{"id":4555,"date":"2015-01-21T16:52:39","date_gmt":"2015-01-21T22:52:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4555"},"modified":"2022-01-21T16:53:35","modified_gmt":"2022-01-21T22:53:35","slug":"conceptos-del-amor-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4555","title":{"rendered":"Conceptos del amor de Dios"},"content":{"rendered":"\n<p>Es un op\u00fasculo de T de\ndataci\u00f3n incierta. Aut\u00f3grafo perdido. Con transmisi\u00f3n manuscrita muy deficiente.\nY edici\u00f3n tard\u00eda (1611). Es, con todo, el \u00fanico escrito de la Santa basado\ndirectamente en la Biblia. M\u00e1s a\u00fan, escrito a partir del libro b\u00edblico de m\u00e1s\ndif\u00edcil acceso a las mujeres de su tiempo, el \u201cCantar de los Cantares\u201d. El\nt\u00edtulo del op\u00fasculo no es de la autora, sino de la primera edici\u00f3n. Varios\neditores modernos lo titulan Meditaciones sobre los Cantares.<\/p>\n\n\n\n<p>1.&nbsp;Composici\u00f3n de\nla obra. \u2013 Nos han llegado s\u00f3lo datos vagos y confusos sobre su origen y fecha\nde composici\u00f3n. En el pr\u00f3logo y ep\u00edlogo asegura la autora que escribe\nobedeciendo a un mandato: lo hace \u201cpor obediencia\u201d, pero a la vez impulsada\ndesde lo interior por el resorte de una m\u00faltiple experiencia: experiencia de su\nvida m\u00edstica, de la eficacia espiritual de la palabra b\u00edblica de los Cantares,\ny de la necesidad de adoctrinamiento por parte de las destinatarias, monjas de\nsus Carmelos. No sabemos qui\u00e9n o qui\u00e9nes fueron los autores del mandato de\nescribir, dato de inter\u00e9s para situar el libro teresiano en el pol\u00e9mico cruce\nde corrientes de aquella \u00e9poca. Por an\u00e1lisis interno, a tenor de las\nconfidencias autobiogr\u00e1ficas del escrito, deducimos que T escribe hacia el\nfinal de su per\u00edodo ext\u00e1tico, despu\u00e9s de redactado el Camino, y antes de\ncomenzar el Castillo Interior. Probablemente, tambi\u00e9n antes de comenzar el\nLibro de las Fundaciones (iniciado en Salamanca 1573).<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las pistas\ncronol\u00f3gicas que nos ofrece la autora, se destacan dos. La alusi\u00f3n inicial a\nlos varios Carmelos ya fundados por ella: lo cual sugerir\u00eda una fecha no\nanterior a 1568, en que erige su tercero y cuarto monasterio (Malag\u00f3n y\nValladolid). Y todav\u00eda otra pista m\u00e1s tard\u00eda: hacia el final del escrito (c. 7,\n2) recuerda el famoso \u00e9xtasis de la Pascua de 1571, referido en la Relaci\u00f3n 15.\nLo cual demuestra que, al menos en su redacci\u00f3n definitiva, nuestro op\u00fasculo es\nposterior al mes de abril de 1571.<\/p>\n\n\n\n<p>Fecha importante. En\nel decenio que precede se ha difundido en Castilla y Portugal la versi\u00f3n\ncastellana del Cantar de los Cantares hecha por fray Luis de Le\u00f3n y dedicada a\nuna monja, do\u00f1a Isabel de Osorio. Per\u00edodo de difusi\u00f3n y de pac\u00edfico acceso a\nlos Cantares en lengua romance, que se clausura entre 1571 y 1572. En esta\n\u00faltima fecha, el traductor fray Luis ingresa en la c\u00e1rcel, delatado \u2013entre\notras cosas\u2013 por el talante de su versi\u00f3n castellana de los Cantares. No es de\nexcluir que la Madre Teresa fuese una de las lectoras de la