{"id":5306,"date":"2022-02-02T00:01:15","date_gmt":"2022-02-02T06:01:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5306"},"modified":"2022-03-17T17:10:22","modified_gmt":"2022-03-17T23:10:22","slug":"hechos-de-los-apostoles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5306","title":{"rendered":"Hechos de los ap\u00f3stoles"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"topHech\"><\/a><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/em><\/strong><\/p>\n<table style=\"border-collapse: collapse; width: 100%;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch1\"><strong>1<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch2\"><strong>2<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch3\"><strong>3<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch4\"><strong>4<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch5\"><strong>5<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch6\"><strong>6<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch7\"><strong>7<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch8\"><strong>8<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch9\"><strong>9<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch10\"><strong>10<\/strong><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch11\"><strong>11<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch12\"><strong>12<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch13\"><strong>13<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch14\"><strong>14<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch15\"><strong>15<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch16\"><strong>16<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch17\"><strong>17<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch18\"><strong>18<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch19\"><strong>19<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch20\"><strong>20<\/strong><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch21\"><strong>21<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch22\"><strong>22<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch23\"><strong>23<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch24\"><strong>24<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch25\"><strong>25<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch26\"><strong>26<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch27\"><strong>27<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\"><a href=\"#Hch28\"><strong>28<\/strong><\/a><\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\">\u00a0<\/td>\n<td style=\"width: 10%; text-align: center; vertical-align: top;\">\u00a0<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><em><a id=\"Hch1\"><\/a>Hechos 1<br \/><\/em><\/strong>1 El primer libro lo escrib\u00ed, Te\u00f3filo, sobre todo lo que Jes\u00fas hizo y ense\u00f1\u00f3 desde un principio<br \/>2 hasta el d\u00eda en que, despu\u00e9s de haber dado instrucciones por medio del Esp\u00edritu Santo a los ap\u00f3stoles que hab\u00eda elegido, fue llevado al cielo.<br \/>3 A estos mismos, despu\u00e9s de su pasi\u00f3n, se les present\u00f3 d\u00e1ndoles muchas pruebas de que viv\u00eda, apareci\u00e9ndoseles durante cuarenta d\u00edas y habl\u00e1ndoles acerca de lo referente al Reino de Dios.<br \/>4 Mientras estaba comiendo con ellos, les mand\u00f3 que no se ausentasen de Jerusal\u00e9n, sino que aguardasen la Promesa del Padre, \u00abque o\u00edsteis de m\u00ed:<br \/>5 Que Juan bautiz\u00f3 con agua, pero vosotros ser\u00e9is bautizados en el Esp\u00edritu Santo dentro de pocos d\u00edas\u00bb.<br \/>6 Los que estaban reunidos le preguntaron: \u00abSe\u00f1or, \u00bfes en este momento cuando vas a restablecer el Reino de Israel?\u00bb<br \/>7 El les contest\u00f3: \u00abA vosotros no os toca conocer el tiempo y el momento que ha fijado el Padre con su autoridad,<br \/>8 sino que recibir\u00e9is la fuerza del Esp\u00edritu Santo, que vendr\u00e1 sobre vosotros, y ser\u00e9is mis testigos en Jerusal\u00e9n, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.\u00bb<br \/>9 Y dicho esto, fue levantado en presencia de ellos, y una nube le ocult\u00f3 a sus ojos.<br \/>10 Estando ellos mirando fijamente al cielo mientras se iba, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco<br \/>11 que les dijeron: \u00abGalileos, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9is ah\u00ed mirando al cielo? Este que os ha sido llevado, este mismo Jes\u00fas, vendr\u00e1 as\u00ed tal como le hab\u00e9is visto subir al cielo.\u00bb<br \/>12 Entonces se volvieron a Jerusal\u00e9n desde el monte llamado de los Olivos, que dista poco de Jerusal\u00e9n, el espacio de un camino sab\u00e1tico.<br \/>13 Y cuando llegaron subieron a la estancia superior, donde viv\u00edan, Pedro, Juan, Santiago y Andr\u00e9s; Felipe y Tom\u00e1s; Bartolom\u00e9 y Mateo; Santiago de Alfeo, Sim\u00f3n el Zelotes y Judas de Santiago.<br \/>14 Todos ellos perseveraban en la oraci\u00f3n, con un mismo esp\u00edritu en compa\u00f1\u00eda de algunas mujeres, de Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas, y de sus hermanos.<br \/>15 Uno de aquellos d\u00edas Pedro se puso en pie en medio de los hermanos &#8211; el n\u00famero de los reunidos era de unos ciento veinte &#8211; y les dijo:<br \/>16 \u00abHermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura en la que el Esp\u00edritu Santo, por boca de David, hab\u00eda hablado ya acerca de Judas, el que fue gu\u00eda de los que prendieron a Jes\u00fas.<br \/>17 Porque \u00e9l era uno de los nuestros y obtuvo un puesto en este ministerio.<br \/>18 Este, pues, compr\u00f3 un campo con el precio de su iniquidad, y cayendo de cabeza, se revent\u00f3 por medio y se derramaron todas sus entra\u00f1as. &#8211;<br \/>19 Y esto fue conocido por todos los habitantes de Jerusal\u00e9n de forma que el campo se llam\u00f3 en su lengua Haqueldam\u00e1, es decir: \u201cCampo de Sangre\u201d &#8211;<br \/>20 Pues en el libro de los Salmos est\u00e1 escrito: Quede su majada desierta, y no haya quien habite en ella. Y tambi\u00e9n: Que otro reciba su cargo.<br \/>21 \u00abConviene, pues, que de entre los hombres que anduvieron con nosotros todo el tiempo que el Se\u00f1or Jes\u00fas convivi\u00f3 con nosotros,<br \/>22 a partir del bautismo de Juan hasta el d\u00eda en que nos fue llevado, uno de ellos sea constituido testigo con nosotros de su resurrecci\u00f3n.\u00bb<br \/>23 Presentaron a dos: a Jos\u00e9, llamado Barsab\u00e1s, por sobrenombre Justo, y a Mat\u00edas.<br \/>24 Entonces oraron as\u00ed: \u00abT\u00fa, Se\u00f1or, que conoces los corazones de todos, mu\u00e9stranos a cu\u00e1l de estos dos has elegido,<br \/>25 para ocupar en el ministerio del apostolado el puesto del que Judas desert\u00f3 para irse adonde le correspond\u00eda.\u00bb<br \/>26 Echaron suertes y la suerte cay\u00f3 sobre Mat\u00edas, que fue agregado al n\u00famero de los doce ap\u00f3stoles.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch2\"><\/a><strong><em>Hechos 2<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Al llegar el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, estaban todos reunidos en un mismo lugar.<br \/>2 De repente vino del cielo un ruido como el de una r\u00e1faga de viento impetuoso, que llen\u00f3 toda la casa en la que se encontraban.<br \/>3 Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos;<br \/>4 quedaron todos llenos del Esp\u00edritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, seg\u00fan el Esp\u00edritu les conced\u00eda expresarse.<br \/>5 Hab\u00eda en Jerusal\u00e9n hombres piadosos, que all\u00ed resid\u00edan, venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo.<br \/>6 Al producirse aquel ruido la gente se congreg\u00f3 y se llen\u00f3 de estupor al o\u00edrles hablar cada uno en su propia lengua.<br \/>7 Estupefactos y admirados dec\u00edan: \u00ab\u00bfEs que no son galileos todos estos que est\u00e1n hablando?<br \/>8 Pues \u00bfc\u00f3mo cada uno de nosotros les o\u00edmos en nuestra propia lengua nativa?<br \/>9 Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia,<br \/>10 Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos,<br \/>11 jud\u00edos y pros\u00e9litos, cretenses y \u00e1rabes, todos les o\u00edmos hablar en nuestra lengua las maravillas de Dios.\u00bb<br \/>12 Todos estaban estupefactos y perplejos y se dec\u00edan unos a otros: \u00ab\u00bfQu\u00e9 significa esto?\u00bb<br \/>13 Otros en cambio dec\u00edan ri\u00e9ndose: \u00ab\u00a1Est\u00e1n llenos de mosto!\u00bb<br \/>14 Entonces Pedro, present\u00e1ndose con los Once, levant\u00f3 su voz y les dijo: \u00abJud\u00edos y habitantes todos de Jerusal\u00e9n: Que os quede esto bien claro y prestad atenci\u00f3n a mis palabras:<br \/>15 No est\u00e1n \u00e9stos borrachos, como vosotros supon\u00e9is, pues es la hora tercia del d\u00eda,<br \/>16 sino que es lo que dijo el profeta:<br \/>17 Suceder\u00e1 en los \u00faltimos d\u00edas, dice Dios: Derramar\u00e9 mi Esp\u00edritu sobre toda carne, y profetizar\u00e1n vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros j\u00f3venes ver\u00e1n visiones y vuestros ancianos so\u00f1ar\u00e1n sue\u00f1os.<br \/>18 Y yo sobre mis siervos y sobre mis siervas derramar\u00e9 mi Esp\u00edritu.<br \/>19 Har\u00e9 prodigios arriba en el cielo y se\u00f1ales abajo en la tierra.<br \/>20 El sol se convertir\u00e1 en tinieblas, y la luna en sangre, antes de que llegue el D\u00eda grande del Se\u00f1or.<br \/>21 Y todo el que invoque el nombre del Se\u00f1or se salvar\u00e1.<br \/>22 \u00abIsraelitas, escuchad estas palabras: A Jes\u00fas, el Nazoreo, hombre acreditado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y se\u00f1ales que Dios hizo por su medio entre vosotros, como vosotros mismos sab\u00e9is,<br \/>23 a \u00e9ste, que fue entregado seg\u00fan el determinado designio y previo conocimiento de Dios, vosotros le matasteis clav\u00e1ndole en la cruz por mano de los imp\u00edos;<br \/>24 a \u00e9ste, pues, Dios le resucit\u00f3 libr\u00e1ndole de los dolores del Hades, pues no era posible que quedase bajo su dominio;<br \/>25 porque dice de \u00e9l David: Ve\u00eda constantemente al Se\u00f1or delante de m\u00ed, puesto que est\u00e1 a mi derecha, para que no vacile.<br \/>26 Por eso se ha alegrado mi coraz\u00f3n y se ha alborozado mi lengua, y hasta mi carne reposar\u00e1 en la esperanza<br \/>27 de que no abandonar\u00e1s mi alma en el Hades ni permitir\u00e1s que tu santo experimente la corrupci\u00f3n.<br \/>28 Me has hecho conocer caminos de vida, me llenar\u00e1s de gozo con tu rostro.<br \/>29 \u00abHermanos, permitidme que os diga con toda libertad c\u00f3mo el patriarca David muri\u00f3 y fue sepultado y su tumba permanece entre nosotros hasta el presente.<br \/>30 Pero como \u00e9l era profeta y sab\u00eda que Dios le hab\u00eda asegurado con juramento que se sentar\u00eda en su trono un descendiente de su sangre,<br \/>31 vio a lo lejos y habl\u00f3 de la resurrecci\u00f3n de Cristo, que ni fue abandonado en el Hades ni su carne experiment\u00f3 la corrupci\u00f3n.<br \/>32 A este Jes\u00fas Dios le resucit\u00f3; de lo cual todos nosotros somos testigos.<br \/>33 Y exaltado por la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Esp\u00edritu Santo prometido y ha derramado lo que vosotros veis y o\u00eds.<br \/>34 Pues David no subi\u00f3 a los cielos y sin embargo dice: Dijo el Se\u00f1or a mi Se\u00f1or: Si\u00e9ntate a mi diestra<br \/>35 hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies.<br \/>36 \u00abSepa, pues, con certeza toda la casa de Israel que Dios ha constituido Se\u00f1or y Cristo a este Jes\u00fas a quien vosotros hab\u00e9is crucificado.\u00bb<br \/>37 Al o\u00edr esto, dijeron con el coraz\u00f3n compungido a Pedro y a los dem\u00e1s ap\u00f3stoles: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hemos de hacer, hermanos?\u00bb<br \/>38 Pedro les contest\u00f3: \u00abConvert\u00edos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisi\u00f3n de vuestros pecados; y recibir\u00e9is el don del Esp\u00edritu Santo;<br \/>39 pues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que est\u00e1n lejos, para cuantos llame el Se\u00f1or Dios nuestro.\u00bb<br \/>40 Con otras muchas palabras les conjuraba y les exhortaba: \u00abSalvaos de esta generaci\u00f3n perversa.\u00bb<br \/>41 Los que acogieron su Palabra fueron bautizados. Aquel d\u00eda se les unieron unas 3.000 almas.<br \/>42 Acud\u00edan asiduamente a la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles, a la comuni\u00f3n, a la fracci\u00f3n del pan y a las oraciones.<br \/>43 El temor se apoderaba de todos, pues los ap\u00f3stoles realizaban muchos prodigios y se\u00f1ales.<br \/>44 Todos los creyentes viv\u00edan unidos y ten\u00edan todo en com\u00fan;<br \/>45 vend\u00edan sus posesiones y sus bienes y repart\u00edan el precio entre todos, seg\u00fan la necesidad de cada uno.<br \/>46 Acud\u00edan al Templo todos los d\u00edas con perseverancia y con un mismo esp\u00edritu, part\u00edan el pan por las casas y tomaban el alimento con alegr\u00eda y sencillez de coraz\u00f3n.<br \/>47 Alababan a Dios y gozaban de la simpat\u00eda de todo el pueblo. El Se\u00f1or agregaba cada d\u00eda a la comunidad a los que se hab\u00edan de salvar.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Hch3\"><\/a>Hechos 3<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Pedro y Juan sub\u00edan al Templo para la oraci\u00f3n de la hora nona.<br \/>2 Hab\u00eda un hombre, tullido desde su nacimiento, al que llevaban y pon\u00edan todos los d\u00edas junto a la puerta del Templo llamada Hermosa para que pidiera limosna a los que entraban en el Templo.<br \/>3 Este, al ver a Pedro y a Juan que iban a entrar en el Templo, les pidi\u00f3 una limosna.<br \/>4 Pedro fij\u00f3 en \u00e9l la mirada juntamente con Juan, y le dijo: \u00abM\u00edranos.\u00bb<br \/>5 El les miraba con fijeza esperando recibir algo de ellos.<br \/>6 Pedro le dijo: \u00abNo tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te doy: en nombre de Jesucristo, el Nazoreo, ponte a andar.\u00bb<br \/>7 Y tom\u00e1ndole de la mano derecha le levant\u00f3. Al instante cobraron fuerza sus pies y tobillos,<br \/>8 y de un salto se puso en pie y andaba. Entr\u00f3 con ellos en el Templo andando, saltando y alabando a Dios.<br \/>9 Todo el pueblo le vio c\u00f3mo andaba y alababa a Dios;<br \/>10 le reconoc\u00edan, pues \u00e9l era el que ped\u00eda limosna sentado junto a la puerta Hermosa del Templo. Y se quedaron llenos de estupor y asombro por lo que hab\u00eda sucedido.<br \/>11 Como \u00e9l no soltaba a Pedro y a Juan, todo el pueblo, presa de estupor, corri\u00f3 donde ellos al p\u00f3rtico llamado de Salom\u00f3n.<br \/>12 Pedro, al ver esto, se dirigi\u00f3 al pueblo: \u00abIsraelitas, \u00bfpor qu\u00e9 os admir\u00e1is de esto, o por qu\u00e9 nos mir\u00e1is fijamente, como si por nuestro poder o piedad hubi\u00e9ramos hecho caminar a \u00e9ste?<br \/>13 El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jes\u00fas, a quien vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando \u00e9ste estaba resuelto a ponerle en libertad.<br \/>14 Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis que se os hiciera gracia de un asesino,<br \/>15 y matasteis al Jefe que lleva a la Vida. Pero Dios le resucit\u00f3 de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello.<br \/>16 Y por la fe en su nombre, este mismo nombre ha restablecido a \u00e9ste que vosotros veis y conoc\u00e9is; es, pues, la fe dada por su medio la que le ha restablecido totalmente ante todos vosotros.<br \/>17 \u00abYa s\u00e9 yo, hermanos, que obrasteis por ignorancia, lo mismo que vuestros jefes.<br \/>18 Pero Dios dio cumplimiento de este modo a lo que hab\u00eda anunciado por boca de todos los profetas: que su Cristo padecer\u00eda.<br \/>19 Arrepent\u00edos, pues, y convert\u00edos, para que vuestros pecados sean borrados,<br \/>20 a fin de que del Se\u00f1or venga el tiempo de la consolaci\u00f3n y env\u00ede al Cristo que os hab\u00eda sido destinado, a Jes\u00fas,<br \/>21 a quien debe retener el cielo hasta el tiempo de la restauraci\u00f3n universal, de que Dios habl\u00f3 por boca de sus santos profetas.<br \/>22 Mois\u00e9s efectivamente dijo: El Se\u00f1or Dios os suscitar\u00e1 un profeta como yo de entre vuestros hermanos; escuchadle todo cuanto os diga.<br \/>23 Todo el que no escuche a ese profeta, sea exterminado del pueblo.<br \/>24 Y todos los profetas que desde Samuel y sus sucesores han hablado, anunciaron tambi\u00e9n estos d\u00edas.<br \/>25 \u00abVosotros sois los hijos de los profetas y de la alianza que Dios estableci\u00f3 con vuestros padres al decir a Abraham: En tu descendencia ser\u00e1n bendecidas todas las familias de la tierra.<br \/>26 Para vosotros en primer lugar ha resucitado Dios a su Siervo y le ha enviado para bendeciros, apart\u00e1ndoos a cada uno de vuestras iniquidades.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch4\"><\/a><strong><em>Hechos 4<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Estaban hablando al pueblo, cuando se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del Templo y los saduceos,<br \/>2 molestos porque ense\u00f1aban al pueblo y anunciaban en la persona de Jes\u00fas la resurrecci\u00f3n de los muertos.<br \/>3 Les echaron mano y les pusieron bajo custodia hasta el d\u00eda siguiente, pues hab\u00eda ca\u00eddo ya la tarde.<br \/>4 Sin embargo, muchos de los que oyeron la Palabra creyeron; y el n\u00famero de hombres lleg\u00f3 a unos 5.000.<br \/>5 Al d\u00eda siguiente se reunieron en Jerusal\u00e9n sus jefes, ancianos y escribas,<br \/>6 el Sumo Sacerdote An\u00e1s, Caif\u00e1s, Jonat\u00e1n, Alejandro y cuantos eran de la estirpe de sumos sacerdotes.<br \/>7 Les pusieron en medio y les preguntaban: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 poder o en nombre de qui\u00e9n hab\u00e9is hecho vosotros eso?\u00bb<br \/>8 Entonces Pedro, lleno del Esp\u00edritu Santo, les dijo: \u00abJefes del pueblo y ancianos,<br \/>9 puesto que con motivo de la obra realizada en un enfermo somos hoy interrogados por qui\u00e9n ha sido \u00e9ste curado,<br \/>10 sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que ha sido por el nombre de Jesucristo, el Nazoreo, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucit\u00f3 de entre los muertos; por su nombre y no por ning\u00fan otro se presenta \u00e9ste aqu\u00ed sano delante de vosotros.<br \/>11 El es la piedra que vosotros, los constructores, hab\u00e9is despreciado y que se ha convertido en piedra angular.<br \/>12 Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos.\u00bb<br \/>13 Viendo la valent\u00eda de Pedro y Juan, y sabiendo que eran hombres sin instrucci\u00f3n ni cultura, estaban maravillados. Reconoc\u00edan, por una parte, que hab\u00edan estado con Jes\u00fas;<br \/>14 y al mismo tiempo ve\u00edan de pie, junto a ellos, al hombre que hab\u00eda sido curado; de modo que no pod\u00edan replicar.<br \/>15 Les mandaron salir fuera del Sanedr\u00edn y deliberaban entre ellos.<br \/>16 Dec\u00edan: \u00ab\u00bfQu\u00e9 haremos con estos hombres? Es evidente para todos los habitantes de Jerusal\u00e9n, que ellos han realizado una se\u00f1al manifiesta, y no podemos negarlo.<br \/>17 Pero a fin de que esto no se divulgue m\u00e1s entre el pueblo, amenac\u00e9mosles para que no hablen ya m\u00e1s a nadie en este nombre.\u00bb<br \/>18 Les llamaron y les mandaron que de ninguna manera hablasen o ense\u00f1asen en el nombre de Jes\u00fas.