{"id":5179,"date":"2022-02-02T00:01:23","date_gmt":"2022-02-02T06:01:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5179"},"modified":"2022-03-17T17:09:20","modified_gmt":"2022-03-17T23:09:20","slug":"epistolario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5179","title":{"rendered":"Epistolario"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"topEp\"><\/a><strong>\u00cdndice: San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#jcEp1\"><strong>1.- A Catalina de Jes\u00fas, Carmelita Descalza<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp2\"><strong>2.- A Mar\u00eda de Soto, en Baeza<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp3\"><strong>3.- A la M. Ana de san Alberto, OCD, Priora de Caravaca<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp4\"><strong>4.- A la M. Ana de san Alberto, Priora de Caravaca<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp5\"><strong>5.- A la M. de san Alberto, Priora de Caravaca<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp6\"><strong>6.- A una Carmelita Descalza<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp7\"><strong>7.- A las Carmelitas Descalzas de Beas<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp8\"><strong>8.- A las Carmelitas Descalzas de Beas<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp9\"><strong>9.- A la M. Leonor Bautista, OCD, en Beas<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp10\"><strong>10.- Al P. Ambrosio Mariano, OCD, Prior de Madrid<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp11\"><strong>11.- A do\u00f1a Juana de Pedraza, en Granada<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp12\"><strong>12.- A una doncella de Narros del Castillo (\u00c1vila)<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp13\"><strong>13.- A un religioso carmelita descalzo<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp14\"><strong>14.- A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas, OCD, Priora de C\u00f3rdoba<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp15\"><strong>15.- A la M. Leonor de san Gabriel, OCD, en C\u00f3rdoba<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp16\"><strong>16.- A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas, OCD, Priora de C\u00f3rdoba <\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp17\"><strong>17.- A la M. Magdalena del Esp\u00edritu Santo, OCD, en C\u00f3rdoba<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp18\"><strong>18.- Al P. Nicol\u00e1s de Jes\u00fas Mar\u00eda (Doria)<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp19\"><strong>19.- A do\u00f1a Juana de Pedraza, en Granada<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp20\"><strong>20.- A una Carmelita Descalza escrupulosa<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp21\"><strong>21.- A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas, OCD, Priora de C\u00f3rdoba<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp22\"><strong>22.- A la M. Leonor de san Gabriel, OCD, en C\u00f3rdoba<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp23\"><strong>23.- A una dirigida espiritual<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp24\"><strong>24.- Al P. Luis de san \u00c1ngelo, OCD, en Andaluc\u00eda<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp25\"><strong>25.- A la M. Ana de Jes\u00fas, OCD, en Segovia<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp26\"><strong>26.- A la M. Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n, OCD, en Segovia<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp27\"><strong>27.- A la M. Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n, OCD, en Segovia<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp28\"><strong>28.- A do\u00f1a Ana del Mercado y Pe\u00f1alosa, en Granada<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp29\"><strong>29.- A una dirigida espiritual<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp30\"><strong>30.- A la M. Ana de san Alberto, OCD en Caravaca<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp31\"><strong>31.- A do\u00f1a Ana del Mercado y Pe\u00f1alosa, en Granada<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp32\"><strong>32.- Al P. Juan de santa Ana, OCD, en M\u00e1laga<\/strong><\/a><strong><br><\/strong><a href=\"#jcEp33\"><strong>33.- A una religiosa Carmelita Descalza, en Segovia<\/strong><\/a><br><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"jcEp1\"><\/a>1.- A Catalina de Jes\u00fas, Carmelita Descalza.<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en su alma, mi hija Catalina.<br \/><br \/>Aunque no s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1, la quiero escribir estos renglones, confiando se los enviar\u00e1 nuestra Madre, si no anda con ella; y, si es as\u00ed que no anda, consu\u00e9lese conmigo, que m\u00e1s desterrado estoy yo y solo por ac\u00e1; que despu\u00e9s que me trag\u00f3 aquella ballena y me vomit\u00f3 en este extra\u00f1o puerto, nunca m\u00e1s merec\u00ed verla ni a los santos de por all\u00e1. Dios lo hizo bien; pues, en fin, es lima el desamparo, y para gran luz el padecer tinieblas.<br \/><br \/>\u00a1Oh, qu\u00e9 de cosas quisiera decir! Mas escribo muy a oscuras, no pensando la ha de recibir; y por eso, ceso sin acabar. Encomi\u00e9ndeme a Dios. Yo no la quiero decir de por ac\u00e1 porque no tengo gana.<br \/><br \/>De Baeza y julio 6 de 1581.<br \/><br \/>Su siervo en Cristo, Fray Juan de la Cruz.<br \/><br \/>Sobrescrito. Es para la Hermana Catalina de Jes\u00fas, carmelita descalza, donde estuviere.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><a id=\"jcEp2\"><\/a>2.- A Mar\u00eda de Soto, en Baeza <br \/><br \/>Granada, fines de marzo 1582<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en su alma, mi hija en Cristo.<br \/><br \/>Mucha caridad recib\u00ed con su carta y quisiera yo harto cumplir lo que en ella me dice y darla mucho contento y a sus hermanas; mas como Dios manda de otra manera que pensamos, habr\u00e9monos de conformar con su voluntad.<br \/><br \/>Ya me han hecho prior en esta casa de Granada, y es tierra harto acomodada para servir a Dios. Su Majestad lo hace todo por mejor.<br \/><br \/>\u00a1Ojal\u00e1 vuestra merced con sus hermanas moraran en ella!, porque las pudiera yo en algo dar contento. Yo espero en Dios se le ha de dar harto grande. Mire que no deje sus confesiones, y a sus hermanas diga lo mismo. Y me encomienden todas a Dios, que yo nunca me tengo de olvidar.<br \/><br \/>No deje de acudir al padre fray Juan, aunque m\u00e1s cansado ande. Y qu\u00e9dese con Dios y d\u00e9la Su Majestad su santo esp\u00edritu. Am\u00e9n.<br \/><br \/>De los Santos M\u00e1rtires de Granada, y de marzo 1582. Siervo de vuestra merced en Cristo<br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp3\"><\/a> 3.- A la M. Ana de san Alberto, OCD, Priora de Caravaca <br \/><br \/>Granada, 1582<br \/><br \/>&#8230; Pues ella no me dice, yo le digo que no sea boba ni ande con temores que acobardan el alma. D\u00e9le a Dios lo que le ha dado y le da cada d\u00eda; que parece quiere ella medir a Dios a la medida de su capacidad; pues no ha de ser as\u00ed. Apar\u00e9jese, que la quiere Dios hacer una gran merced.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp4\"><\/a>4.- A la M. Ana de san Alberto, Priora de Caravaca<br \/><br \/>&#8230; \u00bfHasta cu\u00e1ndo piensa, hija, que ha de andar en brazos ajenos? Ya deseo verla con una gran desnudez de esp\u00edritu y tan sin arrimo de criaturas que todo el infierno no baste a turbarla. \u00bfQu\u00e9 l\u00e1grimas tan impertinentes son esas que derrama estos d\u00edas? \u00bfCu\u00e1nto tiempo bueno piensa que ha perdido con esos escr\u00fapulos? Si desea comunicar conmigo sus trabajos, v\u00e1yase a aquel espejo sin mancilla (Sab 7,26) del Eterno Padre (que es su Hijo), que all\u00ed miro yo su alma cada d\u00eda, y sin duda saldr\u00e1 consolada y no tendr\u00e1 necesidad de mendigar a puertas de gente pobre.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp5\"><\/a>5.- A la M. de san Alberto, Priora de Caravaca<br \/><br \/>Sevilla, junio 1586 Jes\u00fas sea en su alma.