{"id":4619,"date":"2021-01-24T11:13:16","date_gmt":"2021-01-24T17:13:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4619"},"modified":"2022-01-24T11:20:03","modified_gmt":"2022-01-24T17:20:03","slug":"ecologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4619","title":{"rendered":"ECOLOG\u00cdA"},"content":{"rendered":"\n<p>(<em>animales,\nvegetarianos, vida, creaci\u00f3n, zoolatr\u00eda<\/em>). En los \u00faltimos decenios se ha\nempezado a elaborar una \u00abecolog\u00eda b\u00edblica\u00bb (o una cr\u00edtica ecol\u00f3gica de la Biblia) que a\u00fan no\nse ha desarrollado de manera suficiente. El primero de sus s\u00edmbolos puede ser\nel parque o para\u00edso original, entendido en forma de jard\u00edn ecol\u00f3gico de vida en\nlibertad para Ad\u00e1n-Eva, como supone Gn 2\u20133. Se trata de un parque en el que\nDios ha dejado a los hombres en libertad, de manera que \u00e9stos han podido comer\ndel fruto del conocimiento del bien y del mal. En esa l\u00ednea, ellos pueden\nconvertir ese para\u00edso en \u00abparque biol\u00f3gico-racial\u00bb, donde unos cient\u00edficos y\npol\u00edticos que juegan a ser dioses podr\u00edan mejorar la raza humana, como se\nmejoran o cambian por cruce, selecci\u00f3n y manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica (clonaci\u00f3n,\nmutaciones) las especies animales. Ciertamente, sabemos con la Biblia que somos\nlibres, pero la misma Biblia nos advierte que esa libertad se puede abrir en\ndos caminos: \u00abpongo ante vosotros la vida y la muerte, la bendici\u00f3n y la\nmaldici\u00f3n&#8230;\u00bb (cf. Dt 30,19). En otro tiempo no comprend\u00edamos el alcance de\nesas palabras. Hoy las comprendemos, por desgracia, algo mejor. Podemos asumir\nun camino de vida. Pero tambi\u00e9n podemos destruirnos a nosotros mismos, no s\u00f3lo\na trav\u00e9s de la lucha interhumana (mat\u00e1ndonos unos a otros), sino tambi\u00e9n a\ntrav\u00e9s de una lucha en contra de la vida. En ese contexto cobra especial\nactualidad la imagen de las dos arcas.<\/p>\n\n\n\n<p>1.\n<em>Hay un Arca de la Alianza <\/em>(cf. Ex\n25,10-22), que es una de las instituciones y s\u00edmbolos m\u00e1s importantes de la historia\nde Israel. Se dice que ella conten\u00eda las tablas de la ley, con los diez\nmandamientos o principios reguladores de la convivencia humana. Dentro de ella\npodr\u00edan colocarse tambi\u00e9n los libros de los profetas de Israel y el Serm\u00f3n de\nla Monta\u00f1a de Jes\u00fas. Algunos cristianos tender\u00edan a identificarla con un tipo\nde sagrario eucar\u00edstico, donde se guarda pan para todos los hombres. Ella nos\nrecuerda que en el principio de la vida humana hay un pacto de convivencia\nuniversal hecho de mandatos dialogados (mandamientos) y de pan tambi\u00e9n\ncompartido. Desde este s\u00edmbolo se puede trazar la finalidad m\u00e1s honda de la\necolog\u00eda: que todos los hombres y mujeres compartan la belleza del mundo y su\ncomida, con su palabra de amor y su justicia, como hijos de Dios (cf. Mt 4,4).\nS\u00f3lo si en el fondo de la vida de los hombres y mujeres se sit\u00faa el arca\nsagrada de la alianza que Israel ha recogido en la primera de sus experiencias\n(cf. Ex 19,5) y la iglesia de Jes\u00fas ha ratificado en el signo eucar\u00edstico del\ndon de la vida y del pan compartido, podr\u00e1 existir vida en el futuro. O\npactamos todos, superando la actitud de violencia y dominio que ha venido\ndominando en el pasado, o terminamos mat\u00e1ndonos todos. La ecolog\u00eda b\u00edblica es\nalianza, alianza de Dios con todos los vivientes, como sabe el relato de la\ncreaci\u00f3n (Gn 1), cuando ofrece un lugar y tiempo para todos, en armon\u00eda\nsagrada.