{"id":4398,"date":"2021-11-17T00:06:32","date_gmt":"2021-11-17T06:06:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4398"},"modified":"2021-11-10T10:08:10","modified_gmt":"2021-11-10T16:08:10","slug":"lectio-mie-17-nov-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4398","title":{"rendered":"Lectio mi\u00e9, 17 nov. de 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo Ordinario<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, Dios nuestro, conc\u00e9denos vivir siempre alegres\nen tu servicio, porque en servirte\na ti, creador de todo bien, consiste\nel gozo pleno y verdadero. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Lucas 19,11-28<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras la gente escuchaba estas cosas, a\u00f1adi\u00f3\nuna par\u00e1bola, porque\nestaba \u00e9l cerca de Jerusal\u00e9n y cre\u00edan\nellos que el Reino de Dios aparecer\u00eda de un momento\na otro. Dijo, pues: \u00abUn hombre noble march\u00f3 a un\npa\u00eds lejano, para recibir la investidura real y volverse. Llam\u00f3\na diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo:\n`Negociad hasta que vuelva.&#8217; Pero sus ciudadanos le\nodiaban y enviaron detr\u00e1s de \u00e9l una embajada que dijese: `No queremos que \u00e9se\nreine sobre nosotros.&#8217; \u00abCuando regres\u00f3, despu\u00e9s de recibir la investidura real,\nmand\u00f3 llamar a aquellos siervos\nsuyos a los que hab\u00eda\ndado el dinero, para\nsaber lo que hab\u00eda ganado\ncada uno. Se present\u00f3 el primero y dijo: `Se\u00f1or, tu mina ha producido diez minas.&#8217; Le respondi\u00f3: ` \u00a1Muy\nbien, siervo bueno!;\nya que has sido\nfiel en lo insignificante, toma el gobierno\nde diez ciudades.&#8217; Vino el segundo\ny dijo: `Tu mina, Se\u00f1or, ha\nproducido cinco minas.&#8217; Dijo a \u00e9ste: `Ponte t\u00fa tambi\u00e9n al mando de cinco\nciudades. &#8216; \u00abVino el otro y dijo: `Se\u00f1or, aqu\u00ed tienes tu mina, que he tenido\nguardada en un lienzo; pues ten\u00eda miedo de t\u00ed, que eres un hombre severo; que tomas\nlo que no pusiste y cosechas lo que no sembraste.&#8217; D\u00edcele:\n`Por tu propia\nboca te juzgo, siervo malo; sab\u00edas que\nyo soy un hombre severo,\nque tomo lo que no puse y cosecho lo que\nno sembr\u00e9; pues, \u00bfpor qu\u00e9 no colocaste mi dinero en el banco? Y as\u00ed, al volver yo, lo habr\u00eda cobrado con los intereses.&#8217; Y dijo a los\npresentes: `Quitadle la mina y\nd\u00e1dsela\nal\nque\ntiene las diez minas.&#8217; Dij\u00e9ronle: `Se\u00f1or, tiene ya diez minas.&#8217; -`Os digo que a todo el que tiene, se le dar\u00e1; pero al\nque no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1.&#8217; \u00ab`Y a esos enemigos m\u00edos, que no\nquer\u00edan que yo reinara sobre ellos, traedlos aqu\u00ed y matadlos delante de m\u00ed.&#8217;\u00bb Y\ndicho esto, marchaba por delante, subiendo a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El\nevangelio de hoy nos trae\nla Par\u00e1bola de los Talentos, en la que Jes\u00fas nos habla de los dones que las personas reciben de\nDios. Toda persona tiene alguna cualidad, recibe alg\u00fan don o sabe alguna\ncosa que puede ense\u00f1ar a los otros. Nadie es s\u00f3lo alumno, nadie es s\u00f3lo profesor. Aprendemos unos de otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 19,11: La llave para\nentender la historia de la par\u00e1bola. Para introducir la par\u00e1bola Lucas dice lo\nque sigue: \u201cMientras la gente escuchaba estas cosas, a\u00f1adi\u00f3 una par\u00e1bola, porque estaba \u00e9l cerca de Jerusal\u00e9n y cre\u00edan ellos\nque el Reino de Dios aparecer\u00eda de un momento a otro\u201d. En\nesta informaci\u00f3n inicial, Lucas destaca tres motivaciones que llevan a Jes\u00fas a\ncontar la par\u00e1bola: (a) La acogida que hay que dar a los excluidos, pues, diciendo\n\u201cmientras la gente escuchaba estas cosas\u201d, se refiere al episodio de Zaqueo, el\nexcluido que fue acogido por Jes\u00fas (b) La proximidad de la pasi\u00f3n, de la muerte\ny de la resurrecci\u00f3n, pues dec\u00eda que Jes\u00fas estaba cerca de Jerusal\u00e9n donde iba\na morir en breve. (c) La llegada inminente del Reino de Dios, pues las personas que acompa\u00f1aban a Jes\u00fas pensaban\nque el Reino de Dios llegar\u00eda\nluego.