{"id":4954,"date":"2021-02-18T16:33:25","date_gmt":"2021-02-18T22:33:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4954"},"modified":"2022-03-28T15:46:39","modified_gmt":"2022-03-28T21:46:39","slug":"mateo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4954","title":{"rendered":"Mateo"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"arriba\"><\/a>.<br \/><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Mateo<\/em><\/strong><br \/><br \/><strong><a href=\"#Mt1\">1\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt2\">2\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt3\">3\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt4\">4\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt5\">5\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt6\">6\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt7\">7\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt8\">8\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt9\">9\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt10\">10\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt11\">11\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt12\">12\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt13\">13\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt14\">14\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt15\">15\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt16\">16\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt17\">17\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt18\">18\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt19\">19\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt20\">20\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt21\">21\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt22\">22\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt23\">23\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt24\">24\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt25\">25\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt26\">26\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt27\">27\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/a><a href=\"#Mt28\">28<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><a><strong id=\"Mt1\"><em>Mateo 1<br \/><\/em><\/strong><\/a>1 Libro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham:<br \/>2 Abraham engendr\u00f3 a Isaac, Isaac engendr\u00f3 a Jacob, Jacob engendr\u00f3 a Jud\u00e1 y a sus hermanos,<br \/>3 Jud\u00e1 engendr\u00f3, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendr\u00f3 a Esrom, Esrom engendr\u00f3 a Aram,<br \/>4 Aram engendr\u00f3 a Aminadab, Aminadab engendr\u00f3 a Naass\u00f3n, Naass\u00f3n engendr\u00f3 a Salm\u00f3n,<br \/>5 Salm\u00f3n engendr\u00f3, de Rajab, a Booz, Booz engendr\u00f3, de Rut, a Obed, Obed engendr\u00f3 a Jes\u00e9,<br \/>6 Jes\u00e9 engendr\u00f3 al rey David. David engendr\u00f3, de la que fue mujer de Ur\u00edas, a Salom\u00f3n,<br \/>7 Salom\u00f3n engendr\u00f3 a Roboam, Roboam engendr\u00f3 a Abi\u00e1, Abi\u00e1 engendr\u00f3 a Asaf,<br \/>8 Asaf engendr\u00f3 a Josafat, Josafat engendr\u00f3 a Joram, Joram engendr\u00f3 a Oz\u00edas,<br \/>9 Oz\u00edas engendr\u00f3 a Joatam, Joatam engendr\u00f3 a Acaz, Acaz engendr\u00f3 a Ezequ\u00edas,<br \/>10 Ezequ\u00edas engendr\u00f3 a Manas\u00e9s, Manas\u00e9s engendr\u00f3 a Am\u00f3n, Am\u00f3n engendr\u00f3 a Jos\u00edas,<br \/>11 Jos\u00edas engendr\u00f3 a Jecon\u00edas y a sus hermanos, cuando la deportaci\u00f3n a Babilonia.<br \/>12 Despu\u00e9s de la deportaci\u00f3n a Babilonia, Jecon\u00edas engendr\u00f3 a Salatiel, Salatiel engendr\u00f3 a Zorobabel,<br \/>13 Zorobabel engendr\u00f3 a Abiud, Abiud engendr\u00f3 a Eliakim, Eliakim engendr\u00f3 a Azor,<br \/>14 Azor engendr\u00f3 a Sadoq, Sadoq engendr\u00f3 a Aquim, Aquim engendr\u00f3 a Eliud,<br \/>15 Eliud engendr\u00f3 a Eleazar, Eleazar engendr\u00f3 a Matt\u00e1n, Matt\u00e1n engendr\u00f3 a Jacob,<br \/>16 y Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo.<br \/>17 As\u00ed que el total de las generaciones son: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta la deportaci\u00f3n a Babilonia, catorce generaciones; desde la deportaci\u00f3n a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.<br \/>18 La generaci\u00f3n de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, Mar\u00eda, estaba desposada con Jos\u00e9 y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontr\u00f3 encinta por obra del Esp\u00edritu Santo.<br \/>19 Su marido Jos\u00e9, como era justo y no quer\u00eda ponerla en evidencia, resolvi\u00f3 repudiarla en secreto.<br \/>20 As\u00ed lo ten\u00eda planeado, cuando el \u00c1ngel del Se\u00f1or se le apareci\u00f3 en sue\u00f1os y le dijo: \u00abJos\u00e9, hijo de David, no temas tomar contigo a Mar\u00eda tu mujer porque lo engendrado en ella es del Esp\u00edritu Santo.<br \/>21 Dar\u00e1 a luz un hijo, y t\u00fa le pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas, porque \u00e9l salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados.\u00bb<br \/>22 Todo esto sucedi\u00f3 para que se cumpliese el or\u00e1culo del Se\u00f1or por medio del profeta:<br \/>23 Ved que la virgen concebir\u00e1 y dar\u00e1 a luz un hijo, y le pondr\u00e1n por nombre Emmanuel, que traducido significa: \u00abDios con nosotros.\u00bb<br \/>24 Despertado Jos\u00e9 del sue\u00f1o, hizo como el \u00c1ngel del Se\u00f1or le hab\u00eda mandado, y tom\u00f3 consigo a su mujer.<br \/>25 Y no la conoc\u00eda hasta que ella dio a luz un hijo, y le puso por nombre Jes\u00fas.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt2\"><em>Mateo 2<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Nacido Jes\u00fas en Bel\u00e9n de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que ven\u00edan del Oriente se presentaron en Jerusal\u00e9n,<br \/>2 diciendo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el Rey de los jud\u00edos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.\u00bb<br \/>3 En oy\u00e9ndolo, el rey Herodes se sobresalt\u00f3 y con \u00e9l toda Jerusal\u00e9n.<br \/>4 Convoc\u00f3 a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde hab\u00eda de nacer el Cristo.<br \/>5 Ellos le dijeron: \u00abEn Bel\u00e9n de Judea, porque as\u00ed est\u00e1 escrito por medio del profeta:<br \/>6 Y t\u00fa, Bel\u00e9n, tierra de Jud\u00e1, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Jud\u00e1; porque de ti saldr\u00e1 un caudillo que apacentar\u00e1 a mi pueblo Israel.\u00bb<br \/>7 Entonces Herodes llam\u00f3 aparte a los magos y por sus datos precis\u00f3 el tiempo de la aparici\u00f3n de la estrella.<br \/>8 Despu\u00e9s, envi\u00e1ndolos a Bel\u00e9n, les dijo: \u00abId e indagad cuidadosamente sobre ese ni\u00f1o; y cuando le encontr\u00e9is, comunic\u00e1dmelo, para ir tambi\u00e9n yo a adorarle.\u00bb<br \/>9 Ellos, despu\u00e9s de o\u00edr al rey, se pusieron en camino, y he aqu\u00ed que la estrella que hab\u00edan visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que lleg\u00f3 y se detuvo encima del lugar donde estaba el ni\u00f1o.<br \/>10 Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegr\u00eda.<br \/>11 Entraron en la casa; vieron al ni\u00f1o con Mar\u00eda su madre y, postr\u00e1ndose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra.<br \/>12 Y, avisados en sue\u00f1os que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su pa\u00eds por otro camino.<br \/>13 Despu\u00e9s que ellos se retiraron, el \u00c1ngel del Se\u00f1or se apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Jos\u00e9 y le dijo: \u00abLev\u00e1ntate, toma contigo al ni\u00f1o y a su madre y huye a Egipto; y estate all\u00ed hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al ni\u00f1o para matarle.\u00bb<br \/>14 El se levant\u00f3, tom\u00f3 de noche al ni\u00f1o y a su madre, y se retir\u00f3 a Egipto;<br \/>15 y estuvo all\u00ed hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el or\u00e1culo del Se\u00f1or por medio del profeta: De Egipto llam\u00e9 a mi hijo.<br \/>16 Entonces Herodes, al ver que hab\u00eda sido burlado por los magos, se enfureci\u00f3 terriblemente y envi\u00f3 a matar a todos los ni\u00f1os de Bel\u00e9n y de toda su comarca, de dos a\u00f1os para abajo, seg\u00fan el tiempo que hab\u00eda precisado<br \/>por los magos.<br \/>17 Entonces se cumpli\u00f3 el or\u00e1culo del profeta Jerem\u00edas:<br \/>18 Un clamor se ha o\u00eddo en Ram\u00e1, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen.<br \/>19 Muerto Herodes, el \u00c1ngel del Se\u00f1or se apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Jos\u00e9 en Egipto y le dijo:<br \/>20 \u00abLev\u00e1ntate, toma contigo al ni\u00f1o y a su madre, y ponte en camino de la tierra de Israel; pues ya han muerto los que buscaban la vida del ni\u00f1o.\u00bb<br \/>21 El se levant\u00f3, tom\u00f3 consigo al ni\u00f1o y a su madre, y entr\u00f3 en tierra de Israel.<br \/>22 Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir all\u00ed; y avisado en sue\u00f1os, se retir\u00f3 a la regi\u00f3n de Galilea,<br \/>23 y fue a vivir en una ciudad llamada Nazaret; para que se cumpliese el or\u00e1culo de los profetas: Ser\u00e1 llamado Nazoreo.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt3\"><em>Mateo 3<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Por aquellos d\u00edas aparece Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea:<br \/>2 \u00abConvert\u00edos porque ha llegado el Reino de los Cielos.\u00bb<br \/>3 Este es aqu\u00e9l de quien habla el profeta Isa\u00edas cuando dice: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Se\u00f1or, enderezad sus sendas.<br \/>4 Ten\u00eda Juan su vestido hecho de pelos de camello, con un cintur\u00f3n de cuero a sus lomos, y su comida eran langostas y miel silvestre.<br \/>5 Acud\u00eda entonces a \u00e9l Jerusal\u00e9n, toda Judea y toda la regi\u00f3n del Jord\u00e1n,<br \/>6 y eran bautizados por \u00e9l en el r\u00edo Jord\u00e1n, confesando sus pecados.<br \/>7 Pero viendo \u00e9l venir muchos fariseos y saduceos al bautismo, les dijo: \u00abRaza de v\u00edboras, \u00bfqui\u00e9n os ha ense\u00f1ado a huir de la ira inminente?<br \/>8 Dad, pues, fruto digno de conversi\u00f3n,<br \/>9 y no cre\u00e1is que basta con decir en vuestro interior: \u201cTenemos por padre a Abraham\u201d; porque os digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham.<br \/>10 Ya est\u00e1 el hacha puesta a la ra\u00edz de los \u00e1rboles; y todo \u00e1rbol que no d\u00e9 buen fruto ser\u00e1 cortado y arrojado al fuego.<br \/>11 Yo os bautizo en agua para conversi\u00f3n; pero aquel que viene detr\u00e1s de m\u00ed es m\u00e1s fuerte que yo, y no soy digno de llevarle las sandalias. El os bautizar\u00e1 en Esp\u00edritu Santo y fuego.<br \/>12 En su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recoger\u00e1 su trigo en el granero, pero la paja la quemar\u00e1 con fuego que no se apaga.\u00bb<br \/>13 Entonces aparece Jes\u00fas, que viene de Galilea al Jord\u00e1n donde Juan, para ser bautizado por \u00e9l.<br \/>14 Pero Juan trataba de imped\u00edrselo diciendo: \u00abSoy yo el que necesita ser bautizado por ti, \u00bfy t\u00fa vienes a m\u00ed?\u00bb<br \/>15 Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abD\u00e9jame ahora, pues conviene que as\u00ed cumplamos toda justicia.\u00bb Entonces le dej\u00f3.<br \/>16 Bautizado Jes\u00fas, sali\u00f3 luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Esp\u00edritu de Dios que bajaba en forma de paloma y ven\u00eda sobre \u00e9l.<br \/>17 Y una voz que sal\u00eda de los cielos dec\u00eda: \u00abEste es mi Hijo amado, en quien me complazco.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt4\"><em>Mateo 4<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Entonces Jes\u00fas fue llevado por el Esp\u00edritu al desierto para ser tentado por el diablo.<br \/>2 Y despu\u00e9s de hacer un ayuno de cuarenta d\u00edas y cuarenta noches, al fin sinti\u00f3 hambre.<br \/>3 Y acerc\u00e1ndose el tentador, le dijo: \u00abSi eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.\u00bb<br \/>4 Mas \u00e9l respondi\u00f3: \u00abEst\u00e1 escrito: No s\u00f3lo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.\u00bb<br \/>5 Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el alero del Templo,<br \/>6 y le dice: \u00abSi eres Hijo de Dios, t\u00edrate abajo, porque est\u00e1 escrito: A sus \u00e1ngeles te encomendar\u00e1, y en sus manos te llevar\u00e1n, para que no tropiece tu pie en piedra alguna.\u00bb<br \/>7 Jes\u00fas le dijo: \u00abTambi\u00e9n est\u00e1 escrito: No tentar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios.\u00bb<br \/>8 Todav\u00eda le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria,<br \/>9 y le dice: \u00abTodo esto te dar\u00e9 si postr\u00e1ndote me adoras.\u00bb<br \/>10 D\u00edcele entonces Jes\u00fas: \u00abAp\u00e1rtate, Satan\u00e1s, porque est\u00e1 escrito: Al Se\u00f1or tu Dios adorar\u00e1s, y s\u00f3lo a \u00e9l dar\u00e1s culto.\u00bb<br \/>11 Entonces el diablo le deja. Y he aqu\u00ed que se acercaron unos \u00e1ngeles y le serv\u00edan.<br \/>12 Cuando oy\u00f3 que Juan hab\u00eda sido entregado, se retir\u00f3 a Galilea.<br \/>13 Y dejando Nazar\u00e1, vino a residir en Cafarna\u00fam junto al mar, en el t\u00e9rmino de Zabul\u00f3n y Neftal\u00ed;<br \/>14 para que se cumpliera el or\u00e1culo del profeta Isa\u00edas:<br \/>15 \u00a1Tierra de Zabul\u00f3n, tierra de Neftal\u00ed, camino del mar, allende el Jord\u00e1n, Galilea de los gentiles!<br \/>16 El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en paraje de sombras de muerte una luz les ha amanecido.<br \/>17 Desde entonces comenz\u00f3 Jes\u00fas a predicar y decir: \u00abConvert\u00edos, porque el Reino de los Cielos ha llegado.\u00bb<br \/>18 Caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Sim\u00f3n, llamado Pedro, y su hermano Andr\u00e9s, echando la red en el mar, pues eran pescadores,<br \/>19 y les dice: \u00abVenid conmigo, y os har\u00e9 pescadores de hombres.\u00bb<br \/>20 Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron.<br \/>21 Caminando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llam\u00f3.<br \/>22 Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, le siguieron.<br \/>23 Recorr\u00eda Jes\u00fas toda Galilea, ense\u00f1ando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.<br \/>24 Su fama lleg\u00f3 a toda Siria; y le trajeron todos los que se encontraban mal con enfermedades y sufrimientos diversos, endemoniados, lun\u00e1ticos y paral\u00edticos, y los cur\u00f3.<br \/>25 Y le sigui\u00f3 una gran muchedumbre de Galilea, Dec\u00e1polis, Jerusal\u00e9n y Judea, y del otro lado del Jord\u00e1n.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt5\"><em>Mateo 5<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Viendo la muchedumbre, subi\u00f3 al monte, se sent\u00f3, y sus disc\u00edpulos se le acercaron.<br \/>2 Y tomando la palabra, les ense\u00f1aba diciendo:<br \/>3 \u00abBienaventurados los pobres de esp\u00edritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.<br \/>4 Bienaventurados los mansos , porque ellos poseer\u00e1n en herencia la tierra.<br \/>5 Bienaventurados los que lloran, porque ellos ser\u00e1n consolados.<br \/>6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados.<br \/>7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia.<br \/>8 Bienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios.<br \/>9 Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios.<br \/>10 Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.<br \/>11 Bienaventurados ser\u00e9is cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.<br \/>12 Alegr\u00e1os y regocijaos, porque vuestra recompensa ser\u00e1 grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.<br \/>13 \u00abVosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirt\u00faa, \u00bfcon qu\u00e9 se la salar\u00e1? Ya no sirve para nada m\u00e1s que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.<br \/>14 \u00abVosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.<br \/>15 Ni tampoco se enciende una l\u00e1mpara y la ponen debajo del celem\u00edn, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que est\u00e1n en la casa.<br \/>16 Brille as\u00ed vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos.<br \/>17 \u00abNo pens\u00e9is que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.<br \/>18 S\u00ed, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasar\u00e1n antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda.<br \/>19 Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos m\u00e1s peque\u00f1os y as\u00ed lo ense\u00f1e a los hombres, ser\u00e1 el m\u00e1s peque\u00f1o en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los ense\u00f1e, \u00e9se ser\u00e1 grande en el<br \/>Reino de los Cielos.<br \/>20 \u00abPorque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entrar\u00e9is en el Reino de los Cielos.<br \/>21 \u00abHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo a los antepasados: No matar\u00e1s; y aquel que mate ser\u00e1 reo ante el tribunal.<br \/>22 Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, ser\u00e1 reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano \u201cimb\u00e9cil\u201d, ser\u00e1 reo ante el Sanedr\u00edn; y el que le llame \u201crenegado\u201d, ser\u00e1 reo de la gehenna de fuego.<br \/>23 Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti,<br \/>24 deja tu ofrenda all\u00ed, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.<br \/>25 Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con \u00e9l por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la c\u00e1rcel.<br \/>26 Yo te aseguro: no saldr\u00e1s de all\u00ed hasta que no hayas pagado el \u00faltimo c\u00e9ntimo.<br \/>27 \u00abHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo: No cometer\u00e1s adulterio.<br \/>28 Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer dese\u00e1ndola, ya cometi\u00f3 adulterio con ella en su coraz\u00f3n.<br \/>29 Si, pues, tu ojo derecho te es ocasi\u00f3n de pecado, s\u00e1catelo y arr\u00f3jalo de ti; m\u00e1s te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna.<br \/>30 Y si tu mano derecha te es ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtatela y arr\u00f3jala de ti; m\u00e1s te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna.<br \/>31 \u00abTambi\u00e9n se dijo: El que repudie a su mujer, que le d\u00e9 acta de divorcio.<br \/>32 Pues yo os digo: Todo el que repudia a su mujer, excepto el caso de fornicaci\u00f3n, la hace ser ad\u00faltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio.<br \/>33 \u00abHab\u00e9is o\u00eddo tambi\u00e9n que se dijo a los antepasados: No perjurar\u00e1s, sino que cumplir\u00e1s al Se\u00f1or tus juramentos.<br \/>34 Pues yo digo que no jur\u00e9is en modo alguno: ni por el Cielo , porque es el trono de Dios,<br \/>35 ni por la Tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusal\u00e9n , porque es la ciudad del gran rey.<br \/>36 Ni tampoco jures por tu cabeza, porque ni a uno solo de tus cabellos puedes hacerlo blanco o negro.<br \/>37 Sea vuestro lenguaje: \u201cS\u00ed, s\u00ed\u201d; \u201cno, no\u201d: que lo que pasa de aqu\u00ed viene del Maligno.<br \/>38 \u00abHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente.<br \/>39 Pues yo os digo: no resist\u00e1is al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofr\u00e9cele tambi\u00e9n la otra:<br \/>40 al que quiera pleitear contigo para quitarte la t\u00fanica d\u00e9jale tambi\u00e9n el manto;<br \/>41 y al que te obligue a andar una milla vete con \u00e9l dos.<br \/>42 A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.<br \/>43 \u00abHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo.<br \/>44 Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan,<br \/>45 para que se\u00e1is hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.<br \/>46 Porque si am\u00e1is a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 recompensa vais a tener? \u00bfNo hacen eso mismo tambi\u00e9n los publicanos?<br \/>47 Y si no salud\u00e1is m\u00e1s que a vuestros hermanos, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9is de particular? \u00bfNo hacen eso mismo tambi\u00e9n los gentiles?<br \/>48 Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt6\"><em>Mateo 6<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 \u00abCuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendr\u00e9is recompensa de vuestro Padre celestial.<br \/>2 Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga.<br \/>3 T\u00fa, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha;<br \/>4 as\u00ed tu limosna quedar\u00e1 en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<br \/>5 \u00abY cuando or\u00e9is, no se\u00e1is como los hip\u00f3critas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga.<br \/>6 T\u00fa, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, despu\u00e9s de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que est\u00e1 all\u00ed, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<br \/>7 Y al orar, no charl\u00e9is mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrer\u00eda van a ser escuchados.<br \/>8 No se\u00e1is como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesit\u00e1is antes de ped\u00edrselo.<br \/>9 \u00abVosotros, pues, orad as\u00ed: Padre nuestro que est\u00e1s en los cielos, santificado sea tu Nombre;<br \/>10 venga tu Reino; h\u00e1gase tu Voluntad as\u00ed en la tierra como en el cielo.<br \/>11 Nuestro pan cotidiano d\u00e1nosle hoy;<br \/>12 y perd\u00f3nanos nuestras deudas, as\u00ed como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores;<br \/>13 y no nos dejes caer en tentaci\u00f3n, mas l\u00edbranos del mal.<br \/>14 \u00abQue si vosotros perdon\u00e1is a los hombres sus ofensas, os perdonar\u00e1 tambi\u00e9n a vosotros vuestro Padre celestial;<br \/>15 pero si no perdon\u00e1is a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonar\u00e1 vuestras ofensas.<br \/>16 \u00abCuando ayun\u00e9is, no pong\u00e1is cara triste, como los hip\u00f3critas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga.<br \/>17 T\u00fa, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro,<br \/>18 para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que est\u00e1 all\u00ed, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<br \/>19 \u00abNo os amonton\u00e9is tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban.<br \/>20 Amontonaos m\u00e1s bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben.<br \/>21 Porque donde est\u00e9 tu tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n.<br \/>22 \u00abLa l\u00e1mpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo est\u00e1 sano, todo tu cuerpo estar\u00e1 luminoso;<br \/>23 pero si tu ojo est\u00e1 malo, todo tu cuerpo estar\u00e1 a oscuras. Y, si la luz que hay en ti es oscuridad, \u00a1qu\u00e9 oscuridad habr\u00e1!<br \/>24 Nadie puede servir a dos se\u00f1ores; porque aborrecer\u00e1 a uno y amar\u00e1 al otro; o bien se entregar\u00e1 a uno y despreciar\u00e1 al otro. No pod\u00e9is servir a Dios y al Dinero.<br \/>25 \u00abPor eso os digo: No and\u00e9is preocupados por vuestra vida, qu\u00e9 comer\u00e9is, ni por vuestro cuerpo, con qu\u00e9 os vestir\u00e9is. \u00bfNo vale m\u00e1s la vida que el alimento, y el cuerpo m\u00e1s que el vestido?<br \/>26 Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. \u00bfNo val\u00e9is vosotros m\u00e1s que ellas?<br \/>27 Por lo dem\u00e1s, \u00bfqui\u00e9n de vosotros puede, por m\u00e1s que se preocupe, a\u00f1adir un solo codo a la medida de su vida?<br \/>28 Y del vestido, \u00bfpor qu\u00e9 preocuparos? Observad los lirios del campo, c\u00f3mo crecen; no se fatigan, ni hilan.<br \/>29 Pero yo os digo que ni Salom\u00f3n, en toda su gloria, se visti\u00f3 como uno de ellos.<br \/>30 Pues si a la hierba del campo, que hoy es y ma\u00f1ana se echa al horno, Dios as\u00ed la viste, \u00bfno lo har\u00e1 mucho m\u00e1s con vosotros, hombres de poca fe?<br \/>31 No and\u00e9is, pues, preocupados diciendo: \u00bfQu\u00e9 vamos a comer?, \u00bfqu\u00e9 vamos a beber?, \u00bfcon qu\u00e9 vamos a vestirnos?<br \/>32 Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que ten\u00e9is necesidad de todo eso.<br \/>33 Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os dar\u00e1n por a\u00f1adidura.<br \/>34 As\u00ed que no os preocup\u00e9is del ma\u00f1ana: el ma\u00f1ana se preocupar\u00e1 de s\u00ed mismo. Cada d\u00eda tiene bastante con su propio mal.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt7\"><em>Mateo 7<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 \u00abNo juzgu\u00e9is, para que no se\u00e1is juzgados.<br \/>2 Porque con el juicio con que juzgu\u00e9is ser\u00e9is juzgados, y con la medida con que mid\u00e1is se os medir\u00e1.<br \/>3 \u00bfC\u00f3mo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu ojo?<br \/>4 \u00bfO c\u00f3mo vas a decir a tu hermano: \u201cDeja que te saque la brizna del ojo\u201d, teniendo la viga en el tuyo?<br \/>5 Hip\u00f3crita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces podr\u00e1s ver para sacar la brizna del ojo de tu hermano.<br \/>6 \u00abNo deis a los perros lo que es santo, ni ech\u00e9is vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y despu\u00e9s, volvi\u00e9ndose, os despedacen.<br \/>7 \u00abPedid y se os dar\u00e1; buscad y hallar\u00e9is; llamad y se os abrir\u00e1.<br \/>8 Porque todo el que pide recibe; el que busca, halla; y al llama, se le abrir\u00e1.<br \/>9 \u00bfO hay acaso alguno entre vosotros que al hijo que le pide pan le d\u00e9 una piedra;<br \/>10 o si le pide un pez, le d\u00e9 una culebra?<br \/>11 Si, pues, vosotros, siendo malos, sab\u00e9is dar cosas buenas a vuestros hijos, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos dar\u00e1 cosas buenas a los que se las pidan!<br \/>12 \u00abPor tanto, todo cuanto quer\u00e1is que os hagan los hombres, hac\u00e9dselo tambi\u00e9n vosotros a ellos; porque \u00e9sta es la Ley y los Profetas.<br \/>13 \u00abEntrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdici\u00f3n, y son muchos los que entran por ella;<br \/>14 mas \u00a1qu\u00e9 estrecha la entrada y qu\u00e9 angosto el camino que lleva a la Vida!; y poco son los que lo encuentran.<br \/>15 \u00abGuardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.<br \/>16 Por sus frutos los conocer\u00e9is. \u00bfAcaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?<br \/>17 As\u00ed, todo \u00e1rbol bueno da frutos buenos, pero el \u00e1rbol malo da frutos malos.<br \/>18 Un \u00e1rbol bueno no puede producir frutos malos, ni un \u00e1rbol malo producir frutos buenos.<br \/>19 Todo \u00e1rbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego.<br \/>20 As\u00ed que por sus frutos los reconocer\u00e9is.<br \/>21 \u00abNo todo el que me diga: \u201cSe\u00f1or, Se\u00f1or, entrar\u00e1 en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial.<br \/>22 Muchos me dir\u00e1n aquel D\u00eda: \u201cSe\u00f1or, Se\u00f1or, \u00bfno profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?\u201d<br \/>23 Y entonces les declarar\u00e9: \u201c\u00a1Jam\u00e1s os conoc\u00ed; apartaos de m\u00ed, agentes de iniquidad!\u201d<br \/>24 \u00abAs\u00ed pues, todo el que oiga estas palabras m\u00edas y las ponga en pr\u00e1ctica, ser\u00e1 como el hombre prudente que edific\u00f3 su casa sobre roca:<br \/>25 cay\u00f3 la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cay\u00f3, porque estaba cimentada sobre roca.<br \/>26 Y todo el que oiga estas palabras m\u00edas y no las ponga en pr\u00e1ctica, ser\u00e1 como el hombre insensato que edific\u00f3 su casa sobre arena:<br \/>27 cay\u00f3 la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cay\u00f3, y fue grande su ruina.\u00bb<br \/>28 Y sucedi\u00f3 que cuando acab\u00f3 Jes\u00fas estos discursos, la gente quedaba asombrada de su doctrina;<br \/>29 porque les ense\u00f1aba como quien tiene autoridad, y no como sus escribas.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt8\"><em>Mateo 8<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando baj\u00f3 del monte, fue sigui\u00e9ndole una gran muchedumbre.<br \/>2 En esto, un leproso se acerc\u00f3 y se postr\u00f3 ante \u00e9l, diciendo: \u00abSe\u00f1or, si quieres puedes limpiarme.\u00bb<br \/>3 El extendi\u00f3 la mano, le toc\u00f3 y dijo: \u00abQuiero, queda limpio.\u00bb Y al instante qued\u00f3 limpio de su lepra.<br \/>4 Y Jes\u00fas le dice: \u00abMira, no se los digas a nadie, sino vete, mu\u00e9strate al sacerdote y presenta la ofrenda que prescribi\u00f3 Mois\u00e9s, para que les sirva de testimonio.<br \/>5 Al entrar en Cafarna\u00fam, se le acerc\u00f3 un centuri\u00f3n y le rog\u00f3<br \/>6 diciendo: \u00abSe\u00f1or, mi criado yace en casa paral\u00edtico con terribles sufrimientos.\u00bb<br \/>7 D\u00edcele Jes\u00fas: \u00abYo ir\u00e9 a curarle.\u00bb<br \/>8 Replic\u00f3 el centuri\u00f3n: \u00abSe\u00f1or, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedar\u00e1 sano.<br \/>9 Porque tambi\u00e9n yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis \u00f3rdenes, y digo a \u00e9ste: \u201cVete\u201d, y va; y a otro: \u201cVen\u201d, y viene; y a mi siervo: \u201cHaz esto\u201d, y lo hace.\u00bb<br \/>10 Al o\u00edr esto Jes\u00fas qued\u00f3 admirado y dijo a los que le segu\u00edan: \u00abOs aseguro que en Israel no he encontrado en nadie una fe tan grande.<br \/>11 Y os digo que vendr\u00e1n muchos de oriente y occidente y se pondr\u00e1n a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos,<br \/>12 mientras que los hijos del Reino ser\u00e1n echados a las tinieblas de fuera; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes.\u00bb<br \/>13 Y dijo Jes\u00fas al centuri\u00f3n: \u00abAnda; que te suceda como has cre\u00eddo.\u00bb Y en aquella hora san\u00f3 el criado.<br \/>14 Al llegar Jes\u00fas a casa de Pedro, vio a la suegra de \u00e9ste en cama, con fiebre.<br \/>15 Le toc\u00f3 la mano y la fiebre la dej\u00f3; y se levant\u00f3 y se puso a servirle.<br \/>16 Al atardecer, le trajeron muchos endemoniados; \u00e9l expuls\u00f3 a los esp\u00edritus con una palabra, y cur\u00f3 a todos los enfermos,<br \/>17 para que se cumpliera el or\u00e1culo del profeta Isa\u00edas: El tom\u00f3 nuestras flaquezas y carg\u00f3 con nuestras enfermedades.<br \/>18 Vi\u00e9ndose Jes\u00fas rodeado de la muchedumbre, mand\u00f3 pasar a la otra orilla.<br \/>19 Y un escriba se acerc\u00f3 y le dijo: \u00abMaestro, te seguir\u00e9 adondequiera que vayas.\u00bb<br \/>20 D\u00edcele Jes\u00fas: \u00abLas zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.\u00bb<br \/>21 Otro de los disc\u00edpulos le dijo: \u00abSe\u00f1or, d\u00e9jame ir primero a enterrar a mi padre.\u00bb<br \/>22 D\u00edcele Jes\u00fas: \u00abS\u00edgueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.\u00bb<br \/>23 Subi\u00f3 a la barca y sus disc\u00edpulos le siguieron.<br \/>24 De pronto se levant\u00f3 en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero \u00e9l estaba dormido.<br \/>25 Acerc\u00e1ndose ellos le despertaron diciendo: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvanos, que perecemos!\u00bb<br \/>26 D\u00edceles: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ten\u00e9is miedo, hombres de poca fe?\u00bb Entonces se levant\u00f3, increp\u00f3 a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza.<br \/>27 Y aquellos hombres, maravillados, dec\u00edan: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?\u00bb<br \/>28 Al llegar a la otra orilla, a la regi\u00f3n de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que sal\u00edan de los sepulcros, y tan furiosos que nadie era capaz de pasar por aquel camino.<br \/>29 Y se pusieron a gritar: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos nosotros contigo, Hijo de Dios? \u00bfHas venido aqu\u00ed para atormentarnos antes de tiempo?\u00bb<br \/>30 Hab\u00eda all\u00ed a cierta distancia una gran piara de puercos paciendo.<br \/>31 Y le suplicaban los demonios: \u00abSi nos echas, m\u00e1ndanos a esa piara de puercos.\u00bb<br \/>32 El les dijo: \u00abId.\u00bb Saliendo ellos, se fueron a los puercos, y de pronto toda la piara se arroj\u00f3 al mar precipicio abajo, y perecieron en las aguas.<br \/>33 Los porqueros huyeron, y al llegar a la ciudad lo contaron todo y<br \/>tambi\u00e9n lo de los endemoniados.<br \/>34 Y he aqu\u00ed que toda la ciudad sali\u00f3 al encuentro de Jes\u00fas y, en vi\u00e9ndole, le rogaron que se retirase de su t\u00e9rmino.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt9\"><em>Mateo 9<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Subiendo a la barca, pas\u00f3 a la otra orilla y vino a su ciudad.<br \/>2 En esto le trajeron un paral\u00edtico postrado en una camilla. Viendo Jes\u00fas la fe de ellos, dijo al paral\u00edtico: \u00ab\u00a1 Animo!, hijo, tus pecados te son perdonados.\u00bb<br \/>3 Pero he aqu\u00ed que algunos escribas dijeron para s\u00ed: \u00abEste est\u00e1 blasfemando.\u00bb<br \/>4 Jes\u00fas, conociendo sus pensamientos, dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 pens\u00e1is mal en vuestros corazones? \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil, decir: \u201cTus pecados te son perdonados\u201d, o decir:<br \/>5 \u201cLev\u00e1ntate y anda\u201d?<br \/>6 Pues para que sep\u00e1is que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados &#8211; dice entonces al paral\u00edtico -: \u201cLev\u00e1ntate, toma tu camilla y vete a tu casa\u201d.\u00bb<br \/>7 El se levant\u00f3 y se fue a su casa.<br \/>8 Y al ver esto, la gente temi\u00f3 y glorific\u00f3 a Dios, que hab\u00eda dado tal poder a los hombres.<br \/>9 Cuando se iba de all\u00ed, al pasar vio Jes\u00fas a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: \u00abS\u00edgueme.\u00bb El se levant\u00f3 y le sigui\u00f3.<br \/>10 Y sucedi\u00f3 que estando \u00e9l a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos.<br \/>11 Al verlo los fariseos dec\u00edan a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?\u00bb<br \/>12 Mas \u00e9l, al o\u00edrlo, dijo: \u00abNo necesitan m\u00e9dico los que est\u00e1n fuertes sino los que est\u00e1n mal.<br \/>13 Id, pues, a aprender qu\u00e9 significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.\u00bb<br \/>14 Entonces se le acercan los disc\u00edpulos de Juan y le dicen: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 nosotros y los fariseos ayunamos, y tus disc\u00edpulos no ayunan?\u00bb<br \/>15 Jes\u00fas les dijo: \u00abPueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio est\u00e1 con ellos? D\u00edas vendr\u00e1n en que les ser\u00e1 arrebatado el novio; entonces ayunar\u00e1n.<br \/>16 Nadie echa un remiendo de pa\u00f1o sin tundir en un vestido viejo, porque lo a\u00f1adido tira del vestido, y se produce un desgarr\u00f3n peor.<br \/>17 Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y as\u00ed ambos se conservan.\u00bb<br \/>18 As\u00ed les estaba hablando, cuando se acerc\u00f3 un magistrado y se postr\u00f3 ante \u00e9l diciendo: \u00abMi hija acaba de morir, pero ven, imp\u00f3n tu mano sobre ella y vivir\u00e1.\u00bb<br \/>19 Jes\u00fas se levant\u00f3 y le sigui\u00f3 junto con sus disc\u00edpulos.<br \/>20 En esto, una mujer que padec\u00eda flujo de sangre desde hac\u00eda doce a\u00f1os se acerc\u00f3 por detr\u00e1s y toc\u00f3 la orla de su manto.<br \/>21 Pues se dec\u00eda para s\u00ed: \u00abCon s\u00f3lo tocar su manto, me salvar\u00e9.\u00bb<br \/>22 Jes\u00fas se volvi\u00f3, y al verla le dijo: \u00ab\u00a1Animo!, hija, tu fe te ha salvado.\u00bb Y se salv\u00f3 la mujer desde aquel momento.<br \/>23 Al llegar Jes\u00fas a casa del magistrado y ver a los flautistas y la gente alborotando,<br \/>24 dec\u00eda: \u00ab\u00a1Retiraos! La muchacha no ha muerto; est\u00e1 dormida.\u00bb Y se burlaban de \u00e9l.<br \/>25 Mas, echada fuera la gente, entr\u00f3 \u00e9l, la tom\u00f3 de la mano, y la muchacha se levant\u00f3.<br \/>26 Y la noticia del suceso se divulg\u00f3 por toda aquella comarca.<br \/>27 Cuando Jes\u00fas se iba de all\u00ed, al pasar le siguieron dos ciegos gritando: \u00ab\u00a1Ten piedad de nosotros, Hijo de David!