{"id":5657,"date":"2022-02-02T00:01:03","date_gmt":"2022-02-02T06:01:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5657"},"modified":"2022-03-21T17:02:43","modified_gmt":"2022-03-21T23:02:43","slug":"apocalipsis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5657","title":{"rendered":"Apocalipsis"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"topAp\"><\/a><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, Apocalipsis<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"#Ap1\">1<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap2\">2<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap3\">3<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap4\">4<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap5\">5<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap6\">6<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap7\">7<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap8\">8<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap9\">9<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap10\">10<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap11\">11<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap12\">12<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap13\">13<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap14\">14<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap15\">15<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap16\">16<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap17\">17<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap18\">18<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap19\">19<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap29\">20<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap21\">21<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Ap22\">22<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap1\"><\/a>Apocalipsis 1<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Revelaci\u00f3n de Jesucristo; se la concedi\u00f3 Dios para manifestar a sus siervos lo que ha de suceder pronto; y envi\u00f3 a su \u00c1ngel para d\u00e1rsela a conocer a su siervo Juan,<br \/>2 el cual ha atestiguado la Palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo: todo lo que vio.<br \/>3 Dichoso el que lea y los que escuchen las palabras de esta profec\u00eda y guarden lo escrito en ella, porque el Tiempo est\u00e1 cerca.<br \/>4 Juan, a las siete Iglesias de Asia. Gracia y paz a vosotros de parte de \u00abAquel que es, que era y que va a venir\u00bb, de parte de los siete Esp\u00edritus que est\u00e1n ante su trono,<br \/>5 y de parte de Jesucristo, el Testigo fiel, el Primog\u00e9nito de entre los muertos, el Pr\u00edncipe de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados<br \/>6 y ha hecho de nosotros un Reino de Sacerdotes para su Dios y Padre, a \u00e9l la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<br \/>7 Mirad, viene acompa\u00f1ado de nubes: todo ojo le ver\u00e1, hasta los que le traspasaron, y por \u00e9l har\u00e1n duelo todas las razas de la tierra. S\u00ed. Am\u00e9n.<br \/>8 Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Se\u00f1or Dios, \u00abAquel que es, que era y que va a venir\u00bb, el Todopoderoso.<br \/>9 Yo, Juan, vuestro hermano y compa\u00f1ero de la tribulaci\u00f3n, del reino y de la paciencia, en Jes\u00fas. Yo me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jes\u00fas.<br \/>10 Ca\u00ed en \u00e9xtasis el d\u00eda del Se\u00f1or, y o\u00ed detr\u00e1s de m\u00ed una gran voz, como de trompeta, que dec\u00eda:<br \/>11 \u00abLo que veas escr\u00edbelo en un libro y env\u00edalo a las siete Iglesias: a \u00c9feso, Esmirna, P\u00e9rgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea\u00bb.<br \/>12 Me volv\u00ed a ver qu\u00e9 voz era la que me hablaba y al volverme, vi siete candeleros de oro,<br \/>13 y en medio de los candeleros como a un Hijo de hombre, vestido de una t\u00fanica talar, ce\u00f1ido al talle con un ce\u00f1idor de oro.<br \/>14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos, como la lana blanca, como la nieve; sus ojos como llama de fuego ;<br \/>15 sus pies parec\u00edan de metal precioso acrisolado en el horno; su voz como voz de grandes aguas.<br \/>16 Ten\u00eda en su mano derecha siete estrellas, y de su boca sal\u00eda una espada aguda de dos filos; y su rostro, como el sol cuando brilla con toda su fuerza.<br \/>17 Cuando lo vi, ca\u00ed a sus pies como muerto. El puso su mano derecha sobre m\u00ed diciendo: \u00abNo temas, soy yo, el Primero y el Ultimo,<br \/>18 el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la Muerte y del Hades.<br \/>19 Escribe, pues, lo que has visto: lo que ya es y lo que va a suceder m\u00e1s tarde.<br \/>20 La explicaci\u00f3n del misterio de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha y de los siete candeleros de oro es \u00e9sta: las siete estrellas son los \u00c1ngeles de las siete Iglesias, y los siete candeleros son las siete Iglesias.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap2\"><\/a>Apocalipsis 2<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Al \u00c1ngel de la Iglesia de \u00c9feso, escribe: Esto dice el que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que camina entre los siete candeleros de oro.<br \/>2 Conozco tu conducta: tus fatigas y paciencia; y que no puedes soportar a los malvados y que pusiste a prueba a los que se llaman ap\u00f3stoles sin serlo y descubriste su enga\u00f1o.<br \/>3 Tienes paciencia: y has sufrido por mi nombre sin desfallecer.<br \/>4 Pero tengo contra ti que has perdido tu amor de antes.<br \/>5 Date cuenta, pues, de d\u00f3nde has ca\u00eddo, arrepi\u00e9ntete y vuelve a tu conducta primera. Si no, ir\u00e9 donde ti y cambiar\u00e9 de su lugar tu candelero, si no te arrepientes.<br \/>6 Tienes en cambio a tu favor que detestas el proceder de los nicola\u00edtas, que yo tambi\u00e9n detesto.<br \/>7 El que tenga o\u00eddos, oiga lo que el Esp\u00edritu dice a las Iglesias: al vencedor le dar\u00e9 a comer del \u00e1rbol de la vida, que est\u00e1 en el Para\u00edso de Dios.<br \/>8 Al \u00c1ngel de la Iglesia de Esmirna escribe: Esto dice el Primero y el Ultimo, el que estuvo muerto y revivi\u00f3.<br \/>9 Conozco tu tribulaci\u00f3n y tu pobreza -aunque eres rico- y las calumnias de los que se llaman jud\u00edos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satan\u00e1s.<br \/>10 No temas por lo que vas a sufrir: el Diablo va a meter a algunos de vosotros en la c\u00e1rcel para que se\u00e1is tentados, y sufrir\u00e9is una tribulaci\u00f3n de diez d\u00edas. Mant\u00e9nte fiel hasta la muerte y te dar\u00e9 la corona de la vida.<br \/>11 El que tenga o\u00eddos, oiga lo que el Esp\u00edritu dice a las Iglesias: el vencedor no sufrir\u00e1 da\u00f1o de la muerte segunda.<br \/>12 Al \u00c1ngel de la Iglesia de P\u00e9rgamo escribe: Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos.<br \/>13 S\u00e9 d\u00f3nde vives: donde est\u00e1 el trono de Satan\u00e1s. Eres fiel a mi nombre y no has renegado de mi fe, ni siquiera en los d\u00edas de Antipas, mi testigo fiel, que fue muerto entre vosotros, ah\u00ed donde habita Satan\u00e1s.<br \/>14 Pero tengo alguna cosa contra ti: mantienes ah\u00ed algunos que sostienen la doctrina de Balaam, que ense\u00f1aba a Balaq a poner tropiezos a los hijos de Israel para que comieran carnes inmoladas a los \u00eddolos y fornicaran.<br \/>15 As\u00ed t\u00fa tambi\u00e9n mantienes algunos que sostienen la doctrina de los nicola\u00edtas.<br \/>16 Arrepi\u00e9ntete, pues; si no, ir\u00e9 pronto donde ti y luchar\u00e9 contra \u00e9sos con la espada de mi boca.<br \/>17 El que tenga o\u00eddos, oiga lo que el Esp\u00edritu dice a las Iglesias: al vencedor le dar\u00e9 man\u00e1 escondido; y le dar\u00e9 tambi\u00e9n una piedrecita blanca, y, grabado en la piedrecita, un nombre nuevo que nadie conoce, sino el que lo recibe.<br \/>18 Escribe al \u00c1ngel de la Iglesia de Tiatira: Esto dice el Hijo de Dios, cuyos ojos son como llama de fuego y cuyos pies parecen de metal precioso.<br \/>19 Conozco tu conducta: tu caridad, tu fe, tu esp\u00edritu de servicio, tu paciencia; tus obras \u00faltimas sobrepujan a las primeras.