{"id":4406,"date":"2021-11-21T00:14:24","date_gmt":"2021-11-21T06:14:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4406"},"modified":"2021-11-10T10:19:56","modified_gmt":"2021-11-10T16:19:56","slug":"lectio-dom-21-nov-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4406","title":{"rendered":"Lectio Dom, 21 nov. de 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Jes\u00fas es el\nRey Mes\u00edas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00c9l nos lleva consigo a su reino del mundo futuro Junto a su trono, que es\nla cruz, escuchamos la verdad Juan 18, 33-37<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Padre! Tu Verbo ha llamado en la\nnoche a mi puerta; prisionero y atado, sin embargo hablaba todav\u00eda, llamaba\ntodav\u00eda, como siempre, y me ha dicho: \u201c\u00a1Lev\u00e1ntate de prisa y s\u00edgueme!\u201d Al\namanecer, lo he visto prisionero en el pretorio de Pilato, y no obstante todo\nel dolor de la pasi\u00f3n, todo el abandono en el que se encontraba, \u00c9l todav\u00eda me conoc\u00eda, me esperaba. Hazme\nentrar, \u00a1oh, Padre!\ncon Jes\u00fas en el pretorio, en este lugar de acusaci\u00f3n, de\ncondena, de muerte; es mi vida de hoy, mi mundo interior. S\u00ed, todas las veces que tu Palabra\nme invita, es casi como\nentrar en el pretorio\nde mi coraz\u00f3n, lugar contaminado y contaminante, que espera la presencia\npurificadora de Jes\u00fas.\nTengo miedo, T\u00fa lo sabes,\npero si Jes\u00fas\nest\u00e1 conmigo, no debo ya temer. Me quedo, Padre y escucho con\natenci\u00f3n la verdad de tu Hijo que me habla; miro y contemplo sus gestos, sus\npasos, lo sigo, con todo lo que soy, con toda la vida que t\u00fa me has dado. C\u00fabreme\ny ll\u00e9name de tu Santo Esp\u00edritu, te lo suplico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo, pregunt\u00f3 Pilato a Jes\u00fas: \u201c\u00bfEres t\u00fa el rey de los jud\u00edos?\u201d Jes\u00fas le contest\u00f3: \u201c\u00bfEso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?\u201d Pilato le respondi\u00f3: \u201c\u00bfAcaso soy yo jud\u00edo? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a m\u00ed. \u00bfQu\u00e9 es lo que has hecho?\u201d Jes\u00fas le contest\u00f3: \u201cMi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores habr\u00edan luchado para que no cayera yo en manos de los jud\u00edos. Pero mi Reino no es de aqu\u00ed\u201d. Pilato le dijo: \u201c\u00bfCon que t\u00fa eres rey?\u201d Jes\u00fas le contest\u00f3: \u201cT\u00fa lo has dicho. Soy rey. Yo nac\u00ed y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para situar el pasaje en su contexto:<\/p>\n\n\n\n<p>Estos pocos vers\u00edculos nos ayudan a entrar m\u00e1s\nprofundamente todav\u00eda en el relato\nde la Pasi\u00f3n y nos conducen casi hasta la intimidad de Jes\u00fas, en un\nlugar cerrado, apartado, donde \u00c9l se encuentra solo, cara a cara con Pilato: el\npretorio. Aqu\u00ed es interrogado, responde, pregunta, contin\u00faa revelando su\nmisterio de salvaci\u00f3n y a llamarnos para \u00c9l.\nAqu\u00ed Jes\u00fas se muestra como\nrey y como pastor. Aqu\u00ed\nest\u00e1 atado y coronado en su condena\na muerte, aqu\u00ed\n\u00c9l nos conduce\na las verdes praderas de sus\npalabras de verdad. El pasaje forma parte de una secci\u00f3n algo m\u00e1s amplia,\ncomprendida entre los vers\u00edculos 28-40 y relata el proceso de Jes\u00fas ante el\nGobernador. Despu\u00e9s de una noche de interrogatorios, de golpes, desprecios y\ntraiciones, Jes\u00fas es entregado al poder romano y condenado a muerte, pero precisamente en esta muerte,\n\u00c9l se revela Rey y Se\u00f1or, Aquel\nque ha venido a dar la\nvida, justo por nosotros injustos,\ninocente por nosotros\npecadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ayudar en la lectura del pasaje:<br>vv. 33-34: Pilato entra en el pretorio y comienza el interrogatorio a Jes\u00fas, haci\u00e9ndole la primera pregunta: \u00bfEres t\u00fa el rey de los jud\u00edos? Jes\u00fas no responde enseguida directamente, sino que obliga a Pilato a poner en claro lo que tal realeza significa, lo lleva a caminar a la profundidad. Rey de los Jud\u00edos significa Mes\u00edas y es en cuanto<\/p>\n\n\n\n<p>Mes\u00edas como Jes\u00fas ser\u00e1 juzgado y condenado.