{"id":5469,"date":"2022-02-02T00:01:01","date_gmt":"2022-02-02T06:01:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5469"},"modified":"2022-03-17T17:12:14","modified_gmt":"2022-03-17T23:12:14","slug":"jueces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5469","title":{"rendered":"Jueces"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"topJc\"><\/a><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Jueces<br \/><\/em><\/strong><br \/><strong><a href=\"#Jc1\">1<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc2\">2<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc3\">3<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc4\">4<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc5\">5<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc6\">6<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc7\">7<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Jc8\">8<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc9\">9<\/a>\u00a0 \u00a0 <a href=\"#Jc10\">10<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc11\">11<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc12\">12<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc13\">13<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc14\">14<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc15\">15<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc16\">16<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc17\">17<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc18\">18<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc19\">19<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc20\">20<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jc21\">21<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Jc1\"><\/a><strong><em>Jueces 1<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9, los israelitas hicieron esta consulta a Yahveh: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de nosotros subir\u00e1 el primero a combatir a los cananeos?\u00bb<br \/>2 Yahveh respondi\u00f3: \u00abSubir\u00e1 Jud\u00e1, he puesto el pa\u00eds en sus manos.\u00bb<br \/>3 Jud\u00e1 dijo a su hermano Sime\u00f3n: \u00abSube conmigo al territorio que me ha tocado; atacaremos al cananeo; y luego yo tambi\u00e9n ir\u00e9 contigo a tu territorio.\u00bb Y Sime\u00f3n march\u00f3 con \u00e9l.<br \/>4 Subi\u00f3 Jud\u00e1; Yahveh puso en sus manos a los cananeos y a los perizitas, y derrotaron en Bezeq a 10.000 hombres.<br \/>5 Habiendo encontrado en Bezeq a Adoni B\u00e9zeq, le atacaron y derrotaron a los cananeos y a los perizitas.<br \/>6 Huy\u00f3 Adoni B\u00e9zeq, pero le persiguieron, le capturaron y le cortaron los pulgares de manos y pies.<br \/>7 Y Adoni B\u00e9zeq dijo: \u00abSetenta reyes, con los pulgares de manos y pies cortados, andaban recogiendo migajas bajo mi mesa. Seg\u00fan lo que yo hice, as\u00ed me ha pagado Dios.\u00bb Le llevaron a Jerusal\u00e9n, y all\u00ed muri\u00f3.<br \/>8 (Los hijos de Jud\u00e1 atacaron a Jerusal\u00e9n, la tomaron, la pasaron a cuchillo y prendieron fuego a la ciudad).<br \/>9 Despu\u00e9s, los hijos de Jud\u00e1 bajaron a atacar a los cananeos, que ocupaban la Monta\u00f1a, el N\u00e9gueb y la Tierra Baja.<br \/>10 Luego Jud\u00e1 march\u00f3 contra los cananeos que habitaban en Hebr\u00f3n &#8211; el nombre de Hebr\u00f3n era antes Quiryat Arb\u00e1 &#8211; y derrot\u00f3 a Sesay, Ajim\u00e1n y Talmay.<br \/>11 De all\u00ed march\u00f3 contra los habitantes de Debir -el nombre de Debir era antes Quiryat S\u00e9fer.-<br \/>12 Y Caleb dijo: \u00abAl que derrote a Quiryat S\u00e9fer y la tome, le dar\u00e9 mi hija Aks\u00e1 por mujer.\u00bb<br \/>13 La tom\u00f3 Otniel, hijo de Quenaz, el hermano menor de Caleb. Y \u00e9ste le dio su hija Aks\u00e1 por mujer.<br \/>14 Cuando ella vino donde el marido, le incit\u00f3 a que pidiera a su padre un campo. Ella se ape\u00f3 del asno, y Caleb le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres?\u00bb<br \/>15 Ella respondi\u00f3: \u00abHazme un regalo. Ya que me has dado la tierra del N\u00e9gueb, dame fuentes de agua.\u00bb Y Caleb le dio las fuentes de arriba y las fuentes de abajo.<br \/>16 Los hijos de Jobab el quenita, suegro de Mois\u00e9s, subieron con los hijos de Jud\u00e1 de la ciudad de las Palmeras al desierto de Jud\u00e1, que est\u00e1 en el N\u00e9gueb de Arad, y fueron a habitar con el pueblo.<br \/>17 Jud\u00e1 se fue con su hermano Sime\u00f3n, derrotaron a los cananeos que habitaban en Sefat y consagraron la ciudad al anatema. Por eso la ciudad se llam\u00f3 Jorm\u00e1.<br \/>18 Jud\u00e1 se apoder\u00f3 de Gaza y su comarca, de Ascal\u00f3n y su comarca, de Ecr\u00f3n y su comarca;<br \/>19 Yahveh estuvo con Jud\u00e1, que conquist\u00f3 la Monta\u00f1a; pero no pudo expulsar a los habitantes del llano, porque ten\u00edan carros de hierro.<br \/>20 Dieron Hebr\u00f3n a Caleb, seg\u00fan el mandato de Mois\u00e9s: y \u00e9l arroj\u00f3 de all\u00ed a los tres hijos de Anaq.<br \/>21 Los hijos de Benjam\u00edn no expulsaron a los jebuseos que habitaban en Jerusal\u00e9n; por eso los jebuseos siguen habitando en Jerusal\u00e9n con los hijos de Benjam\u00edn, hasta el d\u00eda de hoy.<br \/>22 Tambi\u00e9n la casa de Jos\u00e9 subi\u00f3 a Betel; Yahveh estuvo con ella.<br \/>23 La casa de Jos\u00e9 hizo una exploraci\u00f3n por Betel. (Antes la ciudad se llamaba Luz.)<br \/>24 Los esp\u00edas vieron a un hombre que sal\u00eda de la ciudad y le dijeron: \u00abInd\u00edcanos la entrada de la ciudad y te lo agradeceremos.\u00bb<br \/>25 El les ense\u00f1\u00f3 la entrada de la ciudad: la pasaron a cuchillo, y dejaron libre a aquel hombre con toda su familia.<br \/>26 El hombre se fue al pa\u00eds de los hititas y construy\u00f3 una ciudad, a la que llam\u00f3 Luz. Es el nombre que tiene hasta la fecha.<br \/>27 Manas\u00e9s no se apoder\u00f3 de Bet Se\u00e1n y sus filiales, ni de Tanak y sus filiales. No expuls\u00f3 a los habitantes de Dor y sus filiales, ni a los de Yibleam y sus filiales, ni a los de Meguidd\u00f3 y sus filiales: los cananeos siguieron ocupando el territorio.<br \/>28 Sin embargo, cuando Israel cobr\u00f3 m\u00e1s fuerza, someti\u00f3 a los cananeos a tributo, aunque no lleg\u00f3 a expulsarlos.<br \/>29 Tampoco Efra\u00edm expuls\u00f3 a los cananeos que habitaban en Gu\u00e9zer, de manera que los cananeos siguieron viviendo en Gu\u00e9zer, en medio de Israel.<br \/>30 Zabul\u00f3n no expuls\u00f3 a los habitantes de Quitr\u00f3n, ni a los de Nahalol. Los cananeos se quedaron en medio de Zabul\u00f3n, pero fueron sometidos a tributo.<br \/>31 Aser no expuls\u00f3 a los habitantes de Akko, ni a los de Sid\u00f3n, de Majaleb, de Akzib, de Jelb\u00e1, de Afiq, ni de Rejob.<br \/>32 Los aseritas se establecieron, pues, entre los cananeos que habitaban en el pa\u00eds, porque no los expulsaron.<br \/>33 Neftal\u00ed no expuls\u00f3 a los habitantes de Bet Semes, ni a los de Bet Anat, y se estableci\u00f3 entre los cananeos que habitaban en el pa\u00eds; pero los habitantes de Bet Semes y de Bet Anat fueron sus tributarios.<br \/>34 Los amorreos rechazaron hacia la monta\u00f1a a los hijos de Dan sin dejarles bajar a la llanura.<br \/>35 Los amorreos se mantuvieron en Har J\u00e9res, en Ayyal\u00f3n y en Saalbim, pero luego pes\u00f3 sobre ellos la mano de la casa de Jos\u00e9 y fueron reducidos a tributo.<br \/>36 (La frontera de los edomitas va desde la cuesta de los Escorpiones, desde la Pe\u00f1a, y hacia arriba.)<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Jc2\"><\/a><strong><em>Jueces 2<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 El \u00c1ngel de Yahveh subi\u00f3 de Guilgal a Betel y dijo: \u00abYo os hice subir de Egipto y os introduje en la tierra que hab\u00eda prometido con juramento a vuestros padres. Yo dije: \u201cNo romper\u00e9 jam\u00e1s mi alianza con vosotros.<br \/>2 Pero vosotros no pactar\u00e9is con los habitantes de este pa\u00eds; sino que destruir\u00e9is sus altares.\u201d Pero no hab\u00e9is escuchado mi voz. \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is hecho esto?<br \/>3 Por eso os digo: No los arrojar\u00e9 delante de vosotros; ser\u00e1n vuestros opresores y sus dioses una trampa para vosotros.\u00bb<br \/>4 As\u00ed que el \u00c1ngel de Yahveh dijo estas palabras a todos los israelitas, el pueblo se puso a llorar a gritos.<br \/>5 Llamaron a aquel lugar Bokim, y ofrecieron all\u00ed sacrificios a Yahveh.<br \/>6 Josu\u00e9 despidi\u00f3 al pueblo, y los israelitas se volvieron cada uno a su heredad para ocupar la tierra.<br \/>7 El pueblo sirvi\u00f3 a Yahveh en vida de Josu\u00e9 y de los ancianos que le sobrevivieron y que hab\u00edan sido testigos de todas las grandes haza\u00f1as que Yahveh hab\u00eda hecho a favor de Israel.<br \/>8 Josu\u00e9, hijo de Nun, siervo de Yahveh, muri\u00f3 a la edad de 110 a\u00f1os.<br \/>9 Le enterraron en el t\u00e9rmino de su heredad, en Timnat Jeres, en la monta\u00f1a de Efra\u00edm, al norte del monte Ga\u00e1s.<br \/>10 Tambi\u00e9n aquella generaci\u00f3n fue a reunirse con sus padres y les sucedi\u00f3 otra generaci\u00f3n que no conoc\u00eda a Yahveh ni lo que hab\u00eda hecho por Israel.<br \/>11 Entonces los hijos de Israel hicieron lo que desagradaba a Yahveh y sirvieron a los Baales.<br \/>12 Abandonaron a Yahveh, el Dios de sus padres, que los hab\u00eda sacado de la tierra de Egipto, y siguieron a otros dioses de los pueblos de alrededor; se postraron ante ellos, irritaron a Yahveh;<br \/>13 dejaron a Yahveh y sirvieron a Baal y a las Astart\u00e9s.<br \/>14 Entonces se encendi\u00f3 la ira de Yahveh contra Israel. Los puso en manos de salteadores que los despojaron, los dej\u00f3 vendidos en manos de los enemigos de alrededor y no pudieron ya sostenerse ante sus enemigos.<br \/>15 En todas sus campa\u00f1as la mano de Yahveh interven\u00eda contra ellos para hacerles da\u00f1o, como Yahveh se lo ten\u00eda dicho y jurado. Los puso as\u00ed en gran aprieto.<br \/>16 Entonces Yahveh suscit\u00f3 jueces que los salvaron de la mano de los que los saqueaban.<br \/>17 Pero tampoco a sus jueces los escuchaban. Se prostituyeron siguiendo a otros dioses, y se postraron ante ellos. Se desviaron muy pronto del camino que hab\u00edan seguido sus padres, que atend\u00edan a los mandamientos de Yahveh; no los imitaron.<br \/>18 Cuando Yahveh les suscitaba jueces, Yahveh estaba con el juez y los salvaba de la mano de sus enemigos mientras viv\u00eda el juez, porque Yahveh se conmov\u00eda de los gemidos que profer\u00edan ante los que los maltrataban y oprim\u00edan.<br \/>19 Pero cuando mor\u00eda el juez, volv\u00edan a corromperse m\u00e1s todav\u00eda que sus padres, y\u00e9ndose tras de otros dioses, sirvi\u00e9ndoles y postr\u00e1ndose ante ellos, sin renunciar en nada a las pr\u00e1cticas y a la conducta obstinada de sus padres.<br \/>20 Se encendi\u00f3 la ira de Yahveh contra el pueblo de Israel y dijo: \u00abYa que este pueblo ha quebrantado la alianza que prescrib\u00ed a sus padres y no ha escuchado mi voz,<br \/>21 tampoco yo arrojar\u00e9 en adelante de su presencia a ninguno de los pueblos que dej\u00f3 Josu\u00e9 cuando muri\u00f3.\u00bb<br \/>22 Era para probar con ellos a Israel, a ver si segu\u00edan o no los caminos de Yahveh, como los hab\u00edan seguido sus padres.<br \/>23 Yahveh dej\u00f3 en paz a estos pueblos, en vez de expulsarlos enseguida, y no los puso en manos de Josu\u00e9.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc3\"><\/a>Jueces 3<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Estos son los pueblos que Yahveh dej\u00f3 subsistir para probar con ellos a Israel, a cuantos no hab\u00edan conocido ninguna de las guerras de Cana\u00e1n.<br \/>2 (Era s\u00f3lo para que aprendieran las generaciones de los hijos de Israel, para ense\u00f1arles el arte de la guerra; por lo menos los que antes no lo hab\u00edan conocido):<br \/>3 los cinco pr\u00edncipes de los filisteos y todos los cananeos, los sidonios y los hititas que viv\u00edan en el monte L\u00edbano, desde la monta\u00f1a de Baal Herm\u00f3n hasta la entrada de Jamat.<br \/>4 Sirvieron para probar con ellos a Israel, a ver si guardaban los mandamientos que Yahveh hab\u00eda prescrito a sus padres por medio de Mois\u00e9s.<br \/>5 Y los israelitas habitaron en medio de los cananeos, hititas, amorreos, perizitas, jivitas y jebuseos;<br \/>6 se casaron con sus hijas, dieron sus propias hijas a los hijos de aquellos y sirvieron a sus dioses.<br \/>7 Los israelitas hicieron lo que desagradaba a Yahveh. Se olvidaron de Yahveh su Dios y sirvieron a los Baales y a las Aser\u00e1s.<br \/>8 Se encendi\u00f3 la ira de Yahveh contra Israel y los dej\u00f3 a merced de Kus\u00e1n Riseat\u00e1yim, rey de Edom, y los israelitas sirvieron a Kus\u00e1n Riseat\u00e1yim durante ocho a\u00f1os.<br \/>9 Los israelitas clamaron a Yahveh y Yahveh suscit\u00f3 a los israelitas un libertador que los salv\u00f3: Otniel, hijo de Quenaz y hermano menor de Caleb.<br \/>10 El esp\u00edritu de Yahveh vino sobre \u00e9l, fue juez de Israel y sali\u00f3 a la guerra. Yahveh puso en sus manos a Kus\u00e1n Riseat\u00e1yim, rey de Edom y triunf\u00f3 sobre Kus\u00e1n Riseat\u00e1yim.<br \/>11 El pa\u00eds qued\u00f3 tranquilo cuarenta a\u00f1os. Y muri\u00f3 Otniel, hijo de Quenaz.<br \/>12 Los israelitas volvieron a hacer lo que desagradaba a Yahveh; y Yahveh fortaleci\u00f3 a Egl\u00f3n, rey de Moab, por encima de Israel, porque hac\u00edan lo que desagradaba a Yahveh.<br \/>13 A Egl\u00f3n se le juntaron los hijos de Amm\u00f3n y de Amalec; sali\u00f3 y derrot\u00f3 a Israel, y tom\u00f3 la ciudad de las Palmeras.<br \/>14 Los israelitas estuvieron sometidos a Egl\u00f3n, rey de Moab, dieciocho a\u00f1os.<br \/>15 Entonces los israelitas clamaron a Yahveh y Yahveh les suscit\u00f3 un libertador: Eh\u00fad, hijo de Guer\u00e1, benjaminita, que era zurdo. Los israelitas le encargaron de llevar el tributo a Egl\u00f3n, rey de Moab.<br \/>16 Eh\u00fad se hizo un pu\u00f1al de dos filos, de un codo de largo, se lo ci\u00f1o debajo de la ropa sobre el muslo derecho,<br \/>17 y present\u00f3 el tributo a Egl\u00f3n, rey de Moab. Egl\u00f3n era un hombre muy obeso.<br \/>18 En cuanto termin\u00f3 de presentar el tributo, Eh\u00fad mand\u00f3 marchar a la gente que hab\u00eda llevado el tributo;<br \/>19 pero \u00e9l, al llegar a los \u00cddolos que hay en la regi\u00f3n de Guilgal, volvi\u00f3 otra vez y dijo: \u00abTengo un mensaje secreto para ti \u00a1oh rey!