versi\u00f3n luisiana en\ndifusi\u00f3n manuscrita. Y, a la vez, resulta poco probable que la Santa se decida\na comentar ella misma los Cantares despu\u00e9s del fat\u00eddico a\u00f1o 1572, en que se\ntorna movedizo y crispado ese terreno de la Biblia. Precisemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el decenio\n1561-1571 la Santa, en plena efervescencia de su per\u00edodo ext\u00e1tico, se\nentusiasma con el texto amoroso de los Cantares, lo explota personalmente para\nrefrendo de sus experiencias m\u00edsticas, e incluso pide una y otra vez\nexplicaciones exeg\u00e9ticas del poema b\u00edblico a sus te\u00f3logos asesores. He aqu\u00ed\nalguna de sus confidencias acerca de todo esto:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAlgunas personas\nconozco yo [discreta alusi\u00f3n a s\u00ed misma]&#8230;, que han sacado gran bien, tanto\nregalo, tan gran seguridad de temores, que ten\u00edan que hacer particulares\nalabanzas a nuestro Se\u00f1or muchas veces, porque dej\u00f3 remedio saludable para las\nalmas que con hirviente amor le aman, que entiendan y vean que es posible\nhumillarse Dios tanto; que no bastaba su experiencia para dejar de temer cuando\nel Se\u00f1or les hac\u00eda grandes regalos. Ven aqu\u00ed pintada su seguridad\u201d (1,5).<\/p>\n\n\n\n<p>Prosigue: \u201cS\u00e9 de\nalguna persona (de nuevo, ella misma) que estuvo hartos a\u00f1os con muchos\ntemores, y no hubo cosa que la haya asegurado, sino que fue el Se\u00f1or servido\noyese algunas cosas de los C\u00e1nticos, y en ellas entendi\u00f3 ir bien guiada su\nalma\u201d (1,6).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s concretamente:\n\u201cHace como dos a\u00f1os, poco m\u00e1s o menos, que me parece me da el Se\u00f1or para mi\nprop\u00f3sito a entender algo del sentido de algunas palabras (de los Cantares); y\npar\u00e9ceme ser\u00e1n para consolaci\u00f3n de las hermanas que el Se\u00f1or lleva por este\ncamino, y a\u00fan para la m\u00eda, que algunas veces da el Se\u00f1or tanto a entender, que\nyo deseaba no se me olvidase, mas no osaba poner cosa por escrito\u201d (pr\u00f3l. 2).<\/p>\n\n\n\n<p>Insistir\u00e1 varias veces\nen su intento de ahondar en el sentido del poema, recurriendo al saber de los\ndoctos en Biblia y teolog\u00eda, quienes, desafortunadamente, responden con\nevasivas: \u201c&#8230;me han dicho letrados \u2013rog\u00e1ndoles yo que me declaren lo que\nquiere decir el Esp\u00edritu Santo y el verdadero sentido de ellos\u2013, dicen que los\ndoctores escribieron muchas exposiciones y que a\u00fan no acaban de darle&#8230;\u201d\n(1,8).<\/p>\n\n\n\n<p>El cambio de clima\nexeg\u00e9tico-divulgativo, a partir del episodio inquisitorial de fray Luis de\nLe\u00f3n, explicar\u00eda la normal intervenci\u00f3n del te\u00f3logo dominico, que al conocer el\nescrito de T, lo encamina directamente al fuego. Aquellas p\u00e1ginas, que hab\u00edan\nbrotado en clima favorable, ahora dif\u00edcilmente pod\u00edan subsistir en el nuevo\nclima de hostilidad y recelos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u00faltimo episodio,\nque motiv\u00f3 la destrucci\u00f3n del aut\u00f3grafo teresiano, ocurri\u00f3 hacia 1574. Es el\na\u00f1o en que la Madre Teresa funda su Carmelo de Segovia. Ah\u00ed se pone bajo la\ndirecci\u00f3n espiritual del te\u00f3logo dominico, Diego de Yanguas. Lo sucedido con\n\u00e9l, a prop\u00f3sito del manuscrito teresiano, lo sabemos por varias fuentes\ndocumentales, que coinciden en tres datos: que el padre Yanguas desaprob\u00f3 el\nproyecto de Teresa; que lo crey\u00f3 inconveniente por contener un escrito de mujer\nsobre los Cantares; y que la Santa reaccion\u00f3 arrojando al fuego su manuscrito.