<\/p>\n\n\n\n<p>2.\n<em>Hay un Arca de No\u00e9 <\/em>(Gn 6\u20137), para\ntiempos de diluvio, como pueden ser los nuestros. Aquellos aventureros que\nsuben a\u00f1o tras a\u00f1o a buscarla al monte Ararat, en el C\u00e1ucaso, pensando que si\nla encuentran demostrar\u00e1n que \u00abla Biblia ten\u00eda raz\u00f3n\u00bb, no han entendido nada,\npues no se trata de un arca o barco salvador de anta\u00f1o, sino de nuestro tiempo.\nElla es la expresi\u00f3n concreta de la alianza de los hombres entre s\u00ed, mientras\nse re\u00fanen y ayudan sobre un mismo barco, cuando se desata la furia c\u00f3smica, que\nen gran parte hemos provocado los mismos hombres (como sabe Gn 5 y como\ndesarrolla de forma dram\u00e1tica el libro ap\u00f3crifo de Henoc*). S\u00f3lo podemos\nsalvarnos del diluvio si construimos un arca o espacio de convivencia, no s\u00f3lo\npara unos \u00abamigos ricos\u00bb (los gestores del sistema capitalista), sino para\ntodos los hombres e incluso para todos los vivientes animales de la tierra\n(cuadr\u00fapedos, reptiles), como sabe el signo b\u00edblico. \u00c9sta ha de ser un arca\nuniversal y democr\u00e1tica, en la que deben acogerse de un modo especial los que\nactualmente permanecen excluidos del sistema, no s\u00f3lo Ulises y algunos\nesforzados, no s\u00f3lo No\u00e9 con su familia, sino todos aquellos a los que actualmente\narrojamos por la borda, los asesinados y humillados, que no tienen hogar, ni\nciudadan\u00eda legal (real) en este mundo, como sabe la carta de Pedro (cf. 1 Pe\n3,19-22).<\/p>\n\n\n\n<p>3.\n<em>Ecolog\u00eda, el \u00ablogos\u00bb de la casa (oikos)\nde los hombres. <\/em>La Biblia sabe que antes de que hubi\u00e9ramos nacido hab\u00eda ya\nuna casa preparada para nosotros, casa de Dios o naturaleza (la misma tierra y\nvida es Parque y es Arca de alianza de Dios con los hombres). Pero, al mismo\ntiempo, somos nosotros los que debemos construir y cuidar el Arca, como No\u00e9 en\notro tiempo, para que el diluvio de violencia que nosotros suscitamos no nos\ndestruya (para que no siga ahogando a los excluidos del sistema). Muchas veces\nse ha pensado que la Biblia ha ratificado el dominio del hombre sobre el mundo,\nun dominio dictatorial que se fundar\u00eda en las palabras de Dios: \u00abCreced y\nmultiplicaos; llenad la tierra y sometedla; ejerced potestad sobre los peces\ndel mar, las aves de los cielos y todas las bestias que se mueven sobre la\ntierra&#8230; Mirad, os he dado toda planta que da semilla, que est\u00e1 sobre toda la\ntierra, as\u00ed como todo \u00e1rbol en que hay fruto y da semilla. De todo esto podr\u00e9is\ncomer\u00bb (Gn 1,26-29). Pero, si leemos mejor, vemos que ese dominio no implica\nsometimiento dictatorial, sino se\u00f1or\u00edo respetuoso. Los hombres pueden comer\ntodo, pero sin destruir nada. Pueden comer aquello que \u00ables sobra\u00bb a las\nplantas, pero sin destruir la vida de esas plantas.<\/p>\n\n\n\n<p>4.