{"id":4857,"date":"2015-02-02T17:20:55","date_gmt":"2015-02-02T23:20:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4857"},"modified":"2022-02-02T17:22:40","modified_gmt":"2022-02-02T23:22:40","slug":"locuciones-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4857","title":{"rendered":"Locuciones"},"content":{"rendered":"\n<p>Toda la experiencia\nm\u00edstica teresiana se puede examinar bajo dos aspectos: objetivo (estudio de los\nobjetos de experiencia m\u00edstica) y subjetivo (formas o modos de experiencia de\nesos objetos). Aspectos teol\u00f3gico y psicol\u00f3gico, respectivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los diversos\nmodos de experiencia m\u00edstica, se examinan en este art\u00edculo las locuciones\nm\u00edsticas, o hablas interiores, que, juntamente con las visiones, son la forma\nm\u00edstica extraordinaria m\u00e1s frecuente en la vida de Teresa de \u00c1vila.<\/p>\n\n\n\n<p>Este epifen\u00f3meno\nm\u00edstico es una manera concreta de revelaci\u00f3n. Por su naturaleza espec\u00edfica\nconstituye un modo singular de experiencia extraordinaria en el camino de la\nm\u00edstica de la Santa. Por sus repercusiones teol\u00f3gico-espiritual-psicol\u00f3gicas es\nuna forma de conocimiento vital de todo lo que es el misterio de lo\nsobrenatural.<\/p>\n\n\n\n<p>Las hablas interiores,\napenas si se pueden separar del resto de los fen\u00f3menos m\u00edsticos extraordinarios\nteresianos, por la vivencia particular que tienen en la vida y doctrina de\nTeresa de Jes\u00fas y, por consiguiente, no es f\u00e1cil determinar sus efectos e\ninflujos concretos en su vida. Asimismo, resulta dif\u00edcil encasillar la doctrina\nde la Doctora M\u00edstica en los c\u00e1nones estereotipados de los te\u00f3logos, pues\nplantean no pocos problemas a nivel doctrinal y cient\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>De todas formas, esto\nno es exclusivo de las hablas m\u00edsticas teresianas, como si s\u00f3lo en ellas se\ntoparan los lectores con esas dificultades, sino que es algo inherente a todos\nlos fen\u00f3menos m\u00edsticos extraordinarios, tanto en Teresa de Jes\u00fas, como en\ncualquier otro m\u00edstico. Pero s\u00ed es cierto, que esos problemas son m\u00e1s complejos\ny sutiles en las locuciones m\u00edsticas, en general, por aquello de saber\ndiscernir si me ha dicho el Se\u00f1or, o si me he dicho yo mismo, o si el diablo se\nha hecho presente con sus sugerencias y propuestas. La fuerza de la\nimaginaci\u00f3n, la autosugesti\u00f3n, las intromisiones diab\u00f3licas, pueden ser un\nhecho tan sutil, que se deben tener unos principios evang\u00e9licos y teol\u00f3gicos\nmuy claros y seguros, para poder discernir y actuar en consecuencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Al escribir sobre\nlocuciones m\u00edsticas teresianas, me propongo hacerlo desde el prisma personal y\ndoctrinal teresianos; es decir, las hablas interiores en Teresa de Jes\u00fas \u2013su\nexperiencia personal\u2013 y la doctrina en torno a las mismas, dada por la Santa.<\/p>\n\n\n\n<p>1. Noci\u00f3n, especies y\nmodos<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar,\nt\u00e9ngase en cuenta que la palabra locuci\u00f3n-locuciones, no se halla en el\nvocabulario de Teresa de Jes\u00fas. Es la traducci\u00f3n, hecha por los investigadores\nteresianos, de hablas interiores, palabras de Dios, o\u00ed estas palabras de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Se pueden definir as\u00ed:\n\u00abLa funci\u00f3n o actividad espec\u00edfica del sentido del o\u00eddo\u00bb. Esto si se entiende\nla locuci\u00f3n en el sentido pasivo: se oye o escucha lo que otro habla o dice.\nHay uno que habla (locuci\u00f3n, entendida activamente), y otro que escucha u oye\n(audici\u00f3n). Dios habla, Teresa oye o escucha. Anal\u00f3gicamente consideradas, las\nlocuciones m\u00edsticas son: \u00abPercepciones e ilustraciones sobrenaturales\nextraordinarias, dadas gratuitamente al hombre, seg\u00fan condiciones psicol\u00f3gicas,\nen orden a su santificaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Las hablas interiores\ncomportan, pues, por parte del que las oye, un g\u00e9nero concreto de experiencia\nm\u00edstica, y conocimiento conceptual o nocional.