{"id":4873,"date":"2022-02-13T00:44:47","date_gmt":"2022-02-13T06:44:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4873"},"modified":"2022-02-05T17:45:44","modified_gmt":"2022-02-05T23:45:44","slug":"lectio-dom-13-de-feb-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4873","title":{"rendered":"Lectio Dom, 13 de feb, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201c\u00a1Dichosos vosotros, los pobres! \u00a1Ay de vosotros los ricos!\u201d<\/em><br><em>La luz del Evangelio cambia la mirada Lucas 6,17.20-26<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en\nel mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de\nEma\u00fas. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a\ndescubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y\nmuerte. As\u00ed, la cruz, que parec\u00eda ser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para\nellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la\nEscritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y\nen los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como\nlos disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos experimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y\ntestimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo en medio de nosotros como fuente de\nfraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda,\nque nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<p>a) Clave de\nlectura:<\/p>\n\n\n\n<p>En el Evangelio de este domingo Jes\u00fas llama dichosos a los pobres, a\naquellos que lloran, a los que tienen hambre y a los que son perseguidos. Y\ndeclara destinados a la infelicidad a los ricos, a los que r\u00eden, a los que\nest\u00e1n saciados o a los que son alabados por todos. \u00bfEn qu\u00e9 consiste la\nfelicidad que Jes\u00fas atribuye a los pobres, a los hambrientos, a los que lloran,\na los que son perseguidos? \u00bfEs felicidad? Las palabras de Jes\u00fas contrastan con\nla experiencia diaria que tenemos de la vida. El ideal com\u00fan de la felicidad es\nbien diverso de la felicidad de la que habla Jes\u00fas. Y t\u00fa, en tu coraz\u00f3n, \u00bfpiensas\nque una persona pobre y hambrienta es realmente feliz?<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta estas preguntas, que brotan de nuestra experiencia de\ncada d\u00eda, lee el texto del evangelio de este domingo. L\u00e9elo atentamente. No\nintentes entenderlo todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Deja que las palabras de Jes\u00fas entren en ti. Haz silencio. En el curso de\nla lectura trata de poner atenci\u00f3n a dos cosas: (i) a las categor\u00edas sociales,\ntanto de las personas que se llaman felices, como las amenazadas por la\ninfelicidad; (ii) a las personas que t\u00fa conoces y que forman parte del c\u00edrculo\nde tus amistades y que pueden catalogarse en una o en otra categor\u00eda social.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto del evangelio de este domingo omite los vers\u00edculos 18 y 19. Nos\ntomamos la libertad de incluirlos en el breve comentario que sigue, porque\nexplican un poco mejor el p\u00fablico, el destinatario de las palabras de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>b) Una\ndivisi\u00f3n del texto para ayudarnos en su lectura<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6,17: Coloca la acci\u00f3n de Jes\u00fas en el tiempo Lucas 6,18-19: La gente\nque busca a Jes\u00fas<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas: 6,20-23: Las cuatro bienaventuranzas Lucas: 6,24-26: Las cuatro\namenazas<\/p>\n\n\n\n<p>c) Texto:<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas descendi\u00f3 del monte con\nsus disc\u00edpulos y sus ap\u00f3stoles y se detuvo en un llano. All\u00ed se encontraba\nmucha gente, que hab\u00eda venido tanto de Judea y de Jerusal\u00e9n, como de la costa\nde Tiro y de Sid\u00f3n. Mirando entonces a sus disc\u00edpulos, Jes\u00fas les dijo:\n\u00abDichosos ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios.\nDichosos ustedes los que ahora tienen hambre, porque ser\u00e1n saciados. Dichosos\nustedes los que lloran ahora, porque al fin reir\u00e1n.<br>\nDichosos ser\u00e1n ustedes cuando los hombres los\naborrezcan y los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por\ncausa del Hijo del hombre. Al\u00e9grense ese d\u00eda y salten de gozo, porque su\nrecompensa ser\u00e1 grande en el cielo. Pues as\u00ed trataron sus padres a los\nprofetas.<br>\nPero, \u00a1ay de ustedes, los ricos, porque ya\ntienen ahora su consuelo! \u00a1Ay de ustedes, los que se hartan ahora, porque\ndespu\u00e9s tendr\u00e1n hambre! \u00a1Ay de ustedes, los que r\u00eden ahora, porque llorar\u00e1n de\npena! \u00a1Ay de ustedes, cuando todo el mundo los alabe, porque de ese modo\ntrataron sus padres a los falsos profetas!\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2>Un momento de silencio orante<\/h2>\n\n\n\n<p><em>para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n\n\n\n<p><em>para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfCu\u00e1l es\nel punto que m\u00e1s te ha gustado o que m\u00e1s ha llamado tu atenci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9?<br>\n&#8211; \u00bfPor qui\u00e9n estaba constituida la gran muchedumbre en torno a Jes\u00fas?\u00bfDe d\u00f3nde\nven\u00edan o qu\u00e9 buscaban?<br>\n&#8211; \u00bfCu\u00e1les son las categor\u00edas sociales de las personas que son llamadas felices\n(Lc 6,20- 23)? \u00bfCu\u00e1l es la promesa que cada una recibe de Jes\u00fas? \u00bfC\u00f3mo entender\nestas promesas?<br>\n&#8211; Al decir \u201cDichosos los pobres\u201d \u00bfpiensas que Jes\u00fas intenta decir que los pobres\ndeben continuar viviendo en su pobreza?<br>\n&#8211; \u00bfCu\u00e1les son las categor\u00edas sociales de las personas que son amenazadas de\ninfelicidad (Lc 6,24-26)?\u00bfCu\u00e1les son las amenazas para cada una?\u00bfC\u00f3mo entender estas\namenazas?<br>\n&#8211; \u00bfVerdaderamente miro yo la vida y la persona con la misma mirada de Jes\u00fas?<\/p>\n\n\n\n<h2>Para aqu\u00e9llos que desean profundizar en el tema<\/h2>\n\n\n\n<p>a) Contexto\nde entonces y de hoy:<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas presenta la ense\u00f1anza de Jes\u00fas en una revelaci\u00f3n progresiva. Primero,\nhasta el vers\u00edculo 6,16, Lucas dice muchas veces que Jes\u00fas ense\u00f1aba, pero no\ndice nada sobre el contenido de su ense\u00f1anza (Lc 4,15.31-32.44; 5,1.3.15.17;\n6,6). Ahora, despu\u00e9s de haber informado que Jes\u00fas vio una multitud deseosa de\nabrirse a la palabra de Dios, Lucas coloca el primer discurso. El discurso no\nes largo, pero s\u00ed muy significativo. Quien lo lee desprevenido, tiene casi\nmiedo. \u00a1Parece una terapia de robo! La primera parte del discurso (Lc 6,20-38)\ncomienza con un provocante contraste: \u201c\u00a1Dichosos vosotros los pobres!\u201d \u201c\u00a1Ay de\nvosotros los ricos!\u201d (Lc 6,20-26); Jes\u00fas ordena amar a los enemigos (Lc 6,\n27-35); pide imitar a Dios en su misericordia (Lc 6,36-38). La segunda parte\n(Lc 6,39-49) dice que ninguno puede considerarse superior a los dem\u00e1s (Lc\n6,39-42); el \u00e1rbol bueno da frutos buenos, el \u00e1rbol malo da frutos malos (Lc\n6,43-45); no ayuda a la persona el esconderse bajo bellas palabras u oraciones,\nlo que importa es poner en pr\u00e1ctica la palabra (Lc 6,46-49).