<br>v. 35: Pilato parece responder con desprecio a lo que piden los jud\u00edos, los cuales aparecen claramente como acusadores de Jes\u00fas, los sumos sacerdotes y el pueblo, cada uno con su responsabilidad, como se lee en el pr\u00f3logo: \u201cVino a los suyos, pero los suyos no le recibieron\u201d (Jn 1,11) Sigue despu\u00e9s la segunda pregunta de Pilato a Jes\u00fas; \u201c\u00bfQu\u00e9 has hecho?, pero no tendr\u00e1 respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>v.\n36: Jes\u00fas responde a la primera\npregunta de Pilato\ny por tres veces usa la expresi\u00f3n: \u201cmi reino\u201d. Aqu\u00ed nos ofrece\nuna explicaci\u00f3n admirable sobre lo que pueda ser en realidad el reino y la realeza\nde Jes\u00fas: no es de este mundo,\nsino del <em>mundo venidero<\/em>, no tiene <em>guardias\n<\/em>o <em>ministros <\/em>para la lucha, sino\nla entrega amorosa\nde la vida en las manos del Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>v.\n37: El interrogatorio vuelve a la pregunta\ninicial, a la que Jes\u00fas\nsigue dando respuesta afirmativa: \u201cYo soy rey\u201d, pero\nexplicando su origen y su misi\u00f3n. Jes\u00fas ha nacido para nosotros, ha sido enviado\npara nosotros, para\nrevelarnos la verdad\ndel Padre, de la que obtenemos la salvaci\u00f3n y para\npermitirnos escuchar su voz y seguirla, haciendo que nos adhiramos a ella con toda nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>El\ntexto: 33 Entonces\nPilato entr\u00f3 de nuevo al pretorio y llam\u00f3 a Jes\u00fas y le dijo:\n\u00ab\u00bfEres t\u00fa el rey de los\njud\u00edos?\u00bb 34 Respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00ab\u00bfDices eso por tu cuenta, o es que otros te lo\nhan dicho de m\u00ed?\u00bb 35 Pilato respondi\u00f3: \u00ab\u00bfEs que yo soy jud\u00edo?\nTu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a m\u00ed. \u00bfQu\u00e9\nhas hecho?\u00bb 36 Respondi\u00f3 Jes\u00fas:\n\u00abMi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese\nde este mundo, mi gente habr\u00eda combatido para que no fuese entregado a los jud\u00edos;\npero mi Reino\nno es de aqu\u00ed.\u00bb 37 Entonces Pilato\nle dijo: \u00ab\u00bfLuego t\u00fa eres rey?\u00bb\nRespondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00abS\u00ed,\ncomo dices, soy rey. Yo para esto he\nnacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo\nel que es de la verdad, escucha\nmi voz.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un momento de silencio orante<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>para poder entrar\nen el pretorio y me dispongo a escuchar profundamente cada palabra que sale\nde la boca de Cristo.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Algunas preguntas<\/p>\n\n\n\n<p><em>que me ayuden a acercarme al rey y a entregarle mi existencia entera.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Observo los movimientos de Pilato, su deseo de un encuentro con Jes\u00fas, aunque\n\u00e9l no sea consciente. Si pienso en mi vida,\n\u00bfpor qu\u00e9 muchas\nveces me es dif\u00edcil entrar, preguntar, llamar,\nestar en di\u00e1logo\ncon el Se\u00f1or?