{"id":4249,"date":"2021-09-09T00:34:10","date_gmt":"2021-09-09T06:34:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4249"},"modified":"2021-09-01T12:37:03","modified_gmt":"2021-09-01T18:37:03","slug":"lectio-jue-9-sep-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4249","title":{"rendered":"Lectio jue, 9 sep 2021"},"content":{"rendered":"\n<h1><em>Tiempo\nOrdinario<\/em><\/h1>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, t\u00fa que\nte has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, m\u00edranos siempre\ncon amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la\nlibertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Lucas 6,27-38<\/h2>\n\n\n\n<p>En aquel\ntiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abAmen a sus enemigos, hagan el bien a\nlos que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los\ndifaman. Al que te golpee en una mejilla, pres\u00e9ntale la otra; al que te quite\nel manto, d\u00e9jalo llevarse tambi\u00e9n la t\u00fanica. Al que te pida, dale; y al que se\nlleve lo tuyo, no se lo reclames. Traten a los dem\u00e1s como quieran que los\ntraten a ustedes; porque si aman s\u00f3lo a los que los aman, \u00bfqu\u00e9 hacen de\nextraordinario? Tambi\u00e9n los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien\ns\u00f3lo a los que les hacen el bien, \u00bfqu\u00e9 tiene de extraordinario? Lo mismo hacen\nlos pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, \u00bfqu\u00e9 hacen de\nextraordinario? Tambi\u00e9n los pecadores prestan a otros pecadores, con la\nintenci\u00f3n de cobr\u00e1rselo despu\u00e9s. Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan\nel bien y presten sin esperar recompensa. As\u00ed tendr\u00e1n un gran premio y ser\u00e1n\nhijos del Alt\u00edsimo, porque \u00e9l es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean\nmisericordiosos, como su Padre es misericordioso. No juzguen y no ser\u00e1n\njuzgados; no condenen y no ser\u00e1n condenados; perdonen y ser\u00e1n perdonados; den y\nse les dar\u00e1: recibir\u00e1n una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en\nlos pliegues de su t\u00fanica. Porque con la misma medida con que midan, ser\u00e1n\nmedidos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>El evangelio\nde hoy nos presenta la segunda parte del \u201cSerm\u00f3n de la Planicie\u201d. En la primera\nparte (Lc 6,20-26), Jes\u00fas se dirig\u00eda a los disc\u00edpulos (Lc 6,20). En la segunda\nparte (Lc 6,27-49), se dirige a \u201clos que me escuch\u00e1is\u201d, esto es, aquella\nmultitud inmensa de pobres y de enfermos, llegada de todos los lados (Lc\n6,17-19).<\/li><li>Lucas\n6,27-30: \u00a1Amar a los enemigos! Las palabras que Jes\u00fas dirige a este pueblo son\nexigentes y dif\u00edciles: amar a los enemigos, no maldecir, ofrecer la otra\nmejilla a quien te hiera en una, no reclamar cuando alguien toma lo que es\ntuyo. Tomadas al pie de la letra, estas frases parecen favorecer a los ricos\nque roban. Pero ni siquiera Jes\u00fas las observ\u00f3 al pie de la letra. Cuando el\nsoldado le hiri\u00f3 en la mejilla, no ofreci\u00f3 la otra, sino que reaccion\u00f3 con\nfirmeza: \u201cSi habl\u00e9 mal, \u00a1pru\u00e9balo! Y si no \u00bfpor qu\u00e9 me golpeas?\u201d (Jn 18,22-23).\nEntonces, \u00bfc\u00f3mo entender estas palabras? Los vers\u00edculos siguientes nos ayudan a\nentender lo que Jes\u00fas quiere ense\u00f1arnos.<\/li><li>Lucas\n6,31-36: \u00a1La Regla de Oro! Imitar a Dios. Dos frases de Jes\u00fas ayudan a entender\nlo que \u00e9l quiere ense\u00f1ar. La primera frase es la as\u00ed llamada Regla de Oro:\n\u00ab\u00a1Y tratad a los hombres como quer\u00e9is que ellos os traten!\u201d (Lc 6,31). La\nsegunda frase es: \u00ab\u00a1Sed compasivo como vuestro Padre celestial es\ncompasivo!\u00bb (Lc 6,36). Estas dos frases muestran que Jes\u00fas no quiere\ninvertir sencillamente la situaci\u00f3n, pues nada cambiar\u00eda. Quiere cambiar el\nsistema. Lo Nuevo que el quiere construir nace de la nueva experiencia de Dios\ncomo Padre lleno de ternura que \u00a1acoge a todos! Las palabras de amenaza contra\nlos ricos no pueden ser ocasi\u00f3n para que los pobres se venguen. Jes\u00fas manda\ntener una actitud contraria: \u201c\u00a1Amar a vuestros enemigos!