<\/p>\n\n\n\n<p>b) Comentario\ndel texto:<\/p>\n\n\n\n<h4>Lucas 6,17: Coloca la acci\u00f3n de Jes\u00fas en el tiempo y en\nel espacio<\/h4>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas ha pasado la noche en oraci\u00f3n (Lc 6,12) y ha escogido a los doce, a\nlos que ha dado el nombre de ap\u00f3stoles (Lc 6,13-16). Ahora \u00c9l desciende de la\nmonta\u00f1a junto con los doce. Una vez que ha llegado a la llanura encuentra a dos\nclases de personas: un grupo numerosos de disc\u00edpulos y una inmensa multitud de\npersonas que han llegado de toda la Judea , de Jerusal\u00e9n, de Tiro y de Sid\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6,18-19: <em>La muchedumbre que busca a Jes\u00fas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La muchedumbre se siente desorientada y abandonada y busca a Jes\u00fas por dos\nmotivos: quiere escuchar su palabra y quiere ser curada de sus males. Fue\ncurada mucha gente, pose\u00eddas de esp\u00edritus inmundos. La gente trata de tocar a\nJes\u00fas, porque se da cuenta de que en \u00c9l hay una fuerza que hace bien y cura a\nlas personas. Jes\u00fas acoge a todos los que lo buscan. Entre la muchedumbre hay\njud\u00edos y extranjeros. \u00a1Este es uno de los temas preferidos de Lucas!<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6,20-23: <em>Las cuatro bienaventuranzas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>* Lucas 6,20: <em>\u00a1Dichosos vosotros los pobres!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLevantando los ojos sobre los disc\u00edpulos\u201d, Jes\u00fas declara: \u201c\u00a1Dichosos\nvosotros los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios!\u201d Esta primera\nbienaventuranza identifica la categor\u00eda social de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas.\nEllos son \u00a1los pobres! Y Jes\u00fas les garantiza: \u201c\u00a1Vuestro es el Reino de los\ncielos!\u201d. No es una promesa que mira al futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>El verbo est\u00e1 en presente. \u00a1El Reino est\u00e1 ya en ellos! Aun siendo pobres,\nellos son ya felices. El Reino no es un bien futuro. Existe ya en medio de los\npobres.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Evangelio de Mateo, Jes\u00fas explica el sentido y dice: \u201c\u00a1 Dichosos los\npobres en \u201cel Esp\u00edritu!\u201d (Mt 5,3). Son los pobres que tienen el Esp\u00edritu de\nJes\u00fas. Porque hay pobres que tienen el esp\u00edritu y la mentalidad de los ricos.\nLos disc\u00edpulos de Jes\u00fas son pobres y tienen la mentalidad de pobres. Tambi\u00e9n\nellos como Jes\u00fas, no quieren acumular, sino que asumen la pobreza y , como\nJes\u00fas, luchan por una convivencia m\u00e1s justa, donde exista la fraternidad y el\ncompartir de bienes, sin discriminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4>&#8212; Lucas 6, 21: \u00a1Dichosos\nvosotros los que ahora ten\u00e9is hambre, dichosos vosotros los que ahora llor\u00e1is!<\/h4>\n\n\n\n<p>En la segunda y tercera bienaventuranza Jes\u00fas dice: \u201c\u00a1Dichosos vosotros los\nque ahora ten\u00e9is hambre, porque ser\u00e9is saciados! \u00a1Dichosos vosotros los que\nahora llor\u00e1is porque reir\u00e9is!\u201d La primera parte de estas frases est\u00e1 en\npresente, la segunda en futuro. Lo que ahora vivamos y suframos no es\ndefinitivo. Lo que es definitivo ser\u00e1 el Reino que estamos construyendo hoy con\nla fuerza del Esp\u00edritu de Jes\u00fas. Construir el reino supone sufrimiento y\npersecuci\u00f3n, pero una cosa es cierta: el Reino llegar\u00e1 y \u201c\u00a1vosotros ser\u00e9is\nsaciados y reir\u00e9is!\u201d El Reino es a la vez una realidad presente y futura. La\nsegunda bienaventuranza evoca el c\u00e1ntico de Mar\u00eda: \u201cColm\u00f3 de bienes a los\nhambrientos\u201d (Lc 1,53). La tercera evoca al profeta Ezequiel que habla de las\npersonas que \u201csuspiran y lloran por todas los abominaciones\u201d realizadas en la\nciudad de Jerusal\u00e9n (Ez 9,4; cf Sl 119,136).