{"id":4432,"date":"2022-01-02T00:22:00","date_gmt":"2022-01-02T06:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4432"},"modified":"2022-01-01T10:25:11","modified_gmt":"2022-01-01T16:25:11","slug":"lectio-dom-2-de-ene-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4432","title":{"rendered":"Lectio Dom, 2 de ene, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Visita de los Reyes de Oriente Mateo 2,1-12<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>En\nsilencio delante de Dios<\/h2>\n\n\n\n<p>La escucha orante de\nla Palabra exige atenci\u00f3n, exige que tu escuchar est\u00e9 orientado a Dios s\u00f3lo,\ncon toda la disponibilidad de la que es capaz tu coraz\u00f3n. La calidad de la\noraci\u00f3n depende mucho de la atenci\u00f3n que pongamos. Se ha dicho que la atenci\u00f3n\nes \u201cla esencia de la oraci\u00f3n\u201d. Si tu b\u00fasqueda de Dios es sincera, honesta,\ncorrecta, no podr\u00e1s menos que encontrar a Dios. Hoy, en este domingo en el que\nDios se manifiesta como luz de los hombres, queremos pedir al Se\u00f1or \u201cla pasi\u00f3n\nde escucharlo\u201d con las palabras de la Beata Isabel de la Trinidad: \u201c\u00a1Oh Verbo\neterno!, Palabra de mi Dios, quiero pasar mi vida escuch\u00e1ndote, quiero hacerme\ntoda&nbsp; docilidad&nbsp; para&nbsp;\naprender&nbsp; todo&nbsp; de Vos. Luego, a trav\u00e9s de todas las noches,\ntodos los vac\u00edos, todas las impotencias, quiero estar siempre pendiente de Vos\ny permanecer bajo vuestra gran Luz\u201d (Elevaci\u00f3n a la Sant\u00edsima Trinidad, 21\nnoviembre 1904)<\/p>\n\n\n\n<h2>La Palabra se ilumina<\/h2>\n\n\n\n<h3>a)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El contexto del pasaje:<\/h3>\n\n\n\n<p>Si en el primer\ncap\u00edtulo del evangelio de Mateo el intento del evangelista es mostrar la\nidentidad de Jes\u00fas (qui\u00e9n es Jes\u00fas), en el segundo, el misterio de la figura de\nJes\u00fas viene engarzado con algunos lugares que se\u00f1alan el comienzo de su vida\nterrestre.<\/p>\n\n\n\n<p>El pasaje lit\u00fargico\nde este domingo contiene el principio del cap\u00edtulo 2 de Mateo (2,1-29) al que\nle siguen otros tres cuadros narrativos: la fuga a Egipto (2,13-15): la matanza\nde los inocentes (2,16-18) y el regreso a Egipto (2,1923).<\/p>\n\n\n\n<p>Para una mejor\ncomprensi\u00f3n del mensaje en 2,1-13 resulta m\u00e1s provechoso subdividir el relato\nde los Magos en dos partes siguiendo el criterio de los cambios de lugar:&nbsp;&nbsp; Jerusal\u00e9n (2,1-6) y Bel\u00e9n (2, 7-12). Debemos\naclarar que en el coraz\u00f3n de la historia de los Magos encontramos una cita\nb\u00edblica que focaliza la importancia de Bel\u00e9n en este&nbsp;&nbsp; per\u00edodo de la infancia de Jes\u00fas. \u201cY t\u00fa,\nBel\u00e9n, tierra de Jud\u00e1, no eres, no, la menor entre los principales clanes de\nJud\u00e1: pues de ti, saldr\u00e1 un caudillo que apacentar\u00e1 a mi pueblo, Israel\u201d (Mt\n2,6).<\/p>\n\n\n\n<p>Las dos ciudades\nconstituyen el fondo de esta epopeya de los Magos y est\u00e1n unidas por dos hilos\ntem\u00e1ticos: la estrella (vv 2.7.9.10) y la adoraci\u00f3n del Ni\u00f1o (vv 2.11).<\/p>\n\n\n\n<h3>b)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El texto:<\/h3>\n\n\n\n<p>Nacido Jes\u00fas en Bel\u00e9n de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que ven\u00edan del Oriente se presentaron en Jerusal\u00e9n, diciendo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el rey de los jud\u00edos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.\u00bb Al o\u00edrlo el rey Herodes se sobresalt\u00f3 y con \u00e9l toda Jerusal\u00e9n. Convocando a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, les preguntaba d\u00f3nde hab\u00eda de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: \u00abEn Bel\u00e9n de Judea, porque as\u00ed est\u00e1 escrito por el profeta: Y t\u00fa, Bel\u00e9n, tierra de Jud\u00e1, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Jud\u00e1; porque de ti saldr\u00e1 un caudillo que apacentar\u00e1 a mi pueblo Israel.