{"id":4803,"date":"2022-02-06T00:29:53","date_gmt":"2022-02-06T06:29:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4803"},"modified":"2022-02-01T10:31:38","modified_gmt":"2022-02-01T16:31:38","slug":"lectio-dom-6-de-feb-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4803","title":{"rendered":"Lectio Dom, 6 de feb, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La fe en la palabra de Jes\u00fas y la pesca milagrosa. La llamada de los\nprimeros disc\u00edpulos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Lucas 5, 1-11<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00a1Padre m\u00edo! \u00a1Ahora tu Palabra est\u00e1 aqu\u00ed! Se ha levantado como un sol\ndespu\u00e9s de obscura noche, vac\u00eda y solitaria: cuando ella falta, sucede siempre\nas\u00ed, lo s\u00e9. Te ruego, soples desde el mar el dulce viento del Esp\u00edritu Santo\nque me recoja y me lleve a Cristo, tu Palabra viviente: Quiero escucharle. No me\nalejar\u00e9 de esta playa, donde \u00c9l amaestra y habla, sino que permanecer\u00e9 aqu\u00ed,\nhasta que me tengas consigo; entonces lo seguir\u00e9 y caminar\u00e9 con \u00c9l, a donde me\nlleve.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<p>a) Para\ncolocar el pasaje en su contexto:<\/p>\n\n\n\n<p>Este relato, rico de una gran intensidad teol\u00f3gica, se pone como el centro\nde un recorrido de fe y de encuentro con el Se\u00f1or Jes\u00fas, que nos conduce desde\nla sordera a la capacidad plena de escucha, de la enfermedad m\u00e1s paralizante a\nla curaci\u00f3n salv\u00edfica, que nos vuelve capaces de ayudar a los hermanos a\nrenacer con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas ha inaugurado su predicaci\u00f3n en la sinagoga de Nazaret, haciendo\nlegibles y luminosas las letras del volumen de la Torah (4, 16 ss.), ha vencido\nel pecado (4, 31-37) y la enfermedad (4,38-41), alej\u00e1ndolo del coraz\u00f3n del\nhombre y ha anunciado aquella fuerza misteriosa que lo ha enviado a nosotros y\npor la cual \u00c9l debe moverse, correr como gigante, que llega a todos los \u00e1ngulos\nde la tierra. Es aqu\u00ed, en este momento, donde emerge la respuesta y comienza el\nseguimiento, la obediencia de la fe; es aqu\u00ed donde nace ya la Iglesia y el\nnuevo pueblo, capaz de o\u00edr y de decir s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>b) Para\nayudar en la lectura del pasaje:<\/p>\n\n\n\n<p>vv. 1-3: Jes\u00fas se encuentra en la orilla del mar de Genesaret y delante de\n\u00c9l est\u00e1 una gran muchedumbre, deseosa de escuchar la Palabra de Dios. \u00c9l sube\nsobre una barca y se aleja de tierra; como un maestro y como un valiente, \u00c9l se\nsienta sobre las aguas y las domina y desde all\u00ed ofrece su salvaci\u00f3n, que nace\nde la Palabra, escuchada y acogida.<\/p>\n\n\n\n<p>vv. 4-6: Jes\u00fas invita a pescar y Pedro se f\u00eda, cree en la Palabra del\nMaestro. Por fe, se adentra en el mar y echa sus redes; por esta misma fe la\npesca es abundante, es milagrosa. v.7: El encuentro con Jes\u00fas no est\u00e1 nunca\ncerrado, sino que por el contrario empuja a la comunicaci\u00f3n, a la\nparticipaci\u00f3n: el don, de hecho, es demasiado grande e incontenible para uno\nsolo. Pedro llama a los compa\u00f1eros de la otra barca y el don se duplica,\ncontinuamente crece.<\/p>\n\n\n\n<p>vv. 8-11: Delante de Jes\u00fas, Pedro se arrodilla, adora y reconoce su pecado,\nsu incapacidad, pero \u00c9l lo llama, con el mismo tono con el que ha removido las\naguas de tantos mares, a lo largo de toda la Escritura: \u201c\u00a1No tem\u00e1is!