<\/p>\n\n\n\n<h4>&#8212; Lucas 6,23: \u00a1Dichosos\nvosotros, cuando los hombres os odien\u2026!<\/h4>\n\n\n\n<p>La cuarta bienaventuranza se refiere al futuro: \u201c\u00a1Dichosos vosotros cuando\nlos hombres os odien y os metan en prisi\u00f3n por causa del Hijo del Hombre!\nAlegraos aquel d\u00eda y gozaos porque grande ser\u00e1 vuestra recompensa, porque as\u00ed\nfueron tratados los profetas!\u201d. Con estas palabras de Jes\u00fas, Lucas indica que\nel futuro anunciado por Jes\u00fas est\u00e1 por llegar. Y estas personas est\u00e1n en el\nbuen camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6,24-26: <em>Las cuatro amenazas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de las cuatro bienaventuranzas a favor de los pobres y marginados,\nsiguen cuatro amenazas contra los ricos, los que est\u00e1n saciados, los que r\u00eden,\nlos que son alabados por todos. Las cuatro amenazas tienen la misma forma\nliteraria que las cuatro bienaventuranzas. La primera est\u00e1 en presente. La\nsegunda y la tercera tienen una parte en presente y otra en futuro. La cuarta\nse refiere totalmente al futuro. Estas cuatro amenazas se encuentran en el\nEvangelio de Lucas y no en el de Mateo. Lucas es m\u00e1s radical en denunciar la\ninjusticia.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Lucas\n6,24: <em>\u00a1Ay de vosotros los ricos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Delante de Jes\u00fas, en aquella llanura, hay s\u00f3lo gente pobre y enferma,\nvenida de todos los lados (Lc 6,17-19). Pero delante de ellos Jes\u00fas dice: \u201c\u00a1Ay\nde vosotros los ricos!\u201d. Al transmitir estas palabras de Jes\u00fas, Lucas est\u00e1\npensando en las comunidades de su tiempo, hacia fines del primer siglo. Hab\u00eda\nricos y pobres, hab\u00eda discriminaci\u00f3n contra los pobres por parte de los ricos,\ndiscriminaci\u00f3n que marcaba tambi\u00e9n la estructura del Imperio Romano (cf. Snt\n2,1-9; 5,1-6; Ap 3,15-17). Jes\u00fas critica duramente y directamente a los ricos:\n\u201c\u00a1Vosotros ricos, ya ten\u00e9is vuestro consuelo!\u201d Es bueno recordar lo que Jes\u00fas\ndice en otro momento respecto a los ricos. No creen mucho en la conversi\u00f3n (Lc\n18,24- 25). Pero cuando los disc\u00edpulos se asustan, \u00c9l dice que nada es\nimposible para Dios (Lc 18,26-27).<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212; Lucas\n6,25: <em>\u00a1Ay de vosotros los que ahora re\u00eds!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAy de vosotros los que ahora est\u00e1is hartos, porque tendr\u00e9is hambre! \u00a1Ay de\nvosotros los que ahora re\u00eds, porque ser\u00e9is afligidos y llorar\u00e9is!\u201d Estas dos\namenazas indican que para Jes\u00fas la pobreza no es una fatalidad, ni mucho menos\nel fruto de prejuicios, sino el fruto de un enriquecimiento injusto por parte\nde los otros. Tambi\u00e9n aqu\u00ed es bueno recordar las palabras del c\u00e1ntico de Mar\u00eda:\n\u201cDespidi\u00f3 a los ricos vac\u00edos\u201d (Lc 1,53)<\/p>\n\n\n\n<h4>&#8212; Lucas 6,26: \u00a1Ay de\nvosotros cuando todos los hombres digan bien de vosotros!<\/h4>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Ay de vosotros cuando todos los hombres digan bien de vosotros, del mismo\nmodo hac\u00edan sus padres con los falsos profetas!\u201d Esta cuarta amenaza se refiere\na los jud\u00edos, o sea, a los hijos de aqu\u00e9llos que en el pasado elogiaban a los\nfalsos profetas. Citando estas palabras de Jes\u00fas, Lucas piensa en algunos\njud\u00edos convertidos de su tiempo que se serv\u00edan de su prestigio y de su\nautoridad para criticar la apertura hacia los paganos. (cf Act 15,1.5).