{"id":4847,"date":"2015-02-02T17:09:06","date_gmt":"2015-02-02T23:09:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4847"},"modified":"2022-02-02T17:10:00","modified_gmt":"2022-02-02T23:10:00","slug":"inhabitacion-divina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4847","title":{"rendered":"Inhabitaci\u00f3n divina"},"content":{"rendered":"\n<p>1. Revelaci\u00f3n de la\npresencia divina y comunicaci\u00f3n personal<\/p>\n\n\n\n<p>La inhabitaci\u00f3n\ntraduce la idea de la presencia de Dios. Es el misterio de la intensa y\nviviente presencia personal de Dios en el justo. En la soteriolog\u00eda cristiana\naparece como la culminaci\u00f3n de un proceso de revelaci\u00f3n de la presencia de Dios\nen la historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente, la\nhistoria de las relaciones de Dios con su creaci\u00f3n \u2013y muy especialmente con el\nhombre\u2013 no es otra cosa que la de una realizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s generosa y\nprofunda de su Presencia en su criatura. Va en sentido ascendente y progresivo\nde las cosas a las personas, de los encuentros pasajeros a una presencia\nestable, de la simple presencia de acci\u00f3n a la comuni\u00f3n personal, que culmina\nen la inhabitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta presencia\nsobrenatural se realiza en el cristiano por medio del Esp\u00edritu. De ella dan\ntestimonio elocuente los pasajes de Pablo y de Juan, que hablan del cristiano\ncomo templo del Esp\u00edritu (1Cor 3,17; 2Cor 6,16) y morada de Dios (Jn 14,23).\nTeresa de Jes\u00fas llega a percibir la verdad de estas palabras de san Juan: \u00abAqu\u00ed\nse le comunican todas tres Personas, y la hablan, y la dan a entender aquellas\npalabras que dice el Evangelio que dijo el Se\u00f1or: que vendr\u00eda El y el Padre y\nel Esp\u00edritu Santo a morar con el alma que le ama y guarda sus mandamientos.\n\u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios! \u00a1Cu\u00e1n diferente cosa es o\u00edr estas palabras y creerlas, a\nentender por esta manera cu\u00e1n verdaderas son!\u00bb (M 7,1,6).<\/p>\n\n\n\n<p>En la vida de los\nm\u00edsticos la inhabitaci\u00f3n adquiere un relieve especial. En teolog\u00eda el tema es\nestudiado ordinariamente por el tratado de Gracia. Ella nos da la comprensi\u00f3n\nde la dimensi\u00f3n esencialmente trinitaria de la gracia. Llegar a captar esta\ndimensi\u00f3n es fundamental para llegar a comprender la realidad de la vida\ncristiana en toda su profundidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente la\nespiritualidad trata de dar una impronta trinitaria m\u00e1s fuerte a la vida\nespiritual. En el itinerario espiritual propuesto por santa Teresa, la\nexperiencia de inhabitaci\u00f3n constituye la culminaci\u00f3n del proceso, que ella\ndescribe en las s\u00e9ptimas moradas. Aqu\u00ed se convierte en el centro de irradiaci\u00f3n\nde su vida interior, en una contemplaci\u00f3n estable de las relaciones con las\ntres divinas personas y en una intuici\u00f3n profunda del misterio trinitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la inhabitaci\u00f3n,\ndesde la perspectiva de la revelaci\u00f3n, aparece no tanto como cumbre o cima de\nla vida espiritual, cuanto como fuente y ra\u00edz de la misma. Es la comprensi\u00f3n esencialmente\ntrinitaria y pneumatol\u00f3gica de la fe cristiana. Este es precisamente el\nplanteamiento de santa Teresa, al proponer la presencia inhabitante divina como\nfundamento del itinerario espiritual, trazado en el Castillo Interior, aunque\nsu experiencia plena tiene lugar al final del camino, en las s\u00e9ptimas moradas.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra exposici\u00f3n,\nnos limitamos a esta etapa final, remitiendo para otros aspectos a los temas de\ngracia y de Trinidad.