\u201d. Dios se\nrevela y se hace compa\u00f1ero del hombre. Pedro acepta la misi\u00f3n de sacar fuera\ndel mar del mundo y del pecado a los hombres, sus hermanos, as\u00ed como ha sido\nsacado fuera \u00e9l; deja la barca, las redes, los peces y sigue a Jes\u00fas, junto a\nsus compa\u00f1eros.<\/p>\n\n\n\n<p>c) El texto:<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas estaba\na orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para o\u00edr\nla palabra de Dios. Jes\u00fas vio dos barcas que estaban junto a la orilla. <\/p>\n\n\n\n<p>Los pescadores hab\u00edan\ndesembarcado y estaban lavando las redes. Subi\u00f3 Jes\u00fas a una de las barcas, la\nde Sim\u00f3n, le pidi\u00f3 que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca,\nense\u00f1aba a la multitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando acab\u00f3 de hablar, dijo\na Sim\u00f3n: \u201cLleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar\u201d. Sim\u00f3n\nreplic\u00f3: \u201cMaestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero,\nconfiado en tu palabra, echar\u00e9 las redes\u201d. As\u00ed lo hizo y cogieron tal cantidad\nde pescados, que las redes se romp\u00edan. Entonces hicieron se\u00f1as a sus\ncompa\u00f1eros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Vinieron ellos y llenaron\ntanto las dos barcas, que casi se hund\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Al ver esto, Sim\u00f3n Pedro se\narroj\u00f3 a los pies de Jes\u00fas y le dijo: \u201c\u00a1Ap\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, porque soy un\npecador!\u201d Porque tanto \u00e9l como sus compa\u00f1eros estaban llenos de asombro al ver\nla pesca que hab\u00edan conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos\nde Zebedeo, que eran compa\u00f1eros de Sim\u00f3n. Entonces Jes\u00fas le dijo a Sim\u00f3n: \u201cNo\ntemas; desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres\u201d. Luego llevaron las barcas a\ntierra, y dej\u00e1ndolo todo, lo siguieron.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2>Un momento de silencio orante<\/h2>\n\n\n\n<p><em>En este espacio de silencio y soledad que se me ha concedido para vivir con\n\u00c9l, me alejo un poco de la tierra, me adentro y, fi\u00e1ndome del Se\u00f1or, lanzo la\nred hasta las profundidades y as\u00ed espero&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n\n\n\n<p><em>&#8211; \u201cSent\u00e1ndose, ense\u00f1aba desde la barca a la muchedumbre\u201d <\/em>Jes\u00fas baja, se sienta, mora\nen medio de nosotros, se abaja hasta tocar nuestra tierra y desde esta peque\u00f1ez\nnos ofrece su ense\u00f1anza, su Palabra de salvaci\u00f3n. Jes\u00fas me ofrece tiempo,\nespacio, disponibilidad plena para encontrarlo y conocerlo, pero \u00bfS\u00e9 quedarme,\npermanecer, radicarme en \u00c9l, delante de \u00c9l?<\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211; \u201cLe rog\u00f3 se alejara un\npoco de tierra\u201d <\/em>. La petici\u00f3n del Se\u00f1or es progresiva. Despu\u00e9s de separarse de tierra, \u00c9l\npide que se adentre en el mar. \u201c\u00a1Al\u00e9jate de tierra! \u00a1Boga mar adentro!\u201d\nInvitaciones dirigidas a todas las barcas de todos los hombres y mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfTengo fe, tengo confianza, conf\u00edo en \u00c9l y por eso me dejo llevar,\nabandono la pesca? Me miro dentro con sinceridad y seriedad: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n\nplantados los anclajes de mi vida?