{"id":4511,"date":"2015-01-21T13:20:23","date_gmt":"2015-01-21T19:20:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4511"},"modified":"2022-01-21T13:21:22","modified_gmt":"2022-01-21T19:21:22","slug":"trinidad-sacratisima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4511","title":{"rendered":"Trinidad Sacrat\u00edsima"},"content":{"rendered":"\n<h1>(Dios, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo)<\/h1>\n\n\n\n<p>1. La realidad central\ndel misterio trinitario en la fe cristiana y en la vida de Teresa<\/p>\n\n\n\n<p>La Sant\u00edsima Trinidad\nes el misterio central de la fe cristiana, revelado por Jesucristo y\nparticipado por los creyentes por el don del Esp\u00edritu Santo. Lo espec\u00edfico del\ncristianismo, lo que le diferencia de todas las dem\u00e1s religiones (juda\u00edsmo,\nislamismo&#8230;), es la confesi\u00f3n de Dios, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>El misterio\ntrinitario, en s\u00ed mismo, es un misterio insondable de relaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n\npersonal entre el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo (Trinidad \u00abinmanente\u00bb). El\nDios de la revelaci\u00f3n cristiana no es una esencia aislada, sino que por la\nsuperabundancia de su vida y de su amor se da y se comunica; es un Dios en\ncomuni\u00f3n, que se da creando comuni\u00f3n. Al ser en s\u00ed mismo vida y amor, es para\nnosotros tambi\u00e9n fuente de vida y de amor. Esta es la manifestaci\u00f3n hist\u00f3rica\ndel misterio trinitario (Trinidad \u00abecon\u00f3mica\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1n aqu\u00ed las fuentes\ntrinitarias de la salvaci\u00f3n. Todo procede del Padre, por el Hijo y el don del\nEsp\u00edritu Santo. Y todo vuelve al Padre por el Hijo y en el Esp\u00edritu Santo,\nhaciendo a los hombres part\u00edcipes de la vida y comuni\u00f3n de Dios (LG 2-4).\nDentro de esta perspectiva trinitaria de la salvaci\u00f3n, Trinidad \u00abinmanente\u00bb (el\nmisterio trinitario en s\u00ed mismo) y Trinidad \u00abecon\u00f3mica\u00bb (el misterio trinitario\nparticipado) son la misma realidad (K. Rahner).<\/p>\n\n\n\n<p>Partiendo de esta\nidentidad, la teolog\u00eda actual presta especial atenci\u00f3n al misterio trinitario\nen la vida cristiana, tratando de enraizarla en las fuentes mismas de la fe. Es\nel compendio de la fe, recibida en el bautismo \u00aben nombre del Padre, y del\nHijo, y del Esp\u00edritu Santo\u00bb (Mt 28,19). Por el bautismo, el hombre recibe una\nparticipaci\u00f3n en la vida y en la comunidad de Dios, que, lleno de su Esp\u00edritu,\nse hace hijo de Dios Padre. Por eso, San Pablo resume el misterio trinitario de\nDios como saludo de entrada en la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda (2Cor 13,13),\nque la liturgia de la Iglesia ha hecho suyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva\nconcreta, que es la comprensi\u00f3n trinitaria y pneumatol\u00f3gica de la vida\ncristiana, tratamos de acercarnos a la experiencia de Teresa. El misterio trinitario\nes fuente y culmen del itinerario espiritual de Teresa de Jes\u00fas. Su\ndescubrimiento, por v\u00eda de experiencia (1571), supuso un cambio de rumbo en su\nvida. Hasta entonces Teresa hab\u00eda vivido el misterio de Dios, a la luz de su\npresencia por gracia y de su manifestaci\u00f3n en la persona de Cristo. Ahora se le\ndescubre como presencia trinitaria de las tres divinas personas: Padre, Hijo y\nEsp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Su experiencia\ntrinitaria no se circunscribe al misterio en s\u00ed mismo considerado (Trinidad\n\u00abinmanente\u00bb), sino que comprende tambi\u00e9n la actuaci\u00f3n de este misterio en la\nhistoria de salvaci\u00f3n (Trinidad \u00abecon\u00f3mica\u00bb). En el pensamiento de la Santa las\ndos perspectivas aparecen \u00edntimamente unidas.