{"id":5409,"date":"2022-02-02T00:01:41","date_gmt":"2022-02-02T06:01:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5409"},"modified":"2022-03-17T17:02:05","modified_gmt":"2022-03-17T23:02:05","slug":"deuteronomio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5409","title":{"rendered":"Deuteronomio"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"topDt\"><\/a><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Deuteronomio<\/em><\/strong><br \/><br \/><strong><a href=\"#Dt1\">1<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt2\">2<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt3\">3<\/a> \u00a0<a href=\"#Dt4\">4<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt5\">5<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt6\">6<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt7\">7<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt8\">8<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt9\">9<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt10\">10<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt11\">11<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt12\">12<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt13\">13<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt14\">14<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt15\">15<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt16\">16<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt17\">17<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt18\">18<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt19\">19<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt20\">20<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt21\">21<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt22\">22<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt23\">23<\/a>\u00a0 <a href=\"#Dt24\">24<\/a>\u00a0 <a href=\"#Dt25\">25<\/a>\u00a0 <a href=\"#Dt26\">26<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt27\">27<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt28\">28<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt29\">29<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt30\">30<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt31\">31<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt32\">32<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt33\">33<\/a>\u00a0 \u00a0<a href=\"#Dt34\">34<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt1\"><\/a>Deuteronomio 1<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Estas son las palabras que dijo Mois\u00e9s a todo Israel al otro lado del Jord\u00e1n en el desierto, en la Arab\u00e1, frente a Suf, entre Par\u00e1n y T\u00f3fel, Lab\u00e1n, Jaserot y Di Zahab. &#8211;<br \/>2 Once son las jornadas desde el Horeb, por el camino del monte Se\u00edr, hasta Cad\u00e9s Barnea -.<br \/>3 El a\u00f1o cuarenta, el d\u00eda uno del und\u00e9cimo mes, habl\u00f3 Mois\u00e9s a los israelitas exponiendo todo cuanto Yahveh la hab\u00eda mandado respecto a ellos.<br \/>4 Despu\u00e9s de batir a Sij\u00f3n, rey de los amorreos, que moraba en Jesb\u00f3n, y a Og, rey de Bas\u00e1n, que moraba en Astarot y en Edre\u00ed,<br \/>5 al otro lado del Jord\u00e1n, en el pa\u00eds de Moab, decidi\u00f3 Mois\u00e9s promulgar esta Ley. Dijo:<br \/>6 Yahveh, nuestro Dios, nos habl\u00f3 as\u00ed en el Horeb: \u00abYa hab\u00e9is estado bastante tiempo en esta monta\u00f1a.<br \/>7 \u00a1En marcha!, partid y entrad en la monta\u00f1a de los amorreos, y donde todos sus vecinos de la Arab\u00e1, la Monta\u00f1a, la Tierra Baja, el N\u00e9gueb y la costa del mar; en la tierra de Cana\u00e1n y el L\u00edbano, hasta el r\u00edo grande, el r\u00edo Eufrates.<br \/>8 Mirad: Yo he puesto esa tierra ante vosotros; id a tomar posesi\u00f3n de la tierra que Yahveh jur\u00f3 dar a vuestros padres Abraham, Isaac y Jacob, y a su descendencia despu\u00e9s de ellos.\u00bb<br \/>9 Yo os habl\u00e9 entonces y os dije: \u00abNo puedo cargar con todos vosotros yo solo.<br \/>10 Yahveh, vuestro Dios, os ha multiplicado y sois ahora tan numerosos como las estrellas del cielo.<br \/>11 Yahveh, el Dios de vuestros padres, os aumente mil veces m\u00e1s todav\u00eda y os bendiga como os ha prometido.<br \/>12 Pero \u00bfc\u00f3mo voy a poder yo solo llevar vuestro peso, vuestra carga y vuestros litigios?<br \/>13 Escoged entre vosotros hombres sabios, perspicaces y experimentados, de cada una de vuestras tribus, y yo los pondr\u00e9 a vuestra cabeza.\u00bb<br \/>14 Me respondisteis: \u00abEst\u00e1 bien lo que propones hacer.\u00bb<br \/>15 Yo tom\u00e9, entre los jefes de vuestras tribus, hombres sabios y experimentados, y los hice jefes vuestros: jefes de millar, de cien, de cincuenta y de diez, as\u00ed como escribas para vuestras tribus.<br \/>16 Y di entonces esta orden a vuestros jueces: \u00abEscuchar\u00e9is lo que haya entre vuestros hermanos y administrar\u00e9is justicia entre un hombre y su hermano o un forastero.<br \/>17 No har\u00e9is en juicio acepci\u00f3n de personas, escuchar\u00e9is al peque\u00f1o lo mismo que al grande, no tendr\u00e9is miedo al hombre, pues la sentencia es de Dios. El asunto que os resulte demasiado dif\u00edcil, me lo remitir\u00e9is a m\u00ed, y yo lo oir\u00e9.\u00bb<br \/>18 Yo os prescrib\u00ed entonces todo lo que ten\u00edas que hacer.<br \/>19 Partimos del Horeb y fuimos por ese enorme y temible desierto que hab\u00e9is visto, camino de la monta\u00f1a de los amorreos, como Yahveh nuestro Dios nos hab\u00eda mandado, y llegamos a Cad\u00e9s Barnea.<br \/>20 Yo os dije: \u00abYa hab\u00e9is llegado a la monta\u00f1a de los amorreos que Yahveh nuestro Dios nos da.<br \/>21 Mira: Yahveh tu Dios ha puesto ante ti este pa\u00eds. Sube a tomar posesi\u00f3n de \u00e9l como te ha dicho Yahveh el Dios de tus padres; no tengas miedo ni te asustes\u00bb.<br \/>22 Pero todos vosotros os acercasteis a decirme: \u00abEnviemos delante de nosotros hombres para que exploren el pa\u00eds y nos den noticias sobre el camino por donde hemos de subir y sobre las ciudades en que podemos entrar.\u00bb<br \/>23 Me pareci\u00f3 bien la propuesta y tom\u00e9 de entre vosotros doce hombres, uno por tribu.<br \/>24 Partieron y subieron a la monta\u00f1a; llegaron hasta el valle de Eskol y lo exploraron.<br \/>25 Tomaron en su mano frutos del pa\u00eds, nos los trajeron, y nos informaron: \u00abBuena tierra es la que Yahveh nuestro Dios nos da.\u00bb<br \/>26 Pero vosotros os negasteis a subir; os rebelasteis contra la orden de Yahveh vuestro Dios,<br \/>27 y os pusisteis a murmurar en vuestras tiendas: \u00abPor el odio que nos tiene nos ha sacado Yahveh de Egipto, para entregarnos en manos de los amorreos y destruirnos.<br \/>28 \u00bfAd\u00f3nde vamos a subir? Nuestros hermanos nos han descorazonado al decir: Es un pueblo m\u00e1s grande y corpulento que nosotros, las ciudades son grandes y sus murallas llegan hasta el cielo. Y hasta anaquitas hemos visto all\u00ed.\u00bb<br \/>29 Yo os dije: \u00abNo os asust\u00e9is, no teng\u00e1is miedo de ellos.<br \/>30 Yahveh vuestro Dios, que marcha a vuestro frente, combatir\u00e1 por vosotros, como visteis que lo hizo en Egipto,<br \/>31 y en el desierto, donde has visto que Yahveh tu Dios te llevaba como un hombre lleva a su hijo, a todo lo largo del camino que hab\u00e9is recorrido hasta llegar a este lugar.\u00bb<br \/>32 Pero ni aun as\u00ed confiasteis en Yahveh vuestro Dios,<br \/>33 que era el que os preced\u00eda en el camino y os buscaba lugar donde acampar, con el fuego durante la noche para alumbrar el camino que deb\u00edais seguir, y con la nube durante el d\u00eda.<br \/>34 Yahveh oy\u00f3 encolerizado vuestras palabras y jur\u00f3 as\u00ed:<br \/>35 \u00abNi un solo hombre de esta generaci\u00f3n perversa ver\u00e1 la tierra buena que yo jur\u00e9 dar a vuestros padres,<br \/>36 excepto Caleb, hijo de Yefunn\u00e9: \u00e9l la ver\u00e1, y yo le dar\u00e9 a \u00e9l y a sus hijos la tierra que ha pisado, porque sigui\u00f3 cabalmente a Yahveh.\u00bb<br \/>37 Por culpa vuestra Yahveh se irrit\u00f3 tambi\u00e9n contra m\u00ed y me dijo: \u00abTampoco t\u00fa entrar\u00e1s all\u00ed.<br \/>38 Ser\u00e1 tu ayudante Josu\u00e9, hijo de Nun, el que entrar\u00e1. Fortal\u00e9cele, ya que \u00e9l dar\u00e1 a Israel posesi\u00f3n de la tierra.<br \/>39 Pero vuestros peque\u00f1os, de los que dijisteis que iban a servir de bot\u00edn, vuestros hijos que no conocen todav\u00eda el bien y el mal, s\u00ed entrar\u00e1n all\u00e1, a ellos se la dar\u00e9 yo, y ellos la poseer\u00e1n.<br \/>40 Y vosotros ahora, volveos y partid hacia el desierto por el camino del mar de Suf.\u00bb<br \/>41 Vosotros me respondisteis: \u00abHemos pecado contra Yahveh nuestro Dios. Subiremos y combatiremos como Yahveh nuestro Dios nos ha mandado.\u00bb Ce\u00f1\u00edsteis cada uno vuestras armas y cre\u00edsteis f\u00e1cil subir a la monta\u00f1a.<br \/>42 Pero Yahveh me dijo: \u00abDiles: No sub\u00e1is a combatir porque no estoy yo en medio de vosotros, y as\u00ed ser\u00e9is derrotados por vuestros enemigos.\u00bb<br \/>43 Yo os habl\u00e9, pero vosotros no me escuchasteis; fuisteis rebeldes a la orden de Yahveh y tuvisteis la osad\u00eda de subir a la monta\u00f1a.<br \/>44 Los amorreos, habitantes de aquella monta\u00f1a, salieron a vuestro encuentro, os persiguieron como lo hubieran hecho las abejas, y os derrotaron en Se\u00edr hasta Jorm\u00e1.<br \/>45 A vuestro regreso llorasteis ante Yahveh, pero Yahveh no escuch\u00f3 vuestra voz ni os prest\u00f3 o\u00eddos.<br \/>46 Por eso tuvisteis que permanecer en Cad\u00e9s todo ese largo tiempo que hab\u00e9is estado all\u00ed.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt2\"><\/a>Deuteronomio 2<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Luego nos volvimos y partimos hacia el desierto, por el camino del mar de Suf, como Yahveh me hab\u00eda mandado. Durante muchos d\u00edas anduvimos rodeando la monta\u00f1a de Se\u00edr.<br \/>2 Yahveh me habl\u00f3 y me dijo:<br \/>3 \u00abYa hab\u00e9is dado bastantes rodeos a esta monta\u00f1a: dirig\u00edos hacia el norte.<br \/>4 Y da al pueblo esta orden: Vais a pasar por el territorio de vuestros hermanos, los hijos de Esa\u00fa, que habitan en Se\u00edr. Ellos os temen; pero vosotros tened mucho cuidado;<br \/>5 no los ataqu\u00e9is, porque yo no os dar\u00e9 nada de su pa\u00eds, ni siquiera la medida de la planta del pie, ya que el monte Se\u00edr se lo he dado en posesi\u00f3n a Esa\u00fa.<br \/>6 La comida que com\u00e1is se la comprar\u00e9is por dinero, y por dinero les comprar\u00e9is tambi\u00e9n el agua que beb\u00e1is.<br \/>7 Pues Yahveh tu Dios te ha bendecido en todas tu obras: ha protegido tu marcha por este gran desierto, y hace ya cuarenta a\u00f1os que Yahveh tu Dios est\u00e1 contigo sin que te haya faltado nada.\u00bb<br \/>8 Pasamos, pues, al lado de nuestros hermanos, los hijos de Esa\u00fa que habitan en Se\u00edr, por el camino de la Arab\u00e1, de Elat y de Esy\u00f3n Gu\u00e9ber; despu\u00e9s cambiando de rumbo, tomamos el camino del desierto de Moab.<br \/>9 Yahveh me dijo: \u00abNo ataques a Moab, no le provoques al combate, pues yo no te dar\u00e9 nada de su pa\u00eds, ya que Ar se la he dado en posesi\u00f3n a los hijos de Lot.<br \/>10 (Antiguamente habitaban all\u00ed los emitas, pueblo grande, numeroso y corpulento como los anaquitas.<br \/>11 Tanto a ellos como a los anaquitas se los ten\u00eda por refa\u00edtas, pero los moabitas los llamaban emitas.<br \/>12 Igualmente en Se\u00edr habitaron antiguamente los joritas, pero los hijos de Esa\u00fa los desalojaron, los exterminaron y se establecieron en su lugar, como ha hecho Israel con la tierra de su posesi\u00f3n, la que Yahveh les dio.)<br \/>13 Y ahora, levantaos y pasad el torrente Z\u00e9red.\u00bb Y pasamos el torrente Z\u00e9red.<br \/>14 El tiempo que estuvimos caminando desde Cad\u00e9s Barnea hasta que pasamos el torrente Z\u00e9red fue de 38 a\u00f1os; por lo que hab\u00eda desaparecido ya del campamento toda la generaci\u00f3n de hombres de guerra, como Yahveh les hab\u00eda jurado.<br \/>15 La misma mano de Yahveh hab\u00eda ca\u00eddo sobre ellos para extirparlos de en medio del campamento hasta hacerlos desaparecer.<br \/>16 Cuando la muerte hab\u00eda hecho desaparecer a todos los hombres de guerra en medio del pueblo,<br \/>17 Yahveh me habl\u00f3 y me dijo:<br \/>18 \u00abVas a pasar hoy la frontera de Moab, por Ar,<br \/>19 y vas a encontrarte con los hijos de Amm\u00f3n. No los ataques ni les provoques; pues yo no te dar\u00e9 nada del pa\u00eds de los hijos de Amm\u00f3n, ya que se lo he entregado a los hijos de Lot en posesi\u00f3n.<br \/>20 (Tambi\u00e9n \u00e9ste era considerado pa\u00eds de refa\u00edtas; los refa\u00edtas habitaron aqu\u00ed antiguamente; y los ammonitas los llamaban zanzumitas,<br \/>21 pueblo grande, numeroso y corpulento como los anaquitas; Yahveh los extermin\u00f3 ante los ammonitas, que los desalojaron y se establecieron en su lugar;<br \/>22 as\u00ed hab\u00eda hecho tambi\u00e9n en favor de los hijos de Esa\u00fa, que habitaban en Se\u00edr, exterminando delante de ellos a los joritas; aqu\u00e9llos los desalojaron y se establecieron en su lugar hasta el d\u00eda de hoy.<br \/>23 Y tambi\u00e9n a los avitas, que habitan en los campos hasta Gaza; los kaftoritas, venidos de Kaftor, los exterminaron y se establecieron en su lugar).<br \/>24 Levantaos, partid y pasad el torrente Arn\u00f3n. Mira, yo pongo en tus manos a Sij\u00f3n, el amorreo, rey de Jesb\u00f3n, y todo su pa\u00eds. Comienza la conquista; prov\u00f3cale al combate.<br \/>25 Desde hoy comienzo a infundir terror y miedo de ti entre todos los pueblos que hay debajo del cielo: al tener noticia de tu llegada temblar\u00e1n todos y se estremecer\u00e1n.\u00bb<br \/>26 Del desierto de Quedemot envi\u00e9 mensajeros a Sij\u00f3n, rey de Jesb\u00f3n, con estas palabras de paz:<br \/>27 \u00abVoy a pasar por tu pa\u00eds; seguir\u00e9 el camino sin desviarme a derecha ni a izquierda.<br \/>28 La comida que coma v\u00e9ndemela por dinero, el agua que beba d\u00e1mela por dinero; s\u00f3lo deseo pasar a pie,<br \/>29 como me han dejado los hijos de Esa\u00fa que habitan en Se\u00edr y los moabitas que habitan en Ar, hasta cruzar el Jord\u00e1n para ir hacia la tierra que nos da Yahveh nuestro Dios.\u00bb<br \/>30 Pero Sij\u00f3n, rey de Jesb\u00f3n, no quiso dejarnos pasar por all\u00ed porque Yahveh tu Dios le hab\u00eda empedernido el esp\u00edritu y endurecido el coraz\u00f3n, a fin de entregarle en tus manos, como lo est\u00e1 todav\u00eda hoy.<br \/>31 Yahveh me dijo: \u00abMira, he comenzado a entregarte a Sij\u00f3n y su pa\u00eds; empieza la conquista, apod\u00e9rate de su territorio.\u00bb<br \/>32 Sij\u00f3n sali\u00f3 a nuestro encuentro con todo su pueblo, y nos present\u00f3 batalla en Yah\u00e1s.<br \/>33 Yahveh nuestro Dios nos lo entreg\u00f3 y le derrotamos a \u00e9l, a sus hijos y a todo su pueblo.<br \/>34 Nos apoderamos entonces de todas sus ciudades y consagramos al anatema toda ciudad: hombres, mujeres y ni\u00f1os, sin dejar superviviente.<br \/>35 Tan s\u00f3lo guardamos como bot\u00edn el ganado y los despojos de las ciudades tomadas.<br \/>36 Desde Aroer, al borde del valle del Arn\u00f3n, y la ciudad que est\u00e1 en el valle, hasta Galaad, no hubo ciudad inaccesible para nosotros; Yahveh nuestro Dios nos las entreg\u00f3 todas.<br \/>37 \u00danicamente respetaste el pa\u00eds de los ammonitas, toda la ribera del torrente Yabboq y las ciudades de la monta\u00f1a, todo lo que Yahveh nuestro Dios hab\u00eda prohibido.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt3\"><\/a>Deuteronomio 3<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Luego nos volvimos y subimos por el camino de Bas\u00e1n. Og, rey de Bas\u00e1n, sali\u00f3 a nuestro encuentro con todo su pueblo y nos present\u00f3 batalla en Edre\u00ed.<br \/>2 Yahveh me dijo: \u00abNo le temas, porque yo le he entregado en tus manos con todo su pueblo y su pa\u00eds. Har\u00e1s con \u00e9l lo que hiciste son Sij\u00f3n, el rey amorreo que habitaba en Jesb\u00f3n.\u00bb<br \/>3 Yahveh nuestro Dios entreg\u00f3 en nuestras manos tambi\u00e9n a Og, rey de Bas\u00e1n, con todo su pueblo. Le batimos hasta no dejarle ni un superviviente.<br \/>4 Nos apoderamos entonces de todas sus ciudades; no hubo ciudad que no les tom\u00e1ramos: sesenta ciudades, toda la confederaci\u00f3n de Argob, reino de Og en Bas\u00e1n,<br \/>5 plazas fuertes todas ellas, con altas murallas, puertas y cerrojos; sin contar las ciudades de los perizitas, en gran n\u00famero.<br \/>6 Las consagramos al anatema, como hab\u00edamos hecho con Sij\u00f3n, rey de Jesb\u00f3n: anatema a toda ciudad: hombres, mujeres y ni\u00f1os;<br \/>7 aunque guardamos como bot\u00edn todo el ganado y los despojos de estas ciudades.<br \/>8 As\u00ed tomamos entonces, de mano de los dos reyes amorreos, el pa\u00eds de Transjordania, desde el torrente Arn\u00f3n hasta el monte Herm\u00f3n<br \/>9 (los sidonios llaman al Herm\u00f3n Siry\u00f3n, y los amorreos lo llaman Senir):<br \/>10 todas las ciudades de la Altiplanicie, todo Galaad y todo Bas\u00e1n hasta Salk\u00e1 y Edre\u00ed, ciudades del reino de Og en Bas\u00e1n.<br \/>11 (Og, rey de Bas\u00e1n, era el \u00faltimo superviviente de los refa\u00edtas: su lecho es el lecho de hierro que se halla en Rabb\u00e1 de los ammonitas, de nueve codos de largo por cuatro de ancho, en codos corrientes.<br \/>12 De este pa\u00eds tomamos posesi\u00f3n entonces: desde Aroer, a orillas del torrente Arn\u00f3n, la mitad de la monta\u00f1a de Galaad con sus ciudades se la di a los rubenitas y a los gaditas.<br \/>13 A la media tribu de Manas\u00e9s le di el resto de Galaad y todo Bas\u00e1n, reino de Og: toda la confederaci\u00f3n de Argob. (A todo este Bas\u00e1n es a lo que se llama el pa\u00eds de los refa\u00edtas.)<br \/>14 Ya\u00edr, hijo de Manas\u00e9s, se qued\u00f3 con toda la confederaci\u00f3n de Argob, hasta la frontera de los guesuritas y de los maakatitas, y dio a Bas\u00e1n su nombre que a\u00fan conserva: Aduares de Ya\u00edr.<br \/>15 A Makir le di Galaad.<br \/>16 A los rubenitas y a los gaditas les di desde Galaad hasta el torrente Arn\u00f3n &#8211; la mitad del torrente marcaba la frontera &#8211; y hasta el torrente Yabboq, frontera de los ammonitas.<br \/>17 La Arab\u00e1 y el Jord\u00e1n hac\u00edan de frontera, desde Kinn\u00e9ret hasta el mar de la Arab\u00e1 (el mar de la Sal), al pie de las laderas del Pisg\u00e1, al oriente.<br \/>18 Yo os orden\u00e9 entonces: \u00abYahveh, vuestro Dios, os ha dado esta tierra en posesi\u00f3n. Vosotros pasar\u00e9is armados al frente de vuestros hermanos los israelitas, todos hombres de armas.<br \/>19 S\u00f3lo vuestras mujeres, vuestros hijos y vuestros reba\u00f1os (pues s\u00e9 que ten\u00e9is reba\u00f1os numerosos) quedar\u00e1n en las ciudades que yo os he dado,<br \/>20 hasta que Yahveh conceda reposo a vuestros hermanos, como a vosotros, y ellos tambi\u00e9n hayan tomado posesi\u00f3n de la tierra que Yahveh vuestro Dios les ha dado al otro lado del Jord\u00e1n; entonces volver\u00e9is cada uno a la heredad que yo os he dado.\u00bb<br \/>21 A Josu\u00e9 tambi\u00e9n le di entonces la orden siguiente: \u00abTus propios ojos han visto todo lo que Yahveh vuestro Dios ha hecho con estos dos reyes; lo mismo har\u00e1 Yahveh con todos los reinos por donde vas a pasar.<br \/>22 No les tem\u00e1is, porque el mismo Yahveh vuestro Dios combate por vosotros.\u00bb<br \/>23 Entonces hice esta s\u00faplica a Yahveh:<br \/>24 \u00abYahveh, Se\u00f1or m\u00edo, t\u00fa has comenzado a manifestar a tu siervo tu grandeza y tu mano fuerte; pues \u00bfqu\u00e9 Dios hay, en los cielos ni en la tierra, que pueda hacer obras y proezas como las tuyas?<br \/>25 D\u00e9jame, por favor, pasar y ver la tierra buena de allende el Jord\u00e1n, esa buena monta\u00f1a y el L\u00edbano.\u00bb<br \/>26 Pero, por culpa vuestra, Yahveh se irrit\u00f3 contra m\u00ed y no me escuch\u00f3; antes bien me dijo: \u00ab\u00a1Basta ya! No sigas habl\u00e1ndome de esto.<br \/>27 Sube a la cumbre del Pisg\u00e1, alza tus ojos al occidente, al norte, al mediod\u00eda y al oriente; y contempla con tu ojos, porque no pasar\u00e1s ese Jord\u00e1n.