{"id":4425,"date":"2021-11-30T00:44:32","date_gmt":"2021-11-30T06:44:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4425"},"modified":"2021-11-10T10:48:24","modified_gmt":"2021-11-10T16:48:24","slug":"lectio-mar-30-nov-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4425","title":{"rendered":"Lectio mar, 30 nov. de 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>El llamado de Andr\u00e9s y de su hermano; los primeros disc\u00edpulos pescadores de hombres.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>ORACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Oh Padre, que has llamado a san Andr\u00e9s de las redes del mundo a la pesca maravillosa en el anuncio del Evangelio; has que tambi\u00e9n nosotros podamos gustar siempre m\u00e1s de la dulzura de tu paternidad, especialmente en el sentirnos amados como hijos tuyos; que seamos abiertos a Ti con una fe plena toda nuestra vida, para as\u00ed permitir ser alcanzados y ser transformados por la mirada y la palabra de tu Hijo amado, nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas; ya que juntos con \u00c9l, deseamos llevar la alegre noticia de tu amor misericordioso a tantos hermanos y hermanas, el cual hace, que nuestra vida sea m\u00e1s bella. Por Jesucristo, nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LECTURA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo\n(4, 18-22)<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras Jes\u00fas caminaba a orillas del\nmar de Galilea, vio a dos hermanos: uno era Sim\u00f3n, llamado Pedro, y el otro\nAndr\u00e9s. Eran pescadores y estaban echando la red al mar. Jes\u00fas los llam\u00f3:\n\u00abS\u00edganme, y yo los har\u00e9 pescadores de hombres.\u00bb Al instante dejaron las redes y lo\nsiguieron. M\u00e1s adelante vio\na otros dos hermanos: Santiago, hijo\nde Zebedeo, con su hermano Juan; estaban con\nsu padre en la barca arreglando las redes. Jes\u00fas los llam\u00f3, y en seguida ellos\ndejaron la barca y a su padre y lo siguieron.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>MEDITACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCaminaba a orillas del mar de Galilea\u201d. Jes\u00fas ha salido apenas del desierto, despu\u00e9s de cuarenta d\u00edas de gran soledad\ny de lucha contra el diablo (cf. Mt 4, 1-11). \u00c9l ha salido victorioso; seguro del amor de su\nPadre y ha venido a Galilea; una tierra lejana y despreciada; una tierra\nfronteriza y de paganos; solo portando consigo mismo su gran luz y su salvaci\u00f3n\n(cf. Mt 4, 12-16). Y aqu\u00ed, \u00c9l ha iniciado\na proclamar su mensaje\nde alegr\u00eda y de liberaci\u00f3n: \u201c\u00a1El Reino de los Cielos est\u00e1 ahora cerca! (cf. Mt\n4, 17). No hay m\u00e1s soledad; ni desierto agobiante; no hay ausencia porque el\nSe\u00f1or Jesucristo ha descendido sobre nuestra tierra; la Galilea de los\ngentiles: en efecto, \u00c9l est\u00e1 cercano; \u00c9l es Dios-con-nosotros. \u00c9l no est\u00e1\nlejano. No se ha quedado ah\u00ed parado y escondido, porque \u00c9l mismo \u201ccamina\u201d;\npasea a orillas del mar; a lo largo de los costados de nuestras vidas pobres y\nde hecho a\u00fan m\u00e1s all\u00e1 de nuestros horizontes. La Galilea, que significa \u201canillo\u201d: y cuya interpretaci\u00f3n nos dice que \u00c9l, Jes\u00fas,\nel Amor, viene a desposarse; a\nunirse para siempre con \u00c9l. Ahora, solo nos resta acogerlo mientras camina\nsobre la orilla del mar. A\u00fan en la distancia, \u00c9l ya nos ve, y esto lo sabemos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>El verbo \u201cver\u201d, se repite dos veces,\nprimeramente, al referirse a Andr\u00e9s y a su hermano, despu\u00e9s a Santiago y a Juan;\neste \u201cver\u201d porta\nconsigo mismo toda la fuerza y la intensidad de una mirada\nproveniente del coraz\u00f3n, de lo m\u00e1s \u00edntimo. Y es en esta manera, como el Se\u00f1or nos\nve: nos lee a profundidad; con una detenida\natenci\u00f3n amorosa hojea paso a paso las p\u00e1ginas de nuestras vidas; conoce\ncada cosa de nosotros y todo lo ama.