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera\nconstataci\u00f3n que se desprende de una lectura de los textos es el realismo y la\nfuerza con que se halla afirmada esta verdad central de la fe. Es \u00e9sta tambi\u00e9n\nla primera aportaci\u00f3n a la vida cristiana y a la misma soteriolog\u00eda, necesitada\nde una reflexi\u00f3n trinitario-pneumatol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>2. Experiencia del\nmisterio: Relato autobiogr\u00e1fico<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Teresa escribe\nel libro de la Vida (1565), no hab\u00eda llegado todav\u00eda a descubrir el misterio\ntrinitario. Lo conoce por la fe, no por experiencia. Pero es una fe tan viva,\nque est\u00e1 dispuesta a defenderla en cualquier disputa teol\u00f3gica: \u00abSe ve el alma\nen un punto sabia, y tan declarado el misterio de la Sant\u00edsima Trinidad y de\notras cosas subidas, que no hay te\u00f3logo con quien no se atreviese a disputar la\nverdad de estas grandezas\u00bb (V 27,9).<\/p>\n\n\n\n<p>Su primera experiencia\ndel misterio data de 1571. A partir de esta fecha, la experiencia se\nintensifica, como testimonia el relato de las Relaciones. Un estudio\nclarificador de los textos exige distinguir entre los relatos de su experiencia\ntrinitaria, consignados en sus Relaciones y la sistematizaci\u00f3n de esa\nexperiencia en Moradas. Las primeras representan una visi\u00f3n del misterio\ntrinitario, caracterizada por su inmediatez y viveza. Aparece, adem\u00e1s, abierta\na los datos esenciales de la revelaci\u00f3n, en los que se inspira la teolog\u00eda\ntrinitaria actual. Por el contrario, en las segundas, aparece una visi\u00f3n m\u00e1s\nsistematizada y filtrada por las categor\u00edas teol\u00f3gicas de la \u00e9poca. Y aun,\ndentro del relato mismo, hay que distinguir entre lo que es simple relato de la\nexperiencia y la explicaci\u00f3n que ella intenta dar. Fijados estos criterios,\ncreemos que se puede avanzar en una interpretaci\u00f3n pneumatol\u00f3gica de la\nexperiencia teresiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la primera\nexperiencia trinitaria, mayo de 1571, Teresa percibe con nitidez el misterio\ntrinitario como unidad de Dios y Trinidad de personas (contenido dogm\u00e1tico),\npero su experiencia se concentra en la distinci\u00f3n de las personas divinas y en\nla funci\u00f3n que cada una de ellas desempe\u00f1a en la vida espiritual y en la\nhistoria de la redenci\u00f3n. Para mejor destacarlo, subrayamos las expresiones m\u00e1s\nsignificativas de sus textos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl martes despu\u00e9s de\nla Ascensi\u00f3n&#8230;, comenz\u00f3 a inflamarse mi alma, pareci\u00e9ndome que claramente\nentend\u00eda tener presente a toda la Sant\u00edsima Trinidad en visi\u00f3n intelectual,\nadonde entendi\u00f3 mi alma por cierta manera de representaci\u00f3n, como figura de la\nverdad, para que lo pudiese entender mi torpeza, c\u00f3mo es Dios trino y uno; y\nas\u00ed me parec\u00eda hablarme todas tres Personas, y que se representaban dentro en\nmi alma distintamente, dici\u00e9ndome que desde este d\u00eda ver\u00eda mejor\u00eda en m\u00ed en\ntres cosas, que cada una de estas Personas me hac\u00edan merced: la una en la\ncaridad y en padecer con contento, en sentir una caridad con encendimiento en\nel alma. Entend\u00ed aquellas palabras que dice el Se\u00f1or: que estar\u00e1n con el alma\nque est\u00e1 en gracia las tres divinas Personas, porque las ve\u00eda dentro de m\u00ed por\nla manera dicha&#8230; Parece quedaron en mi alma tan imprimidas aquellas tres\nPersonas que vi, siendo un solo Dios, que a durar as\u00ed imposible ser\u00eda dejar de\nestar recogida con tan divina compa\u00f1\u00eda\u00bb (R 16).