<br \/>28 Da tus \u00f3rdenes a Josu\u00e9, dale \u00e1nimos y fortal\u00e9cele, porque \u00e9l pasar\u00e1 al frente de este pueblo: \u00e9l le pondr\u00e1 en posesi\u00f3n de esa tierra que ves.\u00bb<br \/>29 Y nos quedamos, en el valle, enfrente de Bet Peor.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt4\"><\/a>Deuteronomio 4<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y ahora, Israel, escucha los preceptos y las normas que yo os ense\u00f1o para que las pong\u00e1is en pr\u00e1ctica, a fin de que viv\u00e1is y entr\u00e9is a tomar posesi\u00f3n de la tierra que os da Yahveh, Dios de vuestros padres.<br \/>2 No a\u00f1adir\u00e9is nada a lo que yo os mando, ni quitar\u00e9is nada; para as\u00ed guardar los mandamientos de Yahveh vuestro Dios que yo os prescribo.<br \/>3 Vuestros propios ojos han visto lo que hizo Yahveh con Baal Peor: a todos los que hab\u00edan seguido a Baal Peor, Yahveh tu Dios los extermin\u00f3 de en medio de ti;<br \/>4 en cambio vosotros, que hab\u00e9is seguido unidos a Yahveh vuestro Dios, est\u00e1is hoy todos vivos.<br \/>5 Mira, como Yahveh mi Dios me ha mandado, yo os ense\u00f1o preceptos y normas para que los pong\u00e1is en pr\u00e1ctica en la tierra en la que vais a entrar para tomarla en posesi\u00f3n.<br \/>6 Guardadlos y practicadlos, porque ellos son vuestra sabidur\u00eda y vuestra inteligencia a los ojos de los pueblos que, cuando tengan noticia de todos estos preceptos, dir\u00e1n: \u00abCierto que esta gran naci\u00f3n es un pueblo sabio e inteligente.\u00bb<br \/>7 Y, en efecto, \u00bfhay alguna naci\u00f3n tan grande que tenga los dioses tan cerca como lo est\u00e1 Yahveh nuestro Dios siempre que le invocamos?<br \/>8 Y \u00bfcu\u00e1l es la gran naci\u00f3n cuyos preceptos y normas sean tan justos como toda esta Ley que yo os expongo hoy?<br \/>9 Pero ten cuidado y gu\u00e1rdate bien, no vayas o olvidarte de estas cosas que tus ojos han visto, ni dejes que se aparten de tu coraz\u00f3n en todos los d\u00edas de tu vida; ens\u00e9\u00f1aselas, por el contrario, a tus hijos y a los hijos de tus hijos.<br \/>10 El d\u00eda que estabas en el Horeb en presencia de Yahveh tu Dios, cuando Yahveh me dijo: \u00abRe\u00faneme al pueblo para que yo les haga o\u00edr mis palabras a fin de que aprendan a tenerme mientras vivan en el suelo y se las ense\u00f1en a sus hijos\u00bb,<br \/>11 vosotros os acercasteis y permanecisteis al pie de la monta\u00f1a, mientras la monta\u00f1a ard\u00eda en llamas hasta el mismo cielo, entre tinieblas de nube y densa niebla.<br \/>12 Yahveh os habl\u00f3 de en medio del fuego; vosotros o\u00edais rumor de palabras, pero no percib\u00edais figura alguna, sino s\u00f3lo una voz.<br \/>13 El os revel\u00f3 su alianza, que os mand\u00f3 poner en pr\u00e1ctica, las diez Palabras que escribi\u00f3 en dos tablas de piedra.<br \/>14 Y a m\u00ed me mand\u00f3 entonces Yahveh que os ense\u00f1ase los preceptos y normas que vosotros deber\u00edais poner en pr\u00e1ctica en la tierra en la que vais a entrar para tomarla en posesi\u00f3n.<br \/>15 Tened mucho cuidado de vosotros mismos: puesto que no visteis figura alguna el d\u00eda en que Yahveh os habl\u00f3 en el Horeb de en medio del fuego,<br \/>16 no vay\u00e1is a pervertiros y os hag\u00e1is alguna escultura de cualquier representaci\u00f3n que sea: figura masculina o femenina,<br \/>17 figura de alguna de las bestias de la tierra, figura de alguna de las aves que vuelan por el cielo,<br \/>18 figura de alguno de los reptiles que serpean por el suelo, figura de alguno de los peces que hay en las aguas debajo de la tierra.<br \/>19 Cuando levantes tus ojos al cielo, cuando veas el sol, la luna, las estrellas y todo el ej\u00e9rcito de los cielos, no vayas a dejarte seducir y te postres ante ellos para darles culto. Eso se lo ha repartido Yahveh tu Dios a todos los pueblos que hay debajo del cielo,<br \/>20 pero a vosotros os tom\u00f3 Yahveh y os sac\u00f3 del horno de hierro, de Egipto, para que fueseis el pueblo de su heredad, como lo sois hoy.<br \/>21 Por culpa vuestra Yahveh se irrit\u00f3 contra m\u00ed y jur\u00f3 que yo no pasar\u00eda el Jord\u00e1n ni entrar\u00eda en la tierra buena que Yahveh tu Dios te da en herencia.<br \/>22 Yo voy a morir en este pa\u00eds y no pasar\u00e9 el Jord\u00e1n. Vosotros en cambio lo pasar\u00e9is y poseer\u00e9is esa tierra buena.<br \/>23 Guardaos, pues, de olvidar la alianza que Yahveh vuestro Dios ha concluido con vosotros, y de haceros alguna escultura o representaci\u00f3n de todo lo que Yahveh tu Dios te ha prohibido;<br \/>24 porque Yahveh tu Dios es un fuego devorador, un Dios celoso.<br \/>25 Cuando hayas engendrado hijos y nietos y hay\u00e1is envejecido en el pa\u00eds, si os pervert\u00eds y hac\u00e9is alguna escultura de cualquier representaci\u00f3n, si hac\u00e9is lo malo a los ojos de Yahveh tu Dios hasta irritarle,<br \/>26 pongo hoy por testigos contra vosotros al cielo y a la tierra que desaparecer\u00e9is r\u00e1pidamente de esa tierra que vais a tomar en posesi\u00f3n al pasar el Jord\u00e1n. No prolongar\u00e9is en ella vuestros d\u00edas, porque ser\u00e9is completamente destruidos.<br \/>27 Yahveh os dispersar\u00e1 entre los pueblos y no quedar\u00e9is m\u00e1s que unos pocos, en medio de las naciones adonde Yahveh os lleve.<br \/>28 All\u00ed servir\u00e9is a dioses hechos por manos de hombre, de madera y piedra, que ni ven ni oyen, ni comen ni huelen.<br \/>29 Desde all\u00ed buscar\u00e1s a Yahveh tu Dios; y le encontrar\u00e1s si le buscas con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma.<br \/>30 Cuando est\u00e9s angustiado y te alcancen todas estas palabras, al fin de los tiempos, te volver\u00e1s a Yahveh tu Dios y escuchar\u00e1s su voz;<br \/>31 porque Yahveh tu Dios es un Dios misericordioso: no te abandonar\u00e1 ni te destruir\u00e1, y no se olvidar\u00e1 de la alianza que con juramento concluy\u00f3 con tus padres.<br \/>32 Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido desde el d\u00eda en que Dios cre\u00f3 al hombre sobre la tierra: \u00bfHubo jam\u00e1s desde un extremo a otro del cielo palabra tan grande como \u00e9sta? \u00bfSe oy\u00f3 semejante?<br \/>33 \u00bfHay alg\u00fan pueblo que haya o\u00eddo como t\u00fa has o\u00eddo la voz del Dios vivo hablando de en medio del fuego, y haya sobrevivido?<br \/>34 \u00bfAlg\u00fan dios intent\u00f3 jam\u00e1s venir a buscarse una naci\u00f3n de en medio de otra naci\u00f3n por medio de pruebas, se\u00f1ales, prodigios y guerra, con mano fuerte y tenso brazo, por grandes terrores, como todo lo que Yahveh vuestro Dios hizo con vosotros, a vuestros mismos ojos, en Egipto?<br \/>35 A ti se te ha dado a ver todo esto, para que sepas que Yahveh es el verdadero Dios y que no hay otro fuera de \u00e9l.<br \/>36 Desde el cielo te ha hecho o\u00edr su voz para instruirte, y en la tierra te ha mostrado su gran fuego, y de en medio del fuego has o\u00eddo sus palabras.<br \/>37 Porque am\u00f3 a tus padres y eligi\u00f3 a su descendencia despu\u00e9s de ellos, te sac\u00f3 de Egipto personalmente con su gran fuerza,<br \/>38 desaloj\u00f3 ante ti naciones m\u00e1s numerosas y fuertes que t\u00fa, te introdujo en su tierra y te la dio en herencia, como la tienes hoy.<br \/>39 Reconoce, pues, hoy y medita en tu coraz\u00f3n que Yahveh es el \u00fanico Dios all\u00e1 arriba en el cielo, y aqu\u00ed abajo en la tierra; no hay otro.<br \/>40 Guarda los preceptos y los mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, t\u00fa y tus hijos despu\u00e9s de ti, y prolongues tus d\u00edas en el suelo que Yahveh tu Dios te da para siempre.<br \/>41 Mois\u00e9s reserv\u00f3 entonces tres ciudades allende el Jord\u00e1n, al oriente,<br \/>42 a las que pudiera huir el homicida que hubiera matado a su pr\u00f3jimo sin querer, sin haberle odiado anteriormente, y huyendo a una de estas ciudades, salvara su vida.<br \/>43 Eran \u00e9stas, para los rubenitas, B\u00e9ser, en el desierto, en la Altiplanicie; para los gaditas, Ramot en Galaad; para los manasitas, Gol\u00e1n en Bas\u00e1n.<br \/>44 Esta es la ley que expuso Mois\u00e9s a los israelitas.<br \/>45 Estos son los estatutos, preceptos y normas que dict\u00f3 Mois\u00e9s a los israelitas a su salida de Egipto,<br \/>46 al otro lado del Jord\u00e1n, en el valle pr\u00f3ximo a Bet Peor, en el pa\u00eds de Sij\u00f3n, rey de los amorreos, que habitaba en Jesb\u00f3n, aquel a quien Mois\u00e9s y los israelitas hab\u00edan batido a su salida de Egipto,<br \/>47 y cuyo pa\u00eds hab\u00edan conquistado, as\u00ed como el pa\u00eds de Og, rey de Bas\u00e1n, &#8211; los dos reyes amorreos del lado oriental del Jord\u00e1n,<br \/>48 desde Aroer, que est\u00e1 situada al borde del valle del Arn\u00f3n, hasta el monte Siry\u00f3n (esto es, el Herm\u00f3n) &#8211;<br \/>49 con toda la Arab\u00e1 del lado oriental del Jord\u00e1n, hasta el mar de la Arab\u00e1, al pie de las laderas del Pisg\u00e1.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt5\"><\/a>Deuteronomio 5<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Mois\u00e9s convoc\u00f3 a todo Israel y les dijo: Escucha, Israel, los preceptos y las normas que yo pronuncio hoy a tus o\u00eddos. Apr\u00e9ndelos y cuida de ponerlos en pr\u00e1ctica.<br \/>2 Yahveh nuestro Dios ha concluido con nosotros una alianza en el Horeb.<br \/>3 No con nuestros padres concluy\u00f3 Yahveh esta alianza, sino con nosotros, con nosotros que estamos hoy aqu\u00ed, todos vivos.<br \/>4 Cara a cara os habl\u00f3 Yahveh en la monta\u00f1a, de en medio del fuego;<br \/>5 yo estaba entre Yahveh y vosotros para comunicaros la palabra de Yahveh, ya que vosotros ten\u00edais miedo del fuego y no subisteis a la monta\u00f1a. Dijo:<br \/>6 \u00abYo soy Yahveh tu Dios, que te he sacado del pa\u00eds de Egipto, de la casa de servidumbre.<br \/>7 \u00abNo habr\u00e1 para ti otros dioses delante de mi.<br \/>8 \u00abNo te har\u00e1s escultura ni imagen alguna, ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra.<br \/>9 No te postrar\u00e1s ante ellas ni les dar\u00e1s culto. Porque yo, Yahveh tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generaci\u00f3n de los que me odian,<br \/>10 y tengo misericordia por mil generaciones con los que me aman y guardan mis mandamientos.<br \/>11 \u00abNo tomar\u00e1s en falso el nombre de Yahveh tu Dios, porque Yahveh no dejar\u00e1 sin castigo a quien toma su nombre en falso.<br \/>12 \u00abGuardar\u00e1s el d\u00eda del s\u00e1bado para santificarlo, como te lo ha mandado Yahveh tu Dios.<br \/>13 Seis d\u00edas trabajar\u00e1s y har\u00e1s todas tus tareas,<br \/>14 pero el d\u00eda s\u00e9ptimo es d\u00eda de descanso para Yahveh tu Dios. No har\u00e1s ning\u00fan trabajo, ni t\u00fa, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguna de tus bestias, ni el forastero que vive en tus ciudades; de modo que puedan descansar, como t\u00fa, tu siervo, y tu sierva.<br \/>15 Recuerda que fuiste esclavo en el pa\u00eds de Egipto y que Yahveh tu Dios te sac\u00f3 de all\u00ed con mano fuerte y tenso brazo; por eso Yahveh tu Dios te sac\u00f3 de all\u00ed con mano fuerte y tenso brazo; por eso Yahveh tu Dios te ha mandado guardar el d\u00eda del s\u00e1bado.<br \/>16 Honra a tu padre y a tu madre, como te lo ha mandado Yahveh tu Dios, para que se prolonguen tus d\u00edas y seas feliz en el suelo que Yahveh tu Dios te da.<br \/>17 \u00abNo matar\u00e1s.<br \/>18 \u00abNo cometer\u00e1s adulterio.<br \/>19 \u00abNo robar\u00e1s.<br \/>20 \u00abNo dar\u00e1s testimonio falso contra tu pr\u00f3jimo.<br \/>21 \u00abNo desear\u00e1s la mujer de tu pr\u00f3jimo, no codiciar\u00e1s su casa, su campo, su siervo o su sierva, su buey o su asno: nada que sea de tu pr\u00f3jimo.\u00bb<br \/>22 Estas palabras dijo Yahveh a toda vuestra asamblea, en la monta\u00f1a, de en medio del fuego, la nube y la densa niebla, con voz potente, y nada m\u00e1s a\u00f1adi\u00f3. Luego las escribi\u00f3 en dos tablas de piedra y me las entreg\u00f3 a m\u00ed.<br \/>23 Cuando vosotros o\u00edsteis la voz que sal\u00eda de las tinieblas, mientras la monta\u00f1a ard\u00eda en fuego, os acercasteis a m\u00ed todos vosotros, jefes de tribu y ancianos,<br \/>24 y dijisteis: \u00abMira, Yahveh nuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su grandeza y hemos o\u00eddo su voz de en medio del fuego. Hemos visto en este d\u00eda que puede Dios hablar al hombre y seguir \u00e9ste con vida.<br \/>25 Pero ahora, \u00bfpor qu\u00e9 hemos de morir? &#8211; porque este fuego nos va a devorar -; si seguimos oyendo la voz de Yahveh nuestro Dios, moriremos.<br \/>26 Pues, \u00bfqu\u00e9 hombre ha o\u00eddo como nosotros la voz del Dios vivo hablando de en medio del fuego, y ha sobrevivido?<br \/>27 Ac\u00e9rcate t\u00fa a o\u00edr todo lo que diga Yahveh nuestro Dios, y luego nos dir\u00e1s todo lo que Yahveh nuestro Dios te haya dicho; nosotros lo escucharemos y lo pondremos en pr\u00e1ctica.\u00bb<br \/>28 Yahveh oy\u00f3 vuestras palabras y me dijo: \u00abHe o\u00eddo las palabras de este pueblo, lo que te han dicho; est\u00e1 bien todo lo que han dicho.<br \/>29 \u00a1Ojal\u00e1 fuera siempre as\u00ed su coraz\u00f3n para temerme y guardar todos mis mandamientos, y de esta forma ser eternamente felices, ellos y sus hijos!<br \/>30 Ve a decirles: \u201cVolved a vuestras tiendas.\u201d<br \/>31 Y t\u00fa qu\u00e9date aqu\u00ed junto a m\u00ed; yo te dir\u00e9 a ti todos los mandamientos, preceptos y normas que has de ense\u00f1arles para que los pongan en pr\u00e1ctica en la tierra que yo les doy en posesi\u00f3n.\u00bb<br \/>32 Ciudad, pues, de proceder como Yahveh vuestro Dios os ha mandado. No os desvi\u00e9is ni a derecha ni a izquierda.<br \/>33 Seguid en todo el camino que Yahveh vuestro Dios os ha trazado: as\u00ed vivir\u00e9is, ser\u00e9is felices y prolongar\u00e9is vuestros d\u00edas en la tierra que vais a tomar en posesi\u00f3n.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt6\"><\/a>Deuteronomio 6<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Estos son los mandamientos, preceptos y normas que Yahveh vuestro Dios ha mandado ense\u00f1aros para que los pong\u00e1is en pr\u00e1ctica en la tierra a la que vais a pasar para tomarla en posesi\u00f3n,<br \/>2 a fin de que temas a Yahveh tu Dios, guardando todos los preceptos<br \/>y mandamientos que yo te prescribo hoy, t\u00fa, tu hijo y tu nieto, todos los d\u00edas de tu vida, y as\u00ed se prolonguen tus d\u00edas.<br \/>3 Escucha, Israel; cuida de practicar lo que te har\u00e1 feliz y por lo que te multiplicar\u00e1s, como te ha dicho Yahveh, el Dios de tus padres, en la tierra que mana leche y miel.<br \/>4 Escucha, Israel: Yahveh nuestro Dios es el \u00fanico Yahveh.<br \/>5 Amar\u00e1s a Yahveh tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu fuerza.<br \/>6 Queden en tu coraz\u00f3n estas palabras que yo te dicto hoy.<br \/>7 Se la repetir\u00e1s a tus hijos, les hablar\u00e1s de ellas tanto si est\u00e1s en casa como si vas de viaje, as\u00ed acostado como levantado;<br \/>8 las atar\u00e1s a tu mano como una se\u00f1al, y ser\u00e1n como una insignia entre tus ojos;<br \/>9 las escribir\u00e1s en las jambas de tu casa y en tus puertas.<br \/>10 Cuando Yahveh tu Dios te haya introducido en la tierra que a tus padres Abraham, Isaac y Jacob jur\u00f3 que te dar\u00eda: ciudades grandes y pr\u00f3speras que t\u00fa no edificaste,<br \/>11 casas llenas de toda clase de bienes, que t\u00fa no llenaste, cisternas excavadas que t\u00fa no excavaste, vi\u00f1edos y olivares que t\u00fa no plantaste, cuando hayas comido y te hayas saciado,<br \/>12 cuida de no olvidarte de Yahveh que te sac\u00f3 del pa\u00eds de Egipto, de la casa de servidumbre.<br \/>13 A Yahveh tu Dios temer\u00e1s, a \u00e9l le servir\u00e1s, por su nombre jurar\u00e1s.<br \/>14 No vay\u00e1is en pos de otros dioses, de los dioses de los pueblos que os rodean,<br \/>15 porque un Dios celoso es Yahveh tu Dios que est\u00e1 en medio de ti. La ira de Yahveh tu Dios se encender\u00eda contra ti y te har\u00eda desaparecer de la haz de la tierra.<br \/>16 No tentar\u00e9is a Yahveh vuestro Dios, como le hab\u00e9is tentado en Mass\u00e1.<br \/>17 Guardar\u00e9is puntualmente los mandamientos de Yahveh vuestro Dios, los estatutos y preceptos que te ha prescrito,<br \/>18 har\u00e1s lo que es justo y bueno a los ojos de Yahveh para que seas feliz y llegues a tomar posesi\u00f3n de esa tierra buena de la que Yahveh jur\u00f3 a tus padres<br \/>19 que arrojar\u00eda a todos tus enemigos ante ti, como te ha dicho Yahveh.<br \/>20 Cuando el d\u00eda de ma\u00f1ana te pregunte tu hijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 son estos estatutos, estos preceptos y estas normas que Yahveh nuestro Dios os ha prescrito?\u00bb,<br \/>21 dir\u00e1s a tu hijo: \u00ab\u00c9ramos esclavos de Fara\u00f3n en Egipto, y Yahveh nos sac\u00f3 de Egipto con mano fuerte.<br \/>22 Yahveh realiz\u00f3 a nuestros propios ojos se\u00f1ales y prodigios grandes y terribles en Egipto, contra Fara\u00f3n y toda su casa.<br \/>23 Y a nosotros nos sac\u00f3 de all\u00ed para conducirnos y entregarnos la tierra que hab\u00eda prometido bajo juramento a nuestros padres.<br \/>24 Y Yahveh nos mand\u00f3 que pusi\u00e9ramos en pr\u00e1ctica todos estos preceptos, temiendo a Yahveh nuestro Dios, para que fu\u00e9ramos felices siempre y nos permitiera vivir como el d\u00eda de hoy.<br \/>25 Tal ser\u00e1 nuestra justicia: cuidar de poner en pr\u00e1ctica todos estos mandamientos ante Yahveh nuestro Dios, como \u00e9l nos ha prescrito.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt7\"><\/a>Deuteronomio 7<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando Yahveh tu Dios te haya introducido en la tierra a la que vas a entrar para tomarla en posesi\u00f3n, y haya arrojado delante de ti a naciones numerosas: hititas, guirgasitas, amorreos, cananeos, perizitas, jivitas y jebuseos, siete naciones m\u00e1s numerosas y fuertes que t\u00fa,<br \/>2 cuando Yahveh tu Dios te las entregue y las derrotes, las consagrar\u00e1s al anatema. No har\u00e1s alianza con ellas, no les tendr\u00e1s compasi\u00f3n.<br \/>3 No emparentar\u00e1s con ellas, no dar\u00e1s tu hija a su hijo ni tomar\u00e1s su hija para tu hijo.<br \/>4 Porque tu hijo se apartar\u00eda de mi seguimiento, servir\u00eda o otros dioses; y a la ira de Yahveh se encender\u00eda contra vosotros y se apresurar\u00eda a destruiros.<br \/>5 Por el contrario, esto es lo que har\u00e9is con ellos: demoler\u00e9is sus altares, romper\u00e9is sus estelas, cortar\u00e9is sus cipos y prender\u00e9is fuego a sus \u00eddolos.<br \/>6 Porque t\u00fa eres un pueblo consagrado a Yahveh tu Dios; \u00e9l te ha elegido a ti para que seas el pueblo de su propiedad personal entre todos los pueblos que hay sobre la haz de la tierra.<br \/>7 No porque se\u00e1is el m\u00e1s numeroso de todos los pueblos se ha prendado Yahveh de vosotros y os ha elegido, pues sois el menos numeroso de todos los pueblos;<br \/>8 sino por el amor que os tiene y por guardar el juramento hecho a vuestros padres, por eso os ha sacado Yahveh con mano fuerte y os ha librado de la casa de servidumbre, del poder de Fara\u00f3n, rey de Egipto.<br \/>9 Has de saber, pues, que Yahveh tu Dios es el Dios verdadero, el Dios verdadero, el Dios fiel que guarda la alianza y el amor por mil generaciones a los que le aman y guardan sus mandamientos,<br \/>10 pero que da su merecido en su propia persona a quien le odia, destruy\u00e9ndole. No es remiso con quien le odia: en su propia persona le da su merecido.<br \/>11 Guarda, pues, los mandamientos, preceptos y normas que yo te mando hoy poner en pr\u00e1ctica.<br \/>12 Y por haber escuchado estas normas, por haberlas guardado y practicado, Yahveh tu Dios te mantendr\u00e1 la alianza y el amor que bajo juramento prometi\u00f3 a tus padres.<br \/>13 Te amar\u00e1, te bendecir\u00e1, te multiplicar\u00e1, bendecir\u00e1 el fruto de tu seno y el fruto de tu suelo, tu trigo, tu mosto, tu aceite, las cr\u00edas de tus vacas y las camadas de tus reba\u00f1os, en el suelo que a tus padres jur\u00f3 que te dar\u00eda.