{"id":5050,"date":"2021-02-22T10:54:23","date_gmt":"2021-02-22T16:54:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5050"},"modified":"2022-03-28T18:18:53","modified_gmt":"2022-03-29T00:18:53","slug":"lucas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5050","title":{"rendered":"Lucas"},"content":{"rendered":"<p id=\"arriba\">.<br \/><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Lucas<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"#Lc1\">1<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc2\">2<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc3\">3<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc4\">4<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc5\">5<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc6\">6<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc7\">7<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc8\">8<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc9\">9<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc10\">10<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc11\">11<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc12\">12<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc13\">13<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc14\">14<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc15\">15<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc16\">16<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc17\">17<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc18\">18<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc19\">19<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc20\">20<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc21\">21<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc22\">22<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc23\">23<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Lc23\">24<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n\n\n<p><strong id=\"Lc1\"><em><a>Lucas 1<\/a><br \/><\/em><\/strong>1 Puesto que muchos han intentado narrar ordenadamente las cosas que se han verificado entre nosotros,<br \/>2 tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra,<br \/>3 he decidido yo tambi\u00e9n, despu\u00e9s de haber investigado diligentemente todo desde los or\u00edgenes, escrib\u00edrtelo por su orden, ilustre Te\u00f3filo,<br \/>4 para que conozcas la solidez de las ense\u00f1anzas que has recibido.<br \/>5 Hubo en los d\u00edas de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacar\u00edas, del grupo de Ab\u00edas, casado con una mujer descendiente de Aar\u00f3n, que se llamaba Isabel;<br \/>6 los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Se\u00f1or.<br \/>7 No ten\u00edan hijos, porque Isabel era est\u00e9ril, y los dos de avanzada edad.<br \/>8 Sucedi\u00f3 que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo,<br \/>9 le toc\u00f3 en suerte, seg\u00fan el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Se\u00f1or para quemar el incienso.<br \/>10 Toda la multitud del pueblo estaba fuera en oraci\u00f3n, a la hora del incienso.<br \/>11 Se le apareci\u00f3 el \u00c1ngel del Se\u00f1or, de pie, a la derecha del altar del incienso.<br \/>12 Al verle Zacar\u00edas, se turb\u00f3, y el temor se apoder\u00f3 de \u00e9l.<br \/>13 El \u00e1ngel le dijo: \u00abNo temas, Zacar\u00edas, porque tu petici\u00f3n ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dar\u00e1 a luz un hijo, a quien pondr\u00e1s por nombre Juan;<br \/>14 ser\u00e1 para ti gozo y alegr\u00eda, y muchos se gozar\u00e1n en su nacimiento,<br \/>15 porque ser\u00e1 grande ante el Se\u00f1or; no beber\u00e1 vino ni licor; estar\u00e1 lleno de Esp\u00edritu Santo ya desde el seno de su madre,<br \/>16 y a muchos de los hijos de Israel, les convertir\u00e1 al Se\u00f1or su Dios,<br \/>17 e ir\u00e1 delante de \u00e9l con el esp\u00edritu y el poder de El\u00edas, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Se\u00f1or un pueblo bien dispuesto.\u00bb<br \/>18 Zacar\u00edas dijo al \u00e1ngel: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 lo conocer\u00e9? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad.\u00bb<br \/>19 El \u00e1ngel le respondi\u00f3: \u00abYo soy Gabriel, el que est\u00e1 delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena nueva.<br \/>20 Mira, te vas a quedar mudo y no podr\u00e1s hablar hasta el d\u00eda en que sucedan estas cosas, porque no diste cr\u00e9dito a mis palabras, las cuales se cumplir\u00e1n a su tiempo.\u00bb<br \/>21 El pueblo estaba esperando a Zacar\u00edas y se extra\u00f1aban de su demora en el Santuario.<br \/>22 Cuando sali\u00f3, no pod\u00eda hablarles, y comprendieron que hab\u00eda tenido una visi\u00f3n en el Santuario; les hablaba por se\u00f1as, y permaneci\u00f3 mudo.<br \/>23 Y sucedi\u00f3 que cuando se cumplieron los d\u00edas de su servicio, se fue a su casa.<br \/>24 D\u00edas despu\u00e9s, concibi\u00f3 su mujer Isabel; y se mantuvo oculta durante cinco meses<br \/>25 diciendo: \u00abEsto es lo que ha hecho por m\u00ed el Se\u00f1or en los d\u00edas en que se dign\u00f3 quitar mi oprobio entre los hombres.\u00bb<br \/>26 Al sexto mes fue enviado por Dios el \u00e1ngel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,<br \/>27 a una virgen desposada con un hombre llamado Jos\u00e9, de la casa de David; el nombre de la virgen era Mar\u00eda.<br \/>28 Y entrando, le dijo: \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo.\u00bb<br \/>29 Ella se conturb\u00f3 por estas palabras, y discurr\u00eda qu\u00e9 significar\u00eda aquel saludo.<br \/>30 El \u00e1ngel le dijo: \u00abNo temas, Mar\u00eda, porque has hallado gracia delante de Dios;<br \/>31 vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas.<br \/>32 El ser\u00e1 grande y ser\u00e1 llamado Hijo del Alt\u00edsimo, y el Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David, su padre;<br \/>33 reinar\u00e1 sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendr\u00e1 fin.\u00bb<br \/>34 Mar\u00eda respondi\u00f3 al \u00e1ngel: \u00ab\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 esto, puesto que no conozco var\u00f3n?\u00bb<br \/>35 El \u00e1ngel le respondi\u00f3: \u00abEl Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti y el poder del Alt\u00edsimo te cubrir\u00e1 con su sombra; por eso el que ha de nacer ser\u00e1 santo y ser\u00e1 llamado Hijo de Dios.<br \/>36 Mira, tambi\u00e9n Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban est\u00e9ril,<br \/>37 porque ninguna cosa es imposible para Dios.\u00bb<br \/>38 Dijo Mar\u00eda: \u00abHe aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra.\u00bb Y el \u00e1ngel dej\u00e1ndola se fue.<br \/>39 En aquellos d\u00edas, se levant\u00f3 Mar\u00eda y se fue con prontitud a la regi\u00f3n monta\u00f1osa, a una ciudad de Jud\u00e1;<br \/>40 entr\u00f3 en casa de Zacar\u00edas y salud\u00f3 a Isabel.<br \/>41 Y sucedi\u00f3 que, en cuanto oy\u00f3 Isabel el saludo de Mar\u00eda, salt\u00f3 de gozo el ni\u00f1o en su seno, e Isabel qued\u00f3 llena de Esp\u00edritu Santo;<br \/>42 y exclamando con gran voz, dijo: \u00abBendita t\u00fa entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno;<br \/>43 y \u00bfde d\u00f3nde a m\u00ed que la madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed?<br \/>44 Porque, apenas lleg\u00f3 a mis o\u00eddos la voz de tu saludo, salt\u00f3 de gozo el ni\u00f1o en mi seno.<br \/>45 \u00a1Feliz la que ha cre\u00eddo que se cumplir\u00edan las cosas que le fueron dichas de parte del Se\u00f1or!\u00bb<br \/>46 Y dijo Mar\u00eda: \u00abEngrandece mi alma al Se\u00f1or<br \/>47 y mi esp\u00edritu se alegra en Dios mi salvador<br \/>48 porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamar\u00e1n bienaventurada,<br \/>49 porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre<br \/>50 y su misericordia alcanza de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a los que le temen.<br \/>51 Despleg\u00f3 la fuerza de su brazo, dispers\u00f3 a los que son soberbios en su propio coraz\u00f3n.<br \/>52 Derrib\u00f3 a los potentados de sus tronos y exalt\u00f3 a los humildes.<br \/>53 A los hambrientos colm\u00f3 de bienes y despidi\u00f3 a los ricos sin nada.<br \/>54 Acogi\u00f3 a Israel, su siervo, acord\u00e1ndose de la misericordia<br \/>55 &#8211; como hab\u00eda anunciado a nuestros padres &#8211; en favor de Abraham y de su linaje por los siglos.\u00bb<br \/>56 Mar\u00eda permaneci\u00f3 con ella unos tres meses, y se volvi\u00f3 a su casa.<br \/>57 Se le cumpli\u00f3 a Isabel el tiempo de dar a luz, y tuvo un hijo.<br \/>58 Oyeron sus vecinos y parientes que el Se\u00f1or le hab\u00eda hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella.<br \/>59 Y sucedi\u00f3 que al octavo d\u00eda fueron a circuncidar al ni\u00f1o, y quer\u00edan ponerle el nombre de su padre, Zacar\u00edas,<br \/>60 pero su madre, tomando la palabra, dijo: \u00abNo; se ha de llamar Juan.\u00bb<br \/>61 Le dec\u00edan: \u00abNo hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre.\u00bb<br \/>62 Y preguntaban por se\u00f1as a su padre c\u00f3mo quer\u00eda que se le llamase.<br \/>63 El pidi\u00f3 una tablilla y escribi\u00f3: \u00abJuan es su nombre.\u00bb Y todos quedaron admirados.<br \/>64 Y al punto se abri\u00f3 su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios.<br \/>65 Invadi\u00f3 el temor a todos sus vecinos, y en toda la monta\u00f1a de Judea se comentaban todas estas cosas;<br \/>66 todos los que las o\u00edan las grababan en su coraz\u00f3n, diciendo: \u00abPues \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 este ni\u00f1o?\u00bb Porque, en efecto, la mano del Se\u00f1or estaba con \u00e9l.<br \/>67 Zacar\u00edas, su padre, qued\u00f3 lleno de Esp\u00edritu Santo, y profetiz\u00f3 diciendo:<br \/>68 \u00abBendito el Se\u00f1or Dios de Israel porque ha visitado y redimido a su pueblo.<br \/>69 y nos ha suscitado una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo,<br \/>70 como hab\u00eda prometido desde tiempos antiguos, por boca de sus santos profetas,<br \/>71 que nos salvar\u00eda de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odiaban<br \/>72 haciendo misericordia a nuestros padres y recordando su santa alianza<br \/>73 y el juramento que jur\u00f3 a Abraham nuestro padre, de concedernos<br \/>74 que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor<br \/>75 en santidad y justicia delante de \u00e9l todos nuestros d\u00edas.<br \/>76 Y t\u00fa, ni\u00f1o, ser\u00e1s llamado profeta del Alt\u00edsimo, pues ir\u00e1s delante del Se\u00f1or para preparar sus caminos<br \/>77 y dar a su pueblo conocimiento de salvaci\u00f3n por el perd\u00f3n de sus pecados,<br \/>78 por las entra\u00f1as de misericordia de nuestro Dios, que har\u00e1n que nos visite una Luz de la altura,<br \/>79 a fin de iluminar a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte y guiar nuestros pasos por el camino de la paz.\u00bb<br \/>80 El ni\u00f1o crec\u00eda y su esp\u00edritu se fortalec\u00eda; vivi\u00f3 en los desiertos hasta el d\u00eda de su manifestaci\u00f3n a Israel.<strong><a href=\"#arriba\"><br \/>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc2\"><em>Lucas 2<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Sucedi\u00f3 que por aquellos d\u00edas sali\u00f3 un edicto de C\u00e9sar Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo.<br \/>2 Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino.<br \/>3 Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad.<br \/>4 Subi\u00f3 tambi\u00e9n Jos\u00e9 desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Bel\u00e9n, por ser \u00e9l de la casa y familia de David,<br \/>5 para empadronarse con Mar\u00eda, su esposa, que estaba encinta.<br \/>6 Y sucedi\u00f3 que, mientras ellos estaban all\u00ed, se le cumplieron los d\u00edas del alumbramiento,<br \/>7 y dio a luz a su hijo primog\u00e9nito, le envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales y le acost\u00f3 en un pesebre, porque no ten\u00edan sitio en el alojamiento.<br \/>8 Hab\u00eda en la misma comarca unos pastores, que dorm\u00edan al raso y vigilaban por turno durante la noche su reba\u00f1o.<br \/>9 Se les present\u00f3 el \u00c1ngel del Se\u00f1or, y la gloria del Se\u00f1or los envolvi\u00f3 en su luz; y se llenaron de temor.<br \/>10 El \u00e1ngel les dijo: \u00abNo tem\u00e1is, pues os anuncio una gran alegr\u00eda, que lo ser\u00e1 para todo el pueblo:<br \/>11 os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Se\u00f1or;<br \/>12 y esto os servir\u00e1 de se\u00f1al: encontrar\u00e9is un ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre.\u00bb<br \/>13 Y de pronto se junt\u00f3 con el \u00e1ngel una multitud del ej\u00e9rcito celestial, que alababa a Dios, diciendo:<br \/>14 \u00abGloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes \u00e9l se complace.\u00bb<br \/>15 Y sucedi\u00f3 que cuando los \u00e1ngeles, dej\u00e1ndoles, se fueron al cielo, los pastores se dec\u00edan unos a otros: \u00abVayamos, pues, hasta Bel\u00e9n y veamos lo que ha sucedido y el Se\u00f1or nos ha manifestado.\u00bb<br \/>16 Y fueron a toda prisa, y encontraron a Mar\u00eda y a Jos\u00e9, y al ni\u00f1o acostado en el pesebre.<br \/>17 Al verlo, dieron a conocer lo que les hab\u00edan dicho acerca de aquel ni\u00f1o;<br \/>18 y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les dec\u00edan.<br \/>19 Mar\u00eda, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su coraz\u00f3n.<br \/>20 Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que hab\u00edan o\u00eddo y visto, conforme a lo que se les hab\u00eda dicho.<br \/>21 Cuando se cumplieron los ocho d\u00edas para circuncidarle, se le dio el nombre de Jes\u00fas, el que le dio el \u00e1ngel antes de ser concebido en el seno.<br \/>22 Cuando se cumplieron los d\u00edas de la purificaci\u00f3n de ellos, seg\u00fan la Ley de Mois\u00e9s, llevaron a Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n para presentarle al Se\u00f1or,<br \/>23 como est\u00e1 escrito en la Ley del Se\u00f1or: Todo var\u00f3n primog\u00e9nito ser\u00e1 consagrado al Se\u00f1or<br \/>24 y para ofrecer en sacrificio un par de t\u00f3rtolas o dos pichones , conforme a lo que se dice en la Ley del Se\u00f1or.<br \/>25 Y he aqu\u00ed que hab\u00eda en Jerusal\u00e9n un hombre llamado Sime\u00f3n; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolaci\u00f3n de Israel; y estaba en \u00e9l el Esp\u00edritu Santo.<br \/>26 Le hab\u00eda sido revelado por el Esp\u00edritu Santo que no ver\u00eda la muerte antes de haber visto al Cristo del Se\u00f1or.<br \/>27 Movido por el Esp\u00edritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al ni\u00f1o Jes\u00fas, para cumplir lo que la Ley prescrib\u00eda sobre \u00e9l,<br \/>28 le tom\u00f3 en brazos y bendijo a Dios diciendo:<br \/>29 \u00abAhora, Se\u00f1or, puedes, seg\u00fan tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz;<br \/>30 porque han visto mis ojos tu salvaci\u00f3n,<br \/>31 la que has preparado a la vista de todos los pueblos,<br \/>32 luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.\u00bb<br \/>33 Su padre y su madre estaban admirados de lo que se dec\u00eda de \u00e9l.<br \/>34 Sime\u00f3n les bendijo y dijo a Mar\u00eda, su madre: \u00abEste est\u00e1 puesto para ca\u00edda y elevaci\u00f3n de muchos en Israel, y para ser se\u00f1al de contradicci\u00f3n &#8211;<br \/>35 \u00a1y a ti misma una espada te atravesar\u00e1 el alma! &#8211; a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.\u00bb<br \/>36 Hab\u00eda tambi\u00e9n una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada; despu\u00e9s de casarse hab\u00eda vivido siete a\u00f1os con su marido,<br \/>37 y permaneci\u00f3 viuda hasta los ochenta y cuatro a\u00f1os; no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y d\u00eda en ayunos y oraciones.<br \/>38 Como se presentase en aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba del ni\u00f1o a todos los que esperaban la redenci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<br \/>39 As\u00ed que cumplieron todas las cosas seg\u00fan la Ley del Se\u00f1or, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.<br \/>40 El ni\u00f1o crec\u00eda y se fortalec\u00eda, llen\u00e1ndose de sabidur\u00eda; y la gracia de Dios estaba sobre \u00e9l.<br \/>41 Sus padres iban todos los a\u00f1os a Jerusal\u00e9n a la fiesta de la Pascua.<br \/>42 Cuando tuvo doce a\u00f1os, subieron ellos como de costumbre a la fiesta<br \/>43 y, al volverse, pasados los d\u00edas, el ni\u00f1o Jes\u00fas se qued\u00f3 en Jerusal\u00e9n, sin saberlo su padres.<br \/>44 Pero creyendo que estar\u00eda en la caravana, hicieron un d\u00eda de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos;<br \/>45 pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusal\u00e9n en su busca.<br \/>46 Y sucedi\u00f3 que, al cabo de tres d\u00edas, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuch\u00e1ndoles y pregunt\u00e1ndoles;<br \/>47 todos los que le o\u00edan, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.<br \/>48 Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: \u00abHijo, \u00bfpor qu\u00e9 nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te and\u00e1bamos buscando.\u00bb<br \/>49 El les dijo: \u00abY \u00bfpor qu\u00e9 me buscabais? \u00bfNo sab\u00edais que yo deb\u00eda estar en la casa de mi Padre?\u00bb<br \/>50 Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.<br \/>51 Baj\u00f3 con ellos y vino a Nazaret, y viv\u00eda sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su coraz\u00f3n.<br \/>52 Jes\u00fas progresaba en sabidur\u00eda, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc3\"><em>Lucas 3<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 En el a\u00f1o quince del imperio de Tiberio C\u00e9sar, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Tracon\u00edtida, y Lisanias tetrarca de Abilene;<br \/>2 en el pontificado de An\u00e1s y Caif\u00e1s, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacar\u00edas, en el desierto.<br \/>3 Y se fue por toda la regi\u00f3n del Jord\u00e1n proclamando un bautismo de conversi\u00f3n para perd\u00f3n de los pecados,<br \/>4 como est\u00e1 escrito en el libro de los or\u00e1culos del profeta Isa\u00edas: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Se\u00f1or, enderezad sus sendas;<br \/>5 todo barranco ser\u00e1 rellenado, todo monte y colina ser\u00e1 rebajado, lo tortuoso se har\u00e1 recto y las asperezas ser\u00e1n caminos llanos.<br \/>6 Y todos ver\u00e1n la salvaci\u00f3n de Dios.<br \/>7 Dec\u00eda, pues, a la gente que acud\u00eda para ser bautizada por \u00e9l: \u00abRaza de v\u00edboras, \u00bfqui\u00e9n os ha ense\u00f1ado a huir de la ira inminente?<br \/>8 Dad, pues, frutos dignos de conversi\u00f3n, y no and\u00e9is diciendo en vuestro interior: \u201cTenemos por padre a Abraham\u201d; porque os digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham.<br \/>9 Y ya est\u00e1 el hacha puesta a la ra\u00edz de los \u00e1rboles; y todo \u00e1rbol que no d\u00e9 buen fruto ser\u00e1 cortado y arrojado al fuego.\u00bb<br \/>10 La gente le preguntaba: \u00abPues \u00bfqu\u00e9 debemos hacer?\u00bb<br \/>11 Y \u00e9l les respond\u00eda: \u00abEl que tenga dos t\u00fanicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo.\u00bb<br \/>12 Vinieron tambi\u00e9n publicanos a bautizarse, y le dijeron: \u00abMaestro, \u00bfqu\u00e9 debemos hacer?\u00bb<br \/>13 El les dijo: \u00abNo exij\u00e1is m\u00e1s de lo que os est\u00e1 fijado.