{"id":4756,"date":"2015-01-29T17:30:25","date_gmt":"2015-01-29T23:30:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4756"},"modified":"2022-01-29T17:31:34","modified_gmt":"2022-01-29T23:31:34","slug":"determinacion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4756","title":{"rendered":"Determinaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>La determinaci\u00f3n\n\u00abteresiana\u00bb es una decisi\u00f3n din\u00e1mica, \u00ablanzada\u00bb, generosa, sin vacilaciones.\nComo un quemar las naves o un salto en paraca\u00eddas sin poder volver atr\u00e1s. \u00abUna\ngran determinaci\u00f3n de que antes perder\u00e1 la vida y el descanso y todo lo que le\nofrece que tornar a la pieza primera\u00bb; \u00abun ser var\u00f3n y no de los que se echaban\na beber de buzos [bruces] cuando iban a la batalla\u00bb (M 2,1,6).<\/p>\n\n\n\n<p>1. Las determinaciones\nde Teresa<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de llegar a este\nlenguaje decidido y firme, Teresa experimentar\u00e1 en la propia carne la debilidad\nde las determinaciones humanas. Recordar\u00e1 tambi\u00e9n algunos momentos\n\u00abdeterminantes\u00bb. Uno muy fuerte fue la de hacerse monja y fugarse de su casa,\n\u00abpara servir m\u00e1s a Dios\u00bb; \u00abque, como no hab\u00eda amor de Dios que quitase el amor\ndel padre y parientes, era todo haci\u00e9ndome una fuerza tan grande, que si el\nSe\u00f1or no me ayudara, no bastaran mis consideraciones para ir adelante\u00bb (V 4,1).\nUna vez dentro del monasterio, pronto se determina a ganar los bienes eternos\n\u00abpor cualquier medio\u00bb (V 5,2).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero su gran batalla\nde \u00abdeterminaciones\u00bb va a ser el problema afectivo posterior. Se suceder\u00e1n\ndeterminaciones y vacilaciones: \u00abni bastaban determinaciones ni fatiga en que\nme ve\u00eda para no tornar a caer en poni\u00e9ndome en la ocasi\u00f3n. Parec\u00edanme l\u00e1grimas\nenga\u00f1osas\u00bb (V 6,4). \u00abAunque mis determinaciones y deseos entonces \u2013por aquel\nrato digo\u2013 estaban firmes\u00bb (V 7,19); \u00abcu\u00e1n atada me ve\u00eda para no me determinar\na darme del todo a Dios\u00bb (V 9,7). Al final, ser\u00e1 Dios quien la libere del todo\ny la encamine hacia una afectividad madura, que luego, desde Dios, ser\u00e1 m\u00e1s\nprofunda y verdadera para los humanos (V 24,7). M\u00e1s tarde Teresa se afianza en\nsus determinaciones, pues su amor a Dios va creciendo. Un amor quita otro amor.\n\u00abMe parece que no se me ofrecer\u00e1 cosa por vuestro amor que con gran\ndeterminaci\u00f3n me deje de poner a ella\u00bb (V 6,9).<\/p>\n\n\n\n<p>En su historia\noracional tuvo una crisis fuerte de un a\u00f1o: \u00abtodas mis determinaciones me\naprovecharon poco\u00bb, (V 4,9). Pero a\u00f1adir\u00e1 tambi\u00e9n: nunca \u00abdejaba de estar\ndeterminada a la oraci\u00f3n\u00bb (V 19,11). Y pasada la crisis, escribir\u00e1: \u00abnunca m\u00e1s\nla dej\u00e9&#8230;; dejar la oraci\u00f3n no era ya en mi mano, porque me ten\u00eda con las\nsuyas el que me quer\u00eda\u00bb (V 7.17). En su discernimiento sobre los fen\u00f3menos\nm\u00edsticos, asegura que qued\u00f3 \u00abdeterminada de no salir de lo que me mandase [el\nconfesor] en ninguna cosa, y as\u00ed lo hice hasta hoy\u00bb (V 23,18).