<br \/>14 Ser\u00e1s bendito m\u00e1s que todos los pueblos. No habr\u00e1 macho ni hembra est\u00e9ril en ti ni en tus reba\u00f1os.<br \/>15 Yahveh apartar\u00e1 de ti toda enfermedad; no dejar\u00e1 caer sobre ti ninguna de esas malignas epidemias de Egipto que t\u00fa conoces, sino que se las enviar\u00e1 a todos los que te odian.<br \/>16 Destruir\u00e1s, pues, todos esos pueblos que Yahveh tu Dios te entrega, sin que tu ojo tenga piedad de ellos; y no dar\u00e1s culto a sus dioses, porque eso ser\u00eda un lazo para ti.<br \/>17 Acaso digas en tu coraz\u00f3n: \u00abEsas naciones son m\u00e1s numerosas que yo; \u00bfc\u00f3mo voy a poder desalojarlas?\u00bb<br \/>18 Pero no las temas: acu\u00e9rdate bien de lo que Yahveh tu Dios hizo con Fara\u00f3n y con todo Egipto,<br \/>19 de las grandes pruebas que tus ojos vieron, las se\u00f1ales y prodigios, la mano fuerte y el tenso brazo con que Yahveh tu Dios te sac\u00f3. Lo mismo har\u00e1 Yahveh tu Dios con todos los pueblos a los que temes.<br \/>20 Yahveh tu Dios enviar\u00e1 incluso avispas contra ellos para destruir a los que hubieren quedado y se te hubieren ocultado a ti.<br \/>21 As\u00ed que no tiembles ante ellos, porque en medio de ti est\u00e1 Yahveh tu Dios, Dios grande y temible.<br \/>22 Yahveh tu Dios ir\u00e1 arrojando a esas naciones de delante de ti poco a poco; no podr\u00e1s exterminarlas de golpe, no sea que las bestias salvajes se multipliquen contra ti,<br \/>23 sino que Yahveh tu Dios te las entregar\u00e1 y les infligir\u00e1 grandes descalabros hasta que queden destruidas.<br \/>24 Entregar\u00e1 a sus reyes en tu mano y t\u00fa borrar\u00e1s sus nombres de debajo del cielo: nadie podr\u00e1 resistir ante ti, hasta que los hayas destruido.<br \/>25 Quemar\u00e9is las esculturas de sus dioses, y no codiciar\u00e1s el oro y la plata que los recubren, ni lo tomar\u00e1s para ti, no sea que por ello caigas en un lazo, pues es una cosa abominable para Yahveh tu Dios;<br \/>26 y no debes meter en tu casa una cosa abominable, pues te har\u00edas anatema como ella. Las tendr\u00e1s por cosa horrenda y abominable, porque son anatema.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt8\"><\/a>Deuteronomio 8<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, cuidad de practicarlos, para que viv\u00e1is, os multipliqu\u00e9is y llegu\u00e9is a tomar posesi\u00f3n de la tierra que Yahveh prometi\u00f3 bajo juramento a vuestros padres.<br \/>2 Acu\u00e9rdate de todo el camino que Yahveh tu Dios te ha hecho andar durante estos cuarenta a\u00f1os en el desierto para humillarte, probarte y conocer lo que hab\u00eda en tu coraz\u00f3n: si ibas o no a guardar sus mandamientos.<br \/>3 Te humill\u00f3, te hizo pasar hambre, te dio a comer el man\u00e1 que ni t\u00fa ni tus padres hab\u00edais conocido, para mostrarte que no s\u00f3lo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca de Yahveh.<br \/>4 No se gast\u00f3 el vestido que llevabas ni se hincharon tus pies a lo largo de esos cuarenta a\u00f1os.<br \/>5 Date cuenta, pues, de que Yahveh tu Dios te correg\u00eda como un hombre corrige a su hijo,<br \/>6 y guarda los mandamientos de Yahveh tu Dios siguiendo sus caminos y temi\u00e9ndole.<br \/>7 Pues Yahveh tu Dios te conduce a una tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y hontanares que manan en los valles y en las monta\u00f1as,<br \/>8 tierra de trigo y de cebada, de vi\u00f1as, higueras y granados, tierra de olivares, de aceite y de miel,<br \/>9 tierra donde el pan que comas no te ser\u00e1 racionado y donde no carecer\u00e1s de nada; tierra donde las piedras tienen hierro y de cuyas monta\u00f1as extraer\u00e1s el bronce.<br \/>10 Comer\u00e1s hasta hartarte, y bendecir\u00e1s a Yahveh tu Dios en esa tierra buena que te ha dado.<br \/>11 Gu\u00e1rdate de olvidar a Yahveh tu Dios descuidando los mandamientos, normas y preceptos que yo te prescribo hoy;<br \/>12 no sea que cuando comas y quedes harto, cuando construyas hermosas casas y vivas en ellas,<br \/>13 cuando se multipliquen tus vacadas y tus ovejas, cuando tengas plata y oro en abundancia y se acrecienten todos tus bienes,<br \/>14 tu coraz\u00f3n se engr\u00eda y olvides a Yahveh tu Dios que te sac\u00f3 del pa\u00eds de Egipto, de la casa de servidumbre;<br \/>15 que te ha conducido a trav\u00e9s de ese desierto grande y terrible entre serpientes abrasadoras y escorpiones: que en un lugar de sed, sin agua, hizo brotar para ti agua de la roca m\u00e1s dura;<br \/>16 que te aliment\u00f3 en el desierto con el man\u00e1, que no hab\u00edan conocido tus padres, a fin de humillarte y ponerte a prueba para despu\u00e9s hacerte feliz.<br \/>17 No digas en tu coraz\u00f3n: \u00abMi propia fuerza y el poder de mi mano me han creado esta prosperidad\u00bb,<br \/>18 sino acu\u00e9rdate de Yahveh tu Dios, que es el que te da la fuerza para crear la prosperidad, cumpliendo as\u00ed la alianza que bajo juramento prometi\u00f3 a tus padres, como lo hace hoy.<br \/>19 Pero si llegas a olvidarte de Yahveh tu Dios, si sigues a otros dioses, si les das culto y te postras ante ellos, yo certifico hoy contra vosotros que perecer\u00e9is.<br \/>20 Lo mismo que las naciones que Yahveh va destruyendo a vuestro paso, as\u00ed perecer\u00e9is tambi\u00e9n vosotros por haber deso\u00eddo la voz de Yahveh vuestro Dios.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt9\"><\/a>Deuteronomio 9<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Escucha, Israel. Hoy vas a pasar ya el Jord\u00e1n para ir a desalojar a naciones m\u00e1s grandes y fuertes que t\u00fa, ciudades grandes, de murallas que llegan hasta el cielo,<br \/>2 un pueblo grande y corpulento, los anaquitas, a quienes t\u00fa conoces y de quienes has o\u00eddo decir: \u00ab\u00bfQui\u00e9n puede hacer frente a los hijos de Anaq?\u00bb<br \/>3 Pero has de saber hoy que Yahveh tu Dios es quien va a pasar delante de ti como un fuego devorador que los destruir\u00e1 y te los someter\u00e1, para que los desalojes y los destruyas r\u00e1pidamente, como te ha dicho Yahveh.<br \/>4 No digas en tu coraz\u00f3n cuando Yahveh tu Dios los arroje de delante de ti: \u00abPor mis m\u00e9ritos me ha hecho Yahveh entrar en posesi\u00f3n de esta tierra\u00bb, siendo as\u00ed que s\u00f3lo por la perversidad de estas naciones las desaloja Yahveh ante ti.<br \/>5 No por tus m\u00e9ritos ni por la rectitud de tu coraz\u00f3n vas a tomar posesi\u00f3n de su tierra, sino que s\u00f3lo por la perversidad de estas naciones las desaloja Yahveh tu Dios ante ti; y tambi\u00e9n por cumplir la palabra que jur\u00f3 a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob.<br \/>6 Has de saber, pues, que no es por tu justicia por lo que Yahveh tu Dios te da en posesi\u00f3n esa tierra buena, ya que eres un pueblo de dura cerviz.<br \/>7 Acu\u00e9rdate. No olvides que irritaste a Yahveh tu Dios en el desierto. Desde el d\u00eda en que saliste del pa\u00eds de Egipto hasta vuestra llegada a este lugar, hab\u00e9is sido rebeldes a Yahveh.<br \/>8 En el Horeb irritasteis a Yahveh, y Yahveh mont\u00f3 en tal c\u00f3lera contra vosotros que estuvo a punto de destruiros.<br \/>9 Yo hab\u00eda subido al monte a recoger las tablas de piedra, las tablas de la alianza que Yahveh hab\u00eda concluido con vosotros. Permanec\u00ed en el monte cuarenta d\u00edas y cuarenta noches sin comer pan ni beber agua.<br \/>10 Yahveh me dio las dos tablas de piedra escritas por el dedo de Dios, en las que estaban todas las palabras que Yahveh os hab\u00eda dicho de en medio del fuego, en la monta\u00f1a, el d\u00eda de la Asamblea.<br \/>11 Al cabo de cuarenta d\u00edas y cuarenta noches, despu\u00e9s de darme las dos tablas de piedra, las tablas de la alianza,<br \/>12 me dijo Yahveh: \u00abLev\u00e1ntate, baja de aqu\u00ed a toda prisa, porque tu pueblo, el que t\u00fa sacaste de Egipto, se ha pervertido. Bien pronto se han apartado del camino que yo les hab\u00eda prescrito: se han hecho un \u00eddolo de fundici\u00f3n.\u00bb<br \/>13 Continu\u00f3 Yahveh y me dijo: \u00abHe visto a este pueblo: es un pueblo de dura cerviz.<br \/>14 D\u00e9jame que los destruya y borre su nombre de debajo del cielo; y que haga de ti una naci\u00f3n m\u00e1s fuerte y numerosa que \u00e9sta.\u00bb<br \/>15 Yo me volv\u00ed y baj\u00e9 del monte, que ard\u00eda en llamas, llevando en mis manos las dos tablas de la alianza.<br \/>16 Y vi que vosotros hab\u00edais pecado contra Yahveh vuestro Dios. Os hab\u00edais hecho un becerro de fundici\u00f3n: bien pronto os hab\u00edais apartado del camino que Yahveh os ten\u00eda prescrito.<br \/>17 Tom\u00e9 entonces las dos tablas, las arroj\u00e9 de mis manos y las hice pedazos a vuestros propios ojos.<br \/>18 Luego me postr\u00e9 ante Yahveh; como la otra vez, estuve cuarenta d\u00edas y cuarenta noches sin comer pan ni beber agua, por todo el pecado que hab\u00edais cometido haciendo el mal a los ojos de Yahveh hasta irritarle.<br \/>19 Porque ten\u00eda mucho miedo de la ira y del furor que irritaba a Yahveh contra vosotros hasta querer destruiros. Y una vez m\u00e1s me escuch\u00f3 Yahveh.<br \/>20 Tambi\u00e9n contra Aar\u00f3n estaba Yahveh violentamente irritado hasta querer destruirle. Yo interced\u00ed tambi\u00e9n entonces en favor de Aar\u00f3n.<br \/>21 Y vuestro pecado, el becerro que os hab\u00edais hecho, lo tom\u00e9 y lo quem\u00e9; lo hice pedazos, lo pas\u00e9 a la muela hasta que qued\u00f3 reducido a polvo, y tir\u00e9 el polvo al torrente que baja de la monta\u00f1a.<br \/>22 Y en Taber\u00e1, y en Mass\u00e1, y en Quibrot Hattaav\u00e1, irritasteis a Yahveh.<br \/>23 Y cuando Yahveh os hizo salir de Cad\u00e9s Barnea diciendo: \u00abSubid a tomar posesi\u00f3n de la tierra que yo os he dado\u00bb, os rebelasteis contra la orden de Yahveh vuestro Dios, no cre\u00edsteis en \u00e9l ni escuchasteis su voz.<br \/>24 Hab\u00e9is sido rebeldes a Yahveh vuestro Dios desde el d\u00eda en que os conoci\u00f3.<br \/>25 Me postr\u00e9, pues, ante Yahveh y estuve postrado estos cuarenta d\u00edas y cuarenta noches, porque Yahveh hab\u00eda hablado de destruiros.<br \/>26 Supliqu\u00e9 a Yahveh y dije: \u00abSe\u00f1or Yahveh, no destruyas a tu pueblo, tu heredad, que t\u00fa rescataste con tu grandeza y que sacaste de Egipto con mano fuerte.<br \/>27 Acu\u00e9rdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob, y no tomes en cuenta la indocilidad de este pueblo, ni su maldad ni su pecado,<br \/>28 para que no se diga en el pa\u00eds de donde nos sacaste: \u201cPorque Yahveh no ha podido llevarlos a la tierra que les hab\u00eda prometido, y por el odio que les tiene, los ha sacado para hacerlos morir en el desierto.\u201d<br \/>29 Pero ellos son tu pueblo, tu heredad, aquellos a quienes t\u00fa sacaste con tu gran fuerza y tu tenso brazo.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt10\"><\/a>Deuteronomio 10<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Yahveh me dijo entonces: \u00abLabra dos tablas de piedra como las primeras y sube donde m\u00ed a la monta\u00f1a; hazte tambi\u00e9n un arca de madera.<br \/>2 Yo escribir\u00e9 en las tablas las palabras que hab\u00eda en las primeras que rompiste, y t\u00fa las depositar\u00e1s en el arca.\u00bb<br \/>3 Hice un arca de madera de acacia, labr\u00e9 dos tablas de piedra como las primeras y sub\u00ed a la monta\u00f1a con las dos tablas en la mano.<br \/>4 El escribi\u00f3 en las tablas lo mismo que hab\u00eda escrito antes, las diez Palabras que Yahveh hab\u00eda dicho en el monte, de en medio del fuego, el d\u00eda de la Asamblea. Y Yahveh me las entreg\u00f3.<br \/>5 Yo volv\u00ed a bajar del monte, puse las tablas en el arca que hab\u00eda hecho y all\u00ed quedaron, como me hab\u00eda mandado Yahveh.<br \/>6 Los israelitas partieron de los pozos de Ben\u00e9 Yaac\u00e1n, hacia Moser\u00e1. All\u00ed muri\u00f3 Aar\u00f3n y all\u00ed fue enterrado. Le sucedi\u00f3 en el sacerdocio su hijo Eleazar.<br \/>7 De all\u00ed se dirigieron a Gudgoda y de Gudgoda a Yotbat\u00e1, lugar de torrentes.<br \/>8 Yahveh separ\u00f3 entonces a la tribu de Lev\u00ed para llevar el arca de la alianza de Yahveh, sirvi\u00e9ndole y dando la bendici\u00f3n en su nombre hasta el d\u00eda de hoy.<br \/>9 Por eso Lev\u00ed no ha tenido parte ni heredad con sus hermanos: Yahveh es su heredad, como Yahveh tu Dios le dijo.<br \/>10 Yo me qued\u00e9 en el monte, como la primera vez, cuarenta d\u00edas y cuarenta noches. Tambi\u00e9n esta vez me escuch\u00f3 Yahveh y renunci\u00f3 a destruirte.<br \/>11 Y me dijo Yahveh: \u00abLev\u00e1ntate, ve a ponerte al frente de este pueblo, para que vayan a tomar posesi\u00f3n de la tierra que yo jur\u00e9 a sus padres que les dar\u00eda.\u00bb<br \/>12 Y ahora, Israel, \u00bfqu\u00e9 te pide tu Dios, sino que temas a Yahveh tu Dios, que sigas todos sus caminos, que le ames, que sirvas a Yahveh tu Dios con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma,<br \/>13 que guardes los mandamientos de Yahveh y sus preceptos que yo te prescribo hoy para que seas feliz?<br \/>14 Mira: De Yahveh tu Dios son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y cuanto hay en ella.<br \/>15 Y con todo, s\u00f3lo de tus padres se prend\u00f3 Yahveh y eligi\u00f3 a su descendencia despu\u00e9s de ellos, a vosotros mismos, de entre todos los pueblos, como hoy sucede.<br \/>16 Circuncidad el prepucio de vuestro coraz\u00f3n y no endurezc\u00e1is m\u00e1s vuestra cerviz,<br \/>17 porque Yahveh vuestro Dios es el Dios de los dioses y el Se\u00f1or de los se\u00f1ores, el Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepci\u00f3n de personas ni admite soborno;<br \/>18 que hace justicia al hu\u00e9rfano y a la viuda, y ama al forastero, a quien da pan y vestido.<br \/>19 (Amad al forastero porque forasteros fuisteis vosotros en el pa\u00eds de Egipto.)<br \/>20 A Yahveh tu Dios temer\u00e1s, a \u00e9l servir\u00e1s, vivir\u00e1s unido a \u00e9l y en su nombre jurar\u00e1s.<br \/>21 El ser\u00e1 objeto de tu alabanza y \u00e9l tu Dios, que ha hecho por ti esas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.<br \/>22 No m\u00e1s de setenta personas eran tus padres cuando bajaron a Egipto, y Yahveh tu Dios te ha hecho ahora numeroso como las estrellas del cielo.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt11\"><\/a>Deuteronomio 11<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Amar\u00e1s a Yahveh tu Dios y guardar\u00e1s siempre sus ritos, sus preceptos, normas y mandamientos.<br \/>2 Vosotros sab\u00e9is hoy &#8211; no vuestros hijos, que ni saben ni han visto la lecci\u00f3n de Yahveh vuestro Dios, su grandeza, su mano fuerte y su tenso brazo &#8211;<br \/>3 las se\u00f1ales y haza\u00f1as que realiz\u00f3 \u00e9l en medio de Egipto, contra Fara\u00f3n rey de Egipto y todo su pueblo;<br \/>4 lo que hizo con el ej\u00e9rcito de Egipto, con sus caballos y sus carros, precipitando sobre ellos las aguas del mar de Suf cuando os persegu\u00edan, y aniquil\u00e1ndolos Yahveh hasta el d\u00eda de hoy;<br \/>5 lo que ha hecho por vosotros en el desierto hasta vuestra llegada a este lugar;<br \/>6 lo que hizo con Dat\u00e1n y Abir\u00f3n, hijos de Eliab el rubenita, cuando la tierra abri\u00f3 su boca y los trag\u00f3 en medio de todo Israel, con sus familias, sus tiendas y todos los que les segu\u00edan.<br \/>7 Pues vuestros mismos ojos han visto toda esta gran obra que Yahveh ha realizado.<br \/>8 Guardar\u00e9is todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que os hag\u00e1is fuertes y llegu\u00e9is a poseer la tierra a la que vais a pasar para tomarla en posesi\u00f3n,<br \/>9 y para que prolongu\u00e9is vuestros d\u00edas en el suelo que Yahveh jur\u00f3 dar a vuestros padres y a su descendencia, tierra que mana leche y miel.<br \/>10 Porque la tierra a la que vas a entrar para tomarla en posesi\u00f3n no es como el pa\u00eds de Egipto del que hab\u00e9is salido, donde despu\u00e9s de sembrar hab\u00eda que regar con el pie, como se riega un huerto de hortalizas.<br \/>11 Sino que la tierra a la que vais a pasar para tomarla en posesi\u00f3n es una tierra de montes y valles, que bebe el agua de la lluvia del cielo.<br \/>12 De esta tierra se cuida Yahveh tu Dios; los ojos de Yahveh tu Dios est\u00e1n constantemente puestos en ella, desde que comienza el a\u00f1o hasta que termina.<br \/>13 Y si vosotros obedec\u00e9is puntualmente a los mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Yahveh vuestro Dios y sirvi\u00e9ndole con todo vuestro coraz\u00f3n y con toda vuestra alma,<br \/>14 yo dar\u00e9 a vuestro pa\u00eds la lluvia a su tiempo, lluvia de oto\u00f1o y lluvia de primavera, y t\u00fa podr\u00e1s cosechar tu trigo, tu mosto y tu aceite;<br \/>15 yo dar\u00e9 a tu campo hierba para tu ganado, y comer\u00e1s hasta hartarte.<br \/>16 Cuidad bien que no se pervierta vuestro coraz\u00f3n y os descarri\u00e9is a dar culto o otros dioses, y a postraros ante ellos;<br \/>17 pues la ira de Yahveh se encender\u00eda contra vosotros y cerrar\u00eda los cielos, no habr\u00eda m\u00e1s lluvia, el suelo no dar\u00eda su fruto y vosotros perecer\u00edais bien pronto en esa tierra buena que Yahveh os da.<br \/>18 Poned estas palabras en vuestro coraz\u00f3n y en vuestra alma, atadlas a vuestra mano como una se\u00f1al, y sean como una insignia entre vuestros ojos.<br \/>19 Ense\u00f1\u00e1dselas a vuestros hijos, hablando de ellas tanto si est\u00e1s en casa como si vas de viaje, as\u00ed acostado como levantado.<br \/>20 Las escribir\u00e1s en las jambas de tu casa y en tus puertas,<br \/>21 para que vuestros d\u00edas y los d\u00edas de vuestros hijos en la tierra que Yahveh jur\u00f3 dar a vuestros padres sean tan numerosos como los d\u00edas del cielo sobre la tierra.<br \/>22 Porque, si de verdad guard\u00e1is todos estos mandamientos que yo os mando practicar, amando a Yahveh vuestro Dios, siguiendo todos sus caminos y viviendo unidos a \u00e9l,<br \/>23 Yahveh desalojar\u00e1 delante de vosotros a todas esas naciones, y vosotros desalojar\u00e9is a naciones m\u00e1s numerosas y fuertes que vosotros.<br \/>24 Todo lugar que pise la planta de vuestro pie ser\u00e1 vuestro; desde el R\u00edo, el r\u00edo Eufrates, hasta el mar occidental, se extender\u00e1 vuestro territorio.<br \/>25 Nadie podr\u00e1 resistiros; Yahveh vuestro Dios har\u00e1 que se os tema y se os respete sobre la haz de toda la tierra que hab\u00e9is de pisar, como \u00e9l os ha dicho.<br \/>26 Mira: Yo pongo hoy ante vosotros bendici\u00f3n y maldici\u00f3n.<br \/>27 Bendici\u00f3n si escuch\u00e1is los mandamientos de Yahveh vuestro Dios que yo os prescribo hoy,<br \/>28 maldici\u00f3n si deso\u00eds los mandamientos de Yahveh vuestro Dios, si os apart\u00e1is del camino que yo os prescribo hoy, para seguir a otros dioses que no conoc\u00e9is.<br \/>29 Cuando Yahveh tu Dios te haya introducido en la tierra a la que vas a entrar para tomarla en posesi\u00f3n, pondr\u00e1s la bendici\u00f3n sobre el monte Garizim y la maldici\u00f3n sobre el monte Ebal.<br \/>30 (Estos montes est\u00e1n, como sab\u00e9is, al otro lado del Jord\u00e1n, detr\u00e1s del camino del poniente, en el pa\u00eds de los cananeos que habitan en la Arab\u00e1, frente a Guilgal, cerca de la Encina de Mor\u00e9.)<br \/>31 Ya que vais a pasar el Jord\u00e1n para ir a tomar posesi\u00f3n de la tierra que Yahveh vuestro Dios os da, cuando la pose\u00e1is y habit\u00e9is en ella,<br \/>32 cuidar\u00e9is de poner en pr\u00e1ctica todos los preceptos y normas que yo os expongo hoy.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt12\"><\/a>Deuteronomio 12<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Estos son los preceptos y normas que cuidar\u00e9is de poner en pr\u00e1ctica en la tierra que Yahveh el Dios de tus padres te ha dado en posesi\u00f3n, todos los d\u00edas que viv\u00e1is en su suelo.<br \/>2 Suprimir\u00e9is todos los lugares donde los pueblos que vais a desalojar han dado culto a sus dioses, en lo alto de los montes, en las colinas, y bajo todo \u00e1rbol frondoso;<br \/>3 demoler\u00e9is su altares, romper\u00e9is sus estelas, quemar\u00e9is sus cipos, derribar\u00e9is las esculturas de sus dioses y suprimir\u00e9is su nombre de este lugar.