<br \/>19 Mas Pedro y Juan les contestaron: \u00abJuzgad si es justo delante de Dios obedeceros a vosotros m\u00e1s que a Dios.<br \/>20 No podemos nosotros dejar de hablar de lo que hemos visto y o\u00eddo.\u00bb<br \/>21 Ellos, despu\u00e9s de haberles amenazado de nuevo, les soltaron, no hallando manera de castigarles, a causa del pueblo, porque todos glorificaban a Dios por lo que hab\u00eda occurrido,<br \/>22 pues el hombre en quien se hab\u00eda realizado esta se\u00f1al de curaci\u00f3n ten\u00eda m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os.<br \/>23 Una vez libres, vinieron a los suyos y les contaron todo lo que les hab\u00edan dicho los sumos sacerdotes y ancianos.<br \/>24 Al o\u00edrlo, todos a una elevaron su voz a Dios y dijeron: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos,<br \/>25 t\u00fa que has dicho por el Esp\u00edritu Santo, por boca de nuestro padre David, tu siervo: \u00bfA qu\u00e9 esta agitaci\u00f3n de las naciones, estos vanos proyectos de los pueblos?<br \/>26 Se han presentado los reyes de la tierra y los magistrados se han aliado contra el Se\u00f1or y contra su Ungido.<br \/>27 \u00abPorque verdaderamente en esta ciudad se han aliado Herodes y Poncio Pilato con las naciones y los pueblos de Israel contra tu santo siervo Jes\u00fas, a quien has ungido,<br \/>28 para realizar lo que en tu poder y en tu sabidur\u00eda hab\u00edas predeterminado que sucediera.<br \/>29 Y ahora, Se\u00f1or, ten en cuenta sus amenazas y concede a tus siervos que puedan predicar tu Palabra con toda valent\u00eda,<br \/>30 extendiendo tu mano para realizar curaciones, se\u00f1ales y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jes\u00fas.\u00bb<br \/>31 Acabada su oraci\u00f3n, retembl\u00f3 el lugar donde estaban reunidos, y todos quedaron llenos del Esp\u00edritu Santo y predicaban la Palabra de Dios con valent\u00eda.<br \/>32 La multitud de los creyentes no ten\u00eda sino un solo coraz\u00f3n y una sola alma. Nadie llamaba suyos a sus bienes, sino que todo era en com\u00fan entre ellos.<br \/>33 Los ap\u00f3stoles daban testimonio con gran poder de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas. Y gozaban todos de gran simpat\u00eda.<br \/>34 No hab\u00eda entre ellos ning\u00fan necesitado, porque todos los que pose\u00edan campos o casas los vend\u00edan, tra\u00edan el importe de la venta,<br \/>35 y lo pon\u00edan a los pies de los ap\u00f3stoles, y se repart\u00eda a cada uno seg\u00fan su necesidad.<br \/>36 Jos\u00e9, llamado por los ap\u00f3stoles Bernab\u00e9 (que significa: \u00abhijo de la exhortaci\u00f3n\u00bb), levita y originario de Chipre,<br \/>37 ten\u00eda un campo; lo vendi\u00f3, trajo el dinero y lo puso a los pies de los ap\u00f3stoles.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch5\"><\/a><strong><em>Hechos 5<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Un hombre llamado Anan\u00edas, de acuerdo con su mujer Safira, vendi\u00f3 una propiedad,<br \/>2 y se qued\u00f3 con una parte del precio, sabi\u00e9ndolo tambi\u00e9n su mujer; la otra parte la trajo y la puso a los pies de los ap\u00f3stoles.<br \/>3 Pedro le dijo: \u00abAnan\u00edas, \u00bfc\u00f3mo es que Satan\u00e1s llen\u00f3 tu coraz\u00f3n para mentir al Esp\u00edritu Santo, y quedarte con parte del precio del campo?<br \/>4 \u00bfEs que mientras lo ten\u00edas no era tuyo, y una vez vendido no pod\u00edas disponer del precio? \u00bfPor qu\u00e9 determinaste en tu coraz\u00f3n hacer esto? Nos has mentido a los hombres, sino a Dios.\u00bb<br \/>5 Al o\u00edr Anan\u00edas estas palabras, cay\u00f3 y expir\u00f3. Y un gran temor se apoder\u00f3 de cuantos lo oyeron.<br \/>6 Se levantaron los j\u00f3venes, le amortajaron y le llevaron a enterrar.<br \/>7 Unas tres horas m\u00e1s tarde entr\u00f3 su mujer que ignoraba lo que hab\u00eda pasado.<br \/>8 Pedro le pregunt\u00f3: \u00abDime, \u00bfhab\u00e9is vendido en tanto el campo?\u00bb Ella respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, en eso.\u00bb<br \/>9 Y Pedro le replic\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo os hab\u00e9is puesto de acuerdo para poner a prueba al Esp\u00edritu del Se\u00f1or? Mira, aqu\u00ed a la puerta est\u00e1n los pies de los que han enterrado a tu marido; ellos te llevar\u00e1n a ti.\u00bb<br \/>10 Al instante ella cay\u00f3 a sus pies y expir\u00f3. Entrando los j\u00f3venes, la hallaron muerta, y la llevaron a enterrar junto a su marido.<br \/>11 Un gran temor se apoder\u00f3 de toda la Iglesia y de todos cuantos oyeron esto.<br \/>12 Por mano de los ap\u00f3stoles se realizaban muchas se\u00f1ales y prodigios en el pueblo&#8230; Y sol\u00edan estar todos con un mismo esp\u00edritu en el p\u00f3rtico de Salom\u00f3n,<br \/>13 pero nadie de los otros se atrev\u00eda a juntarse a ellos, aunque el pueblo hablaba de ellos con elogio.<br \/>14 Los creyentes cada vez en mayor n\u00famero se adher\u00edan al Se\u00f1or, una multitud de hombres y mujeres.<br \/>15 &#8230; hasta tal punto que incluso sacaban los enfermos a las plazas y los colocaban en lechos y camillas, para que, al pasar Pedro, siquiera su sombra cubriese a alguno de ellos.<br \/>16 Tambi\u00e9n acud\u00eda la multitud de las ciudades vecinas a Jerusal\u00e9n trayendo enfermos y atormentados por esp\u00edritus inmundos; y todos eran curados.<br \/>17 Entonces se levant\u00f3 el Sumo Sacerdote, y todos los suyos, los de la secta de los saduceos, y llenos de envidia,<br \/>18 echaron mano a los ap\u00f3stoles y les metieron en la c\u00e1rcel p\u00fablica.<br \/>19 Pero el \u00c1ngel del Se\u00f1or, por la noche, abri\u00f3 las puertas de la prisi\u00f3n, les sac\u00f3 y les dijo:<br \/>20 \u00abId, presentaos en el Templo y decid al pueblo todo lo referente a esta Vida.\u00bb<br \/>21 Obedecieron, y al amanecer entraron en el Templo y se pusieron a ense\u00f1ar. Lleg\u00f3 el Sumo Sacerdote con los suyos, convocaron el Sanedr\u00edn y todo el Senado de los hijos de Israel, y enviaron a buscarlos a la c\u00e1rcel.<br \/>22 Cuando llegaron all\u00ed los alguaciles, no los encontraron en la prisi\u00f3n; y volvieron a darles cuenta<br \/>23 y les dijeron: \u00abHemos hallado la c\u00e1rcel cuidadosamente cerrada y los guardias firmes ante las puertas; pero cuando abrimos, no encontramos a nadie dentro.\u00bb<br \/>24 Cuando oyeron esto, tanto el jefe de la guardia del Templo como los sumos sacerdotes se preguntaban perplejos qu\u00e9 pod\u00eda significar aquello.<br \/>25 Se present\u00f3 entonces uno que les dijo: \u00abMirad, los hombres que pusisteis en prisi\u00f3n est\u00e1n en el Templo y ense\u00f1an al pueblo.\u00bb<br \/>26 Entonces el jefe de la guardia march\u00f3 con los alguaciles y les trajo, pero sin violencia, porque ten\u00edan miedo de que el pueblo les apedrease.<br \/>27 Les trajeron, pues, y les presentaron en el Sanedr\u00edn. El Sumo Sacerdote les interrog\u00f3<br \/>28 y les dijo: \u00abOs prohibimos severamente ense\u00f1ar en ese nombre, y sin embargo vosotros hab\u00e9is llenado Jerusal\u00e9n con vuestra doctrina y quer\u00e9is hacer recaer sobre nosotros la sangre de ese hombre.\u00bb<br \/>29 Pedro y los ap\u00f3stoles contestaron: \u00abHay que obedecer a Dios antes que a los hombres.<br \/>30 El Dios de nuestros padres resucit\u00f3 a Jes\u00fas a quien vosotros disteis muerte colg\u00e1ndole de un madero.<br \/>31 A \u00e9ste le ha exaltado Dios con su diestra como Jefe y Salvador, para conceder a Israel la conversi\u00f3n y el perd\u00f3n de los pecados.<br \/>32 Nosotros somos testigos de estas cosas, y tambi\u00e9n el Esp\u00edritu Santo que ha dado Dios a los que le obedecen.\u00bb<br \/>33 Ellos, al o\u00edr esto, se consum\u00edan de rabia y trataban de matarlos.<br \/>34 Entonces un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, con prestigio ante todo el pueblo, se levant\u00f3 en el Sanedr\u00edn. Mand\u00f3 que se hiciera salir un momento a aquellos hombres,<br \/>35 y les dijo: \u00abIsraelitas, mirad bien lo que vais a hacer con estos hombres.<br \/>36 Porque hace alg\u00fan tiempo se levant\u00f3 Teudas, que pretend\u00eda ser alguien y que reuni\u00f3 a su alrededor unos cuatrocientos hombres; fue muerto y todos los que le segu\u00edan se disgregaron y quedaron en nada.<br \/>37 Despu\u00e9s de \u00e9ste, en los d\u00edas del empadronamiento, se levant\u00f3 Judas el Galileo, que arrastr\u00f3 al pueblo en pos de s\u00ed; tambi\u00e9n \u00e9ste pereci\u00f3 y todos los que le hab\u00edan seguido se dispersaron.<br \/>38 Os digo, pues, ahora: desentendeos de estos hombres y dejadlos. Porque si esta idea o esta obra es de los hombres, se destruir\u00e1;<br \/>39 pero si es de Dios, no conseguir\u00e9is destruirles. No sea que os encontr\u00e9is luchando contra Dios.\u00bb Y aceptaron su parecer.<br \/>40 Entonces llamaron a los ap\u00f3stoles; y, despu\u00e9s de haberles azotado, les intimaron que no hablasen en nombre de Jes\u00fas. Y les dejaron libres.<br \/>41 Ellos marcharon de la presencia del Sanedr\u00edn contentos por haber sido considerados dignos de sufrir ultrajes por el Nombre.<br \/>42 Y no cesaban de ense\u00f1ar y de anunciar la Buena Nueva de Cristo Jes\u00fas cada d\u00eda en el Templo y por las casas.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch6\"><\/a><strong><em>Hechos 6<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Por aquellos d\u00edas, al multiplicarse los disc\u00edpulos, hubo quejas de los helenistas contra los hebreos, porque sus viudas eran desatendidas en la asistencia cotidiana.<br \/>2 Los Doce convocaron la asamblea de los disc\u00edpulos y dijeron: \u00abNo parece bien que nosotros abandonemos la Palabra de Dios por servir a las mesas.<br \/>3 Por tanto, hermanos, buscad de entre vosotros a siete hombres, de buena fama, llenos de Esp\u00edritu y de sabidur\u00eda, y los pondremos al frente de este cargo;<br \/>4 mientras que nosotros nos dedicaremos a la oraci\u00f3n y al ministerio de la Palabra.\u00bb<br \/>5 Pareci\u00f3 bien la propuesta a toda la asamblea y escogieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Esp\u00edritu Santo, a Felipe, a Pr\u00f3coro, a Nicanor, a Tim\u00f3n, a P\u00e1rmenas y a Nicol\u00e1s, pros\u00e9lito de Antioqu\u00eda;<br \/>6 los presentaron a los ap\u00f3stoles y, habiendo hecho oraci\u00f3n, les impusieron las manos.<br \/>7 La Palabra de Dios iba creciendo; en Jerusal\u00e9n se multiplic\u00f3 considerablemente el n\u00famero de los disc\u00edpulos, y multitud de sacerdotes iban aceptando la fe.<br \/>8 Esteban, lleno de gracia y de poder, realizaba entre el pueblo grandes prodigios y se\u00f1ales.<br \/>9 Se levantaron unos de la sinagoga llamada de los Libertos, cirenenses y alejandrinos, y otros de Cilicia y Asia, y se pusieron a disputar con Esteban;<br \/>10 pero no pod\u00edan resistir a la sabidur\u00eda y al Esp\u00edritu con que hablaba.<br \/>11 Entonces sobornaron a unos hombres para que dijeran: \u00abNosotros hemos o\u00eddo a \u00e9ste pronunciar palabras blasfemas contra Mois\u00e9s y contra Dios.\u00bb<br \/>12 De esta forma amotinaron al pueblo, a los ancianos y escribas; vinieron de improviso, le prendieron y le condujeron al Sanedr\u00edn.<br \/>13 Presentaron entonces testigos falsos que declararon: \u00abEste hombre no para de hablar en contra del Lugar Santo y de la Ley;<br \/>14 pues le hemos o\u00eddo decir que Jes\u00fas, ese Nazoreo, destruir\u00eda este Lugar y cambiar\u00eda las costumbres que Mois\u00e9s nos ha transmitido.\u00bb<br \/>15 Fijando en \u00e9l la mirada todos los que estaban sentados en el Sanedr\u00edn, vieron su rostro como el rostro de un \u00e1ngel.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a name=\"_Toc295399845\"><\/a><strong><em>Hechos 7<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 El Sumo Sacerdote pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfEs as\u00ed?\u00bb<br \/>2 El respondi\u00f3: \u00abHermanos y padres, escuchad. El Dios de la gloria se apareci\u00f3 a nuestro padre Abraham cuando estaba en Mesopotamia, antes de que se estableciese en Jar\u00e1n<br \/>3 y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela y vete a la tierra que yo te muestre.<br \/>4 Entonces sali\u00f3 de la tierra de los caldeos y se estableci\u00f3 en Jar\u00e1n. Y despu\u00e9s de morir su padre, Dios le hizo emigrar de all\u00ed a esta tierra que vosotros habit\u00e1is ahora.<br \/>5 Y no le dio en ella en heredad ni la medida de la planta del pie; sino que prometi\u00f3 d\u00e1rsela en posesi\u00f3n a \u00e9l y a su descendencia despu\u00e9s de \u00e9l, aunque no ten\u00eda ning\u00fan hijo.<br \/>6 Dios habl\u00f3 as\u00ed: Tus descendientes residir\u00e1n como forasteros en tierra extra\u00f1a y les esclavizar\u00e1n y les maltratar\u00e1n durante cuatrocientos a\u00f1os.<br \/>7 Pero yo juzgar\u00e9 &#8211; dijo Dios &#8211; a la naci\u00f3n a la que sirvan como esclavos, y despu\u00e9s saldr\u00e1n y me dar\u00e1n culto en este mismo lugar.<br \/>8 Le dio, adem\u00e1s, la alianza de la circuncisi\u00f3n; y as\u00ed, al engendrar a Isaac, Abraham le circuncid\u00f3 el octavo d\u00eda, y lo mismo Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas.<br \/>9 \u00abLos patriarcas, envidiosos de Jos\u00e9, le vendieron con destino a Egipto. Pero Dios estaba con \u00e9l<br \/>10 y le libr\u00f3 de todas sus tribulaciones y le dio gracia y sabidur\u00eda ante Fara\u00f3n, rey de Egipto, quien le nombr\u00f3 gobernador de Egipto y de toda su casa.<br \/>11 Sobrevino entonces en todo Egipto y Cana\u00e1n hambre y gran tribulaci\u00f3n; nuestros padres no encontraban v\u00edveres.<br \/>12 Pero al o\u00edr Jacob que hab\u00eda trigo en Egipto, envi\u00f3 a nuestros padres una primera vez;<br \/>13 la segunda vez Jos\u00e9 se dio a conocer a sus hermanos y conoci\u00f3 Fara\u00f3n el linaje de Jos\u00e9.<br \/>14 Jos\u00e9 envi\u00f3 a buscar a su padre Jacob y a toda su parentela que se compon\u00eda de 75 personas.<br \/>15 Jacob baj\u00f3 a Egipto donde muri\u00f3 \u00e9l y tambi\u00e9n nuestros padres;<br \/>16 y fueron trasladados a Siquem y depositados en el sepulcro que hab\u00eda comprado Abraham a precio de plata a los hijos de Jamor, padre de Siquem.<br \/>17 \u00abConforme se iba acercando el tiempo de la promesa que Dios hab\u00eda hecho a Abraham, creci\u00f3 el pueblo y se multiplic\u00f3 en Egipto,<br \/>18 hasta que se alz\u00f3 un nuevo rey en Egipto que no se acord\u00f3 de Jos\u00e9.<br \/>19 Obrando astutamente contra nuestro linaje, este rey maltrat\u00f3 a nuestros padres hasta obligarles a exponer sus ni\u00f1os, para que no vivieran.<br \/>20 En esta coyuntura naci\u00f3 Mois\u00e9s, que era hermoso a los ojos de Dios. Durante tres meses fue criado en la casa de su padre;<br \/>21 despu\u00e9s fue expuesto y le recogi\u00f3 la hija de Fara\u00f3n, quien le cri\u00f3 como hijo suyo.<br \/>22 Mois\u00e9s fue educado en toda la sabidur\u00eda de los egipcios y fue poderoso en sus palabras y en sus obras.<br \/>23 \u00abCuando cumpli\u00f3 la edad de cuarenta a\u00f1os, se le ocurri\u00f3 la idea de visitar a sus hermanos, los hijos de Israel.<br \/>24 Y al ver que uno de ellos era maltratado, tom\u00f3 su defensa y veng\u00f3 al oprimido matando al egipcio.<br \/>25 Pensaba \u00e9l que sus hermanos comprender\u00edan que Dios les dar\u00eda la salvaci\u00f3n por su mano; pero ellos no lo comprendieron.<br \/>26 Al d\u00eda siguiente se les present\u00f3 mientras estaban pele\u00e1ndose y trataba de ponerles en paz diciendo: \u201cAmigos, que sois hermanos, \u00bfpor qu\u00e9 os maltrat\u00e1is uno a otro?\u201d<br \/>27 Pero el que maltrataba a su compa\u00f1ero le rechaz\u00f3 diciendo: \u201c\u00bfQui\u00e9n te ha nombrado jefe y juez sobre nosotros?<br \/>28 \u00bfEs que quieres matarme a m\u00ed como mataste ayer al egipcio? \u201d<br \/>29 Al o\u00edr esto Mois\u00e9s huy\u00f3 y vivi\u00f3 como forastero en la tierra de Madi\u00e1n, donde tuvo dos hijos.<br \/>30 \u00abAl cabo de cuarenta a\u00f1os se le apareci\u00f3 un \u00e1ngel en el desierto del monte Sina\u00ed, sobre la llama de una zarza ardiendo.<br \/>31 Mois\u00e9s se maravill\u00f3 al ver la visi\u00f3n, y al acercarse a mirarla, se dej\u00f3 o\u00edr la voz del Se\u00f1or:<br \/>32 \u201cYo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.\u201d Mois\u00e9s temblaba y no se atrev\u00eda a mirar.<br \/>33 El Se\u00f1or le dijo: \u201cQu\u00edtate las sandalias de los pies, pues el lugar donde est\u00e1s es tierra santa.<br \/>34 Bien vista tengo la opresi\u00f3n de mi pueblo que est\u00e1 en Egipto y he o\u00eddo sus gemidos y he bajado a librarles. Y ahora ven, que te enviar\u00e9 a Egipto.\u201d<br \/>35 \u00abA este Mois\u00e9s, de quien renegaron dici\u00e9ndole: \u00bfqui\u00e9n te ha nombrado jefe y juez? , a \u00e9ste envi\u00f3 Dios como jefe y redentor por mano del \u00e1ngel que se le apareci\u00f3 en la zarza.<br \/>36 Este les sac\u00f3, realizando prodigios y se\u00f1ales en la tierra de Egipto, en el mar Rojo y en el desierto durante cuarenta a\u00f1os.<br \/>37 Este es el Mois\u00e9s que dijo a los israelitas: Dios os suscitar\u00e1 un profeta como yo de entre vuestros hermanos.<br \/>38 Este es el que, en la asamblea del desierto, estuvo con el \u00e1ngel que le hablaba en el monte Sina\u00ed, y con nuestros padres; el que recibi\u00f3 palabras de vida para comunic\u00e1rnoslas;<br \/>39 este es aquel a quien no quisieron obedecer nuestros padres, sino que le rechazaron para volver su coraz\u00f3n hacia Egipto,<br \/>40 y dijeron a Aar\u00f3n: \u201cHaznos dioses que vayan delante de nosotros; porque este Mois\u00e9s que nos sac\u00f3 de la tierra de Egipto no sabemos qu\u00e9 ha sido de \u00e9l.\u201d<br \/>41 E hicieron aquellos d\u00edas un becerro y ofrecieron un sacrificio al \u00eddolo e hicieron una fiesta a las obras de sus manos.<br \/>42 Entonces Dios se apart\u00f3 de ellos y los entreg\u00f3 al culto del ej\u00e9rcito del cielo, como est\u00e1 escrito en el libro de los Profetas: \u00bfEs que me ofrecisteis v\u00edctimas y sacrificios durante cuarenta a\u00f1os en el desierto, casa de Israel?<br \/>43 Os llevasteis la tienda de Moloc y la estrella del dios Ref\u00e1n, las im\u00e1genes que hicisteis para adorarlas; pues yo os llevar\u00e9 m\u00e1s all\u00e1 de Babilonia.<br \/>44 \u00abNuestros padres ten\u00edan en el desierto la Tienda del Testimonio, como mand\u00f3 el que dijo a Mois\u00e9s que la hiciera seg\u00fan el modelo que hab\u00eda visto.<br \/>45 Nuestros padres que les sucedieron la recibieron y la introdujeron bajo el mando de Josu\u00e9 en el pa\u00eds ocupado por los gentiles, a los que Dios expuls\u00f3 delante de nuestros padres, hasta los d\u00edas de David,<br \/>46 que hall\u00f3 gracia ante Dios y pidi\u00f3 encontrar una Morada para la casa de Jacob.<br \/>47 Pero fue Salom\u00f3n el que le edific\u00f3 Casa,<br \/>48 aunque el Alt\u00edsimo no habita en casas hechas por mano de hombre como dice el profeta:<br \/>49 El cielo es mi trono y la tierra el escabel de mis pies. Dice el Se\u00f1or: \u00bfQu\u00e9 Casa me edificar\u00e9is? O \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 el lugar de mi descanso?<br \/>50 \u00bfEs que no ha hecho mi mano todas estas cosas?<br \/>51 \u00ab\u00a1Duros de cerviz, incircuncisos de coraz\u00f3n y de o\u00eddos! \u00a1Vosotros siempre resist\u00eds al Esp\u00edritu Santo! \u00a1Como vuestros padres, as\u00ed vosotros!