<br \/>20 Pero tengo contra ti que toleras a Jezabel, esa mujer que se llama profetisa y est\u00e1 ense\u00f1ando y enga\u00f1ando a mis siervos para que forniquen y coman carne inmolada a los \u00eddolos.<br \/>21 Le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicaci\u00f3n.<br \/>22 Mira, a ella voy a arrojarla al lecho del dolor, y a los que adulteran con ella, a una gran tribulaci\u00f3n, si no se arrepienten de sus obras.<br \/>23 Y a sus hijos, los voy a herir de muerte: as\u00ed sabr\u00e1n todas las Iglesias que yo soy el que sondea los ri\u00f1ones y los corazones, y yo os dar\u00e9 a cada uno seg\u00fan vuestras obras.<br \/>24 Pero a vosotros, a los dem\u00e1s de Tiatira, que no compart\u00eds esa doctrina, que no conoc\u00e9is \u00ablas profundidades de Satan\u00e1s\u00bb, como ellos dicen, os digo: No os impongo ninguna otra carga;<br \/>25 s\u00f3lo que manteng\u00e1is firmemente hasta mi vuelta lo que ya ten\u00e9is.<br \/>26 Al vencedor, al que se mantenga fiel a mis obras hasta el fin, le dar\u00e9 poder sobre las naciones:<br \/>27 las regir\u00e1 con cetro de hierro, como se quebrantan las piezas de arcilla.<br \/>28 Yo tambi\u00e9n lo he recibido de mi Padre. Y le dar\u00e9 el Lucero del alba.<br \/>29 El que tenga o\u00eddos, oiga lo que el Esp\u00edritu dice a las Iglesias.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap3\"><\/a>Apocalipsis 3<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Al \u00c1ngel de la Iglesia de Sardes escribe: Esto dice el que tiene los siete Esp\u00edritus de Dios y las siete estrellas. Conozco tu conducta; tienes nombre como de quien vive, pero est\u00e1s muerto.<br \/>2 Ponte en vela, reanima lo que te queda y est\u00e1 a punto de morir. Pues no he encontrado tus obras llenas a los ojos de mi Dios.<br \/>3 Acu\u00e9rdate, por tanto, de c\u00f3mo recibiste y o\u00edste mi Palabra: gu\u00e1rdala y arrepi\u00e9ntete. Porque, si no est\u00e1s en vela, vendr\u00e9 como ladr\u00f3n, y no sabr\u00e1s a qu\u00e9 hora vendr\u00e9 sobre ti.<br \/>4 Tienes no obstante en Sardes unos pocos que no han manchado sus vestidos. Ellos andar\u00e1n conmigo vestidos de blanco; porque lo merecen.<br \/>5 El vencedor ser\u00e1 as\u00ed revestido de blancas vestiduras y no borrar\u00e9 su nombre del libro de la vida, sino que me declarar\u00e9 por \u00e9l delante de mi Padre y de sus \u00c1ngeles.<br \/>6 El que tenga o\u00eddos, oiga lo que el Esp\u00edritu dice a las Iglesias.<br \/>7 Al \u00c1ngel de la Iglesia de Filadelfia escribe: Esto dice el Santo, el Veraz, el que tiene la llave de David: si \u00e9l abre, nadie puede cerrar; si \u00e9l cierra, nadie puede abrir.<br \/>8 Conozco tu conducta: mira que he abierto ante ti una puerta que nadie puede cerrar, porque, aunque tienes poco poder, has guardado mi Palabra y no has renegado de mi nombre.<br \/>9 Mira que te voy a entregar algunos de la Sinagoga de Satan\u00e1s, de los que se proclaman jud\u00edos y no lo son, sino que mienten; yo har\u00e9 que vayan a postrarse delante de tus pies, para que sepan que yo te he amado.<br \/>10 Ya que has guardado mi recomendaci\u00f3n de ser paciente, tambi\u00e9n yo te guardar\u00e9 de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero para probar a los habitantes de la tierra.<br \/>11 Vengo pronto; mant\u00e9n con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona.<br \/>12 Al vencedor le pondr\u00e9 de columna en el Santuario de mi Dios, y no saldr\u00e1 fuera ya m\u00e1s; y grabar\u00e9 en \u00e9l el nombre de mi Dios, y el nombre de la Ciudad de mi Dios, la nueva Jerusal\u00e9n, que baja del cielo enviada por mi Dios, y mi nombre nuevo.<br \/>13 El que tenga o\u00eddos, oiga lo que el Esp\u00edritu dice a las Iglesias.<br \/>14 Al \u00c1ngel de la Iglesia de Laodicea escribe: As\u00ed habla el Am\u00e9n, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creaci\u00f3n de Dios.<br \/>15 Conozco tu conducta: no eres ni fr\u00edo ni caliente. \u00a1Ojal\u00e1 fueras fr\u00edo o caliente!<br \/>16 Ahora bien, puesto que eres tibio, y no fr\u00edo ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.<br \/>17 T\u00fa dices: \u00abSoy rico; me he enriquecido; nada me falta\u00bb. Y no te das cuenta de que eres un desgraciado, digno de compasi\u00f3n, pobre, ciego y desnudo.<br \/>18 Te aconsejo que me compres oro acrisolado al fuego para que te enriquezcas, vestidos blancos para que te cubras, y no quede al descubierto la verg\u00fcenza de tu desnudez, y un colirio para que te des en los ojos y recobres la vista.<br \/>19 Yo a los que amo, los reprendo y corrijo. S\u00e9, pues, ferviente y arrepi\u00e9ntete.<br \/>20 Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entrar\u00e9 en su casa y cenar\u00e9 con \u00e9l y \u00e9l conmigo.<br \/>21 Al vencedor le conceder\u00e9 sentarse conmigo en mi trono, como yo tambi\u00e9n venc\u00ed y me sent\u00e9 con mi Padre en su trono.<br \/>22 El que tenga o\u00eddos, oiga lo que el Esp\u00edritu dice a las Iglesias.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap4\"><\/a>Apocalipsis 4<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s tuve una visi\u00f3n. He aqu\u00ed que una puerta estaba abierta en el cielo, y aquella voz que hab\u00eda o\u00eddo antes, como voz de trompeta que hablara conmigo, me dec\u00eda: \u00abSube ac\u00e1, que te voy a ense\u00f1ar lo que ha de suceder despu\u00e9s\u00bb.<br \/>2 Al instante ca\u00ed en \u00e9xtasis. Vi que un trono estaba erigido en el cielo, y Uno sentado en el trono.<br \/>3 El que estaba sentado era de aspecto semejante al jaspe y a la cornalina; y un arcoiris alrededor del trono, de aspecto semejante a la esmeralda.<br \/>4 Vi veinticuatro tronos alrededor del trono, y sentados en los tronos, a veinticuatro Ancianos con vestiduras blancas y coronas de oro sobre sus cabezas.<br \/>5 Del trono salen rel\u00e1mpagos y fragor y truenos; delante del trono arden siete antorchas de fuego, que son los siete Esp\u00edritus de Dios.<br \/>6 Delante del trono como un mar transparente semejante al cristal. En medio del trono, y en torno al trono, cuatro Vivientes llenos de ojos por delante y por detr\u00e1s.<br \/>7 El primer Viviente, como un le\u00f3n; el segundo Viviente, como un novillo; el tercer Viviente tiene un rostro como de hombre; el cuarto viviente es como un \u00e1guila en vuelo.<br \/>8 Los cuatro Vivientes tienen cada uno seis alas, est\u00e1n llenos de ojos todo alrededor y por dentro, y repiten sin descanso d\u00eda y noche: \u00abSanto, Santo, Santo, Se\u00f1or, Dios Todopoderoso, \u201cAquel que era, que es y que va a venir\u201d.\u00bb<br \/>9 Y cada vez que los Vivientes dan gloria, honor y acci\u00f3n de gracias al que est\u00e1 sentado en el trono y vive por los siglos de los siglos,<br \/>10 los veinticuatro Ancianos se postran ante el que est\u00e1 sentado en el trono y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y arrojan sus coronas delante del trono diciendo:<br \/>11 \u00abEres digno, Se\u00f1or y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque t\u00fa has creado el universo; por tu voluntad, no exist\u00eda y fue creado.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap5\"><\/a>Apocalipsis 5<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Vi tambi\u00e9n en la mano derecha del que est\u00e1 sentado en el trono un libro, escrito por el anverso y el reverso, sellado con siete sellos.<br \/>2 Y vi a un \u00c1ngel poderoso que proclamaba con fuerte voz: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es digno de abrir el libro y soltar sus sellos?\u00bb<br \/>3 Pero nadie era capaz, ni en el cielo ni en la tierra ni bajo tierra, de abrir el libro ni de leerlo.<br \/>4 Y yo lloraba mucho porque no se hab\u00eda encontrado a nadie digno de abrir el libro ni de leerlo.<br \/>5 Pero uno de los Ancianos me dice: \u00abNo llores; mira, ha triunfado el Le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1, el Reto\u00f1o de David; \u00e9l podr\u00e1 abrir el libro y sus siete sellos.\u00bb<br \/>6 Entonces vi, de pie, en medio del trono y de los cuatro Vivientes y de los Ancianos, un Cordero, como degollado; ten\u00eda siete cuernos y siete ojos, que son los siete Esp\u00edritus de Dios, enviados a toda la tierra.