<\/p>\n\n\n\n<p>En parecidos t\u00e9rminos\nse expresa en una Relaci\u00f3n del mismo a\u00f1o, 30 de junio de 1571:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEsta presencia de las\ntres Personas que dije al principio, he tra\u00eddo hasta hoy \u2013que es d\u00eda de la\nConmemoraci\u00f3n de San Pablo\u2013 presentes en mi alma muy ordinario, y como yo\nestaba mostrada a traer s\u00f3lo a Jesucristo siempre, parece me hac\u00eda alg\u00fan\nimpedimento ver tres Personas, aunque entiendo es un solo Dios, y d\u00edjome hoy el\nSe\u00f1or, pensando yo en esto: que erraba en imaginar las cosas del alma con la\nrepresentaci\u00f3n que las del cuerpo; que entendiese que eran muy diferentes, y\nque era capaz el alma para gozar mucho. Pareci\u00f3me se me represent\u00f3 como cuando\nen una esponja se incorpora y embebe el agua; as\u00ed me parec\u00eda mi alma que se\nhench\u00eda de aquella divinidad y por cierta manera gozaba en s\u00ed y ten\u00eda las tres\nPersonas. Tambi\u00e9n entend\u00ed: \u00abNo trabajes t\u00fa de tenerme a M\u00ed encerrado en ti,\nsino de encerrarte t\u00fa en M\u00ed\u00bb. Parec\u00edame que de dentro de mi alma \u2013que estaban y\nv\u00eda yo estas tres Personas\u2013 se comunicaban a todo lo criado, no haciendo falta\nni faltando de estar conmigo (R 18).<\/p>\n\n\n\n<p>Una Relaci\u00f3n\nposterior, escrita hacia 1572, compend\u00eda con exactitud y hondura la experiencia\nteresiana del misterio trinitario. \u00abEn sustancia se trata de una visi\u00f3n de la\nTrinidad presente en el alma en la que se le representa y declara el misterio\nde la vida divina: tres Personas distintas, no como un cuerpo con tres rostros\n\u2013nota la Santa\u2013; existe entre ellas una perfect\u00edsima comuni\u00f3n de vida&#8230;, y\ntienen una perfecta unidad de acci\u00f3n\u00bb (J. Castellano, en Introducci\u00f3n a la\nlectura&#8230;, p. 161).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abUn d\u00eda despu\u00e9s de san\nMateo, estando como suelo despu\u00e9s que vi la visi\u00f3n de la Sant\u00edsima Trinidad y\nc\u00f3mo est\u00e1 con el alma que est\u00e1 en gracia, se me dio a entender muy\nclaramente&#8230; Y ahora veo que de la misma manera lo he o\u00eddo a letrados, y no lo\nhe entendido como ahora, aunque siempre sin detenimiento lo cre\u00eda, porque no he\ntenido tentaciones de la fe.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abA las personas\nignorantes par\u00e9cenos que las Personas de la Sant\u00edsima Trinidad todas tres est\u00e1n\n\u2013como lo vemos pintado\u2013 en una Persona, a manera de cuando se pinta en un\ncuerpo tres rostros; y ans\u00ed nos espanta tanto, que parece cosa imposible y que\nno hay quien ose pensar en ello, porque el entendimiento se embaraza y teme no\nquede dudoso de esta verdad y quita una gran ganancia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLo que a m\u00ed se me\nrepresent\u00f3, son tres Personas distintas, que cada una se puede mirar y hablar\npor s\u00ed. Y despu\u00e9s he pensado que s\u00f3lo el Hijo tom\u00f3 carne humana, por donde se\nve esta verdad. Estas Personas se aman y comunican y se conocen. Pues