<br \/>52 \u00bfA qu\u00e9 profeta no persiguieron vuestros padres? Ellos mataron a los que anunciaban de antemano la venida del Justo, de aquel a quien vosotros ahora hab\u00e9is traicionado y asesinado;<br \/>53 vosotros que recibisteis la Ley por mediaci\u00f3n de \u00e1ngeles y no la hab\u00e9is guardado.\u00bb<br \/>54 Al o\u00edr esto, sus corazones se consum\u00edan de rabia y rechinaban sus dientes contra \u00e9l.<br \/>55 Pero \u00e9l, lleno del Esp\u00edritu Santo, mir\u00f3 fijamente al cielo y vio la gloria de Dios y a Jes\u00fas que estaba en pie a la diestra de Dios;<br \/>56 y dijo: \u00abEstoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre que est\u00e1 en pie a la diestra de Dios.\u00bb<br \/>57 Entonces, gritando fuertemente, se taparon sus o\u00eddos y se precipitaron todos a una sobre \u00e9l;<br \/>58 le echaron fuera de la ciudad y empezaron a apedrearle. Los testigos pusieron sus vestidos a los pies de un joven llamado Saulo.<br \/>59 Mientras le apedreaban, Esteban hac\u00eda esta invocaci\u00f3n: \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu.\u00bb<br \/>60 Despu\u00e9s dobl\u00f3 las rodillas y dijo con fuerte voz: \u00abSe\u00f1or, no les tengas en cuenta este pecado.\u00bb Y diciendo esto, se durmi\u00f3.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch7\"><\/a><strong><em>Hechos 8<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Saulo aprobaba su muerte. Aquel d\u00eda se desat\u00f3 una gran persecuci\u00f3n contra la Iglesia de Jerusal\u00e9n. Todos, a excepci\u00f3n de los ap\u00f3stoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaria.<br \/>2 Unos hombres piadosos sepultaron a Esteban e hicieron gran duelo por \u00e9l.<br \/>3 Entretanto Saulo hac\u00eda estragos en la Iglesia; entraba por las casas, se llevaba por la fuerza hombres y mujeres, y los met\u00eda en la c\u00e1rcel.<br \/>4 Los que se hab\u00edan dispersado iban por todas partes anunciando la Buena Nueva de la Palabra.<br \/>5 Felipe baj\u00f3 a una ciudad de Samaria y les predicaba a Cristo.<br \/>6 La gente escuchaba con atenci\u00f3n y con un mismo esp\u00edritu lo que dec\u00eda Felipe, porque le o\u00edan y ve\u00edan las se\u00f1ales que realizaba;<br \/>7 pues de muchos posesos sal\u00edan los esp\u00edritus inmundos dando grandes voces, y muchos paral\u00edticos y cojos quedaron curados.<br \/>8 Y hubo una gran alegr\u00eda en aquella ciudad.<br \/>9 En la ciudad hab\u00eda ya de tiempo atr\u00e1s un hombre llamado Sim\u00f3n que practicaba la magia y ten\u00eda at\u00f3nito al pueblo de Samaria y dec\u00eda que \u00e9l era algo grande.<br \/>10 Y todos, desde el menor hasta el mayor, le prestaban atenci\u00f3n y dec\u00edan: \u00abEste es la Potencia de Dios llamada la Grande.\u00bb<br \/>11 Le prestaban atenci\u00f3n porque les hab\u00eda tenido at\u00f3nitos por mucho tiempo con sus artes m\u00e1gicas.<br \/>12 Pero cuando creyeron a Felipe que anunciaba la Buena Nueva del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, empezaron a bautizarse hombres y mujeres.<br \/>13 Hasta el mismo Sim\u00f3n crey\u00f3 y, una vez bautizado, no se apartaba de Felipe; y estaba at\u00f3nito al ver las se\u00f1ales y grandes milagros que se realizaban.<br \/>14 Al enterarse los ap\u00f3stoles que estaban en Jerusal\u00e9n de que Samaria hab\u00eda aceptado la Palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan.<br \/>15 Estos bajaron y oraron por ellos para que recibieran el Esp\u00edritu Santo;<br \/>16 pues todav\u00eda no hab\u00eda descendido sobre ninguno de ellos; \u00fanicamente hab\u00edan sido bautizados en el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas.<br \/>17 Entonces les impon\u00edan las manos y recib\u00edan el Esp\u00edritu Santo.<br \/>18 Al ver Sim\u00f3n que mediante la imposici\u00f3n de las manos de los ap\u00f3stoles se daba el Esp\u00edritu, les ofreci\u00f3 dinero diciendo:<br \/>19 \u00abDadme a m\u00ed tambi\u00e9n este poder para que reciba el Esp\u00edritu Santo aquel a quien yo imponga las manos.\u00bb<br \/>20 Pedro le contest\u00f3: \u00abVaya tu dinero a la perdici\u00f3n y t\u00fa con \u00e9l; pues has pensado que el don de Dios se compra con dinero.<br \/>21 En este asunto no tienes t\u00fa parte ni herencia, pues tu coraz\u00f3n no es recto delante de Dios.<br \/>22 Arrepi\u00e9ntete, pues, de esa tu maldad y ruega al Se\u00f1or, a ver si se te perdona ese pensamiento de tu coraz\u00f3n;<br \/>23 porque veo que t\u00fa est\u00e1s en hiel de amargura y en ataduras de iniquidad.\u00bb<br \/>24 Sim\u00f3n respondi\u00f3: \u00abRogad vosotros al Se\u00f1or por m\u00ed, para que no venga sobre m\u00ed ninguna de esas cosas que hab\u00e9is dicho.\u00bb<br \/>25 Ellos, despu\u00e9s de haber dado testimonio y haber predicado la Palabra del Se\u00f1or, se volvieron a Jerusal\u00e9n evangelizando muchos pueblos samaritanos.<br \/>26 El \u00c1ngel del Se\u00f1or habl\u00f3 a Felipe diciendo: \u00abLev\u00e1ntate y marcha hacia el mediod\u00eda por el camino que baja de Jerusal\u00e9n a Gaza. Es desierto.\u00bb<br \/>27 Se levant\u00f3 y parti\u00f3. Y he aqu\u00ed que un et\u00edope eunuco, alto funcionario de Candace, reina de los et\u00edopes, que estaba a cargo de todos sus tesoros, y hab\u00eda venido a adorar en Jerusal\u00e9n,<br \/>28 regresaba sentado en su carro, leyendo al profeta Isa\u00edas.<br \/>29 El Esp\u00edritu dijo a Felipe: \u00abAc\u00e9rcate y ponte junto a ese carro.\u00bb<br \/>30 Felipe corri\u00f3 hasta \u00e9l y le oy\u00f3 leer al profeta Isa\u00edas; y le dijo: \u00ab\u00bfEntiendes lo que vas leyendo?\u00bb<br \/>31 El contest\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo lo puedo entender si nadie me hace de gu\u00eda?\u00bb Y rog\u00f3 a Felipe que subiese y se sentase con \u00e9l.<br \/>32 El pasaje de la Escritura que iba leyendo era \u00e9ste: \u00abFue llevado como una oveja al matadero; y como cordero, mudo delante del que lo trasquila, as\u00ed \u00e9l no abre la boca.<br \/>33 En su humillaci\u00f3n le fue negada la justicia; \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 contar su descendencia? Porque su vida fue arrancada de la tierra.\u00bb<br \/>34 El eunuco pregunt\u00f3 a Felipe: \u00abTe ruego me digas de qui\u00e9n dice esto el profeta: \u00bfde s\u00ed mismo o de otro?\u00bb<br \/>35 Felipe entonces, partiendo de este texto de la Escritura, se puso a anunciarle la Buena Nueva de Jes\u00fas.<br \/>36 Siguiendo el camino llegaron a un sitio donde hab\u00eda agua. El eunuco dijo: \u00abAqu\u00ed hay agua; \u00bfqu\u00e9 impide que yo sea bautizado?\u00bb<br \/>38 Y mand\u00f3 detener el carro. Bajaron ambos al agua, Felipe y el eunuco; y lo bautiz\u00f3,<br \/>39 y en saliendo del agua, el Esp\u00edritu del Se\u00f1or arrebat\u00f3 a Felipe y ya no le vio m\u00e1s el eunuco, que sigui\u00f3 gozoso su camino.<br \/>40 Felipe se encontr\u00f3 en Azoto y recorr\u00eda evangelizando todas las ciudades hasta llegar a Cesarea.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch9\"><\/a><strong><em>Hechos 9<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Entretanto Saulo, respirando todav\u00eda amenazas y muertes contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, se present\u00f3 al Sumo Sacerdote,<br \/>2 y le pidi\u00f3 cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusal\u00e9n.<br \/>3 Sucedi\u00f3 que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rode\u00f3 una luz venida del cielo,<br \/>4 cay\u00f3 en tierra y oy\u00f3 una voz que le dec\u00eda: \u00abSa\u00fal, Sa\u00fal, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u00bb<br \/>5 El respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u00bb Y \u00e9l: \u00abYo soy Jes\u00fas, a quien t\u00fa persigues.<br \/>6 Pero lev\u00e1ntate, entra en la ciudad y se te dir\u00e1 lo que debes hacer.\u00bb<br \/>7 Los hombres que iban con \u00e9l se hab\u00edan detenido mudos de espanto; o\u00edan la voz, pero no ve\u00edan a nadie.<br \/>8 Saulo se levant\u00f3 del suelo, y, aunque ten\u00eda los ojos abiertos, no ve\u00eda nada. Le llevaron de la mano y le hicieron entrar en Damasco.<br \/>9 Pas\u00f3 tres d\u00edas sin ver, sin comer y sin beber.<br \/>10 Hab\u00eda en Damasco un disc\u00edpulo llamado Anan\u00edas. El Se\u00f1or le dijo en una visi\u00f3n: \u00abAnan\u00edas.\u00bb El respondi\u00f3: \u00abAqu\u00ed estoy, Se\u00f1or.\u00bb<br \/>11 Y el Se\u00f1or: \u00abLev\u00e1ntate y vete a la calle Recta y pregunta en casa de Judas por uno de Tarso llamado Saulo; mira, est\u00e1 en oraci\u00f3n<br \/>12 y ha visto que un hombre llamado Anan\u00edas entraba y le impon\u00eda las manos para devolverle la vista.\u00bb<br \/>13 Respondi\u00f3 Anan\u00edas: \u00abSe\u00f1or, he o\u00eddo a muchos hablar de ese hombre y de los muchos males que ha causado a tus santos en Jerusal\u00e9n<br \/>14 y que est\u00e1 aqu\u00ed con poderes de los sumos sacerdotes para apresar a todos los que invocan tu nombre.\u00bb<br \/>15 El Se\u00f1or le contest\u00f3: \u00abVete, pues \u00e9ste me es un instrumento de elecci\u00f3n que lleve mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel.<br \/>16 Yo le mostrar\u00e9 todo lo que tendr\u00e1 que padecer por mi nombre.\u00bb<br \/>17 Fue Anan\u00edas, entr\u00f3 en la casa, le impuso las manos y le dijo: \u00abSa\u00fal, hermano, me ha enviado a ti el Se\u00f1or Jes\u00fas, el que se te apareci\u00f3 en el camino por donde ven\u00edas, para que recobres la vista y seas lleno del Esp\u00edritu Santo.\u00bb<br \/>18 Al instante cayeron de sus ojos unas como escamas, y recobr\u00f3 la vista; se levant\u00f3 y fue bautizado.<br \/>19 Tom\u00f3 alimento y recobr\u00f3 las fuerzas. Estuvo algunos d\u00edas con los disc\u00edpulos de Damasco,<br \/>20 y en seguida se puso a predicar a Jes\u00fas en las sinagogas: que \u00e9l era el Hijo de Dios.<br \/>21 Todos los que le o\u00edan quedaban at\u00f3nitos y dec\u00edan: \u00ab\u00bfNo es \u00e9ste el que en Jerusal\u00e9n persegu\u00eda encarnizadamente a los que invocaban ese nombre, y no ha venido aqu\u00ed con el objeto de llev\u00e1rselos atados a los sumos sacerdotes?\u00bb<br \/>22 Pero Saulo se crec\u00eda y confund\u00eda a los jud\u00edos que viv\u00edan en Damasco demostr\u00e1ndoles que aqu\u00e9l era el Cristo.<br \/>23 Al cabo de bastante tiempo los jud\u00edos tomaron la decisi\u00f3n de matarle.<br \/>24 Pero Saulo tuvo conocimiento de su determinaci\u00f3n. Hasta las puertas estaban guardadas d\u00eda y noche para poderle matar.<br \/>25 Pero los disc\u00edpulos le tomaron y le descolgaron de noche por la muralla dentro de una espuerta.<br \/>26 Lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n e intentaba juntarse con los disc\u00edpulos; pero todos le ten\u00edan miedo, no creyendo que fuese disc\u00edpulo.<br \/>27 Entonces Bernab\u00e9 le tom\u00f3 y le present\u00f3 a los ap\u00f3stoles y les cont\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda visto al Se\u00f1or en el camino y que le hab\u00eda hablado y c\u00f3mo hab\u00eda predicado con valent\u00eda en Damasco en el nombre de Jes\u00fas.<br \/>28 Andaba con ellos por Jerusal\u00e9n, predicando valientemente en el nombre del Se\u00f1or.<br \/>29 Hablaba tambi\u00e9n y discut\u00eda con los helenistas; pero \u00e9stos intentaban matarle.<br \/>30 Los hermanos, al saberlo, le llevaron a Cesarea y le hicieron marchar a Tarso.<br \/>31 Las Iglesias por entonces gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaria; se edificaban y progresaban en el temor del Se\u00f1or y estaban llenas de la consolaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<br \/>32 Pedro, que andaba recorriendo todos los lugares, baj\u00f3 tambi\u00e9n a visitar a los santos que habitaban en Lida.<br \/>33 Encontr\u00f3 all\u00ed a un hombre llamado Eneas, tendido en una camilla desde hac\u00eda ocho a\u00f1os, pues estaba paral\u00edtico.<br \/>34 Pedro le dijo: \u00abEneas, Jesucristo te cura; lev\u00e1ntate y arregla tu lecho.\u00bb Y al instante se levant\u00f3.<br \/>35 Todos los habitantes de Lida y Sar\u00f3n le vieron, y se convirtieron al Se\u00f1or.<br \/>36 Hab\u00eda en Joppe una disc\u00edpula llamada Tabit\u00e1, que quiere decir Dorc\u00e1s. Era rica en buenas obras y en limosnas que hac\u00eda.<br \/>37 Por aquellos d\u00edas enferm\u00f3 y muri\u00f3. La lavaron y la pusieron en la estancia superior.<br \/>38 Lida est\u00e1 cerca de Joppe, y los disc\u00edpulos, al enterarse que Pedro estaba all\u00ed, enviaron dos hombres con este ruego: \u00abNo tardes en venir a nosotros.\u00bb<br \/>39 Pedro parti\u00f3 inmediatamente con ellos. As\u00ed que lleg\u00f3 le hicieron subir a la estancia superior y se le presentaron todas las viudas llorando y mostrando las t\u00fanicas y los mantos que Dorc\u00e1s hac\u00eda mientras estuvo con ellas.<br \/>40 Pedro hizo salir a todos, se puso de rodillas y or\u00f3; despu\u00e9s se volvi\u00f3 al cad\u00e1ver y dijo: \u00abTabit\u00e1, lev\u00e1ntate.\u00bb Ella abri\u00f3 sus ojos y al ver a Pedro se incorpor\u00f3.<br \/>41 Pedro le dio la mano y la levant\u00f3. Llam\u00f3 a los santos y a las viudas y se la present\u00f3 viva.<br \/>42 Esto se supo por todo Joppe y muchos creyeron en el Se\u00f1or.<br \/>43 Pedro permaneci\u00f3 en Joppe bastante tiempo en casa de un tal Sim\u00f3n, curtidor.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch10\"><\/a><strong><em>Hechos 10<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Hab\u00eda en Cesarea un hombre, llamado Cornelio, centuri\u00f3n de la cohorte It\u00e1lica,<br \/>2 piadoso y temeroso de Dios, como toda su familia, daba muchas limosnas al pueblo y continuamente oraba a Dios.<br \/>3 Vio claramente en visi\u00f3n, hacia la hora nona del d\u00eda, que el \u00c1ngel de Dios entraba en su casa y le dec\u00eda: \u00abCornelio.\u00bb<br \/>4 El le mir\u00f3 fijamente y lleno de espanto dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pasa, se\u00f1or?\u00bb Le respondi\u00f3: \u00abTus oraciones y tus limosnas han subido como memorial ante la presencia de Dios.<br \/>5 Ahora env\u00eda hombres a Joppe y haz venir a un tal Sim\u00f3n, a quien llaman Pedro.<br \/>6 Este se hospeda en casa de un tal Sim\u00f3n, curtidor, que tiene la casa junto al mar.\u00bb<br \/>7 Apenas se fue el \u00e1ngel que le hablaba, llam\u00f3 a dos criados y a un soldado piadoso, de entre sus asistentes,<br \/>8 les cont\u00f3 todo y los envi\u00f3 a Joppe.<br \/>9 Al d\u00eda siguiente, mientras ellos iban de camino y se acercaban a la ciudad, subi\u00f3 Pedro al terrado, sobre la hora sexta, para hacer oraci\u00f3n.<br \/>10 Sinti\u00f3 hambre y quiso comer. Mientras se lo preparaban le sobrevino un \u00e9xtasis,<br \/>11 y vio los cielos abiertos y que bajaba hacia la tierra una cosa as\u00ed como un gran lienzo, atado por las cuatro puntas.<br \/>12 Dentro de \u00e9l hab\u00eda toda suerte de cuadr\u00fapedos, reptiles de la tierra y aves del cielo.<br \/>13 Y una voz le dijo: \u00abLev\u00e1ntate, Pedro, sacrifica y come.\u00bb<br \/>14 Pedro contest\u00f3: \u00abDe ninguna manera, Se\u00f1or; jam\u00e1s he comido nada profano e impuro.\u00bb<br \/>15 La voz le dijo por segunda vez: \u00abLo que Dios ha purificado no lo llames t\u00fa profano.\u00bb<br \/>16 Esto se repiti\u00f3 tres veces, e inmediatamente la cosa aquella fue elevada hacia el cielo.<br \/>17 Estaba Pedro perplejo pensando qu\u00e9 podr\u00eda significar la visi\u00f3n que hab\u00eda visto, cuando los hombres enviados por Cornelio, despu\u00e9s de preguntar por la casa de Sim\u00f3n, se presentaron en la puerta;<br \/>18 llamaron y preguntaron si se hospedaba all\u00ed Sim\u00f3n, llamado Pedro.<br \/>19 Estando Pedro pensando en la visi\u00f3n, le dijo el Esp\u00edritu: \u00abAh\u00ed tienes unos hombres que te buscan.<br \/>20 Baja, pues, al momento y vete con ellos sin vacilar, pues yo los he enviado.\u00bb<br \/>21 Pedro baj\u00f3 donde ellos y les dijo: \u00abYo soy el que busc\u00e1is; \u00bfpor qu\u00e9 motivo hab\u00e9is venido?\u00bb<br \/>22 Ellos respondieron: \u00abEl centuri\u00f3n Cornelio, hombre justo y temeroso de Dios, reconocido como tal por el testimonio de toda la naci\u00f3n jud\u00eda, ha recibido de un \u00e1ngel santo el aviso de hacerte venir a su casa y de escuchar lo que t\u00fa digas.\u00bb<br \/>23 Entonces les invit\u00f3 a entrar y les dio hospedaje. Al d\u00eda siguiente se levant\u00f3 y se fue con ellos; le acompa\u00f1aron algunos hermanos de Joppe.<br \/>24 Al siguiente d\u00eda entr\u00f3 en Cesarea. Cornelio los estaba esperando. Hab\u00eda reunido a sus parientes y a los amigos \u00edntimos.<br \/>25 Cuando Pedro entraba sali\u00f3 Cornelio a su encuentro y cay\u00f3 postrado a sus pies.<br \/>26 Pedro le levant\u00f3 dici\u00e9ndole: \u00abLev\u00e1ntate, que tambi\u00e9n yo soy un hombre.\u00bb<br \/>27 Y conversando con \u00e9l entr\u00f3 y encontr\u00f3 a muchos reunidos.<br \/>28 Y les dijo: \u00abVosotros sab\u00e9is que no le est\u00e1 permitido a un jud\u00edo juntarse con un extranjero ni entrar en su casa; pero a m\u00ed me ha mostrado Dios que no hay que llamar profano o impuro a ning\u00fan hombre.<br \/>29 Por eso al ser llamado he venido sin dudar. Os pregunto, pues, por qu\u00e9 motivo me hab\u00e9is enviado a llamar.\u00bb<br \/>30 Cornelio contest\u00f3: \u00abHace cuatro d\u00edas, a esta misma hora, estaba yo haciendo la oraci\u00f3n de nona en mi casa, y de pronto se present\u00f3 delante de m\u00ed un var\u00f3n con vestidos resplandecientes,<br \/>31 y me dijo: \u201cCornelio, tu oraci\u00f3n ha sido o\u00edda y se han recordado tus limosnas ante Dios;<br \/>32 env\u00eda, pues, a Joppe y haz llamar a Sim\u00f3n, llamado Pedro, que se hospeda en casa de Sim\u00f3n el curtidor, junto al mar.\u201d<br \/>33 Al instante mand\u00e9 enviados donde ti, y t\u00fa has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros, en la presencia de Dios, estamos dispuestos para escuchar todo lo que te ha sido ordenado por el Se\u00f1or.\u00bb<br \/>34 Entonces Pedro tom\u00f3 la palabra y dijo: \u00abVerdaderamente comprendo que Dios no hace acepci\u00f3n de personas,<br \/>35 sino que en cualquier naci\u00f3n el que le teme y practica la justicia le es grato.<br \/>36 \u00abEl ha enviado su Palabra a los hijos de Israel, anunci\u00e1ndoles la Buena Nueva de la paz por medio de Jesucristo que es el Se\u00f1or de todos.<br \/>37 Vosotros sab\u00e9is lo sucedido en toda Judea, comenzando por Galilea, despu\u00e9s que Juan predic\u00f3 el bautismo;<br \/>38 c\u00f3mo Dios a Jes\u00fas de Nazaret le ungi\u00f3 con el Esp\u00edritu Santo y con poder, y c\u00f3mo \u00e9l pas\u00f3 haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el Diablo, porque Dios estaba con \u00e9l;<br \/>39 y nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la regi\u00f3n de los jud\u00edos y en Jerusal\u00e9n; a quien llegaron a matar colg\u00e1ndole de un madero;<br \/>40 a \u00e9ste, Dios le resucit\u00f3 al tercer d\u00eda y le concedi\u00f3 la gracia de aparecerse,<br \/>41 no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios hab\u00eda escogido de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con \u00e9l despu\u00e9s que resucit\u00f3 de entre los muertos.<br \/>42 Y nos mand\u00f3 que predic\u00e1semos al Pueblo, y que di\u00e9semos testimonio de que \u00e9l est\u00e1 constituido por Dios juez de vivos y muertos.<br \/>43 De \u00e9ste todos los profetas dan testimonio de que todo el que cree en \u00e9l alcanza, por su nombre, el perd\u00f3n de los pecados.\u00bb<br \/>44 Estaba Pedro diciendo estas cosas cuando el Esp\u00edritu Santo cay\u00f3 sobre todos los que escuchaban la Palabra.