<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or desea una relaci\u00f3n personal\nconmigo. \u00bfSoy capaz de entrar o de dejarme atraer en una relaci\u00f3n verdadera,\nintensa, vital con el Se\u00f1or? Y si tengo miedo de esto \u00bfpor qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 es lo que me separa de \u00c9l? \u00bfQu\u00e9 es\nlo que me tiene alejado?<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Entregado<\/em>\u201d.\nMe detengo en esta palabra y trato de rumiarla y mantenerla en mi coraz\u00f3n, poni\u00e9ndola de frente a mi vida,\ncon mis comportamientos de cada d\u00eda. d) Por tres\nveces Jes\u00fas repite\nque su reino\n\u201c<em>no es de este\nmundo<\/em>\u201d invit\u00e1ndome, as\u00ed,\ncon fuerza, a pasar a otra realidad. Una vez m\u00e1s \u00c9l me desconcierta, proponi\u00e9ndome otro mundo, otro reino, otro poder. \u00bfQu\u00e9 tipo de reino estoy esperando?<\/p>\n\n\n\n<p>La frase final del pasaje es estupenda: \u201c<em>Escucha mi voz<\/em>\u201d, Yo que estoy absorto en miles de trabajos, compromisos, reuniones, \u00bfa d\u00f3nde dirijo mis o\u00eddos? \u00bfa qui\u00e9n atiendo?, \u00bfen qui\u00e9n pienso? Cada ma\u00f1ana recibo vida nueva, pero en realidad, \u00bfde qui\u00e9n me dejo revivir?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una clave de lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas, el Rey atado y entregado<\/p>\n\n\n\n<p>Un verbo gramatical emerge con fuerza\nde estas l\u00edneas rebotando ya desde los primeros vers\u00edculos del relato de la\nPasi\u00f3n: el verbo <em>entregar<\/em>,\npronunciado aqu\u00ed primeramente por Pilato\ny despu\u00e9s por\nJes\u00fas. La \u201c<em>entrega del\nCristo\u201d <\/em>es una realidad\nteol\u00f3gica, pero al mismo tiempo vital, de extrema importancia, porque nos\nconduce a lo largo de un camino de sabidur\u00eda y amaestramiento muy fuerte. Puede\nser \u00fatil recorrerlo de nuevo, busc\u00e1ndolo en los signos a trav\u00e9s de las p\u00e1ginas\nde la Escritura. Ante todo, parece\nque es el mismo Padre quien entrega\na su Hijo Jes\u00fas, como un don para\ntodos y para\nsiempre. Leo en Rom. 8, 32: \u201cDios,\nque no perdon\u00f3\na su propio Hijo, sino\nque lo entreg\u00f3 por todos nosotros, \u00bfc\u00f3mo no nos ha de dar con \u00c9l todas las\ncosas?\u201d Al mismo tiempo, sin embargo, veo que es Jes\u00fas mismo, en la suprema\nlibertad de su amor, en la m\u00e1s \u00edntima fusi\u00f3n con la voluntad del Padre, quien\nse entrega por nosotros, quien ofrece su vida; dice\nSan Pablo: \u201cCristo\nnos ha amado\ny se ha entregado a s\u00ed mismo por nosotros\u201d. (Ef 5, 2. 25), pero me\nacuerdo tambi\u00e9n de estas palabras de Jes\u00fas:\n\u201cYo ofrezco mi vida por las ovejas;\nninguno me la quita, sino que yo la\nofrezco por m\u00ed mismo\u201d (Jn 10,18). Por tanto, m\u00e1s all\u00e1 y antes de toda otra entrega, est\u00e1 esta entrega voluntaria, que es solamente\nentrega de amor y de donaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En los relatos evang\u00e9licos aparece enseguida la entrega malvada por parte de Judas, llamado por esto el traidor, o sea, <em>el entregador<\/em>, el que dice a los sumos sacerdotes: \u201c\u00bfCu\u00e1nto quer\u00e9is darme para que os lo entregue?\u201d (Mt 26, 15); ver tambi\u00e9n Jn 12, 4; 18, 2.5. Despu\u00e9s son los Jud\u00edos los que entregan Jes\u00fas a Pilato: \u201cSi no fuese un malhechor no te lo hubi\u00e9ramos entregado\u201d (Jn 18, 30. 35) y Pilato representa a los gentiles, como \u00c9l hab\u00eda ya anunciado: \u201cEl Hijo del Hombre ser\u00e1 entregado a los paganos\u201d (Mc 10, 33).