{"id":4767,"date":"2015-01-29T17:53:15","date_gmt":"2015-01-29T23:53:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4767"},"modified":"2022-01-29T17:54:08","modified_gmt":"2022-01-29T23:54:08","slug":"escatologia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4767","title":{"rendered":"Escatolog\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p>Lo que en teolog\u00eda se\ndenomina escatolog\u00eda o tratado de las \u00abrealidades \u00faltimas\u00bb, tiene en Teresa de\nJes\u00fas un relieve especial. Representa la culminaci\u00f3n definitiva del itinerario\nespiritual y la consumaci\u00f3n de la nueva vida en Cristo, inaugurada en el estadio\nterrestre por la gracia. La gracia es, efectivamente, incoatio vitae eternae,\nanticipaci\u00f3n din\u00e1mica de la gloria, a la que tiende como a su propia\nconsumaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como punto de\nreferencia, transcribimos esta definici\u00f3n: \u00abLa vida eterna es la salvaci\u00f3n eterna\nque Dios confiere al hombre despu\u00e9s de la muerte o de la resurrecci\u00f3n de los\nmuertos, y que se identifica con la felicidad del cielo\u00bb (J. Finkenzeller, Vida\neterna, en Diccionario de teolog\u00eda dogm\u00e1tica, Herder, Barcelona 1990, p. 746).<\/p>\n\n\n\n<p>La fe de la Iglesia,\nen la que Teresa vive tan hondamente arraigada, proclama que el hombre por la\ngracia \u00abno renace a la gloria, sino a la esperanza de la gloria\u00bb (DzS 1541), a\nla que tiende activamente, por las buenas obras, como a la plena manifestaci\u00f3n\nde su nueva condici\u00f3n (Concilio de Trento, Decreto sobre la justificaci\u00f3n, cap.\n16). La gloria o la vida eterna no es algo exterior o heterog\u00e9neo a la vida de\ngracia, sino la misma vida de gracia acrecida constantemente, por el influjo\npermanente de Cristo en nosotros, semejante al que ejerce \u00abla cabeza en los\nmiembros\u00bb (Ef 4,15) y \u00abla vid en los sarmientos\u00bb (Jn 15,5), hasta alcanzar la\nplena comuni\u00f3n con Dios, la total incorporaci\u00f3n a Cristo, la definitiva\nmanifestaci\u00f3n de nuestra condici\u00f3n filial (perspectiva individual), junto con\nla integraci\u00f3n de todas las cosas, por obra del Esp\u00edritu Santo, en la nueva\ncreaci\u00f3n, esto es, los cielos nuevos y la tierra nueva (perspectiva c\u00f3smica).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta \u00faltima\nperspectiva de la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica es propia del Concilio Vaticano II,\nque completa la perspectiva individual del Concilio de Trento con la\nperspectiva hist\u00f3rica y comunitaria (Lu\u00admen Gentium, nn. 48-49; Gaudium et\nSpes, n. 39). La experiencia de Teresa de Jes\u00fas est\u00e1 marcada por la primera\nperspectiva escatol\u00f3gica. Pero la vive tan intensamente, que engloba los dem\u00e1s\naspectos. Tal vez, radique aqu\u00ed una de las aportaciones m\u00e1s valiosas de su\nespiritualidad a los nuevos planteamientos teol\u00f3gicos de la escatolog\u00eda. Y es\nque, cuando las experiencias de fe son aut\u00e9nticas, no pueden no coincidir con\nlas verdades de fe, que forman parte del credo cristiano: \u00abCreo en la vida\neterna\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las primeras\ncaracter\u00edsticas que cabe destacar de la fe de Teresa en las realidades \u00faltimas,\nes su fuerte presencia en todos los tramos de su caminar terreno. Vive el\ntiempo actual como anticipo de la vida futura, esto es, como tiempo de\nsalvaci\u00f3n; es el ya, pero todav\u00eda no. Este es el enfoque que la teolog\u00eda actual\ntiende a dar a las realidades \u00faltimas. Esta, m\u00e1s que por el car\u00e1cter\ninformativo sobre el final de los tiempos, est\u00e1 preocupada por destacar el\nvalor que adquiere la revelaci\u00f3n del final en el presente de la vida cristiana.\nNo se trata tanto de la pregunta por las \u00abcosas \u00faltimas\u00bb, como informaci\u00f3n\ncierta de los \u00faltimos acontecimientos, cuanto del sentido y significado \u00faltimo\nde todas las cosas, a la luz del t\u00e9rmino final.