{"id":5038,"date":"2021-02-21T16:06:20","date_gmt":"2021-02-21T22:06:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5038"},"modified":"2022-03-28T18:07:14","modified_gmt":"2022-03-29T00:07:14","slug":"marcos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5038","title":{"rendered":"Marcos"},"content":{"rendered":"\n<p id=\"arriba\">.<br \/><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Marcos<br \/><br \/><\/em><a href=\"#Mc1\">1<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc2\">2<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc3\">3<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc4\">4<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc5\">5<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc6\">6<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc7\">7<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc8\">8<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc9\">9<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc10\">10<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc11\">11<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc12\">12<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc13\">13<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc14\">14<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc15\">15<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Mc14\"><strong><a href=\"#Mc16\">16<\/a><\/strong><\/a><br \/><br \/><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong id=\"Mc1\"><em><br \/><a>Marcos 1<\/a><\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.<br \/>2 Conforme est\u00e1 escrito en Isa\u00edas el profeta: Mira, env\u00edo mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino.<br \/>3 Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Se\u00f1or, enderezad sus sendas,<br \/>4 apareci\u00f3 Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversi\u00f3n para perd\u00f3n de los pecados.<br \/>5 Acud\u00eda a \u00e9l gente de toda la regi\u00f3n de Judea y todos los de Jerusal\u00e9n, y eran bautizados por \u00e9l en el r\u00edo Jord\u00e1n, confesando sus pecados.<br \/>6 Juan llevaba un vestido de pie de camello; y se alimentaba de langostas y miel silvestre.<br \/>7 Y proclamaba: \u00abDetr\u00e1s de m\u00ed viene el que es m\u00e1s fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclin\u00e1ndome, la correa de sus sandalias.<br \/>8 Yo os he bautizado con agua, pero \u00e9l os bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo.\u00bb<br \/>9 Y sucedi\u00f3 que por aquellos d\u00edas vino Jes\u00fas desde Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jord\u00e1n.<br \/>10 En cuanto sali\u00f3 del agua vio que los cielos se rasgaban y que el Esp\u00edritu, en forma de paloma, bajaba a \u00e9l.<br \/>11 Y se oy\u00f3 una voz que ven\u00eda de los cielos: \u00abT\u00fa eres mi Hijo amado, en ti me complazco.\u00bb<br \/>12 A continuaci\u00f3n, el Esp\u00edritu le empuja al desierto,<br \/>13 y permaneci\u00f3 en el desierto cuarenta d\u00edas, siendo tentado por Satan\u00e1s. Estaba entre los animales del campo y los \u00e1ngeles le serv\u00edan.<br \/>14 Despu\u00e9s que Juan fue entregado, march\u00f3 Jes\u00fas a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios:<br \/>15 \u00abEl tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios est\u00e1 cerca; convert\u00edos y creed en la Buena Nueva.\u00bb<br \/>16 Bordeando el mar de Galilea, vio a Sim\u00f3n y Andr\u00e9s, el hermano de Sim\u00f3n, largando las redes en el mar, pues eran pescadores.<br \/>17 Jes\u00fas les dijo: \u00abVenid conmigo, y os har\u00e9 llegar a ser pescadores de hombres.\u00bb<br \/>18 Al instante, dejando las redes, le siguieron.<br \/>19 Caminando un poco m\u00e1s adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban tambi\u00e9n en la barca arreglando las redes;<br \/>20 y al instante los llam\u00f3. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras \u00e9l.<br \/>21 Llegan a Cafarna\u00fam. Al llegar el s\u00e1bado entr\u00f3 en la sinagoga y se puso a ense\u00f1ar.<br \/>22 Y quedaban asombrados de su doctrina, porque les ense\u00f1aba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.<br \/>23 Hab\u00eda precisamente en su sinagoga un hombre pose\u00eddo por un esp\u00edritu inmundo, que se puso a gritar:<br \/>24 \u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos nosotros contigo, Jes\u00fas de Nazaret? \u00bfHas venido a destruirnos? S\u00e9 qui\u00e9n eres t\u00fa: el Santo de Dios.\u00bb<br \/>25 Jes\u00fas, entonces, le conmin\u00f3 diciendo: \u00abC\u00e1llate y sal de \u00e9l.\u00bb<br \/>26 Y agit\u00e1ndole violentamente el esp\u00edritu inmundo, dio un fuerte grito y sali\u00f3 de \u00e9l.<br \/>27 Todos quedaron pasmados de tal manera que se preguntaban unos a otros: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es esto? \u00a1Una doctrina nueva, expuesta con autoridad! Manda hasta a los esp\u00edritus inmundos y le obedecen.\u00bb<br \/>28 Bien pronto su fama se extendi\u00f3 por todas partes, en toda la regi\u00f3n de Galilea.<br \/>29 Cuando sali\u00f3 de la sinagoga se fue con Santiago y Juan a casa de Sim\u00f3n y Andr\u00e9s.<br \/>30 La suegra de Sim\u00f3n estaba en cama con fiebre; y le hablan de ella.<br \/>31 Se acerc\u00f3 y, tom\u00e1ndola de la mano, la levant\u00f3. La fiebre la dej\u00f3 y ella se puso a servirles.<br \/>32 Al atardecer, a la puesta del sol, le trajeron todos los enfermos y endemoniados;<br \/>33 la ciudad entera estaba agolpada a la puerta.<br \/>34 Jes\u00fas cur\u00f3 a muchos que se encontraban mal de diversas enfermedades y expuls\u00f3 muchos demonios. Y no dejaba hablar a los demonios, pues le conoc\u00edan.<br \/>35 De madrugada, cuando todav\u00eda estaba muy oscuro, se levant\u00f3, sali\u00f3 y fue a un lugar solitario y all\u00ed se puso a hacer oraci\u00f3n.<br \/>36 Sim\u00f3n y sus compa\u00f1eros fueron en su busca;<br \/>37 al encontrarle, le dicen: \u00abTodos te buscan.\u00bb<br \/>38 El les dice: \u00abVayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que tambi\u00e9n all\u00ed predique; pues para eso he salido.\u00bb<br \/>39 Y recorri\u00f3 toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.<br \/>40 Se le acerca un leproso suplic\u00e1ndole y, puesto de rodillas, le dice: \u00abSi quieres, puedes limpiarme.\u00bb<br \/>41 Compadecido de \u00e9l, extendi\u00f3 su mano, le toc\u00f3 y le dijo: \u00abQuiero; queda limpio.\u00bb<br \/>42 Y al instante, le desapareci\u00f3 la lepra y qued\u00f3 limpio.<br \/>43 Le despidi\u00f3 al instante prohibi\u00e9ndole severamente:<br \/>44 \u00abMira, no digas nada a nadie, sino vete, mu\u00e9strate al sacerdote y haz por tu purificaci\u00f3n la ofrenda que prescribi\u00f3 Mois\u00e9s para que les sirva de testimonio.\u00bb<br \/>45 Pero \u00e9l, as\u00ed que se fue, se puso a pregonar con entusiasmo y a divulgar la noticia, de modo que ya no pod\u00eda Jes\u00fas presentarse en p\u00fablico en ninguna ciudad, sino que se quedaba a las afueras, en lugares solitarios. Y acud\u00edan a \u00e9l de todas partes.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc2\"><em>Marcos 2<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Entr\u00f3 de nuevo en Cafarna\u00fam; al poco tiempo hab\u00eda corrido la voz de que estaba en casa.<br \/>2 Se agolparon tantos que ni siquiera ante la puerta hab\u00eda ya sitio, y \u00e9l les anunciaba la Palabra.<br \/>3 Y le vienen a traer a un paral\u00edtico llevado entre cuatro.<br \/>4 Al no poder present\u00e1rselo a causa de la multitud, abrieron el techo encima de donde \u00e9l estaba y, a trav\u00e9s de la abertura que hicieron, descolgaron la camilla donde yac\u00eda el paral\u00edtico.<br \/>5 Viendo Jes\u00fas la fe de ellos, dice al paral\u00edtico: \u00abHijo, tus pecados te son perdonados.\u00bb<br \/>6 Estaban all\u00ed sentados algunos escribas que pensaban en sus corazones:<br \/>7 \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 \u00e9ste habla as\u00ed? Est\u00e1 blasfemando. \u00bfQui\u00e9n puede perdonar pecados, sino Dios s\u00f3lo?\u00bb<br \/>8 Pero, al instante, conociendo Jes\u00fas en su esp\u00edritu lo que ellos pensaban en su interior, les dice: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 pens\u00e1is as\u00ed en vuestros corazones?<br \/>9 \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil, decir al paral\u00edtico: \u201cTus pecados te son perdonados\u201d, o decir: \u201cLev\u00e1ntate, toma tu camilla y anda?\u201d<br \/>10 Pues para que sep\u00e1is que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados &#8211; dice al paral\u00edtico -:<br \/>11 \u201cA ti te digo, lev\u00e1ntate, toma tu camilla y vete a tu casa.\u201d\u00bb<br \/>12 Se levant\u00f3 y, al instante, tomando la camilla, sali\u00f3 a la vista de todos, de modo que quedaban todos asombrados y glorificaban a Dios, diciendo: \u00abJam\u00e1s vimos cosa parecida.\u00bb<br \/>13 Sali\u00f3 de nuevo por la orilla del mar, toda la gente acud\u00eda a \u00e9l, y \u00e9l les ense\u00f1aba.<br \/>14 Al pasar, vio a Lev\u00ed, el de Alfeo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: \u00abS\u00edgueme.\u00bb El se levant\u00f3 y le sigui\u00f3.<br \/>15 Y sucedi\u00f3 que estando \u00e9l a la mesa en casa de Lev\u00ed, muchos publicanos y pecadores estaban a la mesa con Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos, pues eran muchos los que le segu\u00edan.<br \/>16 Al ver los escribas de los fariseos que com\u00eda con los pecadores y publicanos, dec\u00edan a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfQu\u00e9? \u00bfEs que come con los publicanos y pecadores?\u00bb<br \/>17 Al o\u00edr esto Jes\u00fas, les dice: \u00abNo necesitan m\u00e9dico los que est\u00e1n fuertes, sino los que est\u00e1n mal; no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.\u00bb<br \/>18 Como los disc\u00edpulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vienen y le dicen: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 mientras los disc\u00edpulos de Juan y los disc\u00edpulos de los fariseos ayunan, tus disc\u00edpulos no ayunan?\u00bb<br \/>19 Jes\u00fas les dijo: \u00ab\u00bfPueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el novio est\u00e1 con ellos? Mientras tengan consigo al novio no pueden ayunar.<br \/>20 D\u00edas vendr\u00e1n en que les ser\u00e1 arrebatado el novio; entonces ayunar\u00e1n, en aquel d\u00eda.<br \/>21 Nadie cose un remiendo de pa\u00f1o sin tundir en un vestido viejo, pues de otro modo, lo a\u00f1adido tira de \u00e9l, el pa\u00f1o nuevo del viejo, y se produce un desgarr\u00f3n peor.<br \/>22 Nadie echa tampoco vino nuevo en pellejos viejos; de otro modo, el vino reventar\u00eda los pellejos y se echar\u00eda a perder tanto el vino como los pellejos: sino que el vino nuevo, en pellejos nuevos.<br \/>23 Y sucedi\u00f3 que un s\u00e1bado, cruzaba Jes\u00fas por los sembrados, y sus disc\u00edpulos empezaron a abrir camino arrancando espigas.<br \/>24 Dec\u00edanle los fariseos: \u00abMira \u00bfpor qu\u00e9 hacen en s\u00e1bado lo que no es l\u00edcito?\u00bb<br \/>25 El les dice: \u00ab\u00bfNunca hab\u00e9is le\u00eddo lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y \u00e9l y los que le acompa\u00f1aban sintieron hambre,<br \/>26 c\u00f3mo entr\u00f3 en la Casa de Dios, en tiempos del Sumo Sacerdote Abiatar, y comi\u00f3 los panes de la presencia, que s\u00f3lo a los sacerdotes es l\u00edcito comer, y dio tambi\u00e9n a los que estaban con \u00e9l?\u00bb<br \/>27 Y les dijo: \u00abEl s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado.<br \/>28 De suerte que el Hijo del hombre tambi\u00e9n es se\u00f1or del s\u00e1bado.