{"id":4708,"date":"2021-01-28T11:39:48","date_gmt":"2021-01-28T17:39:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4708"},"modified":"2022-01-28T11:42:02","modified_gmt":"2022-01-28T17:42:02","slug":"misericordia-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4708","title":{"rendered":"MISERICORDIA"},"content":{"rendered":"\n<h2><a>1. Antiguo Testamento<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>(<em>amor, consuelo, gracia, justicia, Jon\u00e1s<\/em>). El juda\u00edsmo posb\u00edblico tiende a situarse en un plano de Ley, de manera que parece haber dado primac\u00eda a la justicia. Pero la Biblia sabe tambi\u00e9n, desde el principio, que los hombres viven por misericordia, pues l\u00f3gicamente, seg\u00fan justicia, conforme a la opci\u00f3n de Gn 2\u20133, ellos deber\u00edan haber muerto para siempre. A la misericordia de Dios apela la misma Ley israelita, en uno de sus textos centrales (Ex 34,4-6); tambi\u00e9n apelan a ella muchos textos prof\u00e9ticos e incluso la apocal\u00edptica (al menos para los justos). Ella aparece de manera m\u00e1s intensa en algunos textos tard\u00edos del Antiguo Testamento, como en el libro de la Sabidur\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>1. <em>El principio misericordia. Ex 34,6-7. <\/em>El tema ha sido desarrollado en el contexto\nde la ruptura y renovaci\u00f3n de la alianza. Tras un primer encuentro con Dios,\nMois\u00e9s hab\u00eda bajado con las tablas de la ley para ense\u00f1\u00e1rselas al pueblo, pero\nha descubierto que el pueblo ha rechazado esa ley, construyendo y adorando al\nanti-dios, el Becerro de Oro. De manera consecuente como mensajero frustrado,\ndestruye las tablas in\u00fatiles (Ex 32,15-20). Pero luego, intercede ante Dios a\nfavor de su pueblo (cf. Ex 33) y Dios responde a su ruego, renovando su alianza\ncon Israel. Sube de nuevo Mois\u00e9s a la monta\u00f1a, desciende Dios y dialogan en\npalabra de misericordia. A diferencia de la teofan\u00eda anterior (Ex 19,16-20),\naqu\u00ed no hay rayos o truenos, ni erupci\u00f3n de volcanes. Simplemente una nube, una\npresencia silenciosa: \u00a1se qued\u00f3 Yahv\u00e9 con Mois\u00e9s! \u00a1Mois\u00e9s invoc\u00f3 el nombre de\nYahv\u00e9! Conversaron los dos y Dios quiso mostrarle su espalda, el reverso del\nmisterio, pasando ante la cueva de Mois\u00e9s y diciendo (Ex 34,6-7): \u00abYahv\u00e9,\nYahv\u00e9, Dios compasivo y clemente, lento a la ira y rico en misericordia y\nlealtad, misericordioso hasta la mil\u00e9sima generaci\u00f3n; que perdona culpa, delito\ny pecado, pero no deja impune, sino que castiga la culpa de los padres en hijos\ny nietos, hasta la tercera y cuarta generaci\u00f3n\u00bb. Dios hab\u00eda hablado como\ntrueno, en experiencia c\u00f3smica terrible (Ex 19,19-20). Ahora lo hace con voz de\ncompasi\u00f3n y cercan\u00eda, apareciendo como Dios humano, padre\/amigo, buen educador\nque mantiene su palabra y perdona a los pecadores. As\u00ed act\u00faa como rico en\nmisericordia: perdona a los rebeldes, acoge de nuevo en amor a quienes le\nhab\u00edan rechazado. Este Dios ha superado los esquemas moralistas de una Ley\ncerrada en s\u00ed misma. Frente al Se\u00f1or del tali\u00f3n (ojo por ojo&#8230;) emerge aqu\u00ed el\nDios-misericordia, amigo trascendente y cercano, en quien podemos confiar, por\nencima de nuestros propios males. Como signo de piedad infinita, experiencia de\namor incondicionado que trasciende las condiciones del pacto, se eleva el Dios\ndel perd\u00f3n israelita antes citado, como indican las aplicaciones del texto. (a)\n<em>Dios ofrece <\/em>misericordia hasta mil\ngeneraciones, es decir, desde siempre y para siempre. Eso significa que la historia\nde la salvaci\u00f3n no se encuentra pendiente del hilo delicado