{"id":4421,"date":"2021-11-28T00:35:51","date_gmt":"2021-11-28T06:35:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4421"},"modified":"2021-11-10T10:48:42","modified_gmt":"2021-11-10T16:48:42","slug":"lectio-dom-28-nov-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4421","title":{"rendered":"Lectio Dom, 28 nov. de 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La manifestaci\u00f3n del Hijo del Hombre como principio de nuevos tiempos<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Atenci\u00f3n! \u00a1Dios puede\nllegar en cada\nmomento! Lucas 21,25-28.34-36<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude\na leer la Biblia en el mismo\nmodo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas.\nCon la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a descubrir la\npresencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena\ny muerte. As\u00ed,\nla cruz , que\nparec\u00eda ser el final\nde toda esperanza, apareci\u00f3 para ellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n. Crea\nen nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la Escritura,\nen los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que\nsufren. Tu palabra nos oriente\na fin de que tambi\u00e9n\nnosotros, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos experimentar\nla fuerza de tu resurrecci\u00f3n y testimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo\nen medio de nosotros como\nfuente de fraternidad, de justicia y de paz.\nTe lo pedimos a Ti, Jes\u00fas,\nHijo de Mar\u00eda,\nque nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu.\nAm\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Clave de lectura:<\/p>\n\n\n\n<p>El\ntexto lit\u00fargico de este domingo\nnos lleva a meditar el discurso de Jes\u00fas sobre\nel fin del mundo. Hoy, cuando\nse habla tanto del fin del mundo, las posiciones son muy variadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos tienen miedo. Otros\npermanecen indiferentes. Otros comienzan a vivir con m\u00e1s seriedad. Y todav\u00eda\notros, cuando oyen\nuna terrible noticia,\nexclaman: \u201c\u00a1El fin del\nmundo est\u00e1 cerca!\u201d \u00bfY t\u00fa? \u00bfTienes una opini\u00f3n al respecto? \u00bfPor qu\u00e9 al principio del a\u00f1o\nlit\u00fargico, en este primer domingo\nde Adviento, la Iglesia nos coloca de frente el fin\nde la historia?<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo presente estas preguntas, tratemos de leer de modo que nos interpele y nos\ninterrogue.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la lectura haremos\nun esfuerzo por prestar atenci\u00f3n, no a lo que nos causa\ntemor, sino m\u00e1s bien a lo que produce esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Una\ndivisi\u00f3n del texto\npara ayudar en la lectura:<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 21,25-26. Habr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas Lucas 21,27: El Hijo del Hombre vendr\u00e1 sobre una nube<br>Lucas 21,28: La esperanza que renace en el coraz\u00f3n<br>Lucas 21,29-33: La lecci\u00f3n de la par\u00e1bola de la higuera Lucas 21,34-36: Exhortaci\u00f3n a la vigilancia<\/p>\n\n\n\n<p>El\nTexto:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHabr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de la gente, trastornada por el estruendo del mar y de las olas. Los hombres se quedar\u00e1n sin aliento por el terror y la ansiedad ante las cosas que se abatir\u00e1n sobre el mundo, porque las fuerzas de los cielos se tambalear\u00e1n. Y entonces ver\u00e1n venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria. Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad \u00e1nimo y levantad la cabeza, porque se acerca vuestra liberaci\u00f3n.\u00bb \u00abCuidad que no se emboten vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida y venga aquel D\u00eda de improviso sobre vosotros, como un lazo; porque vendr\u00e1 sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra. Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que teng\u00e1is fuerza, logr\u00e9is escapar y pod\u00e1is manteneros en pie delante del Hijo del hombre.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Un momento de silencio orante<\/p>\n\n\n\n<p><em>para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra\nvida.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Algunas preguntas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9\nsentimientos has tenido\ndurante la lectura? \u00bfDe miedo o de paz? \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfHas\nencontrado en el texto algo que te haya dado esperanza y \u00e1nimo?\n\u00bfQu\u00e9 es lo que hoy empuja a la gente a tener esperanza o a resistir? \u00bfPor qu\u00e9 al principio del Adviento la Iglesia nos confronta con\nel fin del mundo? \u00bfQu\u00e9 responder\u00edamos a los que dicen que el fin del mundo\nest\u00e1 cerca? \u00bfC\u00f3mo entender la imagen de la venida del Hijo del Hombre sobre una nube?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una clave de lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>para aqu\u00e9llos que quisieran profundizar en el tema<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El contexto del discurso de Jes\u00fas<br>El texto del Evangelio de este domingo (Lc 21,25-28.34-36) es parte del as\u00ed llamado \u00abdiscurso escatol\u00f3gico\u201d (Lc 28-36). En el Evangelio de Lucas, este discurso est\u00e1 presentado como respuesta de Jes\u00fas a una pregunta de los disc\u00edpulos. Ante la belleza y grandeza del templo de la ciudad de Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas hab\u00eda dicho: \u201c\u00a1No quedar\u00e1 piedra sobre piedra!\u201d (Lc 21,5-6). Los disc\u00edpulos quer\u00edan que Jes\u00fas les diese m\u00e1s informaci\u00f3n sobre esta destrucci\u00f3n del templo y ped\u00edan: \u201c\u00bfCu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto, Maestro, y cu\u00e1les ser\u00e1n las se\u00f1ales de que estas cosas est\u00e1n a punto de suceder?\u201d (Lc 21,7).<\/p>\n\n\n\n<p>Objetivo del discurso: ayudar a discernir los acontecimientos<br>En el tiempo de Jes\u00fas (a\u00f1o 33), de frente a los desastres, guerras y persecuciones, mucha gente dec\u00eda: \u201c\u00a1El fin del mundo est\u00e1 cerca!\u201d La comunidad del tiempo de Lucas (a\u00f1o 85) pensaba lo mismo. Adem\u00e1s, a causa de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (a\u00f1o 70) y de la persecuci\u00f3n de los cristianos, que duraba ya unos cuarenta a\u00f1os, hab\u00eda quien dec\u00eda: \u201c\u00a1Dios no controla los acontecimientos de la vida! \u00a1Estamos perdidos!\u201d Por esto, la preocupaci\u00f3n principal del discurso es el de ayudar a los disc\u00edpulos y disc\u00edpulas a discernir los signos de los tiempos para no ser enga\u00f1ados por estas conversaciones de la gente sobre el fin del mundo: \u201c\u00a1Atenci\u00f3n! \u00a1No os dej\u00e9is enga\u00f1ar!\u201d (Lc 21,8). El discurso nos da diversas se\u00f1ales para ayudarnos a discernir.<\/p>\n\n\n\n<p>Seis se\u00f1ales que nos ayudan a discernir los acontecimientos de la vida<br>Despu\u00e9s de una breve introducci\u00f3n (Lc 21,5) comienza el discurso propiamente dicho. En estilo apocal\u00edptico, Jes\u00fas enumera los sucesos que sirven de se\u00f1ales. Bueno ser\u00e1 recordar que Jes\u00fas viv\u00eda y hablaba en el a\u00f1o 33, pero que los lectores de Lucas vivieron y escucharon las palabras de Jes\u00fas alrededor del a\u00f1o 85. Entre el a\u00f1o 33 y el 85 sucedieron muchas cosas de todos conocidas, por ejemplo: la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (a\u00f1o 70), las persecuciones, guerras por doquier, desastres naturales. El discurso de Jes\u00fas anuncia los acontecimientos como algo que deber\u00e1 suceder en el futuro. Pero las comunidades los consideran algo ya pasados, ya sucedidos:<\/p>\n\n\n\n<p>Primera se\u00f1al: los falsos\nMes\u00edas que dir\u00e1n: \u201c\u00a1Soy yo! \u00a1El tiempo\nest\u00e1 cerca!