<br \/>45 Y los fieles circuncisos que hab\u00edan venido con Pedro quedaron at\u00f3nitos al ver que el don del Esp\u00edritu Santo hab\u00eda sido derramado tambi\u00e9n sobre los gentiles,<br \/>46 pues les o\u00edan hablar en lenguas y glorificar a Dios. Entonces Pedro dijo:<br \/>47 \u00ab\u00bfAcaso puede alguno negar el agua del bautismo a \u00e9stos que han recibido el Esp\u00edritu Santo como nosotros?\u00bb<br \/>48 Y mand\u00f3 que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Entonces le pidieron que se quedase algunos d\u00edas.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch11\"><\/a><strong><em>Hechos 11<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Los ap\u00f3stoles y los hermanos que hab\u00eda por Judea oyeron que tambi\u00e9n los gentiles hab\u00edan aceptado la Palabra de Dios;<br \/>2 as\u00ed que cuando Pedro subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, los de la circuncisi\u00f3n se lo reprochaban,<br \/>3 dici\u00e9ndole: \u00abHas entrado en casa de incircuncisos y has comido con ellos.\u00bb<br \/>4 Pedro entonces se puso a explicarles punto por punto diciendo:<br \/>5 \u00abEstaba yo en oraci\u00f3n en la ciudad de Joppe y en \u00e9xtasis vi una visi\u00f3n: una cosa as\u00ed como un lienzo, atado por las cuatro puntas, que bajaba del cielo y lleg\u00f3 hasta m\u00ed.<br \/>6 Lo mir\u00e9 atentamente y vi en \u00e9l los cuadr\u00fapedos de la tierra, las bestias, los reptiles, y las aves del cielo.<br \/>7 O\u00ed tambi\u00e9n una voz que me dec\u00eda: \u201cPedro, lev\u00e1ntate, sacrifica y come.\u201d<br \/>8 Y respond\u00ed: \u201cDe ninguna manera, Se\u00f1or; pues jam\u00e1s entr\u00f3 en mi boca nada profano ni impuro.\u201d<br \/>9 Me dijo por segunda vez la voz venida del cielo: \u201cLo que Dios ha purificado no lo llames t\u00fa profano.\u201d<br \/>10 Esto se repiti\u00f3 hasta tres veces; y al fin fue retirado todo de nuevo al cielo.<br \/>11 \u00abEn aquel momento se presentaron tres hombres en la casa donde nosotros est\u00e1bamos, enviados a m\u00ed desde Cesarea.<br \/>12 El Esp\u00edritu me dijo que fuera con ellos sin dudar. Fueron tambi\u00e9n conmigo estos seis hermanos, y entramos en la casa de aquel hombre.<br \/>13 El nos cont\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda visto un \u00e1ngel que se present\u00f3 en su casa y le dijo: \u201cManda a buscar en Joppe a Sim\u00f3n, llamado Pedro,<br \/>14 quien te dir\u00e1 palabras que traer\u00e1n la salvaci\u00f3n para ti y para toda tu casa.\u201d<br \/>15 \u00abHab\u00eda empezado yo a hablar cuando cay\u00f3 sobre ellos el Esp\u00edritu Santo, como al principio hab\u00eda ca\u00eddo sobre nosotros.<br \/>16 Me acord\u00e9 entonces de aquellas palabras que dijo el Se\u00f1or: Juan bautiz\u00f3 con agua, pero vosotros ser\u00e9is bautizados con el Esp\u00edritu Santo.<br \/>17 Por tanto, si Dios les ha concedido el mismo don que a nosotros, por haber cre\u00eddo en el Se\u00f1or Jesucristo, \u00bfqui\u00e9n era yo para poner obst\u00e1culos a Dios?\u00bb<br \/>18 Al o\u00edr esto se tranquilizaron y glorificaron a Dios diciendo: \u00abAs\u00ed pues, tambi\u00e9n a los gentiles les ha dado Dios la conversi\u00f3n que lleva a la vida.\u00bb<br \/>19 Los que se hab\u00edan dispersado cuando la tribulaci\u00f3n originada a la muerte de Esteban, llegaron en su recorrido hasta Fenicia, Chipre y Antioqu\u00eda, sin predicar la Palabra a nadie m\u00e1s que a los jud\u00edos.<br \/>20 Pero hab\u00eda entre ellos algunos chipriotas y cirenenses que, venidos a Antioqu\u00eda, hablaban tambi\u00e9n a los griegos y les anunciaban la Buena Nueva del Se\u00f1or Jes\u00fas.<br \/>21 La mano del Se\u00f1or estaba con ellos, y un crecido n\u00famero recibi\u00f3 la fe y se convirti\u00f3 al Se\u00f1or.<br \/>22 La noticia de esto lleg\u00f3 a o\u00eddos de la Iglesia de Jerusal\u00e9n y enviaron a Bernab\u00e9 a Antioqu\u00eda.<br \/>23 Cuando lleg\u00f3 y vio la gracia de Dios se alegr\u00f3 y exhortaba a todos a permanecer, con coraz\u00f3n firme, unidos al Se\u00f1or,<br \/>24 porque era un hombre bueno, lleno de Esp\u00edritu Santo y de fe. Y una considerable multitud se agreg\u00f3 al Se\u00f1or.<br \/>25 Parti\u00f3 para Tarso en busca de Saulo,<br \/>26 y en cuanto le encontr\u00f3, le llev\u00f3 a Antioqu\u00eda. Estuvieron juntos durante un a\u00f1o entero en la Iglesia y adoctrinaron a una gran muchedumbre.<br \/>En Antioqu\u00eda fue donde, por primera vez, los disc\u00edpulos recibieron el nombre de \u00abcristianos\u00bb.<br \/>27 Por aquellos d\u00edas bajaron unos profetas de Jerusal\u00e9n a Antioqu\u00eda.<br \/>28 Uno de ellos, llamado \u00c1gabo, movido por el Esp\u00edritu, se levant\u00f3 y profetiz\u00f3 que vendr\u00eda una gran hambre sobre toda la tierra, la que hubo en tiempo de Claudio.<br \/>29 Los disc\u00edpulos determinaron enviar algunos recursos, seg\u00fan las posibilidades de cada uno, para los hermanos que viv\u00edan en Judea.<br \/>30 As\u00ed lo hicieron y se los enviaron a los presb\u00edteros por medio de Bernab\u00e9 y de Saulo.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch12\"><\/a><strong><em>Hechos 12<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Por aquel tiempo el rey Herodes ech\u00f3 mano a algunos de la Iglesia para maltratarlos.<br \/>2 Hizo morir por la espada a Santiago, el hermano de Juan.<br \/>3 Al ver que esto les gustaba a los jud\u00edos, lleg\u00f3 tambi\u00e9n a prender a Pedro. Eran los d\u00edas de los Azimos.<br \/>4 Le apres\u00f3, pues, le encarcel\u00f3 y le confi\u00f3 a cuatro escuadras de cuatro soldados para que le custodiasen, con la intenci\u00f3n de presentarle delante del pueblo despu\u00e9s de la Pascua.<br \/>5 As\u00ed pues, Pedro estaba custodiado en la c\u00e1rcel, mientras la Iglesia oraba insistentemente por \u00e9l a Dios.<br \/>6 Cuando ya Herodes le iba a presentar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas; tambi\u00e9n hab\u00eda ante la puerta unos centinelas custodiando la c\u00e1rcel.<br \/>7 De pronto se present\u00f3 el \u00c1ngel del Se\u00f1or y la celda se llen\u00f3 de luz. Le dio el \u00e1ngel a Pedro en el costado, le despert\u00f3 y le dijo: \u00abLev\u00e1ntate aprisa.\u00bb Y cayeron las cadenas de sus manos.<br \/>8 Le dijo el \u00e1ngel: \u00abC\u00ed\u00f1ete y c\u00e1lzate las sandalias.\u00bb As\u00ed lo hizo. A\u00f1adi\u00f3: \u00abPonte el manto y s\u00edgueme.\u00bb<br \/>9 Y sali\u00f3 sigui\u00e9ndole. No acababa de darse cuenta de que era verdad cuanto hac\u00eda el \u00e1ngel, sino que se figuraba ver una visi\u00f3n.<br \/>10 Pasaron la primera y segunda guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad. Esta se les abri\u00f3 por s\u00ed misma. Salieron y anduvieron hasta el final de una calle. Y de pronto el \u00e1ngel le dej\u00f3.<br \/>11 Pedro volvi\u00f3 en s\u00ed y dijo: \u00abAhora me doy cuenta realmente de que el Se\u00f1or ha enviado su \u00e1ngel y me ha arrancado de las manos de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los jud\u00edos.\u00bb<br \/>12 Consciente de su situaci\u00f3n, march\u00f3 a casa de Mar\u00eda, madre de Juan, por sobrenombre Marcos, donde se hallaban muchos reunidos en oraci\u00f3n.<br \/>13 Llam\u00f3 \u00e9l a la puerta y sali\u00f3 a abrirle una sirvienta llamada Rode;<br \/>14 quien, al reconocer la voz de Pedro, de pura alegr\u00eda no abri\u00f3 la puerta, sino que entr\u00f3 corriendo a anunciar que Pedro estaba a la puerta.<br \/>15 Ellos le dijeron: \u00abEst\u00e1s loca.\u00bb Pero ella continuaba afirmando que era verdad. Entonces ellos dijeron: \u00abSer\u00e1 su \u00e1ngel.\u00bb<br \/>16 Pedro entretanto segu\u00eda llamando. Al abrirle, le vieron, y quedaron at\u00f3nitos.<br \/>17 El les hizo se\u00f1as con la mano para que callasen y les cont\u00f3 c\u00f3mo el Se\u00f1or le hab\u00eda sacado de la prisi\u00f3n. Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abComunicad esto a Santiago y a los hermanos.\u00bb Sali\u00f3 y march\u00f3 a otro lugar.<br \/>18 Cuando vino el d\u00eda hubo un alboroto no peque\u00f1o entre los soldados, sobre qu\u00e9 habr\u00eda sido de Pedro.<br \/>19 Herodes le hizo buscar y al no encontrarle, proces\u00f3 a los guardias y mand\u00f3 ejecutarlos. Despu\u00e9s baj\u00f3 de Judea a Cesarea y se qued\u00f3 all\u00ed.<br \/>20 Estaba Herodes fuertemente irritado con los de Tiro y Sid\u00f3n. Estos, de com\u00fan acuerdo, se le presentaron y habi\u00e9ndose ganado a Blasto, camarlengo del rey, solicitaban hacer las paces, pues su pa\u00eds se abastec\u00eda del pa\u00eds del rey.<br \/>21 El d\u00eda se\u00f1alado, Herodes, regiamente vestido y sentado en la tribuna, les arengaba.<br \/>22 Entonces el pueblo se puso a aclamarle: \u00ab\u00a1Es un dios el que habla, no un hombre!\u00bb<br \/>23 Pero inmediatamente le hiri\u00f3 el \u00c1ngel del Se\u00f1or porque no hab\u00eda dado la gloria a Dios; y convertido en pasto de gusanos, expir\u00f3.<br \/>24 Entretanto la Palabra de Dios crec\u00eda y se multiplicaba.<br \/>25 Bernab\u00e9 y Saulo volvieron, una vez cumplido su ministerio en Jerusal\u00e9n, tray\u00e9ndose consigo a Juan, por sobrenombre Marcos.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch13\"><\/a><strong><em>Hechos 13<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Hab\u00eda en la Iglesia fundada en Antioqu\u00eda profetas y maestros: Bernab\u00e9, Sime\u00f3n llamado N\u00edger, Lucio el cirenense, Manah\u00e9n, hermano de leche del tetrarca Herodes, y Saulo.<br \/>2 Mientras estaban celebrando el culto del Se\u00f1or y ayunando, dijo el Esp\u00edritu Santo: \u00abSeparadme ya a Bernab\u00e9 y a Saulo para la obra a la que los he llamado.\u00bb<br \/>3 Entonces, despu\u00e9s de haber ayunado y orado, les impusieron las manos y les enviaron.<br \/>4 Ellos, pues, enviados por el Esp\u00edritu Santo, bajaron a Seleucia y de all\u00ed navegaron hasta Chipre.<br \/>5 Llegados a Salamina anunciaban la Palabra de Dios en las sinagogas de los jud\u00edos. Ten\u00edan tambi\u00e9n a Juan que les ayudaba.<br \/>6 Habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, encontraron a un mago, un falso profeta jud\u00edo, llamado Bar Jes\u00fas,<br \/>7 que estaba con el proc\u00f3nsul Sergio Paulo, hombre prudente. Este hizo llamar a Bernab\u00e9 y Saulo, deseoso de escuchar la Palabra de Dios.<br \/>8 Pero se les opon\u00eda el mago Elimas -pues eso quiere decir su nombre- intentando apartar al proc\u00f3nsul de la fe.<br \/>9 Entonces Saulo, tambi\u00e9n llamado Pablo, lleno de Esp\u00edritu Santo, mir\u00e1ndole fijamente,<br \/>10 le dijo: \u00abT\u00fa, repleto de todo enga\u00f1o y de toda maldad, hijo del Diablo, enemigo de toda justicia, \u00bfno acabar\u00e1s ya de torcer los rectos caminos del Se\u00f1or?<br \/>11 Pues ahora, mira la mano del Se\u00f1or sobre ti. Te quedar\u00e1s ciego y no ver\u00e1s el sol hasta un tiempo determinado.\u00bb Al instante cayeron sobre \u00e9l oscuridad y tinieblas y daba vueltas buscando quien le llevase de la mano.<br \/>12 Entonces, viendo lo ocurrido, el proc\u00f3nsul crey\u00f3, impresionado por la doctrina del Se\u00f1or.<br \/>13 Pablo y sus compa\u00f1eros se hicieron a la mar en Pafos y llegaron a Perge de Panfilia. Pero Juan se separ\u00f3 de ellos y se volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n,<br \/>14 mientras que ellos, partiendo de Perge, llegaron a Antioqu\u00eda de Pisidia. El s\u00e1bado entraron en la sinagoga y tomaron asiento.<br \/>15 Despu\u00e9s de la lectura de la Ley y los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: \u00abHermanos, si ten\u00e9is alguna palabra de exhortaci\u00f3n para el pueblo, hablad.\u00bb<br \/>16 Pablo se levant\u00f3, hizo se\u00f1al con la mano y dijo: \u00abIsraelitas y cuantos tem\u00e9is a Dios, escuchad:<br \/>17 El Dios de este pueblo, Israel, eligi\u00f3 a nuestros padres, engrandeci\u00f3 al pueblo durante su destierro en la tierra de Egipto y los sac\u00f3 con su brazo extendido.<br \/>18 Y durante unos cuarenta a\u00f1os los rode\u00f3 de cuidados en el desierto;<br \/>19 despu\u00e9s, habiendo exterminado siete naciones en la tierra de Cana\u00e1n, les dio en herencia su tierra,<br \/>20 por unos 450 a\u00f1os. Despu\u00e9s de esto les dio jueces hasta el profeta Samuel.<br \/>21 Luego pidieron un rey, y Dios les dio a Sa\u00fal, hijo de Cis, de la tribu de Benjam\u00edn, durante cuarenta a\u00f1os.<br \/>22 Depuso a \u00e9ste y les suscit\u00f3 por rey a David, de quien precisamente dio este testimonio: He encontrado a David, el hijo de Jes\u00e9, un hombre seg\u00fan mi coraz\u00f3n, que realizar\u00e1 todo lo que yo quiera.<br \/>23 De la descendencia de \u00e9ste, Dios, seg\u00fan la Promesa, ha suscitado para Israel un Salvador, Jes\u00fas.<br \/>24 Juan predic\u00f3 como precursor, ante su venida, un bautismo de conversi\u00f3n a todo el pueblo de Israel.<br \/>25 Al final de su carrera, Juan dec\u00eda: \u201cYo no soy el que vosotros os pens\u00e1is, sino mirad que viene detr\u00e1s de m\u00ed aquel a quien no soy digno de desatar las sandalias de los pies.\u201d<br \/>26 \u00abHermanos, hijos de la raza de Abraham, y cuantos entre vosotros temen a Dios: a vosotros ha sido enviada esta Palabra de salvaci\u00f3n.<br \/>27 Los habitantes de Jerusal\u00e9n y sus jefes cumplieron, sin saberlo, las Escrituras de los profetas que se leen cada s\u00e1bado;<br \/>28 y sin hallar en \u00e9l ning\u00fan motivo de muerte pidieron a Pilato que le hiciera morir.<br \/>29 Y cuando hubieron cumplido todo lo que referente a \u00e9l estaba escrito, le bajaron del madero, y le pusieron en el sepulcro.<br \/>30 Pero Dios le resucit\u00f3 de entre los muertos.<br \/>31 El se apareci\u00f3 durante muchos d\u00edas a los que hab\u00edan subido con \u00e9l de Galilea a Jerusal\u00e9n y que ahora son testigos suyos ante el pueblo.<br \/>32 \u00abTambi\u00e9n nosotros os anunciamos la Buena Nueva de que la Promesa hecha a los padres<br \/>33 Dios la ha cumplido en nosotros, los hijos, al resucitar a Jes\u00fas, como est\u00e1 escrito en los salmos: Hijo m\u00edo eres t\u00fa; yo te he engendrado hoy.<br \/>34 Y que le resucit\u00f3 de entre los muertos para nunca m\u00e1s volver a la corrupci\u00f3n, lo tiene declarado: Os dar\u00e9 las cosas santas de David, las verdaderas.<br \/>35 Por eso dice tambi\u00e9n en otro lugar: No permitir\u00e1s que tu santo experimente la corrupci\u00f3n.<br \/>36 Ahora bien, David, despu\u00e9s de haber servido en sus d\u00edas a los designios de Dios, muri\u00f3, se reuni\u00f3 con sus padres y experiment\u00f3 la corrupci\u00f3n.<br \/>37 En cambio aquel a quien Dios resucit\u00f3, no experiment\u00f3 la corrupci\u00f3n.<br \/>38 \u00abTened, pues, entendido, hermanos, que por medio de \u00e9ste os es anunciado el perd\u00f3n de los pecados; y la total justificaci\u00f3n que no pudisteis obtener por la Ley de Mois\u00e9s<br \/>39 la obtiene por \u00e9l todo el que cree.<br \/>40 Cuidad, pues, de que no sobrevenga lo que dijeron los Profetas:<br \/>41 Mirad, los que despreci\u00e1is, asombraos y desapareced, porque en vuestros d\u00edas yo voy a realizar una obra, que no creer\u00e9is aunque os la cuenten.\u00bb<br \/>42 Al salir les rogaban que les hablasen sobre estas cosas el siguiente s\u00e1bado.<br \/>43 Disuelta la reuni\u00f3n, muchos jud\u00edos y pros\u00e9litos que adoraban a Dios siguieron a Pablo y a Bernab\u00e9; \u00e9stos conversaban con ellos y les persuad\u00edan a perseverar fieles a la gracia de Dios.<br \/>44 El s\u00e1bado siguiente se congreg\u00f3 casi toda la ciudad para escuchar la Palabra de Dios.<br \/>45 Los jud\u00edos, al ver a la multitud, se llenaron de envidia y contradec\u00edan con blasfemias cuanto Pablo dec\u00eda.<br \/>46 Entonces dijeron con valent\u00eda Pablo y Bernab\u00e9: \u00abEra necesario anunciaros a vosotros en primer lugar la Palabra de Dios; pero ya que la rechaz\u00e1is y vosotros mismos no os juzg\u00e1is dignos de la vida eterna, mirad que nos volvemos a los gentiles.<br \/>47 Pues as\u00ed nos lo orden\u00f3 el Se\u00f1or: Te he puesto como la luz de los gentiles, para que lleves la salvaci\u00f3n hasta el fin de la tierra.\u00bb<br \/>48 Al o\u00edr esto los gentiles se alegraron y se pusieron a glorificar la Palabra del Se\u00f1or; y creyeron cuantos estaban destinados a una vida eterna.<br \/>49 Y la Palabra del Se\u00f1or se difund\u00eda por toda la regi\u00f3n.<br \/>50 Pero los jud\u00edos incitaron a mujeres distinguidas que adoraban a Dios, y a los principales de la ciudad; promovieron una persecuci\u00f3n contra Pablo y Bernab\u00e9 y les echaron de su territorio.<br \/>51 Estos sacudieron contra ellos el polvo de sus pies y se fueron a Iconio.<br \/>52 Los disc\u00edpulos quedaron llenos de gozo y del Esp\u00edritu Santo.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch14\"><\/a><strong><em>Hechos 14<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 En Iconio, entraron del mismo modo en la sinagoga de los jud\u00edos y hablaron de tal manera que gran multitud de jud\u00edos y griegos abrazaron la fe.<br \/>2 Pero los jud\u00edos que no hab\u00edan cre\u00eddo excitaron y envenenaron los \u00e1nimos de los gentiles contra los hermanos.<br \/>3 Con todo se detuvieron all\u00ed bastante tiempo, hablando con valent\u00eda del Se\u00f1or que les conced\u00eda obrar por sus manos se\u00f1ales y prodigios, dando as\u00ed testimonio de la predicaci\u00f3n de su gracia.<br \/>4 La gente de la ciudad se dividi\u00f3: unos a favor de los jud\u00edos y otros a favor de los ap\u00f3stoles.<br \/>5 Como se alzasen jud\u00edos y gentiles con sus jefes para ultrajarles y apedrearles,<br \/>6 al saberlo, huyeron a las ciudades de Licaonia, a Listra y Derbe y sus alrededores.<br \/>7 Y all\u00ed se pusieron a anunciar la Buena Nueva.<br \/>8 Hab\u00eda all\u00ed, sentado, un hombre tullido de pies, cojo de nacimiento y que nunca hab\u00eda andado.<br \/>9 Este escuchaba a Pablo que hablaba. Pablo fij\u00f3 en \u00e9l su mirada y viendo que ten\u00eda fe para ser curado,<br \/>10 le dijo con fuerte voz: \u00abPonte derecho sobre tus pies.\u00bb Y \u00e9l dio un salto y se puso a caminar.<br \/>11 La gente, al ver lo que Pablo hab\u00eda hecho, empez\u00f3 a gritar en licaonio: \u00abLos dioses han bajado hasta nosotros en figura de hombres.\u00bb<br \/>12 A Bernab\u00e9 le llamaban Zeus y a Pablo, Hermes, porque era quien dirig\u00eda la palabra.<br \/>13 El sacerdote del templo de Zeus que hay a la entrada de la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas y a una con la gente se dispon\u00eda a sacrificar.<br \/>14 Al o\u00edrlo los ap\u00f3stoles Bernab\u00e9 y Pablo, rasgaron sus vestidos y se lanzaron en medio de la gente gritando:<br \/>15 \u00abAmigos, \u00bfpor qu\u00e9 hac\u00e9is esto? Nosotros somos tambi\u00e9n hombres, de igual condici\u00f3n que vosotros, que os predicamos que abandon\u00e9is estas cosas vanas y os volv\u00e1is al Dios vivo que hizo el cielo, la tierra, el mar y cuanto en ellos hay,<br \/>16 y que en las generaciones pasadas permiti\u00f3 que todas las naciones siguieran sus propios caminos;<br \/>17 si bien no dej\u00f3 de dar testimonio de s\u00ed mismo, derramando bienes, envi\u00e1ndoos desde el cielo lluvias y estaciones fruct\u00edferas, llenando vuestros corazones de sustento y alegr\u00eda&#8230;\u00bb<br \/>18 Con estas palabras pudieron impedir a duras penas que la gente les ofreciera un sacrificio.<br \/>19 Vinieron entonces de Antioqu\u00eda e Iconio algunos jud\u00edos y, habiendo persuadido a la gente, lapidaron a Pablo y le arrastraron fuera de la ciudad, d\u00e1ndole por muerto.