{"id":4301,"date":"2021-10-03T00:28:23","date_gmt":"2021-10-03T06:28:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4301"},"modified":"2021-09-30T11:31:20","modified_gmt":"2021-09-30T17:31:20","slug":"lectio-dom-3-oct-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4301","title":{"rendered":"Lectio Dom, 3, oct. de 2021"},"content":{"rendered":"\n<p>Sobre el divorcio y los ni\u00f1os Igualdad de la mujer y el hombre Marco 10,1-16<\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n\ninicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu\nEsp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual\nT\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas. Con la luz de la\nPalabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a descubrir la presencia de Dios\nen los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. As\u00ed, la cruz, que parec\u00eda\nser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para ellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Crea en nosotros el silencio\npara escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la Escritura, en los acontecimientos y\nen las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos\noriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos\nexperimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y testimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s\nvivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo\npedimos a T\u00ed, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda, que nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu.\nAm\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<h3>a)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Clave de lectura:<\/h3>\n\n\n\n<p>En el texto que la liturgia\npone ante nosotros, Jes\u00fas da consejos sobre la relaci\u00f3n entre el hombre y la mujer\ny sobre las madres y los ni\u00f1os. En aquel tiempo mucha gente era excluida y\nmarginada. Por ejemplo, en la relaci\u00f3n entre hombre y mujer exist\u00eda el\nmachismo. La mujer no pod\u00eda participar, no hab\u00eda igualdad de derecho entre los\ndos. En la relaci\u00f3n con los ni\u00f1os, los \u201cpeque\u00f1os\u201d, exist\u00eda un \u201cesc\u00e1ndalo\u201d que era\nla causa de la p\u00e9rdida de la fe de muchos de ellos (Mc 9,42). En la relaci\u00f3n\nentre hombre y mujer, Jes\u00fas pide el m\u00e1ximo de igualdad. En la relaci\u00f3n entre las\nmadres y los ni\u00f1os, \u00e9l pide la m\u00e1xima acogida y ternura.<\/p>\n\n\n\n<h3>b)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una divisi\u00f3n del texto para ayudar en la lectura:<\/h3>\n\n\n\n<p>Marcos 10,1:\nIndicaci\u00f3n geogr\u00e1fica;<\/p>\n\n\n\n<p>Marcos 10,2: La\npregunta de los fariseos sobre el divorcio;<\/p>\n\n\n\n<p>Marcos 10,3-9:\nDiscusi\u00f3n entre Jes\u00fas y los fariseos sobre el divorcio; <\/p>\n\n\n\n<p>Marcos 10,10-12: Conversaci\u00f3n\nentre Jes\u00fas y los disc\u00edpulos sobre el divorcio;<\/p>\n\n\n\n<p>Marcos 10,13-16:\nJes\u00fas pide ternura y acogida para con las madres y los ni\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<h3>c)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El texto:<\/h3>\n\n\n\n<p>Y levant\u00e1ndose de\nall\u00ed va a la regi\u00f3n de Judea, y al otro lado del Jord\u00e1n, y de nuevo vino la\ngente hacia \u00e9l y, como acostumbraba, les ense\u00f1aba.Se acercaron unos fariseos\nque, para ponerle a prueba, preguntaban: \u00ab\u00bfPuede el marido repudiar a la\nmujer?\u00bb \u00c9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 os prescribi\u00f3 Mois\u00e9s?\u00bb Ellos le dijeron: \u00abMois\u00e9s\npermiti\u00f3 escribir el acta de divorcio y repudiarla.