{"id":5432,"date":"2022-03-22T00:08:40","date_gmt":"2022-03-22T06:08:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5432"},"modified":"2022-03-09T17:11:26","modified_gmt":"2022-03-09T23:11:26","slug":"lectio-mar-22-mar-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5432","title":{"rendered":"Lectio mar, 22 mar, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em><strong>Tiempo de Cuaresma<\/strong><br \/><br \/><\/em><strong>Oraci\u00f3n inicial<\/strong><br \/>Se\u00f1or, que tu gracia no nos abandone, para que, entregados plenamente a tu servicio, sintamos sobre nosotros tu protecci\u00f3n continua. Por nuestro Se\u00f1or.<br \/><br \/><strong>Lectura<\/strong><br \/>Del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 18,21-35<br \/><br \/>Pedro se acerc\u00f3 a Jes\u00fas y le pregunt\u00f3: \u201cSi mi hermano me ofende, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonarlo? \u00bfHasta siete veces?\u201d Jes\u00fas le contest\u00f3: \u201cNo s\u00f3lo hasta siete, sino hasta setenta veces siete\u201d.<br \/>Entonces Jes\u00fas les dijo: \u201cEl Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le deb\u00eda muchos millones. Como no ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, el se\u00f1or mand\u00f3 que lo vendieran a \u00e9l, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arroj\u00e1ndose a sus pies, le suplicaba, diciendo: \u2018Ten paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9 todo\u2019. El rey tuvo l\u00e1stima de aquel servidor, lo solt\u00f3 y hasta le perdon\u00f3 la deuda.<br \/>Pero, apenas hab\u00eda salido aquel servidor, se encontr\u00f3 con uno de sus compa\u00f1eros, que le deb\u00eda poco dinero. Entonces lo agarr\u00f3 por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le dec\u00eda: \u2018P\u00e1game lo que me debes\u2019. El compa\u00f1ero se le arrodill\u00f3 y le rogaba: \u2018Ten paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9 todo\u2019. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo meti\u00f3 en la c\u00e1rcel hasta que le pagara la deuda. Al ver lo ocurrido, sus compa\u00f1eros se llenaron de indignaci\u00f3n y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el se\u00f1or lo llam\u00f3 y le dijo: \u2018Siervo malvado. Te perdon\u00e9 toda aquella deuda porque me lo suplicaste. \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n haber tenido compasi\u00f3n de tu compa\u00f1ero, como yo tuve compasi\u00f3n de ti?\u2019 Y el se\u00f1or, encolerizado, lo entreg\u00f3 a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que deb\u00eda.<br \/>Pues lo mismo har\u00e1 mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de coraz\u00f3n a su hermano\u201d.\u00a0<br \/><br \/><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><br \/>El Evangelio de hoy habla de la necesidad del perd\u00f3n. No es f\u00e1cil perdonar. Pues ciertas heridas siguen machucando el coraz\u00f3n. Hay personas que dicen: \u201cYo perdono pero no olvido\u201d Rencor, tensiones, discusiones, opiniones diferentes, ofensas, provocaciones dificultan el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n. Vamos a meditar las palabras de Jes\u00fas que hablan de reconciliaci\u00f3n (Mt 18,21-22) y que nos traen la par\u00e1bola del perd\u00f3n sin l\u00edmites (Mt 18,23-35).<br \/><br \/>Mateo 18,21-22: \u00a1Perdonar setenta veces siete! Jes\u00fas hab\u00eda hablado de la importancia del perd\u00f3n y sobre la necesidad de saber acoger a los hermanos y a las hermanas para ayudarlos a reconciliarse con la comunidad (Mt 18,15-20). Ante estas palabras de Jes\u00fas, Pedro pregunta: \u201c\u00bfCu\u00e1ntas veces tengo que perdonar a los hermanos que pecan contra m\u00ed? \u00bfHasta setenta veces siete? \u201d El n\u00famero siete indica una perfecci\u00f3n. En este caso, era sin\u00f3nimo de siempre. Jes\u00fas va m\u00e1s lejos de la propuesta de Pedro. Elimina todo y cualquier l\u00edmite posible para el perd\u00f3n: \u00abNo te digo siete, sino setenta veces siete.