\u00bb<br \/>28 Y al llegar a casa, se le acercaron los ciegos, y Jes\u00fas les dice: \u00ab\u00bfCre\u00e9is que puedo hacer eso?\u00bb D\u00edcenle: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or.\u00bb<br \/>29 Entonces les toc\u00f3 los ojos diciendo: \u00abH\u00e1gase en vosotros seg\u00fan vuestra fe.\u00bb<br \/>30 Y se abrieron sus ojos. Jes\u00fas les orden\u00f3 severamente: \u00ab\u00a1Mirad que nadie lo sepa!\u00bb<br \/>31 Pero ellos, en cuanto salieron, divulgaron su fama por toda aquella comarca.<br \/>32 Sal\u00edan ellos todav\u00eda, cuando le presentaron un mudo endemoniado.<br \/>33 Y expulsado el demonio, rompi\u00f3 a hablar el mudo. Y la gente, admirada, dec\u00eda: \u00abJam\u00e1s se vio cosa igual en Israel.\u00bb<br \/>34 Pero los fariseos dec\u00edan: \u00abPor el Pr\u00edncipe de los demonios expulsa a los demonios.\u00bb<br \/>35 Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y aldeas, ense\u00f1ando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando todo enfermedad y toda dolencia.<br \/>36 Y al ver a la muchedumbre, sinti\u00f3 compasi\u00f3n de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor.<br \/>37 Entonces dice a sus disc\u00edpulos: \u00abLa mies es mucha y los obreros pocos.<br \/>38 Rogad, pues, al Due\u00f1o de la mies que env\u00ede obreros a su mies.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt10\"><em>Mateo 10<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y llamando a sus doce disc\u00edpulos, les dio poder sobre los esp\u00edritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia.<br \/>2 Los nombres de los doce Ap\u00f3stoles son \u00e9stos: primero Sim\u00f3n, llamado Pedro, y su hermano Andr\u00e9s; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan;<br \/>3 Felipe y Bartolom\u00e9; Tom\u00e1s y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo;<br \/>4 Sim\u00f3n el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entreg\u00f3.<br \/>5 A estos doce envi\u00f3 Jes\u00fas, despu\u00e9s de darles estas instrucciones: \u00abNo tom\u00e9is camino de gentiles ni entr\u00e9is en ciudad de samaritanos;<br \/>6 dirig\u00edos m\u00e1s bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel.<br \/>7 Id proclamando que el Reino de los Cielos est\u00e1 cerca.<br \/>8 Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis.<br \/>9 No os procur\u00e9is oro, ni plata, ni calderilla en vuestras fajas;<br \/>10 ni alforja para el camino, ni dos t\u00fanicas, ni sandalias, ni bast\u00f3n; porque el obrero merece su sustento.<br \/>11 \u00abEn la ciudad o pueblo en que entr\u00e9is, informaos de qui\u00e9n hay en \u00e9l digno, y quedaos all\u00ed hasta que salg\u00e1is.<br \/>12 Al entrar en la casa, saludadla.<br \/>13 Si la casa es digna, llegue a ella vuestra paz; mas si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros.<br \/>14 Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras, salid de la casa o de la ciudad aquella sacudiendo el polvo de vuestros pies.<br \/>15 Yo os aseguro: el d\u00eda del Juicio habr\u00e1 menos rigor para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad.<br \/>16 \u00abMirad que yo os env\u00edo como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como las serpientes, y sencillos como las palomas.<br \/>17 Guardaos de los hombres, porque os entregar\u00e1n a los tribunales y os azotar\u00e1n en sus sinagogas;<br \/>18 y por mi causa ser\u00e9is llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles.<br \/>19 Mas cuando os entreguen, no os preocup\u00e9is de c\u00f3mo o qu\u00e9 vais a hablar. Lo que teng\u00e1is que hablar se os comunicar\u00e1 en aquel momento.<br \/>20 Porque no ser\u00e9is vosotros los que hablar\u00e9is, sino el Esp\u00edritu de vuestro Padre el que hablar\u00e1 en vosotros.<br \/>21 \u00abEntregar\u00e1 a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantar\u00e1n hijos contra padres y los matar\u00e1n.<br \/>22 Y ser\u00e9is odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, \u00e9se se salvar\u00e1.<br \/>23 \u00abCuando os persigan en una ciudad huid a otra, y si tambi\u00e9n en \u00e9sta os persiguen, marchaos a otra. Yo os aseguro: no acabar\u00e9is de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre.<br \/>24 \u00abNo est\u00e1 el disc\u00edpulo por encima del maestro, ni el siervo por encima de su amo.<br \/>25 Ya le basta al disc\u00edpulo ser como su maestro, y al siervo como su amo. Si al due\u00f1o de la casa le han llamado Beelzebul, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s a sus dom\u00e9sticos!<br \/>26 \u00abNo les teng\u00e1is miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse.<br \/>27 Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que o\u00eds al o\u00eddo, proclamadlo desde los terrados.<br \/>28 \u00abY no tem\u00e1is a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed m\u00e1s bien a Aquel que puede llevar a la perdici\u00f3n alma y cuerpo en la gehenna.<br \/>29 \u00bfNo se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caer\u00e1 en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre.<br \/>30 En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza est\u00e1n todos contados.<br \/>31 No tem\u00e1is, pues; vosotros val\u00e9is m\u00e1s que muchos pajarillos.<br \/>32 \u00abPor todo aquel que se declare por m\u00ed ante los hombres, yo tambi\u00e9n me declarar\u00e9 por \u00e9l ante mi Padre que est\u00e1 en los cielos;<br \/>33 pero a quien me niegue ante los hombres, le negar\u00e9 yo tambi\u00e9n ante mi Padre que est\u00e1 en los cielos.<br \/>34 \u00abNo pens\u00e9is que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada.<br \/>35 S\u00ed, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra;<br \/>36 y enemigos de cada cual ser\u00e1n los que conviven con \u00e9l.<br \/>37 \u00abEl que ama a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; el que ama a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed.<br \/>38 El que no toma su cruz y me sigue detr\u00e1s no es digno de m\u00ed.<br \/>39 El que encuentre su vida, la perder\u00e1; y el que pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1.<br \/>40 \u00abQuien a vosotros recibe, a m\u00ed me recibe, y quien me recibe a m\u00ed, recibe a Aquel que me ha enviado.<br \/>41 \u00abQuien reciba a un profeta por ser profeta, recompensa de profeta recibir\u00e1, y quien reciba a un justo por ser justo, recompensa de justo recibir\u00e1.<br \/>42 \u00abY todo aquel que d\u00e9 de beber tan s\u00f3lo un vaso de agua fresca a uno de estos peque\u00f1os, por ser disc\u00edpulo, os aseguro que no perder\u00e1 su recompensa.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt11\"><em>Mateo 11<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y sucedi\u00f3 que, cuando acab\u00f3 Jes\u00fas de dar instrucciones a sus doce disc\u00edpulos, parti\u00f3 de all\u00ed para ense\u00f1ar y predicar en sus ciudades.<br \/>2 Juan, que en la c\u00e1rcel hab\u00eda o\u00eddo hablar de las obras de Cristo, envi\u00f3 a sus disc\u00edpulos a decirle:<br \/>3 \u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir, o debemos esperar a otro?\u00bb<br \/>4 Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abId y contad a Juan lo que o\u00eds y veis:<br \/>5 los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva;<br \/>6 \u00a1y dichoso aquel que no halle esc\u00e1ndalo en m\u00ed!\u00bb<br \/>7 Cuando \u00e9stos se marchaban, se puso Jes\u00fas a hablar de Juan a la gente: \u00ab\u00bfQu\u00e9 salisteis a ver en el desierto? \u00bfUna ca\u00f1a agitada por el viento?<br \/>8 \u00bfQu\u00e9 salisteis a ver, si no? \u00bfUn hombre elegantemente vestido? \u00a1No! Los que visten con elegancia est\u00e1n en los palacios de los reyes.<br \/>9 Entonces \u00bfa qu\u00e9 salisteis? \u00bfA ver un profeta? S\u00ed, os digo, y m\u00e1s que un profeta.<br \/>10 Este es de quien est\u00e1 escrito: He aqu\u00ed que yo env\u00edo mi mensajero delante de ti, que preparar\u00e1 por delante tu camino.<br \/>11 \u00abEn verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el m\u00e1s peque\u00f1o en el Reino de los Cielos es mayor que \u00e9l.<br \/>12 Desde los d\u00edas de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.<br \/>13 Pues todos los profetas, lo mismo que la Ley, hasta Juan profetizaron.<br \/>14 Y, si quer\u00e9is admitirlo, \u00e9l es El\u00edas, el que iba a venir.<br \/>15 El que tenga o\u00eddos, que oiga.<br \/>16 \u00ab\u00bfPero, con qui\u00e9n comparar\u00e9 a esta generaci\u00f3n? Se parece a los chiquillos que, sentados en las plazas, se gritan unos a otros diciendo:<br \/>17 \u201cOs hemos tocado la flauta, y no hab\u00e9is bailado, os hemos entonado endechas, y no os hab\u00e9is lamentado.\u201d<br \/>18 Porque vino Juan, que ni com\u00eda ni beb\u00eda, y dicen: \u201cDemonio tiene.\u201d<br \/>19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: \u201cAh\u00ed ten\u00e9is un comil\u00f3n y un borracho, amigo de publicanos y pecadores.\u201d Y la Sabidur\u00eda se ha acreditado por sus obras.\u00bb<br \/>20 Entonces se puso a maldecir a las ciudades en las que se hab\u00edan realizado la mayor\u00eda de sus milagros, porque no se hab\u00edan convertido:<br \/>21 \u00ab\u00a1Ay de ti, Coraz\u00edn! \u00a1Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sid\u00f3n se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que en sayal y ceniza se habr\u00edan convertido.<br \/>22 Por eso os digo que el d\u00eda del Juicio habr\u00e1 menos rigor para Tiro y Sid\u00f3n que para vosotras.<br \/>23 Y t\u00fa, Cafarna\u00fam, \u00bfhasta el cielo te vas a encumbrar? \u00a1Hasta el Hades te hundir\u00e1s! Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que se han hecho en ti, a\u00fan subsistir\u00eda el d\u00eda de hoy.<br \/>24 Por eso os digo que el d\u00eda del Juicio habr\u00e1 menos rigor para la tierra de Sodoma que para ti.\u00bb<br \/>25 En aquel tiempo, tomando Jes\u00fas la palabra, dijo: \u00abYo te bendigo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a peque\u00f1os.<br \/>26 S\u00ed, Padre, pues tal ha sido tu benepl\u00e1cito.<br \/>27 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.<br \/>28 \u00abVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is fatigados y sobrecargados, y yo os dar\u00e9 descanso.<br \/>29 Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n; y hallar\u00e9is descanso para vuestras almas.<br \/>30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt12\"><em>Mateo 12<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 En aquel tiempo cruzaba Jes\u00fas un s\u00e1bado por los sembrados. Y sus disc\u00edpulos sintieron hambre y se pusieron a arrancar espigas y a comerlas.<br \/>2 Al verlo los fariseos, le dijeron: \u00abMira, tus disc\u00edpulos hacen lo que no es l\u00edcito hacer en s\u00e1bado.\u00bb<br \/>3 Pero \u00e9l les dijo: \u00ab\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo lo que hizo David cuando sinti\u00f3 hambre \u00e9l y los que le acompa\u00f1aban,<br \/>4 c\u00f3mo entr\u00f3 en la Casa de Dios y comieron los panes de la Presencia, que no le era l\u00edcito comer a \u00e9l, ni a sus compa\u00f1eros, sino s\u00f3lo a los sacerdotes?<br \/>5 \u00bfTampoco hab\u00e9is le\u00eddo en la Ley que en d\u00eda de s\u00e1bado los sacerdotes, en el Templo, quebrantan el s\u00e1bado sin incurrir en culpa?<br \/>6 Pues yo os digo que hay aqu\u00ed algo mayor que el Templo.<br \/>7 Si hubieseis comprendido lo que significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio, no condenar\u00edais a los que no tienen culpa.<br \/>8 Porque el Hijo del hombre es se\u00f1or del s\u00e1bado.\u00bb<br \/>9 Pas\u00f3 de all\u00ed y se fue a la sinagoga de ellos.<br \/>10 Hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda una mano seca. Y le preguntaron si era l\u00edcito curar en s\u00e1bado, para poder acusarle.<br \/>11 El les dijo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros que tenga una sola oveja, si \u00e9sta cae en un hoyo en s\u00e1bado, no la agarra y la saca?<br \/>12 Pues, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s vale un hombre que una oveja! Por tanto, es l\u00edcito hacer bien en s\u00e1bado.\u00bb<br \/>13 Entonces dice al hombre: \u00abExtiende tu mano.\u00bb El la extendi\u00f3, y qued\u00f3 restablecida, sana como la otra.<br \/>14 Pero los fariseos, en cuanto salieron, se confabularon contra \u00e9l para ver c\u00f3mo eliminarle.<br \/>15 Jes\u00fas, al saberlo, se retir\u00f3 de all\u00ed. Le siguieron muchos y los cur\u00f3 a todos.<br \/>16 Y les mand\u00f3 en\u00e9rgicamente que no le descubrieran;<br \/>17 para que se cumpliera el or\u00e1culo del profeta Isa\u00edas:<br \/>18 He aqu\u00ed mi Siervo, a quien eleg\u00ed, mi Amado, en quien mi alma se complace. Pondr\u00e9 mi Esp\u00edritu sobre \u00e9l, y anunciar\u00e1 el juicio a las naciones.<br \/>19 No disputar\u00e1 ni gritar\u00e1, ni oir\u00e1 nadie en las plazas su voz.<br \/>20 La ca\u00f1a cascada no la quebrar\u00e1, ni apagar\u00e1 la mecha humeante, hasta que lleve a la victoria el juicio:<br \/>21 en su nombre pondr\u00e1n las naciones su esperanza.<br \/>22 Entonces le fue presentado un endemoniado ciego y mudo. Y le cur\u00f3, de suerte que el mudo hablaba y ve\u00eda.<br \/>23 Y toda la gente at\u00f3nita dec\u00eda: \u00ab\u00bfNo ser\u00e1 \u00e9ste el Hijo de David?\u00bb<br \/>24 Mas los fariseos, al o\u00edrlo, dijeron: \u00abEste no expulsa los demonios m\u00e1s que por Beelzebul, Pr\u00edncipe de los demonios.\u00bb<br \/>25 El, conociendo sus pensamientos, les dijo: \u00abTodo reino dividido contra s\u00ed mismo queda asolado, y toda ciudad o casa dividida contra s\u00ed misma no podr\u00e1 subsistir.<br \/>26 Si Satan\u00e1s expulsa a Satan\u00e1s, contra s\u00ed mismo est\u00e1 dividido: \u00bfc\u00f3mo, pues, va a subsistir su reino?<br \/>27 Y si yo expulso los demonios por Beelzebul, \u00bfpor qui\u00e9n los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos ser\u00e1n vuestros jueces.<br \/>28 Pero si por el Esp\u00edritu de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios.<br \/>29 \u00abO, \u00bfc\u00f3mo puede uno entrar en la casa del fuerte y saquear su ajuar, si no ata primero al fuerte? Entonces podr\u00e1 saquear su casa.<br \/>30 \u00abEl que no est\u00e1 conmigo, est\u00e1 contra m\u00ed, y el que no recoge conmigo, desparrama.<br \/>31 \u00abPor eso os digo: Todo pecado y blasfemia se perdonar\u00e1 a los hombres, pero la blasfemia contra el Esp\u00edritu no ser\u00e1 perdonada.<br \/>32 Y al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonar\u00e1; pero al que la diga contra el Esp\u00edritu Santo, no se le perdonar\u00e1 ni en este mundo ni en el otro.<br \/>33 \u00abSuponed un \u00e1rbol bueno, y su fruto ser\u00e1 bueno; suponed un \u00e1rbol malo, y su fruto ser\u00e1 malo; porque por el fruto se conoce el \u00e1rbol.<br \/>34 Raza de v\u00edboras, \u00bfc\u00f3mo pod\u00e9is vosotros hablar cosas buenas siendo malos? Porque de lo que rebosa el coraz\u00f3n habla la boca.<br \/>35 El hombre bueno, del buen tesoro saca cosas buenas y el hombre malo, del tesoro malo saca cosas malas.<br \/>36 Os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres dar\u00e1n cuenta en el d\u00eda del Juicio.<br \/>37 Porque por tus palabras ser\u00e1s declarado justo y por tus palabras ser\u00e1s condenado.\u00bb<br \/>38 Entonces le interpelaron algunos escribas y fariseos: \u00abMaestro, queremos ver una se\u00f1al hecha por ti.\u00bb<br \/>39 Mas \u00e9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Generaci\u00f3n malvada y ad\u00faltera! Una se\u00f1al pide, y no se le dar\u00e1 otra se\u00f1al que la se\u00f1al del profeta Jon\u00e1s.<br \/>40 Porque de la misma manera que Jon\u00e1s estuvo en el vientre del cet\u00e1ceo tres d\u00edas y tres noches, as\u00ed tambi\u00e9n el Hijo del hombre estar\u00e1 en el seno de la tierra tres d\u00edas y tres noches.<br \/>41 Los ninivitas se levantar\u00e1n en el Juicio con esta generaci\u00f3n y la condenar\u00e1n; porque ellos se convirtieron por la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s, y aqu\u00ed hay algo m\u00e1s que Jon\u00e1s.<br \/>42 La reina del Mediod\u00eda se levantar\u00e1 en el Juicio con esta generaci\u00f3n y la condenar\u00e1; porque ella vino de los confines de la tierra a o\u00edr la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, y aqu\u00ed hay algo m\u00e1s que Salom\u00f3n.<br \/>43 \u00abCuando el esp\u00edritu inmundo sale del hombre, anda vagando por lugares \u00e1ridos en busca de reposo, pero no lo encuentra.<br \/>44 Entonces dice: \u201cMe volver\u00e9 a mi casa, de donde sal\u00ed.\u201d Y al llegar la encuentra desocupada, barrida y en orden.<br \/>45 Entonces va y toma consigo otros siete esp\u00edritus peores que \u00e9l; entran y se instalan all\u00ed, y el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio. As\u00ed le suceder\u00e1 tambi\u00e9n a esta generaci\u00f3n malvada.\u00bb<br \/>46 Todav\u00eda estaba hablando a la muchedumbre, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera y trataban de hablar con \u00e9l.<br \/>47 Alguien le dijo: \u00ab\u00a1Oye! ah\u00ed fuera est\u00e1n tu madre y tus hermanos que desean hablarte.\u00bb<br \/>48 Pero \u00e9l respondi\u00f3 al que se lo dec\u00eda: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es mi madre y qui\u00e9nes son mis hermanos?\u00bb<br \/>49 Y, extendiendo su mano hacia sus disc\u00edpulos, dijo: \u00abEstos son mi madre y mis hermanos.<br \/>50 Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, \u00e9se es mi hermano, mi hermana y mi madre.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt13\"><em>Mateo 13<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Aquel d\u00eda, sali\u00f3 Jes\u00fas de casa y se sent\u00f3 a orillas del mar.<br \/>2 Y se reuni\u00f3 tanta gente junto a \u00e9l, que hubo de subir a sentarse en una barca, y toda la gente quedaba en la ribera.<br \/>3 Y les habl\u00f3 muchas cosas en par\u00e1bolas. Dec\u00eda: \u00abUna vez sali\u00f3 un sembrador a sembrar.<br \/>4 Y al sembrar, unas semillas cayeron a lo largo del camino; vinieron las aves y se las comieron.