\u00bb Jes\u00fas les dijo: \u00abTeniendo\nen cuenta la dureza de vuestro coraz\u00f3n escribi\u00f3 para vosotros este precepto. Pero\ndesde el comienzo de la creaci\u00f3n, \u00c9l los hizo var\u00f3n y hembra. Por eso dejar\u00e1 el\nhombre a su padre y a su madre, y los dos se har\u00e1n una sola carne. De manera\nque ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios uni\u00f3, no lo\nsepare el hombre.\u00bb Y ya en casa, los disc\u00edpulos le volv\u00edan a preguntar sobre\nesto. \u00c9l les dijo: \u00abQuien repudie a su mujer y se case con otra, comete\nadulterio contra aqu\u00e9lla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro,\ncomete adulterio.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Le presentaban unos\nni\u00f1os para que los tocara; pero los disc\u00edpulos les re\u00f1\u00edan. Mas Jes\u00fas, al ver\nesto, se enfad\u00f3 y les dijo: \u00abDejad que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed, no se lo\nimpid\u00e1is, porque de los que son como \u00e9stos es el Reino de Dios. Yo os aseguro:\nel que no reciba el Reino de Dios como ni\u00f1o, no entrar\u00e1 en \u00e9l.\u00bb Y abrazaba a\nlos ni\u00f1os, y los bendec\u00eda poniendo las manos sobre ellos.<\/p>\n\n\n\n<h2>Un\nmomento de silencio orante<\/h2>\n\n\n\n<p><em>para que la Palabra\nde Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Algunas\npreguntas<\/h2>\n\n\n\n<p>para ayudarnos en la\nmeditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<ol><li>\u00bfCu\u00e1l es el punto que\nte gust\u00f3 m\u00e1s o llam\u00f3 m\u00e1s la atenci\u00f3n?<\/li><li>\u00bfCual es la situaci\u00f3n\nde la mujer que aparece en el texto?<\/li><li>\u00bfC\u00f3mo desea Jes\u00fas la relaci\u00f3n\nentre el hombre y la mujer?<\/li><li>\u00bfCu\u00e1l es la preocupaci\u00f3n\nde las madres que traen a los ni\u00f1os ante Jes\u00fas?<\/li><li>\u00bfCu\u00e1l es la reacci\u00f3n de\nJes\u00fas?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 ense\u00f1anza se saca\npara la vida sobre los ni\u00f1os?<\/li><\/ol>\n\n\n\n<h2>Una clave de lectura<\/h2>\n\n\n\n<p><em>para aqu\u00e9llos que quieran profundizar m\u00e1s en el tema.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h3>a)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Comentario:<\/h3>\n\n\n\n<p>Marcos 10,1: <em>Una indicaci\u00f3n\ngeogr\u00e1fica.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El autor del\nEvangelio de Marcos tiene la costumbre de situar el acontecimiento con \u00e9stas y\notras breves informaciones geogr\u00e1ficas, dentro del conjunto de la narraci\u00f3n.\nDespu\u00e9s, para el que escucha una larga narraci\u00f3n sin tener el libro en las\nmanos, tales informaciones geogr\u00e1ficas ayudan en la comprensi\u00f3n de la lectura.\nSon como postes o hitos que sustentan el hilo de la narraci\u00f3n. Es muy com\u00fan en\nMarcos dar informaci\u00f3n: \u201cJes\u00fas ense\u00f1aba\u201d (Mc 1,22.39; 2,2.13; 4,1; 6,2.6.34).<\/p>\n\n\n\n<p>Marcos 10,1-2: <em>La pregunta de los\nfariseos sobre el divorcio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta es maliciosa.\nTrata de poner a Jes\u00fas a prueba: \u201c\u00bfEs l\u00edcito al marido repudiar a su mujer?\u201d\nSe\u00f1al de que Jes\u00fas ten\u00eda una opini\u00f3n diferente, pues de lo contrario los\nfariseos no le preguntar\u00edan sobre este tema. No preguntan si es l\u00edcito a la\nesposa repudiar al marido. Esto no pasaba por su cabeza. Se\u00f1al clara de una\nfuerte dominaci\u00f3n masculina y de marginaci\u00f3n de la mujer en la convivencia social\nde aquella \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcos 10,3-9: <em>La respuesta de Jes\u00fas:\nel hombre no puede repudiar a la mujer.