{"id":4625,"date":"2021-01-24T11:22:55","date_gmt":"2021-01-24T17:22:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4625"},"modified":"2022-01-24T11:29:50","modified_gmt":"2022-01-24T17:29:50","slug":"enfermedad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4625","title":{"rendered":"ENFERMEDAD"},"content":{"rendered":"\n<p>El hombre b\u00edblico es un ser marcado por la debilidad desde el mismo principio de la historia (cf. Gn 2\u20133). En la Biblia hay dos discursos importantes sobre la enfermedad: uno en el libro de Job, otro en el evangelio de Jes\u00fas actualizado por la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>1.<em> Job sufriente, enfermedad irracional. <\/em>Representa a la humanidad entera,\ndominada por una enfermedad que, en sentido simb\u00f3lico, aparece causada por\nSat\u00e1n, el Diablo*, con el permiso de Yahv\u00e9: \u00abSatan\u00e1s hiri\u00f3 a Job con unas\nllagas malignas, desde la planta de sus pies hasta su coronilla\u00bb (Job 2,8). A\nlo largo del libro, esa enfermedad se va desplegando en todas sus formas. <em>Es sufrimiento material, <\/em>pobreza.\nAplastado por la rueda de un destino adverso, Job pierde sus bienes y padece,\ndespojado de toda protecci\u00f3n externa, sobre el suelo duro de la tierra, sin m\u00e1s\nayuda o posesi\u00f3n que el sufrimiento. Ha perdido casa y campos, propiedades\nfamiliares y sociales. Desnudo de bienes y vestidos yace Job, hombre expulsado,\nfuera de la ciudad de los humanos. <em>Es\nsufrimiento afectivo, <\/em>violencia y muerte de sus hijos (su familia). Pierde\nel presente de cari\u00f1o y confianza, el futuro de vida y descendencia. De esa\nforma queda a solas, a espaldas de la gente, como un condenado que espera la\nmuerte en el estercolero de la ciudad, donde se pudren en vida las basuras.\nSignificativamente, sobrevive su mujer, pero s\u00f3lo para atormentarle como\nacusadora, ech\u00e1ndole en cara su pasado de justicia (cf. 2,9). Es sufrimiento <em>f\u00edsico<\/em>: la enfermedad le corroe, el\ndolor va quebrando y destruyendo su existencia. De esa forma se derrumba (le\nderrumban) sobre el muladar, sin fuerzas para mantenerse, como escoria viviente\n(mejor dicho, muriente), all\u00e1 en el basurero donde vienen a parar hombres y\ncosas que estorban en el mundo. Queda all\u00ed, como un desecho: pura ruina humana\nentre las ruinas de la tierra. Es s<em>ufrimiento\nsocial, <\/em>destrucci\u00f3n ideol\u00f3gica<em>. <\/em>Los\nresponsables de la buena sociedad no s\u00f3lo le han echado a la basura, sino que\nle destruyen moralmente con su juego de razones. Los ide\u00f3logos del sistema se\nempe\u00f1an en quebrar sus defensas, para que confiese su culpa ante el Dios que\nellos presentan como signo de armon\u00eda y verdad sobre la tierra. No les basta con\nmatar al Job externo. Quieren destruirle internamente, matando su simiente de\nhonradez sobre la historia. <em>Es\nsufrimiento personal<\/em>: le van minando sus propias dudas, las dificultades\ninteriores, los interminables razonamientos diurnos, las pesadillas nocturnas&#8230;\nEncerrado en su dura mente, Job tiene que luchar su lucha interna, convertido\nen pura contradicci\u00f3n, un campo de batalla donde vienen a expresarse y\ncombatirse mutuamente los problemas de la historia (cf. Job 1\u20132). Los amigos de\nJob quieren mostrarle la \u00abracionalidad de la enfermedad\u00bb: \u00e9l sufre porque lo\nmerece. La grandeza de Job consiste en desmontar todas las razones que intentan\nprobar el car\u00e1cter racional de su dolencia: humana y religiosamente, la\nenfermedad no tiene sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>2.