si cada\nuna es por s\u00ed, \u00bfc\u00f3mo decimos que todas tres son una esencia, y lo creemos, y es\nmuy gran verdad y por ella morir\u00eda yo mil muertes? En todas tres Personas no\nhay m\u00e1s de un querer y un poder y un se\u00f1or\u00edo, de manera que ninguna cosa puede\nuna sin otra, sino que de cuantas criaturas hay es s\u00f3lo un Criador. \u00bfPodr\u00eda el\nHijo criar una hormiga sin el Padre? No, que es todo un poder, y lo mismo el\nEsp\u00edritu Santo; as\u00ed que es un solo Dios todopoderoso, y todas tres Personas una\nMajestad. \u00bfPodr\u00eda uno amar al Padre sin querer al Hijo y al Esp\u00edritu Santo? No,\nsino quien contentare a la una de estas tres Personas divinas, contenta a todas\ntres, y quien la ofendiere, lo mismo. \u00bfPodr\u00e1 el Padre estar sin el Hijo y sin\nel Esp\u00edritu Santo? No, porque es una esencia, y adonde est\u00e1 el uno est\u00e1n todas\ntres, que no se pueden dividir. \u00bfPues c\u00f3mo vemos que est\u00e1n divisos tres\nPersonas, y c\u00f3mo tom\u00f3 carne humana el Hijo y no el Padre ni el Esp\u00edritu Santo?\nEsto no lo entend\u00ed yo; los te\u00f3logos lo saben&#8230;\u00bb (R 33).<\/p>\n\n\n\n<p>3. Explicaci\u00f3n del\nmisterio trinitario: Elementos teol\u00f3gicos<\/p>\n\n\n\n<p>De este simple relato\nde las experiencias trinitarias, cabe deducir algunas conclusiones. El elemento\nprimordial, que aparece en primer plano, es la distinci\u00f3n de las personas: \u00abMe parec\u00eda\nhablarme todas tres Personas, y que se representaban dentro en mi alma\ndistintamente\u00bb (R 16). Otro elemento importante es la relaci\u00f3n personal con\nellas: \u00abGozaba en s\u00ed y ten\u00eda las tres Personas\u00bb (R 18); se le representan las\n\u00abtres Personas distintas, que cada una se puede mirar y hablar por s\u00ed\u00bb (R 33);\n\u00abestas Personas se aman y comunican y se conocen\u00bb (ib). Esta relaci\u00f3n personal\nse concreta en comuni\u00f3n de vida y de amor: \u00abCada una de estas Personas me\nhac\u00edan merced: la una en la caridad y en padecer con contento, en sentir una\ncaridad con encendimiento en el alma\u00bb (R 16).<\/p>\n\n\n\n<p>Juntamente con estas\nafirmaciones, que hablan de la distinci\u00f3n de personas, hay otras que hablan de\nla unidad: entendi\u00f3 \u00abc\u00f3mo es Dios trino y uno\u00bb (R 16); aunque ve\u00eda tres\npersonas, \u00abentiendo es un solo Dios\u00bb (R 18); \u00abno hay m\u00e1s de un querer y un\npoder y un se\u00f1or\u00edo\u00bb; \u00abun solo Dios todopoderoso, y todas tres Personas una\nMajestad\u00bb (R 33).<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de estas\nexpresiones, algunos comentaristas concluyen que la experiencia trinitaria de la\nSanta no representa un ahondamiento nocional en el misterio. Son expresiones\n\u00abtranscritas del lenguaje usual de la teolog\u00eda, sin peso espec\u00edfico en su\noriginal experiencia constituyente&#8230; No hay una experiencia trinitaria\ntematizada conceptualmente\u00bb (O. Gonz\u00e1lez de Cardedal, en Actas, p. 849).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta interpretaci\u00f3n,\nsin embargo, creemos que no responde al an\u00e1lisis detenido de los textos, ni a\nla progresi\u00f3n de la experiencia teresiana, que va del descubrimiento de la\npresencia de Dios y de la presencia de Cristo al descubrimiento de la presencia\nde la Sant\u00edsima Trinidad, como una realidad que revoluciona su vida espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, el acento\nde la experiencia teresiana no hay que ponerlo en lo conceptual, sino en su\nfuerza