{"id":5330,"date":"2022-03-06T00:58:11","date_gmt":"2022-03-06T06:58:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5330"},"modified":"2022-03-04T10:01:04","modified_gmt":"2022-03-04T16:01:04","slug":"lectio-dom-6-mar-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5330","title":{"rendered":"Lectio Dom, 6 mar, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial:<\/strong><br><br> \u00a1Oh, Se\u00f1or! Al comienzo de este tiempo cuaresmal me invitas a meditar, una vez m\u00e1s, el relato de las tentaciones, para que descubra el coraz\u00f3n de la lucha espiritual y sobre todo experimente la victoria sobre el mal.<br> \u00a1Oh Esp\u00edritu Santo! \u201cvisita nuestras mentes\u201d, porque en nuestra mente a menudo proliferan muchos pensamientos que nos hacen sentirnos a merced del fragor de tantas voces. Fuego de amor purifica tambi\u00e9n nuestros sentidos y el coraz\u00f3n para que sean d\u00f3ciles y disponibles a la voz de tu Palabra. Ilum\u00ednanos (<em>accende lumen sensibus, infunde amores cordibus<\/em>) para que nuestros sentidos, purificados por ti, puedan entrar en di\u00e1logo contigo. Si el fuego de tu Amor se enciende en nuestro coraz\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de nuestra aridez, puede inundar la vida nueva, que es plenitud de gozo.<br> <br> <strong>Lectura del evangelio: Lucas 4,1-13<\/strong><br> <br> En aquel tiempo, Jes\u00fas, lleno del Esp\u00edritu Santo, regres\u00f3 del Jord\u00e1n y conducido por el mismo Esp\u00edritu, se intern\u00f3 en el desierto, donde permaneci\u00f3 durante cuarenta d\u00edas y fue tentado por el demonio.<br> No comi\u00f3 nada en aquellos d\u00edas, y cuando se completaron, sinti\u00f3 hambre. Entonces el diablo le dijo: \u201cSi eres el Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan\u201d. Jes\u00fas le contest\u00f3: \u201cEst\u00e1 escrito: No s\u00f3lo de pan vive el hombre\u201d.<br> Despu\u00e9s lo llev\u00f3 el diablo a un monte elevado y en un instante le hizo ver todos los reinos de la tierra y le dijo: \u201cA m\u00ed me ha sido entregado todo el poder y la gloria de estos reinos, y yo los doy a quien quiero. Todo esto ser\u00e1 tuyo, si te arrodillas y me adoras\u201d. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u201cEst\u00e1 escrito: Adorar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, y a \u00e9l s\u00f3lo servir\u00e1s\u201d.<br> Entonces lo llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n, lo puso en la parte m\u00e1s alta del templo y le dijo: \u201cSi eres el Hijo de Dios, arr\u00f3jate desde aqu\u00ed, porque est\u00e1 escrito: Los \u00e1ngeles del Se\u00f1or tienen \u00f3rdenes de cuidarte y de sostenerte en sus manos, para que tus pies no tropiecen con las piedras\u201d. Pero Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u201cTambi\u00e9n est\u00e1 escrito: No tentar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios\u201d.<br> Concluidas las tentaciones, el diablo se retir\u00f3 de \u00e9l, hasta que llegar\u00e1 la hora.<br><br><strong> Momentos de silencio orante:<\/strong><br><br> Para la escucha es necesario el silencio: del alma, del esp\u00edritu, de la sensibilidad y tambi\u00e9n el silencio exterior, con la tensi\u00f3n de escuchar lo que la Palabra de Dios intenta comunicar.<br><br><strong>MEDITATIO<br> <\/strong>Clave de lectura:<br><br> Lucas con el esmero de un narrador cuenta en 4,1-44 algunos aspectos del ministerio de Jes\u00fas despu\u00e9s de su bautismo, entre los cu\u00e1les se encuentran las tentaciones del demonio. En efecto, narra que Jes\u00fas \u201clleno de Esp\u00edritu Santo, se volvi\u00f3 del Jord\u00e1n y era conducido por el Esp\u00edritu en el desierto durante cuarenta d\u00edas\u201d (4,1-2) Tal episodio de la vida de Jes\u00fas es preliminar en su ministerio, pero tambi\u00e9n, puede ser entendido como el momento de transici\u00f3n del ministerio de Juan Bautista al de Jes\u00fas. En Marcos este relato de las tentaciones es m\u00e1s gen\u00e9rico. En Mateo se cuenta de Jes\u00fas que \u201c fue conducido por el Esp\u00edritu al desierto para ser tentado por el diablo\u201d (Mt 4,1). Estas \u00faltimas palabras atribuyen la experiencia de