<\/p>\n\n\n\n<p>2. Explicaci\u00f3n del\nmisterio (S\u00e9ptimas Moradas)<\/p>\n\n\n\n<p>Para una mejor comprensi\u00f3n\ndel misterio de la inhabitaci\u00f3n en santa Teresa, distinguimos entre su\nexperiencia trinitaria, directamente relatada en sus Relaciones (\u2019 Trinidad) y\nla explicaci\u00f3n o sistematizaci\u00f3n doctrinal de este misterio, que lleva a cabo\nen las S\u00e9ptimas Moradas (1577). La Santa ofrece aqu\u00ed una descripci\u00f3n, en la que\ndestaca con precisi\u00f3n teol\u00f3gica los elementos esenciales del misterio,\ncentr\u00e1ndose ahora m\u00e1s directamente en la inhabitaci\u00f3n trinitaria y en las\nrepercusiones que tiene en su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Teresa de Jes\u00fas, en\nesta etapa cimera de la vida m\u00edstica, experimenta una especie de revelaci\u00f3n de\nDios, que se le manifiesta a trav\u00e9s de locuciones y visiones divinas, y se\ncomunica en matrimonio espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, no se\ntrata de una presencia nueva, sino de una experiencia nueva, en la que afloran\na la conciencia humana las verdades fontales de la fe, que fundamentan la vida\ncristiana. Es un conocimiento interior, que ayuda al crecimiento de la fe. Este\nse produce, efectivamente, \u00abcuando [los fieles] comprenden internamente los\nmisterios que viven\u00bb (DV 8).<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de una\nexperiencia nueva de Dios, que se produce, como una nueva revelaci\u00f3n. Pero no\nes una revelaci\u00f3n, sino una m\u00e1s profunda inteligencia y vivencia de lo que ya\nse conoce por la fe. Es una verdad sabida por la fe y experimentada\nm\u00edsticamente: \u00abDe manera que lo que tenemos por fe, all\u00ed lo entiende el alma,\npodemos decir, por vista, aunque no es vista con los ojos del cuerpo ni del\nalma\u00bb (M 7,1,6).<\/p>\n\n\n\n<p>Transcribimos el texto\n\u00edntegro, por su importancia, haciendo determinados subrayados, para destacar ya\nde entrada los elementos principales: \u00abAqu\u00ed es de otra manera: quiere ya\nnuestro buen Dios quitarla las escamas de los ojos y que vea y entienda algo de\nla merced que le hace, aunque por una manera extra\u00f1a; y metida en aquella\nmorada, por visi\u00f3n intelectual, por cierta manera de representaci\u00f3n de la\nverdad, se le muestra la Sant\u00edsima Trinidad, todas tres personas, con una\ninflamaci\u00f3n que primero viene a su esp\u00edritu a manera de una nube de grand\u00edsima\nclaridad, y estas Personas distintas, y por una noticia admirable que se da al\nalma, entiende con grand\u00edsima verdad ser todas tres Personas una sustancia y un\npoder y un saber y un solo Dios; de manera que lo que tenemos por fe, all\u00ed lo\nentiende el alma, podemos decir, por vista, aunque no es vista con los ojos del\ncuerpo, porque no es visi\u00f3n imaginaria. Aqu\u00ed se le comunican todas tres Personas,\ny la hablan, y la dan a entender aquellas palabras que dice el Evangelio que\ndijo el Se\u00f1or: que vendr\u00eda El y el Padre y el Esp\u00edritu Santo a morar con el\nalma que le ama y guarda sus mandamientos. \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios! \u00a1Cu\u00e1n diferente\ncosa es o\u00edr estas palabras y creerlas, a entender por esta manera cu\u00e1n\nverdaderas son! Y cada d\u00eda se espanta m\u00e1s esta alma, porque nunca m\u00e1s le parece\nse fueron de con ella, sino que notoriamente ve&#8230; que est\u00e1n en lo interior de\nsu alma, en lo muy muy interior, en una cosa muy honda, que no sabe decir c\u00f3mo\nes, porque no tiene letras, siente en s\u00ed esta divina compa\u00f1\u00eda\u00bb (M 7,1,6-7).<\/p>\n\n\n\n<p>El texto es una clara\nafirmaci\u00f3n de la inhabitaci\u00f3n trinitaria. Esta se explica, no por una acci\u00f3n\nespecial de Dios en el alma, seg\u00fan la teor\u00eda cl\u00e1sica de su tiempo, sino por la\ncomunicaci\u00f3n personal de las tres divinas personas, en conformidad con la\nteolog\u00eda actual. Por eso no es de extra\u00f1ar que algunas de las expresiones de la\nSanta fuesen retocadas por los censores de sus obras, como diremos enseguida.\nEl sentido personal de la comunicaci\u00f3n es claramente afirmado por el texto:\n\u00abAqu\u00ed se le comunican todas tres Personas, y la hablan&#8230;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia es,\nadem\u00e1s, una clara percepci\u00f3n de la verdad de la promesa de Jes\u00fas, conforme a\nlas palabras de San Juan (Jn 14,23): \u00ab&#8230;y la dan a entender aquellas palabras\nque dice el Evangelio que dijo el Se\u00f1or\u00bb (M 7,1.6).