<\/p>\n\n\n\n<p>Las locuciones\nm\u00edsticas se dividen, seg\u00fan la doctrina experiencial teresiana, expuesta por\nella muy particular y detenidamente en Vida, cap\u00edtulos 25 y 27, y en M 6,\ncap\u00edtulo 3, de la siguiente manera, con los consiguientes modos que conllevan\nlas diferentes especies de locuciones m\u00edsticas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Corporales: formadas en los sentidos externos.<br>\u2013 Imaginarias-intelectivas: formadas en los sentidos internos, pero de manera dominante en la imaginaci\u00f3n.<br>\u2013 Intelectuales-imaginativas, o intelectuales formadas: formadas en los sentidos internos, pero con dominio en el entendimiento; se las puede llamar tambi\u00e9n intelectuales no puras.<br>\u2013 Intelectuales puras: sin forma alguna; se las puede llamar por eso precisamente intelectuales no formadas, o sin forma de palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>2. Propiedades<\/p>\n\n\n\n<p>Las locuciones\ncorporales son las que se perciben por los o\u00eddos corporales; son sensibles\nexternamente. Son las menos frecuentes, y las m\u00e1s imperfectas. Teresa de Jes\u00fas\ns\u00f3lo tuvo dos de esta especie, relatadas por ella misma en V 31,2 y 39,3.<\/p>\n\n\n\n<p>Las locuciones\nimaginarias-intelectivas vienen caracterizadas por tres notas singulares: A)\ncircunstancias: suelen acontecer cuando est\u00e1 el esp\u00edritu en recogimiento, como\nse puede ver en V 25,5, en M 7,1,5 y en R 54,6. B) certeza: en principio no hay\nduda que son de Dios, pero luego sobrevienen las dudas y temores, porque en\nellas se puede inmiscuir el diablo y la propia imaginaci\u00f3n; se puede consultar\nV 25,7 y M 6,3,4-5. C) objeto: en estas locuciones se le comunican al alma\n\u00abgrandes sentencias que le dicen\u00bb (V 25,4 y 6) y \u00abquedamos ense\u00f1adas y se\nentienden cosas que parece era menester un mes para ordenarlas, y el mismo\nentendimiento y alma quedan espantadas de algunas cosas que se entienden\u00bb (V\n25,8). La Santa atribuye tambi\u00e9n a las locuciones imaginarias las palabras\nllamadas \u00absustanciales\u00bb, que causan lo que significan y expresan, y que,\ncom\u00fanmente, los autores atribuyen s\u00f3lo a las hablas intelectuales (cf V 25,3 y\n6; M 6,3,5).<\/p>\n\n\n\n<p>Las locuciones\nintelectuales formadas tienen las siguientes propiedades o notas espec\u00edficas:\nA) circunstancias: suelen estar acompa\u00f1adas de alguna visi\u00f3n intelectual (cf M\n6,3,12); con frecuencia tienen lugar cuando el alma no est\u00e1 recogida,\nimprovisamente y de repente \u00aby aun algunas veces estando en conversaci\u00f3n\u00bb (cf M\n6,3,13). B) certeza: dan una certidumbre mayor que las imaginarias; es una\nmanera m\u00e1s perfecta de comunicaci\u00f3n (cf M 6,3,12). C) objeto: contienen un\nargumento m\u00e1s alto que las precedentes, pues se comunican al alma grandes\nsecretos y verdades. Todav\u00eda m\u00e1s, el contenido ideol\u00f3gico de estas locuciones\nexcede el sentido y significado de las palabras (cf M 6,3,15).<\/p>\n\n\n\n<p>Las locuciones\nintelectuales puras o no formadas. En ellas Dios se comunica al alma sin\npalabras formadas, ni en el sentido, ni en la imaginaci\u00f3n, ni en el\nentendimiento. A) circunstancias: los sentidos no est\u00e1n suspendidos, sino que\nest\u00e1n muy en s\u00ed, aunque son completamente pasivos (cf V 27,7). B) certeza:\naventajan en certeza a todas las dem\u00e1s hablas m\u00edsticas, pues el demonio no\ntiene poder para inmiscuirse en ellas. S\u00f3lo Dios es el que act\u00faa y el que da\nestas gracias (cf V 27,7). Estas locuciones puras permanecen \u00abfijas\u00bb,\n\u00abesculpidas\u00bb, \u00abimpresas\u00bb, en el alma. C) objeto: aventajan a las otras\nlocuciones. Son como una intuici\u00f3n de Dios hecha en fe; por eso el contenido de\nestas hablas interiores tendr\u00e1 que ser el mismo Dios, sus atributos divinos y\nsus misterios. Dice Teresa de Jes\u00fas que en ellas le comunica el Se\u00f1or secretos\ny grandezas suyas, principalmente el misterio de la Sant\u00edsima Trinidad. De aqu\u00ed\nsu inefabilidad (cf V 27,6 y 9; M 6,3,16).