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 19,12-14: El inicio\nde la Par\u00e1bola. \u201cDijo, pues:\nUn hombre noble\nmarch\u00f3 a un pa\u00eds\nlejano, para recibir la investidura real y volverse. Llam\u00f3 a diez siervos\nsuyos, les dio diez minas y les dijo: `Negociad hasta que vuelva.&#8217; Pero sus\nciudadanos le odiaban y enviaron detr\u00e1s de \u00e9l una embajada que dijese: `No queremos que \u00e9se reine sobre\nnosotros\u201d. Algunos estudiosos piensan que en esta par\u00e1bola Jes\u00fas se refiere a\nHerodes quien setenta a\u00f1os antes (40 aC), hab\u00eda ido a Roma con el fin de\nrecibir el t\u00edtulo y el poder de Rey de Palestina. A la gente no le gustaba\nHerodes y no quer\u00eda que fuera rey, pues la experiencia que hab\u00edan tenido con \u00e9l\ncomo comandante para reprimir las rebeliones en la Galilea contra Roma fue una\nexperiencia tr\u00e1gica y dolorosa. Por esto dec\u00edan: \u201cNo queremos que \u00e9se reine sobre nosotros\u201d A este mismo Herodes se aplicar\u00eda la frase final\nde la par\u00e1bola: \u201cY a esos enemigos m\u00edos, que no quer\u00edan que yo reinara sobre\nellos, traedlos aqu\u00ed y matadlos delante de m\u00ed.\u201d De hecho, Herodes mat\u00f3 a mucha gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 19,15-19: Rendimiento de cuentas\nde los primeros empleados que recibieron\ncien monedas de plata. La historia nos dice que Herodes recibi\u00f3 el t\u00edtulo de\nrey y volvi\u00f3 a Palestina para asumir el poder. En la par\u00e1bola, el rey llama\na los empleados a los que hab\u00eda dado cien monedas\nde plata, para saber cu\u00e1nto\nhab\u00edan ganado. Se present\u00f3 el primero y dijo: `Se\u00f1or,\ntu mina ha producido diez minas.&#8217; Le respondi\u00f3: `\u00a1Muy bien, siervo\nbueno!; ya que has sido\nfiel en lo insignificante, toma\nel gobierno de diez\nciudades. Vino el segundo y dijo: `Tu mina, Se\u00f1or,\nha producido cinco minas.&#8217;\nDijo a \u00e9ste: `Ponte t\u00fa tambi\u00e9n al mando de cinco ciudades.&#8217; Seg\u00fan la historia, tanto Herodes Magno como su hijo Herodes Antipas,\nambos sab\u00edan tratar con el dinero y promover a las personas que los ayudaban. En la par\u00e1bola, el rey da diez ciudades al empleado que multiplic\u00f3 por diez las cien monedas que hab\u00eda\nrecibido, y cinco ciudades al empleado\nque las multiplic\u00f3 por cinco.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 19,20-23: Rendimiento de cuentas del empleado que no gan\u00f3 nada. El tercer\nempleado lleg\u00f3 y dijo: \u00bbSe\u00f1or, aqu\u00ed tienes tu mina, que he tenido guardada en\nun lienzo; pues ten\u00eda miedo de ti, que eres un hombre severo; que tomas lo que\nno pusiste y cosechas lo que no sembraste\u201d. En esta frase\naflora una idea equivocada de Dios\nque es criticada por Jes\u00fas.\nEl empleado ve a Dios\ncomo a un due\u00f1o severo.\nAnte un Dios as\u00ed,\nel ser humano siente miedo\ny se esconde detr\u00e1s de la observancia exacta y mezquina de la ley.\nPiensa que, al actuar as\u00ed,\nno ser\u00e1 castigado por la severidad del legislador. En realidad, una persona as\u00ed no cree\nen Dios, sino\nque cree solamente en s\u00ed misma, en su propia\nobservancia de la ley. Ella se cierra\nen s\u00ed misma, se aleja\nde Dios y no consigue ocuparse\ny preocuparse de los otros.\nSe vuelve incapaz\nde crecer como persona\nlibre. Esta imagen falsa de Dios a\u00edsla al ser humano, mata la comunidad, acaba\ncon la alegr\u00eda y empobrece la vida. \u201cEl rey responde: &#8216;`Por tu propia boca te juzgo, siervo malo; sab\u00edas que yo soy un hombre\nsevero, que tomo lo\nque no puse y cosecho\nlo que no sembr\u00e9; pues, \u00bfpor qu\u00e9 no colocaste mi dinero en el\nbanco? Y as\u00ed,\nal volver yo, lo habr\u00eda\ncobrado con los intereses.