<br \/>7 Y se acerc\u00f3 y tom\u00f3 el libro de la mano derecha del que est\u00e1 sentado en el trono.<br \/>8 Cuando lo tom\u00f3, los cuatro Vivientes y los veinticuatro Ancianos se postraron delante del Cordero. Ten\u00eda cada uno una c\u00edtara y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos.<br \/>9 Y cantan un c\u00e1ntico nuevo diciendo: \u00abEres digno de tomar el libro y abrir sus sellos porque fuiste degollado y compraste para Dios con tu sangre hombres de toda raza, lengua, pueblo y naci\u00f3n;<br \/>10 y has hecho de ellos para nuestro Dios un Reino de Sacerdotes, y reinan sobre la tierra.\u00bb<br \/>11 Y en la visi\u00f3n o\u00ed la voz de una multitud de \u00c1ngeles alrededor del trono, de los Vivientes y de los Ancianos. Su n\u00famero era mir\u00edadas de mir\u00edadas y millares de millares,<br \/>12 y dec\u00edan con fuerte voz: \u00abDigno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabidur\u00eda, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.\u00bb<br \/>13 Y toda criatura, del cielo, de la tierra, de debajo de la tierra y del mar, y todo lo que hay en ellos, o\u00ed que respond\u00edan: \u00abAl que est\u00e1 sentado en el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria y potencia por los siglos de los siglos.\u00bb<br \/>14 Y los cuatro Vivientes dec\u00edan: \u00abAm\u00e9n\u00bb; y los Ancianos se postraron para adorar.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap6\"><\/a>Apocalipsis 6<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y segu\u00ed viendo: Cuando el Cordero abri\u00f3 el primero de los siete sellos, o\u00ed al primero de los cuatro Vivientes que dec\u00eda con voz como de trueno: \u00abVen\u00bb.<br \/>2 Mir\u00e9 y hab\u00eda un caballo blanco; y el que lo montaba ten\u00eda un arco; se le dio una corona, y sali\u00f3 como vencedor, y para seguir venciendo.<br \/>3 Cuando abri\u00f3 el segundo sello, o\u00ed al segundo Viviente que dec\u00eda: \u00abVen\u00bb.<br \/>4 Entonces sali\u00f3 otro caballo, rojo; al que lo montaba se le concedi\u00f3 quitar de la tierra la paz para que se degollaran unos a otros; se le dio una espada grande.<br \/>5 Cuando abri\u00f3 el tercer sello, o\u00ed al tercer Viviente que dec\u00eda: \u00abVen\u00bb. Mir\u00e9 entonces y hab\u00eda un caballo negro; el que lo montaba ten\u00eda en la mano una balanza,<br \/>6 y o\u00ed como una voz en medio de los cuatro Vivientes que dec\u00eda: \u00abUn litro de trigo por denario, tres litros de cebada por un denario. Pero no causes da\u00f1o al aceite y al vino.\u00bb<br \/>7 Cuando abri\u00f3 el cuarto sello, o\u00ed la voz del cuarto Viviente que dec\u00eda: \u00abVen\u00bb.<br \/>8 Mir\u00e9 entonces y hab\u00eda un caballo verdoso; el que lo montaba se llamaba Muerte, y el Hades le segu\u00eda. Se les dio poder sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con la espada, con el hambre, con la peste y con las fieras de la tierra.<br \/>9 Cuando abri\u00f3 el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron.<br \/>10 Se pusieron a gritar con fuerte voz: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo, Due\u00f1o santo y veraz, vas a estar sin hacer justicia y sin tomar venganza por nuestra sangre de los habitantes de la tierra?\u00bb<br \/>11 Entonces se le dio a cada uno un vestido blanco y se les dijo que esperasen todav\u00eda un poco, hasta que se completara el n\u00famero de sus consiervos y hermanos que iban a ser muertos como ellos.<br \/>12 Y segu\u00ed viendo. Cuando abri\u00f3 el sexto sello, se produjo un violento terremoto; y el sol se puso negro como un pa\u00f1o de crin, y la luna toda como sangre,<br \/>13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera suelta sus higos verdes al ser sacudida por un viento fuerte;<br \/>14 y el cielo fue retirado como un libro que se enrolla, y todos los montes y las islas fueron removidos de sus asientos;<br \/>15 y los reyes de la tierra, los magnates, los tribunos, los ricos, los poderosos, y todos, esclavos o libres, se ocultaron en las cuevas y en las pe\u00f1as de los montes.<br \/>16 Y dicen a los montes y las pe\u00f1as: \u00abCaed sobre nosotros y ocultadnos de la vista del que est\u00e1 sentado en el trono y de la c\u00f3lera del Cordero.<br \/>17 Porque ha llegado el Gran D\u00eda de su c\u00f3lera y \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 sostenerse?\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap7\"><\/a>Apocalipsis 7<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s de esto, vi a cuatro \u00c1ngeles de pie en los cuatro extremos de la tierra, que sujetaban los cuatro vientos de la tierra, para que no soplara el viento ni sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ning\u00fan \u00e1rbol.<br \/>2 Luego vi a otro \u00c1ngel que sub\u00eda del Oriente y ten\u00eda el sello de Dios vivo; y grit\u00f3 con fuerte voz a los cuatro \u00c1ngeles a quienes se hab\u00eda encomendado causar da\u00f1o a la tierra y al mar:<br \/>3 \u00abNo caus\u00e9is da\u00f1o ni a la tierra ni al mar ni a los \u00e1rboles, hasta que marquemos con el sello la frente de los siervos de nuestro Dios.\u00bb<br \/>4 Y o\u00ed el n\u00famero de los marcados con el sello: 144.000 sellados, de todas las tribus de los hijos de Israel.<br \/>5 De la tribu de Jud\u00e1 12.000 sellados; de la tribu de Rub\u00e9n 12.000; de la tribu de Gad 12.000;<br \/>6 de la tribu de Aser 12.000; de la tribu de Neftal\u00ed 12.000; de la tribu de Manas\u00e9s 12.000;<br \/>7 de la tribu de Sime\u00f3n 12.000; de la tribu de Lev\u00ed 12.000; de la tribu de Isacar 12.000;<br \/>8 de la tribu de Zabul\u00f3n 12.000; de la tribu de Jos\u00e9 12.000; de la tribu de Benjam\u00edn 12.000 sellados.<br \/>9 Despu\u00e9s mir\u00e9 y hab\u00eda una muchedumbre inmensa, que nadie podr\u00eda contar, de toda naci\u00f3n, razas, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y el Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos.<br \/>10 Y gritan con fuerte voz: \u00abLa salvaci\u00f3n es de nuestro Dios, que est\u00e1 sentado en el trono, y del Cordero.\u00bb<br \/>11 Y todos los \u00c1ngeles que estaban en pie alrededor del trono de los Ancianos y de los cuatro Vivientes, se postraron delante del trono, rostro en tierra, y adoraron a Dios<br \/>12 diciendo: \u00abAm\u00e9n. Alabanza, gloria, sabidur\u00eda, acci\u00f3n de gracias, honor, poder y fuerza, a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.\u00bb<br \/>13 Uno de los Ancianos tom\u00f3 la palabra y me dijo: \u00abEsos que est\u00e1n vestidos con vestiduras blancas \u00bfqui\u00e9nes son y de d\u00f3nde han venido?\u00bb<br \/>14 Yo le respond\u00ed: \u00abSe\u00f1or m\u00edo, t\u00fa lo sabr\u00e1s.\u00bb Me respondi\u00f3: \u00abEsos son los que vienen de la gran tribulaci\u00f3n; han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la sangre del Cordero.<br \/>15 Por esto est\u00e1n delante del trono de Dios, d\u00e1ndole culto d\u00eda y noche en su Santuario; y el que est\u00e1 sentado en el trono extender\u00e1 su tienda sobre ellos.<br \/>16 Ya no tendr\u00e1n hambre ni sed; ya nos les molestar\u00e1 el sol ni bochorno alguno.<br \/>17 Porque el Cordero que est\u00e1 en medio del trono los apacentar\u00e1 y los guiar\u00e1 a los manantiales de las aguas de la vida. Y Dios enjugar\u00e1 toda l\u00e1grima de sus ojos.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap8\"><\/a>Apocalipsis 8<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando el Cordero abri\u00f3 el s\u00e9ptimo sello, se hizo silencio en el cielo, como una media hora&#8230;<br \/>2 Vi entonces a los siete \u00c1ngeles que est\u00e1n en pie delante de Dios; les fueron entregadas siete trompetas.<br \/>3 Otro \u00c1ngel vino y se puso junto al altar con un badil de oro. Se le dieron muchos perfumes para que, con las oraciones de todos los santos, los ofreciera sobre el altar de oro colocado delante del trono.<br \/>4 Y por mano del \u00c1ngel subi\u00f3 delante de Dios la humareda de los perfumes con las oraciones de los santos.<br \/>5 Y el \u00c1ngel tom\u00f3 el badil y lo llen\u00f3 con brasas del altar y las arroj\u00f3 sobre la tierra. Entonces hubo truenos, fragor, rel\u00e1mpagos y temblor de tierra.