<br \/><br \/>Al tiempo que me part\u00eda de Granada a la fundaci\u00f3n de C\u00f3rdoba, la dej\u00e9 escrito de priesa; y despu\u00e9s ac\u00e1, estando en C\u00f3rdoba, recib\u00ed las cartas suyas y de esos se\u00f1ores que iban a Madrid, que debieron pensar me coger\u00edan en la Junta. Pues sepa que nunca se ha hecho, por esperar a que se acaben estas visitas y fundaciones; que se da el Se\u00f1or estos d\u00edas tanta priesa, que no nos damos vado. Acab\u00f3se de hacer la de C\u00f3rdoba de frailes con el mayor aplauso y solemnidad de toda la ciudad que se ha hecho all\u00ed con religi\u00f3n ninguna; porque toda la clerec\u00eda de C\u00f3rdoba y cofrad\u00edas se juntaron, y se trajo el Sant\u00edsimo Sacramento con gran solemnidad de la Iglesia Mayor; todas las calles muy bien colgadas y la gente como el d\u00eda del Corpus Christi. Esto fue el domingo despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n, y vino el se\u00f1or Obispo y predic\u00f3, alab\u00e1ndonos mucho. Est\u00e1 la casa en el mejor puesto de la ciudad, que es en la colaci\u00f3n de la Iglesia Mayor.<br \/><br \/>Ya estoy en Sevilla en la traslaci\u00f3n de nuestras monjas, que han comprado unas casas principal\u00edsimas, que, aunque costaron casi catorce mil ducados, valen m\u00e1s de 20 mil. Ya est\u00e1n en ellas, y el d\u00eda de san Bernab\u00e9 pone el cardenal el Sant\u00edsimo Sacramento con mucha solemnidad. Y entiendo dejar aqu\u00ed otro convento de frailes antes que me vaya, y habr\u00e1 dos en Sevilla de frailes. Y de aqu\u00ed a san Juan me parto a Ecija, donde con el favor de Dios fundaremos otro, y luego a M\u00e1laga, y de all\u00ed a la Junta.<br \/><br \/>\u00a1Ojal\u00e1 tuviera yo comisi\u00f3n para esa fundaci\u00f3n como la tengo para \u00e9stas, que no esperara yo muchas andulencias, mas espero en Dios que se har\u00e1 y en la Junta har\u00e9 cuanto pudiere. As\u00ed lo diga a esos se\u00f1ores, a los cuales escribo.<br \/><br \/>Pes\u00e1dome ha de que no se hizo luego la escritura con los Padres de la Compa\u00f1\u00eda, porque no los tengo yo mirado con ojos que son gente que guarda la palabra; y as\u00ed, entiendo que no s\u00f3lo se desviar\u00e1n en parte, mas, si se difiere, se volver\u00e1n de obrar en todo, si les parece les est\u00e1 bien. Por eso, mire que la digo que, sin decirles nada a ellos, ni a nadie, trate con el se\u00f1or Gonzalo Mu\u00f1oz de comprar la otra casa que est\u00e1 de esotra parte y hagan sus escrituras, que ellos, como ven que tienen cogida la cuerda, ens\u00e1nchanse. Y va muy poco que despu\u00e9s se sepa que las compramos s\u00f3lo por eso de redimir nuestra vejaci\u00f3n, y as\u00ed ellos vendr\u00e1n a buenas sin tanto quebradero de cabezas, y aun les haremos venir a lo m\u00e1s que quisi\u00e9remos. D\u00e9 cuenta a pocos y h\u00e1galo, que no se puede vencer a veces una cautela sin otra.<br \/><br \/>El librico de las Canciones de la Esposa querr\u00eda que me enviase, que ya a buena raz\u00f3n lo tendr\u00e1 sacado Madre de Dios.<br \/><br \/>Mucho se dilata esta Junta, y p\u00e9same por amor de la entrada de do\u00f1a Catalina, porque deseo dar&#8230;<br \/><br \/>De Sevilla y junio a\u00f1o de 1586. Car\u00edsima hija en Cristo.<br \/>Su siervo<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><br \/>Mire que me d\u00e9 un gran recaudo al se\u00f1or Gonzalo Mu\u00f1oz, que, por no cansar a Su Merced, no le escribo, y porque Vuestra Reverencia le dir\u00e1 lo que ah\u00ed digo.<br \/><br \/>Sobrescrito. Para la Madre Ana de san Alberto, Priora de las descalzas carmelitas de Caravaca.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp6\"><\/a>6.- A una Carmelita Descalza<br \/><br \/>En viaje de Granada a Madrid, agosto 1586<br \/><br \/>&#8230; Hija, en el vac\u00edo y sequedad de todas las cosas ha Dios de probar los que son soldados fuertes para vencer su batalla; que saben beber el agua en el aire sin pegar el pecho a la tierra, como los soldados de Gede\u00f3n (Jc 7,5-7,16-23), que vencieron con barro seco y candelas encendidas dentro, que significa la sequedad del sentido, y dentro, el esp\u00edritu bueno y encendido.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp7\"><\/a>7.- A las Carmelitas Descalzas de Beas<br \/><br \/>M\u00e1laga, 18 noviembre 1586<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en sus almas, hijas m\u00edas.<br \/><br \/>\u00bfPiensan que, aunque me ven tan mudo, que las pierdo de vista y dejo andar echando de ver c\u00f3mo con gran facilidad pueden ser santas, y con mucho deleite y amparo seguro andar en deleite del amado Esposo? Pues yo ir\u00e9 all\u00e1 y ver\u00e1n c\u00f3mo no me olvidaba, y veremos las riquezas ganadas en el amor puro y sendas de la vida eterna y los pasos hermosos que dan en Cristo, cuyos deleites y corona son sus esposas: cosa digna de no andar por el suelo rodando, sino de ser tomada en las manos de los serafines, y con reverencia y aprecio la pongan el la cabeza de su Se\u00f1or.<br \/><br \/>Cuando el coraz\u00f3n anda en bajezas, por el suelo rueda la corona, y cada bajeza la da con el pie; mas cuando el hombre se allega al coraz\u00f3n alto que dice David (Sal 63,7), entonces es Dios ensalzado con la corona de aquel coraz\u00f3n alto de su Esposa, con que le coronan el d\u00eda de la alegr\u00eda de su coraz\u00f3n (Ct 3,11), en que tiene sus deleites cuando est\u00e1 con los hijos de los hombres (Pv 8,31). Estas aguas de deleites interiores no nacen en la tierra; hacia el cielo se ha de abrir la boca del deseo, vac\u00eda de cualquier otra llenura, y para que as\u00ed la boca del apetito, no abreviada ni apretada con ning\u00fan bocado de otro gusto, la tenga bien vac\u00eda y abierta hacia aquel que dice: Abre y dilata tu boca, y yo te la henchir\u00e9 (Sal 80,11).<br \/><br \/>De manera que el que busca gusto en alguna cosa, ya no se guarda vac\u00edo para que Dios le llene de su inefable deleite; y as\u00ed como va Dios, as\u00ed se sale, porque lleva las manos embarazadas y no puede tomar lo que Dios le daba. \u00a1Dios nos libre de tan malos embarazos, que tan dulces y sabrosas libertades estorban!<br \/><br \/>Sirvan a Dios, mis amadas hijas en Cristo, siguiendo sus pisadas de mortificaci\u00f3n en toda paciencia, en todo silencio y en todas ganas de padecer, hechas verdugos de los contentos, mortific\u00e1ndose si por ventura algo ha quedado por morir que estorbe la resurrecci\u00f3n interior del Esp\u00edritu, el cual more en sus almas. Am\u00e9n.<br \/><br \/>De M\u00e1laga y noviembre de 1586. Su siervo,<br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp8\"><\/a>8.- A las Carmelitas Descalzas de Beas<br \/><br \/>Granada, 22 Noviembre 1587<br \/><br \/>Jes\u00fas Mar\u00eda sean en sus almas, hijas m\u00edas en Cristo.<br \/><br \/>Mucho me consol\u00e9 con su carta; p\u00e1gueselo Nuestro Se\u00f1or. El no haber escrito no ha sido falta de voluntad, porque de veras deseo su gran bien, sino parecerme que harto esta ya dicho y escrito para obrar lo que importa; y que lo que falta, si algo falta, no es el escribir o el hablar, que esto antes ordinariamente sobra, sino el callar y obrar. Porque, dem\u00e1s de esto, el hablar distrae, y el callar y obrar recoge y da fuerza al esp\u00edritu. Y as\u00ed, luego que la persona sabe lo que le han dicho para su aprovechamiento, ya no ha menester o\u00edr ni hablar m\u00e1s, sino obrarlo de veras con silencio y cuidado, en humildad y caridad y desprecio de s\u00ed; y no andar luego a buscar nuevas cosas, que no sirve sino de satisfacer el apetito en lo de fuera, y a\u00fan sin poderle satisfacer, y dejar el esp\u00edritu flaco y vac\u00edo sin virtud interior. Y de aqu\u00ed es que ni lo primero ni lo postrero aprovecha, como el que come sobre lo indigesto, que, porque el calor natural se reparte en lo uno y en lo otro, no tiene fuerza para todo convertirlo en sustancia, y eng\u00e9ndrase enfermedad.