expresiva y en la inmediatez con que percibe el misterio. Pero, al mismo\ntiempo, hay que decir que su experiencia est\u00e1 conceptualmente m\u00e1s pr\u00f3xima a la\nteolog\u00eda trinitaria actual, de inspiraci\u00f3n b\u00edblica, que a la teolog\u00eda de su\ntiempo, de inspiraci\u00f3n escol\u00e1stica. Esta explica la actividad trinitaria \u00abad\nextra\u00bb (creaci\u00f3n, redenci\u00f3n, santificaci\u00f3n) como una actividad com\u00fan a las tres\ndivinas personas. Teresa acepta esta explicaci\u00f3n \u2013no pod\u00eda dar otra\u2013, al\nproclamar el principio de la unidad de acci\u00f3n de las personas, pero su\nexperiencia es distinta; habla m\u00e1s bien de la diferenciaci\u00f3n de su actividad\nsalv\u00edfica, atestiguada por la Revelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed, uno de sus\ninterrogantes fundamentales, que deja sin respuesta: \u00ab\u00bfPues c\u00f3mo vemos que\nest\u00e1n divisos tres Personas, y c\u00f3mo tom\u00f3 carne humana el Hijo y no el Padre ni\nel Esp\u00edritu Santo? Esto no lo entend\u00ed yo; los te\u00f3logos lo saben&#8230;\u00bb (R 33).<\/p>\n\n\n\n<p>El interrogante de\nTeresa desborda el \u00e1mbito de la Trinidad \u00abinmanente\u00bb y plantea el misterio en\nel marco de la Trinidad \u00abecon\u00f3mica\u00bb. La respuesta, por tanto, hay que darla en\nel contexto de la historia de la salvaci\u00f3n, que se\u00f1al\u00e1bamos al principio. Es,\nadem\u00e1s, una invitaci\u00f3n a reflexionar sobre el misterio no desde la simple\nespeculaci\u00f3n teol\u00f3gica, sino desde las categor\u00edas hist\u00f3rico-salv\u00edficas de la\nrevelaci\u00f3n. Y es que no hay otro acceso a la Trinidad en s\u00ed m\u00e1s que a trav\u00e9s de\nla su manifestaci\u00f3n en la historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro aspecto\nimportante a destacar es la incidencia de este misterio en la fe cristiana, tal\ncomo se desprende de la experiencia teresiana. Esta capta esencialmente la\ncomuni\u00f3n entre las divinas personas como comunicaci\u00f3n de vida y de amor, en la\nque ella participa; es la merced que \u00abcada una de estas Personas\u00bb le hacen (R\n16). Este es el n\u00facleo de la vida cristiana: es la vida de amor, que se nos da\ncomo participaci\u00f3n del misterio trinitario, por Jesucristo, en el Esp\u00edritu\nSanto, y que se concreta en la filiaci\u00f3n adoptiva del Padre. Este es el\nfundamento de la esperanza cristiana, en medio de un mundo de muerte y de odio.\nGracias a ella, sabemos que la realidad \u00faltima y m\u00e1s profunda es vida y es\namor, que se nos da por Jesucristo, en el Esp\u00edritu Santo. Por esta fe y por\nesta esperanza lucha Teresa de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>BIBL. \u2013 O. Gonz\u00e1lez de\nCardedal,&nbsp;Realidad y experiencia de Dios en Santa Teresa: Contenidos\nespec\u00edficos de esa experiencia teologal, en \u00abActas del Congreso Internacional\nTeresiano\u00bb II, Salamanca 1983, pp. 835-881; Ciro Garc\u00eda, Experiencia trinitaria\ny pneumatol\u00f3gica en Santa Teresa de Jes\u00fas: lectura teol\u00f3gica, en \u00abBurgense\u00bb 39\n(1998), 375-396; J. C. Garrido, Experiencia teresiana de la vida de gracia, en\n\u00abMteCarm.\u00bb 75 (1967), 345-391.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciro Garc\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos:&nbsp;<em>Diccionario Teresiano<\/em>,\nGpo.Ed.FONTE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Dios, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo) 1. 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