<\/p>\n\n\n\n<p>c) Ampliando\ninformaciones:<\/p>\n\n\n\n<p>Las bienaventuranzas de Lucas<\/p>\n\n\n\n<p>Las dos afirmaciones \u201c\u00a1Dichosos vosotros los pobres\u00a1\u201d y \u201c\u00a1Ay de vosotros\nlos ricos!\u201d mueven a los que escuchan a hacer una elecci\u00f3n, una opci\u00f3n a favor\nde los pobres. En el Antiguo Testamento, diversas veces Dios pone al pueblo\ndelante de una elecci\u00f3n de bendici\u00f3n o maldici\u00f3n. Al pueblo se le dar\u00e1 la\nlibertad de escoger: \u201cYo te he puesto delante la vida y la muerte, la bendici\u00f3n\ny la maldici\u00f3n; escoge, por tanto, la vida para que viva t\u00fa y tu descendencia \u201c\n(Dt 30,19). No es Dios quien condena. Es el pueblo mismo quien escoge la vida o\nla muerte, depende de su posici\u00f3n delante de Dios y de los otros. Estos\nmomentos de elecci\u00f3n son momentos de visita de Dios a su pueblo (G\u00e9n 21,1;\n50,24-25; \u00c9x 3,16; 32,34; Jr 29,10; SL 59,6; Sl 65,10; Sl 80,15; Sl 106,4).\nLucas es el \u00fanico evangelista que se sirve de esta imagen de la visita de Dio\n(Lc 1,68.78; 7,16; 19,44). Para Lucas Jes\u00fas es la visita de Dios que pone a la\nmultitud ante una elecci\u00f3n de bendici\u00f3n o maldici\u00f3n \u201c\u00a1Dichosos vosotros, los\npobres!\u201d y \u201c\u00a1Ay de vosotros, los ricos!\u201d. Pero la gente no reconoce la visita\nde Dios (Lc 19,44).<\/p>\n\n\n\n<p>El mensaje de Lucas para los paganos convertidos<\/p>\n\n\n\n<h3>Las bienaventuranzas y las amenazas forman parte de un discurso. La primera\nparte del discurso est\u00e1 dirigido a los disc\u00edpulos (Lc 6,20). La segunda parte\nest\u00e1 dirigida a \u201c vosotros los que me escuch\u00e1is\u201d (Lc 1,27), o sea, a aquella\nmultitud inmensa de pobres y enfermos, llegada de todas partes (Lc 6,17-19). La\npalabras que Jes\u00fas dirige a esta muchedumbre son exigentes y dif\u00edciles: \u201camad a\nvuestros enemigos\u201d (Lc 6,27), \u201cbendecid a aqu\u00e9llos que os maldicen\u201d (Lc 6,28),\n\u201ca quien te hiera en la mejilla ofr\u00e9cele la otra\u201d Lc6,29) \u201ca quien te quite el\nmanto, no le impidas tomar la t\u00fanica\u201d (Lc 6,29).<\/h3>\n\n\n\n<p>Tomadas literalmente, estas palabras pueden favorecer a los ricos, porque\nlo peor es siempre para el pobre Y estas palabras parecen decir lo contrario\ndel mensaje de las bienaventuranzas y de las amenazas que Jes\u00fas hab\u00eda\ncomunicado antes a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no pueden tomarse literalmente, ni siquiera lo ha hecho Jes\u00fas: Cuando\nel soldado le hiere en su rostro, no ofrece su mejilla, sino que reacciona con\nfirmeza: \u201cSi he hablado mal , demu\u00e9strame en qu\u00e9; pero si no, \u00bfpor qu\u00e9 me\nhieres?\u201d (Jn 18,22-23). Entonces \u00bfc\u00f3mo entender estas palabras? Dos frases\nayudan a entender lo que estas palabras quieren ense\u00f1ar. La primera frase: \u201c<em>\u00a1Lo\nque quer\u00e1is que os hagan los hombres, hacedlo vosotros a ellos!\u201d <\/em>(Lc 6,31)\nLa segunda frase: <em>\u201c\u00a1Sed misericordiosos, como es misericordioso vuestro\nPadre!\u201d <\/em>Jes\u00fas no pretende cambiar simplemente algo, porque nada cambiar\u00eda.\n\u00c9l quiere cambiar el sistema. La novedad que Jes\u00fas quiere construir viene de la\nnueva experiencia que tiene de Dios, Padre lleno de ternura que acoge a todos.\nLas palabras de amenazas contra los ricos no pueden ser ocasi\u00f3n de venganza por\nparte de los pobres. Jes\u00fas ordena el tener una conducta contraria: \u201c\u00a1Amad a\nvuestros enemigos!