<br \/><br \/>Mucho es menester, hijas m\u00edas, saber hurtar el cuerpo del esp\u00edritu al demonio y a nuestra sensualidad, porque si no, sin entendernos, nos hallaremos muy desaprovechados y muy ajenos de las virtudes de Cristo, y despu\u00e9s amaneceremos con nuestro trabajo y obra hecho del rev\u00e9s, y pensando que llev\u00e1bamos la l\u00e1mpara encendida, parecer\u00e1 muerta; porque los soplos que a nuestro parecer d\u00e1bamos para encenderla, quiz\u00e1 eran m\u00e1s para apagarla. Digo, pues, que para que esto no sea, y para guardar al esp\u00edritu, como he dicho, no hay mejor remedio que padecer y hacer y callar, y cerrar los sentidos con uso e inclinaci\u00f3n de soledad y olvido de toda criatura y de todos los acaecimientos, aunque se hunda el mundo. Nunca por bueno ni malo dejar de quietar su coraz\u00f3n con entra\u00f1as de amor, para padecer en todas las cosas que se ofrecieren. Porque la perfecci\u00f3n es de tan alto momento, y el deleite del esp\u00edritu de tan rico precio, que aun todo esto quiera Dios que baste. Porque es imposible ir aprovechando sino haciendo y padeciendo virtuosamente, todo envuelto en silencio.<br \/><br \/>Esto entendido, hijas: que el alma que presto advierte en hablar y tratar, muy poco advertida est\u00e1 en Dios. Porque, cuando lo est\u00e1, luego con fuerza la tiran de dentro a callar y huir de cualquiera conversaci\u00f3n; porque m\u00e1s quiere Dios que el alma se goce con \u00e9l que con otra alguna criatura, por m\u00e1s aventajada que sea y por m\u00e1s al caso que le haga.<br \/><br \/>En las oraciones de Vuestras Caridades me encomiendo; y tengan por cierto que, con ser mi caridad tan poca, est\u00e1 tan recogida hacia all\u00e1, que no me olvido de a quien tanto debo en el Se\u00f1or. El cual sea con todos nosotros. Am\u00e9n.<br \/><br \/>De Granada a 22 de noviembre de 1587.<br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><br \/>La mayor necesidad que tenemos es de callar a este gran Dios con el apetito y con la lengua, cuyo lenguaje, que \u00e9l oye, s\u00f3lo es el callado amor.<br \/><br \/>Sobrescrito. A Ana de Jes\u00fas y las dem\u00e1s Hermanas Carmelitas Descalzas del convento de Beas.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp9\"><\/a>9.- A la M. Leonor Bautista, OCD, en Beas<br \/><br \/>Granada, 8 febrero 1588<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en Vuestra Reverencia.<br \/><br \/>No piense, hija en Cristo, que me he dejado de doler de sus trabajos y de las que son participantes; pero acord\u00e1ndome que as\u00ed como Dios la llam\u00f3 para que hiciese vida apost\u00f3lica, que es vida de desprecio, la lleva por el camino de ella, me consuelo. En fin, el religioso de tal manera quiere Dios que sea religioso, que haya acabado con todo y que todo se haya acabado para \u00e9l; porque \u00e9l mismo es el que quiere ser su riqueza, consuelo y gloria deleitable. Harta merced la ha Dios hecho a Vuestra Reverencia, porque ahora, bien olvidada de todas las cosas, podr\u00e1 a sus solas gozar bien de Dios, no se le dando nada que hagan de ella lo que quisieren por amor de Dios, pues que no es suya, sino de Dios.<br \/><br \/>H\u00e1game saber si es cierta su partida a Madrid y si viene la Madre Priora, y encomi\u00e9ndeme mucho a mis hijas Magdalena y Ana y a todas, que no me dan lugar para escribirlas.<br \/><br \/>De Granada, a 8 de febrero de 88.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp10\"><\/a>10.- Al P. Ambrosio Mariano, OCD, Prior de Madrid<br \/><br \/>Segovia, 9 de noviembre 1588<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en Vuestra Reverencia.<br \/><br \/>La necesidad que hay de religiosos, como Vuestra Reverencia sabe, seg\u00fan la multitud de fundaciones que hay, es muy grande; por eso es menester que Vuestra Reverencia tenga paciencia en que vaya de ah\u00ed el padre fray Miguel a esperar en Pastrana al P. Provincial, porque tiene luego de acabar de fundar aquel convento de Molina.<br \/><br \/>Tambi\u00e9n les pareci\u00f3 a los Padres convenir dar luego a Vuestra Reverencia Suprior; y as\u00ed, le dieron al padre fray \u00c1ngel, por entender se conformar\u00e1 bien con su Prior, que es lo que m\u00e1s conviene en un convento, y d\u00e9les Vuestra Reverencia a cada uno sus patentes. Y convendr\u00e1 que no pierda Vuestra Reverencia cuidado en que ning\u00fan sacerdote, ni no sacerdote, se le entremeta en tratar con los novicios; pues, como sabe Vuestra Reverencia, no hay cosa m\u00e1s perniciosa que pasar por muchas manos y que otros anden traqueando a los novicios; y, pues tiene tantos, es raz\u00f3n ayudar y aliviar al padre fray \u00c1ngel, y aun darle autoridad, como ahora se le ha dado, de Suprior, para que en casa le tengan m\u00e1s respeto.<br \/><br \/>El Padre fray Miguel parece no era ah\u00ed mucho menester ahora, y que podr\u00e1 m\u00e1s servir a la Religi\u00f3n en otra parte.<br \/><br \/>Acerca del Padre Graci\u00e1n no se ofrece cosa de nuevo, sino que el Padre fray Antonio, est\u00e1 ya aqu\u00ed.<br \/><br \/>De Segovia y noviembre 9 de 88. Fray Juan de la Cruz.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp11\"><\/a>11.- A do\u00f1a Juana de Pedraza, en Granada<br \/><br \/>Segovia, 28 enero 1589<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en su alma.<br \/><br \/>Pocos d\u00edas ha la escrib\u00ed por v\u00eda del padre fray Juan en respuesta de esta suya postrera, que, seg\u00fan se hab\u00eda esperado, fue bien estimada. All\u00ed la respond\u00ed c\u00f3mo, a mi ver, todas sus cartas tengo recibidas, y sus l\u00e1stimas y males y soledades sentidas, las cuales me dan a m\u00ed siempre tantas voces callando, que la pluma no me declara tanto. Todo es aldabadas y golpes en el alma para m\u00e1s amar, que causan m\u00e1s oraci\u00f3n y suspiros espirituales a Dios, paraque \u00e9l cumpla lo que el alma pide para \u00e9l. Ya le dije que no hab\u00eda para qu\u00e9 inquietarse por aquellas cosillas, sino que haga lo que le tienen mandado, y, cuando se lo impidieren, obediencia y avisarme, que Dios proveer\u00e1 lo mejor. Los que quieren bien a Dios, \u00e9l se tiene cuidado de sus cosas, sin que ellos se soliciten por ellas.<br \/><br \/>En lo del alma, lo mejor que tiene para estar segura es no tener asidero a nada, ni apetito de nada; y tenerle muy verdadero y entero a quien la gu\u00eda conviene, porque si no ya ser\u00eda no querer gu\u00eda. Y cuando basta una, y es la que conviene, todas las dem\u00e1s o no hacen al caso o estorban. No se asga el alma, que, como no falte oraci\u00f3n, Dios tendr\u00e1 cuidado de su hacienda, pues no es de otro due\u00f1o, ni lo ha de ser. Esto por m\u00ed lo veo, que, cuanto las cosas m\u00e1s son m\u00edas, m\u00e1s tengo al alma y coraz\u00f3n en ellas y mi cuidado, porque la cosa amada se hace una con el amante; y as\u00ed hace Dios con quien le ama. De donde no se puede olvidar aquello sin olvidarse de la propia alma; y aun de la propia se olvida por la amada, porque m\u00e1s vive en la amada que en s\u00ed.<br \/><br \/>\u00a1Oh gran Dios de amor, y Se\u00f1or, y qu\u00e9 de riquezas vuestras pon\u00e9is en el que no ama ni gusta sino de Vos, pues a Vos mismo le dais y hac\u00e9is una cosa por amor, y en eso le dais a gustar y amar lo que m\u00e1s el alma quiere en Vos y le aprovecha! Mas, porque conviene que no nos falte cruz como a nuestro Amado, hasta la muerte de amor, \u00e9l ordena nuestras pasiones en el amor de lo que m\u00e1s queremos, para que mayores sacrificios hagamos y m\u00e1s valgamos. Mas todo es breve, que todo es hasta alzar el cuchillo y luego se queda Isaac vivo, con promesa del hijo multiplicado (Gn 22,1-18).<br \/><br \/>Paciencia es menester, hija m\u00eda, en esta pobreza, que salir bien de nuestra tierra aprovecha, y para entrar en la vida a gozarlo bien todo, la cual es (privaci\u00f3n) de vida.<br \/><br \/>Ahora no s\u00e9 cu\u00e1ndo ser\u00e1 mi ida. Bueno estoy, aunque el alma muy atr\u00e1s. Encomendadme a Dios, y las cartas d\u00e9 a fray Juan o a las monjas m\u00e1s a menudo, cuando se pueda; y, si no fuesen tan corticas, ser\u00eda mejor.<br \/><br \/>De enero y Segovia, 28 de 1589.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp12\"><\/a>12.- A una doncella de Narros del Castillo (\u00c1vila)<br \/><br \/>Segovia, febrero 1589 ?<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en su alma. El mensajero me ha tomado en tiempo que no pod\u00eda responder cuando \u00e9l pasaba de camino, y a\u00fan ahora est\u00e1 esperando. D\u00e9le Dios, hija m\u00eda, siempre su santa gracia, para que toda en todo se emplee en su santo amor, como tiene la obligaci\u00f3n, pues s\u00f3lo para (esto la cri\u00f3 y redimi\u00f3).