<\/p>\n\n\n\n<p>Otro elemento importante\nes la experiencia de la presencia habitual trinitaria: \u00abY cada d\u00eda se espanta\nm\u00e1s esta alma, porque nunca m\u00e1s le parece se fueron de con ella&#8230; Siente en s\u00ed\nesta divina compa\u00f1\u00eda\u00bb (M 7,1,6-7). Esta presencia habitual de la Trinidad es\nuna realidad que ha pasado a formar parte de su vida. Es un estado especial de\ncomuni\u00f3n personal con las personas divinas, que sostiene y alienta el duro\nproceso de purificaci\u00f3n y regeneraci\u00f3n que atraviesa la persona humana, a lo\nlargo del camino espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no quiere decir\nque la Santa est\u00e9 continuamente pensando en la Trinidad y que tenga las\npotencias ocupadas en ello. Las personas divinas no son objeto de permanente\nvisi\u00f3n, sino de permanente posesi\u00f3n. \u00abAs\u00ed Teresa vive maravillosamente\nalternando, en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, la comuni\u00f3n con Dios y el trato de\nlos hombres\u00bb (J. Castellano, en Introducci\u00f3n, p. 162).<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 1578 escribe\nTeresa a Gonzalo D\u00e1vila, narrando su estado presente: \u00abConsiderando la merced\nque Nuestro Se\u00f1or me ha hecho de tan actualmente traerle presente y que con\ntodo eso veo que, cuando tengo a mi cargo muchas cosas que han de pasar por mi\nmano, que no hay persecuciones ni trabajos que as\u00ed me estorben\u00bb (carta a\nGonzalo D\u00e1vila, verano de 1578, n. 2).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el punto que m\u00e1s\ninteresa destacar es el relativo a la comprensi\u00f3n del misterio trinitario, a la\nque Teresa llega en virtud de una merced o gracia m\u00edstica (visi\u00f3n intelectual)\nque Dios le hace. El texto fue corregido por el P. Graci\u00e1n en el aut\u00f3grafo.\nPero Fr. Luis de Le\u00f3n, su primer editor, le a\u00f1ade una larga nota apolog\u00e9tica\n(Edici\u00f3n Pr\u00edncipe, pp. 234-235). Sin embargo, el mismo P. Graci\u00e1n se la corrige\na su modo. Finalmente, el gran delator A. de la Fuente insistir\u00e1 en denunciar\nese pasaje (cf T. \u00c1lvarez, Castillo Interior. Santa Teresa de Jes\u00fas, Burgos\n1990, pp. 196 y 249).<\/p>\n\n\n\n<p>Este hecho pone de\nmanifiesto el conflicto provocado por el texto con la teolog\u00eda de su tiempo.\nSus categor\u00edas se mostraban incapaces de una explicaci\u00f3n adecuada de la\nexperiencia m\u00edstica teresiana sobre el misterio de la inhabitaci\u00f3n trinitaria.\nEs el choque entre la experiencia m\u00edstica de los misterios de la fe y una\nelaboraci\u00f3n teol\u00f3gica excesivamente conceptual, incapaz de descubrir el latido\nvital de la experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Relaci\u00f3n con las\npersonas divinas<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n con las\npersonas divinas, la comuni\u00f3n personal divino-humana, es el elemento central de\nla experiencia teresiana acerca de la inhabitaci\u00f3n, culmen de su experiencia\nm\u00edstica y de su itinerario espiritual. De esta experiencia se desprende el\ncar\u00e1cter esencialmente relacional de la inhabitaci\u00f3n trinitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La teolog\u00eda actual, de\ninspiraci\u00f3n b\u00edblica y patr\u00edstica, superando la teor\u00eda de la \u00abapropiaci\u00f3n\u00bb de la\nteolog\u00eda cl\u00e1sica, de corte escol\u00e1stico, explica la inhabitaci\u00f3n como una\nrelaci\u00f3n especial del justo con cada una de las personas, participando as\u00ed de\nla condici\u00f3n personal de cada una de ellas, esto es, de sus mismas propiedades\nnocionales. Esta relaci\u00f3n tiene su fundamento en la misma historia de\nsalvaci\u00f3n, que lleva a cabo el designio del Padre, por la encarnaci\u00f3n del Hijo\ny el env\u00edo del Esp\u00edritu Santo (LG 2-5). El movimiento de la criatura hacia Dios\nse basa en la misma din\u00e1mica trinitaria: por el Esp\u00edritu Santo, en Cristo,\nvamos al encuentro del Padre (Rom 8,14-17; G\u00e1l 4,4-7; Ef 1,3-14).