<br \/>6 Los siete \u00c1ngeles de las siete trompetas se dispusieron a tocar.<br \/>7 Toc\u00f3 el primero&#8230; Hubo entonces pedrisco y fuego mezclados con sangre, que fueron arrojados sobre la tierra: la tercera parte de los \u00e1rboles qued\u00f3 abrasada, toda hierba verde qued\u00f3 abrasada.<br \/>8 Toc\u00f3 el segundo \u00c1ngel&#8230; Entonces fue arrojado al mar algo como una enorme monta\u00f1a ardiendo, y la tercera parte del mar se convirti\u00f3 en sangre.<br \/>9 Pereci\u00f3 la tercera parte de las criaturas del mar que tienen vida, y la tercera parte de las naves fue destruida.<br \/>10 Toc\u00f3 el tercer \u00c1ngel&#8230; Entonces cay\u00f3 del cielo una estrella grande, ardiendo como una antorcha. Cay\u00f3 sobre la tercera parte de los r\u00edos y sobre las manantiales de agua.<br \/>11 La estrella se llama Ajenjo. La tercera parte de las aguas se convirti\u00f3 en ajenjo, y mucha gente muri\u00f3 por las aguas, que se hab\u00edan vuelto amargas.<br \/>12 Toc\u00f3 el cuarto \u00c1ngel&#8230; Entonces fue herida la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas; qued\u00f3 en sombra la tercera parte de ellos; el d\u00eda perdi\u00f3 una tercera parte de su claridad y lo mismo la noche.<br \/>13 Y segu\u00ed viendo: O\u00ed un \u00c1guila que volaba por lo alto del cielo y dec\u00eda con fuerte voz: \u00ab\u00a1Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra, cuando suenen las voces que quedan de las trompetas de los tres \u00c1ngeles que van a tocar!\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap9\"><\/a>Apocalipsis 9<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Toc\u00f3 el quinto \u00c1ngel&#8230; Entonces vi una estrella que hab\u00eda ca\u00eddo del cielo a la tierra. Se le dio la llave del pozo del Abismo.<br \/>2 Abri\u00f3 el pozo del Abismo y subi\u00f3 del pozo una humareda como la de un horno grande, y el sol y el aire se oscurecieron con la humareda del pozo.<br \/>3 De la humareda salieron langostas sobre la tierra, y se les dio un poder como el que tienen los escorpiones de la tierra.<br \/>4 Se les dijo que no causaran da\u00f1o a la hierba de la tierra, ni a nada verde, ni a ning\u00fan \u00e1rbol; s\u00f3lo a los hombres que no llevaran en la frente el sello de Dios.<br \/>5 Se les dio poder, no para matarlos, sino para atormentarlos durante cinco meses. El tormento que producen es como el del escorpi\u00f3n cuando pica a alguien.<br \/>6 En aquellos d\u00edas, buscar\u00e1n los hombres la muerte y no la encontrar\u00e1n; desear\u00e1n morir y la muerte huir\u00e1 de ellos.<br \/>7 La apariencia de estas langostas era parecida a caballos preparados para la guerra; sobre sus cabezas ten\u00edan como coronas que parec\u00edan de oro; sus rostros eran como rostros humanos;<br \/>8 ten\u00edan cabellos como cabellos de mujer, y sus dientes eran como de le\u00f3n;<br \/>9 ten\u00edan corazas como corazas de hierro, y el ruido de sus alas como el estr\u00e9pito de carros de muchos caballos que corren al combate;<br \/>10 tienen colas parecidas a las de los escorpiones, con aguijones, y en sus colas, el poder de causar da\u00f1o a los hombres durante cinco meses.<br \/>11 Tienen sobre s\u00ed, como rey, al \u00c1ngel del Abismo, llamado en hebreo \u00abAbadd\u00f3n\u00bb, y en griego \u00abApol\u00edon\u00bb.<br \/>12 El primer \u00a1Ay! ha pasado. Mira que detr\u00e1s vienen todav\u00eda otros dos.<br \/>13 Toc\u00f3 el sexto \u00c1ngel&#8230; Entonces o\u00ed una voz que sal\u00eda de los cuatro cuernos del altar de oro que est\u00e1 delante de Dios;<br \/>14 y dec\u00eda al sexto \u00c1ngel que ten\u00eda la trompeta: \u00abSuelta a los cuatro \u00c1ngeles atados junto al gran r\u00edo Eufrates.\u00bb<br \/>15 Y fueron soltados los cuatro \u00c1ngeles que estaban preparados para la hora, el d\u00eda, el mes y el a\u00f1o, para matar a la tercera parte de los hombres.<br \/>16 El n\u00famero de su tropa de caballer\u00eda era de 200.000.000; pude o\u00edr su n\u00famero.<br \/>17 As\u00ed vi en la visi\u00f3n los caballos y a los que los montaban: ten\u00edan corazas de color de fuego, de jacinto y de azufre; las cabezas de los caballos como cabezas de le\u00f3n y de sus bocas sal\u00eda fuego y humo y azufre.<br \/>18 Y fue exterminada la tercera parte de los hombres por estas tres plagas: por el fuego, el humo y el azufre que sal\u00edan de sus bocas.<br \/>19 Porque el poder de los caballos est\u00e1 en su boca y en sus colas; pues sus colas, semejantes a serpientes, tienen cabezas y con ellas causan da\u00f1o.<br \/>20 Pero los dem\u00e1s hombres, los no exterminados por estas plagas, no se convirtieron de las obras de sus manos; no dejaron de adorar a los demonios y a los \u00eddolos de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, que no pueden ver ni o\u00edr ni caminar.<br \/>21 No se convirtieron de sus asesinatos ni de sus hechicer\u00edas ni de sus fornicaciones ni de sus rapi\u00f1as.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap10\"><\/a>Apocalipsis 10<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Vi tambi\u00e9n a otro \u00c1ngel poderoso, que bajaba del cielo envuelto en una nube, con el arco\u00edris sobre su cabeza, su rostro como el sol y sus piernas como columnas de fuego.<br \/>2 En su mano ten\u00eda un librito abierto. Puso el pie derecho sobre el mar y izquierdo sobre la tierra,<br \/>3 y grit\u00f3 con fuerte voz, como ruge el le\u00f3n. Y cuando grit\u00f3, siete truenos hicieron o\u00edr su fragor.<br \/>4 Apenas hicieron o\u00edr su voz los siete truenos, me dispon\u00eda a escribir, cuando o\u00ed una voz del cielo que dec\u00eda: \u00ab Sella lo que han dicho los siete truenos y no lo escribas\u00bb.<br \/>5 Entonces el \u00c1ngel que hab\u00eda visto yo de pie sobre el mar y la tierra, levant\u00f3 al cielo su mano derecha<br \/>6 y jur\u00f3 por el que vive por los siglos de los siglos, el que cre\u00f3 el cielo y cuanto hay en \u00e9l, la tierra y cuanto hay en ella, el mar y cuanto hay en \u00e9l: \u00ab\u00a1Ya no habr\u00e1 dilaci\u00f3n!<br \/>7 sino que en los d\u00edas en que se oiga la voz del s\u00e9ptimo \u00c1ngel, cuando se ponga a tocar la trompeta, se habr\u00e1 consumado el Misterio de Dios, seg\u00fan lo hab\u00eda anunciado como buena nueva a sus siervos los profetas.\u00bb<br \/>8 Y la voz de cielo que yo hab\u00eda o\u00eddo me habl\u00f3 otra vez y me dijo: \u00abVete, toma el librito que est\u00e1 abierto en la mano del \u00c1ngel, el que est\u00e1 de pie sobre el mar y sobre la tierra.\u00bb<br \/>9 Fui donde el \u00c1ngel y le dije que me diera el librito. Y me dice: \u00abToma, dev\u00f3ralo; te amargar\u00e1 las entra\u00f1as, pero en tu boca ser\u00e1 dulce como la miel.\u00bb<br \/>10 Tom\u00e9 el librito de la mano del \u00c1ngel y lo devor\u00e9; y fue mi boca dulce como la miel; pero, cuando lo com\u00ed, se me amargaron las entra\u00f1as.<br \/>11 Entonces me dicen: \u00abTienes que profetizar otra vez contra muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap11\"><\/a>Apocalipsis 11<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Luego me fue dada una ca\u00f1a de medir parecida a una vara, dici\u00e9ndome: \u00abLev\u00e1ntate y mide el Santuario de Dios y el altar, y a los que adoran en \u00e9l.<br \/>2 El patio exterior del Santuario, d\u00e9jalo aparte, no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles, que pisotear\u00e1n la Ciudad Santa 42 meses.<br \/>3 Pero har\u00e9 que mis dos testigos profeticen durante 1260 d\u00edas, cubiertos de sayal\u00bb.<br \/>4 Ellos son los dos olivos y los dos candeleros que est\u00e1n en pie delante del Se\u00f1or de la tierra.<br \/>5 Si alguien pretendiera hacerles mal, saldr\u00eda fuego de su boca y devorar\u00eda a sus enemigos; si alguien pretender\u00eda hacerles mal, as\u00ed tendr\u00eda que morir.<br \/>6 Estos tienen poder de cerrar el cielo para que no llueva los d\u00edas en que profeticen; tienen tambi\u00e9n poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y poder de herir la tierra con toda clase de plagas, todas las veces que quieran.<br \/>7 Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del Abismo les har\u00e1 la guerra, los vencer\u00e1 y los matar\u00e1.