{"id":4894,"date":"2022-02-20T00:13:52","date_gmt":"2022-02-20T06:13:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4894"},"modified":"2022-02-08T10:17:10","modified_gmt":"2022-02-08T16:17:10","slug":"lectio-dom-20-de-feb-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4894","title":{"rendered":"Lectio Dom, 20 de feb, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Imitar la misericordia del Padre del cielo Lucas 6,27-38<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en\nel mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de\nEma\u00fas. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a\ndescubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y\nmuerte. As\u00ed, la cruz, que parec\u00eda ser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para\nellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la\nEscritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y\nen los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como\nlos disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos experimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y\ntestimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo en medio de nosotros como fuente de\nfraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda,\nque nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<p>a) Clave de\nlectura:<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas nos narra (Lc 6,17-19), que descendiendo de la monta\u00f1a con los Doce,\nJes\u00fas encuentra a una gran muchedumbre que quer\u00eda escuchar su palabra y\ntocarlo, porque de \u00c9l sal\u00eda una fuerza que sanaba a todos. Jes\u00fas acoge a las\ngentes y les dirige la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto de la Liturgia de este domingo nos pone a consideraci\u00f3n una parte\ndel discurso que Jes\u00fas pronunci\u00f3 en aquella ocasi\u00f3n. En el evangelio de Lucas,\nlos destinatarios de este discurso son \u201clos disc\u00edpulos\u201c y \u201caquella gran\nmultitud de pueblo venido de toda la Judea, de Jerusal\u00e9n y del litoral de Tiro y\nde Sid\u00f3n (Lc 6,17), o sea, se trata de jud\u00edos (Judea y Jerusal\u00e9n) y de paganos\n(litoral de Tiro y de Sid\u00f3n). En el Evangelio de Mateo, este mismo discurso se\npresenta como la Nueva Ley de Dios, como la Antigua Ley, pronunciada desde lo\nalto de la Monta\u00f1a. (Mt. 5,1).<\/p>\n\n\n\n<p>b) Una\ndivisi\u00f3n del texto para ayudarnos en la lectura:<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6,27-28: Consejos generales<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6,29-30: Ejemplos concretos de c\u00f3mo practicar los consejos generales\nLucas 6, 31: Resumen central de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6,32-34: Quien quiera seguir a Jes\u00fas, debe superar la moral de los\npaganos Lucas 6,35-36: La ra\u00edz de la nueva moral: imitar la misericordia de\nDios Padre Lucas 6,36-38: Ejemplos concretos de c\u00f3mo imitar a Dios Padre<\/p>\n\n\n\n<p>c) El texto:<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:\n\u00abAmen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a\nquienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una\nmejilla, pres\u00e9ntale la otra; al que te quite el manto, d\u00e9jalo llevarse tambi\u00e9n\nla t\u00fanica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.<br>\nTraten a los dem\u00e1s como quieran que los traten\na ustedes; porque si aman s\u00f3lo a los que los aman, \u00bfqu\u00e9 hacen de\nextraordinario? Tambi\u00e9n los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien\ns\u00f3lo a los que les hacen el bien, \u00bfqu\u00e9 tiene de extraordinario? Lo mismo hacen\nlos pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, \u00bfqu\u00e9 hacen de\nextraordinario? Tambi\u00e9n los pecadores prestan a otros pecadores, con la\nintenci\u00f3n de cobr\u00e1rselo despu\u00e9s.<br>\nUstedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan\nel bien y presten sin esperar recompensa. As\u00ed tendr\u00e1n un gran premio y ser\u00e1n\nhijos del Alt\u00edsimo, porque \u00e9l es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean\nmisericordiosos, como su Padre es misericordioso.