<\/p>\n\n\n\n<p>2. Por los caminos de\nla oraci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de las\n\u00abdeterminaciones\u00bb que Teresa ha tenido le servir\u00e1 para ofrecer una catequesis\nconvencida de la importancias de las decisiones determinantes, sobre todo en el\ncamino de la oraci\u00f3n mental, tanto en sus comienzos como en su continuaci\u00f3n.\nEvoquemos, ante todo, una frase clave: \u00abPara aprovechar mucho en este camino y\nsubir a las moradas que deseamos, no est\u00e1 la cosa en pensar mucho, sino en amar\nmucho; y as\u00ed lo que m\u00e1s os despertare a amar, eso haced. Quiz\u00e1 no sabemos qu\u00e9\nes amar, y no me espantar\u00e9 mucho; porque no est\u00e1 en el mayor gusto, sino en la\nmayor determinaci\u00f3n de desear contentar en todo a Dios y procurar en cuanto\npudi\u00e9remos no le ofender\u00bb (M 4,1,7).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte\ndedicar\u00e1 un cap\u00edtulo \u00edntegro al tema de la determinaci\u00f3n orante, con este\nt\u00edtulo, que nos obliga a leerlo enteramente: \u00abTrata de lo que importa no tornar\natr\u00e1s quien ha comenzado camino de oraci\u00f3n, y torna a hablar de lo mucho que va\nen que sea con determinaci\u00f3n\u00bb (C 23, t\u00edt).<\/p>\n\n\n\n<p>a) A los comienzos.\nPara Teresa la aventura de la oraci\u00f3n como amistad con Dios es el\ndescubrimiento y el gozo de una clave de felicidad. Llevar\u00e1 distintos nombres:\nbien, tesoro, perla, camino, fuente. En su descubrimiento y vivencia tiene un\npapel central la determinaci\u00f3n tesonera de su b\u00fasqueda y posterior cuidado. Y\nes de rigor aducir una cita central, din\u00e1mica y cl\u00e1sica: \u00abAhora, tornando a los\nque quieren ir por \u00e9l [camino de oraci\u00f3n mental] y no parar hasta el fin, que\nes llegar a beber de esta agua de vida, c\u00f3mo han de comenzar, digo que importa\nmucho, y el todo, una grande y muy determinada determinaci\u00f3n de no parar hasta\nllegar a ella, venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trab\u00e1jese lo que\nse trabajare, murmure quien murmurare, siquiera llegue all\u00e1, siquiera se muera\nen el camino o no tenga coraz\u00f3n para los trabajos que hay en \u00e9l, siquiera se\nhunda el mundo\u00bb (C 21,2).<\/p>\n\n\n\n<p>Luego Teresa ofrecer\u00e1\ngarant\u00edas de \u00e9xito a \u00ab\u00e1nimas determinadas\u00bb (C 23,4), pues es obra de Dios (cf V\n11,4); y \u00absi persevera, no se niega Dios a nadie; poco a poco va habilitando El\nel \u00e1nimo para que salga con esta victoria. Digo \u00e1nimo; porque \u00a1son tantas las\ncosas que el demonio pone delante a los principios para que no comiencen este\ncamino de hecho!; &#8230;que no es menester poco \u00e1nimo para no tornar atr\u00e1s, sino\nmuy mucho y mucho favor de Dios\u00bb (V 11, 4). \u00abPues hablando ahora de los que\ncomienzan a ser siervos del amor, (que no me parece otra cosa determinarnos a\nseguir por este camino de oraci\u00f3n al que tanto nos am\u00f3), es una dignidad tan\ngrande, que me regalo extra\u00f1amente en pensar en ella\u00bb (V 11,1). \u00abHase de notar\nmucho, y d\u00edgolo porque lo s\u00e9 por experiencia, que el alma que en este camino de\noraci\u00f3n mental comienza a caminar con determinaci\u00f3n, y puede acabar consigo de\nno hacer mucho caso, ni consolarse ni desconsolarse mucho porque falten estos\ngustos y ternura, o la d\u00e9 el Se\u00f1or, que tiene andado gran parte del camino. Y\nno haya miedo de tornar atr\u00e1s, aunque m\u00e1s tropiece\u00bb (V 11,13).