<br \/>5 Otras cayeron en pedregal, donde no ten\u00edan mucha tierra, y brotaron enseguida por no tener hondura de tierra;<br \/>6 pero en cuanto sali\u00f3 el sol se agostaron y, por no tener ra\u00edz, se secaron.<br \/>7 Otras cayeron entre abrojos; crecieron los abrojos y las ahogaron.<br \/>8 Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta.<br \/>9 El que tenga o\u00eddos, que oiga.\u00bb<br \/>10 Y acerc\u00e1ndose los disc\u00edpulos le dijeron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 les hablas en par\u00e1bolas?\u00bb<br \/>11 El les respondi\u00f3: \u00abEs que a vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no.<br \/>12 Porque a quien tiene se le dar\u00e1 y le sobrar\u00e1; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1.<br \/>13 Por eso les hablo en par\u00e1bolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden.<br \/>14 En ellos se cumple la profec\u00eda de Isa\u00edas: O\u00edr, oir\u00e9is, pero no entender\u00e9is, mirar, mirar\u00e9is, pero no ver\u00e9is.<br \/>15 Porque se ha embotado el coraz\u00f3n de este pueblo, han hecho duros sus o\u00eddos, y sus ojos han cerrado; no sea que vean con sus ojos, con sus o\u00eddos oigan, con su coraz\u00f3n entiendan y se conviertan, y yo los sane.<br \/>16 \u00ab\u00a1Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros o\u00eddos, porque oyen!<br \/>17 Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y o\u00edr lo que vosotros o\u00eds, pero no lo oyeron.<br \/>18 \u00abVosotros, pues, escuchad la par\u00e1bola del sembrador.<br \/>19 Sucede a todo el que oye la Palabra del Reino y no la comprende, que viene el Maligno y arrebata lo sembrado en su coraz\u00f3n: \u00e9ste es el que fue sembrado a lo largo del camino.<br \/>20 El que fue sembrado en pedregal, es el que oye la Palabra, y al punto la recibe con alegr\u00eda;<br \/>21 pero no tiene ra\u00edz en s\u00ed mismo, sino que es inconstante y, cuando se presenta una tribulaci\u00f3n o persecuci\u00f3n por causa de la Palabra, sucumba enseguida.<br \/>22 El que fue sembrado entre los abrojos, es el que oye la Palabra, pero los preocupaciones del mundo y la seducci\u00f3n de las riquezas ahogan la Palabra, y queda sin fruto.<br \/>23 Pero el que fue sembrado en tierra buena, es el que oye la Palabra y la comprende: \u00e9ste s\u00ed que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta.\u00bb<br \/>24 Otra par\u00e1bola les propuso, diciendo: \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo.<br \/>25 Pero, mientras su gente dorm\u00eda, vino su enemigo, sembr\u00f3 encima ciza\u00f1a entre el trigo, y se fue.<br \/>26 Cuando brot\u00f3 la hierba y produjo fruto, apareci\u00f3 entonces tambi\u00e9n la ciza\u00f1a.<br \/>27 Los siervos del amo se acercaron a decirle: \u201cSe\u00f1or, \u00bfno sembraste semilla buena en tu campo? \u00bfC\u00f3mo es que tiene ciza\u00f1a?\u201d<br \/>28 El les contest\u00f3: \u201cAlg\u00fan enemigo ha hecho esto.\u201d D\u00edcenle los siervos: \u201c\u00bfQuieres, pues, que vayamos a recogerla?\u201d<br \/>29 D\u00edceles: \u201cNo, no sea que, al recoger la ciza\u00f1a, arranqu\u00e9is a la vez el trigo.<br \/>30 Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, dir\u00e9 a los segadores: Recoged primero la ciza\u00f1a y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero.\u201d\u00bb<br \/>31 Otra par\u00e1bola les propuso: \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tom\u00f3 un hombre y lo sembr\u00f3 en su campo.<br \/>32 Es ciertamente m\u00e1s peque\u00f1a que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace \u00e1rbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.\u00bb<br \/>33 Les dijo otra par\u00e1bola: \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tom\u00f3 una mujer y la meti\u00f3 en tres medidas de harina, hasta que ferment\u00f3 todo.\u00bb<br \/>34 Todo esto dijo Jes\u00fas en par\u00e1bolas a la gente, y nada les hablaba sin par\u00e1bolas,<br \/>35 para que se cumpliese el or\u00e1culo del profeta: Abrir\u00e9 en par\u00e1bolas mi boca, publicar\u00e9 lo que estaba oculto desde la creaci\u00f3n del mundo.<br \/>36 Entonces despidi\u00f3 a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus disc\u00edpulos diciendo: \u00abExpl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a del campo.\u00bb<br \/>37 El respondi\u00f3: \u00abEl que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;<br \/>38 el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la ciza\u00f1a son los hijos del Maligno;<br \/>39 el enemigo que la sembr\u00f3 es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los \u00e1ngeles.<br \/>40 De la misma manera, pues, que se recoge la ciza\u00f1a y se la quema en el fuego, as\u00ed ser\u00e1 al fin del mundo.<br \/>41 El Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, que recoger\u00e1n de su Reino todos los esc\u00e1ndalos y a los obradores de iniquidad,<br \/>42 y los arrojar\u00e1n en el horno de fuego; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes.<br \/>43 Entonces los justos brillar\u00e1n como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga o\u00eddos, que oiga.<br \/>44 \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegr\u00eda que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel.\u00bb<br \/>45 \u00abTambi\u00e9n es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas,<br \/>46 y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra.<br \/>47 \u00abTambi\u00e9n es semejante el Reino de los Cielos a una red que se echa en el mar y recoge peces de todas clases;<br \/>48 y cuando est\u00e1 llena, la sacan a la orilla, se sientan, y recogen en cestos los buenos y tiran los malos.<br \/>49 As\u00ed suceder\u00e1 al fin del mundo: saldr\u00e1n los \u00e1ngeles, separar\u00e1n a los malos de entre los justos<br \/>50 y los echar\u00e1n en el horno de fuego; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes.<br \/>51 \u00ab\u00bfHab\u00e9is entendido todo esto?\u00bb D\u00edcenle: \u00abS\u00ed.\u00bb<br \/>52 Y \u00e9l les dijo: \u00abAs\u00ed, todo escriba que se ha hecho disc\u00edpulo del Reino de los Cielos es semejante al due\u00f1o de una casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo.\u00bb<br \/>53 Y sucedi\u00f3 que, cuando acab\u00f3 Jes\u00fas estas par\u00e1bolas, parti\u00f3 de all\u00ed.<br \/>54 Viniendo a su patria, les ense\u00f1aba en su sinagoga, de tal manera que dec\u00edan maravillados: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde le viene a \u00e9ste esa sabidur\u00eda y esos milagros?<br \/>55 \u00bfNo es \u00e9ste el hijo del carpintero? \u00bfNo se llama su madre Mar\u00eda, y sus hermanos Santiago, Jos\u00e9, Sim\u00f3n y Judas?<br \/>56 Y sus hermanas, \u00bfno est\u00e1n todas entre nosotros? Entonces, \u00bfde d\u00f3nde le viene todo esto?\u00bb<br \/>57 Y se escandalizaban a causa de \u00e9l. Mas Jes\u00fas les dijo: \u00abUn profeta s\u00f3lo en su patria y en su casa carece de prestigio.\u00bb<br \/>58 Y no hizo all\u00ed muchos milagros, a causa de su falta de fe.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt14\"><em>Mateo 14<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 En aquel tiempo se enter\u00f3 el tetrarca Herodes de la fama de Jes\u00fas,<br \/>2 y dijo a sus criados: \u00abEse es Juan el Bautista; \u00e9l ha resucitado de entre los muertos, y por eso act\u00faan en \u00e9l fuerzas milagrosas.\u00bb<br \/>3 Es que Herodes hab\u00eda prendido a Juan, le hab\u00eda encadenado y puesto en la c\u00e1rcel, por causa de Herod\u00edas, la mujer de su hermano Filipo.<br \/>4 Porque Juan le dec\u00eda: \u00abNo te es l\u00edcito tenerla.\u00bb<br \/>5 Y aunque quer\u00eda matarle, temi\u00f3 a la gente, porque le ten\u00edan por profeta.<br \/>6 Mas llegado el cumplea\u00f1os de Herodes, la hija de Herod\u00edas danz\u00f3 en medio de todos gustando tanto a Herodes,<br \/>7 que \u00e9ste le prometi\u00f3 bajo juramento darle lo que pidiese.<br \/>8 Ella, instigada por su madre, \u00abdame aqu\u00ed, dijo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista\u00bb.<br \/>9 Entristeci\u00f3se el rey, pero, a causa del juramento y de los comensales, orden\u00f3 que se le diese,<br \/>10 y envi\u00f3 a decapitar a Juan en la c\u00e1rcel.<br \/>11 Su cabeza fue tra\u00edda en una bandeja y entregada a la muchacha, la cual se la llev\u00f3 a su madre.<br \/>12 Llegando despu\u00e9s sus disc\u00edpulos, recogieron el cad\u00e1ver y lo sepultaron; y fueron a informar a Jes\u00fas.<br \/>13 Al o\u00edrlo Jes\u00fas, se retir\u00f3 de all\u00ed en una barca, aparte, a un lugar solitario. En cuanto lo supieron las gentes, salieron tras \u00e9l viniendo a pie de las ciudades.<br \/>14 Al desembarcar, vio mucha gente, sinti\u00f3 compasi\u00f3n de ellos y cur\u00f3 a sus enfermos.<br \/>15 Al atardecer se le acercaron los disc\u00edpulos diciendo: \u00abEl lugar est\u00e1 deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida.\u00bb<br \/>16 Mas Jes\u00fas les dijo: \u00abNo tienen por qu\u00e9 marcharse; dadles vosotros de comer.\u00bb<br \/>17 D\u00edcenle ellos: \u00abNo tenemos aqu\u00ed m\u00e1s que cinco panes y dos peces.\u00bb<br \/>18 El dijo: \u00abTra\u00e9dmelos ac\u00e1.\u00bb<br \/>19 Y orden\u00f3 a la gente reclinarse sobre la hierba; tom\u00f3 luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n y, partiendo los panes, se los dio a los disc\u00edpulos y los disc\u00edpulos a la gente.<br \/>20 Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos.<br \/>21 Y los que hab\u00edan comido eran unos 5.000 hombres, sin contar mujeres y ni\u00f1os.<br \/>22 Inmediatamente oblig\u00f3 a los disc\u00edpulos a subir a la barca y a ir por delante de \u00e9l a la otra orilla, mientras \u00e9l desped\u00eda a la gente.<br \/>23 Despu\u00e9s de despedir a la gente, subi\u00f3 al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo all\u00ed.<br \/>24 La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario.<br \/>25 Y a la cuarta vigilia de la noche vino \u00e9l hacia ellos, caminando sobre el mar.<br \/>26 Los disc\u00edpulos, vi\u00e9ndole caminar sobre el mar, se turbaron y dec\u00edan: \u00abEs un fantasma\u00bb, y de miedo se pusieron a gritar.<br \/>27 Pero al instante les habl\u00f3 Jes\u00fas diciendo: \u00ab\u00a1Animo!, que soy yo; no tem\u00e1is.\u00bb<br \/>28 Pedro le respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, si eres t\u00fa, m\u00e1ndame ir donde ti sobre las aguas.\u00bb<br \/>29 \u00ab\u00a1Ven!\u00bb, le dijo. Baj\u00f3 Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, yendo hacia Jes\u00fas.<br \/>30 Pero, viendo la violencia del viento, le entr\u00f3 miedo y, como comenzara a hundirse, grit\u00f3: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!\u00bb<br \/>31 Al punto Jes\u00fas, tendiendo la mano, le agarr\u00f3 y le dice: \u00abHombre de poca fe, \u00bfpor qu\u00e9 dudaste?\u00bb<br \/>32 Subieron a la barca y amain\u00f3 el viento.<br \/>33 Y los que estaban en la barca se postraron ante \u00e9l diciendo: \u00abVerdaderamente eres Hijo de Dios.\u00bb<br \/>34 Terminada la traves\u00eda, llegaron a tierra en Genesaret.<br \/>35 Los hombres de aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y le presentaron todos los enfermos.<br \/>36 Le ped\u00edan que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron salvados.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt15\"><em>Mateo 15<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Entonces se acercan a Jes\u00fas algunos fariseos y escribas venidos de Jerusal\u00e9n, y le dicen:<br \/>2 \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tus disc\u00edpulos traspasan la tradici\u00f3n de los antepasados?; pues no se lavan las manos a la hora de comer.\u00bb<br \/>3 El les respondi\u00f3: \u00abY vosotros, \u00bfpor qu\u00e9 traspas\u00e1is el mandamiento de Dios por vuestra tradici\u00f3n?<br \/>4 Porque Dios dijo: Honra a tu padre y a tu madre, y: El que maldiga a su padre o a su madre, sea castigado con la muerte.<br \/>5 Pero vosotros dec\u00eds: El que diga a su padre o a su madre: \u201cLo que de m\u00ed podr\u00edas recibir como ayuda es ofrenda\u201d,<br \/>6 \u00e9se no tendr\u00e1 que honrar a su padre y a su madre. As\u00ed hab\u00e9is anulado la Palabra de Dios por vuestra tradici\u00f3n.<br \/>7 Hip\u00f3critas, bien profetiz\u00f3 de vosotros Isa\u00edas cuando dijo:<br \/>8 Este pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed.<br \/>9 En vano me rinden culto, ya que ense\u00f1an doctrinas que son preceptos de hombres.\u00bb<br \/>10 Luego llam\u00f3 a la gente y les dijo: \u00abO\u00edd y entended.<br \/>11 No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre.\u00bb<br \/>12 Entonces se acercan los disc\u00edpulos y le dicen: \u00ab\u00bfSabes que los fariseos se han escandalizado al o\u00edr tu palabra?\u00bb<br \/>13 El les respondi\u00f3: \u00abToda planta que no haya plantado mi Padre celestial ser\u00e1 arrancada de ra\u00edz.<br \/>14 Dejadlos: son ciegos que gu\u00edan a ciegos. Y si un ciego gu\u00eda a otro ciego, los dos caer\u00e1n en el hoyo.\u00bb<br \/>15 Tomando Pedro la palabra, le dijo: \u00abExpl\u00edcanos la par\u00e1bola.\u00bb<br \/>16 El dijo: \u00ab\u00bfTambi\u00e9n vosotros est\u00e1is todav\u00eda sin inteligencia?<br \/>17 \u00bfNo comprend\u00e9is que todo lo que entra en la boca pasa al vientre y luego se echa al excusado?<br \/>18 En cambio lo que sale de la boca viene de dentro del coraz\u00f3n, y eso es lo que contamina al hombre.<br \/>19 Porque del coraz\u00f3n salen las intenciones malas, asesinatos, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios, injurias.<br \/>20 Eso es lo que contamina al hombre; que el comer sin lavarse las manos no contamina al hombre.\u00bb<br \/>21 Saliendo de all\u00ed Jes\u00fas se retir\u00f3 hacia la regi\u00f3n de Tiro y de Sid\u00f3n.<br \/>22 En esto, una mujer cananea, que hab\u00eda salido de aquel territorio, gritaba diciendo: \u00ab\u00a1Ten piedad de m\u00ed, Se\u00f1or, hijo de David! Mi hija est\u00e1 malamente endemoniada.\u00bb<br \/>23 Pero \u00e9l no le respondi\u00f3 palabra. Sus disc\u00edpulos, acerc\u00e1ndose, le rogaban: \u00abConc\u00e9deselo, que viene gritando detr\u00e1s de nosotros.\u00bb<br \/>24 Respondi\u00f3 \u00e9l: \u00abNo he sido enviado m\u00e1s que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.\u00bb<br \/>25 Ella, no obstante, vino a postrarse ante \u00e9l y le dijo: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, soc\u00f3rreme!\u00bb<br \/>26 El respondi\u00f3: \u00abNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y ech\u00e1rselo a los perritos.\u00bb<br \/>27 \u00abS\u00ed, Se\u00f1or &#8211; repuso ella -, pero tambi\u00e9n los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.\u00bb<br \/>28 Entonces Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abMujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.\u00bb Y desde aquel momento qued\u00f3 curada su hija.<br \/>29 Pasando de all\u00ed Jes\u00fas vino junto al mar de Galilea; subi\u00f3 al monte y se sent\u00f3 all\u00ed.<br \/>30 Y se le acerc\u00f3 mucha gente trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos y otros muchos; los pusieron a sus pies, y \u00e9l los cur\u00f3.<br \/>31 De suerte que la gente qued\u00f3 maravillada al ver que los mudos hablaban, los lisiados quedaban curados, los cojos caminaban y los ciegos ve\u00edan; y glorificaron al Dios de Israel.<br \/>32 Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y les dijo: \u00abSiento compasi\u00f3n de la gente, porque hace ya tres d\u00edas que permanecen conmigo y no tienen qu\u00e9 comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino.\u00bb<br \/>33 Le dicen los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfC\u00f3mo hacernos en un desierto con pan suficiente para saciar a una multitud tan grande?\u00bb<br \/>34 D\u00edceles Jes\u00fas: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is?\u00bb Ellos dijeron: \u00abSiete, y unos pocos pececillos.\u00bb<br \/>35 El mand\u00f3 a la gente acomodarse en el suelo.<br \/>36 Tom\u00f3 luego los siete panes y los peces y, dando gracias, los parti\u00f3 e iba d\u00e1ndolos a los disc\u00edpulos, y los disc\u00edpulos a la gente.<br \/>37 Comieron todos y se saciaron, y de los trozos sobrantes recogieron siete espuertas llenas.<br \/>38 Y los que hab\u00edan comido eran 4.000 hombres, sin contar mujeres y ni\u00f1os.<br \/>39 Despidiendo luego a la muchedumbre, subi\u00f3 a la barca, y se fue al t\u00e9rmino de Magad\u00e1n.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt16\"><em>Mateo 16<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Se acercaron los fariseos y saduceos y, para ponerle a prueba, le pidieron que les mostrase una se\u00f1al del cielo.<br \/>2 Mas \u00e9l les respondi\u00f3: \u00abAl atardecer dec\u00eds: \u201cVa a hacer buen tiempo, porque el cielo tiene un rojo de fuego\u201d,<br \/>3 y a la ma\u00f1ana:\u2019 Hoy habr\u00e1 tormenta, porque el cielo tiene un rojo sombr\u00edo.\u201d \u00a1Conque sab\u00e9is discernir el aspecto del cielo y no pod\u00e9is discernir las se\u00f1ales de los tiempos!<br \/>4 \u00a1Generaci\u00f3n malvada y ad\u00faltera! Una se\u00f1al pide y no se le dar\u00e1 otra se\u00f1al que la se\u00f1al de Jon\u00e1s.\u00bb Y dej\u00e1ndolos, se fue.<br \/>5 Los disc\u00edpulos, al pasar a la otra orilla, se hab\u00edan olvidado de tomarpanes.<br \/>6 Jes\u00fas les dijo: \u00abAbrid los ojos y guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos.\u00bb<br \/>7 Ellos hablaban entre s\u00ed diciendo: \u00abEs que no hemos tra\u00eddo panes.\u00bb<br \/>8 Mas Jes\u00fas, d\u00e1ndose cuenta, dijo: \u00abHombres de poca fe, \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1is hablando entre vosotros de que no ten\u00e9is panes?<br \/>9 \u00bfA\u00fan no comprend\u00e9is, ni os acord\u00e1is de los cinco panes de los 5.000 hombres, y cu\u00e1ntos canastos recogisteis?<br \/>10 \u00bfNi de los siete panes de los 4.000, y cu\u00e1ntas espuertas recogisteis?<br \/>11 \u00bfC\u00f3mo no entend\u00e9is que no me refer\u00eda a los panes? Guardaos, s\u00ed, de la levadura de los fariseos y saduceos.