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En vez de responder,\nJes\u00fas pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 dice la Ley de Mois\u00e9s?\u201d La Ley permit\u00eda al hombre\nescribir una carta de divorcio y repudiar a su mujer (Dt 24,1). Esta permisi\u00f3n\nrevela un machismo. El hombre pod\u00eda repudiar a su mujer, pero la mujer no ten\u00eda\neste mismo derecho. Jes\u00fas explica que Mois\u00e9s actu\u00f3 as\u00ed a causa de la dureza de\ncoraz\u00f3n del pueblo, pero la intenci\u00f3n de Dios era otra cuando cre\u00f3 al ser\nhumano. Jes\u00fas vuelve al proyecto del Creador (G\u00e9n 21,27 y G\u00e9n 2,24) y niega al\nhombre el derecho de repudiar a su mujer. Echa por tierra el derecho del hombre\nfrente a la mujer y pide el m\u00e1ximo de igualdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcos 10,10-12: <em>Igualdad hombre y\nmujer.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En casa, los\ndisc\u00edpulos le hacen preguntas sobre este mismo tema del divorcio. Jes\u00fas extrae\nconclusiones y reafirma la igualdad de derechos y deberes entre el hombre y la\nmujer. El evangelio de Mateo (cf. Mt 19,10-12) aclara una pregunta de los\ndisc\u00edpulos sobre este tema.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos dicen: \u201c\u00abSi tal\nes la condici\u00f3n del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Prefieren no casarse,\nantes que casarse sin el privilegio de continuar mandando sobre la mujer. Jes\u00fas\nva hasta el fondo de la cuesti\u00f3n. Pone tres casos en los cuales una persona no se\npuede casar: (1) impotencia, (2) castraci\u00f3n y (3) a causa del Reino. Sin\nembargo, no casarse porque alguien no quiere perder el dominio sobre la mujer, esto<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1es inadmisible en la\nNueva Ley del Amor! Tanto el matrimonio como el celibato, deben estar al\nservicio del Reino y no al servicio de intereses ego\u00edstas. Ninguno de los dos\npueden ser un motivo para mantener el dominio machista del hombre sobre la\nmujer. Jes\u00fas propone un nuevo tipo de relaci\u00f3n entre los dos. No permite el matrimonio\nen el que el hombre pueda mandar sobre la mujer, o viceversa.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcos 10,13: <em>Los disc\u00edpulos impiden\nacercarse a las madres con sus ni\u00f1os.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Algunas personas trajeron\na los ni\u00f1os para que Jes\u00fas los tocase. Los disc\u00edpulos tratan de imped\u00edrselo.\n\u00bfPor qu\u00e9 se lo impiden? El texto no lo aclara. Seg\u00fan las costumbres rituales de\nla \u00e9poca, los ni\u00f1os peque\u00f1os junto con sus madres, viv\u00edan en un estado casi\npermanente de impureza legal. \u00a1Jes\u00fas quedar\u00eda impuro si los tocaba! Probablemente,\nlos disc\u00edpulos quieren impedir que los toque para que Jes\u00fas no quede impuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcos 10,14-16: <em>Jes\u00fas reprende a los\ndisc\u00edpulos y acoge a los ni\u00f1os.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La reacci\u00f3n de Jes\u00fas\nense\u00f1a lo contrario: \u201c\u00a1Dejad que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed. No se lo impid\u00e1is!\u201d El\nabraza a los ni\u00f1os, se los acerca y pone las manos sobre ellos. Cuando se trata\nde acoger a personas y promover la fraternidad, a Jes\u00fas no le importan las\nleyes de pureza legal, no tiene miedo de transgredirlas. Su gesto nos trae una\nense\u00f1anza: \u201cQuien no recibe el Reino de Dios como ni\u00f1o, \u00a1no puede entrar en\n\u00e9l!\u201d \u00bfQu\u00e9 significa esta frase? 