<\/p>\n\n\n\n<p>b) En el camino. El\ncaminar orante normalmente tiene unos inicios de entusiasmo, pero, como se ha\nvisto, en su continuaci\u00f3n necesita una fuerte dosis de entusiasmo decidido y\noptimismo ante las normales o especiales dificultades de su andadura. Hay unas\ndificultades generales, inherentes a toda empresa humana o a todo comienzo\nentusiasta, sobre todo, si no se ven frutos inmediatos. Tambi\u00e9n aqu\u00ed Teresa\nser\u00e1 compa\u00f1era alentadora de camino: \u00abtomad mi consejo y no os qued\u00e9is en el camino,\nsino pelead como fuertes hasta morir en la demanda&#8230;, con esta determinaci\u00f3n\nde antes morir que dejar de llegar al fin del camino\u00bb (C 20,2).<\/p>\n\n\n\n<p>c) Entre sequedades y\ndistracciones. Estas constituyen un escollo especial, normal y hasta necesario,\npara que la vida orante sea aut\u00e9ntica y humilde. Teresa acaba de alabar a la\npersona que \u00abpuede acabar consigo de no hacer mucho caso, ni consolarse ni\ndesconsolarse mucho porque falten estos gustos y ternura, o la d\u00e9 el Se\u00f1or\u00bb (V\n11,13). Para Teresa las sequedades y dem\u00e1s dificultades del orante son una\ncruz, que ofrece Cristo en el com\u00fan camino del calvario de la vida. Es de\nrecibo ayudar a Cristo: \u00abes gran negocio comenzar las almas oraci\u00f3n,\ncomenz\u00e1ndose a desasir de todo g\u00e9nero de tormentos, y entrar determinadas a\ns\u00f3lo ayudar a llevar su cruz a Cristo, como buenos caballeros, que sin sueldo\nquieren servir a su Rey\u00bb (V 15,11). \u00abQuien viere en s\u00ed esta determinaci\u00f3n, no,\nno hay que temer; gente espiritual, no hay por qu\u00e9 se afligir\u00bb (V 11,12). \u00abEsto\nno lo digo tanto por los que comienzan, aunque pongo tanto en ello, porque les\nimporta mucho comenzar con esta libertad y determinaci\u00f3n, sino por otros; que\nhabr\u00e1 muchos que lo ha que comenzaron y nunca acaban de acabar; y creo es en\ngran parte este no abrazar la cruz desde el principio, que andar\u00e1n afligidos,\npareci\u00e9ndoles no hacen nada\u00bb (V 11,15). \u00abSabe [Dios] que ya estas almas desean\nsiempre pensar en El y amarle. Esta determinaci\u00f3n es la que quiere; estotro\nafligimiento que nos damos no sirve de m\u00e1s de inquietar el alma\u00bb (V 11,15).<\/p>\n\n\n\n<p>d) En la oraci\u00f3n de\nrecogimiento. Consiste en la toma de conciencia de que estamos realmente\ndelante de Cristo y entablar con \u00e9l un trato de amigo a Amigo, y as\u00ed\n\u00abacostumbrarse a enamorarse mucho de su Sagrada Humanidad y traerle siempre\nconsigo y hablar con El\u00bb. \u00abPuede en este estado hacer muchos actos para\ndeterminarse a hacer mucho por Dios y despertar el amor\u00bb (V 12,2). Este modo de\norar puede desembocar en estadios superiores de oraci\u00f3n m\u00edstica. \u00abAll\u00ed son las\npromesas y determinaciones heroicas, la viveza de los deseos\u00bb (V 19, 2).