<br \/>20 Pero \u00e9l se levant\u00f3 y, rodeado de los disc\u00edpulos, entr\u00f3 en la ciudad. Al d\u00eda siguiente march\u00f3 con Bernab\u00e9 a Derbe.<br \/>21 Habiendo evangelizado aquella ciudad y conseguido bastantes disc\u00edpulos, se volvieron a Listra, Iconio y Antioqu\u00eda,<br \/>22 confortando los \u00e1nimos de los disc\u00edpulos, exhort\u00e1ndoles a perseverar en la fe y dici\u00e9ndoles: \u00abEs necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios.\u00bb<br \/>23 Designaron presb\u00edteros en cada Iglesia y despu\u00e9s de hacer oraci\u00f3n con ayunos, los encomendaron al Se\u00f1or en quien hab\u00edan cre\u00eddo.<br \/>24 Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia;<br \/>25 predicaron en Perge la Palabra y bajaron a Atal\u00eda.<br \/>26 All\u00ed se embarcaron para Antioqu\u00eda, de donde hab\u00edan partido encomendados a la gracia de Dios para la obra que hab\u00edan realizado.<br \/>27 A su llegada reunieron a la Iglesia y se pusieron a contar todo cuanto Dios hab\u00eda hecho juntamente con ellos y c\u00f3mo hab\u00eda abierto a los gentiles la puerta de la fe.<br \/>28 Y permanecieron no poco tiempo con los disc\u00edpulos.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch15\"><\/a><strong><em>Hechos 15<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Bajaron algunos de Judea que ense\u00f1aban a los hermanos: \u00abSi no os circuncid\u00e1is conforme a la costumbre mosaica, no pod\u00e9is salvaros.\u00bb<br \/>2 Se produjo con esto una agitaci\u00f3n y una discusi\u00f3n no peque\u00f1a de Pablo y Bernab\u00e9 contra ellos; y decidieron que Pablo y Bernab\u00e9 y algunos de ellos subieran a Jerusal\u00e9n, donde los ap\u00f3stoles y presb\u00edteros, para tratar esta cuesti\u00f3n.<br \/>3 Ellos, pues, enviados por la Iglesia, atravesaron Fenicia y Samaria, contando la conversi\u00f3n de los gentiles y produciendo gran alegr\u00eda en todos los hermanos.<br \/>4 Llegados a Jerusal\u00e9n fueron recibidos por la Iglesia y por los ap\u00f3stoles y presb\u00edteros, y contaron cuanto Dios hab\u00eda hecho juntamente con ellos.<br \/>5 Pero algunos de la secta de los fariseos, que hab\u00edan abrazado la fe, se levantaron para decir que era necesario circuncidar a los gentiles y mandarles guardar la Ley de Mois\u00e9s.<br \/>6 Se reunieron entonces los ap\u00f3stoles y presb\u00edteros para tratar este asunto.<br \/>7 Despu\u00e9s de una larga discusi\u00f3n, Pedro se levant\u00f3 y les dijo: \u00abHermanos, vosotros sab\u00e9is que ya desde los primeros d\u00edas me eligi\u00f3 Dios entre vosotros para que por mi boca oyesen los gentiles la Palabra de la Buena Nueva y creyeran.<br \/>8 Y Dios, conocedor de los corazones, dio testimonio en su favor comunic\u00e1ndoles el Esp\u00edritu Santo como a nosotros;<br \/>9 y no hizo distinci\u00f3n alguna entre ellos y nosotros, pues purific\u00f3 sus corazones con la fe.<br \/>10 \u00bfPor qu\u00e9, pues, ahora tent\u00e1is a Dios queriendo poner sobre el cuello de los disc\u00edpulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos sobrellevar?<br \/>11 Nosotros creemos m\u00e1s bien que nos salvamos por la gracia del Se\u00f1or Jes\u00fas, del mismo modo que ellos.\u00bb<br \/>12 Toda la asamblea call\u00f3 y escucharon a Bernab\u00e9 y a Pablo contar todas las se\u00f1ales y prodigios que Dios hab\u00eda realizado por medio de ellos entre los gentiles.<br \/>13 Cuando terminaron de hablar, tom\u00f3 Santiago la palabra y dijo: \u00abHermanos, escuchadme.<br \/>14 Sime\u00f3n ha referido c\u00f3mo Dios ya al principio intervino para procurarse entre los gentiles un pueblo para su Nombre.<br \/>15 Con esto concuerdan los or\u00e1culos de los Profetas, seg\u00fan est\u00e1 escrito:<br \/>16 \u00abDespu\u00e9s de esto volver\u00e9 y reconstruir\u00e9 la tienda de David que est\u00e1 ca\u00edda; reconstruir\u00e9 sus ruinas, y la volver\u00e9 a levantar.<br \/>17 Para que el resto de los hombres busque al Se\u00f1or, y todas las naciones que han sido consagradas a mi nombre, dice el Se\u00f1or que hace<br \/>18 que estas cosas sean conocidas desde la eternidad.<br \/>19 \u00abPor esto opino yo que no se debe molestar a los gentiles que se conviertan a Dios,<br \/>20 sino escribirles que se abstengan de lo que ha sido contaminado por los \u00eddolos, de la impureza, de los animales estrangulados y de la sangre.<br \/>21 Porque desde tiempos antiguos Mois\u00e9s tiene en cada ciudad sus predicadores y es le\u00eddo cada s\u00e1bado en las sinagogas.\u00bb<br \/>22 Entonces decidieron los ap\u00f3stoles y presb\u00edteros, de acuerdo con toda la Iglesia, elegir de entre ellos algunos hombres y enviarles a Antioqu\u00eda con Pablo y Bernab\u00e9; y estos fueron Judas, llamado Barsab\u00e1s, y Silas, que eran dirigentes entre los hermanos.<br \/>23 Por su medio les enviaron esta carta: \u00abLos ap\u00f3stoles y los presb\u00edteros hermanos, saludan a los hermanos venidos de la gentilidad que est\u00e1n en Antioqu\u00eda, en Siria y en Cilicia.<br \/>24 Habiendo sabido que algunos de entre nosotros, sin mandato nuestro, os han perturbado con sus palabras, trastornando vuestros \u00e1nimos,<br \/>25 hemos decidido de com\u00fan acuerdo elegir algunos hombres y enviarlos donde vosotros, juntamente con nuestros queridos Bernab\u00e9 y Pablo,<br \/>26 que son hombres que han entregado su vida a la causa de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<br \/>27 Enviamos, pues, a Judas y Silas, quienes os expondr\u00e1n esto mismo de viva voz:<br \/>28 Que hemos decidido el Esp\u00edritu Santo y nosotros no imponeros m\u00e1s cargas que \u00e9stas indispensables:<br \/>29 abstenerse de lo sacrificado a los \u00eddolos, de la sangre, de los animales estrangulados y de la impureza. Har\u00e9is bien en guardaros de estas cosas. Adi\u00f3s.\u00bb<br \/>30 Ellos, despu\u00e9s de despedirse, bajaron a Antioqu\u00eda, reunieron la asamblea y entregaron la carta.<br \/>31 La leyeron y se gozaron al recibir aquel aliento.<br \/>32 Judas y Silas, que eran tambi\u00e9n profetas, exhortaron con un largo discurso a los hermanos y les confortaron.<br \/>33 Pasado alg\u00fan tiempo, fueron despedidos en paz por los hermanos para volver a los que los hab\u00edan enviado.<br \/>35 Pablo y Bernab\u00e9 se quedaron en Antioqu\u00eda ense\u00f1ando y anunciando, en compa\u00f1\u00eda de otros muchos, la Buena Nueva, la palabra del Se\u00f1or.<br \/>36 Al cabo de algunos d\u00edas dijo Pablo a Bernab\u00e9: \u00abVolvamos ya a ver c\u00f3mo les va a los hermanos en todas aquellas ciudades en que anunciamos la palabra del Se\u00f1or.\u00bb<br \/>37 Bernab\u00e9 quer\u00eda llevar tambi\u00e9n con ellos a Juan, llamado Marcos.<br \/>38 Pablo, en cambio, pensaba que no deb\u00edan llevar consigo al que se hab\u00eda separado de ellos en Panfilia y no les hab\u00eda acompa\u00f1ado en la obra.<br \/>39 Se produjo entonces una tirantez tal que acabaron por separarse el uno del otro: Bernab\u00e9 tom\u00f3 consigo a Marcos y se embarc\u00f3 rumbo a Chipre;<br \/>40 por su parte Pablo eligi\u00f3 por compa\u00f1ero a Silas y parti\u00f3, encomendado por los hermanos a la gracia de Dios.<br \/>41 Recorri\u00f3 Siria y Cilicia consolidando las Iglesias.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch16\"><\/a><strong><em>Hechos 16<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Lleg\u00f3 tambi\u00e9n a Derbe y Listra. Hab\u00eda all\u00ed un disc\u00edpulo llamado Timoteo, hijo de una mujer jud\u00eda creyente y de padre griego.<br \/>2 Los hermanos de Listra e Iconio daban de \u00e9l un buen testimonio.<br \/>3 Pablo quiso que se viniera con \u00e9l. Le tom\u00f3 y le circuncid\u00f3 a causa de los jud\u00edos que hab\u00eda por aquellos lugares, pues todos sab\u00edan que su padre era griego.<br \/>4 Conforme iban pasando por las ciudades, les iban entregando, para que las observasen, las decisiones tomadas por los ap\u00f3stoles y presb\u00edteros en Jerusal\u00e9n.<br \/>5 Las Iglesias, pues, se afianzaban en la fe y crec\u00edan en n\u00famero de d\u00eda en d\u00eda.<br \/>6 Atravesaron Frigia y la regi\u00f3n de Galacia, pues el Esp\u00edritu Santo les hab\u00eda impedido predicar la Palabra en Asia.<br \/>7 Estando ya cerca de Misia, intentaron dirigirse a Bitinia, pero no se lo consinti\u00f3 el Esp\u00edritu de Jes\u00fas.<br \/>8 Atravesaron, pues, Misia y bajaron a Tr\u00f3ada.<br \/>9 Por la noche Pablo tuvo una visi\u00f3n: Un macedonio estaba de pie suplic\u00e1ndole: \u00abPasa a Macedonia y ay\u00fadanos.\u00bb<br \/>10 En cuanto tuvo la visi\u00f3n, inmediatamente intentamos pasar a Macedonia, persuadidos de que Dios nos hab\u00eda llamado para evangelizarles.<br \/>11 Nos embarcamos en Tr\u00f3ada y fuimos derechos a Samotracia, y al d\u00eda siguiente a Ne\u00e1polis;<br \/>12 de all\u00ed pasamos a Filipos, que es una de las principales ciudades de la demarcaci\u00f3n de Macedonia, y colonia. En esta ciudad nos detuvimos algunos d\u00edas.<br \/>13 El s\u00e1bado salimos fuera de la puerta, a la orilla de un r\u00edo, donde supon\u00edamos que habr\u00eda un sitio para orar. Nos sentamos y empezamos a hablar a las mujeres que hab\u00edan concurrido.<br \/>14 Una de ellas, llamada Lidia, vendedora de p\u00farpura, natural de la ciudad de Tiatira, y que adoraba a Dios, nos escuchaba. El Se\u00f1or le abri\u00f3 el coraz\u00f3n para que se adhiriese a las palabras de Pablo.<br \/>15 Cuando ella y los de su casa recibieron el bautismo, suplic\u00f3: \u00abSi juzg\u00e1is que soy fiel al Se\u00f1or, venid y quedaos en mi casa.\u00bb Y nos oblig\u00f3 a ir.<br \/>16 Sucedi\u00f3 que al ir nosotros al lugar de oraci\u00f3n, nos vino al encuentro una muchacha esclava pose\u00edda de un esp\u00edritu adivino, que pronunciando or\u00e1culos produc\u00eda mucho dinero a sus amos.<br \/>17 Nos segu\u00eda a Pablo y a nosotros gritando: \u00abEstos hombres son siervos del Dios Alt\u00edsimo, que os anuncian un camino de salvaci\u00f3n.\u00bb<br \/>18 Ven\u00eda haciendo esto durante muchos d\u00edas. Cansado Pablo, se volvi\u00f3 y dijo al esp\u00edritu: \u00abEn nombre de Jesucristo te mando que salgas de ella.\u00bb Y en el mismo instante sali\u00f3.<br \/>19 Al ver sus amos que se les hab\u00eda ido su esperanza de ganancia, prendieron a Pablo y a Silas y los arrastraron hasta el \u00e1gora, ante los magistrados;<br \/>20 los presentaron a los pretores y dijeron: \u00abEstos hombres alborotan nuestra ciudad; son jud\u00edos<br \/>21 y predican unas costumbres que nosotros, por ser romanos, no podemos aceptar ni practicar.\u00bb<br \/>22 La gente se amotin\u00f3 contra ellos; los pretores les hicieron arrancar los vestidos y mandaron azotarles con varas.<br \/>23 Despu\u00e9s de haberles dado muchos azotes, los echaron a la c\u00e1rcel y mandaron al carcelero que los guardase con todo cuidado.<br \/>24 Este, al recibir tal orden, los meti\u00f3 en el calabozo interior y sujet\u00f3 sus pies en el cepo.<br \/>25 Hacia la media noche Pablo y Silas estaban en oraci\u00f3n cantando himnos a Dios; los presos les escuchaban.<br \/>26 De repente se produjo un terremoto tan fuerte que los mismos cimientos de la c\u00e1rcel se conmovieron. Al momento quedaron abiertas todas las puertas y se soltaron las cadenas de todos.<br \/>27 Despert\u00f3 el carcelero y al ver las puertas de la c\u00e1rcel abiertas, sac\u00f3 la espada e iba a matarse, creyendo que los presos hab\u00edan huido.<br \/>28 Pero Pablo le grit\u00f3: \u00abNo te hagas ning\u00fan mal, que estamos todos aqu\u00ed.\u00bb<br \/>29 El carcelero pidi\u00f3 luz, entr\u00f3 de un salto y tembloroso se arroj\u00f3 a los pies de Pablo y Silas,<br \/>30 los sac\u00f3 fuera y les dijo: \u00abSe\u00f1ores, \u00bfqu\u00e9 tengo que hacer para salvarme?\u00bb<br \/>31 Le respondieron: \u00abTen fe en el Se\u00f1or Jes\u00fas y te salvar\u00e1s t\u00fa y tu casa.\u00bb<br \/>32 Y le anunciaron la Palabra del Se\u00f1or a \u00e9l y a todos los de su casa.<br \/>33 En aquella misma hora de la noche el carcelero los tom\u00f3 consigo y les lav\u00f3 las heridas; inmediatamente recibi\u00f3 el bautismo \u00e9l y todos los suyos.<br \/>34 Les hizo entonces subir a su casa, les prepar\u00f3 la mesa y se alegr\u00f3 con toda su familia por haber cre\u00eddo en Dios.<br \/>35 Llegado el d\u00eda, los pretores enviaron a los lictores a decir al carcelero: \u00abPon en libertad a esos hombres.\u00bb<br \/>36 El carcelero transmiti\u00f3 estas palabras a Pablo: \u00abLos pretores han enviado a decir que os suelte. Ahora, pues, salid y marchad.\u00bb<br \/>37 Pero Pablo les contest\u00f3: \u00abDespu\u00e9s de habernos azotado p\u00fablicamente sin habernos juzgado, a pesar de ser nosotros ciudadanos romanos, nos echaron a la c\u00e1rcel; \u00bfy ahora quieren mandarnos de aqu\u00ed a escondidas? Eso no; que vengan ellos a sacarnos.\u00bb<br \/>38 Los lictores transmitieron estas palabras a los pretores. Les entr\u00f3 miedo al o\u00edr que eran romanos.<br \/>39 Vinieron y les rogaron que saliesen de la ciudad.<br \/>40 Al salir de la c\u00e1rcel se fueron a casa de Lidia, volvieron a ver a los hermanos, los animaron y se marcharon.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch17\"><\/a><strong><em>Hechos 17<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Atravesando Anf\u00edpolis y Apolonia llegaron a Tesal\u00f3nica, donde los jud\u00edos ten\u00edan una sinagoga.<br \/>2 Pablo, seg\u00fan su costumbre, se dirigi\u00f3 a ellos y durante tres s\u00e1bados discuti\u00f3 con ellos bas\u00e1ndose en las Escrituras,<br \/>3 explic\u00e1ndolas y probando que Cristo ten\u00eda que padecer y resucitar de entre los muertos y que \u00abeste Cristo es Jes\u00fas, a quien yo os anuncio\u00bb.<br \/>4 Algunos de ellos se convencieron y se unieron a Pablo y Silas as\u00ed como una gran multitud de los que adoraban a Dios y de griegos y no pocas de las mujeres principales.<br \/>5 Pero los jud\u00edos, llenos de envidia, reunieron a gente maleante de la calle, armaron tumultos y alborotaron la ciudad. Se presentaron en casa de Jas\u00f3n busc\u00e1ndolos para llevarlos ante el pueblo.<br \/>6 Al no encontrarlos, arrastraron a Jas\u00f3n y a algunos hermanos ante los magistrados de la ciudad gritando: \u00abEsos que han revolucionado todo el mundo se han presentado tambi\u00e9n aqu\u00ed,<br \/>7 y Jas\u00f3n les ha hospedado. Adem\u00e1s todos ellos van contra los decretos del C\u00e9sar y afirman que hay otro rey, Jes\u00fas.\u00bb<br \/>8 Al o\u00edr esto, el pueblo y los magistrados de la ciudad se alborotaron.<br \/>9 Pero despu\u00e9s de recibir una fianza de Jas\u00f3n y de los dem\u00e1s, les dejaron ir.<br \/>10 Inmediatamente, por la noche, los hermanos enviaron hacia Berea a Pablo y Silas. Ellos, al llegar all\u00ed, se fueron a la sinagoga de los jud\u00edos.<br \/>11 Estos eran de un natural mejor que los de Tesal\u00f3nica, y aceptaron la palabra de todo coraz\u00f3n. Diariamente examinaban las Escrituras para ver si las cosas eran as\u00ed.<br \/>12 Creyeron, pues, muchos de ellos y, entre los griegos, mujeres distinguidas y no pocos hombres.<br \/>13 Pero cuando los jud\u00edos de Tesal\u00f3nica se enteraron de que tambi\u00e9n en Berea hab\u00eda predicado Pablo la Palabra de Dios, fueron tambi\u00e9n all\u00e1, y agitaron y alborotaron a la gente.<br \/>14 Los hermanos entonces hicieron marchar a toda prisa a Pablo hasta el mar; Silas y Timoteo se quedaron all\u00ed.<br \/>15 Los que conduc\u00edan a Pablo le llevaron hasta Atenas y se volvieron con una orden para Timoteo y Silas de que fueran donde \u00e9l lo antes posible.<br \/>16 Mientras Pablo les esperaba en Atenas, estaba interiormente indignado al ver la ciudad llena de \u00eddolos.<br \/>17 Discut\u00eda en la sinagoga con los jud\u00edos y con los que adoraban a Dios; y diariamente en el \u00e1gora con los que por all\u00ed se encontraban.<br \/>18 Trababan tambi\u00e9n conversaci\u00f3n con \u00e9l algunos fil\u00f3sofos epic\u00fareos y estoicos. Unos dec\u00edan: \u00ab\u00bfQu\u00e9 querr\u00e1 decir este charlat\u00e1n?\u00bb Y otros: \u00abParece ser un predicador de divinidades extranjeras.\u00bb Porque anunciaba a Jes\u00fas y la resurrecci\u00f3n.<br \/>19 Le tomaron y le llevaron al Are\u00f3pago; y le dijeron: \u00ab\u00bfPodemos saber cu\u00e1l es esa nueva doctrina que t\u00fa expones?<br \/>20 Pues te o\u00edmos decir cosas extra\u00f1as y querr\u00edamos saber qu\u00e9 es lo que significan.\u00bb<br \/>21 Todos los atenienses y los forasteros que all\u00ed resid\u00edan en ninguna otra cosa pasaban el tiempo sino en decir u o\u00edr la \u00faltima novedad.<br \/>22 Pablo, de pie en medio del Are\u00f3pago, dijo: \u00abAtenienses, veo que vosotros sois, por todos los conceptos, los m\u00e1s respetuosos de la divinidad.<br \/>23 Pues al pasar y contemplar vuestros monumentos sagrados, he encontrado tambi\u00e9n un altar en el que estaba grabada esta inscripci\u00f3n: \u00abAl Dios desconocido.\u00bb Pues bien, lo que ador\u00e1is sin conocer, eso os vengo yo a anunciar.<br \/>24 \u00abEl Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en \u00e9l, que es Se\u00f1or del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos humanas,<br \/>25 ni es servido por manos humanas, como si de algo estuviera necesitado, el que a todos da la vida, el aliento y todas las cosas.<br \/>26 El cre\u00f3, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra fijando los tiempos determinados y los l\u00edmites del lugar donde hab\u00edan de habitar,<br \/>27 con el fin de que buscasen la divinidad, para ver si a tientas la buscaban y la hallaban; por m\u00e1s que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros;<br \/>28 pues en \u00e9l vivimos, nos movemos y existimos, como han dicho algunos de vosotros: \u201cPorque somos tambi\u00e9n de su linaje.\u201d<br \/>29 \u00abSi somos, pues, del linaje de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea algo semejante al oro, la plata o la piedra, modelados por el arte y el ingenio humano.<br \/>30 \u00abDios, pues, pasando por alto los tiempos de la ignorancia, anuncia ahora a los hombres que todos y en todas partes deben convertirse,<br \/>31 porque ha fijado el d\u00eda en que va a juzgar al mundo seg\u00fan justicia, por el hombre que ha destinado, dando a todos una garant\u00eda al resucitarlo de entre los muertos.\u00bb<br \/>32 Al o\u00edr la resurrecci\u00f3n de los muertos, unos se burlaron y otros dijeron: \u00abSobre esto ya te oiremos otra vez.\u00bb<br \/>33 As\u00ed sali\u00f3 Pablo de en medio de ellos.<br \/>34 Pero algunos hombres se adhirieron a \u00e9l y creyeron, entre ellos Dionisio Areopagita, una mujer llamada Damaris y algunos otros con ellos.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch18\"><\/a><strong><em>Hechos 18<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s de esto march\u00f3 de Atenas y lleg\u00f3 a Corinto.<br \/>2 Se encontr\u00f3 con un jud\u00edo llamado Aquila, originario del Ponto, que acababa de llegar de Italia, y con su mujer Priscila, por haber decretado Claudio que todos los jud\u00edos saliesen de Roma; se lleg\u00f3 a ellos<br \/>3 y como era del mismo oficio, se qued\u00f3 a vivir y a trabajar con ellos. El oficio de ellos era fabricar tiendas.<br \/>4 Cada s\u00e1bado en la sinagoga discut\u00eda, y se esforzaba por convencer a jud\u00edos y griegos.<br \/>5 Cuando llegaron de Macedonia Silas y Timoteo, Pablo se dedic\u00f3 enteramente a la Palabra, dando testimonio ante los jud\u00edos de que el Cristo era Jes\u00fas.