de las obras\nhumanas, sino que se sostiene por la misericordia: Dios mismo es la esperanza\nde futuro y vida para el pueblo (cf. Sal 51; 57; 67; 101; 118; 136). (b) <em>Dios castiga de forma limitada, s\u00f3lo en tres\no cuatro generaciones<\/em>. \u00c9sta es la experiencia que los israelitas han vivido\nen el exilio y en las crisis posteriores, como pueblo experto en opresiones que\nduran poco tiempo, unas generaciones. Despu\u00e9s brilla para siempre el perd\u00f3n y\nla gracia de Dios. All\u00ed donde parec\u00eda que la historia acaba (tras la alianza\nrota s\u00f3lo hay muerte), se eleva la m\u00e1s fuerte palabra de promesa: Dios es rico\nen misericordia, de manera que, tras un breve camino de correcci\u00f3n, ofrece a\nlos humanos la gracia sin fin de su misericordia eterna. As\u00ed puede culminar en\npalabra de amor el Antiguo Testamento, proyectando la clemencia de Dios sobre\nlos pecados y castigos temporales del pueblo. <\/p>\n\n\n\n<p>2. <em>Los signos de la misericordia. <\/em>Dios mismo viene a mostrarse como fuente de amor, con rasgos m\u00e1s maternos que paternos. El texto le presenta como rico, como lleno de un amor que brota de su entra\u00f1a o vientre materno (<em>rehem<\/em>). Dios ama as\u00ed con ternura de madre y cuida con amor insuperable y eterno al fruto de su entra\u00f1a. Quien ama seg\u00fan ley puede un d\u00eda cansarse y no hacerlo, cesar en el amor, si aquel a quien ofrece su cari\u00f1o se vuelve desleal o ingrato. Por el contrario, quien ama con entra\u00f1a materna, dando la vida al hacerlo, se mantiene en amor para siempre, hagan los hijos lo que hagan, respondan como respondieren. Este amor del Dios que est\u00e1 lleno de entra\u00f1as de misericordia se encuentra al principio de todo lo que existe, como fuente creadora de vida y no como respuesta condicionada por nuestro comportamiento. De esta forma se desvela el amor fundante del Dios que act\u00faa como madre, como amor creador que regala gratuitamente vida y lo hace con ternura, eternamente. Desde aqu\u00ed se entienden los signos de la misericordia. No hay rayos o truenos, no hay volcanes, en contra de lo que sucedi\u00f3 en la primera teofan\u00eda (cf. Ex 19,1620). Simplemente una nube, una presencia silenciosa, una plegaria. Antes se hab\u00eda hablado de un libro de alianza (cf. Ex 24,7) que deb\u00eda estar escrito en papiro (o materia semejante). En este nuevo contexto son precisas unas tablas o losas de piedra porque es duro el coraz\u00f3n del pueblo donde graba Dios su misericordia indeleble (cf. Ez 36,26-27). Pero antes Dios hablaba con el trueno, en experiencia c\u00f3smica terrible (Ex 19,19-20). Ahora, en cambio, habla con voz de compasi\u00f3n y cercan\u00eda que recuerda a los profetas. Yahv\u00e9 mismo se presenta como Dios humano, padre\/amigo, buen educador que mantiene su palabra y ofrece a los hombres un camino de vida por su alianza. Antes no pod\u00eda haberse vislumbrado este misterio, estas entra\u00f1as de perd\u00f3n y gratuidad, porque los fieles de Israel no hab\u00edan pecado a\u00fan y as\u00ed Dios aparec\u00eda como ley de trueno desde arriba. Ahora, superando el rechazo de aquellos que no han aceptado su presencia, Dios viene a presentarse como amigo para siempre, como han destacado los libros de Oseas y Jon\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p>3. <em>La esencia de la misericordia: Libro de la\nSabidur\u00eda. <\/em>El libro de la Sabidur\u00eda ha desarrollado de forma consecuente el\ntema de la misericordia: \u00abEl mundo entero es ante ti como grano de arena en la balanza,\ncomo gota de roc\u00edo ma\u00f1anero que cae sobre la tierra. Pero te compadeces de\ntodos porque todo lo puedes, cierras los ojos a los pecados de los hombres para\nque se arrepientan. Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que has\nhecho; si hubieras odiado alguna cosa no la habr\u00edas creado. Y \u00bfc\u00f3mo\nsubsistir\u00edan las cosas si t\u00fa no lo hubieses querido? \u00bfC\u00f3mo conservar\u00edan su\nexistencia si t\u00fa no las hubieses llamado? Pero perdonas a todos, porque todos\nson tuyos, Se\u00f1or, amigo de la vida. Todos llevan tu soplo incorruptible\u00bb (Sab\n11,22\u201312,1). \u00abTu fuerza es el principio de la justicia y el ser due\u00f1o de todos\nte hace perdonarlos a todos&#8230; Pero t\u00fa, dominando tu fuerza, juzgas con\nmoderaci\u00f3n, y nos gobiernas con mucha indulgencia, porque siempre puedes disponer\nde tu poder como t\u00fa quieres\u00bb (12,16-18). Sobre un fondo de violencia, conforme\na la cual el mismo Dios parec\u00eda condenado a castigar a los culpables, que\ndeb\u00edan ser aborrecidos (cf. Sab 12,4), se elevan estos pasajes donde el\nprincipio de la misericordia nos permite superar ya de alg\u00fan modo la divisi\u00f3n\nentre justos e injustos, jud\u00edos y gentiles, pues el perd\u00f3n de Dios vincula a\ntodos (<em>pantes<\/em>) los hombres: \u00abTe\ncompadeces de todos porque todo lo puedes (11,23). Amas a todos los seres y no\naborreces nada\u00bb (11,24). \u00abA todos perdonas porque son tuyos: siendo due\u00f1o de\ntodos, t\u00fa puedes perdonarles a todos\u00bb (cf. 11,16). En este mundo, los que se\ntoman como poderosos muestran su poder oprimiendo a los dem\u00e1s (cf. Sab 2,11).\nPor el contrario, Dios no es poderoso porque puede imponerse sobre todos los\ndem\u00e1s, sino porque renuncia a toda imposici\u00f3n, para perdonarles. Dios es\npoderoso para el bien y de esa forma supera por su misericordia la l\u00f3gica de\nlas oposiciones (marcada por el \u00e1rbol del bien\/mal: Gn 2\u20133). De esa forma se\nexpresa como gracia absoluta, no por un tipo de coacci\u00f3n igualitaria (\u00a1responde\nde la misma forma a todos!), ni por indiferencia (\u00a1todo es igual!), sino por\ncuidado amoroso que le lleva a perdonar a cada uno de los hombres, por poder,\ncreatividad y connaturalidad. <\/p>\n\n\n\n<p>4. <em>La misericordia de Dios. <\/em>Partiendo de lo anterior podemos precisar los rasgos y principios del Dios misericordioso. (a) <em>Dios es misericordioso por poder. <\/em>Dios no tiene que defender su poder, sino al contrario: es poderoso sin l\u00edmites y as\u00ed puede revelarse como suprema y absoluta compasi\u00f3n, siendo de esa forma capaz de superar, sin injusticia, las ant\u00edtesis del mundo. \u00abTe compadeces de todos porque todo lo puedes\u00bb (12,16). Sobre la misericordia de Dios se funda la vida de los hombres. (b) <em>Dios es misericordioso porque es creador. <\/em>Amar es crear, haciendo que surja lo que existe y que nazca la vida, por encima de la divisi\u00f3n entre el bien y el mal. Por eso, la creaci\u00f3n es siempre gracia, es un don que nos permite superar el nivel del tali\u00f3n, en el que estamos determinados por lo que hay, buscando en los dem\u00e1s nuestro provecho, para pasar al nivel de lo que hacemos que haya. \u00c9se es el plano que el Nuevo Testamento define partiendo del amor entendido como \u00e1gape (no como eros). Los violentos no crean, sino que viven a costa de aquello que otros han creado, como ladrones de la vida. Dios, en cambio, crea todo de un modo gratuito, haciendo as\u00ed posible que surja la vida donde reinaba la muerte; por eso es misericordia universal. (c) <em>Dios es misericordioso por connaturalidad. <\/em>De manera sorprendente, Sab expande y aplica a todos los hombres una terminolog\u00eda de alianza que antes, en otro contexto, se expresaba s\u00f3lo de forma israelita, mostrando as\u00ed a Dios como amigo de todos los pueblos: \u00abPerdonas a todos, porque todos son tuyos, Se\u00f1or, amigo de la vida\u00bb (11,26). Cierta teolog\u00eda del pacto supon\u00eda que s\u00f3lo los israelitas eran \u00abpropiedad personal de Dios sobre la tierra\u00bb (cf. Ex 19,5-6; Dt 4,20), y as\u00ed lo supondr\u00e1n tambi\u00e9n las ant\u00edtesis de Sab 11\u201319. Pues bien, nuestro pasaje confiesa que todos los hombres son de Dios, universalizando la experiencia israelita. En ese sentido se dice que Dios no es s\u00f3lo creador y due\u00f1o universal, sino tambi\u00e9n amigo o compa\u00f1ero de todos los que viven, sin excepci\u00f3n alguna (<em>philopsich\u00ea<\/em>). \u00c9sta es la aportaci\u00f3n mayor de la teolog\u00eda de Sab y quiz\u00e1 de toda la literatura israelita: Dios no es una realidad abstracta, ni un principio c\u00f3smico, ni un silencio en el fondo de todo lo que existe; Dios no es tampoco el protector de un pueblo especial, sino un poder personal de vida que ama (conoce y crea) a todos los hombres porque quiere, porque les quiere, vincul\u00e1ndose con ellos de un modo entra\u00f1able, en alianza de fidelidad universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Cf. F. ASENSIO, <em>Misericordia et veritas. El Hesed y el \u2018Emet divinos. Su influjo\nreligiososocial en la historia de Israel, <\/em>Gregoriana 49, Roma 1949; X.\nPIKAZA, <em>Antropolog\u00eda B\u00edblica, <\/em>S\u00edgueme,\nSalamanca 2006; I. M. SANS, <em>Autorretrato\nde Dios, <\/em>Universidad de Deusto, Bilbao 1997; J. SOBRINO, <em>El principio misericordia. Bajar de la Cruz\na los pueblos crucificados, <\/em>Sal Terrae, Santander 1992.<\/p>\n\n\n\n<h2><a>2. Nuevo Testamento<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>(<em>amor, perd\u00f3n, gracia, Mateo<\/em>). El\nconjunto del Nuevo Testamento aparece como un testimonio concreto y universal\nde misericordia: concreto porque se centra en Jes\u00fas, universal porque se abre a\ntodos los hombres. As\u00ed lo muestra un texto donde Mateo ha resumido la vida y\nmensaje de Jes\u00fas: \u00abRecorr\u00eda Jes\u00fas todas las ciudades y aldeas, ense\u00f1ando en las\nsinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda\nenfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo\ncompasi\u00f3n de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no\ntienen pastor\u00bb (Mt 9,35-36; cf. Mc 6,34). En esa l\u00ednea se sit\u00faan otros textos\nemblem\u00e1ticos, como la bienaventuranza de los misericordiosos (Mt 5,7), con el\njuicio final, donde lo \u00fanico que cuenta es la misericordia activa (Mt\n25,31-46), y de un modo especial las par\u00e1bolas especiales de Lucas (cf. Lc\n10,30-37; 15,1132). En esta l\u00ednea pueden destacarse, adem\u00e1s, dos pasajes. <\/p>\n\n\n\n<p>1. <em>Misericordia quiero y no sacrificio <\/em>(Mt\n9,13; 12,7)<em>. <\/em>Esta palabra, tomada de\nOs 6,6, condensa seg\u00fan Lucas toda la experiencia de Cristo, entendida no s\u00f3lo\nde un modo superficial (moralista), como misericordia barata, sino de forma\nradical, como principio de transformaci\u00f3n humana. Aqu\u00ed est\u00e1 en juego el sentido\nde la Ley jud\u00eda y la permanencia del pueblo de Israel como instituci\u00f3n\nprof\u00e9tica y salvadora. Los adversarios de Jes\u00fas ponen la Ley por encima de la\nmisericordia, tom\u00e1ndola as\u00ed como una especie de \u00abdogma\u00bb: es la instituci\u00f3n\nsagrada, la estabilidad nacional en l\u00ednea de sistema que exige un tipo de\ncomportamientos bien regulados (sacrificios). Pues bien, por encima de esa ley\nha puesto Jes\u00fas la misericordia, es decir, la gratuidad abierta a todos los\nhombres. Los dos pasajes donde Mateo cita este principio teol\u00f3gico de Oseas (Mt\n9,13 y 12,13) marcan el punto de inflexi\u00f3n de su