\nUna voz fehaciente refiere: \u201cEl P. fray Diego de Yanguas dijo a esta testigo\nque la dicha Madre hab\u00eda escrito un libro sobre los Cantares y \u00e9l, pareci\u00e9ndole\nque no era justo que mujer escribiese sobre la Escritura, se lo dijo, y ella\nfue tan pronta en la obediencia&#8230; que lo quem\u00f3 al punto\u201d (testimonio de Mar\u00eda\nde san Jos\u00e9, Graci\u00e1n, en los Procesos: BMC 18, 320). M\u00e1s datos nos los ofrece\nla Duquesa de Alba, do\u00f1a Mar\u00eda Enr\u00edquez: \u201c&#8230;lo que escribi\u00f3 la dicha Madre\nsobre los Cantares, lo tiene en su poder (la declarante)&#8230; y que esta copia la\nescondieron en el convento de Alba y la dieron a Su Excelencia cuando el Padre\nMaestro Yanguas la mand\u00f3 las recogiese todas y quemase, no por malo, sino por\nno le parecer decente que una mujer, aunque tal, declarase los Cantares&#8230;\u201d (ib\n20, 349. El interesado, Yanguas, nada dice del percance en su testimonio de los\nProcesos; BMC 18, 239-243).<\/p>\n\n\n\n<p>La importancia\nhist\u00f3rica de este complejo episodio se debe a un doble dato: por un lado, la\nosad\u00eda de esta mujer que es Teresa, en afrontar contra corriente la glosa de\nlos Cantares. (Ella misma tiene conciencia de que es \u201catrevimiento\u201d: 1, 12; 7,\n9; y que \u201cparecer\u00e1 demasiada soberbia m\u00eda&#8230;\u201d: 1, 8). Por otra parte, resulta\npatente que T y su libro se enmarcan en la historia dram\u00e1tica de la teolog\u00eda y\nla espiritualidad espa\u00f1ola de esa segunda mitad de su siglo, tan tenso entre\nte\u00f3logos y espirituales.<\/p>\n\n\n\n<p>2.&nbsp;Difusi\u00f3n y\nedici\u00f3n del escrito. \u2013 Destinatarias del libro fueron desde las primeras l\u00edneas\ndel pr\u00f3logo las monjas de sus Carmelos. Ellas fueron las que se apresuraron a\ntranscribirlo antes de que el aut\u00f3grafo pereciese en el fuego. Hasta nosotros\nha llegado un manojo de copias. Las m\u00e1s importantes son cuatro. A saber:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Copia de Baeza:\nconservada antiguamente en el Colegio de Carmelitas de \u201cSan Basilio\u201d de Baeza,\nse perdi\u00f3 en la exclaustraci\u00f3n del siglo pasado. De ella nos ha llegado\n\u00fanicamente la transcripci\u00f3n hecha en 1759 por Andr\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n, hoy en\nla Biblioteca Nacional de Madrid, ms. 1400.<br>\n\u2013 Copia de Consuegra: se halla en las carmelitas descalzas de Consuegra. Debida\na una de ellas, Ana de san Jos\u00e9. Texto en desorden. En el mismo a\u00f1o 1759 Andr\u00e9s\nde la Encarnaci\u00f3n hizo de \u00e9l una transcripci\u00f3n que se conserva en la Biblioteca\nNacional de Madrid, ms. 1400.