<em> Milagros de Jes\u00fas, protesta contra la enfermedad. <\/em>Son muchos los que actualmente se\nsienten molestos ante la actitud que, seg\u00fan los evangelios, Jes\u00fas ha tomado\nante el hecho de la enfermedad: \u00e9l aparece y act\u00faa, como un ingenuo taumaturgo,\nque pretende curar a los enfermos. M\u00e1s a\u00fan, muchos siguen diciendo que Jes\u00fas no\ncuraba a los enfermos, que sus milagros eran ilusiones, de manera que ser\u00eda\nmejor olvidarse de los milagros de Jes\u00fas y centrar el Evangelio en su doctrina\nespiritual. Pues bien, en contra de eso, debemos afirmar que si se niegan los\nmilagros de Jes\u00fas, es decir, su gesto poderoso de ayuda hacia los enfermos, se\ndestruye el Evangelio. Ciertamente, Jes\u00fas no va en contra de la medicina.\nTampoco teoriza sobre el sentido de las enfermedades (\u00bfbrotan de Dios, nacen\ndel diablo?), pero se sit\u00faa como amigo y como portador del reino de Dios ante\nlos enfermos. No se limita a razonar y protestar contra los razonamientos de\nlos que justifican la enfermedad, como los \u00abamigos\u00bb de Job, sino que protesta\nde un modo apasionado en contra de las mismas enfermedades. \u00abLos milagros de\nJes\u00fas elevan una protesta incondicional contra la miseria y necesidad humana,\ntanto contra la miseria f\u00edsica como contra el aislamiento social. Alguien podr\u00e1\nencontrar estos milagros primitivos, pero mientras haya personas que los\nescuchen y cuenten, identific\u00e1ndose por dentro con ellos, esos milagros\nelevar\u00e1n su protesta contra la dureza de la presi\u00f3n selectiva y ofrecer\u00e1n su\nmensaje a los enfermos e impedidos, a los hambrientos y amenazados, a los\nrechazados y expulsados. Mientras se escuchen y cuenten los milagros, habr\u00e1\nseres humanos que no aceptar\u00e1n una situaci\u00f3n en la que hay poco alimento para\nmuchos y mucho para pocos; ellos afirmar\u00e1n con fuerza que la realidad podr\u00eda\nser tan rica que doce\npanes basten para alimentar a cinco mil personas\u00bb (Theissen 187). Su gesto\npuede y debe compararse y distinguirse del de Buda. El pr\u00edncipe Gautama sali\u00f3\nal mundo para descubrir el sentido de la realidad, encontrando las necesidades\ndel hombre: un enfermo, un anciano, un muerto&#8230; Qued\u00f3 de tal forma\nimpresionado por los dolores de los hombres que no pudo continuar viviendo como\nantes sobre el mundo, sino que se retir\u00f3, buscando un refugio interior, m\u00e1s\nall\u00e1 de las enfermedades y la muerte. En contra de eso, toda la vida de Jes\u00fas\nfue una protesta activa en contra de las enfermedades. No quiso habitar en un\nmundo resguardado, m\u00e1s all\u00e1 del deseo y sufrimiento, como Buda, sino que dese\u00f3\nvencer el sufrimiento con todas sus fuerzas y as\u00ed se dedic\u00f3 a ayudar a los\nenfermos.<\/p>\n\n\n\n<p>3.<em> Dos actitudes eclesiales<\/em>. La actitud de la Iglesia ante los\nenfermos se ha expresado en dos gestos b\u00e1sicos, uno de liberaci\u00f3n, otro de\nasistencia o visita. El modelo <em>liberador <\/em>est\u00e1\nrepresentado por Lc 4,18-19 (y Mt 11,4-6), donde se afirma que Jes\u00fas ha venido\na curar a los enfermos, ofreciendo a los hombres, desde ahora, un camino de\nsalud mesi\u00e1nica. El modelo <em>asistencial <\/em>aparece\nen Mt 25,31-46: \u00abEstuve enfermo y me visitasteis\u00bb. Mt 25,31-46 supone que Jes\u00fas\nya ha redimido el mundo, pero la vieja ley que divide y se impone (y en un\nplano ha de hacerlo) sigue a\u00fan vigente todav\u00eda, pues habitamos una tierra de\nviolencia econ\u00f3mica (hambre), social (exilio), legal (c\u00e1rcel) y, sobre todo,\nhumana (enfermedad). Por eso, la respuesta b\u00e1sica frente a la enfermedad es la\nvisita, es decir, la asistencia humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Cf. X. PIKAZA, <em>La nueva figura de Jes\u00fas, <\/em>Verbo Divino, Estella 2003; G. THEISSEN, <em>La fe b\u00edblica en una perspectiva evolucionista<\/em>, Verbo Divino, Estella 2003.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos: <em>Diccionario de la Biblia,\nhistoria y palabra<\/em>, X. Pikaza<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hombre b\u00edblico es un ser marcado por la debilidad desde el mismo principio de la historia (cf. Gn 2\u20133). 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