\u00bb<br \/>12 Entonces comprendieron que no hab\u00eda querido decir que se guardasen de la levadura de los panes, sino de la doctrina de los fariseos y saduceos.<br \/>13 Llegado Jes\u00fas a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfQui\u00e9n dicen los hombres que es el Hijo del hombre?\u00bb<br \/>14 Ellos dijeron: \u00abUnos, que Juan el Bautista; otros, que El\u00edas, otros, que Jerem\u00edas o uno de los profetas.\u00bb<br \/>15 D\u00edceles \u00e9l: \u00abY vosotros \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u00bb<br \/>16 Sim\u00f3n Pedro contest\u00f3: \u00abT\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.\u00bb<br \/>17 Replicando Jes\u00fas le dijo: \u00abBienaventurado eres Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que est\u00e1 en los cielos.<br \/>18 Y yo a mi vez te digo que t\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecer\u00e1n contra ella.<br \/>19 A ti te dar\u00e9 las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedar\u00e1 atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedar\u00e1 desatado en los cielos.\u00bb<br \/>20 Entonces mand\u00f3 a sus disc\u00edpulos que no dijesen a nadie que \u00e9l era el Cristo.<br \/>21 Desde entonces comenz\u00f3 Jes\u00fas a manifestar a sus disc\u00edpulos que \u00e9l deb\u00eda ir a Jerusal\u00e9n y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer d\u00eda.<br \/>22 Tom\u00e1ndole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: \u00ab\u00a1Lejos de ti, Se\u00f1or! \u00a1De ning\u00fan modo te suceder\u00e1 eso!\u00bb<br \/>23 Pero \u00e9l, volvi\u00e9ndose, dijo a Pedro: \u00ab\u00a1Qu\u00edtate de mi vista, Satan\u00e1s! \u00a1Esc\u00e1ndalo eres para m\u00ed, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!<br \/>24 Entonces dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: \u00abSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome su cruz y s\u00edgame.<br \/>25 Porque quien quiera salvar su vida, la perder\u00e1, pero quien pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1.<br \/>26 Pues \u00bfde qu\u00e9 le servir\u00e1 al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O \u00bfqu\u00e9 puede dar el hombre a cambio de su vida?<br \/>27 \u00abPorque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus \u00e1ngeles, y entonces pagar\u00e1 a cada uno seg\u00fan su conducta.<br \/>28 Yo os aseguro: entre los aqu\u00ed presentes hay algunos que no gustar\u00e1n la muerte hasta que vean al Hijo del hombre venir en su Reino.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt17\"><em>Mateo 17<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Seis d\u00edas despu\u00e9s, toma Jes\u00fas consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto.<br \/>2 Y se transfigur\u00f3 delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.<br \/>3 En esto, se les aparecieron Mois\u00e9s y El\u00edas que conversaban con \u00e9l.<br \/>4 Tomando Pedro la palabra, dijo a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, bueno es estarnos aqu\u00ed. Si quieres, har\u00e9 aqu\u00ed tres tiendas, una para ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas.\u00bb<br \/>5 Todav\u00eda estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubri\u00f3 con su sombra y de la nube sal\u00eda una voz que dec\u00eda: \u00abEste es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle.\u00bb<br \/>6 Al o\u00edr esto los disc\u00edpulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo.<br \/>7 Mas Jes\u00fas, acerc\u00e1ndose a ellos, los toc\u00f3 y dijo: \u00abLevantaos, no teng\u00e1is miedo.\u00bb<br \/>8 Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie m\u00e1s que a Jes\u00fas solo.<br \/>9 Y cuando bajaban del monte, Jes\u00fas les orden\u00f3: \u00abNo cont\u00e9is a nadie la visi\u00f3n hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.\u00bb<br \/>10 Sus disc\u00edpulos le preguntaron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9, pues, dicen los escribas que El\u00edas debe venir primero?\u00bb<br \/>11 Respondi\u00f3 \u00e9l: \u00abCiertamente, El\u00edas ha de venir a restaurarlo todo.<br \/>12 Os digo, sin embargo: El\u00edas vino ya, pero no le reconocieron sino que hicieron con \u00e9l cuanto quisieron. As\u00ed tambi\u00e9n el Hijo del hombre tendr\u00e1 que padecer de parte de ellos.\u00bb<br \/>13 Entonces los disc\u00edpulos comprendieron que se refer\u00eda a Juan el Bautista.<br \/>14 Cuando llegaron donde la gente, se acerc\u00f3 a \u00e9l un hombre que, arrodill\u00e1ndose ante \u00e9l,<br \/>15 le dijo: \u00abSe\u00f1or, ten piedad de mi hijo, porque es lun\u00e1tico y est\u00e1 mal; pues muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua.<br \/>16 Se lo he presentado a tus disc\u00edpulos, pero ellos no han podido curarle.\u00bb<br \/>17 Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Oh generaci\u00f3n incr\u00e9dula y perversa! \u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e9 con vosotros? \u00bfHasta cu\u00e1ndo habr\u00e9 de soportaros? \u00a1Tra\u00e9dmelo ac\u00e1!<br \/>18 Jes\u00fas le increp\u00f3 y el demonio sali\u00f3 de \u00e9l; y qued\u00f3 sano el ni\u00f1o desde aquel momento.<br \/>19 Entonces los disc\u00edpulos se acercaron a Jes\u00fas, en privado, y le dijeron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 nosotros no pudimos expulsarle?<br \/>20 D\u00edceles: \u00abPor vuestra poca fe. Porque yo os aseguro: si ten\u00e9is fe como un grano de mostaza, dir\u00e9is a este monte: \u201cDespl\u00e1zate de aqu\u00ed all\u00e1\u201d, y se desplazar\u00e1, y nada os ser\u00e1 imposible.\u00bb<br \/>22 Yendo un d\u00eda juntos por Galilea, les dijo Jes\u00fas: \u00abEl Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres;<br \/>23 le matar\u00e1n, y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1.\u00bb Y se entristecieron mucho.<br \/>24 Cuando entraron en Cafarna\u00fam, se acercaron a Pedro los que cobraban el didracma y le dijeron: \u00ab\u00bfNo paga vuestro Maestro el didracma?\u00bb<br \/>25 Dice \u00e9l: \u00abS\u00ed.\u00bb Y cuando lleg\u00f3 a casa, se anticip\u00f3 Jes\u00fas a decirle: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te parece, Sim\u00f3n?; los reyes de la tierra, \u00bfde qui\u00e9n cobran tasas o tributo, de sus hijos o de los extra\u00f1os?\u00bb<br \/>26 Al contestar \u00e9l: \u00abDe los extra\u00f1os\u00bb, Jes\u00fas le dijo: \u00abPor tanto, libres est\u00e1n los hijos.<br \/>27 Sin embargo, para que no les sirvamos de esc\u00e1ndalo, vete al mar, echa el anzuelo, y el primer pez que salga, c\u00f3gelo, \u00e1brele la boca y encontrar\u00e1s un est\u00e1ter. T\u00f3malo y d\u00e1selo por m\u00ed y por ti.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt18\"><em>Mateo 18<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 En aquel momento se acercaron a Jes\u00fas los disc\u00edpulos y le dijeron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?\u00bb<br \/>2 El llam\u00f3 a un ni\u00f1o, le puso en medio de ellos<br \/>3 y dijo: \u00abYo os aseguro: si no cambi\u00e1is y os hac\u00e9is como los ni\u00f1os, no entrar\u00e9is en el Reino de los Cielos.<br \/>4 As\u00ed pues, quien se haga peque\u00f1o como este ni\u00f1o, \u00e9se es el mayor en el Reino de los Cielos.<br \/>5 \u00abY el que reciba a un ni\u00f1o como \u00e9ste en mi nombre, a m\u00ed me recibe.<br \/>6 Pero al que escandalice a uno de estos peque\u00f1os que creen en m\u00ed, m\u00e1s le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar.<br \/>7 \u00a1Ay del mundo por los esc\u00e1ndalos! Es forzoso, ciertamente, que vengan esc\u00e1ndalos, pero \u00a1ay de aquel hombre por quien el esc\u00e1ndalo viene!<br \/>8 \u00abSi, pues, tu mano o tu pie te es ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtatelo y arr\u00f3jalo de ti; m\u00e1s te vale entrar en la Vida manco o cojo que, con las dos manos o los dos pies, ser arrojado en el fuego eterno.<br \/>9 Y si tu ojo te es ocasi\u00f3n de pecado, s\u00e1catelo y arr\u00f3jalo de ti; m\u00e1s te vale entrar en la Vida con un solo ojo que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna del fuego.<br \/>10 \u00abGuardaos de menospreciar a uno de estos peque\u00f1os; porque yo os digo que sus \u00e1ngeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que est\u00e1 en los cielos.<br \/>12 \u00bfQu\u00e9 os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarr\u00eda una de ellas, \u00bfno dejar\u00e1 en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada?<br \/>13 Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene m\u00e1s alegr\u00eda por ella que por las 99 no descarriadas.<br \/>14 De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos peque\u00f1os.<br \/>15 \u00abSi tu hermano llega a pecar, vete y repr\u00e9ndele, a solas t\u00fa con \u00e9l. Si te escucha, habr\u00e1s ganado a tu hermano.<br \/>16 Si no te escucha, toma todav\u00eda contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.<br \/>17 Si les desoye a ellos, d\u00edselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano.<br \/>18 \u00abYo os aseguro: todo lo que at\u00e9is en la tierra quedar\u00e1 atado en el cielo, y todo lo que desat\u00e9is en la tierra quedar\u00e1 desatado en el cielo.<br \/>19 \u00abOs aseguro tambi\u00e9n que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguir\u00e1n de mi Padre que est\u00e1 en los cielos.<br \/>20 Porque donde est\u00e1n dos o tres reunidos en mi nombre, all\u00ed estoy yo en medio de ellos.\u00bb<br \/>21 Pedro se acerc\u00f3 entonces y le dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? \u00bfHasta siete veces?\u00bb<br \/>22 D\u00edcele Jes\u00fas: \u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.\u00bb<br \/>23 \u00abPor eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos.<br \/>24 Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le deb\u00eda 10.000 talentos.<br \/>25 Como no ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, orden\u00f3 el se\u00f1or que fuese vendido \u00e9l, su mujer y sus hijos y todo cuanto ten\u00eda, y que se le pagase.<br \/>26 Entonces el siervo se ech\u00f3 a sus pies, y postrado le dec\u00eda: \u201cTen paciencia conmigo, que todo te lo pagar\u00e9.\u201d<br \/>27 Movido a compasi\u00f3n el se\u00f1or de aquel siervo, le dej\u00f3 en libertad y le perdon\u00f3 la deuda.<br \/>28 Al salir de all\u00ed aquel siervo se encontr\u00f3 con uno de sus compa\u00f1eros, que le deb\u00eda cien denarios; le agarr\u00f3 y, ahog\u00e1ndole, le dec\u00eda: \u201cPaga lo que debes.\u201d<br \/>29 Su compa\u00f1ero, cayendo a sus pies, le suplicaba: \u201cTen paciencia conmigo, que ya te pagar\u00e9.\u201d<br \/>30 Pero \u00e9l no quiso, sino que fue y le ech\u00f3 en la c\u00e1rcel, hasta que pagase lo que deb\u00eda.<br \/>31 Al ver sus compa\u00f1eros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su se\u00f1or todo lo sucedido.<br \/>32 Su se\u00f1or entonces le mand\u00f3 llamar y le dijo: \u201cSiervo malvado, yo te perdon\u00e9 a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste.<br \/>33 \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n compadecerte de tu compa\u00f1ero, del mismo modo que yo me compadec\u00ed de ti?\u201d<br \/>34 Y encolerizado su se\u00f1or, le entreg\u00f3 a los verdugos hasta que pagase todo lo que le deb\u00eda.<br \/>35 Esto mismo har\u00e1 con vosotros mi Padre celestial, si no perdon\u00e1is de coraz\u00f3n cada uno a vuestro hermano.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt19\"><em>Mateo 19<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y sucedi\u00f3 que, cuando acab\u00f3 Jes\u00fas estos discursos, parti\u00f3 de Galilea y fue a la regi\u00f3n de Judea, al otro lado del Jord\u00e1n.<br \/>2 Le sigui\u00f3 mucha gente, y los cur\u00f3 all\u00ed.<br \/>3 Y se le acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: \u00ab\u00bfPuede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?\u00bb<br \/>4 El respondi\u00f3: \u00ab\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo que el Creador, desde el comienzo, los hizo var\u00f3n y hembra,<br \/>5 y que dijo: Por eso dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre y se unir\u00e1 a su mujer, y los dos se har\u00e1n una sola carne?<br \/>6 De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios uni\u00f3 no lo separe el hombre.\u00bb<br \/>7 D\u00edcenle: \u00abPues \u00bfpor qu\u00e9 Mois\u00e9s prescribi\u00f3 dar acta de divorcio y repudiarla?\u00bb<br \/>8 D\u00edceles: \u00abMois\u00e9s, teniendo en cuenta la dureza de vuestro coraz\u00f3n, os permiti\u00f3 repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue as\u00ed.<br \/>9 Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer &#8211; no por fornicaci\u00f3n &#8211; y se case con otra, comete adulterio.\u00bb<br \/>10 D\u00edcenle sus disc\u00edpulos: \u00abSi tal es la condici\u00f3n del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse.\u00bb<br \/>11 Pero \u00e9l les dijo: \u00abNo todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido.<br \/>12 Porque hay eunucos que nacieron as\u00ed del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a s\u00ed mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda.\u00bb<br \/>13 Entonces le fueron presentados unos ni\u00f1os para que les impusiera las manos y orase; pero los disc\u00edpulos les re\u00f1\u00edan.<br \/>14 Mas Jes\u00fas les dijo: \u00abDejad que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed, y no se lo impid\u00e1is porque de los que son como \u00e9stos es el Reino de los Cielos.\u00bb<br \/>15 Y, despu\u00e9s de imponerles las manos, se fue de all\u00ed.<br \/>16 En esto se le acerc\u00f3 uno y le dijo: \u00abMaestro, \u00bfqu\u00e9 he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?\u00bb<br \/>17 El le dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.\u00bb<br \/>18 \u00ab\u00bfCu\u00e1les?\u00bb &#8211; le dice \u00e9l. Y Jes\u00fas dijo: \u00abNo matar\u00e1s, no cometer\u00e1s adulterio, no robar\u00e1s, no levantar\u00e1s falso testimonio,<br \/>19 honra a tu padre y a tu madre, y amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo.\u00bb<br \/>20 D\u00edcele el joven: \u00abTodo eso lo he guardado; \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s me falta?\u00bb<br \/>21 Jes\u00fas le dijo: \u00abSi quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres, y tendr\u00e1s un tesoro en los cielos; luego ven, y s\u00edgueme.\u00bb<br \/>22 Al o\u00edr estas palabras, el joven se march\u00f3 entristecido, porque ten\u00eda muchos bienes.<br \/>23 Entonces Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abYo os aseguro que un rico dif\u00edcilmente entrar\u00e1 en el Reino de los Cielos.<br \/>24 Os lo repito, es m\u00e1s f\u00e1cil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de los Cielos.\u00bb<br \/>25 Al o\u00edr esto, los disc\u00edpulos, llenos de asombro, dec\u00edan: \u00abEntonces, \u00bfqui\u00e9n se podr\u00e1 salvar?\u00bb<br \/>26 Jes\u00fas, mir\u00e1ndolos fijamente, dijo: \u00abPara los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible.\u00bb<br \/>27 Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: \u00abYa lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; \u00bfqu\u00e9 recibiremos, pues?\u00bb<br \/>28 Jes\u00fas les dijo: \u00abYo os aseguro que vosotros que me hab\u00e9is seguido, en la regeneraci\u00f3n, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentar\u00e9is tambi\u00e9n vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce<br \/>tribus de Israel.<br \/>29 Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibir\u00e1 el ciento por uno y heredar\u00e1 vida eterna.<br \/>30 \u00abPero muchos primeros ser\u00e1n \u00faltimos y muchos \u00faltimos, primeros.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt20\"><em>Mateo 20<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 \u00abEn efecto, el Reino de los Cielos es semejante a un propietario que sali\u00f3 a primera hora de la ma\u00f1ana a contratar obreros para su vi\u00f1a.<br \/>2 Habi\u00e9ndose ajustado con los obreros en un denario al d\u00eda, los envi\u00f3 a su vi\u00f1a.<br \/>3 Sali\u00f3 luego hacia la hora tercia y al ver a otros que estaban en la plaza parados,<br \/>4 les dijo: \u201cId tambi\u00e9n vosotros a mi vi\u00f1a, y os dar\u00e9 lo que sea justo.\u201d<br \/>5 Y ellos fueron. Volvi\u00f3 a salir a la hora sexta y a la nona e hizo lo mismo.<br \/>6 Todav\u00eda sali\u00f3 a eso de la hora und\u00e9cima y, al encontrar a otros que estaban all\u00ed, les dice: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1is aqu\u00ed todo el d\u00eda parados?\u201d<br \/>7 D\u00edcenle: \u201cEs que nadie nos ha contratado.\u201d D\u00edceles: \u201cId tambi\u00e9n vosotros a la vi\u00f1a.\u201d<br \/>8 Al atardecer, dice el due\u00f1o de la vi\u00f1a a su administrador: \u201cLlama a los obreros y p\u00e1gales el jornal, empezando por los \u00faltimos hasta los primeros.\u201d<br \/>9 Vinieron, pues, los de la hora und\u00e9cima y cobraron un denario cada uno.<br \/>10 Al venir los primeros pensaron que cobrar\u00edan m\u00e1s, pero ellos tambi\u00e9n cobraron un denario cada uno.<br \/>11 Y al cobrarlo, murmuraban contra el propietario,<br \/>12 diciendo: \u201cEstos \u00faltimos no han trabajado m\u00e1s que una hora, y les pagas como a nosotros, que hemos aguantado el peso del d\u00eda y el calor.\u201d<br \/>13 Pero \u00e9l contest\u00f3 a uno de ellos: \u201cAmigo, no te hago ninguna injusticia. \u00bfNo te ajustaste conmigo en un denario?<br \/>14 Pues toma lo tuyo y vete. Por mi parte, quiero dar a este \u00faltimo lo mismo que a ti.<br \/>15 \u00bfEs que no puedo hacer con lo m\u00edo lo que quiero? \u00bfO va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?\u201d.<br \/>16 As\u00ed, los \u00faltimos ser\u00e1n primeros y los primeros, \u00faltimos.\u00bb<br \/>17 Cuando iba subiendo Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n, tom\u00f3 aparte a los Doce, y les dijo por el camino:<br \/>18 \u00abMirad que subimos a Jerusal\u00e9n, y el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado a los sumos sacerdotes y escribas; le condenar\u00e1n a muerte<br \/>19 y le entregar\u00e1n a los gentiles, para burlarse de \u00e9l, azotarle y crucificarle, y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1.