1) Un ni\u00f1o recibe todo de los padres. \u00c9l no\nmerece lo que recibe, sino que vive del amor gratuito. 2) Los padres reciben\nlos hijos como un don de Dios y cuidan de ellos con cari\u00f1o. La preocupaci\u00f3n de\nlos padres \u00a1no es dominar sobre los hijos, sino amarlos y educarlos para que se\nrealicen!<\/p>\n\n\n\n<h3>b)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ampliando las informaciones para poder entender el texto<\/h3>\n\n\n\n<ul><li>Jes\u00fas acoge y defiende\nla vida de los peque\u00f1os<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas insiste varias\nveces en la acogida que se debe dar a los peque\u00f1os, a los ni\u00f1os. \u201cQuien acoge a\nuno de estos peque\u00f1os en mi nombre, me acoge a m\u00ed\u201d (Mc 9,37). Quien d\u00e9 un vaso\nde agua a una de estos peque\u00f1os, no perder\u00e1 su recompensa (Mt 10,42). \u00c9l pide no\ndespreciar a los peque\u00f1os (Mt 18,10). En el juicio final los justos ser\u00e1n recibidos\nporque dieron de comer a \u201cuno de estos m\u00e1s peque\u00f1os\u201d (Mt 25,40).<\/p>\n\n\n\n<p>En los evangelios, la\nexpresi\u00f3n \u201cpeque\u00f1os\u201d (en griego se dice <em>elachistoi,\nmikroi <\/em>o <em>nepioi<\/em>), algunas veces indica\n\u201cni\u00f1o\u201d, otras, los sectores excluidos de la sociedad. No es f\u00e1cil discernir. Algunas\nveces, el que es \u201cpeque\u00f1o\u201d en el evangelio es el \u201cni\u00f1o\u201d, y no otro. El <em>ni\u00f1o <\/em>pertenec\u00eda a la categor\u00eda de los\n\u201cpeque\u00f1os\u201d, de los excluidos. Dicho esto, no siempre es f\u00e1cil discernir lo que viene\ndel tiempo de Jes\u00fas y lo que viene del tiempo de las comunidades para que fuera\nescrito en los evangelios. A pesar de esto, lo que resulta claro es el contexto\nde exclusi\u00f3n que reg\u00eda en la \u00e9poca y la imagen que ten\u00edan de Jes\u00fas las primeras\ncomunidades: Jes\u00fas se coloca del lado de los peque\u00f1os, de los excluidos, y\nasume su defensa. Impresiona cuando se ve todo lo que Jes\u00fas hizo en defensa de la\nvida de los ni\u00f1os, de los peque\u00f1os:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Acoger y no escandalizar. <\/em>Es una de las\npalabras m\u00e1s duras de Jes\u00fas contra aqu\u00e9llos que causan <em>esc\u00e1ndalo <\/em>a los peque\u00f1os, o sea, que sean motivo para que los\npeque\u00f1os dejen de creer en Dios. Para \u00e9stos, mejor les ser\u00eda tener una piedra\nde molino atada al cuello y ser arrojados a lo profundo del mar (Mc 9,42; Lc 17,2;\nMt 18,6).<em>Acoger y tocar. <\/em>Las madres\ncon sus ni\u00f1os en brazos se acercan a Jes\u00fas para pedir una bendici\u00f3n. Los\nap\u00f3stoles tratan de apartarlas. \u00a1Tocar significaba contraer impureza! Jes\u00fas no\nse incomoda como ellos. Corrige a los disc\u00edpulos y acoge a las madres y a los\nni\u00f1os. Los <em>toca <\/em>y les da un abrazo. \u201c\u00a1Dejad\nque los ni\u00f1os vengan a m\u00ed, no se lo impid\u00e1is!\u201d (Mc 10,13- 16; Mt 19,13-15).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Identificarse con los peque\u00f1os. <\/em>Jes\u00fas se identifica\ncon los ni\u00f1os. El que recibe a un ni\u00f1o, \u201ca m\u00ed me recibe\u201d (Mc 9,37). \u201cTodo lo que\nhici\u00e9reis a uno de estos m\u00e1s peque\u00f1os, conmigo lo hic\u00edsteis\u201d (Mt 25,40).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Volverse como un ni\u00f1o<\/em>. Jes\u00fas pide que los disc\u00edpulos\nse vuelvan como ni\u00f1os y acepten el Reino como un ni\u00f1o. Sin esto, es imposible entrar\nen el Reino de Dios (Mc 10,15; Mt 18,3; Lc 9,46-48). \u00a1Hace que un ni\u00f1o sea el profesor\nde los adultos! Lo que no era normal. Estamos acostumbrados a lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Defender el derecho del que grita. <\/em>Cuando Jes\u00fas entr\u00f3 en el templo y derrib\u00f3 las mesas de los cambistas, eran\nlos ni\u00f1os los que m\u00e1s gritaban. \u201c\u00a1Hosanna al Hijo de David!