{"id":4752,"date":"2015-01-29T17:24:12","date_gmt":"2015-01-29T23:24:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4752"},"modified":"2022-01-29T17:25:19","modified_gmt":"2022-01-29T23:25:19","slug":"desasimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4752","title":{"rendered":"Desasimiento"},"content":{"rendered":"\n<p>Desasimiento,\ndesapego, desprendimiento, aborrecimiento, desnudez, vac\u00edo, son palabras\nsin\u00f3nimas usadas por los autores espirituales. Todas ellas indican la\ncentralidad de Dios en nuestra vida, de modo que en \u00e9l encuentren descanso\ntodas nuestras aspiraciones y el resto pase a segundo t\u00e9rmino o se anule, seg\u00fan\nlas exigencias de esa centralidad de Dios. Santa Teresa de Jes\u00fas sintetizar\u00e1\nesta noci\u00f3n de desprendimiento en una frase lapidaria y din\u00e1mica: \u00abQuien a Dios\ntiene, nada le falta; solo Dios basta\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>1. Qu\u00e9 es desasimiento\nteresiano<\/p>\n\n\n\n<p>En Camino, santa\nTeresa nos dir\u00e1 que toda oraci\u00f3n aut\u00e9ntica ha de estar engalanada con tres\nvirtudes: amor mutuo, desasimiento y humildad, que son tres hermanas\ninseparables (C 4,4; 10,3). Y en el cap\u00edtulo octavo, comenzar\u00e1 a tratar\nexpresamente del desasimiento, teniendo de mira exclusivamente a su primera\ncomunidad del monasterio de San Jos\u00e9 de \u00c1vila.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ella\ndesprendimiento es vivir \u00ababraz\u00e1ndonos con solo el Criador y no se nos dando\nnada por todo lo criado\u00bb. Es \u00abprocurar este bien de darnos todas al Todo sin\nhacernos partes\u00bb (C 8,1). Y aplicar\u00e1 este principio a las distintas situaciones\ndonde pueden estar involucradas sus religiosas, sobre todo en lo referente a\nlos \u00abdeudos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Su importancia es\nesencial, no solamente en los caminos del esp\u00edritu, sino tambi\u00e9n para la\nfelicidad terrena, \u00abporque en esto est\u00e1 el todo, si va con perfecci\u00f3n&#8230;, pues\nen El est\u00e1n todos los bienes\u00bb. Teresa asienta aqu\u00ed un principio de una\nliberaci\u00f3n total, pues la entrega del coraz\u00f3n \u00abal verdadero amigo y Esposo\nvuestro\u00bb es causa \u00abesta libertad\u00bb de toda dependencia (C 9,4), y es Dios quien\nayuda en esta tarea: \u00abtoma la mano contra los demonios y contra todo el mundo\nen nuestra defensa\u00bb (C 8,1).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta plenitud de Dios\nque llena nuestras apetencias, cuya posesi\u00f3n hace que el resto pase a segundo\nt\u00e9rmino o quede totalmente anulado, se centra en saber que Dios nos ama:\n\u00abPorque somos tan miserables y tan inclinados a cosas de tierra, que mal podr\u00e1\naborrecer todo lo de ac\u00e1 de hecho con gran desasimiento, quien no entiende\ntiene alguna prenda&#8230; del amor que Dios le tiene\u00bb (V 10,6). Por eso, Teresa\nterminar\u00e1 diciendo que el desasimiento es un don de Dios, pues va \u00abcontra\nnuestro natural\u00bb (V 31,18). De ah\u00ed que el desasido se encuentre ya como en un\ncielo, pues \u00abse contenta s\u00f3lo de contentar a Dios y no hace caso de contento\nsuyo\u00bb (C 13,7).<\/p>\n\n\n\n<p>2. Clases de\ndesasimiento<\/p>\n\n\n\n<p>En el citado cap\u00edtulo\noctavo de Camino distinguir\u00e1 Teresa dos modos de desasimiento: \u00abTrata del gran\nbien que es desasirse de todo lo criado interior y exteriormente\u00bb. El\ndesasimiento exterior del que habla Teresa es abandono, ruptura. Y entre sus\nmonjas \u00abha de ser luego\u00bb, \u00abaunque en lo interior se guarde tiempo para del todo\ndesasirse\u00bb (C 13,7). Sin embargo, ser\u00e1 muy flexible al hablar de otras\nsituaciones, donde se tendr\u00e1n en cuenta los \u00abestados\u00bb de cada persona (V 21,7;\n23,79; C 13,7). La pobreza, el \u00abencerramiento\u00bb y otros aspectos exteriores del\nestilo de vida implantado por Teresa, ser\u00edan parte del desasimiento exterior;\npero ser\u00e1n tratados en otro lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>El desasimiento\ninterior ocupar\u00e1 un puesto preferencial en la mente teresiana. As\u00ed lo dir\u00e1 al\ncomienzo del cap\u00edtulo d\u00e9cimo de Camino: \u00abTrata c\u00f3mo no basta desasirse de lo\ndicho si no nos desasimos de nosotras mismas\u00bb. Y su razonamiento, apoyado en la\nexperiencia, es convincente: \u00abDesasi\u00e9ndonos del mundo y deudos y encerradas\naqu\u00ed, con las condiciones que est\u00e1n dichas, ya parece lo tenemos todo hecho.