<br \/>4 No proceder\u00e9is as\u00ed respecto de Yahveh vuestro Dios,<br \/>5 sino que s\u00f3lo vendr\u00e9is a buscarle al lugar elegido por Yahveh vuestro Dios, de entre todas las tribus, para poner en \u00e9l la morada de su nombre.<br \/>6 All\u00ed llevar\u00e9is vuestros holocaustos y vuestros sacrificios, vuestros diezmos y las ofrendas reservadas de vuestras manos, vuestras ofrendas votivas y vuestras ofrendas voluntarias, los primog\u00e9nitos de vuestro ganado mayor y menor,<br \/>7 all\u00ed comer\u00e9is en presencia de Yahveh vuestro Dios y os regocijar\u00e9is, vosotros y vuestras casas, de todas las empresas en que Yahveh tu Dios te haya bendecido.<br \/>8 No har\u00e9is lo que nosotros hacemos aqu\u00ed hoy, cada cual lo que le parece bien,<br \/>9 porque todav\u00eda no hab\u00e9is llegado al lugar de descanso y a la heredad que Yahveh tu Dios te da.<br \/>10 Pero cuando pas\u00e9is el Jord\u00e1n y habit\u00e9is en la tierra que Yahveh vuestro Dios os da en herencia, cuando \u00e9l os haya puesto al abrigo de todos vuestros enemigos de alrededor, y viv\u00e1is con tranquilidad,<br \/>11 llevar\u00e9is al lugar elegido por Yahveh vuestro Dios para morada de su nombre todo lo que yo os prescribo: vuestros holocaustos y vuestros sacrificios, vuestros diezmos y las ofrendas reservadas de vuestras manos, lo m\u00e1s selecto de vuestras ofrendas que hay\u00e1is prometido con voto a Yahveh;<br \/>12 y os regocijar\u00e9is en presencia de Yahveh, vosotros, vuestros hijos y vuestras hijas, vuestros siervos y vuestras siervas, as\u00ed como el levita que vive en vuestras ciudades, ya que no tiene parte ni heredad con vosotros.<br \/>13 Gu\u00e1rdate de ofrecer tus holocaustos en cualquier lugar sagrado que veas;<br \/>14 s\u00f3lo en el lugar elegido por Yahveh en una de tus tribus podr\u00e1s ofrecer tus holocaustos y s\u00f3lo all\u00ed pondr\u00e1s en pr\u00e1ctica todo lo que yo te mando.<br \/>15 Podr\u00e1s, sin embargo, siempre que lo desees, sacrificar y comer la carne, como bendici\u00f3n que te ha dado Yahveh tu Dios, en todas tus ciudades. Tanto el puro como el impuro podr\u00e1n comerla, como si fuese gacela o ciervo.<br \/>16 S\u00f3lo la sangre no la comer\u00e9is; la derramar\u00e1s en tierra como agua.<br \/>17 No podr\u00e1s comer en tus ciudades el diezmo de tu trigo, de tu mosto o de tu aceite, ni los primog\u00e9nitos de tu ganado mayor o menor, ninguna de tus ofrendas votivas o de tus ofrendas voluntarias, ni las ofrendas reservadas de tus manos.<br \/>18 Sino que lo comer\u00e1s en presencia de Yahveh tu Dios, en el lugar elegido por Yahveh tu Dios y solamente all\u00ed, t\u00fa, tu hijo y tu hija, tu siervo y tu sierva, y el levita que vive en tus ciudades. Y te regocijar\u00e1s en presencia de Yahveh tu Dios por todas tus empresas.<br \/>19 Gu\u00e1rdate de dejar abandonado al levita mientras vivas en tu suelo.<br \/>20 Cuando Yahveh tu Dios haya ensanchado tu territorio, como te ha prometido, y digas: \u00abQuerr\u00eda comer carne\u00bb, si deseas comer carne, podr\u00e1s hacerlo siempre que quieras.<br \/>21 Si el lugar elegido por Yahveh tu Dios para morada de su nombre est\u00e1 demasiado lejos de ti, podr\u00e1s sacrificar del ganado mayor y menor que Yahveh te haya concedido, del modo que yo te he prescrito; lo podr\u00e1s comer en tus ciudades a la medida de tus deseos;<br \/>22 y lo comer\u00e1s como se come la gacela o el ciervo; podr\u00e1n comerlo tanto el puro como el impuro.<br \/>23 Gu\u00e1rdate s\u00f3lo de comer la sangre, porque la sangre es la vida, y no debes comer la vida con la carne.<br \/>24 No la comer\u00e1s, la derramar\u00e1s en tierra como agua.<br \/>25 No la comer\u00e1s, para que seas feliz, t\u00fa y tu hijo despu\u00e9s de ti, por haber hecho lo que es justo a los ojos de Yahveh.<br \/>26 Pero las cosas sagradas que te correspondan y las que hayas prometido con voto, ir\u00e1s a llevarlas a aquel lugar elegido por Yahveh.<br \/>27 Har\u00e1s el holocausto de la carne y de la sangre sobre el altar de Yahveh tu Dios; la sangre de tus sacrificios ser\u00e1 derramada sobre el altar de Yahveh tu Dios, y tu podr\u00e1s comer la carne.<br \/>28 Observa y escucha todas estas cosas que yo te mando, para que seas feliz siempre, t\u00fa y tu hijo despu\u00e9s de ti, por haber hecho lo que es bueno y justo a los ojos de Yahveh tu Dios.<br \/>29 Cuando Yahveh tu Dios haya exterminado las naciones que t\u00fa vas a desalojar ante ti, cuando las hayas desalojado y habites en su tierra,<br \/>30 gu\u00e1rdate de dejarte prender en el lazo siguiendo su ejemplo despu\u00e9s de haber sido ellos exterminados ante ti, y de buscar sus dioses, diciendo;<br \/>\u00ab\u00bfC\u00f3mo serv\u00edan estas naciones a sus dioses? As\u00ed har\u00e9 yo tambi\u00e9n,\u00bb<br \/>31 No proceder\u00e1s as\u00ed con Yahveh tu Dios. Porque todo lo que es una abominaci\u00f3n para Yahveh, lo que detesta, lo hacen ellos en honor de sus dioses: llegan incluso a quemar al fuego a sus hijos e hijas en honor de sus dioses.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt13\"><\/a>Deuteronomio 13<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Todo esto que yo os mando, cuidar\u00e9is de ponerlo por obra, sin a\u00f1adir ni quitar nada.<br \/>2 Si surge en medio de ti un profeta o vidente en sue\u00f1os, que te propone una se\u00f1al o un prodigio,<br \/>3 y llega a realizarse la se\u00f1al o el prodigio que te ha anunciado, y te dice: \u00abVamos en pos de otros dioses (que t\u00fa no conoces) a servirles\u00bb,<br \/>4 no escuchar\u00e1s las palabras de ese profeta o de ese vidente en sue\u00f1os. Es que Yahveh vuestro Dios os pone a prueba para saber si verdaderamente am\u00e1is a Yahveh vuestro Dios con todo vuestro coraz\u00f3n y con toda vuestra alma.<br \/>5 A Yahveh vuestro Dios seguir\u00e9is y a \u00e9l temer\u00e9is, guardar\u00e9is sus mandamientos y escuchar\u00e9is su voz, a \u00e9l servir\u00e9is y vivir\u00e9is unidos a \u00e9l.<br \/>6 Ese profeta o vidente en sue\u00f1os deber\u00e1 morir por haber predicado la rebeli\u00f3n contra Yahveh tu Dios &#8211; que te sac\u00f3 del pa\u00eds de Egipto y te rescat\u00f3 de la casa de servidumbre &#8211; para apartarte del camino que Yahveh tu Dios te ha mandado seguir. As\u00ed har\u00e1s desaparecer el mal de en medio de ti.<br \/>7 Si tu hermano, hijo de tu padre o hijo de tu madre, tu hijo o tu hija, la esposa que reposa en tu seno o el amigo que es tu otro yo, trata de seducirte en secreto dici\u00e9ndote: \u00abVamos a servir a otros dioses\u00bb, desconocidos de ti y de tus padres,<br \/>8 de entre los dioses de los pueblos pr\u00f3ximos o lejanos que os rodean de un extremo a otro de la tierra,<br \/>9 no acceder\u00e1s ni le escuchar\u00e1s, tu ojo no tendr\u00e1 piedad de \u00e9l, no le perdonar\u00e1s ni le encubrir\u00e1s,<br \/>10 sino que le har\u00e1s morir; tu mano caer\u00e1 la primera sobre \u00e9l para darle muerte, y despu\u00e9s la mano de todo el pueblo.<br \/>11 Le apedrear\u00e1s hasta que muera, porque trat\u00f3 de apartarte de Yahveh tu Dios, el que te sac\u00f3 del pa\u00eds de Egipto, de la casa de servidumbre.<br \/>12 Y todo Israel, cuando lo sepa, tendr\u00e1 miedo y dejar\u00e1 de cometer este mal en medio de ti.<br \/>13 Si oyes decir que en una de las ciudades que Yahveh tu Dios te da para habitar en ella<br \/>14 algunos hombres, malvados, salidos de tu propio seno, han seducido a sus conciudadanos diciendo: \u00abVamos a dar culto a otros dioses\u00bb, desconocidos de vosotros,<br \/>15 consultar\u00e1s, indagar\u00e1s y preguntar\u00e1s minuciosamente. Si es verdad, si se comprueba que en medio de ti se ha cometido tal abominaci\u00f3n,<br \/>16 deber\u00e1s pasar a filo de espada a los habitantes de esa ciudad; la consagrar\u00e1s al anatema con todo lo que haya dentro de ella;<br \/>17 amontonar\u00e1s todos sus despojos en medio de la plaza p\u00fablica y prender\u00e1s fuego a la ciudad con todos sus despojos, todo ello en honor de Yahveh tu Dios. Quedar\u00e1 para siempre convertida en un mont\u00f3n de ruinas, y no volver\u00e1 a ser edificada.<br \/>18 De este anatema no se te quedar\u00e1 nada en la mano, para que Yahveh aplaque el ardor de su ira y sea misericordioso contigo, tenga piedad de ti y te multiplique como prometi\u00f3 bajo juramento a tus padres,<br \/>19 a condici\u00f3n de que escuches la voz de Yahveh tu Dios guardando todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy y haciendo lo que es justo a los ojos de Yahveh tu Dios.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt14\"><\/a>Deuteronomio 14<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Hijos sois de Yahveh vuestro Dios. No os har\u00e9is incisi\u00f3n ni tonsura entre los ojos por un muerto.<br \/>2 Porque t\u00fa eres un pueblo consagrado a Yahveh tu Dios, y Yahveh te ha escogido para que seas el pueblo de su propiedad personal entre todos los pueblos que hay sobre la haz de la tierra.<br \/>3 No comer\u00e1s nada que sea abominable.<br \/>4 Estos son los animales que podr\u00e9is comer: buey, carnero, cabra,<br \/>5 ciervo, gacela, gamo, cabra mont\u00e9s, ant\u00edlope, b\u00fafalo, gamuza.<br \/>6 Y todo animal de pezu\u00f1a partida, hendida en dos mitades, y que rumia, lo pod\u00e9is comer.<br \/>7 Sin embargo, entre los que rumian y entre los animales de pezu\u00f1a partida y hendida no podr\u00e9is comer los siguientes: el camello, la liebre y el dam\u00e1n, que rumian pero no tienen la pezu\u00f1a hendida; los tendr\u00e9is por impuros.<br \/>8 Tampoco el cerdo, que tiene la pezu\u00f1a partida y hendida, pero no rumia; lo tendr\u00e9is por impuro. No comer\u00e9is su carne ni tocar\u00e9is su cad\u00e1ver.<br \/>9 De entre todo lo que vive en el agua, pod\u00e9is comer lo siguiente: todo lo que tiene aletas y escamas lo pod\u00e9is comer.<br \/>10 Pero no comer\u00e9is lo que no tiene aletas y escamas: lo tendr\u00e9is por impuro.<br \/>11 Pod\u00e9is comer toda ave pura,<br \/>12 pero las siguientes no las pod\u00e9is comer: el \u00e1guila, el quebrantahuesos, el \u00e1guila marina,<br \/>13 el buitre, las diferentes especies de halc\u00f3n,<br \/>14 todas las especies de cuervo,<br \/>15 el avestruz, la lechuza, la gaviota y las diferentes especies de gavilanes,<br \/>16 el b\u00faho, el ibis, el cisne,<br \/>17 el pel\u00edcano, el calam\u00f3n, el somormujo,<br \/>18 la cigu\u0308e\u00f1a, las diferentes especies de garza real, la abubilla y el murci\u00e9lago.<br \/>19 Tendr\u00e9is por impuro todo bicho alado, no lo comer\u00e9is.<br \/>20 Pod\u00e9is comer todo vol\u00e1til puro.<br \/>21 No comer\u00e9is ninguna bestia muerta. Se la dar\u00e1s al forastero que vive en tus ciudades para que \u00e9l la coma, o bien v\u00e9ndesela a un extranjero. Porque t\u00fa eres un pueblo consagrado a Yahveh tu Dios. No cocer\u00e1s el cabrito en la leche de su madre.<br \/>22 Cada a\u00f1o deber\u00e1s apartar el diezmo de todo lo que tus sementeras hayan producido en tus campos,<br \/>23 y, en presencia de Yahveh tu Dios, en el lugar que \u00e9l haya elegido para morada de su nombre, comer\u00e1s el diezmo de tu trigo, de tu mosto y de tu aceite, as\u00ed como los primog\u00e9nitos de tu ganado mayor y menor; a fin de que aprendas a temer siempre a Yahveh tu Dios.<br \/>24 Si el camino es demasiado largo para ti, si no puedes transportarlo porque el lugar elegido por Yahveh para morada de su nombre te cae demasiado lejos, cuando Yahveh tu Dios te haya bendecido,<br \/>25 lo cambiar\u00e1s por dinero, llevar\u00e1s el dinero en tu mano e ir\u00e1s al lugar elegido por Yahveh tu Dios;<br \/>26 all\u00ed emplear\u00e1s este dinero en todo lo que desees, ganado mayor o menor, vino o bebida fermentada, todo lo que tu alma apetezca. Comer\u00e1s all\u00ed en presencia de Yahveh tu Dios y te regocijar\u00e1s, t\u00fa y tu casa.<br \/>27 Y no abandonar\u00e1s al levita que vive en tus ciudades, ya que \u00e9l no tiene parte ni heredad contigo.<br \/>28 Cada tres a\u00f1os apartar\u00e1s todos los diezmos de tus cosechas de ese a\u00f1o y los depositar\u00e1s a tus puertas.<br \/>29 Vendr\u00e1n as\u00ed el levita &#8211; ya que \u00e9l no tiene parte ni heredad contigo &#8211; el forastero, el hu\u00e9rfano y la viuda que viven en tus ciudades, y comer\u00e1n hasta hartarse. Y Yahveh tu Dios te bendecir\u00e1 en todas las obras que emprendas.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt15\"><\/a>Deuteronomio 15<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cada siete a\u00f1os har\u00e1s remisi\u00f3n.<br \/>2 En esto consiste la remisi\u00f3n. Todo acreedor que posea una prenda personal obtenida de su pr\u00f3jimo, le har\u00e1 remisi\u00f3n; no apremiar\u00e1 a su pr\u00f3jimo ni a su hermano, si se invoca la remisi\u00f3n en honor de Yahveh.<br \/>3 Podr\u00e1s apremiar al extranjero, pero a tu hermano le conceder\u00e1s la remisi\u00f3n de lo que te debe.<br \/>4 Cierto que no deber\u00eda haber ning\u00fan pobre junto a ti, porque Yahveh te otorgar\u00e1 su bendici\u00f3n en la tierra que Yahveh tu Dios te da en herencia para que la poseas,<br \/>5 pero s\u00f3lo si escuchas de verdad la voz de Yahveh tu Dios cuidando de poner en pr\u00e1ctica todos estos mandamientos que yo te prescribo hoy.<br \/>6 S\u00ed, Yahveh tu Dios te bendecir\u00e1 como te ha dicho: prestar\u00e1s a naciones numerosas, y t\u00fa no pedir\u00e1s prestado, dominar\u00e1s a naciones numerosas, y a ti no te dominar\u00e1n.<br \/>7 Si hay junto a ti alg\u00fan pobre de entre tus hermanos, en alguna de las ciudades de tu tierra que Yahveh tu Dios te da, no endurecer\u00e1s tu coraz\u00f3n ni cerrar\u00e1s tu mano a tu hermano pobre,<br \/>8 sino que le abrir\u00e1s tu mano y le prestar\u00e1s lo que necesite para remediar su indigencia.<br \/>9 Cuida de no abrigar en tu coraz\u00f3n estos perversos pensamientos: \u00abYa pronto llega el a\u00f1o s\u00e9ptimo, el a\u00f1o de la remisi\u00f3n\u00bb, para mirar con malos ojos a tu hermano pobre y no darle nada; \u00e9l apelar\u00eda a Yahveh contra ti y te cargar\u00edas con un pecado.<br \/>10 Cuando le des algo, se lo has de dar de buena gana, que por esta acci\u00f3n te bendecir\u00e1 Yahveh, tu Dios en todas tus obras y en todas tus empresas.<br \/>11 Pues no faltar\u00e1n pobres en esta tierra; por eso te doy yo este mandamiento: debes abrir tu mano a tu hermano, a aquel de los tuyos que es indigente y pobre en tu tierra.<br \/>12 Si tu hermano hebreo, hombre o mujer, se vende a ti, te servir\u00e1 durante seis a\u00f1os y al s\u00e9ptimo le dejar\u00e1s libre.<br \/>13 Al dejarle libre, no le mandar\u00e1s con las manos vac\u00edas;<br \/>14 le har\u00e1s alg\u00fan presente de tu ganado menor, de tu era y de tu lagar; le dar\u00e1s seg\u00fan como te haya bendecido Yahveh tu Dios.<br \/>15 Recordar\u00e1s que tu fuiste esclavo en el pa\u00eds de Egipto y que Yahveh tu Dios te rescat\u00f3: por eso te mando esto hoy.<br \/>16 Pero si \u00e9l te dice: \u00abNo quiero marcharme de tu lado\u00bb, porque te ama, a ti y a tu casa, porque le va bien contigo,<br \/>17 tomar\u00e1s un punz\u00f3n, le horadar\u00e1s la oreja contra la puerta, y ser\u00e1 tu siervo para siempre. Lo mismo har\u00e1s con tu sierva.<br \/>18 No se te haga demasiado duro el dejarle en libertad, porque el haberte servido seis a\u00f1os vale por un doble salario de jornalero. Y Yahveh tu Dios te bendecir\u00e1 en todo lo que hagas.<br \/>19 Todo primog\u00e9nito que nazca en tu ganado mayor o menor, si es macho, lo consagraras a Yahveh tu Dios. No someter\u00e1s al trabajo al primog\u00e9nito de tu vaca ni esquilar\u00e1s al primog\u00e9nito de tu oveja.<br \/>20 Lo comer\u00e1s, t\u00fa y tu casa, cada a\u00f1o, en presencia de Yahveh tu Dios, en el lugar elegido por Yahveh.<br \/>21 Si tiene alguna tara, si es cojo o ciego o con alg\u00fan otro defecto grave, no lo sacrificar\u00e1s a Yahveh tu Dios.<br \/>22 Lo comer\u00e1s en tus ciudades, lo mismo el puro que el impuro, como si fuese gacela o ciervo;<br \/>23 s\u00f3lo la sangre no la comer\u00e1s; la derramar\u00e1s en tierra como agua.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt16\"><\/a>Deuteronomio 16<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Guarda el mes de Abib y celebra en \u00e9l la Pascua en honor de Yahveh tu Dios, porque fue en el mes de Abib, por la noche, cuando Yahveh tu Dios te sac\u00f3 de Egipto.<br \/>2 Sacrificar\u00e1s en honor de Yahveh tu Dios una v\u00edctima pascual de ganado mayor y menor, en el lugar elegido por Yahveh tu Dios para morada de su nombre.<br \/>3 No comer\u00e1s con la v\u00edctima pan fermentado; durante siete d\u00edas la comer\u00e1s con \u00e1zimos &#8211; pan de aflicci\u00f3n &#8211; porque a toda prisa saliste del pa\u00eds de Egipto: para que te acuerdes todos los d\u00edas de tu vida del d\u00eda en que saliste del pa\u00eds de Egipto.<br \/>4 Durante siete d\u00edas no se ver\u00e1 junto a ti levadura, en todo tu territorio, y de la carne que hayas sacrificado la tarde del primer d\u00eda no deber\u00e1 quedar nada para la ma\u00f1ana siguiente.<br \/>5 No podr\u00e1s sacrificar la Pascua en ninguna de las ciudades que Yahveh tu Dios te da,<br \/>6 sino que s\u00f3lo en el lugar elegido por Yahveh tu Dios para morada de su nombre, sacrificar\u00e1s la Pascua, por la tarde a la puesta del sol, hora en que saliste de Egipto.<br \/>7 La cocer\u00e1s y la comer\u00e1s en el lugar elegido por Yahveh tu Dios, y a la ma\u00f1ana siguiente te volver\u00e1s y marchar\u00e1s a tus tiendas.<br \/>8 Comer\u00e1s \u00e1zimos durante seis d\u00edas; el d\u00eda s\u00e9ptimo habr\u00e1 reuni\u00f3n en honor de Yahveh tu Dios; y no har\u00e1s ning\u00fan trabajo.<br \/>9 Contar\u00e1s siete semanas. Cuando la hoz comience a cortar las espigas comenzar\u00e1s a contar estas siete semanas.<br \/>10 Y celebrar\u00e1s en honor de Yahveh tu Dios la fiesta de las Semanas, con la ofrenda voluntaria que haga tu mano, en la medida en que Yahveh tu Dios te haya bendecido.<br \/>11 En presencia de Yahveh tu Dios te regocijar\u00e1s, en el lugar elegido por Yahveh tu Dios para morada de su nombre: t\u00fa, tu hijo y tu hija, tu siervo y tu sierva, el levita que vive en tus ciudades, el forastero, el hu\u00e9rfano y la viuda que viven en medio de ti.<br \/>12 Te acordar\u00e1s de que fuiste esclavo en Egipto y cuidar\u00e1s de poner en pr\u00e1ctica estos preceptos.<br \/>13 Celebrar\u00e1s la fiesta de las Tiendas durante siete d\u00edas, cuando hayas recogido la cosecha de tu era y de tu lagar.<br \/>14 Durante tu fiesta te regocijar\u00e1s, t\u00fa, tu hijo y tu hija, tu siervo y tu sierva, el levita, el forastero, el hu\u00e9rfano y la viuda que viven en tus ciudades.<br \/>15 Durante siete d\u00edas har\u00e1s fiesta a Yahveh tu Dios en el lugar elegido por Yahveh; porque Yahveh tu Dios te bendecir\u00e1 en todas tus cosechas y en todas tus obras, y ser\u00e1s plenamente feliz.<br \/>16 Tres veces al a\u00f1o se presentar\u00e1n todos tus varones ante Yahveh tu Dios, en el lugar elegido por \u00e9l: en la fiesta de los \u00c1zimos, en la fiesta de las Semanas, y en la fiesta de las Tiendas. Nadie se presentar\u00e1 ante Yahveh con las manos vac\u00edas;<br \/>17 sino que cada cual ofrecer\u00e1 el don de su mano, seg\u00fan la bendici\u00f3n que Yahveh tu Dios te haya otorgado.<br \/>18 Establecer\u00e1s jueces y escribas para tus tribus en cada una de las ciudades que Yahveh te da; ellos juzgar\u00e1n al pueblo con juicios justos.<br \/>19 No torcer\u00e1s el derecho, no har\u00e1s acepci\u00f3n de personas, no aceptar\u00e1s soborno, porque el soborno cierra los ojos de los sabios y corrompe las palabras de los justos.<br \/>20 Justicia, s\u00f3lo justicia has de buscar, para que vivas y poseas la tierra que Yahveh tu Dios te da.<br \/>21 No plantar\u00e1s cipo, ni ninguna clase de \u00e1rbol, junto al altar de Yahveh tu Dios que hayas construido;<br \/>22 y no te erigir\u00e1s estela, cosa que detesta Yahveh tu Dios.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt17\"><\/a>Deuteronomio 17<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 No sacrificar\u00e1s a Yahveh tu Dios ganado mayor o menor que tenga cualquier tara o defecto, porque es una abominaci\u00f3n para Yahveh tu Dios.