{"id":4305,"date":"2021-10-05T00:33:32","date_gmt":"2021-10-05T06:33:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4305"},"modified":"2021-09-30T11:34:45","modified_gmt":"2021-09-30T17:34:45","slug":"lectio-mar-5-oct-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4305","title":{"rendered":"Lectio mar, 5, oct. de 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo Ordinario<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n\ninicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Dios todopoderoso y eterno,\nque con amor generoso desbordas los m\u00e9ritos y deseos de los que te suplican;\nderrama sobre nosotros tu misericordia, para que libres nuestra conciencia de\ntoda inquietud y nos concedas aun aquello que no nos atrevemos a pedir. Por\nnuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura\ndel santo Evangelio seg\u00fan Lucas 10,38-42<\/h2>\n\n\n\n<p>Yendo ellos de\ncamino, entr\u00f3 en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibi\u00f3 en su casa.\nTen\u00eda ella una hermana llamada Mar\u00eda, que, sentada a los pies del Se\u00f1or,\nescuchaba su palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Al\nfin, se par\u00f3 y dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfno te importa que mi hermana me deje sola en el\ntrabajo? Dile, pues, que me ayude.\u00bb Le respondi\u00f3 el Se\u00f1or: \u00abMarta, Marta, te\npreocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de\nuna sola. Mar\u00eda ha elegido la mejor parte, que no le ser\u00e1 quitada.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>El contexto. El viaje\nde Jes\u00fas emprendido en 9,51, est\u00e1 sembrado de encuentros singulares, entre ellos\nel de un doctor de la ley (10,25-37), que precede al encuentro con Marta y Mar\u00eda\n(vv. 38-42). Ante todo, pues, el doctor de la Ley hace una pregunta a Jes\u00fas, lo\ncual propicia al lector ocasi\u00f3n para descubrir c\u00f3mo se consigue la vida eterna,\nque es la intimidad con el Padre. A ella se llega participando en la misi\u00f3n de Jes\u00fas,\nel primer enviado que nos muestra la misericordia de Dios en su plenitud\n(v.37). En Jes\u00fas, el Padre se ha acercado a los hombres mostrando de manera\ntangible su paternidad. La expresi\u00f3n que Jes\u00fas dirige al doctor de la Ley y al lector,\nal final del encuentro, es crucial: \u201cVete y haz t\u00fa lo mismo\u201d (v.37). Hacerse pr\u00f3ximo,\nacercarse a los otros como ha hecho Jes\u00fas, nos hace instrumentos para mostrar de\nmanera viva el amor misericordioso del Padre. Esta es la llave secreta para entrar\nen la vida eterna.<\/li><li>La escucha de la\nPalabra. Despu\u00e9s de este encuentro con un experto de la Ley mientras iba de\ncamino, Jes\u00fas entra en un poblado y es acogido por sus viejos amigos Marta y Mar\u00eda.\nJes\u00fas no es s\u00f3lo el primer enviado del Padre, sino tambi\u00e9n el que, por ser \u00c9l la\nPalabra \u00fanica del Padre, re\u00fane a los hombres, en nuestro caso los miembros de la\nfamilia de Betania. Si es verdad que hay muchos servicios que llevar a cabo, como\nla acogida y atenci\u00f3n a las necesidades de los dem\u00e1s, es a\u00fan m\u00e1s cierto que lo que\nes insustituible es la escucha de la Palabra. Aqu\u00ed, el relato de Lucas es al\nmismo tiempo un hecho real y algo ideal. Empieza con la acogida por parte de Marta\n(v.38), y despu\u00e9s presenta a Mar\u00eda en la actitud propia del disc\u00edpulo, sentada a\nlos pies de Jes\u00fas y atenta a escuchar su Palabra. Esta actitud de Mar\u00eda resulta\nextraordinaria, porque en el juda\u00edsmo del tiempo de Jes\u00fas no estaba permitido a\nuna mujer asistir a la escuela de un maestro. Hasta aqu\u00ed vemos un cuadro armonioso:\nla acogida de Marta y la escucha de Mar\u00eda. Pero la acogida de Marta se convertir\u00e1\nen breve en un s\u00faper activismo: la mujer est\u00e1 \u201ctensa\u201d, dividida por las m\u00faltiples\nocupaciones; est\u00e1 tan ocupada que no consigue abastecer las m\u00faltiples\nocupaciones dom\u00e9sticas. La gran cantidad de actividades, comprensible por tratarse\nde un hu\u00e9sped singular, sin embargo resulta desproporcionada, hasta el punto de\nimpedirle vivir lo esencial justo en el momento en que Jes\u00fas se presenta en su\ncasa. Su preocupaci\u00f3n es leg\u00edtima, pero pronto se convierte en ansia, un estado\nde \u00e1nimo no conveniente para acoger a un amigo.