<\/p>\n\n\n\n<p>La misma teolog\u00eda\nactual de la inhabitaci\u00f3n explica su car\u00e1cter personal y relacional en estos\nt\u00e9rminos: \u00abEl Padre se da entreg\u00e1ndose al Hijo, cuya vida se nos comunica,\nmediante la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu, para hacernos part\u00edcipes de la comuni\u00f3n vital\nintradivina\u00bb, esto es, de la misma existencia trinitaria. En definitiva, el\nmisterio de la comunicaci\u00f3n personal de Dios al hombre, \u00abes el misterio de las\ntres divinas personas entreg\u00e1ndose&#8230; de modo an\u00e1logo a como se entregan entre\ns\u00ed\u00bb (J. L. Ruiz de la Pe\u00f1a, El don de Dios, Santander 1991, p. 342).<\/p>\n\n\n\n<p>De cuanto hemos\nexpuesto hasta aqu\u00ed, se puede decir que \u00e9sta es la realidad central de la\ninhabitaci\u00f3n trinitaria y de la filiaci\u00f3n cristiana, reflejada en los textos\nteresianos: \u00abAqu\u00ed se le comunican todas tres Personas&#8230;\u00bb (M 7,1,6). \u00abPareci\u00f3me\nse me represent\u00f3 como cuando en una esponja se incorpora y embebe el agua; as\u00ed\nme parec\u00eda mi alma que se hench\u00eda de aquella divinidad y por cierta manera gozaba\nen s\u00ed y ten\u00eda las tres Personas\u00bb (R 18). Las tres Personas est\u00e1n como\n\u00abesculpidas\u00bb en su alma y entiende \u00abc\u00f3mo siendo una cosa eran divisas\u00bb (R 47).<\/p>\n\n\n\n<p>Teresa misma se\nplantea expresamente el problema de esta relaci\u00f3n con las divinas personas, a\nprop\u00f3sito de la creaci\u00f3n y la redenci\u00f3n. \u00bfEsta relaci\u00f3n es com\u00fan a las tres\ndivinas personas o tiene realmente un car\u00e1cter propio y singular con cada una\nde ellas? Su respuesta no puede ser otra que la de la teolog\u00eda de la \u00e9poca, que\nexplica todas las acciones ad extra de forma unitaria y com\u00fan a las divinas\npersonas. Si una determinada acci\u00f3n se atribuye a una persona en particular, es\ns\u00f3lo por apropiaci\u00f3n. Pero, en realidad, toda actividad ad extra, sea del orden\nde la creaci\u00f3n o de la gracia, es com\u00fan, no espec\u00edfica de cada persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Teresa de Jes\u00fas\nno parece estar de acuerdo con este planteamiento. Es importante destacar el\n\u00faltimo interrogante, con que termina su Relaci\u00f3n 33, a prop\u00f3sito de la\nencarnaci\u00f3n del Hijo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo tom\u00f3 carne humana el Hijo y no el Padre ni el\nEsp\u00edritu Santo?\u00bb. Ella dice que no lo entend\u00eda; que los te\u00f3logos lo sabr\u00edan.\nPero cuanto menos lo entiende, m\u00e1s lo cree.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de que el\nhombre en la inhabitaci\u00f3n adquiera unas relaciones propias \u2013no simplemente\napropiadas\u2013 con cada una de las divinas personas, no es en absoluto una\nsutileza teol\u00f3gica. Expresa la dimensi\u00f3n esencialmente trinitaria de la gracia\ny de la vida cristiana. Esta es participaci\u00f3n en la relaci\u00f3n propia que el\nPadre tiene con el Hijo, al comunicarse a \u00e9l como don de s\u00ed mismo, y en la\nrelaci\u00f3n que el Padre y el Hijo tienen con el Esp\u00edritu Santo, al espirarle en\nel amor.<\/p>\n\n\n\n<p>La teolog\u00eda actual\ntrata de explicar esta realidad en categor\u00edas antropol\u00f3gicas de relaci\u00f3n, de\ncomunicaci\u00f3n, de entrega, de donaci\u00f3n&#8230;, m\u00e1s cercanas al pensamiento b\u00edblico\nque las categor\u00edas metaf\u00edsicas de sustancia o del concepto filos\u00f3fico de\npersona&#8230; Se destaca particularmente el t\u00e9rmino relaci\u00f3n de las divinas\npersonas, como el momento constituyente, que las distingue entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta relaci\u00f3n, que\ntambi\u00e9n Teresa de Jes\u00fas destaca como elemento determinante de su experiencia\ntrinitaria, expresa mejor la singularidad de las personas y su modo propio de\nexistencia, cuya raz\u00f3n de ser es referirse uno a otro, salvaguardando la unidad\nde la esencia divina. Expresa, al mismo tiempo, la vida m\u00e1s \u00edntima de Dios.