<br \/>2 Si hay en medio de ti, en alguna de las ciudades que Yahveh tu Dios te da, un hombre o una mujer que haga lo que es malo a los ojos de Yahveh tu Dios, violando su alianza,<br \/>3 que vaya a servir a otros dioses y se postre ante ellos, o ante el sol, la luna, o todo el ej\u00e9rcito de los cielos, cosa que yo no he mandado,<br \/>4 y es denunciado a ti; si, despu\u00e9s de escucharle y haber hecho una indagaci\u00f3n minuciosa, se verifica el hecho y se comprueba que en Israel se ha cometido tal abominaci\u00f3n,<br \/>5 sacar\u00e1s a las puertas de tu ciudad a ese hombre o mujer, culpables de esta mala acci\u00f3n, y los apedrear\u00e1s, al hombre o a la mujer, hasta que mueran.<br \/>6 No se podr\u00e1 ejecutar al reo de muerte m\u00e1s que por declaraci\u00f3n de dos o tres testigos; no se le har\u00e1 morir por declaraci\u00f3n de un solo testigo.<br \/>7 La primera mano que se pondr\u00e1 sobre \u00e9l para darle muerte ser\u00e1 la de los testigos, y luego la mano de todo el pueblo. As\u00ed har\u00e1s desaparecer el mal de en medio de ti.<br \/>8 Si tienes que juzgar un caso demasiado dif\u00edcil para ti, una causa de sangre, de colisi\u00f3n de derechos, o de lesiones, un litigio cualquiera en tus ciudades, te levantar\u00e1s, subir\u00e1s al lugar elegido por Yahveh tu Dios,<br \/>9 y acudir\u00e1s a los sacerdotes levitas y al juez que entonces est\u00e9 en funciones. Ellos har\u00e1n una investigaci\u00f3n y te indicar\u00e1n el fallo de la causa.<br \/>10 Te ajustar\u00e1s al fallo que te hayan indicado en este lugar elegido por Yahveh, y cuidar\u00e1s de actuar conforme a cuanto te hayan ense\u00f1ado.<br \/>11 Te ajustar\u00e1s a las instrucciones que te hayan dado y a la sentencia que te dicten, sin desviarte a derecha ni a izquierda del fallo que te se\u00f1alen.<br \/>12 Si alguno procede insolentemente, no escuchando ni al sacerdote que se encuentra all\u00ed al servicio de Yahveh tu Dios, ni al juez, ese hombre morir\u00e1. Har\u00e1s desaparecer el mal de Israel.<br \/>13 As\u00ed todo el pueblo, al saberlo, temer\u00e1 y no actuar\u00e1 m\u00e1s con insolencia.<br \/>14 Si cuando llegues a la tierra que Yahveh tu Dios te da, la tomes en posesi\u00f3n y habites en ella, dices: \u00abQuerr\u00eda poner un rey sobre m\u00ed como todas las naciones de alrededor\u00bb.<br \/>15 deber\u00e1s poner sobre ti un rey elegido por Yahveh, y a uno de entre tus hermanos pondr\u00e1s sobre ti como rey; no podr\u00e1s darte por rey a un extranjero que no sea hermano tuyo.<br \/>16 Pero no ha de tener muchos caballos, ni har\u00e1 volver al pueblo a Egipto para aumentar su caballer\u00eda, porque Yahveh os ha dicho: \u00abNo volver\u00e9is a ir jam\u00e1s por ese camino.\u00bb<br \/>17 No ha de tener muchas mujeres, cosa que podr\u00eda descarriar su coraz\u00f3n. Tampoco deber\u00e1 tener demasiada plata y oro.<br \/>18 Cuando suba al trono real, deber\u00e1 escribir esta Ley para su uso, copi\u00e1ndola del libro de los sacerdotes levitas.<br \/>19 La llevar\u00e1 consigo; la leer\u00e1 todos los d\u00edas de su vida para aprender a temer a Yahveh su Dios, guardando todas las palabras de esta Ley y estos preceptos, para ponerlos en pr\u00e1ctica.<br \/>20 As\u00ed su coraz\u00f3n no se engreir\u00e1 sobre sus hermanos y no se apartar\u00e1 de estos mandamientos ni a derecha ni a izquierda. Y as\u00ed prolongar\u00e1 los d\u00edas de su reino, \u00e9l y sus hijos, en medio de Israel.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt18\"><\/a>Deuteronomio 18<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Los sacerdotes levitas, toda la tribu de Lev\u00ed, no tendr\u00e1n parte ni heredad con Israel: vivir\u00e1n de los manjares ofrecidos a Yahveh y de su heredad.<br \/>2 Esta tribu no tendr\u00e1 heredad entre sus hermanos; Yahveh ser\u00e1 su heredad, como \u00e9l le ha dicho.<br \/>3 Este ser\u00e1 el derecho de los sacerdotes sobre aquellos que ofrezcan un sacrificio de ganado mayor o menor: se dar\u00e1 al sacerdote la espaldilla, las quijadas y el cuajar.<br \/>4 Le dar\u00e1s las primicias de tu trigo, de tu mosto y de tu aceite, as\u00ed como las primicias del esquileo de tu ganado menor.<br \/>5 Porque a \u00e9l le ha elegido Yahveh tu Dios entre todas las tribus para ejercer su ministerio en el nombre de Yahveh \u00e9l y sus hijos para siempre.<br \/>6 Si el levita llega de una de tus ciudades de todo Israel donde reside, y entra por deseo propio en el lugar elegido por Yahveh,<br \/>7 oficiar\u00e1 en el nombre de Yahveh su Dios, como todos sus hermanos levitas que se encuentran all\u00ed en presencia de Yahveh;<br \/>8 comer\u00e1 una porci\u00f3n igual a la de ellos, aparte lo que obtenga por la venta de sus bienes patrimoniales.<br \/>9 Cuando hayas entrado en la tierra que Yahveh tu Dios te da, no aprender\u00e1s a cometer abominaciones como las de esas naciones.<br \/>10 No ha de haber en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, que practique adivinaci\u00f3n, astrolog\u00eda, hechicer\u00eda o magia,<br \/>11 ning\u00fan encantador ni consultor de espectros o adivinos, ni evocador de muertos.<br \/>12 Porque todo el que hace estas cosas es una abominaci\u00f3n para Yahveh tu Dios y por causa de estas abominaciones desaloja Yahveh tu Dios a esas naciones delante de ti.<br \/>13 Has de ser \u00edntegro con Yahveh tu Dios.<br \/>14 Porque esas naciones que vas a desalojar escuchan a astr\u00f3logos y adivinos, pero a ti Yahveh tu Dios no te permite semejante cosa.<br \/>15 Yahveh tu Dios suscitar\u00e1, de en medio de ti, entre tus hermanos, un profeta como yo, a quien escuchar\u00e9is.<br \/>16 Es exactamente lo que t\u00fa pediste a Yahveh tu Dios en el Horeb, el d\u00eda de la Asamblea, diciendo: \u00abPara no morir, no volver\u00e9 a escuchar la voz de Yahveh mi Dios, ni mirar\u00e9 m\u00e1s a este gran fuego\u00bb.<br \/>17 Y Yahveh me dijo a m\u00ed: \u00abBien est\u00e1 lo que han dicho.<br \/>18 Yo les suscitar\u00e9, de en medio de sus hermanos, un profeta semejante a ti, pondr\u00e9 mis palabras en su boca, y \u00e9l les dir\u00e1 todo lo que yo le mande.<br \/>19 Si alguno no escucha mis palabras, las que ese profeta pronuncie en mi nombre, yo mismo le pedir\u00e9 cuentas de ello.<br \/>20 Pero si un profeta tiene la presunci\u00f3n de decir en mi nombre una palabra que yo no he mandado decir, y habla en nombre de otros dioses, ese profeta morir\u00e1.\u00bb<br \/>21 Acaso vas a decir en tu coraz\u00f3n: \u00ab\u00a1C\u00f3mo sabremos que esta palabra no la ha dicho Yahveh?\u00bb<br \/>22 Si ese profeta habla en nombre de Yahveh, y lo que dice queda sin efecto y no se cumple, es que Yahveh no ha dicho tal palabra; el profeta lo ha dicho por presunci\u00f3n; no le tengas miedo.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt19\"><\/a>Deuteronomio 19<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando Yahveh tu Dios haya exterminado a las naciones cuya tierra te va a dar Yahveh tu Dios, cuando las hayas desalojado y habites en sus ciudades y sus casas,<br \/>2 te reservar\u00e1s tres ciudades en medio de la tierra que Yahveh tu Dios te da en posesi\u00f3n.<br \/>3 Tendr\u00e1s franco el camino de acceso a ellas, y dividir\u00e1s en tres partes el territorio del pa\u00eds que Yahveh tu Dios te da en posesi\u00f3n: esto para que todo homicida pueda huir all\u00e1.<br \/>4 Este es el caso del homicida que puede salvar su vida huyendo all\u00e1. El que mate a su pr\u00f3jimo sin querer, sin haberle odiado antes<br \/>5 (por ejemplo, si va al bosque con su pr\u00f3jimo a cortar le\u00f1a y, al blandir su mano el hacha para tirar el \u00e1rbol, se sale el hierro del mango y va a herir mortalmente a su pr\u00f3jimo), \u00e9ste puede huir a una de esas ciudades y salvar su vida:<br \/>6 no sea que el vengador de sangre, cuando su coraz\u00f3n arde de ira, persiga al asesino, le d\u00e9 alcance por ser largo el camino, y le hiera de muerte, siendo as\u00ed que \u00e9ste no es reo de muerte, puesto que no odiaba anteriormente al otro.<br \/>7 Por eso te doy yo esta orden: \u00abTe reservar\u00e1s tres ciudades\u00bb;<br \/>8 y si Yahveh tu Dios dilata tu territorio, como jur\u00f3 a tus padres, y te da toda la tierra que prometi\u00f3 dar a tus padres. &#8211;<br \/>9 a condici\u00f3n de que guardes y practiques todos los mandamientos que yo te prescribo hoy, amando a Yahveh tu Dios y siguiendo siempre sus caminos -, a estas tres ciudades a\u00f1adir\u00e1s otras tres.<br \/>10 As\u00ed no se derramar\u00e1 sangre inocente en medio de la tierra que Yahveh tu Dios te da en herencia, y no habr\u00e1 sangre sobre ti.<br \/>11 Pero si un hombre odia a su pr\u00f3jimo y le tiende una emboscada, se lanza sobre \u00e9l, le hiere mortalmente y aqu\u00e9l muere, y luego huye a una de estas ciudades,<br \/>12 los ancianos de su ciudad mandar\u00e1n a prenderle all\u00ed, y le entregar\u00e1n en manos del vengador de sangre, para que muera.<br \/>13 No tendr\u00e1 tu ojo piedad de \u00e9l. Har\u00e1s desaparecer de Israel todo derramamiento de sangre inocente, y as\u00ed te ir\u00e1 bien.<br \/>14 No desplazar\u00e1s los mojones de tu pr\u00f3jimo, puestos por los antepasados, en la heredad recibida en la tierra que Yahveh tu Dios te da en posesi\u00f3n.<br \/>15 Un solo testigo no es suficiente para convencer a un hombre de cualquier culpa o delito; sea cual fuere el delito que haya cometido, s\u00f3lo por declaraci\u00f3n de dos o tres testigos ser\u00e1 firme la causa.<br \/>16 Si un testigo injusto se levanta contra un hombre para acusarle de transgresi\u00f3n,<br \/>17 los dos hombres que por ello tienen pleito comparecer\u00e1n en presencia de Yahveh, ante los sacerdotes y los jueces que est\u00e9n entonces en funciones.<br \/>18 Los jueces indagar\u00e1n minuciosamente, y si resulta que el testigo es un testigo falso, que ha acusado falsamente a su hermano,<br \/>19 har\u00e9is con \u00e9l lo que \u00e9l pretend\u00eda hacer con su hermano. As\u00ed har\u00e1s desaparecer el mal de en medio de ti.<br \/>20 Los dem\u00e1s, al saberlo, temer\u00e1n y no volver\u00e1n a cometer una maldad semejante en medio de ti.<br \/>21 No tendr\u00e1 piedad tu ojo. Vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt20\"><\/a>Deuteronomio 20<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, y veas caballos, carros y un pueblo m\u00e1s numeroso que t\u00fa, no les tengas miedo; porque est\u00e1 contigo Yahveh tu Dios, el que te sac\u00f3 del pa\u00eds de Egipto.<br \/>2 Cuando est\u00e9is para entablar combate, el sacerdote se adelantar\u00e1 y hablar\u00e1 al pueblo.<br \/>3 Les dir\u00e1: \u00abEscucha, Israel; hoy vais a entablar combate con vuestros enemigos; no desmaye vuestro coraz\u00f3n, no teng\u00e1is miedo ni os turb\u00e9is, ni tembl\u00e9is ante ellos,<br \/>4 porque Yahveh vuestro Dios marcha con vosotros para pelear en favor vuestro contra vuestros enemigos y salvaros.\u00bb<br \/>5 Luego los escribas hablar\u00e1n al pueblo y dir\u00e1n: \u00ab\u00bfQui\u00e9n ha edificado una casa nueva y no la ha estrenado todav\u00eda? V\u00e1yase y vuelva a su casa, no sea que muera en el combate y la estrene otro hombre.<br \/>6 \u00ab\u00bfQui\u00e9n ha plantado una vi\u00f1a y todav\u00eda no la ha disfrutado? V\u00e1yase y vuelva a su casa, no sea que muera en el combate y la disfrute otro.<br \/>7 \u00ab\u00bfQui\u00e9n se ha desposado con una mujer y no se ha casado a\u00fan con ella? V\u00e1yase y vuelva a su casa, no sea que muera en el combate y se case con ella otro hombre.\u00bb<br \/>8 Los escribas dir\u00e1n adem\u00e1s al pueblo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n tiene miedo y siente enflaquecer su \u00e1nimo? V\u00e1yase y vuelva a su casa, para que no desanime el coraz\u00f3n de sus hermanos como lo est\u00e1 el suyo.\u00bb<br \/>9 En cuanto los escribas hayan acabado de hablar al pueblo, se pondr\u00e1n al frente de \u00e9l jefes de tropa.<br \/>10 Cuando te acerques a una ciudad para combatir contra ella, le propondr\u00e1s la paz.<br \/>11 Si ella te responde con la paz y te abre sus puertas, todo el pueblo que se encuentre en ella te deber\u00e1 tributo y te servir\u00e1.<br \/>12 Pero si no hace la paz contigo y te declara la guerra, la sitiar\u00e1s.<br \/>13 Yahveh tu Dios la entregar\u00e1 en tus manos, y pasar\u00e1s a filo de espada a todos sus varones;<br \/>14 las mujeres, los ni\u00f1os, el ganado, todo lo que haya en la ciudad, todos sus despojos, lo tomar\u00e1s como bot\u00edn. Comer\u00e1s los despojos de los enemigos que Yahveh tu Dios te haya entregado.<br \/>15 As\u00ed has de tratar a las ciudades muy alejadas de ti, que no forman parte de estas naciones.<br \/>16 En cuanto a las ciudades de estos pueblos que Yahveh tu Dios te da en herencia, no dejar\u00e1s nada con vida,<br \/>17 sino que las consagrar\u00e1s al anatema: a hititas, amorreos, cananeos, perizitas, jivitas, y jebuseos, como te ha mandado Yahveh tu Dios,<br \/>18 para que no os ense\u00f1en a imitar todas esas abominaciones que ellos hac\u00edan en honor de sus dioses: \u00a1pecar\u00edais contra Yahveh vuestro Dios!<br \/>19 Si, al atacar una ciudad, tienes que sitiarla mucho tiempo para tomarla, no destruir\u00e1s su arbolado metiendo en \u00e9l el hacha; te alimentar\u00e1s de \u00e9l sin talarlo. \u00bfSon acaso hombres los \u00e1rboles del campo para que los trates como a sitiados?<br \/>20 Sin embargo podr\u00e1s destruir y cortar los \u00e1rboles que sabes que no son frutales, y hacer con ellos obras de asedio contra esa ciudad que est\u00e1 en guerra contigo, hasta que caiga.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt21\"><\/a>Deuteronomio 21<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Si en el suelo que Yahveh tu Dios te da en posesi\u00f3n se descubre un hombre muerto, tendido en el campo, sin que se sepa qui\u00e9n lo mat\u00f3,<br \/>2 tus ancianos y tus escribas ir\u00e1n a medir la distancia entre la v\u00edctima y las ciudades de alrededor.<br \/>3 Los ancianos de la ciudad que resulte m\u00e1s pr\u00f3xima al muerto, tomar\u00e1n una becerra a la que no se le haya hecho todav\u00eda trabajar ni llevar el yugo.<br \/>4 Los ancianos de esa ciudad bajar\u00e1n la becerra a un torrente de agua perenne, donde no se haya arado ni se siembre, y all\u00ed, en el torrente, romper\u00e1n la nuca de la becerra.<br \/>5 Se adelantar\u00e1n entonces los sacerdotes hijos de Lev\u00ed; porque a ellos ha elegido Yahveh tu Dios para estar a su servicio y para dar la bendici\u00f3n en el nombre de Yahveh, y a su decisi\u00f3n corresponde resolver todo litigio y toda causa de lesiones.<br \/>6 Todos los ancianos de la ciudad mas pr\u00f3xima al hombre muerto se lavar\u00e1n las manos en el torrente, sobre la becerra desnucada.<br \/>7 Y pronunciar\u00e1n estas palabras: \u00abNuestras manos no han derramado esa sangre y nuestros ojos no han visto nada.<br \/>8 Cubre a Israel tu pueblo, t\u00fa Yahveh que lo rescataste, y no dejes que se derrame sangre inocente en medio de tu pueblo Israel.\u00bb As\u00ed quedar\u00e1n a cubierto de esa sangre,<br \/>9 y t\u00fa habr\u00e1s quitado de en medio de ti la sangre inocente, haciendo lo que es justo a los ojos de Yahveh.<br \/>10 Cuando vayas a la guerra contra tus enemigos, y Yahveh tu Dios los entregue en tus manos y te lleves sus cautivos,<br \/>11 si ves entre ellos una mujer hermosa, te prendas de ella y quieres tomarla por mujer,<br \/>12 la llevar\u00e1s a tu casa. Ella se rapar\u00e1 la cabeza y se har\u00e1 las u\u00f1as,<br \/>13 se quitar\u00e1 su vestido de cautiva y quedar\u00e1 en tu casa llorando a su padre y a su madre un mes entero. Despu\u00e9s de esto podr\u00e1s llegarte a ella, y ser\u00e1s su marido y ella ser\u00e1 tu mujer.<br \/>14 Si m\u00e1s tarde resulta que ya no la quieres, la dejar\u00e1s marchar en libertad, y no podr\u00e1s venderla por dinero, ni hacerla tu esclava, por cuanto la has humillado.<br \/>15 Si un hombre tiene dos mujeres a una de las cuales ama y a la otra no, y tanto la mujer amada como la otra le dan hijos, si resulta que el primog\u00e9nito es de la mujer a quien no ama,<br \/>16 el d\u00eda que reparta la herencia entre sus hijos no podr\u00e1 dar el derecho de primogenitura al hijo de la mujer que ama, en perjuicio del hijo de la mujer que no ama, que es el primog\u00e9nito.<br \/>17 Sino que reconocer\u00e1 como primog\u00e9nito al hijo de \u00e9sta, d\u00e1ndole una parte doble de todo lo que posee: porque este hijo, primicias de su vigor, tiene derecho de primogenitura.<br \/>18 Si un hombre tiene un hijo rebelde y d\u00edscolo, que no escucha la voz de su padre ni la voz de su madre, y que, castigado por ellos, no por eso les escucha,<br \/>19 su padre y su madre le agarrar\u00e1n y le llevar\u00e1n afuera donde los ancianos de su ciudad, a la puerta del lugar.<br \/>20 Dir\u00e1n a los ancianos de su ciudad: \u00abEste hijo nuestro es rebelde y d\u00edscolo, y no nos escucha, es un libertino y un borracho.\u00bb<br \/>21 Y todos los hombres de su ciudad le apedrear\u00e1n hasta que muera. As\u00ed har\u00e1s desaparecer el mal de en medio de ti, y todo Israel, al saberlo, temer\u00e1.<br \/>22 Si un hombre, reo de delito capital, ha sido ejecutado y le has colgado de un \u00e1rbol,<br \/>23 no dejar\u00e1s que su cad\u00e1ver pase la noche en el \u00e1rbol; lo enterrar\u00e1s el mismo d\u00eda, porque un colgado es una maldici\u00f3n de Dios. As\u00ed no har\u00e1s impuro el suelo que Yahveh tu Dios te da en herencia.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt22\"><\/a>Deuteronomio 22<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Si ves extraviada alguna res del ganado mayor o menor de tu hermano, no te desentender\u00e1s de ella, sino que se la llevar\u00e1s a tu hermano.<br \/>2 Y si tu hermano no es vecino tuyo, o no le conoces, la recoger\u00e1s en tu casa y la guardar\u00e1s contigo hasta que tu hermano venga a buscarla; entonces se la devolver\u00e1s.<br \/>3 Lo mismo har\u00e1s con su asno, con su manto, o con cualquier objeto perdido por tu hermano que t\u00fa encuentres; no puedes desentenderte.<br \/>4 Si ves ca\u00eddo en el camino el asno o el buey de tu hermano, no te desentender\u00e1s de ellos, sino que le ayudar\u00e1s a levantarlos.<br \/>5 La mujer no llevar\u00e1 ropa de hombre ni el hombre se pondr\u00e1 vestidos de mujer, porque el que hace esto es una abominaci\u00f3n para Yahveh tu Dios.<br \/>6 Si encuentras en el camino un nido de p\u00e1jaros, con polluelos o huevos, sobre un \u00e1rbol o en el suelo, y la madre echada sobre los polluelos o sobre los huevos, no tomar\u00e1s a la madre con las cr\u00edas.<br \/>7 Deja marchar a la madre, y puedes quedarte con las cr\u00edas. As\u00ed tendr\u00e1s prosperidad y larga vida.<br \/>8 Cuando construyas una casa nueva, pondr\u00e1s un pretil a tu azotea; as\u00ed tu casa no incurrir\u00e1 en la venganza de sangre en el caso de que alguno se cayera de all\u00ed.<br \/>9 No sembrar\u00e1s tu vi\u00f1a con semilla de dos clases, no sea que quede consagrado todo: la semilla que siembres y el fruto de la vi\u00f1a.<br \/>10 No arar\u00e1s con un buey y una asna juntos.<br \/>11 No vestir\u00e1s ropa tejida mitad de lana y mitad de lino.<br \/>12 Te har\u00e1s unas borlas en las cuatro puntas del manto con que te cubras.<br \/>13 Si un hombre se casa con una mujer, y despu\u00e9s de llegarse a ella, le cobra aversi\u00f3n,<br \/>14 le atribuye acciones torpes y la difama p\u00fablicamente diciendo: \u00abMe he casado con esta mujer y, al llegarme a ella, no la he encontrado virgen,\u00bb<br \/>15 el padre de la joven y su madre tomar\u00e1n las pruebas de su virginidad y las descubrir\u00e1n ante los ancianos de la ciudad, a la puerta.<br \/>16 El padre de la joven dir\u00e1 a los ancianos: \u00abYo di mi hija por esposa a este hombre; \u00e9l le ha cobrado aversi\u00f3n,<br \/>17 y ahora le achaca acciones torpes diciendo: \u201cNo he encontrado virgen a tu hija.\u201d Sin embargo, aqu\u00ed ten\u00e9is las se\u00f1ales de la virginidad de mi hija\u00bb, y levantar\u00e1n el pa\u00f1o ante los ancianos de la ciudad.