<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEchar\u00e9 las redes\u201d. <\/em>Pedro nos ofrece un ejemplo luminoso de fe en la Palabra del Se\u00f1or. En este\npasaje el verbo \u201cechar\u201d aparece en dos ocasiones: la primera est\u00e1 referido a\nlas redes y la segunda a la misma persona de Pedro. El significado es fuerte y\nclaro: delante del Se\u00f1or podemos echar todo nuestro ser. Nosotros echamos, pero\n\u00c9l recoge. Siempre, con una fidelidad absoluta e infalible. \u00bfMe siento\ndispuesto a tomar mi vida tal como es hoy y arrojarla a los pies de Jes\u00fas, para\nque \u00c9l, una vez m\u00e1s, me recoja, me sane, me salve, haciendo de m\u00ed un hombre\nnuevo?<\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211; \u201cHicieron se\u00f1as a los compa\u00f1eros de la otra barca<\/em>\u201d. Pedro, de nuevo, me\nsirve de gu\u00eda para mi camino y me indica la v\u00eda de apertura a los otros, de la\nparticipaci\u00f3n, porque en la Iglesia no es posible estar aislados y cerrados.\nTodos somos enviados: \u201cVe a mis hermanos y diles\u201d (Jn 20, 17) \u00bfPero s\u00e9 yo\nacercar mi barca a la de los dem\u00e1s? \u00bfS\u00e9 verter en la existencia de los otros\nhermanos y hermanas los dones y las riquezas, que el Se\u00f1or ha querido confiarme\nen dep\u00f3sito?<\/p>\n\n\n\n<h2>Una clave de lectura<\/h2>\n\n\n\n<p><em>&#8211; El mar y\nel tema del \u00e9xodo: <\/em>Jes\u00fas est\u00e1 en pi\u00e9, junto a la orilla del mar, est\u00e1 de pi\u00e9\nno importa las obscuridades amenazadoras e ignoradas de las olas del mar y de\nla vida. Se pone de frente a este pueblo reunido, listo para la escucha y para\nel \u00e9xodo, \u00c9l , el buen pastor, con el cayado de su Palabra. Quiere conducirlo a\ntrav\u00e9s de los mares y de los oc\u00e9anos de este mundo, en un viaje de salvaci\u00f3n\nque nos lleva siempre m\u00e1s cerca del Padre. El Se\u00f1or habla y las aguas se\nseparan delante de \u00c9l, como ya aconteci\u00f3 en el Mar Rojo (Ex 14, 21-23) y junto\nal r\u00edo Jord\u00e1n (Jos. 3, 14-17). Tambi\u00e9n el mar de arena del desierto queda\nvencido por la fuerza de su Palabra y se abre, convirti\u00e9ndose en un jard\u00edn, una\nsenda llana y enderezada (Is 43, 16-21) para cuantos deciden el viaje de\nretorno a Dios y por \u00c9l se dejan guiar. En estos pocos vers\u00edculos del Evangelio,\nel Se\u00f1or Jes\u00fas prepara, una vez m\u00e1s, para nosotros el gran milagro del \u00e9xodo,\nde la salida de las tinieblas de muerte por la traves\u00eda salvadora hacia pastos\nfrescos de la amistad con \u00c9l, de la escucha de su voz. Todo est\u00e1 preparado:\nnuestro nombre ha sido pronunciado con infinito amor por el buen pastor, que\nnos conoce de siempre y nos gu\u00eda por toda la eternidad, sin dejarnos\nabandonados nunca de su mano.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211; La escucha\nde la fe que nos conduce a la obediencia: <\/em>Es el\nsegundo tramo del glorioso camino que el Se\u00f1or Jes\u00fas nos ofrece a trav\u00e9s de\neste pasaje de Lucas. La muchedumbre se api\u00f1a en torno a Jes\u00fas, llevada del\ndeseo \u00edntimo de <em>\u201cescuchar la Palabra de Dios\u201d<\/em>; es la respuesta a la\ninvitaci\u00f3n perenne del Padre, que invade toda la Escritura: <em>\u201c\u00a1Escucha Israel!\u201d\n<\/em>(Dt. 6,4) y <em>\u201c\u00a1Si mi pueblo me escuchase!\u201d <\/em>(Sal 80, 14). Es como si\nla muchedumbre dijese: \u201c\u00a1S\u00ed, escuchar\u00e9 qu\u00e9 cosa dice Dios, el Se\u00f1or!