\nEsta se manifiesta en la historia de salvaci\u00f3n como comunicaci\u00f3n personal, en\nJesucristo y por el don del Esp\u00edritu Santo, prolongando as\u00ed en la historia la\nrelaci\u00f3n intratrinitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de aqu\u00ed, se\ncomprende mejor el modo concreto de c\u00f3mo cada persona divina despliega su\ncaracter\u00edstica personal en la historia de salvaci\u00f3n y en la inhabitaci\u00f3n\ntrinitaria, presente en la experiencia teresiana. Jes\u00fas aparece como el\nenteramente referido al Padre y recibido de El (C 27,1). Es el que lleva a cabo\nla redenci\u00f3n (V 13,13; 22,2; M 6,7,15), prolongando entre nosotros el mismo\ndinamismo y generosidad de la filiaci\u00f3n intradivina (C 27, 2-4), por medio del\nEsp\u00edritu Santo, que \u00abenamora\u00bb nuestra voluntad (C 27,7).<\/p>\n\n\n\n<p>La explicaci\u00f3n que\nhemos esbozado del misterio trinitario, en categor\u00edas antropol\u00f3gicas\n(comunicaci\u00f3n, entrega, don, acogida, relaci\u00f3n personal, gozo, agradecimiento,\namor&#8230;), no s\u00f3lo hacen m\u00e1s cercano a nosotros el misterio de la vida \u00edntima de\nDios, sino que lo hacen m\u00e1s cercano tambi\u00e9n a la experiencia teresiana, a las\ncategor\u00edas personalistas y existenciales, en que se expresa.<\/p>\n\n\n\n<p>4. Vivencia trinitaria<\/p>\n\n\n\n<p>La vida trinitaria de\nTeresa es la presencia en ella de la Trinidad, la comunicaci\u00f3n de las personas\ndivinas, su compa\u00f1\u00eda permanente. Pero con esta expresi\u00f3n queremos destacar una\nserie de actitudes fundamentales de vida cristiana, que se desprenden de esa\npresencia trinitaria y de su relaci\u00f3n con las personas divinas.<\/p>\n\n\n\n<p>La teolog\u00eda de la gracia\nse\u00f1ala las siguientes: En relaci\u00f3n con el Padre es intimidad y confianza,\nacci\u00f3n de gracias, adoraci\u00f3n, alabanza, petici\u00f3n, impulso hacia El que nos\natrae hacia S\u00ed. En relaci\u00f3n con el Hijo es comuni\u00f3n de vida con \u00e9l, imitaci\u00f3n,\nsolidaridad, incorporaci\u00f3n, amistad, anuncio de Jes\u00fas, entrega, compromiso. En\nrelaci\u00f3n con el Esp\u00edritu Santo es libertad, docilidad, atenci\u00f3n, escucha,\nfidelidad al Esp\u00edritu, que sale al encuentro de nuestra indigencia para\nsuscitar nuestra plegaria al Padre, fortalecer nuestra comuni\u00f3n con el Hijo e\nconfirmarnos en la fidelidad creativa de la misi\u00f3n y del compromiso cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p>De alguna manera,\nestas actitudes fundamentales de vida cristiana est\u00e1n en la entra\u00f1a del mensaje\nespiritual de Teresa de Jes\u00fas. As\u00ed se desprende de las relaciones que ella\ncultiva con cada una de las divinas personas y as\u00ed aparece, de hecho, en los\ntextos que hablan por separado del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Cada\nuna de las personas divinas tiene su influjo peculiar en la vivencia plena de la\ngracia, paralelo a la funci\u00f3n que desempe\u00f1an en la historia de salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>BIBL. \u2013 A. Garc\u00eda Evangelista,&nbsp;La\nexperiencia m\u00edstica de la inhabitaci\u00f3n, en \u00abArchivo Teol\u00f3gico Granadino\u00bb 16\n(1953), 63-326; A. Moreno, The Indwelling of the Trinity and St. Teresa\u2019s\nPrayer of Recollection, en \u00abRevRel\u00bb 44 (1985), 439-449.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciro Garc\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos:&nbsp;<em>Diccionario Teresiano<\/em>,\nGpo.Ed.FONTE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Revelaci\u00f3n de la presencia divina y comunicaci\u00f3n personal La inhabitaci\u00f3n traduce la idea de la presencia de Dios. Es el misterio de la intensa y viviente presencia personal de Dios en el justo. 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