\u00bb<br \/>14 Pregunt\u00e1ronle tambi\u00e9n unos soldados: \u00abY nosotros \u00bfqu\u00e9 debemos hacer?\u00bb El les dijo: \u00abNo hag\u00e1is extorsi\u00f3n a nadie, no hag\u00e1is denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada.\u00bb<br \/>15 Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no ser\u00eda \u00e9l el Cristo;<br \/>16 respondi\u00f3 Juan a todos, diciendo: \u00abYo os bautizo con agua; pero viene el que es m\u00e1s fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. El os bautizar\u00e1 en Esp\u00edritu Santo y fuego.<br \/>17 En su mano tiene el bieldo para limpiar su era y recoger el trigo en su granero; pero la paja la quemar\u00e1 con fuego que no se apaga.\u00bb<br \/>18 Y, con otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Nueva.<br \/>19 Pero Herodes, el tetrarca, reprendido por \u00e9l a causa de Herod\u00edas, la mujer de su hermano, y a causa de todas las malas acciones que hab\u00eda hecho,<br \/>20 a\u00f1adi\u00f3 a todas ellas la de encerrar a Juan en la c\u00e1rcel.<br \/>21 Sucedi\u00f3 que cuando todo el pueblo estaba bautiz\u00e1ndose, bautizado tambi\u00e9n Jes\u00fas y puesto en oraci\u00f3n, se abri\u00f3 el cielo,<br \/>22 y baj\u00f3 sobre \u00e9l el Esp\u00edritu Santo en forma corporal, como una paloma; y vino una voz del cielo: \u00abT\u00fa eres mi hijo; yo hoy te he engendrado.\u00bb<br \/>23 Ten\u00eda Jes\u00fas, al comenzar, unos treinta a\u00f1os, y era seg\u00fan se cre\u00eda hijo de Jos\u00e9, hijo de Hel\u00ed,<br \/>24 hijo de Mattat, hijo de Lev\u00ed, hijo de Melk\u00ed, hijo de Jann\u00e1i, hijo de Jos\u00e9,<br \/>25 hijo de Mattat\u00edas, hijo de Am\u00f3s, hijo de Na\u00fam, hijo de Esl\u00ed, hijo de Nangay,<br \/>26 hijo de Maaz, hijo de Mattat\u00edas, hijo de Seme\u00edn, hijo de Josec, hijo de Jod\u00e1,<br \/>27 hijo de Joan\u00e1n, hijo de Res\u00e1, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Ner\u00ed,<br \/>28 hijo de Melk\u00ed, hijo de Add\u00ed, hijo de Cosam, hijo de Elmadam, hijo de Er,<br \/>29 hijo de Jes\u00fas, hijo de Eliezer, hijo de Jorim, hijo de Mattat, hijo de Lev\u00ed,<br \/>30 hijo de Sime\u00f3n, hijo de Jud\u00e1, hijo de Jos\u00e9, hijo de Jonam, hijo de Eliaquim,<br \/>31 hijo de Mele\u00e1, hijo de Menn\u00e1, hijo de Mattat\u00e1, hijo de Nat\u00e1n, hijo de David,<br \/>32 hijo de Jes\u00e9, hijo de Obed, hijo de Booz, hijo de Sala, hijo de Naass\u00f3n,<br \/>33 hijo de Aminadab, hijo de Adm\u00edn, hijo de Arn\u00ed, hijo de Esrom, hijo de Fares, hijo de Jud\u00e1,<br \/>34 hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Tara, hijo de Najor,<br \/>35 hijo de Serug, hijo de Rag\u00e1u, hijo de F\u00e1lek, hijo de Eber, hijo de Sala,<br \/>36 hijo de Cainam, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de No\u00e9, hijo de L\u00e1mek,<br \/>37 hijo de Matusal\u00e9n, hijo de Henoc, hijo de J\u00e1ret, hijo de Maleleel, hijo de Cainam,<br \/>38 hijo de En\u00f3s, hijo de Set, hijo de Adam, hijo de Dios.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc4\"><em>Lucas 4<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Jes\u00fas, lleno de Esp\u00edritu Santo, se volvi\u00f3 del Jord\u00e1n, y era conducido por el Esp\u00edritu en el desierto,<br \/>2 durante cuarenta d\u00edas, tentado por el diablo. No comi\u00f3 nada en aquellos d\u00edas y, al cabo de ellos, sinti\u00f3 hambre.<br \/>3 Entonces el diablo le dijo: \u00abSi eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.\u00bb<br \/>4 Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abEsta escrito: No s\u00f3lo de pan vive el hombre.\u00bb<br \/>5 Llev\u00e1ndole a una altura le mostr\u00f3 en un instante todos los reinos de la tierra;<br \/>6 y le dijo el diablo: \u00abTe dar\u00e9 todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a m\u00ed me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero.<br \/>7 Si, pues, me adoras, toda ser\u00e1 tuya.\u00bb<br \/>8 Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abEsta escrito: Adorar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios y s\u00f3lo a \u00e9l dar\u00e1s culto.\u00bb<br \/>9 Le llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: \u00abSi eres Hijo de Dios, t\u00edrate de aqu\u00ed abajo;<br \/>10 porque est\u00e1 escrito: A sus \u00e1ngeles te encomendar\u00e1 para que te guarden.<br \/>11 Y: En sus manos te llevar\u00e1n para que no tropiece tu pie en piedra alguna.\u00bb<br \/>12 Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abEst\u00e1 dicho: No tentar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios.\u00bb<br \/>13 Acabada toda tentaci\u00f3n, el diablo se alej\u00f3 de \u00e9l hasta un tiempo oportuno.<br \/>14 Jes\u00fas volvi\u00f3 a Galilea por la fuerza del Esp\u00edritu, y su fama se extendi\u00f3 por toda la regi\u00f3n.<br \/>15 El iba ense\u00f1ando en sus sinagogas, alabado por todos.<br \/>16 Vino a Nazar\u00e1, donde se hab\u00eda criado y, seg\u00fan su costumbre, entr\u00f3 en la sinagoga el d\u00eda de s\u00e1bado, y se levant\u00f3 para hacer la lectura.<br \/>17 Le entregaron el volumen del profeta Isa\u00edas y desenrollando el volumen, hall\u00f3 el pasaje donde estaba escrito:<br \/>18 El Esp\u00edritu del Se\u00f1or sobre m\u00ed, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos<br \/>19 y proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or.<br \/>20 Enrollando el volumen lo devolvi\u00f3 al ministro, y se sent\u00f3. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en \u00e9l.<br \/>21 Comenz\u00f3, pues, a decirles: \u00abEsta Escritura, que acab\u00e1is de o\u00edr, se ha cumplido hoy.\u00bb<br \/>22 Y todos daban testimonio de \u00e9l y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que sal\u00edan de su boca. Y dec\u00edan: \u00ab\u00bfNo es \u00e9ste el hijo de Jos\u00e9?\u00bb<br \/>23 El les dijo: \u00abSeguramente me vais a decir el refr\u00e1n: M\u00e9dico, c\u00farate a ti mismo. Todo lo que hemos o\u00eddo que ha sucedido en Cafarna\u00fam, hazlo tambi\u00e9n aqu\u00ed en tu patria.\u00bb<br \/>24 Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abEn verdad os digo que ning\u00fan profeta es bien recibido en su patria.\u00bb<br \/>25 \u00abOs digo de verdad: Muchas viudas hab\u00eda en Israel en los d\u00edas de El\u00edas, cuando se cerr\u00f3 el cielo por tres a\u00f1os y seis meses, y hubo gran hambre en todo el pa\u00eds;<br \/>26 y a ninguna de ellas fue enviado El\u00edas, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sid\u00f3n.<br \/>27 Y muchos leprosos hab\u00eda en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naam\u00e1n, el sirio.\u00bb<br \/>28 Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira;<br \/>29 y, levant\u00e1ndose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despe\u00f1arle.<br \/>30 Pero \u00e9l, pasando por medio de ellos, se march\u00f3.<br \/>31 Baj\u00f3 a Cafarna\u00fam, ciudad de Galilea, y los s\u00e1bados les ense\u00f1aba.<br \/>32 Quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad.<br \/>33 Hab\u00eda en la sinagoga un hombre que ten\u00eda el esp\u00edritu de un demonio inmundo, y se puso a gritar a grandes voces:<br \/>34 \u00ab\u00a1Ah! \u00bfQu\u00e9 tenemos nosotros contigo, Jes\u00fas de Nazaret? \u00bfHas venido a destruirnos? S\u00e9 qui\u00e9n eres t\u00fa: el Santo de Dios.\u00bb<br \/>35 Jes\u00fas entonces le conmin\u00f3 diciendo: \u00abC\u00e1llate, y sal de \u00e9l.\u00bb Y el demonio, arroj\u00e1ndole en medio, sali\u00f3 de \u00e9l sin hacerle ning\u00fan da\u00f1o.<br \/>36 Quedaron todos pasmados, y se dec\u00edan unos a otros: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 palabra \u00e9sta! Manda con autoridad y poder a los esp\u00edritus inmundos y salen.\u00bb<br \/>37 Y su fama se extendi\u00f3 por todos los lugares de la regi\u00f3n.<br \/>38 Saliendo de la sinagoga, entr\u00f3 en la casa de Sim\u00f3n. La suegra de Sim\u00f3n estaba con mucha fiebre, y le rogaron por ella.<br \/>39 Inclin\u00e1ndose sobre ella, conmin\u00f3 a la fiebre, y la fiebre la dej\u00f3; ella, levant\u00e1ndose al punto, se puso a servirles.<br \/>40 A la puesta del sol, todos cuantos ten\u00edan enfermos de diversas dolencias se los llevaban; y, poniendo \u00e9l las manos sobre cada uno de ellos, los curaba.<br \/>41 Sal\u00edan tambi\u00e9n demonios de muchos, gritando y diciendo: \u00abT\u00fa eres el Hijo de Dios.\u00bb Pero \u00e9l, conminaba y no les permit\u00eda hablar, porque sab\u00edan que \u00e9l era el Cristo.<br \/>42 Al hacerse de d\u00eda, sali\u00f3 y se fue a un lugar solitario. La gente le andaba buscando y, llegando donde \u00e9l, trataban de retenerle para que no les dejara.<br \/>43 Pero \u00e9l les dijo: \u00abTambi\u00e9n a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado.\u00bb<br \/>44 E iba predicando por las sinagogas de Judea.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc5\"><em>Lucas 5<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Estaba \u00e9l a la orilla del lago Genesaret y la gente se agolpaba sobre \u00e9l para o\u00edr la Palabra de Dios,<br \/>2 cuando vio dos barcas que estaban a la orilla del lago. Los pescadores hab\u00edan bajado de ellas, y lavaban las redes.<br \/>3 Subiendo a una de las barcas, que era de Sim\u00f3n, le rog\u00f3 que se alejara un poco de tierra; y, sent\u00e1ndose, ense\u00f1aba desde la barca a la muchedumbre.<br \/>4 Cuando acab\u00f3 de hablar, dijo a Sim\u00f3n: \u00abBoga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.\u00bb<br \/>5 Sim\u00f3n le respondi\u00f3: \u00abMaestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echar\u00e9 las redes.\u00bb<br \/>6 Y, haci\u00e9ndolo as\u00ed, pescaron gran cantidad de peces, de modo que las redes amenazaban romperse.<br \/>7 Hicieron se\u00f1as a los compa\u00f1eros de la otra barca para que vinieran en su ayuda. Vinieron, pues, y llenaron tanto las dos barcas que casi se hund\u00edan.<br \/>8 Al verlo Sim\u00f3n Pedro, cay\u00f3 a las rodillas de Jes\u00fas, diciendo: \u00abAl\u00e9jate de m\u00ed, Se\u00f1or, que soy un hombre pecador.\u00bb<br \/>9 Pues el asombro se hab\u00eda apoderado de \u00e9l y de cuantos con \u00e9l estaban, a causa de los peces que hab\u00edan pescado.<br \/>10 Y lo mismo de Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compa\u00f1eros de Sim\u00f3n. Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n: \u00abNo temas. Desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres.\u00bb<br \/>11 Llevaron a tierra las barcas y, dej\u00e1ndolo todo, le siguieron.<br \/>12 Y sucedi\u00f3 que, estando en una ciudad, se present\u00f3 un hombre cubierto de lepra que, al ver a Jes\u00fas, se ech\u00f3 rostro en tierra, y le rog\u00f3 diciendo: \u00abSe\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme.\u00bb<br \/>13 El extendi\u00f3 la mano, le toc\u00f3, y dijo: \u00abQuiero, queda limpio.\u00bb Y al instante le desapareci\u00f3 la lepra.<br \/>14 Y \u00e9l le orden\u00f3 que no se lo dijera a nadie. Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abVete, mu\u00e9strate al sacerdote y haz la ofrenda por tu purificaci\u00f3n como prescribi\u00f3 Mois\u00e9s para que les sirva de testimonio.\u00bb<br \/>15 Su fama se extend\u00eda cada vez m\u00e1s y una numerosa multitud aflu\u00eda para o\u00edrle y ser curados de sus enfermedades.<br \/>16 Pero \u00e9l se retiraba a los lugares solitarios, donde oraba.<br \/>17 Un d\u00eda que estaba ense\u00f1ando, hab\u00eda sentados algunos fariseos y doctores de la ley que hab\u00edan venido de todos los pueblos de Galilea y Judea, y de Jerusal\u00e9n. El poder del Se\u00f1or le hac\u00eda obrar curaciones.<br \/>18 En esto, unos hombres trajeron en una camilla a un paral\u00edtico y trataban de introducirle, para ponerle delante de \u00e9l.<br \/>19 Pero no encontrando por d\u00f3nde meterle, a causa de la multitud, subieron al terrado, le bajaron con la camilla a trav\u00e9s de las tejas, y le pusieron en medio, delante de Jes\u00fas.<br \/>20 Viendo Jes\u00fas la fe de ellos, dijo: \u00abHombre, tus pecados te quedan perdonados.\u00bb<br \/>21 Los escribas y fariseos empezaron a pensar: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste, que dice blasfemias? \u00bfQui\u00e9n puede perdonar pecados sino s\u00f3lo Dios?\u00bb<br \/>22 Conociendo Jes\u00fas sus pensamientos, les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1is pensando en vuestros corazones?<br \/>23 \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil, decir: \u201cTus pecados te quedan perdonados\u201d, o decir: \u201cLev\u00e1ntate y anda\u201d?<br \/>24 Pues para que sep\u00e1is que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados, &#8211; dijo al paral\u00edtico -: \u201cA ti te digo, lev\u00e1ntate, toma tu camilla y vete a tu casa\u201d.\u00bb<br \/>25 Y al instante, levant\u00e1ndose delante de ellos, tom\u00f3 la camilla en que yac\u00eda y se fue a su casa, glorificando a Dios.<br \/>26 El asombro se apoder\u00f3 de todos, y glorificaban a Dios. Y llenos de temor, dec\u00edan: \u00abHoy hemos visto cosas incre\u00edbles.\u00bb<br \/>27 Despu\u00e9s de esto, sali\u00f3 y vio a un publicano llamado Lev\u00ed, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: \u00abS\u00edgueme.\u00bb<br \/>28 El, dej\u00e1ndolo todo, se levant\u00f3 y le sigui\u00f3.<br \/>29 Lev\u00ed le ofreci\u00f3 en su casa un gran banquete. Hab\u00eda un gran n\u00famero de publicanos, y de otros que estaban a la mesa con ellos.<br \/>30 Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 com\u00e9is y beb\u00e9is con los publicanos y pecadores?\u00bb<br \/>31 Les respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00abNo necesitan m\u00e9dico los que est\u00e1n sanos, sino los que est\u00e1n mal.<br \/>32 No he venido a llamar a conversi\u00f3n a justos, sino a pecadores.\u00bb<br \/>33 Ellos le dijeron: \u00abLos disc\u00edpulos de Juan ayunan frecuentemente y recitan oraciones, igual que los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben.\u00bb<br \/>34 Jes\u00fas les dijo: \u00ab\u00bfPod\u00e9is acaso hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el novio est\u00e1 con ellos?<br \/>35 D\u00edas vendr\u00e1n en que les ser\u00e1 arrebatado el novio; entonces ayunar\u00e1n en aquellos d\u00edas.\u00bb<br \/>36 Les dijo tambi\u00e9n una par\u00e1bola: \u00abNadie rompe un vestido nuevo para echar un remiendo a uno viejo; de otro modo, desgarrar\u00eda el nuevo, y al viejo no le ir\u00eda el remiendo del nuevo.<br \/>37 \u00abNadie echa tampoco vino nuevo en pellejos viejos; de otro modo, el vino nuevo reventar\u00eda los pellejos, el vino se derramar\u00eda, y los pellejos se echar\u00edan a perder;<br \/>38 sino que el vino nuevo debe echarse en pellejos nuevos.<br \/>39 Nadie, despu\u00e9s de beber el vino a\u00f1ejo, quiere del nuevo porque dice: \u00abEl a\u00f1ejo es el bueno.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc6\"><em>Lucas 6<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Sucedi\u00f3 que cruzaba en s\u00e1bado por unos sembrados; sus disc\u00edpulos arrancaban y com\u00edan espigas desgran\u00e1ndolas con las manos.<br \/>2 Algunos de los fariseos dijeron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is lo que no es l\u00edcito en s\u00e1bado?\u00bb<br \/>3 Y Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfNi siquiera hab\u00e9is le\u00eddo lo que hizo David, cuando sinti\u00f3 hambre \u00e9l y los que le acompa\u00f1aban,<br \/>4 c\u00f3mo entr\u00f3 en la Casa de Dios, y tomando los panes de la presencia, que no es l\u00edcito comer sino s\u00f3lo a los sacerdotes, comi\u00f3 \u00e9l y dio a los que le acompa\u00f1aban?\u00bb<br \/>5 Y les dijo: \u00abEl Hijo del hombre es se\u00f1or del s\u00e1bado.\u00bb<br \/>6 Sucedi\u00f3 que entr\u00f3 Jes\u00fas otro s\u00e1bado en la sinagoga y se puso a ense\u00f1ar. Hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda la mano derecha seca.<br \/>7 Estaban al acecho los escribas y fariseos por si curaba en s\u00e1bado, para encontrar de qu\u00e9 acusarle.<br \/>8 Pero \u00e9l, conociendo sus pensamientos, dijo al hombre que ten\u00eda la mano seca: \u00abLev\u00e1ntate y ponte ah\u00ed en medio.\u00bb El, levant\u00e1ndose, se puso all\u00ed.<br \/>9 Entonces Jes\u00fas les dijo: \u00abYo os pregunto si en s\u00e1bado es l\u00edcito hacer el bien en vez de hacer el mal, salvar una vida en vez de destruirla.\u00bb<br \/>10 Y mirando a todos ellos, le dijo: \u00abExtiende tu mano.\u00bb El lo hizo, y qued\u00f3 restablecida su mano.<br \/>11 Ellos se ofuscaron, y deliberaban entre s\u00ed qu\u00e9 har\u00edan a Jes\u00fas.<br \/>12 Sucedi\u00f3 que por aquellos d\u00edas se fue \u00e9l al monte a orar, y se pas\u00f3 la noche en la oraci\u00f3n de Dios.<br \/>13 Cuando se hizo de d\u00eda, llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos, y eligi\u00f3 doce de entre ellos, a los que llam\u00f3 tambi\u00e9n ap\u00f3stoles.<br \/>14 A Sim\u00f3n, a quien llam\u00f3 Pedro, y a su hermano Andr\u00e9s; a Santiago y Juan, a Felipe y Bartolom\u00e9,<br \/>15 a Mateo y Tom\u00e1s, a Santiago de Alfeo y Sim\u00f3n, llamado Zelotes;<br \/>16 a Judas de Santiago, y a Judas Iscariote, que lleg\u00f3 a ser un traidor.<br \/>17 Bajando con ellos se detuvo en un paraje llano; hab\u00eda una gran multitud de disc\u00edpulos suyos y gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusal\u00e9n y de la regi\u00f3n costera de Tiro y Sid\u00f3n,<br \/>18 que hab\u00edan venido para o\u00edrle y ser curados de sus enfermedades. Y los que eran molestados por esp\u00edritus inmundos quedaban curados.<br \/>19 Toda la gente procuraba tocarle, porque sal\u00eda de \u00e9l una fuerza que sanaba a todos.<br \/>20 Y \u00e9l, alzando los ojos hacia sus disc\u00edpulos, dec\u00eda: \u00abBienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios.<br \/>21 Bienaventurados los que ten\u00e9is hambre ahora, porque ser\u00e9is saciados. Bienaventurados los que llor\u00e1is ahora, porque reir\u00e9is.<br \/>22 Bienaventurados ser\u00e9is cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre.<br \/>23 Alegr\u00e1os ese d\u00eda y saltad de gozo, que vuestra recompensa ser\u00e1 grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas.<br \/>24 \u00abPero \u00a1ay de vosotros, los ricos!, porque hab\u00e9is recibido vuestro consuelo.<br \/>25 \u00a1Ay de vosotros, los que ahora est\u00e1is hartos!, porque tendr\u00e9is hambre. \u00a1Ay de los que re\u00eds ahora!, porque tendr\u00e9is aflicci\u00f3n y llanto.<br \/>26 \u00a1Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas.<br \/>27 \u00abPero yo os digo a los que me escuch\u00e1is: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien,<br \/>28 bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os difamen.<br \/>29 Al que te hiera en una mejilla, pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la otra; y al que te quite el manto, no le niegues la t\u00fanica.<br \/>30 A todo el que te pida, da, y al que tome lo tuyo, no se lo reclames.<br \/>31 Y lo que quer\u00e1is que os hagan los hombres, hac\u00e9dselo vosotros igualmente.<br \/>32 Si am\u00e1is a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito ten\u00e9is? Pues tambi\u00e9n los pecadores aman a los que les aman.<br \/>33 Si hac\u00e9is bien a los que os lo hacen a vosotros, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito ten\u00e9is? \u00a1Tambi\u00e9n los pecadores hacen otro tanto!