<br \/><br \/>Los tres puntos que me pregunta hab\u00eda mucho que decir en ellos, m\u00e1s que la presente brevedad y carta pide; pero dir\u00e9le otros tres, con que podr\u00e1 algo aprovechar en ellos.<br \/><br \/>Acerca de los pecados, que Dios tanto aborrece, que le obligaron a muerte, le conviene, para bien llorarlos y no caer en ellos, tener el menos trato que pudiere con gentes, huyendo de ellas, y nunca hablar m\u00e1s de lo necesario en cada cosa; porque de tratar con las gentes m\u00e1s de lo que puramente es necesario y la raz\u00f3n pide, nunca a ninguno, por santo que fuese, le fue bien; y con esto, guardar la ley de Dios con grande puntualidad y amor.<br \/><br \/>Acerca de la pasi\u00f3n del Se\u00f1or, procure el rigor de su cuerpo con discreci\u00f3n, el aborrecimiento de s\u00ed misma y mortificaci\u00f3n y no querer hacer su voluntad y gusto en nada, pues ella fue la causa de su muerte y pasi\u00f3n; y lo que hiciere, todo sea por consejo de su madre.<br \/><br \/>Lo tercero, que es la gloria, para bien pensar en ella y amarla, tenga toda la riqueza del mundo y los deleites de ella por lodo y vanidad y cansancio, como de verdad lo es, y no estime en nada cosa alguna, por grande y preciosa que sea, sino estar bien con Dios, pues que todo lo mejor de ac\u00e1, comparado con aquellos bienes eternos para que somos criados, es feo y amargo y, aunque breve su amargura y fealdad, durar\u00e1 para siempre en el alma del que los estimare.<br \/><br \/>De su negocio yo no me olvido; mas ahora no se puede m\u00e1s, que harta voluntad tengo. Encomi\u00e9ndelo mucho a Dios, y tome por abogada a nuestra Se\u00f1ora y San Jos\u00e9 en ello.<br \/><br \/>A su madre me encomiende mucho, y que haya \u00e9sta por suya, y entrambas me encomienden a Dios, y a sus amigas pidan lo hagan por caridad.<br \/><br \/>Dios la d\u00e9 su esp\u00edritu.<br \/><br \/>De Segovia y febrero 1589.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp13\"><\/a>13.- A un religioso carmelita descalzo<br \/><br \/>Segovia, 14 abril 1589 ?<br \/><br \/>La paz de Jesucristo sea, hijo, siempre en su alma.<br \/><br \/>La carta de Vuestra Reverencia recib\u00ed, en que me dice los grandes deseos que le da Nuestro Se\u00f1or de ocupar su voluntad en solo \u00e9l, am\u00e1ndole sobre todas las cosas, y p\u00eddeme que en orden a conseguir aquesto le d\u00e9 algunos avisos.<br \/><br \/>Hu\u00e9lgome de que Dios le haya dado tan santos deseos, y mucho m\u00e1s me holgar\u00e9 que los ponga en ejecuci\u00f3n. Para lo cual le conviene advertir c\u00f3mo todos los gustos, gozos y aficiones se causan siempre en el alma mediante la voluntad y querer de las cosas que se le ofrecen como buenas y convenientes y deleitables, por ser ellas a su parecer gustosas y preciosas; y seg\u00fan las aficiones y gozos de las cosas, est\u00e1 el alma alterada e inquieta.<br \/><br \/>Pues para aniquilar y mortificar estas aficiones de gustos acerca de todo lo que no es Dios, debe Vuestra Reverencia notar que todo aquello de que se puede la voluntad gozar distintamente es lo que es suave y deleitable, por ser ello a su parecer gustoso; y ninguna cosa deleitable y suave en que ella pueda gozar y deleitarse es Dios, porque, como Dios no puede caer debajo de las aprehensiones de las dem\u00e1s potencias, tampoco puede caer debajo de los apetitos y gustos de la voluntad; porque en esta vida, as\u00ed como el alma no puede gustar a Dios esencialmente, as\u00ed toda la suavidad y deleite que gustare, por subido que sea, no puede ser Dios; porque tambi\u00e9n todo lo que la voluntad puede gustar y apetecer distintamente es cuanto lo conoce por tal o tal objeto.<br \/><br \/>Pues, como la voluntad nunca haya gustado a Dios como es, ni conoc\u00eddolo debajo de alguna aprehensi\u00f3n de apetito, y, por el consiguiente, no sabe cu\u00e1l sea Dios, no lo puede saber su gusto cu\u00e1l sea, ni puede su ser y apetito y gusto llegar a saber apetecer a Dios, pues es sobre toda su capacidad; y as\u00ed, est\u00e1 claro que ninguna cosa distinta de cuantas puede gozar la voluntad es Dios. Y por eso, para unirse con \u00e9l se ha de vaciar y despegar de cualquier afecto desordenado de apetito y gusto de todo lo que distintamente puede gozarse, as\u00ed de arriba como de abajo, temporal o espiritual, para que, purgada y limpia de cualesquiera gustos, gozos y apetitos desordenados, todo ella con sus afectos se empleen en amar a Dios.<br \/><br \/>Porque, si en alguna manera la voluntad puede comprehender a Dios y unirse con \u00e9l, no es por alg\u00fan medio aprehensivo del apetito, sino por el amor; y, como el deleite y suavidad y cualquier gusto que puede caer en la voluntad no sea amor, s\u00edguese que ninguno de los sentimientos sabrosos puede ser medio proporcionado para que la voluntad se una con Dios, sino la operaci\u00f3n de la voluntad, porque es muy distinta la operaci\u00f3n de la voluntad de su sentimiento: por la operaci\u00f3n se une con Dios y se termina en \u00e9l, que es amor, y no por el sentimiento y aprehensi\u00f3n de su apetito, que se asienta en el alma como fin y remate. S\u00f3lo pueden servir los sentimientos de motivos para amar, si la voluntad quiere pasar adelante, y no m\u00e1s; y as\u00ed, los sentimientos sabrosos de suyo no encaminan al alma a Dios, antes la hacen asentar en s\u00ed mismos; pero la operaci\u00f3n de la voluntad, que es amar a Dios, s\u00f3lo en \u00e9l pone el alma su aficci\u00f3n, gozo, gusto, y contento y amor, dejadas atr\u00e1s todas las cosas y am\u00e1ndole sobre todas ellas.<br \/><br \/>De donde, si alguno se mueve a amar a Dios no por la suavidad que siente, ya deja atr\u00e1s esta suavidad, y pone el amor en Dios, a quien no siente; porque, si le pusiese en la suavidad y gusto que siente, reparando y deteni\u00e9ndose en \u00e9l, eso ya ser\u00eda ponerle en criatura o cosa de ella, y hacer del motivo fin y t\u00e9rmino, y, por consiguiente, la obra de la voluntad ser\u00eda viciosa; que, pues Dios es incomprehensible e inaccesible, la voluntad no ha de poner su operaci\u00f3n de amor, para ponerla en Dios, en lo que ella puede tocar y aprehender en el apetito, sino en lo que no puede comprehender ni llegar con \u00e9l. Y de esta manera queda la voluntad amando a lo cierto y de veras al gusto de la fe, tambi\u00e9n en vac\u00edo y a oscuras de sus sentimientos sobre todos los que ella puede sentir con el entendimiento de su inteligencia, creyendo y amando sobre todo lo que puede entender.<br \/><br \/>Y as\u00ed muy insipiente ser\u00eda el que, falt\u00e1ndole la suavidad y deleite espiritual, pensase que por eso le falta Dios, y, cuando le tuviese, se gozase y deleitase, pensando que por eso ten\u00eda a Dios. Y m\u00e1sinsipiente ser\u00eda si anduviese a buscar esta suavidad en Dios y se gozase y detuviese en ella; porque de esa manera ya no andar\u00eda a buscar a Dios con la voluntad fundada en vac\u00edo de fe y caridad, sino el gusto y suavidad espiritual, que es criatura, siguiendo su gusto y apetito; y as\u00ed, ya no amar\u00eda a Dios puramente sobre todas las cosas, lo cual es poner toda la fuerza de la voluntad en \u00e9l, porque, asi\u00e9ndose y arrim\u00e1ndose en aquella criatura con el apetito, no sube la voluntad sobre ella a Dios, que es inaccesible; porque es cosa imposible que la voluntad pueda llegar a la suavidad y deleite de la divina uni\u00f3n, ni abrazar ni sentir los dulces y amorosos abrazos de Dios, si no es que sea en desnudez y vac\u00edo de apetito en todo gusto particular, as\u00ed de arriba como de abajo; porque esto quiso decir David cuando dijo: Dilata os tuum, et implebo illud (Sal 80,11).