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc3\"><em>Marcos 3<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Entr\u00f3 de nuevo en la sinagoga, y hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda la mano paralizada.<br \/>2 Estaban al acecho a ver si le curaba en s\u00e1bado para poder acusarle.<br \/>3 Dice al hombre que ten\u00eda la mano seca: \u00abLev\u00e1ntate ah\u00ed en medio.\u00bb<br \/>4 Y les dice: \u00ab\u00bfEs l\u00edcito en s\u00e1bado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?\u00bb Pero ellos callaban.<br \/>5 Entonces, mir\u00e1ndoles con ira, apenado por la dureza de su coraz\u00f3n, dice al hombre: \u00abExtiende la mano.\u00bb El la extendi\u00f3 y qued\u00f3 restablecida su mano.<br \/>6 En cuanto salieron los fariseos, se confabularon con los herodianos contra \u00e9l para ver c\u00f3mo eliminarle.<br \/>7 Jes\u00fas se retir\u00f3 con sus disc\u00edpulos hacia el mar, y le sigui\u00f3 una gran muchedumbre de Galilea. Tambi\u00e9n de Judea,<br \/>8 de Jerusal\u00e9n, de Idumea, del otro lado del Jord\u00e1n, de los alrededores de Tiro y Sid\u00f3n, una gran muchedumbre, al o\u00edr lo que hac\u00eda, acudi\u00f3 a \u00e9l.<br \/>9 Entonces, a causa de la multitud, dijo a sus disc\u00edpulos que le prepararan una peque\u00f1a barca, para que no le aplastaran.<br \/>10 Pues cur\u00f3 a muchos, de suerte que cuantos padec\u00edan dolencias se le echaban encima para tocarle.<br \/>11 Y los esp\u00edritus inmundos, al verle, se arrojaban a sus pies y gritaban: \u00abT\u00fa eres el Hijo de Dios.\u00bb<br \/>12 Pero \u00e9l les mandaba en\u00e9rgicamente que no le descubrieran.<br \/>13 Subi\u00f3 al monte y llam\u00f3 a los que \u00e9l quiso; y vinieron donde \u00e9l.<br \/>14 Instituy\u00f3 Doce, para que estuvieran con \u00e9l, y para enviarlos a predicar<br \/>15 con poder de expulsar los demonios.<br \/>16 Instituy\u00f3 a los Doce y puso a Sim\u00f3n el nombre de Pedro;<br \/>17 a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso por nombre Boanerges, es decir, hijos del trueno;<br \/>18 a Andr\u00e9s, Felipe, Bartolom\u00e9, Mateo, Tom\u00e1s, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Sim\u00f3n el Cananeo<br \/>19 y Judas Iscariote, el mismo que le entreg\u00f3.<br \/>20 Vuelve a casa. Se aglomera otra vez la muchedumbre de modo que no pod\u00edan comer.<br \/>21 Se enteraron sus parientes y fueron a hacerse cargo de \u00e9l, pues dec\u00edan: \u00abEst\u00e1 fuera de s\u00ed.\u00bb<br \/>22 Los escribas que hab\u00edan bajado de Jerusal\u00e9n dec\u00edan: \u00abEst\u00e1 pose\u00eddo por Beelzebul\u00bb y \u00abpor el pr\u00edncipe de los demonios expulsa los demonios.\u00bb<br \/>23 El, llam\u00e1ndoles junto a s\u00ed, les dec\u00eda en par\u00e1bolas: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede Satan\u00e1s expulsar a Satan\u00e1s?<br \/>24 Si un reino est\u00e1 dividido contra s\u00ed mismo, ese reino no puede subsistir.<br \/>25 Si una casa est\u00e1 dividida contra s\u00ed misma, esa casa no podr\u00e1 subsistir.<br \/>26 Y si Satan\u00e1s se ha alzado contra s\u00ed mismo y est\u00e1 dividido, no puede subsistir, pues ha llegado su fin.<br \/>27 Pero nadie puede entrar en la casa del fuerte y saquear su ajuar, si no ata primero al fuerte; entonces podr\u00e1 saquear su casa.<br \/>28 Yo os aseguro que se perdonar\u00e1 todo a los hijos de los hombres, los pecados y las blasfemias, por muchas que \u00e9stas sean.<br \/>29 Pero el que blasfeme contra el Esp\u00edritu Santo, no tendr\u00e1 perd\u00f3n nunca, antes bien, ser\u00e1 reo de pecado eterno.\u00bb<br \/>30 Es que dec\u00edan: \u00abEst\u00e1 pose\u00eddo por un esp\u00edritu inmundo.\u00bb<br \/>31 Llegan su madre y sus hermanos, y qued\u00e1ndose fuera, le env\u00edan a llamar.<br \/>32 Estaba mucha gente sentada a su alrededor. Le dicen: \u00ab\u00a1Oye!, tu madre, tus hermanos y tus hermanas est\u00e1n fuera y te buscan.\u00bb<br \/>33 El les responde: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es mi madre y mis hermanos?\u00bb<br \/>34 Y mirando en torno a los que estaban sentados en corro, a su alrededor, dice: \u00abEstos son mi madre y mis hermanos.<br \/>35 Quien cumpla la voluntad de Dios, \u00e9se es mi hermano, mi hermana y mi madre.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc4\"><em>Marcos 4<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y otra vez se puso a ense\u00f1ar a orillas del mar. Y se reuni\u00f3 tanta gente junto a \u00e9l que hubo de subir a una barca y, ya en el mar, se sent\u00f3; toda la gente estaba en tierra a la orilla del mar.<br \/>2 Les ense\u00f1aba muchas cosas por medio de par\u00e1bolas. Les dec\u00eda en su instrucci\u00f3n:<br \/>3 \u00abEscuchad. Una vez sali\u00f3 un sembrador a sembrar.<br \/>4 Y sucedi\u00f3 que, al sembrar, una parte cay\u00f3 a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron.<br \/>5 Otra parte cay\u00f3 en terreno pedregoso, donde no ten\u00eda mucha tierra, y brot\u00f3 en seguida por no tener hondura de tierra;<br \/>6 pero cuando sali\u00f3 el sol se agost\u00f3 y, por no tener ra\u00edz, se sec\u00f3.<br \/>7 Otra parte cay\u00f3 entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto.<br \/>8 Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarroll\u00e1ndose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento.\u00bb<br \/>9 Y dec\u00eda: \u00abQuien tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga.\u00bb<br \/>10 Cuando qued\u00f3 a solas, los que le segu\u00edan a una con los Doce le preguntaban sobre las par\u00e1bolas.<br \/>11 El les dijo: \u00abA vosotros se os ha dado el misterio del Reino de Dios, pero a los que est\u00e1n fuera todo se les presenta en par\u00e1bolas,<br \/>12 para que por mucho que miren no vean, por mucho que oigan no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone.\u00bb<br \/>13 Y les dice: \u00ab\u00bfNo entend\u00e9is esta par\u00e1bola? \u00bfC\u00f3mo, entonces, comprender\u00e9is todas las par\u00e1bolas?<br \/>14 El sembrador siembra la Palabra.<br \/>15 Los que est\u00e1n a lo largo del camino donde se siembra la Palabra son aquellos que, en cuanto la oyen, viene Satan\u00e1s y se lleva la Palabra sembrada en ellos.<br \/>16 De igual modo, los sembrados en terreno pedregoso son los que, al o\u00edr la Palabra, al punto la reciben con alegr\u00eda,<br \/>17 pero no tienen ra\u00edz en s\u00ed mismos, sino que son inconstantes; y en cuanto se presenta una tribulaci\u00f3n o persecuci\u00f3n por causa de la Palabra, sucumben en seguida.<br \/>18 Y otros son los sembrados entre los abrojos; son los que han o\u00eddo la Palabra,<br \/>19 pero las preocupaciones del mundo, la seducci\u00f3n de las riquezas y las dem\u00e1s concupiscencias les invaden y ahogan la Palabra, y queda sin fruto.<br \/>20 Y los sembrados en tierra buena son aquellos que oyen la Palabra, la acogen y dan fruto, unos treinta, otros sesenta, otros ciento.\u00bb<br \/>21 Les dec\u00eda tambi\u00e9n: \u00ab\u00bfAcaso se trae la l\u00e1mpara para ponerla debajo del celem\u00edn o debajo del lecho? \u00bfNo es para ponerla sobre el candelero?<br \/>22 Pues nada hay oculto si no es para que sea manifestado; nada ha sucedido en secreto, sino para que venga a ser descubierto.<br \/>23 Quien tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga.\u00bb<br \/>24 Les dec\u00eda tambi\u00e9n: \u00abAtended a lo que escuch\u00e1is. Con la medida con que mid\u00e1is, se os medir\u00e1 y aun con creces.<br \/>25 Porque al que tiene se le dar\u00e1, y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1.\u00bb<br \/>26 Tambi\u00e9n dec\u00eda: \u00abEl Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra;<br \/>27 duerma o se levante, de noche o de d\u00eda, el grano brota y crece, sin que \u00e9l sepa c\u00f3mo.<br \/>28 La tierra da el fruto por s\u00ed misma; primero hierba, luego espiga, despu\u00e9s trigo abundante en la espiga.<br \/>29 Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega.\u00bb<br \/>30 Dec\u00eda tambi\u00e9n: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 compararemos el Reino de Dios o con qu\u00e9 par\u00e1bola lo expondremos?<br \/>31 Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es m\u00e1s peque\u00f1a que cualquier semilla que se siembra en la tierra;<br \/>32 pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra.\u00bb<br \/>33 Y les anunciaba la Palabra con muchas par\u00e1bolas como \u00e9stas, seg\u00fan pod\u00edan entenderle;<br \/>34 no les hablaba sin par\u00e1bolas; pero a sus propios disc\u00edpulos se lo explicaba todo en privado.<br \/>35 Este d\u00eda, al atardecer, les dice: \u00abPasemos a la otra orilla.\u00bb<br \/>36 Despiden a la gente y le llevan en la barca, como estaba; e iban otras barcas con \u00e9l.<br \/>37 En esto, se levant\u00f3 una fuerte borrasca y las olas irrump\u00edan en la barca, de suerte que ya se anegaba la barca.<br \/>38 El estaba en popa, durmiendo sobre un cabezal. Le despiertan y le dicen: \u00abMaestro, \u00bfno te importa que perezcamos?\u00bb<br \/>39 El, habi\u00e9ndose despertado, increp\u00f3 al viento y dijo al mar: \u00ab\u00a1Calla, enmudece!\u00bb El viento se calm\u00f3 y sobrevino una gran bonanza.<br \/>40 Y les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1is con tanto miedo? \u00bfC\u00f3mo no ten\u00e9is fe?\u00bb<br \/>41 Ellos se llenaron de gran temor y se dec\u00edan unos a otros: \u00abPues \u00bfqui\u00e9n es \u00e9ste que hasta el viento y el mar le obedecen?\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc5\"><em>Marcos 5<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y llegaron al otro lado del mar, a la regi\u00f3n de los gerasenos.<br \/>2 Apenas salt\u00f3 de la barca, vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con esp\u00edritu inmundo<br \/>3 que moraba en los sepulcros y a quien nadie pod\u00eda ya tenerle atado ni siquiera con cadenas,<br \/>4 pues muchas veces le hab\u00edan atado con grillos y cadenas, pero \u00e9l hab\u00eda roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie pod\u00eda dominarle.<br \/>5 Y siempre, noche y d\u00eda, andaba entre los sepulcros y por los montes, dando gritos e hiri\u00e9ndose con piedras.<br \/>6 Al ver de lejos a Jes\u00fas, corri\u00f3 y se postr\u00f3 ante \u00e9l<br \/>7 y grit\u00f3 con gran voz: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo contigo, Jes\u00fas, Hijo de Dios Alt\u00edsimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.\u00bb<br \/>8 Es que \u00e9l le hab\u00eda dicho: \u00abEsp\u00edritu inmundo, sal de este hombre.\u00bb<br \/>9 Y le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es tu nombre?\u00bb Le contesta: \u00abMi nombre es Legi\u00f3n, porque somos muchos.\u00bb<br \/>10 Y le suplicaba con insistencia que no los echara fuera de la regi\u00f3n.<br \/>11 Hab\u00eda all\u00ed una gran piara de puercos que pac\u00edan al pie del monte;<br \/>12 y le suplicaron: \u00abEnv\u00edanos a los puercos para que entremos en ellos.\u00bb<br \/>13 Y se lo permiti\u00f3. Entonces los esp\u00edritus inmundos salieron y entraron en los puercos, y la piara &#8211; unos 2.0000 se arroj\u00f3 al mar de lo alto del precipicio y se fueron ahogando en el mar.<br \/>14 Los porqueros huyeron y lo contaron por la ciudad y por las aldeas; y sali\u00f3 la gente a ver qu\u00e9 era lo que hab\u00eda ocurrido.<br \/>15 Llegan donde Jes\u00fas y ven al endemoniado, al que hab\u00eda tenido la Legi\u00f3n, sentado, vestido y en su sano juicio, y se llenaron de temor.<br \/>16 Los que lo hab\u00edan visto les contaron lo ocurrido al endemoniado y lo de los puercos.