\u201d El empleado no fue\ncoherente con la imagen que ten\u00eda de Dios. Si imaginaba a un Dios tan severo,\nhubiera tenido que colocar, por lo menos, el dinero en el banco. As\u00ed que es\ncondenado no por Dios, sino por la idea errada que ten\u00eda de Dios y que le vuelve\ntemeroso e inmaduro. Una de las cosas que m\u00e1s influye en la vida de la gente es la\nidea que nos hacemos de Dios. Entre los jud\u00edos\nde la l\u00ednea de los fariseos, algunos imaginaban a Dios como a un Juez severo\nque los trataba\nde acuerdo con el m\u00e9rito conquistado por las observancias. Esto produc\u00eda miedo e imped\u00eda\na las personas el poder crecer.\nSobre todo, imped\u00eda\nque las personas pudiesen abrir un espacio dentro de s\u00ed para acoger\nla nueva experiencia de Dios que Jes\u00fas comunicaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 19,24-27: Conclusi\u00f3n para\ntodos. \u201cY dijo a los presentes: `Quitadle la mina y d\u00e1dsela al que tiene las diez minas.&#8217; Dij\u00e9ronle: `Se\u00f1or, tiene ya diez minas.&#8217; -`Os digo que\na todo el que tiene,\nse le dar\u00e1; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1\u201d. El se\u00f1or manda quitarle las\ncien monedas y darlas a aquel que ya ten\u00eda mil, porque \u201ca todo el que tiene, se le dar\u00e1, pero al que no tiene, aun lo\nque tiene se le quitar\u00e1. En esta frase final est\u00e1 la clave que aclara la\npar\u00e1bola. En el simbolismo de la par\u00e1bola, las monedas de plata del rey son los\nbienes del Reino de Dios, esto es, todo aquello que hace crecer a las personas\ny revela la presencia de Dios: amor, servicio, compartir. Aquel que se cierra en s\u00ed\nmismo con miedo a perder lo poco que tiene, \u00e9ste va a perder lo poco que ya\ntiene. La persona, pues, que no piensa en s\u00ed, sino que se entrega a los otros,\n\u00e9sta va a crecer y a recibir a su vez, de forma inesperada, todo lo que entreg\u00f3\ny mucho m\u00e1s: \u201ccien veces m\u00e1s, con persecuciones\u201d (Mc 10,30). \u201cPierde la vida\nquien quiere salvarla, gana su vida quien tiene el valor de perderla\u201d (Lc 9,24;\n17,33; Mt 10,39;16,25; Mc 8,35). El tercer empleado tiene miedo y no hace nada.\nNo quiere perder nada y, por esto, no gana nada. Pierde hasta\nlo poco que tiene. El Reino\nes riesgo. Aquel que no quiere correr\nriesgos, \u00a1pierde el Reino!<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 19,28: Volviendo a la triple\nllave inicial. Al final, Lucas concluye el asunto con esta\ninformaci\u00f3n: \u201cY dicho esto marchaba\npor delante, subiendo\na Jerusal\u00e9n\u201d. Esta informaci\u00f3n final evoca la triple\nllave dada al comienzo: acogida a los excluidos, proximidad de la pasi\u00f3n,\nmuerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n y la idea\nde la inminente llegada del Reino. A los que pensaban que el Reino\nde Dios estaba por llegar, la par\u00e1bola\nmanda mudar la mirada. El Reino de Dios llega,\ns\u00ed, pero a trav\u00e9s de la muerte y de la resurrecci\u00f3n de\nJes\u00fas que acontece en breve en Jerusal\u00e9n. Y el motivo de la muerte\nfue su acogida, la acogida\nque Jes\u00fas daba\na los excluidos como\nZaqueo y a tantos otros.\nMolestaba a los\ngrandes y ellos\nlo eliminaron conden\u00e1ndolo a muerte y a una muerte\nde cruz.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para la reflexi\u00f3n personal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En\nnuestra comunidad, \u00bftratamos de conocer y valorar los dones de cada persona? A veces los dones de unos\ngeneran envidia y competitividad en otros. \u00bfC\u00f3mo reaccionamos? Nuestra comunidad \u00bfes\nun espacio donde las personas pueden explayar sus dones?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n final<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alabad a Dios en su santuario,\nalabadlo en su poderoso firmamento, alabadlo por sus grandes haza\u00f1as, alabadlo por su\ninmensa grandeza. (Sal 150,1-2)<\/p>\n\n\n\n<p>Todos\nlos derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or, Dios nuestro, conc\u00e9denos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Se\u00f1or. 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