{"id":4275,"date":"2021-09-21T00:20:19","date_gmt":"2021-09-21T06:20:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4275"},"modified":"2021-09-04T11:22:23","modified_gmt":"2021-09-04T17:22:23","slug":"lectio-mar-21-sep-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4275","title":{"rendered":"Lectio mar, 21 sep 2021"},"content":{"rendered":"\n<h1><em>Tiempo\nOrdinario<\/em><\/h1>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Padre de\nbondad, que por la gracia de la adopci\u00f3n nos has hecho hijos de la luz;\nconc\u00e9denos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el\nesplendor de la verdad. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo\n9,9-13<\/h2>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas vio\na un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le\ndijo: \u00abS\u00edgueme\u00bb. \u00c9l se levant\u00f3 y lo sigui\u00f3. <\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s,\ncuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se\nsentaron tambi\u00e9n a comer con Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos. Viendo esto, los fariseos\npreguntaron a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 su Maestro come con publicanos y\npecadores?\u00bb Jes\u00fas los oy\u00f3 y les dijo: \u00abNo son los sanos los que\nnecesitan de m\u00e9dico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que\nsignifica: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a\nlos justos, sino a los pecadores\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<h2>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>El Serm\u00f3n de\nla Monta\u00f1a ocupa los cap\u00edtulos de 5 a 7 del Evangelio de Mateo. La parte\nnarrativa de los cap\u00edtulos 8 y 9 tiene como finalidad mostrar c\u00f3mo Jes\u00fas\npracticaba lo que acababa de ense\u00f1ar. En el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3\nla acogida (Mt 5,23-25.38-42.43). Ahora, \u00e9l mismo la practica al acoger a\nleprosos (Mt 8,1-4), extranjeros (Mt 8,5-13), mujeres (Mt 8,14-15), enfermos\n(Mt 8,16-17), endemoniados (Mt 8,28-34), paral\u00edticos (Mt 9,1-8), publicanos (Mt\n9,9-13), personas impuras (Mt 9,20-22), etc. Jes\u00fas rompe con las normas y\ncostumbres que exclu\u00edan y divid\u00edan a las personas, esto es, el miedo y la falta\nde fe (Mt 8,23-27) y las leyes de pureza (9,14-17), e indica claramente cu\u00e1les\nson las exigencias de quienes quieren seguirle. Tienen que tener el valor de\nabandonar muchas cosas (Mt 8,18-22). As\u00ed, en las actitudes y en la pr\u00e1ctica de\nJes\u00fas, aparece en qu\u00e9 consisten el Reino y la observancia perfecta de la Ley de\nJes\u00fas.<\/li><li>Mateo 9,9: El\nllamado para seguir a Jes\u00fas. Las primeras personas llamadas a seguir a Jes\u00fas\nfueron cuatro pescadores, todos jud\u00edos (Mt 4,18-22). Ahora Jes\u00fas llama a un\npublicano, considerado pecador y tratado como impuro por las comunidades m\u00e1s\nobservantes de los fariseos. En los dem\u00e1s evangelios, este publicano se llama\nLev\u00ed. Aqu\u00ed su nombre es Mateo, que significa don de Dios o dado por Dios. Las\ncomunidades, en vez de excluir al publicano como impuro, deben considerarlo\ncomo un Don de Dios para la comunidad, pues su presencia hace que la comunidad\nse vuelva \u00a1se\u00f1al de salvaci\u00f3n para todos! Como los primeros cuatro llamados,\nas\u00ed el publicano Mateo deja todo lo que tiene y sigue a Jes\u00fas. El seguimiento\nde Jes\u00fas exige ruptura. Mateo deja su despacho de impuestos, su fuente de\nrenta, y sigue a Jes\u00fas.<\/li><li>Mateo 9,10:\nJes\u00fas se sienta en la mesa con los pecadores y los publicanos. En aquel tiempo,\nlos jud\u00edos viv\u00edan separados de los paganos y de los pecadores y no com\u00edan con\nellos en la misma mesa. Los jud\u00edos cristianos ten\u00edan que romper este\naislamiento y crear comuni\u00f3n con los paganos e impuros. Fue esto lo que Jes\u00fas\nense\u00f1\u00f3 en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, como expresi\u00f3n del amor universal de Dios\nPadre (Mt 5,44-48). La misi\u00f3n de las comunidades era ofrecer un lugar a los que\nno ten\u00edan lugar. En algunas comunidades, las personas venidas del paganismo,\na\u00fan siendo cristianas, no eran aceptadas en la misma mesa (cf. Hec 10,28; 11,3;\nGal 2,12). El texto del evangelio de hoy indica c\u00f3mo Jes\u00fas com\u00eda con publicanos\ny pecadores en la misma casa y en la misma mesa.