<br \/>34 Si prest\u00e1is a aquellos de quienes esper\u00e1is recibir, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito ten\u00e9is? Tambi\u00e9n los pecadores prestan a los pecadores para recibir lo correspondiente.<br \/>35 M\u00e1s bien, amad a vuestros enemigos; haced el bien, y prestad sin esperar nada a cambio; y vuestra recompensa ser\u00e1 grande, y ser\u00e9is hijos del Alt\u00edsimo, porque \u00e9l es bueno con los ingratos y los perversos.<br \/>36 \u00abSed compasivos, como vuestro Padre es compasivo.<br \/>37 No juzgu\u00e9is y no ser\u00e9is juzgados, no conden\u00e9is y no ser\u00e9is condenados; perdonad y ser\u00e9is perdonados.<br \/>38 Dad y se os dar\u00e1; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondr\u00e1n en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que mid\u00e1is se os medir\u00e1.\u00bb<br \/>39 Les a\u00f1adi\u00f3 una par\u00e1bola: \u00ab\u00bfPodr\u00e1 un ciego guiar a otro ciego? \u00bfNo caer\u00e1n los dos en el hoyo?<br \/>40 No est\u00e1 el disc\u00edpulo por encima del maestro. Todo el que est\u00e9 bien formado, ser\u00e1 como su maestro.<br \/>41 \u00bfC\u00f3mo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu propio ojo?<br \/>42 \u00bfC\u00f3mo puedes decir a tu hermano: \u201cHermano, deja que saque la brizna que hay en tu ojo\u201d, no viendo t\u00fa mismo la viga que hay en el tuyo? Hip\u00f3crita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces podr\u00e1s ver para sacar la brizna que hay en el ojo de tu hermano.<br \/>43 \u00abPorque no hay \u00e1rbol bueno que d\u00e9 fruto malo y, a la inversa, no hay \u00e1rbol malo que d\u00e9 fruto bueno.<br \/>44 Cada \u00e1rbol se conoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian uvas.<br \/>45 El hombre bueno, del buen tesoro del coraz\u00f3n saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el coraz\u00f3n habla su boca.<br \/>46 \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llam\u00e1is: \u201cSe\u00f1or, Se\u00f1or\u201d, y no hac\u00e9is lo que digo?<br \/>47 \u00abTodo el que venga a m\u00ed y oiga mis palabras y las ponga en pr\u00e1ctica, os voy a mostrar a qui\u00e9n es semejante:<br \/>48 Es semejante a un hombre que, al edificar una casa, cav\u00f3 profundamente y puso los cimientos sobre roca. Al sobrevenir una inundaci\u00f3n, rompi\u00f3 el torrente contra aquella casa, pero no pudo destruirla por estar bien edificada.<br \/>49 Pero el que haya o\u00eddo y no haya puesto en pr\u00e1ctica, es semejante a un hombre que edific\u00f3 una casa sobre tierra, sin cimientos, contra la que rompi\u00f3 el torrente y al instante se desplom\u00f3 y fue grande la ruina de aquella casa.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc7\"><em>Lucas 7<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando hubo acabado de dirigir todas estas palabras al pueblo, entr\u00f3 en Cafarna\u00fam.<br \/>2 Se encontraba mal y a punto de morir un siervo de un centuri\u00f3n, muy querido de \u00e9ste.<br \/>3 Habiendo o\u00eddo hablar de Jes\u00fas, envi\u00f3 donde \u00e9l unos ancianos de los jud\u00edos, para rogarle que viniera y salvara a su siervo.<br \/>4 Estos, llegando donde Jes\u00fas, le suplicaban insistentemente diciendo: \u00abMerece que se lo concedas,<br \/>5 porque ama a nuestro pueblo, y \u00e9l mismo nos ha edificado la sinagoga.\u00bb<br \/>6 Iba Jes\u00fas con ellos y, estando ya no lejos de la casa, envi\u00f3 el centuri\u00f3n a unos amigos a decirle: \u00abSe\u00f1or, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo,<br \/>7 por eso ni siquiera me consider\u00e9 digno de salir a tu encuentro. M\u00e1ndalo de palabra, y quede sano mi criado.<br \/>8 Porque tambi\u00e9n yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis \u00f3rdenes, y digo a \u00e9ste: \u201cVete\u201d, y va; y a otro: \u201cVen\u201d, y viene; y a mi siervo: \u201cHaz esto\u201d, y lo hace.\u00bb<br \/>9 Al o\u00edr esto Jes\u00fas, qued\u00f3 admirado de \u00e9l, y volvi\u00e9ndose dijo a la muchedumbre que le segu\u00eda: \u00abOs digo que ni en Israel he encontrado una fe tan grande.\u00bb<br \/>10 Cuando los enviados volvieron a la casa, hallaron al siervo sano.<br \/>11 Y sucedi\u00f3 que a continuaci\u00f3n se fue a una ciudad llamada Na\u00edm, e iban con \u00e9l sus disc\u00edpulos y una gran muchedumbre.<br \/>12 Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, sacaban a enterrar a un muerto, hijo \u00fanico de su madre, que era viuda, a la que acompa\u00f1aba mucha gente de la ciudad.<br \/>13 Al verla el Se\u00f1or, tuvo compasi\u00f3n de ella, y le dijo: \u00abNo llores.\u00bb<br \/>14 Y, acerc\u00e1ndose, toc\u00f3 el f\u00e9retro. Los que lo llevaban se pararon, y \u00e9l dijo: \u00abJoven, a ti te digo: Lev\u00e1ntate.\u00bb<br \/>15 El muerto se incorpor\u00f3 y se puso a hablar, y \u00e9l se lo dio a su madre.<br \/>16 El temor se apoder\u00f3 de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: \u00abUn gran profeta se ha levantado entre nosotros\u00bb, y \u00abDios ha visitado a su pueblo\u00bb.<br \/>17 Y lo que se dec\u00eda de \u00e9l, se propag\u00f3 por toda Judea y por toda la regi\u00f3n circunvecina.<br \/>18 Sus disc\u00edpulos llevaron a Juan todas estas noticias. Entonces \u00e9l, llamando a dos de ellos,<br \/>19 los envi\u00f3 a decir al Se\u00f1or: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir, o debemos esperar a otro?\u00bb<br \/>20 Llegando donde \u00e9l aquellos hombres, dijeron: \u00abJuan el Bautista nos ha enviado a decirte: \u00bfEres t\u00fa el que ha de venir o debemos esperar a otro?\u00bb<br \/>21 En aquel momento cur\u00f3 a muchos de sus enfermedades y dolencias, y de malos esp\u00edritus, y dio vista a muchos ciegos.<br \/>22 Y les respondi\u00f3: \u00abId y contad a Juan lo que hab\u00e9is visto y o\u00eddo: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva;<br \/>23 \u00a1y dichoso aquel que no halle esc\u00e1ndalo en m\u00ed!\u00bb<br \/>24 Cuando los mensajeros de Juan se alejaron, se puso a hablar de Juan a la gente: \u00ab\u00bfQu\u00e9 salisteis a ver en el desierto? \u00bfUna ca\u00f1a agitada por el viento?<br \/>25 \u00bfQu\u00e9 salisteis a ver, si no? \u00bfUn hombre elegantemente vestido? \u00a1No! Los que visten magn\u00edficamente y viven con molicie est\u00e1n en los palacios.<br \/>26 Entonces, \u00bfqu\u00e9 salisteis a ver? \u00bfUn profeta? S\u00ed, os digo, y m\u00e1s que un profeta.<br \/>27 Este es de quien est\u00e1 escrito: He aqu\u00ed que env\u00edo mi mensajero delante de ti, que preparar\u00e1 por delante tu camino.<br \/>28 \u00abOs digo: Entre los nacidos de mujer no hay ninguno mayor que Juan; sin embargo el m\u00e1s peque\u00f1o en el Reino de Dios es mayor que \u00e9l.<br \/>29 Todo el pueblo que le escuch\u00f3, incluso los publicanos, reconocieron la justicia de Dios, haci\u00e9ndose bautizar con el bautismo de Juan.<br \/>30 Pero los fariseos y los legistas, al no aceptar el bautismo de \u00e9l, frustraron el plan de Dios sobre ellos.<br \/>31 \u00ab\u00bfCon qui\u00e9n, pues, comparar\u00e9 a los hombres de esta generaci\u00f3n? Y \u00bfa qui\u00e9n se parecen?<br \/>32 Se parecen a los chiquillos que est\u00e1n sentados en la plaza y se gritan unos a otros diciendo: \u201cOs hemos tocado la flauta, y no hab\u00e9is bailado, os hemos entonando endechas, y no hab\u00e9is llorado.\u201d<br \/>33 \u00abPorque ha venido Juan el Bautista, que no com\u00eda pan ni beb\u00eda vino, y dec\u00eds: \u201cDemonio tiene.\u201d<br \/>34 Ha venido el Hijo del hombre, que come y bebe, y dec\u00eds: \u201cAh\u00ed ten\u00e9is un comil\u00f3n y un borracho, amigo de publicanos y pecadores.\u201d<br \/>35 Y la Sabidur\u00eda se ha acreditado por todos sus hijos.\u00bb<br \/>36 Un fariseo le rog\u00f3 que comiera con \u00e9l, y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa.<br \/>37 Hab\u00eda en la ciudad una mujer pecadora p\u00fablica, quien al saber que estaba comiendo en casa del fariseo, llev\u00f3 un frasco de alabastro de perfume,<br \/>38 y poni\u00e9ndose detr\u00e1s, a los pies de \u00e9l, comenz\u00f3 a llorar, y con sus l\u00e1grimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ung\u00eda con el perfume.<br \/>39 Al verlo el fariseo que le hab\u00eda invitado, se dec\u00eda para s\u00ed: \u00abSi \u00e9ste fuera profeta, sabr\u00eda qui\u00e9n y qu\u00e9 clase de mujer es la que le est\u00e1 tocando, pues es una pecadora.\u00bb<br \/>40 Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abSim\u00f3n, tengo algo que decirte.\u00bb El dijo: \u00abDi, maestro.\u00bb<br \/>41 Un acreedor ten\u00eda dos deudores: uno deb\u00eda quinientos denarios y el otro cincuenta.<br \/>42 Como no ten\u00edan para pagarle, perdon\u00f3 a los dos. \u00bfQui\u00e9n de ellos le amar\u00e1 m\u00e1s?\u00bb<br \/>43 Respondi\u00f3 Sim\u00f3n: \u00abSupongo que aquel a quien perdon\u00f3 m\u00e1s.\u00bb El le dijo: \u00abHas juzgado bien\u00bb,<br \/>44 y volvi\u00e9ndose hacia la mujer, dijo a Sim\u00f3n: \u00ab\u00bfVes a esta mujer? Entr\u00e9 en tu casa y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con l\u00e1grimas, y los ha secado con sus cabellos.<br \/>45 No me diste el beso. Ella, desde que entr\u00f3, no ha dejado de besarme los pies.<br \/>46 No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha ungido mis pies con perfume.<br \/>47 Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.\u00bb<br \/>48 Y le dijo a ella: \u00abTus pecados quedan perdonados.\u00bb<br \/>49 Los comensales empezaron a decirse para s\u00ed: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que hasta perdona los pecados?\u00bb<br \/>50 Pero \u00e9l dijo a la mujer: \u00abTu fe te ha salvado. Vete en paz.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc8\"><em>Lucas 8<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y sucedi\u00f3 a continuaci\u00f3n que iba por ciudades y pueblos, proclamando y anunciando la Buena Nueva del Reino de Dios; le acompa\u00f1aban los Doce,<br \/>2 y algunas mujeres que hab\u00edan sido curadas de esp\u00edritus malignos y enfermedades: Mar\u00eda, llamada Magdalena, de la que hab\u00edan salido siete demonios,<br \/>3 Juana, mujer de Cusa, un administrador de Herodes, Susana y otras muchas que les serv\u00edan con sus bienes.<br \/>4 Habi\u00e9ndose congregado mucha gente, y viniendo a \u00e9l de todas las ciudades, dijo en par\u00e1bola:<br \/>5 \u00abSali\u00f3 un sembrador a sembrar su simiente; y al sembrar, una parte cay\u00f3 a lo largo del camino, fue pisada, y las aves del cielo se la comieron;<br \/>6 otra cay\u00f3 sobre piedra, y despu\u00e9s de brotar, se sec\u00f3, por no tener humedad;<br \/>7 otra cay\u00f3 en medio de abrojos, y creciendo con ella los abrojos, la ahogaron.<br \/>8 Y otra cay\u00f3 en tierra buena, y creciendo dio fruto centuplicado.\u00bb Dicho esto, exclam\u00f3: \u00abEl que tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga.\u00bb<br \/>9 Le preguntaban sus disc\u00edpulos qu\u00e9 significaba esta par\u00e1bola,<br \/>10 y \u00e9l dijo: \u00abA vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de Dios; a los dem\u00e1s s\u00f3lo en par\u00e1bolas, para que viendo, no vean y, oyendo, no entiendan.<br \/>11 \u00abLa par\u00e1bola quiere decir esto: La simiente es la Palabra de Dios.<br \/>12 Los de a lo largo del camino, son los que han o\u00eddo; despu\u00e9s viene el diablo y se lleva de su coraz\u00f3n la Palabra, no sea que crean y se salven.<br \/>13 Los de sobre piedra son los que, al o\u00edr la Palabra, la reciben con alegr\u00eda; pero \u00e9stos no tienen ra\u00edz; creen por alg\u00fan tiempo, pero a la hora de la prueba desisten.<br \/>14 Lo que cay\u00f3 entre los abrojos, son los que han o\u00eddo, pero a lo largo de su caminar son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llegan a madurez.<br \/>15 Lo que en buena tierra, son los que, despu\u00e9s de haber o\u00eddo, conservan la Palabra con coraz\u00f3n bueno y recto, y dan fruto con perseverancia.<br \/>16 \u00abNadie enciende una l\u00e1mpara y la cubre con una vasija, o la pone debajo de un lecho, sino que la pone sobre un candelero, para que los que entren vean la luz.<br \/>17 Pues nada hay oculto que no quede manifiesto, y nada secreto que no venga a ser conocido y descubierto.<br \/>18 Mirad, pues, c\u00f3mo o\u00eds; porque al que tenga, se le dar\u00e1; y al que no tenga, aun lo que crea tener se le quitar\u00e1.\u00bb<br \/>19 Se presentaron donde \u00e9l su madre y sus hermanos, pero no pod\u00edan llegar hasta \u00e9l a causa de la gente.<br \/>20 Le anunciaron: \u00abTu madre y tus hermanos est\u00e1n ah\u00ed fuera y quieren verte.\u00bb<br \/>21 Pero \u00e9l les respondi\u00f3: \u00abMi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen.\u00bb<br \/>22 Sucedi\u00f3 que cierto d\u00eda subi\u00f3 a una barca con sus disc\u00edpulos, y les dijo: \u00abPasemos a la otra orilla del lago.\u00bb Y se hicieron a la mar.<br \/>23 Mientras ellos navegaban, se durmi\u00f3. Se abati\u00f3 sobre el lago una borrasca; se inundaba la barca y estaban en peligro.<br \/>24 Entonces, acerc\u00e1ndose, le despertaron, diciendo: \u00ab\u00a1Maestro, Maestro, que perecemos!\u00bb El, habi\u00e9ndose despertado, increp\u00f3 al viento y al oleaje, que amainaron, y sobrevino la bonanza.<br \/>25 Entonces les dijo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 vuestra fe?\u00bb Ellos, llenos de temor, se dec\u00edan entre s\u00ed maravillados: \u00abPues \u00bfqui\u00e9n es \u00e9ste, que impera a los vientos y al agua, y le obedecen?\u00bb<br \/>26 Arribaron a la regi\u00f3n de los gerasenos, que est\u00e1 frente a Galilea.<br \/>27 Al saltar a tierra, vino de la ciudad a su encuentro un hombre, pose\u00eddo por los demonios, y que hac\u00eda mucho tiempo que no llevaba vestido, ni moraba en una casa, sino en los sepulcros.<br \/>28 Al ver a Jes\u00fas, cay\u00f3 ante \u00e9l, gritando con gran voz: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo contigo, Jes\u00fas, Hijo de Dios Alt\u00edsimo? Te suplico que no me atormentes.\u00bb<br \/>29 Es que \u00e9l hab\u00eda mandado al esp\u00edritu inmundo que saliera de aquel hombre; pues en muchas ocasiones se apoderaba de \u00e9l; le sujetaban con cadenas y grillos para custodiarle, pero rompiendo las ligaduras era empujado por el demonio al desierto.<br \/>30 Jes\u00fas le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es tu nombre? \u00abEl contest\u00f3: \u00abLegi\u00f3n\u00bb; porque hab\u00edan entrado en \u00e9l muchos demonios.<br \/>31 Y le suplicaban que no les mandara irse al abismo.<br \/>32 Hab\u00eda all\u00ed una gran piara de puercos que pac\u00edan en el monte; y le suplicaron que les permitiera entrar en ellos; y se lo permiti\u00f3.<br \/>33 Salieron los demonios de aquel hombre y entraron en los puercos; y la piara se arroj\u00f3 al lago de lo alto del precipicio, y se ahog\u00f3.<br \/>34 Viendo los porqueros lo que hab\u00eda pasado, huyeron y lo contaron por la ciudad y por las aldeas.<br \/>35 Salieron, pues, a ver lo que hab\u00eda ocurrido y, llegando donde Jes\u00fas, encontraron al hombre del que hab\u00edan salido los demonios, sentado, vestido y en su sano juicio, a los pies de Jes\u00fas; y se llenaron de temor.<br \/>36 Los que lo hab\u00edan visto, les contaron c\u00f3mo hab\u00eda sido salvado el endemoniado.<br \/>37 Entonces toda la gente del pa\u00eds de los gerasenos le rogaron que se alejara de ellos, porque estaban pose\u00eddos de gran temor. El, subiendo a la barca, regres\u00f3.<br \/>38 El hombre de quien hab\u00edan salido los demonios, le ped\u00eda estar con \u00e9l; pero le despidi\u00f3, diciendo:<br \/>39 \u00abVuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo.\u00bb Y fue por toda la ciudad proclamando todo lo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho con \u00e9l.<br \/>40 Cuando regres\u00f3 Jes\u00fas, le recibi\u00f3 la muchedumbre, pues todos le estaban esperando.<br \/>41 Y he aqu\u00ed que lleg\u00f3 un hombre, llamado Jairo, que era jefe de la sinagoga, y cayendo a los pies de Jes\u00fas, le suplicaba entrara en su casa,<br \/>42 porque ten\u00eda una sola hija, de unos doce a\u00f1os, que estaba muri\u00e9ndose. Mientras iba, las gentes le ahogaban.<br \/>43 Entonces, una mujer que padec\u00eda flujo de sangre desde hac\u00eda doce a\u00f1os, y que no hab\u00eda podido ser curada por nadie,<br \/>44 se acerc\u00f3 por detr\u00e1s y toc\u00f3 la orla de su manto, y al punto se le par\u00f3 el flujo de sangre.<br \/>45 Jes\u00fas dijo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n me ha tocado?\u00bb Como todos negasen, dijo Pedro: \u00abMaestro, las gentes te aprietan y te oprimen.\u00bb<br \/>46 Pero Jes\u00fas dijo: \u00abAlguien me ha tocado, porque he sentido que una fuerza ha salido de m\u00ed.\u00bb<br \/>47 Vi\u00e9ndose descubierta la mujer, se acerc\u00f3 temblorosa, y postr\u00e1ndose ante \u00e9l, cont\u00f3 delante de todo el pueblo por qu\u00e9 raz\u00f3n le hab\u00eda tocado, y c\u00f3mo al punto hab\u00eda sido curada.<br \/>48 El le dijo: \u00abHija, tu fe te ha salvado; vete en paz.\u00bb<br \/>49 Estaba todav\u00eda hablando, cuando uno de casa del jefe de la sinagoga llega diciendo: \u00abTu hija est\u00e1 muerta. No molestes ya al Maestro.\u00bb<br \/>50 Jes\u00fas, que lo oy\u00f3, le dijo: \u00abNo temas; solamente ten fe y se salvar\u00e1.\u00bb<br \/>51 Al llegar a la casa, no permiti\u00f3 entrar con \u00e9l m\u00e1s que a Pedro, Juan y Santiago, al padre y a la madre de la ni\u00f1a.<br \/>52 Todos la lloraban y se lamentaban, pero \u00e9l dijo: \u00abNo llor\u00e9is, no ha muerto; est\u00e1 dormida.\u00bb<br \/>53 Y se burlaban de \u00e9l, pues sab\u00edan que estaba muerta.<br \/>54 El, tom\u00e1ndola de la mano, dijo en voz alta: \u00abNi\u00f1a, lev\u00e1ntate.\u00bb<br \/>55 Retorn\u00f3 el esp\u00edritu a ella, y al punto se levant\u00f3; y \u00e9l mand\u00f3 que le dieran a ella de comer.<br \/>56 Sus padres quedaron estupefactos, y \u00e9l les orden\u00f3 que a nadie dijeran lo que hab\u00eda pasado.<br \/><strong><a href=\"#arriba&quot;\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc9\"><em>Lucas 9<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Convocando a los Doce, les dio autoridad y poder sobre todos los demonios, y para curar enfermedades;<br \/>2 y los envi\u00f3 a proclamar el Reino de Dios y a curar.<br \/>3 Y les dijo: \u00abNo tom\u00e9is nada para el camino, ni bast\u00f3n, ni alforja, ni pan, ni plata; ni teng\u00e1is dos t\u00fanicas cada uno.<br \/>4 Cuando entr\u00e9is en una casa, quedaos en ella hasta que os march\u00e9is de all\u00ed.<br \/>5 En cuanto a los que no os reciban, saliendo de aquella ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.\u00bb<br \/>6 Saliendo, pues, recorr\u00edan los pueblos, anunciando la Buena Nueva y curando por todas partes.<br \/>7 Se enter\u00f3 el tetrarca Herodes de todo lo que pasaba, y estaba perplejo; porque unos dec\u00edan que Juan hab\u00eda resucitado de entre los muertos;<br \/>8 otros, que El\u00edas se hab\u00eda aparecido; y otros, que uno de los antiguos profetas hab\u00eda resucitado.<br \/>9 Herodes dijo: \u00abA Juan, le decapit\u00e9 yo. \u00bfQui\u00e9n es, pues, \u00e9ste de quien oigo tales cosas?\u00bb Y buscaba verle.<br \/>10 Cuando los ap\u00f3stoles regresaron, le contaron cuanto hab\u00edan hecho. Y \u00e9l, tom\u00e1ndolos consigo, se retir\u00f3 aparte, hacia una ciudad llamada Betsaida.<br \/>11 Pero las gentes lo supieron, y le siguieron; y \u00e9l, acogi\u00e9ndolas, les hablaba acerca del Reino de Dios, y curaba a los que ten\u00edan necesidad de ser curados.