<br \/>17 Entonces comenzaron a rogarle que se alejara de su t\u00e9rmino.<br \/>18 Y al subir a la barca, el que hab\u00eda estado endemoniado le ped\u00eda estar con \u00e9l.<br \/>19 Pero no se lo concedi\u00f3, sino que le dijo: \u00abVete a tu casa, donde los tuyos, y cu\u00e9ntales lo que el Se\u00f1or ha hecho contigo y que ha tenido compasi\u00f3n de ti.\u00bb<br \/>20 El se fue y empez\u00f3 a proclamar por la Dec\u00e1polis todo lo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho con \u00e9l, y todos quedaban maravillados.<br \/>21 Jes\u00fas pas\u00f3 de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomer\u00f3 junto a \u00e9l mucha gente; \u00e9l estaba a la orilla del mar.<br \/>22 Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies,<br \/>23 y le suplica con insistencia diciendo: \u00abMi hija est\u00e1 a punto de morir; ven, imp\u00f3n tus manos sobre ella, para que se salve y viva.\u00bb<br \/>24 Y se fue con \u00e9l. Le segu\u00eda un gran gent\u00edo que le oprim\u00eda.<br \/>25 Entonces, una mujer que padec\u00eda flujo de sangre desde hac\u00eda doce a\u00f1os,<br \/>26 y que hab\u00eda sufrido mucho con muchos m\u00e9dicos y hab\u00eda gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor,<br \/>27 habiendo o\u00eddo lo que se dec\u00eda de Jes\u00fas, se acerc\u00f3 por detr\u00e1s entre la gente y toc\u00f3 su manto.<br \/>28 Pues dec\u00eda: \u00abSi logro tocar aunque s\u00f3lo sea sus vestidos, me salvar\u00e9.\u00bb<br \/>29 Inmediatamente se le sec\u00f3 la fuente de sangre y sinti\u00f3 en su cuerpo que quedaba sana del mal.<br \/>30 Al instante, Jes\u00fas, d\u00e1ndose cuenta de la fuerza que hab\u00eda salido de \u00e9l, se volvi\u00f3 entre la gente y dec\u00eda: \u00ab\u00bfQui\u00e9n me ha tocado los vestidos?\u00bb<br \/>31 Sus disc\u00edpulos le contestaron: \u00abEst\u00e1s viendo que la gente te oprime y preguntas: \u201c\u00bfQui\u00e9n me ha tocado?\u201d\u00bb<br \/>32 Pero \u00e9l miraba a su alrededor para descubrir a la que lo hab\u00eda hecho.<br \/>33 Entonces, la mujer, viendo lo que le hab\u00eda sucedido, se acerc\u00f3 atemorizada y temblorosa, se postr\u00f3 ante \u00e9l y le cont\u00f3 toda la verdad.<br \/>34 El le dijo: \u00abHija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.\u00bb<br \/>35 Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: \u00abTu hija ha muerto; \u00bfa qu\u00e9 molestar ya al Maestro?\u00bb<br \/>36 Jes\u00fas que oy\u00f3 lo que hab\u00edan dicho, dice al jefe de la sinagoga: \u00abNo temas; solamente ten fe.\u00bb<br \/>37 Y no permiti\u00f3 que nadie le acompa\u00f1ara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.<br \/>38 Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos.<br \/>39 Entra y les dice: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 alborot\u00e1is y llor\u00e1is? La ni\u00f1a no ha muerto; est\u00e1 dormida.\u00bb<br \/>40 Y se burlaban de \u00e9l. Pero \u00e9l despu\u00e9s de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la ni\u00f1a, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la ni\u00f1a.<br \/>41 Y tomando la mano de la ni\u00f1a, le dice: \u00ab Talit\u00e1 kum \u00bb, que quiere decir: \u00abMuchacha, a ti te digo, lev\u00e1ntate.\u00bb<br \/>42 La muchacha se levant\u00f3 al instante y se puso a andar, pues ten\u00eda doce a\u00f1os. Quedaron fuera de s\u00ed, llenos de estupor.<br \/>43 Y les insisti\u00f3 mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc6\"><em>Marcos 6<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Sali\u00f3 de all\u00ed y vino a su patria, y sus disc\u00edpulos le siguen.<br \/>2 Cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado se puso a ense\u00f1ar en la sinagoga. La multitud, al o\u00edrle, quedaba maravillada, y dec\u00eda: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde le viene esto? y \u00bfqu\u00e9 sabidur\u00eda es \u00e9sta que le ha sido dada? \u00bfY esos milagros hechos por sus manos?<br \/>3 \u00bfNo es \u00e9ste el carpintero, el hijo de Mar\u00eda y hermano de Santiago, Joset, Judas y Sim\u00f3n? \u00bfY no est\u00e1n sus hermanas aqu\u00ed entre nosotros?\u00bb Y se escandalizaban a causa de \u00e9l.<br \/>4 Jes\u00fas les dijo: \u00abUn profeta s\u00f3lo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio.\u00bb<br \/>5 Y no pod\u00eda hacer all\u00ed ning\u00fan milagro, a excepci\u00f3n de unos pocos enfermos a quienes cur\u00f3 imponi\u00e9ndoles las manos.<br \/>6 Y se maravill\u00f3 de su falta de fe. Y recorr\u00eda los pueblos del contorno ense\u00f1ando.<br \/>7 Y llama a los Doce y comenz\u00f3 a enviarlos de dos en dos, d\u00e1ndoles poder sobre los esp\u00edritus inmundos.<br \/>8 Les orden\u00f3 que nada tomasen para el camino, fuera de un bast\u00f3n: ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja;<br \/>9 sino: \u00abCalzados con sandalias y no vist\u00e1is dos t\u00fanicas.\u00bb<br \/>10 Y les dijo: \u00abCuando entr\u00e9is en una casa, quedaos en ella hasta marchar de all\u00ed.<br \/>11 Si alg\u00fan lugar no os recibe y no os escuchan, marchaos de all\u00ed sacudiendo el polvo de la planta de vuestros pies, en testimonio contra ellos.\u00bb<br \/>12 Y, y\u00e9ndose de all\u00ed, predicaron que se convirtieran;<br \/>13 expulsaban a muchos demonios, y ung\u00edan con aceite a muchos enfermos y los curaban.<br \/>14 Se enter\u00f3 el rey Herodes, pues su nombre se hab\u00eda hecho c\u00e9lebre. Algunos dec\u00edan: \u00abJuan el Bautista ha resucitado de entre los muertos y por eso act\u00faan en \u00e9l fuerzas milagrosas.\u00bb<br \/>15 Otros dec\u00edan: \u00abEs El\u00edas\u00bb; otros: \u00abEs un profeta como los dem\u00e1s profetas.\u00bb<br \/>16 Al enterarse Herodes, dijo: \u00abAquel Juan, a quien yo decapit\u00e9, \u00e9se ha resucitado.\u00bb<br \/>17 Es que Herodes era el que hab\u00eda enviado a prender a Juan y le hab\u00eda encadenado en la c\u00e1rcel por causa de Herod\u00edas, la mujer de su hermano Filipo, con quien Herodes se hab\u00eda casado.<br \/>18 Porque Juan dec\u00eda a Herodes: \u00abNo te est\u00e1 permitido tener la mujer de tu hermano.\u00bb<br \/>19 Herod\u00edas le aborrec\u00eda y quer\u00eda matarle, pero no pod\u00eda,<br \/>20 pues Herodes tem\u00eda a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le proteg\u00eda; y al o\u00edrle, quedaba muy perplejo, y le escuchaba con gusto.<br \/>21 Y lleg\u00f3 el d\u00eda oportuno, cuando Herodes, en su cumplea\u00f1os, dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea.<br \/>22 Entr\u00f3 la hija de la misma Herod\u00edas, danz\u00f3, y gust\u00f3 mucho a Herodes y a los comensales. El rey, entonces, dijo a la muchacha: \u00abP\u00eddeme lo que quieras y te lo dar\u00e9.\u00bb<br \/>23 Y le jur\u00f3: \u00abTe dar\u00e9 lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino.\u00bb<br \/>24 Sali\u00f3 la muchacha y pregunt\u00f3 a su madre: \u00ab\u00bfQu\u00e9 voy a pedir?\u00bb Y ella le dijo: \u00abLa cabeza de Juan el Bautista.\u00bb<br \/>25 Entrando al punto apresuradamente adonde estaba el rey, le pidi\u00f3: \u00abQuiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.\u00bb<br \/>26 El rey se llen\u00f3 de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales.<br \/>27 Y al instante mand\u00f3 el rey a uno de su guardia, con orden de traerle la cabeza de Juan. Se fue y le decapit\u00f3 en la c\u00e1rcel<br \/>28 y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre.<br \/>29 Al enterarse sus disc\u00edpulos, vinieron a recoger el cad\u00e1ver y le dieron sepultura.<br \/>30 Los ap\u00f3stoles se reunieron con Jes\u00fas y le contaron todo lo que hab\u00edan hecho y lo que hab\u00edan ense\u00f1ado.<br \/>31 El, entonces, les dice: \u00abVenid tambi\u00e9n vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco.\u00bb Pues los que iban y ven\u00edan eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer.<br \/>32 Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario.<br \/>33 Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron all\u00e1 corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos.<br \/>34 Y al desembarcar, vio mucha gente, sinti\u00f3 compasi\u00f3n de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a ense\u00f1arles muchas cosas.<br \/>35 Era ya una hora muy avanzada cuando se le acercaron sus disc\u00edpulos y le dijeron: \u00abEl lugar est\u00e1 deshabitado y ya es hora avanzada.<br \/>36 Desp\u00eddelos para que vayan a las aldeas y pueblos del contorno a comprarse de comer.\u00bb<br \/>37 El les contest\u00f3: \u00abDadles vosotros de comer.\u00bb Ellos le dicen: \u00ab\u00bfVamos nosotros a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?\u00bb<br \/>38 El les dice: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is? Id a ver.\u00bb Despu\u00e9s de haberse cerciorado, le dicen: \u00abCinco, y dos peces.\u00bb<br \/>39 Entonces les mand\u00f3 que se acomodaran todos por grupos sobre la verde hierba.<br \/>40 Y se acomodaron por grupos de cien y de cincuenta.<br \/>41 Y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, parti\u00f3 los panes y los iba dando a los disc\u00edpulos para que se los fueran sirviendo. Tambi\u00e9n reparti\u00f3 entre todos los dos peces.<br \/>42 Comieron todos y se saciaron.<br \/>43 Y recogieron las sobras, doce canastos llenos y tambi\u00e9n lo de los peces.<br \/>44 Los que comieron los panes fueron 5.000 hombres.<br \/>45 Inmediatamente oblig\u00f3 a sus disc\u00edpulos a subir a la barca y a ir por delante hacia Betsaida, mientras \u00e9l desped\u00eda a la gente.<br \/>46 Despu\u00e9s de despedirse de ellos, se fue al monte a orar.<br \/>47 Al atardecer, estaba la barca en medio del mar y \u00e9l, solo, en tierra.<br \/>48 Viendo que ellos se fatigaban remando, pues el viento les era contrario, a eso de la cuarta vigilia de la noche viene hacia ellos caminando sobre el mar y quer\u00eda pasarles de largo.<br \/>49 Pero ellos vi\u00e9ndole caminar sobre el mar, creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar,<br \/>50 pues todos le hab\u00edan visto y estaban turbados. Pero \u00e9l, al instante, les habl\u00f3, dici\u00e9ndoles: \u00ab\u00a1Animo!, que soy yo, no tem\u00e1is.\u00bb<br \/>51 Subi\u00f3 entonces donde ellos a la barca, y amain\u00f3 el viento, y quedaron en su interior completamente estupefactos,<br \/>52 pues no hab\u00edan entendido lo de los panes, sino que su mente estaba embotada.<br \/>53 Terminada la traves\u00eda, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron.<br \/>54 Apenas desembarcaron, le reconocieron en seguida,<br \/>55 recorrieron toda aquella regi\u00f3n y comenzaron a traer a los enfermos en camillas adonde o\u00edan que \u00e9l estaba.<br \/>56 Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le ped\u00edan que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc7\"><em>Marcos 7<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Se re\u00fanen junto a \u00e9l los fariseos, as\u00ed como algunos escribas venidos de Jerusal\u00e9n.<br \/>2 Y al ver que algunos de sus disc\u00edpulos com\u00edan con manos impuras, es decir no lavadas,<br \/>3 -es que los fariseos y todos los jud\u00edos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradici\u00f3n de los antiguos,<br \/>4 y al volver de la plaza, si no se ba\u00f1an, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradici\u00f3n, como la purificaci\u00f3n de copas, jarros y bandejas -.<br \/>5 Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tus disc\u00edpulos no viven conforme a la tradici\u00f3n de los antepasados, sino que comen con manos impuras?