\u00bb<br>Entonces Herodes llam\u00f3 aparte a los magos y por sus datos precis\u00f3 el tiempo de la aparici\u00f3n de la estrella. Despu\u00e9s, envi\u00e1ndolos a Bel\u00e9n, les dijo: \u00abId e indagad cuidadosamente sobre ese ni\u00f1o; y cuando le encontr\u00e9is, comunic\u00e1dmelo, para ir tambi\u00e9n yo a adorarle.\u00bb Ellos, despu\u00e9s de o\u00edr al rey, se pusieron en camino, y he aqu\u00ed que la estrella que hab\u00edan visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que lleg\u00f3 y se detuvo encima del lugar donde estaba el ni\u00f1o. <sup>1<\/sup>Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegr\u00eda. Entraron en la casa; vieron al ni\u00f1o con Mar\u00eda su madre y, postr\u00e1ndose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y, avisados en sue\u00f1os que no volvieran a Herodes, se retiraron a su pa\u00eds por otro camino.<\/p>\n\n\n\n<h2>En silencio delante de Dios<\/h2>\n\n\n\n<p><em>Sit\u00faate con sencillez delante de Dios, inmerso en un\nprofundo silencio interior; deja aparte toda otra consideraci\u00f3n curiosa de\npensamiento o imaginaci\u00f3n; abre tu coraz\u00f3n a la fuerza de la Palabra de Dios.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Para una lectura atenta<\/h2>\n\n\n\n<h3>a)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El simbolismo de la estrella:<\/h3>\n\n\n\n<p>Los Magos, astr\u00f3logos\norientales, dedicados a la astrolog\u00eda y a la predicci\u00f3n del destino, a veces\ninterrogaban a los astros. Ahora, llegados a Jerusal\u00e9n dicen que han \u201cvisto su\nestrella en su levantar\u201d. El t\u00e9rmino \u201clevantar\u201d, en griego <em>anatol\u00ea<\/em>, significa, sin art\u00edculo, el Oriente (el punto cardinal\npor donde se levanta el sol); pero en el texto griego est\u00e1 el art\u00edculo y esto\nsignifica el surgir de un verdadero y propio astro. La confirmaci\u00f3n de esto nos\nviene dada por un texto b\u00edblico: \u201csurgir\u00e1 un astro de Jacob y se levantar\u00e1 un\nhombre de Israel\u201d (Num 24,17). La estrella se convierte en figura del nuevo rey\napenas nacido y les gu\u00eda al lugar donde ha nacido y se encuentra. Interesante\nes anotar que esta estrella, no es visible en Jerusal\u00e9n, sino que vuelve a\naparecer a los Magos mientras ellos se alejan de la ciudad. La estrella es,\nverdaderamente el elemento m\u00e1s significativo del relato.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero de todo, los\nMagos en su largo caminar no han seguido a la estrella, sino m\u00e1s bien la han\nvisto levantarse y enseguida la han asociado con el nacimiento del Mes\u00edas.\nAdem\u00e1s el viaje no era hacia lo desconocido, sino que ten\u00eda como meta a\nJerusal\u00e9n, la ciudad a la cual acuden en peregrinaci\u00f3n todos los pueblos de la\ntierra seg\u00fan el profeta Isa\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad, a esta\nnoticia de los Magos que vienen para adorar al Mes\u00edas, se conturba y se agita.\nLos habitantes de Jerusal\u00e9n no parecen muy entusiastas y no se preocupan lo m\u00e1s\nm\u00ednimo de rendir homenaje al \u201cnacido rey de los jud\u00edos\u201d. Sino que, para colmo,\nHerodes proyecta matarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque en Is 1-6 la\nciudad de Jerusal\u00e9n est\u00e1 llamada a \u201clevantarse y acoger la gloria del Se\u00f1or\u201d,\nahora en Mateo se asiste a una reacci\u00f3n de rechazo por parte del rey y de Jerusal\u00e9n\ncon relaci\u00f3n al Mes\u00edas nacido en Bel\u00e9n. Tal conducta prefigura el comienzo&nbsp;&nbsp; de las hostilidades que llevar\u00e1n a Jes\u00fas a\nser condenado precisamente en Jerusal\u00e9n. No obstante tal reacci\u00f3n, que impide a\nlos Magos acercarse a la salvaci\u00f3n precisamente en la ciudad elegida para ser\ninstrumento de comuni\u00f3n de&nbsp; todos los\npueblos de la tierra&nbsp;&nbsp; con Dios, los\nacontecimientos del nacimiento de Jes\u00fas se trasladan a Bel\u00e9n. Dios que gu\u00eda los\nsucesos de la historia hace que se vayan de Jerusal\u00e9n los Magos, que se pongan\nen camino y encuentren al Mes\u00edas, en la ciudad que fue patria de David, Bel\u00e9n.