<br \/>6 Como ellos se opusiesen y profiriesen blasfemias, sacudi\u00f3 sus vestidos y les dijo: \u00abVuestra sangre recaiga sobre vuestra cabeza; yo soy inocente y desde ahora me dirigir\u00e9 a los gentiles.\u00bb<br \/>7 Entonces se retir\u00f3 de all\u00ed y entr\u00f3 en casa de un tal Justo, que adoraba a Dios, cuya casa estaba contigua a la sinagoga.<br \/>8 Crispo, el jefe de la sinagoga, crey\u00f3 en el Se\u00f1or con toda su casa; y otros muchos corintios al o\u00edr a Pablo creyeron y recibieron el bautismo.<br \/>9 El Se\u00f1or dijo a Pablo durante la noche en una visi\u00f3n: \u00abNo tengas miedo, sigue hablando y no calles;<br \/>10 porque yo estoy contigo y nadie te pondr\u00e1 la mano encima para hacerte mal, pues tengo yo un pueblo numeroso en esta ciudad.\u00bb<br \/>11 Y permaneci\u00f3 all\u00ed un a\u00f1o y seis meses, ense\u00f1ando entre ellos la Palabra de Dios.<br \/>12 Siendo Gali\u00f3n proc\u00f3nsul de Acaya se echaron los jud\u00edos de com\u00fan acuerdo sobre Pablo y le condujeron ante el tribunal<br \/>13 diciendo: \u00abEste persuade a la gente para que adore a Dios de una manera contraria a la Ley.\u00bb<br \/>14 Iba Pablo a abrir la boca cuando Gali\u00f3n dijo a los jud\u00edos: \u00abSi se tratara de alg\u00fan crimen o mala acci\u00f3n, yo os escuchar\u00eda, jud\u00edos, con calma, como es raz\u00f3n.<br \/>15 Pero como se trata de discusiones sobre palabras y nombres y cosas de vuestra Ley, all\u00e1 vosotros. Yo no quiero ser juez en estos asuntos.\u00bb<br \/>16 Y los ech\u00f3 del tribunal.<br \/>17 Entonces todos ellos agarraron a S\u00f3stenes, el jefe de la sinagoga, y se pusieron a golpearlo ante el tribunal sin que a Gali\u00f3n le diera esto ning\u00fan cuidado.<br \/>18 Pablo se qued\u00f3 all\u00ed todav\u00eda bastantes d\u00edas; despu\u00e9s se despidi\u00f3 de los hermanos y se embarc\u00f3 rumbo a Siria; con \u00e9l iban Priscila y Aquila. En Cencreas se hab\u00eda cortado el pelo porque ten\u00eda hecho un voto.<br \/>19 Arribaron a \u00c9feso y all\u00ed se separ\u00f3 de ellos. Entr\u00f3 en la sinagoga y se puso a discutir con los jud\u00edos.<br \/>20 Le rogaron que se quedase all\u00ed m\u00e1s tiempo, pero no accedi\u00f3,<br \/>21 sino que se despidi\u00f3 dici\u00e9ndoles: \u00abVolver\u00e9 a vosotros otra vez, si Dios quiere.\u00bb Y embarc\u00e1ndose march\u00f3 de \u00c9feso.<br \/>22 Desembarc\u00f3 en Cesarea, subi\u00f3 a saludar a la Iglesia y despu\u00e9s baj\u00f3 a Antioqu\u00eda.<br \/>23 Despu\u00e9s de pasar all\u00ed alg\u00fan tiempo march\u00f3 a recorrer una tras otra las regiones de Galacia y Frigia para fortalecer a todos los disc\u00edpulos.<br \/>24 Un jud\u00edo, llamado Apolo, originario de Alejandr\u00eda, hombre elocuente, que dominaba las Escrituras, lleg\u00f3 a \u00c9feso.<br \/>25 Hab\u00eda sido instruido en el Camino del Se\u00f1or y con fervor de esp\u00edritu hablaba y ense\u00f1aba con todo esmero lo referente a Jes\u00fas, aunque solamente conoc\u00eda el bautismo de Juan.<br \/>26 Este, pues, comenz\u00f3 a hablar con valent\u00eda en la sinagoga. Al o\u00edrle Aquila y Priscila, le tomaron consigo y le expusieron m\u00e1s exactamente el Camino.<br \/>27 Queriendo \u00e9l pasar a Acaya, los hermanos le animaron a ello y escribieron a los disc\u00edpulos para que le recibieran. Una vez all\u00ed fue de gran provecho, con el auxilio de la gracia, a los que hab\u00edan cre\u00eddo;<br \/>28 pues refutaba vigorosamente en p\u00fablico a los jud\u00edos, demostrando por las Escrituras que el Cristo era Jes\u00fas.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch19\"><\/a><strong><em>Hechos 19<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atraves\u00f3 las regiones altas y lleg\u00f3 a \u00c9feso donde encontr\u00f3 algunos disc\u00edpulos;<br \/>2 les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfRecibisteis el Esp\u00edritu Santo cuando abrazasteis la fe?\u00bb Ellos contestaron: \u00abPero si nosotros no hemos o\u00eddo decir siquiera que exista el Esp\u00edritu Santo.\u00bb<br \/>3 El replic\u00f3: \u00ab\u00bfPues qu\u00e9 bautismo hab\u00e9is recibido?\u00bb &#8211; \u00abEl bautismo de Juan\u00bb, respondieron.<br \/>4 Pablo a\u00f1adi\u00f3: \u00abJuan bautiz\u00f3 con un bautismo de conversi\u00f3n, diciendo al pueblo que creyesen en el que hab\u00eda de venir despu\u00e9s de \u00e9l, o sea en Jes\u00fas.\u00bb<br \/>5 Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas.<br \/>6 Y, habi\u00e9ndoles Pablo impuesto las manos, vino sobre ellos el Esp\u00edritu Santo y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar.<br \/>7 Eran en total unos doce hombres.<br \/>8 Entr\u00f3 en la sinagoga y durante tres meses hablaba con valent\u00eda, discutiendo acerca del Reino de Dios e intentando convencerles.<br \/>9 Pero como algunos, obstinados e incr\u00e9dulos, hablaban mal del Camino ante la gente, rompi\u00f3 con ellos y form\u00f3 grupo aparte con los disc\u00edpulos; y diariamente les hablaba en la escuela de Tirano.<br \/>10 Esto dur\u00f3 dos a\u00f1os, de forma que pudieron o\u00edr la Palabra del Se\u00f1or todos los habitantes de Asia, tanto jud\u00edos como griegos.<br \/>11 Dios obraba por medio de Pablo milagros no comunes,<br \/>12 de forma que bastaba aplicar a los enfermos los pa\u00f1uelos o mandiles que hab\u00eda usado y se alejaban de ellos las enfermedades y sal\u00edan los esp\u00edritus malos.<br \/>13 Algunos exorcistas jud\u00edos ambulantes intentaron tambi\u00e9n invocar el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas sobre los que ten\u00edan esp\u00edritus malos, y dec\u00edan: \u00abOs conjuro por Jes\u00fas a quien predica Pablo.\u00bb<br \/>14 Eran siete hijos de un tal Esceva, sumo sacerdote jud\u00edo, los que hac\u00edan esto.<br \/>15 Pero el esp\u00edritu malo les respondi\u00f3: \u00abA Jes\u00fas le conozco y s\u00e9 qui\u00e9n es Pablo; pero vosotros, \u00bfqui\u00e9nes sois?\u00bb<br \/>16 Y arroj\u00e1ndose sobre ellos el hombre pose\u00eddo del mal esp\u00edritu, domin\u00f3 a unos y otros y pudo con ellos de forma que tuvieron que huir de aquella casa desnudos y cubiertos de heridas.<br \/>17 Llegaron a enterarse de esto todos los habitantes de \u00c9feso, tanto jud\u00edos como griegos. El temor se apoder\u00f3 de todos ellos y fue glorificado el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas.<br \/>18 Muchos de los que hab\u00edan cre\u00eddo ven\u00edan a confesar y declarar sus pr\u00e1cticas.<br \/>19 Bastantes de los que hab\u00edan practicado la magia reunieron los libros y los quemaron delante de todos. Calcularon el precio de los libros y hallaron que sub\u00eda a 50.000 monedas de plata.<br \/>20 De esta forma la Palabra del Se\u00f1or crec\u00eda y se robustec\u00eda poderosamente.<br \/>21 Despu\u00e9s de estos sucesos, Pablo tom\u00f3 la decisi\u00f3n de ir a Jerusal\u00e9n pasando por Macedonia y Acaya. Y dec\u00eda: \u00abDespu\u00e9s de estar all\u00ed he de visitar tambi\u00e9n Roma.\u00bb<br \/>22 Envi\u00f3 a Macedonia a dos de sus auxiliares, Timoteo y Erasto, mientras \u00e9l se quedaba alg\u00fan tiempo en Asia.<br \/>23 Por entonces se produjo un tumulto no peque\u00f1o con motivo del Camino.<br \/>24 Cierto platero, llamado Demetrio, que labraba en plata templetes de Artemisa y proporcionaba no pocas ganancias a los art\u00edfices,<br \/>25 reuni\u00f3 a \u00e9stos y tambi\u00e9n a los obreros de este ramo y les dijo: \u00abCompa\u00f1eros, vosotros sab\u00e9is que a esta industria debemos el bienestar;<br \/>26 pero est\u00e1is viendo y oyendo decir que no solamente en \u00c9feso, sino en casi toda el Asia, ese Pablo persuade y aparta a mucha gente, diciendo que no son dioses los que se fabrican con las manos.<br \/>27 Y esto no solamente trae el peligro de que nuestra profesi\u00f3n caiga en descr\u00e9dito, sino tambi\u00e9n de que el templo de la gran diosa Artemisa sea tenido en nada y venga a ser despojada de su grandeza aquella a quien adora toda el Asia y toda la tierra.\u00bb<br \/>28 Al o\u00edr esto, llenos de furor se pusieron a gritar: \u00ab\u00a1Grande es la Artemisa de los efesios!\u00bb<br \/>29 La ciudad se llen\u00f3 de confusi\u00f3n. Todos a una se precipitaron en el teatro arrastrando consigo a Gayo y a Aristarco, macedonios, compa\u00f1eros de viaje de Pablo.<br \/>30 Pablo quiso entrar y presentarse al pueblo, pero se lo impidieron los disc\u00edpulos.<br \/>31 Incluso algunos asiarcas, que eran amigos suyos, le enviaron a rogar que no se arriesgase a ir al teatro.<br \/>32 Unos gritaban una cosa y otros otra. Hab\u00eda gran confusi\u00f3n en la asamblea y la mayor\u00eda no sab\u00eda por qu\u00e9 se hab\u00edan reunido.<br \/>33 Algunos de entre la gente aleccionaron a Alejandro a quien los jud\u00edos hab\u00edan empujado hacia delante. Alejandro pidi\u00f3 silencio con la mano y quer\u00eda dar explicaciones al pueblo.<br \/>34 Pero al conocer que era jud\u00edo, todos a una voz se pusieron a gritar durante casi dos horas: \u00ab\u00a1Grande es la Artemisa de los efesios!\u00bb<br \/>35 Cuando el magistrado logr\u00f3 calmar a la gente, dijo: \u00abEfesios, \u00bfqui\u00e9n hay que no sepa que la ciudad de los efesios es la guardiana del templo de la gran Artemisa y de su estatua ca\u00edda del cielo?<br \/>36 Siendo, pues, esto indiscutible, conviene que os calm\u00e9is y no hag\u00e1is nada inconsideradamente.<br \/>37 Hab\u00e9is tra\u00eddo ac\u00e1 a estos hombres que no son sacr\u00edlegos ni blasfeman contra nuestra diosa.<br \/>38 Si Demetrio y los art\u00edfices que le acompa\u00f1an tienen quejas contra alguno, audiencias y proc\u00f3nsules hay; que presenten sus reclamaciones.<br \/>39 Y si ten\u00e9is alg\u00fan otro asunto, se resolver\u00e1 en la asamblea legal.<br \/>40 Porque, adem\u00e1s, corremos peligro de ser acusados de sedici\u00f3n por lo de hoy, no existiendo motivo alguno que nos permita justificar este tumulto.\u00bb Dicho esto disolvi\u00f3 la asamblea.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch20\"><\/a><strong><em>Hechos 20<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando hubo cesado el tumulto, Pablo mand\u00f3 llamar a los disc\u00edpulos, los anim\u00f3, se despidi\u00f3 de ellos y sali\u00f3 camino de Macedonia.<br \/>2 Recorri\u00f3 aquellas regiones y exhort\u00f3 a los fieles con largos discursos; despu\u00e9s march\u00f3 a Grecia.<br \/>3 Pas\u00f3 all\u00ed tres meses. Los jud\u00edos tramaron una conjuraci\u00f3n contra \u00e9l cuando estaba a punto de embarcarse para Siria; entonces \u00e9l tom\u00f3 la determinaci\u00f3n de volver por Macedonia.<br \/>4 Le acompa\u00f1aban S\u00f3patros, hijo de Pirro, de Berea; Aristarco y Segundo, de Tesal\u00f3nica; Gayo, de Doberes, y Timoteo; T\u00edquico y Tr\u00f3fimo, de Asia.<br \/>5 Estos se adelantaron y nos esperaron en Tr\u00f3ada.<br \/>6 Nosotros, despu\u00e9s de los d\u00edas de los Azimos, nos embarcamos en Filipos y al cabo de cinco d\u00edas nos unimos a ellos en Tr\u00f3ada donde pasamos siete d\u00edas.<br \/>7 El primer d\u00eda de la semana, estando nosotros reunidos para la fracci\u00f3n del pan, Pablo, que deb\u00eda marchar al d\u00eda siguiente, conversaba con ellos y alarg\u00f3 la charla hasta la media noche.<br \/>8 Hab\u00eda abundantes l\u00e1mparas en la estancia superior donde est\u00e1bamos reunidos.<br \/>9 Un joven, llamado Eutico, estaba sentado en el borde de la ventana; un profundo sue\u00f1o le iba dominando a medida que Pablo alargaba su discurso. Vencido por el sue\u00f1o se cay\u00f3 del piso tercero abajo. Lo levantaron ya cad\u00e1ver.<br \/>10 Baj\u00f3 Pablo, se ech\u00f3 sobre \u00e9l y tom\u00e1ndole en sus brazos dijo: \u00abNo os inquiet\u00e9is, pues su alma est\u00e1 en \u00e9l.\u00bb<br \/>11 Subi\u00f3 luego; parti\u00f3 el pan y comi\u00f3; despu\u00e9s platic\u00f3 largo tiempo, hasta el amanecer. Entonces se march\u00f3.<br \/>12 Trajeron al muchacho vivo y se consolaron no poco.<br \/>13 Nosotros nos adelantamos a tomar la nave y partimos hacia Asso, donde hab\u00edamos de recoger a Pablo; as\u00ed lo hab\u00eda \u00e9l determinado; \u00e9l ir\u00eda por tierra.<br \/>14 Cuando nos alcanz\u00f3 en Asso, le tomamos a bordo y llegamos a Mitilene.<br \/>15 Al d\u00eda siguiente nos hicimos a la mar y llegamos a la altura de Qu\u00edos; al otro d\u00eda atracamos en Samos y, despu\u00e9s de hacer escala en Trogili\u00f3n, llegamos al d\u00eda siguiente a Mileto.<br \/>16 Pablo hab\u00eda resuelto pasar de largo por \u00c9feso, para no perder tiempo en Asia. Se daba prisa, porque quer\u00eda estar, si le era posible, el d\u00eda de Pentecost\u00e9s en Jerusal\u00e9n.<br \/>17 Desde Mileto envi\u00f3 a llamar a los presb\u00edteros de la Iglesia de \u00c9feso.<br \/>18 Cuando llegaron donde \u00e9l, les dijo: \u00abVosotros sab\u00e9is c\u00f3mo me comport\u00e9 siempre con vosotros, desde el primer d\u00eda que entr\u00e9 en Asia,<br \/>19 sirviendo al Se\u00f1or con toda humildad y l\u00e1grimas y con las pruebas que me vinieron por las asechanzas de los jud\u00edos;<br \/>20 c\u00f3mo no me acobard\u00e9 cuando en algo pod\u00eda seros \u00fatil; os predicaba y ense\u00f1aba en p\u00fablico y por las casas,<br \/>21 dando testimonio tanto a jud\u00edos como a griegos para que se convirtieran a Dios y creyeran en nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas.<br \/>22 \u00abMirad que ahora yo, encadenado en el esp\u00edritu, me dirijo a Jerusal\u00e9n, sin saber lo que all\u00ed me suceder\u00e1;<br \/>23 solamente s\u00e9 que en cada ciudad el Esp\u00edritu Santo me testifica que me aguardan prisiones y tribulaciones.<br \/>24 Pero yo no considero mi vida digna de estima, con tal que termine mi carrera y cumpla el ministerio que he recibido del Se\u00f1or Jes\u00fas, de dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios.<br \/>25 \u00abY ahora yo s\u00e9 que ya no volver\u00e9is a ver mi rostro ninguno de vosotros, entre quienes pas\u00e9 predicando el Reino.<br \/>26 Por esto os testifico en el d\u00eda de hoy que yo estoy limpio de la sangre de todos,<br \/>27 pues no me acobard\u00e9 de anunciaros todo el designio de Dios.<br \/>28 \u00abTened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Esp\u00edritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que \u00e9l se adquiri\u00f3 con la sangre de su propio hijo.<br \/>29 \u00abYo s\u00e9 que, despu\u00e9s de mi partida, se introducir\u00e1n entre vosotros lobos crueles que no perdonar\u00e1n al reba\u00f1o;<br \/>30 y tambi\u00e9n que de entre vosotros mismos se levantar\u00e1n hombres que hablar\u00e1n cosas perversas, para arrastrar a los disc\u00edpulos detr\u00e1s de s\u00ed.<br \/>31 Por tanto, vigilad y acordaos que durante tres a\u00f1os no he cesado de amonestaros d\u00eda y noche con l\u00e1grimas a cada uno de vosotros.<br \/>32 \u00abAhora os encomiendo a Dios y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y daros la herencia con todos los santificados.<br \/>33 \u00abYo de nadie codici\u00e9 plata, oro o vestidos.<br \/>34 Vosotros sab\u00e9is que estas manos proveyeron a mis necesidades y a las de mis compa\u00f1eros.<br \/>35 En todo os he ense\u00f1ado que es as\u00ed, trabajando, como se debe socorrer a los d\u00e9biles y que hay que tener presentes las palabras del Se\u00f1or Jes\u00fas, que dijo: Mayor felicidad hay en dar que en recibir.\u00bb<br \/>36 Dicho esto se puso de rodillas y oro con todos ellos.<br \/>37 Rompieron entonces todos a llorar y arroj\u00e1ndose al cuello de Pablo, le besaban,<br \/>38 afligidos sobre todo por lo que hab\u00eda dicho: que ya no volver\u00edan a ver su rostro. Y fueron acompa\u00f1\u00e1ndole hasta la nave.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch21\"><\/a><strong><em>Hechos 21<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Despidi\u00e9ndonos de ellos nos hicimos a la mar y navegamos derechamente hasta llegar a Cos; al d\u00eda siguiente, hasta Rodas, y de all\u00ed hasta P\u00e1tara.<br \/>2 Encontramos una nave que part\u00eda para Fenicia; nos embarcamos y partimos.<br \/>3 Avistamos Chipre y, dej\u00e1ndola a la izquierda, \u00edbamos navegando rumbo a Siria; arribamos a Tiro, pues all\u00ed la nave deb\u00eda dejar su cargamento.<br \/>4 Habiendo encontrado a los disc\u00edpulos nos quedamos all\u00ed siete d\u00edas. Ellos, iluminados por el Esp\u00edritu, dec\u00edan a Pablo que no subiese a Jerusal\u00e9n.<br \/>5 Cuando se nos pasaron aquellos d\u00edas, salimos y nos pusimos en camino. Todos nos acompa\u00f1aron con sus mujeres e hijos, hasta las afueras de la ciudad. En la playa nos pusimos de rodillas y oramos;<br \/>6 nos despedimos unos de otros y subimos a la nave; ellos se volvieron a sus casas.<br \/>7 Nosotros, terminando la traves\u00eda, fuimos de Tiro a Tolemaida; saludamos a los hermanos y nos quedamos un d\u00eda con ellos.<br \/>8 Al siguiente partimos y llegamos a Cesarea; entramos en casa de Felipe, el evangelista, que era uno de los Siete, y nos hospedamos en su casa.<br \/>9 Ten\u00eda \u00e9ste cuatro hijas v\u00edrgenes que profetizaban.<br \/>10 Nos detuvimos all\u00ed bastantes d\u00edas; baj\u00f3 entre tanto de Judea un profeta llamado \u00c1gabo;<br \/>11 se acerc\u00f3 a nosotros, tom\u00f3 el cintur\u00f3n de Pablo, se at\u00f3 sus pies y sus manos y dijo: \u00abEsto dice el Esp\u00edritu Santo: As\u00ed atar\u00e1n los jud\u00edos en Jerusal\u00e9n al hombre de quien es este cintur\u00f3n. Y le entregar\u00e1n en manos de los gentiles.\u00bb<br \/>12 Al o\u00edr esto nosotros y los de aquel lugar le rogamos que no subiera a Jerusal\u00e9n.<br \/>13 Entonces Pablo contest\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is de llorar y destrozarme el coraz\u00f3n? Pues yo estoy dispuesto no s\u00f3lo a ser atado, sino a morir tambi\u00e9n en Jerusal\u00e9n por el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas.\u00bb<br \/>14 Como no se dejaba convencer, dejamos de insistir y dijimos: \u00abH\u00e1gase la voluntad del Se\u00f1or.\u00bb<br \/>15 Transcurridos estos d\u00edas y hechos los preparativos de viaje, subimos a Jerusal\u00e9n.<br \/>16 Ven\u00edan con nosotros algunos disc\u00edpulos de Cesarea, que nos llevaron a casa de cierto Mnas\u00f3n, de Chipre, antiguo disc\u00edpulo, donde nos hab\u00edamos de hospedar.<br \/>17 Llegados a Jerusal\u00e9n, los hermanos nos recibieron con alegr\u00eda.<br \/>18 Al d\u00eda siguiente Pablo, con todos nosotros, fue a casa de Santiago; se reunieron tambi\u00e9n todos los presb\u00edteros.<br \/>19 Les salud\u00f3 y les fue exponiendo una a una todas las cosas que Dios hab\u00eda obrado entre los gentiles por su ministerio.<br \/>20 Ellos, al o\u00edrle, glorificaban a Dios. Entonces le dijeron: \u00abYa ves, hermano, cu\u00e1ntos miles y miles de jud\u00edos han abrazado la fe, y todos son celosos partidarios de la Ley.<br \/>21 Y han o\u00eddo decir de ti que ense\u00f1as a todos los jud\u00edos que viven entre los gentiles que se aparten de Mois\u00e9s, dici\u00e9ndoles que no circunciden a sus hijos ni observen las tradiciones.<br \/>22 \u00bfQu\u00e9 hacer, pues? Porque va a reunirse la muchedumbre al enterarse de tu venida.<br \/>23 Haz, pues, lo que te vamos a decir: Hay entre nosotros cuatro hombres que tienen un voto que cumplir.<br \/>24 T\u00f3malos y purif\u00edcate con ellos; y paga t\u00fa por ellos, para que se rapen la cabeza; as\u00ed todos entender\u00e1n que no hay nada de lo que ellos han o\u00eddo decir de ti; sino que t\u00fa tambi\u00e9n te portas como un cumplidor de la Ley.