las tentaciones a un influjo que es al mismo tiempo celestial y diab\u00f3lico. El relato de Lucas modifica el texto de Mateo de tal manera que muestra que \u201cJes\u00fas lleno de Esp\u00edritu Santo\u201d se aleja de su iniciativa del Jord\u00e1n y es conducido por el Esp\u00edritu al desierto por cuarenta d\u00edas, donde \u00c9l \u201ces tentado por el diablo\u201d (4,2). El sentido que Lucas quiere dar a las tentaciones de Jes\u00fas es que ellas fueron una iniciativa del demonio y no una experiencia programada por el Esp\u00edritu Santo (S, Brown). Es como si Lucas quisiese tener bien claros y distintos el personaje del diablo, de la persona del Esp\u00edritu Santo.<br><br> Otro elemento a tener en cuenta es el orden en el que Lucas dispone las tentaciones: <em>desierto \u2013 panor\u00e1mica de los reinos del mundo \u2013 pin\u00e1culo de Jerusal\u00e9n. <\/em>Por el contrario en Mateo el orden var\u00eda: <em>desierto \u2013 pin\u00e1culo \u2013 alto monte. <\/em>Los ex\u00e9getas discuten cu\u00e1l sea el orden original, pero no llegan a encontrar una soluci\u00f3n un\u00e1nime. La diferencia podr\u00eda ser explicada a partir de la tercera tentaci\u00f3n (la culminante): para Mateo el \u201cmonte\u201d es el v\u00e9rtice de las tentaciones, porque en su evangelio pone todo su inter\u00e9s sobre el tema del monte ( baste recordar el serm\u00f3n de la monta\u00f1a, la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas como \u201cel nuevo Mois\u00e9s\u201d); para Lucas, sin embargo, la ultima tentaci\u00f3n adviene sobre el pin\u00e1culo del templo en Jerusal\u00e9n, porque uno de los intereses mayores de su evangelio es la ciudad de Jerusal\u00e9n (Jes\u00fas en el relato lucano est\u00e1 en camino hacia Jerusal\u00e9n donde se cumple de modo definitivo la salvaci\u00f3n) (Fitzmyer).<br><br> El lector puede hacerse leg\u00edtimamente una pregunta: Tanto en Lucas como en Mateo \u00bfhubo posibles testimonios en las tentaciones de Jes\u00fas? La respuesta es ciertamente negativa. Por la narraci\u00f3n de Lucas aparece claramente que Jes\u00fas y el diablo est\u00e1n uno frente al otro, totalmente solos. La respuesta de Jes\u00fas al diablo son sacadas de las S. Escrituras, son citas del Antiguo Testamento. Jes\u00fas afronta las tentaciones, y en particular al culto que el diablo pretende del mismo Jes\u00fas, recurriendo a la palabra de Dios como pan de vida, como protecci\u00f3n de Dios. El recurso a la palabra de Dios contenida en el libro del Deuteronomio, tenido por los ex\u00e9getas como una larga meditaci\u00f3n sobre la ley, muestran el intento de Lucas de narrar este episodio de la vida de Jes\u00fas con el proyecto de Dios que quiere salvar al hombre.<br><br> \u00bfHan sucedido hist\u00f3ricamente estas tentaciones? \u00bfPor qu\u00e9, algunos, creyentes y no creyentes, piensan que tales tentaciones son fantas\u00edas de Jes\u00fas, totalmente inventadas? Esta cuesti\u00f3n es tremendamente importante en un contexto como el nuestro que trata de vaciar de contenido hist\u00f3rico y de fe los relatos de los evangelios. Ciertamente no se puede dar una explicaci\u00f3n literal e ingenua, ni pensar que pudieron suceder de modo externo. Nos parece la opini\u00f3n de Dupont bastante plausible: \u201cJes\u00fas habla de una experiencia que \u00c9l ha vivido, pero traducida en un lenguaje figurado, apto para atraer la atenci\u00f3n de sus oyentes\u201d <em>(Les tentationes<\/em>,128). Mas que considerarlas como un hecho externo, las tentaciones son consideradas como una experiencia concreta en la vida de Jes\u00fas. Esta es, me parece, la raz\u00f3n principal que ha guiado a Lucas y a los otros evangelistas al transmitirnos estas escenas. Est\u00e1n faltas de fundamento las opiniones de quien retiene las tentaciones de Jes\u00fas, ficticias o inventadas, como tampoco se puede compartir la opini\u00f3n del mismo Dupont, cuando dice que son \u201cun di\u00e1logo puramente espiritual que Jes\u00fas tuvo con el diablo\u201d (Dupont 125). Dando una mirada al interior del Nuevo Testamento (Jn 6,26-34; 7,1-4; Heb 4,15; 5,2; 2,17\u00aa) resulta claro que las tentaciones fueron una realidad evidente en la vida de