<br \/>20 Entonces se le acerc\u00f3 la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postr\u00f3 como para pedirle algo.<br \/>21 El le dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres?\u00bb D\u00edcele ella: \u00abManda que estos dos hijos m\u00edos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino.\u00bb<br \/>22 Replic\u00f3 Jes\u00fas: \u00abNo sab\u00e9is lo que ped\u00eds. \u00bfPod\u00e9is beber la copa que yo voy a beber?\u00bb D\u00edcenle: \u00abS\u00ed, podemos.\u00bb<br \/>23 D\u00edceles: \u00abMi copa, s\u00ed la beber\u00e9is; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa m\u00eda el concederlo, sino que es para quienes est\u00e1 preparado por mi Padre.<br \/>24 Al o\u00edr esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos.<br \/>25 Mas Jes\u00fas los llam\u00f3 y dijo: \u00abSab\u00e9is que los jefes de las naciones las dominan como se\u00f1ores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder.<br \/>26 No ha de ser as\u00ed entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, ser\u00e1 vuestro servidor,<br \/>27 y el que quiera ser el primero entre vosotros, ser\u00e1 vuestro esclavo;<br \/>28 de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.\u00bb<br \/>29 Cuando sal\u00edan de Jeric\u00f3, le sigui\u00f3 una gran muchedumbre.<br \/>30 En esto, dos ciegos que estaban sentados junto al camino, al enterarse que Jes\u00fas pasaba, se pusieron a gritar: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, ten compasi\u00f3n de nosotros, Hijo de David!\u00bb<br \/>31 La gente les increp\u00f3 para que se callaran, pero ellos gritaron m\u00e1s fuerte: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, ten compasi\u00f3n de nosotros, Hijo de David!\u00bb<br \/>32 Entonces Jes\u00fas se detuvo, los llam\u00f3 y dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is que os haga?\u00bb<br \/>33 D\u00edcenle: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, que se abran nuestros ojos!\u00bb<br \/>34 Movido a compasi\u00f3n Jes\u00fas toc\u00f3 sus ojos, y al instante recobraron la vista; y le siguieron.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt21\"><em>Mateo 21<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando se aproximaron a Jerusal\u00e9n, al llegar a Betfag\u00e9, junto al monte de los Olivos, entonces envi\u00f3 Jes\u00fas a dos disc\u00edpulos,<br \/>2 dici\u00e9ndoles: \u00abId al pueblo que est\u00e1 enfrente de vosotros, y enseguida encontrar\u00e9is un asna atada y un pollino con ella; desatadlos y tra\u00e9dmelos.<br \/>3 Y si alguien os dice algo, dir\u00e9is: El Se\u00f1or los necesita, pero enseguida los devolver\u00e1.\u00bb<br \/>4 Esto sucedi\u00f3 para que se cumpliese el or\u00e1culo del profeta:<br \/>5 Decid a la hija de Si\u00f3n: He aqu\u00ed que tu Rey viene a ti, manso y montado en un asna y un pollino, hijo de animal de yugo.<br \/>6 Fueron, pues, los disc\u00edpulos e hicieron como Jes\u00fas les hab\u00eda encargado:<br \/>7 trajeron el asna y el pollino. Luego pusieron sobre ellos sus mantos, y \u00e9l se sent\u00f3 encima.<br \/>8 La gente, muy numerosa, extendi\u00f3 sus mantos por el camino; otros cortaban ramas de los \u00e1rboles y las tend\u00edan por el camino.<br \/>9 Y la gente que iba delante y detr\u00e1s de \u00e9l gritaba: \u00ab\u00a1Hosanna al Hijo de David! \u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or! \u00a1Hosanna en las alturas!\u00bb<br \/>10 Y al entrar \u00e9l en Jerusal\u00e9n, toda la ciudad se conmovi\u00f3. \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste?\u00bb dec\u00edan.<br \/>11 Y la gente dec\u00eda: \u00abEste es el profeta Jes\u00fas, de Nazaret de Galilea.\u00bb<br \/>12 Entr\u00f3 Jes\u00fas en el Templo y ech\u00f3 fuera a todos los que vend\u00edan y compraban en el Templo; volc\u00f3 las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas.<br \/>13 Y les dijo: \u00abEst\u00e1 escrito: Mi Casa ser\u00e1 llamada Casa de oraci\u00f3n. \u00a1Pero vosotros est\u00e1is haciendo de ella una cueva de bandidos!\u00bb<br \/>14 Tambi\u00e9n en el Templo se acercaron a \u00e9l algunos ciegos y cojos, y los cur\u00f3.<br \/>15 Mas los sumos sacerdotes y los escribas, al ver los milagros que hab\u00eda hecho y a los ni\u00f1os que gritaban en el Templo: \u00ab\u00a1Hosanna al Hijo de David!\u00bb, se indignaron<br \/>16 y le dijeron: \u00ab\u00bfOyes lo que dicen \u00e9stos?\u00bb \u00abS\u00ed &#8211; les dice Jes\u00fas -. \u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo nunca que De la boca de los ni\u00f1os y de los que a\u00fan maman te preparaste alabanza?\u00bb<br \/>17 Y dej\u00e1ndolos, sali\u00f3 fuera de la ciudad, a Betania, donde pas\u00f3 la noche.<br \/>18 Al amanecer, cuando volv\u00eda a la ciudad, sinti\u00f3 hambre;<br \/>19 y viendo una higuera junto al camino, se acerc\u00f3 a ella, pero no encontr\u00f3 en ella m\u00e1s que hojas. Entonces le dice: \u00ab\u00a1Que nunca jam\u00e1s brote fruto de ti!\u00bb Y al momento se sec\u00f3 la higuera.<br \/>20 Al verlo los disc\u00edpulos se maravillaron y dec\u00edan: \u00ab\u00bfC\u00f3mo al momento qued\u00f3 seca la higuera?\u00bb<br \/>21 Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abYo os aseguro: si ten\u00e9is fe y no vacil\u00e1is, no s\u00f3lo har\u00e9is lo de la higuera, sino que si aun dec\u00eds a este monte: \u201cQu\u00edtate y arr\u00f3jate al mar\u201d, as\u00ed se har\u00e1.<br \/>22 Y todo cuanto pid\u00e1is con fe en la oraci\u00f3n, lo recibir\u00e9is.\u00bb<br \/>23 Llegado al Templo, mientras ense\u00f1aba se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo diciendo: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 autoridad haces esto? \u00bfY qui\u00e9n te ha dado tal autoridad?\u00bb<br \/>24 Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abTambi\u00e9n yo os voy a preguntar una cosa; si me contest\u00e1is a ella, yo os dir\u00e9 a mi vez con qu\u00e9 autoridad hago esto.<br \/>25 El bautismo de Juan, \u00bfde d\u00f3nde era?, \u00bfdel cielo o de los hombres?\u00bb Ellos discurr\u00edan entre s\u00ed: \u00abSi decimos: \u201cDel cielo\u201d, nos dir\u00e1: \u201cEntonces \u00bfpor qu\u00e9 no le cre\u00edsteis?\u201d<br \/>26 Y si decimos: \u201cDe los hombres\u201d, tenemos miedo a la gente, pues todos tienen a Juan por profeta.\u00bb<br \/>27 Respondieron, pues, a Jes\u00fas: \u00abNo sabemos.\u00bb Y \u00e9l les replic\u00f3 asimismo: \u00abTampoco yo os digo con qu\u00e9 autoridad hago esto.\u00bb<br \/>28 \u00abPero \u00bfqu\u00e9 os parece? Un hombre ten\u00eda dos hijos. Lleg\u00e1ndose al primero, le dijo: \u201cHijo, vete hoy a trabajar en la vi\u00f1a.\u201d<br \/>29 Y \u00e9l respondi\u00f3: \u201cNo quiero\u201d, pero despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 y fue.<br \/>30 Lleg\u00e1ndose al segundo, le dijo lo mismo. Y \u00e9l respondi\u00f3: \u201cVoy, Se\u00f1or\u201d, y no fue.<br \/>31 \u00bfCu\u00e1l de los dos hizo la voluntad del padre?\u00bb &#8211; \u00abEl primero\u00bb &#8211; le dicen. D\u00edceles Jes\u00fas: \u00abEn verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios.<br \/>32 Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no cre\u00edsteis en \u00e9l, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en \u00e9l. Y vosotros, ni vi\u00e9ndolo, os arrepentisteis despu\u00e9s, para creer en \u00e9l.<br \/>33 \u00abEscuchad otra par\u00e1bola. Era un propietario que plant\u00f3 una vi\u00f1a, la rode\u00f3 de una cerca, cav\u00f3 en ella un lagar y edific\u00f3 una torre; la arrend\u00f3 a unos labradores y se ausent\u00f3.<br \/>34 Cuando lleg\u00f3 el tiempo de los frutos, envi\u00f3 sus siervos a los labradores para recibir sus frutos.<br \/>35 Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon.<br \/>36 De nuevo envi\u00f3 otros siervos en mayor n\u00famero que los primeros; pero los trataron de la misma manera.<br \/>37 Finalmente les envi\u00f3 a su hijo, diciendo: \u201cA mi hijo le respetar\u00e1n.\u201d<br \/>38 Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre s\u00ed: \u201cEste es el heredero. Vamos, mat\u00e9mosle y qued\u00e9monos con su herencia.\u201d<br \/>39 Y agarr\u00e1ndole, le echaron fuera de la vi\u00f1a y le mataron.<br \/>40 Cuando venga, pues, el due\u00f1o de la vi\u00f1a, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 con aquellos labradores?\u00bb<br \/>41 D\u00edcenle: \u00abA esos miserables les dar\u00e1 una muerte miserable arrendar\u00e1 la vi\u00f1a a otros labradores, que le paguen los frutos a su tiempo.\u00bb<br \/>42 Y Jes\u00fas les dice: \u00ab\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Se\u00f1or quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos?<br \/>43 Por eso os digo: Se os quitar\u00e1 el Reino de Dios para d\u00e1rselo a un pueblo que rinda sus frutos.\u00bb<br \/>45 Los sumos sacerdotes y los fariseos, al o\u00edr sus par\u00e1bolas, comprendieron que estaba refiri\u00e9ndose a ellos.<br \/>46 Y trataban de detenerle, pero tuvieron miedo a la gente porque le ten\u00edan por profeta.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt22\"><em>Mateo 22<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Tomando Jes\u00fas de nuevo la palabra les habl\u00f3 en par\u00e1bolas, diciendo:<br \/>2 \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebr\u00f3 el banquete de bodas de su hijo.<br \/>3 Envi\u00f3 sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir.<br \/>4 Envi\u00f3 todav\u00eda otros siervos, con este encargo: Decid a los invitados: \u201cMirad, mi banquete est\u00e1 preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo est\u00e1 a punto; venid a la boda.\u201d<br \/>5 Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio;<br \/>6 y los dem\u00e1s agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron.<br \/>7 Se air\u00f3 el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendi\u00f3 fuego a su ciudad.<br \/>8 Entonces dice a sus siervos: \u201cLa boda est\u00e1 preparada, pero los invitados no eran dignos.<br \/>9 Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontr\u00e9is, invitadlos a la boda.\u201d<br \/>10 Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llen\u00f3 de comensales.<br \/>11 \u00abEntr\u00f3 el rey a ver a los comensales, y al notar que hab\u00eda all\u00ed uno que no ten\u00eda traje de boda,<br \/>12 le dice: \u201cAmigo, \u00bfc\u00f3mo has entrado aqu\u00ed sin traje de boda?\u201d El se qued\u00f3 callado.<br \/>13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: \u201cAtadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes.\u201d<br \/>14 Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.\u00bb<br \/>15 Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra.<br \/>16 Y le env\u00edan sus disc\u00edpulos, junto con los herodianos, a decirle: \u00abMaestro, sabemos que eres veraz y que ense\u00f1as el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condici\u00f3n de las personas.<br \/>17 Dinos, pues, qu\u00e9 te parece, \u00bfes l\u00edcito pagar tributo al C\u00e9sar o no?\u00bb<br \/>18 Mas Jes\u00fas, conociendo su malicia, dijo: \u00abHip\u00f3critas, \u00bfpor qu\u00e9 me tent\u00e1is?<br \/>19 Mostradme la moneda del tributo.\u00bb Ellos le presentaron un denario.<br \/>20 Y les dice: \u00ab\u00bfDe qui\u00e9n es esta imagen y la inscripci\u00f3n?\u00bb<br \/>21 D\u00edcenle: \u00abDel C\u00e9sar.\u00bb Entonces les dice: \u00abPues lo del C\u00e9sar devolv\u00e9dselo al C\u00e9sar, y lo de Dios a Dios.\u00bb<br \/>22 Al o\u00edr esto, quedaron maravillados, y dej\u00e1ndole, se fueron.<br \/>23 Aquel d\u00eda se le acercaron unos saduceos, esos que niegan que haya resurrecci\u00f3n, y le preguntaron:<br \/>24 \u00abMaestro, Mois\u00e9s dijo: Si alguien muere sin tener hijos, su hermano se casar\u00e1 con la mujer de aqu\u00e9l para dar descendencia a su hermano.<br \/>25 Ahora bien, hab\u00eda entre nosotros siete hermanos. El primero se cas\u00f3 y muri\u00f3; y, no teniendo descendencia, dej\u00f3 su mujer a su hermano.<br \/>26 Sucedi\u00f3 lo mismo con el segundo, y con el tercero, hasta los siete.<br \/>27 Despu\u00e9s de todos muri\u00f3 la mujer.<br \/>28 En la resurrecci\u00f3n, pues, \u00bfde cu\u00e1l de los siete ser\u00e1 mujer? Porque todos la tuvieron.\u00bb<br \/>29 Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abEst\u00e1is en un error, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios.<br \/>30 Pues en la resurrecci\u00f3n, ni ellos tomar\u00e1n mujer ni ellas marido, sino que ser\u00e1n como \u00e1ngeles en el cielo.<br \/>31 Y en cuanto a la resurrecci\u00f3n de los muertos, \u00bfno hab\u00e9is le\u00eddo aquellas palabras de Dios cuando os dice:<br \/>32 Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? No es un Dios de muertos, sino de vivos.\u00bb<br \/>33 Al o\u00edr esto, la gente se maravillaba de su doctrina.<br \/>34 Mas los fariseos, al enterarse de que hab\u00eda tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo,<br \/>35 y uno de ellos le pregunt\u00f3 con \u00e1nimo de ponerle a prueba:<br \/>36 \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1l es el mandamiento mayor de la Ley?\u00bb<br \/>37 El le dijo: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu mente.<br \/>38 Este es el mayor y el primer mandamiento.<br \/>39 El segundo es semejante a \u00e9ste: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo.<br \/>40 De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas.\u00bb<br \/>41 Estando reunidos los fariseos, les propuso Jes\u00fas esta cuesti\u00f3n:<br \/>42 \u00ab\u00bfQu\u00e9 pens\u00e1is acerca del Cristo? \u00bfDe qui\u00e9n es hijo?\u00bb D\u00edcenle: \u00abDe David.\u00bb<br \/>43 D\u00edceles: \u00abPues \u00bfc\u00f3mo David, movido por el Esp\u00edritu, le llama Se\u00f1or, cuando dice:<br \/>44 Dijo el Se\u00f1or a mi Se\u00f1or: Si\u00e9ntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies?<br \/>45 Si, pues, David le llama Se\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo puede ser hijo suyo?\u00bb<br \/>46 Nadie era capaz de contestarle nada; y desde ese d\u00eda ninguno se atrevi\u00f3 ya a hacerle m\u00e1s preguntas.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt23\"><em>Mateo 23<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Entonces Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a la gente y a sus disc\u00edpulos<br \/>2 y les dijo: \u00abEn la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sentado los escribas y los fariseos.<br \/>3 Haced, pues, y observad todo lo que os digan; pero no imit\u00e9is su conducta, porque dicen y no hacen.<br \/>4 Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas.<br \/>5 Todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres; se hacen bien anchas las filacterias y bien largas las orlas del manto;<br \/>6 quieren el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas,<br \/>7 que se les salude en las plazas y que la gente les llame \u201cRabb\u00ed\u201d.<br \/>8 \u00abVosotros, en cambio, no os dej\u00e9is llamar \u201cRabb\u00ed\u201d, porque uno solo es vuestro Maestro; y vosotros sois todos hermanos.<br \/>9 Ni llam\u00e9is a nadie \u201cPadre\u201d vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo.<br \/>10 Ni tampoco os dej\u00e9is llamar \u201cDirectores\u201d, porque uno solo es vuestro Director: el Cristo.<br \/>11 El mayor entre vosotros ser\u00e1 vuestro servidor.<br \/>12 Pues el que se ensalce, ser\u00e1 humillado; y el que se humille, ser\u00e1 ensalzado.<br \/>13 \u00ab\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que cerr\u00e1is a los hombres el Reino de los Cielos! Vosotros ciertamente no entr\u00e1is; y a los que est\u00e1n entrando no les dej\u00e1is entrar.<br \/>15 \u00ab\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que recorr\u00e9is mar y tierra para hacer un pros\u00e9lito, y, cuando llega a serlo, le hac\u00e9is hijo de condenaci\u00f3n el doble que vosotros!<br \/>16 \u00ab\u00a1Ay de vosotros, gu\u00edas ciegos, que dec\u00eds: \u201cSi uno jura por el Santuario, eso no es nada; mas si jura por el oro del Santuario, queda obligado!\u201d<br \/>17 \u00a1Insensatos y ciegos! \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s importante, el oro, o el Santuario que hace sagrado el oro?<br \/>18 Y tambi\u00e9n: \u201cSi uno jura por el altar, eso no es nada; mas si jura por la ofrenda que est\u00e1 sobre \u00e9l, queda obligado.\u201d<br \/>19 \u00a1Ciegos! \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s importante, la ofrenda, o el altar que hace sagrada la ofrenda?<br \/>20 Quien jura, pues, por el altar, jura por \u00e9l y por todo lo que est\u00e1 sobre \u00e9l.<br \/>21 Quien jura por el Santuario, jura por \u00e9l y por Aquel que lo habita.<br \/>22 Y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por Aquel que est\u00e1 sentado en \u00e9l.<br \/>23 \u00ab\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que pag\u00e1is el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuid\u00e1is lo m\u00e1s importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe! Esto es lo que hab\u00eda que practicar, aunque sin descuidar aquello.<br \/>24 \u00a1Gu\u00edas ciegos, que col\u00e1is el mosquito y os trag\u00e1is el camello!<br \/>25 \u00ab\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que purific\u00e1is por fuera la copa y el plato, mientras por dentro est\u00e1n llenos de rapi\u00f1a e intemperancia!<br \/>26 \u00a1Fariseo ciego, purifica primero por dentro la copa, para que tambi\u00e9n por fuera quede pura!<br \/>27 \u00ab\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro est\u00e1n llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia!<br \/>28 As\u00ed tambi\u00e9n vosotros, por fuera aparec\u00e9is justos ante los hombres, pero por dentro est\u00e1is llenos de hipocres\u00eda y de iniquidad.<br \/>29 \u00ab\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, porque edific\u00e1is los sepulcros de los profetas y adorn\u00e1is los monumentos de los justos,<br \/>30 y dec\u00eds: \u201cSi nosotros hubi\u00e9ramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habr\u00edamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!