<\/p>\n\n\n\n<p>3. Objetos de las\nlocuciones m\u00edsticas<\/p>\n\n\n\n<p>Se propone aqu\u00ed\nsimplemente una posible clasificaci\u00f3n de los objetos de las hablas divinas\nteresianas, sin otro detenimiento,pues se ha hecho ya un estudio amplio de los\nobjetos, y adem\u00e1s catalogados, de las mismas:<\/p>\n\n\n\n<p>A. Su propia vida\nespiritual: purificaciones activas, purificaciones pasivas, pruebas de los\nconfesores y directores espirituales, gracias de uni\u00f3n, desposorio espiritual,\nmatrimonio espiritual, y sobre el demonio.<br>\nB. La vida espiritual de otras personas.<br>\nC. Apostolado: fundaciones, magisterio escrito, mercedes y gracias divinas.<br>\nD. El alma: su estructura espiritual, su dignidad, su potencialidad.<br>\nE. La gracia: participaci\u00f3n de la vida divina, su virtualidad salvadora.<br>\nF. Dios, Uno y Trino.<br>\nG. Cristo: Dios-Hombre, Mediador.<br>\nH. Otros: muerte de personas, negocios.<\/p>\n\n\n\n<p>4. Contenido<\/p>\n\n\n\n<p>Es muy amplio y\ndiverso el contenido de las locuciones m\u00edsticas en Teresa de Jes\u00fas, como se ha\npodido ya deducir de los objetos anteriormente rese\u00f1ados.<\/p>\n\n\n\n<p>Este contenido tiene\nuna doble l\u00ednea de desarrollo: el cronol\u00f3gico, que se despliega, desde la\ninformaci\u00f3n que la Santa recibe sobre sus actividades exteriores, hasta la\ninformaci\u00f3n acerca de los diversos estados de su vida interior; y el evolutivo,\nque se refiere a la evoluci\u00f3n de su vida espiritual. Bajo este aspecto, la\nl\u00ednea de desarrollo de las hablas interiores describe un proceso de interiorizaci\u00f3n-inmersi\u00f3n,\nque va, desde la conversi\u00f3n definitiva (a\u00f1o 1554), hasta la uni\u00f3n transformante\ny la presencia continua de la Trinidad Sant\u00edsima.<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta\nesta doble l\u00ednea de desarrollo, pueden distinguirse tres grupos distintos de\nhablas divinas: 1\u00ba\/ de contenido informativo (las llamadas divinas, los\nimperativos divinos); 2\u00ba\/ de contenido afectivo-espiritual (purificaciones\npasivas, gracias de uni\u00f3n); 3\u00ba\/ de contenido doctrinal: a) de realidades\nfundamentales (alma, gracia, Dios, supremo principio, las experiencias\ncristol\u00f3gicas, las experiencias trinitarias); b) de realidades asc\u00e9ticas (valor\ndel sufrir, pureza de intenci\u00f3n, desasimiento, humildad).<\/p>\n\n\n\n<p>5. Efectos de las\nlocuciones divinas<\/p>\n\n\n\n<p>Se distinguen aqu\u00ed los\nefectos de las hablas interiores de lo que son la finalidad e influencia de las\nmismas en la vida, y concretamente en la oraci\u00f3n, de la Santa.<\/p>\n\n\n\n<p>Los efectos se pueden\ndiferenciar respecto al alma y respecto al cuerpo. En cuanto al alma,\nsimplemente se recuerdan algunos, pues son much\u00edsimas las veces que Teresa de \u00c1vila\nnos comunica dichos efectos en sus escritos, primordialmente en Relaciones,\nVida, Moradas y Fundaciones: consuelo, desaparici\u00f3n de las penas, certeza\ngrande, delicadeza espiritual, harto deseo de padecer, satisfacci\u00f3n espiritual,\ntemor y consuelo a la vez, temor de ser enga\u00f1ada por el demonio, se\u00f1or\u00edo grande\ncontra los demonios, espanto, deseo grande de pobreza, consuelo y soledad,\nrecogimiento en la oraci\u00f3n, poco miedo a la muerte a la que antes tanto tem\u00eda,\nharta confusi\u00f3n y pena a veces, grande provecho y conocimiento de lo que deb\u00eda\na Dios, fatiga, grand\u00edsima fortaleza, especial\u00edsima verdad de esta divina\nVerdad, sosiego, sin ninguna pena, gran luz, certidumbre, gran quietud,\nrecogimiento devoto y pac\u00edfico, disposici\u00f3n para alabar a Dios, alegr\u00eda,\nadmirable memoria de Dios y un miramiento grande de no hacer cosa que le\ndesagrade. Respecto al cuerpo, quiero hacer resaltar estos textos: \u00abY qued\u00f3me\nbuena la cabeza\u00bb (R 26,2). \u00abQuedaba del todo sana\u00bb (V 30,14). \u00abVerdad es que,\ncomo Su Majestad me vio flaca, repentinamente me quit\u00f3 la calentura y el mal\u00bb\n(F 27,17).<\/p>\n\n\n\n<p>Es curioso constatar\nlas repercusiones f\u00edsicas que todo fen\u00f3meno m\u00edstico extraordinario tiene en la\ntrayectoria existencial de santa Teresa de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>6. Valoraci\u00f3n teol\u00f3gica\ny espiritual<\/p>\n\n\n\n<p>El valor de las\nlocuciones m\u00edsticas teresianas resulta de dos razones fundamentales: 1\/ De la\nriqueza y multiplicidad de formas de experiencia. 