<br \/>12 Pero el d\u00eda hab\u00eda comenzado a declinar, y acerc\u00e1ndose los Doce, le dijeron: \u00abDespide a la gente para que vayan a los pueblos y aldeas del contorno y busquen alojamiento y comida, porque aqu\u00ed estamos en un lugar deshabitado.\u00bb<br \/>13 El les dijo: \u00abDadles vosotros de comer.\u00bb Pero ellos respondieron: \u00abNo tenemos m\u00e1s que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta gente.\u00bb<br \/>14 Pues hab\u00eda como 5.000 hombres. El dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abHaced que se acomoden por grupos de unos cincuenta.\u00bb<br \/>15 Lo hicieron as\u00ed, e hicieron acomodarse a todos.<br \/>16 Tom\u00f3 entonces los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunci\u00f3 sobre ellos la bendici\u00f3n y los parti\u00f3, y los iba dando a los disc\u00edpulos para que los fueran sirviendo a la gente.<br \/>17 Comieron todos hasta saciarse. Se recogieron los trozos que les hab\u00edan sobrado: doce canastos.<br \/>18 Y sucedi\u00f3 que mientras \u00e9l estaba orando a solas, se hallaban con \u00e9l los disc\u00edpulos y \u00e9l les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?\u00bb<br \/>19 Ellos respondieron: \u00abUnos, que Juan el Bautista; otros, que El\u00edas; otros, que un profeta de los antiguos hab\u00eda resucitado.\u00bb<br \/>20 Les dijo: \u00abY vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u00bb Pedro le contest\u00f3: \u00abEl Cristo de Dios.\u00bb<br \/>21 Pero les mand\u00f3 en\u00e9rgicamente que no dijeran esto a nadie.<br \/>22 Dijo: \u00abEl Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer d\u00eda.\u00bb<br \/>23 Dec\u00eda a todos: \u00abSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome su cruz cada d\u00eda, y s\u00edgame.<br \/>24 Porque quien quiera salvar su vida, la perder\u00e1; pero quien pierda su vida por m\u00ed, \u00e9se la salvar\u00e1.<br \/>25 Pues, \u00bfde qu\u00e9 le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si \u00e9l mismo se pierde o se arruina?<br \/>26 Porque quien se averg\u00fcence de m\u00ed y de mis palabras, de \u00e9se se avergonzar\u00e1 el Hijo del hombre, cuando venga en su gloria, en la de su Padre y en la de los santos \u00e1ngeles.<br \/>27 \u00abPues de verdad os digo que hay algunos, entre los aqu\u00ed presentes, que no gustar\u00e1n la muerte hasta que vean el Reino de Dios.\u00bb<br \/>28 Sucedi\u00f3 que unos ocho d\u00edas despu\u00e9s de estas palabras, tom\u00f3 consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subi\u00f3 al monte a orar.<br \/>29 Y sucedi\u00f3 que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mud\u00f3, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante,<br \/>30 y he aqu\u00ed que conversaban con \u00e9l dos hombres, que eran Mois\u00e9s y El\u00edas;<br \/>31 los cuales aparec\u00edan en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusal\u00e9n.<br \/>32 Pedro y sus compa\u00f1eros estaban cargados de sue\u00f1o, pero permanec\u00edan despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con \u00e9l.<br \/>33 Y sucedi\u00f3 que, al separarse ellos de \u00e9l, dijo Pedro a Jes\u00fas: \u00abMaestro, bueno es estarnos aqu\u00ed. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas\u00bb, sin saber lo que dec\u00eda.<br \/>34 Estaba diciendo estas cosas cuando se form\u00f3 una nube y los cubri\u00f3 con su sombra; y al entrar en la nube, se llenaron de temor.<br \/>35 Y vino una voz desde la nube, que dec\u00eda: \u00abEste es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle.\u00bb<br \/>36 Y cuando la voz hubo sonado, se encontr\u00f3 Jes\u00fas solo. Ellos callaron y, por aquellos d\u00edas, no dijeron a nadie nada de lo que hab\u00edan visto.<br \/>37 Sucedi\u00f3 que al d\u00eda siguiente, cuando bajaron del monte, le sali\u00f3 al encuentro mucha gente.<br \/>38 En esto, un hombre de entre la gente empez\u00f3 a gritar: \u00abMaestro, te suplico que mires a mi hijo, porque es el \u00fanico que tengo,<br \/>39 y he aqu\u00ed que un esp\u00edritu se apodera de \u00e9l y de pronto empieza a dar gritos, le hace retorcerse echando espuma, y dif\u00edcilmente se aparta de \u00e9l, dej\u00e1ndole quebrantado.<br \/>40 He pedido a tus disc\u00edpulos que lo expulsaran, pero no han podido.\u00bb<br \/>41 Respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Oh generaci\u00f3n incr\u00e9dula y perversa! \u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e9 con vosotros y habr\u00e9 de soportaros? \u00a1Trae ac\u00e1 a tu hijo!\u00bb<br \/>42 Cuando se acercaba, el demonio le arroj\u00f3 por tierra y le agit\u00f3 violentamente; pero Jes\u00fas increp\u00f3 al esp\u00edritu inmundo, cur\u00f3 al ni\u00f1o y lo devolvi\u00f3 a su padre;<br \/>43 y todos quedaron at\u00f3nitos ante la grandeza de Dios. Estando todos maravillados por todas las cosas que hac\u00eda, dijo a sus disc\u00edpulos:<br \/>44 \u00abPoned en vuestros o\u00eddos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.\u00bb<br \/>45 Pero ellos no entend\u00edan lo que les dec\u00eda; les estaba velado de modo que no lo comprend\u00edan y tem\u00edan preguntarle acerca de este asunto.<br \/>46 Se suscit\u00f3 una discusi\u00f3n entre ellos sobre qui\u00e9n de ellos ser\u00eda el mayor.<br \/>47 Conociendo Jes\u00fas lo que pensaban en su coraz\u00f3n, tom\u00f3 a un ni\u00f1o, le puso a su lado,<br \/>48 y les dijo: \u00abEl que reciba a este ni\u00f1o en mi nombre, a m\u00ed me recibe; y el que me reciba a m\u00ed, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el m\u00e1s peque\u00f1o de entre vosotros, \u00e9se es mayor.\u00bb<br \/>49 Tomando Juan la palabra, dijo: \u00abMaestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de imped\u00edrselo, porque no viene con nosotros.\u00bb<br \/>50 Pero Jes\u00fas le dijo: \u00abNo se lo impid\u00e1is, pues el que no est\u00e1 contra vosotros, est\u00e1 por vosotros.\u00bb<br \/>51 Sucedi\u00f3 que como se iban cumpliendo los d\u00edas de su asunci\u00f3n, \u00e9l se afirm\u00f3 en su voluntad de ir a Jerusal\u00e9n,<br \/>52 y envi\u00f3 mensajeros delante de s\u00ed, que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle posada;<br \/>53 pero no le recibieron porque ten\u00eda intenci\u00f3n de ir a Jerusal\u00e9n.<br \/>54 Al verlo sus disc\u00edpulos Santiago y Juan, dijeron: \u00abSe\u00f1or, \u00bfquieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?\u00bb<br \/>55 Pero volvi\u00e9ndose, les reprendi\u00f3;<br \/>56 y se fueron a otro pueblo.<br \/>57 Mientras iban caminando, uno le dijo: \u00abTe seguir\u00e9 adondequiera que vayas.\u00bb<br \/>58 Jes\u00fas le dijo: \u00abLas zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.\u00bb<br \/>59 A otro dijo: \u00abS\u00edgueme.\u00bb El respondi\u00f3: \u00abD\u00e9jame ir primero a enterrar a mi padre.\u00bb<br \/>60 Le respondi\u00f3: \u00abDeja que los muertos entierren a sus muertos; t\u00fa vete a anunciar el Reino de Dios.\u00bb<br \/>61 Tambi\u00e9n otro le dijo: \u00abTe seguir\u00e9, Se\u00f1or; pero d\u00e9jame antes despedirme de los de mi casa.\u00bb<br \/>62 Le dijo Jes\u00fas: \u00abNadie que pone la mano en el arado y mira hacia atr\u00e1s es apto para el Reino de Dios.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc10\"><em>Lucas 10<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s de esto, design\u00f3 el Se\u00f1or a otros 72, y los envi\u00f3 de dos en dos delante de s\u00ed, a todas las ciudades y sitios a donde \u00e9l hab\u00eda de ir.<br \/>2 Y les dijo: \u00abLa mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Due\u00f1o de la mies que env\u00ede obreros a su mies.<br \/>3 Id; mirad que os env\u00edo como corderos en medio de lobos.<br \/>4 No llev\u00e9is bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no salud\u00e9is a nadie en el camino.<br \/>5 En la casa en que entr\u00e9is, decid primero: \u201cPaz a esta casa.\u201d<br \/>6 Y si hubiere all\u00ed un hijo de paz, vuestra paz reposar\u00e1 sobre \u00e9l; si no, se volver\u00e1 a vosotros.<br \/>7 Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vay\u00e1is de casa en casa.<br \/>8 En la ciudad en que entr\u00e9is y os reciban, comed lo que os pongan;<br \/>9 curad los enfermos que haya en ella, y decidles: \u201cEl Reino de Dios est\u00e1 cerca de vosotros.\u201d<br \/>10 En la ciudad en que entr\u00e9is y no os reciban, salid a sus plazas y decid:<br \/>11 \u201cHasta el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios est\u00e1 cerca.\u201d<br \/>12 Os digo que en aquel D\u00eda habr\u00e1 menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad.<br \/>13 \u00ab\u00a1Ay de ti, Coraz\u00edn! \u00a1Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sid\u00f3n se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que, sentados con sayal y ceniza, se habr\u00edan convertido.<br \/>14 Por eso, en el Juicio habr\u00e1 menos rigor para Tiro y Sid\u00f3n que para vosotras.<br \/>15 Y t\u00fa, Cafarna\u00fam, \u00bfhasta el cielo te vas a encumbrar? \u00a1Hasta el Hades te hundir\u00e1s!<br \/>16 \u00abQuien a vosotros os escucha, a m\u00ed me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a m\u00ed me rechaza; y quien me rechaza a m\u00ed, rechaza al que me ha enviado.\u00bb<br \/>17 Regresaron los 72 alegres, diciendo: \u00abSe\u00f1or, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.\u00bb<br \/>18 El les dijo: \u00abYo ve\u00eda a Satan\u00e1s caer del cielo como un rayo.<br \/>19 Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podr\u00e1 hacer da\u00f1o;<br \/>20 pero no os alegr\u00e9is de que los esp\u00edritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres est\u00e9n escritos en los cielos.\u00bb<br \/>21 En aquel momento, se llen\u00f3 de gozo Jes\u00fas en el Esp\u00edritu Santo, y dijo: \u00abYo te bendigo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a peque\u00f1os. S\u00ed, Padre, pues tal ha sido tu benepl\u00e1cito.<br \/>22 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce qui\u00e9n es el Hijo sino el Padre; y qui\u00e9n es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.\u00bb<br \/>23 Volvi\u00e9ndose a los disc\u00edpulos, les dijo aparte: \u00ab\u00a1Dichosos los ojos que ven lo que veis!<br \/>24 Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y o\u00edr lo que vosotros o\u00eds, pero no lo oyeron.\u00bb<br \/>25 Se levant\u00f3 un legista, y dijo para ponerle a prueba: \u00abMaestro, \u00bfqu\u00e9 he de hacer para tener en herencia vida eterna?\u00bb<br \/>26 El le dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 escrito en la Ley? \u00bfC\u00f3mo lees?\u00bb<br \/>27 Respondi\u00f3: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo.\u00bb<br \/>28 D\u00edjole entonces: \u00abBien has respondido. Haz eso y vivir\u00e1s.\u00bb<br \/>29 Pero \u00e9l, queriendo justificarse, dijo a Jes\u00fas: \u00abY \u00bfqui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u00bb<br \/>30 Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abBajaba un hombre de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3, y cay\u00f3 en manos de salteadores, que, despu\u00e9s de despojarle y golpearle, se fueron dej\u00e1ndole medio muerto.<br \/>31 Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo.<br \/>32 De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo.<br \/>33 Pero un samaritano que iba de camino lleg\u00f3 junto a \u00e9l, y al verle tuvo compasi\u00f3n;<br \/>34 y, acerc\u00e1ndose, vend\u00f3 sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y mont\u00e1ndole sobre su propia cabalgadura, le llev\u00f3 a una posada y cuid\u00f3 de \u00e9l.<br \/>35 Al d\u00eda siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: \u201cCuida de \u00e9l y, si gastas algo m\u00e1s, te lo pagar\u00e9 cuando vuelva.\u201d<br \/>36 \u00bfQui\u00e9n de estos tres te parece que fue pr\u00f3jimo del que cay\u00f3 en manos de los salteadores?\u00bb<br \/>37 El dijo: \u00abEl que practic\u00f3 la misericordia con \u00e9l.\u00bb D\u00edjole Jes\u00fas: \u00abVete y haz t\u00fa lo mismo.\u00bb<br \/>38 Yendo ellos de camino, entr\u00f3 en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibi\u00f3 en su casa.<br \/>39 Ten\u00eda ella una hermana llamada Mar\u00eda, que, sentada a los pies del Se\u00f1or, escuchaba su Palabra,<br \/>40 mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acerc\u00e1ndose, pues, dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfno te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude.\u00bb<br \/>41 Le respondi\u00f3 el Se\u00f1or: \u00abMarta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas;<br \/>42 y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. Mar\u00eda ha elegido la parte buena, que no le ser\u00e1 quitada.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc11\"><em>Lucas 11<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y sucedi\u00f3 que, estando \u00e9l orando en cierto lugar, cuando termin\u00f3, le dijo uno de sus disc\u00edpulos: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar, como ense\u00f1\u00f3 Juan a sus disc\u00edpulos.\u00bb<br \/>2 El les dijo: \u00abCuando or\u00e9is, decid: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino,<br \/>3 danos cada d\u00eda nuestro pan cotidiano,<br \/>4 y perd\u00f3nanos nuestros pecados porque tambi\u00e9n nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentaci\u00f3n.\u00bb<br \/>5 Les dijo tambi\u00e9n: \u00abSi uno de vosotros tiene un amigo y, acudiendo a \u00e9l a medianoche, le dice: \u201cAmigo, pr\u00e9stame tres panes,<br \/>6 porque ha llegado de viaje a mi casa un amigo m\u00edo y no tengo qu\u00e9 ofrecerle\u201d,<br \/>7 y aqu\u00e9l, desde dentro, le responde: \u201cNo me molestes; la puerta ya est\u00e1 cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme a d\u00e1rtelos\u201d,<br \/>8 os aseguro, que si no se levanta a d\u00e1rselos por ser su amigo, al menos se levantar\u00e1 por su importunidad, y le dar\u00e1 cuanto necesite.\u00bb<br \/>9 Yo os digo: \u00abPedid y se os dar\u00e1; buscad y hallar\u00e9is; llamad y se os abrir\u00e1.<br \/>10 Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrir\u00e1.<br \/>11 \u00bfQu\u00e9 padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra;<br \/>12 o, si pide un huevo, le da un escorpi\u00f3n?<br \/>13 Si, pues, vosotros, siendo malos, sab\u00e9is dar cosas buenas a vuestros hijos, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s el Padre del cielo dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a los que se lo pidan!\u00bb<br \/>14 Estaba expulsando un demonio que era mudo; sucedi\u00f3 que, cuando sali\u00f3 el demonio, rompi\u00f3 a hablar el mudo, y las gentes se admiraron.<br \/>15 Pero algunos de ellos dijeron: \u00abPor Beelzebul, Pr\u00edncipe de los demonios, expulsa los demonios.\u00bb<br \/>16 Otros, para ponerle a prueba, le ped\u00edan una se\u00f1al del cielo.<br \/>17 Pero \u00e9l, conociendo sus pensamientos, les dijo: \u00abTodo reino dividido contra s\u00ed mismo queda asolado, y casa contra casa, cae.<br \/>18 Si, pues, tambi\u00e9n Satan\u00e1s est\u00e1 dividido contra s\u00ed mismo, \u00bfc\u00f3mo va a subsistir su reino?.. porque dec\u00eds que yo expulso los demonios por Beelzebul.<br \/>19 Si yo expulso los demonios por Beelzebul, \u00bfpor qui\u00e9n los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos ser\u00e1n vuestros jueces.<br \/>20 Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios.<br \/>21 Cuando uno fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes est\u00e1n en seguro;<br \/>22 pero si llega uno m\u00e1s fuerte que \u00e9l y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos.\u00bb<br \/>23 \u00abEl que no est\u00e1 conmigo, est\u00e1 contra m\u00ed, y el que no recoge conmigo, desparrama.<br \/>24 \u00abCuando el esp\u00edritu inmundo sale del hombre, anda vagando por lugares \u00e1ridos, en busca de reposo; y, al no encontrarlo, dice: \u201cMe volver\u00e9 a mi casa, de donde sal\u00ed.\u201d<br \/>25 Y al llegar la encuentra barrida y en orden.<br \/>26 Entonces va y toma otros siete esp\u00edritus peores que \u00e9l; entran y se instalan all\u00ed, y el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio.\u00bb<br \/>27 Sucedi\u00f3 que, estando \u00e9l diciendo estas cosas, alz\u00f3 la voz una mujer de entre la gente, y dijo: \u00ab\u00a1Dichoso el seno que te llev\u00f3 y los pechos que te criaron!\u00bb<br \/>28 Pero \u00e9l dijo: \u00abDichosos m\u00e1s bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.\u00bb<br \/>29 Habi\u00e9ndose reunido la gente, comenz\u00f3 a decir: \u00abEsta generaci\u00f3n es una generaci\u00f3n malvada; pide una se\u00f1al, y no se le dar\u00e1 otra se\u00f1al que la se\u00f1al de Jon\u00e1s.<br \/>30 Porque, as\u00ed como Jon\u00e1s fue se\u00f1al para los ninivitas, as\u00ed lo ser\u00e1 el Hijo del hombre para esta generaci\u00f3n.<br \/>31 La reina del Mediod\u00eda se levantar\u00e1 en el Juicio con los hombres de esta generaci\u00f3n y los condenar\u00e1: porque ella vino de los confines de la tierra a o\u00edr la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, y aqu\u00ed hay algo m\u00e1s que Salom\u00f3n.<br \/>32 Los ninivitas se levantar\u00e1n en el Juicio con esta generaci\u00f3n y la condenar\u00e1n; porque ellos se convirtieron por la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s, y aqu\u00ed hay algo m\u00e1s que Jon\u00e1s.<br \/>33 \u00abNadie enciende una l\u00e1mpara y la pone en sitio oculto, ni bajo el celem\u00edn, sino sobre el candelero, para que los que entren vean el resplandor.<br \/>34 La l\u00e1mpara de tu cuerpo es tu ojo. Cuando tu ojo est\u00e1 sano, tambi\u00e9n todo tu cuerpo est\u00e1 luminoso; pero cuando est\u00e1 malo, tambi\u00e9n tu cuerpo est\u00e1 a oscuras.<br \/>35 Mira, pues, que la luz que hay en ti no sea oscuridad.<br \/>36 Si, pues, tu cuerpo est\u00e1 enteramente luminoso, no teniendo parte alguna oscura, estar\u00e1 tan enteramente luminoso, como cuando la l\u00e1mpara te ilumina con su fulgor.\u00bb<br \/>37 Mientras hablaba, un fariseo le rog\u00f3 que fuera a comer con \u00e9l; entrando, pues, se puso a la mesa.<br \/>38 Pero el fariseo se qued\u00f3 admirado viendo que hab\u00eda omitido las abluciones antes de comer.<br \/>39 Pero el Se\u00f1or le dijo: \u00ab\u00a1Bien! Vosotros, los fariseos, purific\u00e1is por fuera la copa y el plato, mientras por dentro est\u00e1is llenos de rapi\u00f1a y maldad.<br \/>40 \u00a1Insensatos! el que hizo el exterior, \u00bfno hizo tambi\u00e9n el interior?<br \/>41 Dad m\u00e1s bien en limosna lo que ten\u00e9is, y as\u00ed todas las cosas ser\u00e1n puras para vosotros.<br \/>42 Pero, \u00a1ay de vosotros, los fariseos, que pag\u00e1is el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dej\u00e1is a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que hab\u00eda que practicar aunque sin omitir aquello.<br \/>43 \u00a1Ay de vosotros, los fariseos, que am\u00e1is el primer asiento en las sinagogas y que se os salude en las plazas!<br \/>44 \u00a1Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!\u00bb<br \/>45 Uno de los legistas le respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Maestro, diciendo estas cosas, tambi\u00e9n nos injurias a nosotros!\u00bb<br \/>46 Pero \u00e9l dijo: \u00ab\u00a1Ay tambi\u00e9n de vosotros, los legistas, que impon\u00e9is a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las toc\u00e1is ni con uno de vuestros dedos!