<\/li><li>Mateo 9,11:\nLa pregunta de los fariseos. A los jud\u00edos estaba prohibido sentarse en la mesa\ncon publicanos y paganos, pero Jes\u00fas no presta atenci\u00f3n a esto, por el\ncontrario, confraterniza con ellos. Los fariseos, viendo la actitud de Jes\u00fas,\npreguntan a los disc\u00edpulos: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 vuestro maestro come con los recaudadores\nde impuestos y con los pecadores?\u00bb Esta pregunta puede ser interpretada\ncomo expresi\u00f3n del deseo de \u00e9stos, que quieren saber porqu\u00e9 Jes\u00fas act\u00faa as\u00ed.\nOtros interpretan la pregunta como una cr\u00edtica de los comportamientos de Jes\u00fas,\npues durante m\u00e1s de quinientos a\u00f1os, desde el tiempo del cautiverio en\nBabilonia hasta la \u00e9poca de Jes\u00fas, los jud\u00edos hab\u00edan observado las leyes de\npureza. Esta observancia secular se volvi\u00f3 para ellos una fuerte se\u00f1al de\nidentidad. Al mismo tiempo, era factor de su separaci\u00f3n en medio de los otros\npueblos. As\u00ed, por las causas de las leyes de pureza, no pod\u00edan ni consegu\u00edan\nsentarse en la mesa para comer con los paganos. Comer con los paganos\nsignificaba volverse impuro Los preceptos de la pureza eran rigurosamente\nobservados, tanto en Palestina como en las comunidades judaicas de la Di\u00e1spora.\nEn la \u00e9poca de Jes\u00fas, hab\u00eda m\u00e1s de quinientos preceptos para guardar la pureza.\nEn los a\u00f1os setenta, \u00e9poca en que Mateo escribe, este conflicto era muy actual.<\/li><li>Mateo\n9,12-13: Misericordia quiero y no sacrificios. Jes\u00fas oye la pregunta de los\nfariseos a los disc\u00edpulos y responde con dos aclaraciones. La primera est\u00e1\nsacada del sentido com\u00fan: \u00abNo necesitan m\u00e9dico los que est\u00e1n fuertes, sino\nlos que est\u00e1n mal\u201d. La otra est\u00e1 sacada de la Biblia: \u201cAprendan, pues, lo que\nsignifica: Misericordia quiero, y no sacrificio\u201d. Por medio de estas dos\naclaraciones Jes\u00fas explicita y aclara su misi\u00f3n junto con la gente: \u201cNo he\nvenido a llamar a los justos sino a los pecadores\u00bb. Jes\u00fas niega la cr\u00edtica\nde los fariseos, y no acepta sus argumentos, pues nac\u00edan de una falsa idea de\nla Ley de Dios. El mismo invoca la Biblia: \u00ab\u00a1Misericordia quiero y no\nsacrificio!\u00bb Para Jes\u00fas la misericordia es m\u00e1s importante que la pureza\nlegal. Apela a la tradici\u00f3n prof\u00e9tica para decir que para Dios la misericordia\nvale m\u00e1s que todos los sacrificios (Os 6,6; Is 1,10-17). Dios tiene entra\u00f1as de\nmisericordia, que se conmueven ante las faltas de su pueblo (Os 11,8-9).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>Hoy, en\nnuestra sociedad, \u00bfqui\u00e9n es marginado y qui\u00e9n es excluido? \u00bfPor qu\u00e9? En nuestra\ncomunidad \u00bftenemos ideas preconcebidas? \u00bfCu\u00e1les? \u00bfCu\u00e1l es el desaf\u00edo que las\npalabras de Jes\u00fas plantean a nuestra comunidad, hoy?<\/li><li>Jes\u00fas ordena\nal pueblo que lea y que entienda el Antiguo Testamento que dice:\n\u00abMisericordia quiero y no sacrificios\u00bb. \u00bfQu\u00e9 quiere decir con esto\nJes\u00fas, hoy?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, dichosos los que guardan sus preceptos, <br>los que lo buscan de todo coraz\u00f3n;<br>los que, sin cometer iniquidad, <br>andan por sus caminos. (Sal 119,2-3)<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Padre de bondad, que por la gracia de la adopci\u00f3n nos has hecho hijos de la luz; conc\u00e9denos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. 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