\u201d (Mt 21,15).<\/p>\n\n\n\n<p>Criticado por los\njefes de los sacerdotes y por los escribas, Jes\u00fas los defiende y en su defensa\ncita las Escrituras (Mt 21,16).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Agradecer por el Reino presente en los peque\u00f1os. <\/em>La alegr\u00eda de Jes\u00fas es grande cuando percibe que los ni\u00f1os, los peque\u00f1os, han\ncomprendido las cosas del Reino que \u00e9l anunciaba al pueblo. \u201c\u00a1Te doy gracias, Padre!\u201d\n(Mt 11,25-26) \u00a1Jes\u00fas reconoce que los peque\u00f1os entienden mejor las cosas del Reino\nque los doctores!<\/p>\n\n\n\n<p><em>Acoger y curar. <\/em>Son muchos los ni\u00f1os\ny j\u00f3venes que \u00c9l acoge, cura o resucita: la hija de Jairo de 12 a\u00f1os (Mc 5,41-42),\nla hija de la mujer cananea (Mc 7,29-30), el hijo de la viuda de Na\u00edm (Lc 7, 14-15),\nel peque\u00f1o epil\u00e9ptico (Mc 9,25-26), el hijo del Centuri\u00f3n (Lc 7,9-10), el hijo\ndel funcionario p\u00fablico (Jn 4,50), el peque\u00f1o de los cinco panes y de los peces\n(Jn 6,9).<\/p>\n\n\n\n<ul><li>El contexto en el que\nse encuentra nuestro texto dentro del Evangelio de Marcos<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Nuestro texto (Mc\n10,1-16) forma parte de una larga instrucci\u00f3n de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos (Mc\n8,27 a 10,45). Al comienzo de esta instrucci\u00f3n, Marcos sit\u00faa la curaci\u00f3n del\nciego an\u00f3nimo de Betsaida en Galilea (Mc 8,22-26); al final, la curaci\u00f3n del\nciego Bartimeo de Jeric\u00f3 en Judea (Mc 10,46-52). Las dos curaciones son s\u00edmbolo\nde lo que ocurr\u00eda entre Jes\u00fas y los disc\u00edpulos. Tambi\u00e9n estaban ciegos los disc\u00edpulos\nque \u201cteniendo ojos, no ve\u00edan\u201d (Mc 8,18). Necesitaban recuperar la vista; deb\u00edan\nabandonar la ideolog\u00eda que les imped\u00eda ver claro; deb\u00edan aceptar a Jes\u00fas tal como\n\u00c9l era y no como ellos quer\u00edan que fuese. Esta larga instrucci\u00f3n tiene como objetivo\ncurar la ceguera de los disc\u00edpulos. Es como una peque\u00f1a cartilla, una especia de\ncatecismo, con frases del mismo Jes\u00fas. El siguiente gr\u00e1fico presenta el esquema\nde la instrucci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>Curaci\u00f3n de un ciego\n8,22-26<\/p>\n\n\n\n<h3>1\u00b0 anuncio 8,27-38<\/h3>\n\n\n\n<p>Instrucciones a los\ndisc\u00edpulos sobre Mes\u00edas Siervo 9,1-29<\/p>\n\n\n\n<h3>2\u00ba anuncio 9,30-37<\/h3>\n\n\n\n<p>Instrucciones a los disc\u00edpulos\nsobre la conversi\u00f3n 9,38 a 10,31<\/p>\n\n\n\n<h3>3\u00ba anuncio 10,32-45<\/h3>\n\n\n\n<p>Curaci\u00f3n del ciego\nBartimeo 10,46-52<\/p>\n\n\n\n<p>Como se puede ver en\nel gr\u00e1fico, la instrucci\u00f3n consta de tres anuncios de la Pasi\u00f3n: Mc 8,27-38;\n9,30-37; 10,32-45. Entre el primero y el segundo hay una serie de instrucciones\npara ayudar a comprender que Jes\u00fas es el Mes\u00edas <em>Siervo <\/em>(Mc 9,1-29). Entre el segundo y el tercero, una serie de\ninstrucciones que aclaran la conversi\u00f3n que debe darse en los distintos niveles\nde la vida de los que aceptan a Jes\u00fas como Mes\u00edas <em>Siervo <\/em>(Mc 9,38 a 10,31). El conjunto de la instrucci\u00f3n tiene como\nfondo la <em>marcha <\/em>desde Galilea hasta\nJerusal\u00e9n. Desde el comienzo hasta el final de esta larga instrucci\u00f3n, Marcos\ndice