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra de las\ncaracter\u00edsticas fundamentales de la experiencia escatol\u00f3gica teresiana es la\ntensi\u00f3n din\u00e1mica en que vive su proceso espiritual en todas sus etapas, abierto\nsiempre al horizonte de la vida eterna y al encuentro definitivo con el Se\u00f1or.\nEs la tensi\u00f3n paulina entre el \u00abya, pero todav\u00eda no\u00bb, con la que Teresa se\nsiente identificada y que desencadena en ella la lucha permanente por\nconquistar la \u00abcorona incorruptible\u00bb (1Cor 9,25). Esta tensi\u00f3n est\u00e1 arraigada\nen su misma concepci\u00f3n del ser humano como imagen de Dios, que tiende a su\nacabamiento final. Pero recibe su impulso definitivo de su encuentro con\nCristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, el fundamento\n\u00faltimo de su tensi\u00f3n escatol\u00f3gica es el descubrimiento del misterio de Cristo,\ny m\u00e1s concretamente su misterio pascual de muerte y resurrecci\u00f3n, ra\u00edz de la\nesperanza en la resurrecci\u00f3n y glorificaci\u00f3n futuras. Santa Teresa contempla a\nCristo en su humanidad resucitada y gloriosa, como centro de su espiritualidad.\nEsta experiencia alcanza su cima en la gracia del matrimonio espiritual, que\nella interpreta en las s\u00e9ptimas moradas como el encuentro con Cristo\nresucitado, que conf\u00eda a sus disc\u00edpulos la misi\u00f3n de hacerlo presente en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de esta\nexperiencia, Teresa de Jes\u00fas vive su esperanza escatol\u00f3gica, urgida no tanto\npor el encuentro definitivo con el Se\u00f1or, cuanto por el anuncio y revelaci\u00f3n de\nsu misterio en la vida presente. Las realidades \u00faltimas adquieren entonces su\npleno sentido en la salvaci\u00f3n cristiana. Su valor no radica en la perfecta\ninformaci\u00f3n del final de los tiempos, como reportaje anticipado de lo que\nocurrir\u00e1 entonces, sino en la revelaci\u00f3n y progresivo desvelamiento del Se\u00f1or\u00edo\nde Cristo sobre la historia, hasta que \u00e9ste se manifieste plenamente en la\nparus\u00eda y en el juicio final.<\/p>\n\n\n\n<p>El marco teol\u00f3gico,\nque hemos descrito, recoge fundamentalmente la tensi\u00f3n escatol\u00f3gica con que\nTeresa vive su encuentro con el Se\u00f1or y el dinamismo teologal del hombre nuevo.\nDentro de este marco, tratamos de interpretar las realidades \u00faltimas de que\nhabla la Santa: tensi\u00f3n escatol\u00f3gica de su esperanza, muerte, cielo,\npurgatorio, infierno, reino de los cielos, juicio universal, vida eterna. Para\nsu desarrollo, dentro del marco teol\u00f3gico que hemos se\u00f1alado, remitimos a las\npalabras correspondientes de este mismo diccionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed s\u00f3lo presentamos\nla que podr\u00eda ser la articulaci\u00f3n m\u00e1s id\u00f3nea de la escatolog\u00eda teresiana: 1)\nTensi\u00f3n escatol\u00f3gica de su vida; 2) Entre el \u00abya, pero todav\u00eda no\u00bb de su\nesperanza cristiana; 3) La espera definitiva y su actitud de servicio; 4)\nSentido pascual de la muerte: A) Actuaci\u00f3n de la propia muerte por la\npurificaci\u00f3n; B) La purificaci\u00f3n despu\u00e9s de la muerte, el purgatorio; 5) El\nencuentro definitivo con Dios en Cristo: Vida eterna; 6) Revelaci\u00f3n de la\ngloria del cielo y preocupaci\u00f3n por las almas que se pierden: A) Visi\u00f3n del\ncielo, experiencia de salvaci\u00f3n; B) Visi\u00f3n del infierno, experiencia de\nperdici\u00f3n; 7) El Reino futuro, que ya ha comenzado; 8) La manifestaci\u00f3n\ngloriosa de Jesucristo: El juicio final. Remitimos a las voces correspondientes\nde este mismo diccionario.<\/p>\n\n\n\n<p>BIBL. \u2013 J. Castellano,\n\u00abYa es hora, Esposo m\u00edo, de que nos veamos\u00bb. El Maranatha de Santa Teresa, en\nMteCarm. 88 (1980), 576-582.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciro Garc\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los derechos:&nbsp;<em>Diccionario Teresiano<\/em>,\nGpo.Ed.FONTE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que en teolog\u00eda se denomina escatolog\u00eda o tratado de las \u00abrealidades \u00faltimas\u00bb, tiene en Teresa de Jes\u00fas un relieve especial. 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