<br \/>18 Los ancianos de aquella ciudad tomar\u00e1n a ese hombre, le castigar\u00e1n,<br \/>19 y le pondr\u00e1n una multa de cien monedas de plata, que entregar\u00e1n al padre de la joven, por haber difamado p\u00fablicamente a una virgen de Israel. El la recibir\u00e1 por mujer, y no podr\u00e1 repudiarla en toda su vida.<br \/>20 Pero si resulta que es verdad, si no aparecen en la joven las pruebas de la virginidad,<br \/>21 sacar\u00e1n a la joven a la puerta de la casa de su padre, y los hombres de su ciudad la apedrear\u00e1n hasta que muera, por haber cometido una infamia en Israel prostituy\u00e9ndose en casa de su padre. As\u00ed har\u00e1s desaparecer el mal de en medio de ti.<br \/>22 Si se sorprende a un hombre acostado con una mujer casada, morir\u00e1n los dos: el hombre que se acost\u00f3 con la mujer y la mujer misma. As\u00ed har\u00e1s desaparecer de Israel el mal.<br \/>23 Si una joven virgen est\u00e1 prometida a un hombre y otro hombre la encuentra en la ciudad y se acuesta con ella,<br \/>24 los sacar\u00e9is a los dos a la puerta de esa ciudad y los apedrear\u00e9is hasta que mueran: a la joven por no haber pedido socorro en la ciudad, y al hombre por haber violado a la mujer de su pr\u00f3jimo. As\u00ed har\u00e1s desaparecer el mal de en medio de ti.<br \/>25 Pero si es en el campo donde el hombre encuentra a la joven prometida, la fuerza y se acuesta con ella, s\u00f3lo morir\u00e1 el hombre que se acost\u00f3 con ella;<br \/>26 no har\u00e1s nada a la joven: no hay en ella pecado que merezca la muerte. El caso es semejante al de un hombre que se lanza sobre su pr\u00f3jimo y le mata:<br \/>27 porque fue en el campo donde la encontr\u00f3, y la joven prometida acaso grit\u00f3 sin que hubiera nadie que la socorriera.<br \/>28 Si un hombre encuentra a una joven virgen no prometida, la agarra y se acuesta con ella, y son sorprendidos,<br \/>29 el hombre que acost\u00f3 con ella dar\u00e1 al padre de la joven cincuenta monedas de plata; ella ser\u00e1 su mujer, porque la ha violado, y no podr\u00e1 repudiarla en toda su vida.<br \/>30 (1) Nadie tomar\u00e1 a la mujer de su padre, no retirar\u00e1 el borde del manto de su padre.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt23\"><\/a>Deuteronomio 23<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 (2) El hombre que tenga los test\u00edculos aplastados o el pene mutilado no ser\u00e1 admitido en la asamblea de Yahveh.<br \/>2 (3) El bastardo no ser\u00e1 admitido en la asamblea de Yahveh; ni siquiera en su d\u00e9cima generaci\u00f3n ser\u00e1 admitido en la asamblea de Yahveh.<br \/>3 (4) El ammonita y el moabita no ser\u00e1n admitidos en la asamblea de Yahveh; ni aun en la d\u00e9cima generaci\u00f3n ser\u00e1n admitidos en la asamblea de Yahveh, nunca jam\u00e1s.<br \/>4 (5) Porque no vinieron a vuestro encuentro con el pan y el agua cuando est\u00e1bais de camino a la salida de Egipto, y porque alquil\u00f3 para maldecirte a Balaam, hijo de Beor, desde Petor, Aram de Mesopotamia.<br \/>5 (6) S\u00f3lo que Yahveh tu Dios no quiso escuchar a Balaam, y Yahveh tu Dios te cambi\u00f3 la maldici\u00f3n en bendici\u00f3n, porque Yahveh tu Dios te ama.<br \/>6 (7) No buscar\u00e1s jam\u00e1s mientras vivas su prosperidad ni su bienestar.<br \/>7 (8) No tendr\u00e1s por abominable al idumeo, porque es tu hermano; tampoco al egipcio tendr\u00e1s por abominable, porque fuiste forastero en su pa\u00eds.<br \/>8 (9) A la tercera generaci\u00f3n, sus descendientes podr\u00e1n ser admitidos en la asamblea de Yahveh.<br \/>9 (10) Cuando salgas a campa\u00f1a contra tus enemigos, te guardar\u00e1s de todo mal.<br \/>10 (11) Si hay entre los tuyos un hombre que no est\u00e9 puro, por causa de una poluci\u00f3n nocturna, saldr\u00e1 del campamento y no volver\u00e1 a entrar.<br \/>11 (12) Pero a llegar la tarde se lavar\u00e1, y a la puesta del sol podr\u00e1 volver al campamento.<br \/>12 (13) Tendr\u00e1s fuera del campamento un lugar, y saldr\u00e1s all\u00e1 fuera.<br \/>13 (14) Llevar\u00e1s en tu equipo una estaca, y cuando vayas a evacuar afuera, har\u00e1s un hoyo con la estaca, te dar\u00e1s vuelta, y luego tapar\u00e1s tus excrementos.<br \/>14 (15) Porque Yahveh tu Dios recorre el campamento para protegerte y entregar en tu mano a tus enemigos. Por eso tu campamento debe ser una cosa sagrada, Yahveh no debe ver en \u00e9l nada inconveniente; de lo contrario se apartar\u00eda de ti.<br \/>15 (16) No entregar\u00e1s a su amo el esclavo que se haya acogido a ti huyendo de \u00e9l.<br \/>16 (17) Se quedar\u00e1 contigo, entre los tuyos, en el lugar que escoja en una de tus ciudades, donde le parezca bien; no le molestar\u00e1s.<br \/>17 (18) No habr\u00e1 hier\u00f3dula entre las israelitas, ni hier\u00f3dulo entre los israelitas.<br \/>18 (19) No llevar\u00e1s a la casa de Yahveh tu Dios don de prostituta ni salario de perro, sea cual fuere el voto que hayas hecho: porque ambos son abominaci\u00f3n para Yahveh tu Dios.<br \/>19 (20) No prestar\u00e1s a inter\u00e9s a tu hermano, ya se trate de r\u00e9ditos de dinero, o de v\u00edveres, o de cualquier otra cosa que produzca inter\u00e9s.<br \/>20 (21) Al extranjero podr\u00e1s prestarle a inter\u00e9s, pero a tu hermano no le prestar\u00e1s a inter\u00e9s, para que Yahveh tu Dios te bendiga en todas tus empresas, en la tierra a la que vas a entrar para tomarla en posesi\u00f3n.<br \/>21 (22) Si haces un voto a Yahveh tu Dios, no tardar\u00e1s en cumplirlo, porque sin duda Yahveh tu Dios te lo reclamar\u00eda, y te cargar\u00edas con un pecado.<br \/>22 (23) Si te abstienes de hacer voto, no habr\u00e1 pecado en ti.<br \/>23 (24) Pero lo que salga de tus labios lo mantendr\u00e1s, y cumplir\u00e1s el voto que has hecho voluntariamente a Yahveh tu Dios, lo que has dicho con tu propia boca.<br \/>24 (25) Si entras en la vi\u00f1a de tu pr\u00f3jimo, podr\u00e1s comer todas las uvas que quieras, hasta saciarte, pero no las meter\u00e1s en tu zurr\u00f3n.<br \/>25 (26) Si pasas por las mieses de tu pr\u00f3jimo, podr\u00e1s arrancar espigas con tu mano, pero no meter\u00e1s la hoz en la mies de tu pr\u00f3jimo.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt24\"><\/a>Deuteronomio 24<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Si un hombre toma una mujer y se casa con ella, y resulta que esta mujer no halla gracia a sus ojos, porque descubre en ella algo que le desagrada, le redactar\u00e1 un libelo de repudio, se lo pondr\u00e1 en su mano y la despedir\u00e1 de su casa.<br \/>2 Si despu\u00e9s de salir y marcharse de casa de \u00e9ste, se casa con otro hombre,<br \/>3 y luego este otro hombre le cobra aversi\u00f3n, le redacta un libelo de repudio, lo pone en su mano y la despide de su casa (o bien, si llega a morir este otro hombre que se ha casado con ella),<br \/>4 el primer marido que la repudi\u00f3 no podr\u00e1 volver a tomarla por esposa despu\u00e9s de haberse hecho ella impura. Pues ser\u00eda una abominaci\u00f3n a los ojos de Yahveh, y t\u00fa no debes hacer pecar a la tierra que Yahveh tu Dios te da en herencia.<br \/>5 Si un hombre est\u00e1 reci\u00e9n casado, no saldr\u00e1 a campa\u00f1a ni se le impondr\u00e1 compromiso alguno; quedar\u00e1 exento en su casa durante un a\u00f1o, para recrear a la mujer que ha tomado.<br \/>6 No se tomar\u00e1 en prenda el molino ni la muela; porque ello ser\u00eda tomar en prenda la vida misma.<br \/>7 Si se encuentra a un hombre que haya raptado a uno de sus hermanos, entre los israelitas &#8211; ya le haya hecho su esclavo o le haya vendido &#8211; ese ladr\u00f3n debe morir. Har\u00e1s desaparecer el mal de en medio de ti.<br \/>8 En caso de lepra, cuida bien de observar y ejecutar todo lo que os ense\u00f1en los sacerdotes levitas. Procurar\u00e9is poner en pr\u00e1ctica lo que yo les he mandado.<br \/>9 Recuerda lo que Yahveh tu Dios hizo con Mar\u00eda cuando estabais de camino a la salida de Egipto.<br \/>10 Si haces alg\u00fan pr\u00e9stamo a tu pr\u00f3jimo, no entrar\u00e1s en su casa para tomar la prenda, sea cual fuere.<br \/>11 Te quedar\u00e1s fuera, y el hombre a quien has hecho el pr\u00e9stamo te sacar\u00e1 la prenda afuera.<br \/>12 Y si es un hombre de condici\u00f3n humilde, no te acostar\u00e1s guardando su prenda;<br \/>13 se la devolver\u00e1s a la puesta del sol, para que pueda acostarse en su manto. As\u00ed te bendecir\u00e1 y habr\u00e1s hecho una buena acci\u00f3n a los ojos de Yahveh tu Dios.<br \/>14 No explotar\u00e1s al jornalero humilde y pobre, ya sea uno de tus hermanos o un forastero que resida en tus ciudades.<br \/>15 Le dar\u00e1s cada d\u00eda su salario, sin dejar que el sol se ponga sobre esta deuda; porque es pobre, y para vivir necesita de su salario. As\u00ed no apelar\u00e1 por ello a Yahveh contra ti, y no te cargar\u00e1s con un pecado.<br \/>16 No morir\u00e1n los padres por culpa de los hijos ni los hijos por culpa de los padres. Cada cual morir\u00e1 por su propio pecado.<br \/>17 No torcer\u00e1s el derecho del forastero ni del hu\u00e9rfano, ni tomar\u00e1s en prenda el vestido de la viuda.<br \/>18 Recuerda que fuiste esclavo en el pa\u00eds de Egipto y que Yahveh tu Dios te rescat\u00f3 de all\u00ed. Por eso te mando hacer esto.<br \/>19 Cuando siegues la mies en tu campo, si dejas en \u00e9l olvidada una gavilla, no volver\u00e1s a buscarla. Ser\u00e1 para el forastero, el hu\u00e9rfano y la viuda, a fin de que Yahveh tu Dios te bendiga en todas tus obras.<br \/>20 Cuando varees tus olivos, no har\u00e1s rebusco. Lo que quede ser\u00e1 para el forastero, el hu\u00e9rfano y la viuda.<br \/>21 Cuando vendimies tu vi\u00f1a, no har\u00e1s rebusco. Lo que quede ser\u00e1 para el forastero, el hu\u00e9rfano y la viuda.<br \/>22 Recuerda que fuiste esclavo en el pa\u00eds de Egipto. Por eso te mando hacer esto.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt25\"><\/a>Deuteronomio 25<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando hay pleito entre dos hombres, se presentar\u00e1n a juicio para que se pronuncie entre ellos: se dar\u00e1 la raz\u00f3n a quien la tenga y se condenar\u00e1 al culpable.<br \/>2 Si el culpable merece azotes, el juez le har\u00e1 echarse en tierra en su presencia y har\u00e1 que le azoten con un n\u00famero de golpes proporcionado a su culpa.<br \/>3 Podr\u00e1 infligirle cuarenta azotes, pero no m\u00e1s, no sea que al golpearle m\u00e1s sea excesivo el castigo, y tu hermano quede envilecido a tus ojos.<br \/>4 No pondr\u00e1s bozal al buey que trilla.<br \/>5 Si unos hermanos viven juntos y uno de ellos muere sin tener hijos, la mujer del difunto no se casar\u00e1 fuera con un hombre de familia extra\u00f1a. Su cu\u00f1ado se llegar\u00e1 a ella, ejercer\u00e1 su levirato tom\u00e1ndola por esposa,<br \/>6 y el primog\u00e9nito que ella d\u00e9 a luz llevar\u00e1 el nombre de su hermano difunto; as\u00ed su nombre no se borrar\u00e1 de Israel.<br \/>7 Pero si el cu\u00f1ado se niega a tomarla por mujer, subir\u00e1 ella a la puerta donde los ancianos y dir\u00e1: \u00abMi cu\u00f1ado se niega a perpetuar el nombre de su hermano en Israel, no quiere ejercer conmigo su levirato.\u00bb<br \/>8 Los ancianos de su ciudad llamar\u00e1n a ese hombre y le hablar\u00e1n. Cuando al comparecer diga: \u00abNo quiero tomarla\u00bb,<br \/>9 su cu\u00f1ada se acercar\u00e1 a \u00e9l en presencia de los ancianos, le quitar\u00e1 su sandalia del pie, le escupir\u00e1 a la cara y pronunciar\u00e1 estas palabras: \u00abAs\u00ed se hace con el hombre que no edifica la casa de su hermano\u00bb;<br \/>10 y se le dar\u00e1 en Israel el nombre de \u00abCasa del descalzado\u00bb.<br \/>11 Si un hombre est\u00e1 pele\u00e1ndose con su hermano, y la mujer de uno de ellos se acerca y, para librar a su marido de los golpes del otro, alarga la mano y agarra a \u00e9ste por sus partes,<br \/>12 t\u00fa le cortar\u00e1s a ella la mano sin piedad.<br \/>13 No tendr\u00e1s en tu bolsa pesa y pesa, una grande y otra peque\u00f1a.<br \/>14 No tendr\u00e1s en tu casa medida y medida, una grande y otra peque\u00f1a.<br \/>15 Has de tener un peso cabal y exacto, e igualmente una medida cabal y exacta, para que se prolonguen tus d\u00edas en el suelo que Yahveh tu Dios te da.<br \/>16 Porque todo el que hace estas cosas, todo el que comete fraude, es una abominaci\u00f3n para Yahveh tu Dios.<br \/>17 Recuerda lo que te hizo Amalec cuando estabais de camino a vuestra salida de Egipto,<br \/>18 c\u00f3mo vino a tu encuentro en el camino y atac\u00f3 por la espalda a todos los que iban agotados en tu retaguardia, cuando t\u00fa estabas cansado y extenuado; \u00a1no tuvo temor de Dios!<br \/>19 Por eso, cuando Yahveh tu Dios te haya asentado al abrigo de todos tus enemigos de alrededor, en la tierra que Yahveh tu Dios te da en herencia para que la poseas, borrar\u00e1s el recuerdo de Amalec de debajo de los cielos. \u00a1No lo olvides!<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt26\"><\/a>Deuteronomio 26<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando llegues a la tierra que Yahveh tu Dios te da en herencia, cuando la poseas y habites en ella,<br \/>2 tomar\u00e1s las primicias de todos los productos del suelo que coseches en la tierra que Yahveh tu Dios te da, las pondr\u00e1s en una cesta, y las llevar\u00e1s al lugar elegido por Yahveh tu Dios para morada de su nombre.<br \/>3 Te presentar\u00e1s al sacerdote que est\u00e9 entonces en funciones y le dir\u00e1s: \u00abYo declaro hoy a Yahveh mi Dios que he llegado a la tierra que Yahveh jur\u00f3 a nuestros padres que nos dar\u00eda.\u00bb<br \/>4 El sacerdote tomar\u00e1 de tu mano la cesta y la depositar\u00e1 ante el altar de Yahveh tu Dios.<br \/>5 T\u00fa pronunciar\u00e1s estas palabras ante Yahveh tu Dios: \u00abMi padre era un arameo errante que baj\u00f3 a Egipto y residi\u00f3 all\u00ed como inmigrante siendo pocos a\u00fan, pero se hizo una naci\u00f3n grande, fuerte y numerosa.<br \/>6 Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron dura servidumbre.<br \/>7 Nosotros clamamos a Yahveh Dios de nuestros padres, y Yahveh escuch\u00f3 nuestra voz; vio nuestra miseria, nuestras penalidades y nuestra opresi\u00f3n,<br \/>8 y Yahveh nos sac\u00f3 de Egipto con mano fuerte y tenso brazo en medio de gran terror, se\u00f1ales y prodigios.<br \/>9 Nos trajo aqu\u00ed y nos dio esta tierra, tierra que mana leche y miel<br \/>10 Y ahora yo traigo las primicias de los productos del suelo que t\u00fa, Yahveh, me has dado.\u00bb Las depositar\u00e1s ante Yahveh tu Dios y te postrar\u00e1s ante Yahveh tu Dios.<br \/>11 Luego te regocijar\u00e1s por todos los bienes que Yahveh tu Dios te haya dado a ti y a tu casa, y tambi\u00e9n se regocijar\u00e1 el levita y el forastero que viven en medio de ti.<br \/>12 El tercer a\u00f1o, el a\u00f1o del diezmo, cuando hayas acabado de apartar el diezmo de toda tu cosecha y se lo hayas dado al levita, al forastero, a la viuda y al hu\u00e9rfano, para que coman de ello en tus ciudades hasta saciarse,<br \/>13 dir\u00e1s en presencia de Yahveh tu Dios: \u00abHe retirado de mi casa lo que era sagrado; se lo he dado al levita, al forastero, al hu\u00e9rfano y a la viuda, seg\u00fan todos los mandamientos que me has dado sin traspasar ninguno de tus mandamientos ni olvidarlos.<br \/>14 Nada de ello he comido estando en duelo, nada he retirado hall\u00e1ndome impuro, nada he ofrecido a un muerto. He escuchado la voz de Yahveh mi Dios y he obrado conforme a todo lo que me has mandado.<br \/>15 Desde la morada de tu santidad, desde lo alto de los cielos, contempla y bendice a tu pueblo Israel, as\u00ed como al suelo que nos has dado como hab\u00edas jurado a nuestros padres, tierra que mana leche y miel.\u00bb<br \/>16 Yahveh tu Dios te manda hoy practicar estos preceptos y estas normas; las guardar\u00e1s y las practicar\u00e1s con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma.<br \/>17 Has hecho decir a Yahveh que \u00e9l ser\u00e1 tu Dios &#8211; t\u00fa seguir\u00e1s sus caminos, observar\u00e1s sus preceptos, sus mandamientos y sus normas, y escuchar\u00e1s su voz -.<br \/>18 Y Yahveh te ha hecho decir hoy que ser\u00e1s su pueblo propio, como \u00e9l te ha dicho &#8211; t\u00fa deber\u00e1s guardar todos sus mandamientos -;<br \/>19 \u00e9l te elevar\u00e1 en honor, renombre y gloria, por encima de todas las naciones que hizo, y ser\u00e1s un pueblo consagrado a Yahveh tu Dios como \u00e9l te ha dicho.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt27\"><\/a>Deuteronomio 27<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Mois\u00e9s y los ancianos de Israel dieron al pueblo esta orden: \u00abGuardad todos los mandamientos que yo os prescribo hoy.<br \/>2 Cuando pas\u00e9is el Jord\u00e1n para ir a la tierra que Yahveh tu Dios te da, erigir\u00e1s grandes piedras, las blanquear\u00e1s con cal,<br \/>3 y escribir\u00e1s en ellas todas las palabras de esta Ley, en el momento en que pases para entrar en la tierra que Yahveh tu Dios te da, tierra que mana leche y miel, como te ha dicho Yahveh el Dios de tus padres.<br \/>4 Y cuando hay\u00e1is pasado el Jord\u00e1n, erigir\u00e9is estas piedras en el monte Ebal, como os lo mando hoy, y las blanquear\u00e9is con cal.<br \/>5 Levantar\u00e1s all\u00ed en honor de Yahveh tu Dios un altar de piedras, sin labrarlas con el hierro.<br \/>6 Con piedras sin labrar har\u00e1s el altar de Yahveh tu Dios, y sobre este altar ofrecer\u00e1s holocaustos a Yahveh tu Dios.<br \/>7 All\u00ed tambi\u00e9n inmolar\u00e1s sacrificios de comuni\u00f3n, los comer\u00e1s y te regocijar\u00e1s en presencia de Yahveh tu Dios.<br \/>8 Escribir\u00e1s en esas piedras todas las palabras de esta Ley. Gr\u00e1balas bien.\u00bb<br \/>9 Despu\u00e9s Mois\u00e9s y los sacerdotes levitas hablaron as\u00ed a todo Israel: \u00abCalla y escucha, Israel. Hoy te has convertido en el pueblo de Yahveh tu Dios.<br \/>10 Escuchar\u00e1s la voz de Yahveh tu Dios y pondr\u00e1s en pr\u00e1ctica los mandamientos y preceptos que yo te prescribo hoy.\u00bb<br \/>11 Y Mois\u00e9s orden\u00f3 aquel d\u00eda al pueblo:<br \/>12 Estos son los que se situar\u00e1n en el monte Garizim para dar la bendici\u00f3n al pueblo, cuando hay\u00e1is pasado el Jord\u00e1n: Sime\u00f3n, Lev\u00ed, Jud\u00e1, Isacar, Jos\u00e9 y Benjam\u00edn;<br \/>13 y estos otros los que se situar\u00e1n, para la maldici\u00f3n, en el monte Ebal: Rub\u00e9n, Gad, Aser, Zabul\u00f3n, Dan y Neftal\u00ed.<br \/>14 Los levitas tomar\u00e1n la palabra y dir\u00e1n en voz alta a todos los israelitas:<br \/>15 Maldito el hombre que haga un \u00eddolo esculpido o fundido, abominaci\u00f3n de Yahveh, obra de manos de art\u00edfice, y lo coloque en un lugar secreto. &#8211; Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/>16 Maldito quien desprecie a su padre o a su madre. &#8211; Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/>17 Maldito quien desplace el moj\u00f3n de su pr\u00f3jimo. &#8211; Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/>18 Maldito quien desv\u00ede a un ciego en el camino. &#8211; Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/>19 Maldito quien tuerza el derecho del forastero, el hu\u00e9rfano o la viuda. &#8211; Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/>20 Maldito quien se acueste con la mujer de su padre, porque descubre el borde del manto de su padre. &#8211; Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/>21 Maldito quien se acueste con cualquier bestia. &#8211; Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/>22 Maldito quien se acueste con su hermana, hija de su padre o hija de su madre. &#8211; Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/>23 Maldito quien se acueste con su suegra. &#8211; Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/>24 Maldito quien mate a traici\u00f3n a su pr\u00f3jimo. &#8211; Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/>25 Maldito quien acepte soborno para quitar la vida a un inocente. \u2013 Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/>26 Maldito quien no mantenga las palabras de esta Ley, poni\u00e9ndolas en pr\u00e1ctica. &#8211; Y todo el pueblo dir\u00e1: Am\u00e9n.