\u00bb El rey respondi\u00f3: \u00a1Silencio!\u00bb y salieron de su presencia todos los que estaban con \u00e9l.<br \/>20 Eh\u00fad se le acerc\u00f3 . El rey estaba sentado en su galer\u00eda fresca particular. Eh\u00fad le dijo: \u00abTengo una palabra de Dios para ti.\u00bb El rey se levant\u00f3 de su silla.<br \/>21 Eh\u00fad alarg\u00f3 su mano izquierda, cogi\u00f3 el pu\u00f1al de su cadera derecha y se lo hundi\u00f3 en el vientre.<br \/>22 Detr\u00e1s de la hoja entr\u00f3 incluso el mango, y la grasa se cerr\u00f3 sobre la hoja, pues Eh\u00fad no le sac\u00f3 el pu\u00f1al del vientre. Luego escap\u00f3 por la ventana.<br \/>23 Eh\u00fad sali\u00f3 por el p\u00f3rtico; hab\u00eda cerrado tras de s\u00ed las puertas de la galer\u00eda y echado el cerrojo.<br \/>24 Despu\u00e9s que se fue, llegaron los criados y vieron que las puertas de la galer\u00eda ten\u00edan echado el cerrojo. Y se dijeron para s\u00ed: \u00abSin duda se est\u00e1 cubriendo los pies en el aposento de la galer\u00eda fresca.\u00bb<br \/>25 Estuvieron esperando hasta quedar desconcertados, porque no acababan de abrirse las puertas de la galer\u00eda. Cogieron la llave y abrieron. Su amo yac\u00eda en tierra, muerto.<br \/>26 Mientras esperaban, Eh\u00fad hab\u00eda huido: hab\u00eda pasado los \u00cddolos y se hab\u00eda puesto a salvo en Hasseir\u00e1.<br \/>27 En cuanto lleg\u00f3 toc\u00f3 el cuerno en la monta\u00f1a de Efra\u00edm y los israelitas bajaron con \u00e9l de la monta\u00f1a. El se puso al frente de ellos,<br \/>28 y les dijo: \u00abSeguidme, porque Yahveh ha entregado a Moab, vuestro enemigo, en vuestras manos.\u00bb Bajaron tras \u00e9l, cortaron a Moab los vados del Jord\u00e1n y no dejaron pasar a nadie.<br \/>29 Derrotaron en aquella ocasi\u00f3n a los de Moab; eran unos 10.000 hombres, todos fuertes y valientes, y no escap\u00f3 ni uno.<br \/>30 Aqu\u00e9l d\u00eda fue humillado Moab bajo la mano de Israel, y el pa\u00eds qued\u00f3 tranquilo ochenta a\u00f1os.<br \/>31 Despu\u00e9s de \u00e9l vino Samgar, hijo de Anat. Derrot\u00f3 a los filisteos, que eran seiscientos hombres, con una aguijada de bueyes; \u00e9l tambi\u00e9n salv\u00f3 a Israel.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc4\"><\/a>Jueces 4<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando muri\u00f3 Eh\u00fad los israelitas volvieron a hacer lo que desagradaba a Yahveh,<br \/>2 y Yahveh los dej\u00f3 a merced de Yab\u00edn, rey de Cana\u00e1n, que reinaba en Jasor. El jefe de su ej\u00e9rcito era S\u00edsara, que habitaba en Jar\u00f3set Haggoyim.<br \/>3 Entonces los israelitas clamaron a Yahveh. Porque Yab\u00edn ten\u00eda novecientos carros de hierro y hab\u00eda oprimido duramente a los israelitas durante veinte a\u00f1os.<br \/>4 En aquel tiempo, D\u00e9bora, una profetisa, mujer de Lappidot, era juez en Israel.<br \/>5 Se sentaba bajo la palmera de D\u00e9bora, entre Ram\u00e1 y Betel, en la monta\u00f1a de Efra\u00edm; y los israelitas sub\u00edan donde ella en busca de justicia.<br \/>6 Esta mand\u00f3 llamar a Baraq, hijo de Abinoam, de Qu\u00e9des de Neftal\u00ed, y le dijo: \u00ab\u00bfAcaso no te ordena esto Yahveh, Dios de Israel: \u201cVete, y en el monte Tabor recluta y toma contigo 10.000 hombres de los hijos de Neftal\u00ed y de los hijos de Zabul\u00f3n.<br \/>7 Yo atraer\u00e9 hacia ti al torrente Quison a S\u00edsara, jefe del ej\u00e9rcito de Yab\u00edn, con sus carros y sus tropas, y los pondr\u00e9 en tus manos\u201d?\u00bb<br \/>8 Baraq le respondi\u00f3: \u00abSi vienes t\u00fa conmigo, voy. Pero si no vienes conmigo, no voy, porque no s\u00e9 en qu\u00e9 d\u00eda me dar\u00e1 la victoria el \u00c1ngel de Yahveh.\u00bb<br \/>9 \u00abIr\u00e9 contigo &#8211; dijo ella &#8211; s\u00f3lo que entonces no ser\u00e1 tuya la gloria del camino que emprendes, porque Yahveh entregar\u00e1 a S\u00edsara en manos de una mujer.\u00bb D\u00e9bora se levant\u00f3 y march\u00f3 con Baraq a Qu\u00e9des.<br \/>10 Y Baraq convoc\u00f3 en Qu\u00e9des a Zabul\u00f3n y Neftal\u00ed. Subieron tras \u00e9l 10.000 hombres y D\u00e9bora subi\u00f3 con el.<br \/>11 J\u00e9ber el quenita, se hab\u00eda separado de la tribu de Ca\u00edn y del clan de los hijos de Jobab, el suegro de Mois\u00e9s; hab\u00eda plantado su tienda cerca de la Encina de Saanannim, cerca de Qu\u00e9des.<br \/>12 Le comunicaron a S\u00edsara que Baraq, hijo de Abinoam, hab\u00eda subido al monte Tabor.<br \/>13 Reuni\u00f3 S\u00edsara todos sus carros, y todas las tropas que ten\u00eda y las llev\u00f3 de Jar\u00f3set Haggoyim al Torrente de Quis\u00f3n.<br \/>14 D\u00e9bora dijo a Baraq: \u00abLev\u00e1ntate, porque este es el d\u00eda en que Yahveh ha entregado a S\u00edsara en tus manos. \u00bfNo es cierto que Yahveh marcha delante de ti?\u00bb Baraq baj\u00f3 del monte Tabor seguido de los 10.000 hombres.<br \/>15 Yahveh sembr\u00f3 el p\u00e1nico en S\u00edsara, en todos sus carros y en todo su ej\u00e9rcito ante Baraq. S\u00edsara baj\u00f3 de su carro y huy\u00f3 a pie.<br \/>16 Baraq persigui\u00f3 a los carros y al ej\u00e9rcito hasta Jar\u00f3set Haggoyim. Todo el ej\u00e9rcito de S\u00edsara cay\u00f3 a filo de espada: no qued\u00f3 ni uno.<br \/>17 Pero S\u00edsara huy\u00f3 a pie hacia la tienda de Yael, mujer de J\u00e9ber el quenita, porque reinaba la paz entre Yab\u00edn, rey de Jasor, y la casa de J\u00e9ber el quenita.<br \/>18 Yael sali\u00f3 al encuentro de S\u00edsara y le dijo: \u00abEntra, se\u00f1or m\u00edo, entra en mi casa. No temas.\u00bb Y entr\u00f3 en su tienda y ella lo tap\u00f3 con un cobertor.<br \/>19 El le dijo: \u00abPor favor, dame de beber un poco de agua, porque tengo sed.\u00bb Ella abri\u00f3 el odre de la leche, le dio de beber y lo volvi\u00f3 a tapar.<br \/>20 El le dijo; \u00abEst\u00e1te a la entrada de la tienda y si alguno viene, te pregunta y te dice: \u201c\u00bfHay alguien aqu\u00ed?, resp\u00f3ndele que no.\u00bb<br \/>21 Pero Yael, mujer de J\u00e9ber, cogi\u00f3 una clavija de la tienda, tom\u00f3 el martillo en su mano, se le acerc\u00f3 callando y le hinc\u00f3 la clavija en la sien hasta clavarla en tierra. El estaba profundamente dormido, agotado de cansancio; y muri\u00f3.<br \/>22 Cuando lleg\u00f3 Baraq persiguiendo a S\u00edsara, Yael sali\u00f3 a su encuentro y le dijo: \u00abVen, que te voy a mostrar al hombre que buscas.\u00bb Entr\u00f3 donde ella, y S\u00edsara yac\u00eda muerto con la clavija en la sien.<br \/>23 As\u00ed humill\u00f3 Dios aquel d\u00eda a Yab\u00edn, rey de Cana\u00e1n, ante los israelitas.<br \/>24 La mano de los israelitas fue haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s pesada sobre Yab\u00edn, rey de Cana\u00e1n, hasta que acabaron con Yab\u00edn, rey de Cana\u00e1n.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc5\"><\/a>Jueces 5<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Aquel d\u00eda, D\u00e9bora y Baraq, hijo de Abinoam, entonaron este c\u00e1ntico:<br \/>2 Al soltarse en Israel la cabellera, cuando el pueblo se ofrece voluntario, \u00a1bendecid a Yahveh!<br \/>3 \u00a1Escuchad, reyes! \u00a1Prestad o\u00eddos, pr\u00edncipes! yo a Yahveh, yo voy a cantar. tocar\u00e9 el salterio para Yahveh, Dios de Israel.<br \/>4 Cuando saliste de Se\u00edr, Yahveh, cuando avanzaste por los campos de Edom, tembl\u00f3 la tierra, gotearon los cielos, las nubes en agua se fundieron.<br \/>5 Los montes se licuaron delante de Yahveh, el del Sina\u00ed, delante de Yahveh, el Dios de Israel.<br \/>6 En los d\u00edas de Samgar, hijo de Anat, en los d\u00edas de Yael, no hab\u00eda caravanas; los que hollaban calzadas marchaban por senderos desviados,<br \/>7 Vac\u00edos en Israel quedaron los poblados, vac\u00edos hasta tu despertar, oh D\u00e9bora, hasta tu despertar, oh madre de Israel.<br \/>8 Se eleg\u00edan dioses nuevos; por entonces la guerra en las puertas; ni un escudo se ve ni una lanza para 40.000 en Israel!<br \/>9 Mi coraz\u00f3n con los jefes de Israel, con los voluntarios del pueblo. \u00a1Bendecid a Yahveh!<br \/>10 Los que cabalg\u00e1is en blancas asnas, los que os sent\u00e1is sobre tapices, los que vais por el camino, cantad,<br \/>11 al clamor de los repartidores junto a los abrevaderos. All\u00ed se cantan los favores de Yahveh, los favores a sus poblados de Israel. (Entonces el pueblo de Yahveh baj\u00f3 a las puertas).<br \/>12 Despierta, D\u00e9bora, despierta! \u00a1Despierta, despierta, entona un cantar! \u00a1Animo! \u00a1Arriba, Baraq! \u00a1Apresa a los que te apresaron, hijo de Abinoam!<br \/>13 Entonces Israel baj\u00f3 a las puertas, el pueblo de Yahveh baj\u00f3 por \u00e9l, como un h\u00e9roe.<br \/>14 Los principales de Efra\u00edm en el valle. Detr\u00e1s de ti Benjam\u00edn entre tu gente. De Makir han bajado capitanes, de Zabul\u00f3n los que manejan cetro.<br \/>15 Los jefes de Isacar est\u00e1n con D\u00e9bora, y Neftal\u00ed, con Baraq, en la llanura, lanzado tras sus huellas. En los arroyos de Rub\u00e9n, magn\u00e1nimas decisiones.<br \/>16 \u00bfPor qu\u00e9 te has quedado en los corrales, escuchando silbidos entre los reba\u00f1os? (En los arroyos de Rub\u00e9n, magn\u00e1nimas decisiones.)<br \/>17 Allende el Jord\u00e1n, Galaad se queda, y Dan, \u00bfpor qu\u00e9 vive en naves extranjeras? Aser se ha quedado a orillas del mar, tranquilo en sus puertos mora.<br \/>18 Zabul\u00f3n es un pueblo que reta a la muerte, y Neftal\u00ed, en las alturas del pa\u00eds.<br \/>19 Vinieron los reyes, combatieron, entonces combatieron los reyes de Cana\u00e1n, en Tanak, en las aguas de Meguidd\u00f3, mas sin lograr bot\u00edn de plata.<br \/>20 Desde los cielos lucharon las estrellas, desde sus \u00f3rbitas lucharon contra S\u00edsara.<br \/>21 El torrente Quis\u00f3n barri\u00f3los, \u00a1el viejo torrente, el torrente Quis\u00f3n! \u00a1Avanza, alma m\u00eda, con denuedo!<br \/>22 Cascos de caballos sacuden el suelo: \u00a1galopan, galopan sus corceles!<br \/>23 Maldecid a Meroz, dice el \u00c1ngel de Yahveh, maldecid, maldecid a sus moradores: pues no vinieron en ayuda de Yahveh, en ayuda de Yahveh como los h\u00e9roes.<br \/>24 \u00a1Bendita entre las mujeres Yael (la mujer de J\u00e9ber el quenita), entre las mujeres que habitan en tiendas, bendita sea!<br \/>25 Ped\u00eda agua, le dio leche, en la copa de los nobles le sirvi\u00f3 nata.<br \/>26 Tendi\u00f3 su mano a la clavija, la diestra al martillo de los carpinteros. Hiri\u00f3 a S\u00edsara, le parti\u00f3 la cabeza, le golpe\u00f3 y le parti\u00f3 la sien;<br \/>27 a sus pies se desplom\u00f3, cay\u00f3, durmi\u00f3, a sus pies se desplom\u00f3, cay\u00f3; donde se desplom\u00f3, all\u00ed cay\u00f3, deshecho.<br \/>28 A la ventana se asoma y atisba la madre de S\u00edsara, por las celos\u00edas: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tarda en llegar su carro? \u00bfpor qu\u00e9 se retrasa el galopar de su carroza?<br \/>29 La m\u00e1s discreta de sus princesas le responde; ella se lo repite a s\u00ed misma:<br \/>30 \u00a1\u00abSer\u00e1 que han cogido bot\u00edn y lo reparten: una doncella, dos doncellas para cada guerrero; bot\u00edn de pa\u00f1os de colores para S\u00edsara, bot\u00edn de pa\u00f1os de colores; un manto, dos mantos bordados para mi cuello!\u00bb<br \/>31 \u00a1As\u00ed perezcan todos tus enemigos, oh Yahveh! \u00a1Y sean los que te aman como el salir del sol con todo su fulgor! Y el pa\u00eds qued\u00f3 tranquilo cuarenta a\u00f1os.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc6\"><\/a>Jueces 6<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Los israelitas hicieron lo que desagradaba a Yahveh y Yahveh los entreg\u00f3 durante siete a\u00f1os en manos de Madi\u00e1n,<br \/>2 y la mano de Madi\u00e1n pes\u00f3 sobre Israel. Para escapar de Madi\u00e1n, los israelitas se valieron de las hendiduras de las monta\u00f1as, de las cuevas y las cumbres escarpadas.<br \/>3 Cuando sembraba Israel, ven\u00eda Madi\u00e1n, con Amalec y los hijos de Oriente: sub\u00edan contra Israel,<br \/>4 acampaban en sus tierras y devastaban los productos de la tierra hasta la entrada de Gaza. No dejaban v\u00edveres en Israel: ni ovejas, ni bueyes, ni asnos,<br \/>5 porque sub\u00edan numerosos como langostas, con sus ganados y sus tiendas. Ellos y sus camellos eran innumerables e invad\u00edan el pa\u00eds para saquearlo.<br \/>6 As\u00ed Madi\u00e1n redujo a Israel a una gran miseria y los israelitas clamaron a Yahveh.<br \/>7 Cuando los israelitas clamaron a Yahveh por causa de Madi\u00e1n,<br \/>8 Yahveh envi\u00f3 a los israelitas un profeta que les dijo: \u00abAs\u00ed habla Yahveh, Dios de Israel: Yo os hice subir de Egipto, y os saqu\u00e9 de la casa de servidumbre.<br \/>9 Os libr\u00e9 de la mano de los egipcios y de todos los que os oprim\u00edan. Los arroj\u00e9 de delante de vosotros, os di su tierra,<br \/>10 y os dije: \u201cYo soy Yahveh, vuestro Dios. No vener\u00e9is a los dioses de los amorreos, en cuya tierra habit\u00e1is.\u201d Pero no hab\u00e9is escuchado mi voz.\u00bb<br \/>11 Vino el \u00c1ngel de Yahveh y se sent\u00f3 bajo el terebinto de Ofr\u00e1, que pertenec\u00eda a Jo\u00e1s de Abi\u00e9zer. Su hijo Gede\u00f3n majaba trigo en el lagar para ocult\u00e1rselo a Madi\u00e1n,<br \/>12 cuando el \u00c1ngel de Yahveh se le apareci\u00f3 y le dijo: \u00abYahveh contigo, valiente guerrero.\u00bb<br \/>13 Contest\u00f3 Gede\u00f3n: \u00abPerd\u00f3n, se\u00f1or m\u00edo. Si Yahveh est\u00e1 con nosotros \u00bfpor qu\u00e9 nos ocurre todo esto? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n todos esos prodigios que nos cuentan nuestros padres cuando dicen: \u201c\u00bfNo nos hizo subir Yahveh de Egipto?\u201d Pero ahora Yahveh nos ha abandonado, nos ha entregado en manos de Madi\u00e1n&#8230;\u00bb<br \/>14 Entonces Yahveh se volvi\u00f3 hacia \u00e9l y dijo: \u00abVete con esa fuerza que tienes y salvar\u00e1s a Israel de la mano de Madi\u00e1n. \u00bfNo soy yo el que te env\u00eda?\u00bb<br \/>15 Le respondi\u00f3 Gede\u00f3n: \u00abPerd\u00f3n, se\u00f1or m\u00edo, \u00bfc\u00f3mo voy a salvar yo a Israel? Mi clan es el m\u00e1s pobre de Manas\u00e9s y yo el \u00faltimo en la casa de mi padre.\u00bb<br \/>16 Yahveh le respondi\u00f3: \u00abYo estar\u00e9 contigo y derrotar\u00e1s a Madi\u00e1n como si fuera un hombre solo.\u00bb<br \/>17 Gede\u00f3n le dijo: \u00abSi he hallado gracia a tus ojos dame una se\u00f1al de que eres t\u00fa el que me hablas.