{"id":4665,"date":"2021-01-25T12:05:18","date_gmt":"2021-01-25T18:05:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4665"},"modified":"2022-01-25T12:06:26","modified_gmt":"2022-01-25T18:06:26","slug":"verguenza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4665","title":{"rendered":"Verg\u00fcenza"},"content":{"rendered":"\n<p>LAS SITUACIONES DE LA VERG\u00dcENZA.\nEl vocabulario de la verg\u00fcenza\nno tiene exactamente el mismo sentido en el lenguaje de las Escrituras\ny en el nuestro. Se acerca mucho a la noci\u00f3n de frustraci\u00f3n, de decepci\u00f3n. Caer por el suelo,\nestar desnudo, retroceder, ser in\u00fatil, son para todos situaciones t\u00edpicas de\nla verg\u00fcenza, pero en la Biblia este sentimiento se extiende a todo sufrimiento. As\u00ed la prueba misma del hambre (Ez 36,30) se formular\u00e1\nen t\u00e9rminos de oprobio. Para el\nhombre b\u00edblico, todo sufrimiento se vive bajo las miradas ajenas, acarrea\npor parte de los otros un juicio y, por tanto, se relaciona\ncon la verg\u00fcenza. Por eso con frecuencia van juntas las nociones de verg\u00fcenza y de juicio, siendo el juicio\nel momento que, tanto en el transcurso de esta vida como en su t\u00e9rmino,\nrevela ante los otros y a la luz divina la inanidad o la justeza de una esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Verg\u00fcenza y derrota.\n<\/em>A sabiendas de todos se apoyaba uno en un auxilio\nexterior, en un plan, en un arma que se sustraen o que se revelan\ninoperantes. Cayendo, \u00abse pierde la caras; se presta uno a las risas. La noci\u00f3n de\nverg\u00fcenza est\u00e1, pues, asociada antit\u00e9ticamente a la de apoyo (Sal 22,4ss:\nhebr. <em>fiarse), <\/em>de esperanza, de fe confiada,\nlo cual ex-plica su extensi\u00f3n.\nEs sabido que el justo se apoya en Dios; si esto se revelara ineficaz,\ntendr\u00eda verg\u00fcenza. De ah\u00ed su reiterada\noraci\u00f3n: <em>\u00abne confundar,\nne erubescam&#8230;\u00bb <\/em>(Sal 25,\n2s; 22,6&#8230;; cf. Is 49,23). Viceversa, cuando los falsos apoyos, como el fara\u00f3n (Is\n20,5; 30,3ss) o los \u00eddolos, cedan haciendo\nver, en un juicio, su nada, los insensatos\nse ruborizar\u00e1n confundidos (Is 1,29). \u00abRetroceder\u00e1n en la verg\u00fcenza\u00bb (Is 42,17: Sal 6,11; 70,4). Su humillaci\u00f3n consistir\u00e1 con frecuencia en ver triunfar\nal que pensaban haber visto (Sab 2, 20; 5,Iss) o ver alg\u00fan d\u00eda humillado\n(Sal 35,26).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Verg\u00fcenza y desnudez.\n<\/em>La verg\u00fcenza de verse sin vestidos forma parte de los hechos misteriosos que el relato del para\u00edso\nhace remontar al primer pecado. Es\nel hecho de asomarse a la conciencia una soledad que proviene del desorden. Dejarlas desnudas ser\u00e1 una verg\u00fcenza\ninfligida como castigo a las muchachas de Israel o de otras partes (Ez 23,29; Is 47,1ss).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Verg\u00fcenza y esterilidad. <\/em>El que no justifique\ncon alg\u00fan fruto su existencia\nante los otros se halla en situaci\u00f3n de oprobio. \u00c9ste es ante todo el caso de la que no da a luz (Lc 1,25; G\u00e9n 30,23), como tambi\u00e9n de la que se queda sola, sin marido (Is 4,1).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Verg\u00fcenza e idolatr\u00eda. <\/em>\u00abVerg\u00fcenza\u00bb es casi un nombre propio del \u00eddolo (de\nBaal: 2Sa 2,8 heb.). En efecto, \u00e9ste es fr\u00e1gil e ilusorio,\nmentira y esterilidad (Sab 4,11; Is 41, 23s; 44,19), mientras que la mirada al rostro de Yahveh salva de la verg\u00fcenza (Sal 34,6).<\/p>\n\n\n\n<p>EL JUSTO SALVADO DE LA VERG\u00dcENZA. 1. <em>Por Dios, por Cristo. <\/em>El justo es atacado\npor la verg\u00fcenza: las gentes le vuelven\nla espalda (Is 53,3; Sab 5,4;\nSal 69,8), se le identifica con la verg\u00fcenza\n(Sal 22,7; 109,25).\nPero \u00e9l pone el rostro de piedra (Is 50,7). Con frecuencia se halla en el NT el empleo de la ex-\npresi\u00f3n \u00abno avergonzarse\u00bb u otras an\u00e1logas en un sentido que implica una\nvoluntad activa de creer, por tanto de obrar y de hablar,\nsin temer la verg\u00fcenza.\nEl creyente debe contar con el oprobio (Mt 5,lls), pero no debe avergonzarse de Jes\u00fas ni de su palabra (Le 9,26). San Pablo (Rom 1,16; cf. 2Tim 1,8) no se\naverg\u00fcenza del Evangelio: aun cuando todav\u00eda aguarda el juicio que dar\u00e1\nplena verificaci\u00f3n a su esperanza,\nse atiene firmemente\na esta esperanza obrando y hablando\nen conformidad con ella. Esta actitud es la <em>parresia (gr.) <\/em>o seguridad\nde s\u00ed (otros traducen\norgullo) en el lenguaje y en la acci\u00f3n de un hombre liberado de la verg\u00fcenza por la fe. En la fe en Jes\u00fas se desecha la verg\u00fcenza: \u00abesto me\nprometo de mi ardiente esperanza: nada me confundir\u00e1; por el contrario, conservar\u00e9 toda mi seguridad\ny&#8230; Cristo ser\u00e1 glorificado en mi cuerpo&#8230;\u00bb (Flp 1,20). En efecto,\nJes\u00fas despreci\u00f3 el primero la verg\u00fcenza (Heb 12,2).<\/p>\n\n\n\n<p><em>2. Por la caridad fraterna.\n<\/em>El vocabulario paulino de la verg\u00fcenza es asombrosamente rico y atestigua\nsu importancia en la sensibilidad del Ap\u00f3stol. Pablo, como los hombres del AT, siente el aspecto social de sus pruebas (1Cor 4,13); gracias a ellas experimentar\u00e1 la caridad de los que no se avergonzar\u00e1n de \u00e9l (G\u00e1l 4,14); La Iglesia es un cuerpo, ninguno\nde cuyos miembros\ndebe avergonzarse de otro (1Cor 12,23): Pablo lleva en s\u00ed el oprobio de Cristo (Heb\n11,26), que llev\u00f3 el nuestro\ny no se avergonz\u00f3 de llamarnos hermanos\n(2,11): tal es la base de esta concepci\u00f3n\nde la caridad. La misma servir\u00e1 de regla para con los que uno se ver\u00eda tentado a despreciar (Rom 14,10).<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos\nlos derechos: <em>Vocabulario de teolog\u00eda\nb\u00edblica<\/em>, X. L\u00e9on-Dufour<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAS SITUACIONES DE LA VERG\u00dcENZA. El vocabulario de la verg\u00fcenza no tiene exactamente el mismo sentido en el lenguaje de las Escrituras y en el nuestro. 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