<\/p>\n\n\n\n<p>e) Contra viento y\nmarea. Teresa conoce tambi\u00e9n otras dificultades internas y externas del camino\norante. Entre estas algunas son propias de su tiempo, nacidas de algunos casos\nde falsos orantes acechados por la Inquisici\u00f3n. Teresa tiene una clave de\ndiscernimiento: humildad y confianza en Dios. Con ellas se puede determinar a\ngrandes cosas en este camino: \u00abQuiere Su Majestad y es amigo de almas animosas,\ncomo vayan con humildad y ninguna confianza de s\u00ed. Y no he visto a ninguna de\n\u00e9stas que quede baja en este camino; ni ninguna alma cobarde \u2013con amparo de\nhumildad\u2013 que en muchos a\u00f1os ande lo que estotros en muy pocos. Esp\u00e1ntame lo\nmucho que hace en este camino animarse a grandes cosas; aunque luego no tenga fuerza\nel alma, da un vuelo y llega a mucho, aunque \u2013como avecita que tiene pelo malo\u2013\ncansa y queda\u00bb (V 13,2). De aqu\u00ed que le guste mucho a Teresa la decisi\u00f3n de\nPedro al lanzarse al agua, \u00abaunque despu\u00e9s temi\u00f3\u00bb. \u00abEstas primeras\ndeterminaciones son gran cosa, aunque en este primer estado es menester irse\nm\u00e1s deteniendo y atados a la discreci\u00f3n y parecer de maestro; mas han de mirar\nque sea tal que no los ense\u00f1e a ser sapos, ni que se contente con que se\nmuestre el alma a s\u00f3lo cazar lagartijas. Siempre la humildad delante para\nentender que no han de venir estas fuerzas de las nuestras\u00bb (V 13,3).<\/p>\n\n\n\n<p>3. Determinaci\u00f3n y\nsantidad<\/p>\n\n\n\n<p>Teresa usar\u00e1 varias\nexpresiones para indicar la perfecci\u00f3n del amor o la santidad. Y no cesar\u00e1 de\ndecir que lo que importa es la determinaci\u00f3n, incluso cuando no se llegue a lo\nque uno quiere ni por los caminos que uno quiere; porque Dios, m\u00e1s de una vez,\nrompe nuestros esquemas y nos presente los suyos (F 5,6).<\/p>\n\n\n\n<p>En todo el itinerario\nespiritual es imprescindible el elemento \u00abdeterminaci\u00f3n\u00bb, deseo firme, decisi\u00f3n\nde querer realizar la voluntad de Dios. \u00abNo pens\u00e9is que [Dios] ha menester\nnuestras obras, sino la determinaci\u00f3n de nuestra voluntad\u00bb (M 3,1,7). Y al\ndecidido Dios ayuda: \u00abCreedme que es lo m\u00e1s seguro no querer sino lo que quiere\nDios, que nos conoce m\u00e1s que nosotros mismos y nos ama. Pong\u00e1monos en sus manos\npara que sea hecha su voluntad en nosotras, y no podremos errar, si con\ndeterminada voluntad nos estamos siempre en esto\u00bb (M 6,9,16; M 5,2,8).<\/p>\n\n\n\n<p>Hacer la voluntad de\nDios se llama amarle, amor. Y Teresa pregunta y responde: \u00ab\u00bfC\u00f3mo se adquirir\u00e1\neste amor? Determin\u00e1ndose a obrar y padecer, y hacerlo cuando se ofreciere\u00bb (F\n5,3). Y Dios se desposa con la persona que est\u00e1 \u00abdeterminada a hacer en todo la\nvoluntad de su Esposo de todas cuantas maneras ella viere que le ha de dar\ncontento\u00bb (M 5,4,4), aunque no existan fen\u00f3menos extraordinarios en ese\nmatrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que lo que\ncuenta no son los a\u00f1os de esfuerzo propio, sino la actitud de la voluntad. Dios\ntiene siempre una medida diferente de la nuestra: \u00abQue \u00e9ste [Dios] juzga por\nlos efectos y determinaciones y amor&#8230; Y en esto mira el adelantamiento de las\nalmas, que no en los a\u00f1os\u00bb (V 39,10).