\n<em>Un orden vegetariano<\/em>. En ese\ncontexto, la Biblia supone que los hombres del principio deb\u00edan ser\nvegetarianos, pues comer la carne de los animales implica matarles y en un\nprimer nivel, de para\u00edso, no se puede matar ning\u00fan animal. S\u00f3lo m\u00e1s tarde,\ndespu\u00e9s del diluvio, \u00abpor la dureza del coraz\u00f3n humano\u00bb (cf. Mc 10,5), el Dios\nb\u00edblico permiti\u00f3 que los hombres mataran y comieran animales, pero s\u00f3lo su\ncarne, no su sangre, pues la sangre es vida y la vida es de Dios (cf. Gn\n9,1-6). Ciertamente, esa ley que proh\u00edbe comer sangre puede y quiz\u00e1 debe\nrevisarse, como han hecho los cristianos (a diferencia de los jud\u00edos y\nmusulmanes), pues cumplirla de manera legalista es quiz\u00e1 la mejor manera de no\ncumplirla. Pero ella debe cumplirse en su sentido m\u00e1s profundo: esa ley quiere\ndecir que el hombre no es due\u00f1o de la vida de los animales; que los puede comer,\npero con respeto, sin destruir su identidad, sin poner en riesgo la vida de la\nespecie, sin convertirlos nunca en puras cosas. Vegetariano en sentido b\u00edblico\nno es el que come s\u00f3lo vegetales, sino el que vive en sinton\u00eda con la\nnaturaleza, el que come sin destruir, dentro de esta inmensa casa que es la\nvida del mundo, con sus plantas y animales.<\/p>\n\n\n\n<p>5.\n<em>Un tema abierto. <\/em>Con cierta\nfrecuencia se ha dicho que la religi\u00f3n b\u00edblica (a partir de Gn 1\u20138) resulta\nopresora porque ha devaluado al mundo (convirtiendo al hombre en due\u00f1o y\nopresor de la naturaleza) y ha reprimido a la mujer, destruyendo el poder de la\ndiosa (= el principio femenino de la vida). En contra de eso, he querido\nmostrar en diversos lugares de este diccionario la sinton\u00eda c\u00f3smica y vital del\nhombre b\u00edblico, que tiene una dignidad especial, como imagen de Dios (cf. Gn\n1,28), pero no para dominar y destruir la vida de su entorno, sino para\nennoblecerla. Sobre esa base debe elaborarse la ecolog\u00eda b\u00edblica, vinculando el\nrespeto c\u00f3smico (\u00a1el no matar!) con la opci\u00f3n preferente hacia los pobres y\nexcluidos de la sociedad. Ecolog\u00eda y justicia social deben ir unidas, de manera\nque todos los hombres y mujeres puedan contemplar y decir, como Dios, mirando\nhacia el mundo: \u00a1todas las cosas son buenas! \u00c9sta ser\u00e1 una ecolog\u00eda de la\nsolidaridad mesi\u00e1nica, que se expresa en una eucarist\u00eda ampliada, es decir, en\nuna experiencia de comuni\u00f3n con el cuerpo c\u00f3smico de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cf. S. MCFAGGE, <em>Modelos de Dios. Teolog\u00eda para una era ecol\u00f3gica y nuclear, <\/em>Sal\nTerrae, Santander 1987; V. P\u00c9REZ PRIETO, <em>Do\nteu<\/em> <em>verdor\ncinguido. Ecoloxismo e cristianismo, <\/em>Espiral\nMaior, A Coru\u00f1a 1997; X. PIKAZA, <em>El\ndesaf\u00edo ecol\u00f3gico, <\/em>PPC, Madrid 2004; R. RUETHER, <em>Gaia y Dios. Una teolog\u00eda ecofeminista para la recuperaci\u00f3n de la\ntierra<\/em>, DEMAC, M\u00e9xico 1993.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos: <em>Diccionario de la Biblia,\nhistoria y palabra<\/em>, X. Pikaza<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(animales, vegetarianos, vida, creaci\u00f3n, zoolatr\u00eda). En los \u00faltimos decenios se ha empezado a elaborar una \u00abecolog\u00eda b\u00edblica\u00bb (o una cr\u00edtica ecol\u00f3gica de la Biblia) que a\u00fan no se ha desarrollado de manera suficiente. 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