<br>\nNo juzguen y no ser\u00e1n juzgados; no condenen y\nno ser\u00e1n condenados; perdonen y ser\u00e1n perdonados. Den y se les dar\u00e1: recibir\u00e1n\nuna medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su\nt\u00fanica. Porque con la misma medida con que midan, ser\u00e1n medidos\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2>Un momento de silencio orante<\/h2>\n\n\n\n<p><em>para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra\nvida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n\n\n\n<p><em>para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 parte\ndel texto te ha gustado m\u00e1s o ha llamado m\u00e1s tu atenci\u00f3n?<br>\n&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas dice este discurso? Observa bien las informaciones del texto y\ntrata de sacar tus conclusiones.<br>\n&#8211; Seg\u00fan tu parecer \u00bfcu\u00e1l es el centro o ra\u00edz de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas<br>\n&#8211; \u00bfC\u00f3mo cumplir hoy, en nuestra sociedad de consumo e individualista, la moral\npropuesta por Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 quiere decir \u201cser misericordioso como es\nmisericordioso el Padre del cielo?\u201d<br>\n&#8211; \u00bfHas encontrado en el texto alguna frase que te sea motivo de esperanza y de\n\u00e1nimo?<\/p>\n\n\n\n<h2>Una clave de lectura<\/h2>\n\n\n\n<p><em>para los que quisieran profundizar m\u00e1s en el tema<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El\ncontexto del discurso de Jes\u00fas:<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas presenta la ense\u00f1anza de Jes\u00fas como una revelaci\u00f3n en forma\nprogresiva. Varias veces, desde el comienzo de su evangelio hasta el cap\u00edtulo\n6,16, Lucas hace saber a sus lectores que Jes\u00fas ense\u00f1aba a la gente, pero nunca\ndice sobre el contenido de esta ense\u00f1anza (Lc 4,15.31.32.44; 5,1.3.15.17; 6,6).\nPero ahora, despu\u00e9s de haber dicho que Jes\u00fas vio a la multitud deseosa de\nescuchar la palabra de Dios, traza el primer gran discurso que se inicia con las\nexclamaciones \u201c\u00a1Bienaventurados vosotros, los pobres!\u201d (Lc 6,20), pero \u201c\u00a1Ay de\nvosotros los ricos!\u201d (Lc 6,24).<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos llaman a este discurso el \u201cSerm\u00f3n de la Llanura\u201d, porque seg\u00fan\nLucas, Jes\u00fas desciende de la monta\u00f1a y se qued\u00f3 en un rellano, donde dijo el\ndiscurso (Lc 6,17). En el evangelio de Mateo, este mismo discurso se dice desde\nla monta\u00f1a (Mt 5,1) y es llamado \u201cEl Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a\u201d. En Mateo, se dan en\nel serm\u00f3n nueve bienaventuranzas, que trazan un programa de vida para la\ncomunidad cristiana de origen judaica. En Lucas, el serm\u00f3n es m\u00e1s breve y\nradical. El serm\u00f3n enuncia cuatro bienaventuranzas y cuatro maldiciones,\ndirigidas a la comunidad helen\u00edstica, constituida por ricos y pobres. Los\nvers\u00edculos del Evangelio de este domingo s\u00e9ptimo del Tiempo Ordinario contienen\nel n\u00facleo central de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas de c\u00f3mo deben comportarse los que\nquieren ser sus disc\u00edpulos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Comentario\ndel texto:<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6,27\u00aa: <em>Jes\u00fas habla para todos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Desde el principio del discurso hasta ahora, Jes\u00fas hab\u00eda hablado para sus\n\u201cdisc\u00edpulos\u201d (Lc 6,20). Aqu\u00ed, en el texto de Lucas 6,27\u00aa, su auditorio aumenta\ny \u00c9l se dirige a \u201cvosotros que quer\u00e9is escuchar\u201d, o sea, a los disc\u00edpulos, a\naquella gran multitud de pobres y enfermos, llegados de todas partes (Lc\n6,17-19) y \u00a1a nosotros, vosotros y yo, que en este momento \u201cescuchamos\u201d la\npalabra de Jes\u00fas!