<\/p>\n\n\n\n<p>No es del nada raro que Mateo utilice\nmuchas veces un vocabulario familiar para narrar este episodio acerca\nde la vocaci\u00f3n y del encuentro con el Se\u00f1or\nJes\u00fas. Ya que tambi\u00e9n, encontramos cuatro veces la\npalabra \u201c<em>hermano<\/em>\u201d, y dos veces la\npalabra \u201c<em>padre<\/em>\u201d. Somos\nllevados a casa;\na nuestro principio de vida; all\u00e1 donde de igual forma nos redescubrimos que somos\nhijos y hermanos. Jes\u00fas entra dentro\nde esta realidad nuestra y lo hace\nen una manera\nm\u00e1s humana; m\u00e1s nuestra; m\u00e1s cotidiana; entra\nen la carne; en el coraz\u00f3n;\nen toda la vida y viene a rescatarnos para\nhacernos nacer de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cS\u00edgueme\u201d y \u201cven\u201d: son sus palabras\nsencillas y claras; \u00c9l nos pide situarnos en el camino; movernos de la misma\nforma que \u00c9l. \u00a1Es agradable sentirse despertar por esta voz suya! La cual es\nm\u00e1s fuerte y alcanzable; m\u00e1s dulce qu\u00e9 la voz de las aguas del mismo mar y del\nmundo, que a veces tienden a ser ruidosas y confusas. En cambio, cuando\n\u00c9l habla, lo hace al coraz\u00f3n, todo se convierte\nen una gran paz y todo\nvuelve a la calma. Y despu\u00e9s, nos muestra tambi\u00e9n la ruta, nos se\u00f1ala el camino\npor hacer y a seguir y no nos deja perdernos: \u201cDetr\u00e1s de m\u00ed\u201d, dice el Se\u00f1or.\nSolo basta recibir la invitaci\u00f3n; solo basta en aceptar que sea \u00c9l, para qu\u00e9\nsaber m\u00e1s; solo debemos seguirlo, pues \u00c9l nos mostrar\u00e1 el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cdejaron las redes y lo siguieron\u201d. Los dos hermanos, los dos primeros llamados, el de Pedro y el de Andr\u00e9s,\nllegan a ser para nosotros\nun ejemplo clar\u00edsimo, valiente y convincente al inicio de este camino.\nEllos nos ense\u00f1an\nlas cosas que hay que hacer,\nlos movimientos y la elecci\u00f3n. \u201cDejar\u201d y \u201cseguir\u201d\nllegan a ser los verbos\nclaves y las palabras escritas en el coraz\u00f3n. Lo\nson porque quiz\u00e1s frecuentemente pueda que ocurra el tener que considerar dichas\niniciativas en el interior de nuestras vidas;\nen lo secreto\ndel alma; all\u00ed\ndonde solo nosotros podemos ver. All\u00ed\nen donde solo\nel Se\u00f1or es testigo\nde que incluso\npara nosotros, se cumplen estas\ndos maravillosas palabras del Evangelio, que son tan vivas y fuertes,\ny que te cambian la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn\nseguida\u201d. Por dos ocasiones, Mateo nos hace ver la prontitud de los disc\u00edpulos en la acogida de la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or, que pasa; al igual que en Su mirada y en su voz\ndirigida hacia ellos. Ellos no ponen obst\u00e1culos; no dudan; no tienen miedo; solo\nse f\u00edan ciegamente a \u00c9l; respondiendo en seguida y diciendo si, a aquel Amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, Mateo nos hace recorrer delante\na nuestros ojos todos los elementos que vivifican aquella escena a la orilla\ndel mar: como por ejemplo,\nlas redes; la barca; el padre\u2026todo se escurre en el fondo; todo pasa a segundo plano y todo se deja a un lado. Solo permanece el Se\u00f1or, que va\nadelante y, detr\u00e1s de \u00c9l, aquellos cuatro hombres nuevos, que llevan nuestro\nnombre y la historia, que Dios ha escrito para\nnosotros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ALGUNAS PREGUNTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El\npanorama de esta\nnarraci\u00f3n del Evangelio y por tanto\nla perspectiva de la gracia del Se\u00f1or, que todav\u00eda\nhoy act\u00faa en nosotros; es como la del mar de Galilea;\nun mar textual que tiene un nombre y su geograf\u00eda\ny que me llevan a considerar preguntas como: \u00bfPuedo en este momento\nante la Palabra de Dios, dar una cara precisa al horizonte de mi vida? \u00bfTengo la paz interior\npara dejar al descubierto ante los ojos de\nCristo, mi vida tal como\nsi fuese yo el mar,\nla Galilea? \u00bfTengo,\nquiz\u00e1s miedo de las\naguas que portan mi coraz\u00f3n, como si mi mar fuese\namenazador, oscuro o enemigo? \u00bfPuedo dejar al Se\u00f1or\ncaminar a lo largo de mi costado?\n\u00bfPuedo dejarme verme yo\ntambi\u00e9n como Andr\u00e9s, como Sim\u00f3n,\nSantiago o Juan en este relato?