\nEn esta ciudad David hab\u00eda recibido la investidura real con la unci\u00f3n dada por\nSamuel, ahora, por el contrario, el nuevo rey recibe una investidura divina: no\ncon \u00f3leo, sino en el Esp\u00edritu Santo (1,18.20). A esta ciudad suben ahora los\npueblos, representados por los magos, para contemplar el Emmanuel, el Dios con\nnosotros, y para hacer experiencia&nbsp;&nbsp; de\npaz y de fe&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h3>b)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El simbolismo del camino de los magos:<\/h3>\n\n\n\n<ol><li><strong>Un camino lleno de dificultades, pero al final termina con \u00e9xito<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>El motor de su\nitinerario es el aparecer de una estrella, asociada enseguida al nacimiento de\nun nuevo rey: \u201c hemos visto su estrella en el Oriente\u201d . La estrella es aqu\u00ed\ns\u00f3lo una se\u00f1al, un indicio que comunica a los Magos la iniciativa de ponerse en\ncamino. Al principio puede ser que est\u00e9n movidos por la curiosidad, pero\nenseguida esta curiosidad se transformar\u00e1 en deseo de b\u00fasqueda y\ndescubrimiento. Se da el hecho que aquel indicio de la estrella ha conmovido a\nlos personajes y los ha empujado a buscar para encontrar una respuesta: \u00bfquiz\u00e1s\na un profundo deseo? \u00a1Qui\u00e9n lo sabe! El texto muestra que los Magos tienen en\nel coraz\u00f3n una pregunta y que no temen repetirla, haci\u00e9ndose inoportunos: \u201c\u00bfD\u00f3nde\nest\u00e1 el rey de los Jud\u00edos?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta se la hacen al rey Herodes e, indirectamente, a la ciudad de\nJerusal\u00e9n. La respuesta viene dada por los expertos, sumos sacerdotes,\nescribas: es necesario buscar el nuevo rey en Bel\u00e9n de Jud\u00e1, porque as\u00ed lo ha profetizado\nIsa\u00edas<em>: \u201cY t\u00fa, Bel\u00e9n, tierra de Jud\u00e1,\nno eres, no , la menor entre los principales clanes de Jud\u00e1; porque de ti\nsaldr\u00e1 un caudillo que apacentar\u00e1 a mi pueblo Israel\u201d <\/em>(Mt 2,6). El texto\nprof\u00e9tico sale al encuentro de las dificultades de los Magos: la Palabra de\nDios se convierte en luz para su camino.<\/p>\n\n\n\n<p>En fuerza de aquella\ninformaci\u00f3n, sacada de la profec\u00eda isaiana, y confortados por el reaparecer de\nla estrella los Magos emprenden de nuevo el camino teniendo como meta, Bel\u00e9n.\nLa estrella que los gu\u00eda se para sobre la casa en la que se encuentra Jes\u00fas. Es\nextra\u00f1o que los que viven en Bel\u00e9n o en los alrededores de la casa en la que se\nencuentra Jes\u00fas no vean aquella se\u00f1al. Adem\u00e1s, aquellos que poseen la ciencia\nde las Escrituras conocen la noticia del nacimiento del nuevo rey de Israel,\npero no se mueven para ir a buscarlo. Al contrario, la pregunta de los Magos\nhab\u00eda, m\u00e1s bien, provocado en sus corazones miedo y turbaci\u00f3n. En definitiva,\naquellos que est\u00e1n cerca del acontecimiento del nacimiento de Jes\u00fas no se dan\ncuenta de los acaecido, mientras los lejanos, despu\u00e9s de haber recorrido un\naccidentado camino, al final encuentran lo que buscaban. Pero, en realidad,\n\u00bfqu\u00e9 es lo que ven los ojos de los Magos? Un ni\u00f1o con su madre, dentro de una\npobre casa. El astro que los acompa\u00f1aba era aquel sencillo y pobre ni\u00f1o, en el\ncual reconocen al rey de los Jud\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se postran delante de\n\u00c9l y le ofrecen dones simb\u00f3licos: oro ( porque se trata de un rey); el incienso\n( porque detr\u00e1s de la humanidad del ni\u00f1o est\u00e1 presente la divinidad); mirra (\naquel astro es un hombre aut\u00e9ntico destinado a morir).