<br \/>18 No te marches de aqu\u00ed, por favor, hasta que vuelva donde ti. Te traer\u00e9 mi ofrenda y la pondr\u00e9 delante de ti\u00bb. El respondi\u00f3: \u00abMe quedar\u00e9 hasta que vuelvas.\u00bb<br \/>19 Gede\u00f3n se fue, prepar\u00f3 un cabrito y con una medida de harina hizo unas tortas \u00e1zimas; puso la carne en un canastillo y el caldo en una olla, y lo llev\u00f3 bajo el terebinto. Cuando se acercaba,<br \/>20 le dijo el \u00c1ngel de Yahveh: \u00abToma la carne y las tortas \u00e1zimas, ponlas sobre esa roca y vierte el caldo.\u00bb Gede\u00f3n lo hizo as\u00ed.<br \/>21 Entonces el \u00c1ngel de Yahveh extendi\u00f3 la punta del bast\u00f3n que ten\u00eda en la mano y toc\u00f3 la carne y las tortas \u00e1zimas. Sali\u00f3 fuego de la roca, consumi\u00f3 la carne y las tortas \u00e1zimas, y el \u00c1ngel de Yahveh desapareci\u00f3 de su vista.<br \/>22 Entonces Gede\u00f3n se dio cuenta de que era el \u00c1ngel de Yahveh y dijo: \u00ab\u00a1Ay, mi se\u00f1or Yahveh! \u00a1Pues he visto al \u00c1ngel de Yahveh cara a cara!\u00bb<br \/>23 Yahveh le respondi\u00f3: \u00abLa paz sea contigo. No temas, no morir\u00e1s.\u00bb<br \/>24 Gede\u00f3n levant\u00f3 en aquel lugar un altar a Yahveh y lo llam\u00f3 Yahveh-Paz. Todav\u00eda hoy est\u00e1 en Ofr\u00e1 de Abiezer.<br \/>25 Sucedi\u00f3 que aquella misma noche Yahveh dijo a Gede\u00f3n: \u00abToma el toro de tu padre, el toro de siete a\u00f1os; vas a derribar el altar de Baal propiedad de tu padre y cortar el cipo que est\u00e1 junto a \u00e9l.<br \/>26 Luego construir\u00e1s a Yahveh tu Dios, en la cima de esa altura escarpada, un altar bien preparado. Tomar\u00e1s el toro y lo quemar\u00e1s en holocausto, con la le\u00f1a del cipo que habr\u00e1s cortado.\u00bb<br \/>27 Gede\u00f3n tom\u00f3 entonces diez hombres de entre sus criados e hizo como Yahveh le hab\u00eda ordenado. Pero, como tem\u00eda a su familia y a la gente de la ciudad, en lugar de hacerlo de d\u00eda, lo hizo de noche.<br \/>28 A la ma\u00f1ana siguiente se levant\u00f3 la gente de la ciudad; el altar de Baal estaba derruido, el cipo que se alzaba junto a \u00e9l, cortado; y el toro hab\u00eda sido ofrecido en holocausto sobre el altar reci\u00e9n construido.<br \/>29 Entonces se dijeron unos a otros: \u00ab\u00bfQui\u00e9n habr\u00e1 hecho esto?\u00bb Tras indagar y buscar dijeron: \u00abEs Gede\u00f3n, hijo de Jo\u00e1s, el que lo ha hecho.\u00bb<br \/>30 La gente de la ciudad dijo entonces a Jo\u00e1s: \u00abHaz salir a tu hijo, y que muera, pues ha derruido el altar de Baal y cortado el cipo que se alzaba a su lado.\u00bb<br \/>31 Jo\u00e1s respondi\u00f3 a todos los que ten\u00eda delante: \u00ab\u00bfEs que vosotros vais a salir en defensa de Baal? \u00bfVosotros le vais a salvar? (El que defiende a Baal, tiene que morir antes del amanecer.) Si es dios, que pleitee con \u00e9l, ya que le destruy\u00f3 su altar.\u00bb<br \/>32 Aquel d\u00eda se llam\u00f3 a Gede\u00f3n Yerubbaal, porque dec\u00edan: \u00ab\u00a1Que Baal pleitee con \u00e9l, pues le destruy\u00f3 su altar!\u00bb.<br \/>33 Todo Madi\u00e1n, Amalec y los hijos de Oriente se juntaron, pasaron el Jord\u00e1n, y acamparon en la llanura de Yizreel.<br \/>34 El esp\u00edritu de Yahveh revisti\u00f3 a Gede\u00f3n; \u00e9l toc\u00f3 el cuerno y Abiezer se reuni\u00f3 a \u00e9l.<br \/>35 Envi\u00f3 mensajeros por todo Manas\u00e9s, que se reuni\u00f3 tambi\u00e9n con \u00e9l; y envi\u00f3 mensajeros por Aser, Zabul\u00f3n y Neftal\u00ed, que le salieron al encuentro.<br \/>36 Gede\u00f3n dijo a Dios: \u00abSi verdaderamente vas a salvar por mi mano a Israel, como has dicho,<br \/>37 yo voy a tender un vell\u00f3n sobre la era; si hay roc\u00edo solamente sobre el vell\u00f3n y todo el suelo queda seco, sabr\u00e9 que t\u00fa salvar\u00e1s a Israel por mi mano, como has prometido.\u00bb<br \/>38 As\u00ed sucedi\u00f3. Gede\u00f3n se levant\u00f3 de madrugada, estruj\u00f3 el vell\u00f3n y exprimi\u00f3 su roc\u00edo, una copa llena de agua.<br \/>39 Gede\u00f3n dijo a Dios: \u00abNo te irrites contra m\u00ed si me atrevo a hablar de nuevo. Por favor, quisiera hacer por \u00faltima vez la prueba con el vell\u00f3n: que quede seco s\u00f3lo el vell\u00f3n y que haya roc\u00edo por todo el suelo.\u00bb<br \/>40 Y Dios lo hizo as\u00ed aquella noche. Qued\u00f3 seco solamente el vell\u00f3n y por todo el suelo hab\u00eda roc\u00edo.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc7\"><\/a>Jueces 7<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Madrug\u00f3 Yerubbaal (o sea Gede\u00f3n), as\u00ed como todo el pueblo que estaba con \u00e9l, y acamp\u00f3 junto a En Jarod; el campamento de Madi\u00e1n quedaba al norte del suyo, al pie de la colina de Mor\u00e9, en el valle.<br \/>2 Yahveh dijo a Gede\u00f3n: \u00abDemasiado numeroso es el pueblo que te acompa\u00f1a para que ponga yo a Madi\u00e1n en sus manos; no se vaya a enorgullecer Israel de ello a mi costa diciendo: \u201c\u00a1Mi propia mano me ha salvado!\u201d<br \/>3 Ahora pues, pregona esto a o\u00eddos del pueblo: \u201cEl que tenga miedo y tiemble, que se vuelva y mire desde el monte Gelbo\u00e9\u201d. 22.000 hombres de la tropa se volvieron y quedaron 10.000.<br \/>4 Yahveh dijo a Gede\u00f3n: \u00abHay todav\u00eda demasiada gente; hazles bajar al agua y all\u00ed te los pondr\u00e9 a prueba. Aquel de quien te diga: \u201cQue vaya contigo\u201d, \u00e9se ir\u00e1 contigo. Y aquel de quien te diga: \u201cQue no vaya contigo\u201d, no ha de ir.\u00bb<br \/>5 Gede\u00f3n hizo bajar la gente al agua y Yahveh le dijo: \u00abA todos los que lamieren el agua con la lengua como lame un perro, los pondr\u00e1s a un lado y a todos los que se arrodillen para beber, los pondr\u00e1s al otro.\u00bb<br \/>6 El n\u00famero de los que lamieron el agua con las manos a la boca result\u00f3 ser de trescientos. Todo el resto del pueblo se hab\u00eda arrodillado para beber.<br \/>7 Entonces Yahveh dijo a Gede\u00f3n: \u00abCon los trescientos hombres que han lamido el agua os salvar\u00e9, y entregar\u00e9 a Madi\u00e1n en tus manos. Que todos los dem\u00e1s vuelvan cada uno a su casa.\u00bb<br \/>8 Tomaron en sus manos las provisiones del pueblo y sus cuernos, y mand\u00f3 a todos los israelitas cada uno a su tienda, qued\u00e1ndose s\u00f3lo con los trescientos hombres. El campamento de Madi\u00e1n estaba debajo del suyo en el valle.<br \/>9 Aquella noche le dijo Yahveh: \u00abLev\u00e1ntate y baja al campamento, porque lo he puesto en tus manos.<br \/>10 No obstante, si temes bajar, baja al campamento con tu criado Pur\u00e1,<br \/>11 y escucha lo que dicen. Se fortalecer\u00e1 tu mano con ello y luego bajar\u00e1s a atacar al campamento. Baj\u00f3, pues, con su criado Pur\u00e1 hasta la extremidad de las avanzadillas del campamento.<br \/>12 Madi\u00e1n, Amalec y todos los hijos de Oriente hab\u00edan ca\u00eddo sobre el valle, numerosos como langostas, y sus camellos eran innumerables como la arena de la orilla del mar.<br \/>13 Se acerc\u00f3 Gede\u00f3n y he aqu\u00ed que un hombre contaba un sue\u00f1o a su vecino; dec\u00eda: \u00abHe tenido un sue\u00f1o: una hogaza de pan de cebada rodaba por el campamento de Madi\u00e1n, lleg\u00f3 hasta la tienda, choc\u00f3 contra ella y la volc\u00f3 lo de arriba abajo.\u00bb<br \/>14 Su vecino le respondi\u00f3: \u00abEsto no puede significar m\u00e1s que la espada de Gede\u00f3n, hijo de Jo\u00e1s, el israelita. Dios ha entregado en sus manos a Madi\u00e1n y a todo el campamento.\u00bb<br \/>15 Cuando Gede\u00f3n oy\u00f3 la narraci\u00f3n del sue\u00f1o y su explicaci\u00f3n, se postr\u00f3, volvi\u00f3 al campamento de Israel y dijo: \u00ab \u00a1Levantaos! porque Yahveh ha puesto en vuestras manos el campamento de Madi\u00e1n.\u00bb<br \/>16 Gede\u00f3n dividi\u00f3 a los trescientos hombres en tres cuerpos. Les dio a todos cuernos y c\u00e1ntaros vac\u00edos, con antorchas dentro de los c\u00e1ntaros.<br \/>17 Les dijo: \u00abMiradme a m\u00ed y haced lo mismo. Cuando llegue yo al extremo del campamento, lo que yo haga lo har\u00e9is vosotros.<br \/>18 Yo y todos mis compa\u00f1eros tocaremos los cuernos; vosotros tambi\u00e9n tocar\u00e9is los cuernos alrededor del campamento y gritar\u00e9is: \u00a1Por Yahveh y por Gede\u00f3n!\u00bb<br \/>19 Gede\u00f3n y los cien hombres que le acompa\u00f1aban llegaron al extremo del campamento al comienzo de la guardia de la medianoche, cuando acababan de hacer el relevo de los centinelas; tocaron los cuernos y rompieron los c\u00e1ntaros que llevaban en la mano.<br \/>20 Entonces los tres cuerpos del ej\u00e9rcito tocaron los cuernos, y rompieron los c\u00e1ntaros; en la izquierda ten\u00edan las antorchas y en la derecha los cuernos para tocarlos; gritaban: \u00abEspada por Yahveh y por Gede\u00f3n!\u00bb<br \/>21 Y se quedaron quietos cada uno en su lugar alrededor del campamento. Todo el campamento se despert\u00f3 y, lanzando alaridos, se dieron a la fuga.<br \/>22 Mientras los trescientos tocaban los cuernos, Yahveh volvi\u00f3 la espada de cada uno contra su compa\u00f1ero por todo el campamento. La tropa huy\u00f3 hasta Bet Hassitt\u00e1, hacia Sart\u00e1n, hasta la orilla de Abel Mejol\u00e1 frente a Tabbat.<br \/>23 Los hombres de Israel se reunieron, de Neftal\u00ed, de Aser y de todo Manas\u00e9s, y persiguieron a Madi\u00e1n.<br \/>24 Gede\u00f3n envi\u00f3 mensajeros por toda la monta\u00f1a de Efra\u00edm diciendo: \u00abBajad al encuentro de Madi\u00e1n y cortadles los vados hasta Bet Bar\u00e1 y el Jord\u00e1n.\u00bb Se reunieron todos los hombres de Efra\u00edm y ocuparon los vados hasta Bet Bar\u00e1 y el Jord\u00e1n.<br \/>25 Hicieron prisioneros a los dos jefes de Madi\u00e1n, Oreb y Zeeb; mataron a Oreb en la Pe\u00f1a de Oreb y a Zeeb en el Lagar de Zeeb. Persiguieron a Madi\u00e1n y llevaron a Gede\u00f3n, al otro lado del Jord\u00e1n, las cabezas de Oreb y Zeeb.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc8\"><\/a>Jueces 8<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 La gente de Efra\u00edm dijo a Gede\u00f3n: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 has hecho esto con nosotros, no convoc\u00e1ndonos cuando has ido a combatir a Madi\u00e1n?\u00bb Y discutieron con \u00e9l violentamente.<br \/>2 El les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 he hecho yo en comparaci\u00f3n de lo que hab\u00e9is hecho vosotros? \u00bfNo vale m\u00e1s el rebusco de Efra\u00edm que la vendimia de Abi\u00e9zer?<br \/>3 Dios ha entregado a los jefes de Madi\u00e1n en vuestras manos, a Oreb y a Zeeb. \u00bfQu\u00e9 he podido hacer yo en comparaci\u00f3n con vosotros?\u00bb Con estas palabras que les dijo, se calm\u00f3 su animosidad contra \u00e9l.<br \/>4 Gede\u00f3n lleg\u00f3 al Jord\u00e1n y lo pas\u00f3; pero \u00e9l y los trescientos hombres que ten\u00eda consigo estaban agotados por la persecuci\u00f3n.<br \/>5 Dijo, pues, a la gente de Sukkot: \u00abDad, por favor, tortas de pan a la tropa que me sigue, porque est\u00e1 agotada, y voy persiguiendo a Z\u00e9baj y a Salmunn\u00e1, reyes de Madi\u00e1n.<br \/>6 Pero los jefes de Sukkot respondieron: \u00ab\u00bfAcaso has sujetado ya las manos de Z\u00e9baj y Salmunn\u00e1 para que demos pan a tu ej\u00e9rcito?\u00bb<br \/>7 Gede\u00f3n les respondi\u00f3: \u00abBien; cuando Yahveh haya entregado en mis manos a Z\u00e9baj y a Salmunn\u00e1, os desgarrar\u00e9 las carnes con espinas del desierto y con cardos.\u00bb<br \/>8 De all\u00ed subi\u00f3 a Penuel y les habl\u00f3 de igual manera. Pero la gente de Penuel le respondi\u00f3 como lo hab\u00eda hecho la gente de Sukkot.<br \/>9 El respondi\u00f3 a los de Penuel: \u00abCuando vuelva vencedor, derribar\u00e9 esa torre.\u00bb<br \/>10 Z\u00e9baj y Salmunn\u00e1 estaban en Carcor con su ej\u00e9rcito, unos 15.000 hombres, todos los que hab\u00edan quedado del ej\u00e9rcito de los hijos de Oriente. Los que hab\u00edan ca\u00eddo eran 120.000 guerreros.<br \/>11 Gede\u00f3n subi\u00f3 por el camino de los que habitan en tiendas, al este de N\u00f3baj y de Yogboh\u00e1, y derrot\u00f3 al ej\u00e9rcito, cuando se cre\u00edan ya seguros.<br \/>12 Z\u00e9baj y Salmunn\u00e1 huyeron. El los persigui\u00f3 e hizo prisioneros a los dos reyes de Madi\u00e1n, Z\u00e9baj y Salmunn\u00e1. Y destruy\u00f3 todo el ej\u00e9rcito.<br \/>13 Despu\u00e9s de la batalla, Gede\u00f3n, hijo de Jo\u00e1s, volvi\u00f3 por la pendiente de Jares.<br \/>14 Habiendo detenido a un joven de la gente de Sukkot, le interrog\u00f3, y \u00e9l le dio por escrito los jefes de Sukkot y los ancianos: 77 hombres.<br \/>15 Gede\u00f3n se dirigi\u00f3 entonces a la gente de Sukkot y dijo: \u00abAqu\u00ed ten\u00e9is a Z\u00e9baj y Salmunn\u00e1, a prop\u00f3sito de los cuales me injuriasteis diciendo: \u00bfAcaso has sujetado ya las manos de Z\u00e9baj y Salmunn\u00e1 para que demos pan a tus tropas agotadas?\u00bb<br \/>16 Tom\u00f3 entonces a los ancianos de la ciudad y cogiendo espinas del desierto y cardos, desgarr\u00f3 a los hombres de Sukkot.<br \/>17 Derrib\u00f3 la torre de Penuel y mat\u00f3 a los habitantes de la ciudad.<br \/>18 Luego dijo a Z\u00e9baj y Salmunn\u00e1: \u00ab\u00bfC\u00f3mo eran los hombres que matasteis en el Tabor?\u00bb Ellos respondieron: \u00abSe parec\u00edan a ti; cualquiera de ellos ten\u00eda la apariencia de un hijo de rey.\u00bb<br \/>19 Respondi\u00f3 Gede\u00f3n: \u00abEran mis hermanos, hijos de mi madre. \u00a1Vive Yahveh que, si los hubieseis dejado vivos, no os matar\u00eda!\u00bb<br \/>20 Y dijo a Y\u00e9ter, su hijo mayor: \u00ab\u00a1Lev\u00e1ntate! \u00a1M\u00e1talos!\u00bb Pero el muchacho no desenvain\u00f3 la espada; no se atrev\u00eda, porque era todav\u00eda muy joven.<br \/>21 Z\u00e9baj y Salmunn\u00e1 dijeron entonces: \u00abLev\u00e1ntate t\u00fa, hi\u00e9renos, porque seg\u00fan es el hombre es su valent\u00eda.\u00bb Gede\u00f3n se levant\u00f3, mat\u00f3 a Z\u00e9baj y a Salmunn\u00e1 y tom\u00f3 las lunetas que sus camellos llevaban al cuello.<br \/>22 Los hombres de Israel dijeron a Gede\u00f3n: \u00abReina sobre nosotros t\u00fa, tu hijo y tu nieto, pues nos has salvado de la mano de Madi\u00e1n.\u00bb<br \/>23 Pero Gede\u00f3n les respondi\u00f3: \u00abNo ser\u00e9 yo el que reine sobre vosotros ni mi hijo; Yahveh ser\u00e1 vuestro rey.\u00bb<br \/>24 Y a\u00f1adi\u00f3 Gede\u00f3n: \u00abOs voy a pedir una cosa: que cada uno me d\u00e9 un anillo de su bot\u00edn.