<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6,27b-28: <em>Consejos generales que delinean la nueva ense\u00f1anza<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras que Jes\u00fas dirige a aquella muchedumbre pobre y necesitada son\nexigencias dif\u00edciles: \u201cAmar a los enemigos, hacer el bien a los que os odian,\nbendecir a los que os maldicen, rezar por los que os calumnian\u201d. Estos consejos\nde Jes\u00fas superan en mucho las exigencias que, en aquella \u00e9poca, la gente\naprend\u00eda desde la infancia de los escribas y fariseos en las reuniones\nsemanales que se realizaban en la sinagoga, esto es, \u201camar al pr\u00f3jimo y odiar\nal enemigo\u201d (Mt 5,43). La nueva exigencia de Jes\u00fas supera esta moral\ndeterminada y tan frecuente, incluso hoy, y revela un aspecto de \u201cjusticia\nmayor\u201d que Jes\u00fas exige de aqu\u00e9llos que quieren seguirlo (Mt 5,20).<\/p>\n\n\n\n<h4>Lucas 6, 29-30: Ejemplos concretos de\nc\u00f3mo practicar la nueva ense\u00f1anza de Jes\u00fas<\/h4>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas pide que se ofrezca la mejilla a quien te hiera en la otra, y pide\nque no se reclame cuando alguien me quita lo que es m\u00edo. \u00bfC\u00f3mo entender estas\npalabras? Entonces,<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfdebe el pobre resignarse cuando el rico le golpea, le roba y le enga\u00f1a? Si\ntom\u00e1semos estas palabras literalmente, estos consejos favorecer\u00edan a los ricos.\nPero ni siquiera Jes\u00fas las observ\u00f3 literalmente. Cuando el soldado le golpe\u00f3 en\nel rostro, no puso la otra mejilla, sino que reaccion\u00f3 con firmeza. \u201cSi he\nhablado mal, demu\u00e9strame en qu\u00e9; pero si no, \u00bfpor qu\u00e9 me pegas? (Jn 18,22-23).\nEsta pr\u00e1ctica de Jes\u00fas nos amonesta a no tomar literalmente estas sus palabras.\nAdem\u00e1s, las palabras que siguen en el mismo discurso, nos ayudan a entender lo\nque Jes\u00fas quiere ense\u00f1ar (Lc 6,31).<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6,31: <em>Resumen central de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas pronuncia esta frase revolucionaria: \u201cLo que quer\u00e1is que os hagan los\nhombres, hacedlo vosotros a ellos\u201d. El mejor comentario de esta ense\u00f1anza son\nalgunas frases recogidas de algunas religiones: el islamismo: \u201cNinguno puede\nser creyente hasta que no ame a su hermano como a s\u00ed mismo\u201d. El budismo: \u201cDe\ncinco modos un jefe debe tratar a sus amigos y dependientes: con generosidad, cortes\u00eda,\nindulgencia, d\u00e1ndoles los que esperan recibir y siendo fieles a su palabra\u201d. El\nta\u00edismo: \u201cConsidera el buen \u00e9xito de tu vecino, como tuyo propio, y su mal como\nsi fuese el tuyo\u201d. El hindu\u00edsmo: No hagas a los otros lo que a ti te producir\u00eda\ndolor si te lo hiciesen\u201d. En su ense\u00f1anza, Jes\u00fas, muchas veces, verbaliza el\ndeseo m\u00e1s profundo y universal del coraz\u00f3n humano, el deseo de fraternidad,\nnacida de la voluntad de querer bien a los otros en total gratuidad, sin\npretender obtener beneficios, m\u00e9ritos o recompensas. Es en la fraternidad\nsincera, bien vivida, donde se revela el rostro de Dios.<\/p>\n\n\n\n<h4>Lucas 6, 32-34. Quien quiera seguir a\nJes\u00fas debe superar la moral de los paganos<\/h4>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pensar de aqu\u00e9llos que s\u00f3lo aman a los que los aman? \u00bfY de los que\nhacen el bien solamente a los que les hacen el bien? \u00bfPrestar solamente a\naqu\u00e9llos que sabemos ciertamente que nos lo restituir\u00e1n? O sea, en todas las\nsociedades, sean cuales sean, las personas de una misma familia tratan de\nayudarse mutuamente. Jes\u00fas afirma que esta pr\u00e1ctica es universal: \u201cTambi\u00e9n los\npecadores obran as\u00ed\u201d. Pero esta pr\u00e1ctica universal no basta para los que\nquieren ser seguidores de Jes\u00fas. Jes\u00fas es muy claro sobre este punto. \u00a1No\nbasta! Es necesario dar un paso adelante. \u00bfCu\u00e1l es este paso? La respuesta se\nhalla en lo que sigue.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6, 35-36: <em>La ra\u00edz de la nueva moral: imitar la misericordia de\nDios Padre<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mediante su predicaci\u00f3n, Jes\u00fas trata de cambiar y convertir a las personas.