\u201d (Lc 21,8);<br>\nSegunda se\u00f1al: guerras\ny rumores de guerra (Lc 21,9);<br>\nTercera se\u00f1al: una naci\u00f3n\nse alzar\u00e1 contra otra (Lc 21,10);<br>\nCuarta se\u00f1al: hambre, peste y terremotos por todas partes (Lc 21,11);<br>\nQuinta se\u00f1al: persecuciones contra aqu\u00e9llos que anuncian la palabra de Dios (Lc\n21,12- 19);<br>\nSexta se\u00f1al: asedio y destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (Lc 21,20-24).<\/p>\n\n\n\n<p>Las comunidades cristianas del a\u00f1o\n85, al o\u00edr el anuncio de Jes\u00fas pod\u00edan concluir: \u201c\u00a1Todas estas cosas han\nsucedido ya o est\u00e1n sucediendo! \u00a1Todo se desarrolla seg\u00fan un plano previsto\npor Jes\u00fas! Por tanto, la historia no se escapa\nde las manos de Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Especialmente por lo que se refiere\na las se\u00f1ales quinta y sexta podr\u00edan\ndecir: \u201c\u00a1Es lo que estamos viviendo hoy!\u201d \u201c\u00a1Estamos\nya en la sexta se\u00f1al!\u201d Y despu\u00e9s viene la pregunta: \u00bfCu\u00e1ntas se\u00f1ales faltan\npara que venga el fin?<\/p>\n\n\n\n<p>De todas estas cosas, aparentemente\nmuy negativas, Jes\u00fas dice en el Evangelio de Marcos:\u201d Son apenas los comienzos de los dolores\nde parto\u201d (Mc 13,8). \u00a1Los\ndolores de parto, aunque\nsean muy dolorosos para una madre, no son se\u00f1ales de muerte, sino m\u00e1s bien\nde vida! \u00a1No son motivo\nde temor, sino\nde alegr\u00eda y de esperanza! Este modo de leer\nlos hechos da tranquilidad a las personas. Como veremos, Lucas\nexpresar\u00e1 la misma idea, pero con otras palabras\n(Lc 21,28).<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de esta primera\nparte del discurso\n(Lc 21,8-24), vemos\nel texto que se nos da\nen el evangelio de la Misa del primer domingo\nde adviento:<\/p>\n\n\n\n<p>Comentarios del texto<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 21,25-26: <em>Se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas<\/em><br>Estos dos vers\u00edculos describen tres fen\u00f3menos c\u00f3smicos: (1) \u201cHabr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas\u201d; (2) el fragor del mar y de las olas\u201d; (3) \u201clas potencias del cielo se conmover\u00e1n\u201d. En los a\u00f1os 80, \u00e9poca en la que escribe Lucas, estos tres fen\u00f3menos no se hab\u00edan manifestado. Las comunidades pod\u00edan afirmar:\u201d \u00a1Este es la s\u00e9ptima y \u00faltima se\u00f1al que falta antes del fin!\u201d A primera vista, parece m\u00e1s terrible que las precedentes, ya que Lucas dice, que suscita angustia y causa temor en los hombres y en las naciones. En realidad, aunque su apariencia es negativa, estas im\u00e1genes c\u00f3smicas sugieren algo positivo, a saber, el comienzo de la nueva creaci\u00f3n que substituir\u00e1 la antigua creaci\u00f3n (cf. Ap 21,1). El comienzo del cielo nuevo y de la tierra nueva, anunciada por Isa\u00edas (Is 65,17). Introducen la manifestaci\u00f3n del Hijo de Dios, el comienzo de nuevos tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Luca 21,27: La llegada del Reino de Dios y la manifestaci\u00f3n del Hijo del Hombre<br>Esta imagen viene de la profec\u00eda de Daniel (Dn 7,1-14). Daniel dice que despu\u00e9s de las desgracias causadas por los cuatro reinos de este mundo (Dn 7, 1-14), vendr\u00e1 el Reino de Dios (Dn 7,9-14). Estos cuatro reinos, todos, tienen apariencia animalesca: le\u00f3n, oso, pantera y bestia feroz (Dn 7,3-7). Son reinos animalescos. Quitan la vida a la vida (\u00a1incluso hoy!). El Reino de Dios aparece con el aspecto de Hijo de Hombre. O sea, con el aspecto humano de la gente (Dn 7,13). Es un reino humano. Construir este reino que humaniza, es tarea de las comunidades cristianas. Es la nueva historia, la nueva creaci\u00f3n, a cuya realizaci\u00f3n debemos colaborar.