\u00bb Porque los vencidos ten\u00edan anillos de oro, pues eran ismaelitas.<br \/>25 Respondieron ellos: \u00abTe los damos con mucho gusto.\u00bb Extendi\u00f3 \u00e9l su manto y ellos echaron en \u00e9l cada uno un anillo de su bot\u00edn.<br \/>26 El peso de los anillos de oro que les hab\u00eda pedido, se elev\u00f3 a 1.700 siclos de oro, sin contar las lunetas, los pendientes y los vestidos de p\u00farpura que llevaban los reyes de Madi\u00e1n, ni tampoco los collares que pend\u00edan del cuello de sus camellos.<br \/>27 Gede\u00f3n hizo con todo ello un efod, que coloc\u00f3 en su ciudad, en Ofr\u00e1. Y todo Israel se prostituy\u00f3 all\u00ed tras \u00e9l y vino a ser una trampa para Gede\u00f3n y su familia.<br \/>28 All\u00ed fue humillado Madi\u00e1n ante los israelitas, y no volvi\u00f3 a levantar cabeza. El pa\u00eds estuvo tranquilo cuarenta a\u00f1os, mientras vivi\u00f3 Gede\u00f3n.<br \/>29 Se fue, pues, Yerubbaal, hijo de Jo\u00e1s, y se qued\u00f3 en su casa.<br \/>30 Gede\u00f3n tuvo setenta hijos, nacidos de \u00e9l, pues ten\u00eda muchas mujeres.<br \/>31 Y la concubina que ten\u00eda en Siquem, le dio a luz tambi\u00e9n un hijo, a quien puso por nombre Abim\u00e9lek.<br \/>32 Muri\u00f3 Gede\u00f3n, hijo de Jo\u00e1s, despu\u00e9s de una dichosa vejez y fue enterrado en la tumba de su padre Jo\u00e1s, en Ofr\u00e1 de Abi\u00e9zer.<br \/>33 Despu\u00e9s de la muerte de Gede\u00f3n, los israelitas volvieron a prostituirse ante los Baales y tomaron por dios a Baal Berit.<br \/>34 Los israelitas olvidaron a Yahveh su Dios, que los hab\u00eda librado de la mano de todos los enemigos de alrededor.<br \/>35 No fueron agradecidos con la casa de Yerubbaal-Gede\u00f3n, por todo el bien que hab\u00eda hecho a Israel.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc9\"><\/a>Jueces 9<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Abim\u00e9lek, hijo de Yerubbaal, march\u00f3 a Siquem, donde los hermanos de su madre, y les dijo a ellos y a todo el clan de la familia de su madre:<br \/>2 \u00abDecid esto, por favor, a o\u00eddos de todos los se\u00f1ores de Siquem: \u00bfQu\u00e9 es mejor para vosotros, que os est\u00e9n mandando setenta hombres, todos los hijos de Yerubbaal, o que os mande uno solo? Recordad adem\u00e1s que yo soy de vuestros huesos y de vuestra carne.\u00bb<br \/>3 Los hermanos de su madre hablaron de \u00e9l en los mismos t\u00e9rminos a todos los se\u00f1ores de Siquem, y su coraz\u00f3n se inclin\u00f3 hacia Abim\u00e9lek, porque se dec\u00edan: \u00abEs nuestro hermano.\u00bb<br \/>4 Le dieron setenta siclos de plata del templo de Baal Berit, con los que Abim\u00e9lek contrat\u00f3 a hombres miserables, y vagabundos, que se fueron con \u00e9l.<br \/>5 Fue entonces a casa de su padre, en Ofr\u00e1, y mat\u00f3 a sus hermanos, los hijos de Yerubbaal, setenta hombres, sobre una misma piedra. S\u00f3lo escap\u00f3 Jotam, el hijo menor de Yerubbaal, porque se escondi\u00f3.<br \/>6 Luego se reunieron todos los se\u00f1ores de Siquem y todo Bet Mill\u00f3, y fueron y proclamaron rey a Abim\u00e9lek junto al Terebinto de la estela que hay en Siquem.<br \/>7 Se lo anunciaron a Jotam, quien se coloc\u00f3 en la cumbre del monte Garizim, alz\u00f3 la voz y clam\u00f3: \u00abEscuchadme, se\u00f1ores de Siquem, y que Dios os escuche.<br \/>8 Los \u00e1rboles se pusieron en camino para ungir a uno como su rey. Dijeron al olivo: \u201cS\u00e9 t\u00fa nuestro rey.\u201d<br \/>9 Les respondi\u00f3 el olivo: \u201c\u00bfVoy a renunciar a mi aceite con el que gracias a m\u00ed son honrados los dioses y los hombres, para ir a vagar por encima de los \u00e1rboles?\u201d<br \/>10 Los \u00e1rboles dijeron a la higuera: \u201cVen t\u00fa, reina sobre nosotros.\u201d<br \/>11 Les respondi\u00f3 la higuera: \u201c\u00bfVoy a renunciar a mi dulzura y a mi sabroso fruto, para ir a vagar por encima de los \u00e1rboles?<br \/>12 Los \u00e1rboles dijeron a la vid: \u201cVen t\u00fa, reina sobre nosotros.\u201d<br \/>13 Les respondi\u00f3 la vid: \u201c\u00bfVoy a renunciar a mi mosto, el que alegra a los dioses y a los hombres, para ir a vagar por encima de los \u00e1rboles?\u201d<br \/>14 Todos los \u00e1rboles dijeron a la zarza: \u201cVen t\u00fa, reina sobre nosotros.\u201d<br \/>15 La zarza respondi\u00f3 a los \u00e1rboles: \u201cSi con sinceridad ven\u00eds a ungirme a m\u00ed para reinar sobre vosotros, llegad y cobijaos a mi sombra. Y si no es as\u00ed, brote fuego de la zarza y devore los cedros del L\u00edbano.\u201d\u00bb<br \/>16 \u00abAhora pues, \u00bfhab\u00e9is obrado con sinceridad y lealtad al elegir rey a Abim\u00e9lek? \u00bfOs hab\u00e9is portado bien con Yerubbaal y su casa y le hab\u00e9is tratado seg\u00fan el m\u00e9rito de sus manos?<br \/>17 Mi padre combati\u00f3 por vosotros, arriesg\u00f3 su vida, os libr\u00f3 de la mano de Madi\u00e1n;<br \/>18 y vosotros os hab\u00e9is alzado hoy contra la casa de mi padre, hab\u00e9is matado a sus hijos, setenta hombres sobre una misma piedra, y hab\u00e9is puesto por rey a Abim\u00e9lek, el hijo de su esclava, sobre los se\u00f1ores de Siquem, por ser \u00e9l vuestro hermano.<br \/>19 Si, pues, hab\u00e9is obrado con sinceridad y lealtad con Yerubbaal y con su casa en el d\u00eda de hoy, que Abim\u00e9lek sea vuestra alegr\u00eda y vosotros la suya.<br \/>20 De lo contrario, que salga fuego de Abim\u00e9lek y devore a los se\u00f1ores de Siquem y de Bet Mill\u00f3; y que salga fuego de los se\u00f1ores de Siquem y Bet Mill\u00f3 y devore a Abim\u00e9lek.\u00bb<br \/>21 Y Jotam huy\u00f3, se puso a salvo y fue a Beer, donde se estableci\u00f3, lejos del alcance de su hermano Abim\u00e9lek.<br \/>22 Abim\u00e9lek gobern\u00f3 tres a\u00f1os en Israel.<br \/>23 Pero Dios envi\u00f3 un esp\u00edritu de discordia entre Abim\u00e9lek y los se\u00f1ores de Siquem; y los se\u00f1ores de Siquem traicionaron a Abim\u00e9lek,<br \/>24 para que el crimen cometido contra los setenta hijos de Yerubbaal fuera vengado y su sangre cayera sobre su hermano Abim\u00e9lek, que los hab\u00eda asesinado, y sobre los se\u00f1ores de Siquem, que le hab\u00edan ayudado a asesinar a sus hermanos.<br \/>25 Los se\u00f1ores de Siquem prepararon contra \u00e9l emboscadas en las cimas de los montes y saqueaban a todo el que pasaba cerca por el camino. Y se dio aviso a Abim\u00e9lek.<br \/>26 Gaal, hijo de Obed, acompa\u00f1ando a sus hermanos, vino a pasar por Siquem y se gan\u00f3 la confianza de los se\u00f1ores de Siquem.<br \/>27 Salieron \u00e9stos al campo a vendimiar sus vi\u00f1as, pisaron las uvas, hicieron fiesta y entraron en el templo de su dios. Comieron y bebieron y maldijeron a Abim\u00e9lek.<br \/>28 Entonces Gaal, hijo de Obed, exclam\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es Abim\u00e9lek y qu\u00e9 es Siquem para que le sirvamos? \u00bfpor qu\u00e9 el hijo de Yerubbaal y Zebul, su lugarteniente, no han de servir a la gente de Jamor, padre de Siquem? \u00bfPor qu\u00e9 hemos de servirles nosotros?<br \/>29 \u00a1Qui\u00e9n pusiera este pueblo en mis manos! Yo echar\u00eda a Abim\u00e9lek y le dir\u00eda: Refuerza tu ej\u00e9rcito y sal a la lucha.\u00bb<br \/>30 Zebul, gobernador de la ciudad, se enter\u00f3 de la propuesta de Gaal, hijo de Obed, y mont\u00f3 en c\u00f3lera.<br \/>31 Envi\u00f3 secretamente mensajeros donde Abim\u00e9lek, para decirle: \u00abMira que Gaal, hijo de Obed, con sus hermanos, ha llegado a Siquem y est\u00e1n soliviantando a la ciudad contra ti.<br \/>32 Por tanto, lev\u00e1ntate de noche, t\u00fa y la gente que tienes contigo, y tiende una emboscada en el campo;<br \/>33 por la ma\u00f1ana temprano, en cuanto salga el sol, te levantas y te lanzas contra la ciudad. Cuando Gaal salga a tu encuentro con su gente, har\u00e1s con \u00e9l lo que te venga a mano.\u00bb<br \/>34 Abim\u00e9lek se levant\u00f3 de noche con todas las tropas de que dispon\u00eda y tendieron una emboscada frente a Siquem, repartidos en cuatro grupos.<br \/>35 Cuando Gaal, hijo de Obed, sali\u00f3 y se detuvo a la entrada de la puerta de la ciudad, Abim\u00e9lek y la tropa que le acompa\u00f1aba salieron de su emboscada.<br \/>36 Gaal vio la tropa y dijo a Zebul: \u00abMira la gente que baja de las cumbres de los montes.\u00bb Zebul respondi\u00f3: \u00abEs la sombra de los montes lo que ves y te parecen hombres.\u00bb<br \/>37 Gaal volvi\u00f3 a decir: \u00abMirad la gente que baja del lado del Ombligo de la Tierra, y otra partida llega por el camino de la Encina de los Adivinos.\u00bb<br \/>38 Zebul le dijo entonces: \u00ab\u00bfQu\u00e9 has hecho de tu boca t\u00fa que dec\u00edas: \u201c\u00bfQui\u00e9n es Abim\u00e9lek para que le sirvamos?\u201d \u00bf No es esa la gente que despreciaste? Sal, pues, ahora y pelea contra ellos.\u00bb<br \/>39 Gaal sali\u00f3 al frente de los se\u00f1ores de Siquem y present\u00f3 batalla a Abim\u00e9lek.<br \/>40 Abim\u00e9lek persigui\u00f3 a Gaal, pero se le escap\u00f3; y muchos cayeron muertos antes de llegar a la puerta.<br \/>41 Abim\u00e9lek habit\u00f3 en Arum\u00e1; y Zebul expuls\u00f3 a Gaal y a sus hermanos y no les dej\u00f3 habitar en Siquem.<br \/>42 Al d\u00eda siguiente el pueblo sali\u00f3 al campo. Se dio aviso de ello a Abim\u00e9lek,<br \/>43 que tom\u00f3 su tropa, la reparti\u00f3 en tres grupos y tendi\u00f3 una emboscada en el campo. Cuando vio que la gente sal\u00eda de la ciudad, cay\u00f3 sobre ellos y los derrot\u00f3.<br \/>44 Abim\u00e9lek y el grupo que estaba con \u00e9l, atac\u00f3 y tom\u00f3 posiciones a la entrada de la puerta de la ciudad; los otros dos grupos se lanzaron contra todos los que estaban en el campo y los derrotaron.<br \/>45 Todo aquel d\u00eda estuvo Abim\u00e9lek atacando a la ciudad. Cuando la tom\u00f3, mat\u00f3 a la poblaci\u00f3n, arras\u00f3 la ciudad y la sembr\u00f3 de sal.<br \/>46 Al saberlo los vecinos de Migdal Siquem se metieron en la cripta del templo de El Berit.<br \/>47 Se comunic\u00f3 a Abim\u00e9lek que todos los se\u00f1ores de Migdal Siquem estaban juntos;<br \/>48 entonces Abim\u00e9lek subi\u00f3 al monte Salm\u00f3n, con toda su tropa, y tomando un hacha en sus manos, cort\u00f3 una rama de \u00e1rbol, la alz\u00f3 y ech\u00e1ndosela al hombro dijo a la tropa que le acompa\u00f1aba: \u00abLo que me hab\u00e9is visto hacer, deprisa, hacedlo tambi\u00e9n vosotros.\u00bb<br \/>49 Y todos sus hombres cortaron cada uno su rama; luego siguieron a Abim\u00e9lek, pusieron las ramas sobre la cripta y prendieron fuego a la cripta con ellos debajo. As\u00ed murieron tambi\u00e9n todos los habitantes de Migdal Siquem, unos mil hombres y mujeres.<br \/>50 March\u00f3 Abim\u00e9lek contra Teb\u00e9s, la asedi\u00f3 y tom\u00f3.<br \/>51 Hab\u00eda en medio de la ciudad una torre fuerte, y en ella se refugiaron todos los hombres y mujeres, y todos los se\u00f1ores de la ciudad. Cerraron por dentro y subieron a la terraza de la torre.<br \/>52 Abim\u00e9lek lleg\u00f3 hasta la torre, la atac\u00f3 y alcanz\u00f3 la puerta de la torre con \u00e1nimo de prenderle fuego.<br \/>53 Entonces una mujer le arroj\u00f3 una muela de molino a la cabeza y le parti\u00f3 el cr\u00e1neo.<br \/>54 El llam\u00f3 enseguida a su escudero y le dijo: \u00abDesenvaina tu espada y m\u00e1tame, para que no digan de m\u00ed: Lo ha matado una mujer.\u00bb Su escudero lo atraves\u00f3 y muri\u00f3.<br \/>55 Cuando la gente de Israel vio que Abim\u00e9lek hab\u00eda muerto, se volvi\u00f3 cada uno a su lugar.<br \/>56 As\u00ed devolvi\u00f3 Dios a Abim\u00e9lek el mal que hab\u00eda hecho a su padre al matar a sus setenta hermanos.<br \/>57 Y tambi\u00e9n sobre la cabeza de la gente de Siquem hizo Dios caer toda su maldad. De este modo se cumpli\u00f3 en ellos la maldici\u00f3n de Jotam, hijo de Yerubbaal.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc10\"><\/a>Jueces 10<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s de Abim\u00e9lek surgi\u00f3 para salvar a Israel Tol\u00e1, hijo de Pu\u00e1, hijo de Dod\u00f3. Era de Isacar y habitaba en Samir, en la monta\u00f1a de Efra\u00edm.<br \/>2 Fue juez de Israel veintitr\u00e9s a\u00f1os; muri\u00f3 y fue sepultado en Samir.<br \/>3 Tras \u00e9l surgi\u00f3 Ya\u00edr, de Galaad, que fue juez de Israel veintid\u00f3s a\u00f1os.<br \/>4 Ten\u00eda treinta hijos que montaban treinta pollinos y ten\u00edan treinta ciudades, que se llaman todav\u00eda hoy los Aduares de Ya\u00edr, en el pa\u00eds de Galaad.<br \/>5 Muri\u00f3 Ya\u00edr, y fue sepultado en Cam\u00f3n.<br \/>6 Los israelitas volvieron a hacer lo que desagradaba a Yahveh. Sirvieron a los Baales y a las Astart\u00e9s, a los dioses de Aram y Sid\u00f3n, a los dioses de Moab, a los de los ammonitas y de los filisteos. Abandonaron a Yahveh y ya no le serv\u00edan.<br \/>7 Entonces se encendi\u00f3 la c\u00f3lera de Yahveh contra Israel y los entreg\u00f3 en manos de los filisteos y en manos de los ammonitas.<br \/>8 Estos molestaron y oprimieron a los israelitas desde aquel a\u00f1o durante dieciocho a\u00f1os, a todos los israelitas que viv\u00edan en Transjordania, en el pa\u00eds amorreo de Galaad.<br \/>9 Los ammonitas pasaron el Jord\u00e1n para atacar tambi\u00e9n a Jud\u00e1, a Benjam\u00edn y a la casa de Efra\u00edm, e Israel pas\u00f3 por grave aprieto.<br \/>10 Los israelitas clamaron a Yahveh diciendo: \u00abHemos pecado contra ti, porque hemos abandonado a Yahveh nuestro Dios para servir a los Baales.\u00bb<br \/>11 Y Yahveh dijo a los israelitas: \u00abCuando los egipcios, los amorreos, los ammonitas, los filisteos,<br \/>12 los sidonios, Amalec y Madi\u00e1n os oprim\u00edan y clamasteis a m\u00ed \u00bfno os salv\u00e9 de sus manos?<br \/>13 Pero vosotros me hab\u00e9is abandonado y hab\u00e9is servido a otros dioses. Por eso no he de salvaros otra vez.<br \/>14 Id y gritad a los dioses que hab\u00e9is elegido: que os salven ellos en el tiempo de vuestra angustia\u00bb.<br \/>15 Los israelitas respondieron a Yahveh: \u00abHemos pecado, haz con nosotros todo lo que te plazca; pero, por favor, s\u00e1lvanos hoy.\u00bb<br \/>16 Y retiraron de en medio de ellos a los dioses extranjeros y sirvieron a Yahveh. Y Yahveh no pudo soportar el sufrimiento de Israel.<br \/>17 Los ammonitas se concentraron y vinieron a acampar en Galaad. Los israelitas se reunieron y acamparon en Misp\u00e1.