<br \/><br \/>Conviene, pues, saber, que el apetito es la boca de la voluntad, la cual se dilata cuando con alg\u00fan bocado de alg\u00fan gusto no se embaraza ni se ocupa; porque cuando el apetito se pone en alguna cosa, en eso mismo se estrecha, pues fuera de Dios todo es estrecho. Y as\u00ed, para acertar el alma a ir a Dios y juntarse con \u00e9l, ha de tener la boca de la voluntad abierta solamente al mismo Dios, vac\u00eda y desapropiada de todo bocado de apetito para que Dios la hincha y llene de su amor y dulzura, y estarse con esa hambre y sed de solo Dios, sin quererse satisfacer de otra cosa, pues a Dios aqu\u00ed no le puede gustar como es; y lo que se puede gustar (si hay apetito, digo), tambi\u00e9n lo impide. Esto ense\u00f1\u00f3 Isa\u00edas (55,1) cuando dijo: Todos los que ten\u00e9is sed, venid a las aguas, etc.; donde convida a los que de solo Dios tienen sed a la hartura de las aguas divinas de la uni\u00f3n de Dios, y no tienen plata de apetito.<br \/><br \/>Mucho, pues, le conviene e importa a Vuestra Reverencia, si quiere gozar de grande paz en su alma y llegar a la perfecci\u00f3n, entregar toda su voluntad a Dios, para que as\u00ed se una con \u00e9l, y no ocup\u00e1rsela con las cosas viles y bajas de la tierra.<br \/><br \/>Su Majestad le haga tan espiritual y santo como yo deseo.<br \/><br \/>De Segovia y 14 de abril.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp14\"><\/a>14.- A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas, OCD, Priora de C\u00f3rdoba<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en Vuestra Reverencia y la haga tan santa y pobre de esp\u00edritu como tiene el deseo, y me lo alcance a m\u00ed de Su Majestad.<br \/><br \/>Ve ah\u00ed la licencia para las cuatro novicias; mire que sean buenas para Dios.<br \/><br \/>Ahora quiero responder a todas sus dudas brevemente, que tengo poco tiempo, habi\u00e9ndolas tratado primero con estos Padres, porque el nuestro no est\u00e1 aqu\u00ed, que anda por all\u00e1. Dios le traiga.<br \/><br \/>Que no hay ya disciplina de varillas aunque se reza de feria, porque aquesto expir\u00f3 con el rezo carmelitano, que s\u00f3lo era en ciertos tiempos y ten\u00eda pocas ferias.<br \/><br \/>Lo segundo, que no d\u00e9 en general licencia a todas ni a ninguna para que en recompensa de eso ni de otra cosa, se discipline tres d\u00edas en la semana. Sus particularidades, como suele, all\u00e1 se las ver\u00e1. Gu\u00e1rdese lo com\u00fan.<br \/><br \/>Que no se levanten com\u00fanmente m\u00e1s de ma\u00f1ana que manda la constituci\u00f3n, esto es, la comunidad.<br \/><br \/>Que las licencias expiran expirando el prelado, y as\u00ed ahora por \u00e9sta se la env\u00edo de nuevo para que pueda entrar en el convento en caso de necesidad confesor, m\u00e9dico, barbero y oficiales.<br \/><br \/>Lo quinto, que pues ahora tiene hartos lugares vac\u00edos, que cuando fuese necesario lo que dice se puede tratar la duda de la hermana Aldonza. Encomi\u00e9ndemela, y a m\u00ed a Dios. Y qu\u00e9dese con \u00e9l, que no me puedo alargar m\u00e1s.<br \/><br \/>De Segovia y junio 7 de 1589.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp15\"><\/a>15.- A la M. Leonor de san Gabriel, OCD, en C\u00f3rdoba<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en su alma, mi hija en Cristo.<br \/><br \/>Agrad\u00e9zcola su letra, y a Dios el haberse querido aprovechar de ella en esa fundaci\u00f3n, pues lo ha Su Majestad hecho para aprovecharla m\u00e1s; porque, cuanto m\u00e1s quiere dar, tanto m\u00e1s hace desear, hasta dejarnos vac\u00edos para llenarnos de bienes. Bienpagados ir\u00e1n los que ahora deja en Sevilla del amor de las Hermanas, que, por cuanto los bienes inmensos de Dios no caben ni caen sino en coraz\u00f3n vac\u00edo y solitario, por eso la quiere el Se\u00f1or, porque la quiere bien, bien sola, con gana de hacerle \u00e9l toda compa\u00f1\u00eda. Y ser\u00e1 menester que Vuestra Reverencia advierta en poner \u00e1nimo en contestarse s\u00f3lo con ella, para que en ella halle todo contento; porque, aunque el alma est\u00e9 en el cielo, si no acomoda la voluntad a quererlo, no estar\u00e1 contenta; y as\u00ed nos acaece con Dios, aunque siempre est\u00e1 Dios con nosotros, si tenemos el coraz\u00f3n aficionado a otra cosa, y no solo.<br \/><br \/>Bien creo sentir\u00e1n las de Sevilla all\u00ed soledad sin Vuestra Reverencia; mas por ventura hab\u00eda ya Vuestra Reverencia aprovechado all\u00ed lo que esa fundaci\u00f3n ha de ser principal; y as\u00ed Vuestra Reverencia procure ayudar mucho a la Madre Priora, con gran conformidad y amor en todas las cosas, aunque bien veo no tengo que encargarle esto, pues, como tan antigua y experimentada, sabe ya lo que se suele pasar en esas fundaciones; y por eso escogimos a Vuestra Reverencia, porque para monjas, hartas hab\u00eda por ac\u00e1, que no caben.<br \/><br \/>A la Hermana Mar\u00eda de la Visitaci\u00f3n d\u00e9 Vuestra Reverencia un gran mi recaudo y a la Hermana Juana de San Gabriel que le agradezco el suyo. D\u00e9 Dios a Vuestra Reverencia su esp\u00edritu.<br \/><br \/>De Segovia y julio 8 de 89.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><br \/>Sobrescrito. A la Madre Leonor de San Gabriel, carmelita descalza en C\u00f3rdoba.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp16\"><\/a>16.- A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas, OCD, Priora de C\u00f3rdoba<br \/><br \/>Segovia, 18 julio 1589 Jes\u00fas sea en su alma.<br \/><br \/>Obligadas est\u00e1n a responder al Se\u00f1or conforme al aplauso con que ah\u00ed las han recibido, que cierto me ha consolado de ver la relaci\u00f3n. Y que hayan entrado en casas tan pobres y con tantos calores ha sido ordenaci\u00f3n de Dios, porque hagan alguna edificaci\u00f3n y den aentender lo que profesan, que es Cristo desnudamente, para que las que se movieren sepan con qu\u00e9 esp\u00edritu han de venir.<br \/><br \/>Ah\u00ed le env\u00edo todas licencias; miren mucho lo que reciben al principio, porque conforme a eso ser\u00e1 lo dem\u00e1s. Y miren que conserven el esp\u00edritu de pobreza y desprecio de todo, -si no, sepan que caer\u00e1n en mil necesidades espirituales y temporales- queri\u00e9ndose contentar con solo Dios. Y sepan que no tendr\u00e1n ni sentir\u00e1n m\u00e1s necesidades que a las que quisieren sujetar el coraz\u00f3n; porque el pobre esp\u00edritu en las menguas est\u00e1 m\u00e1s constante y alegre porque ha puesto su todo en nonada en nada, y as\u00ed halla en todo anchura de coraz\u00f3n. Dichosa nada y dichoso escondrijo de coraz\u00f3n, que tiene tanto valor que lo sujeta todo, no queriendo sujetar nada para s\u00ed y perdiendo cuidados por poder arder m\u00e1s en amor.<br \/><br \/>A todas las Hermanas de mi parte salude en el Se\u00f1or, y d\u00edgales que, pues Nuestro Se\u00f1or las ha tomado por primeras piedras, que miren cu\u00e1les deben ser, pues como en m\u00e1s fuertes han de fundarse las otras; que se aprovechen de este primero esp\u00edritu que da Dios en estos principios para tomar muy de nuevo el camino de perfecci\u00f3n en toda humildad y desasimiento de dentro y de fuera, no con \u00e1nimo ani\u00f1ado, mas con voluntad robusta; sigan la mortificaci\u00f3n y penitencia, queriendo que les cueste algo este Cristo, y no siendo como los que buscan su acomodamiento y consuelo, o en Dios o fuera de \u00e9l; sino el padecer en Dios, y fuera de \u00e9l por \u00e9l en silencio y esperanza y amorosa memoria. Diga a Gabriela esto y a las suyas de M\u00e1laga, que a las dem\u00e1s escribo, y d\u00e9le Dios su esp\u00edritu. Am\u00e9n.<br \/><br \/>De Segovia y julio 18 de 1589.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz<br \/><br \/>El Padre fray Antonio y los Padres se le encomiendan. Al Padre Prior de Guadalc\u00e1zar d\u00e9 Vuestra Reverencia mis saludes.<br \/><br \/>Sobrescrito. Para la madre Mar\u00eda de Jes\u00fas, Priora del convento de Santa Ana de C\u00f3rdoba, de Descalzas Carmelitas.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp17\"><\/a>17.- A la M. Magdalena del Esp\u00edritu Santo, OCD, en C\u00f3rdoba<br \/><br \/>Segovia, 28 julio 1589<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en su alma, mi hija en Cristo.<br \/><br \/>Holgado me he de ver sus buenas determinaciones que muestra por su carta. Alabo a Dios que provee en todas las cosas, porque bien las habr\u00e1 menester en estos principios de fundaciones para calores, estrechuras, pobrezas y trabajar en todo, de manera que no se advierta si duele o no duele. Mire que en estos principios quiere Dios almas no haraganas ni delicadas, ni menos amigas de s\u00ed; y para esto ayuda Su Majestad m\u00e1s en estos principios; de manera que, con un poco de diligencia, pueden ir adelante en toda virtud. Y ha sido grande dicha y signo de Dios dejar otras y traerla a ella. Y, aunque m\u00e1s le costara lo que deja, no es nada, que eso presto se hab\u00eda de dejar, as\u00ed como as\u00ed. Y para tener a Dios en todo, conviene no tener en todo nada; porque el coraz\u00f3n, que es de uno, \u00bfc\u00f3mo puede ser todo de otro?