\u00bb<br \/>6 El les dijo: \u00abBien profetiz\u00f3 Isa\u00edas de vosotros, hip\u00f3critas, seg\u00fan est\u00e1 escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed.<br \/>7 En vano me rinden culto, ya que ense\u00f1an doctrinas que son preceptos de hombres.<br \/>8 Dejando el precepto de Dios, os aferr\u00e1is a la tradici\u00f3n de los hombres.\u00bb<br \/>9 Les dec\u00eda tambi\u00e9n: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 bien viol\u00e1is el mandamiento de Dios, para conservar vuestra tradici\u00f3n!<br \/>10 Porque Mois\u00e9s dijo: Honra a tu padre y a tu madre y: el que maldiga a su padre o a su madre, sea castigado con la muerte. Pero vosotros dec\u00eds:<br \/>11 Si uno dice a su padre o a su madre: \u201cLo que de m\u00ed podr\u00edas recibir como ayuda lo declaro Korb\u00e1n &#8211; es decir: ofrenda -\u201c,<br \/>12 ya no le dej\u00e1is hacer nada por su padre y por su madre,<br \/>13 anulando as\u00ed la Palabra de Dios por vuestra tradici\u00f3n que os hab\u00e9is transmitido; y hac\u00e9is muchas cosas semejantes a \u00e9stas.\u00bb<br \/>14 Llam\u00f3 otra vez a la gente y les dijo: \u00abO\u00eddme todos y entended.<br \/>15 Nada hay fuera del hombre que, entrando en \u00e9l, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre.<br \/>16 Quien tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga.\u00bb<br \/>17 Y cuando, apart\u00e1ndose de la gente, entr\u00f3 en casa, sus disc\u00edpulos le preguntaban sobre la par\u00e1bola.<br \/>18 El les dijo: \u00ab\u00bfConque tambi\u00e9n vosotros est\u00e1is sin inteligencia? \u00bfNo comprend\u00e9is que todo lo que de fuera entra en el hombre no puede contaminarle,<br \/>19 pues no entra en su coraz\u00f3n, sino en el vientre y va a parar al excusado?\u00bb &#8211; as\u00ed declaraba puros todos los alimentos -.<br \/>20 Y dec\u00eda: \u00abLo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre.<br \/>21 Porque de dentro, del coraz\u00f3n de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinatos,<br \/>22 adulterios, avaricias, maldades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez.<br \/>23 Todas estas perversidades salen de dentro y contaminan al hombre.\u00bb<br \/>24 Y partiendo de all\u00ed, se fue a la regi\u00f3n de Tiro, y entrando en una casa quer\u00eda que nadie lo supiese, pero no logr\u00f3 pasar inadvertido,<br \/>25 sino que, en seguida, habiendo o\u00eddo hablar de \u00e9l una mujer, cuya hija estaba pose\u00edda de un esp\u00edritu inmundo, vino y se postr\u00f3 a sus pies.<br \/>26 Esta mujer era pagana, sirofenicia de nacimiento, y le rogaba que expulsara de su hija al demonio.<br \/>27 El le dec\u00eda: \u00abEspera que primero se sacien los hijos, pues no est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y ech\u00e1rselo a los perritos.\u00bb<br \/>28 Pero ella le respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or; que tambi\u00e9n los perritos comen bajo la mesa migajas de los ni\u00f1os.\u00bb<br \/>29 El, entonces, le dijo: \u00abPor lo que has dicho, vete; el demonio ha salido de tu hija.\u00bb<br \/>30 Volvi\u00f3 a su casa y encontr\u00f3 que la ni\u00f1a estaba echada en la cama y que el demonio se hab\u00eda ido.<br \/>31 Se march\u00f3 de la regi\u00f3n de Tiro y vino de nuevo, por Sid\u00f3n, al mar de Galilea, atravesando la Dec\u00e1polis.<br \/>32 Le presentan un sordo que, adem\u00e1s, hablaba con dificultad, y le ruegan imponga la mano sobre \u00e9l.<br \/>33 El, apart\u00e1ndole de la gente, a solas, le meti\u00f3 sus dedos en los o\u00eddos y con su saliva le toc\u00f3 la lengua.<br \/>34 Y, levantando los ojos al cielo, dio un gemido, y le dijo: \u00abEffat\u00e1\u00bb, que quiere decir: \u00ab\u00a1Abrete!\u00bb<br \/>35 Se abrieron sus o\u00eddos y, al instante, se solt\u00f3 la atadura de su lengua y hablaba correctamente.<br \/>36 Jes\u00fas les mand\u00f3 que a nadie se lo contaran. Pero cuanto m\u00e1s se lo prohib\u00eda, tanto m\u00e1s ellos lo publicaban.<br \/>37 Y se maravillaban sobremanera y dec\u00edan \u00abTodo lo ha hecho bien; hace o\u00edr a los sordos y hablar a los mudos.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc8\"><em>Marcos 8<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Por aquellos d\u00edas, habiendo de nuevo mucha gente y no teniendo qu\u00e9 comer, llama Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos y les dice:<br \/>2 \u00abSiento compasi\u00f3n de esta gente, porque hace ya tres d\u00edas que permanecen conmigo y no tienen qu\u00e9 comer.<br \/>3 Si los despido en ayunas a sus casas, desfallecer\u00e1n en el camino, y algunos de ellos han venido de lejos.\u00bb<br \/>4 Sus disc\u00edpulos le respondieron: \u00ab\u00bfC\u00f3mo podr\u00e1 alguien saciar de pan a \u00e9stos aqu\u00ed en el desierto?\u00bb<br \/>5 El les preguntaba: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is?\u00bb Ellos le respondieron: \u00abSiete.\u00bb<br \/>6 Entonces \u00e9l mand\u00f3 a la gente acomodarse sobre la tierra y, tomando los siete panes y dando gracias, los parti\u00f3 e iba d\u00e1ndolos a sus disc\u00edpulos para que los sirvieran, y ellos los sirvieron a la gente.<br \/>7 Ten\u00edan tambi\u00e9n unos pocos pececillos. Y, pronunciando la bendici\u00f3n sobre ellos, mand\u00f3 que tambi\u00e9n los sirvieran.<br \/>8 Comieron y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes siete espuertas.<br \/>9 Fueron unos 4.000; y Jes\u00fas los despidi\u00f3.<br \/>10 Subi\u00f3 a continuaci\u00f3n a la barca con sus disc\u00edpulos y se fue a la regi\u00f3n de Dalmanut\u00e1.<br \/>11 Y salieron los fariseos y comenzaron a discutir con \u00e9l, pidi\u00e9ndole una se\u00f1al del cielo, con el fin de ponerle a prueba.<br \/>12 Dando un profundo gemido desde lo \u00edntimo de su ser, dice: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 esta generaci\u00f3n pide una se\u00f1al? Yo os aseguro: no se dar\u00e1, a esta generaci\u00f3n ninguna se\u00f1al.\u00bb<br \/>13 Y, dej\u00e1ndolos, se embarc\u00f3 de nuevo, y se fue a la orilla opuesta.<br \/>14 Se hab\u00edan olvidado de tomar panes, y no llevaban consigo en la barca m\u00e1s que un pan.<br \/>15 El les hac\u00eda esta advertencia: \u00abAbrid los ojos y guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.\u00bb<br \/>16 Ellos hablaban entre s\u00ed que no ten\u00edan panes.<br \/>17 D\u00e1ndose cuenta, les dice: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1is hablando de que no ten\u00e9is panes? \u00bfA\u00fan no comprend\u00e9is ni entend\u00e9is? \u00bfEs que ten\u00e9is la mente embotada?<br \/>18 \u00bfTeniendo ojos no v\u00e9is y teniendo o\u00eddos no o\u00eds? \u00bfNo os acord\u00e1is de<br \/>19 cuando part\u00ed los cinco panes para los 5.000? \u00bfCu\u00e1ntos canastos llenos de trozos recogisteis?\u00bb \u00abDoce\u00bb, le dicen.<br \/>20 \u00abY cuando part\u00ed los siete entre los 4.000, \u00bfcu\u00e1ntas espuertas llenas de trozos recogisteis?\u00bb Le dicen: \u00abSiete.\u00bb<br \/>21 Y continu\u00f3: \u00ab\u00bfA\u00fan no entend\u00e9is?\u00bb<br \/>22 Llegan a Betsaida. Le presentan un ciego y le suplican que le toque.<br \/>23 Tomando al ciego de la mano, le sac\u00f3 fuera del pueblo, y habi\u00e9ndole puesto saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntaba: \u00ab\u00bfVes algo?\u00bb<br \/>24 El, alzando la vista, dijo: \u00abVeo a los hombres, pues los veo como \u00e1rboles, pero que andan.\u00bb<br \/>25 Despu\u00e9s, le volvi\u00f3 a poner las manos en los ojos y comenz\u00f3 a ver perfectamente y qued\u00f3 curado, de suerte que ve\u00eda de lejos claramente todas las cosas.<br \/>26 Y le envi\u00f3 a su casa, dici\u00e9ndole: \u00abNi siquiera entres en el pueblo.\u00bb<br \/>27 Sali\u00f3 Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfQui\u00e9n dicen los hombres que soy yo?\u00bb<br \/>28 Ellos le dijeron: \u00abUnos, que Juan el Bautista; otros, que El\u00edas; otros, que uno de los profetas.\u00bb<br \/>29 Y \u00e9l les preguntaba: \u00abY vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u00bb Pedro le contesta: \u00abT\u00fa eres el Cristo.\u00bb<br \/>30 Y les mand\u00f3 en\u00e9rgicamente que a nadie hablaran acerca de \u00e9l.<br \/>31 Y comenz\u00f3 a ense\u00f1arles que el Hijo del hombre deb\u00eda sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres d\u00edas.<br \/>32 Hablaba de esto abiertamente. Tom\u00e1ndole aparte, Pedro, se puso a reprenderle.<br \/>33 Pero \u00e9l, volvi\u00e9ndose y mirando a sus disc\u00edpulos, reprendi\u00f3 a Pedro, dici\u00e9ndole: \u00ab\u00a1Qu\u00edtate de mi vista, Satan\u00e1s! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres.\u00bb<br \/>34 Llamando a la gente a la vez que a sus disc\u00edpulos, les dijo: \u00abSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome su cruz y s\u00edgame.<br \/>35 Porque quien quiera salvar su vida, la perder\u00e1; pero quien pierda su vida por m\u00ed y por el Evangelio, la salvar\u00e1.<br \/>36 Pues \u00bfde qu\u00e9 le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida?<br \/>37 Pues \u00bfqu\u00e9 puede dar el hombre a cambio de su vida?<br \/>38 Porque quien se averg\u00fcence de m\u00ed y de mis palabras en esta generaci\u00f3n ad\u00faltera y pecadora, tambi\u00e9n el Hijo del hombre se avergonzar\u00e1 de \u00e9l cuando venga en la gloria de su Padre con los santos \u00e1ngeles.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc9\"><em>Marcos 9<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Les dec\u00eda tambi\u00e9n: \u00abYo os aseguro que entre los aqu\u00ed presentes hay algunos que no gustar\u00e1n la muerte hasta que vean venir con poder el Reino de Dios.\u00bb<br \/>2 Seis d\u00edas despu\u00e9s, toma Jes\u00fas consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfigur\u00f3 delante de ellos,<br \/>3 y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ning\u00fan batanero en la tierra ser\u00eda capaz de blanquearlos de ese modo.<br \/>4 Se les aparecieron El\u00edas y Mois\u00e9s, y conversaban con Jes\u00fas.<br \/>5 Toma la palabra Pedro y dice a Jes\u00fas: \u00abRabb\u00ed, bueno es estarnos aqu\u00ed. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas\u00bb;<br \/>6 &#8211; pues no sab\u00eda qu\u00e9 responder ya que estaban atemorizados -.<br \/>7 Entonces se form\u00f3 una nube que les cubri\u00f3 con su sombra, y vino una voz desde la nube: \u00abEste es mi Hijo amado, escuchadle.\u00bb<br \/>8 Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie m\u00e1s que a Jes\u00fas solo con ellos.<br \/>9 Y cuando bajaban del monte les orden\u00f3 que a nadie contasen lo que hab\u00edan visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.<br \/>10 Ellos observaron esta recomendaci\u00f3n, discutiendo entre s\u00ed qu\u00e9 era eso de \u00abresucitar de entre los muertos.\u00bb<br \/>11 Y le preguntaban: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 dicen los escribas que El\u00edas debe venir primero?\u00bb<br \/>12 El les contest\u00f3: \u00abEl\u00edas vendr\u00e1 primero y restablecer\u00e1 todo; mas, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 escrito del Hijo del hombre que sufrir\u00e1 mucho y que ser\u00e1 despreciado?<br \/>13 Pues bien, yo os digo: El\u00edas ha venido ya y han hecho con \u00e9l cuanto han querido, seg\u00fan estaba escrito de \u00e9l.\u00bb<br \/>14 Al llegar donde los disc\u00edpulos, vio a mucha gente que les rodeaba y a unos escribas que discut\u00edan con ellos.<br \/>15 Toda la gente, al verle, qued\u00f3 sorprendida y corrieron a saludarle.<br \/>16 El les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 discut\u00eds con ellos?