\nEl cambio que \u00c9l desea, no se limita a una simple inversi\u00f3n de la situaci\u00f3n, de\nmodo que aqu\u00e9llos que est\u00e1n abajo sean puestos arriba y los de arriba abajo.\nPorque de este modo nada cambiar\u00eda y el sistema seguir\u00eda funcionando de la\nmisma forma inalterable. Jes\u00fas quiere cambiar el modo de vida. Quiere que sus\nseguidores tengan una forma de comportarse contraria: \u201c\u00a1Amad a vuestros\nenemigos!\u201d. La Novedad que quiere construir viene de la nueva experiencia de\nDios, Padre de amor. El amor de Dios por nosotros es totalmente gratuito. No\ndepende de lo que nosotros hagamos. De aqu\u00ed que el verdadero amor quiere el\nbien del otro independientemente de que \u00e9l o ella han hecho por m\u00ed. As\u00ed\nimitamos la misericordia de Dios Padre y seremos \u201chijos del Alt\u00edsimo, que es\nbueno con los ingratos y con los malvados\u201d. Seremos \u201cmisericordiosos como vuestro\nPadre es misericordioso\u201d. Estas \u00faltimas palabras de Jes\u00fas evocan la experiencia\nde la misericordia de Dios que Mois\u00e9s tuvo en el Monte Sina\u00ed: \u201c\u00a1El Se\u00f1or, el\nSe\u00f1or! Dios misericordioso y piadoso, lento a la ira y rico de gracia y\nfidelidad\u201d (Ex 34,6).<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 6,36-38: <em>Ejemplos concretos de c\u00f3mo imitar a Dios Padre<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1No juzgar, no condenar, perdonar, dar sin medida! Estos son los consejos\nde Jes\u00fas para aqu\u00e9llos que aquel d\u00eda lo escuchaban. Estos ejemplos convierten\nexpl\u00edcitas y concretas las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas en el vers\u00edculo precedente sobre\nel amor misericordioso a los enemigos y sobre el comportamiento como hijos del\nAlt\u00edsimo. Es la misericordia que se manifiesta en las palabras del Buen\nSamaritano, del Hijo pr\u00f3digo y que se revela en la vida de Jes\u00fas: \u201c\u00a1Quien me\nve, ve al Padre!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; M\u00e1s\ninformaciones para poder entender mejor el texto:<\/p>\n\n\n\n<p>a) Bendecir\na los que nos maldicen:<\/p>\n\n\n\n<p>Las dos afirmaciones del mismo discurso: \u201c\u00a1Dichosos vosotros los pobres!\u201d\n(Lc 6,20) y \u201c\u00a1Ay de vosotros los ricos!\u201d (Lc 6,24) obligan a los oyentes a\nescoger, a hacer opciones a favor de los pobres. En el Antiguo Testamento, Dios\ncoloca a la gente delante de posibilidades de escoger entre la bendici\u00f3n y la\nmaldici\u00f3n. A la gente se le concede la posibilidad de poder escoger: \u201cYo te he puesto\ndelante la vida y la muerte; la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n; escoge, pues, la\nvida, para que vivas t\u00fa y tu descendencia (Dt 30,19). No es Dios quien condena.\nEs el mismo pueblo el que escoger\u00e1 la vida o la muerte, seg\u00fan su conducta\ndelante de Dios y de los dem\u00e1s. Estos momentos de elecci\u00f3n son momentos de la\nvisita de Dios a su pueblo (Gen 21,1; 50,24-25; Ex 3,16; 32,34; Ger 29,10; Sal\n59,6; Sal 65,10; Sal 80,15; Sal 106,4). Lucas es el \u00fanico evangelista que se\nsirve de esta imagen de la visita de Dios (Lc 1,68.78; 7,16; 19,44; Act 15,16).\nPara Lucas, Jes\u00fas es la visita de Dios que pone al pueblo de frente a escoger o\nla bendici\u00f3n o la maldici\u00f3n: \u201c\u00a1Dichosos vosotros, los pobres!\u201d y \u201c\u00a1Ay de\nvosotros, los ricos!\u201d Pero el pueblo no reconoce la visita de Dios (Lc 19,44).\nY hoy en nuestro mundo, cuya mayor producci\u00f3n es la pobreza de tantos, \u00bfsomos\ncapaces de reconocer la visita de Dios?<\/p>\n\n\n\n<p>b) Los\ndestinatarios del discurso de Jes\u00fas:<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas comienza su discurso usando la segunda persona del plural: \u201c\u00a1Bienaventurados vosotros, los pobres!\u201d \u2013 \u201c\u00a1Ay de vosotros los ricos!\u201d Pero delante de Jes\u00fas, en aquella extensa llanura, no hab\u00eda ricos. S\u00f3lo hab\u00eda gente pobre y enferma, venida de todas partes (Lc 6,17-19). Pero el texto dice: \u201c\u00a1Ay de vosotros, los ricos!