<br \/>47 \u00ab\u00a1Ay de vosotros, porque edific\u00e1is los sepulcros de los profetas que vuestros padres mataron!<br \/>48 Por tanto, sois testigos y est\u00e1is de acuerdo con las obras de vuestros padres; porque ellos los mataron y vosotros edific\u00e1is.<br \/>49 \u00abPor eso dijo la Sabidur\u00eda de Dios: Les enviar\u00e9 profetas y ap\u00f3stoles, y a algunos los matar\u00e1n y perseguir\u00e1n,<br \/>50 para que se pidan cuentas a esta generaci\u00f3n de la sangre de todos los profetas derramada desde la creaci\u00f3n del mundo,<br \/>51 desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacar\u00edas, el que pereci\u00f3 entre el altar y el Santuario. S\u00ed, os aseguro que se pedir\u00e1n cuentas a esta generaci\u00f3n.<br \/>52 \u00ab\u00a1Ay de vosotros, los legistas, que os hab\u00e9is llevado la llave de la ciencia! No entrasteis vosotros, y a los que est\u00e1n entrando se lo hab\u00e9is impedido.\u00bb<br \/>53 Y cuando sali\u00f3 de all\u00ed, comenzaron los escribas y fariseos a acosarle implacablemente y hacerle hablar de muchas cosas,<br \/>54 buscando, con insidias, cazar alguna palabra de su boca.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc12\"><em>Lucas 12<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 En esto, habi\u00e9ndose reunido miles y miles de personas, hasta pisarse unos a otros, se puso a decir primeramente a sus disc\u00edpulos: \u00abGuardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocres\u00eda.<br \/>2 Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto ni oculto que no haya de saberse.<br \/>3 Porque cuanto dijisteis en la oscuridad, ser\u00e1 o\u00eddo a la luz, y lo que hablasteis al o\u00eddo en las habitaciones privadas, ser\u00e1 proclamado desde los terrados.<br \/>4 \u00abOs digo a vosotros, amigos m\u00edos: No tem\u00e1is a los que matan el cuerpo, y despu\u00e9s de esto no pueden hacer m\u00e1s.<br \/>5 Os mostrar\u00e9 a qui\u00e9n deb\u00e9is temer: temed a Aquel que, despu\u00e9s de matar, tiene poder para arrojar a la gehenna; s\u00ed, os repito: temed a \u00e9se.<br \/>6 \u00ab\u00bfNo se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos est\u00e1 olvidado ante Dios.<br \/>7 Hasta los cabellos de vuestra cabeza est\u00e1n todos contados. No tem\u00e1is; val\u00e9is m\u00e1s que muchos pajarillos.<br \/>8 \u00abYo os digo: Por todo el que se declare por m\u00ed ante los hombres, tambi\u00e9n el Hijo del hombre se declarar\u00e1 por \u00e9l ante los \u00e1ngeles de Dios.<br \/>9 Pero el que me niegue delante de los hombres, ser\u00e1 negado delante de los \u00e1ngeles de Dios.<br \/>10 \u00abA todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonar\u00e1; pero al que blasfeme contra el Esp\u00edritu Santo, no se le perdonar\u00e1.<br \/>11 Cuando os lleven a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocup\u00e9is de c\u00f3mo o con qu\u00e9 os defender\u00e9is, o qu\u00e9 dir\u00e9is,<br \/>12 porque el Esp\u00edritu Santo os ense\u00f1ar\u00e1 en aquel mismo momento lo que conviene decir.\u00bb<br \/>13 Uno de la gente le dijo: \u00abMaestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo.\u00bb<br \/>14 El le respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Hombre! \u00bfqui\u00e9n me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?\u00bb<br \/>15 Y les dijo: \u00abMirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no est\u00e1 asegurada por sus bienes.\u00bb<br \/>16 Les dijo una par\u00e1bola: \u00abLos campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto;<br \/>17 y pensaba entre s\u00ed, diciendo: \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9, pues no tengo donde reunir mi cosecha?\u201d<br \/>18 Y dijo: \u201cVoy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificar\u00e9 otros m\u00e1s grandes y reunir\u00e9 all\u00ed todo mi trigo y mis bienes,<br \/>19 y dir\u00e9 a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos a\u00f1os. Descansa, come, bebe, banquetea.\u201d<br \/>20 Pero Dios le dijo: \u201c\u00a1Necio! Esta misma noche te reclamar\u00e1n el alma; las cosas que preparaste, \u00bfpara qui\u00e9n ser\u00e1n?\u201d<br \/>21 As\u00ed es el que atesora riquezas para s\u00ed, y no se enriquece en orden a Dios.\u00bb<br \/>22 Dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abPor eso os digo: No and\u00e9is preocupados por vuestra vida, qu\u00e9 comer\u00e9is, ni por vuestro cuerpo, con qu\u00e9 os vestir\u00e9is:<br \/>23 porque la vida vale m\u00e1s que el alimento, y el cuerpo m\u00e1s que el vestido;<br \/>24 fijaos en los cuervos: ni siembran, ni cosechan; no tienen bodega ni granero, y Dios los alimenta. \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s val\u00e9is vosotros que las aves!<br \/>25 Por lo dem\u00e1s, \u00bfqui\u00e9n de vosotros puede, por m\u00e1s que se preocupe, a\u00f1adir un codo a la medida de su vida?<br \/>26 Si, pues, no sois capaces ni de lo m\u00e1s peque\u00f1o, \u00bfpor qu\u00e9 preocuparos de lo dem\u00e1s?<br \/>27 Fijaos en los lirios, c\u00f3mo ni hilan ni tejen. Pero yo os digo que ni Salom\u00f3n en toda su gloria se visti\u00f3 como uno de ellos.<br \/>28 Pues si a la hierba que hoy est\u00e1 en el campo y ma\u00f1ana se echa al horno, Dios as\u00ed la viste \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s a vosotros, hombres de poca fe!<br \/>29 As\u00ed pues, vosotros no and\u00e9is buscando qu\u00e9 comer ni qu\u00e9 beber, y no est\u00e9is inquietos.<br \/>30 Que por todas esas cosas se afanan los gentiles del mundo; y ya sabe vuestro Padre que ten\u00e9is la necesidad de eso.<br \/>31 Buscad m\u00e1s bien su Reino, y esas cosas se os dar\u00e1n por a\u00f1adidura.<br \/>32 \u00abNo temas, peque\u00f1o reba\u00f1o, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros a vosotros el Reino.<br \/>33 \u00abVended vuestros bienes y dad limosna. Haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos, donde no llega el ladr\u00f3n, ni la polilla;<br \/>34 porque donde est\u00e9 vuestro tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n vuestro coraz\u00f3n.<br \/>35 \u00abEst\u00e9n ce\u00f1idos vuestros lomos y las l\u00e1mparas encendidas,<br \/>36 y sed como hombres que esperan a que su se\u00f1or vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran.<br \/>37 Dichosos los siervos, que el se\u00f1or al venir encuentre despiertos: yo os aseguro que se ce\u00f1ir\u00e1, los har\u00e1 ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servir\u00e1.<br \/>38 Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra as\u00ed, \u00a1dichosos de ellos!<br \/>39 Entendedlo bien: si el due\u00f1o de casa supiese a qu\u00e9 hora iba a venir el ladr\u00f3n, no dejar\u00eda que le horadasen su casa.<br \/>40 Tambi\u00e9n vosotros estad preparados, porque en el momento que no pens\u00e9is, vendr\u00e1 el Hijo del hombre.\u00bb<br \/>41 Dijo Pedro: \u00abSe\u00f1or, \u00bfdices esta par\u00e1bola para nosotros o para todos?\u00bb<br \/>42 Respondi\u00f3 el Se\u00f1or: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es, pues, el administrador fiel y prudente a quien el se\u00f1or pondr\u00e1 al frente de su servidumbre para darles a su tiempo su raci\u00f3n conveniente?<br \/>43 Dichoso aquel siervo a quien su se\u00f1or, al llegar, encuentre haci\u00e9ndolo as\u00ed.<br \/>44 De verdad os digo que le pondr\u00e1 al frente de toda su hacienda.<br \/>45 Pero si aquel siervo se dice en su coraz\u00f3n: \u201cMi se\u00f1or tarda en venir\u201d, y se pone a golpear a los criados y a las criadas, a comer y a beber y a emborracharse,<br \/>46 vendr\u00e1 el se\u00f1or de aquel siervo el d\u00eda que no espera y en el momento que no sabe, le separar\u00e1 y le se\u00f1alar\u00e1 su suerte entre los infieles.<br \/>47 \u00abAquel siervo que, conociendo la voluntad de su se\u00f1or, no ha preparado nada ni ha obrado conforme a su voluntad, recibir\u00e1 muchos azotes;<br \/>48 el que no la conoce y hace cosas dignas de azotes, recibir\u00e1 pocos; a quien se le dio mucho, se le reclamar\u00e1 mucho; y a quien se confi\u00f3 mucho, se le pedir\u00e1 m\u00e1s.<br \/>49 \u00abHe venido a arrojar un fuego sobre la tierra y \u00a1cu\u00e1nto desear\u00eda que ya estuviera encendido!<br \/>50 Con un bautismo tengo que ser bautizado y \u00a1qu\u00e9 angustiado estoy hasta que se cumpla!<br \/>51 \u00ab\u00bfCre\u00e9is que estoy aqu\u00ed para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino divisi\u00f3n.<br \/>52 Porque desde ahora habr\u00e1 cinco en una casa y estar\u00e1n divididos; tres contra dos, y dos contra tres;<br \/>53 estar\u00e1n divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.\u00bb<br \/>54 Dec\u00eda tambi\u00e9n a la gente: \u00abCuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento dec\u00eds: \u201cVa a llover\u201d, y as\u00ed sucede.<br \/>55 Y cuando sopla el sur, dec\u00eds: \u201cViene bochorno\u201d, y as\u00ed sucede.<br \/>56 \u00a1Hip\u00f3critas! Sab\u00e9is explorar el aspecto de la tierra y del cielo, \u00bfc\u00f3mo no explor\u00e1is, pues, este tiempo?<br \/>57 \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no juzg\u00e1is por vosotros mismos lo que es justo?<br \/>58 Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con \u00e9l, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la c\u00e1rcel.<br \/>59 Te digo que no saldr\u00e1s de all\u00ed hasta que no hayas pagado el \u00faltimo c\u00e9ntimo.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc13\"><em>Lucas 13<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 En aquel mismo momento llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre hab\u00eda mezclado Pilato con la de sus sacrificios.<br \/>2 Les respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00ab\u00bfPens\u00e1is que esos galileos eran m\u00e1s pecadores que todos los dem\u00e1s galileos, porque han padecido estas cosas?<br \/>3 No, os lo aseguro; y si no os convert\u00eds, todos perecer\u00e9is del mismo modo.<br \/>4 O aquellos dieciocho sobre los que se desplom\u00f3 la torre de Silo\u00e9 mat\u00e1ndolos, \u00bfpens\u00e1is que eran m\u00e1s culpables que los dem\u00e1s hombres que habitaban en Jerusal\u00e9n?<br \/>5 No, os lo aseguro; y si no os convert\u00eds, todos perecer\u00e9is del mismo modo.\u00bb<br \/>6 Les dijo esta par\u00e1bola: \u00abUn hombre ten\u00eda plantada una higuera en su vi\u00f1a, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontr\u00f3.<br \/>7 Dijo entonces al vi\u00f1ador: \u201cYa hace tres a\u00f1os que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; c\u00f3rtala; \u00bfpara qu\u00e9 va a cansar la tierra?\u201d<br \/>8 Pero \u00e9l le respondi\u00f3: \u201cSe\u00f1or, d\u00e9jala por este a\u00f1o todav\u00eda y mientras tanto cavar\u00e9 a su alrededor y echar\u00e9 abono,<br \/>9 por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas.\u201d\u00bb<br \/>10 Estaba un s\u00e1bado ense\u00f1ando en una sinagoga,<br \/>11 y hab\u00eda una mujer a la que un esp\u00edritu ten\u00eda enferma hac\u00eda dieciocho a\u00f1os; estaba encorvada, y no pod\u00eda en modo alguno enderezarse.<br \/>12 Al verla Jes\u00fas, la llam\u00f3 y le dijo: \u00abMujer, quedas libre de tu enfermedad.\u00bb<br \/>13 Y le impuso las manos. Y al instante se enderez\u00f3, y glorificaba a Dios.<br \/>14 Pero el jefe de la sinagoga, indignado de que Jes\u00fas hubiese hecho una curaci\u00f3n en s\u00e1bado, dec\u00eda a la gente: \u00abHay seis d\u00edas en que se puede trabajar; venid, pues, esos d\u00edas a curaros, y no en d\u00eda de s\u00e1bado.\u00bb<br \/>15 Replic\u00f3le el Se\u00f1or: \u00ab\u00a1Hip\u00f3critas! \u00bfNo desat\u00e1is del pesebre todos vosotros en s\u00e1bado a vuestro buey o vuestro asno para llevarlos a abrevar?<br \/>16 Y a \u00e9sta, que es hija de Abraham, a la que at\u00f3 Satan\u00e1s hace ya dieciocho a\u00f1os, \u00bfno estaba bien desatarla de esta ligadura en d\u00eda de s\u00e1bado?\u00bb<br \/>17 Y cuando dec\u00eda estas cosas, sus adversarios quedaban confundidos, mientras que toda la gente se alegraba con las maravillas que hac\u00eda.<br \/>18 Dec\u00eda, pues: \u00ab\u00bfA qu\u00e9 es semejante el Reino de Dios? \u00bfA qu\u00e9 lo comparar\u00e9?<br \/>19 Es semejante a un grano de mostaza, que tom\u00f3 un hombre y lo puso en su jard\u00edn, y creci\u00f3 hasta hacerse \u00e1rbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.\u00bb<br \/>20 Dijo tambi\u00e9n: \u00ab\u00bfA qu\u00e9 comparar\u00e9 el Reino de Dios?<br \/>21 Es semejante a la levadura que tom\u00f3 una mujer y la meti\u00f3 en tres medidas de harina, hasta que ferment\u00f3 todo.\u00bb<br \/>22 Atravesaba ciudades y pueblos ense\u00f1ando, mientras caminaba hacia Jerusal\u00e9n.<br \/>23 Uno le dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfson pocos los que se salvan?\u00bb El les dijo:<br \/>24 \u00abLuchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretender\u00e1n entrar y no podr\u00e1n.<br \/>25 \u00abCuando el due\u00f1o de la casa se levante y cierre la puerta, os pondr\u00e9is los que est\u00e9is fuera a llamar a la puerta, diciendo: \u201c\u00a1Se\u00f1or, \u00e1brenos!\u201d Y os responder\u00e1: \u201cNo s\u00e9 de d\u00f3nde sois.\u201d<br \/>26 Entonces empezar\u00e9is a decir: \u201cHemos comido y bebido contigo, y has ense\u00f1ado en nuestras plazas\u201d;<br \/>27 y os volver\u00e1 a decir: \u201cNo s\u00e9 de d\u00f3nde sois. \u00a1Retiraos de m\u00ed, todos los agentes de injusticia!\u201d<br \/>28 \u00abAll\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes, cuando ve\u00e1is a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a vosotros os echan fuera.<br \/>29 Y vendr\u00e1n de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondr\u00e1n a la mesa en el Reino de Dios.<br \/>30 \u00abY hay \u00faltimos que ser\u00e1n primeros, y hay primeros que ser\u00e1n \u00faltimos.\u00bb<br \/>31 En aquel mismo momento se acercaron algunos fariseos, y le dijeron: \u00abSal y vete de aqu\u00ed, porque Herodes quiere matarte.\u00bb<br \/>32 Y \u00e9l les dijo: \u00abId a decir a ese zorro: Yo expulso demonios y llevo a cabo curaciones hoy y ma\u00f1ana, y al tercer d\u00eda soy consumado.<br \/>33 Pero conviene que hoy y ma\u00f1ana y pasado siga adelante, porque no cabe que un profeta perezca fuera de Jerusal\u00e9n.<br \/>34 \u00ab\u00a1Jerusal\u00e9n, Jerusal\u00e9n!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. \u00a1Cu\u00e1ntas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no hab\u00e9is querido!<br \/>35 Pues bien, se os va a dejar vuestra casa. Os digo que no me volver\u00e9is a ver hasta que llegue el d\u00eda en que dig\u00e1is: \u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or!\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc14\"><em>Lucas 14<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y sucedi\u00f3 que, habiendo ido en s\u00e1bado a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando.<br \/>2 Hab\u00eda all\u00ed, delante de \u00e9l, un hombre hidr\u00f3pico.<br \/>3 Entonces pregunt\u00f3 Jes\u00fas a los legistas y a los fariseos: \u00ab\u00bfEs l\u00edcito curar en s\u00e1bado, o no?\u00bb<br \/>4 Pero ellos se callaron. Entonces le tom\u00f3, le cur\u00f3, y le despidi\u00f3.<br \/>5 Y a ellos les dijo: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n de vosotros se le cae un hijo o un buey a un pozo en d\u00eda de s\u00e1bado y no lo saca al momento?\u00bb<br \/>6 Y no pudieron replicar a esto.<br \/>7 Notando c\u00f3mo los invitados eleg\u00edan los primeros puestos, les dijo una par\u00e1bola:<br \/>8 \u00abCuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por \u00e9l otro m\u00e1s distinguido que t\u00fa,<br \/>9 y viniendo el que os convid\u00f3 a ti y a \u00e9l, te diga: \u201cDeja el sitio a \u00e9ste\u201d, y entonces vayas a ocupar avergonzado el \u00faltimo puesto.<br \/>10 Al contrario, cuando seas convidado, vete a sentarte en el \u00faltimo puesto, de manera que, cuando venga el que te convid\u00f3, te diga: \u201cAmigo, sube m\u00e1s arriba.\u201d Y esto ser\u00e1 un honor para ti delante de todos los que est\u00e9n contigo a la mesa.<br \/>11 Porque todo el que se ensalce, ser\u00e1 humillado; y el que se humille, ser\u00e1 ensalzado.\u00bb<br \/>12 Dijo tambi\u00e9n al que le hab\u00eda invitado: \u00abCuando des una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; no sea que ellos te inviten a su vez, y tengas ya tu recompensa.<br \/>13 Cuando des un banquete, llama a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos;<br \/>14 y ser\u00e1s dichoso, porque no te pueden corresponder, pues se te recompensar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n de los justos.\u00bb<br \/>15 Habiendo o\u00eddo esto, uno de los comensales le dijo: \u00ab\u00a1Dichoso el que pueda comer en el Reino de Dios!\u00bb<br \/>16 El le respondi\u00f3: \u00abUn hombre dio una gran cena y convid\u00f3 a muchos;<br \/>17 a la hora de la cena envi\u00f3 a su siervo a decir a los invitados: \u201cVenid, que ya est\u00e1 todo preparado.\u201d<br \/>18 Pero todos a una empezaron a excusarse. El primero le dijo: \u201cHe comprado un campo y tengo que ir a verlo; te ruego me dispenses.\u201d<br \/>19 Y otro dijo: \u201cHe comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas; te ruego me dispenses.\u201d<br \/>20 Otro dijo: \u201cMe he casado, y por eso no puedo ir.\u201d<br \/>21 \u00abRegres\u00f3 el siervo y se lo cont\u00f3 a su se\u00f1or. Entonces, airado el due\u00f1o de la casa, dijo a su siervo: \u201cSal en seguida a las plazas y calles de la ciudad, y haz entrar aqu\u00ed a los pobres y lisiados, y ciegos y cojos.\u201d<br \/>22 Dijo el siervo: \u201cSe\u00f1or, se ha hecho lo que mandaste, y todav\u00eda hay sitio.\u201d<br \/>23 Dijo el se\u00f1or al siervo: \u201cSal a los caminos y cercas, y obliga a entrar hasta que se llene mi casa.\u201d<br \/>24 Porque os digo que ninguno de aquellos invitados probar\u00e1 mi cena.\u00bb<br \/>25 Caminaba con \u00e9l mucha gente, y volvi\u00e9ndose les dijo:<br \/>26 \u00abSi alguno viene donde m\u00ed y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser disc\u00edpulo m\u00edo.<br \/>27 El que no lleve su cruz y venga en pos de m\u00ed, no puede ser disc\u00edpulo m\u00edo.<br \/>28 \u00abPorque \u00bfqui\u00e9n de vosotros, que quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, y ver si tiene para acabarla?<br \/>29 No sea que, habiendo puesto los cimientos y no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de \u00e9l, diciendo:<br \/>30 \u201cEste comenz\u00f3 a edificar y no pudo terminar.\u201d<br \/>31 O \u00bfqu\u00e9 rey, que sale a enfrentarse contra otro rey, no se sienta antes y delibera si con 10.000 puede salir al paso del que viene contra \u00e9l con 20.000?<br \/>32 Y si no, cuando est\u00e1 todav\u00eda lejos, env\u00eda una embajada para pedir condiciones de paz.<br \/>33 Pues, de igual manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser disc\u00edpulo m\u00edo.<br \/>34 \u00abBuena es la sal; mas si tambi\u00e9n la sal se desvirt\u00faa, \u00bfcon qu\u00e9 se la sazonar\u00e1?<br \/>35 No es \u00fatil ni para la tierra ni para el estercolero; la tiran afuera. El que tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc15\"><em>Lucas 15<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a \u00e9l para o\u00edrle,<br \/>2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: \u00abEste acoge a los pecadores y come con ellos.\u00bb<br \/>3 Entonces les dijo esta par\u00e1bola.<br \/>4 \u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdi\u00f3 hasta que la encuentra?