Jes\u00fas. Interesante y aceptable es la explicaci\u00f3n de R. E. Brown: \u201cMateos y Lucas no hubiesen hecho ninguna injusticia a la realidad hist\u00f3rica dramatizando tales tentaciones dentro de una escena, y enmascarando al verdadero tentador poniendo estas provocaciones sobre sus labios (The Gospel Accordino to John, 308). En s\u00edntesis podemos decir que la historicidad delas tentaciones de Jes\u00fas o el enraizamiento de ellas en la experiencia de Jes\u00fas han sido descritas con un lenguaje \u201cfigurado\u201d (Dupont) o \u201cdramatizado\u201d (R.E. Brown). Es necesario distinguir el contenido (las tentaciones en la experiencia de Jes\u00fas de su contenedor (el lenguaje figurado o dramatizado). Es cierto que estas dos interpretaciones son mucho m\u00e1s correctas que aqu\u00e9llas que las interpretan en un sentido ingenuamente literal.<br><br> Lucas, adem\u00e1s, con estas escenas intenta recordarnos que las tentaciones han sido dirigidas a Jes\u00fas por un agente externo. No son el resultado de una crisis sicol\u00f3gica o porque se encuentra en un conflicto personal con alguien. Las tentaciones, m\u00e1s bien, nos llevan a las \u201ctentaciones\u201d que Jes\u00fas ha experimentado en su ministerio: hostilidad, oposici\u00f3n, rechazo. Tales \u201ctentaciones\u201d han sido reales y concretas en su vida. No ha recurrido para resolverlas a su poder divino. Estas pruebas han sido una forma de \u201cseducci\u00f3n diab\u00f3lica\u201d (Fitzmyer), una provocaci\u00f3n a usar su poder divino para cambiar piedras en pan o para manifestarse de modos exc\u00e9ntricos.<br><br> Las tentaciones terminan con esta expresi\u00f3n: \u201cdespu\u00e9s de haber acabado toda tentaci\u00f3n\u201d el diablo abandona a Jes\u00fas (4,13). Luego las tres escenas que contienen las tentaciones se han de considerar como expresi\u00f3n de todas las \u201ctentaciones o pruebas\u201d que Jes\u00fas ha debido afrontar. Pero el punto fundamental es que Jes\u00fas, en cuanto Hijo, ha afrontado y vencido la tentaci\u00f3n. Todav\u00eda m\u00e1s: ha sido probado en su fidelidad al Padre y ha sido encontrado fiel.<br><br> Una \u00faltima consideraci\u00f3n sobre la tercera tentaci\u00f3n. En las dos primeras tentaciones el diablo ha provocado a Jes\u00fas a que use su filiaci\u00f3n divina para negar la finitud humana: evitar el procurarse el pan como todos los hombres; le pide, pues, una omnipotencia ilusoria. En ambas pruebas Jes\u00fas no responde diciendo: \u00a1No quiero! Sino que apela a la Ley de Dios, su Padre: \u201cEst\u00e1 escrito\u2026 se ha dicho\u2026\u201d Maravillosa lecci\u00f3n. Pero el diablo no se arredra y le dirige una tercera provocaci\u00f3n, la m\u00e1s fuerte de todas: el liberarse de la muerte. En el fondo el lanzarse desde el pin\u00e1culo significa el arrojarse a una muerte segura. El diablo cita la Escritura, el Salmo 91, para invitar al uso m\u00e1gico y espectacular de a protecci\u00f3n divina, y al fin de cuentas, a la negaci\u00f3n de la muerte. El pasaje del evangelio de Lucas me lanza una fuerte advertencia: el uso errado de la Palabra de Dios, puede ser ocasi\u00f3n de tentaci\u00f3n. \u00bfEn qu\u00e9 sentido? Mi forma de relacionarme con la Biblia se pone en crisis sobre todo cuando la utilizo s\u00f3lo para dar ense\u00f1anzas morales a los otros que est\u00e1n en dificultad o en crisis. Aludimos a ciertos discursos pseudo- espirituales que se dirigen a quienes est\u00e1n en dificultad: \u00bfEst\u00e1s angustiado? No te queda m\u00e1s que orar y todo se arreglar\u00e1. Esto significa ignorar la consistencia de la angustia que toma una persona y que depende muchas veces de un hecho bioqu\u00edmico o de una dificultad a nivel psicol\u00f3gico social, o de estar delante de Dios de un modo errado. Ser\u00eda mas coherente decir: Ruega al Se\u00f1or que te gu\u00ede al recurrir a las mediaciones humanas del m\u00e9dico o de un amigo sabio para que te ayuden a soportar o curar la angustia. No se pueden proponer frases b\u00edblicas a los otros de modo m\u00e1gico, pas\u00e1ndose por alto las mediaciones humanas. \u201cLa tentaci\u00f3n frecuente es la de hacer una Biblia de la propia moral, en vez de escuchar las ense\u00f1anzas morales de la Biblia\u201d (X. Th\u00e9venot).