\u201d, Lucas, cuando transmite las palabras de Jes\u00fas estaba pensando tambi\u00e9n en las comunidades helen\u00edsticas de Grecia y Asia menor de los a\u00f1os 80, cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de Jes\u00fas. En ellas exist\u00eda discriminaci\u00f3n de los pobres por parte de los ricos (cf. Ap 3,15-17; Sant 2,1- 4; 5,1-6; 1Cor 11,20-21), la misma discriminaci\u00f3n t\u00edpica del Imperio Romano. Jes\u00fas critica dura y directamente a los ricos: \u201c\u00a1Vosotros, ricos, ten\u00e9is ya vuestro consolaci\u00f3n! \u00a1Ay de vosotros los que ahora est\u00e1is saciados, porque tendr\u00e9is hambre! \u00a1 Ay los que ahora re\u00eds, porque ser\u00e9is afligidos y llorar\u00e9is!\u201d. Esto indica que para Jes\u00fas la pobreza no es una fatalidad, sino el fruto de un enriquecimiento injusto de los otros. D\u00edgase lo mismo para la frase: \u201c\u00a1Ay, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros. Lo mismo hac\u00edan vuestros padres con los falsos profetas!\u201d Esta cuarta amenaza se refiere a los jud\u00edos, o sea, a los hijos de aqu\u00e9llos que en el pasado elogiaban a los falsos profetas. Citando estas palabras de Jes\u00fas, Lucas piensa en los jud\u00edos convertidos de su tiempo que se serv\u00edan de su prestigio y de su autoridad para criticar la apertura hacia los paganos.<\/p>\n\n\n\n<h2>Salmo 34 (33)<\/h2>\n\n\n\n<p>\u201cGratitud que nace de una mirada distinta\u201d<br> Bendecir\u00e9 en todo tiempo a Yahv\u00e9, sin cesar en mi boca su alabanza; en Yahv\u00e9 se glor\u00eda mi ser,<br> \u00a1que lo oigan los humildes y se alegren! Ensalzad conmigo a Yahv\u00e9,<br> exaltemos juntos su nombre. Consult\u00e9 a Yahv\u00e9 y me respondi\u00f3: me libr\u00f3 de todos mis temores.<br> Los que lo miran quedar\u00e1n radiantes, no habr\u00e1 sonrojo en sus semblantes. Si grita el pobre, Yahv\u00e9 lo escucha, y lo salva de todas sus angustias. El \u00e1ngel de Yahv\u00e9 pone su tienda en torno a sus adeptos y los libra.<br> Gustad y ved lo bueno que es Yahv\u00e9, dichoso el hombre que se acoge a \u00e9l. Respetad a Yahv\u00e9, santos suyos, que a quienes le temen nada les falta. Los ricos empobrecen y pasan hambre, los que buscan a Yahv\u00e9 de ning\u00fan bien carecen. Venid, hijos, escuchadme,<br> os ense\u00f1ar\u00e9 el temor de Yahv\u00e9.<br> \u00bfA qu\u00e9 hombre no le gusta la vida, no anhela d\u00edas para gozar de bienes? Guarda del mal tu lengua, tus labios de la mentira; huye del mal y obra el bien, busca la paz y anda tras ella.<br> Los ojos de Yahv\u00e9 sobre los justos, sus o\u00eddos escuchan sus gritos; el rostro de Yahv\u00e9 hacia los bandidos, para raer de la tierra su recuerdo.<br>Cuando gritan, Yahv\u00e9 los oye y los libra de sus angustias; Yahv\u00e9 est\u00e1 cerca de los desanimados, \u00e9l salva a los esp\u00edritus hundidos.<br>Muchas son las desgracias del justo, pero de todas le libra Yahv\u00e9; cuida de todos sus huesos, ni uno solo se romper\u00e1.<br>Da muerte al malvado la maldad, los que odian al justo lo pagar\u00e1n. Rescata Yahv\u00e9 la vida de sus siervos, nada habr\u00e1n de pagar los que a \u00e9l se acogen.<\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la\nvoluntad del Padre. Haz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos\ncomunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que\nnosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en\npr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y reinas con el Padre en la unidad del\nEsp\u00edritu Santo por todos los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imitar la misericordia del Padre del cielo Lucas 6,27-38 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4894\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1gW","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4894"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4894"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4894\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4895,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4894\/revisions\/4895"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4894"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4894"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4894"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}