\n\u00bfY si guardo\nsilencio en este\nmomento? \u00bfY si permito realmente, a que pase\nJes\u00fas y se acerque\na m\u00ed, hasta dejar su huella de amor y de amistad\nsobre mi pobre\narena? \u00bfTengo a\u00fan y despu\u00e9s\nel valor de dejarme alcanzar\npor su mirada llena de luz? \u00bfO continuo a esconderme un poco m\u00e1s, a empa\u00f1ar\ny disfrazar cualquier parte de m\u00ed, que\nyo mismo no deseo ver o aceptar? Y todav\u00eda: \u00bfdejo que \u00c9l me hable; que me diga, quiz\u00e1s por primera vez:\n\u201cs\u00edgueme\u201d? \u00bfO prefiero continuar\nescuchando solo el rumor del mar y de sus olas invasoras y devastadoras?<\/p>\n\n\n\n<p>Este Evangelio me habla en una manera\nmuy fuerte acerca de la compa\u00f1\u00eda de los hermanos; me habla de m\u00ed ser como hijo;\npone al descubierto la parte m\u00e1s profunda del coraz\u00f3n y entra en lo m\u00e1s \u00edntimo\nde mi hogar. \u00bfTal vez, puede ser que este sea propiamente el lugar en donde hay\nm\u00e1s dolor para m\u00ed y en donde no me siento comprendido, escuchado y amado como\nyo quisiera? \u00bfPor qu\u00e9 el Se\u00f1or pone du dedo en mi herida? Hermanos, padre,\nmadre, compa\u00f1eros\u2026Jes\u00fas es todo esto para m\u00ed y \u00c9l es a\u00fan m\u00e1s. \u00bfLo entiendo\nverdaderamente yo en esta manera? \u00bfHay un espacio para \u00c9l en mi hogar? \u00bfC\u00f3mo es\nmi relaci\u00f3n con \u00c9l? \u00bfMi relaci\u00f3n con \u00c9l es como de hermano, como de amigo o\ncomo de hijo? \u00bfO acaso lo conozco de una manera lejana, superficial o como un escape?<\/p>\n\n\n\n<p>Me\nparece muy claro\nen este pasaje,\nque el Se\u00f1or hace grandes\ncosas en la vida de los\ndisc\u00edpulos: \u201cLos har\u00e9\npescadores de hombres\u201d, les dice a ellos. \u00bfC\u00f3mo\nreacciono ante a este descubrimiento? \u00bfDeseo tambi\u00e9n yo el dejarme\nser tocado por \u00c9l en un\nmodo verdadero, real? \u00bfDeseo permitirme cambiar mi estilo de vida? \u00bfDeseo\nponerme en camino con \u00c9l hacia una nueva aventura;\na buscar hermanos\ny hermanas que han tenido\nla necesidad de encontrarlo? \u00bfDeseo\nconocerlo? \u00bfDeseo sentirme\namado o amada de su Amor infinito? \u00bfPuedo ser pescador de hombres como Andr\u00e9s\ny sus hermanos?<\/p>\n\n\n\n<p>Por\nahora, solo falta\nuna cosa: la decisi\u00f3n, la opci\u00f3n de seguir al Se\u00f1or, de caminar\ndetr\u00e1s de \u00c9l. \u00bfTodav\u00eda, intento\ndetenerme un momento\nm\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 cosa\ndebo dejar hoy para dar este paso importante? \u00bfQu\u00e9 es lo que me frena, me esconde, que no\nme permite moverme? \u00bfQu\u00e9 pesar\ntengo en el coraz\u00f3n, en el alma?\n\u00bfQuiz\u00e1s hay en m\u00ed la necesidad de confesarme, de abrir el coraz\u00f3n? \u00bfPorto\nahora dentro en forma\nescrita el mensaje de Su mirada que \u00c9l ha puesto en m\u00ed; Su palabra, qu\u00e9 es m\u00e1s\nfuerte que el rumor del mar? \u00a1No puedo fingir que nada ha pasado! \u00a1El Se\u00f1or ha\npasado y ha dejado una se\u00f1al! Yo no soy m\u00e1s como aquel de primero\u2026quiero decir s\u00ed, como Andrea. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n final<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tu palabra es una l\u00e1mpara para mis\npasos, y una luz en mi camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Del Salmo 119<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo un joven llevar\u00e1\nuna vida honesta?\nCumpliendo tus palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo te busco de todo coraz\u00f3n:<br>No permitas que me aparte de tus mandamientos. Conservo tu palabra en mi coraz\u00f3n, para no pecar contra ti. T\u00fa eres bendito, Se\u00f1or: Ens\u00e9\u00f1ame tus preceptos.<br>Yo proclamo con mis labios todos los juicios de tu boca.<br>Me alegro de cumplir tus prescripciones, m\u00e1s que de todas las riquezas.<br>Meditar\u00e9 tus leyes y tendr\u00e9 en cuenta tus caminos. <br>Mi alegr\u00eda est\u00e1 en tus preceptos: no me olvidar\u00e9 de tu palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos\nlos derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El llamado de Andr\u00e9s y de su hermano; los primeros disc\u00edpulos pescadores de hombres. 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