\u00bb<br \/>17 Uno de entre la gente le respondi\u00f3: \u00abMaestro, te he tra\u00eddo a mi hijo que tiene un esp\u00edritu mudo<br \/>18 y, dondequiera que se apodera de \u00e9l, le derriba, le hace echar espurnarajos, rechinar de dientes y le deja r\u00edgido. He dicho a tus disc\u00edpulos que lo expulsaran, pero no han podido.\u00bb<br \/>19 El les responde: \u00ab\u00a1Oh generaci\u00f3n incr\u00e9dula! \u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e9 con vosotros? \u00bfHasta cu\u00e1ndo habr\u00e9 de soportaros? \u00a1Tra\u00e9dmelo!\u00bb<br \/>20 Y se lo trajeron. Apenas el esp\u00edritu vio a Jes\u00fas, agit\u00f3 violentamente al muchacho y, cayendo en tierra, se revolcaba echando espumarajos.<br \/>21 Entonces \u00e9l pregunt\u00f3 a su padre: \u00ab\u00bfCu\u00e1nto tiempo hace que le viene sucediendo esto?\u00bb Le dijo: \u00abDesde ni\u00f1o.<br \/>22 Y muchas veces le ha arrojado al fuego y al agua para acabar con \u00e9l; pero, si algo puedes, ay\u00fadanos, compad\u00e9cete de nosotros.\u00bb<br \/>23 Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 es eso de si puedes! \u00a1Todo es posible para quien cree!\u00bb<br \/>24 Al instante, grit\u00f3 el padre del muchacho: \u00ab\u00a1Creo, ayuda a mi poca fe!\u00bb<br \/>25 Viendo Jes\u00fas que se agolpaba la gente, increp\u00f3 al esp\u00edritu inmundo, dici\u00e9ndole: \u00abEsp\u00edritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de \u00e9l y no entres m\u00e1s en \u00e9l.\u00bb<br \/>26 Y el esp\u00edritu sali\u00f3 dando gritos y agit\u00e1ndole con violencia. El muchacho qued\u00f3 como muerto, hasta el punto de que muchos dec\u00edan que hab\u00eda muerto.<br \/>27 Pero Jes\u00fas, tom\u00e1ndole de la mano, le levant\u00f3 y \u00e9l se puso en pie.<br \/>28 Cuando Jes\u00fas entr\u00f3 en casa, le preguntaban en privado sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 nosotros no pudimos expulsarle?\u00bb<br \/>29 Les dijo: \u00abEsta clase con nada puede ser arrojada sino con la oraci\u00f3n.\u00bb<br \/>30 Y saliendo de all\u00ed, iban caminando por Galilea; \u00e9l no quer\u00eda que se supiera,<br \/>31 porque iba ense\u00f1ando a sus disc\u00edpulos. Les dec\u00eda: \u00abEl Hijo del hombre ser\u00e1 entregado en manos de los hombres; le matar\u00e1n y a los tres d\u00edas de haber muerto resucitar\u00e1.\u00bb<br \/>32 Pero ellos no entend\u00edan lo que les dec\u00eda y tem\u00edan preguntarle.<br \/>33 Llegaron a Cafarna\u00fam, y una vez en casa, les preguntaba: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 discut\u00edais por el camino?\u00bb<br \/>34 Ellos callaron, pues por el camino hab\u00edan discutido entre s\u00ed qui\u00e9n era el mayor.<br \/>35 Entonces se sent\u00f3, llam\u00f3 a los Doce, y les dijo: \u00abSi uno quiere ser el primero, sea el \u00faltimo de todos y el servidor de todos.\u00bb<br \/>36 Y tomando un ni\u00f1o, le puso en medio de ellos, le estrech\u00f3 entre sus brazos y les dijo:<br \/>37 \u00abEl que reciba a un ni\u00f1o como \u00e9ste en mi nombre, a m\u00ed me recibe; y el que me reciba a m\u00ed, no me recibe a m\u00ed sino a Aquel que me ha enviado.\u00bb<br \/>38 Juan le dijo: \u00abMaestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de imped\u00edrselo porque no ven\u00eda con nosotros.\u00bb<br \/>39 Pero Jes\u00fas dijo: \u00abNo se lo impid\u00e1is, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de m\u00ed.<br \/>40 Pues el que no est\u00e1 contra nosotros, est\u00e1 por nosotros.\u00bb<br \/>41 \u00abTodo aquel que os d\u00e9 de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Cristo, os aseguro que no perder\u00e1 su recompensa.\u00bb<br \/>42 \u00abY al que escandalice a uno de estos peque\u00f1os que creen, mejor le es que le pongan al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y que le echen al mar.<br \/>43 Y si tu mano te es ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtatela. M\u00e1s vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se apaga.<br \/>45 Y si tu pie te es ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtatelo. M\u00e1s vale que entres cojo en la Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna.<br \/>47 Y si tu ojo te es ocasi\u00f3n de pecado, s\u00e1catelo. M\u00e1s vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna,<br \/>48 donde su gusano no muere y el fuego no se apaga;<br \/>49 pues todos han de ser salados con fuego.<br \/>50 Buena es la sal; mas si la sal se vuelve ins\u00edpida, \u00bfcon qu\u00e9 la sazonar\u00e9is? Tened sal en vosotros y tened paz unos con otros.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc10\"><em>Marcos 10<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y levant\u00e1ndose de all\u00ed va a la regi\u00f3n de Judea, y al otro lado del Jord\u00e1n, y de nuevo vino la gente donde \u00e9l y, como acostumbraba, les ense\u00f1aba.<br \/>2 Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: \u00ab\u00bfPuede el marido repudiar a la mujer?\u00bb<br \/>3 El les respondi\u00f3: \u00bfQu\u00e9 os prescribi\u00f3 Mois\u00e9s?\u00bb<br \/>4 Ellos le dijeron: \u00abMois\u00e9s permiti\u00f3 escribir el acta de divorcio y repudiarla.\u00bb<br \/>5 Jes\u00fas les dijo: \u00abTeniendo en cuenta la dureza de vuestro coraz\u00f3n escribi\u00f3 para vosotros este precepto.<br \/>6 Pero desde el comienzo de la creaci\u00f3n, El los hizo var\u00f3n y hembra.<br \/>7 Por eso dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre,<br \/>8 y los dos se har\u00e1n una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne.<br \/>9 Pues bien, lo que Dios uni\u00f3, no lo separe el hombre.\u00bb<br \/>10 Y ya en casa, los disc\u00edpulos le volv\u00edan a preguntar sobre esto.<br \/>11 El les dijo: \u00abQuien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aqu\u00e9lla;<br \/>12 y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.\u00bb<br \/>13 Le presentaban unos ni\u00f1os para que los tocara; pero los disc\u00edpulos les re\u00f1\u00edan.<br \/>14 Mas Jes\u00fas, al ver esto, se enfad\u00f3 y les dijo: \u00abDejad que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed, no se lo impid\u00e1is, porque de los que son como \u00e9stos es el Reino de Dios.<br \/>15 Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como ni\u00f1o, no entrar\u00e1 en \u00e9l.\u00bb<br \/>16 Y abrazaba a los ni\u00f1os, y los bendec\u00eda poniendo las manos sobre ellos.<br \/>17 Se pon\u00eda ya en camino cuando uno corri\u00f3 a su encuentro y arodill\u00e1ndose ante \u00e9l, le pregunt\u00f3: \u00abMaestro bueno, \u00bf qu\u00e9 he de hacer para tener en herencia vida eterna?\u00bb<br \/>18 Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? Nadie es bueno sino s\u00f3lo Dios.<br \/>19 Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.\u00bb<br \/>20 El, entonces, le dijo: \u00abMaestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud.\u00bb<br \/>21 Jes\u00fas, fijando en \u00e9l su mirada, le am\u00f3 y le dijo: \u00abUna cosa te falta: anda, cuanto tienes v\u00e9ndelo y d\u00e1selo a los pobres y tendr\u00e1s un tesoro en el cielo; luego, ven y s\u00edgueme.\u00bb<br \/>22 Pero \u00e9l, abatido por estas palabras, se march\u00f3 entristecido, porque ten\u00eda muchos bienes.<br \/>23 Jes\u00fas, mirando a su alrededor, dice a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!\u00bb<br \/>24 Los disc\u00edpulos quedaron sorprendidos al o\u00edrle estas palabras. Mas Jes\u00fas, tomando de nuevo la palabra, les dijo: \u00ab\u00a1Hijos, qu\u00e9 dif\u00edcil es entrar en el Reino de Dios!<br \/>25 Es m\u00e1s f\u00e1cil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.\u00bb<br \/>26 Pero ellos se asombraban a\u00fan m\u00e1s y se dec\u00edan unos a otros: \u00abY \u00bfqui\u00e9n se podr\u00e1 salvar?\u00bb<br \/>27 Jes\u00fas, mir\u00e1ndolos fijamente, dice: \u00abPara los hombres, imposible; pero no para Dios, porque todo es posible para Dios.\u00bb<br \/>28 Pedro se puso a decirle: \u00abYa lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.\u00bb<br \/>29 Jes\u00fas dijo: \u00abYo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por m\u00ed y por el Evangelio,<br \/>30 quedar\u00e1 sin recibir el ciento por uno: ahora al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna.<br \/>31 Pero muchos primeros ser\u00e1n \u00faltimos y los \u00faltimos, primeros.\u00bb<br \/>32 Iban de camino subiendo a Jerusal\u00e9n, y Jes\u00fas marchaba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que le segu\u00edan ten\u00edan miedo. Tom\u00f3 otra vez a los Doce y comenz\u00f3 a decirles lo que le iba a suceder:<br \/>33 \u00abMirad que subimos a Jerusal\u00e9n, y el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenar\u00e1n a muerte y le entregar\u00e1n a los gentiles,<br \/>34 y se burlar\u00e1n de \u00e9l, le escupir\u00e1n, le azotar\u00e1n y le matar\u00e1n, y a los tres d\u00edas resucitar\u00e1.\u00bb<br \/>35 Se acercan a \u00e9l Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: \u00abMaestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos.\u00bb<br \/>36 El les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is que os conceda?\u00bb<br \/>37 Ellos le respondieron: \u00abConc\u00e9denos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.\u00bb<br \/>38 Jes\u00fas les dijo: \u00abNo sab\u00e9is lo que ped\u00eds. \u00bfPod\u00e9is beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?\u00bb<br \/>39 Ellos le dijeron: \u00abS\u00ed, podemos.\u00bb Jes\u00fas les dijo: \u00abLa copa que yo voy a beber, s\u00ed la beber\u00e9is y tambi\u00e9n ser\u00e9is bautizados con el bautismo conque yo voy a ser bautizado;<br \/>40 pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa m\u00eda el concederlo, sino que es para quienes est\u00e1 preparado.\u00bb<br \/>41 Al o\u00edr esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan.<br \/>42 Jes\u00fas, llam\u00e1ndoles, les dice: \u00abSab\u00e9is que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como se\u00f1ores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder.<br \/>43 Pero no ha de ser as\u00ed entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, ser\u00e1 vuestro servidor,<br \/>44 y el que quiera ser el primero entre vosotros, ser\u00e1 esclavo de todos,<br \/>45 que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.\u00bb<br \/>46 Llegan a Jeric\u00f3. Y cuando sal\u00eda de Jeric\u00f3, acompa\u00f1ado de sus disc\u00edpulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino.<br \/>47 Al enterarse de que era Jes\u00fas de Nazaret, se puso a gritar: \u00ab\u00a1Hijo de David, Jes\u00fas, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u00bb<br \/>48 Muchos le increpaban para que se callara. Pero \u00e9l gritaba mucho m\u00e1s: \u00ab\u00a1Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u00bb<br \/>49 Jes\u00fas se detuvo y dijo: \u00abLlamadle.\u00bb Llaman al ciego, dici\u00e9ndole: \u00ab\u00a1Animo, lev\u00e1ntate! Te llama.\u00bb<br \/>50 Y \u00e9l, arrojando su manto, dio un brinco y vino donde Jes\u00fas.<br \/>51 Jes\u00fas, dirigi\u00e9ndose a \u00e9l, le dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres que te haga?\u00bb El ciego le dijo: \u00abRabbun\u00ed, \u00a1que vea!\u00bb<br \/>52 Jes\u00fas le dijo: \u00abVete, tu fe te ha salvado.\u00bb Y al instante, recobr\u00f3 la vista y le segu\u00eda por el camino.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong><em>Marcos 11<\/em>&lt;\/strong id=\u00bbMc11&#8243;&gt;<\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando se aproximaban a Jerusal\u00e9n, cerca ya de Betfag\u00e9 y Betania, al pie del monte de los Olivos, env\u00eda a dos de sus disc\u00edpulos,<br \/>2 dici\u00e9ndoles: \u00abId al pueblo que est\u00e1 enfrente de vosotros, y no bien entr\u00e9is en \u00e9l, encontrar\u00e9is un pollino atado, sobre el que no ha montado todav\u00eda ning\u00fan hombre. Desatadlo y traedlo.