<\/p>\n\n\n\n<p>Como contrapartida\nnacer\u00e1 en la persona entregada a Dios la firme determinaci\u00f3n de no hacer la\ncosa m\u00e1s m\u00ednima que choque con esa voluntad de Dios (M 7,4,3; C 41,3-4.8). En\nconsecuencia, viene la necesidad de pedirle nos libre de todo mal. Y \u00abpedir\nesto con deseo grande y toda determinaci\u00f3n\u00bb (C 42,3), juntamente con la\ndeterminaci\u00f3n de \u00abperdonar cualquier injuria, por grave que sea\u00bb. Una actitud\ncontraria falsea toda oraci\u00f3n y obra buena (C 36,8).<\/p>\n\n\n\n<p>4. Aspectos diversos<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la casi\ntriunfalista insistencia de Teresa en la eficacia de la \u00abdeterminada\ndeterminaci\u00f3n\u00bb, ella es realista y sabe que nuestras decisiones, a veces, no\npasan de unas \u00abdeterminacioncillas\u00bb (C 16,6), y que podemos pecar de espejismo,\ncuando \u00abnos determinamos y hacemos muy continuos actos de pasar mucho por\nDios&#8230;, porque acaecer\u00e1 a una palabra que os digan a vuestro disgusto, vaya la\npaciencia por el suelo\u00bb (C 38,8). Aducir\u00e1 su propia experiencia: \u00abYa tengo\nexperiencia en muchas [ocasiones] que, si me ayudo al principio a determinarme\na hacerlo, que siendo s\u00f3lo por Dios, hasta comenzarlo quiere, para que m\u00e1s\nmerezcamos, que el alma sienta aquel espanto, y mientras mayor \u2013si sale con\nello\u2013 mayor premio y m\u00e1s sabroso se hace despu\u00e9s\u00bb (V 4,2).<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto para tomar\ndeterminaciones decididas, como para llevarlas a cabo, sobre todo en el campo\ndel desasimiento, es necesaria la ayuda de Dios. Tambi\u00e9n aqu\u00ed todo es gracia (C\n16,6). Lo sabe Teresa por experiencia: \u00abel Se\u00f1or poco a poco&#8230; hace determinar\ny da fuerzas de var\u00f3n, para que d\u00e9 del todo con todo en el suelo\u00bb (V 22,15; C\n18,2; M 5,2,8). Pero tambi\u00e9n son una gracia de Dios la ayuda y el ejemplo de\notros hermanos \u00abdecididos\u00bb, pues \u00abexcelentes espaldas se hacen ya gente\ndeterminada a arriscar mil vidas por Dios\u00bb (V 34,16).<\/p>\n\n\n\n<p>Determinarse es\nabrazar al buen Jes\u00fas en el seguimiento de su estilo de vida ante el Padre y\nlos hermanos (C 9,5). Y \u00abfavorece el Se\u00f1or mucho a quien bien se determina\u00bb (C\n14,1). Teresa recuerda que Dios mismo se nos da con determinaci\u00f3n (C 16, 5;\n33,2), para que nosotros nos demos a \u00e9l tambi\u00e9n con determinaci\u00f3n total. \u00abEl\npunto est\u00e1 en que [nuestro querer] se le demos por suyo con toda determinaci\u00f3n\u00bb\n(C 28,12). Y esta determinada entrega a Dios, como Amor preferido (M 6,1,1),\nproducir\u00e1 la fusi\u00f3n de corazones entre Dios y nosotros, en el matrimonio\nespiritual. Teresa concluir\u00e1: \u00abNo puede menos, si va con la determinaci\u00f3n que\nha de ir, de traer al Todopoderoso a ser uno con nuestra bajeza y\ntransformarnos en s\u00ed y hacer una uni\u00f3n del Criador con la criatura\u00bb (C 32,11).<\/p>\n\n\n\n<p>BIBL. \u2013 T. \u00c1lvarez,\n\u00abDetermin\u00e9\u00bb, en \u00abEstudios Teresianos\u00bb III (Burgos 1996), p. 505-514.<\/p>\n\n\n\n<p>F. Malax<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos:&nbsp;<em>Diccionario Teresiano<\/em>, Gpo.Ed.FONTE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La determinaci\u00f3n \u00abteresiana\u00bb es una decisi\u00f3n din\u00e1mica, \u00ablanzada\u00bb, generosa, sin vacilaciones. 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