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt28\"><\/a>Deuteronomio 28<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y si t\u00fa escuchas de verdad la voz de Yahveh tu Dios, cuidando de practicar todos los mandamientos que yo te prescribo hoy, Yahveh tu Dios le levantar\u00e1 por encima de todas las naciones de la tierra,<br \/>2 y vendr\u00e1n sobre ti y te alcanzar\u00e1n todas las bendiciones siguientes, por haber escuchado la voz de Yahveh tu Dios.<br \/>3 Bendito ser\u00e1s en la ciudad y bendito en el campo.<br \/>4 Bendito ser\u00e1 el fruto de tus entra\u00f1as, el producto de tu suelo, el fruto de tu ganado, el parto de tus vacas y las cr\u00edas de tus ovejas.<br \/>5 Benditas ser\u00e1n tu cesta y tu artesa.<br \/>6 Bendito ser\u00e1s cuando entres y bendito cuando salgas.<br \/>7 A los enemigos que se levanten contra ti, Yahveh los pondr\u00e1 en derrota: salidos por un camino a tu encuentro, por siete caminos huir\u00e1n de ti.<br \/>8 Yahveh mandar\u00e1 a la bendici\u00f3n que est\u00e9 contigo, en tus graneros y en tus empresas, y te bendecir\u00e1 en la tierra que Yahveh tu Dios te da.<br \/>9 Yahveh har\u00e1 de ti el pueblo consagrado a \u00e9l, como te ha jurado, si t\u00fa guardas los mandamientos de Yahveh tu Dios y sigues sus caminos.<br \/>10 Todos los pueblos de la tierra ver\u00e1n que sobre ti es invocado el nombre de Yahveh y te temer\u00e1n.<br \/>11 Yahveh te har\u00e1 rebosar de bienes: frutos de tus entra\u00f1as, frutos de tu ganado, y frutos de tu suelo, en esta tierra que \u00e9l jur\u00f3 a tus padres que te dar\u00eda.<br \/>12 Yahveh abrir\u00e1 para ti los cielos, su rico tesoro, para dar a su tiempo la lluvia necesaria a tu tierra y para bendecir todas tus obras. Prestar\u00e1s a naciones numerosas, y t\u00fa no tendr\u00e1s que tomar prestado.<br \/>13 Yahveh te pondr\u00e1 a la cabeza y no a la zaga; siempre estar\u00e1s encima y nunca debajo, si escuchas los mandamientos de Yahveh tu Dios, que yo te prescribo hoy, guard\u00e1ndolos y poni\u00e9ndolos en pr\u00e1ctica,<br \/>14 sin apartarte ni a derecha ni a izquierda de ninguna de estas palabras que yo os prescribo hoy, para ir en pos de otros dioses a servirles.<br \/>15 Pero si desoyes la voz de Yahveh tu Dios, y no cuidas de practicar todos sus mandamientos y sus preceptos, que yo te prescribo hoy, te sobrevendr\u00e1n y te alcanzar\u00e1n todas las maldiciones siguientes:<br \/>16 Maldito ser\u00e1s en la ciudad y maldito en el campo.<br \/>17 Malditas ser\u00e1n tu cesta y tu artesa.<br \/>18 Maldito el fruto de tus entra\u00f1as y el fruto de tu suelo, el parto de tus vacas y las cr\u00edas de tus ovejas.<br \/>19 Maldito ser\u00e1s cuando entres y maldito cuando salgas.<br \/>20 Yahveh enviar\u00e1 contra ti la maldici\u00f3n, el desastre, la amenaza, en todas tus empresas, hasta que seas exterminado y perezcas r\u00e1pidamente, a causa de la perversidad de tus acciones por las que me habr\u00e1s abandonado.<br \/>21 Yahveh har\u00e1 que se te pegue la peste, hasta que te haga desaparecer de este suelo adonde vas a entrar para tomarlo en posesi\u00f3n.<br \/>22 Yahveh te herir\u00e1 de tisis, fiebre, inflamaci\u00f3n, gangrena, sequ\u00eda, tiz\u00f3n y a\u00f1ublo, que te perseguir\u00e1n hasta que perezcas.<br \/>23 Los cielos de encima de tu cabeza ser\u00e1n de bronce, y la tierra de debajo de ti ser\u00e1 de hierro.<br \/>24 Yahveh dar\u00e1 como lluvia a tu tierra polvo y arena, que caer\u00e1n del cielo sobre ti hasta tu destrucci\u00f3n.<br \/>25 Yahveh har\u00e1 que sucumbas ante tus enemigos: salido a su encuentro por un camino, por siete caminos huir\u00e1s de ellos, y ser\u00e1s el espanto de todos los reinos de la tierra.<br \/>26 Tu cad\u00e1ver ser\u00e1 pasto de todas las aves del cielo y de todas las bestias de la tierra sin que nadie las espante.<br \/>27 Yahveh te herir\u00e1 con \u00falceras de Egipto, con tumores, sarna y ti\u00f1a, de las que no podr\u00e1s sanar.<br \/>28 Yahveh te herir\u00e1 de delirio, ceguera y p\u00e9rdida de sentidos,<br \/>29 hasta el punto que andar\u00e1s a tientas en pleno mediod\u00eda como el ciego anda a tientas en la oscuridad, y tus pasos no llegar\u00e1n a t\u00e9rmino. Estar\u00e1s oprimido y despojado toda la vida, y no habr\u00e1 quien te salve.<br \/>30 Te desposar\u00e1s con una mujer y otro hombre la har\u00e1 suya; edificar\u00e1s una casa y no la habitar\u00e1s; plantar\u00e1s una vi\u00f1a y no podr\u00e1s disfrutar de ella.<br \/>31 Tu buey ser\u00e1 degollado a tus propios ojos, y no podr\u00e1s comer de \u00e9l; tu asno ser\u00e1 robado en tu presencia, y no se te devolver\u00e1; tus ovejas ser\u00e1n entregadas a tus enemigos, y no habr\u00e1 quien te salve;<br \/>32 tus hijos y tus hijas ser\u00e1n entregados a otro pueblo; tus ojos se consumir\u00e1n mirando todos los d\u00edas hacia ellos, pero tus manos no podr\u00e1n hacer nada.<br \/>33 El fruto de tu suelo y toda tu fatiga lo comer\u00e1 un pueblo que no conoces. No ser\u00e1s m\u00e1s que un explotado y oprimido toda la vida.<br \/>34 Y te volver\u00e1s loco ante el espect\u00e1culo que ver\u00e1s con tus ojos.<br \/>35 Yahveh te herir\u00e1 de \u00falceras malignas en las rodillas y en las piernas, de las que no podr\u00e1s sanar, desde la planta de los pies hasta la coronilla de la cabeza.<br \/>36 Yahveh te llevar\u00e1 a ti y al que hayas puesto sobre ti a una naci\u00f3n que ni t\u00fa ni tus padres conoc\u00edais, y all\u00ed servir\u00e1s a otros dioses, de madera y de piedra.<br \/>37 Ser\u00e1s el asombro, el proverbio y la irrisi\u00f3n de todos los pueblos a donde Yahveh te conduzca.<br \/>38 Echar\u00e1s en tus campos mucha semilla y cosechar\u00e1s poco, porque la asolar\u00e1 la langosta.<br \/>39 Plantar\u00e1s y cultivar\u00e1s vi\u00f1as, pero no beber\u00e1s vino ni recoger\u00e1s nada, porque el gusano las devorar\u00e1.<br \/>40 Tendr\u00e1s olivos por todo tu territorio, pero no te ungir\u00e1s de aceite, porque tus olivos caer\u00e1n.<br \/>41 Engendrar\u00e1s hijos e hijas, pero no ser\u00e1n para ti, porque ir\u00e1n al cautiverio.<br \/>42 Todos tus \u00e1rboles y los frutos de tu suelo ser\u00e1n presa de los insectos.<br \/>43 El forastero que vive junto a ti subir\u00e1 a costa tuya cada vez m\u00e1s alto, y t\u00fa caer\u00e1s cada vez m\u00e1s bajo.<br \/>44 El te prestar\u00e1, y t\u00fa tendr\u00e1s que tomar prestado; \u00e9l estar\u00e1 a la cabeza y t\u00fa a la zaga.<br \/>45 Todas estas maldiciones caer\u00e1n sobre ti, te perseguir\u00e1n y te alcanzar\u00e1n hasta destruirte, por no haber escuchado la voz de Yahveh tu Dios, guardando los mandamientos y los preceptos que \u00e9l te ha prescrito.<br \/>46 Ser\u00e1n como una se\u00f1al y un prodigio sobre ti y sobre tu descendencia para siempre.<br \/>47 Por no haber servido a Yahveh tu Dios en la alegr\u00eda y la dicha de coraz\u00f3n, cuando abundabas en todo,<br \/>48 servir\u00e1s a los enemigos que Yahveh enviar\u00e1 contra ti, con hambre, sed, desnudez y privaci\u00f3n de todo. El pondr\u00e1 en tu cuello un yugo de hierro hasta que te destruya.<br \/>49 Yahveh levantar\u00e1 contra ti una naci\u00f3n venida de lejos, de los extremos de la tierra, como el \u00e1guila que se cierne. Ser\u00e1 una naci\u00f3n de lengua desconocida para ti,<br \/>50 una naci\u00f3n de rostro fiero, que no respetar\u00e1 al anciano ni tendr\u00e1 compasi\u00f3n del ni\u00f1o.<br \/>51 Comer\u00e1 el fruto de tu ganado y el fruto de tu suelo, hasta destruirte; no te dejar\u00e1 trigo, mosto, ni aceite, ni los partos de tus vacas, ni las cr\u00edas de tus ovejas, hasta acabar contigo.<br \/>52 Te asediar\u00e1 en todas tus ciudades, hasta que caigan en toda tu tierra tus murallas m\u00e1s altas y m\u00e1s fortificadas, en las que t\u00fa pon\u00edas tu confianza. Te asediar\u00e1 en tus ciudades, en toda la tierra que te haya dado Yahveh tu Dios.<br \/>53 Comer\u00e1s el fruto de tus entra\u00f1as, la carne de tus hijos y tus hijas que te haya dado Yahveh tu Dios, en el asedio y la angustia a que te reducir\u00e1 tu enemigo.<br \/>54 El m\u00e1s delicado y tierno de entre los tuyos mirar\u00e1 con malos ojos a su hermano, e incluso a la esposa de su coraz\u00f3n y a los hijos que le queden,<br \/>55 neg\u00e1ndose a compartir con ellos la carne de sus hijos que se comer\u00e1, al quedarle ya nada en el asedio y la angustia a que tu enemigo te reducir\u00e1 en todas tus ciudades.<br \/>56 La m\u00e1s delicada y tierna de las mujeres de tu pueblo, tan delicada y tierna que no hubiera osado posar en tierra la planta de su pie, mirar\u00e1 con malos ojos al esposo de su coraz\u00f3n, e incluso a su hijo y a su hija,<br \/>57 a las secundinas salidas de su seno y a los hijos que d\u00e9 a luz, pues los comer\u00e1 a escondidas, por la privaci\u00f3n de todo, en el asedio y la angustia a que te reducir\u00e1 tu enemigo en todas tus ciudades.<br \/>58 Si no cuidas de poner en pr\u00e1ctica todas las palabras de esta Ley escritas en este libro, temiendo a ese nombre glorioso y temible, a Yahveh tu Dios,<br \/>59 Yahveh har\u00e1 terribles tus plagas y las de tu descendencia: plagas grandes y duraderas, enfermedades perniciosas y tenaces.<br \/>60 Har\u00e1 caer de nuevo sobre ti aquellas epidemias de Egipto a las que tanto miedo ten\u00edas, y se pegar\u00e1n a ti.<br \/>61 M\u00e1s todav\u00eda, todas las enfermedades y plagas que no se mencionan en el libro de esta Ley, las suscitar\u00e1 Yahveh contra ti, hasta destruirte.<br \/>62 No quedar\u00e9is m\u00e1s que unos pocos hombres, vosotros que erais tan numerosos como las estrellas del cielo, por haber deso\u00eddo la voz de Yahveh tu Dios.<br \/>63 Y suceder\u00e1 que lo mismo que Yahveh se complac\u00eda en haceros favor y en multiplicaros, as\u00ed se gozar\u00e1 en perderos, y destruiros. Ser\u00e9is arrancados del suelo adonde vas a entrar para tomarlo en posesi\u00f3n.<br \/>64 Yahveh te dispersar\u00e1 entre todos los pueblos, de un extremo a otro de la tierra, y all\u00ed servir\u00e1s a otros dioses, de madera y de piedra, desconocidos de ti y de tus padres.<br \/>65 No hallar\u00e1s sosiego en aquellas naciones, ni habr\u00e1 descanso para la planta de tus pies, sino que Yahveh te dar\u00e1 all\u00ed un coraz\u00f3n tr\u00e9mulo, languidez de ojos y ansiedad de alma.<br \/>66 Tu vida estar\u00e1 ante ti como pendiente de un hilo, tendr\u00e1s miedo de noche y de d\u00eda, y ni de tu vida te sentir\u00e1s seguro.<br \/>67 Por la ma\u00f1ana dir\u00e1s: \u00ab\u00a1Ojal\u00e1 llegase la tarde!\u00bb, y por la tarde dir\u00e1s: \u00ab\u00a1Ojal\u00e1 llegase la ma\u00f1ana!\u00bb, a causa del espanto que estremecer\u00e1 tu coraz\u00f3n y del espect\u00e1culo que ver\u00e1n tus ojos.<br \/>68 Yahveh volver\u00e1 a llevarte a Egipto en barcos, por ese camino del que yo te hab\u00eda dicho: \u00abNo volver\u00e1s a verlo m\u00e1s.\u00bb Y all\u00ed os ofrecer\u00e9is en venta a vuestros enemigos como esclavos y esclavas, pero no habr\u00e1 ni comprador.<br \/>69 Estas son las palabras de la alianza que Yahveh mand\u00f3 a Mois\u00e9s concluir con los israelitas en el pa\u00eds de Moab, aparte de la alianza que hab\u00eda concluido con ellos en el Horeb.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt29\"><\/a>Deuteronomio 29<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Mois\u00e9s convoc\u00f3 a todo Israel y les dijo: Vosotros visteis todo lo que Yahveh hizo a vuestros propios ojos en Egipto con Fara\u00f3n, sus siervos y todo su pa\u00eds:<br \/>2 las grandes pruebas que tus mismos ojos vieron, aquellas se\u00f1ales, aquellos grandes prodigios.<br \/>3 Pero hasta el d\u00eda de hoy no os hab\u00eda dado Yahveh coraz\u00f3n para entender, ojos para ver, ni o\u00eddos para o\u00edr.<br \/>4 Durante cuarenta a\u00f1os os he hecho caminar por el desierto, sin que se hayan gastado los vestidos sobre vosotros ni las sandalias en tus pies.<br \/>5 No hab\u00e9is tenido pan que comer, ni vino o licor fermentado que beber, para que supierais que yo, Yahveh, soy vuestro Dios.<br \/>6 Luego llegasteis a este lugar. Sij\u00f3n, rey de Jesb\u00f3n, y Og, rey de Bas\u00e1n, salieron a nuestro encuentro para hacernos la guerra, pero los derrotamos.<br \/>7 Conquistamos su pa\u00eds, y se lo dimos en heredad a Rub\u00e9n, a Gad y a la media tribu de Manas\u00e9s.<br \/>8 Guardad, pues, las palabras de esta alianza y ponedlas en pr\u00e1ctica, para que teng\u00e1is \u00e9xito en todas vuestras empresas.<br \/>9 Aqu\u00ed est\u00e1is hoy todos vosotros en presencia de Yahveh vuestro Dios: vuestros jefes de tribu, vuestros ancianos y vuestros escribas, todos los hombres de Israel,<br \/>10 con vuestros hijos y vuestras mujeres (y tambi\u00e9n el forastero que est\u00e1 en tu campamento, desde tu le\u00f1ador hasta tu aguador),<br \/>11 a punto de entrar en la alianza de Yahveh tu Dios, jurada con imprecaci\u00f3n, que Yahveh tu Dios concluye hoy contigo<br \/>12 para hacer hoy de ti su pueblo y ser \u00e9l tu Dios como te ha dicho y como jur\u00f3 a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.<br \/>13 Y no solamente con vosotros hago yo hoy esta alianza y esta imprecaci\u00f3n,<br \/>14 sino que la hago tanto con quien est\u00e1 hoy aqu\u00ed con nosotros en presencia de Yahveh nuestro Dios como con quien no est\u00e1 hoy aqu\u00ed con nosotros.<br \/>15 Pues vosotros sab\u00e9is c\u00f3mo viv\u00edamos en Egipto, y c\u00f3mo hemos pasado por las naciones por las que hab\u00e9is pasado.<br \/>16 Hab\u00e9is visto sus monstruos abominables y los \u00eddolos de madera y de piedra, de plata y de oro que hay entre ellos.<br \/>17 No haya entre vosotros hombre o mujer, familia o tribu, cuyo coraz\u00f3n se aparte hoy de Yahveh vuestro Dios para ir a servir a los dioses de esas naciones. No haya entre vosotros ra\u00edz que eche veneno o ajenjo.<br \/>18 Si alguien, despu\u00e9s de haber o\u00eddo las palabras de esta imprecaci\u00f3n, se las promete felices en su coraz\u00f3n diciendo: \u00abAunque me conduzca en la terquedad de mi coraz\u00f3n, todo me ir\u00e1 bien, puesto que la abundancia de agua quitar\u00e1 la sed\u00bb,<br \/>19 Yahveh no se avendr\u00e1 a perdonarle. Porque la ira y el celo de Yahveh se encender\u00e1n contra ese hombre, toda la imprecaci\u00f3n escrita en este libro caer\u00e1 sobre \u00e9l, y Yahveh borrar\u00e1 su nombre de debajo de los cielos.<br \/>20 Yahveh le separar\u00e1 de todas las tribus de Israel, para su desgracia, conforme a todas las imprecaciones de la alianza escrita en el libro de esta Ley.<br \/>21 La generaci\u00f3n futura, vuestros hijos que vendr\u00e1n despu\u00e9s de vosotros, as\u00ed como el extranjero llegado de un pa\u00eds lejano, ver\u00e1n las plagas de esta tierra y las enfermedades con que Yahveh la castigar\u00e1, y exclamar\u00e1n:<br \/>22 \u00abAzufre, sal, calcinaci\u00f3n es su tierra entera; no se sembrar\u00e1 ni germinar\u00e1 ni hierba alguna crecer\u00e1 en ella, como en la cat\u00e1strofe de Sodoma y Gomorra, Adm\u00e1 y Seboy\u00edm, que Yahveh asol\u00f3 en su ira y su furor.\u00bb<br \/>23 Y todas las naciones preguntar\u00e1n: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ha tratado as\u00ed Yahveh a esta tierra? \u00bfPor qu\u00e9 el ardor de tan gran ira?\u00bb<br \/>24 Y se dir\u00e1: \u00abPorque han abandonado la alianza que Yahveh, Dios de sus padres, hab\u00eda concluido con ellos al sacarlos del pa\u00eds de Egipto;<br \/>25 porque se han ido a servir a otros dioses y se han postrado ante ellos, dioses que no conoc\u00edan y que \u00e9l no les hab\u00eda dado en suerte.<br \/>26 Por eso se ha encendido la ira de Yahveh contra este pa\u00eds y ha tra\u00eddo sobre \u00e9l toda la maldici\u00f3n escrita en este libro.<br \/>27 Yahveh los ha arrancado de su suelo con ira, furor y gran indignaci\u00f3n, y los ha arrojado a otro pa\u00eds donde hoy est\u00e1n.\u00bb<br \/>28 Las cosas secretas pertenecen a Yahveh nuestro Dios, pero las cosas reveladas nos ata\u00f1en a nosotros y a nuestros hijos para siempre, a fin de que pongamos en pr\u00e1ctica todas las palabras de esta Ley.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt30\"><\/a>Deuteronomio 30<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando te sucedan todas estas cosas, la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n que te he propuesto, si las meditas en tu coraz\u00f3n en medio de las naciones donde Yahveh tu Dios te haya arrojado,<br \/>2 si vuelves a Yahveh tu Dios, si escuchas su voz en todo lo que yo te mando hoy, t\u00fa y tus hijos, con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma,<br \/>3 Yahveh tu Dios cambiar\u00e1 tu suerte, tendr\u00e1 piedad de ti, y te reunir\u00e1 de nuevo de en medio de todos los pueblos a donde Yahveh tu Dios te haya dispersado.<br \/>4 Aunque tus desterrados est\u00e9n en el extremo de los cielos, de all\u00ed mismo te recoger\u00e1 Yahveh tu Dios y vendr\u00e1 a buscarte;<br \/>5 te llevar\u00e1 otra vez a la tierra pose\u00edda por tus padres, para que tambi\u00e9n t\u00fa la poseas, te har\u00e1 feliz y te multiplicar\u00e1 m\u00e1s que a tus padres.<br \/>6 Yahveh tu Dios circuncidar\u00e1 tu coraz\u00f3n y el coraz\u00f3n de tu descendencia, a fin de que ames a Yahveh tu Dios con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma, para que vivas.<br \/>7 Yahveh tu Dios descargar\u00e1 todas sus imprecaciones sobre los enemigos y adversarios que te han perseguido.<br \/>8 T\u00fa volver\u00e1s a escuchar la voz de Yahveh tu Dios y pondr\u00e1s en pr\u00e1ctica todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy.<br \/>9 Yahveh tu Dios te har\u00e1 prosperar en todas tus obras, en el fruto de tus entra\u00f1as, el fruto de tu ganado y el fruto de tu suelo. Porque de nuevo se complacer\u00e1 Yahveh en tu felicidad, como se complac\u00eda en la felicidad de tus padres,<br \/>10 si t\u00fa escuchas la voz de Yahveh tu Dios guardando sus mandamientos y sus preceptos, lo que est\u00e1 escrito en el libro de esta Ley, si te conviertes a Yahveh tu Dios con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma.<br \/>11 Porque estos mandamientos que yo te prescribo hoy no son superiores a tus fuerzas, ni est\u00e1n fuera de tu alcance.<br \/>12 No est\u00e1n en el cielo, para que hayas de decir: \u00ab\u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 por nosotros al cielo a buscarlos para que los oigamos y los pongamos en pr\u00e1ctica?\u00bb<br \/>13 Ni est\u00e1n al otro lado del mar, para que hayas de decir: \u00ab\u00bfQui\u00e9n ir\u00e1 por nosotros al otro lado del mar a buscarlos para que los oigamos y los pongamos en pr\u00e1ctica?\u00bb<br \/>14 Sino que la palabra est\u00e1 bien cerca de ti, est\u00e1 en tu boca y en tu coraz\u00f3n para que la pongas en pr\u00e1ctica.<br \/>15 Mira, yo pongo hoy ante ti vida y felicidad, muerte y desgracia.<br \/>16 Si escuchas los mandamientos de Yahveh tu Dios que yo te prescribo hoy, si amas a Yahveh tu Dios, si sigues sus caminos y guardas sus mandamientos, preceptos y normas, vivir\u00e1s y multiplicar\u00e1s; Yahveh tu Dios te bendecir\u00e1 en la tierra a la que vas a entrar para tomarla en posesi\u00f3n.<br \/>17 Pero si tu coraz\u00f3n se desv\u00eda y no escuchas, si te dejas arrastrar a postrarte ante otros dioses y a darles culto,<br \/>18 yo os declaro hoy que perecer\u00e9is sin remedio y que no vivir\u00e9is muchos d\u00edas en el suelo que vas a tomar en posesi\u00f3n al pasar el Jord\u00e1n.<br \/>19 Pongo hoy por testigos contra vosotros al cielo y a la tierra: te pongo delante vida o muerte, bendici\u00f3n o maldici\u00f3n. Escoge la vida, para que vivas, t\u00fa y tu descendencia,<br \/>20 amando Yahveh tu Dios, escuchando su voz, viviendo unido a \u00e9l; pues en eso est\u00e1 tu vida, as\u00ed como la prolongaci\u00f3n de tus d\u00edas mientras habites en la tierra que Yahveh jur\u00f3 dar a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt31\"><\/a>Deuteronomio 31<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Mois\u00e9s acab\u00f3 diciendo estas palabras a todo Israel:<br \/>2 \u00abHe cumplido 120 a\u00f1os. Ya no puedo salir ni entrar. Y Yahveh me ha dicho: T\u00fa no pasar\u00e1s este Jord\u00e1n.