<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente Pilato lo entrega de nuevo\na los jud\u00edos, para que sea crucificado (Jn 19, 16). Contemplo todos esto\npasajes, observo a mi rey atado, encadenado, como nos hace notar el evangelista\nJuan tanto en 18, 12 como en 18, 24; me pongo de rodillas, me postro delante de\n\u00c9l y pido al Se\u00f1or que me sea dado el valor de seguir estos pasajes dram\u00e1ticos,\npero maravillosos, que son como un \u00fanico canto de amor de Jes\u00fas para nosotros,\nsu S\u00ed repetido hasta el infinito para nuestra salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nEvangelio me acompa\u00f1a\ndulcemente dentro de esta noche\n\u00fanica, en la cual Jes\u00fas\nes entregado por m\u00ed, como Pan, como Vida hecha carne, como amor compartido en todo.\n\u201cEl Se\u00f1or Jes\u00fas, en la noche en que iba a ser entregado, tom\u00f3\nel pan y dijo: \u00abEsto es mi cuerpo, que\nse da por vosotros\u00bb (1 Cor 11, 23). Y entonces comprendo que para m\u00ed la felicidad, est\u00e1 escondida tambi\u00e9n\ndentro de estas\ncadenas, estas ataduras, con Jes\u00fas, con el gran Rey y est\u00e1\nescondida en estos\ncontinuos pasajes, de entrega en entrega, a la voluntad al amor de mi Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas, el Rey Mes\u00edas<\/p>\n\n\n\n<p>El di\u00e1logo de Jes\u00fas con Pilato: sobre\neste interrogatorio tan misterioso y extra\u00f1o es particularmente conocido que\nprimero Pilato llama a Jes\u00fas \u201cel rey de los jud\u00edos\u201d y despu\u00e9s s\u00f3lo\n\u201crey\u201d, como si fuese un camino, una\ncomprensi\u00f3n cada vez m\u00e1s plena\ny verdadera de Jes\u00fas. \u201cRey de los Jud\u00edos\u201d es una f\u00f3rmula usada con gran\nriqueza de significado por el pueblo hebreo\ny re\u00fane en s\u00ed el fundamento, el n\u00facleo de la fe y de la\nesperanza de Israel.: significa claramente el Mes\u00edas. Jes\u00fas\nes interrogado y juzgado en lo\nque mira a si es o no es el Mes\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas es el Mes\u00edas del Se\u00f1or, su\nUngido, su Consagrado, es el Siervo, enviado al mundo precisamente para esto,\npara realizar en S\u00ed en su persona y en su vida, todas las palabras dichas por\nlos profetas por la ley y por los salmos de \u00c9l. Palabras de persecuci\u00f3n, de\nsufrimiento, de llanto, heridas y sangre, palabras de muerte por Jes\u00fas, por el\nUngido del Se\u00f1or, que es nuestro respiro, aqu\u00e9l a la sombra del cual viviremos\nentre las naciones, como dice el Profeta Jerem\u00edas (Lam 4, 20). Palabras que\nhablan de asechanzas, de insurrecciones, conjuras, (Sal 2,2), lazos. Lo vemos\ndesfigurado, como var\u00f3n de dolores; tan irreconocible, si no es s\u00f3lo por parte\nde aquel amor, que como \u00c9l, bien conoce el padecer. \u201c\u00a1Sepa pues con certeza\ntoda la casa de Israel que Dios ha constituido Se\u00f1or y Cristo a Jes\u00fas a quien\nvosotros hab\u00e9is crucificado!\u201d (Ac 2, 36). S\u00ed, es un rey atado, el m\u00edo, un rey\nentregado, arrojado fuera, despreciado; es un rey ungido para la batalla, pero\nungido para perder, para ser sacrificado, para ser crucificado, inmolado como\nun cordero. Este es el Mes\u00edas: el rey que tiene como trono la cruz, como\np\u00farpura su sangre derramada, como palacio el coraz\u00f3n de los hombres, pobres\ncomo \u00c9l, pero hechos ricos y consolados por una continua resurrecci\u00f3n. Estos\nson nuestros tiempos, los tiempos de la consolaci\u00f3n por parte del Se\u00f1or, en los\ncuales \u00c9l env\u00eda incesantemente al Se\u00f1or Jes\u00fas, al que nos ha destinado como Mes\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Rey m\u00e1rtir<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHe venido para dar testimonio de la\nverdad\u201d, dice Jes\u00fas, usando un t\u00e9rmino muy fuerte, que contiene en s\u00ed el\nsignificado de martirio, en griego. El testigo es un m\u00e1rtir, el que afirma con\nla vida, con la sangre, con todo lo que es y lo que tiene, la verdad en la\ncree. Jes\u00fas atestigua la verdad, que es la palabra del Padre (Jn 17,17) y por\nesta palabra \u00c9l da la vida. Vida por vida, palabra por palabra, amor por amor.