{"id":4412,"date":"2021-11-24T00:25:29","date_gmt":"2021-11-24T06:25:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4412"},"modified":"2021-11-10T10:27:09","modified_gmt":"2021-11-10T16:27:09","slug":"lectio-mie-24-nov-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4412","title":{"rendered":"Lectio mi\u00e9, 24 nov. de 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo Ordinario<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mueve, Se\u00f1or, los corazones de tus hijos,\npara que, correspondiendo generosamente a tu gracia,\nreciban con mayor abundancia la ayuda de tu bondad.\nPor nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Lucas 21,12-19<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPero, antes de todo esto, os echar\u00e1n\nmano y os perseguir\u00e1n, os entregar\u00e1n a las sinagogas y c\u00e1rceles y os llevar\u00e1n\nante reyes y gobernadores por mi nombre; esto os suceder\u00e1 para que deis\ntestimonio. Proponed, pues, en vuestro coraz\u00f3n no preparar la defensa, porque\nyo os dar\u00e9 una elocuencia y una sabidur\u00eda a la que no podr\u00e1n resistir ni\ncontradecir todos vuestros adversarios. Ser\u00e9is entregados por padres, hermanos,\nparientes y amigos, y matar\u00e1n a algunos de vosotros. Todos os odiar\u00e1n por causa\nde mi nombre. Pero no perecer\u00e1 ni un cabello de vuestra cabeza. Con vuestra\nperseverancia salvar\u00e9is vuestras almas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el evangelio de hoy, que es la\ncontinuaci\u00f3n del discurso iniciado ayer, Jes\u00fas enumera una se\u00f1al m\u00e1s para\nayudar las comunidades a situarse en los hechos y a no perder la fe en Dios, ni el valor para resistir contra los embates\ndel imperio romano.\nRepetimos las cinco primeras se\u00f1ales\ndel evangelio de ayer: 1a se\u00f1al: los falsos\nmes\u00edas (Lc 21,8); 2a se\u00f1al:\nguerras y revoluciones (Lc 21,9); 3a se\u00f1al:\nnaci\u00f3n contra otra naci\u00f3n,\nun reino contra otro reino,\n(Lc 21,10); 4a se\u00f1al: terremotos en varios lugares\n(Lc 21,11); 5a se\u00f1al: hambre,\npeste y se\u00f1ales\nen el cielo (Lc 21,11); Hasta aqu\u00ed el evangelio de ayer. Ahora, en el\nevangelio de hoy, hay una se\u00f1al m\u00e1s: 6a se\u00f1al: la persecuci\u00f3n de los cristianos\n(Lc 21,12-19)<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 21,12. La sexta se\u00f1al:\nla persecuci\u00f3n Varias\nveces, en los\npocos a\u00f1os que\nJes\u00fas pas\u00f3 entre nosotros, avis\u00f3 a los disc\u00edpulos de que iban\na ser perseguidos. Aqu\u00ed, en el\n\u00faltimo discurso, repite lo mismo y hace saber que hay que tener en cuenta la\npersecuci\u00f3n a la hora de discernir los\nsignos de los tiempos: \u00abPero, antes de todo\nesto, os echar\u00e1n mano y os perseguir\u00e1n, os entregar\u00e1n a las sinagogas y\nc\u00e1rceles y os llevar\u00e1n ante reyes y gobernadores por mi nombre;\nesto os suceder\u00e1 para que deis\ntestimonio\u201d. Y de estos acontecimientos, aparentemente tan negativos, Jes\u00fas hab\u00eda dicho: \u201cNo os aterr\u00e9is; porque es necesario que sucedan primero\nestas cosas, pero\nel fin no es inmediato. \u00bb\n(Lc 21,9). Y el evangelio de Marcos a\u00f1ade\nque todas estas\nse\u00f1ales son \u00ab\u00a1apenas el comienzo de los dolores\nde parto!\u00bb (Mc 13,8) Ahora bien, los dolores de parto, a\u00fan siendo\nmuy dolorosos para la madre, no son se\u00f1al de muerte, sino de vida. \u00a1No son motivos\nde temor, sino de esperanza! Esta manera de leer los hechos daba mucha\ntranquilidad a las comunidades perseguidas. As\u00ed, leyendo u oyendo estas\nse\u00f1ales, profetizadas por Jes\u00fas en el a\u00f1o 33, los lectores de Lucas de los a\u00f1os\nochenta pod\u00edan concluir: \u00abTodas estas cosas est\u00e1n aconteciendo seg\u00fan el\nplan previsto y anunciado por Jes\u00fas. por tanto, la historia no se escap\u00f3 de las\nmanos de Dios. \u00a1Dios est\u00e1 con nosotros!