<br \/>3 Yahveh tu Dios pasar\u00e1 delante de ti, \u00e9l destruir\u00e1 ante ti esas naciones y las desalojar\u00e1. Ser\u00e1 Josu\u00e9 quien pasar\u00e1 delante de ti, como ha dicho Yahveh.<br \/>4 Yahveh las tratar\u00e1 como trat\u00f3 a Sij\u00f3n y a Og, reyes amorreos, y a su pa\u00eds, a los cuales destruy\u00f3.<br \/>5 Yahveh os los entregar\u00e1, y vosotros los tratar\u00e9is exactamente conforme a la orden que yo os he dado.<br \/>6 \u00a1Sed fuertes y valerosos!, no tem\u00e1is ni os asust\u00e9is ante ellos, porque Yahveh tu Dios marcha contigo: no te dejar\u00e1 ni te abandonar\u00e1.\u00bb<br \/>7 Despu\u00e9s Mois\u00e9s llam\u00f3 a Josu\u00e9 y le dijo en presencia de todo Israel: \u00ab\u00a1Se fuerte y valeroso!, t\u00fa entrar\u00e1s con este pueblo en la tierra que Yahveh jur\u00f3 dar a sus padres, y t\u00fa se la dar\u00e1s en posesi\u00f3n.<br \/>8 Yahveh marchar\u00e1 delante de ti, \u00e9l estar\u00e1 contigo; no te dejar\u00e1 ni te abandonar\u00e1. No temas ni te asustes.\u00bb<br \/>9 Mois\u00e9s puso esta Ley por escrito y se la dio a los sacerdotes, hijos de Lev\u00ed, que llevaban el arca de la alianza de Yahveh, as\u00ed como a todos los ancianos de Israel.<br \/>10 Y Mois\u00e9s les dio esta orden: \u00abCada siete a\u00f1os, tiempo fijado para el a\u00f1o de la Remisi\u00f3n, en la fiesta de las Tiendas,<br \/>11 cuando todo Israel acuda, para ver el rostro de Yahveh tu Dios, al lugar elegido por \u00e9l, leer\u00e1s esta Ley a o\u00eddos de todo Israel.<br \/>12 Congrega al pueblo, hombres, mujeres y ni\u00f1os, y al forastero que vive en tus ciudades, para que oigan, aprendan a temer a Yahveh vuestro Dios, y cuiden de poner en pr\u00e1ctica todas las palabras de esta Ley.<br \/>13 Y sus hijos, que todav\u00eda no la conocen, la oir\u00e1n y aprender\u00e1n a temer a Yahveh vuestro Dios todos los d\u00edas que viv\u00e1is en el suelo que vais a tomar en posesi\u00f3n al pasar el Jord\u00e1n.\u00bb<br \/>14 Yahveh dijo a Mois\u00e9s: \u00abYa se acerca el d\u00eda de tu muerte; llama a Josu\u00e9 y presentaos en la Tienda del Encuentro, para que yo le d\u00e9 mis \u00f3rdenes.\u00bb Fue, pues, Mois\u00e9s con Josu\u00e9 a presentarse en la Tienda del Encuentro.<br \/>15 Y Yahveh se apareci\u00f3 en la Tienda, en una columna de nube; la columna de nube estaba parada a la entrada de la Tienda.<br \/>16 Yahveh dijo a Mois\u00e9s: \u00abHe aqu\u00ed que vas a acostarte con tus padres, y este pueblo se levantar\u00e1 para prostituirse yendo en pos de dioses extra\u00f1os, los de la tierra en la que va a entrar. Me abandonar\u00e1 y romper\u00e1 mi alianza, que yo he concluido con \u00e9l.<br \/>17 Aquel d\u00eda montar\u00e9 en c\u00f3lera contra \u00e9l, los abandonar\u00e9 y les ocultar\u00e9 mi rostro. Ser\u00e1 pasto y presa de un sinf\u00edn de males y adversidades, de suerte que dir\u00e1 aquel d\u00eda: \u00ab\u00bfNo me habr\u00e1n llegado estos males porque mi Dios no est\u00e1 en medio de m\u00ed?\u00bb<br \/>18 Pero yo ocultar\u00e9 mi rostro aquel d\u00eda, a causa de todo el mal que habr\u00e1 hecho, y\u00e9ndose en pos de otros dioses.<br \/>19 \u00abY ahora escribid para vuestro uso el c\u00e1ntico siguiente; ens\u00e9\u00f1aselo a los israelitas, ponlo en su boca para que este c\u00e1ntico me sirva de testimonio contra los israelitas,<br \/>20 cuando yo les lleve a la tierra que bajo juramento promet\u00ed a sus padres, tierra que mana leche y miel, y ellos, despu\u00e9s de comer hasta hartarse y engordar bien, se vuelvan hacia otros dioses, les den culto, y a m\u00ed me desprecien y rompan mi alianza.<br \/>21 Y cuando les alcancen males y adversidades sin n\u00famero, este c\u00e1ntico dar\u00e1 testimonio contra \u00e9l, porque no caer\u00e1 en olvido en la boca de su descendencia. Pues s\u00e9 muy bien los planes que est\u00e1 tramando hoy, incluso antes de haberle introducido en la tierra que le tengo prometida bajo juramento.\u00bb<br \/>22 Y Mois\u00e9s escribi\u00f3 aquel d\u00eda este c\u00e1ntico y se lo ense\u00f1o a los israelitas.<br \/>23 Luego dio esta orden a Josu\u00e9, hijo de Nun: \u00ab\u00a1S\u00e9 fuerte y valeroso!, porque t\u00fa llevar\u00e1s a los israelitas a la tierra que yo les tengo prometida bajo juramento, y yo estar\u00e9 contigo.\u00bb<br \/>24 Cuando termin\u00f3 de escribir en un libro las palabras de esta Ley hasta el fin,<br \/>25 Mois\u00e9s dio esta orden a los levitas que llevaban el arca de la alianza de Yahveh:<br \/>26 \u00abTomad el libro de esta Ley. Ponedlo al lado del arca de la alianza de Yahveh vuestro Dios. Ah\u00ed quedar\u00e1 como testimonio contra ti.<br \/>27 Porque conozco tu rebeld\u00eda y tu dura cerviz. Si hoy, que vivo todav\u00eda entre vosotros, sois rebeldes a Yahveh, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s lo ser\u00e9is despu\u00e9s de mi muerte!\u00bb<br \/>28 \u00abCongregad junto a m\u00ed a todos los ancianos de vuestras tribus y a vuestros escribas, que voy a pronunciar a sus o\u00eddos estas palabras, poniendo por testigos contra ellos al cielo y a la tierra.<br \/>29 Porque s\u00e9 que despu\u00e9s de mi muerte no dejar\u00e9is de pervertiros; os apartar\u00e9is del camino que os he prescrito; y la desgracia vendr\u00e1 sobre vosotros en el futuro, por haber hecho lo que es malo a los ojos de Yahveh, irrit\u00e1ndole con vuestras obras.\u00bb<br \/>30 Luego, a o\u00eddos de toda la asamblea de Israel, Mois\u00e9s pronunci\u00f3 hasta el fin las palabras de este c\u00e1ntico:<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt32\"><\/a>Deuteronomio 32<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Prestad o\u00eddo, cielos, que hablo yo, escuche la tierra las palabras de mi boca.<br \/>2 Como lluvia se derrame mi doctrina, caiga como roc\u00edo mi palabra, como blanda lluvia sobre la hierba verde, como aguacero sobre el c\u00e9sped.<br \/>3 Porque voy a aclamar el nombre de Yahveh; \u00a1ensalzad a nuestro Dios!<br \/>4 El es la Roca, su obra es consumada, pues todos sus caminos son justicia. Es Dios de la lealtad, no de perfidia, es justo y recto.<br \/>5 Se han pervertido los que \u00e9l engendr\u00f3 sin tara, generaci\u00f3n perversa y tortuosa.<br \/>6 \u00bfAs\u00ed pag\u00e1is a Yahveh, pueblo insensato y necio? \u00bfNo es \u00e9l tu padre, el que te cre\u00f3, el que te hizo y te fund\u00f3?<br \/>7 Acu\u00e9rdate de los d\u00edas de anta\u00f1o, considera los a\u00f1os de edad en edad. Interroga a tu padre, que te cuente, a tus ancianos, que te hablen.<br \/>8 Cuando el Alt\u00edsimo reparti\u00f3 las naciones, cuando distribuy\u00f3 a los hijos de Ad\u00e1n, fij\u00f3 las fronteras de los pueblos, seg\u00fan el n\u00famero de los hijos de Dios;<br \/>9 mas la porci\u00f3n de Yahveh fue su pueblo, Jacob su parte de heredad.<br \/>10 En tierra desierta le encuentra, en la soledad rugiente de la estepa. Y le envuelve, le sustenta, le cuida, como a la ni\u00f1a de sus ojos.<br \/>11 Como un \u00e1guila incita a su nidada, revolotea sobre sus polluelos, as\u00ed el despliega sus alas y te toma, y le lleva sobre su plumaje.<br \/>12 S\u00f3lo Yahveh le gu\u00eda a su destino, con \u00e9l ning\u00fan dios extranjero.<br \/>13 Le hace cabalgar por las alturas de la tierra, le alimenta de los frutos del campo, le da a gustar miel de la pe\u00f1a, y aceite de la dura roca,<br \/>14 cuajada de vacas y leche de ovejas, con la grasa de corderos; carneros de raza de Bas\u00e1n, y machos cabr\u00edos, con la flor de los granos de trigo, y por bebida la roja sangre de la uva.<br \/>15 Come Jacob, se sacia, engorda Yesur\u00fan, respinga, &#8211; te has puesto grueso, rollizo, turgente -, rechaza a Dios, su Hacedor, desprecia a la Roca, su salvaci\u00f3n.<br \/>16 Le encelan con dioses extra\u00f1os, le irritan con abominaciones.<br \/>17 Sacrifican a demonios, no a Dios, a dioses que ignoraban, a nuevos, reci\u00e9n llegados, que no veneraron vuestros padres.<br \/>18 (\u00a1Desde\u00f1as a la Roca que te dio el ser, olvidas al Dios que te engendr\u00f3!)<br \/>19 Yahveh lo ha visto y, en su ira, ha desechado a sus hijos y a sus hijas.<br \/>20 Ha dicho: Les voy a esconder mi rostro, a ver en qu\u00e9 paran. Porque es una generaci\u00f3n torcida, hijos sin lealtad.<br \/>21 Me han encelado con lo que no es Dios, me han irritado con sus vanos \u00eddolos; \u00a1pues yo tambi\u00e9n voy a encelarles con lo que no es pueblo, con una naci\u00f3n fatua los irritar\u00e9!<br \/>22 Porque ha saltado fuego de mi ira, que quemar\u00e1 hasta las honduras del seol; devorar\u00e1 la tierra y sus productos, abrasar\u00e1 los cimientos de los montes.<br \/>23 Acumular\u00e9 desgracias sobre ellos, agotar\u00e9 en ellos mis saetas.<br \/>24 Andar\u00e1n extenuados de hambre, consumidos de fiebre y mala peste. Dientes de fieras mandar\u00e9 contra ellos, veneno de reptiles.<br \/>25 Por fuera la espada sembrar\u00e1 orfandad, y dentro reinar\u00e1 el espanto. Caer\u00e1n a la vez joven y doncella, ni\u00f1o de pecho y viejo encanecido.<br \/>26 He dicho: A polvo los reducir\u00eda, borrar\u00eda su recuerdo de en medio de los hombres,<br \/>27 si no temiera azuzar el furor del enemigo, y que lo entiendan al rev\u00e9s sus adversarios, no sea que digan: \u00abNuestra mano prevalece, y no es Yahveh el que hace todo esto.\u00bb<br \/>28 Porque es gente de consejo obtuso, y no hay inteligencia en ellos.<br \/>29 Si fueran sabios, podr\u00edan entenderlo, sabr\u00edan vislumbrar su suerte \u00faltima.<br \/>30 Pues, \u00bfc\u00f3mo un solo hombre puede perseguir a mil, y dos poner en fuga a una mir\u00edada, sino porque su Roca se los ha vendido, porque Yahveh los ha entregado?<br \/>31 Mas no es su roca como nuestra Roca, y nuestros enemigos son testigos.<br \/>32 Porque su vi\u00f1a es vi\u00f1a de Sodoma y de las plantaciones de Gomorra: uvas venenosas son sus uvas, racimos amargos sus racimos;<br \/>33 su vino, un veneno de serpiente, mortal ponzo\u00f1a de \u00e1spid.<br \/>34 Pero \u00e9l, \u00bfno est\u00e1 guardado junto a m\u00ed, sellado en mis tesoros?<br \/>35 A m\u00ed me toca la venganza y el pago para el momento en que su pie vacile. Porque est\u00e1 cerca el d\u00eda de su ruina, ya se precipita lo que les espera.<br \/>36 (Que va hacer Yahveh justicia al pueblo suyo, va a apiadarse de sus siervos.) Porque ver\u00e1 que su fuerza se agota, que no queda ya libre ni esclavo.<br \/>37 Dir\u00e1 entonces: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n sus dioses, roca en que buscaban su refugio,<br \/>38 los que com\u00edan la grasa de sus sacrificios y beb\u00edan el vino de sus libaciones? \u00a1Lev\u00e1ntense y os salven, sean ellos vuestro amparo!<br \/>39 Ved ahora que yo, s\u00f3lo yo soy, y que no hay otro Dios junto a m\u00ed. Yo doy la muerte y doy la vida, hiero yo, y sano yo mismo (y no hay quien libre de mi mano).<br \/>40 S\u00ed, yo alzo al cielo mi mano, y digo: Tan cierto como que vivo eternamente,<br \/>41 cuando afile el rayo de mi espada, y mi mano empu\u00f1e el Juicio, tomar\u00e9 venganza de mis adversarios, y dar\u00e9 el pago a quienes me aborrecen.<br \/>42 Embriagar\u00e9 de sangre mis saetas, y mi espada se saciar\u00e1 de carne: sangre de muertos y cautivos, cabezas encrestadas de enemigos.<br \/>43 \u00a1Cielos, exultad con \u00e9l, y ad\u00f3renle los hijos de Dios! \u00a1Exultad, naciones, con su pueblo, y todos los mensajeros de Dios narren su fuerza! Porque \u00e9l vengar\u00e1 la sangre de sus siervos, tomar\u00e1 venganza de sus adversarios, dar\u00e1 su pago a quienes le aborrecen y purificar\u00e1 el suelo de su pueblo.<br \/>44 Fue Mois\u00e9s y pronunci\u00f3 o o\u00eddos del pueblo todas las palabras de este c\u00e1ntico, acompa\u00f1ado de Josu\u00e9, hijo de Nun.<br \/>45 Cuando Mois\u00e9s acab\u00f3 de pronunciar estas palabras a todo Israel,<br \/>46 les dijo: \u00abEstad bien atentos a todas estas palabras que hoy os doy como testimonio. Se las prescribir\u00e9is a vuestros hijos, para que cuiden de poner en pr\u00e1ctica todas las palabras de esta Ley.<br \/>47 Porque no es una palabra vana para vosotros, sino que es vuestra vida, y por ella prolongar\u00e9is vuestros d\u00edas en el suelo que vais a tomar en posesi\u00f3n al pasar el Jord\u00e1n.\u00bb<br \/>48 Yahveh habl\u00f3 a Mois\u00e9s aquel mismo d\u00eda y le dijo:<br \/>49 \u00abSube a esa monta\u00f1a de los Abarim, al monte Nebo que est\u00e1 en el pa\u00eds de Moab, frente a Jeric\u00f3, y contempla la tierra de Cana\u00e1n que yo doy en propiedad a los israelitas.<br \/>50 En el monte al que vas a subir morir\u00e1s, e ir\u00e1s a reunirte con los tuyos, como tu hermano Aar\u00f3n muri\u00f3 en el monte Hor y fue a reunirse con los suyos.<br \/>51 Por haberme sido infiel en medio de los israelitas, en las aguas de Merib\u00e1 Cad\u00e9s, en el desierto de Sin, por no haber manifestado mi santidad en medio de los israelitas,<br \/>52 por eso, s\u00f3lo de lejos ver\u00e1s la tierra, pero no entrar\u00e1s en ella, en esa tierra que yo doy a los israelitas.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt33\"><\/a>Deuteronomio 33<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Esta es la bendici\u00f3n con la que Mois\u00e9s, hombre de Dios, bendijo a los israelitas antes de morir.<br \/>2 Dijo: Ha venido Yahveh del Sina\u00ed. Para ellos desde Se\u00edr se ha levantado, ha iluminado desde el monte Par\u00e1n. Con \u00e9l las mir\u00edadas de Cad\u00e9s, Ley de fuego en su diestra para ellos.<br \/>3 T\u00fa que amas a los antepasados, todos los santos est\u00e1n en tu mano. Y ellos, postrados a tus pies, cargados est\u00e1n de tus palabras.<br \/>4 Una Ley nos se\u00f1al\u00f3 Mois\u00e9s herencia de la asamblea de Jacob.<br \/>5 Hubo un rey en Yesur\u00fan, cuando se congregaron los jefes del pueblo, todas juntas las tribus de Israel.<br \/>6 \u00a1Viva Rub\u00e9n y nunca muera, aunque sean pocos sus nombres!<br \/>7 Para Jud\u00e1 dijo esto: Escucha, Yahveh, la voz de Jud\u00e1 y gu\u00edale hacia su pueblo. Sus manos le defender\u00e1n y t\u00fa ser\u00e1s su auxilio contra sus enemigos.<br \/>8 Para Lev\u00ed dijo: Dale a Lev\u00ed tus Urim y tus Tummim al hombre de tu agrado, a quien probaste en Mass\u00e1, con quien querellaste en las aguas de Merib\u00e1,<br \/>9 el que dijo de su padre y de su madre: \u00abNo los he visto.\u00bb El que no reconoce a sus hermanos y a sus hijos ignora. Pues guardan tu palabra, y tu alianza observan.<br \/>10 Ellos ense\u00f1an tus normas a Jacob y tu Ley a Israel; ofrecen incienso ante tu rostro, y perfecto sacrificio en tu altar.<br \/>11 Bendice, Yahveh, su vigor, y acepta la obra de sus manos. Rompe los lomos a sus adversarios y a sus enemigos, que no se levanten.<br \/>12 Para Benjam\u00edn dijo: Querido de Yahveh, en seguro reposa junto a El, todos los d\u00edas le protege, y entre sus hombros mora.<br \/>13 Para Jos\u00e9 dijo: Su tierra es bendita de Yahveh; para \u00e9l lo mejor de los cielos: el roc\u00edo, y del abismo que reposa abajo;<br \/>14 lo mejor de los frutos del sol, de lo que brota a cada luna,<br \/>15 las primicias de los montes antiguos, lo mejor de los collados eternos,<br \/>16 lo mejor de la tierra y cuanto contiene, y el favor del que mora en la Zarza: \u00a1caiga sobre la cabeza de Jos\u00e9, sobre la frente del elegido entre sus hermanos!<br \/>17 Primog\u00e9nito del toro, a \u00e9l la gloria, cuernos de b\u00fafalo sus cuernos; con ellos acornea a los pueblos todos juntos hasta los confines de la tierra. Tales son las mir\u00edadas de Efra\u00edm, tales los millares de Manas\u00e9s.<br \/>18 Para Zabul\u00f3n dijo: Regoc\u00edjate, Zabul\u00f3n, en tus empresas, y t\u00fa, Isacar, en tus tiendas.<br \/>19 Convocar\u00e1s a los pueblos en el monte, ofrecer\u00e1n sacrificios de justicia, pues gustar\u00e1n la abundancia de los mares, y los tesoros ocultos en la arena.<br \/>20 Para Gad dijo: \u00a1Bendito el que ensanch\u00f3 a Gad! Echado est\u00e1 como leona; ha desgarrado un brazo, y hasta una cabeza;<br \/>21 se qued\u00f3 con las primicias, pues all\u00ed la porci\u00f3n de jefe le estaba reservada, y ha venido a la cabeza del pueblo: ha cumplido la justicia de Yahveh, y sus juicios con Israel.<br \/>22 Para Dan dijo: Dan es un cachorro de le\u00f3n, que se lanza desde Bas\u00e1n.<br \/>23 Para Neftal\u00ed dijo: Neftal\u00ed, saciado de favor, colmado de la bendici\u00f3n de Yahveh, Oeste y Mediod\u00eda son su posesi\u00f3n.<br \/>24 Para Aser dijo: \u00a1Bendito Aser entre los hijos! Sea el favorito entre sus hermanos, y ba\u00f1e su pie en aceite.<br \/>25 Sea tu cerrojo de hierro y de bronce, y tu fuerza tan larga como tus d\u00edas.<br \/>26 Nadie como el Dios de Yesur\u00fan. que cabalga los cielos en tu auxilio, y las nubes, en su majestad.<br \/>27 El Dios de anta\u00f1o es tu refugio, est\u00e1s debajo de los brazos eternos. El expulsa ante ti al enemigo, y dice: \u00a1Destruye!<br \/>28 Israel mora en seguro; la fuente de Jacob aparte brota para un pa\u00eds de trigo y vino; hasta sus cielos el roc\u00edo destilan.<br \/>29 Dichoso t\u00fa, Israel, \u00bfqui\u00e9n como t\u00fa, pueblo salvado por Yahveh, cuyo escudo es tu auxilio, cuya espada es tu esplendor? Tus enemigos tratar\u00e1n de enga\u00f1arte, pero t\u00fa hollar\u00e1s sus espaldas.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Dt34\"><\/a>Deuteronomio 34<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Mois\u00e9s subi\u00f3 de las Estepas de Moab al monte Nebo, cumbre del Pisg\u00e1, frente a Jeric\u00f3, y Yahveh le mostr\u00f3 la tierra entera: Galaad hasta Dan,<br \/>2 todo Neftal\u00ed, la tierra de Efra\u00edm y de Manas\u00e9s, toda la tierra de Jud\u00e1, hasta el mar Occidental,<br \/>3 el N\u00e9gueb, la vega del valle de Jeric\u00f3, ciudad de las palmeras, hasta Soar.<br \/>4 Y Yahveh le dijo: \u00abEsta es la tierra que bajo juramento promet\u00ed a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia se la dar\u00e9. Te dejo verla con tus ojos, pero no pasar\u00e1s a ella.\u00bb<br \/>5 All\u00ed muri\u00f3 Mois\u00e9s, servidor de Yahveh, en el pa\u00eds de Moab, como hab\u00eda dispuesto Yahveh.<br \/>6 Le enterr\u00f3 en el Valle, en el Pa\u00eds de Moab, frente a Bet Peor. Nadie hasta hoy ha conocido su tumba.<br \/>7 Ten\u00eda Mois\u00e9s 120 a\u00f1os cuando muri\u00f3; y no se hab\u00eda apagado su ojo ni se hab\u00eda perdido su vigor.<br \/>8 Los israelitas lloraron a Mois\u00e9s treinta d\u00edas en las Estepas de Moab; cumplieron as\u00ed los d\u00edas de llanto por el duelo de Mois\u00e9s.<br \/>9 Josu\u00e9, hijo de Nun, estaba lleno del esp\u00edritu de sabidur\u00eda, porque Mois\u00e9s le hab\u00eda impuesto las manos. A \u00e9l obedecieron los israelitas, cumpliendo la orden que Yahveh hab\u00eda dado a Mois\u00e9s.<br \/>10 No ha vuelto a surgir en Israel un profeta como Mois\u00e9s, a quien Yahveh trataba cara a cara,<br \/>11 nadie como \u00e9l en todas las se\u00f1ales y prodigios que Yahveh le envi\u00f3 a realizar en el pa\u00eds de Egipto, contra Fara\u00f3n, todos sus siervos y todo su pa\u00eds,<br \/>12 y en la mano tan fuerte y el gran terror que Mois\u00e9s puso por obra a los ojos de todo Israel.<br \/><strong><a href=\"#topDt\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice: Sagrada Escritura, Deuteronomio 1\u00a0 \u00a02\u00a0 \u00a03 \u00a04\u00a0 \u00a05\u00a0 \u00a06\u00a0 \u00a07\u00a0 \u00a08\u00a0 \u00a09\u00a0 \u00a010\u00a0 \u00a011\u00a0 \u00a012\u00a0 \u00a013\u00a0 \u00a014\u00a0 \u00a015\u00a0 \u00a016\u00a0 \u00a017\u00a0 \u00a018\u00a0 \u00a019\u00a0 \u00a020\u00a0 \u00a021\u00a0 \u00a022\u00a0 \u00a023\u00a0 24\u00a0 25\u00a0 26\u00a0 \u00a027\u00a0 \u00a028\u00a0 \u00a029\u00a0 \u00a030\u00a0 \u00a031\u00a0 \u00a032\u00a0 \u00a033\u00a0 \u00a034 Deuteronomio 11 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5409\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1pf","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5409"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5409"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5409\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5562,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5409\/revisions\/5562"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}