<br \/>25 En cuanto a los gentiles que han abrazado la fe, ya les escribimos nosotros nuestra decisi\u00f3n: Abstenerse de lo sacrificado a los \u00eddolos, de la sangre, de animal estrangulado y de la impureza.\u00bb<br \/>26 Entonces Pablo tom\u00f3 al d\u00eda siguiente a los hombres, y habi\u00e9ndose purificado con ellos, entr\u00f3 en el Templo para declarar el cumplimiento del plazo de los d\u00edas de la purificaci\u00f3n cuando se hab\u00eda de presentar la ofrenda por cada uno de ellos.<br \/>27 Cuando estaban ya para cumplirse los siete d\u00edas, los jud\u00edos venidos de Asia le vieron en el Templo, revolvieron a todo el pueblo, le echaron mano<br \/>28 y se pusieron a gritar: \u00ab\u00a1Auxilio, hombres de Israel! Este es el hombre que va ense\u00f1ando a todos por todas partes contra el pueblo, contra la Ley y contra este Lugar; y hasta ha llegado a introducir a unos griegos en el Templo, profanando este Lugar Santo.\u00bb<br \/>29 Pues hab\u00edan visto anteriormente con \u00e9l en la ciudad a Trofimo, de \u00c9feso, a quien cre\u00edan que Pablo hab\u00eda introducido en el Templo.<br \/>30 Toda la ciudad se alborot\u00f3 y la gente concurri\u00f3 de todas partes. Se apoderaron de Pablo y lo arrastraron fuera del Templo; inmediatamente cerraron las puertas.<br \/>31 Intentaban darle muerte, cuando subieron a decir al tribuno de la cohorte: \u00abToda Jerusal\u00e9n est\u00e1 revuelta.\u00bb<br \/>32 Inmediatamente tom\u00f3 consigo soldados y centuriones y baj\u00f3 corriendo hacia ellos; y ellos al ver al tribuno y a los soldados, dejaron de golpear a Pablo.<br \/>33 Entonces el tribuno se acerc\u00f3, le prendi\u00f3 y mand\u00f3 que le atasen con dos cadenas; y empez\u00f3 a preguntar qui\u00e9n era y qu\u00e9 hab\u00eda hecho.<br \/>34 Pero entre la gente unos gritaban una cosa y otros otra. Como no pudiese sacar nada en claro a causa del alboroto, mand\u00f3 que le llevasen al cuartel.<br \/>35 Cuando lleg\u00f3 a las escaleras, tuvo que ser llevado a hombros por los soldados a causa de la violencia de la gente;<br \/>36 pues toda la multitud le iba siguiendo y gritando: \u00ab\u00a1M\u00e1tale!\u00bb<br \/>37 Cuando iban ya a meterle en el cuartel, Pablo dijo al tribuno: \u00ab\u00bfMe permites decirte una palabra?\u00bb El le contest\u00f3: \u00abPero, \u00bfsabes griego?<br \/>38 \u00bfNo eres t\u00fa entonces el egipcio que estos \u00faltimos d\u00edas ha amotinado y llevado al desierto a los 4.000 terroristas?\u00bb<br \/>39 Pablo dijo: \u00abYo soy un jud\u00edo, de Tarso, ciudadano de una ciudad no oscura de Cilicia. Te ruego que me permitas hablar al pueblo.\u00bb<br \/>40 Se lo permiti\u00f3. Pablo, de pie sobre las escaleras, pidi\u00f3 con la mano silencio al pueblo. Y haci\u00e9ndose un gran silencio, les dirigi\u00f3 la palabra en lengua hebrea.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch22\"><\/a><strong><em>Hechos 22<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 \u00abHermanos y padres, escuchad la defensa que ahora hago ante vosotros.\u00bb<br \/>2 Al o\u00edr que les hablaba en lengua hebrea guardaron m\u00e1s profundo silencio. Y dijo:<br \/>3 \u00abYo soy jud\u00edo, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel en la exacta observancia de la Ley de nuestros padres; estaba lleno de celo por Dios, como lo est\u00e1is todos vosotros el d\u00eda de hoy.<br \/>4 Yo persegu\u00ed a muerte a este Camino, encadenando y arrojando a la c\u00e1rcel a hombres y mujeres,<br \/>5 como puede atestigu\u00e1rmelo el Sumo Sacerdote y todo el Consejo de ancianos. De ellos recib\u00ed tambi\u00e9n cartas para los hermanos de Damasco y me puse en camino con intenci\u00f3n de traer tambi\u00e9n encadenados a Jerusal\u00e9n a todos los que all\u00ed hab\u00eda, para que fueran castigados.<br \/>6 \u00abPero yendo de camino, estando ya cerca de Damasco, hacia el mediod\u00eda, me envolvi\u00f3 de repente una gran luz venida del cielo;<br \/>7 ca\u00ed al suelo y o\u00ed una voz que me dec\u00eda: \u201cSa\u00fal, Sa\u00fal, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u201d<br \/>8 Yo respond\u00ed: \u201c\u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u201d Y \u00e9l a m\u00ed: \u201cYo soy Jes\u00fas Nazoreo, a quien t\u00fa persigues.\u201d<br \/>9 Los que estaban vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba.<br \/>10 Yo dije: \u201c\u00bfQu\u00e9 he de hacer, Se\u00f1or?\u201d Y el Se\u00f1or me respondi\u00f3: \u201cLev\u00e1ntate y vete a Damasco; all\u00ed se te dir\u00e1 todo lo que est\u00e1 establecido que hagas.\u201d<br \/>11 Como yo no ve\u00eda, a causa del resplandor de aquella luz, conducido de la mano por mis compa\u00f1eros llegu\u00e9 a Damasco.<br \/>12 \u00abUn tal Anan\u00edas, hombre piadoso seg\u00fan la Ley, bien acreditado por todos los jud\u00edos que habitaban all\u00ed,<br \/>13 vino a verme, y present\u00e1ndose ante m\u00ed me dijo: \u201cSa\u00fal, hermano, recobra la vista.\u201d Y en aquel momento le pude ver.<br \/>14 El me dijo: \u201cEl Dios de nuestros padres te ha destinado para que conozcas su voluntad, veas al Justo y escuches la voz de sus labios,<br \/>15 pues le has de ser testigo ante todos los hombres de lo que has visto y o\u00eddo.<br \/>16 Y ahora, \u00bfqu\u00e9 esperas? Lev\u00e1ntate, recibe el bautismo y lava tus pecados invocando su nombre.\u201d<br \/>17 \u00abHabiendo vuelto a Jerusal\u00e9n y estando en oraci\u00f3n en el Templo, ca\u00ed en \u00e9xtasis;<br \/>18 y le vi a \u00e9l que me dec\u00eda: \u201cDate prisa y marcha inmediatamente de Jerusal\u00e9n, pues no recibir\u00e1n tu testimonio acerca de m\u00ed.\u201d<br \/>19 Yo respond\u00ed: \u201cSe\u00f1or, ellos saben que yo andaba por las sinagogas encarcelando y azotando a los que cre\u00edan en ti;<br \/>20 y cuando se derram\u00f3 la sangre de tu testigo Esteban, yo tambi\u00e9n me hallaba presente, y estaba de acuerdo con los que le mataban y guardaba sus vestidos.\u201d<br \/>21 Y me dijo: \u201cMarcha, porque yo te enviar\u00e9 lejos, a los gentiles\u201d.\u00bb<br \/>22 Le estuvieron escuchando hasta estas palabras y entonces alzaron sus voces diciendo: \u00ab\u00a1Quita a \u00e9se de la tierra!; \u00a1no es justo que viva!\u00bb<br \/>23 Vociferaban, agitaban sus vestidos y arrojaban polvo al aire.<br \/>24 El tribuno mand\u00f3 llevarlo dentro del cuartel y dijo que lo sometieran a los azotes para averiguar por qu\u00e9 motivo gritaban as\u00ed contra \u00e9l.<br \/>25 Cuando le ten\u00edan estirado con las correas, dijo Pablo al centuri\u00f3n que estaba all\u00ed: \u00ab\u00bfOs es l\u00edcito azotar a un ciudadano romano sin haberle juzgado?\u00bb<br \/>26 Al o\u00edr esto el centuri\u00f3n fue donde el tribuno y le dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 vas a hacer? Este hombre es ciudadano romano.\u00bb<br \/>27 Acudi\u00f3 el tribuno y le pregunt\u00f3: \u00abDime, \u00bferes ciudadano romano?\u00bb &#8211; \u00abS\u00ed\u00bb, respondi\u00f3.<br \/>28 &#8211; \u00abYo, dijo el tribuno, consegu\u00ed esta ciudadan\u00eda por una fuerte suma.\u00bb &#8211; \u00abPues yo, contest\u00f3 Pablo, la tengo por nacimiento.\u00bb<br \/>29 Al momento se retiraron los que iban a darle tormento. El tribuno temi\u00f3 al darse cuenta que le hab\u00eda encadenado siendo ciudadano romano.<br \/>30 Al d\u00eda siguiente, queriendo averiguar con certeza de qu\u00e9 le acusaban los jud\u00edos, le sac\u00f3 de la c\u00e1rcel y mand\u00f3 que se reunieran los sumos sacerdotes y todo el Sanedr\u00edn; hizo bajar a Pablo y le puso ante ellos.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch23\"><\/a><strong><em>Hechos 23<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Pablo mir\u00f3 fijamente al Sanedr\u00edn y dijo: \u00abHermanos, yo me he portado con entera buena conciencia ante Dios, hasta este d\u00eda.\u00bb<br \/>2 Pero el Sumo Sacerdote Anan\u00edas mand\u00f3 a los que le asist\u00edan que le golpeasen en la boca.<br \/>3 Entonces Pablo le dijo: \u00ab\u00a1Dios te golpear\u00e1 a ti, pared blanqueada! \u00bfT\u00fa te sientas para juzgarme conforme la Ley y mandas, violando la Ley, que me golpeen?\u00bb<br \/>4 Pero los que estaban a su lado le dijeron: \u00ab\u00bfInsultas al Sumo Sacerdote de Dios?\u00bb<br \/>5 Pablo contest\u00f3: \u00abNo sab\u00eda, hermanos, que fuera el Sumo Sacerdote; pues est\u00e1 escrito: No injuriar\u00e1s al jefe de tu pueblo.\u00bb<br \/>6 Pablo, d\u00e1ndose cuenta de que una parte eran saduceos y la otra fariseos, grit\u00f3 en medio del Sanedr\u00edn: \u00abHermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos; por esperar la resurrecci\u00f3n de los muertos se me juzga.\u00bb<br \/>7 Al decir \u00e9l esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos y la asamblea se dividi\u00f3.<br \/>8 Porque los saduceos dicen que no hay resurrecci\u00f3n, ni \u00e1ngel, ni esp\u00edritu; mientras que los fariseos profesan todo eso.<br \/>9 Se levant\u00f3, pues, un gran griter\u00edo. Se pusieron en pie algunos escribas del partido de los fariseos y se opon\u00edan diciendo: \u00abNosotros no hallamos nada malo en este hombre. \u00bfY si acaso le habl\u00f3 alg\u00fan esp\u00edritu o un \u00e1ngel?\u00bb<br \/>10 Como el altercado iba creciendo, temi\u00f3 el tribuno que Pablo fuese despedazado por ellos y mand\u00f3 a la tropa que bajase, que le arrancase de entre ellos y le llevase al cuartel.<br \/>11 A la noche siguiente se le apareci\u00f3 el Se\u00f1or y le dijo: \u00ab\u00a1Animo!, pues como has dado testimonio de m\u00ed en Jerusal\u00e9n, as\u00ed debes darlo tambi\u00e9n en Roma.\u00bb<br \/>12 Al amanecer, los jud\u00edos se confabularon y se comprometieron bajo anatema a no comer ni beber hasta que hubieran matado a Pablo.<br \/>13 Eran m\u00e1s de cuarenta los comprometidos en esta conjuraci\u00f3n.<br \/>14 Estos, pues, se presentaron a los sumos sacerdotes y a los ancianos y le dijeron: \u00abBajo anatema nos hemos comprometido a no probar cosa alguna hasta que no hayamos dado muerte a Pablo.<br \/>15 Vosotros por vuestra parte, de acuerdo con el Sanedr\u00edn, indicad al tribuno que os lo baje donde vosotros, como si quisierais examinar m\u00e1s a fondo su caso; nosotros estamos dispuestos a matarle antes de que llegue.\u00bb<br \/>16 El hijo de la hermana de Pablo se enter\u00f3 de la celada. Se present\u00f3 en el cuartel, entr\u00f3 y se lo cont\u00f3 a Pablo.<br \/>17 Pablo llam\u00f3 a uno de los centuriones y le dijo: \u00abLleva a este joven donde el tribuno, pues tiene algo que contarle.\u00bb<br \/>18 El tom\u00f3 y le present\u00f3 al tribuno dici\u00e9ndole: \u00abPablo, el preso, me llam\u00f3 y me rog\u00f3 que te trajese este joven que tiene algo que decirte.\u00bb<br \/>19 El tribuno le tom\u00f3 de la mano, le llev\u00f3 aparte y le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que tienes que contarme?\u00bb<br \/>20 &#8211; \u00abLos jud\u00edos, contest\u00f3, se han concertado para pedirte que ma\u00f1ana bajes a Pablo al Sanedr\u00edn con el pretexto de hacer una indagaci\u00f3n m\u00e1s a fondo sobre \u00e9l.<br \/>21 Pero t\u00fa no les hagas caso, pues le preparan una celada m\u00e1s de cuarenta hombres de entre ellos, que se han comprometido bajo anatema a no comer ni beber hasta haberle dado muerte; y ahora est\u00e1n preparados, esperando tu asentimiento.\u00bb<br \/>22 El tribuno despidi\u00f3 al muchacho d\u00e1ndole esta recomendaci\u00f3n: \u00abNo digas a nadie que me has denunciado estas cosas.\u00bb<br \/>23 Despu\u00e9s llam\u00f3 a dos centuriones y les dijo: \u00abTened preparados para la tercera hora de la noche doscientos soldados, para ir a Cesarea, setenta de caballer\u00eda y doscientos lanceros.<br \/>24 Preparad tambi\u00e9n cabalgaduras para que monte Pablo; y llevadlo a salvo al procurador F\u00e9lix.\u00bb<br \/>25 Y escribi\u00f3 una carta en estos t\u00e9rminos:<br \/>26 \u00abClaudio Lisias saluda al excelent\u00edsimo procurador F\u00e9lix.\u00bb<br \/>27 Este hombre hab\u00eda sido apresado por los jud\u00edos y estaban a punto de matarlo cuando, al saber que era romano, acud\u00ed yo con la tropa y le libr\u00e9 de sus manos.<br \/>28 Queriendo averiguar el crimen de que le acusaban, le baj\u00e9 a su Sanedr\u00edn.<br \/>29 Y hall\u00e9 que le acusaban sobre cuestiones de su Ley, pero que no ten\u00eda ning\u00fan cargo digno de muerte o de prisi\u00f3n.<br \/>30 Pero habi\u00e9ndome llegado el aviso de que se preparaba una celada contra este hombre, al punto te lo he mandado y he informado adem\u00e1s a sus acusadores que formulen sus quejas contra \u00e9l ante ti.\u00bb<br \/>31 Los soldados, conforme a lo que se les hab\u00eda ordenado, tomaron a Pablo y lo condujeron de noche a Antip\u00e1trida;<br \/>32 a la ma\u00f1ana siguiente dejaron que los de caballer\u00eda se fueran con \u00e9l y ellos se volvieron al cuartel.<br \/>33 Al llegar aqu\u00e9llos a Cesarea, entregaron la carta al procurador y le presentaron tambi\u00e9n a Pablo.<br \/>34 Habi\u00e9ndola le\u00eddo, pregunt\u00f3 de qu\u00e9 provincia era y, al saber que era de Cilicia, le dijo:<br \/>35 \u00abTe oir\u00e9 cuando est\u00e9n tambi\u00e9n presentes tus acusadores.\u00bb Y mand\u00f3 custodiarle en el pretorio de Herodes.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Hch24\"><\/a>Hechos 24<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cinco d\u00edas despu\u00e9s baj\u00f3 el Sumo Sacerdote Anan\u00edas con algunos ancianos y un tal T\u00e9rtulo, abogado, y presentaron ante el procurador acusaci\u00f3n contra Pablo.<br \/>2 Citado Pablo, T\u00e9rtulo dio principio a la acusaci\u00f3n diciendo: \u00abGracias a ti gozamos de mucha paz y las mejoras realizadas por tu providencia en beneficio de esta naci\u00f3n,<br \/>3 en todo y siempre las reconocemos, excelent\u00edsimo F\u00e9lix, con todo agradecimiento.<br \/>4 Pero para no molestarte m\u00e1s, te ruego que nos escuches un momento con tu caracter\u00edstica clemencia.<br \/>5 Hemos encontrado esta peste de hombre que provoca altercados entre los jud\u00edos de toda la tierra y que es el jefe principal de la secta de los nazoreos.<br \/>6 Ha intentado adem\u00e1s profanar el Templo, pero nosotros le apresamos.<br \/>8 Interrog\u00e1ndole, podr\u00e1s t\u00fa llegar a conocer a fondo todas estas cosas de que le acusamos.\u00bb<br \/>9 Los jud\u00edos le apoyaron, afirmando que las cosas eran as\u00ed.<br \/>10 Entonces el procurador concedi\u00f3 la palabra a Pablo y \u00e9ste respondi\u00f3: \u00abYo s\u00e9 que desde hace muchos a\u00f1os vienes juzgando a esta naci\u00f3n; por eso con toda confianza voy a exponer mi defensa.<br \/>11 T\u00fa mismo lo puedes comprobar: No hace m\u00e1s de doce d\u00edas que yo sub\u00ed a Jerusal\u00e9n en peregrinaci\u00f3n.<br \/>12 Y ni en el Templo, ni en las sinagogas ni por la ciudad me han encontrado discutiendo con nadie ni alborotando a la gente.<br \/>13 Ni pueden tampoco probarte las cosas de que ahora me acusan.<br \/>14 \u00abEn cambio te confieso que seg\u00fan el Camino, que ellos llaman secta, doy culto al Dios de mis padres, creo en todo lo que se encuentra en la Ley y est\u00e1 escrito en los Profetas<br \/>15 y tengo en Dios la misma esperanza que \u00e9stos tienen, de que habr\u00e1 una resurrecci\u00f3n, tanto de los justos como de los pecadores.<br \/>16 Por eso yo tambi\u00e9n me esfuerzo por tener constantemente una conciencia limpia ante Dios y ante los hombres.<br \/>17 \u00abAl cabo de muchos a\u00f1os he venido a traer limosnas a los de mi naci\u00f3n y a presentar ofrendas.<br \/>18 Y me encontraron realizando estas ofrendas en el Templo despu\u00e9s de haberme purificado, y no entre tumulto de gente.<br \/>19 Y fueron algunos jud\u00edos de Asia&#8230; &#8211; que son los que debieran presentarse ante ti y acusarme si es que tienen algo contra m\u00ed;<br \/>20 o si no, que digan estos mismos qu\u00e9 crimen hallaron en m\u00ed cuando comparec\u00ed ante el Sanedr\u00edn,<br \/>21 a no ser este solo grito que yo lanc\u00e9 estando en medio de ellos: \u201cYo soy juzgado hoy por vosotros a causa de la resurrecci\u00f3n de los muertos.\u00bb<br \/>22 F\u00e9lix, que estaba bien informado en lo referente al Camino, les dio largas diciendo: \u00abCuando baje el tribuno Lisias decidir\u00e9 vuestro asunto.\u00bb<br \/>23 Y orden\u00f3 al centuri\u00f3n que custodiase a Pablo, que le dejase tener alguna libertad y que no impidiese a ninguno de los suyos el asistirle.<br \/>24 Despu\u00e9s de unos d\u00edas vino F\u00e9lix con su esposa Drusila, que era jud\u00eda; mand\u00f3 traer a Pablo y le estuvo escuchando acerca de la fe en Cristo Jes\u00fas.<br \/>25 Y al hablarle Pablo de la justicia, del dominio propio y del juicio futuro, F\u00e9lix, aterrorizado, le interrumpi\u00f3: \u00abPor ahora puedes marcharte; cuando encuentre oportunidad te har\u00e9 llamar.\u00bb<br \/>26 Esperaba al mismo tiempo F\u00e9lix que Pablo le diese dinero; por eso frecuentemente le mandaba a buscar y conversaba con \u00e9l.<br \/>27 Pasados dos a\u00f1os F\u00e9lix recibi\u00f3 como sucesor a Porcio Festo; y queriendo congraciarse con los jud\u00edos, dej\u00f3 a Pablo prisionero.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch25\"><\/a><strong><em>Hechos 25<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Tres d\u00edas despu\u00e9s de haber llegado a la provincia, subi\u00f3 Festo de Cesarea a Jerusal\u00e9n.<br \/>2 Los sumos sacerdotes y los principales de los jud\u00edos le presentaron acusaci\u00f3n contra Pablo e insistentemente<br \/>3 le ped\u00edan una gracia contra \u00e9l, que le hiciera trasladar a Jerusal\u00e9n, mientras preparaban una celada para matarle en el camino.<br \/>4 Pero Festo les contest\u00f3 que Pablo deb\u00eda estar custodiado en Cesarea, y que \u00e9l mismo estaba para marchar all\u00e1 inmediatamente.<br \/>5 \u00abQue bajen conmigo, les dijo, los que entre vosotros tienen autoridad y si este hombre es culpable en algo, formulen acusaci\u00f3n contra \u00e9l.\u00bb<br \/>6 Despu\u00e9s de pasar entre ellos no m\u00e1s de ocho o diez d\u00edas, baj\u00f3 a Cesarea y al d\u00eda siguiente se sent\u00f3 en el tribunal y mand\u00f3 traer a Pablo.<br \/>7 As\u00ed que \u00e9ste se present\u00f3 le rodearon los jud\u00edos que hab\u00edan bajado de Jerusal\u00e9n, presentando contra \u00e9l muchas y graves acusaciones, que no pod\u00edan probar.<br \/>8 Pablo se defend\u00eda diciendo: \u00abYo no he cometido falta alguna ni contra la Ley de los jud\u00edos ni contra el Templo ni contra el C\u00e9sar.\u00bb<br \/>9 Pero Festo, queriendo congraciarse con los jud\u00edos, pregunt\u00f3 a Pablo: \u00ab\u00bfQuieres subir a Jerusal\u00e9n y ser all\u00ed juzgado de estas cosas en mi presencia?\u00bb<br \/>10 Pablo contest\u00f3: \u00abEstoy ante el tribunal del C\u00e9sar, que es donde debo ser juzgado. A los jud\u00edos no les he hecho ning\u00fan mal, como t\u00fa muy bien sabes.<br \/>11 Si, pues, soy reo de alg\u00fan delito o he cometido alg\u00fan crimen que merezca la muerte, no reh\u00faso morir; pero si en eso de que \u00e9stos me acusan no hay ning\u00fan fundamento, nadie puede entregarme a ellos; apelo al C\u00e9sar.\u00bb<br \/>12 Entonces Festo deliber\u00f3 con el Consejo y respondi\u00f3: \u00abHas apelado al C\u00e9sar, al C\u00e9sar ir\u00e1s.\u00bb<br \/>13 Pasados algunos d\u00edas, el rey Agripa y Berenice vinieron a Cesarea y fueron a saludar a Festo.<br \/>14 Como pasaran all\u00ed bastantes d\u00edas, Festo expuso al rey el caso de Pablo: \u00abHay aqu\u00ed un hombre, le dijo, que F\u00e9lix dej\u00f3 prisionero.