<br \/>3 Y si alguien os dice: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is eso?\u201d, decid: \u201cEl Se\u00f1or lo necesita, y que lo devolver\u00e1 en seguida\u201d.\u00bb<br \/>4 Fueron y encontraron el pollino atado junto a una puerta, fuera, en la calle, y lo desataron.<br \/>5 Algunos de los que estaban all\u00ed les dijeron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hac\u00e9is desatando el pollino?\u00bb<br \/>6 Ellos les contestaron seg\u00fan les hab\u00eda dicho Jes\u00fas, y les dejaron.<br \/>7 Traen el pollino donde Jes\u00fas, echaron encima sus mantos y se sent\u00f3 sobre \u00e9l.<br \/>8 Muchos extendieron sus mantos por el camino; otros, follaje cortado de los campos.<br \/>9 Los que iban delante y los que le segu\u00edan, gritaban: \u00ab \u00a1Hosanna! \u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or!<br \/>10 \u00a1Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! \u00a1Hosanna en las alturas!\u00bb<br \/>11 Y entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, en el Templo, y despu\u00e9s de observar todo a su alrededor, siendo ya tarde, sali\u00f3 con los Doce para Betania.<br \/>12 Al d\u00eda siguiente, saliendo ellos de Betania, sinti\u00f3 hambre.<br \/>13 Y viendo de lejos una higuera con hojas, fue a ver si encontraba algo en ella; acerc\u00e1ndose a ella, no encontr\u00f3 m\u00e1s que hojas; es que no era tiempo de higos.<br \/>14 Entonces le dijo: \u00ab\u00a1Que nunca jam\u00e1s coma nadie fruto de ti!\u00bb Y sus disc\u00edpulos o\u00edan esto.<br \/>15 Llegan a Jerusal\u00e9n; y entrando en el Templo, comenz\u00f3 a echar fuera a los que vend\u00edan y a los que compraban en el Templo; volc\u00f3 las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas<br \/>16 y no permit\u00eda que nadie transportase cosas por el Templo.<br \/>17 Y les ense\u00f1aba, dici\u00e9ndoles: \u00ab\u00bfNo est\u00e1 escrito: Mi Casa ser\u00e1 llamada Casa de oraci\u00f3n para todas las gentes? \u00a1Pero vosotros la ten\u00e9is hecha una cueva de bandidos! \u00bb<br \/>18 Se enteraron de esto los sumos sacerdotes y los escribas y buscaban c\u00f3mo podr\u00edan matarle; porque le ten\u00edan miedo, pues toda la gente estaba asombrada de su doctrina.<br \/>19 Y al atardecer, sal\u00eda fuera de la ciudad.<br \/>20 Al pasar muy de ma\u00f1ana, vieron la higuera, que estaba seca hasta la ra\u00edz.<br \/>21 Pedro, record\u00e1ndolo, le dice: \u00ab\u00a1Rabb\u00ed, mira!, la higuera que maldijiste est\u00e1 seca.\u00bb<br \/>22 Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abTened fe en Dios.<br \/>23 Yo os aseguro que quien diga a este monte: \u201cQu\u00edtate y arr\u00f3jate al mar\u201d y no vacile en su coraz\u00f3n sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendr\u00e1.<br \/>24 Por eso os digo: todo cuanto pid\u00e1is en la oraci\u00f3n, creed que ya lo hab\u00e9is recibido y lo obtendr\u00e9is.<br \/>25 Y cuando os pong\u00e1is de pie para orar, perdonad, si ten\u00e9is algo contra alguno, para que tambi\u00e9n vuestro Padre, que est\u00e1 en los cielos, os perdone vuestras ofensas.\u00bb<br \/>27 Vuelven a Jerusal\u00e9n y, mientras paseaba por el Templo, se le acercan los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos,<br \/>28 y le dec\u00edan: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 autoridad haces esto?, o \u00bfqui\u00e9n te ha dado tal autoridad para hacerlo?\u00bb<br \/>29 Jes\u00fas les dijo: \u00abOs voy a preguntar una cosa. Respondedme y os dir\u00e9 con qu\u00e9 autoridad hago esto.<br \/>30 El bautismo de Juan, \u00bfera del cielo o de los hombres? Respondedme.\u00bb<br \/>31 Ellos discurr\u00edan entre s\u00ed: \u00abSi decimos: \u201cDel cielo\u201d, dir\u00e1: \u201cEntonces, \u00bfpor qu\u00e9 no le cre\u00edsteis?\u201d<br \/>32 Pero \u00bfvamos a decir: \u201cDe los hombres?\u201d\u00bb Ten\u00edan miedo a la gente; pues todos ten\u00edan a Juan por un verdadero profeta.<br \/>33 Responden, pues, a Jes\u00fas: \u00abNo sabemos.\u00bb Jes\u00fas entonces les dice: \u00abTampoco yo os digo con qu\u00e9 autoridad hago esto.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc12\"><em>Marcos 12<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y se puso a hablarles en par\u00e1bolas: \u00abUn hombre plant\u00f3 una vi\u00f1a, la rode\u00f3 de una cerca, cav\u00f3 un lagar y edific\u00f3 una torre; la arrend\u00f3 a unos labradores, y se ausent\u00f3.<br \/>2 Envi\u00f3 un siervo a los labradores a su debido tiempo para recibir de ellos una parte de los frutos de la vi\u00f1a.<br \/>3 Ellos le agarraron, le golpearon y le despacharon con las manos vac\u00edas.<br \/>4 De nuevo les envi\u00f3 a otro siervo; tambi\u00e9n a \u00e9ste le descalabraron y le insultaron.<br \/>5 Y envi\u00f3 a otro y a \u00e9ste le mataron; y tambi\u00e9n a otros muchos, hiriendo a unos, matando a otros.<br \/>6 Todav\u00eda le quedaba un hijo querido; les envi\u00f3 a \u00e9ste, el \u00faltimo, diciendo: \u201cA mi hijo le respetar\u00e1n\u201d.<br \/>7 Pero aquellos labradores dijeron entre s\u00ed: \u201cEste es el heredero. Vamos, mat\u00e9mosle, y ser\u00e1 nuestra la herencia.\u201d<br \/>8 Le agarraron, le mataron y le echaron fuera de la vi\u00f1a.<br \/>9 \u00bfQu\u00e9 har\u00e1 el due\u00f1o de la vi\u00f1a? Vendr\u00e1 y dar\u00e1 muerte a los labradores y entregar\u00e1 la vi\u00f1a a otros.<br \/>10 \u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo esta Escritura: La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido;<br \/>11 fue el Se\u00f1or quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos?\u00bb<br \/>12 Trataban de detenerle &#8211; pero tuvieron miedo a la gente \u2013 porque hab\u00edan comprendido que la par\u00e1bola la hab\u00eda dicho por ellos. Y dej\u00e1ndole, se fueron.<br \/>13 Y env\u00edan donde \u00e9l algunos fariseos y herodianos, para cazarle en alguna palabra.<br \/>14 Vienen y le dicen: \u00abMaestro, sabemos que eres veraz y que no te importa por nadie, porque no miras la condici\u00f3n de las personas, sino que ense\u00f1as con franqueza el camino de Dios: \u00bfEs l\u00edcito pagar tributo al C\u00e9sar o no? \u00bfPagamos o dejamos de pagar?\u00bb<br \/>15 Mas \u00e9l, d\u00e1ndose cuenta de su hipocres\u00eda, les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me tent\u00e1is? Traedme un denario, que lo vea.\u00bb<br \/>16 Se lo trajeron y les dice: \u00ab\u00bfDe qui\u00e9n es esta imagen y la inscripci\u00f3n?\u00bb Ellos le dijeron: \u00abDel C\u00e9sar.\u00bb<br \/>17 Jes\u00fas les dijo: \u00abLo del C\u00e9sar, devolv\u00e9dselo al C\u00e9sar, y lo de Dios, a Dios.\u00bb Y se maravillaban de \u00e9l.<br \/>18 Se le acercan unos saduceos, esos que niegan que haya resurrecci\u00f3n, y le preguntaban:<br \/>19 \u00abMaestro, Mois\u00e9s nos dej\u00f3 escrito que si muere el hermano de alguno y deja mujer y no deja hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano.<br \/>20 Eran siete hermanos: el primero tom\u00f3 mujer, pero muri\u00f3 sin dejar descendencia;<br \/>21 tambi\u00e9n el segundo la tom\u00f3 y muri\u00f3 sin dejar descendencia; y el tercero lo mismo.<br \/>22 Ninguno de los siete dej\u00f3 descendencia. Despu\u00e9s de todos, muri\u00f3 tambi\u00e9n la mujer.<br \/>23 En la resurrecci\u00f3n, cuando resuciten, \u00bfde cu\u00e1l de ellos ser\u00e1 mujer? Porque los siete la tuvieron por mujer.\u00bb<br \/>24 Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00ab\u00bfNo est\u00e1is en un error precisamente por esto, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios?<br \/>25 Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomar\u00e1n mujer ni ellas marido, sino que ser\u00e1n como \u00e1ngeles en los cielos.<br \/>26 Y acerca de que los muertos resucitan, \u00bfno hab\u00e9is le\u00eddo en el libro de Mois\u00e9s, en lo de la zarza, c\u00f3mo Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob?<br \/>27 No es un Dios de muertos, sino de vivos. Est\u00e1is en un gran error.\u00bb<br \/>28 Acerc\u00f3se uno de los escribas que les hab\u00eda o\u00eddo y, viendo que les hab\u00eda respondido muy bien, le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es el primero de todos los mandamientos?\u00bb<br \/>29 Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00abEl primero es: Escucha, Israel: El Se\u00f1or, nuestro Dios, es el \u00fanico Se\u00f1or,<br \/>30 y amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.<br \/>31 El segundo es: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que \u00e9stos.\u00bb<br \/>32 Le dijo el escriba: \u00abMuy bien, Maestro; tienes raz\u00f3n al decir que El es \u00fanico y que no hay otro fuera de El,<br \/>33 y amarle con todo el coraz\u00f3n, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al pr\u00f3jimo como a si mismo vale m\u00e1s que todos los holocaustos y sacrificios.\u00bb<br \/>34 Y Jes\u00fas, viendo que le hab\u00eda contestado con sensatez, le dijo: \u00abNo est\u00e1s lejos del Reino de Dios.\u00bb Y nadie m\u00e1s se atrev\u00eda ya a hacerle preguntas.<br \/>35 Jes\u00fas, tomando la palabra, dec\u00eda mientras ense\u00f1aba en el Templo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?<br \/>36 David mismo dijo, movido por el Esp\u00edritu Santo: Dijo el Se\u00f1or a mi Se\u00f1or: Si\u00e9ntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies.<br \/>37 El mismo David le llama Se\u00f1or; \u00bfc\u00f3mo entonces puede ser hijo suyo?\u00bb La muchedumbre le o\u00eda con agrado.<br \/>38 Dec\u00eda tambi\u00e9n en su instrucci\u00f3n: \u00abGuardaos de los escribas, que gustan pasear con amplio ropaje, ser saludados en las plazas,<br \/>39 ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes;<br \/>40 y que devoran la hacienda de las viudas so capa de largas oraciones. Esos tendr\u00e1n una sentencia m\u00e1s rigurosa.<br \/>41 Jes\u00fas se sent\u00f3 frente al arca del Tesoro y miraba c\u00f3mo echaba la gente monedas en el arca del Tesoro: muchos ricos echaban mucho.<br \/>42 Lleg\u00f3 tambi\u00e9n una viuda pobre y ech\u00f3 dos moneditas, o sea, una cuarta parte del as.<br \/>43 Entonces, llamando a sus disc\u00edpulos, les dijo: \u00abOs digo de verdad que esta viuda pobre ha echado m\u00e1s que todos los que echan en el arca del Tesoro.<br \/>44 Pues todos han echado de los que les sobraba, \u00e9sta, en cambio, ha echado de lo que necesitaba todo cuanto pose\u00eda, todo lo que ten\u00eda para vivir.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc13\"><em>Marcos 13<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Al salir del Templo, le dice uno de sus disc\u00edpulos: \u00abMaestro, mira qu\u00e9 piedras y qu\u00e9 construcciones.\u00bb<br \/>2 Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00bfVes estas grandiosas construcciones? No quedar\u00e1 piedra sobre piedra que no sea derruida.\u00bb<br \/>3 Estando luego sentado en el monte de los Olivos, frente al Templo, le preguntaron en privado Pedro, Santiago, Juan y Andr\u00e9s:<br \/>4 \u00abDinos cu\u00e1ndo suceder\u00e1 eso, y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que todas estas cosas est\u00e1n para cumplirse.\u00bb<br \/>5 Jes\u00fas empez\u00f3 a decirles: \u00abMirad que no os enga\u00f1e nadie.<br \/>6 Vendr\u00e1n muchos usurpando mi nombre y diciendo: \u201cYo soy\u201d, y enga\u00f1ar\u00e1n a muchos.<br \/>7 Cuando oig\u00e1is hablar de guerras y de rumores de guerras, no os alarm\u00e9is; porque eso es necesario que suceda, pero no es todav\u00eda el fin.