<br \/>8 Y sus cad\u00e1veres, en la plaza de la Gran Ciudad, que simb\u00f3licamente se llama Sodoma o Egipto, all\u00ed donde tambi\u00e9n su Se\u00f1or fue crucificado.<br \/>9 Y gentes de los pueblos, razas, lenguas y naciones, contemplar\u00e1n sus cad\u00e1veres tres d\u00edas y medio: no est\u00e1 permitido sepultar sus cad\u00e1veres.<br \/>10 Los habitantes de la tierra se alegran y se regocijan por causa de ellos, y se intercambian regalos, porque estos dos profetas hab\u00edan atormentado a los habitantes de la tierra.<br \/>11 Pero, pasados los tres d\u00edas y medio, un aliento de vida procedente de Dios entr\u00f3 en ellos y se pusieron de pie, y un gran espanto se apoder\u00f3 de quienes los contemplaban.<br \/>12 O\u00ed entonces una fuerte voz que les dec\u00eda desde el cielo: \u00abSubid ac\u00e1.\u00bb Y subieron al cielo en la nube, a la vista de sus enemigos.<br \/>13 En aquella hora se produjo un violento terremoto, y la d\u00e9cima parte de la ciudad se derrumb\u00f3, y con el terremoto perecieron 7.000 personas. Los supervivientes, presa de espanto, dieron gloria al Dios del cielo.<br \/>14 El segundo \u00a1Ay! ha pasado. Mira que viene en seguida el tercero.<br \/>15 Toc\u00f3 el s\u00e9ptimo \u00c1ngel&#8230; Entonces sonaron en el cielo fuertes voces que dec\u00edan: \u00abHa llegado el reinado sobre el mundo de nuestro Se\u00f1or y de su Cristo; y reinar\u00e1 por los siglos de los siglos.\u00bb<br \/>16 Y los veinticuatro Ancianos que estaban sentados en sus tronos delante de Dios, se postraron rostro en tierra y adoraron a Dios diciendo:<br \/>17 \u00abTe damos gracias, Se\u00f1or Dios Todopoderoso, \u201cAquel que es y que era\u201d porque has asumido tu inmenso poder para establecer tu reinado.<br \/>18 Las naciones se hab\u00edan encolerizado; pero ha llegado tu c\u00f3lera y el tiempo de que los muertos sean juzgados, el tiempo de dar la recompensa a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, peque\u00f1os y grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.\u00bb<br \/>19 Y se abri\u00f3 el Santuario de Dios en el cielo, y apareci\u00f3 el arca de su alianza en el Santuario, y se produjeron rel\u00e1mpagos, y fragor, y truenos, y temblor de tierra y fuerte granizada.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap12\"><\/a>Apocalipsis 12<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Una gran se\u00f1al apareci\u00f3 en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza;<br \/>2 est\u00e1 encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz.<br \/>3 Y apareci\u00f3 otra se\u00f1al en el cielo: un gran Drag\u00f3n rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas.<br \/>4 Su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las precipit\u00f3 sobre la tierra. El Drag\u00f3n se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz.<br \/>5 La mujer dio a luz un Hijo var\u00f3n, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono.<br \/>6 Y la mujer huy\u00f3 al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser all\u00ed alimentada 1.260 d\u00edas.<br \/>7 Entonces se entabl\u00f3 una batalla en el cielo: Miguel y sus \u00c1ngeles combatieron con el Drag\u00f3n. Tambi\u00e9n el Drag\u00f3n y sus \u00c1ngeles combatieron,<br \/>8 pero no prevalecieron y no hubo ya en el cielo lugar para ellos.<br \/>9 Y fue arrojado el gran Drag\u00f3n, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satan\u00e1s, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus \u00c1ngeles fueron arrojados con \u00e9l.<br \/>10 O\u00ed entonces una fuerte voz que dec\u00eda en el cielo: \u00abAhora ya ha llegado la salvaci\u00f3n, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba d\u00eda y noche delante de nuestro Dios.<br \/>11 Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.<br \/>12 Por eso, regocijaos, cielos y los que en ellos habit\u00e1is. \u00a1Ay de la tierra y del mar! porque el Diablo ha bajado donde vosotros con gran furor, sabiendo que le queda poco tiempo.\u00bb<br \/>13 Cuando el Drag\u00f3n vio que hab\u00eda sido arrojado a la tierra, persigui\u00f3 a la Mujer que hab\u00eda dado a luz al Hijo var\u00f3n.<br \/>14 Pero se le dieron a la Mujer las dos alas del \u00e1guila grande para volar al desierto, a su lugar, lejos del Drag\u00f3n, donde tiene que ser alimentada un tiempo y tiempos y medio tiempo.<br \/>15 Entonces el Drag\u00f3n vomit\u00f3 de sus fauces como un r\u00edo de agua, detr\u00e1s de la Mujer, para arrastrarla con su corriente.<br \/>16 Pero la tierra vino en auxilio de la Mujer: abri\u00f3 la tierra su boca y trag\u00f3 el r\u00edo vomitado de las fauces del Drag\u00f3n.<br \/>17 Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jes\u00fas.<br \/>18 Yo estaba en pie sobre la arena del mar.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap13\"><\/a>Apocalipsis 13<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y vi surgir del mar una Bestia que ten\u00eda diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas t\u00edtulos blasfemos.<br \/>2 La Bestia que vi se parec\u00eda a un leopardo, con las patas como de oso, y las fauces como fauces de le\u00f3n : y el Drag\u00f3n le dio su poder y su trono y gran poder\u00edo.<br \/>3 Una de sus cabezas parec\u00eda herida de muerte, pero su llaga mortal se le cur\u00f3; entonces la tierra entera sigui\u00f3 maravillada a la Bestia.<br \/>4 Y se postraron ante el Drag\u00f3n, porque hab\u00eda dado el poder\u00edo a la Bestia , y se postraron ante la Bestia diciendo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n como la Bestia? \u00bfY qui\u00e9n puede luchar contra ella?\u00bb<br \/>5 Le fue dada una boca que profer\u00eda grandezas y blasfemias, y se le dio poder de actuar durante 42 meses;<br \/>6 y ella abri\u00f3 su boca para blasfemar contra Dios: para blasfemar de su nombre y de su morada y de los que moran en el cielo.<br \/>7 Se le concedi\u00f3 hacer la guerra a los santos y vencerlos; se le concedi\u00f3 poder\u00edo sobre toda raza, pueblo, lengua y naci\u00f3n.<br \/>8 Y la adorar\u00e1n todos los habitantes de la tierra cuyo nombre no est\u00e1 inscrito, desde la creaci\u00f3n del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado.<br \/>9 El que tenga o\u00eddos, oiga.<br \/>10 \u00abEl que a la c\u00e1rcel, a la c\u00e1rcel ha de ir; el que ha de morir a espada, a espada ha de morir\u00bb. Aqu\u00ed se requiere la paciencia y la fe de los santos.<br \/>11 Vi luego otra Bestia que surg\u00eda de la tierra y ten\u00eda dos cuernos como de cordero, pero hablaba como una serpiente.<br \/>12 Ejerce todo el poder de la primera Bestia en servicio de \u00e9sta, haciendo que la tierra y sus habitantes adoren a la primera Bestia, cuya herida mortal hab\u00eda sido curada.<br \/>13 Realiza grandes se\u00f1ales, hasta hacer bajar ante la gente fuego del cielo a la tierra;<br \/>14 y seduce a los habitantes de la tierra con las se\u00f1ales que le ha sido concedido obrar al servicio de la Bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que hagan una imagen en honor de la Bestia que, teniendo la herida de la espada, revivi\u00f3.<br \/>15 Se le concedi\u00f3 infundir el aliento a la imagen de la Bestia, de suerte que pudiera incluso hablar la imagen de la Bestia y hacer que fueran exterminados cuantos no adoraran la imagen de la Bestia.<br \/>16 Y hace que todos, peque\u00f1os y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente,<br \/>17 y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino el que lleve la marca con el nombre de la Bestia o con la cifra de su nombre.<br \/>18 \u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 la sabidur\u00eda! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap14\"><\/a>Apocalipsis 14<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Segu\u00ed mirando, y hab\u00eda un Cordero, que estaba en pie sobre el monte Si\u00f3n, y con \u00e9l 144.000, que llevaban escrito en la frente el nombre del Cordero y el nombre de su Padre.<br \/>2 Y o\u00ed un ruido que ven\u00eda del cielo, como el ruido de grandes aguas o el fragor de un gran trueno; y el ruido que o\u00eda era como de citaristas que tocaran sus c\u00edtaras.