<br \/><br \/>A la hermana Juana, que digo lo mismo, y que me encomiende a Dios, el cual sea en su alma. Am\u00e9n.<br \/><br \/>De Segovia y julio 28 de 1589.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp18\"><\/a>18.- Al P. Nicol\u00e1s de Jes\u00fas Mar\u00eda (Doria), Vicario General de los Carmelitas Descalzos<br \/><br \/>Segovia, 21 septiembre 1589<br \/><br \/>Jes\u00fas Mar\u00eda sean con Vuestra Reverencia.<br \/><br \/>Harto nos habemos holgado que llegase Vuestra Reverencia bueno y que all\u00e1 est\u00e9 todo tan bien y el Sr. Nuncio. Espero en Dios ha de mirar por su familia; ac\u00e1 est\u00e1n los pobres buenos y bien avenidos; procurar\u00e9 despachar presto como Vuestra Reverencia deja mandado, aunque hasta ahora no han llegado los avenidos.<br \/><br \/>Acerca del recibir en G\u00e9nova sin saber Gram\u00e1tica, dicen los Padres que poco importa no la saber, como ellos entiendan el lat\u00edn con la suficiencia que manda el Concilio, de manera que sepan bien construir; y que si con s\u00f3lo eso se ordenan all\u00e1, que parece los podr\u00e1n recibir. Pero que, si los Ordinarios de all\u00e1 no se contentan con eso, que no parece tienen la bastante suficiencia que manda el Concilio; y que ser\u00eda trabajo haber de traer por ac\u00e1 a ordenar oense\u00f1ar. Y, a la verdad, no querr\u00edan que pasasen por ac\u00e1 muchos italianos.<br \/><br \/>Las cartas ir\u00e1n al padre fray Nicol\u00e1s, como Vuestra Reverencia dice, al cual nos guarde nuestro Se\u00f1or como ve que es menester.<br \/><br \/>De Segovia y septiembre 21 de 89.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp19\"><\/a>19.- A do\u00f1a Juana de Pedraza, en Granada<br \/><br \/>Segovia, 12 octubre 1589<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en su alma y gracias a \u00e9l que me la ha dado para que, como ella dice, no me olvide de los pobres y no como a la sombra, como ella dice, que harto me hace rabiar pensar si, como lo dice, lo cree; harto malo ser\u00eda a cabo de tantas muestras, aun cuando menos lo merec\u00eda. No me faltaba ahora m\u00e1s sino olvidarla; mira c\u00f3mo puede ser lo que est\u00e1 en el alma, como ella est\u00e1. Como ella anda en esas tinieblas y vac\u00edos de pobreza espiritual, piensa que todos le faltan, y todo; mas no es maravilla, pues en eso tambi\u00e9n (le parece le falta Dios. Mas no le hace falta nada, ni tiene ninguna necesidad de tratar nada, ni) tiene qu\u00e9, ni lo sabe ni lo hallar\u00e1, que todo es sospecha sin causa. Quien no quiere otra cosa sino a Dios, no anda en tinieblas, aunque m\u00e1s oscuro y pobre se vea; y quien no anda en presunciones ni gustos propios, ni de Dios ni de las criaturas, ni hace su voluntad propia en eso ni esotro, no tiene en qu\u00e9 tropezar ni qu\u00e9 tratar. Buena va, d\u00e9jese y hu\u00e9lguese. \u00bfQui\u00e9n es ella para tener cuidado de s\u00ed? \u00a1Buena se parar\u00eda!<br \/><br \/>Nunca mejor estuvo que ahora, porque nunca estuvo tan humilde ni tan sujeta, ni teni\u00e9ndose en tan poco, y a todas cosas las cosas del mundo; ni se conoc\u00eda por tan mala, ni a Dios por tan bueno, ni serv\u00eda a Dios tan pura y desinteresadamente como ahora, ni se va tras las imperfecciones de su voluntad y enterez, como quiz\u00e1 sol\u00eda.<br \/><br \/>\u00bfQu\u00e9 quiere? \u00bfQu\u00e9 vida o modo de proceder se pinta ella en esta vida? \u00bfQu\u00e9 piensa que es servir a Dios, sino no hacer males, guardando sus mandamientos, y andar en sus cosas como pudi\u00e9remos? Como esto haya, \u00bfqu\u00e9 necesidad hay de otras aprehensiones ni otras luces ni jugos de ac\u00e1 o de all\u00e1, en que ordinariamente nunca faltan tropiezos y peligros al alma, que con sus entenderes y apetitos se enga\u00f1a y se embelesa y sus (mismaspotencias la hacen errar. Y) as\u00ed es gran merced de Dios cuando las oscurece, y empobrece al alma de manera que no pueda errar con ellas; y como no se yerre, \u00bfqu\u00e9 hay que acertar sino ir por el camino llano de la ley de Dios y de la Iglesia, y s\u00f3lo vivir en fe oscura y verdadera, (y esperanza cierta y caridad entera, y esperar) all\u00e1 nuestros bienes, viviendo ac\u00e1 como peregrinos, pobres, desterrados, hu\u00e9rfanos, secos, sin camino y sin nada, esper\u00e1ndolo all\u00e1 todo?<br \/><br \/>Al\u00e9grese y f\u00edese de Dios, que muestras le tiene dadas que puede muy bien, y a\u00fan lo debe hacer; y si no, no ser\u00e1 mucho que se enoje vi\u00e9ndola andar tan boba, llev\u00e1ndola \u00e9l por donde m\u00e1s la conviene, y habi\u00e9ndola puesto en puesto tan seguro. No quiera nada sino ese modo, y allane el alma, que buena est\u00e1, y comulgue como suele. El confesar, cuando hubiere cosa clara. Y no tiene que tratar. Cuando tuviere algo, a m\u00ed me lo escribir\u00e1, y escr\u00edbame presto, y m\u00e1s veces, que por v\u00eda de do\u00f1a Ana podr\u00e1, cuando no pudiere por las monjas.<br \/><br \/>Algo malo he estado; ya estoy bueno; mas fray Juan Evangelista est\u00e1 malo. Encomi\u00e9ndele a Dios y a m\u00ed, hija m\u00eda en el Se\u00f1or.<br \/><br \/>De Segovia y octubre 12 de 1589.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz<br \/><br \/>Sobrescrito. A do\u00f1a Juana de Pedraza, en casa del arcediano de Granada, frontero del Colegio de los Abades.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp20\"><\/a>20.- A una Carmelita Descalza escrupulosa<br \/><br \/>Por Pentecost\u00e9s de 1590 Jes\u00fas Mar\u00eda.<br \/><br \/>Estos d\u00edas traiga empleado el interior en deseo de la venida del Esp\u00edritu Santo, y en la Pascua y despu\u00e9s de ella continua presencia suya; y tanto sea el cuidado y estima de esto, que no le haga el caso otra cosa ni mire en ella, ahora sea de pena, ahora de otras memorias de molestia; y todos estos d\u00edas, aunque haya faltas en casa, pasar por ellas por amor del Esp\u00edritu Santo y por lo que se debe a la paz y quietud del alma en que \u00e9l se agrada morar.<br \/><br \/>Si pudiere acabar con sus escr\u00fapulos, no confesarse estos d\u00edas entiendo ser\u00eda mejor para su quietud; mas cuando lo hiciere ser\u00e1 de esta manera: acerca de las advertencias y pensamientos, ahora sean de juicios, ahora de objetos, o representaciones desordenadas y otros cualesquier movimientos que acaecen, sin quererlo, ni admitirlo el alma, y sin querer parar con advertencia de ellos, no los confiese, ni haga caso ni cuidado de ellos, que mejor es olvidarlos, aunque m\u00e1s pena den al alma; cuando mucho, podr\u00e1 decir en general la omisi\u00f3n o remisi\u00f3n que por ventura haya tenido acerca de la pureza y perfecci\u00f3n que debe tener en las potencias interiores: memoria, entendimiento y voluntad. Acerca de las palabras, la demas\u00eda y poco recato que hubiese tenido en hablar con verdad y rectitud, y necesidad y pureza de intenci\u00f3n. Acerca del obrar, la falta que puede haber del recto y solitario fin, sin respeto alguno, que es solo Dios.<br \/><br \/>Y confesando de esta manera, puede quedar satisfecha, sin confesar nada de esotro en particular, aunque m\u00e1s guerra la haga. Comulgar\u00e1 esta Pascua, dem\u00e1s de los d\u00edas que suele.<br \/><br \/>Cuando se le ofreciere alg\u00fan sinsabor y disgusto, acu\u00e9rdese de Cristo crucificado, y calle.<br \/><br \/>Viva en fe y esperanza, aunque sea a oscuras, que en esas tinieblas ampara Dios al alma.<br \/><br \/>Arroje el cuidado suyo en Dios, que \u00e9l le tiene; ni la olvidar\u00e1. No piense que la deja sola, que ser\u00eda hacerle agravio.<br \/><br \/>Lea, ore, al\u00e9grese en Dios, su bien y salud, El cual se lo d\u00e9 y conserve todo hasta el d\u00eda de la eternidad.<br \/><br \/>Am\u00e9n. Am\u00e9n.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp21\"><\/a>21.