<\/li><li>Relacionar el\nservicio y la escucha. Su servicio de acogida es muy positivo, pero resulta perjudicado\npor el estado ansioso con que lo realiza. El evangelista deja ver al lector que\nno hay contradicci\u00f3n entre la diacon\u00eda de la mesa y la de la Palabra, pero\npretende presentar el servicio en relaci\u00f3n con la escucha. Marta, al no haber\nrelacionado la actitud espiritual del servicio con la de la escucha, se siente\nabandonada por su hermana y en vez de dialogar con Mar\u00eda se queja al Maestro.\nAtrapada en su soledad, se enfada con Jes\u00fas que parece permanecer indiferente ante\nsu problema (\u201c\u00bfNo te importa\u2026?\u201d) y con la hermana (\u201cque me ha dejado sola en el\ntrabajo\u201d). En su respuesta, Jes\u00fas no la reprocha ni la cr\u00edtica, pero busca ayudar\na Marta a recuperar lo que es esencial en aquel momento: escuchar al maestro.\nLa invita a escoger la parte \u00fanica y prioritaria que Mar\u00eda ha escogido espont\u00e1neamente.\nEl episodio nos alerta sobre un peligro siempre frecuente en la vida del cristiano:\nlos afanes, el ansia y el activismo pueden apartar de la comuni\u00f3n con Cristo y\ncon la comunidad. El peligro aparece de manera muy sutil, porque con frecuencia\nlas preocupaciones materiales que se realizan con ansia las consideramos una forma\nde servicio. Lo que preocupa a Lucas es que en nuestras comunidades no se descuide\nla prioridad que hay que dar a la Palabra de Dios y a su escucha. Es necesario que,\nantes de servir a los otros, los familiares y la comunidad eclesial sean servidos\npor Cristo con su Palabra de gracia. Cuando estamos inmersos en las tareas cuotidianas,\ncomo Marta, olvidamos que el Se\u00f1or quiere cuidar de nosotros. Por el contrario,\nes necesario poner en manos de Jes\u00fas y de Dios todas nuestras preocupaciones.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Para la\nreflexi\u00f3n personal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>\u00bfSabes relacionar el servicio\ncon la escucha de la Palabra de Jes\u00fas? \u00bfTe dejas llevar m\u00e1s bien por la ansiedad\nante tus m\u00faltiples ocupaciones?<\/li><li>\u00bfHas entendido que\nantes de servir debes aceptar ser servido por Cristo? \u00bfEres consciente de que tu\nservicio s\u00f3lo ser\u00e1 divino si antes acoges a Cristo y a su palabra?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n\nfinal<\/h2>\n\n\n\n<p>T\u00fa me escrutas, Yahv\u00e9,\ny me conoces; sabes cu\u00e1ndo me siento y me levanto, mi pensamiento percibes desde\nlejos; de camino o acostado, t\u00fa lo adviertes, familiares te son todas mis\nsendas. (Sal 139,1-3)<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso desbordas los m\u00e9ritos y deseos de los que te suplican; derrama sobre nosotros tu misericordia, para que libres nuestra conciencia de toda inquietud y nos concedas aun aquello &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4305\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-17r","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4305"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4305"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4305\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4306,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4305\/revisions\/4306"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4305"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4305"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4305"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}