\u201d<br \/>31 Con lo cual atestigu\u00e1is contra vosotros mismos que sois hijos de los que mataron a los profetas.<br \/>32 \u00a1Colmad tambi\u00e9n vosotros la medida de vuestros padres!<br \/>33 \u00ab\u00a1Serpientes, raza de v\u00edboras! \u00bfC\u00f3mo vais a escapar a la condenaci\u00f3n de la gehenna?<br \/>34 Por eso, he aqu\u00ed que yo env\u00edo a vosotros profetas, sabios y escribas: a unos los matar\u00e9is y los crucificar\u00e9is, a otros los azotar\u00e9is en vuestras sinagogas y los perseguir\u00e9is de ciudad en ciudad,<br \/>35 para que caiga sobre vosotros toda la sangre inocente derramada sobre la tierra, desde la sangre del inocente Abel hasta la sangre de Zacar\u00edas, hijo de Baraqu\u00edas, a quien matasteis entre el Santuario y el altar.<br \/>36 Yo os aseguro: todo esto recaer\u00e1 sobre esta generaci\u00f3n.<br \/>37 \u00ab\u00a1Jerusal\u00e9n, Jerusal\u00e9n, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados! \u00a1Cu\u00e1ntas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina re\u00fane a sus pollos bajo las alas, y no hab\u00e9is querido!<br \/>38 Pues bien, se os va a dejar desierta vuestra casa.<br \/>39 Porque os digo que ya no me volver\u00e9is a ver hasta que dig\u00e1is: \u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or!\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt24\"><em>Mateo 24<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Sali\u00f3 Jes\u00fas del Templo y, cuando se iba, se le acercaron sus disc\u00edpulos para mostrarle las construcciones del Templo.<br \/>2 Pero \u00e9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfVeis todo esto? Yo os aseguro no quedar\u00e1 aqu\u00ed piedra sobre piedra que no sea derruida.\u00bb<br \/>3 Estando luego sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a \u00e9l en privado sus disc\u00edpulos, y le dijeron: \u00abDinos cu\u00e1ndo suceder\u00e1 eso, y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de tu venida y del fin del mundo.\u00bb<br \/>4 Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abMirad que no os enga\u00f1e nadie.<br \/>5 Porque vendr\u00e1n muchos usurpando mi nombre y diciendo: \u201cYo soy el Cristo\u201d, y enga\u00f1ar\u00e1n a muchos.<br \/>6 Oir\u00e9is tambi\u00e9n hablar de guerras y rumores de guerras. \u00a1Cuidado, no os alarm\u00e9is! Porque eso es necesario que suceda, pero no es todav\u00eda el fin.<br \/>7 Pues se levantar\u00e1 naci\u00f3n contra naci\u00f3n y reino contra reino, y habr\u00e1 en diversos lugares hambre y terremotos.<br \/>8 Todo esto ser\u00e1 el comienzo de los dolores de alumbramiento.<br \/>9 \u00abEntonces os entregar\u00e1n a la tortura y os matar\u00e1n, y ser\u00e9is odiados de todas las naciones por causa de mi nombre.<br \/>10 Muchos se escandalizar\u00e1n entonces y se traicionar\u00e1n y odiar\u00e1n mutuamente.<br \/>11 Surgir\u00e1n muchos falsos profetas, que enga\u00f1ar\u00e1n a muchos.<br \/>12 Y al crecer cada vez m\u00e1s la iniquidad, la caridad de la mayor\u00eda se enfriar\u00e1.<br \/>13 Pero el que persevere hasta el fin, \u00e9se se salvar\u00e1.<br \/>14 \u00abSe proclamar\u00e1 esta Buena Nueva del Reino en el mundo entero, para dar testimonio a todas las naciones. Y entonces vendr\u00e1 el fin.<br \/>15 \u00abCuando ve\u00e1is, pues, la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el Lugar Santo (el que lea, que entienda),<br \/>16 entonces, los que est\u00e9n en Judea, huyan a los montes;<br \/>17 el que est\u00e9 en el terrado, no baje a recoger las cosas de su casa;<br \/>18 y el que est\u00e9 en el campo, no regrese en busca de su manto.<br \/>19 \u00a1Ay de las que est\u00e9n encinta o criando en aquellos d\u00edas!<br \/>20 Orad para que vuestra huida no suceda en invierno ni en d\u00eda de s\u00e1bado.<br \/>21 Porque habr\u00e1 entonces una gran tribulaci\u00f3n, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta el presente ni volver\u00e1 a haberla.<br \/>22 Y si aquellos d\u00edas no se abreviasen, no se salvar\u00eda nadie; pero en atenci\u00f3n a los elegidos se abreviar\u00e1n aquellos d\u00edas.<br \/>23 \u00abEntonces, si alguno os dice: \u201cMirad, el Cristo est\u00e1 aqu\u00ed o all\u00ed , no lo cre\u00e1is.<br \/>24 Porque surgir\u00e1n falsos cristos y falsos profetas, que har\u00e1n grandes se\u00f1ales y prodigios, capaces de enga\u00f1ar, si fuera posible, a los mismos elegidos.<br \/>25 \u00a1Mirad que os lo he predicho!<br \/>26 \u00abAs\u00ed que si os dicen: \u201cEst\u00e1 en el desierto\u201d, no salg\u00e1is; \u201cEst\u00e1 en los aposentos\u201d, no lo cre\u00e1is.<br \/>27 Porque como el rel\u00e1mpago sale por oriente y brilla hasta occidente, as\u00ed ser\u00e1 la venida del Hijo del hombre.<br \/>28 Donde est\u00e9 el cad\u00e1ver, all\u00ed se juntar\u00e1n los buitres.<br \/>29 \u00abInmediatamente despu\u00e9s de la tribulaci\u00f3n de aquellos d\u00edas, el sol se oscurecer\u00e1, la luna no dar\u00e1 su resplandor, las estrellas caer\u00e1n del cielo, y las fuerzas de los cielos ser\u00e1n sacudidas.<br \/>30 Entonces aparecer\u00e1 en el cielo la se\u00f1al del Hijo del hombre; y entonces se golpear\u00e1n el pecho todas las razas de la tierra y ver\u00e1n al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria.<br \/>31 El enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles con sonora trompeta, y reunir\u00e1n de los cuatro vientos a sus elegidos, desde un extremo de los cielos hasta el otro.<br \/>32 \u00abDe la higuera aprended esta par\u00e1bola: cuando ya sus ramas est\u00e1n tiernas y brotan las hojas, sab\u00e9is que el verano est\u00e1 cerca.<br \/>33 As\u00ed tambi\u00e9n vosotros, cuando ve\u00e1is todo esto, sabed que El est\u00e1 cerca, a las puertas.<br \/>34 Yo os aseguro que no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n hasta que todo esto suceda.<br \/>35 El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n.<br \/>36 Mas de aquel d\u00eda y hora, nadie sabe nada, ni los \u00e1ngeles de los cielos, ni el Hijo, sino s\u00f3lo el Padre.<br \/>37 \u00abComo en los d\u00edas de No\u00e9, as\u00ed ser\u00e1 la venida del Hijo del hombre.<br \/>38 Porque como en los d\u00edas que precedieron al diluvio, com\u00edan, beb\u00edan, tomaban mujer o marido, hasta el d\u00eda en que entr\u00f3 No\u00e9 en el arca,<br \/>39 y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrastr\u00f3 a todos, as\u00ed ser\u00e1 tambi\u00e9n la venida del Hijo del hombre.<br \/>40 Entonces, estar\u00e1n dos en el campo: uno es tomado, el otro dejado;<br \/>41 dos mujeres moliendo en el molino: una es tomada, la otra dejada.<br \/>42 \u00abVelad, pues, porque no sab\u00e9is qu\u00e9 d\u00eda vendr\u00e1 vuestro Se\u00f1or.<br \/>43 Entendedlo bien: si el due\u00f1o de casa supiese a qu\u00e9 hora de la noche iba a venir el ladr\u00f3n, estar\u00eda en vela y no permitir\u00eda que le horadasen su casa.<br \/>44 Por eso, tambi\u00e9n vosotros estad preparados, porque en el momento que no pens\u00e9is, vendr\u00e1 el Hijo del hombre.<br \/>45 \u00ab\u00bfQui\u00e9n es, pues, el siervo fiel y prudente, a quien el se\u00f1or puso al frente de su servidumbre para darles la comida a su tiempo?<br \/>46 Dichoso aquel siervo a quien su se\u00f1or, al llegar, encuentre haci\u00e9ndolo as\u00ed.<br \/>47 Yo os aseguro que le pondr\u00e1 al frente de toda su hacienda.<br \/>48 Pero si el mal siervo aquel se dice en su coraz\u00f3n: \u201cMi se\u00f1or tarda\u201d,<br \/>49 y se pone a golpear a sus compa\u00f1eros y come y bebe con los borrachos,<br \/>50 vendr\u00e1 el se\u00f1or de aquel siervo el d\u00eda que no espera y en el momento que no sabe,<br \/>51 le separar\u00e1 y le se\u00f1alar\u00e1 su suerte entre los hip\u00f3critas; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt25\"><em>Mateo 25<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 \u00abEntonces el Reino de los Cielos ser\u00e1 semejante a diez v\u00edrgenes, que, con su l\u00e1mpara en la mano, salieron al encuentro del novio.<br \/>2 Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes.<br \/>3 Las necias, en efecto, al tomar sus l\u00e1mparas, no se proveyeron de aceite;<br \/>4 las prudentes, en cambio, junto con sus l\u00e1mparas tomaron aceite en las alcuzas.<br \/>5 Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron.<br \/>6 Mas a media noche se oy\u00f3 un grito: \u201c\u00a1Ya est\u00e1 aqu\u00ed el novio! \u00a1Salid a su encuentro!\u201d<br \/>7 Entonces todas aquellas v\u00edrgenes se levantaron y arreglaron sus l\u00e1mparas.<br \/>8 Y las necias dijeron a las prudentes: \u201cDadnos de vuestro aceite, que nuestras l\u00e1mparas se apagan.\u201d<br \/>9 Pero las prudentes replicaron: \u201cNo, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vay\u00e1is donde los vendedores y os lo compr\u00e9is.\u201d<br \/>10 Mientras iban a comprarlo, lleg\u00f3 el novio, y las que estaban preparadas entraron con \u00e9l al banquete de boda, y se cerr\u00f3 la puerta.<br \/>11 M\u00e1s tarde llegaron las otras v\u00edrgenes diciendo: \u201c\u00a1Se\u00f1or, se\u00f1or, \u00e1brenos!\u201d<br \/>12 Pero \u00e9l respondi\u00f3: \u201cEn verdad os digo que no os conozco.\u201d<br \/>13 Velad, pues, porque no sab\u00e9is ni el d\u00eda ni la hora.<br \/>14 \u00abEs tambi\u00e9n como un hombre que, al ausentarse, llam\u00f3 a sus siervos y les encomend\u00f3 su hacienda:<br \/>15 a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual seg\u00fan su capacidad; y se ausent\u00f3.<br \/>16 Enseguida, el que hab\u00eda recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y gan\u00f3 otros cinco.<br \/>17 Igualmente el que hab\u00eda recibido dos gan\u00f3 otros dos.<br \/>18 En cambio el que hab\u00eda recibido uno se fue, cav\u00f3 un hoyo en tierra y escondi\u00f3 el dinero de su se\u00f1or.<br \/>19 Al cabo de mucho tiempo, vuelve el se\u00f1or de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos.<br \/>20 Lleg\u00e1ndose el que hab\u00eda recibido cinco talentos, present\u00f3 otros cinco, diciendo: \u201cSe\u00f1or, cinco talentos me entregaste; aqu\u00ed tienes otros cinco que he ganado.\u201d<br \/>21 Su se\u00f1or le dijo: \u201c\u00a1Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondr\u00e9; entra en el gozo de tu se\u00f1or.\u201d<br \/>22 Lleg\u00e1ndose tambi\u00e9n el de los dos talentos dijo: \u201cSe\u00f1or, dos talentos me entregaste; aqu\u00ed tienes otros dos que he ganado.\u201d<br \/>23 Su se\u00f1or le dijo: \u201c\u00a1Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondr\u00e9; entra en el gozo de tu se\u00f1or.\u201d<br \/>24 Lleg\u00e1ndose tambi\u00e9n el que hab\u00eda recibido un talento dijo: \u201cSe\u00f1or, s\u00e9 que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste.<br \/>25 Por eso me dio miedo, y fui y escond\u00ed en tierra tu talento. Mira, aqu\u00ed tienes lo que es tuyo.\u201d<br \/>26 Mas su se\u00f1or le respondi\u00f3: \u201cSiervo malo y perezoso, sab\u00edas que yo cosecho donde no sembr\u00e9 y recojo donde no esparc\u00ed;<br \/>27 deb\u00edas, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y as\u00ed, al volver yo, habr\u00eda cobrado lo m\u00edo con los intereses.<br \/>28 Quitadle, por tanto, su talento y d\u00e1dselo al que tiene los diez talentos.<br \/>29 Porque a todo el que tiene, se le dar\u00e1 y le sobrar\u00e1; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1.<br \/>30 Y a ese siervo in\u00fatil, echadle a las tinieblas de fuera. All\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes.\u201d<br \/>31 \u00abCuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompa\u00f1ado de todos sus \u00e1ngeles, entonces se sentar\u00e1 en su trono de gloria.<br \/>32 Ser\u00e1n congregadas delante de \u00e9l todas las naciones, y \u00e9l separar\u00e1 a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.<br \/>33 Pondr\u00e1 las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.<br \/>34 Entonces dir\u00e1 el Rey a los de su derecha: \u201cVenid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo.<br \/>35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis;<br \/>36 estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la c\u00e1rcel, y vinisteis a verme.\u201d<br \/>37 Entonces los justos le responder\u00e1n: \u201cSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber?<br \/>38 \u00bfCu\u00e1ndo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos?<br \/>39 \u00bfCu\u00e1ndo te vimos enfermo o en la c\u00e1rcel, y fuimos a verte?\u201d<br \/>40 Y el Rey les dir\u00e1: \u201cEn verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis.\u201d<br \/>41 Entonces dir\u00e1 tambi\u00e9n a los de su izquierda: \u201cApartaos de m\u00ed, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus \u00e1ngeles.<br \/>42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;<br \/>43 era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la c\u00e1rcel, y no me visitasteis.\u201d<br \/>44 Entonces dir\u00e1n tambi\u00e9n \u00e9stos: \u201cSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la c\u00e1rcel, y no te asistimos?\u201d<br \/>45 Y \u00e9l entonces les responder\u00e1: \u201cEn verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos m\u00e1s peque\u00f1os, tambi\u00e9n conmigo dejasteis de hacerlo.\u201d<br \/>46 E ir\u00e1n \u00e9stos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt26\"><em>Mateo 26<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y sucedi\u00f3 que, cuando acab\u00f3 Jes\u00fas todos estos discursos, dijo a sus disc\u00edpulos:<br \/>2 \u00abYa sab\u00e9is que dentro de dos d\u00edas es la Pascua; y el Hijo del hombre va a ser entregado para ser crucificado.\u00bb<br \/>3 Entonces los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el palacio del Sumo Sacerdote, llamado Caif\u00e1s;<br \/>4 y resolvieron prender a Jes\u00fas con enga\u00f1o y darle muerte.<br \/>5 Dec\u00edan sin embargo: \u00abDurante la fiesta no, para que no haya alboroto en el pueblo.\u00bb<br \/>6 Hall\u00e1ndose Jes\u00fas en Betania, en casa de Sim\u00f3n el leproso,<br \/>7 se acerc\u00f3 a \u00e9l una mujer que tra\u00eda un frasco de alabastro, con perfume muy caro, y lo derram\u00f3 sobre su cabeza mientras estaba a la mesa.<br \/>8 Al ver esto los disc\u00edpulos se indignaron y dijeron: \u00ab\u00bfPara qu\u00e9 este despilfarro?<br \/>9 Se pod\u00eda haber vendido a buen precio y hab\u00e9rselo dado a los pobres.\u00bb<br \/>10 Mas Jes\u00fas, d\u00e1ndose cuenta, les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 molest\u00e1is a esta mujer? Pues una \u201cobra buena\u201d ha hecho conmigo.<br \/>11 Porque pobres tendr\u00e9is siempre con vosotros, pero a m\u00ed no me tendr\u00e9is siempre.<br \/>12 Y al derramar ella este ung\u00fcento sobre mi cuerpo, en vista de mi sepultura lo ha hecho.<br \/>13 Yo os aseguro: dondequiera que se proclame esta Buena Nueva, en el mundo entero, se hablar\u00e1 tambi\u00e9n de lo que \u00e9sta ha hecho para memoria suya.\u00bb<br \/>14 Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes,<br \/>15 y les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is darme, y yo os lo entregar\u00e9?\u00bb Ellos le asignaron treinta monedas de plata.<br \/>16 Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle.<br \/>17 El primer d\u00eda de los Azimos, los disc\u00edpulos se acercaron a Jes\u00fas y le dijeron: \u00ab\u00bfD\u00f3nde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua?\u00bb<br \/>18 El les dijo: \u00abId a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: \u201cEl Maestro dice: Mi tiempo est\u00e1 cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis disc\u00edpulos.\u201d\u00bb<br \/>19 Los disc\u00edpulos hicieron lo que Jes\u00fas les hab\u00eda mandado, y prepararon la Pascua.<br \/>20 Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce.<br \/>21 Y mientras com\u00edan, dijo: \u00abYo os aseguro que uno de vosotros me entregar\u00e1.\u00bb<br \/>22 Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: \u00ab\u00bfAcaso soy yo, Se\u00f1or?\u00bb<br \/>23 El respondi\u00f3: \u00abEl que ha mojado conmigo la mano en el plato, \u00e9se me entregar\u00e1.<br \/>24 El Hijo del hombre se va, como est\u00e1 escrito de \u00e9l, pero \u00a1ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! \u00a1M\u00e1s le valdr\u00eda a ese hombre no haber nacido!\u00bb<br \/>25 Entonces pregunt\u00f3 Judas, el que iba a entregarle: \u00ab\u00bfSoy yo acaso, Rabb\u00ed?\u00bb D\u00edcele: \u00abS\u00ed, t\u00fa lo has dicho.\u00bb<br \/>26 Mientras estaban comiendo, tom\u00f3 Jes\u00fas pan y lo bendijo, lo parti\u00f3 y, d\u00e1ndoselo a sus disc\u00edpulos, dijo: \u00abTomad, comed, \u00e9ste es mi cuerpo.\u00bb<br \/>27 Tom\u00f3 luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: \u00abBebed de ella todos,<br \/>28 porque \u00e9sta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perd\u00f3n de los pecados.<br \/>29 Y os digo que desde ahora no beber\u00e9 de este producto de la vid hasta el d\u00eda aquel en que lo beba con vosotros, nuevo, en el Reino de mi Padre.\u00bb<br \/>30 Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos.<br \/>31 Entonces les dice Jes\u00fas: \u00abTodos vosotros vais a escandalizaros de m\u00ed esta noche, porque est\u00e1 escrito: Herir\u00e9 al pastor y se dispersar\u00e1n las ovejas del reba\u00f1o .<br \/>32 Mas despu\u00e9s de mi resurrecci\u00f3n, ir\u00e9 delante de vosotros a Galilea.\u00bb<br \/>33 Pedro intervino y le dijo: \u00abAunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizar\u00e9.\u00bb<br \/>34 Jes\u00fas le dijo: \u00abYo te aseguro: esta misma noche, antes que el gallo cante, me habr\u00e1s negado tres veces.\u00bb<br \/>35 D\u00edcele Pedro: \u00abAunque tenga que morir contigo, yo no te negar\u00e9.\u00bb Y lo mismo dijeron tambi\u00e9n todos los disc\u00edpulos.<br \/>36 Entonces va Jes\u00fas con ellos a una propiedad llamada Getseman\u00ed, y dice a los disc\u00edpulos: \u00abSentaos aqu\u00ed, mientras voy all\u00e1 a orar.\u00bb<br \/>37 Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenz\u00f3 a sentir tristeza y angustia.