{"id":4440,"date":"2022-01-13T00:26:57","date_gmt":"2022-01-13T06:26:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4440"},"modified":"2022-01-11T10:31:26","modified_gmt":"2022-01-11T16:31:26","slug":"lectio-jue-13-de-ene-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4440","title":{"rendered":"Lectio jue, 13 de ene, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo ordinario<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n\ninicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Mu\u00e9strate propicio,\nSe\u00f1or, a los deseos y plegarias de tu pueblo; danos luz para conocer tu\nvoluntad y la fuerza necesaria para cumplirla. Por nuestro Se\u00f1or. Amen.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura\ndel santo Evangelio seg\u00fan Marcos 1,40-45<\/h2>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo, se le acerc\u00f3 a Jes\u00fas un leproso para\nsuplicarle de rodillas: \u201c\u00a1Si t\u00fa quieres, puedes curarme\u201d. Jes\u00fas se compadeci\u00f3\nde \u00e9l, y extendiendo la mano, lo toc\u00f3 y le dijo: \u201c\u00a1S\u00ed quiero: sana!\u201d\nInmediatamente se le quit\u00f3 la lepra y qued\u00f3 limpio. Al despedirlo, Jes\u00fas le\nmand\u00f3 con severidad: \u201cNo se lo cuentes a nadie; pero para que conste, ve a\npresentarte al sacerdote y ofrece por tu purificaci\u00f3n lo prescrito por Mois\u00e9s\u201d.\nPero aquel hombre comenz\u00f3 a divulgar tanto el hecho, que Jes\u00fas no pod\u00eda ya\nentrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares\nsolitarios, a donde acud\u00edan a \u00e9l de todas partes.<\/p>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>Acogiendo y curando\nal leproso Jes\u00fas revela un nuevo rostro de Dios. Un leproso llega cerca de\nJes\u00fas. Era un excluido, un impuro. Deb\u00eda vivir alejado. Pero aquel leproso\nten\u00eda mucho valor. Transgredi\u00f3 las normas de la religi\u00f3n para poder llegar\ncerca de Jes\u00fas. Y grita: \u201c\u00a1Si quieres, puedes limpiarme!\u201d Es decir:\u201c\u00a1No\nprecisas tocarme! Basta que lo quieras para que yo sea curado\u201d. La frase revela\ndos enfermedades: a) la enfermedad de la lepra que lo hac\u00eda impuro; a) la\nenfermedad de la soledad a la que era condenado por la sociedad y por la\nreligi\u00f3n. Revela al mismo tiempo la gran fe del hombre en el poder de Jes\u00fas.\nProfundamente compadecido, Jes\u00fas cura las dos enfermedades. Primero, para curar\nla soledad, toca al leproso. Y es como si le dijera: \u201cPara m\u00ed, t\u00fa no eres un\nexcluido. \u00a1Yo te acojo como hermano!\u201d Enseguida, cura la lepra diciendo:\n\u00a1Quiero! \u00a1Queda limpio! El leproso, para poder entrar en contacto con Jes\u00fas,\nhab\u00eda transgredido las normas de la ley. De la misma forma, Jes\u00fas, para poder\nayudar a aquel excluido y as\u00ed revelar un rostro nuevo de Dios, transgred\u00ed las\nnormas de su religi\u00f3n y toca al leproso. En aquel tiempo, quien tocara a un\nleproso, se volv\u00eda impuro ante las autoridades religiosas y ante la ley de la\n\u00e9poca.<\/li><li>Reintegrar a los\nexcluidos en la convivencia fraterna. Jes\u00fas no solamente cura, sino que adem\u00e1s\nquiere que la persona curada pueda convivir de nuevo con los dem\u00e1s. Reintegra a\nla persona en la convivencia. En aquel tiempo, para que un leproso fuera de\nnuevo acogido en la comunidad, ten\u00eda que tener un certificado firmado por un sacerdote.\nEs como hoy. El enfermo sale del hospital s\u00f3lo si tiene un certificado m\u00e9dico\nfirmado por un doctor. Jes\u00fas obliga al leproso a que se busque el documento,\npara que pueda convivir con normalidad. Obliga a las autoridades a que\nreconozcan que el hombre hab\u00eda sido curado.