\n\u00a1Oh, hermanas m\u00edas!, no os asegur\u00e9is ni os ech\u00e9is a dormir, que ser\u00e1 como el\nque se acuesta muy sosegado habiendo muy bien cerrado sus puertas por miedo de\nladrones, y se los deja en casa\u00bb (C 10,1).<\/p>\n\n\n\n<p>Luego Teresa se ce\u00f1ir\u00e1\na indicar algunos ejemplos de desasimiento interior y exterior: \u00abun no se nos\ndar nada que digan mal de nosotros, antes tener mayor contento que cuando dicen\nbien; una poca estima de honra; un desasimiento de sus deudos, que si no tienen\noraci\u00f3n, no los querr\u00eda tratar, antes le cansan; otras cosas de esta manera\nmuchas\u00bb (V 31,18; C 12,5).<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos aspectos,\ninterior y exterior, han de nacer de una convicci\u00f3n interna de \u00abtenerlo todo\ndebajo de los pies y estar desasidos de las cosas que se acaban y asidos a las\neternas\u00bb (C 3,4). Estar tambi\u00e9n desasidos del excesivo cuidado del propio\ncuerpo y su salud (C 10,5; 11,5).<\/p>\n\n\n\n<p>Teresa nos hablar\u00e1\ntambi\u00e9n del desasimiento falso. Es el desasimiento \u00abde palabras\u00bb, no\nconfirmadas con \u00abobras\u00bb (V 21,7); o la actitud de las personas que se creen\ndesasidas y no lo est\u00e1n, sobre todo en \u00abcosas de honra\u00bb (V 31,20). En el libro\nFundaciones recordar\u00e1 a las prioras la necesidad de que el desasimiento llegue tambi\u00e9n\nal terreno espiritual, como ser\u00eda la comuni\u00f3n sacramental incontrolada (F\n6,6.22).<\/p>\n\n\n\n<p>3. Desasimiento en\nacci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora podemos ver\nalgunos casos concretos de desasimiento vistos desde la \u00f3ptica teresiana. En\nm\u00e1s de una ocasi\u00f3n Teresa resalta el desasimiento de algunos personajes y\ngrupos. Pero tambi\u00e9n nos hablar\u00e1 de su desasimiento propio.<\/p>\n\n\n\n<p>a) En Teresa misma. Su\namiga Luisa de la Cerda para complacer a la Santa hizo \u00absacar joyas de oro y\npiedras&#8230; Ella pens\u00f3 que me alegraran; yo estaba ri\u00e9ndome entre m\u00ed y habiendo\nl\u00e1stima de ver lo que estiman los hombres&#8230; Esto es un gran se\u00f1or\u00edo para el\nalma, tan grande que no s\u00e9 si lo entender\u00e1 sino quien lo posee; porque es el\npropio y natural desasimiento, porque es sin trabajo nuestro. Todo lo hace\nDios\u00bb (V 38,4). Teresa nos confesar\u00e1 tambi\u00e9n sus alternancias en esta materia:\n\u00abUnas veces me parece que estoy muy desasida, y en hecho de verdad, venido a la\nprueba, lo estoy; otra vez me hallo tan asida, y de cosas que por ventura el\nd\u00eda de antes burlara yo de ello, que casi no me conozco\u00bb (C 38,6).<\/p>\n\n\n\n<p>Teresa de Jes\u00fas es una\nmujer de gran coraz\u00f3n. Y, una vez que su afectividad pasa por el tamiz de\nCristo, ese coraz\u00f3n se agiganta y se libera. De ah\u00ed que en su vida aparezcan\nescenas de una afectividad libre desde Dios. Tenemos una confidencia respecto\nal afecto de sus monjas en las despedidas como fundadora de monasterios en\ncadena: \u00abY en dejar las hijas y hermanas m\u00edas, cuando me iba de una parte a\notra, yo os digo que, como yo las amo tanto, que no ha sido la m\u00e1s peque\u00f1a cruz,\nen especial cuando pensaba que no las hab\u00eda de tornar a ver y ve\u00eda su gran\nsentimiento y l\u00e1grimas. Que, aunque est\u00e1n de otras cosas desasidas, \u00e9sta no se\nlo ha dado Dios, por ventura para que me fuese a m\u00ed m\u00e1s tormento; que tampoco\nlo estoy de ellas, aunque me esforzaba todo lo que pod\u00eda para no se lo mostrar\ny las re\u00f1\u00eda; mas poco me aprovechaba, que es grande el amor que me tienen, y\nbien se ve en muchas cosas ser verdadero\u00bb (F 27, 18).