<br \/>5 Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros;<br \/>6 y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: \u201cAlegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me hab\u00eda perdido.\u201d<br \/>7 Os digo que, de igual modo, habr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversi\u00f3n.<br \/>8 \u00abO, \u00bfqu\u00e9 mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una l\u00e1mpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra?<br \/>9 Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: \u201cAlegraos conmigo, porque he hallado la dracma que hab\u00eda perdido.\u201d<br \/>10 Del mismo modo, os digo, se produce alegr\u00eda ante los \u00e1ngeles de Dios por un solo pecador que se convierta.\u00bb<br \/>11 Dijo: \u00abUn hombre ten\u00eda dos hijos;<br \/>12 y el menor de ellos dijo al padre: \u201cPadre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.\u201d Y \u00e9l les reparti\u00f3 la hacienda.<br \/>13 Pocos d\u00edas despu\u00e9s el hijo menor lo reuni\u00f3 todo y se march\u00f3 a un pa\u00eds lejano donde malgast\u00f3 su hacienda viviendo como un libertino.<br \/>14 \u00abCuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel pa\u00eds, y comenz\u00f3 a pasar necesidad.<br \/>15 Entonces, fue y se ajust\u00f3 con uno de los ciudadanos de aquel pa\u00eds, que le envi\u00f3 a sus fincas a apacentar puercos.<br \/>16 Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que com\u00edan los puercos, pero nadie se las daba.<br \/>17 Y entrando en s\u00ed mismo, dijo: \u201c\u00a1Cu\u00e1ntos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aqu\u00ed me muero de hambre!<br \/>18 Me levantar\u00e9, ir\u00e9 a mi padre y le dir\u00e9: Padre, pequ\u00e9 contra el cielo y ante ti.<br \/>19 Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, tr\u00e1tame como a uno de tus jornaleros.\u201d<br \/>20 Y, levant\u00e1ndose, parti\u00f3 hacia su padre. \u00abEstando \u00e9l todav\u00eda lejos, le vio su padre y, conmovido, corri\u00f3, se ech\u00f3 a su cuello y le bes\u00f3 efusivamente.<br \/>21 El hijo le dijo: \u201cPadre, pequ\u00e9 contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.\u201d<br \/>22 Pero el padre dijo a sus siervos: \u201cTraed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies.<br \/>23 Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta,<br \/>24 porque este hijo m\u00edo estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.\u201d Y comenzaron la fiesta.<br \/>25 \u00abSu hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acerc\u00f3 a la casa, oy\u00f3 la m\u00fasica y las danzas;<br \/>26 y llamando a uno de los criados, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 era aquello.<br \/>27 El le dijo: \u201cHa vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano.\u201d<br \/>28 El se irrit\u00f3 y no quer\u00eda entrar. Sali\u00f3 su padre, y le suplicaba.<br \/>29 Pero \u00e9l replic\u00f3 a su padre: \u201cHace tantos a\u00f1os que te sirvo, y jam\u00e1s dej\u00e9 de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos;<br \/>30 y \u00a1ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para \u00e9l el novillo cebado!\u201d<br \/>31 \u00abPero \u00e9l le dijo: \u201cHijo, t\u00fa siempre est\u00e1s conmigo, y todo lo m\u00edo es tuyo;<br \/>32 pero conven\u00eda celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado.\u201d\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc16\"><em>Lucas 16<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Dec\u00eda tambi\u00e9n a sus disc\u00edpulos: \u00abEra un hombre rico que ten\u00eda un administrador a quien acusaron ante \u00e9l de malbaratar su hacienda;<br \/>2 le llam\u00f3 y le dijo: \u201c\u00bfQu\u00e9 oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administraci\u00f3n, porque ya no podr\u00e1s seguir administrando.\u201d<br \/>3 Se dijo a s\u00ed mismo el administrador: \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9, pues mi se\u00f1or me quita la administraci\u00f3n? Cavar, no puedo; mendigar, me da verg\u00fcenza.<br \/>4 Ya s\u00e9 lo que voy a hacer, para que cuando sea removido de la administraci\u00f3n me reciban en sus casas.\u201d<br \/>5 \u00abY convocando uno por uno a los deudores de su se\u00f1or, dijo al primero: \u201c\u00bfCu\u00e1nto debes a mi se\u00f1or?\u201d<br \/>6 Respondi\u00f3: \u201cCien medidas de aceite.\u201d El le dijo: \u201cToma tu recibo, si\u00e9ntate en seguida y escribe cincuenta.\u201d<br \/>7 Despu\u00e9s dijo a otro: \u201cT\u00fa, \u00bfcu\u00e1nto debes?\u201d Contest\u00f3: \u201cCien cargas de trigo.\u201d D\u00edcele: \u201cToma tu recibo y escribe ochenta.\u201d<br \/>8 \u00abEl se\u00f1or alab\u00f3 al administrador injusto porque hab\u00eda obrado astutamente, pues los hijos de este mundo son m\u00e1s astutos con los de su generaci\u00f3n que los hijos de la luz.<br \/>9 \u00abYo os digo: Haceos amigos con el Dinero injusto, para que, cuando llegue a faltar, os reciban en las eternas moradas.<br \/>10 El que es fiel en lo m\u00ednimo, lo es tambi\u00e9n en lo mucho; y el que es injusto en lo m\u00ednimo, tambi\u00e9n lo es en lo mucho.<br \/>11 Si, pues, no fuisteis fieles en el Dinero injusto, \u00bfqui\u00e9n os confiar\u00e1 lo verdadero?<br \/>12 Y si no fuisteis fieles con lo ajeno, \u00bfqui\u00e9n os dar\u00e1 lo vuestro?<br \/>13 \u00abNing\u00fan criado puede servir a dos se\u00f1ores, porque aborrecer\u00e1 a uno y amar\u00e1 al otro; o bien se entregar\u00e1 a uno y despreciar\u00e1 al otro. No pod\u00e9is servir a Dios y al Dinero.\u00bb<br \/>14 Estaban oyendo todas estas cosas los fariseos, que eran amigos del dinero, y se burlaban de \u00e9l.<br \/>15 Y les dijo: \u00abVosotros sois los que os la dais de justos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones; porque lo que es estimable para los hombres, es abominable ante Dios.<br \/>16 \u00abLa Ley y los profetas llegan hasta Juan; desde ah\u00ed comienza a anunciarse la Buena Nueva del Reino de Dios, y todos se esfuerzan con violencia por entrar en \u00e9l.<br \/>17 \u00abM\u00e1s f\u00e1cil es que el cielo y la tierra pasen, que no que caiga un \u00e1pice de la Ley.<br \/>18 \u00abTodo el que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con una repudiada por su marido, comete adulterio.<br \/>19 \u00abEra un hombre rico que vest\u00eda de p\u00farpura y lino, y celebraba todos los d\u00edas espl\u00e9ndidas fiestas.<br \/>20 Y uno pobre, llamado L\u00e1zaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas,<br \/>21 deseaba hartarse de lo que ca\u00eda de la mesa del rico&#8230; pero hasta los perros ven\u00edan y le lam\u00edan las llagas.<br \/>22 Sucedi\u00f3, pues, que muri\u00f3 el pobre y fue llevado por los \u00e1ngeles al seno de Abraham. Muri\u00f3 tambi\u00e9n el rico y fue sepultado.<br \/>23 \u00abEstando en el Hades entre tormentos, levant\u00f3 los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a L\u00e1zaro en su seno.<br \/>24 Y, gritando, dijo: \u201cPadre Abraham, ten compasi\u00f3n de m\u00ed y env\u00eda a L\u00e1zaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama.\u201d<br \/>25 Pero Abraham le dijo: \u201cHijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y L\u00e1zaro, al contrario, sus males; ahora, pues, \u00e9l es aqu\u00ed consolado y t\u00fa atormentado.<br \/>26 Y adem\u00e1s, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aqu\u00ed a vosotros, no puedan; ni de ah\u00ed puedan pasar donde nosotros.\u201d<br \/>27 \u00abReplic\u00f3: \u201cCon todo, te ruego, padre, que le env\u00edes a la casa de mi padre,<br \/>28 porque tengo cinco hermanos, para que les d\u00e9 testimonio, y no vengan tambi\u00e9n ellos a este lugar de tormento.\u201d<br \/>29 D\u00edjole Abraham: \u201cTienen a Mois\u00e9s y a los profetas; que les oigan.\u201d<br \/>30 El dijo: \u201cNo, padre Abraham; sino que si alguno de entre los muertos va donde ellos, se convertir\u00e1n.\u201d<br \/>31 Le contest\u00f3: \u201cSi no oyen a Mois\u00e9s y a los profetas, tampoco se convencer\u00e1n, aunque un muerto resucite.\u201d\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc17\"><em>Lucas 17<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abEs imposible que no vengan esc\u00e1ndalos; pero, \u00a1ay de aquel por quien vienen!<br \/>2 M\u00e1s le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y sea arrojado al mar, que escandalizar a uno de estos peque\u00f1os.<br \/>3 Cuidaos de vosotros mismos. \u00abSi tu hermano peca, repr\u00e9ndele; y si se arrepiente, perd\u00f3nale.<br \/>4 Y si peca contra ti siete veces al d\u00eda, y siete veces se vuelve a ti, diciendo: \u201cMe arrepiento\u201d, le perdonar\u00e1s.\u00bb<br \/>5 Dijeron los ap\u00f3stoles al Se\u00f1or; \u00abAum\u00e9ntanos la fe.\u00bb<br \/>6 El Se\u00f1or dijo: \u00abSi tuvierais fe como un grano de mostaza, habr\u00edais dicho a este sic\u00f3moro: \u201cArr\u00e1ncate y pl\u00e1ntate en el mar\u201d, y os habr\u00eda obedecido.\u00bb<br \/>7 \u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros tiene un siervo arando o pastoreando y, cuando regresa del campo, le dice: \u201cPasa al momento y ponte a la mesa?\u201d<br \/>8 \u00bfNo le dir\u00e1 m\u00e1s bien: \u201cPrep\u00e1rame algo para cenar, y c\u00ed\u00f1ete para servirme hasta que haya comido y bebido, y despu\u00e9s comer\u00e1s y beber\u00e1s t\u00fa?\u201d<br \/>9 \u00bfAcaso tiene que agradecer al siervo porque hizo lo que le fue mandado?<br \/>10 De igual modo vosotros, cuando hay\u00e1is hecho todo lo que os fue mandado, decid: Somos siervos in\u00fatiles; hemos hecho lo que deb\u00edamos hacer.\u00bb<br \/>11 Y sucedi\u00f3 que, de camino a Jerusal\u00e9n, pasaba por los confines entre Samaria y Galilea,<br \/>12 y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia<br \/>13 y, levantando la voz, dijeron: \u00ab\u00a1Jes\u00fas, Maestro, ten compasi\u00f3n de nosotros!\u00bb<br \/>14 Al verlos, les dijo: \u00abId y presentaos a los sacerdotes.\u00bb Y sucedi\u00f3 que, mientras iban, quedaron limpios.<br \/>15 Uno de ellos, vi\u00e9ndose curado, se volvi\u00f3 glorificando a Dios en alta voz;<br \/>16 y postr\u00e1ndose rostro en tierra a los pies de Jes\u00fas, le daba gracias; y \u00e9ste era un samaritano.<br \/>17 Tom\u00f3 la palabra Jes\u00fas y dijo: \u00ab\u00bfNo quedaron limpios los diez? Los otros nueve, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n?<br \/>18 \u00bfNo ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero?\u00bb<br \/>19 Y le dijo: \u00abLev\u00e1ntate y vete; tu fe te ha salvado.\u00bb<br \/>20 Habi\u00e9ndole preguntado los fariseos cu\u00e1ndo llegar\u00eda el Reino de Dios, les respondi\u00f3: \u00abEl Reino de Dios viene sin dejarse sentir.<br \/>21 Y no dir\u00e1n: \u201cVedlo aqu\u00ed o all\u00e1\u201d, porque el Reino de Dios ya est\u00e1 entre vosotros.\u00bb<br \/>22 Dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abD\u00edas vendr\u00e1n en que desear\u00e9is ver uno solo de los d\u00edas del Hijo del hombre, y no lo ver\u00e9is.<br \/>23 Y os dir\u00e1n: \u201cVedlo aqu\u00ed, vedlo all\u00e1.\u201d No vay\u00e1is, ni corr\u00e1is detr\u00e1s.<br \/>24 Porque, como rel\u00e1mpago fulgurante que brilla de un extremo a otro del cielo, as\u00ed ser\u00e1 el Hijo del hombre en su D\u00eda.<br \/>25 Pero, antes, le es preciso padecer mucho y ser reprobado por esta generaci\u00f3n.<br \/>26 \u00abComo sucedi\u00f3 en los d\u00edas de No\u00e9, as\u00ed ser\u00e1 tambi\u00e9n en los d\u00edas del Hijo del hombre.<br \/>27 Com\u00edan, beb\u00edan, tomaban mujer o marido, hasta el d\u00eda en que entr\u00f3 No\u00e9 en el arca; vino el diluvio y los hizo perecer a todos.<br \/>28 Lo mismo, como sucedi\u00f3 en los d\u00edas de Lot: com\u00edan, beb\u00edan, compraban, vend\u00edan, plantaban, constru\u00edan;<br \/>29 pero el d\u00eda que sali\u00f3 Lot de Sodoma, Dios hizo llover fuego y azufre del cielo y los hizo perecer a todos.<br \/>30 Lo mismo suceder\u00e1 el D\u00eda en que el Hijo del hombre se manifieste.<br \/>31 \u00abAquel D\u00eda, el que est\u00e9 en el terrado y tenga sus enseres en casa, no baje a recogerlos; y de igual modo, el que est\u00e9 en el campo, no se vuelva atr\u00e1s.<br \/>32 Acordaos de la mujer de Lot.<br \/>33 Quien intente guardar su vida, la perder\u00e1; y quien la pierda, la conservar\u00e1.<br \/>34 Yo os lo digo: aquella noche estar\u00e1n dos en un mismo lecho: uno ser\u00e1 tomado y el otro dejado;<br \/>35 habr\u00e1 dos mujeres moliendo juntas: una ser\u00e1 tomada y la otra dejada.\u00bb<br \/>36 Y le dijeron: \u00ab\u00bfD\u00f3nde, Se\u00f1or?\u00bb El les respondi\u00f3: \u00abDonde est\u00e9 el cuerpo, all\u00ed tambi\u00e9n se reunir\u00e1n los buitres.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc18\"><em>Lucas 18<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Les dec\u00eda una par\u00e1bola para inculcarles que era preciso orar siempre sin desfallecer.<br \/>2 \u00abHab\u00eda un juez en una ciudad, que ni tem\u00eda a Dios ni respetaba a los hombres.<br \/>3 Hab\u00eda en aquella ciudad una viuda que, acudiendo a \u00e9l, le dijo: \u201c\u00a1Hazme justicia contra mi adversario!\u201d<br \/>4 Durante mucho tiempo no quiso, pero despu\u00e9s se dijo a s\u00ed mismo: \u201cAunque no temo a Dios ni respeto a los hombres,<br \/>5 como esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia para que no venga continuamente a importunarme.\u201d\u00bb<br \/>6 Dijo, pues, el Se\u00f1or: \u00abO\u00edd lo que dice el juez injusto;<br \/>7 y Dios, \u00bfno har\u00e1 justicia a sus elegidos, que est\u00e1n clamando a \u00e9l d\u00eda y noche, y les hace esperar?<br \/>8 Os digo que les har\u00e1 justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, \u00bfencontrar\u00e1 la fe sobre la tierra?\u00bb<br \/>9 Dijo tambi\u00e9n a algunos que se ten\u00edan por justos y despreciaban a los dem\u00e1s, esta par\u00e1bola:<br \/>10 \u00abDos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano.<br \/>11 El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: \u201c\u00a1Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los dem\u00e1s hombres, rapaces, injustos, ad\u00falteros, ni tampoco como este publicano.<br \/>12 Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias.\u201d<br \/>13 En cambio el publicano, manteni\u00e9ndose a distancia, no se atrev\u00eda ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: \u201c\u00a1Oh Dios! \u00a1Ten compasi\u00f3n de m\u00ed, que soy pecador!\u201d<br \/>14 Os digo que \u00e9ste baj\u00f3 a su casa justificado y aqu\u00e9l no. Porque todo el que se ensalce, ser\u00e1 humillado; y el que se humille, ser\u00e1 ensalzado.\u00bb<br \/>15 Le presentaban tambi\u00e9n los ni\u00f1os peque\u00f1os para que los tocara, y al verlo los disc\u00edpulos, les re\u00f1\u00edan.<br \/>16 Mas Jes\u00fas llam\u00f3 a los ni\u00f1os, diciendo: \u00abDejad que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed y no se lo impid\u00e1is; porque de los que son como \u00e9stos es el Reino de Dios.<br \/>17 Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como ni\u00f1o, no entrar\u00e1 en \u00e9l.\u00bb<br \/>18 Uno de los principales le pregunt\u00f3: \u00abMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 he de hacer para tener en herencia vida eterna?\u00bb<br \/>19 Le dijo Jes\u00fas: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? Nadie es bueno sino s\u00f3lo Dios.<br \/>20 Ya sabes los mandamientos: No cometas adulterio, no mates, no robes, no levantes falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre.\u00bb<br \/>21 El dijo: \u00abTodo eso lo he guardado desde mi juventud.\u00bb<br \/>22 Oyendo esto Jes\u00fas, le dijo: \u00abA\u00fan te falta una cosa. Todo cuanto tienes v\u00e9ndelo y rep\u00e1rtelo entre los pobres, y tendr\u00e1s un tesoro en los cielos; luego, ven y s\u00edgueme.\u00bb<br \/>23 Al o\u00edr esto, se puso muy triste, porque era muy rico.<br \/>24 Vi\u00e9ndole Jes\u00fas, dijo: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!<br \/>25 Es m\u00e1s f\u00e1cil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.\u00bb<br \/>26 Los que lo oyeron, dijeron: \u00ab\u00bfY qui\u00e9n se podr\u00e1 salvar?\u00bb<br \/>27 Respondi\u00f3: \u00abLo imposible para los hombres, es posible para Dios.\u00bb<br \/>28 Dijo entonces Pedro: \u00abYa lo ves, nosotros hemos dejado nuestras cosas y te hemos seguido.\u00bb<br \/>29 El les dijo: \u00abYo os aseguro que nadie que haya dejado casa, mujer, hermanos, padres o hijos por el Reino de Dios,<br \/>30 quedar\u00e1 sin recibir mucho m\u00e1s al presente y, en el mundo venidero, vida eterna.\u00bb<br \/>31 Tomando consigo a los Doce, les dijo: \u00abMirad que subimos a Jerusal\u00e9n, y se cumplir\u00e1 todo lo que los profetas escribieron para el Hijo del hombre;<br \/>32 pues ser\u00e1 entregado a los gentiles, y ser\u00e1 objeto de burlas, insultado y escupido;<br \/>33 y despu\u00e9s de azotarle le matar\u00e1n, y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1.\u00bb<br \/>34 Ellos nada de esto comprendieron; estas palabras les quedaban ocultas y no entend\u00edan lo que dec\u00eda.<br \/>35 Sucedi\u00f3 que, al acercarse \u00e9l a Jeric\u00f3, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna;<br \/>36 al o\u00edr que pasaba gente, pregunt\u00f3 qu\u00e9 era aquello.<br \/>37 Le informaron que pasaba Jes\u00fas el Nazoreo<br \/>38 y empez\u00f3 a gritar, diciendo: \u00ab\u00a1Jes\u00fas, Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u00bb<br \/>39 Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero \u00e9l gritaba mucho m\u00e1s: \u00ab\u00a1Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u00bb<br \/>40 Jes\u00fas se detuvo, y mand\u00f3 que se lo trajeran y, cuando se hubo acercado, le pregunt\u00f3:<br \/>41 \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres que te haga?\u00bb El dijo: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, que vea!\u00bb<br \/>42 Jes\u00fas le dijo: \u00abVe. Tu fe te ha salvado.\u00bb<br \/>43 Y al instante recobr\u00f3 la vista, y le segu\u00eda glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alab\u00f3 a Dios.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong id=\"Lc19\"><em>Lucas 19<br \/><\/em><\/strong>1 Habiendo entrado en Jeric\u00f3, atravesaba la ciudad.<br \/>2 Hab\u00eda un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico.<br \/>3 Trataba de ver qui\u00e9n era Jes\u00fas, pero no pod\u00eda a causa de la gente, porque era de peque\u00f1a estatura.<br \/>4 Se adelant\u00f3 corriendo y se subi\u00f3 a un sic\u00f3moro para verle, pues iba a pasar por all\u00ed.<br \/>5 Y cuando Jes\u00fas lleg\u00f3 a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: \u00abZaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.\u00bb<br \/>6 Se apresur\u00f3 a bajar y le recibi\u00f3 con alegr\u00eda.<br \/>7 Al verlo, todos murmuraban diciendo: \u00abHa ido a hospedarse a casa de un hombre pecador.\u00bb<br \/>8 Zaqueo, puesto en pie, dijo al Se\u00f1or: \u00abDar\u00e9, Se\u00f1or, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraud\u00e9 a alguien, le devolver\u00e9 el cu\u00e1druplo.\u00bb<br \/>9 Jes\u00fas le dijo: \u00abHoy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa, porque tambi\u00e9n \u00e9ste es hijo de Abraham,<br \/>10 pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.