\nJes\u00fas es el Am\u00e9n, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creaci\u00f3n\nde Dios (Ap 3,14); en \u00c9l existe\ns\u00f3lo el S\u00ed, por\nsiempre y desde siempre y en este S\u00ed, nos ofrece toda la verdad del Padre, de\ns\u00ed mismo, del Esp\u00edritu y en esta verdad, en esta luz, \u00c9l hace de nosotros su\nreino. \u201cCuantos conf\u00edan en \u00c9l, conocer\u00e1n la verdad; y aquellos que le son\nfieles a su amor vivir\u00e1n junto a \u00c9l\u201d (Sab 3, 18). No busco otras palabras, sino\nque permanezco solamente junto al Se\u00f1or, sobre\nsu seno, como Juan, en aquella noche; as\u00ed \u00c9l se convierte en mi respiro,\nmi mirada, mi s\u00ed, dicho al Padre, dicho a los hermanos, como testimonio de\namor. \u00c9l es fiel, \u00c9l est\u00e1 presente, \u00c9l es la verdad\nque yo escucho y de la cual me dejo s\u00f3lo transformar.<\/p>\n\n\n\n<p>6. Salmo 21 (20)<\/p>\n\n\n\n<p>Canto de acci\u00f3n de gracias por la victoria que nos viene de Dios <\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Grande, Se\u00f1or, tu amor por nosotros! Yahv\u00e9, el rey celebra\ntu fuerza, le colma\nde alegr\u00eda tu victoria.\nLe has concedido el deseo de su coraz\u00f3n, no\nhas rechazado el anhelo de sus labios. Te adelantaste con buenos augurios,\ncoronaste su cabeza de oro fino; vida\npidi\u00f3 y se la otorgaste, largo curso\nde d\u00edas para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Gran\nprestigio le da tu victoria, lo rodeas de honor\ny majestad; lo conviertes en\neterna bendici\u00f3n, lo llenas de alegr\u00eda en tu presencia. Porque el rey conf\u00eda\nen Yahv\u00e9, por gracia del Alt\u00edsimo no vacilar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Lev\u00e1ntate, Yahv\u00e9, lleno de fuerza,\ncantaremos, celebraremos tu poder!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n final<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Padre, te alabo, te bendigo, te doy gracias\nporque me has conducido con\ntu Hijo al pretorio de Pilato, en esta tierra\nextranjera y hostil\ny sin embargo tierra de revelaci\u00f3n y de luz. Solo\nt\u00fa, con tu amor infinito, sabes transformar toda lejan\u00eda y toda obscuridad en un lugar de encuentro y de vida. Gracias porque\nhas hecho surgir\nel tiempo santo\nde la consolaci\u00f3n en el cual env\u00edas\na tu Cordero, sentado en el trono, como rey inmolado y viviente; su\nsangre es una cascada restauradora y unci\u00f3n de salvaci\u00f3n. Gracias\nporque \u00c9l me habla siempre\ny me canta tu verdad, que es\ns\u00f3lo amor y misericordia; quisiera ser un instrumento en las manos del rey, de Jes\u00fas, para\ntransmitir a todos\nlas notas consoladoras de tu Palabra. Padre, te he escuchado hoy, en este\nEvangelio, pero te ruego, haz que mis o\u00eddos no se\ncansen jam\u00e1s de ti, de tu Hijo,\nde tu Esp\u00edritu. Hazme renacer,\nas\u00ed a la verdad, para\nser testigo de la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos\nlos derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas es el Rey Mes\u00edas \u00c9l nos lleva consigo a su reino del mundo futuro Junto a su trono, que es la cruz, escuchamos la verdad Juan 18, 33-37 Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh Padre! 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