<br \/>18 Entonces el pueblo, los jefes de Galaad, se dijeron unos a otros: \u00ab\u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 el hombre que emprenda el ataque contra los hijos de Amm\u00f3n? El estar\u00e1 al frente de todos los habitantes de Galaad.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc11\"><\/a>Jueces 11<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Jeft\u00e9 el galaadita, era un valiente guerrero. Era hijo de una prostituta. Y era Galaad el que hab\u00eda engendrado a Jeft\u00e9.<br \/>2 Pero la mujer de Galaad le hab\u00eda dado hijos, y crecieron los hijos de la mujer y echaron a Jeft\u00e9 dici\u00e9ndole: \u00ab T\u00fa no tendr\u00e1s herencia en la casa de nuestro padre, porque eres hijo de otra mujer.\u00bb<br \/>3 Jeft\u00e9 huy\u00f3 lejos de sus hermanos y se qued\u00f3 en el pa\u00eds de Tob. Se le junt\u00f3 una banda de gente miserable, que hac\u00eda correr\u00edas con \u00e9l.<br \/>4 Andando el tiempo, los ammonitas vinieron a combatir contra Israel.<br \/>5 Y cuando los ammonitas estaban atacando a Israel, los ancianos de Galaad fueron a buscar a Jeft\u00e9 al pa\u00eds de Tob.<br \/>6 Dijeron a Jeft\u00e9: \u00abVen, t\u00fa ser\u00e1s nuestro caudillo en la guerra con los ammonitas.\u00bb<br \/>7 Pero Jeft\u00e9 respondi\u00f3 a los ancianos de Galaad: \u00ab\u00bfNo sois vosotros los que me odiasteis y me echasteis de la casa de mi padre? \u00bfPor qu\u00e9 acud\u00eds a m\u00ed ahora que est\u00e1is en aprieto?\u00bb<br \/>8 Los ancianos de Galaad replicaron a Jeft\u00e9: \u00abPor eso ahora volvemos donde ti: ven con nosotros; t\u00fa atacar\u00e1s a los ammonitas y ser\u00e1s nuestro jefe y el de todos los habitantes de Galaad.\u00bb<br \/>9 Jeft\u00e9 respondi\u00f3 a los ancianos de Galaad: \u00abSi me hac\u00e9is volver para combatir a los ammonitas y Yahveh me los entrega, yo ser\u00e9 vuestro jefe.\u00bb<br \/>10 Respondieron a Jeft\u00e9 los ancianos de Galaad: \u00abYahveh sea testigo entre nosotros si no hacemos como t\u00fa has dicho.\u00bb<br \/>11 Jeft\u00e9 parti\u00f3 con los ancianos de Galaad y el pueblo le hizo su jefe y caudillo; y Jeft\u00e9 repiti\u00f3 todas sus condiciones delante de Yahveh en Misp\u00e1.<br \/>12 Jeft\u00e9 envi\u00f3 al rey de los ammonitas mensajeros que le dijeran: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos que ver t\u00fa y yo para que vengas a atacarme en mi propio pa\u00eds?\u00bb<br \/>13 El rey de los ammonitas respondi\u00f3 a los mensajeros de Jeft\u00e9: \u00abPorque Israel, cuando sub\u00eda de Egipto, se apoder\u00f3 de mi pa\u00eds desde el Arn\u00f3n hasta el Yabboq y el Jord\u00e1n. As\u00ed que ahora devu\u00e9lvemelo por las buenas.\u00bb<br \/>14 Jeft\u00e9 envi\u00f3 de nuevo mensajeros al rey de los ammonitas<br \/>15 y le dijo: \u00abAs\u00ed habla Jeft\u00e9: Israel no se ha apoderado ni del pa\u00eds de Moab ni del de los ammonitas.<br \/>16 Cuando subi\u00f3 de Egipto, Israel camin\u00f3 por el desierto hasta el mar de Suf y lleg\u00f3 a Cad\u00e9s.<br \/>17 Entonces Israel envi\u00f3 mensajeros al rey de Edom para decirle: \u201cD\u00e9jame, por favor, pasar por tu pa\u00eds\u201d, pero el rey de Edom no les atendi\u00f3. Los envi\u00f3 tambi\u00e9n al rey de Moab, el cual tampoco accedi\u00f3, e Israel se qued\u00f3 en Cad\u00e9s;<br \/>18 luego, avanzando por el desierto, rode\u00f3 el pa\u00eds de Edom y el de Moab y lleg\u00f3 al oriente del pa\u00eds de Moab. Acamparon a la otra parte del Arn\u00f3n, sin cruzar la frontera de Moab, pues el Arn\u00f3n es el l\u00edmite de Moab.<br \/>19 Israel envi\u00f3 mensajeros a Sij\u00f3n, rey de los amorreos, que reinaba en Jesb\u00f3n, y le dijo: \u201cD\u00e9jame, por favor, pasar por tu pa\u00eds hasta llegar a mi destino.\u201d<br \/>20 Pero Sij\u00f3n le neg\u00f3 a Israel el paso por su territorio, reuni\u00f3 toda su gente, que acamp\u00f3 en Yahs\u00e1, y atac\u00f3 a Israel.<br \/>21 Yahveh, Dios de Israel, puso a Sij\u00f3n y a todo su pueblo en manos de Israel, que los derrot\u00f3, y conquist\u00f3 Israel todo el pa\u00eds de los amorreos que habitaban all\u00ed.<br \/>22 As\u00ed conquistaron todo el territorio de los amorreos, desde el Arn\u00f3n hasta el Yabboq y desde el desierto hasta el Jord\u00e1n.<br \/>23 Con que Yahveh, Dios de Israel, quit\u00f3 su heredad a los amorreos en favor de su pueblo Israel, \u00bfy t\u00fa se la vas a quitar?<br \/>24 \u00bfNo posees ya todo lo que tu dios Kem\u00f3s ha quitado para ti a sus poseedores? Igualmente nosotros poseemos todo lo que Yahveh nuestro Dios ha quitado para nosotros a sus poseedores.<br \/>25 \u00bfVas a ser t\u00fa m\u00e1s que Balaq, hijo de Sippor, rey de Moab? \u00bfPudo acaso \u00e9l hacerse fuerte contra Israel y luchar contra \u00e9l?<br \/>26 Cuando se estableci\u00f3 Israel en Jesb\u00f3n y en sus filiales, en Aroer y en sus filiales y en todas las ciudades que est\u00e1n a ambos lados del Arn\u00f3n, (trescientos a\u00f1os) \u00bfpor qu\u00e9 no las hab\u00e9is recuperado desde entonces?<br \/>27 Yo no te he ofendido; eres t\u00fa el que te portas mal conmigo si me atacas. Yahveh, el Juez, juzgue hoy entre los hijos de Israel y los hijos de Amm\u00f3n.\u00bb<br \/>28 Pero el rey de los ammonitas no hizo caso de las palabras que Jeft\u00e9 le mand\u00f3 decir.<br \/>29 El esp\u00edritu de Yahveh vino sobre Jeft\u00e9, que recorri\u00f3 Galaad y Manas\u00e9s, pas\u00f3 por Misp\u00e1 de Galaad y de Misp\u00e1 de Galaad pas\u00f3 donde los ammonitas.<br \/>30 Y Jeft\u00e9 hizo un voto a Yahveh: \u00abSi entregas en mis manos a los ammonitas,<br \/>31 el primero que salga de las puertas de mi casa a mi encuentro cuando vuelva victorioso de los ammonitas, ser\u00e1 para Yahveh y lo ofrecer\u00e9 en holocausto.\u00bb<br \/>32 Jeft\u00e9 pas\u00f3 donde los ammonitas para atacarlos, y Yahveh los puso en sus manos.<br \/>33 Los derrot\u00f3 desde Aroer hasta cerca de Minnit (veinte ciudades) y hasta Abel Keramim. Fue grand\u00edsima derrota y los ammonitas fueron humillados delante de los israelitas.<br \/>34 Cuando Jeft\u00e9 volvi\u00f3 a Misp\u00e1, a su casa, he aqu\u00ed que su hija sal\u00eda a su encuentro bailando al son de las panderetas. Era su \u00fanica hija; fuera de ella no ten\u00eda ni hijo ni hija.<br \/>35 Al verla, rasg\u00f3 sus vestiduras y grit\u00f3: \u00ab\u00a1Ay, hija m\u00eda! \u00a1Me has destrozado! \u00bfHab\u00edas de ser t\u00fa la causa de mi desgracia? Abr\u00ed la boca ante Yahveh y no puedo volverme atr\u00e1s.\u00bb<br \/>36 Ella le respondi\u00f3: \u00abPadre m\u00edo, has abierto tu boca ante Yahveh, haz conmigo lo que sali\u00f3 de tu boca, ya que Yahveh te ha concedido vengarte de tus enemigos los ammonitas.\u00bb<br \/>37 Despu\u00e9s dijo a su padre: \u00abQue se me conceda esta gracia: d\u00e9jame dos meses para ir a vagar por las monta\u00f1as y llorar con mis compa\u00f1eras mi virginidad.\u00bb<br \/>38 El le dijo: \u00abVete.\u00bb Y la dej\u00f3 marchar dos meses. Ella se fue con sus compa\u00f1eras y estuvo llorando su virginidad por los montes.<br \/>39 Al cabo de los dos meses, volvi\u00f3 donde su padre y \u00e9l cumpli\u00f3 en ella el voto que hab\u00eda hecho. La joven no hab\u00eda conocido var\u00f3n. Y se hizo costumbre en Israel:<br \/>40 de a\u00f1o en a\u00f1o las hijas de Israel van a lamentarse cuatro d\u00edas al a\u00f1o por la hija de Jeft\u00e9 el galaadita.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc12\"><\/a>Jueces 12<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Los hombres de Efra\u00edm se juntaron, pasaron el Jord\u00e1n en direcci\u00f3n a Saf\u00f3n y dijeron a Jeft\u00e9: \u00abPor qu\u00e9 has ido a atacar a los ammonitas y no nos has invitado a marchar contigo? Vamos a prender fuego a tu casa contigo dentro.\u00bb<br \/>2 Jeft\u00e9 les respondi\u00f3: \u00abTen\u00edamos un gran conflicto mi pueblo y yo con los ammonitas; os ped\u00ed ayuda y no me librasteis de sus manos.<br \/>3 Cuando vi que nadie ven\u00eda a ayudarme, arriesgu\u00e9 la vida, march\u00e9 contra los ammonitas y Yahveh los entreg\u00f3 en mis manos. \u00bfPor qu\u00e9, pues, hab\u00e9is subido hoy contra m\u00ed para hacerme la guerra?\u00bb<br \/>4 Entonces Jeft\u00e9 reuni\u00f3 a todos los hombres de Galaad y atac\u00f3 a Efra\u00edm, los de Galaad derrotaron a los de Efra\u00edm, porque \u00e9stos dec\u00edan: \u00abvosotros los galaaditas sois fugitivos de Efra\u00edm, en medio de Efra\u00edm, en medio de Manas\u00e9s.\u00bb<br \/>5 Galaad cort\u00f3 a Efra\u00edm los vados del Jord\u00e1n y cuando los fugitivos de Efra\u00edm dec\u00edan: \u00abDejadme pasar\u00bb, los hombres de Galaad preguntaban: \u00ab\u00bfEres efraimita?\u00bb Y si respond\u00eda: \u00abNo\u00bb,<br \/>6 le a\u00f1ad\u00edan: \u00abPues di Sibb\u00f3let\u00bb. Pero \u00e9l dec\u00eda: \u00abSibb\u00f3let\u00bb porque no pod\u00eda pronunciarlo as\u00ed. Entonces le echaban mano y lo degollaban junto a los vados del Jord\u00e1n. Perecieron en aquella ocasi\u00f3n 42.000 hombres de Efra\u00edm.<br \/>7 Jeft\u00e9 juzg\u00f3 a Israel seis a\u00f1os; luego Jeft\u00e9 el galaadita muri\u00f3 y fue sepultado en su ciudad, Misp\u00e1 de Galaad.<br \/>8 Despu\u00e9s de \u00e9l fue juez en Israel Ibs\u00e1n de Bel\u00e9n.<br \/>9 Ten\u00eda treinta hijos y treinta hijas. A \u00e9stas las cas\u00f3 fuera y de fuera trajo treinta mujeres para sus hijos. Fue juez en Israel siete a\u00f1os.<br \/>10 Y muri\u00f3 Ibs\u00e1n y fue sepultado en Bel\u00e9n.<br \/>11 Despu\u00e9s de \u00e9l fue juez en Israel El\u00f3n de Zabul\u00f3n. Juzg\u00f3 a Israel diez a\u00f1os.<br \/>12 Y muri\u00f3 El\u00f3n de Zabul\u00f3n y fue sepultado en Ayyal\u00f3n, en tierra de Zabul\u00f3n.<br \/>13 Despu\u00e9s de \u00e9l fue juez en Israel Abd\u00f3n, hijo de Hillel, de Pirat\u00f3n.<br \/>14 Ten\u00eda cuarenta hijos y treinta nietos, que montaban setenta pollinos. Juzg\u00f3 a Israel ocho a\u00f1os.<br \/>15 Y muri\u00f3 Abd\u00f3n, hijo de Hillel de Pirat\u00f3n, y fue sepultado en Pirat\u00f3n, en tierra de Efra\u00edm, en la monta\u00f1a de los amalecitas.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc13\"><\/a>Jueces 13<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Los israelitas volvieron a hacer lo que desagradaba a Yahveh y Yahveh los entreg\u00f3 a merced de los filisteos durante cuarenta a\u00f1os.<br \/>2 Hab\u00eda un hombre en Sor\u00e1, de la tribu de Dan, llamado Man\u00f3aj. Su mujer era est\u00e9ril y no hab\u00eda tenido hijos.<br \/>3 El \u00e1ngel de Yahveh se apareci\u00f3 a esta mujer y le dijo: \u00abBien sabes que eres est\u00e9ril y que no has tenido hijos,<br \/>4 pero concebir\u00e1s y dar\u00e1s a luz un hijo. En adelante gu\u00e1rdate de beber vino ni bebida fermentada y no comas nada impuro.<br \/>5 Porque vas a concebir y a dar a luz un hijo. No pasar\u00e1 la navaja por su cabeza, porque el ni\u00f1o ser\u00e1 nazir de Dios desde el seno de su madre. El comenzar\u00e1 a salvar a Israel de la mano de los filisteos.\u00bb<br \/>6 La mujer fue a dec\u00edrselo a su marido: \u00abUn hombre de Dios ha venido donde m\u00ed; su aspecto era como el del \u00c1ngel de Dios, muy terrible. No le he preguntado de d\u00f3nde ven\u00eda ni \u00e9l me ha manifestado su nombre.<br \/>7 Pero me ha dicho: \u201cVas a concebir y a dar a luz un hijo. En adelante no bebas vino ni bebida fermentada y no comas nada impuro, porque el ni\u00f1o ser\u00e1 nazir de Dios desde el seno de su madre hasta el d\u00eda de su muerte.\u00bb<br \/>8 Man\u00f3aj invoc\u00f3 a Yahveh y dijo: \u00abTe ruego, Se\u00f1or, que el hombre de Dios que has enviado venga otra vez donde nosotros y nos ense\u00f1e lo que hemos de hacer con el ni\u00f1o cuando nazca.\u00bb<br \/>9 Dios escuch\u00f3 a Man\u00f3aj y el \u00c1ngel de Dios vino otra vez donde la mujer cuando estaba sentada en el campo. Man\u00f3aj, su marido, no estaba con ella.<br \/>10 La mujer corri\u00f3 enseguida a informar a su marido y le dijo: \u00abMira, se me ha aparecido el hombre que vino donde m\u00ed el otro d\u00eda.\u00bb<br \/>11 Man\u00f3aj se levant\u00f3 y, siguiendo a su mujer, lleg\u00f3 donde el hombre y le dijo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el que has hablado con esta mujer?\u00bb El respondi\u00f3: \u00abYo soy.\u00bb<br \/>12 Le dijo Man\u00f3aj: \u00abCuando tu palabra se cumpla \u00bfcu\u00e1l deber\u00e1 ser la norma del ni\u00f1o y su conducta?\u00bb<br \/>13 El \u00c1ngel de Yahveh respondi\u00f3 a Man\u00f3aj: \u00abDeber\u00e1 abstenerse \u00e9l de todo lo que indiqu\u00e9 a esta mujer.<br \/>14 No probar\u00e1 nada de lo que procede de la vi\u00f1a, no beber\u00e1 vino ni bebida fermentada, no comer\u00e1 nada impuro y observar\u00e1 todo lo que yo le he mandado.\u00bb<br \/>15 Man\u00f3aj dijo entonces al \u00c1ngel de Yahveh: \u00abPerm\u00edtenos retenerte y prepararte un cabrito.\u00bb<br \/>16 Pero el \u00c1ngel de Yahveh dijo a Man\u00f3aj: \u00abAunque me obligues a quedarme no probar\u00e9 tu comida. Pero si quieres preparar un holocausto, ofr\u00e9ceselo a Yahveh.\u00bb Porque Man\u00f3aj no sab\u00eda que era el \u00c1ngel de Yahveh.<br \/>17 Man\u00f3aj dijo entonces al \u00c1ngel de Yahveh: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es tu nombre para que, cuando se cumpla tu palabra, te podamos honrar?\u00bb<br \/>18 El \u00c1ngel de Yahveh le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me preguntas el nombre, si es maravilloso?.\u00bb<br \/>19 Man\u00f3aj tom\u00f3 el cabrito y la oblaci\u00f3n y lo ofreci\u00f3 en holocausto, sobre la roca, a Yahveh, que obra maravillas. Man\u00f3aj y su mujer estaban mirando.<br \/>20 Cuando la llama sub\u00eda del altar hacia el cielo, el \u00c1ngel de Yahveh sub\u00eda en la llama. Man\u00f3aj y su mujer lo estaban viendo y cayeron rostro en tierra.<br \/>21 Al desaparecer el \u00c1ngel de Yahveh de la vista de Man\u00f3aj y su mujer, Man\u00f3aj se dio cuenta de que era el \u00c1ngel de Yahveh.<br \/>22 Y dijo Man\u00f3aj a su mujer: \u00abSeguro que vamos a morir, porque hemos visto a Dios.\u00bb<br \/>23 Su mujer le respondi\u00f3: \u00abSi Yahveh hubiera querido matarnos no habr\u00eda aceptado de nuestra mano el holocausto ni la oblaci\u00f3n, no nos habr\u00eda mostrado todas estas cosas ni precisamente ahora nos habr\u00eda hecho o\u00edr esto.\u00bb<br \/>24 La mujer dio a luz un hijo y le llam\u00f3 Sans\u00f3n. El ni\u00f1o creci\u00f3 y Yahveh le bendijo.