<br>\n\u2013 Copia de las Nieves: se hallaba en el antiguo desierto carmelita de Nuestra\nSe\u00f1ora de las Nieves (M\u00e1laga). Perdida en la exclaustraci\u00f3n del siglo pasado,\nse conserva su texto en una transcripci\u00f3n hecha en 1770. Hoy en el ms. 1400 de\nla Biblioteca Nacional de Madrid.<br>\n\u2013 Copia de Alba de Tormes: existe en el convento de carmelitas descalzas de\nAlba de Tormes. Es la m\u00e1s completa de las cuatro. Sirvi\u00f3 el texto base de las\nediciones a partir de la primera.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, el texto\noriginal no logr\u00f3 salvarse en su integridad. Todos estos ap\u00f3grafos lo\ntransmiten incompleto y casi siempre en desorden.<\/p>\n\n\n\n<p>En vida de la Santa,\nuna de esas copias, concretamente la de Alba, lleg\u00f3 a manos del P. Domingo\nB\u00e1\u00f1ez, tambi\u00e9n \u00e9l implicado en el drama de fray Luis de Le\u00f3n. La Santa ten\u00eda\ninter\u00e9s en que el te\u00f3logo dominico aprobase su libro. En carta a la priora de\nValladolid, Mar\u00eda Bautista, gran admiradora de B\u00e1\u00f1ez, le escribe: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no\nme dice si ha dado por bueno el libro peque\u00f1o quien dijo lo estaba el\ngrande?&#8230;\u201d (cta 898, 11: del 28.8.1575; \u201clibro peque\u00f1o\u201d ser\u00eda \u00e9ste; \u201clibro\ngrande\u201d, el de la Vida).<\/p>\n\n\n\n<p>Por esas fechas\n\u2013agosto de 1575\u2013 ya B\u00e1\u00f1ez hab\u00eda firmado su voto favorable a \u201cVida\u201d, destinado a\nla Inquisici\u00f3n central (7 de julio de 1575). Tambi\u00e9n hab\u00eda tenido en su poder\nla mencionada copia de Alba, de los Conceptos, y hab\u00eda anotado en sus m\u00e1rgenes\nuna doble aprobaci\u00f3n: \u201cVisto he con atenci\u00f3n estos cuatro cuadernillos, que\nentre todos tienen ocho pliegos y medio, y no he hallado cosa que sea mala\ndoctrina, sino antes buena y provechosa. En el Colegio de San Gregorio de Valla\u00addolid,\n10 de junio, 1575. Fr. Domingo Ba\u00f1es\u201d (p. final del ms.). Ya antes hab\u00eda\nanotado al margen de la p\u00e1gina inicial: \u201cEsta es una consideraci\u00f3n de Teresa de\nJes\u00fas. No he hallado en ella cosa que me ofenda. Fr. Domingo Ba\u00f1es\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No sabemos si ese\nmanuscrito, as\u00ed aprobado por B\u00e1\u00f1ez, llegar\u00eda m\u00e1s tarde a manos de fray Luis de\nLe\u00f3n, en vista de la edici\u00f3n de las Obras de la Madre Teresa (1587-1588). De\nhecho, el maestro agustino excluy\u00f3 de su edici\u00f3n este escrito de la Santa. En\ncambio, una copia de ese c\u00f3dice de Alba lleg\u00f3 m\u00e1s tarde a manos del P. Jer\u00f3nimo\nGraci\u00e1n, en B\u00e9lgica, quien se apresur\u00f3 a editarlo: Bruselas 1611, \u201cpor Roger\nVelpio y Huberto Antonio, impressores jurados\u201d. Graci\u00e1n organiz\u00f3 por su cuenta\nel texto, lo dividi\u00f3 en siete cap\u00edtulos que rotul\u00f3 con ep\u00edgrafes adecuados, y\nno s\u00f3lo introdujo retoques textuales, sino que a\u00f1adi\u00f3 un doble pr\u00f3logo,\nnumerosas notas marginales y una serie de \u201cAno\u00adtaciones\u201d al final de cada\ncap\u00edtulo. A \u00e9l se debe el t\u00edtulo de \u201cConceptos del amor de Dios\u201d con que el\nlibrito ha sido publicado a lo largo de cuatro siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>La edici\u00f3n de Graci\u00e1n\nfue afortunada. En esa segunda d\u00e9cada del siglo cuenta numerosas reediciones,\ncasi una por a\u00f1o: Bruselas 1611 y 1612; Valencia, dos ediciones en 1613;\nMadrid, 1615; versi\u00f3n francesa en Lyon, 1616&#8230; En cambio, los aditamentos de\nGraci\u00e1n al final de cada cap\u00edtulo sufrieron pronto el cerc\u00e9n de la censura\n\u201celiminados por orden de la Inquisici\u00f3n\u201d (Reforma de los Descalzos&#8230;, L. 5, c.