<\/p>\n\n\n\n<h3>ii)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El camino de los Magos: un camino de fe:<\/h3>\n\n\n\n<p>No es errado pensar,\nque lo realizado por los Magos haya sido un aut\u00e9ntico camino de fe, mucho m\u00e1s,\nha sido el itinerario de aqu\u00e9llos que, aunque no pertenecen al pueblo elegido,\nhan encontrado a Cristo. Al comienzo de un camino hay siempre una se\u00f1al que\npide ser vista all\u00ed donde todo hombre vive y trabaja. Los Magos han escrutado\nel cielo, para la Biblia sede de la divinidad, y de all\u00ed han tenido una se\u00f1al:\nuna estrella. Pero para comenzar el recorrido de fe no basta escrutar los\nsignos de la presencia de lo divino. Un signo tiene la funci\u00f3n de suscitar el\ndeseo, que necesita para realizarse un arco de tiempo, un camino de b\u00fasqueda,\nuna espera. Es significativa la expresi\u00f3n con la que Edith Stein describe su\ncamino de fe: \u201cDios es la verdad. Quien busca la verdad, busca a Dios,\nconscientemente o no\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Un verdadero deseo\nprovoca preguntas. Los Magos, por su parte, encuentran a Jes\u00fas porque tienen en\nsu coraz\u00f3n fuertes interrogantes. Tal experiencia del encuentro con Jes\u00fas es,\nverdaderamente, una provocaci\u00f3n para la pastoral: se impone la necesidad de no\nprivilegiar una catequesis hecha de certezas o preocupada por ofrecer respuestas\nprefabricadas, cuanto de despertar en el hombre de hoy preguntas significativas\nsobre cuestiones cruciales de la humanidad. Es lo que sugiere un obispo del\ncentro de Italia&nbsp; en una carta pastoral:\n\u201cPresentar a Cristo y al Evangelio en conexi\u00f3n con los problemas fundamentales\nde la existencia humana (vida-muerte, pecado\u2013mal; justicia- pobreza,\nesperanza-desilusi\u00f3n, amor\u2013odio, relaciones interpersonales familiares,\nsociales, internacionales&#8230;), donde se evita lo desfasado entre las preguntas\nde la humanidad y nuestras respuestas\u201d. (Mons. Lucio Mar\u00eda Renna, O.Carm.)<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta, como\nnos ense\u00f1a la experiencia de los Magos, se encuentra en la Biblia. Y no se\ntrata s\u00f3lo de un conocimiento intelectual o de un saber acerca del contenido de\nlas Escrituras, como en el caso de los escribas, sino en un acercarse a ella\nguiado por el deseo, por la pregunta. Para los Magos aquella indicaci\u00f3n\ncontenida en las S. Escrituras fue iluminadora para cumplir la \u00faltima etapa de\nsu camino: Bel\u00e9n. Adem\u00e1s la Palabra de Dios les permiti\u00f3 ver en los sencillos y\nhumildes signos de una casa, del ni\u00f1o con Mar\u00eda, su madre, al rey de los\njud\u00edos, el esperado de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Magos adoran y\ndescubren en Jes\u00fas a aquel que hab\u00edan con tanta ansia buscado. El lector, por\nun lado se sorprender\u00e1 por la desproporci\u00f3n existente entre los gestos y dones\nde los Magos y la humilde realidad que se presenta a sus ojos; pero, por otra\nparte, est\u00e1 seguro que aquel ni\u00f1o, que los Magos adoran es precisamente el Hijo\nde Dios, el esperado Salvador del mundo. Y as\u00ed el itinerario se convierte en\nitinerario de todo lector que lee esta significativa historia de los Magos:\nquien busca, aunque parezca que Dios est\u00e1 lejos, puede encontrarlo. Aqu\u00e9llos\nque, por el contrario, presumen de saber todo de Dios y creen tener asegurada\nla salvaci\u00f3n, corren nel riesgo de privarse del encuentro con \u00c9l. En una\ncatequesis habida en Colonia con ocasi\u00f3n de la XX Jornada de la Juventud as\u00ed se\nexpresaba el arzobispo Bruno Forte: \u201clos Magos representan a todos