\u201d (Sal 85,\n9). Pero la escucha que se nos pide y sugiere es completa no superficial; es\nviva y vivificante,\nno muerta; es escucha de la fe, no de la incredulidad y de la dureza de\ncoraz\u00f3n. Es la escucha que dice: S\u00ed, Se\u00f1or, sobre tu palabra echar\u00e9 mi red\u201d. La\nllamada que el Se\u00f1or nos est\u00e1 dirigiendo en este momento es ante todo la\nllamada a la fe, a fiarse de \u00c9l y de toda palabra que sale de su boca, seguros\ny ciertos que todo esto que \u00c9l dice se realiza. Como Dios dijo a Abrah\u00e1n: \u201c\u00bfHay\nalguna cosa imposible para el Se\u00f1or?\u201d (Gen 18, 14) o en Jerem\u00edas: \u201c\u00bfExiste algo\nimposible para m\u00ed?\u201d (Jer 32, 27); cfr. tambi\u00e9n Zac 8, 6. O como se le dijo a\nMar\u00eda: \u201c Nada hay imposible para Dios\u201d (Lc 1, 37) y entonces Ella dijo: \u201cH\u00e1gase\nen m\u00ed como has dicho\u201d. Aqu\u00ed es a donde deb\u00edamos llegar; como Mar\u00eda, como Pedro.\nNo podemos ser solamente oyentes, porque nos enga\u00f1aremos a nosotros mismos,\ncomo dice Santiago (1, 19-25), quedaremos enga\u00f1ados por la poca memoria y nos\nperderemos. La palabra debe realizarse, cumplirse, puesta en pr\u00e1ctica. Es una\ngran ruina para el que escucha, si no pone en pr\u00e1ctica la Palabra; se necesita\nexcavar profundamente y poner el fundamento sobre la roca, que es la fe\noperativa (cfr. Lc 6, 46-49).<\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211; La pesca\ncomo misi\u00f3n de la Iglesia: <\/em>La adhesi\u00f3n a la fe lleva a la misi\u00f3n, esto es, a entrar\nen la comunidad instituida por Jes\u00fas para la difusi\u00f3n del Reino. Parece que Lucas\nquiere ya, en este pasaje, presentar la Iglesia que vive la experiencia post-\npascual del encuentro con Jes\u00fas resucitado; conocido es, de hecho, las muchas\nllamadas al pasaje de Juan 21, 1-8. Jes\u00fas escoge una barca y escoge a Pedro y,\ndesde la barca, llama a hombres y mujeres, hijos e hijas, a continuar su\nmisi\u00f3n. Conocido es tambi\u00e9n que el verbo \u201cboga mar adentro\u201d est\u00e1 en singular,\nreferido a Pedro que recibe el encargo de gu\u00eda, pero la acci\u00f3n de la pesca es\nen plural: <em>\u201c\u00a1Hechad las redes!\u201d, <\/em>referida a todos aqu\u00e9llos, que quieran\nadherirse para participar en la misi\u00f3n. \u00a1Es bella y luminosa, es gozosa esta\n\u00fanica misi\u00f3n y fatiga para todos! Es la misi\u00f3n apost\u00f3lica, que empieza ahora,\nen obediencia a la Palabra del Se\u00f1or y que llegar\u00e1 bogando por el mar a todos\nlos rincones de la tierra (cfr. Mt 28, 19; Act 1, 8; Mc 16, 15; 13, 10; Lc 24,\n45- 48).<\/p>\n\n\n\n<p>Es\ninteresante notar que el vocablo usado por Lucas para indicar la misi\u00f3n que\nJes\u00fas conf\u00eda Pedro y con \u00e9l a todos nosotros , cuando le dice: <em>\u201c No temas&#8230;\ntu ser\u00e1s pescador de hombres\u201d<\/em>. Aqu\u00ed no se usa el mismo t\u00e9rmino que\nencontramos ya en Mt. 4, 18 ss., en Mc 1, 16 o tambi\u00e9n en este pasaje al vers.\n2, simplemente <em>pescador; <\/em>aqu\u00ed hay una palabra nueva, que aparece s\u00f3lo\ndos veces en todo el Nuevo Testamento y que deriva del verbo \u201c<em>capturar<\/em>\u201d,\nen el sentido de \u201c<em>prender vivo <\/em>y <em>mantener con vida\u201d. <\/em>Los\npescadores del Se\u00f1or, en efecto, echan las redes en el mar del mundo para\nofrecer a los hombres la Vida, para sacarlos de los abismos y hacerlos volver a\nla verdadera vida. Pedro y los otros, nosotros y nuestros compa\u00f1eros de\nnavegaci\u00f3n en este mundo, podemos continuar, si queremos, en cualquier estado\nen que nos encontremos, aquella misma hermosa misi\u00f3n suya de enviados del Padre\n<em>\u201ca salvar lo que estaba perdido\u201d <\/em>(Lc 19, 10).