\n38, p. 884). El librito ingres\u00f3 definitivamente en el corpus de las Obras\nteresianas con la edici\u00f3n plantiniana de Baltasar Moreto (Bruselas 1630).<\/p>\n\n\n\n<p>3.&nbsp;Contenido del\nlibro. \u2013 De antemano, T excluy\u00f3 expresamente todo proyecto de comentario\nexeg\u00e9tico, literal o teol\u00f3gico, del poema b\u00edblico. Dej\u00f3 esa tarea para los\nte\u00f3logos: \u201cellos lo han de trabajar\u201d (1,2). Para s\u00ed se reserv\u00f3 el derecho de\nmeditar los versos de los Cantares y decir el impacto que esas palabras\ndictadas por \u201cel Esp\u00edritu Santo\u201d (1,8) producen en su alma, en di\u00e1logo amoroso,\nno sin cierta intenci\u00f3n de amor envolvente que alcance a las lectoras. Todo\nello en clave femenina, \u201cque no hemos de quedar las mujeres tan fuera de gozar\nlas riquezas del Se\u00f1or\u201d (1,8).<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, la Santa\nselecciona unos pocos versos del poema b\u00edblico, comenzando por el verso\nprimero: \u201cb\u00e9seme con beso de su boca\u201d, que es quiz\u00e1s el que m\u00e1s fuertemente la\nha impactado: \u201c\u00a1Oh Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo, qu\u00e9 palabra \u00e9sta para que la diga un\ngusano a su Criador!\u201d (c. 1).<\/p>\n\n\n\n<p>Los otros versos\nelegidos para lo glosa son: \u201c&#8230;dan de s\u00ed fragancia de muy buenos olores\u201d (1,2:\nConc 4,1); \u201csent\u00e9me a la sombra del que deseaba, y su fruto es dulce para mi\ngarganta\u201d (2, 3: Conc. 5, 1); \u201cmeti\u00f3me el rey en la bodega del vino y orden\u00f3 en\nm\u00ed la caridad\u201d (2, 4: Conc 6, 1); \u201csostenedme con flores y acompa\u00f1adme con\nmanzanas, porque desfallezco de mal de amores\u201d (2, 6: Conc 7,1). Son los versos\nque han servido de lema a cada cap\u00edtulo. El verso primero (\u201cb\u00e9seme con beso de\nsu boca\u201d) ha sido glosado en los tres cap\u00edtulos primeros.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del comentario\nha intercalado otros: \u201ccama de rosas y flores&#8230; en el alma\u201d (1, 14: Conc 2,5);\n\u201cEsposo m\u00edo&#8230;, Vos sois para m\u00ed&#8230;\u201d (2, 16 Conc 4, 8 y 10); \u201ctoda eres\nhermosa, amiga m\u00eda\u201d (4, 7: Conc 6,8); \u201c\u00bfQui\u00e9n es \u00e9sta que ha quedado como el\nsol?\u201d (6, 10: Conc 6, 11); \u201cdebajo del \u00e1rbol manzano te resucit\u00e9\u201d (8,5: Conc\n7,8). Alguno de estos versos motivar\u00e1n luego poemas de la Santa, como el\nfundado en la glosa \u201cDilectus meus mihi\u201d, o alguna de las estrofas del \u201cAlma,\nbuscarte has en m\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de\nvista doctrinal los principales temas tratados son: a) c\u00f3mo acercarse al poema\nb\u00edblico y hacer su lectura (c. 1); b) la paz y amistad significadas por el\n\u201cbeso de su boca\u201d (cc. 2-3); c) la oraci\u00f3n m\u00edstica de quietud y uni\u00f3n (cc.