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 21,28: <em>Una esperanza que nace en el coraz\u00f3n<\/em><br>En el Evangelio de Marcos, Jes\u00fas dec\u00eda: \u00a1Es apenas el comienzo de los dolores de parto! Aqu\u00ed, en el Evangelio de Lucas, dice: \u201cCuando comiencen a acaecer estas cosas, \u00a1alzad los ojos y levantad la cabeza, porque vuestra liberaci\u00f3n est\u00e1 cerca!\u201d Esta afirmaci\u00f3n indica que el objetivo del discurso no es el de causar miedo, sino sembrar esperanza y alegr\u00eda en el pueblo que estaba sufriendo por causa de la persecuci\u00f3n. Las palabras de Jes\u00fas ayudaban (y ayudan) a las comunidades a leer los hechos con lentes de esperanza. Deben tener miedo aquellos que oprimen y avasallan al pueblo. Ellos, s\u00ed, deben saber que su imperio se ha acabado.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 21,29-33: <em>La lecci\u00f3n de la higuera<\/em><br>Cuando Jes\u00fas invita a mirar a la higuera, Jes\u00fas pide que analicen los hechos que est\u00e1n acaeciendo. Es como si dijese: \u201cDe la higuera deb\u00e9is aprender a leer los signos de los tiempos y poder as\u00ed descubrir \u00a1d\u00f3nde y cu\u00e1ndo Dios entra en vuestra historia! Y termina la lecci\u00f3n de la par\u00e1bola con estas palabras: \u201c\u00a1El cielo y la tierra pasar\u00e1n; pero mis palabras no pasar\u00e1n!\u201d Mediante esta frase muy conocida, Jes\u00fas renueva la esperanza y alude de nuevo a la creaci\u00f3n nueva que ya est\u00e1 en acto.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 21,34-36: <em>Exhortaci\u00f3n a la vigilancia<\/em><br>\u00a1Dios siempre llega! Su venida adviene cuando menos se espera. Puede suceder que \u00c9l venga y la gente no se d\u00e9 cuenta de la hora de su venida (cf Mt 24,37-39): Jes\u00fas da consejos a la gente, de modo que siempre est\u00e9n atentos: (1) evitar lo que pueda turbar y endurecer el coraz\u00f3n (disipaciones, borracheras y afanes de la vida); (2) orar siempre pidiendo fuerza para continuar esperando en pie la venida del Hijo del Hombre. Dicho con otras palabras, el discurso pide una doble disposici\u00f3n: de un lado, la vigilancia siempre atenta del que siempre est\u00e1 esperando y por otro lado la serena tranquilidad del que siempre est\u00e1 en paz. Esta disposici\u00f3n es signo de mucha madurez, porque combina la conciencia de la seriedad del empe\u00f1o y la conciencia de la relatividad de todas las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s\ninformaci\u00f3n para poder\nentender mejor el texto<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando vendr\u00e1 el fin del mundo <br>Cuando decimos \u201cfin del mundo\u201d, \u00bfde qu\u00e9 estamos hablando? \u00bfEl fin del mundo del que habla la Biblia o el fin de este mundo, donde reina el poder del mal que destroza y oprime la vida? Este mundo de injusticia tendr\u00e1 fin. Ninguno sabe c\u00f3mo ser\u00e1 el mundo nuevo, porque nadie puede imaginarse lo que Dios tiene preparado para aqu\u00e9llos que lo aman (1 Cor 2,9). El mundo nuevo de la vida sin muerte (Apoc 21,4), sobrepasa a todo, como el \u00e1rbol supera a su simiente (1 Cor 15,35-38). Los primeros cristianos estaban ansiosos o deseaban saber el cu\u00e1ndo de este fin (2 Ts 2,2; Hech 1,11). Pero \u201cno toca a vosotros conocer los tiempos y los momentos que el Padre ha fijado con su autoridad\u201d (Hech 1,7). El \u00fanico modo de contribuir al final \u00abes que nos lleguen los tiempos del refrigerio de parte del Se\u00f1or\u00bb (Hech 3,20), es dar testimonio al Evangelio en todo momento y acci\u00f3n, hasta los confines de la tierra (Hech 1,8).