<\/p>\n\n\n\n<p>b) En sus monasterios.\nLos monasterios fundados por santa Teresa de Jes\u00fas tienen un estilo peculiar\nque conjuga soledad, trabajo y encuentro fraterno en un clima orante de\npresencia de Dios (F 5,8.16). Este g\u00e9nero de vida exige y es fruto de un\ndesasimiento especial. Escu\u00adchemos algunos relatos y algunas consignas de la\nmadre fundadora. Resalta, en primer lugar, la libertad respecto a los\nfamiliares: grand\u00edsimo desasimiento; \u00absu consuelo era su soledad, y as\u00ed me\ncertificaban que jam\u00e1s de estar solas se hartaban, y as\u00ed ten\u00edan por tormento\nque las viniesen a ver, aunque fuesen hermanos\u00bb (F 1,6). Otro tanto dir\u00e1 de los\ndem\u00e1s monasterios fundados: \u00abfuertes en los deseos y en el desasirse de todo lo\ncriado, que debe ser lo que m\u00e1s junta el alma con su Criador\u00bb (F 4,5).<\/p>\n\n\n\n<p>Sus consignas tendr\u00e1n\ntambi\u00e9n un acento propio: \u00abMas la monja que deseare ver deudos para su\nconsuelo, si no son espirituales, t\u00e9ngase por imperfecta; crea no est\u00e1\ndesasida, no est\u00e1 sana, no tendr\u00e1 libertad de esp\u00edritu, no tendr\u00e1 entera paz\u00bb\n(C 8,3). Teresa quiere que sus monjas vivan desasidas de sus parientes, de modo\nque no disturben su vida contemplativa: \u00abEn esta casa, hijas, mucho cuidado de\nencomendarlos a Dios, que es raz\u00f3n; en lo dem\u00e1s, apartarlos de la memoria lo\nm\u00e1s que podamos\u00bb. Y recordar\u00e1 que ella ha sido \u00abquerida mucho de ellos\u00bb y que\neso no impide para cumplir con los padres y los hermanos (C 9,3).<\/p>\n\n\n\n<p>Teresa recordar\u00e1 con\ngusto el desasimiento de la joven postulante Casilda de Padilla, cuya entrada\naventuresca narrar\u00e1 con gozo. \u00abSu Majestad la comenz\u00f3 bien en breve a pagar con\nmercedes espirituales, y ella a servirle con grand\u00edsimo contento y grand\u00edsima\nhumildad y desasimiento de todo\u00bb (F 11, 10). De la fundadora de Beas, Catalina\nde God\u00ednez, dir\u00e1: \u00abEs un desasimiento grande el que tiene de sus deudos y\ntierra, y siempre gran deseo de irse lejos de all\u00ed\u00bb (F 22,24). Tambi\u00e9n querr\u00e1\ndestacar el desasimiento del capell\u00e1n fundador, el bueno de don Juli\u00e1n de \u00c1vila\n(F 2,2).<\/p>\n\n\n\n<p>4. Desasimiento y\noraci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Desasimiento y oraci\u00f3n\nteresiana se condicionan mutuamente. Por una parte el desasido recibe\nexperiencia orante; por otra, la oraci\u00f3n produce desasimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>a) Del desasimiento a\nla experiencia: \u00abBien creo que quien de verdad se humillare y desasiere&#8230; que\nno dejar\u00e1 el Se\u00f1or de hacernos esta merced y otras muchas que no sabremos de\u00adsear\u00bb\n(M 4,2,10; V 21,9). Es muy probable que Dios d\u00e9 la contemplaci\u00f3n a los\ndesasidos; si no, no importa; lo mejor es siempre aceptar su voluntad (C 17,7).<\/p>\n\n\n\n<p>b) De la oraci\u00f3n al\ndesasimiento: A veces el orante llega pronto al desasimiento; otras veces\nnecesita muchos a\u00f1os (C 39,12). El desasimiento es signo de buen esp\u00edritu y\ngarant\u00eda de \u00e9xito en el camino orante, a pesar de los enga\u00f1os y ca\u00eddas (V\n19,13). Despu\u00e9s del matrimonio espiritual, el desasimiento de la persona\nenamorada llega hasta la renuncia temporal del gozo de poseer a Dios: \u00abAhora es\ntan grande el deseo que tienen de servirle, y que por ella sea alabado, y de\naprovechar alg\u00fan alma si pudiesen, que no s\u00f3lo no desean morirse, mas vivir muy\nmuchos a\u00f1os padeciendo grand\u00edsimos trabajos&#8230;; su gloria tienen puesta en si\npudiesen ayudar en algo al Crucificado\u00bb (M 7,3,6)<\/p>\n\n\n\n<p>F. Malax<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos:&nbsp;<em>Diccionario Teresiano<\/em>, Gpo.Ed.FONTE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desasimiento, desapego, desprendimiento, aborrecimiento, desnudez, vac\u00edo, son palabras sin\u00f3nimas usadas por los autores espirituales. 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