2\/ De la intensidad y\ncontinuidad de actuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>1. Riqueza y\nmultiplicidad de formas de experiencia. Por una parte, las hablas interiores de\nTeresa de Jes\u00fas crecen en multiplicidad de formas y de objetos experienciados.\nEstas alternan con otros modos de experiencia. Sobre todo, con las visiones,\ncon frecuencia unidas a las locuciones. Por otra parte, los objetos\nexperienciados son cada vez m\u00e1s complejos, abrazando los diferentes sectores de\nla vida de la Santa. Las primeras locuciones se refieren \u00fanicamente a su vida\ninterior; m\u00e1s tarde se extienden tambi\u00e9n a otros sectores de su vida exterior:\nfundadora, apostolado, magisterio. De aqu\u00ed resulta la doble funci\u00f3n de las\nhablas m\u00edsticas teresianas. Una, en orden a la vida espiritual; otra, en orden\na sus actividades externas. Ambas funciones se desarrollan paralelamente. Pero,\nmientras que su actividad externa carece de unidad y continuidad, su realidad\ninterior sigue un proceso de ascensi\u00f3n lineal en intensidad y continuidad.<\/p>\n\n\n\n<p>2. Intensidad y\ncontinuidad de actuaci\u00f3n. A medida que Teresa de Jes\u00fas avanza en la escala de\nla contemplaci\u00f3n, las locuciones interiores son m\u00e1s elevadas y frecuentes. Se\nva intensificando el trato personal entre Dios y Teresa.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta graduaci\u00f3n de\nverticalidad hacia Dios la constata ella misma: \u00abLas visiones y revelaciones no\nhan cesado, mas son m\u00e1s subidas mucho\u00bb (R 2,2). Es una muestra referida a las\nvisiones y revelaciones, de las cuales forman parte integrante las locuciones.<\/p>\n\n\n\n<p>De conformidad con\neste desarrollo, constatado por la misma Santa de \u00c1vila, las primeras\nlocuciones son prevalentemente imaginarias. En una segunda fase sobrevienen las\nintelectuales, en las que se le comunican grandes secretos y verdades. Por fin,\nen el matrimonio espiritual o m\u00edstico, van desapareciendo poco a poco las\nhablas imaginarias, hasta quedar s\u00f3lo las intelectuales, que culminan siendo de\ncontinua presencia divina y de coloquio de mirada intelectual. Es entonces\ncuando Dios revela a Teresa de Jes\u00fas los m\u00e1s delicados y profundos misterios de\nsu vida intratrinitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>7. Influencia en la\nvida de Teresa de Jes\u00fas<\/p>\n\n\n\n<p>El influjo de las\nhablas interiores en la vida de la Santa, de alguna manera se ha podido\nconstatar ya al exponer, aunque haya sido con gran brevedad, el contenido y los\nobjetos de las mismas. Esta presencia constante de las locuciones en la\nexistencia de Teresa de Jes\u00fas \u00bfes meramente concomitante y circunstancial, o\ninfluye de una manera determinante en su vida?<\/p>\n\n\n\n<p>Se debe dar una\nrespuesta a esta cuesti\u00f3n planteada.<\/p>\n\n\n\n<p>Se puede afirmar,\nsiempre relativamente, que las locuciones interiores no son pura an\u00e9cdota o\ncircunstancia accidental en su vida entera, sino que la determinan psicol\u00f3gica\ny espiritualmente. Y esto se puede reconocer respecto a toda la fenomenolog\u00eda\nm\u00edstica extraordinaria en la vida de santa Teresa de \u00c1vila. La Santa, sin esta\nabundant\u00edsima lluvia de gracias m\u00edsticas extraordinarias, hubiera sido otra\nsanta y otra m\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto que no se\ntrata de un determinismo intr\u00ednseco, que quita la libertad y, por consiguiente,\nla responsabilidad, el m\u00e9rito y el dem\u00e9rito, sino de una asistencia divina\nespecial, suav\u00edsima y sapient\u00edsima, y sin forzar para nada el esp\u00edritu de la\nagraciada. La gracia de Dios act\u00faa siempre sin violencia, y hace m\u00e1s dulce y\nagradable su presencia. En una palabra, estas locuciones m\u00edsticas reforman su\npsicolog\u00eda y su vida toda entera. Dir\u00e1 la Santa: \u00abSus palabras son obras\u00bb (V\n25,18; cf M 6,3,5 y M 7,2,7. Hay muchos m\u00e1s textos donde se afirma, tanto la\nreforma de su psicolog\u00eda, como de su vida en general).