los\nbuscadores de la verdad, listos a vivir la existencia como un \u00e9xodo, en camino\nhacia el encuentro con la luz que viene de lo alto\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s la experiencia\nde los Magos nos ense\u00f1a que en toda cultura, en todo hombre hay esperanzas\nprofundas que necesitan ser saciadas. De aqu\u00ed la responsabilidad de leer los\nsignos de Dios presentes en la historia de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<h2>Para meditar<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>Despu\u00e9s de la lectura\nde este pasaje del evangelio \u00bfestoy disponible a revivir el camino de los\nMagos?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 dificultades\nencuentras en el profundo conocimiento de Jesucristo? \u00bfC\u00f3mo puedes superarlas?<\/li><li>En tu b\u00fasqueda de la\nverdad \u00bfsabes confiarte, ponerte en camino y a la escucha de Dios?<\/li><li>A la luz de la\nPalabra, \u00bfqu\u00e9 cosa puede cambiar en tu vida?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Salmo 72,1-11<\/h2>\n\n\n\n<p><em>Es un salmo real, compuesto para festejar al rey en el\nd\u00eda de su subida al trono. La primitiva comunidad cristiana no ha tenido\nninguna clase de dudas en ver en estas im\u00e1genes el retrato del Mes\u00edas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Conf\u00eda, oh Dios, tu\njuicio al rey, al hijo de rey tu justicia: que gobierne rectamente a tu pueblo,\na tus humildes con equidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Produzcan los montes\nabundancia, justicia para el pueblo los collados. Defender\u00e1 a los humildes del\npueblo, salvar\u00e1 a la gente pobre y aplastar\u00e1 al opresor. Durar\u00e1 tanto como el\nsol, como la luna de edad en edad; caer\u00e1 como lluvia en los reto\u00f1os, como roc\u00edo\nque humedece la tierra. Florecer\u00e1 en sus d\u00edas la justicia, prosperidad hasta\nque no haya luna; dominar\u00e1 de mar a mar, desde el R\u00edo al conf\u00edn de la tierra.\nAnte \u00e9l se doblar\u00e1 la Bestia, sus enemigos morder\u00e1n el polvo; los reyes de\nTarsis y las islas traer\u00e1n consigo tributo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los reyes de Sab\u00e1 y\nde Seba todos pagar\u00e1n impuestos; ante \u00e9l se postrar\u00e1n los reyes, le servir\u00e1n\ntodas las naciones. <strong>Doxolog\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n nosotros te\ndamos gracias Padre Santo cuyo nombre es sublime; con el Hijo y el Esp\u00edritu\nSanto siempre gloria por los siglos eternos.<\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n\nfinal<\/h2>\n\n\n\n<p>S\u00ed, \u00a1Am\u00e9n!<br>Te lo decimos \u00a1oh, Padre! con todo el coraz\u00f3n<br>sintonizados con el coraz\u00f3n de tu Hijo y de la Virgen Mar\u00eda.<br>Te lo decimos con toda la Iglesia y por todo el g\u00e9nero humano.<br>Haz que, reunidos en el amor,<br>despu\u00e9s del \u201cs\u00ed\u201d en la hora de la cruz<br>podamos con voz un\u00e1nime, en potente coro,<br>en silencioso esplendor, cantarlo eternamente en el santuario del cielo.<br>\u00a1Am\u00e9n! \u00a1Aleluya! (Ana Mar\u00eda Canopi)<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Visita de los Reyes de Oriente Mateo 2,1-12 En silencio delante de Dios La escucha orante de la Palabra exige atenci\u00f3n, exige que tu escuchar est\u00e9 orientado a Dios s\u00f3lo, con toda la disponibilidad de la que es capaz tu &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4432\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-19u","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4432"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4432"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4432\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4433,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4432\/revisions\/4433"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}