{"id":4478,"date":"2021-01-19T12:35:37","date_gmt":"2021-01-19T18:35:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4478"},"modified":"2022-01-19T12:59:27","modified_gmt":"2022-01-19T18:59:27","slug":"armas-espirituales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4478","title":{"rendered":"Armas espirituales"},"content":{"rendered":"\n<p>La idea de que la vida\ncristiana es lucha y que hay armas espirituales para combatir \u201cla buena batalla\u201d,\nle viene a Teresa del Nuevo Testamento, cuyos textos m\u00e1s t\u00edpicos ley\u00f3 ella con\nsuma frecuencia (\u00bfsemanalmente?) en la Regla carmelitana, una de cuyas r\u00fabricas\ncomenzaba: \u201cY porque la vida del hombre sobre la tierra es toda tentaci\u00f3n, y\nlos que piadosamente quieren vivir en Cristo han de padecer persecuci\u00f3n (2Tim\n3,12), y vuestro adversario el demonio anda a la redonda, como le\u00f3n rugiente,\nbuscando a qui\u00e9n tragar (1Pet 5,8), procurad con toda solicitud vestiros las\narmas de Dios para que pod\u00e1is resistir a las asechanzas del enemigo\u201d (Ef 6,11).<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, la\nRegla carmelitana extra\u00eda de la panoplia b\u00edblica, especialmente de san Pablo,\nuna serie de armas simb\u00f3licas: \u201cel cinto de la castidad\u201d (Ef 6,14), el pectoral\nde \u201clos buenos pensamientos\u201d (Prov 2,11), \u201cla loriga de la justicia\u201d y \u201cel\nescudo de la fe\u201d (Ef 6,16), \u201cel yelmo de la salud y gracia\u201d (Ef 6,17), \u201cla\nespada del esp\u00edritu, que es la palabra de Dios\u201d (Ef 6,17). De hecho, T no\nmencionar\u00e1 ninguna de esas piezas de la armadura b\u00edblica. Retiene \u00fanicamente el\nsimbolismo general. Militamos bajo Cristo, que es \u201cel capit\u00e1n del amor\u201d (C\n6,9); sus armas fueron \u201ccinco llagas\u201d (F 10,11). Las nuestras, ante todo, \u201cla\npobreza\u201d y \u201cla oraci\u00f3n\u201d: \u201cestas armas han de tener nuestras banderas\u2026:\n(pobreza) en casa, en vestidos, en palabras y mucho m\u00e1s en el pensamiento\u2026 Que,\ncomo dec\u00eda santa Clara, grandes muros son los de la pobreza. De \u00e9stos \u2013dec\u00eda\nella\u2013 y de humildad quer\u00eda cercar sus monasterios\u201d (C 2,8). Para \u201cpelear con\ntodos los demonios, no hay mejores armas que las de la cruz\u201d (M 2,6). A ella\ndedicar\u00e1 uno de sus poemas (Po 18).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCruz, descanso\nsabroso de mi vida,<br>\nvos se\u00e1is la bienvenida.<br>\nOh bandera, en cuyo amparo<br>\nel m\u00e1s flaco ser\u00e1 fuerte.<br>\nOh vida de nuestra muerte,<br>\nQu\u00e9 bien la has resucitado:<br>\nAl le\u00f3n has amansado\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En ese su\narmamentario, entra tambi\u00e9n la \u201cdeterminada determinaci\u00f3n\u201d (M 2,6) que ella\ncree arma decisiva en la lucha asc\u00e9tica por varias razones que enumera en C 23.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro de sus poemas\n(22), dedicado a san Hilari\u00f3n \u2013que de soldado pas\u00f3 a la vida mon\u00e1stica\u2013\nenumera, en bello desorden po\u00e9tico, las armas con que este \u201cguerrero ha vencido\nal mundo y a sus valedores\u201d. Son \u00e9stas. Soledad (ya antes hab\u00eda escrito de la\nclausura: \u201cencerradas peleamos\u201d: C 3,5), pobreza, destreza, penitencia y\npaciencia, la cruz y el amor, virtudes con que \u201cya ha ganado la corona \/ y se\nacab\u00f3 el padecer\u201d (Po 22).<\/p>\n\n\n\n<p>En ese cruce de\nim\u00e1genes, entran en juego el gran simbolismo del \u201ccastillo\u201d con su \u201cartiller\u00eda\ny bater\u00edas\u201d, la figura del \u201cgran adversario nuestro\u201d el diablo, la tesis de que\n\u201cvenimos a morir por Cristo\u201d (C 10,5), o la consigna de \u201cantes morir\u201d que cejar\nen la demanda (C 23,5).<\/p>\n\n\n\n<p>En la pedagog\u00eda de T,\nprecisamente mientras se halla bajo la direcci\u00f3n espiritual de fray Juan de la\nCruz, tiene relieve especial la vuelta a lo divino de la justa o torneo\nprofano, en la piececita titulada \u201cRespuesta a un desaf\u00edo\u201d. Este peque\u00f1o\nescrito no es composici\u00f3n exclusivamente suya, sino m\u00e1s bien trabajo de grupo,\nobra de unas 23 monjas y de fray Juan de la Cruz. Refleja en cierto modo la\nascesis comunitaria, con las t\u00edpicas \u201cvirtudes de la lucha espiritual\u201d. En el\ngrupo hay un \u201cmantenedor\u201d, encargado, como en las justas, de \u201cmantener la tela\u201d\n(expresi\u00f3n que indicaba la tarea principal de la justa). \u201cMantener la tela\u201d en\nla propia vida espiritual, es tarea de la voluntad (cf V 18,12). En la ascesis\ncomunitaria, es tarea de quien est\u00e1 al frente del grupo (D, nn. 1-4).<\/p>\n\n\n\n<p>Para una elemental\nevaluaci\u00f3n de este enfoque combativo de la ascesis teresiana, hay que tener en\ncuenta ante todo su inspiraci\u00f3n b\u00edblica paulina, as\u00ed como el entronque de esa\ntem\u00e1tica en la primordial espiritualidad del Carmelo, que en sus or\u00edgenes\nestuvo encarnada en una comunidad de ex-cruzados, guerreros pasados de la\nmilicia terrestre a la vida mon\u00e1stica; y sobre todo el hecho de que sea una\nm\u00edstica, y por remate una mujer, quien acent\u00faa ese aspecto de militancia\ncombativa, como nota fuerte de la vida cristiana. <\/p>\n\n\n\n<p>T. \u00c1lvarez<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos:&nbsp;<em>Diccionario Teresiano<\/em>, Gpo.Ed.FONTE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La idea de que la vida cristiana es lucha y que hay armas espirituales para combatir \u201cla buena batalla\u201d, le viene a Teresa del Nuevo Testamento, cuyos textos m\u00e1s t\u00edpicos ley\u00f3 ella con suma frecuencia (\u00bfsemanalmente?) en la Regla carmelitana, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4478\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[21],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1ae","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4478"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4478"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4478\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4495,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4478\/revisions\/4495"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}