<br \/>25 Y el esp\u00edritu de Yahveh comenz\u00f3 a excitarle en el Campamento de Dan, entre Sor\u00e1 y Estaol.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc14\"><\/a>Jueces 14<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Sans\u00f3n baj\u00f3 a Timn\u00e1 y se fij\u00f3 en Timn\u00e1 en una mujer entre las hijas de los filisteos.<br \/>2 Subi\u00f3 y se lo dijo a su padre y a su madre: \u00abHe visto en Timn\u00e1 una mujer de entre las hijas de los filisteos: tom\u00e1dmela para esposa.\u00bb<br \/>3 Su padre y su madre le dijeron: \u00ab\u00bfNo hay ninguna mujer entre las hijas de tus hermanos y en todo mi pueblo, para que vayas a tomar mujer entre esos filisteos incircuncisos?\u00bb Pero Sans\u00f3n respondi\u00f3 a su padre: \u00abToma a \u00e9sa para m\u00ed, porque esa es la que me gusta.\u00bb<br \/>4 Su padre y su madre no sab\u00edan que esto ven\u00eda de Yahveh, que buscaba un pretexto contra los filisteos, pues por aquel tiempo los filisteos dominaban a Israel.<br \/>5 Sans\u00f3n baj\u00f3 a Timn\u00e1 y al llegar a las vi\u00f1as de Timn\u00e1, vio un leoncillo que ven\u00eda rugiendo a su encuentro.<br \/>6 El esp\u00edritu de Yahveh le invadi\u00f3, y sin tener nada en la mano, Sans\u00f3n despedaz\u00f3 al le\u00f3n como se despedaza un cabrito; pero no cont\u00f3 ni a su padre ni a su madre lo que hab\u00eda hecho.<br \/>7 Baj\u00f3 y habl\u00f3 con la mujer, la cual le agrad\u00f3.<br \/>8 Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, volvi\u00f3 Sans\u00f3n para casarse con ella. Dio un rodeo para ver el cad\u00e1ver del le\u00f3n y he aqu\u00ed que en el cuerpo del le\u00f3n hab\u00eda un enjambre de abejas con miel.<br \/>9 La recogi\u00f3 en su mano y seg\u00fan caminaba la iba comiendo. Cuando lleg\u00f3 donde su padre y su madre les dio miel y comieron, pero no les dijo que la hab\u00eda cogido del cad\u00e1ver del le\u00f3n.<br \/>10 Su padre baj\u00f3 donde la mujer y Sans\u00f3n hizo all\u00ed un banquete, pues as\u00ed suelen hacer los j\u00f3venes.<br \/>11 Pero, al verle, eligieron treinta compa\u00f1eros para que estuvieran con \u00e9l.<br \/>12 Sans\u00f3n les dijo: \u00abOs voy a proponer una adivinanza. Si me dais la soluci\u00f3n dentro de los siete d\u00edas de la fiesta y acert\u00e1is, os dar\u00e9 treinta t\u00fanicas y treinta mudas.<br \/>13 Pero si no pod\u00e9is darme la soluci\u00f3n, entonces me dar\u00e9is vosotros treinta t\u00fanicas y treinta mudas.\u00bb Ellos le dijeron: \u00abProp\u00f3n tu adivinanza, que te escuchamos.\u00bb<br \/>14 El les dijo: \u00abDel que come sali\u00f3 comida, y del fuerte sali\u00f3 dulzura.\u00bb A los tres d\u00edas a\u00fan no hab\u00edan acertado la adivinanza.<br \/>15 Al cuarto d\u00eda dijeron a la mujer de Sans\u00f3n: \u00abConvence a tu marido para que nos explique la adivinanza. Si no, te quemaremos a ti y a la casa de tu padre. \u00bfO es que nos hab\u00e9is invitado para robarnos?\u00bb<br \/>16 La mujer de Sans\u00f3n se puso a llorar sobre \u00e9l, y dijo: \u00abT\u00fa me odias y no me amas. Has propuesto una adivinanza a los hijos de mi pueblo y a m\u00ed no me la has explicado.\u00bb El le respondi\u00f3: \u00abNi a mi padre ni a mi madre se la he explicado \u00bfy te la voy a explicar a ti?\u00bb<br \/>17 Ella estuvo llorando encima de \u00e9l los siete d\u00edas que dur\u00f3 la fiesta. Por fin el s\u00e9ptimo d\u00eda se la explic\u00f3, porque lo ten\u00eda asediado y ella explic\u00f3 la adivinanza a los hijos de su pueblo.<br \/>18 El s\u00e9ptimo d\u00eda, antes que entrara en la alcoba, la gente de la ciudad dijo a Sans\u00f3n: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hay m\u00e1s dulce que la miel, y qu\u00e9 m\u00e1s fuerte que el le\u00f3n?\u00bb El les respondi\u00f3: \u00abSi no hubierais arado con mi novilla, no habr\u00edais acertado mi adivinanza.\u00bb<br \/>19 Luego el esp\u00edritu de Yahveh le invadi\u00f3, baj\u00f3 a Ascal\u00f3n y mat\u00f3 all\u00ed a treinta hombres, tom\u00f3 sus despojos y entreg\u00f3 las mudas a los acertantes de la adivinanza; luego, encendido en c\u00f3lera, subi\u00f3 a la casa de su padre.<br \/>20 La mujer de Sans\u00f3n pas\u00f3 a ser de un compa\u00f1ero suyo, el que hab\u00eda sido su amigo de confianza.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc15\"><\/a>Jueces 15<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, por los d\u00edas de la siega del trigo, fue Sans\u00f3n a visitar a su mujer llevando un cabrito y dijo: \u00abQuiero llegarme a mi mujer, en la alcoba.\u00bb Pero el padre de ella no le dej\u00f3 entrar.<br \/>2 y le dijo: \u00abYo pens\u00e9 que ya no la quer\u00edas y se la di a tu compa\u00f1ero. \u00bfNo vale m\u00e1s su hermana menor? Sea tuya en lugar de la otra.\u00bb<br \/>3 Sans\u00f3n les replic\u00f3: \u00abEsta vez no tengo culpa con los con los filisteos si les hago da\u00f1o.\u00bb<br \/>4 Se fue Sans\u00f3n, y caz\u00f3 trescientas zorras; cogi\u00f3 unas teas y, juntando a los animales cola con cola, puso una tea en medio entre las dos colas.<br \/>5 Prendi\u00f3 fuego a las teas y luego, soltando las zorras por las mieses de los filisteos, incendi\u00f3 las gavillas y el trigo todav\u00eda en pie y hasta las vi\u00f1as y olivares.<br \/>6 Los filisteos preguntaron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n ha hecho esto?\u00bb Y les respondieron: \u00abSans\u00f3n, el yerno del timnita, porque \u00e9ste tom\u00f3 a su mujer y se la dio a su compa\u00f1ero.\u00bb Entonces los filisteos subieron y quemaron a aquella mujer y la casa de su padre.<br \/>7 Sans\u00f3n les dijo: \u00abYa que os port\u00e1is as\u00ed no he de parar hasta vengarme de vosotros.\u00bb<br \/>8 Y les midi\u00f3 las costillas caus\u00e1ndoles un gran estrago. Despu\u00e9s baj\u00f3 a la gruta de la roca de Etam y se qued\u00f3 all\u00ed.<br \/>9 Los filisteos subieron a acampar en Jud\u00e1 e hicieron una incursi\u00f3n por Lej\u00ed.<br \/>10 Y les dijeron los hombres de Jud\u00e1: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is subido contra nosotros?\u00bb Respondieron: \u00abHemos subido para amarrar a Sans\u00f3n, para hacer con \u00e9l lo que \u00e9l ha hecho con nosotros.\u00bb<br \/>11 3.000 hombres de Jud\u00e1 bajaron a la gruta de la roca de Etam y dijeron a Sans\u00f3n: \u00ab\u00bfNo sabes que los filisteos nos est\u00e1n dominando? \u00bfQu\u00e9 nos has hecho?\u00bb El les respondi\u00f3: \u00abComo me trataron a m\u00ed, les he tratado yo a ellos.\u00bb<br \/>12 Ellos le dijeron: \u00abHemos bajado para amarrarte y entregarte en manos de los filisteos.\u00bb Sans\u00f3n les dijo: \u00abJuradme que no me vais a matar vosotros mismos.\u00bb<br \/>13 Le respondieron: \u00abNo; s\u00f3lo queremos amarrarte y entregarte, no te mataremos.\u00bb Lo amarraron, pues, con dos cordeles nuevos y lo sacaron de entre las rocas.<br \/>14 Cuando llegaba a Lej\u00ed y los filisteos corr\u00edan a su encuentro, con gritos de triunfo, el esp\u00edritu de Yahveh vino sobre \u00e9l: los cordeles que sujetaban sus brazos fueron como hilos de lino que se queman al fuego y las ligaduras se deshicieron entre sus manos.<br \/>15 Encontr\u00f3 una quijada de asno todav\u00eda fresca, alarg\u00f3 la mano, la cogi\u00f3 y mat\u00f3 con ella a mil hombres.<br \/>16 Sans\u00f3n dijo entonces: \u00abCon quijada de asno los amonton\u00e9. Con quijada de asno, a mil hombres sacud\u00ed.\u00bb<br \/>17 Cuando termin\u00f3 de hablar, tir\u00f3 la quijada: por eso se llam\u00f3 aquel lugar Ramat Lej\u00ed.<br \/>18 Entonces sinti\u00f3 una sed terrible e invoc\u00f3 a Yahveh diciendo: \u00abT\u00fa has logrado esta gran victoria por mano de tu siervo y ahora \u00bfvoy a morir de sed y a caer en manos de los incircuncisos?\u00bb<br \/>19 Entonces Dios hendi\u00f3 la cavidad que hay en Lej\u00ed y brot\u00f3 agua de ella. Sans\u00f3n bebi\u00f3, recobr\u00f3 su esp\u00edritu y se reanim\u00f3. Por eso se dio el nombre de En Haccor\u00e9 a la fuente que existe todav\u00eda hoy en Lej\u00ed.<br \/>20 Sans\u00f3n fue juez en Israel en la \u00e9poca de los filisteos por espacio de veinte a\u00f1os.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc16\"><\/a>Jueces 16<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 De all\u00ed Sans\u00f3n se dirigi\u00f3 a Gaza, vio all\u00ed una meretriz y entr\u00f3 donde ella.<br \/>2 Se dio aviso a los hombres de Gaza: \u00abHa venido Sans\u00f3n.\u00bb Ellos le rodearon y le estuvieron acechando a la puerta de la ciudad. Estuvieron quietos toda la noche pensando: \u00abEsperemos hasta que despunte el d\u00eda y lo mataremos.\u00bb<br \/>3 Sans\u00f3n estuvo durmiendo hasta media noche; y a media noche se levant\u00f3, cogi\u00f3 las hojas de la puerta de la ciudad con sus dos jambas, las arranc\u00f3 junto con la barra, se las carg\u00f3 a la espalda, y las subi\u00f3 hasta la cumbre del monte que est\u00e1 frente a Hebr\u00f3n.<br \/>4 Despu\u00e9s de esto, se enamor\u00f3 de una mujer de la vaguada de Soreq, que se llamaba Dalila.<br \/>5 Los tiranos de los filisteos subieron donde ella y le dijeron: \u00abSons\u00e1cale y ent\u00e9rate de d\u00f3nde le viene esa fuerza tan enorme, y c\u00f3mo podr\u00edamos dominarlo para amarrarlo y tenerlo sujeto. Nosotros te daremos cada uno 1.100 siclos de plata.\u00bb<br \/>6 Dalila dijo a Sans\u00f3n: \u00abDime, por favor, \u00bfde d\u00f3nde te viene esa fuerza tan grande y con qu\u00e9 habr\u00eda que atarte para tenerte sujeto?\u00bb<br \/>7 Sans\u00f3n le respondi\u00f3: \u00abSi me amarraran con siete cuerdas de arco todav\u00eda frescas, sin dejarlas secar, me debilitar\u00eda y ser\u00eda como un hombre cualquiera.\u00bb<br \/>8 Los tiranos de los filisteos llevaron a Dalila siete cuerdas de arco frescas, sin secar a\u00fan, y lo amarr\u00f3 con ellas.<br \/>9 Ten\u00eda ella hombres apostados en la alcoba y le grit\u00f3: \u00abLos filisteos contra ti, Sans\u00f3n\u00bb. El rompi\u00f3 las cuerdas de arco como se rompe el hilo de estopa en cuanto siente el fuego. As\u00ed no se descubri\u00f3 el secreto de la fuerza.<br \/>10 Entonces Dalila dijo a Sans\u00f3n: \u00abTe has re\u00eddo de m\u00ed y me has dicho mentiras; dime pues, por favor, con qu\u00e9 habr\u00eda que atarte.\u00bb<br \/>11 El le respondi\u00f3: \u00abSi me amarraran bien con cordeles nuevos sin usar, me debilitar\u00eda y ser\u00eda como un hombre cualquiera.\u00bb<br \/>12 Dalila cogi\u00f3 unos cordeles nuevos, lo amarr\u00f3 con ellos y le grit\u00f3: \u00abLos filisteos contra ti, Sans\u00f3n.\u00bb Ten\u00eda ella hombres apostados en la alcoba, pero \u00e9l rompi\u00f3 los cordeles de sus brazos como un hilo.<br \/>13 Entonces Dalila dijo a Sans\u00f3n: \u00abHasta ahora te has estado burlando de mi y no me has dicho m\u00e1s que mentiras. Dime con qu\u00e9 habr\u00eda de amarrarte.\u00bb El le respondi\u00f3: \u00abSi tejieras las siete trenzas de mi cabellera con la trama y las clavaras con la clavija del tejedor, me debilitar\u00eda y ser\u00eda como un hombre cualquiera.\u00bb<br \/>14 Ella le hizo dormir, teji\u00f3 luego las siete trenzas de su cabellera con la trama, las clav\u00f3 con la clavija y le grit\u00f3: \u00abLos filisteos contra ti, Sans\u00f3n.\u00bb El se despert\u00f3 de su sue\u00f1o y arranc\u00f3 la trama y la clavija. As\u00ed no se descubri\u00f3 el secreto de su fuerza.<br \/>15 Dalila le dijo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puedes decir: \u201cTe amo \u201c, si tu coraz\u00f3n no est\u00e1 conmigo? Tres veces te has re\u00eddo ya de m\u00ed y no me has dicho en qu\u00e9 consiste esa fuerza tan grande.\u00bb<br \/>16 Como todos los d\u00edas le asediaba con sus palabras y le importunaba, aburrido de la vida,<br \/>17 le abri\u00f3 todo su coraz\u00f3n y le dijo: \u00abLa navaja no ha pasado jam\u00e1s por mi cabeza, porque soy nazir de Dios desde el vientre de mi madre. Si me rasuraran, mi fuerza se retirar\u00eda de m\u00ed, me debilitar\u00eda y ser\u00eda como un hombre cualquiera.\u00bb<br \/>18 Dalila comprendi\u00f3 entonces que le hab\u00eda abierto todo su coraz\u00f3n, mand\u00f3 llamar a los tiranos de los filisteos y les dijo: \u00abVenid esta vez, pues me ha abierto todo su coraz\u00f3n.\u00bb Y los tiranos de los filisteos vinieron donde ella con el dinero en la mano.<br \/>19 Ella hizo dormir a Sans\u00f3n sobre sus rodillas y llam\u00f3 a un hombre que le cort\u00f3 las siete trenzas de su cabeza. Entonces ella comenz\u00f3 a humillarlo, y se retir\u00f3 de \u00e9l su vigor.<br \/>20 Ella grit\u00f3: \u00abLos filisteos contra ti, Sans\u00f3n.\u00bb El se despert\u00f3 de su sue\u00f1o y se dijo: \u00abSaldr\u00e9 como las otras veces y me desembarazar\u00e9.\u00bb No sab\u00eda que Yahveh se hab\u00eda apartado de \u00e9l.<br \/>21 Los filisteos le echaron mano, le sacaron los ojos, y lo bajaron a Gaza. All\u00ed lo ataron con una doble cadena de bronce y daba vueltas a la muela en la c\u00e1rcel.<br \/>22 Pero el pelo de su cabeza, nada m\u00e1s rapado, empez\u00f3 a crecer.<br \/>23 Los tiranos de los filisteos se reunieron para ofrecer un gran sacrificio a su dios Dag\u00f3n y hacer gran fiesta. Dec\u00edan: \u00abNuestro dios ha puesto en nuestras manos a Sans\u00f3n nuestro enemigo.\u00bb<br \/>24 En cuanto lo vio la gente, alababa a su dios diciendo: \u00abNuestro dios ha puesto en nuestras manos a Sans\u00f3n nuestro enemigo, al que devastaba nuestro pa\u00eds y multiplicaba nuestras v\u00edctimas.\u00bb<br \/>25 Y como su coraz\u00f3n estaba alegre, dijeron: \u00abLlamad a Sans\u00f3n para que nos divierta.\u00bb Trajeron, pues, a Sans\u00f3n de la c\u00e1rcel, y \u00e9l les estuvo divirtiendo; luego lo pusieron de pie entre las columnas.<br \/>26 Sans\u00f3n dijo entonces al muchacho que lo llevaba de la mano: \u00abPonme donde pueda tocar las columnas en las que descansa la casa para que me apoye en ellas.\u00bb<br \/>27 La casa estaba llena de hombres y mujeres. Estaban dentro todos los tiranos de los filisteos y, en el terrado, unos 3.000 hombres y mujeres contemplando los juegos de Sans\u00f3n.<br \/>28 Sans\u00f3n invoc\u00f3 a Yahveh y exclam\u00f3: \u00abSe\u00f1or Yahveh, d\u00edgnate acordarte de m\u00ed, hazme fuerte nada m\u00e1s que esta vez, oh Dios, para que de un golpe me vengue de los filisteos por mis dos ojos.