<br><br> En este tiempo de cuaresma estoy invitado a acercarme a la palabra de Dios con las siguientes formas: asiduidad incansable y orante de la Palabra de Dios, leerla conforme a la gran tradici\u00f3n de la Iglesia, y en di\u00e1logo con los problemas de la humanidad de hoy.<br><br><strong>ORATIO<br> <\/strong>Salmo 119:<br><br> Dichosos los que caminan rectamente, los que proceden en la ley de Yahv\u00e9. Dichosos los que guardan sus preceptos, los que lo buscan de todo coraz\u00f3n;<br><em>Renov\u00e9monos en el Esp\u00edritu<br> Y revist\u00e1monos del hombre nuevo Cristo Jes\u00fas, Se\u00f1or Nuestro, en la justicia y santidad verdaderas (S. Pablo) <\/em>los que, sin cometer iniquidad, andan por sus caminos. T\u00fa promulgaste tus ordenanzas, para que sean guardadas cabalmente.<br><em>Sigamos a Cristo Jes\u00fas Y sirv\u00e1mosle<br> Con coraz\u00f3n puro y buena conciencia (Regla del Carmelo)<br> <\/em>\u00a1Ojal\u00e1 mis caminos est\u00e9n firmes para poder guardar tus preceptos! No me ver\u00e9 entonces defraudado al mirar todos tus mandamientos.<br><em>Sigamos a Cristo Jes\u00fas Y sirv\u00e1mosle<br> Con coraz\u00f3n puro y buena conciencia (Regla del Carmelo)<br> <\/em>Te dar\u00e9 gracias con toda sinceridad cuando aprenda tus justas normas. Quiero observar tus preceptos,<br> no me abandones del todo.<br><em>Renov\u00e9monos en el Esp\u00edritu<br> Y revist\u00e1monos del hombre nuevo Cristo Jes\u00fas Se\u00f1or Nuestro Creado seg\u00fan Dios Padre<br> En justicia y santidad verdaderas (S. Pablo)<br> <\/em><br><strong>Oraci\u00f3n final:<br> <\/strong>Se\u00f1or, nosotros te buscamos y deseamos tu rostro, haz que un d\u00eda, quitado el velo, podamos contemplarlo.<br> Te buscamos en las Escrituras que nos hablan de Ti y bajo el velo de la sabidur\u00eda, fruto de la investigaci\u00f3n de las gentes<br> Te buscamos en los rostros radiantes de los hermanos, en las improntas de tu pasi\u00f3n en los cuerpos sufrientes.<br> Toda criatura est\u00e1 marcada con tu impronta, toda cosa revela un rayo de Tu invisible belleza.<br> T\u00fa te revelas en el servicio del hermano, al hermano te manifiestas por el amor fiel que no se acaba.<br> No los ojos sino el coraz\u00f3n tienen Tu visi\u00f3n, con simplicidad y veracidad tratamos de hablar contigo.<br><br><strong>CONTEMPLATIO<\/strong><br> Para prolongar nuestra meditaci\u00f3n sugerimos una reflexi\u00f3n de Benedicto XVI; \u201cLa Cuaresma es el tiempo privilegiado de nuestra peregrinaci\u00f3n interior hacia Aqu\u00e9l que es la fuente de misericordia. Es una peregrinaci\u00f3n en la que \u00c9l mismo nos acompa\u00f1a a trav\u00e9s del desierto de nuestra pobreza sosteni\u00e9ndonos en el camino hacia el inmenso gozo de la Pascua. Tambi\u00e9n en el \u201cvalle oscuro\u201d, del que habla el Salmista (Sal 23,4) mientras el tentador nos sugiere dispersarnos o el poner una esperanza ilusoria en la obra de nuestras manos, Dios nos custodia y nos sostiene, \u2026[\u2026]. La Cuaresma nos quiere conducir, en vista de la victoria de Cristo, sobre todo mal que oprime al hombre. En el dirigirse al Divino Maestro, en el convertirnos a \u00c9l, en el experimentar su misericordia, descubriremos una \u201cmirada\u201d que nos escruta en lo profundo y puede reanimar a cualquiera de nosotros\u201d<br><br> Todos los derechos: www.ocarm.org <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oraci\u00f3n inicial: \u00a1Oh, Se\u00f1or! Al comienzo de este tiempo cuaresmal me invitas a meditar, una vez m\u00e1s, el relato de las tentaciones, para que descubra el coraz\u00f3n de la lucha espiritual y sobre todo experimente la victoria sobre el mal. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5330\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1nY","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5330"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5330"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5330\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5331,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5330\/revisions\/5331"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}