<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Teresa\nde Jes\u00fas, existe una relaci\u00f3n muy \u00edntima y ligada entre las hablas interiores y\nla vida de oraci\u00f3n m\u00edstica, en cuanto que las hablas no s\u00f3lo acompa\u00f1an las\nformas m\u00e1s elevadas de oraci\u00f3n (desposorio y matrimonio m\u00edsticos), sino tambi\u00e9n\nen cuanto la disponen positivamente, y la introducen suave, pero desconcertantemente,\nen estos estados de oraci\u00f3n, cumbres insuperables en la vida del esp\u00edritu aqu\u00ed\nen la tierra. La vida de Teresa de Jes\u00fas, y todo el complejo de cosas\nrealizadas por ella, no se explicar\u00edan sin estas gracias extraordinarias del\ncielo.<\/p>\n\n\n\n<p>8. Finalidad de las\nlocuciones<\/p>\n\n\n\n<p>Al hablar de la\nfinalidad de las hablas interiores en la Santa, se pretende descubrir el\nsentido, los objetivos, los fines, que dichas gracias m\u00edsticas extraordinarias\ntienen en su vida y obra, sea de fundadora como de escritora. \u00bfPara qu\u00e9 recibi\u00f3\nesas hablas m\u00edsticas Teresa de Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda o pretend\u00eda el Se\u00f1or al\nhablarla? Sin duda alguna, dirigir su conducta en un sentido concreto y en\ncircunstancias determinadas; guiarla a la perfecci\u00f3n de la santidad. Tal es la\nfinalidad de la econom\u00eda de la gracia divina.<\/p>\n\n\n\n<p>En general, la\nfinalidad de las locuciones m\u00edsticas es la orientaci\u00f3n de la persona y de su\nactividad en sentido divino; no de toda la Iglesia como tal, sino de sus\nmiembros individualmente considerados, en circunstancias y situaciones\nsingulares, que suelen ser ordinariamente de dificultad, o de actividades de\ngran importancia para la Iglesia, y con proyecci\u00f3n eclesial.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso mismo, seg\u00fan\ncambien las circunstancias o las situaciones concretas de la persona, cambiar\u00e1n\ntambi\u00e9n las hablas m\u00edsticas. De ah\u00ed, la variedad plural y abundante de dichas\nlocuciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El fin primordial,\npues, de las locuciones interiores en la Santa ha sido su santidad personal,\ncon grandes repercusiones en sus tareas sociales, humanas, eclesiales,\napost\u00f3licas en general, hasta ser llevada a un grado alt\u00edsimo de perfecci\u00f3n\ncristiana, viviendo en di\u00e1logo continuo durante sus \u00faltimos a\u00f1os de vida, con\nlas Divinas Personas. Todo ello teniendo una fuerte repercusi\u00f3n en la santidad\nde la Iglesia mediante su obra de fundadora y de maestra de la vida espiritual\na trav\u00e9s de sus escritos. Las hablas m\u00edsticas le sirvieron de medio disponible\npara ese estado de matrimonio espiritual, que le fue concedido el a\u00f1o 1572,\np\u00f3rtico de la vida beat\u00edfica en el cielo. Concretando a\u00fan m\u00e1s, se puede decir\nque, en las locuciones m\u00edsticas de santa Teresa de Jes\u00fas, se da un fin\nparticular en cada una de ellas, y un fin general-espiritual de santificaci\u00f3n.\nEstos dos aspectos son afirmados muchas veces por la misma Santa.<\/p>\n\n\n\n<p>9. Criteriolog\u00eda\nteresiana de discernimiento<\/p>\n\n\n\n<p>En este apartado se\ntocan dos cuestiones de m\u00e1xima importancia, concretamente en Teresa de Jes\u00fas,\nharto diversamente juzgadas y apreciadas. Unos han afirmado categ\u00f3ricamente que\ntodos los fen\u00f3menos m\u00edsticos extraordinarios ocurridos en ella han sido\nenga\u00f1os, ilusiones, autosugestiones \u2013esto ya lo afirmaron algunos de sus\nconfesores, que muy mal entendieron a la Santa\u2013, aplicando criterios puramente\npsicol\u00f3gicos, no verificados, y sin tener en cuenta los criterios teol\u00f3gicos,\nde mayor importancia en estos casos, y m\u00e1s a\u00fan en el caso de la devot\u00edsima hija\nde la Iglesia, Teresa de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este extremismo en los\njuicios nos previene ya acerca de los prejuicios que se deben evitar en la\nemisi\u00f3n de un juicio que, ante todo y sobre todo, debe ser objetivo y probado.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dos cuestiones que\nnos interesan son: A) Origen de las hablas m\u00edsticas. B) Distinci\u00f3n entre hablas\nverdaderas y falsas.