\u00bb<br \/>29 Y Sans\u00f3n palp\u00f3 las dos columnas centrales sobre las que descansaba la casa, se apoy\u00f3 contra ellas, en una con su brazo derecho, en la otra con el izquierdo,<br \/>30 y grit\u00f3: \u00ab\u00a1Muera yo con los filisteos!\u00bb Apret\u00f3 con todas sus fuerzas y la casa se derrumb\u00f3 sobre los tiranos y sobre toda la gente all\u00ed reunida. Los muertos que mat\u00f3 al morir fueron m\u00e1s que los que hab\u00eda matado en vida.<br \/>31 Sus hermanos y toda la casa de su padre bajaron y se lo llevaron. Lo subieron y sepultaron entre Sor\u00e1 y Estaol, en el sepulcro de su padre Man\u00f3aj. Hab\u00eda juzgado a Israel por espacio de veinte a\u00f1os.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc17\"><\/a>Jueces 17<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Hab\u00eda en la monta\u00f1a de Efra\u00edm un hombre llamado Miqueas.<br \/>2 Dijo a su madre: \u00abLos 1.100 siclos de plata que te quitaron y por los que lanzaste una maldici\u00f3n, incluso o\u00ed que dijiste&#8230; esa plata la tengo yo; yo la rob\u00e9.\u00bb Su madre respondi\u00f3: \u00abQue mi hijo sea bendito de Yahveh\u00bb.<br \/>3 Y \u00e9l le devolvi\u00f3 los 1.100 siclos de plata. Y su madre dijo: \u00abYo consagr\u00e9 solemne y espont\u00e1neamente, por mi hijo, esta plata a Yahveh, para hacer con ella una imagen y un \u00eddolo de fundici\u00f3n, pero ahora te la devuelvo.\u00bb Y \u00e9l devolvi\u00f3 la plata a su madre.<br \/>4 Su madre tom\u00f3 doscientos siclos de plata y los entreg\u00f3 al fundidor. Este le hizo una imagen (y un \u00eddolo de metal fundido) que qued\u00f3 en casa de Miqueas.<br \/>5 Este hombre, Mik\u00e1, ten\u00eda una Casa de Dios; hizo un efod y unos terafim e invisti\u00f3 a uno de sus hijos que vino a ser su sacerdote.<br \/>6 En aquel tiempo no hab\u00eda rey en Israel y hac\u00eda cada uno lo que le parec\u00eda bien.<br \/>7 Hab\u00eda un joven de Bel\u00e9n de Jud\u00e1, de la familia de Jud\u00e1, que era levita y resid\u00eda all\u00ed como forastero.<br \/>8 Este hombre dej\u00f3 la ciudad de Bel\u00e9n de Jud\u00e1 para ir a residir donde pudiera. Haciendo su camino lleg\u00f3 a la monta\u00f1a de Efra\u00edm, a la casa de Mik\u00e1.<br \/>9 Mik\u00e1 le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde vienes?\u00bb Le respondi\u00f3: \u00abSoy un levita de Bel\u00e9n de Jud\u00e1. Vengo de paso para residir donde pueda.\u00bb<br \/>10 Mik\u00e1 le dijo: \u00abQu\u00e9date en mi casa, y ser\u00e1s para m\u00ed un padre y un sacerdote; yo te dar\u00e9 diez siclos de plata al a\u00f1o, el vestido y la comida.\u00bb<br \/>11 El levita accedi\u00f3 a quedarse en casa de aquel hombre y el joven fue para \u00e9l como uno de sus hijos.<br \/>12 Mik\u00e1 invisti\u00f3 al levita; el joven fue su sacerdote y se qued\u00f3 en casa de Mik\u00e1.<br \/>13 Y dijo Mik\u00e1: \u00abAhora s\u00e9 que Yahveh me favorecer\u00e1, porque tengo a este levita como sacerdote.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc18\"><\/a>Jueces 18<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Por aquel tiempo no hab\u00eda rey en Israel. Por entonces la tribu de Dan buscaba un territorio donde habitar, pues hasta aquel d\u00eda no le hab\u00eda tocado heredad entre las tribus de Israel.<br \/>2 Los danitas enviaron a cinco hombres de su familia, hombres valientes de Sor\u00e1 y Estaol, para recorrer el pa\u00eds y explorarlo. Y les dijeron: \u00abId a explorar esa tierra.\u00bb Llegaron a la monta\u00f1a de Efra\u00edm cerca de la casa de Mik\u00e1, y pasaron all\u00ed la noche.<br \/>3 Como estaban cerca de la casa de Mik\u00e1, reconocieron la voz del joven levita, y lleg\u00e1ndose all\u00e1 le dijeron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n te ha tra\u00eddo por ac\u00e1?, \u00bfqu\u00e9 haces en este lugar? \u00bfqu\u00e9 se te ha perdido aqu\u00ed?\u00bb<br \/>4 El les respondi\u00f3: \u00abEsto y esto ha hecho por m\u00ed Mik\u00e1. Me ha tomado a sueldo y soy su sacerdote.\u00bb<br \/>5 Le dijeron: \u00abConsulta, pues, a Dios, para que sepamos si el viaje que estamos haciendo tendr\u00e1 feliz t\u00e9rmino.\u00bb<br \/>6 Les respondi\u00f3 el sacerdote: \u00abId en paz; el viaje que hac\u00e9is est\u00e1 bajo la mirada de Yahveh.\u00bb<br \/>7 Los cinco hombres partieron y llegaron a Lais. Vieron que las gentes que habitaban all\u00ed viv\u00edan seguras, seg\u00fan las costumbres de los sidonios, tranquilas y confiadas; que nada faltaba all\u00ed de cuanto produce la tierra, que estaban lejos de los sidonios y no ten\u00edan relaciones con los arameos.<br \/>8 Volvieron entonces donde sus hermanos, a Sor\u00e1 y Estaol, y \u00e9stos les preguntaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 noticias tra\u00e9is?\u00bb<br \/>9 Ellos respondieron: \u00ab\u00bfArriba!, vayamos contra ellos, porque hemos visto el pa\u00eds y es excelente. Pero \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1is parados sin decir nada? No dud\u00e9is en partir para ir a conquistar aquella tierra.<br \/>10 Cuando llegu\u00e9is, os encontrar\u00e9is con un pueblo tranquilo. El pa\u00eds es espacioso: Dios lo ha puesto en nuestras manos; es un lugar en el que no falta nada de lo que puede haber sobre la tierra.\u00bb<br \/>11 Partieron, pues, de all\u00ed, del clan de los danitas, de Sor\u00e1 y Estaol, seiscientos hombres bien armados.<br \/>12 Subieron y acamparon en Quiryat Yearim, en Jud\u00e1. Por eso, todav\u00eda hoy, se llama aquel lugar el Campamento de Dan. Est\u00e1 detr\u00e1s de Quiryat Yearim.<br \/>13 De all\u00ed pasaron a la monta\u00f1a de Efra\u00edm y llegaron a la casa de Mik\u00e1.<br \/>14 Los cinco hombres que hab\u00edan ido a recorrer la tierra, tomaron la palabra y dijeron a sus hermanos: \u00ab\u00bfNo sab\u00e9is que hay aqu\u00ed en estas casas un efod, unos terafim, una imagen y un \u00eddolo de metal fundido? Considerad, pues, lo que hab\u00e9is de hacer.\u00bb<br \/>15 Lleg\u00e1ndose all\u00e1 entraron en la casa del joven levita, la casa de Mik\u00e1, y le dieron el saludo de paz.<br \/>16 Los seiscientos hombres danitas con sus armas de guerra estaban en el umbral de la puerta.<br \/>17 Los cinco hombres que hab\u00edan ido a recorrer la tierra subieron, entraron dentro y cogieron la imagen, el efod, los terafim y el \u00eddolo de fundici\u00f3n; entre tanto el sacerdote estaba en el umbral de la puerta con los seiscientos hombres armados.<br \/>18 Aqu\u00e9llos, pues, entrando en la casa de Mik\u00e1, cogieron la imagen, el efod, los terafim y el \u00eddolo de fundici\u00f3n. El sacerdote les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1is haciendo?\u00bb<br \/>19 \u00abCalla &#8211; le contestaron &#8211; pon la mano en la boca y ven con nosotros. Ser\u00e1s para nosotros padre y sacerdote. \u00bfPrefieres ser sacerdote de la casa de un particular a ser sacerdote de una tribu y de un clan de Israel?\u00bb<br \/>20 Se alegr\u00f3 con ello el coraz\u00f3n del sacerdote, tom\u00f3 el efod, los terafim y la imagen y se fue en medio de la tropa.<br \/>21 Reemprendieron el camino colocando en la cabeza a las mujeres, los ni\u00f1os, los reba\u00f1os y los objetos preciosos.<br \/>22 Estaban ya lejos de la casa de Mik\u00e1, cuando los hombres de las casas vecinas a la casa de Mik\u00e1 dieron la alarma y salieron en persecuci\u00f3n de los danitas,<br \/>23 y les gritaron. Se volvieron \u00e9stos y dijeron a Mik\u00e1: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te pasa para gritar as\u00ed?\u00bb<br \/>24 Respondi\u00f3: \u00abMe hab\u00e9is quitado a mi dios, el que yo me hab\u00eda hecho, y a mi sacerdote. Vosotros os march\u00e1is, y a m\u00ed \u00bfqu\u00e9 me queda? Y encima me dec\u00eds: \u00bfQu\u00e9 te pasa?\u00bb<br \/>25 Los danitas le contestaron: \u00abCalla de una vez, no sea que algunos irritados caigan sobre vosotros y pierdas tu vida y la de tu casa.\u00bb<br \/>26 Los danitas siguieron su camino; y Mik\u00e1, viendo que eran m\u00e1s fuertes, se volvi\u00f3 a su casa.<br \/>27 Ellos tomaron el dios que Mik\u00e1 hab\u00eda fabricado y el sacerdote que ten\u00eda, y marcharon contra Lais, pueblo tranquilo y confiado. Pasaron a cuchillo a la poblaci\u00f3n e incendiaron la ciudad.<br \/>28 Nadie vino en su ayuda, porque estaba lejos de Sid\u00f3n y no ten\u00eda relaciones con los arameos. Estaba situada en el valle que se extiende hacia Bet Rejob. Reconstruyeron la ciudad, se establecieron en ella,<br \/>29 y le pusieron el nombre de Dan, en recuerdo de su padre Dan, hijo de Israel. Aunque antiguamente la ciudad se llamaba Lais.<br \/>30 Los danitas erigieron para s\u00ed la imagen. Jonat\u00e1n, hijo de Guers\u00f3n, hijo de Mois\u00e9s, y despu\u00e9s sus hijos, fueron sacerdotes de la tribu de Dan hasta el d\u00eda de la deportaci\u00f3n del pa\u00eds.<br \/>31 Se erigieron la imagen que hab\u00eda hecho Mik\u00e1 y all\u00ed permaneci\u00f3 mientras estuvo en Silo la casa de Dios.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc19\"><\/a>Jueces 19<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 En aquel tiempo, cuando a\u00fan no hab\u00eda rey en Israel, hubo un hombre, levita, que resid\u00eda como forastero en los confines de la monta\u00f1a de Efra\u00edm. Tom\u00f3 por concubina a una mujer de Bel\u00e9n de Jud\u00e1.<br \/>2 Se enfad\u00f3 con \u00e9l su concubina y lo dej\u00f3 para volver a la casa de su padre en Bel\u00e9n de Jud\u00e1, donde permaneci\u00f3 bastante tiempo, unos cuatro meses.<br \/>3 Su marido se puso en camino y fue donde ella, para hablarle al coraz\u00f3n y hacerla volver; llevaba consigo a su criado y un par de asnos. Cuando lleg\u00f3 a casa del padre de ella, le vio el padre de la joven y sali\u00f3 contento a su encuentro.<br \/>4 Su suegro, el padre de la joven, lo retuvo y \u00e9l se qued\u00f3 con \u00e9l tres d\u00edas; comieron y bebieron y pasaron all\u00ed la noche.<br \/>5 Al cuarto d\u00eda se levantaron de madrugada y el levita se dispuso a partir; el padre de la joven dijo a su yerno: \u00abToma un bocado de pan para cobrar \u00e1nimo, y luego marchar\u00e1s.\u00bb<br \/>6 Se sentaron, y se pusieron a comer y beber los dos juntos. Luego el padre de la joven dijo al hombre: \u00abDec\u00eddete, pasa aqu\u00ed la noche y que se alegre tu coraz\u00f3n.\u00bb<br \/>7 Se levant\u00f3 el hombre para marchar, pero el suegro le porfi\u00f3 y se qued\u00f3 aquella noche.<br \/>8 Al quinto d\u00eda madrug\u00f3 para marchar, pero el padre de la joven le dijo: \u00abCobra \u00e1nimo primero, por favor.\u00bb Y pasaron el tiempo hasta declinar el d\u00eda y comieron juntos.<br \/>9 Se levantaron para marchar el marido con su concubina y su siervo, pero su suegro, el padre de la joven, le dijo: \u00abMira que la tarde est\u00e1 al caer. Pasa aqu\u00ed la noche y que se alegre tu coraz\u00f3n. Ma\u00f1ana de madrugada marchar\u00e9is y volver\u00e1s a tu tienda.\u00bb<br \/>10 Pero el hombre no quiso pasar la noche all\u00ed; se levant\u00f3, parti\u00f3 y lleg\u00f3 frente a Jeb\u00fas, o sea, Jerusal\u00e9n. Llevaba consigo los dos asnos cargados, su concubina y su criado.<br \/>11 Cuando llegaban cerca de Jeb\u00fas, era ya hora muy avanzada. El criado dijo a su amo: \u00abVamos, dejemos el camino y entremos en esa ciudad de los jebuseos para pasar all\u00ed la noche.\u00bb<br \/>12 Su amo le respondi\u00f3: \u00abNo vamos a entrar en una ciudad de extranjeros, que no son israelitas; pasaremos de largo hasta Guibe\u00e1.\u00bb<br \/>13 Y a\u00f1adi\u00f3 a su criado: \u00abVamos a acercarnos a uno de esos poblados; pasaremos la noche en Guibe\u00e1 o Ram\u00e1.\u00bb<br \/>14 Pasaron, pues, de largo y continuaron su marcha. Y a la puesta del sol, llegaron frente a Guibe\u00e1 de Benjam\u00edn.<br \/>15 Se desviaron hacia all\u00ed y fueron a pasar la noche en Guibe\u00e1. El levita entr\u00f3 y se sent\u00f3 en la plaza de la ciudad, pero no hubo nadie que les ofreciera casa donde pasar la noche.<br \/>16 Lleg\u00f3 un viejo que volv\u00eda por la tarde de sus faenas del campo. Era un hombre de la monta\u00f1a de Efra\u00edm que resid\u00eda como forastero en Guibe\u00e1; mientras que la gente del lugar era benjaminita.<br \/>17 Alzando los ojos, se fij\u00f3 en el viajero que estaba en la plaza de la ciudad, y el anciano le dijo: \u00ab\u00bfA d\u00f3nde vas y de d\u00f3nde vienes?\u00bb<br \/>18 Y el otro le respondi\u00f3: \u00abEstamos de paso, venimos de Bel\u00e9n de Jud\u00e1 y vamos hasta los confines de la monta\u00f1a de Efra\u00edm, de donde soy. Fui a Bel\u00e9n de Jud\u00e1 y ahora vuelvo a mi casa, pero nadie me ha ofrecido su casa.<br \/>19 Y eso que tenemos paja y forraje para nuestros asnos, y pan y vino para m\u00ed, para tu sierva y para el joven que acompa\u00f1a a tu siervo. No nos falta de nada.\u00bb<br \/>20 El viejo le dijo: \u00abLa paz sea contigo; yo proveer\u00e9 a todas tus necesidades; pero no pases la noche en la plaza.\u00bb<br \/>21 Le llev\u00f3, pues, a su casa y ech\u00f3 pienso a los asnos. Y ellos se lavaron los pies, comieron y bebieron.<br \/>22 Mientras alegraban su coraz\u00f3n, los hombres de la ciudad, gente malvada, cercaron la casa y golpeando la puerta le dijeron al viejo, due\u00f1o de la casa: \u00abHaz salir al hombre que ha entrado en tu casa para que lo conozcamos.\u00bb<br \/>23 El due\u00f1o de la casa sali\u00f3 donde ellos y les dijo: \u00abNo, hermanos m\u00edos; no os port\u00e9is mal. Puesto que este hombre ha entrado en mi casa no comet\u00e1is esa infamia.<br \/>24 Aqu\u00ed est\u00e1 mi hija, que es doncella. Os la entregar\u00e9. Abusad de ella y haced con ella lo que os parezca; pero no comet\u00e1is con este hombre semejante infamia.\u00bb<br \/>25 Pero aquellos hombres no quisieron escucharle. Entonces el hombre tom\u00f3 a su concubina y se la sac\u00f3 fuera. Ellos la conocieron, la maltrataron toda la noche hasta la ma\u00f1ana y la dejaron al amanecer.<br \/>26 Lleg\u00f3 la mujer de madrugada y cay\u00f3 a la entrada de la casa del hombre donde estaba su marido; all\u00ed qued\u00f3 hasta que fue de d\u00eda.<br \/>27 Por la ma\u00f1ana se levant\u00f3 su marido, abri\u00f3 las puertas de la casa y sali\u00f3 para continuar su camino; y vio que la mujer, su concubina, estaba tendida a la entrada de la casa, con las manos en el umbral,<br \/>28 y le dijo: \u00abLev\u00e1ntate, v\u00e1monos.\u00bb Pero no le respondi\u00f3. Entonces el hombre la carg\u00f3 sobre su asno y se puso camino de su pueblo.