<\/p>\n\n\n\n<h2>Un momento de oraci\u00f3n: Salmo 66<\/h2>\n\n\n\n<h4>Canto de alabanza al Se\u00f1or,<br>\nque ha abierto nuestro coraz\u00f3n a la fe.<br>\nEstr. Mi fuerza y mi canto es el Se\u00f1or. \u00a1\u00c9l me ha salvado! Aclama a Dios,\ntierra entera,<br>\ncantad a su nombre glorioso, dadle honor con alabanzas,<br>\ndecid a Dios: \u00a1Qu\u00e9 admirables tus obras! La tierra entera se postra ante ti<br>\ny canta para ti, canta en tu honor. Venid y ved las obras de Dios,<br>\nsus haza\u00f1as en favor del hombre:<br>\nconvirti\u00f3 el mar en tierra firme y cruzaron el r\u00edo a pie.<br>\n\u00a1Alegr\u00e9monos en \u00e9l por aquello! Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, haced que se\noiga su alabanza;<br>\n\u00e9l nos devuelve a la vida,<br>\nno deja que vacilen nuestros pies. T\u00fa nos probaste, oh Dios,<br>\nnos purgaste igual que a la plata; t\u00fa nos condujiste a la trampa,<br>\npusiste una correa a nuestros lomos, cabalgadura de hombres nos hiciste;\npasamos por el fuego y el agua,<br>\npero luego nos sacaste a la abundancia. Entrar\u00e9 con v\u00edctimas en tu Casa,\ncumplir\u00e9 mis promesas,<br>\nlas que hicieron mis labios<br>\ny en la angustia pronunci\u00f3 mi boca. Venid, escuchad y os contar\u00e9, vosotros, los\nque est\u00e1is por Dios, todo lo que ha hecho por m\u00ed.<br>\nMi boca lo invoc\u00f3,<br>\nmi lengua lo ensalz\u00f3.<br>\nPero Dios me ha escuchado, atento a la voz de mi oraci\u00f3n.<br>\n\u00a1Bendito sea Dios,<br>\nque no ha rechazado mi oraci\u00f3n ni me ha retirado su amor!<\/h4>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, T\u00fa has abierto el mar y has venido hasta m\u00ed; T\u00fa has desvelado la\nnoche y has inaugurado para m\u00ed un d\u00eda nuevo. T\u00fa me has dirigido tu Palabra y me\nhas tocado el coraz\u00f3n: me has hecho subir contigo en la barca y me has llevado\nmar adentro. Se\u00f1or, \u00a1T\u00fa has hecho cosas grandes! Te alabo, te bendigo, de doy\ngracias, en tu Palabra, en tu Hijo Jes\u00fas, en el Esp\u00edritu Santo. Ll\u00e9vame siempre\na bogar contigo, dentro de ti y T\u00fa en m\u00ed, para echar las redes, las redes del\namor, de la amistad, del compartir, de la b\u00fasqueda juntos de tu rostro y de tu\nreino ya en esta tierra. Se\u00f1or, \u00a1soy pecador, lo s\u00e9! Pero tambi\u00e9n por esto te\ndoy gracias, porque T\u00fa no has venido a llamar a los justos, sino a los\npecadores y yo escucho tu voz y te sigo. M\u00edrame, Padre, lo dejo todo y me voy\ncontigo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fe en la palabra de Jes\u00fas y la pesca milagrosa. La llamada de los primeros disc\u00edpulos. Lucas 5, 1-11 Oraci\u00f3n inicial \u00a1Padre m\u00edo! \u00a1Ahora tu Palabra est\u00e1 aqu\u00ed! Se ha levantado como un sol despu\u00e9s de obscura noche, vac\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4803\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1ft","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4803"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4803"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4803\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4804,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4803\/revisions\/4804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4803"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4803"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4803"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}