que Jes\u00fas est\u00e1 en camino hacia Jerusal\u00e9n (Mc 8,27; 9,30.33; 10,1.17.32), donde\nencontrar\u00e1 la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de los tres anuncios\nde la pasi\u00f3n est\u00e1 acompa\u00f1ado de gestos y palabras de incomprensi\u00f3n por parte de\nlos disc\u00edpulos (Mc 8,32; 9,32-34; 10,32-37), y de palabras de orientaci\u00f3n por parte\nde Jes\u00fas, que comentan la falta de comprensi\u00f3n de los disc\u00edpulos y ense\u00f1an c\u00f3mo\ndeben comportarse (Mc 8,34-38; 9,35-37; 10,35-45). La comprensi\u00f3n plena del\nseguimiento de Jes\u00fas no se obtiene por la instrucci\u00f3n te\u00f3rica, sino por un\ncompromiso pr\u00e1ctico, <em>caminando <\/em>con \u00c9l\npor el camino del servicio,\ndesde la Galilea hasta Jerusal\u00e9n. Aquel que desee mantener la idea de Pedro, esto\nes, la de un Mes\u00edas glorioso sin cruz (Mc 8,32-33), no entender\u00e1 nunca, jam\u00e1s\nllegar\u00e1 a tener la aut\u00e9ntica actitud del verdadero disc\u00edpulo. Continuar\u00e1 ciego,\nviendo a la gente como \u00e1rboles (Mc 8,24). Sin cruz es imposible comprender qui\u00e9n\nes Jes\u00fas y lo que significa <em>seguir a Jes\u00fas<\/em>.\nEl camino del seguimiento es un camino de entrega, de abandono, de servicio, de\ndisponibilidad, da aceptaci\u00f3n del conflicto, sabiendo que habr\u00e1 una\nresurrecci\u00f3n. La cruz no es un accidente casual, sino una parte de este camino.\nEn un mundo organizado a partir del ego\u00edsmo, \u00a1el amor y el servicio s\u00f3lo pueden\nexistir crucificados!<\/p>\n\n\n\n<p>El que hace de su\nvida un servicio a los otros, incomoda a los que viven atados a los\nprivilegios, y sufre.<\/p>\n\n\n\n<h2>Salmo 23 (23)<\/h2>\n\n\n\n<h3>El Se\u00f1or es mi\nPastor, subiendo al Calvario<\/h3>\n\n\n\n<p>Yahv\u00e9 es mi pastor, nada\nme falta. En verdes pastos me hace reposar. Me conduce a fuentes tranquilas,\nall\u00ed reparo mis fuerzas.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gu\u00eda por ca\u00f1adas\nseguras haciendo honor a su nombre. Aunque fuese por valle tenebroso, ning\u00fan\nmal temer\u00eda, pues t\u00fa vienes conmigo; tu vara y tu cayado me sosiegan. Preparas ante\nm\u00ed una mesa, a la vista de mis enemigos; perfumas mi cabeza, mi copa rebosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Bondad y amor me\nacompa\u00f1ar\u00e1n todos los d\u00edas de mi vida, y habitar\u00e9 en la casa de Yahv\u00e9 un sinf\u00edn\nde d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n\nfinal<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos\ngracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que\ntu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo\nque Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos\nno s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y\nreinas con el Padre en la unidad del Esp\u00edritu Santo por todos los siglos de los\nsiglos.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre el divorcio y los ni\u00f1os Igualdad de la mujer y el hombre Marco 10,1-16 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4301\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-17n","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4301"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4301"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4301\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4302,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4301\/revisions\/4302"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4301"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4301"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4301"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}