<\/li><li>El leproso anuncia el\nbien que Jes\u00fas le hace, y Jes\u00fas se vuelve un excluido. Jes\u00fas hab\u00eda prohibido al\nleproso que hablara de la curaci\u00f3n. Pero no lo consigui\u00f3. El leproso, en cuanto\nse fue, empez\u00f3 a divulgar la noticia, de modo que Jes\u00fas ya no pod\u00eda entrar\np\u00fablicamente en el pueblo; ten\u00eda que andar por las afueras, en lugares\napartados. \u00bfPor qu\u00e9? Es que Jes\u00fas hab\u00eda tocado a un leproso. Por ello, en la\nopini\u00f3n p\u00fablica de aquel tiempo, Jes\u00fas, el mismo, era ahora un impuro y ten\u00eda\nque vivir alejado de todos. No pod\u00eda entrar en las ciudades. Pero Marcos\nmuestra que al pueblo poco le importaban esas normas oficiales, pues de todas\npartes llegaban a donde \u00e9l estaba. \u00a1Subversi\u00f3n total!<\/li><li>Resumiendo. Tanto en\nlos a\u00f1os 70, \u00e9poca en la que Marcos escribe, como hoy, \u00e9poca en la que vivimos,\nera y sigue siendo importante tener delante unos modelos de c\u00f3mo vivir y\nanunciar la Buena Nueva de Dios y de c\u00f3mo evaluar nuestra misi\u00f3n. En los versos\nde 16 a 45 del primero cap\u00edtulo de su evangelio, Marcos describe la misi\u00f3n de\nla comunidad y presenta ocho criterios para que las comunidades de su tiempo\npudieran evaluar la misi\u00f3n. He aqu\u00ed el esquema:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Texto<\/p>\n\n\n\n<p>Actividades de Jes\u00fas<\/p>\n\n\n\n<p>Objetivo de la misi\u00f3n Marcos 1,16-20<br>Jes\u00fas llama a los primeros disc\u00edpulos formar comunidades<br>Marcos 1,21-22<br>La gente queda admirada con su ense\u00f1anza crear conciencia cr\u00edtica<br>Marcos 1,23-28<br>Jes\u00fas expulsa a un demonio<br>luchar en contra del poder del mal <br>Marcos 1,29-31<br>Cura a la suegra de Pedro<br>restaurar la vida para el servicio <br>Marcos 1,32-34<br>Cura a enfermos y endemoniados<br>acoger a los marginados<br>Marcos 1,35<br>Jes\u00fas se levanta pronto para rezar permanecer unido al Padre<br>Marcos 1,36-39<br>Jes\u00fas sigue anunciando<br>no encerrarse en los resultados<br>Marcos 1,40-45<br>Curaci\u00f3n de un leproso reintegrar a los excluidos<\/p>\n\n\n\n<h2>Para la\nreflexi\u00f3n personal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>Anunciar la Buena\nNueva consiste en dar testimonio de la experiencia concreta que uno tiene de\nJes\u00fas. El leproso, \u00bfqu\u00e9 anuncia? Cuenta a los dem\u00e1s el bien que le hizo Jes\u00fas.\n\u00a1S\u00f3lo esto! \u00a1Todo esto! Y es este testimonio lo que lleva a los dem\u00e1s a aceptar\nla Buena Nueva de Dios que Jes\u00fas nos trae. \u00bfQu\u00e9 testimonio doy yo?<\/li><li>Para llevar la Buena\nNueva de Dios a la gente, no hay que tener miedo de transgredir las normas\nreligiosas que son contrarias al proyecto de Dios y que dificultan la\ncomunicaci\u00f3n, el di\u00e1logo y la vivencia del amor. Aunque esto traiga\ndificultades para la gente, como se las trajo a Jes\u00fas. \u00bfTuve este valor?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n\nfinal<\/h2>\n\n\n\n<p>Entrad, rindamos homenaje inclinados,<br>\u00a1arrodillados ante Yahv\u00e9 que nos cre\u00f3! Porque \u00e9l es nuestro Dios,<br>nosotros somos su pueblo,<br>el reba\u00f1o de sus pastos. (Sal 95,6-7)<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos:\nwww.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo ordinario Oraci\u00f3n inicial Mu\u00e9strate propicio, Se\u00f1or, a los deseos y plegarias de tu pueblo; danos luz para conocer tu voluntad y la fuerza necesaria para cumplirla. Por nuestro Se\u00f1or. Amen. 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