- A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas, OCD, Priora de C\u00f3rdoba<br \/><br \/>Madrid, 20 junio 1590<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en su alma, mi hija en Cristo.<br \/><br \/>La causa de no haber escrito en todo ese tiempo que dice, m\u00e1s es haber estado tan a trasmano, como es Segovia, que poca voluntad, porque \u00e9sta siempre se es una misma, y espero en Dios lo ser\u00e1. De sus males me he compadecido.<br \/><br \/>De lo temporal de esa casa no querr\u00eda que tuviese tanto cuidado, porque se ir\u00e1 Dios olvidando de ella y vendr\u00e1n a tener mucha necesidad temporal y espiritualmente, porque nuestra solicitud es la que nos necesita. Arroje, hija, en Dios su cuidado, y \u00e9l la criar\u00e1 (Sal 54,23); que el que da y quiere dar lo m\u00e1s, no puede faltar en lo menos. Cate que no la falte el deseo de que le falte y ser pobre, porque en esa misma hora le faltar\u00e1 el esp\u00edritu e ir\u00e1 aflojando en las virtudes. Y, si antes deseaba pobreza, ahora que es prelada la ha de desear y amar mucho m\u00e1s; porque la casa m\u00e1s la ha de gobernar y proveer con virtudes y deseos vivos del cielo que con cuidados y trazas de lo temporal y de tierra; pues nos dice el Se\u00f1or que ni de comida ni vestido del d\u00eda de ma\u00f1ana nos acordemos (Mt 6,31-34).<br \/><br \/>Lo que ha de hacer es procurar traer su alma y las de sus monjas en toda perfecci\u00f3n y religi\u00f3n unidas con Dios, olvidadas de toda criatura y respecto de ella, hechas todas en Dios y alegres con solo \u00e9l, que yo le aseguro todo lo dem\u00e1s; que pensar que ahora ya las casas la dar\u00e1n algo, estando en un tan buen lugar como \u00e9se y recibiendo tan buenas monjas, t\u00e9ngolo por dificultoso; aunque, si viere alg\u00fan portillo por d\u00f3nde, no dejar\u00e9 de hacer lo que pudiere.<br \/><br \/>A la Madre Supriora deseo mucho consuelo. Espero en el Se\u00f1or se le dar\u00e1, anim\u00e1ndose ella a llevar su peregrinaci\u00f3n y destierro en amor por \u00e9l. Ah\u00ed la escribo. A las hijas Magdalena, San Gabriel y Mar\u00eda de San Pablo, Mar\u00eda de la Visitaci\u00f3n, San Francisco y todas, muchas mis saludes en nuestro Bien. El cual sea siempre en su esp\u00edritu, mi hija. Am\u00e9n.<br \/><br \/>De Madrid y junio 20 de 1590.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz<br \/><br \/>Presto me volver\u00e9 a Segovia, a lo que creo.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp22\"><\/a>22.- A la M. Leonor de san Gabriel, OCD, en C\u00f3rdoba<br \/><br \/>Madrid, junio\/julio 1590<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en su alma, mi hija en Cristo.<br \/><br \/>Con su carta me compadec\u00ed de su pena y p\u00e9same la tenga por el da\u00f1o que le pueda hacer al esp\u00edritu y aun a la salud; pues sepa que no me parece a m\u00ed tiene tanta causa para tenerla como \u00e9sa, porque a nuestro Padre yo no le veo con ning\u00fan g\u00e9nero de desgracia con ella, ni aun memoria de tal cosa; y aunque la haya tenido, ya con su arrepentimiento se le habr\u00e1 mitigado, y si todav\u00eda tuviese algo, yo tendr\u00e9 cuidado de hablar bien; ninguna pena tenga ni haga caso, que no hay de qu\u00e9. Y as\u00ed, yo entiendo cierto que es tentaci\u00f3n tra\u00e9rselo el demonio a la memoria, para que lo que ha de ocupar en Dios ocupe en eso.<br \/><br \/>Tenga \u00e1nimo, mi hija, y d\u00e9se mucho a la oraci\u00f3n, olvidando eso y esotro, que, al fin, no tenemos otro bien ni arraigo ni consuelo sino \u00e9ste, que despu\u00e9s que lo habemos dejado todo por Dios, es justo que no anhelemos arrimo ni consuelo en cosa sino de \u00e9l, y a\u00fan es gran misericordia&#8230; <br \/>nos le tener, porque nos qu&#8230; <br \/>con \u00e9l y no se le d\u00e9 nada qu&#8230; <br \/>del alma, todo se lo bu&#8230; <br \/>suelo; y pensando ella qu&#8230; <br \/>su Majestad estar\u00e1 sa&#8230; <br \/>como no estemos en desg&#8230; <br \/>por m\u00e1s que sea no es.. lo har\u00e9. <br \/><br \/>De Madrid y ju.<br \/><br \/>Sobrescrito. A la madre Leonor de San Gabriel, Supriora en las carmelitas descalzas de C\u00f3rdoba.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp23\"><\/a>23.- A una dirigida espiritual<br \/><br \/>Ha visto, hija, qu\u00e9 bueno es no tener dineros que nos hurten y alboroten, y que los tesoros del alma tambi\u00e9n est\u00e9n escondidos y en paz, que a\u00fan no lo sepamos ni alcancemos de vista por nosotros mismos, porque no hay peor ladr\u00f3n que el de dentro de casa.<br \/><br \/>Dios nos libre de nosotros. D\u00e9nos lo que \u00e9l se agradare y nunca nos lo muestre hasta que \u00e9l quiera. Y, en fin, el que atesora por amor, para otro atesora, y es bueno que \u00e9l se lo guarde y goce, pues todo es para \u00e9l; y nosotros, ni verlo de los ojos, ni gozarlo, porque no desfloremos a Dios el gusto que tiene en la humildad y desnudez de nuestro coraz\u00f3n y desprecio de las cosas del siglo por \u00e9l.<br \/><br \/>Harto descubierto tesoro es y de gran gozo ver que el alma ande a darle gusto al descubierto, no haciendo caso de los bobos del mundo, que no saben guardar nada para despu\u00e9s.<br \/><br \/>Las misas se dir\u00e1n, y yo ir\u00e9 de buena gana, si no me avisaren. Dios la guarde.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp24\"><\/a>24.- Al P. Luis de san \u00c1ngelo, OCD, en Andaluc\u00eda<br \/><br \/>Segovia, 1589-1590 ?<br \/><br \/>&#8230; Si en alg\u00fan tiempo alguno le persuadiere, sea prelado u otro cualquiera, alguna doctrina de anchura, aunque la confirme con milagros, no la crea ni abrace; sino m\u00e1s penitencia y m\u00e1s desasimiento de todas las cosas; y no busque a Cristo sin Cruz.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp1\"><\/a>25.- A la M. Ana de Jes\u00fas, OCD, en Segovia<br \/><br \/>Madrid 6 Julio 1591 Jes\u00fas sea en su alma.<br \/><br \/>El haberme escrito la agradezco mucho, y me obliga a mucho m\u00e1s de lo que yo me estaba. De no haber sucedido las cosas como ella deseaba, antes debe consolarse y dar muchas gracias a Dios, pues, habiendo Su Majestad orden\u00e1dolo as\u00ed, es lo que a todos m\u00e1s nos conviene; s\u00f3lo resta aplicar a ello la voluntad, para que, as\u00ed como es verdad, nos lo parezca; porque las cosas que no dan gusto, por buenas y convenientes que sean, parecen malas y adversas, y \u00e9sta vese bien que no lo es, ni para m\u00ed ni para ninguno: pues que para m\u00ed es muy pr\u00f3spera, por cuanto con la libertad y descargo de almas puedo, si quiero, mediante el divino favor, gozar de la paz, de la soledad y del fruto deleitable del olvido de s\u00ed, y de todas las cosas; y a los dem\u00e1s tambi\u00e9n les est\u00e1 bien tenerme aparte, pues as\u00ed estar\u00e1n libres de las faltas que hab\u00edan de hacer a cuenta de mi miseria.<br \/><br \/>Lo que la ruego, hija, es que ruegue al Se\u00f1or que de todas maneras me lleve esta merced adelante, porque todav\u00eda temo si me han dehacer ir ah\u00ed a Segovia y no dejarme tan libre del todo, aunque yo har\u00e9 lo que pudiere por librarme tambi\u00e9n de esto. Mas, si no pudiere ser, tampoco se habr\u00e1 librado la Madre Ana de Jes\u00fas de mis manos, como ella piensa, y as\u00ed no se morir\u00e1 con esa l\u00e1stima de que se le acab\u00f3 la ocasi\u00f3n, a su parecer, de ser muy santa. Pero, ahora sea yendo, ahora quedando, doquiera y como quiera que sea, no la olvidar\u00e9 ni quitar\u00e9 de la cuenta que dice, porque de veras deseo su bien para siempre.<br \/><br \/>Ahora entre tanto que Dios nos le da en el cielo, entret\u00e9ngase ejercitando las virtudes de mortificaci\u00f3n y paciencia, deseando hacerse en el padecer algo semejante a este gran Dios nuestro, humillado y crucificado; pues que esta vida, si no es para imitarle, no es buena.<br \/><br \/>Su Majestad la conserve y aumente en su amor, am\u00e9n, como santa amada suya.<br \/><br \/>De Madrid y julio 6 de 1591. Fray Juan de la Cruz<br \/><br \/>Sobrescrito. A la madre Ana de Jes\u00fas, Carmelita descalza en Segovia.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp26\"><\/a>26.- A la M. Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n, OCD, en Segovia<br \/><br \/>Madrid, 6 julio 1591<br \/><br \/>&#8230; De lo que a m\u00ed toca, hija, no le d\u00e9 pena, que ninguna a m\u00ed me da. De lo que la tengo muy grande es de que se eche culpa a quien no la tiene; porque estas cosas no las hacen los hombres, sino Dios, que sabe lo que nos conviene y las ordena para nuestro bien. No piense otra cosa sino que todo lo ordena Dios. Y adonde no hay amor, ponga amor, y sacar\u00e1 amor&#8230;<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp27\"><\/a>27.- A la M. Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n, OCD, en Segovia<br \/><br \/>Segovia, mediados de 1591<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en su alma, hija m\u00eda en Cristo.<br \/>Yo le agradezco que me env\u00eda a llamar determinada y claramente, porque as\u00ed no tendr\u00e1n lugar para hac\u00e9rmelo dilatar mis perplejidades; y as\u00ed hacerlo he cierto ma\u00f1ana, aunque no estuviera tan bueno. Y por eso, no m\u00e1s de que me pesa de las enfermas y me da contento el buen \u00e1nimo de Vuestra Reverencia, a la cual Nuestro Se\u00f1or haga morar en s\u00ed, porque no le hagan impresi\u00f3n las bober\u00edas que siempre nacen.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><br \/>Sobrescrito. A la Madre Priora.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp28\"><\/a>28.- A do\u00f1a Ana del Mercado y Pe\u00f1alosa, en Granada<br \/><br \/>La Pe\u00f1uela (Ja\u00e9n), 19 agosto 1591 Jes\u00fas sea en su alma.<br \/><br \/>Aunque tengo escrito por v\u00eda de Baeza del suceso de mi camino, me he holgado que pasen estos dos criados del se\u00f1or don Francisco por escribir estos renglones, que ser\u00e1n m\u00e1s ciertos.<br \/><br \/>All\u00ed dec\u00eda c\u00f3mo me hab\u00eda querido quedar en este desierto de La Pe\u00f1uela, seis leguas m\u00e1s ac\u00e1 de Baeza, donde habr\u00e1 nueve d\u00edas que llegu\u00e9. Y me hallo muy bien, gloria al Se\u00f1or, y estoy bueno; que la anchura del desierto ayuda mucho al alma y al cuerpo, aunque el alma muy pobre anda. Debe querer el Se\u00f1or que el alma tambi\u00e9n tenga su desierto espiritual. Sea muy enhorabuena como \u00e9l m\u00e1s fuere servido; que ya sabe Su Majestad lo que somos de nuestro. No s\u00e9 lo que me durar\u00e1, porque el P. Fray Antonio de Jes\u00fas, desde Baeza, me amenaza diciendo que me dejar\u00e1n por ac\u00e1 poco. Sea lo que fuere, que, en tanto, bien me hallo sin saber nada, y el ejercicio del desierto es admirable.<br \/><br \/>Esta ma\u00f1ana habemos ya venido de coger nuestros garbanzos, y as\u00ed, las ma\u00f1anas. Otro d\u00eda los trillaremos. Es lindo manosear estas criaturas mudas, mejor que no ser manoseadas de las vivas. Dios me lo lleve adelante. Ru\u00e9geselo, mi hija. Mas, con darme tanto contento, no dejar\u00e9 de ir cuando ella quisiere.<br \/><br \/>Tenga cuidado del alma, y no ande confesando escr\u00fapulos, ni primeros movimientos, ni advertencias de cosas cuando el alma noquiere detenerse en ellas; y mire por la salud corporal, y no falte a la oraci\u00f3n cuando se pudiere tener.<br \/><br \/>Ya dije en la otra (aunque primero llegar\u00e1 esta), que por la v\u00eda de Baeza me puede escribir, porque hay correo, encaminando las cartas a los Padres Descalzos de all\u00ed; que ya tengo all\u00ed avisado me las env\u00eden.<br \/><br \/>Al se\u00f1or don Luis y a mi hija Do\u00f1a In\u00e9s mis recados. D\u00e9la Dios su esp\u00edritu, am\u00e9n, como yo deseo.<br \/><br \/>De La Pe\u00f1uela y agosto 19 de 1591.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp29\"><\/a>29.- A una dirigida espiritual<br \/><br \/>La Pe\u00f1uela, 22 agosto 1591<br \/><br \/>Dios nos d\u00e9 recta intenci\u00f3n en todas las cosas y no admitir pecado a sabiendas, que, siendo as\u00ed, aunque la bater\u00eda sea grande y de muchas maneras, segura ir\u00e1, y todo se volver\u00e1 en corona.<br \/><br \/>D\u00e9 mis saludes a su hermana, y a Isabel de Soria un gran recaudo en el Se\u00f1or, y que me he maravillado c\u00f3mo no est\u00e1 en Ja\u00e9n, habiendo all\u00e1 monasterio.<br \/><br \/>El Se\u00f1or sea en su alma, hija en Cristo.<br \/><br \/>De la Pe\u00f1uela y agosto 22 de 91.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp30\"><\/a>30.- A la M. Ana de san Alberto, OCD en Caravaca<br \/><br \/>La Pe\u00f1uela, agosto-septiembre 1591<br \/><br \/>&#8230; Ya sabe, hija, los trabajos que ahora se padecen. Dios lo permite para prueba de sus escogidos. En silencio y esperanza ser\u00e1 nuestra fortaleza (Is. 30, 15).<br \/><br \/>Dios la guarde y haga santa.<br \/><br \/>Encomi\u00e9ndeme a Dios.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp31\"><\/a>31.- A do\u00f1a Ana del Mercado y Pe\u00f1alosa, en Granada<br \/><br \/>La Pe\u00f1uela, 21 septiembre 1591<br \/><br \/>Jes\u00fas sea en su alma, mi hija en Cristo.<br \/><br \/>Yo recib\u00ed aqu\u00ed en la Pe\u00f1uela el pliego de cartas que me trajo el criado. Tengo en mucho el cuidado. Ma\u00f1ana me voy a \u00dabeda a curar de unas calenturillas, que, (como ha m\u00e1s de ocho d\u00edas que me dan cada d\u00eda y no se me quitan) par\u00e9ceme habr\u00e9 menester ayuda de medicina; pero con intento de volverme luego aqu\u00ed, que, cierto, en esta santa soledad me hallo muy bien. Y as\u00ed de lo que me dice que me guarde de andar con el Padre Fray Antonio, est\u00e9 segura que de eso y de todo lo dem\u00e1s que pidiere cuidado me guardar\u00e9 lo que pudiere.<br \/><br \/>Heme holgado mucho que el se\u00f1or don Luis sea ya sacerdote del se\u00f1or. Ello sea por muchos a\u00f1os, y su Majestad le cumpla los deseos de su alma. \u00a1Oh, qu\u00e9 buen estado era \u00e9se para dejar ya cuidados y enriquecer apriesa el alma con \u00e9l! D\u00e9le el parabi\u00e9n de mi parte, que no me atrevo a pedirle que alg\u00fan d\u00eda, cuando est\u00e9 en el sacrificio, se acuerde de m\u00ed; que yo, como el deudor, lo har\u00e9 siempre; porque, aunque yo sea desacordado, por ser \u00e9l tan conjunto a su hermana, a quien yo siempre tengo en mi memoria, no me podr\u00e9 dejar de acordar de \u00e9l.<br \/><br \/>A mi hija Do\u00f1a In\u00e9s d\u00e9 mis muchas saludes en el Se\u00f1or y entrambas le ruegen que sea servido de disponerme para llevarme consigo.<br \/><br \/>Ahora no me acuerdo m\u00e1s que escribir, y por amor de la calentura tambi\u00e9n lo dejo, que bien me quisiera alargar.<br \/><br \/>De la Pe\u00f1uela y septiembre de 1591.<br \/><br \/>Fray Juan de la Cruz<br \/><br \/>No me escribe nada del pleito, si anda o est\u00e1.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp32\"><\/a>32.- Al P. Juan de santa Ana, OCD, en M\u00e1laga<br \/><br \/>\u00dabeda, finales de 1591<br \/><br \/>&#8230; Hijo, no le d\u00e9 pena eso, porque el h\u00e1bito no me lo pueden quitar sino por incorregible o inobediente, y yo estoy muy aparejado para enmendarme de todo lo que hubiere herrado y para obedecer en cualquiera penitencia que me dieren.<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><br \/><a id=\"jcEp33\"><\/a>33.- A una religiosa Carmelita Descalza, en Segovia<br \/><br \/>\u00dabeda, finales de 1591<br \/><br \/>&#8230; Ame mucho a los que la contradicen y no la aman, porque en eso se engendra amor en el pecho donde no le hay; como hace Dios con nosotros, que nos ama para que le amemos mediante el amor que nos tiene.<br \/><br \/>FIN DEL EPISTOLARIO<br \/><a href=\"#topEp\"><strong>&#8211; ir al \u00edndice &#8211;<\/strong><\/a> <br \/><br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice: San Juan de la Cruz, Epistolario 1.- A Catalina de Jes\u00fas, Carmelita Descalza2.- A Mar\u00eda de Soto, en Baeza3.- A la M. 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Ana de san Alberto, Priora de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5179\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[33],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1lx","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5179"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5179"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5179\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5570,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5179\/revisions\/5570"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}