\u00bb<br \/>11 Estando la gente escuchando estas cosas, a\u00f1adi\u00f3 una par\u00e1bola, pues estaba \u00e9l cerca de Jerusal\u00e9n, y cre\u00edan ellos que el Reino de Dios aparecer\u00eda de un momento a otro.<br \/>12 Dijo pues: \u00abUn hombre noble march\u00f3 a un pa\u00eds lejano, para recibir la investidura real y volverse.<br \/>13 Habiendo llamado a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: \u201cNegociad hasta que vuelva.\u201d<br \/>14 Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detr\u00e1s de \u00e9l una embajada que dijese: \u201cNo queremos que \u00e9se reine sobre nosotros.\u201d<br \/>15 \u00abY sucedi\u00f3 que, cuando regres\u00f3, despu\u00e9s de recibir la investidura real, mand\u00f3 llamar a aquellos siervos suyos, a los que hab\u00eda dado el dinero, para saber lo que hab\u00eda ganado cada uno.<br \/>16 Se present\u00f3 el primero y dijo: \u201cSe\u00f1or, tu mina ha producido diez minas.\u201d<br \/>17 Le respondi\u00f3: \u201c\u00a1Muy bien, siervo bueno!; ya que has sido fiel en lo m\u00ednimo, toma el gobierno de diez ciudades.\u201d<br \/>18 Vino el segundo y dijo: \u201cTu mina, Se\u00f1or, ha producido cinco minas.\u201d<br \/>19 Dijo a \u00e9ste: \u201cPonte t\u00fa tambi\u00e9n al mando de cinco ciudades.\u201d<br \/>20 \u00abVino el otro y dijo: \u201cSe\u00f1or, aqu\u00ed tienes tu mina, que he tenido guardada en un lienzo;<br \/>21 pues ten\u00eda miedo de ti, que eres un hombre severo; que tomas lo que no pusiste, y cosechas lo que no sembraste.\u201d<br \/>22 D\u00edcele: \u201cPor tu propia boca te juzgo, siervo malo; sab\u00edas que yo soy un hombre severo, que tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembr\u00e9;<br \/>23 pues \u00bfpor qu\u00e9 no colocaste mi dinero en el banco? Y as\u00ed, al volver yo, lo habr\u00eda cobrado con los intereses.\u201d<br \/>24 Y dijo a los presentes: \u201cQuitadle la mina y d\u00e1dsela al que tiene las diez minas.\u201d<br \/>25 Dij\u00e9ronle: \u201cSe\u00f1or, tiene ya diez minas.\u201d<br \/>26 \u201cOs digo que a todo el que tiene, se le dar\u00e1; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1.\u201d<br \/>27 \u00ab\u201dPero a aquellos enemigos m\u00edos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos, traedlos aqu\u00ed y matadlos delante de m\u00ed.\u201d\u00bb<br \/>28 Y habiendo dicho esto, marchaba por delante subiendo a Jerusal\u00e9n.<br \/>29 Y sucedi\u00f3 que, al aproximarse a Betfag\u00e9 y Betania, al pie del monte llamado de los Olivos, envi\u00f3 a dos de sus disc\u00edpulos,<br \/>30 diciendo: \u00abId al pueblo que est\u00e1 enfrente y, entrando en \u00e9l, encontrar\u00e9is un pollino atado, sobre el que no ha montado todav\u00eda ning\u00fan hombre; desatadlo y traedlo.<br \/>31 Y si alguien os pregunta: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 lo desat\u00e1is?\u201d, dir\u00e9is esto: \u201cPorque el Se\u00f1or lo necesita.\u201d\u00bb<br \/>32 Fueron, pues, los enviados y lo encontraron como les hab\u00eda dicho.<br \/>33 Cuando desataban el pollino, les dijeron los due\u00f1os: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 desat\u00e1is el pollino?\u00bb<br \/>34 Ellos les contestaron: \u00abPorque el Se\u00f1or lo necesita.\u00bb<br \/>35 Y lo trajeron donde Jes\u00fas; y echando sus mantos sobre el pollino, hicieron montar a Jes\u00fas.<br \/>36 Mientras \u00e9l avanzaba, extend\u00edan sus mantos por el camino.<br \/>37 Cerca ya de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los disc\u00edpulos, llenos de alegr\u00eda, se pusieron a alabar a Dios a grandes voces, por todos los milagros que hab\u00edan visto.<br \/>38 Dec\u00edan: \u00abBendito el Rey que viene en nombre del Se\u00f1or! Paz en el cielo y gloria en las alturas.\u00bb<br \/>39 Algunos de los fariseos, que estaban entre la gente, le dijeron: \u00abMaestro, reprende a tus disc\u00edpulos.\u00bb<br \/>40 Respondi\u00f3: \u00abOs digo que si \u00e9stos callan gritar\u00e1n las piedras.\u00bb<br \/>41 Al acercarse y ver la ciudad, llor\u00f3 por ella,<br \/>42 diciendo: \u00ab\u00a1Si tambi\u00e9n t\u00fa conocieras en este d\u00eda el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos.<br \/>43 Porque vendr\u00e1n d\u00edas sobre ti, en que tus enemigos te rodear\u00e1n de empalizadas, te cercar\u00e1n y te apretar\u00e1n por todas partes,<br \/>44 y te estrellar\u00e1n contra el suelo a ti y a tus hijos que est\u00e9n dentro de ti, y no dejar\u00e1n en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita.\u00bb<br \/>45 Entrando en el Templo, comenz\u00f3 a echar fuera a los que vend\u00edan,<br \/>46 dici\u00e9ndoles: \u00abEst\u00e1 escrito: Mi Casa ser\u00e1 Casa de oraci\u00f3n. \u00a1Pero vosotros la hab\u00e9is hecho una cueva de bandidos!\u00bb<br \/>47 Ense\u00f1aba todos los d\u00edas en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y tambi\u00e9n los notables del pueblo buscaban matarle,<br \/>48 pero no encontraban qu\u00e9 podr\u00edan hacer, porque todo el pueblo le o\u00eda pendiente de sus labios.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc20\"><em>Lucas 20<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y sucedi\u00f3 que un d\u00eda ense\u00f1aba al pueblo en el Templo y anunciaba la Buena Nueva; se acercaron los sumos sacerdotes y los escribas junto con los ancianos,<br \/>2 y le preguntaron: \u00abDinos: \u00bfCon qu\u00e9 autoridad haces esto, o qui\u00e9n es el que te ha dado tal autoridad?\u00bb<br \/>3 El les respondi\u00f3: \u00abTambi\u00e9n yo os voy a preguntar una cosa. Decidme:<br \/>4 El bautismo de Juan, \u00bfera del cielo o de los hombres?\u00bb<br \/>5 Ellos discurr\u00edan entre s\u00ed: \u00abSi decimos: \u201cDel cielo\u201d, dir\u00e1: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no le cre\u00edsteis?\u201d<br \/>6 Pero si decimos: \u201cDe los hombres\u201d, todo el pueblo nos apedrear\u00e1, pues est\u00e1n convencidos de que Juan era un profeta.\u00bb<br \/>7 Respondieron, pues, que no sab\u00edan de d\u00f3nde era.<br \/>8 Jes\u00fas entonces les dijo: \u00abTampoco yo os digo con qu\u00e9 autoridad hago esto.\u00bb<br \/>9 Se puso a decir al pueblo esta par\u00e1bola: \u00abUn hombre plant\u00f3 una vi\u00f1a y la arrend\u00f3 a unos labradores, y se ausent\u00f3 por mucho tiempo.<br \/>10 \u00abA su debido tiempo, envi\u00f3 un siervo a los labradores, para que le diesen parte del fruto de la vi\u00f1a. Pero los labradores, despu\u00e9s de golpearle, le despacharon con las manos vac\u00edas.<br \/>11 Volvi\u00f3 a enviar otro siervo, pero ellos, despu\u00e9s de golpearle e insultarle, le despacharon con las manos vac\u00edas.<br \/>12 Torn\u00f3 a enviar un tercero, pero ellos, despu\u00e9s de herirle, le echaron.<br \/>13 Dijo, pues, el due\u00f1o de la vi\u00f1a: \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9? Voy a enviar a mi hijo querido; tal vez le respeten.\u201d<br \/>14 Pero los labradores, al verle, se dijeron entre s\u00ed: \u201cEste es el heredero; mat\u00e9mosle, para que la herencia sea nuestra.\u201d<br \/>15 Y, ech\u00e1ndole fuera de la vi\u00f1a, le mataron. \u00ab\u00bfQu\u00e9 har\u00e1, pues, con ellos el due\u00f1o de la vi\u00f1a?<br \/>16 Vendr\u00e1 y dar\u00e1 muerte a estos labradores, y entregar\u00e1 la vi\u00f1a a otros.\u00bb Al o\u00edr esto, dijeron: \u00abDe ninguna manera.\u00bb<br \/>17 Pero \u00e9l clavando en ellos la mirada, dijo: \u00abPues, \u00bfqu\u00e9 es lo que est\u00e1 escrito: La piedra que los constructores desecharon en piedra angular se ha convertido?<br \/>18 Todo el que caiga sobre esta piedra, se destrozar\u00e1, y a aquel sobre quien ella caiga, le aplastar\u00e1.\u00bb<br \/>19 Los escribas y los sumos sacerdotes trataron de echarle mano en aquel mismo momento &#8211; pero tuvieron miedo al pueblo &#8211; porque hab\u00edan comprendido que aquella par\u00e1bola la hab\u00eda dicho por ellos.<br \/>20 Qued\u00e1ndose ellos al acecho, le enviaron unos esp\u00edas, que fingieran ser justos, para sorprenderle en alguna palabra y poderle entregar al poder y autoridad del procurador.<br \/>21 Y le preguntaron: \u00abMaestro, sabemos que hablas y ense\u00f1as con rectitud, y que no tienes en cuenta la condici\u00f3n de las personas, sino que ense\u00f1as con franqueza el camino de Dios:<br \/>22 \u00bfNos es l\u00edcito pagar tributo al C\u00e9sar o no?\u00bb<br \/>23 Pero \u00e9l, habiendo conocido su astucia, les dijo:<br \/>24 \u00abMostradme un denario. \u00bfDe qui\u00e9n lleva la imagen y la inscripci\u00f3n?\u00bb Ellos dijeron: \u00abDel C\u00e9sar.\u00bb<br \/>25 El les dijo: \u00abPues bien, lo del C\u00e9sar devolv\u00e9dselo al C\u00e9sar, y lo de Dios a Dios.\u00bb<br \/>26 No pudieron sorprenderle en ninguna palabra ante el pueblo y, maravillados por su respuesta, se callaron.<br \/>27 Acerc\u00e1ndose algunos de los saduceos, esos que sostienen que no hay resurrecci\u00f3n, le preguntaron:<br \/>28 \u00abMaestro, Mois\u00e9s nos dej\u00f3 escrito que si muere el hermano de alguno, que estaba casado y no ten\u00eda hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano.<br \/>29 Eran siete hermanos; habiendo tomado mujer el primero, muri\u00f3 sin hijos;<br \/>30 y la tom\u00f3 el segundo,<br \/>31 luego el tercero; del mismo modo los siete murieron tambi\u00e9n sin dejar hijos.<br \/>32 Finalmente, tambi\u00e9n muri\u00f3 la mujer.<br \/>33 Esta, pues, \u00bfde cu\u00e1l de ellos ser\u00e1 mujer en la resurrecci\u00f3n? Porque los siete la tuvieron por mujer.\u00bb<br \/>34 Jes\u00fas les dijo: \u00abLos hijos de este mundo toman mujer o marido;<br \/>35 pero los que alcancen a ser dignos de tener parte en aquel mundo y en la resurrecci\u00f3n de entre los muertos, ni ellos tomar\u00e1n mujer ni ellas marido,<br \/>36 ni pueden ya morir, porque son como \u00e1ngeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrecci\u00f3n.<br \/>37 Y que los muertos resucitan lo ha indicado tambi\u00e9n Mois\u00e9s en lo de la zarza, cuando llama al Se\u00f1or el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.<br \/>38 No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para \u00e9l todos viven.\u00bb<br \/>39 Algunos de los escribas le dijeron: \u00abMaestro, has hablado bien.\u00bb<br \/>40 Pues ya no se atrev\u00edan a preguntarle nada.<br \/>41 Les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo dicen que el Cristo es hijo de David?<br \/>42 Porque David mismo dice en el libro de los Salmos: Dijo el Se\u00f1or a mi Se\u00f1or: Si\u00e9ntate a mi diestra<br \/>43 hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies.<br \/>44 David, pues, le llama Se\u00f1or; \u00bfc\u00f3mo entonces puede ser hijo suyo?\u00bb<br \/>45 Estando todo el pueblo oyendo, dijo a los disc\u00edpulos:<br \/>46 \u00abGuardaos de los escribas, que gustan pasear con amplio ropaje y quieren ser saludados en las plazas, ocupar los primeros asientos en las sinagogas, y los primeros puestos en los banquetes;<br \/>47 y que devoran la hacienda de las viudas so capa de largas oraciones. Esos tendr\u00e1n una sentencia m\u00e1s rigurosa.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc21\"><em>Lucas 21<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Alzando la mirada, vio a unos ricos que echaban sus donativos en el arca del Tesoro;<br \/>2 vio tambi\u00e9n a una viuda pobre que echaba all\u00ed dos moneditas,<br \/>3 y dijo: \u00abDe verdad os digo que esta viuda pobre ha echado m\u00e1s que todos.<br \/>4 Porque todos \u00e9stos han echado como donativo de lo que les sobraba, \u00e9sta en cambio ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto ten\u00eda para vivir.\u00bb<br \/>5 Como dijeran algunos, acerca del Templo, que estaba adornado de bellas piedras y ofrendas votivas, \u00e9l dijo:<br \/>6 \u00abEsto que veis, llegar\u00e1n d\u00edas en que no quedar\u00e1 piedra sobre piedra que no sea derruida.\u00bb<br \/>7 Le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo suceder\u00e1 eso? Y \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que todas estas cosas est\u00e1n para ocurrir?\u00bb<br \/>8 El dijo: \u00abMirad, no os dej\u00e9is enga\u00f1ar. Porque vendr\u00e1n muchos usurpando mi nombre y diciendo: \u201cYo soy\u201d y \u201cel tiempo est\u00e1 cerca\u201d. No les sig\u00e1is.<br \/>9 Cuando oig\u00e1is hablar de guerras y revoluciones, no os aterr\u00e9is; porque es necesario que sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato.\u00bb<br \/>10 Entonces les dijo: \u00abSe levantar\u00e1 naci\u00f3n contra naci\u00f3n y reino contra reino.<br \/>11 Habr\u00e1 grandes terremotos, peste y hambre en diversos lugares, habr\u00e1 cosas espantosas, y grandes se\u00f1ales del cielo.<br \/>12 \u00abPero, antes de todo esto, os echar\u00e1n mano y os perseguir\u00e1n, entreg\u00e1ndoos a las sinagogas y c\u00e1rceles y llev\u00e1ndoos ante reyes y gobernadores por mi nombre;<br \/>13 esto os suceder\u00e1 para que deis testimonio.<br \/>14 Proponed, pues, en vuestro coraz\u00f3n no preparar la defensa,<br \/>15 porque yo os dar\u00e9 una elocuencia y una sabidur\u00eda a la que no podr\u00e1n resistir ni contradecir todos vuestros adversarios.<br \/>16 Ser\u00e9is entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matar\u00e1n a algunos de vosotros,<br \/>17 y ser\u00e9is odiados de todos por causa de mi nombre.<br \/>18 Pero no perecer\u00e1 ni un cabello de vuestra cabeza.<br \/>19 Con vuestra perseverancia salvar\u00e9is vuestras almas.<br \/>20 \u00abCuando ve\u00e1is a Jerusal\u00e9n cercada por ej\u00e9rcitos, sabed entonces que se acerca su desolaci\u00f3n.<br \/>21 Entonces, los que est\u00e9n en Judea, huyan a los montes; y los que est\u00e9n en medio de la ciudad, que se alejen; y los que est\u00e9n en los campos, que no entren en ella;<br \/>22 porque \u00e9stos son d\u00edas de venganza, y se cumplir\u00e1 todo cuanto est\u00e1 escrito.<br \/>23 \u00a1Ay de las que est\u00e9n encinta o criando en aquellos d\u00edas! \u00abHabr\u00e1, en efecto, una gran calamidad sobre la tierra, y C\u00f3lera contra este pueblo;<br \/>24 y caer\u00e1n a filo de espada, y ser\u00e1n llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusal\u00e9n ser\u00e1 pisoteada por los gentiles, hasta que se cumpla el tiempo de los gentiles.<br \/>25 \u00abHabr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas,<br \/>26 muri\u00e9ndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendr\u00e1n sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos ser\u00e1n sacudidas.<br \/>27 Y entonces ver\u00e1n venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria.<br \/>28 Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad \u00e1nimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberaci\u00f3n.\u00bb<br \/>29 Les a\u00f1adi\u00f3 una par\u00e1bola: \u00abMirad la higuera y todos los \u00e1rboles.<br \/>30 Cuando ya echan brotes, al verlos, sab\u00e9is que el verano est\u00e1 ya cerca.<br \/>31 As\u00ed tambi\u00e9n vosotros, cuando ve\u00e1is que sucede esto, sabed que el Reino de Dios est\u00e1 cerca.<br \/>32 Yo os aseguro que no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n hasta que todo esto suceda.<br \/>33 El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n.<br \/>34 \u00abGuardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel D\u00eda de improviso sobre vosotros,<br \/>35 como un lazo; porque vendr\u00e1 sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra.<br \/>36 Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que teng\u00e1is fuerza y escap\u00e9is a todo lo que est\u00e1 para venir, y pod\u00e1is estar en pie delante del Hijo del hombre.\u00bb<br \/>37 Por el d\u00eda ense\u00f1aba en el Templo y sal\u00eda a pasar la noche en el monte llamado de los Olivos.<br \/>38 Y todo el pueblo madrugaba para ir donde \u00e9l y escucharle en el Templo.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc22\"><em>Lucas 22<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Se acercaba la fiesta de los \u00c1zimos, llamada Pascua.<br \/>2 Los sumos sacerdotes y los escribas buscaban c\u00f3mo hacerle desaparecer, pues tem\u00edan al pueblo.<br \/>3 Entonces Satan\u00e1s entr\u00f3 en Judas, llamado Iscariote, que era del n\u00famero de los Doce;<br \/>4 y se fue a tratar con los sumos sacerdotes y los jefes de la guardia del modo de entreg\u00e1rselo.<br \/>5 Ellos se alegraron y quedaron con \u00e9l en darle dinero.<br \/>6 El acept\u00f3 y andaba buscando una oportunidad para entregarle sin que la gente lo advirtiera.<br \/>7 Lleg\u00f3 el d\u00eda de los \u00c1zimos, en el que se hab\u00eda de sacrificar el cordero de Pascua;<br \/>8 y envi\u00f3 a Pedro y a Juan, diciendo: \u00abId y preparadnos la Pascua para que la comamos.\u00bb<br \/>9 Ellos le dijeron: \u00ab\u00bfD\u00f3nde quieres que la preparemos?\u00bb<br \/>10 Les dijo: \u00abCuando entr\u00e9is en la ciudad, os saldr\u00e1 al paso un hombre llevando un c\u00e1ntaro de agua; seguidle hasta la casa en que entre,<br \/>11 y dir\u00e9is al due\u00f1o de la casa: \u201cEl Maestro te dice: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la sala donde pueda comer la Pascua con mis disc\u00edpulos?\u201d<br \/>12 El os ense\u00f1ar\u00e1 en el piso superior una sala grande, ya dispuesta; haced all\u00ed los preparativos.\u00bb<br \/>13 Fueron y lo encontraron tal como les hab\u00eda dicho, y prepararon la Pascua.<br \/>14 Cuando lleg\u00f3 la hora, se puso a la mesa con los ap\u00f3stoles;<br \/>15 y les dijo: \u00abCon ansia he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer;<br \/>16 porque os digo que ya no la comer\u00e9 m\u00e1s hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios.\u00bb<br \/>17 Y recibiendo una copa, dadas las gracias, dijo: \u00abTomad esto y repartidlo entre vosotros;<br \/>18 porque os digo que, a partir de este momento, no beber\u00e9 del producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.\u00bb<br \/>19 Tom\u00f3 luego pan, y, dadas las gracias, lo parti\u00f3 y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por vosotros; haced esto en recuerdo m\u00edo.\u00bb<br \/>20 De igual modo, despu\u00e9s de cenar, la copa, diciendo: \u00abEsta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros.<br \/>21 \u00abPero la mano del que me entrega est\u00e1 aqu\u00ed conmigo sobre la mesa.<br \/>22 Porque el Hijo del hombre se marcha seg\u00fan est\u00e1 determinado. Pero, \u00a1ay de aquel por quien es entregado!\u00bb<br \/>23 Entonces se pusieron a discutir entre s\u00ed qui\u00e9n de ellos ser\u00eda el que iba a hacer aquello.<br \/>24 Entre ellos hubo tambi\u00e9n un altercado sobre qui\u00e9n de ellos parec\u00eda ser el mayor.<br \/>25 El les dijo: \u00abLos reyes de las naciones las dominan como se\u00f1ores absolutos, y los que ejercen el poder sobre ellas se hacen llamar Bienhechores;<br \/>26 pero no as\u00ed vosotros, sino que el mayor entre vosotros sea como el m\u00e1s joven y el que gobierna como el que sirve.<br \/>27 Porque, \u00bfqui\u00e9n es mayor, el que est\u00e1 a la mesa o el que sirve? \u00bfNo es el que est\u00e1 a la mesa? Pues yo estoy en medio de vosotros como el que sirve.<br \/>28 \u00abVosotros sois los que hab\u00e9is perseverado conmigo en mis pruebas;<br \/>29 yo, por mi parte, dispongo un Reino para vosotros, como mi Padre lo dispuso para m\u00ed,<br \/>30 para que com\u00e1is y beb\u00e1is a mi mesa en mi Reino y os sent\u00e9is sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.<br \/>31 \u00ab\u00a1Sim\u00f3n, Sim\u00f3n! Mira que Satan\u00e1s ha solicitado el poder cribaros como trigo;<br \/>32 pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y t\u00fa, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos.\u00bb<br \/>33 El dijo: \u00abSe\u00f1or, estoy dispuesto a ir contigo hasta la c\u00e1rcel y la muerte.\u00bb<br \/>34 Pero \u00e9l dijo: \u00abTe digo, Pedro: No cantar\u00e1 hoy el gallo antes que hayas negado tres veces que me conoces.\u00bb<br \/>35 Y les dijo: \u00abCuando os envi\u00e9 sin bolsa, sin alforja y sin sandalias, \u00bfos falt\u00f3 algo?\u00bb Ellos dijeron: \u00abNada.\u00bb<br \/>36 Les dijo: \u00abPues ahora, el que tenga bolsa que la tome y lo mismo alforja, y el que no tenga que venda su manto y compre una espada;<br \/>37 porque os digo que es necesario que se cumpla en m\u00ed esto que est\u00e1 escrito: \u201cHa sido contado entre los malhechores.\u201d Porque lo m\u00edo toca a su fin.\u00bb<br \/>38 Ellos dijeron: \u00abSe\u00f1or, aqu\u00ed hay dos espadas.\u00bb El les dijo: \u00abBasta.\u00bb<br \/>39 Sali\u00f3 y, como de costumbre, fue al monte de los Olivos, y los disc\u00edpulos le siguieron.<br \/>40 Llegado al lugar les dijo: \u00abPedid que no caig\u00e1is en tentaci\u00f3n.\u00bb<br \/>41 Y se apart\u00f3 de ellos como un tiro de piedra, y puesto de rodillas oraba<br \/>42 diciendo: \u00abPadre, si quieres, aparta de m\u00ed esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.\u00bb<br \/>43 Entonces, se le apareci\u00f3 un \u00e1ngel venido del cielo que le confortaba.<br \/>44 Y sumido en agon\u00eda, insist\u00eda m\u00e1s en su oraci\u00f3n. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que ca\u00edan en tierra.<br \/>45 Levant\u00e1ndose de la oraci\u00f3n, vino donde los disc\u00edpulos y los encontr\u00f3 dormidos por la tristeza;<br \/>46 y les dijo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo es que est\u00e1is dormidos? Levantaos y orad para que no caig\u00e1is en tentaci\u00f3n.\u00bb<br \/>47 Todav\u00eda estaba hablando, cuando se present\u00f3 un grupo; el llamado Judas, uno de los Doce, iba el primero, y se acerc\u00f3 a Jes\u00fas para darle un beso.<br \/>48 Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00a1Judas, con un beso entregas al Hijo del hombre!\u00bb<br \/>49 Viendo los que estaban con \u00e9l lo que iba a suceder, dijeron: \u00abSe\u00f1or, \u00bfherimos a espada?\u00bb<br \/>50 y uno de ellos hiri\u00f3 al siervo del Sumo Sacerdote y le llev\u00f3 la oreja derecha.<br \/>51 Pero Jes\u00fas dijo: \u00ab\u00a1Dejad! \u00a1Basta ya!\u00bb Y tocando la oreja le cur\u00f3.<br \/>52 Dijo Jes\u00fas a los sumos sacerdotes, jefes de la guardia del Templo y ancianos que hab\u00edan venido contra \u00e9l: \u00ab\u00bfComo contra un salteador hab\u00e9is salido con espadas y palos?<br \/>53 Estando yo todos los d\u00edas en el Templo con vosotros, no me pusisteis las manos encima; pero esta es vuestra hora y el poder de las tinieblas.\u00bb<br \/>54 Entonces le prendieron, se lo llevaron y le hicieron entrar en la casa del Sumo Sacerdote; Pedro le iba siguiendo de lejos.<br \/>55 Hab\u00edan encendido una hoguera en medio del patio y estaban sentados alrededor; Pedro se sent\u00f3 entre ellos.<br \/>56 Una criada, al verle sentado junto a la lumbre, se le qued\u00f3 mirando y dijo: \u00abEste tambi\u00e9n estaba con \u00e9l.\u00bb<br \/>57 Pero \u00e9l lo neg\u00f3: \u00ab\u00a1Mujer, no le conozco!\u00bb<br \/>58 Poco despu\u00e9s, otro, vi\u00e9ndole, dijo: \u00abT\u00fa tambi\u00e9n eres uno de ellos.\u00bb Pedro dijo: \u00abHombre, no lo soy!\u00bb<br \/>59 Pasada como una hora, otro aseguraba: \u00abCierto que \u00e9ste tambi\u00e9n estaba con \u00e9l, pues adem\u00e1s es galileo.\u00bb<br \/>60 Le dijo Pedro: \u00ab\u00a1Hombre, no s\u00e9 de qu\u00e9 hablas!\u00bb Y en aquel momento, estando a\u00fan hablando, cant\u00f3 un gallo,<br \/>61 y el Se\u00f1or se volvi\u00f3 y mir\u00f3 a Pedro, y record\u00f3 Pedro las palabras del Se\u00f1or, cuando le dijo: \u00abAntes que cante hoy el gallo, me habr\u00e1s negado tres veces.\u00bb<br \/>62 Y, saliendo fuera, rompi\u00f3 a llorar amargamente.<br \/>63 Los hombres que le ten\u00edan preso se burlaban de \u00e9l y le golpeaban;<br \/>64 y cubri\u00e9ndole con un velo le preguntaban: \u00ab\u00a1Adivina! \u00bfQui\u00e9n es el que te ha pegado?\u00bb<br \/>65 Y le insultaban dici\u00e9ndole otras muchas cosas.<br \/>66 En cuanto se hizo de d\u00eda, se reuni\u00f3 el Consejo de Ancianos del pueblo, sumos sacerdotes y escribas, le hicieron venir a su Sanedr\u00edn<br \/>67 y le dijeron: \u00abSi t\u00fa eres el Cristo, d\u00ednoslo.\u00bb El respondi\u00f3: \u00abSi os lo digo, no me creer\u00e9is.<br \/>68 Si os pregunto, no me responder\u00e9is.<br \/>69 De ahora en adelante, el Hijo del hombre estar\u00e1 sentado a la diestra del poder de Dios.\u00bb<br \/>70 Dijeron todos: \u00abEntonces, \u00bft\u00fa eres el Hijo de Dios?\u00bb El les dijo: \u00abVosotros lo dec\u00eds: Yo soy.\u00bb<br \/>71 Dijeron ellos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 necesidad tenemos ya de testigos, pues nosotros mismos lo hemos o\u00eddo de su propia boca?\u00bb<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc23\"><em>Lucas 23<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y levant\u00e1ndose todos ellos, le llevaron ante Pilato.<br \/>2 Comenzaron a acusarle diciendo: \u00abHemos encontrado a \u00e9ste alborotando a nuestro pueblo, prohibiendo pagar tributos al C\u00e9sar y diciendo que \u00e9l es Cristo Rey.\u00bb<br \/>3 Pilato le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el Rey de los jud\u00edos?\u00bb El le respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, t\u00fa lo dices.\u00bb<br \/>4 Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la gente: \u00abNing\u00fan delito encuentro en este hombre.\u00bb<br \/>5 Pero ellos insist\u00edan diciendo: \u00abSolivianta al pueblo, ense\u00f1ando por toda Judea, desde Galilea, donde comenz\u00f3, hasta aqu\u00ed.\u00bb<br \/>6 Al o\u00edr esto, Pilato pregunt\u00f3 si aquel hombre era galileo.<br \/>7 Y, al saber que era de la jurisdicci\u00f3n de Herodes, le remiti\u00f3 a Herodes, que por aquellos d\u00edas estaba tambi\u00e9n en Jerusal\u00e9n.<br \/>8 Cuando Herodes vio a Jes\u00fas se alegr\u00f3 mucho, pues hac\u00eda largo tiempo que deseaba verle, por las cosas que o\u00eda de \u00e9l, y esperaba presenciar alguna se\u00f1al que \u00e9l hiciera.<br \/>9 Le pregunt\u00f3 con mucha palabrer\u00eda, pero \u00e9l no respondi\u00f3 nada.<br \/>10 Estaban all\u00ed los sumos sacerdotes y los escribas acus\u00e1ndole con insistencia.<br \/>11 Pero Herodes, con su guardia, despu\u00e9s de despreciarle y burlarse de \u00e9l, le puso un espl\u00e9ndido vestido y le remiti\u00f3 a Pilato.<br \/>12 Aquel d\u00eda Herodes y Pilato se hicieron amigos, pues antes estaban enemistados.<br \/>13 Pilato convoc\u00f3 a los sumos sacerdotes, a los magistrados y al pueblo<br \/>14 y les dijo: \u00abMe hab\u00e9is tra\u00eddo a este hombre como alborotador del pueblo, pero yo le he interrogado delante de vosotros y no he hallado en este hombre ninguno de los delitos de que le acus\u00e1is.<br \/>15 Ni tampoco Herodes, porque nos lo ha remitido. Nada ha hecho, pues, que merezca la muerte.<br \/>16 As\u00ed que le castigar\u00e9 y le soltar\u00e9.\u00bb<br \/>18 Toda la muchedumbre se puso a gritar a una: \u00ab\u00a1Fuera \u00e9se, su\u00e9ltanos a Barrab\u00e1s!\u00bb<br \/>19 Este hab\u00eda sido encarcelado por un mot\u00edn que hubo en la ciudad y por asesinato.<br \/>20 Pilato les habl\u00f3 de nuevo, intentando librar a Jes\u00fas,<br \/>21 pero ellos segu\u00edan gritando: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcale, crucif\u00edcale!\u00bb<br \/>22 Por tercera vez les dijo: \u00abPero \u00bfqu\u00e9 mal ha hecho \u00e9ste? No encuentro en \u00e9l ning\u00fan delito que merezca la muerte; as\u00ed que le castigar\u00e9 y le soltar\u00e9.\u00bb<br \/>23 Pero ellos insist\u00edan pidiendo a grandes voces que fuera crucificado y sus gritos eran cada vez m\u00e1s fuertes.<br \/>24 Pilato sentenci\u00f3 que se cumpliera su demanda.<br \/>25 Solt\u00f3, pues, al que hab\u00edan pedido, el que estaba en la c\u00e1rcel por mot\u00edn y asesinato, y a Jes\u00fas se lo entreg\u00f3 a su voluntad.<br \/>26 Cuando le llevaban, echaron mano de un cierto Sim\u00f3n de Cirene, que ven\u00eda del campo, y le cargaron la cruz para que la llevar\u00e1 detr\u00e1s de Jes\u00fas.<br \/>27 Le segu\u00eda una gran multitud del pueblo y mujeres que se dol\u00edan y se lamentaban por \u00e9l.<br \/>28 Jes\u00fas, volvi\u00e9ndose a ellas, dijo: \u00abHijas de Jerusal\u00e9n, no llor\u00e9is por m\u00ed; llorad m\u00e1s bien por vosotras y por vuestros hijos.<br \/>29 Porque llegar\u00e1n d\u00edas en que se dir\u00e1: \u00a1Dichosas las est\u00e9riles, las entra\u00f1as que no engendraron y los pechos que no criaron!<br \/>30 Entonces se pondr\u00e1n a decir a los montes: \u00a1Caed sobre nosotros! Y a las colinas: \u00a1Cubridnos!<br \/>31 Porque si en el le\u00f1o verde hacen esto, en el seco \u00bfqu\u00e9 se har\u00e1?\u00bb<br \/>32 Llevaban adem\u00e1s otros dos malhechores para ejecutarlos con \u00e9l.<br \/>33 Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron all\u00ed a \u00e9l y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.<br \/>34 Jes\u00fas dec\u00eda: \u00abPadre, perd\u00f3nales, porque no saben lo que hacen.\u00bb Se repartieron sus vestidos, echando a suertes.<br \/>35 Estaba el pueblo mirando; los magistrados hac\u00edan muecas diciendo: \u00abA otros salv\u00f3; que se salve a s\u00ed mismo si \u00e9l es el Cristo de Dios, el Elegido.\u00bb<br \/>36 Tambi\u00e9n los soldados se burlaban de \u00e9l y, acerc\u00e1ndose, le ofrec\u00edan vinagre<br \/>37 y le dec\u00edan: \u00abSi t\u00fa eres el Rey de los jud\u00edos, \u00a1s\u00e1lvate!\u00bb<br \/>38 Hab\u00eda encima de \u00e9l una inscripci\u00f3n: \u00abEste es el Rey de los jud\u00edos.\u00bb<br \/>39 Uno de los malhechores colgados le insultaba: \u00ab\u00bfNo eres t\u00fa el Cristo? Pues \u00a1s\u00e1lvate a ti y a nosotros!\u00bb<br \/>40 Pero el otro le respondi\u00f3 diciendo: \u00ab\u00bfEs que no temes a Dios, t\u00fa que sufres la misma condena?<br \/>41 Y nosotros con raz\u00f3n, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, \u00e9ste nada malo ha hecho.\u00bb<br \/>42 Y dec\u00eda: \u00abJes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vengas con tu Reino.\u00bb<br \/>43 Jes\u00fas le dijo: \u00abYo te aseguro: hoy estar\u00e1s conmigo en el Para\u00edso.\u00bb<br \/>44 Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona.<br \/>45 El velo del Santuario se rasg\u00f3 por medio<br \/>46 y Jes\u00fas, dando un fuerte grito, dijo: \u00abPadre, en tus manos pongo mi esp\u00edritu\u00bb y, dicho esto, expir\u00f3.<br \/>47 Al ver el centuri\u00f3n lo sucedido, glorificaba a Dios diciendo: \u00abCiertamente este hombre era justo.\u00bb<br \/>48 Y todas las gentes que hab\u00edan acudido a aquel espect\u00e1culo, al ver lo que pasaba, se volvieron golpe\u00e1ndose el pecho.<br \/>49 Estaban a distancia, viendo estas cosas, todos sus conocidos y las mujeres que le hab\u00edan seguido desde Galilea.<br \/>50 Hab\u00eda un hombre llamado Jos\u00e9, miembro del Consejo, hombre bueno y justo,<br \/>51 que no hab\u00eda asentido al consejo y proceder de los dem\u00e1s. Era de Arimatea, ciudad de Judea, y esperaba el Reino de Dios.<br \/>52 Se present\u00f3 a Pilato y le pidi\u00f3 el cuerpo de Jes\u00fas<br \/>53 y, despu\u00e9s de descolgarle, le envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana y le puso en un sepulcro excavado en la roca en el que nadie hab\u00eda sido puesto todav\u00eda.<br \/>54 Era el d\u00eda de la Preparaci\u00f3n, y apuntaba el s\u00e1bado.<br \/>55 Las mujeres que hab\u00edan venido con \u00e9l desde Galilea, fueron detr\u00e1s y vieron el sepulcro y c\u00f3mo era colocado su cuerpo,<br \/>56 Y regresando, prepararon aromas y mirra. Y el s\u00e1bado descansaron seg\u00fan el precepto.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a><strong id=\"Lc24\"><em>Lucas 24<\/em><\/strong><\/a><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 El primer d\u00eda de la semana, muy de ma\u00f1ana, fueron al sepulcro llevando los aromas que hab\u00edan preparado.<br \/>2 Pero encontraron que la piedra hab\u00eda sido retirada del sepulcro,<br \/>3 y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Se\u00f1or Jes\u00fas.<br \/>4 No sab\u00edan que pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes.<br \/>5 Como ellas temiesen e inclinasen el rostro a tierra, les dijeron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 busc\u00e1is entre los muertos al que est\u00e1 vivo?<br \/>6 No est\u00e1 aqu\u00ed, ha resucitado. Recordad c\u00f3mo os habl\u00f3 cuando estaba todav\u00eda en Galilea, diciendo:<br \/>7 \u201cEs necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado, y al tercer d\u00eda resucite. \u201c\u00bb<br \/>8 Y ellas recordaron sus palabras.<br \/>9 Regresando del sepulcro, anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los dem\u00e1s.<br \/>10 Las que dec\u00edan estas cosas a los ap\u00f3stoles eran Mar\u00eda Magdalena, Juana y Mar\u00eda la de Santiago y las dem\u00e1s que estaban con ellas.<br \/>11 Pero todas estas palabras les parec\u00edan como desatinos y no les cre\u00edan.<br \/>12 Pedro se levant\u00f3 y corri\u00f3 al sepulcro. Se inclin\u00f3, pero s\u00f3lo vio las vendas y se volvi\u00f3 a su casa, asombrado por lo sucedido.<br \/>13 Aquel mismo d\u00eda iban dos de ellos a un pueblo llamado Ema\u00fas, que distaba sesenta estadios de Jerusal\u00e9n,<br \/>14 y conversaban entre s\u00ed sobre todo lo que hab\u00eda pasado.<br \/>15 Y sucedi\u00f3 que, mientras ellos conversaban y discut\u00edan, el mismo Jes\u00fas se acerc\u00f3 y sigui\u00f3 con ellos;<br \/>16 pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran.<br \/>17 El les dijo: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 discut\u00eds entre vosotros mientras vais andando?\u00bb Ellos se pararon con aire entristecido.<br \/>18 Uno de ellos llamado Cleof\u00e1s le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el \u00fanico residente en Jerusal\u00e9n que no sabe las cosas que estos d\u00edas han pasado en ella?\u00bb<br \/>19 El les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 cosas?\u00bb Ellos le dijeron: \u00abLo de Jes\u00fas el Nazoreo, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo;<br \/>20 c\u00f3mo nuestros sumos sacerdotes y magistrados le condenaron a muerte y le crucificaron.<br \/>21 Nosotros esper\u00e1bamos que ser\u00eda \u00e9l el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres d\u00edas desde que esto pas\u00f3.<br \/>22 El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro,<br \/>23 y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que hasta hab\u00edan visto una aparici\u00f3n de \u00e1ngeles, que dec\u00edan que \u00e9l viv\u00eda.<br \/>24 Fueron tambi\u00e9n algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres hab\u00edan dicho, pero a \u00e9l no le vieron.\u00bb<br \/>25 El les dijo: \u00ab\u00a1Oh insensatos y tardos de coraz\u00f3n para creer todo lo que dijeron los profetas!<br \/>26 \u00bfNo era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara as\u00ed en su gloria?\u00bb<br \/>27 Y, empezando por Mois\u00e9s y continuando por todos los profetas, les explic\u00f3 lo que hab\u00eda sobre \u00e9l en todas las Escrituras.<br \/>28 Al acercarse al pueblo a donde iban, \u00e9l hizo adem\u00e1n de seguir adelante.<br \/>29 Pero ellos le forzaron dici\u00e9ndole: \u00abQu\u00e9date con nosotros, porque atardece y el d\u00eda ya ha declinado.\u00bb Y entr\u00f3 a quedarse con ellos.<br \/>30 Y sucedi\u00f3 que, cuando se puso a la mesa con ellos, tom\u00f3 el pan, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3 y se lo iba dando.<br \/>31 Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero \u00e9l desapareci\u00f3 de su lado.<br \/>32 Se dijeron uno a otro: \u00ab\u00bfNo estaba ardiendo nuestro coraz\u00f3n dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?\u00bb<br \/>33 Y, levant\u00e1ndose al momento, se volvieron a Jerusal\u00e9n y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos,<br \/>34 que dec\u00edan: \u00ab\u00a1Es verdad! \u00a1El Se\u00f1or ha resucitado y se ha aparecido a Sim\u00f3n!\u00bb<br \/>35 Ellos, por su parte, contaron lo que hab\u00eda pasado en el camino y c\u00f3mo le hab\u00edan conocido en la fracci\u00f3n del pan.<br \/>36 Estaban hablando de estas cosas, cuando \u00e9l se present\u00f3 en medio de ellos y les dijo: \u00abLa paz con vosotros.\u00bb<br \/>37 Sobresaltados y asustados, cre\u00edan ver un esp\u00edritu.<br \/>38 Pero \u00e9l les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 os turb\u00e1is, y por qu\u00e9 se suscitan dudas en vuestro coraz\u00f3n?<br \/>39 Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. Palpadme y ved que un esp\u00edritu no tiene carne y huesos como v\u00e9is que yo tengo.\u00bb<br \/>40 Y, diciendo esto, los mostr\u00f3 las manos y los pies.<br \/>41 Como ellos no acabasen de creerlo a causa de la alegr\u00eda y estuviesen asombrados, les dijo: \u00ab\u00bfTen\u00e9is aqu\u00ed algo de comer?\u00bb<br \/>42 Ellos le ofrecieron parte de un pez asado.<br \/>43 Lo tom\u00f3 y comi\u00f3 delante de ellos.<br \/>44 Despu\u00e9s les dijo: \u00abEstas son aquellas palabras m\u00edas que os habl\u00e9 cuando todav\u00eda estaba con vosotros: \u201cEs necesario que se cumpla todo lo que est\u00e1 escrito en la Ley de Mois\u00e9s, en los Profetas y en los Salmos acerca de m\u00ed.\u201d\u00bb<br \/>45 Y, entonces, abri\u00f3 sus inteligencias para que comprendieran las Escrituras,<br \/>46 y les dijo: \u00abAs\u00ed est\u00e1 escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer d\u00eda<br \/>47 y se predicara en su nombre la conversi\u00f3n para perd\u00f3n de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusal\u00e9n.<br \/>48 Vosotros sois testigos de estas cosas.<br \/>49 \u00abMirad, y voy a enviar sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Por vuestra parte permaneced en la ciudad hasta que se\u00e1is revestidos de poder desde lo alto.\u00bb<br \/>50 Los sac\u00f3 hasta cerca de Betania y, alzando sus manos, los bendijo.<br \/>51 Y sucedi\u00f3 que, mientras los bendec\u00eda, se separ\u00f3 de ellos y fue llevado al cielo.<br \/>52 Ellos, despu\u00e9s de postrarse ante \u00e9l, se volvieron a Jerusal\u00e9n con gran gozo,<br \/>53 y estaban siempre en el Templo bendiciendo a Dios.<br \/><strong><a href=\"#arriba\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Sagrada Escritura, Lucas 1\u00a0 \u00a0 \u00a02\u00a0 \u00a0 \u00a03\u00a0 \u00a0 \u00a04\u00a0 \u00a0 \u00a05\u00a0 \u00a0 \u00a06\u00a0 \u00a0 \u00a07\u00a0 \u00a0 \u00a08\u00a0 \u00a0 \u00a09\u00a0 \u00a0 \u00a010\u00a0 \u00a0 \u00a011\u00a0 \u00a0 \u00a012\u00a0 \u00a0 \u00a013\u00a0 \u00a0 \u00a014\u00a0 \u00a0 \u00a015\u00a0 \u00a0 \u00a016\u00a0 \u00a0 \u00a017\u00a0 \u00a0 \u00a018\u00a0 \u00a0 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5050\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s2dsrC-lucas","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5050"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5050"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5050\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5756,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5050\/revisions\/5756"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}