<br \/>29 Llegado a su casa, cogi\u00f3 un cuchillo y tomando a su concubina la parti\u00f3 miembro por miembro en doce trozos y los envi\u00f3 por todo el territorio de Israel.<br \/>30 Y dio esta orden a su emisarios: \u00abEsto hab\u00e9is de decir a todos los israelitas: \u00bfSe ha visto alguna vez cosa semejante desde que los israelitas subieron del pa\u00eds de Egipto hasta hoy? Pensad en ello, pedid consejo y tomad una decisi\u00f3n.\u00bb Y todos los que lo ve\u00edan, dec\u00edan: \u00abNunca ha ocurrido ni se ha visto cosa igual desde que los israelitas subieron del pa\u00eds de Egipto hasta hoy.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc20\"><\/a>Jueces 20<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Salieron, pues, todos los israelitas y se reuni\u00f3 toda la comunidad como un solo hombre, desde Dan hasta Berseba y el pa\u00eds de Galaad, delante de Yahveh, en Misp\u00e1.<br \/>2 Los principales de todo el pueblo y todas las tribus de Israel acudieron a la asamblea del pueblo de Dios: 400.000 hombres de a pie, armados de espada.<br \/>3 Oyeron los benjaminitas que los hijos de Israel hab\u00edan subido a Misp\u00e1&#8230; Los israelitas dijeron: \u00abDecidnos c\u00f3mo ha sido el crimen.\u00bb<br \/>4 El levita, marido de la mujer asesinada, tom\u00f3 la palabra y dijo: \u00abHab\u00eda llegado yo con mi concubina a Guibe\u00e1 de Benjam\u00edn para pasar la noche.<br \/>5 Los se\u00f1ores de Guibe\u00e1 se levantaron contra m\u00ed y rodearon por la noche la casa; intentaron matarme a m\u00ed, y abusaron tanto de mi concubina que muri\u00f3.<br \/>6 Tom\u00e9 entonces a mi concubina, la descuartic\u00e9 y la envi\u00e9 por todo el territorio de la heredad de Israel, porque hab\u00edan cometido una vergu\u0308enza y una infamia en Israel.<br \/>7 Aqu\u00ed est\u00e1is todos, israelitas: tratadlo y tomad aqu\u00ed mismo una resoluci\u00f3n.\u00bb<br \/>8 Todo el pueblo se levant\u00f3 como un solo hombre diciendo: \u00abNinguno de nosotros marchar\u00e1 a su tienda, nadie volver\u00e1 a su casa.<br \/>9 Esto es lo que hemos de hacer con Guibe\u00e1. Echaremos a suertes<br \/>10 y tomaremos de todas las tribus de Israel diez hombres por cada cien, cien por cada mil, y mil por cada 10.000; ellos recoger\u00e1n v\u00edveres para la tropa, para hacer, en cuanto lleguen, con Guibe\u00e1 de Benjam\u00edn seg\u00fan la infamia que han cometido en Israel.\u00bb<br \/>11 As\u00ed se junt\u00f3 contra la ciudad toda la gente de Israel como un solo hombre.<br \/>12 Las tribus de Israel enviaron emisarios a toda la tribu de Benjam\u00edn diciendo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 crimen es \u00e9se que se ha cometido entre vosotros?<br \/>13 Ahora, pues, entregadnos a esos hombres malvados de Guibe\u00e1, para que los matemos y desaparezca el mal de Israel.\u00bb Pero los benjaminitas no quisieron hacer caso a sus hermanos los israelitas.<br \/>14 Los benjaminitas, dejando sus ciudades, se reunieron en Guibe\u00e1 para salir al combate contra los israelitas.<br \/>15 Aquel d\u00eda los benjaminitas llegados de las diversas ciudades hicieron el censo, que dio en total 25.000 hombres armados de espada, sin contar los habitantes de Guibe\u00e1.<br \/>16 En toda esta tropa hab\u00eda setecientos hombres elegidos, zurdos, capaces todos ellos de lanzar una piedra con la honda contra un cabello sin errar el tiro.<br \/>17 La gente de Israel hizo tambi\u00e9n el censo. Sin contar a Benjam\u00edn, eran 400.000 armados de espada; todos hombres de guerra.<br \/>18 Partieron, pues, y subieron a Betel. Consultaron a Dios y le preguntaron los israelitas: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de nosotros subir\u00e1 el primero a combatir contra los benjaminitas?\u00bb Y Yahveh respondi\u00f3: \u00abJud\u00e1 subir\u00e1 primero.\u00bb<br \/>19 Los israelitas se levantaron temprano y acamparon frente a Guibe\u00e1.<br \/>20 Salieron los hombres de Israel para combatir contra Benjam\u00edn y se pusieron en orden de batalla frente a Guibe\u00e1.<br \/>21 Pero los benjaminitas salieron de Guibe\u00e1 y dejaron muertos en tierra aquel d\u00eda a 22.000 hombres de Israel.<br \/>22 Los israelitas subieron a llorar delante de Yahveh hasta la tarde y luego consultaron a Yahveh diciendo: \u00ab\u00bfHe de entablar combate otra vez contra los hijos de mi hermano Benjam\u00edn?\u00bb Yahveh respondi\u00f3: \u00abSubid contra \u00e9l.\u00bb<br \/>23 Entonces la tropa de Israel recobr\u00f3 su valor y volvi\u00f3 a ponerse en orden de batalla en el mismo lugar que el primer d\u00eda.<br \/>24 El segundo d\u00eda los israelitas se acercaron a los benjaminitas;<br \/>25 pero tambi\u00e9n aquel segundo d\u00eda Benjam\u00edn sali\u00f3 de Guibe\u00e1 a su encuentro y volvi\u00f3 a dejar tendidos en tierra a 18.000 israelitas; todos ellos armados de espada.<br \/>26 Entonces todos los israelitas y todo el pueblo subieron hasta Betel, lloraron, se quedaron all\u00ed delante de Yahveh, ayunaron todo el d\u00eda hasta la tarde y ofrecieron holocaustos y sacrificios de comuni\u00f3n delante de Yahveh.<br \/>27 Consultaron luego los israelitas a Yahveh, pues el arca de la alianza de Dios se encontraba all\u00ed,<br \/>28 y Pinj\u00e1s, hijo de Eleazar, hijo de Aar\u00f3n, estaba entonces a su servicio. Dijeron: \u00ab\u00bfHe de salir otra vez a combatir a los hijos de mi hermano Benjam\u00edn o debo dejarlo?\u00bb Yahveh respondi\u00f3: \u00abSubid, porque ma\u00f1ana lo entregar\u00e9 en vuestras manos.\u00bb<br \/>29 Israel puso gente emboscada alrededor de Guibe\u00e1.<br \/>30 Al tercer d\u00eda los israelitas marcharon contra los benjaminitas y se pusieron en orden de batalla como las otras veces frente a Guibe\u00e1.<br \/>31 Los benjaminitas salieron a su encuentro y se dejaron atraer lejos de la ciudad. Comenzaron como las otras veces a matar gente del pueblo por los caminos que suben, uno a Betel y otro a Guibe\u00e1, a campo raso: unos treinta hombres de Israel.<br \/>32 Los benjaminitas se dijeron: \u00abHan sido derrotados ante nosotros como la primera vez.\u00bb Pero los israelitas se hab\u00edan dicho: \u00abVamos a huir para atraerlos lejos de la ciudad hacia los caminos.\u00bb<br \/>33 Entonces todos los hombres de Israel se levantaron de sus puestos, tomaron posiciones en Baal Tamar, y los emboscados de Israel atacaron desde su puesto al oeste de Gueba.<br \/>34 10.000 hombres elegidos de todo Israel llegaron frente a Guibe\u00e1. El combate se endureci\u00f3; los benjaminitas no se daban cuenta de la calamidad que se les ven\u00eda encima.<br \/>35 Yahveh derrot\u00f3 a Benjam\u00edn ante Israel y aquel d\u00eda los israelitas mataron en Benjam\u00edn a 25.100 hombres, todos ellos armados de espada.<br \/>36 Los benjaminitas se vieron derrotados. Los hombres de Israel hab\u00edan cedido terreno a Benjam\u00edn porque contaban con la emboscada que hab\u00edan puesto contra Guibe\u00e1.<br \/>37 Los emboscados marcharon a toda prisa contra Guibe\u00e1, se desplegaron y pasaron a cuchillo a toda la ciudad.<br \/>38 La gente de Israel y los emboscados hab\u00edan convenido en levantar una humareda, como se\u00f1al, desde la ciudad;<br \/>39 entonces har\u00edan frente a los combatientes de Israel. Benjam\u00edn comenz\u00f3 matando a algunos israelitas, unos treinta hombres. Y se dec\u00edan: \u00abEst\u00e1n completamente derrotados ante nosotros, como en la primera batalla.\u00bb<br \/>40 Pero entonces, la se\u00f1al, la columna de humo, comenz\u00f3 a levantarse de la ciudad, y Benjam\u00edn, mirando atr\u00e1s, vio que toda la ciudad sub\u00eda en llamas al cielo.<br \/>41 Entonces los hombres de Israel hicieron frente y los benjaminitas temblaron al ver la calamidad que se les ven\u00eda encima.<br \/>42 Volvieron la espalda ante la gente de Israel camino del desierto, pero los combatientes los acosaban, y los que ven\u00edan de la ciudad los destrozaban cogi\u00e9ndolos en medio.<br \/>43 As\u00ed envolvieron a Benjam\u00edn, lo persiguieron sin descanso y lo aplastaron hasta llegar frente a Gueba por el oriente.<br \/>44 Cayeron de Benjam\u00edn 18.000 hombres, todos ellos hombres valerosos.<br \/>45 Volvieron la espalda y huyeron al desierto, hacia la Pe\u00f1a de Rimm\u00f3n. Los israelitas fueron atrapando por los caminos a 5.000 hombres. Luego persiguieron a Benjam\u00edn hasta Guidom y le mataron 2.000 hombres.<br \/>46 El total de los benjaminitas que cayeron aquel d\u00eda fue de 25.000 hombres, armados de espada, todos ellos hombres valerosos.<br \/>47 Seiscientos hombres hab\u00edan podido volverse y escapar al desierto, hacia la Pe\u00f1a de Rimm\u00f3n. Se quedaron en la Pe\u00f1a de Rimm\u00f3n cuatro meses.<br \/>48 Las tropas de Israel se volvieron contra los benjaminitas, y pasaron a cuchillo a los varones de la ciudad, al ganado, y a todo lo que encontraron. Incendiaron tambi\u00e9n todas las ciudades que encontraron.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jc21\"><\/a>Jueces 21<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Los hombres de Israel hab\u00edan jurado en Misp\u00e1: \u00abNinguno de nosotros dar\u00e1 su hija en matrimonio a Benjam\u00edn.\u00bb<br \/>2 El pueblo fue a Betel y all\u00ed permaneci\u00f3 delante de Dios hasta la tarde clamando y llorando con grandes gemidos.<br \/>3 Dec\u00edan: \u00abYahveh, Dios de Israel, \u00bfpor qu\u00e9 ha de suceder esto en Israel, que desaparezca hoy de Israel una de sus tribus?\u00bb<br \/>4 Al d\u00eda siguiente el pueblo se levant\u00f3 de madrugada, construy\u00f3 all\u00ed un altar, y ofreci\u00f3 holocaustos y sacrificios de comuni\u00f3n.<br \/>5 Dijeron los israelitas: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de entre todas las tribus de Israel no acudi\u00f3 a la asamblea ante Yahveh?\u00bb Porque se hab\u00eda jurado solemnemente que el que no subiera a Misp\u00e1 ante Yahveh ten\u00eda que morir.<br \/>6 Los israelitas estaban apenados por su hermano Benjam\u00edn y dec\u00edan: \u00abHoy ha sido arrancada una tribu de Israel.<br \/>7 \u00bfQu\u00e9 haremos para proporcionar mujeres a los que quedan? Pues nosotros hemos jurado por Yahveh no darles nuestras hijas en matrimonio.\u00bb<br \/>8 Entonces se dijeron: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es la \u00fanica tribu de Israel que no subi\u00f3 ante Yahveh a Misp\u00e1?\u00bb Y vieron que nadie de Yab\u00e9s de Galaad hab\u00eda ido al campamento, a la asamblea.<br \/>9 Hicieron el censo del pueblo y no hab\u00eda ninguno de los habitantes de Yab\u00e9s de Galaad.<br \/>10 Entonces la comunidad mand\u00f3 all\u00e1 12.000 hombres de los valientes y les dio esta orden: \u00abId y pasad a cuchillo a los habitantes de Yab\u00e9s de Galaad, incluidos las mujeres y los ni\u00f1os.<br \/>11 Esto es lo que hab\u00e9is de hacer: Consagrar\u00e9is al anatema a todo var\u00f3n y a toda mujer que haya conocido var\u00f3n, pero dejar\u00e9is con vida a las doncellas.\u00bb As\u00ed lo hicieron.<br \/>12 Entre los habitantes de Yab\u00e9s de Galaad encontraron cuatrocientas muchachas v\u00edrgenes que no hab\u00edan conocido var\u00f3n y las llevaron al campamento (de Silo, que est\u00e1 en el pa\u00eds de Cana\u00e1n).<br \/>13 Toda la comunidad mand\u00f3 emisarios a los benjaminitas que estaban en la Pe\u00f1a de Rimm\u00f3n para hacer las paces.<br \/>14 Volvi\u00f3 entonces Benjam\u00edn. Les dieron las mujeres de Yab\u00e9s de Galaad que hab\u00edan quedado con vida, pero no hubo suficientes para todos.<br \/>15 El pueblo se compadeci\u00f3 de Benjam\u00edn, pues Yahveh hab\u00eda abierto una brecha entre las tribus de Israel.<br \/>16 Dec\u00edan los ancianos de la comunidad: \u00ab\u00bfQu\u00e9 podemos hacer para proporcionar mujeres a los que quedan, pues las mujeres de Benjam\u00edn han sido exterminadas?\u00bb<br \/>17 Y a\u00f1ad\u00edan: \u00ab\u00bfC\u00f3mo conservar un resto a Benjam\u00edn para que no sea borrada una tribu de Israel?<br \/>18 Porque nosotros no podemos darles nuestras hijas en matrimonio.\u00bb Es que los israelitas hab\u00edan pronunciado este juramento: \u00abMaldito sea el que d\u00e9 mujer a Benjam\u00edn.\u00bb<br \/>19 Pero se dijeron: \u00abEs ahora la fiesta de Yahveh, la que se celebra todos los a\u00f1os en Silo.\u00bb (La ciudad est\u00e1 al norte de Betel, al oriente de la calzada que sube de Betel a Siquem y al sur de Lebon\u00e1.)<br \/>20 Dieron esta orden a los benjaminitas: \u00abId a poner una emboscada entre las vi\u00f1as.<br \/>21 Estar\u00e9is alerta, y cuando las muchachas de Silo salgan para danzar en corro, saldr\u00e9is de las vi\u00f1as y raptar\u00e9is cada uno una mujer de entre las muchachas de Silo y os ir\u00e9is a la tierra de Benjam\u00edn.<br \/>22 Si sus padres o sus hermanos vienen a querellarse contra vosotros, les diremos: \u201cHacednos el favor de perdonarles, pues no hemos podido tomar cada uno una mujer en el combate; porque no sois vosotros los que se las hab\u00e9is dado, porque entonces ser\u00edais culpables.\u00bb<br \/>23 As\u00ed lo hicieron los benjaminitas y se llevaron tantas mujeres cuantos eran ellos de entre las danzarinas que raptaron; luego se fueron, volvieron a su heredad, reedificaron las ciudades y se establecieron en ellas.<br \/>24 Los israelitas se marcharon entonces de all\u00ed cada uno a su tribu y a su clan y partieron de all\u00ed cada uno a su heredad.<br \/>25 Por aquel tiempo no hab\u00eda rey en Israel y cada uno hac\u00eda lo que le parec\u00eda bien.<br \/><strong><a href=\"#topJc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice: Sagrada Escritura, Jueces1\u00a0 \u00a0 \u00a02\u00a0 \u00a0 \u00a03\u00a0 \u00a0 \u00a04\u00a0 \u00a0 \u00a05\u00a0 \u00a0 \u00a06\u00a0 \u00a0 \u00a07\u00a0 \u00a0 \u00a0 8\u00a0 \u00a0 \u00a09\u00a0 \u00a0 10\u00a0 \u00a0 \u00a011\u00a0 \u00a0 \u00a012\u00a0 \u00a0 \u00a013\u00a0 \u00a0 \u00a014\u00a0 \u00a0 \u00a015\u00a0 \u00a0 \u00a016\u00a0 \u00a0 \u00a017\u00a0 \u00a0 \u00a018\u00a0 \u00a0 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5469\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s2dsrC-jueces","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5469"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5469"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5469\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5573,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5469\/revisions\/5573"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}