<br \/>3 Cantan un c\u00e1ntico nuevo delante del trono y delante de los cuatro Vivientes y de los Ancianos. Y nadie pod\u00eda aprender el c\u00e1ntico, fuera de los 144.000 rescatados de la tierra.<br \/>4 Estos son los que no se mancharon con mujeres, pues son v\u00edrgenes. Estos siguen al Cordero a dondequiera que vaya, y han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero,<br \/>5 y en su boca no se encontr\u00f3 mentira: no tienen tacha.<br \/>6 Luego vi a otro \u00c1ngel que volaba por lo alto del cielo y ten\u00eda una buena nueva eterna que anunciar a los que est\u00e1n en la tierra, a toda naci\u00f3n, raza, lengua y pueblo.<br \/>7 Dec\u00eda con fuerte voz: \u00abTemed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su Juicio; adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y los manantiales de agua.\u00bb<br \/>8 Y un segundo \u00c1ngel le sigui\u00f3 diciendo: \u00abCay\u00f3, cay\u00f3 la Gran Babilonia, la que dio a beber a todas las naciones el vino del furor.\u00bb<br \/>9 Un tercer \u00c1ngel les sigui\u00f3, diciendo con fuerte voz: \u00abSi alguno adora a la Bestia y a su imagen, y acepta la marca en su frente o en su mano,<br \/>10 tendr\u00e1 que beber tambi\u00e9n del vino del furor de Dios, que est\u00e1 preparado, puro, en la copa de su c\u00f3lera. Ser\u00e1 atormentado con fuego y azufre, delante de los santos \u00c1ngeles y delante del Cordero.<br \/>11 Y la humareda de su tormento se eleva por los siglos de los siglos; no hay reposo, ni de d\u00eda ni de noche, para los que adoran a la Bestia y a su imagen, ni para el que acepta la marca de su nombre.\u00bb<br \/>12 Aqu\u00ed se requiere la paciencia de los santos, de los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jes\u00fas.<br \/>13 Luego o\u00ed una voz que dec\u00eda desde el cielo: \u00abEscribe: Dichosos los muertos que mueren en el Se\u00f1or. Desde ahora, s\u00ed &#8211; dice el Esp\u00edritu -, que descansen de sus fatigas, porque sus obras los acompa\u00f1an.\u00bb<br \/>14 Y segu\u00ed viendo. Hab\u00eda una nube blanca, y sobre la nube sentado uno como Hijo de hombre , que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz afilada.<br \/>15 Luego sali\u00f3 del Santuario otro \u00c1ngel gritando con fuerte voz al que estaba sentado en la nube: \u00abMete tu hoz y siega, porque ha llegado la hora de segar; la mies de la tierra est\u00e1 madura.\u00bb<br \/>16 Y el que estaba sentado en la nube meti\u00f3 su hoz en la tierra y se qued\u00f3 segada la tierra.<br \/>17 Otro \u00c1ngel sali\u00f3 entonces del Santuario que hay en el cielo; ten\u00eda tambi\u00e9n una hoz afilada.<br \/>18 Y sali\u00f3 del altar otro \u00c1ngel, el que tiene poder sobre el fuego, y grit\u00f3 con fuerte voz al que ten\u00eda la hoz afilada: \u00abMete tu hoz afilada y vendimia los racimos de la vi\u00f1a de la tierra, porque est\u00e1n en saz\u00f3n sus uvas.\u00bb<br \/>19 El \u00c1ngel meti\u00f3 su hoz en la tierra y vendimi\u00f3 la vi\u00f1a de la tierra y lo ech\u00f3 todo en el gran lagar del furor de Dios.<br \/>20 Y el lagar fue pisado fuera de la ciudad y brot\u00f3 sangre del lagar hasta la altura de los frenos de los caballos en una extensi\u00f3n de 1.600 estadios.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap15\"><\/a>Apocalipsis 15<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Luego vi en el cielo otra se\u00f1al grande y maravillosa: siete \u00c1ngeles, que llevaban siete plagas, las \u00faltimas, porque con ellas se consuma el furor de Dios.<br \/>2 Y vi tambi\u00e9n como un mar de cristal mezclado de fuego, y a los que hab\u00edan triunfado de la Bestia y de su imagen y de la cifra de su nombre, de pie junto al mar de cristal, llevando las c\u00edtaras de Dios.<br \/>3 Y cantan el c\u00e1ntico de Mois\u00e9s, siervo de Dios, y el c\u00e1ntico del Cordero, diciendo: \u00abGrandes y maravillosas son tus obras, Se\u00f1or, Dios Todopoderoso; justos y verdaderos tus caminos, \u00a1oh Rey de las naciones!<br \/>4 \u00bfQui\u00e9n no temer\u00e1, Se\u00f1or, y no glorificar\u00e1 tu nombre? Porque s\u00f3lo t\u00fa eres santo, y todas las naciones vendr\u00e1n y se postrar\u00e1n ante ti, porque han quedado de manifiesto tus justos designios\u00bb.<br \/>5 Despu\u00e9s de esto vi que se abr\u00eda en el cielo el Santuario de la Tienda del Testimonio,<br \/>6 y salieron del Santuario los siete \u00c1ngeles que llevaban las siete plagas, vestidos de lino puro, resplandeciente, ce\u00f1ido el talle con cinturones de oro.<br \/>7 Luego, uno de los cuatro Vivientes entreg\u00f3 a los siete \u00c1ngeles siete copas de oro llenas del furor de Dios, que vive por los siglos de los siglos.<br \/>8 Y el Santuario se llen\u00f3 del humo de la gloria de Dios y de su poder, y nadie pod\u00eda entrar en el Santuario hasta que se consumaran las siete plagas de los siete \u00c1ngeles.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap16\"><\/a>Apocalipsis 16<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y o\u00ed una fuerte voz que desde el Santuario dec\u00eda a los siete \u00c1ngeles: \u00abId y derramad sobre la tierra las siete copas del furor de Dios.\u00bb<br \/>2 El primero fue y derram\u00f3 su copa sobre la tierra; y sobrevino una \u00falcera maligna y perniciosa a los hombres que llevaban la marca de la Bestia y adoraban su imagen.<br \/>3 El segundo derram\u00f3 su copa sobre el mar; y se convirti\u00f3 en sangre como de muerto, y toda alma viviente muri\u00f3 en el mar.<br \/>4 El tercero derram\u00f3 su copa sobre los r\u00edos y sobre los manantiales de agua; y se convirtieron en sangre.<br \/>5 Y o\u00ed al \u00c1ngel de las aguas que dec\u00eda: \u00abJusto eres t\u00fa, \u201cAquel que es y que era\u201d, el Santo, pues has hecho as\u00ed justicia:<br \/>6 porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas y t\u00fa les has dado a beber sangre; lo tienen merecido.\u00bb<br \/>7 Y o\u00ed al altar que dec\u00eda: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or, Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos\u00bb.<br \/>8 El cuarto derram\u00f3 su copa sobre el sol; y le fue encomendado abrasar a los hombres con fuego,<br \/>9 y los hombres fueron abrasados con un calor abrasador. No obstante, blasfemaron del nombre de Dios que tiene poder sobre tales plagas, y no se arrepintieron d\u00e1ndole gloria.<br \/>10 El quinto derram\u00f3 su copa sobre el trono de la Bestia; y qued\u00f3 su reino en tinieblas y los hombres se mord\u00edan la lengua de dolor.<br \/>11 No obstante, blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores y por sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras.<br \/>12 El sexto derram\u00f3 su copa sobre el gran r\u00edo Eufrates; y sus aguas se secaron para preparar el camino a los reyes del Oriente.<br \/>13 Y vi que de la boca del Drag\u00f3n, de la boca de la Bestia y de la boca del falso profeta, sal\u00edan tres esp\u00edritus inmundos como ranas.<br \/>14 Son esp\u00edritus de demonios, que realizan se\u00f1ales y van donde los reyes de todo el mundo para convocarlos a la gran batalla del Gran D\u00eda del Dios Todopoderoso.<br \/>15 (Mira que vengo como ladr\u00f3n. Dichoso el que est\u00e9 en vela y conserve sus vestidos, para no andar desnudo y que se vean sus verg\u00fcenzas).<br \/>16 Los convocaron en el lugar llamado en hebreo Harmagued\u00f3n.<br \/>17 El s\u00e9ptimo derram\u00f3 su copa sobre el aire; entonces sali\u00f3 del Santuario una fuerte voz que dec\u00eda: \u00abHecho est\u00e1\u00bb.<br \/>18 Se produjeron rel\u00e1mpagos, fragor, truenos y un violento terremoto, como no lo hubo desde que existen hombres sobre la tierra, un terremoto tan violento.<br \/>19 La Gran Ciudad se abri\u00f3 en tres partes, y las ciudades de las naciones se desplomaron; y Dios se acord\u00f3 de la Gran Babilonia para darle la copa del vino del furor de su c\u00f3lera.<br \/>20 Entonces todas las islas huyeron, y las monta\u00f1as desaparecieron.<br \/>21 Y un gran pedrisco, con piedras de casi un talento de peso, cay\u00f3 del cielo sobre los hombres. No obstante, los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del pedrisco; porque fue ciertamente una plaga muy grande.