\u201d El verdadero amor no puede depender de lo que recibo del\notro. El amor debe querer el bien del otro independientemente de lo que el otro\nhaga por m\u00ed. Porque as\u00ed es el amor de Dios para con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso de la monta\u00f1a, el discurso de la llanura<\/p>\n\n\n\n<h3>En el Evangelio de Lucas, Jes\u00fas desciende de la monta\u00f1a y se para en una\nllanura para hacer el discurso (Lc 6,17). Por esto algunos lo llaman el \u201cserm\u00f3n\nde la llanura\u201d. En el Evangelio de Mateo, este mismo discurso se hace sobre la\nmonta\u00f1a (Mt 5,1) y es llamado \u201cel serm\u00f3n de la monta\u00f1a\u201d. Porqu\u00e9 Mateo intenta\npresentar a Jes\u00fas como el nuevo legislador, el nuevo Mois\u00e9s. Fue sobre la\nmonta\u00f1a donde Mois\u00e9s recibi\u00f3 la ley (\u00c9x 19,3-6; 31,18; 34,1-2). Y es sobre la\nmonta\u00f1a donde recibimos la nueva ley de Jes\u00fas.<\/h3>\n\n\n\n<p>Oraci\u00f3n del Salmo 34 (33)<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cGratitud nacida de una mirada diferente\u201d<br>\nBendecir\u00e9 en todo tiempo a Yahv\u00e9, sin cesar en mi boca su alabanza; en Yahv\u00e9 se\nglor\u00eda mi ser,<br>\n\u00a1que lo oigan los humildes y se alegren! Ensalzad conmigo a Yahv\u00e9,<br>\nexaltemos juntos su nombre. Consult\u00e9 a Yahv\u00e9 y me respondi\u00f3: me libr\u00f3 de todos\nmis temores.<br>\nLos que lo miran quedar\u00e1n radiantes, no habr\u00e1 sonrojo en sus semblantes. Si\ngrita el pobre, Yahv\u00e9 lo escucha,<br>\ny lo salva de todas sus angustias. El \u00e1ngel de Yahv\u00e9 pone su tienda en torno a\nsus adeptos y los libra.<br>\nGustad y ved lo bueno que es Yahv\u00e9, dichoso el hombre que se acoge a \u00e9l.\nRespetad a Yahv\u00e9, santos suyos,<br>\nque a quienes le temen nada les falta. Los ricos empobrecen y pasan hambre,<br>\nlos que buscan a Yahv\u00e9 de ning\u00fan bien carecen. Venid, hijos, escuchadme,<br>\nos ense\u00f1ar\u00e9 el temor de Yahv\u00e9.<br>\n\u00bfA qu\u00e9 hombre no le gusta la vida, no anhela d\u00edas para gozar de bienes? Guarda\ndel mal tu lengua,<br>\ntus labios de la mentira; huye del mal y obra el bien, busca la paz y anda tras\nella.<br>\nLos ojos de Yahv\u00e9 sobre los justos, sus o\u00eddos escuchan sus gritos;<br>\nel rostro de Yahv\u00e9 hacia los bandidos, para raer de la tierra su recuerdo.<br>\nCuando gritan, Yahv\u00e9 los oye y los libra de sus angustias;<br>\nYahv\u00e9 est\u00e1 cerca de los desanimados, \u00e9l salva a los esp\u00edritus hundidos.<br>\nMuchas son las desgracias del justo, pero de todas le libra Yahv\u00e9;<br>\ncuida de todos sus huesos, ni uno solo se romper\u00e1.<br>\nDa muerte al malvado la maldad, los que odian al justo lo pagar\u00e1n. Rescata\nYahv\u00e9 la vida de sus siervos,<br>\nnada habr\u00e1n de pagar los que a \u00e9l se acogen.<\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la\nvoluntad del Padre. Haz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos\ncomunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que\nnosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en\npr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y reinas con el Padre en la unidad del\nEsp\u00edritu Santo por todos los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00a1Dichosos vosotros, los pobres! \u00a1Ay de vosotros los ricos!\u201dLa luz del Evangelio cambia la mirada Lucas 6,17.20-26 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4873\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1gB","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4873"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4873"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4873\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4874,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4873\/revisions\/4874"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4873"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4873"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4873"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}