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Nuestro tiempo! \u00a1El tiempo de Dios! <br>\u201cPorque ninguno conoce ni el d\u00eda, ni la hora; ni siquiera los \u00e1ngeles del cielo, ni el Hijo, sino s\u00f3lo el Padre\u201d (Mc 13,32; Mat 24,36). Es Dios quien determina la hora del fin. El tiempo de Dios no se mide con nuestro reloj o calendario. Para Dios un d\u00eda puede ser igual a mil a\u00f1os y mil a\u00f1os iguales a un d\u00eda (Sl 90,4; Pt 3,8). El tiempo de Dios discurre independientemente del nuestro. Nosotros no podemos interferirlo, pero debemos estar preparado para el momento en el que la hora de Dios se presenta en nuestro tiempo. Lo que da seguridad, no es saber la hora del fin del mundo, sino la Palabra de Jes\u00fas presente en la vida. El mundo pasar\u00e1, pero su palabra no pasar\u00e1 (cf. Is 40, 7-8).<\/p>\n\n\n\n<p>El contexto en el que se encuentra nuestro texto en el Evangelio de Lucas<br>Para nosotros, hombres del siglo XXI, el lenguaje apocal\u00edptico es extra\u00f1o, dif\u00edcil y confuso. Pero para la gente de aquel tiempo era el modo de hablar que entend\u00edan. Expresaba la certeza testaruda de la fe de los ni\u00f1os. A pesar de todo y contra todas las apariencias, ellos continuaban creyendo que Dios es el Se\u00f1or de la Historia. El objetivo principal del lenguaje apocal\u00edptico es animar la fe y la esperanza de los pobres. En tiempos de Lucas, mucha gente de las comunidades pensaba que el fin del mundo estaba cerca y que Jes\u00fas habr\u00eda vuelto. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero\nestos individuos eran personas que nunca trabajaban: \u201c\u00bfPara qu\u00e9 trabajar\nsi Jes\u00fas volver\u00e1?\u201d (cf. Ts 3,11). Otros permanec\u00edan mirando\nal cielo, aguardando la vuelta de Jes\u00fas\nsobre las nubes (cf. Hech\n1,11). El discurso de Jes\u00fas indica\nque ninguno sabe\nla hora de la\n\u00faltima venida. \u00a1Hoy\nsucede la misma\ncosa! Algunos esperan\ntanto la venida\nde Jes\u00fas, que no perciben su\npresencia en medio de nosotros, en las cosas, en los hechos de cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>6. Salmo 46 (45)<\/p>\n\n\n\n<p>Dios es nuestra fortaleza<\/p>\n\n\n\n<p>Dios es nuestro refugio y fortaleza,\nsocorro en la angustia, siempre a punto. Por eso no tememos si se altera la\ntierra, si los montes vacilan en el fondo del mar, aunque sus aguas bramen y se\nagiten, y su\n\u00edmpetu sacuda las monta\u00f1as.<br>\n\u00a1Un r\u00edo! Sus brazos recrean la ciudad de\nDios, santifican la morada del Alt\u00edsimo.<br>\nDios est\u00e1 en medio de ella, no vacila, Dios\nla socorre al despuntar el alba. Braman las naciones, tiemblan los reinos,\nlanza \u00e9l su voz, la tierra se deshace.<br>\n\u00a1Con nosotros Yahv\u00e9 Sebaot, nuestro baluarte\nel Dios de Jacob! Venid a ver los prodigios de Yahv\u00e9, que llena la tierra de\nestupor.<br>\nDetiene las guerras\npor todo el orbe;\nquiebra el arco, rompe la lanza, prende fuego a los escudos.<br>\n\u00abBasta ya, sabed que soy Dios, excelso sobre los pueblos, sobre la tierra\nexcelso\u00bb.<br>\n\u00a1Con nosotros Yahv\u00e9 Sebaot, nuestro baluarte\nel Dios de Jacob!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n final<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y reinas con el Padre en la unidad del Esp\u00edritu Santo por todos los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos\nlos derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La manifestaci\u00f3n del Hijo del Hombre como principio de nuevos tiempos \u00a1Atenci\u00f3n! \u00a1Dios puede llegar en cada momento! Lucas 21,25-28.34-36 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4421\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-19j","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4421"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4421"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4421\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4422,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4421\/revisions\/4422"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4421"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4421"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4421"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}