evangelio, el paso de una\ninstituci\u00f3n que puede y debe ser misericordiosa (hace obras de misericordia, al\nservicio del sistema) a una misericordia que viene a presentarse como principio\ny fuente de todas las posibles instituciones, pues ella define y decide el\nsentido del juicio de la vida (Mt 25,31-46), que ser\u00e1 revelaci\u00f3n de\nmisericordia. El Jes\u00fas de Mateo no ha discutido con los rabinos de Israel (o\ndel judeocristianismo) desde una perspectiva te\u00f3rica, sino desde el poder\nradical de la misericordia que, careciendo de poder (no puede imponerse por la\nfuerza), es el mayor de todos los poderes. Jes\u00fas ha superado ese nivel de\nsacrificio (ha declarado el fin del templo: cf. Mt 21,12-22), apelando a la\nmisericordia creadora: ella define a Dios, ella permite caminar y vivir a los\nhumanos, como indica de forma paradigm\u00e1tica el pasaje del paral\u00edtico\nperdonado-curado (cf. Mt 9,2-8). <\/p>\n\n\n\n<p>2. <em>Dios, Padre de misericordia. <\/em>Pablo retoma el sentido israelita b\u00e1sico del Dios misericordia y lo expresa en palabras de fuerte emoci\u00f3n e intenso contenido h\u00edmnico, poniendo \u00abPadre\u00bb donde Ex 34,6 pon\u00eda \u00abrico\u00bb: \u00abBendito sea Dios, Padre de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, Padre de las misericordias y Dios de toda consolaci\u00f3n, que nos ha consolado en toda tribulaci\u00f3n para que podamos consolar a los que est\u00e1n en toda tribulaci\u00f3n con el consuelo con que Dios nos ha consolado\u00bb (2 Cor 1,3-4). \u00c9sta es una de las palabras fundamentales del mensaje de Pablo y ella ha de tomarse en su sentido m\u00e1s profundo. Dios es Padre de la misericordia porque Jes\u00fas es la misericordia encarnada. Este Dios es un padre materno, pre\u00f1ado de amor, que consuela a los hombres, como hac\u00eda el Dios de los profetas del amor m\u00e1s intenso (Is 66,13), como har\u00e1 el Par\u00e1clito, gran Consolador. Ciertamente, Pablo alude a su propia situaci\u00f3n de lucha y desconsuelo, que ha logrado superar con la gracia de Dios. Pero su experiencia, expresada en el contexto de 2 Cor 1,1\u20132,17, se abre a todos los hombres que quieran recibir el mensaje y aliento de Jes\u00fas. Frente al Dios de la ley o poder, frente a un Se\u00f1or resentido (que parece estar en lucha contra los hombres), frente al Juez alejado que mira las cosas desde fuera, Pablo ha definido a Dios como Padre misericordioso, es decir, consolador: es Aquel que nos ama y por amor, por su gran misericordia, nos ha ofrecido el don de su propio Hijo. Este Dios de consuelo (a quien el texto llama Padre y no Madre, porque as\u00ed lo exige la tradici\u00f3n social de aquel tiempo) es m\u00e1s Madre que Padre. Llegando al l\u00edmite de su experiencia, fundando su vida en el Dios de Jes\u00fas, Pablo descubre que ese Dios, Padre de consuelo, tiene aspectos que podemos evocar como femeninos: es aquel que nos consuela en Jes\u00fas, d\u00e1ndonos lo m\u00e1s grande que tiene, su propio Hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cf. I. G\u00d3MEZ ACEBO, <em>Dios tambi\u00e9n es Madre, <\/em>Paulinas, Madrid\n1994; R. SCHNACKENBURG, <em>Amistad con\nJes\u00fas, <\/em>S\u00edgueme, Salamanca 1998; J. V\u00edlCHEZ, <em>Dios, nuestro amigo. La Sagrada Escritura, <\/em>Verbo Divino, Estella\n2003.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos: <em>Diccionario de la Biblia,\nhistoria y palabra<\/em>, X. Pikaza<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Antiguo Testamento (amor, consuelo, gracia, justicia, Jon\u00e1s). El juda\u00edsmo posb\u00edblico tiende a situarse en un plano de Ley, de manera que parece haber dado primac\u00eda a la justicia. 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