiva\npodr\u00edan sintetizarse en dos experiencias que reclaman a su vez dos tipos de\naproximaci\u00f3n a Jes\u00fas: el de Pedro (5,1-11) y el del centuri\u00f3n (7,1-10). El\nprimero encuentra a Jes\u00fas que, despu\u00e9s de la pesca milagrosa, lo invita a ser\npescador de hombres, y cae despu\u00e9s de rodillas ante Jes\u00fas: \u201cAl\u00e9jate de m\u00ed,\nSe\u00f1or, que soy un hombre pecador\u201d (5,8). El segundo no tiene ninguna comunicaci\u00f3n\ndirecta con Jes\u00fas: ha o\u00eddo hablar muy bien sobre Jes\u00fas y le env\u00eda\nintermediarios para pedirle la curaci\u00f3n de su criado que est\u00e1 muriendo; pide\nalgo no para s\u00ed, sino para una persona muy querida. La figura de Pedro\nrepresenta la actitud del que, sinti\u00e9ndose pecador, pone su obrar bajo el\ninflujo de la Palabra de Jes\u00fas. El centuri\u00f3n, mostrando su solicitud por el\ncriado, aprende a escuchar a Dios. Pues bien, la curaci\u00f3n del hombre que tiene\nuna mano seca se coloca entre estas v\u00edas o actitudes que caracterizan la\nitinerancia de la vida de Jes\u00fas. El hecho milagroso se produce en un contexto\nde debate o controversia: las espigas arrancadas en s\u00e1bado y una curaci\u00f3n\ntambi\u00e9n en s\u00e1bado, precisamente la mano seca. Entre las dos discusiones, la\npalabra de Jes\u00fas juega un papel crucial: \u201cEl Hijo del hombre es se\u00f1or del\ns\u00e1bado\u201d (6,5). Yendo a nuestro pasaje, pregunt\u00e9monos qu\u00e9 significa esta mano\nseca? Es s\u00edmbolo de la salvaci\u00f3n del hombre que es conducido a su situaci\u00f3n\noriginal, la de la creaci\u00f3n. Adem\u00e1s, la mano derecha expresa el obrar humano.\nJes\u00fas devuelve a este d\u00eda de la semana, el s\u00e1bado, su m\u00e1s profundo sentido: es\nel d\u00eda de la alegr\u00eda, de la restauraci\u00f3n, y no de la limitaci\u00f3n. El s\u00e1bado que\nJes\u00fas presenta es el s\u00e1bado mesi\u00e1nico, no el s\u00e1bado legalista; las curaciones\nrealizadas por \u00e9l son signos del tiempo mesi\u00e1nico, de la restauraci\u00f3n y\nliberaci\u00f3n del hombre.<\/li><li>Din\u00e1mica del\nmilagro. Lucas pone ante Jes\u00fas a un hombre con una mano sin fuerza, seca,\nparalizada. Nadie se interesa por pedir su curaci\u00f3n y menos a\u00fan el directamente\ninteresado. Pero la enfermedad no era s\u00f3lo un problema individual, sino que sus\nefectos repercuten en toda la comunidad. En nuestro relato no emerge tanto el\nproblema de la enfermedad sino m\u00e1s bien su relaci\u00f3n con el s\u00e1bado. Jes\u00fas es criticado\nporque ha curado en s\u00e1bado. La diferencia con los fariseos consiste en que\n\u00e9stos, en el d\u00eda de s\u00e1bado, no act\u00faan en base al mandamiento del amor que es la\nesencia de la ley. Jes\u00fas, despu\u00e9s de ordenar al hombre ponerse en el centro de\nla asamblea, hace una pregunta decisiva: \u201c\u00bfes l\u00edcito o no curar en s\u00e1bado?\u201d.\nLos espacios para la respuesta son reducidos: curar o no curar, o sea, curar o\ndestruir (v.9). Imagin\u00e9monos la dificultad de los fariseos: hab\u00eda que excluir\nque en s\u00e1bado se pudiese hacer el mal o conducir al hombre a la perdici\u00f3n y\nmenos a\u00fan curar ya que ayudar en s\u00e1bado estaba permitido s\u00f3lo en casos de\nextrema necesidad. Los fariseos se sienten provocados, lo cual excita su\nagresividad. Aparece como evidente que la intenci\u00f3n de Jes\u00fas al curar en s\u00e1bado\nes procurar el bien del hombre, en primer lugar el que est\u00e1 enfermo. Esta\nmotivaci\u00f3n de amor nos invita a reflexionar sobre nuestro comportamiento y a\nfundamentarlo en el de Jes\u00fas, que salva. Jes\u00fas no presta atenci\u00f3n s\u00f3lo a la\ncuraci\u00f3n del enfermo, sino que est\u00e1 tambi\u00e9n interesado por la de sus\nadversarios: corarlos de su torcida actitud al observar la ley; observar el\ns\u00e1bado sin reanimar al pr\u00f3jimo de sus enfermedades no est\u00e1 en conformidad con\nlo que Dios quiere. Para el evangelista, la funci\u00f3n del s\u00e1bado es hacer el\nbien, salvar como Jes\u00fas hace en su vida terrena.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>\u00bfTe sientes\nurgido las palabras de Jes\u00fas? \u00bfC\u00f3mo te comprometes en tu servicio a la vida?\n\u00bfSabes crear condiciones para que el otro viva mejor?<\/li><li>\u00bfSabes poner\nen el centro de tu atenci\u00f3n a todos los hombres y a sus necesidades?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Se alegrar\u00e1n\nlos que se acogen a ti, gritar\u00e1n alborozados por siempre; t\u00fa los proteger\u00e1s, en\nti disfrutar\u00e1n los que aman tu nombre. (Sal 5,12)<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or, t\u00fa que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, m\u00edranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4243\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-16r","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4243"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4243"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4243\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4244,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4243\/revisions\/4244"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}