<\/p>\n\n\n\n<p>A) Origen de las\nhablas m\u00edsticas. La Doctora M\u00edstica distingue tres fuentes de las locuciones\ninteriores: Dios, el demonio, la propia imaginaci\u00f3n: \u00abPues tornando a lo que\ndec\u00eda de las hablas con el \u00e1nima, de todas las maneras que he dicho, pueden ser\nde Dios, y tambi\u00e9n del demonio y de la propia imaginaci\u00f3n\u00bb (M 6,3,4). Quedan\nexcluidas de esta posibilidad las locuciones intelectuales no formadas (cf M\n6,3,1).<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente todas\npueden tener un origen divino. \u00bfPueden ser origen de las hablas interiores el\ndemonio, la propia imaginaci\u00f3n? \u00bfEs posible la autosugesti\u00f3n? Distingamos entre\nhablas imaginarias, y hablas intelectuales puras, sin forma de palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a las\nlocuciones imaginarias, \u00e9sta es la doctrina de Teresa de Jes\u00fas. El hecho de la\nposibilidad de que intervenga el demonio en las hablas\nimaginarias-intelectivas, se desprende con claridad de la experiencia y\ndoctrina teresianas. En varias ocasiones nos cuenta la Santa c\u00f3mo la quiso\nenga\u00f1ar el diablo. Adem\u00e1s, como se ver\u00e1 despu\u00e9s, es tal la diferencia entre los\nefectos de la intervenci\u00f3n de Dios a la del demonio, que no hay duda de la\nposibilidad, y del hecho, de las intervenciones diab\u00f3licas.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda se puede dudar\nmenos de la posibilidad de la existencia perniciosa de la autosugesti\u00f3n. Es\n\u00e9ste el hecho por el que el esp\u00edritu, en sus manifestaciones m\u00e1s \u00edntimas y\nespirituales, juzga como fen\u00f3menos m\u00edsticos lo que es un puro enga\u00f1o de la\ncreatividad imaginativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Las personas d\u00e9biles,\nflacas, melanc\u00f3licas, est\u00e1n m\u00e1s predispuestas al enga\u00f1o del demonio y a la\nautosugesti\u00f3n, precisamente porque la autosugesti\u00f3n tiene sus or\u00edgenes en la\nobsesi\u00f3n, y en la constante preocupaci\u00f3n en materia espiritual, producida por\nla flaqueza. De ah\u00ed, los consejos acertad\u00edsimos por la captaci\u00f3n psicol\u00f3gica\nque tiene de las personas, de santa Teresa de Jes\u00fas a las almas de oraci\u00f3n.\nConoc\u00eda muy bien la Santa la psicolog\u00eda humana, especialmente la femenina, y\npor eso mismo ella distingu\u00eda siempre entre personas normales y anormales, es\ndecir: melanc\u00f3licas, flacas de imaginaci\u00f3n, excesivamente sentimentales.<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto a las\nlocuciones intelectuales, as\u00ed es la doctrina de Teresa de \u00c1vila. Evidentemente,\nla posibilidad de que estas hablas interiores m\u00edsticas puedan ser fruto de\nautosugesti\u00f3n queda descartada, ya que la sugesti\u00f3n no se realiza sino a trav\u00e9s\nde fantasmas, im\u00e1genes concretas y propias. Esto en lo que se refiere a las\nintelectuales sin forma de palabra. En cuanto a las intelectuales con forma de\npalabra, es decir, las intelectuales-imaginativas, no queda excluida\nabsolutamente la posibilidad de autosugesti\u00f3n en lo que tienen y participan de\nlas imaginarias, pues no queda aqu\u00ed desechada la actividad de la imaginaci\u00f3n,\naunque en grado m\u00ednimo y dominado por el aspecto intelectivo. En \u00e9stas, se da\nefectivamente, una idea que connota palabras. En las intelectuales puras se da\nuna directa comunicaci\u00f3n de pensamientos, sin intervenci\u00f3n propiamente dicha de\npalabra alguna.<\/p>\n\n\n\n<p>Referente al origen\ndiab\u00f3lico de las hablas intelectuales sin forma de palabras, todos los m\u00edsticos\ncon santo Tom\u00e1s de Aquino sostienen que \u00e9stas exceden toda potencia creada. Por\nlo tanto, s\u00f3lo Dios puede ser su autor. Todo esto se refiere al momento mismo\nde su realizaci\u00f3n. Otra cosa distinta es respecto a la posibilidad, no\ninmediata sino posterior, de dudas, temores, angustias, en el sujeto receptor\nde las hablas m\u00edsticas, suscitados por el demonio. Son simplemente tentaciones\nposteriores al hecho mismo de la locuci\u00f3n m\u00edstica, que nada tienen que ver con\nel origen en s\u00ed de dichas hablas m\u00edsticas.