<br \/>15 Estando yo en Jerusal\u00e9n presentaron contra \u00e9l acusaci\u00f3n los sumos sacerdotes y los ancianos de los jud\u00edos, pidiendo contra \u00e9l sentencia condenatoria.<br \/>16 Yo les respond\u00ed que no es costumbre de los romanos entregar a un hombre antes de que el acusado tenga ante s\u00ed a los acusadores y se le d\u00e9 la posibilidad de defenderse de la acusaci\u00f3n.<br \/>17 Ellos vinieron aqu\u00ed juntamente conmigo, y sin dilaci\u00f3n me sent\u00e9 al d\u00eda siguiente en el tribunal y mand\u00e9 traer al hombre.<br \/>18 Los acusadores comparecieron ante \u00e9l, pero no presentaron ninguna acusaci\u00f3n de los cr\u00edmenes que yo sospechaba;<br \/>19 solamente ten\u00edan contra \u00e9l unas discusiones sobre su propia religi\u00f3n y sobre un tal Jes\u00fas, ya muerto, de quien Pablo afirma que vive.<br \/>20 Yo estaba perplejo sobre estas cuestiones y le propuse si quer\u00eda ir a Jerusal\u00e9n y ser all\u00ed juzgado de estas cosas.<br \/>21 Pero como Pablo interpuso apelaci\u00f3n de que su caso se reservase a la decisi\u00f3n del Augusto, mand\u00e9 que se le custodiara hasta remitirle al C\u00e9sar.\u00bb<br \/>22 Agripa dijo a Festo: \u00abQuerr\u00eda yo tambi\u00e9n o\u00edr a ese hombre.\u00bb &#8211; \u00abMa\u00f1ana, dijo, le oir\u00e1s.\u00bb<br \/>23 Al d\u00eda siguiente vinieron Agripa y Berenice con gran ostentaci\u00f3n y entraron en la sala de audiencia, junto con los tribunos y los personajes de m\u00e1s categor\u00eda de la ciudad. A una orden de Festo, trajeron a Pablo.<br \/>24 Festo dijo: \u00abRey Agripa y todos los aqu\u00ed presentes; aqu\u00ed veis a este hombre, contra quien toda la multitud de los jud\u00edos vinieron donde m\u00ed tanto en Jerusal\u00e9n como aqu\u00ed, gritando que no deb\u00eda vivir ya m\u00e1s.<br \/>25 Yo comprend\u00ed que no hab\u00eda hecho nada digno de muerte; pero como \u00e9l ha apelado al Augusto, he decidido enviarle.<br \/>26 No s\u00e9 en concreto qu\u00e9 escribir al Se\u00f1or sobre \u00e9l; por eso le he presentado ante vosotros, y sobre todo ante ti, rey Agripa, para saber, despu\u00e9s del interrogatorio, lo que he de escribir.<br \/>27 Pues me parece absurdo enviar un preso sin indicar las acusaciones formuladas contra \u00e9l.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><strong><em><br \/><a id=\"Hch26\"><\/a>Hechos 26<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Agripa dijo a Pablo: \u00abSe te permite hablar en tu favor.\u00bb Entonces Pablo extendi\u00f3 su mano y empez\u00f3 su defensa:<br \/>2 \u00abMe considero feliz, rey Agripa, al tener que defenderme hoy ante ti de todas las cosas de que me acusan los jud\u00edos,<br \/>3 principalmente porque t\u00fa conoces todas las costumbres y cuestiones de los jud\u00edos. Por eso te pido que me escuches pacientemente.<br \/>4 \u00abTodos los jud\u00edos conocen mi vida desde mi juventud, desde cuando estuve en el seno de mi naci\u00f3n, en Jerusal\u00e9n.<br \/>5 Ellos me conocen de mucho tiempo atr\u00e1s y si quieren pueden testificar que yo he vivido como fariseo conforme a la secta m\u00e1s estricta de nuestra religi\u00f3n.<br \/>6 Y si ahora estoy aqu\u00ed procesado es por la esperanza que tengo en la Promesa hecha por Dios a nuestros padres,<br \/>7 cuyo cumplimiento est\u00e1n esperando nuestras doce tribus en el culto que asiduamente, noche y d\u00eda, rinden a Dios. Por esta esperanza, oh rey, soy acusado por los jud\u00edos.<br \/>8 \u00bfPor qu\u00e9 ten\u00e9is vosotros por incre\u00edble que Dios resucite a los muertos?<br \/>9 \u00abYo, pues, me hab\u00eda cre\u00eddo obligado a combatir con todos los medios el nombre de Jes\u00fas, el Nazoreo.<br \/>10 As\u00ed lo hice en Jerusal\u00e9n y, con poderes recibidos de los sumos sacerdotes, yo mismo encerr\u00e9 a muchos santos en las c\u00e1rceles; y cuando se les condenaba a muerte, yo contribu\u00eda con mi voto.<br \/>11 Frecuentemente recorr\u00eda todas las sinagogas y a fuerza de castigos les obligaba a blasfemar y, rebosando furor contra ellos, los persegu\u00eda hasta en las ciudades extranjeras.<br \/>12 \u00abEn este empe\u00f1o iba hacia Damasco con plenos poderes y comisi\u00f3n de los sumos sacerdotes;<br \/>13 y al medio d\u00eda, yendo de camino vi, oh rey, una luz venida del cielo, m\u00e1s resplandeciente que el sol, que me envolvi\u00f3 a m\u00ed y a mis compa\u00f1eros en su resplandor.<br \/>14 Ca\u00edmos todos a tierra y yo o\u00ed una voz que me dec\u00eda en lengua hebrea: \u201cSa\u00fal, Sa\u00fal, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues? Te es duro dar coces contra el aguij\u00f3n.\u201d<br \/>15 Yo respond\u00ed: \u201c\u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u201d Y me dijo el Se\u00f1or: \u201cYo soy Jes\u00fas a quien t\u00fa persigues.<br \/>16 Pero lev\u00e1ntate, y ponte en pie; pues me he aparecido a ti para constituirte servidor y testigo tanto de las cosas que de m\u00ed has visto como de las que te manifestar\u00e9.<br \/>17 Yo te librar\u00e9 de tu pueblo y de los gentiles, a los cuales yo te env\u00edo,<br \/>18 para que les abras los ojos; para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y del poder de Satan\u00e1s a Dios; y para que reciban el perd\u00f3n de los pecados y una parte en la herencia entre los santificados, mediante la fe en m\u00ed.\u201d<br \/>19 \u00abAs\u00ed pues, rey Agripa, no fui desobediente a la visi\u00f3n celestial,<br \/>20 sino que primero a los habitantes de Damasco, despu\u00e9s a los de Jerusal\u00e9n y por todo el pa\u00eds de Judea y tambi\u00e9n a los gentiles he predicado que se convirtieran y que se volvieran a Dios haciendo obras dignas de conversi\u00f3n.<br \/>21 Por esto los jud\u00edos, habi\u00e9ndome prendido en el Templo, intentaban darme muerte.<br \/>22 Con el auxilio de Dios hasta el presente me he mantenido firme dando testimonio a peque\u00f1os y grandes sin decir cosa que est\u00e9 fuera de lo que los profetas y el mismo Mois\u00e9s dijeron que hab\u00eda de suceder:<br \/>23 que el Cristo hab\u00eda de padecer y que, despu\u00e9s de resucitar el primero de entre los muertos, anunciar\u00eda la luz al pueblo y a los gentiles.\u00bb<br \/>24 Mientras estaba \u00e9l diciendo esto en su defensa, Festo le interrumpi\u00f3 grit\u00e1ndole: \u00abEst\u00e1s loco, Pablo; las muchas letras te hacen perder la cabeza.\u00bb<br \/>25 Pablo contest\u00f3: \u00abNo estoy loco, excelent\u00edsimo Festo, sino que hablo cosas verdaderas y sensatas.<br \/>26 Bien enterado est\u00e1 de estas cosas el rey, ante quien hablo con confianza; no creo que se le oculte nada, pues no han pasado en un rinc\u00f3n.<br \/>27 \u00bfCrees, rey Agripa, a los profetas? Yo s\u00e9 que crees.\u00bb<br \/>28 Agripa contest\u00f3 a Pablo: \u00abPor poco, con tus argumentos, haces de m\u00ed un cristiano.\u00bb<br \/>29 Y Pablo replic\u00f3: \u00abQuiera Dios que por poco o por mucho, no solamente t\u00fa, sino todos los que me escuchan hoy, llegaran a ser tales como yo soy, a excepci\u00f3n de estas cadenas.\u00bb<br \/>30 El rey, el procurador, Berenice y los que con ellos estaban sentados se levantaron,<br \/>31 y mientras se retiraban iban dici\u00e9ndose unos a otros: \u00abEste hombre no ha hecho nada digno de muerte o de prisi\u00f3n.\u00bb<br \/>32 Agripa dijo a Festo: \u00abPod\u00eda ser puesto en libertad este hombre si no hubiera apelado al C\u00e9sar.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch27\"><\/a><strong><em>Hechos 27<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando se decidi\u00f3 que nos embarc\u00e1semos rumbo a Italia, fueron confiados Pablo y algunos otros prisioneros a un centuri\u00f3n de la cohorte Augusta, llamado Julio.<br \/>2 Subimos a una nave de Adramitio, que iba a partir hacia las costas de Asia, y nos hicimos a la mar. Estaba con nosotros Aristarco, macedonio de Tesal\u00f3nica.<br \/>3 Al otro d\u00eda arribamos a Sid\u00f3n. Julio se port\u00f3 humanamente con Pablo y le permiti\u00f3 ir a ver a sus amigos y ser atendido por ellos.<br \/>4 Partimos de all\u00ed y navegamos al abrigo de las costas de Chipre, porque los vientos eran contrarios.<br \/>5 Atravesamos los mares de Cilicia y Panfilia y llegamos al cabo de quince d\u00edas a Mira de Licia.<br \/>6 All\u00ed encontr\u00f3 el centuri\u00f3n una nave alejandrina que navegaba a Italia, y nos hizo subir a bordo.<br \/>7 Durante muchos d\u00edas la navegaci\u00f3n fue lenta y a duras penas llegamos a la altura de Gnido. Como el viento no nos dejaba entrar en puerto, navegamos al abrigo de Creta por la parte de Salmone;<br \/>8 y coste\u00e1ndola con dificultad, llegamos a un lugar llamado Puertos Buenos, cerca del cual se encuentra la ciudad de Lasea.<br \/>9 Hab\u00eda transcurrido bastante tiempo y la navegaci\u00f3n era peligrosa, pues incluso hab\u00eda ya pasado el Ayuno. Pablo les advert\u00eda:<br \/>10 \u00abAmigos, veo que la navegaci\u00f3n va a traer gran peligro y grave da\u00f1o no s\u00f3lo para el cargamento y la nave, sino tambi\u00e9n para nuestras propias personas.\u00bb<br \/>11 Pero el centuri\u00f3n daba m\u00e1s cr\u00e9dito al piloto y al patr\u00f3n que no a las palabras de Pablo.<br \/>12 Como el puerto no era a prop\u00f3sito para invernar, la mayor\u00eda decidi\u00f3 hacerse a la mar desde all\u00ed, por si era posible llegar a F\u00e9nica, un puerto de Creta que mira al suroeste y al noroeste, y pasar all\u00ed el invierno.<br \/>13 Soplaba ligeramente entonces el viento del sur y creyeron que pod\u00edan poner en pr\u00e1ctica su prop\u00f3sito; levaron anclas y fueron costeando Creta de cerca.<br \/>14 Pero no mucho despu\u00e9s se desencaden\u00f3 un viento huracanado procedente de la isla, llamado Euroaquil\u00f3n.<br \/>15 La nave fue arrastrada y, no pudiendo hacer frente al viento, nos abandonamos a la deriva .<br \/>16 Navegando a sotavento de una isleta llamada Cauda, pudimos con mucha dificultad hacernos con el bote.<br \/>17 Una vez izado el bote se emplearon los cables de refuerzo, ci\u00f1endo el casco por debajo; y por miedo a chocar contra la Sirte, se ech\u00f3 el ancla flotante. As\u00ed se iba a la deriva.<br \/>18 Y como el temporal segu\u00eda sacudi\u00e9ndonos furiosamente, al d\u00eda siguiente aligeraron la nave.<br \/>19 Y al tercer d\u00eda con sus propias manos arrojaron al mar el aparejo de la nave.<br \/>20 Durante muchos d\u00edas no apareci\u00f3 el sol ni las estrellas; ten\u00edamos sobre nosotros una tempestad no peque\u00f1a; toda esperanza de salvarnos iba desapareciendo.<br \/>21 Hac\u00eda ya d\u00edas que no hab\u00edamos comido; entonces Pablo se puso en medio de ellos y les dijo: \u00abAmigos, m\u00e1s hubiera valido que me hubierais escuchado y no haberos hecho a la mar desde Creta; os hubierais ahorrado este peligro y esta p\u00e9rdida.<br \/>22 Pero ahora os recomiendo que teng\u00e1is buen \u00e1nimo; ninguna de vuestras vidas se perder\u00e1; solamente la nave.<br \/>23 Pues esta noche se me ha presentado un \u00e1ngel del Dios a quien pertenezco y a quien doy culto,<br \/>24 y me ha dicho: \u201cNo temas, Pablo; tienes que comparecer ante el C\u00e9sar; y mira, Dios te ha concedido la vida de todos los que navegan contigo.\u201d<br \/>25 Por tanto, amigos, \u00a1\u00e1nimo! Yo tengo fe en Dios de que suceder\u00e1 tal como se me ha dicho.<br \/>26 Iremos a dar en alguna isla.\u00bb<br \/>27 Era ya la d\u00e9cima cuarta noche que \u00edbamos a la deriva por el Adri\u00e1tico, cuando hacia la media noche presintieron los marineros la proximidad de tierra.<br \/>28 Sondearon y hallaron veinte brazas; un poco m\u00e1s lejos sondearon de nuevo y hallaron quince brazas.<br \/>29 Temerosos de que fu\u00e9semos a chocar contra algunos escollos, echaron cuatro anclas desde la popa y esperaban ansiosamente que se hiciese de d\u00eda.<br \/>30 Los marineros intentaban escapar de la nave, y estaban ya arriando el bote con el pretexto de echar los cables de las anclas de proa.<br \/>31 Pero Pablo dijo al centuri\u00f3n y a los soldados: \u00abSi no se quedan \u00e9stos en la nave, vosotros no os podr\u00e9is salvar.\u00bb<br \/>32 Entonces los soldados cortaron las amarras del bote y lo dejaron caer.<br \/>33 Mientras esperaban que se hiciera de d\u00eda, Pablo aconsejaba a todos que tomasen alimento diciendo: \u00abHace ya catorce d\u00edas que, en continua expectaci\u00f3n, est\u00e1is en ayunas, sin haber comido nada.<br \/>34 Por eso os aconsejo que tom\u00e9is alimento, pues os conviene para vuestra propia salvaci\u00f3n; que ninguno de vosotros perder\u00e1 ni un solo cabello de su cabeza.\u00bb<br \/>35 Diciendo esto, tom\u00f3 pan, dio gracias a Dios en presencia de todos, lo parti\u00f3 y se puso a comer.<br \/>36 Entonces todos los dem\u00e1s se animaron y tomaron tambi\u00e9n alimento.<br \/>37 Est\u00e1bamos en total en la nave 276 personas.<br \/>38 Una vez satisfechos, aligeraron la nave arrojando el trigo al mar.<br \/>39 Cuando vino el d\u00eda, los marineros no reconoc\u00edan la tierra; solamente pod\u00edan divisar una ensenada con su playa; y resolvieron lanzar la nave hacia ella, si fuera posible.<br \/>40 Soltaron las anclas que dejaron caer al mar; aflojaron al mismo tiempo las ataduras de los timones; despu\u00e9s izaron al viento la vela artim\u00f3n y pusieron rumbo a la playa.<br \/>41 Pero tropezaron contra un lugar con mar por ambos lados, y encallaron all\u00ed la nave; la proa clavada, qued\u00f3 inm\u00f3vil; en cambio la popa, sacudida violentamente, se iba deshaciendo.<br \/>42 Los soldados entonces resolvieron matar a los presos, no fuera que alguno se escapase a nado;<br \/>43 pero el centuri\u00f3n, que quer\u00eda salvar a Pablo, se opuso a su designio y dio orden de que los que supieran nadar se arrojasen los primeros al agua y ganasen la orilla;<br \/>44 y los dem\u00e1s saliesen unos sobre tablones, otros sobre los despojos de la nave. De esta forma todos llegamos a tierra sanos y salvos.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Hch28\"><\/a><strong><em>Hechos 28<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Una vez a salvo, supimos que la isla se llamaba Malta.<br \/>2 Los nativos nos mostraron una humanidad poco com\u00fan; encendieron una hoguera a causa de la lluvia que ca\u00eda y del fr\u00edo, y nos acogieron a todos.<br \/>3 Pablo hab\u00eda reunido una brazada de ramas secas; al ponerla sobre la hoguera, una v\u00edbora que sal\u00eda huyendo del calor, hizo presa en su mano.<br \/>4 Los nativos, cuando vieron el animal colgado de su mano, se dijeron unos a otros: \u00abEste hombre es seguramente un asesino; ha escapado del mar, pero la justicia divina no le deja vivir.\u00bb<br \/>5 Pero \u00e9l sacudi\u00f3 el animal sobre el fuego y no sufri\u00f3 da\u00f1o alguno.<br \/>6 Ellos estaban esperando que se hinchar\u00eda o que caer\u00eda muerto de repente; pero despu\u00e9s de esperar largo tiempo y viendo que no le ocurr\u00eda nada anormal, cambiaron de parecer y empezaron a decir que era un dios.<br \/>7 En las cercan\u00edas de aquel lugar ten\u00eda unas propiedades el principal de la isla llamado Publio, quien nos recibi\u00f3 y nos dio amablemente hospedaje durante tres d\u00edas.<br \/>8 Precisamente el padre de Publio se hallaba en cama atacado de fiebres y disenter\u00eda. Pablo entr\u00f3 a verle, hizo oraci\u00f3n, le impuso las manos y le cur\u00f3.<br \/>9 Despu\u00e9s de este suceso los otros enfermos de la isla acudieron y fueron curados.<br \/>10 Tuvieron para con nosotros toda suerte de consideraciones y a nuestra partida nos proveyeron de lo necesario.<br \/>11 Transcurridos tres meses nos hicimos a la mar en una nave alejandrina que hab\u00eda invernado en la isla y llevaba por ense\u00f1a los Di\u00f3scuros.<br \/>12 Arribamos a Siracusa y permanecimos all\u00ed tres d\u00edas.<br \/>13 Desde all\u00ed, costeando, llegamos a Regio. Al d\u00eda siguiente se levant\u00f3 el viento del sur, y al cabo de dos d\u00edas llegamos a Pozzuoli.<br \/>14 Encontramos all\u00ed hermanos y tuvimos el consuelo de permanecer con ellos siete d\u00edas. Y as\u00ed llegamos a Roma.<br \/>15 Los hermanos, informados de nuestra llegada, salieron a nuestro encuentro hasta el Foro Apio y Tres Tabernas. Pablo, al verlos, dio gracias a Dios y cobr\u00f3 \u00e1nimos.<br \/>16 Cuando entramos en Roma se le permiti\u00f3 a Pablo permanecer en casa particular con un soldado que le custodiara.<br \/>17 Tres d\u00edas despu\u00e9s convoc\u00f3 a los principales jud\u00edos. Una vez reunidos, les dijo: \u00abHermanos, yo, sin haber hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres de los padres, fui apresado en Jerusal\u00e9n y entregado en manos de los romanos,<br \/>18 que, despu\u00e9s de haberme interrogado, quer\u00edan dejarme en libertad porque no hab\u00eda en m\u00ed ning\u00fan motivo de muerte.<br \/>19 Pero como los jud\u00edos se opon\u00edan, me vi forzado a apelar al C\u00e9sar, sin pretender con eso acusar a los de mi naci\u00f3n.<br \/>20 Por este motivo os llam\u00e9 para veros y hablaros, pues precisamente por la esperanza de Israel llevo yo estas cadenas.\u00bb<br \/>21 Ellos le respondieron: \u00abNosotros no hemos recibido de Judea ninguna carta que nos hable de ti, ni ninguno de los hermanos llegados aqu\u00ed nos ha referido o hablado nada malo de ti.<br \/>22 Pero deseamos o\u00edr de ti mismo lo que piensas, pues lo que de esa secta sabemos es que en todas partes se la contradice.\u00bb<br \/>23 Le se\u00f1alaron un d\u00eda y vinieron en mayor n\u00famero adonde se hospedaba. El les iba exponiendo el Reino de Dios, dando testimonio e intentando persuadirles acerca de Jes\u00fas, bas\u00e1ndose en la Ley de Mois\u00e9s y en los Profetas, desde la ma\u00f1ana hasta la tarde.<br \/>24 Unos cre\u00edan por sus palabras y otros en cambio permanec\u00edan incr\u00e9dulos.<br \/>25 Cuando, en desacuerdo entre s\u00ed mismos, ya se marchaban, Pablo dijo esta sola cosa: \u00abCon raz\u00f3n habl\u00f3 el Esp\u00edritu Santo a vuestros padres por medio del profeta Isa\u00edas:<br \/>26 Ve a encontrar a este pueblo y dile: Escuchar\u00e9is bien, pero no entender\u00e9is, mirar\u00e9is bien, pero no ver\u00e9is.<br \/>27 Porque se ha embotado el coraz\u00f3n de este pueblo, han hecho duros sus o\u00eddos, y sus ojos han cerrado; no sea que vean con sus ojos, y con sus o\u00eddos oigan, y con su coraz\u00f3n entiendan y se conviertan, y yo los cure.<br \/>28 \u00abSabed, pues, que esta salvaci\u00f3n de Dios ha sido enviada a los gentiles; ellos s\u00ed que la oir\u00e1n.\u00bb<br \/>30 Pablo permaneci\u00f3 dos a\u00f1os enteros en una casa que hab\u00eda alquilado y recib\u00eda a todos los que acud\u00edan a \u00e9l;<br \/>31 predicaba el Reino de Dios y ense\u00f1aba lo referente al Se\u00f1or Jesucristo con toda valent\u00eda, sin estorbo alguno.<br \/><strong><a href=\"#topHech\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice: Sagrada Escritura, Hechos de los Ap\u00f3stoles 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Hechos 11 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5306\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1nA","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5306"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5306"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5306\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5571,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5306\/revisions\/5571"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}