\n4-5); d) oraci\u00f3n y \u00e9xtasis (c. 6); e) efectos de la uni\u00f3n m\u00edstica, a favor de\nla Iglesia (c. 7).<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, lo m\u00e1s\nimportante es que el escrito ha servido a la autora para incorporar a su\npensamiento el s\u00edmbolo esponsal del poema, simbolismo apenas esbozado por ella\nen escritos anteriores (Vida y Camino). Lo cual preparaba de cerca el desarrollo\npersonal de ese mismo s\u00edmbolo en el Castillo Interior, para estructurar el\nproceso de la vida m\u00edstica: moradas quintas, sextas y s\u00e9ptimas.<\/p>\n\n\n\n<p>4.&nbsp;Ediciones\nrecientes. \u2013 Principal edi\u00adtor de los Conceptos en nuestro siglo ha sido el P.\nSilverio de santa Teresa. En el volumen cuarto de la Biblioteca M\u00edstica\nCarmelitana (Burgos 1917) depur\u00f3 cr\u00edticamene el texto en la medida de lo\nposible. Y edit\u00f3 por separado las cuatro copias ap\u00f3grafas del mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s recientes son las\nediciones de los PP. Efr\u00e9n de la Madre de Dios y Otger Steggink a partir de\n1954 (\u201cObras\u201d de la Santa, BAC T II, pp. 577-634), en las que por primera vez\nse da al libro el t\u00edtulo de \u201cMeditaciones sobre los Cantares\u201d. Otras ediciones\nm\u00e1s recientes son las de Tom\u00e1s \u00c1lvarez (Burgos, Monte Carmelo, 1970 y\nsucesivas), Daniel de Pablo Maroto (Madrid, EDE, 1984 y ss.) y Maximiliano\nHerr\u00e1iz (Salamanca, Ed. \u201cS\u00edgueme\u201d, 1997).<\/p>\n\n\n\n<p>La edici\u00f3n pr\u00edncipe de\nGraci\u00e1n ha sido reproducida en facs\u00edmil dos veces: por Tom\u00e1s \u00c1lvarez, Burgos,\nEdit. Monte Carmelo 1979; y por Pedro S\u00e1inz Rodr\u00edguez, Madrid, edit.\nEspasa-Calpe, 1981. <\/p>\n\n\n\n<p>BIBL. \u2013 G. Mancini,\nSobre los \u2018Conceptos del amor de Dios\u2019 de Santa Teresa, en \u00abPhilologica\nHispaniensia\u00bb, Madrid, 1986, pp. 255-266; G. M. Bertini, Interpretaci\u00f3n de los\n\u2018Conceptos del amor de Dios\u2019 de Teresa de Jes\u00fas, en \u00abActas del Congreso\nInternacional Teresiano\u00bb II (Salamanca 1983), pp. 545-556; A. M. Pelletier,\nLectures du Cantique des Cantiques, Roma, 1989, pp. 370-378.<\/p>\n\n\n\n<p>T. \u00c1lvarez<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos:&nbsp;<em>Diccionario Teresiano<\/em>,\nGpo.Ed.FONTE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un op\u00fasculo de T de dataci\u00f3n incierta. Aut\u00f3grafo perdido. Con transmisi\u00f3n manuscrita muy deficiente. Y edici\u00f3n tard\u00eda (1611). Es, con todo, el \u00fanico escrito de la Santa basado directamente en la Biblia. M\u00e1s a\u00fan, escrito a partir del libro &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4555\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[21],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1bt","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4555"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4555"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4555\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4556,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4555\/revisions\/4556"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}