<\/p>\n\n\n\n<p>B) Distinci\u00f3n entre\nhablas verdaderas y falsas. Es un tema harto complejo, y tambi\u00e9n demasiado\nconflictivo para algunos, en concreto aplicado a la M\u00edstica Doctora Teresa de\nJes\u00fas. Se prescinde aqu\u00ed de toda esa problem\u00e1tica, y \u00fanicamente se exponen los\ncriterios teresianos de discernimiento. Siempre hay que tener en cuenta cu\u00e1ndo\nse trata de personas equilibradas o cu\u00e1ndo de personas desequilibradas, como\npueden ser las melanc\u00f3licas, de sensibilidad excesiva, de imaginaci\u00f3n\ndisparatada y alocada, de obsesi\u00f3n que sugestiona. Un texto importante para\ntoda esta cuesti\u00f3n es M 6,3,1-2.<\/p>\n\n\n\n<p>La norma fundamental\npara el discernimiento entre verdaderas y falsas es su eficacia; es decir, sus\nefectos inmediatos en las personas que las reciben en el momento mismo de la\nlocuci\u00f3n m\u00edstica. Se trata, por consiguiente, de algo intr\u00ednseco al hecho de\nlas hablas interiores: se da el fen\u00f3meno sobrenatural, y se producen en ese\nmomento sus efectos, sus frutos.<\/p>\n\n\n\n<p>En santa Teresa de\nJes\u00fas es una norma general v\u00e1lida para toda clase de fen\u00f3menos m\u00edsticos,\nordinarios y extraordinarios, como es igualmente aplicable a la oraci\u00f3n\ncontemplativa y a cualquier gracia divina. La M\u00edstica Doctora repetir\u00e1 esto\nhasta la saciedad. En relaci\u00f3n a las hablas interiores, se pueden consultar: V\n25,3; M 6,3,5 y 12; R 39. La norma teresiana es plenamente evang\u00e9lica: \u00abPor sus\nfrutos los conocer\u00e9is\u00bb (Mt 7,16); \u00abPor sus frutos se conoce el \u00e1rbol\u00bb (Mt\n12,33).<\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo criterio,\ntambi\u00e9n fundamental, es la absoluta pasividad. Las hablas m\u00edsticas, cuando son\nverdaderas, el alma, ni las puede repeler, ni las puede hacer revivir. Ninguna\notra cosa puede hacer, sino aceptarlas cuando y como Dios quiere. Puede verse\nen V 27,7; M 6,3,18; V 25,1.3.8.9 y en otros muchos textos.<\/p>\n\n\n\n<p>En las pseudo-m\u00edsticas\nel alma es consciente de alguna operaci\u00f3n de sus propias potencias, o sentidos\ninteriores; por lo tanto no hay una entera pasividad.<\/p>\n\n\n\n<p>En la mente de Teresa\nde Jes\u00fas, estos dos criterios son suficientes, pero no exclusivos. Los otros\ncriterios son m\u00e1s secundarios, e incluso otros efectos que pueden dejar en las\npersonas que las reciben, como son la quietud del alma, un gran recogimiento,\nquedan muy gravadas en la memoria, certidumbre, paz, gusto interior. La\nexperiencia del alma en las gracias m\u00edsticas es otro buen criterio de\ndiscernimiento. A veces, se entiende mucho m\u00e1s de lo que las mismas palabras\nsuenan y contienen. Siempre es conveniente someterlas al juicio de confesores\nletrados, competentes y con experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando son falsas, los\nefectos son todo lo contrario. Se consulte V 25,10 y F 8, dedicado a las\nrevelaciones y visiones. Dejan malos efectos, sequedad e inquietud.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos criterios\nson muy verdaderos, seg\u00fan Teresa de Jes\u00fas. Aun con todo, puede haber enga\u00f1o en\nsu apreciaci\u00f3n por embustes del demonio. Ella as\u00ed lo reconoce, y no quiere que\nnadie se f\u00ede en modo alguno de las hablas, sino que sean sometidas siempre al\njuicio y parecer de un maestro que sea letrado. As\u00ed se lo ha dicho el Se\u00f1or\nmuchas veces (cf V 25,14; 26,2.3.4, entre otros textos).<\/p>\n\n\n\n<p>10. Actitud teresiana\nrespecto a las locuciones<\/p>\n\n\n\n<p>La actitud personal de\nTeresa de Jes\u00fas en relaci\u00f3n con las hablas interiores es, en definitiva, la\nactitud general tomada por ella respecto a toda la fenomenolog\u00eda m\u00edstica\nextraordinaria.<\/p>\n\n\n\n<p>De entrada, se ha de\nafirmar que no es cierta la sentencia, o el parecer, de quienes dicen\ncateg\u00f3ricamente que la Santa fue totalmente contraria a las gracias\nextraordinarias de la vida de oraci\u00f3n, y a todo lo que se refiera a gracias\nm\u00edsticas, especialmente extraordinarias. Se ha de tener en cuenta que la\nM\u00edstica Doctora relata su propia vida, experiencia y vivencia, de las que va\nhaciendo doctrina. En su vida todas esas gracias m\u00edsticas extraordinarias\n\u2013contenido de la fenomenolog\u00eda m\u00edstica teresiana\u2013 fueron medio peculiar para su\nsantificaci\u00f3n, aunque en si sean, hablando en general, accidentales y no\nnecesarias para tal santificaci\u00f3n. Sin tales mercedes extraordinarias, Teresa\nde Jes\u00fas no hubiera tocado esas alturas de la experiencia m\u00edstica cristiana, ni\nhubiera tenido ese conocimiento, hondo y privilegiado, del misterio de Dios:\nTrinidad Sant\u00edsima, Cristo, Dios-Hombre, la vida del alma y sus capacidades, la\nnaturaleza de la gracia, la realidad tremenda del pecado; en una palabra, lo\nque es la criatura humana y lo que es su Creador.