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap17\"><\/a>Apocalipsis 17<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Entonces vino uno de los siete \u00c1ngeles que llevaban las siete copas y me habl\u00f3: \u00abVen, que te voy a mostrar el juicio de la c\u00e9lebre Ramera, que se sienta sobre grandes aguas,<br \/>2 con ella fornicaron los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostituci\u00f3n.\u00bb<br \/>3 Me traslad\u00f3 en esp\u00edritu al desierto. Y vi una mujer, sentada sobre una Bestia de color escarlata, cubierta de t\u00edtulos blasfemos; la Bestia ten\u00eda siete cabezas y diez cuernos.<br \/>4 La mujer estaba vestida de p\u00farpura y escarlata, resplandec\u00eda de oro, piedras preciosas y perlas; llevaba en su mano una copa de oro llena de abominaciones, y tambi\u00e9n las impurezas de su prostituci\u00f3n,<br \/>5 y en su frente un nombre escrito &#8211; un misterio -: \u00abLa Gran Babilonia, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra.\u00bb<br \/>6 Y vi que la mujer se embriagaba con la sangre de los santos y con la sangre de los m\u00e1rtires de Jes\u00fas. Y me asombr\u00e9 grandemente al verla;<br \/>7 pero el \u00c1ngel me dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 te asombras? Voy a explicarte el misterio de la mujer y de la Bestia que la lleva, la que tiene siete cabezas y diez cuernos.<br \/>8 \u00abLa Bestia que has visto, era y ya no es; y va a subir del Abismo pero camina hacia su destrucci\u00f3n. Los habitantes de la tierra, cuyo nombre no fue inscrito desde la creaci\u00f3n del mundo en el libro de la vida, se maravillar\u00e1n al ver que la Bestia era y ya no es, pero que reaparecer\u00e1.<br \/>9 Aqu\u00ed es donde se requiere inteligencia, tener sabidur\u00eda. Las siete cabezas son siete colinas sobre las que se asienta la mujer. \u00abSon tambi\u00e9n siete reyes:<br \/>10 cinco han ca\u00eddo, uno es, y el otro no ha llegado a\u00fan. Y cuando llegue, habr\u00e1 de durar poco tiempo.<br \/>11 Y la Bestia, que era y ya no es, hace el octavo, pero es uno de los siete; y camina hacia su destrucci\u00f3n.<br \/>12 Los diez cuernos que has visto son diez reyes que no han recibido a\u00fan el reino; pero recibir\u00e1n con la Bestia la potestad real, s\u00f3lo por una hora.<br \/>13 Est\u00e1n todos de acuerdo en entregar a la Bestia el poder y la potestad que ellos tienen.<br \/>14 Estos har\u00e1n la guerra al Cordero, pero el Cordero, como es Se\u00f1or de Se\u00f1ores y Rey de Reyes, los vencer\u00e1 en uni\u00f3n con los suyos, los llamados y elegidos y fieles.\u00bb<br \/>15 Me dijo adem\u00e1s: \u00abLas aguas que has visto, donde est\u00e1 sentada la Ramera, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.<br \/>16 Y los diez cuernos que has visto y la Bestia, van a aborrecer a la Ramera; la dejar\u00e1n sola y desnuda, comer\u00e1n sus carnes y la consumir\u00e1n por el fuego;<br \/>17 porque Dios les ha inspirado la resoluci\u00f3n de ejecutar su propio plan, y de ponerse de acuerdo en entregar la soberan\u00eda que tienen a la Bestia hasta que se cumplan las palabras de Dios.<br \/>18 Y la mujer que has visto es la Gran Ciudad, la que tiene la soberan\u00eda sobre los reyes de la tierra.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap18\"><\/a>Apocalipsis 18<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s de esto vi bajar del cielo a otro \u00c1ngel, que ten\u00eda gran poder, y la tierra qued\u00f3 iluminada con su resplandor.<br \/>2 Grit\u00f3 con potente voz diciendo: \u00ab\u00a1Cay\u00f3, cay\u00f3 la Gran Babilonia! Se ha convertido en morada de demonios, en guarida de toda clase de esp\u00edritus inmundos, en guarida de toda clase de aves inmundas y detestables.<br \/>3 Porque del vino de sus prostituciones han bebido todas las naciones, y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido con su lujo desenfrenado.\u00bb<br \/>4 Luego o\u00ed otra voz que dec\u00eda desde el cielo: \u00abSalid de ella, pueblo m\u00edo, no sea que os hag\u00e1is c\u00f3mplices de sus pecados y os alcancen sus plagas.<br \/>5 Porque sus pecados se han amontonado hasta el cielo y Dios se ha acordado de sus iniquidades.<br \/>6 Dadle como ella ha dado, dobladle la medida conforme a sus obras, en la copa que ella prepar\u00f3 preparadle el doble.<br \/>7 En proporci\u00f3n a su jactancia y a su lujo, dadle tormentos y llantos. Pues dice en su coraz\u00f3n: Estoy sentada como reina, y no soy viuda y no he de conocer el llanto&#8230;<br \/>8 Por eso, en un solo d\u00eda llegar\u00e1n sus plagas: peste, llanto y hambre, y ser\u00e1 consumida por el fuego. Porque poderoso es el Se\u00f1or Dios que la ha condenado.\u00bb<br \/>9 Llorar\u00e1n, har\u00e1n duelo por ella los reyes de la tierra, los que con ella fornicaron y se dieron al lujo, cuando vean la humareda de sus llamas;<br \/>10 se quedar\u00e1n a distancia horrorizados ante su suplicio, y dir\u00e1n: \u00ab\u00a1Ay, ay, la Gran Ciudad! \u00a1Babilonia, ciudad poderosa, que en una hora ha llegado tu juicio!\u00bb<br \/>11 Lloran y se lamentan por ella los mercaderes de la tierra, porque nadie compra ya sus cargamentos:<br \/>12 cargamentos de oro y plata, piedras preciosas y perlas, lino y p\u00farpura, seda y escarlata, toda clase de maderas olorosas y toda clase de objetos de marfil, toda clase de objetos de madera preciosa, de bronce, de hierro y de m\u00e1rmol;<br \/>13 cinamomo, amomo, perfumes, mirra, incienso, vino, aceite, harina, trigo, bestias de carga, ovejas, caballos y carros; esclavos y mercanc\u00eda humana.<br \/>14 Y los frutos en saz\u00f3n que codiciaba tu alma, se han alejado de ti; y toda magnificencia y esplendor se han terminado para ti, y nunca jam\u00e1s aparecer\u00e1n.<br \/>15 Los mercaderes de estas cosas, los que a costa de ella se hab\u00edan enriquecido, se quedar\u00e1n a distancia horrorizados ante su suplicio, llorando y lament\u00e1ndose:<br \/>16 \u00ab\u00a1Ay, ay, la Gran Ciudad, vestida de lino, p\u00farpura y escarlata, resplandeciente de oro, piedras preciosas y perlas,<br \/>17 que en una hora ha sido arruinada tanta riqueza!\u00bb Todos los capitanes, oficiales de barco y los marineros, y cuantos se ocupan en trabajos del mar, se quedaron a distancia<br \/>18 y gritaban al ver la humareda de sus llamas: \u00ab\u00bfQui\u00e9n como la Gran Ciudad?\u00bb<br \/>19 Y echando polvo sobre sus cabezas, gritaban llorando y lament\u00e1ndose: \u00ab\u00a1Ay, ay, la Gran Ciudad, con cuya opulencia se enriquecieron cuantos ten\u00edan las naves en el mar; que en una hora ha sido asolada!\u00bb<br \/>20 Al\u00e9grate por ella, cielo, y vosotros, los santos, los ap\u00f3stoles y los profetas, porque al condenarla a ella, Dios ha juzgado vuestra causa.<br \/>21 Un \u00c1ngel poderoso alz\u00f3 entonces una piedra, como una gran rueda de molino, y la arroj\u00f3 al mar diciendo: \u00abAs\u00ed, de golpe, ser\u00e1 arrojada Babilonia, la Gran Ciudad, y no aparecer\u00e1 ya m\u00e1s&#8230;\u00bb<br \/>22 Y la m\u00fasica de los citaristas y cantores, de los flautistas y trompetas, no se oir\u00e1 m\u00e1s en ti; art\u00edfice de arte alguna no se hallar\u00e1 m\u00e1s en ti; la voz de la rueda de molino no se oir\u00e1 m\u00e1s en ti;<br \/>23 La luz de la l\u00e1mpara no lucir\u00e1 m\u00e1s en ti; la voz del novio y de la novia no se oir\u00e1 m\u00e1s en ti. Porque tus mercaderes eran los magnates de la tierra, porque con tus hechicer\u00edas se extraviaron todas las naciones;<br \/>24 y en ella fue hallada la sangre de los profetas y de los santos y de todos los degollados de la tierra.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap19\"><\/a>Apocalipsis 19<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s o\u00ed en el cielo como un gran ruido de muchedumbre inmensa que dec\u00eda: \u00ab\u00a1Aleluya! La salvaci\u00f3n y la gloria y el poder son de nuestro Dios,<br \/>2 porque sus juicios son verdaderos y justos; porque ha juzgado a la Gran Ramera que corromp\u00eda la tierra con su prostituci\u00f3n, y ha vengado en ella la sangre de sus siervos.\u00bb<br \/>3 Y por segunda vez dijeron: \u00ab\u00a1Aleluya! La humareda de la Ramera se eleva por los siglos de los siglos.