<br \/>38 Entonces les dice: \u00abMi alma est\u00e1 triste hasta el punto de morir; quedaos aqu\u00ed y velad conmigo.\u00bb<br \/>39 Y adelant\u00e1ndose un poco, cay\u00f3 rostro en tierra, y suplicaba as\u00ed: \u00abPadre m\u00edo, si es posible, que pase de m\u00ed esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras t\u00fa.\u00bb<br \/>40 Viene entonces donde los disc\u00edpulos y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: \u00ab\u00bfConque no hab\u00e9is podido velar una hora conmigo?<br \/>41 Velad y orad, para que no caig\u00e1is en tentaci\u00f3n; que el esp\u00edritu est\u00e1 pronto, pero la carne es d\u00e9bil.\u00bb<br \/>42 Y alej\u00e1ndose de nuevo, por segunda vez or\u00f3 as\u00ed: \u00abPadre m\u00edo, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, h\u00e1gase tu voluntad.\u00bb<br \/>43 Volvi\u00f3 otra vez y los encontr\u00f3 dormidos, pues sus ojos estaban cargados.<br \/>44 Los dej\u00f3 y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras.<br \/>45 Viene entonces donde los disc\u00edpulos y les dice: \u00abAhora ya pod\u00e9is dormir y descansar. Mirad, ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores.<br \/>46 \u00a1Levantaos!, \u00a1v\u00e1monos! Mirad que el que me va a entregar est\u00e1 cerca.\u00bb<br \/>47 Todav\u00eda estaba hablando, cuando lleg\u00f3 Judas, uno de los Doce, acompa\u00f1ado de un grupo numeroso con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo.<br \/>48 El que le iba a entregar les hab\u00eda dado esta se\u00f1al: \u00abAquel a quien yo d\u00e9 un beso, \u00e9se es; prendedle.\u00bb<br \/>49 Y al instante se acerc\u00f3 a Jes\u00fas y le dijo: \u00ab\u00a1Salve, Rabb\u00ed!\u00bb, y le dio un beso.<br \/>50 Jes\u00fas le dijo: \u00abAmigo, \u00a1a lo que est\u00e1s aqu\u00ed!\u00bb Entonces aqu\u00e9llos se acercaron, echaron mano a Jes\u00fas y le prendieron.<br \/>51 En esto, uno de los que estaban con Jes\u00fas ech\u00f3 mano a su espada, la sac\u00f3 e, hiriendo al siervo del Sumo Sacerdote, le llev\u00f3 la oreja.<br \/>52 D\u00edcele entonces Jes\u00fas: \u00abVuelve tu espada a su sitio, porque todos los que empu\u00f1en espada, a espada perecer\u00e1n.<br \/>53 \u00bfO piensas que no puedo yo rogar a mi Padre, que pondr\u00eda al punto a mi disposici\u00f3n m\u00e1s de doce legiones de \u00e1ngeles?<br \/>54 Mas, \u00bfc\u00f3mo se cumplir\u00edan las Escrituras de que as\u00ed debe suceder?\u00bb<br \/>55 En aquel momento dijo Jes\u00fas a la gente: \u00ab\u00bfComo contra un salteador hab\u00e9is salido a prenderme con espadas y palos? Todos los d\u00edas me sentaba en el Templo para ense\u00f1ar, y no me detuvisteis.<br \/>56 Pero todo esto ha sucedido para que se cumplan las Escrituras de los profetas.\u00bb Entonces los disc\u00edpulos le abandonaron todos y huyeron.<br \/>57 Los que prendieron a Jes\u00fas le llevaron ante el Sumo Sacerdote Caif\u00e1s, donde se hab\u00edan reunido los escribas y los ancianos.<br \/>58 Pedro le iba siguiendo de lejos hasta el palacio del Sumo Sacerdote; y, entrando dentro, se sent\u00f3 con los criados para ver el final.<br \/>59 Los sumos sacerdotes y el Sanedr\u00edn entero andaban buscando un falso testimonio contra Jes\u00fas con \u00e1nimo de darle muerte,<br \/>60 y no lo encontraron, a pesar de que se presentaron muchos falsos testigos. Al fin se presentaron dos,<br \/>61 que dijeron: \u00abEste dijo: Yo puedo destruir el Santuario de Dios, y en tres d\u00edas edificarlo.\u00bb<br \/>62 Entonces, se levant\u00f3 el Sumo Sacerdote y le dijo: \u00ab\u00bfNo respondes nada? \u00bfQu\u00e9 es lo que \u00e9stos atestiguan contra ti?\u00bb<br \/>63 Pero Jes\u00fas segu\u00eda callado. El Sumo Sacerdote le dijo: \u00abYo te conjuro por Dios vivo que nos digas si t\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios.\u00bb<br \/>64 D\u00edcele Jes\u00fas: \u00abS\u00ed, t\u00fa lo has dicho. Y yo os declaro que a partir de ahora ver\u00e9is al hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir sobre las nubes del cielo.\u00bb<br \/>65 Entonces el Sumo Sacerdote rasg\u00f3 sus vestidos y dijo: \u00ab\u00a1Ha blasfemado! \u00bfQu\u00e9 necesidad tenemos ya de testigos? Acab\u00e1is de o\u00edr la blasfemia.<br \/>66 \u00bfQu\u00e9 os parece?\u00bb Respondieron ellos diciendo: \u00abEs reo de muerte.\u00bb<br \/>67 Entonces se pusieron a escupirle en la cara y a abofetearle; y otros a golpearle,<br \/>68 diciendo: \u00abAdiv\u00ednanos, Cristo. \u00bfQui\u00e9n es el que te ha pegado?\u00bb<br \/>69 Pedro, entretanto, estaba sentado fuera en el patio; y una criada se acerc\u00f3 a \u00e9l y le dijo: \u00abTambi\u00e9n t\u00fa estabas con Jes\u00fas el Galileo.\u00bb<br \/>70 Pero \u00e9l lo neg\u00f3 delante de todos: \u00abNo s\u00e9 qu\u00e9 dices.\u00bb<br \/>71 Cuando sal\u00eda al portal, le vio otra criada y dijo a los que estaban all\u00ed: \u00abEste estaba con Jes\u00fas el Nazoreo.\u00bb<br \/>72 Y de nuevo lo neg\u00f3 con juramento: \u00ab\u00a1Yo no conozco a ese hombre!\u00bb<br \/>73 Poco despu\u00e9s se acercaron los que estaban all\u00ed y dijeron a Pedro: \u00ab\u00a1Ciertamente, t\u00fa tambi\u00e9n eres de ellos, pues adem\u00e1s tu misma habla te descubre!\u00bb<br \/>74 Entonces \u00e9l se puso a echar imprecaciones y a jurar: \u00ab\u00a1Yo no conozco a ese hombre!\u00bb Inmediatamente cant\u00f3 un gallo.<br \/>75 Y Pedro se acord\u00f3 de aquello que le hab\u00eda dicho Jes\u00fas: \u00abAntes que el gallo cante, me habr\u00e1s negado tres veces.\u00bb Y, saliendo fuera, rompi\u00f3 a llorar amargamente.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt27\"><em>Mateo 27<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Llegada la ma\u00f1ana, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo celebraron consejo contra Jes\u00fas para darle muerte.<br \/>2 Y despu\u00e9s de atarle, le llevaron y le entregaron al procurador Pilato.<br \/>3 Entonces Judas, el que le entreg\u00f3, viendo que hab\u00eda sido condenado, fue acosado por el remordimiento, y devolvi\u00f3 las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos,<br \/>4 diciendo: \u00abPequ\u00e9 entregando sangre inocente.\u00bb Ellos dijeron: \u00abA nosotros, \u00bfqu\u00e9? T\u00fa ver\u00e1s.\u00bb<br \/>5 El tir\u00f3 las monedas en el Santuario; despu\u00e9s se retir\u00f3 y fue y se ahorc\u00f3.<br \/>6 Los sumos sacerdotes recogieron las monedas y dijeron: \u00abNo es l\u00edcito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque son precio de sangre.\u00bb<br \/>7 Y despu\u00e9s de deliberar, compraron con ellas el Campo del Alfarero como lugar de sepultura para los forasteros.<br \/>8 Por esta raz\u00f3n ese campo se llam\u00f3 \u00abCampo de Sangre\u00bb, hasta hoy.<br \/>9 Entonces se cumpli\u00f3 el or\u00e1culo del profeta Jerem\u00edas: \u00abY tomaron las treinta monedas de plata, cantidad en que fue apreciado aquel a quien pusieron precio algunos hijos de Israel,<br \/>10 y las dieron por el Campo del Alfarero, seg\u00fan lo que me orden\u00f3 el Se\u00f1or.\u00bb<br \/>11 Jes\u00fas compareci\u00f3 ante el procurador, y el procurador le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el Rey de los jud\u00edos?\u00bb Respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00abS\u00ed, t\u00fa lo dices.\u00bb<br \/>12 Y, mientras los sumos sacerdotes y los ancianos le acusaban, no respondi\u00f3 nada.<br \/>13 Entonces le dice Pilato: \u00ab\u00bfNo oyes de cu\u00e1ntas cosas te acusan?\u00bb<br \/>14 Pero \u00e9l a nada respondi\u00f3, de suerte que el procurador estaba muy sorprendido.<br \/>15 Cada Fiesta, el procurador sol\u00eda conceder al pueblo la libertad de un preso, el que quisieran.<br \/>16 Ten\u00edan a la saz\u00f3n un preso famoso, llamado Barrab\u00e1s.<br \/>17 Y cuando ellos estaban reunidos, les dijo Pilato: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n quer\u00e9is que os suelte, a Barrab\u00e1s o a Jes\u00fas, el llamado Cristo?\u00bb,<br \/>18 pues sab\u00eda que le hab\u00edan entregado por envidia.<br \/>19 Mientras \u00e9l estaba sentado en el tribunal, le mand\u00f3 a decir su mujer: \u00abNo te metas con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sue\u00f1os por su causa.\u00bb<br \/>20 Pero los sumos sacerdotes y los ancianos lograron persuadir a la gente que pidiese la libertad de Barrab\u00e1s y la muerte de Jes\u00fas.<br \/>21 Y cuando el procurador les dijo: \u00ab\u00bfA cu\u00e1l de los dos quer\u00e9is que os suelte?\u00bb, respondieron: \u00ab\u00a1A Barrab\u00e1s!\u00bb<br \/>22 D\u00edceles Pilato: \u00abY \u00bfqu\u00e9 voy a hacer con Jes\u00fas, el llamado Cristo?\u00bb Y todos a una: \u00ab\u00a1Sea crucificado!\u00bb &#8211;<br \/>23 \u00abPero \u00bfqu\u00e9 mal ha hecho?\u00bb, pregunt\u00f3 Pilato. Mas ellos segu\u00edan gritando con m\u00e1s fuerza: \u00ab\u00a1Sea crucificado!\u00bb<br \/>24 Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que m\u00e1s bien se promov\u00eda tumulto, tom\u00f3 agua y se lav\u00f3 las manos delante de la gente diciendo: \u00abInocente soy de la sangre de este justo. Vosotros ver\u00e9is.\u00bb<br \/>25 Y todo el pueblo respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!\u00bb<br \/>26 Entonces, les solt\u00f3 a Barrab\u00e1s; y a Jes\u00fas, despu\u00e9s de azotarle, se lo entreg\u00f3 para que fuera crucificado.<br \/>27 Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jes\u00fas al pretorio y reunieron alrededor de \u00e9l a toda la cohorte.<br \/>28 Le desnudaron y le echaron encima un manto de p\u00farpura;<br \/>29 y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una ca\u00f1a; y doblando la rodilla delante de \u00e9l, le hac\u00edan burla diciendo: \u00ab\u00a1Salve, Rey de los jud\u00edos!\u00bb;<br \/>30 y despu\u00e9s de escupirle, cogieron la ca\u00f1a y le golpeaban en la cabeza.<br \/>31 Cuando se hubieron burlado de \u00e9l, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle.<br \/>32 Al salir, encontraron a un hombre de Cirene llamado Sim\u00f3n, y le obligaron a llevar su cruz.<br \/>33 Llegados a un lugar llamado G\u00f3lgota, esto es, \u00abCalvario\u00bb,<br \/>34 le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero \u00e9l, despu\u00e9s de probarlo, no quiso beberlo.<br \/>35 Una vez que le crucificaron, se repartieron sus vestidos, echando a suertes.<br \/>36 Y se quedaron sentados all\u00ed para custodiarle.<br \/>37 Sobre su cabeza pusieron, por escrito, la causa de su condena: \u00abEste es Jes\u00fas, el Rey de los jud\u00edos.\u00bb<br \/>38 Y al mismo tiempo que a \u00e9l crucifican a dos salteadores, uno a la derecha y otro a la izquierda.<br \/>39 Los que pasaban por all\u00ed le insultaban, meneando la cabeza y diciendo:<br \/>40 \u00abT\u00fa que destruyes el Santuario y en tres d\u00edas lo levantas, \u00a1s\u00e1lvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!\u00bb<br \/>41 Igualmente los sumos sacerdotes junto con los escribas y los ancianos se burlaban de \u00e9l diciendo:<br \/>42 \u00abA otros salv\u00f3 y a s\u00ed mismo no puede salvarse. Rey de Israel es: que baje ahora de la cruz, y creeremos en \u00e9l.<br \/>43 Ha puesto su confianza en Dios; que le salve ahora, si es que de verdad le quiere; ya que dijo: \u201cSoy Hijo de Dios.\u201d\u00bb<br \/>44 De la misma manera le injuriaban tambi\u00e9n los salteadores crucificados con \u00e9l.<br \/>45 Desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona.<br \/>46 Y alrededor de la hora nona clam\u00f3 Jes\u00fas con fuerte voz: \u00ab\u00a1El\u00ed, El\u00ed! \u00bflem\u00e1 sabactan\u00ed?\u00bb, esto es: \u00ab\u00a1Dios m\u00edo, Dios m\u00edo! \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb<br \/>47 Al o\u00edrlo algunos de los que estaban all\u00ed dec\u00edan: \u00abA El\u00edas llama \u00e9ste.\u00bb<br \/>48 Y enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empap\u00f3 en vinagre y, sujet\u00e1ndola a una ca\u00f1a, le ofrec\u00eda de beber.<br \/>49 Pero los otros dijeron: \u00abDeja, vamos a ver si viene El\u00edas a salvarle.\u00bb<br \/>50 Pero Jes\u00fas, dando de nuevo un fuerte grito, exhal\u00f3 el esp\u00edritu.<br \/>51 En esto, el velo del Santuario se rasg\u00f3 en dos, de arriba abajo; tembl\u00f3 la tierra y las rocas se hendieron.<br \/>52 Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron.<br \/>53 Y, saliendo de los sepulcros despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de \u00e9l, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos.<br \/>54 Por su parte, el centuri\u00f3n y los que con \u00e9l estaban guardando a Jes\u00fas, al ver el terremoto y lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: \u00abVerdaderamente \u00e9ste era Hijo de Dios.\u00bb<br \/>55 Hab\u00eda all\u00ed muchas mujeres mirando desde lejos, aquellas que hab\u00edan seguido a Jes\u00fas desde Galilea para servirle.<br \/>56 Entre ellas estaban Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la madre de Santiago y de Jos\u00e9, y la madre de los hijos de Zebedeo.<br \/>57 Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado Jos\u00e9, que se hab\u00eda hecho tambi\u00e9n disc\u00edpulo de Jes\u00fas.<br \/>58 Se present\u00f3 a Pilato y pidi\u00f3 el cuerpo de Jes\u00fas. Entonces Pilato dio orden de que se le entregase.<br \/>59 Jos\u00e9 tom\u00f3 el cuerpo, lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana limpia<br \/>60 y lo puso en su sepulcro nuevo que hab\u00eda hecho excavar en la roca; luego, hizo rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro y se fue.<br \/>61 Estaban all\u00ed Mar\u00eda Magdalena y la otra Mar\u00eda, sentadas frente al sepulcro.<br \/>62 Al otro d\u00eda, el siguiente a la Preparaci\u00f3n, los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilato<br \/>63 y le dijeron: \u00abSe\u00f1or, recordamos que ese impostor dijo cuando a\u00fan viv\u00eda: \u201cA los tres d\u00edas resucitar\u00e9.\u201d<br \/>64 Manda, pues, que quede asegurado el sepulcro hasta el tercer d\u00eda, no sea que vengan sus disc\u00edpulos, lo roben y digan luego al pueblo: \u201cResucit\u00f3 de entre los muertos\u201d, y la \u00faltima impostura sea peor que la primera.\u00bb<br \/>65 Pilato les dijo: \u00abTen\u00e9is una guardia. Id, aseguradlo como sab\u00e9is.\u00bb<br \/>66 Ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mt28\"><em>Mateo 28<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Pasado el s\u00e1bado, al alborear el primer d\u00eda de la semana, Mar\u00eda Magdalena y la otra Mar\u00eda fueron a ver el sepulcro.<br \/>2 De pronto se produjo un gran terremoto, pues el \u00c1ngel del Se\u00f1or baj\u00f3 del cielo y, acerc\u00e1ndose, hizo rodar la piedra y se sent\u00f3 encima de ella.<br \/>3 Su aspecto era como el rel\u00e1mpago y su vestido blanco como la nieve.<br \/>4 Los guardias, atemorizados ante \u00e9l, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos.<br \/>5 El \u00c1ngel se dirigi\u00f3 a las mujeres y les dijo: \u00abVosotras no tem\u00e1is, pues s\u00e9 que busc\u00e1is a Jes\u00fas, el Crucificado;<br \/>6 no est\u00e1 aqu\u00ed, ha resucitado, como lo hab\u00eda dicho. Venid, ved el lugar donde estaba.<br \/>7 Y ahora id enseguida a decir a sus disc\u00edpulos: \u201cHa resucitado de entre los muertos e ir\u00e1 delante de vosotros a Galilea; all\u00ed le ver\u00e9is.\u201d Ya os lo he dicho.\u00bb<br \/>8 Ellas partieron a toda prisa del sepulcro, con miedo y gran gozo, y corrieron a dar la noticia a sus disc\u00edpulos.<br \/>9 En esto, Jes\u00fas les sali\u00f3 al encuentro y les dijo: \u00ab\u00a1Dios os guarde!\u00bb Y ellas, acerc\u00e1ndose, se asieron de sus pies y le adoraron.<br \/>10 Entonces les dice Jes\u00fas: \u00abNo tem\u00e1is. Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea; all\u00ed me ver\u00e1n.\u00bb<br \/>11 Mientras ellas iban, algunos de la guardia fueron a la ciudad a contar a los sumos sacerdotes todo lo que hab\u00eda pasado.<br \/>12 Estos, reunidos con los ancianos, celebraron consejo y dieron una buena suma de dinero a los soldados,<br \/>13 advirti\u00e9ndoles: \u00abDecid: \u201cSus disc\u00edpulos vinieron de noche y le robaron mientras nosotros dorm\u00edamos.\u201d<br \/>14 Y si la cosa llega a o\u00eddos del procurador, nosotros le convenceremos y os evitaremos complicaciones.\u00bb<br \/>15 Ellos tomaron el dinero y procedieron seg\u00fan las instrucciones recibidas. Y se corri\u00f3 esa versi\u00f3n entre los jud\u00edos, hasta el d\u00eda de hoy.<br \/>16 Por su parte, los once disc\u00edpulos marcharon a Galilea, al monte que Jes\u00fas les hab\u00eda indicado.<br \/>17 Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.<br \/>18 Jes\u00fas se acerc\u00f3 a ellos y les habl\u00f3 as\u00ed: \u00abMe ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.<br \/>19 Id, pues, y haced disc\u00edpulos a todas las gentes bautiz\u00e1ndolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo,<br \/>20 y ense\u00f1\u00e1ndoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aqu\u00edque yo estoy con vosotros todos los d\u00edas hasta el fin del mundo.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Sagrada Escritura, Mateo 1\u00a0 \u00a0 \u00a02\u00a0 \u00a0 \u00a03\u00a0 \u00a0 \u00a04\u00a0 \u00a0 \u00a05\u00a0 \u00a0 \u00a06\u00a0 \u00a0 \u00a07\u00a0 \u00a0 \u00a08\u00a0 \u00a0 \u00a09\u00a0 \u00a0 \u00a010\u00a0 \u00a0 \u00a011\u00a0 \u00a0 \u00a012\u00a0 \u00a0 \u00a013\u00a0 \u00a0 \u00a014\u00a0 \u00a0 \u00a015\u00a0 \u00a0 \u00a016\u00a0 \u00a0 \u00a017\u00a0 \u00a0 \u00a018\u00a0 \u00a0 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4954\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s2dsrC-mateo","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4954"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4954"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4954\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5750,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4954\/revisions\/5750"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4954"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4954"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4954"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}