\u201d O sea, \u00a1setenta veces siempre! Pues no hay proporci\u00f3n entre el perd\u00f3n que recibimos de Dios y el perd\u00f3n que debemos ofrecer a los hermanos, como nos ense\u00f1a la par\u00e1bola del perd\u00f3n sin l\u00edmites.<br \/>La expresi\u00f3n setenta veces siete era una alusi\u00f3n a las palabras de Lamec que dec\u00eda: \u201cY dijo Lamec a sus mujeres: Que un var\u00f3n matar\u00e9 por mi herida, y un joven por mi golpe. Si siete veces ser\u00e1 vengado Ca\u00edn, Lamec en verdad setenta veces siete lo ser\u00e1\u201d. (Gen 4,23-24). Jes\u00fas quiere invertir el espiral de violencia que entr\u00f3 en el mundo por la desobediencia de Ad\u00e1n y Eva, por el asesinato de Abel y Ca\u00edn y por la venganza de Lamec. Cuando la violencia desenfrenada se apodera de la vida, todo se deshace y la vida se desintegra. Surge el Diluvio y aparece la Torre de Babel de la dominaci\u00f3n universal (Gen 2,1 a 11,32).<br \/><br \/>Mateo 18, 23-35: La par\u00e1bola del perd\u00f3n sin l\u00edmite. La deuda de diez mil talentos val\u00eda alrededor de 164 toneladas de oro. La deuda de cien denarios val\u00eda 30 gramos de oro. No existe medio de comparaci\u00f3n entre los dos. Aunque el deudor con mujer e hijos fuesen a trabajar la vida entera, jam\u00e1s ser\u00edan capaces de juntar 164 toneladas de oro. Ante el amor de Dios que perdona gratuitamente nuestra deuda de 164 toneladas de oro, es nada m\u00e1s que justo el que nosotros perdonemos al hermano una deuda insignificante de 30 gramos de oro, \u00a1setenta veces siempre! \u00a1El \u00fanico l\u00edmite a la gratuidad del perd\u00f3n de Dios es nuestra incapacidad de perdonar al hermano! (Mt 18,34; 6,15).<br \/><br \/>La comunidad como espacio alternativo de solidaridad y de fraternidad. La sociedad del Imperio Romano era dura y sin coraz\u00f3n, sin espacio para los peque\u00f1os. Estos buscaban un abrigo para el coraz\u00f3n y no lo encontraban. Las sinagogas tambi\u00e9n eran exigentes y no ofrec\u00edan un lugar para ellos. Y en las comunidades cristianas el rigor de algunos en la observancia de la Ley llevaba dentro de la convivencia los mismos criterios de la sinagoga. Adem\u00e1s de esto, hacia finales del siglo primero, en las comunidades cristianas comenzaban a aparecer las mismas divisiones que exist\u00edan en la sociedad entre rico y pobre (Sant 2,1-9). En vez de ser la comunidad un espacio de acogida, corr\u00eda el riesgo de volverse un lugar de condena y de conflictos. Mateo quiere iluminar las comunidades, para que sean un espacio alternativo de solidaridad y de fraternidad. Deben ser una Buena Nueva para los pobres.<br \/><br \/><strong>Para la reflexi\u00f3n personal<\/strong><br \/>\u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil perdonar?<br \/>En nuestra comunidad, \u00bfexiste un espacio para la reconciliaci\u00f3n? \u00bfDe qu\u00e9 manera?<br \/><br \/><strong>Oraci\u00f3n final<\/strong><br \/>Mu\u00e9strame tus caminos, Yahv\u00e9, ens\u00e9\u00f1ame tus sendas.<br \/>Gu\u00edame fielmente, ens\u00e9\u00f1ame, pues t\u00fa eres el Dios que me salva. En ti espero todo el d\u00eda, por tu bondad, Yahv\u00e9. (Sal 25,4-6)<br \/><br \/>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo de Cuaresma Oraci\u00f3n inicialSe\u00f1or, que tu gracia no nos abandone, para que, entregados plenamente a tu servicio, sintamos sobre nosotros tu protecci\u00f3n continua. Por nuestro Se\u00f1or. 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