<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 21,13-15: La misi\u00f3n de los cristianos\nen la \u00e9poca de la persecuci\u00f3n. La persecuci\u00f3n no es una fatalidad, ni puede ser\nmotivo de desaliento o de desesperaci\u00f3n, sino que hay que considerarla como una\noportunidad, ofrecida por Dios, para que las comunidades lleven a cabo la\nmisi\u00f3n de testimoniar con valor la Buena Noticia de Dios. Jes\u00fas dice: \u201cesto os\nsuceder\u00e1 para que deis testimonio. Proponed,\npues, en vuestro coraz\u00f3n no preparar la defensa, porque yo os dar\u00e9 una\nelocuencia y una sabidur\u00eda a la que no podr\u00e1n resistir ni contradecir todos\nvuestros adversarios.\u201d. Por medio de esta afirmaci\u00f3n, Jes\u00fas anima a los\ncristianos perseguidos que viv\u00edan angustiados. Hace saber que, aunque\nperseguidos, ellos ten\u00edan que cumplir una misi\u00f3n, a saber: dar testimonio de la\nBuena Noticia de Dios y as\u00ed, ser una se\u00f1al del Reino (Hechos 1,8). El\ntestimonio valiente llevar\u00eda a la gente a repetir lo que dijeron los magos de\nEgipto ante las se\u00f1ales y el valor de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n: \u201c\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 la mano de\nDios!\u201d (Ex 8,15). Conclusi\u00f3n: si las comunidades no deben preocuparse, si todo\nest\u00e1 en las manos de Dios, si todo estaba ya previsto por Dios, si todo no es\nque dolor de parto, entonces no hay\nmotivo para quedarse preocupados.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 21,16-17: Persecuci\u00f3n dentro de la familia.\n\u201cSer\u00e9is entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matar\u00e1n a algunos de vosotros.\u201d. La persecuci\u00f3n no viene de fuera, de parte del imperio, sino que viene\nde dentro, de la familia\nmisma. En una misma familia, unos aceptaban la Buena Noticia,\notros no. El anuncio de la\nBuena Noticia produc\u00eda divisiones en la misma familia. Hab\u00eda personas que,\nbas\u00e1ndose en la Ley de Dios, llegaban\na denunciar y a matar\na sus propios familiares\nque se declaraban seguidores de Jes\u00fas (Dt 13,7-12).<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 21,18-19: La fuente de\nesperanza y de resistencia. \u201cPero no perecer\u00e1 ni un cabello de vuestra cabeza.\nCon vuestra perseverancia salvar\u00e9is vuestras almas\u201d.\nEsta observaci\u00f3n final de Jes\u00fas recuerda la otra palabra que Jes\u00fas hab\u00eda\ndicho: \u201c\u00a1ni un cabello de vuestra\ncabeza caer\u00e1!\u201d (Lc 21,18). Esta comparaci\u00f3n era una llamada\nfuerte a no perder\nla fe y a seguir\nfirme en la comunidad. Confirma\nlo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho\nen otras ocasiones: \u201cQuien quiere salvar su vida, la pierde, pero aquel que\npierde su vida por causa m\u00eda, la salvar\u00e1\u201d (Lc 9,24).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para la reflexi\u00f3n personal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo sueles leer las etapas de la historia\nen tu vida y en la vida de tu pa\u00eds? Mirando la historia de la humanidad de los \u00faltimos\n50 a\u00f1os, la esperanza \u00bfaument\u00f3 o disminuy\u00f3 en ti?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n final<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yahv\u00e9 ha dado a conocer su salvaci\u00f3n,\nha revelado su justicia a las naciones; se ha acordado de su amor y su lealtad para con la casa de\nIsrael. (Sal 98,2-3)<\/p>\n\n\n\n<p>Todos\nlos derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Mueve, Se\u00f1or, los corazones de tus hijos, para que, correspondiendo generosamente a tu gracia, reciban con mayor abundancia la ayuda de tu bondad. Por nuestro Se\u00f1or. 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