<br \/>8 Pues se levantar\u00e1 naci\u00f3n contra naci\u00f3n y reino contra reino. Habr\u00e1 terremotos en diversos lugares, habr\u00e1 hambre: esto ser\u00e1 el comienzo de los dolores de alumbramiento.<br \/>9 \u00abPero vosotros mirad por vosotros mismos; os entregar\u00e1n a los tribunales, ser\u00e9is azotados en las sinagogas y comparecer\u00e9is ante gobernadores y reyes por mi causa, para que deis testimonio ante ellos.<br \/>10 Y es preciso que antes sea proclamada la Buena Nueva a todas las naciones.<br \/>11 \u00abY cuando os lleven para entregaros, no os preocup\u00e9is de qu\u00e9 vais a hablar; sino hablad lo que se os comunique en aquel momento. Porque no ser\u00e9is vosotros los que hablar\u00e9is, sino el Esp\u00edritu Santo.<br \/>12 Y entregar\u00e1 a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantar\u00e1n hijos contra padres y los matar\u00e1n.<br \/>13 Y ser\u00e9is odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, \u00e9se se salvar\u00e1.<br \/>14 \u00abPero cuando ve\u00e1is la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n erigida donde no debe (el que lea, que entienda), entonces, los que est\u00e9n en Judea, huyan a los montes;<br \/>15 el que est\u00e9 en el terrado, no baje ni entre a recoger algo de su casa,<br \/>16 y el que est\u00e9 por el campo, no regrese en busca de su manto.<br \/>17 \u00a1Ay de las que est\u00e9n encinta o criando en aquellos d\u00edas!<br \/>18 Orad para que no suceda en invierno.<br \/>19 Porque aquellos d\u00edas habr\u00e1 una tribulaci\u00f3n cual no la hubo desde el principio de la creaci\u00f3n, que hizo Dios, hasta el presente, ni la volver\u00e1 a haber.<br \/>20 Y si el Se\u00f1or no abreviase aquellos d\u00edas, no se salvar\u00eda nadie, pero en atenci\u00f3n a los elegidos que \u00e9l escogi\u00f3, ha abreviado los d\u00edas.<br \/>21 Entonces, si alguno os dice: \u201cMirad, el Cristo aqu\u00ed\u201d \u201cMiradlo all\u00ed\u201d, no lo cre\u00e1is.<br \/>22 Pues surgir\u00e1n falsos cristos y falsos profetas y realizar\u00e1n se\u00f1ales y prodigios con el prop\u00f3sito de enga\u00f1ar, si fuera posible, a los elegidos.<br \/>23 Vosotros, pues, estad sobre aviso; mirad que os lo he predicho todo.<br \/>24 \u00abMas por esos d\u00edas, despu\u00e9s de aquella tribulaci\u00f3n, el sol se oscurecer\u00e1, la luna no dar\u00e1 su resplandor,<br \/>25 las estrellas ir\u00e1n cayendo del cielo, y las fuerzas que est\u00e1n en los cielos ser\u00e1n sacudidas.<br \/>26 Y entonces ver\u00e1n al Hijo del hombre que viene entre nubes con gran poder y gloria;<br \/>27 entonces enviar\u00e1 a los \u00e1ngeles y reunir\u00e1 de los cuatro vientos a sus elegidos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.<br \/>28 \u00abDe la higuera aprended esta par\u00e1bola: cuando ya sus ramas est\u00e1n tiernas y brotan las hojas, sab\u00e9is que el verano est\u00e1 cerca.<br \/>29 As\u00ed tambi\u00e9n vosotros, cuando ve\u00e1is que sucede esto, sabed que El est\u00e1 cerca, a las puertas.<br \/>30 Yo os aseguro que no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n hasta que todo esto suceda.<br \/>31 El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n.<br \/>32 Mas de aquel d\u00eda y hora, nadie sabe nada, ni los \u00e1ngeles en el cielo, ni el Hijo, sino s\u00f3lo el Padre.<br \/>33 \u00abEstad atentos y vigilad, porque ignor\u00e1is cu\u00e1ndo ser\u00e1 el momento.<br \/>34 Al igual que un hombre que se ausenta: deja su casa, da atribuciones a sus siervos, a cada uno su trabajo, y ordena al portero que vele;<br \/>35 velad, por tanto, ya que no sab\u00e9is cu\u00e1ndo viene el due\u00f1o de la casa, si al atardecer, o a media noche, o al cantar del gallo, o de madrugada.<br \/>36 No sea que llegue de improviso y os encuentre dormidos.<br \/>37 Lo que a vosotros digo, a todos lo digo: \u00a1Velad!\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc14\"><em>Marcos 14<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Faltaban dos d\u00edas para la Pascua y los Azimos. Los sumos sacerdotes y los escribas buscaban c\u00f3mo prenderle con enga\u00f1o y matarle.<br \/>2 Pues dec\u00edan: \u00abDurante la fiesta no, no sea que haya alboroto del pueblo.\u00bb<br \/>3 Estando \u00e9l en Betania, en casa de Sim\u00f3n el leproso, recostado a la mesa, vino una mujer que tra\u00eda un frasco de alabastro con perfume puro de nardo, de mucho precio; quebr\u00f3 el frasco y lo derram\u00f3 sobre su cabeza.<br \/>4 Hab\u00eda algunos que se dec\u00edan entre s\u00ed indignados: \u00ab\u00bfPara qu\u00e9 este despilfarro de perfume?<br \/>5 Se pod\u00eda haber vendido este perfume por m\u00e1s de trescientos denarios y hab\u00e9rselo dado a los pobres.\u00bb Y refunfu\u00f1aban contra ella.<br \/>6 Mas Jes\u00fas dijo: \u00abDejadla. \u00bfPor qu\u00e9 la molest\u00e1is? Ha hecho una obra buena en m\u00ed.<br \/>7 Porque pobres tendr\u00e9is siempre con vosotros y podr\u00e9is hacerles bien cuando quer\u00e1is; pero a m\u00ed no me tendr\u00e9is siempre.<br \/>8 Ha hecho lo que ha podido. Se ha anticipado a embalsamar mi cuerpo para la sepultura.<br \/>9 Yo os aseguro: dondequiera que se proclame la Buena Nueva, en el mundo entero, se hablar\u00e1 tambi\u00e9n de lo que \u00e9sta ha hecho para memoria suya.\u00bb<br \/>10 Entonces, Judas Iscariote, uno de los Doce, se fue donde los sumos sacerdotes para entreg\u00e1rselo.<br \/>11 Al o\u00edrlo ellos, se alegraron y prometieron darle dinero. Y \u00e9l andaba buscando c\u00f3mo le entregar\u00eda en momento oportuno.<br \/>12 El primer d\u00eda de los Azimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dicen sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfD\u00f3nde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua?\u00bb<br \/>13 Entonces, env\u00eda a dos de sus disc\u00edpulos y les dice: \u00abId a la ciudad; os saldr\u00e1 al encuentro un hombre llevando un c\u00e1ntaro de agua; seguidle<br \/>14 y all\u00ed donde entre, decid al due\u00f1o de la casa: \u201cEl Maestro dice: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis disc\u00edpulos?\u201d<br \/>15 El os ense\u00f1ar\u00e1 en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced all\u00ed los preparativos para nosotros.\u00bb<br \/>16 Los disc\u00edpulos salieron, llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les hab\u00eda dicho, y prepararon la Pascua.<br \/>17 Y al atardecer, llega \u00e9l con los Doce.<br \/>18 Y mientras com\u00edan recostados, Jes\u00fas dijo: \u00abYo os aseguro que uno de vosotros me entregar\u00e1, el que come conmigo.\u00bb<br \/>19 Ellos empezaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: \u00ab\u00bfAcaso soy yo?\u00bb<br \/>20 El les dijo: \u00abUno de los Doce que moja conmigo en el mismo plato.<br \/>21 Porque el Hijo del hombre se va, como est\u00e1 escrito de \u00e9l, pero \u00a1ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! \u00a1M\u00e1s le valdr\u00eda a ese hombre no haber nacido!\u00bb<br \/>22 Y mientras estaban comiendo, tom\u00f3 pan, lo bendijo, lo parti\u00f3 y se lo dio y dijo: \u00abTomad, este es mi cuerpo.\u00bb<br \/>23 Tom\u00f3 luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella.<br \/>24 Y les dijo: \u00abEsta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos.<br \/>25 Yo os aseguro que ya no beber\u00e9 del producto de la vid hasta el d\u00eda en que lo beba nuevo en el Reino de Dios.\u00bb<br \/>26 Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos.<br \/>27 Jes\u00fas les dice: \u00abTodos os vais a escandalizar, ya que est\u00e1 escrito: Herir\u00e9 al pastor y se dispersar\u00e1n las ovejas.<br \/>28 Pero despu\u00e9s de mi resurrecci\u00f3n, ir\u00e9 delante de vosotros a Galilea.\u00bb<br \/>29 Pedro le dijo: \u00abAunque todos se escandalicen, yo no.\u00bb<br \/>30 Jes\u00fas le dice: \u00abYo te aseguro: hoy, esta misma noche, antes que el gallo cante dos veces, t\u00fa me habr\u00e1s negado tres.\u00bb<br \/>31 Pero \u00e9l insist\u00eda: \u00abAunque tenga que morir contigo, yo no te negar\u00e9.\u00bb Lo mismo dec\u00edan tambi\u00e9n todos.<br \/>32 Van a una propiedad, cuyo nombre es Getseman\u00ed, y dice a sus disc\u00edpulos: \u00abSentaos aqu\u00ed, mientras yo hago oraci\u00f3n.\u00bb<br \/>33 Toma consigo a Pedro, Santiago y Juan, y comenz\u00f3 a sentir pavor y angustia.<br \/>34 Y les dice: \u00abMi alma est\u00e1 triste hasta el punto de morir; quedaos aqu\u00ed y velad.\u00bb<br \/>35 Y adelant\u00e1ndose un poco, ca\u00eda en tierra y suplicaba que a ser posible pasara de \u00e9l aquella hora.<br \/>36 Y dec\u00eda: \u00ab\u00a1Abb\u00e1, Padre!; todo es posible para ti; aparta de m\u00ed esta copa; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieras t\u00fa.\u00bb<br \/>37 Viene entonces y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: \u00abSim\u00f3n, \u00bfduermes?, \u00bfni una hora has podido velar?<br \/>38 Velad y orad, para que no caig\u00e1is en tentaci\u00f3n; que el esp\u00edritu est\u00e1 pronto, pero la carne es d\u00e9bil.\u00bb<br \/>39 Y alej\u00e1ndose de nuevo, or\u00f3 diciendo las mismas palabras.<br \/>40 Volvi\u00f3 otra vez y los encontr\u00f3 dormidos, pues sus ojos estaban cargados; ellos no sab\u00edan qu\u00e9 contestarle.<br \/>41 Viene por tercera vez y les dice: \u00abAhora ya pod\u00e9is dormir y descansar. Basta ya. Lleg\u00f3 la hora. Mirad que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.<br \/>42 \u00a1Levantaos! \u00a1v\u00e1monos! Mirad, el que me va a entregar est\u00e1 cerca.\u00bb<br \/>43 Todav\u00eda estaba hablando, cuando de pronto se presenta Judas, uno de los Doce, acompa\u00f1ado de un grupo con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes, de los escribas y de los ancianos.<br \/>44 El que le iba a entregar les hab\u00eda dado esta contrase\u00f1a: \u00abAquel a quien yo d\u00e9 un beso, \u00e9se es, prendedle y llevadle con cautela.\u00bb<br \/>45 Nada m\u00e1s llegar, se acerca a \u00e9l y le dice: \u00abRabb\u00ed\u00bb, y le dio un beso.<br \/>46 Ellos le echaron mano y le prendieron.<br \/>47 Uno de los presentes, sacando la espada, hiri\u00f3 al siervo del Sumo Sacerdote, y le llev\u00f3 la oreja.<br \/>48 Y tomando la palabra Jes\u00fas, les dijo: \u00ab\u00bfComo contra un salteador hab\u00e9is salido a prenderme con espadas y palos?<br \/>49 Todos los d\u00edas estaba junto a vosotros ense\u00f1ando en el Templo, y no me detuvisteis. Pero es para que se cumplan las Escrituras.\u00bb<br \/>50 Y abandon\u00e1ndole huyeron todos.<br \/>51 Un joven le segu\u00eda cubierto s\u00f3lo de un lienzo; y le detienen.<br \/>52 Pero \u00e9l, dejando el lienzo, se escap\u00f3 desnudo.<br \/>53 Llevaron a Jes\u00fas ante el Sumo Sacerdote, y se re\u00fanen todos los sumos sacerdotes, los ancianos y los escribas.<br \/>54 Tambi\u00e9n Pedro le sigui\u00f3 de lejos, hasta dentro del palacio del Sumo Sacerdote, y estaba sentado con los criados, calent\u00e1ndose al fuego.<br \/>55 Los sumos sacerdotes y el Sanedr\u00edn entero andaban buscando contra Jes\u00fas un testimonio para darle muerte; pero no lo encontraban.<br \/>56 Pues muchos daban falso testimonio contra \u00e9l, pero los testimonios no coincid\u00edan.<br \/>57 Algunos, levant\u00e1ndose, dieron contra \u00e9l este falso testimonio:<br \/>58 \u00abNosotros le o\u00edmos decir: Yo destruir\u00e9 este Santuario hecho por hombres y en tres d\u00edas edificar\u00e9 otro no hecho por hombres.\u00bb<br \/>59 Y tampoco en este caso coincid\u00eda su testimonio.