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que Teresa\nde \u00c1vila se mostr\u00f3, especialmente en un principio, muy temerosa y retra\u00edda\nrespecto a todo este mundo. Dir\u00edamos, m\u00e1s bien, que se mostr\u00f3 cauta y prudente,\ncomo lo fue durante toda su existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hay que\nreconocer que su actitud personal finalmente fue favorable, de reconocimiento y\nagradecimiento a Dios por todo ese abanico, maravilloso y complejo, siempre con\nposibilidades de enga\u00f1o, de gracias m\u00edsticas extraordinarias, y con una\nfinalidad concreta y santificadora. As\u00ed lo ha reconocido la Santa, y lo ha\nexpresado con cierta frecuencia en sus escritos. Son, seg\u00fan su propia\nexperiencia y manifestaci\u00f3n, regalos de Dios, favores gratuitos de Dios, signos\nde una especial benevolencia y providencia de Dios sobre determinadas almas,\nmedios de santificaci\u00f3n y de adquisici\u00f3n de virtudes. Pero cuya interpretaci\u00f3n\ny discernimiento, de la autosugesti\u00f3n, de los embustes, ardides y mara\u00f1as, del\ndiablo, son cosas muy delicadas y complejas, para las que se requiere mucho\nentendimiento, tacto y prudencia exquisitos, y una excepcional experiencia. No\nse puede usar de ellas sin peligro. Hay que acudir a personas competentes y\nexperimentadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay m\u00e1s matices en la\nactitud teresiana respecto a las locuciones m\u00edsticas, que no se pueden exponer\naqu\u00ed por falta de espacio. Baste ver los textos siguientes: R 53,7; M 6,34. No\nhace mal el alma en no dar cr\u00e9dito a las locuciones m\u00edsticas, pero tampoco en\nd\u00e1rsele. De todos modos, santa Teresa de Jes\u00fas est\u00e1 convencida que las hablas\ninteriores no son esenciales, ni necesarias, para ser santos: \u00abQue no es la\nsustancia para servir a Dios\u00bb (M 6,3,2).<\/p>\n\n\n\n<p>Como s\u00edntesis, se\npuede decir que su actitud es positiva. Con certeza, no es radicalmente\nnegativa al estilo, por ejemplo, de san Juan de la Cruz, cuyo principio\nfundamental es, ya a priori, \u00abno admitir\u00bb; aunque luego en la pr\u00e1ctica \u00e9l mismo\nfuese menos radical y m\u00e1s benigno en cada caso concreto, como puede comprobarse\nen el diccionario sobre san Juan de la Cruz, de esta colecci\u00f3n, consultando las\npalabras: revelaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>BIBL. \u2013 \u00c1ngel Mar\u00eda\nGarc\u00eda Ord\u00e1s, Caracter\u00edsticas de la experiencia teresiana, en RevEspir\n25(1966)38-61; Aumann, J., La credibilidad de las revelaciones privadas, en\nTEsp 3(1959)37-46; Gobry, I., L\u2019exp\u00e9rience mystique, Paris 1964; Jos\u00e9 Cristino\nGarrido, Experiencia de la vida sobrenatural en la m\u00edstica teresiana, Edit. Monte\nCarmelo, Burgos 1969; Mauricio Mart\u00edn del Blanco, Locuciones m\u00edsticas en Santa\nTeresa de Jes\u00fas, Edit. Monte Carmelo, Burgos 1971; Id., Los fen\u00f3menos\nextraordinarios en la m\u00edstica de Santa Teresa de Jes\u00fas, en Teresianum XXXIII\n(1982-I\/II)361-410; Stolz, A., Teolog\u00eda de la m\u00edstica, Madrid 1952. Tom\u00e1s \u00c1lvarez,\nSanta Teresa de Jes\u00fas contemplativa, en Estudios Teresianos, vol. III., Edit.\nMonte Carmelo, Burgos 1996, p\u00e1ginas 103-163; Volken, L., Les r\u00e9v\u00e9lations dans\nl\u2019Eglise, Paris 1961.<\/p>\n\n\n\n<p>Mauricio Mart\u00edn del\nBlanco<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos:&nbsp;<em>Diccionario Teresiano<\/em>,\nGpo.Ed.FONTE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Toda la experiencia m\u00edstica teresiana se puede examinar bajo dos aspectos: objetivo (estudio de los objetos de experiencia m\u00edstica) y subjetivo (formas o modos de experiencia de esos objetos). Aspectos teol\u00f3gico y psicol\u00f3gico, respectivamente. 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