\u00bb El amor no puede\ndepender de lo que recibimos del otro. El verdadero amor tiene que querer\ntambi\u00e9n el bien del otro, independientemente de que \u00e9l o ella hagan por m\u00ed. El\namor tiene que ser creativo, pues as\u00ed es el amor de Dios para nosotros:\n\u00ab\u00a1Sed compasivos como el Padre celestial es compasivo!\u00bb. Mateo dice\nlo mismo con otras palabras: \u201cSed perfectos como vuestro Padre celestial es\nperfecto\u201d (Mt 5,48). Nunca nadie podr\u00e1 llegar a decir: Hoy he sido perfecto\ncomo el Padre celestial es perfecto. He sido compasivo como el Padre celestial\nes compasivo\u201d. Estaremos siempre por debajo del list\u00f3n que Jes\u00fas puso ante\nnosotros.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>En el evangelio de Lucas, la Regla de Oro dice: \u00ab\u00a1Y\ntodo lo que ustedes desear\u00edan de los dem\u00e1s, h\u00e1ganlo con ellos\u201d y a\u00f1ade: \u201cPues\nen esto consisten la Ley y los Profetas\u00bb (Mt 7,12). Pr\u00e1cticamente todas\nlas religiones del mundo tienen la misma Regla de oro con formulaciones\ndiversas. Se\u00f1al de que aqu\u00ed se expresa una intuici\u00f3n o un deseo universal que\nnace del fondo del coraz\u00f3n humano.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Lucas\n6,37-38: Porque con la medida con que mid\u00e1is se os medir\u00e1. \u201cNo juzgu\u00e9is y no\nser\u00e9is juzgados, no conden\u00e9is y no ser\u00e9is condenados; perdonad y ser\u00e9is\nperdonados. Dad y se os dar\u00e1; una medida buena, apretada, remecida, rebosante\npondr\u00e1n en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que mid\u00e1is\nse os medir\u00e1\u201d. Son cuatro consejos: dos de forma negativa: no juzgar, no\ncondenar; y dos de forma positiva: perdonar y dar con medida abundante. Cuando\ndice \u201cy se os dar\u00e1\u201d, Jes\u00fas alude al tratamiento que Dios quiere tener con\nnosotros. Pero cuando nuestra manera de tratar a los otros es mezquina, Dios no\npuede usar la medida abundante y rebosante que a El le gustar\u00eda usar.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Celebrar la visita de Dios. El Serm\u00f3n de la Planicie o Serm\u00f3n del Monte, desde su comienzo, lleva a los oyentes a optar, a una opci\u00f3n a favor de los pobres. En el Antiguo Testamento, varias veces, Dios coloc\u00f3 a la gente ante la misma opci\u00f3n de bendici\u00f3n o de maldici\u00f3n. La gente ten\u00eda la libertad de escoger. \u00abTe puse delante la vida o la muerte, la bendici\u00f3n o la maldici\u00f3n. Escoge, por tanto, la vida, para que vivas t\u00fa y tu descendencia\u00bb (Dt 30,19). No es Dios quien condena, sino que la gente misma seg\u00fan la opci\u00f3n que har\u00e1 entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal. Estos momentos de opci\u00f3n son los momentos de la visita de Dios a su gente (G\u00e9n 21,1; 50,24-25; Ex 3,16; 32,34; Jer 29,10; Sal 59,6; Sal 65,10; Sal 80,15, Sal 106,4). Lucas es el \u00fanico evangelista que emplea esta imagen de la visita de Dios (Lc 1,68. 78; 7,16; 19,44; He 15,16). Para Lucas Jes\u00fas es la visita de Dios que coloca a la gente ante la posibilidad de escoger la bendici\u00f3n o la maldici\u00f3n: \u201c\u00a1Bienaventurados vosotros los pobres!\u00bb y \u00ab\u00a1Ay de vosotros, los ricos!\u00bb Pero la gente no reconoce la visita de Dios (Lc 19,44). <\/p>\n\n\n\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>\u00bfSer\u00e1 que\nmiramos la vida y a las personas con la misma mirada de Jes\u00fas?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 quiere\ndecir hoy \u201cser misericordioso como el Padre celestial es misericordioso\u00bb?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>T\u00fa me\nescrutas, Yahv\u00e9, y me conoces; sabes cu\u00e1ndo me siento y me levanto, mi\npensamiento percibes desde lejos; de camino o acostado, t\u00fa lo adviertes,\nfamiliares te son todas mis sendas. (Sal 139,1-3)<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or, t\u00fa que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, m\u00edranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4249\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-16x","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4249"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4249"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4249\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4250,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4249\/revisions\/4250"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}