<br \/>60 Entonces, se levant\u00f3 el Sumo Sacerdote y poni\u00e9ndose en medio, pregunt\u00f3 a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfNo respondes nada? \u00bfQu\u00e9 es lo que \u00e9stos atestiguan contra ti?\u00bb<br \/>61 Pero \u00e9l segu\u00eda callado y no respond\u00eda nada. El Sumo Sacerdote le pregunt\u00f3 de nuevo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el Cristo, el Hijo del Bendito?\u00bb<br \/>62 Y dijo Jes\u00fas: \u00abS\u00ed, yo soy, y ver\u00e9is al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir entre las nubes del cielo.\u00bb<br \/>63 El Sumo Sacerdote se rasga las t\u00fanicas y dice: \u00ab\u00bfQu\u00e9 necesidad tenemos ya de testigos?<br \/>64 Hab\u00e9is o\u00eddo la blasfemia. \u00bfQu\u00e9 os parece?\u00bb Todos juzgaron que era reo de muerte.<br \/>65 Algunos se pusieron a escupirle, le cubr\u00edan la cara y le daban bofetadas, mientras le dec\u00edan: \u00abAdivina\u00bb, y los criados le recibieron a golpes.<br \/>66 Estando Pedro abajo en el patio, llega una de las criadas del Sumo Sacerdote<br \/>67 y al ver a Pedro calent\u00e1ndose, le mira atentamente y le dice: \u00abTambi\u00e9n t\u00fa estabas con Jes\u00fas de Nazaret.\u00bb<br \/>68 Pero \u00e9l lo neg\u00f3: \u00abNi s\u00e9 ni entiendo qu\u00e9 dices\u00bb, y sali\u00f3 afuera, al portal, y cant\u00f3 un gallo.<br \/>69 Le vio la criada y otra vez se puso a decir a los que estaban all\u00ed: \u00abEste es uno de ellos.\u00bb<br \/>70 Pero \u00e9l lo negaba de nuevo. Poco despu\u00e9s, los que estaban all\u00ed volvieron a decir a Pedro: \u00abCiertamente eres de ellos pues adem\u00e1s eres galileo.\u00bb<br \/>71 Pero \u00e9l, se puso a echar imprecaciones y a jurar: \u00ab\u00a1Yo no conozco a ese hombre de quien habl\u00e1is!\u00bb<br \/>72 Inmediatamente cant\u00f3 un gallo por segunda vez. Y Pedro record\u00f3 lo que le hab\u00eda dicho Jes\u00fas: \u00abAntes que el gallo cante dos veces, me habr\u00e1s negado tres.\u00bb Y rompi\u00f3 a llorar.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc15\"><em>Marcos 15<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Pronto, al amanecer, prepararon una reuni\u00f3n los sumos sacerdotes con los ancianos, los escribas y todo el Sanedr\u00edn y, despu\u00e9s de haber atado a Jes\u00fas, le llevaron y le entregaron a Pilato.<br \/>2 Pilato le preguntaba: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el Rey de los jud\u00edos?\u00bb El le respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, t\u00fa lo dices.\u00bb<br \/>3 Los sumos sacerdotes le acusaban de muchas cosas.<br \/>4 Pilato volvi\u00f3 a preguntarle: \u00ab\u00bfNo contestas nada? Mira de cu\u00e1ntas cosas te acusan.\u00bb<br \/>5 Pero Jes\u00fas no respondi\u00f3 ya nada, de suerte que Pilato estaba sorprendido.<br \/>6 Cada Fiesta les conced\u00eda la libertad de un preso, el que pidieran.<br \/>7 Hab\u00eda uno, llamado Barrab\u00e1s, que estaba encarcelado con aquellos sediciosos que en el mot\u00edn hab\u00edan cometido un asesinato.<br \/>8 Subi\u00f3 la gente y se puso a pedir lo que les sol\u00eda conceder.<br \/>9 Pilato les contest\u00f3: \u00ab\u00bfQuer\u00e9is que os suelte al Rey de los jud\u00edos?\u00bb<br \/>10 (Pues se daba cuenta de que los sumos sacerdotes le hab\u00edan entregado por envidia.)<br \/>11 Pero los sumos sacerdotes incitaron a la gente a que dijeran que les soltase m\u00e1s bien a Barrab\u00e1s.<br \/>12 Pero Pilato les dec\u00eda otra vez: \u00abY \u00bfqu\u00e9 voy a hacer con el que llam\u00e1is el Rey de los jud\u00edos?\u00bb<br \/>13 La gente volvi\u00f3 a gritar: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcale!\u00bb<br \/>14 Pilato les dec\u00eda: \u00abPero \u00bfqu\u00e9 mal ha hecho?\u00bb Pero ellos gritaron con m\u00e1s fuerza: \u00abCrucif\u00edcale!\u00bb<br \/>15 Pilato, entonces, queriendo complacer a la gente, les solt\u00f3 a Barrab\u00e1s y entreg\u00f3 a Jes\u00fas, despu\u00e9s de azotarle, para que fuera crucificado.<br \/>16 Los soldados le llevaron dentro del palacio, es decir, al pretorio y llaman a toda la cohorte.<br \/>17 Le visten de p\u00farpura y, trenzando una corona de espinas, se la ci\u00f1en.<br \/>18 Y se pusieron a saludarle: \u00ab\u00a1Salve, Rey de los jud\u00edos!\u00bb<br \/>19 Y le golpeaban en la cabeza con una ca\u00f1a, le escup\u00edan y, doblando las rodillas, se postraban ante \u00e9l.<br \/>20 Cuando se hubieron burlado de \u00e9l, le quitaron la p\u00farpura, le pusieron sus ropas y le sacan fuera para crucificarle.<br \/>21 Y obligaron a uno que pasaba, a Sim\u00f3n de Cirene, que volv\u00eda del campo, el padre de Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz.<br \/>22 Le conducen al lugar del G\u00f3lgota, que quiere decir: Calvario.<br \/>23 Le daban vino con mirra, pero \u00e9l no lo tom\u00f3.<br \/>24 Le crucifican y se reparten sus vestidos, echando a suertes a ver qu\u00e9 se llevaba cada uno.<br \/>25 Era la hora tercia cuando le crucificaron.<br \/>26 Y estaba puesta la inscripci\u00f3n de la causa de su condena: \u00abEl Rey de los jud\u00edos.\u00bb<br \/>27 Con \u00e9l crucificaron a dos salteadores, uno a su derecha y otro a su izquierda.<br \/>29 Y los que pasaban por all\u00ed le insultaban, meneando la cabeza y diciendo: \u00ab\u00a1Eh, t\u00fa!, que destruyes el Santuario y lo levantas en tres d\u00edas,<br \/>30 \u00a1s\u00e1lvate a ti mismo bajando de la cruz!\u00bb<br \/>31 Igualmente los sumos sacerdotes se burlaban entre ellos junto con los escribas diciendo: \u00abA otros salv\u00f3 y a s\u00ed mismo no puede salvarse.<br \/>32 \u00a1El Cristo, el Rey de Israel!, que baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos.\u00bb Tambi\u00e9n le injuriaban los que con \u00e9l estaban crucificados.<br \/>33 Llegada la hora sexta, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona.<br \/>34 A la hora nona grit\u00f3 Jes\u00fas con fuerte voz: \u00abElo\u00ed, Elo\u00ed, \u00bflema sabactan\u00ed?\u00bb, &#8211; que quiere decir &#8211; \u00ab\u00a1Dios m\u00edo, Dios m\u00edo! \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb<br \/>35 Al o\u00edr esto algunos de los presentes dec\u00edan: \u00abMira, llama a El\u00edas.\u00bb<br \/>36 Entonces uno fue corriendo a empapar una esponja en vinagre y, sujet\u00e1ndola a una ca\u00f1a, le ofrec\u00eda de beber, diciendo: \u00abDejad, vamos a ver si viene El\u00edas a descolgarle.\u00bb<br \/>37 Pero Jes\u00fas lanzando un fuerte grito, expir\u00f3.<br \/>38 Y el velo del Santuario se rasg\u00f3 en dos, de arriba abajo.<br \/>39 Al ver el centuri\u00f3n, que estaba frente a \u00e9l, que hab\u00eda expirado de esa manera, dijo: \u00abVerdaderamente este hombre era Hijo de Dios.\u00bb<br \/>40 Hab\u00eda tambi\u00e9n unas mujeres mirando desde lejos, entre ellas, Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la madre de Santiago el menor y de Joset, y Salom\u00e9,<br \/>41 que le segu\u00edan y le serv\u00edan cuando estaba en Galilea, y otras muchas que hab\u00edan subido con \u00e9l a Jerusal\u00e9n.<br \/>42 Y ya al atardecer, como era la Preparaci\u00f3n, es decir, la v\u00edspera del s\u00e1bado,<br \/>43 vino Jos\u00e9 de Arimatea, miembro respetable del Consejo, que esperaba tambi\u00e9n el Reino de Dios, y tuvo la valent\u00eda de entrar donde Pilato y pedirle el cuerpo de Jes\u00fas.<br \/>44 Se extra\u00f1o Pilato de que ya estuviese muerto y, llamando al centuri\u00f3n, le pregunt\u00f3 si hab\u00eda muerto hac\u00eda tiempo.<br \/>45 Informado por el centuri\u00f3n, concedi\u00f3 el cuerpo a Jos\u00e9,<br \/>46 quien, comprando una s\u00e1bana, lo descolg\u00f3 de la cruz, lo envolvi\u00f3 en la s\u00e1bana y lo puso en un sepulcro que estaba excavado en roca; luego, hizo rodar una piedra sobre la entrada del sepulcro.<br \/>47 Mar\u00eda Magdalena y Mar\u00eda la de Joset se fijaban d\u00f3nde era puesto.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Mc16\"><em>Marcos 16<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Pasado el s\u00e1bado, Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la de Santiago y Salom\u00e9 compraron aromas para ir a embalsamarle.<br \/>2 Y muy de madrugada, el primer d\u00eda de la semana, a la salida del sol, van al sepulcro.<br \/>3 Se dec\u00edan unas otras: \u00ab\u00bfQui\u00e9n nos retirar\u00e1 la piedra de la puerta del sepulcro?\u00bb<br \/>4 Y levantando los ojos ven que la piedra estaba ya retirada; y eso que era muy grande.<br \/>5 Y entrando en el sepulcro vieron a un joven sentado en el lado derecho, vestido con una t\u00fanica blanca, y se asustaron.<br \/>6 Pero \u00e9l les dice: \u00abNo os asust\u00e9is. Busc\u00e1is a Jes\u00fas de Nazaret, el Crucificado; ha resucitado, no est\u00e1 aqu\u00ed. Ved el lugar donde le pusieron.<br \/>7 Pero id a decir a sus disc\u00edpulos y a Pedro que ir\u00e1 delante de vosotros a Galilea; all\u00ed le ver\u00e9is, como os dijo.\u00bb<br \/>8 Ellas salieron huyendo del sepulcro, pues un gran temblor y espanto se hab\u00eda apoderado de ellas, y no dijeron nada a nadie porque ten\u00edan miedo&#8230;<br \/>9 Jes\u00fas resucit\u00f3 en la madrugada, el primer d\u00eda de la semana, y se apareci\u00f3 primero a Mar\u00eda Magdalena, de la que hab\u00eda echado siete demonios.<br \/>10 Ella fue a comunicar la noticia a los que hab\u00edan vivido con \u00e9l, que estaban tristes y llorosos.<br \/>11 Ellos, al o\u00edr que viv\u00eda y que hab\u00eda sido visto por ella, no creyeron.<br \/>12 Despu\u00e9s de esto, se apareci\u00f3, bajo otra figura, a dos de ellos cuando iban de camino a una aldea.<br \/>13 Ellos volvieron a comunic\u00e1rselo a los dem\u00e1s; pero tampoco creyeron a \u00e9stos.<br \/>14 Por \u00faltimo, estando a la mesa los once disc\u00edpulos, se les apareci\u00f3 y les ech\u00f3 en cara su incredulidad y su dureza de coraz\u00f3n, por no haber cre\u00eddo a quienes le hab\u00edan visto resucitado.<br \/>15 Y les dijo: \u00abId por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creaci\u00f3n.<br \/>16 El que crea y sea bautizado, se salvar\u00e1; el que no crea, se condenar\u00e1.<br \/>17 Estas son las se\u00f1ales que acompa\u00f1ar\u00e1n a los que crean: en mi nombre expulsar\u00e1n demonios, hablar\u00e1n en lenguas nuevas,<br \/>18 agarrar\u00e1n serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les har\u00e1 da\u00f1o; impondr\u00e1n las manos sobre los enfermos y se pondr\u00e1n bien.\u00bb<br \/>19 Con esto, el Se\u00f1or Jes\u00fas, despu\u00e9s de hablarles, fue elevado al cielo y se sent\u00f3 a la diestra de Dios.<br \/>20 Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Se\u00f1or con ellos y confirmando la Palabra con las se\u00f1ales que la acompa\u00f1aban.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a> <\/strong><br \/><br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Sagrada Escritura, Marcos 1\u00a0 \u00a0 \u00a02\u00a0 \u00a0 \u00a03\u00a0 \u00a0 \u00a04\u00a0 \u00a0 \u00a05\u00a0 \u00a0 \u00a06\u00a0 \u00a0 \u00a07\u00a0 \u00a0 \u00a08\u00a0 \u00a0 \u00a09\u00a0 \u00a0 \u00a010\u00a0 \u00a0 \u00a011\u00a0 \u00a0 \u00a012\u00a0 \u00a0 \u00a013\u00a0 \u00a0 \u00a014\u00a0 \u00a0 \u00a015\u00a0 \u00a0 \u00a016 \u00a0 \u00a0 Marcos 11 Comienzo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5038\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[1],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s2dsrC-marcos","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5038"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5038"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5038\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5752,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5038\/revisions\/5752"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}