\u00bb<br \/>4 Entonces los veinticuatro Ancianos y los cuatro Vivientes se postraron y adoraron a Dios, que est\u00e1 sentado en el trono, diciendo: \u00ab\u00a1Am\u00e9n! \u00a1Aleluya!\u00bb<br \/>5 Y sali\u00f3 una voz del trono, que dec\u00eda: \u00abAlabad a nuestro Dios, todos sus siervos y los que le tem\u00e9is, peque\u00f1os y grandes.\u00bb<br \/>6 Y o\u00ed el ruido de muchedumbre inmensa y como el ruido de grandes aguas y como el fragor de fuertes truenos. Y dec\u00edan: \u00ab\u00a1Aleluya! Porque ha establecido su reinado el Se\u00f1or, nuestro Dios Todopoderoso.<br \/>7 Alegr\u00e9monos y regocij\u00e9monos y d\u00e9mosle gloria, porque han llegado las bodas del Cordero, y su Esposa se ha engalanado<br \/>8 y se le ha concedido vestirse de lino deslumbrante de blancura \u2013 el lino son las buenas acciones de los santos\u00bb. &#8211;<br \/>9 Luego me dice: \u00abEscribe: Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero.\u00bb Me dijo adem\u00e1s: \u00abEstas son palabras verdaderas de Dios.\u00bb<br \/>10 Entonces me postr\u00e9 a sus pies para adorarle, pero \u00e9l me dice: \u00abNo, cuidado; yo soy un siervo como t\u00fa y como tus hermanos que mantienen el testimonio de Jes\u00fas. A Dios tienes que adorar.\u00bb El testimonio de Jes\u00fas es el esp\u00edritu de profec\u00eda.<br \/>11 Entonces vi el cielo abierto, y hab\u00eda un caballo blanco: el que lo monta se llama \u00abFiel\u00bb y \u00abVeraz\u00bb; y juzga y combate con justicia.<br \/>12 Sus ojos, llama de fuego; sobre su cabeza, muchas diademas; lleva escrito un nombre que s\u00f3lo \u00e9l conoce;<br \/>13 viste un manto empapado en sangre y su nombre es: La Palabra de Dios.<br \/>14 Y los ej\u00e9rcitos del cielo, vestidos de lino blanco puro, le segu\u00edan sobre caballos blancos.<br \/>15 De su boca sale una espada afilada para herir con ella a los paganos; \u00e9l los regir\u00e1 con cetro de hierro; \u00e9l pisa el lagar del vino de la furiosa c\u00f3lera de Dios, el Todopoderoso.<br \/>16 Lleva escrito un nombre en su manto y en su muslo: Rey de Reyes y Se\u00f1or de Se\u00f1ores.<br \/>17 Luego vi a un \u00c1ngel de pie sobre el sol que gritaba con fuerte voz a todas las aves que volaban por lo alto del cielo: \u00abVenid, reun\u00edos para el gran banquete de Dios,<br \/>18 para que com\u00e1is carne de reyes, carne de tribunos y carne de valientes, carne de caballos y de sus jinetes, y carne de toda clase de gente, libres y esclavos, peque\u00f1os y grandes.\u00bb<br \/>19 Vi entonces a la Bestia y a los reyes de la tierra con sus ej\u00e9rcitos reunidos para entablar combate contra el que iba montado en el caballo y contra su ej\u00e9rcito.<br \/>20 Pero la Bestia fue capturada, y con ella el falso profeta &#8211; el que hab\u00eda realizado al servicio de la Bestia las se\u00f1ales con que seduc\u00eda a los que hab\u00edan aceptado la marca de la Bestia y a los que adoraban su imagen \u2013 los dos fueron arrojados vivos al lago del fuego que arde con azufre.<br \/>21 Los dem\u00e1s fueron exterminados por la espada que sale de la boca del que monta el caballo, y todas las aves se hartaron de sus carnes.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap20\"><\/a>Apocalipsis 20<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Luego vi a un \u00c1ngel que bajaba del cielo y ten\u00eda en su mano la llave del Abismo y una gran cadena.<br \/>2 Domin\u00f3 al Drag\u00f3n, la Serpiente antigua &#8211; que es el Diablo y Satan\u00e1s &#8211; y lo encaden\u00f3 por mil a\u00f1os.<br \/>3 Lo arroj\u00f3 al Abismo, lo encerr\u00f3 y puso encima los sellos, para que no seduzca m\u00e1s a las naciones hasta que se cumplan los mil a\u00f1os. Despu\u00e9s tiene que ser soltado por poco tiempo.<br \/>4 Luego vi unos tronos, y se sentaron en ellos, y se les dio el poder de juzgar; vi tambi\u00e9n las almas de los que fueron decapitados por el testimonio de Jes\u00fas y la Palabra de Dios, y a todos los que no adoraron a la Bestia ni a su imagen, y no aceptaron la marca en su frente o en su mano; revivieron y reinaron con Cristo mil a\u00f1os.<br \/>5 Los dem\u00e1s muertos no revivieron hasta que se acabaron los mil a\u00f1os. Es la primera resurrecci\u00f3n.<br \/>6 Dichoso y santo el que participa en la primera resurrecci\u00f3n; la segunda muerte no tiene poder sobre \u00e9stos, sino que ser\u00e1n Sacerdotes de Dios y de Cristo y reinar\u00e1n con \u00e9l mil a\u00f1os.<br \/>7 Cuando se terminen los mil a\u00f1os, ser\u00e1 Satan\u00e1s soltado de su prisi\u00f3n<br \/>8 y saldr\u00e1 a seducir a las naciones de los cuatro extremos de la tierra, a Gog y a Magog, y a reunirlos para la guerra, numerosos como la arena del mar.<br \/>9 Subieron por toda la anchura de la tierra y cercaron el campamento de los santos y de la Ciudad amada. Pero baj\u00f3 fuego del cielo y los devor\u00f3.<br \/>10 Y el Diablo, su seductor, fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde est\u00e1n tambi\u00e9n la Bestia y el falso profeta, y ser\u00e1n atormentados d\u00eda y noche por los siglos de los siglos.<br \/>11 Luego vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado sobre \u00e9l. El cielo y la tierra huyeron de su presencia sin dejar rastro.<br \/>12 Y vi a los muertos, grandes y peque\u00f1os, de pie delante del trono; fueron abiertos unos libros, y luego se abri\u00f3 otro libro, que es el de la vida; y los muertos fueron juzgados seg\u00fan lo escrito en los libros, conforme a sus obras.<br \/>13 Y el mar devolvi\u00f3 los muertos que guardaba, la Muerte y el Hades devolvieron los muertos que guardaban, y cada uno fue juzgado seg\u00fan sus obras.<br \/>14 La Muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego -este lago de fuego es la muerte segunda-<br \/>15 y el que no se hall\u00f3 inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap21\"><\/a>Apocalipsis 21<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva -porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya.<br \/>2 Y vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusal\u00e9n, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo.<br \/>3 Y o\u00ed una fuerte voz que dec\u00eda desde el trono: \u00abEsta es la morada de Dios con los hombres. Pondr\u00e1 su morada entre ellos y ellos ser\u00e1n su pueblo y \u00e9l Dios &#8211; con &#8211; ellos, ser\u00e1 su Dios.<br \/>4 Y enjugar\u00e1 toda l\u00e1grima de sus ojos, y no habr\u00e1 ya muerte ni habr\u00e1 llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado.\u00bb<br \/>5 Entonces dijo el que est\u00e1 sentado en el trono: \u00abMira que hago un mundo nuevo.\u00bb Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abEscribe: Estas son palabras ciertas y verdaderas.\u00bb<br \/>6 Me dijo tambi\u00e9n: \u00abHecho est\u00e1: yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin; al que tenga sed, yo le dar\u00e9 del manantial del agua de la vida gratis.<br \/>7 Esta ser\u00e1 la herencia del vencedor: yo ser\u00e9 Dios para \u00e9l, y \u00e9l ser\u00e1 hijo para mi.<br \/>8 Pero los cobardes, los incr\u00e9dulos, los abominables, los asesinos, los impuros, los hechiceros, los id\u00f3latras y todos los embusteros tendr\u00e1n su parte en el lago que arde con fuego y azufre: que es la muerte segunda.<br \/>9 Entonces vino uno de los siete \u00c1ngeles que ten\u00edan las siete copas llenas de las siete \u00faltimas plagas, y me habl\u00f3 diciendo: \u00abVen, que te voy a ense\u00f1ar a la Novia, a la Esposa del Cordero.\u00bb<br \/>10 Me traslad\u00f3 en esp\u00edritu a un monte grande y alto y me mostr\u00f3 la Ciudad Santa de Jerusal\u00e9n, que bajaba del cielo, de junto a Dios,<br \/>11 y ten\u00eda la gloria de Dios. Su resplandor era como el de una piedra muy preciosa, como jaspe cristalino.<br \/>12 Ten\u00eda una muralla grande y alta con doce puertas; y sobre las puertas, doce \u00c1ngeles y nombres grabados, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel;<br \/>13 al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al mediod\u00eda tres puertas; al occidente tres puertas.<br \/>14 La muralla de la ciudad se asienta sobre doce piedras, que llevan los nombres de los doce Ap\u00f3stoles del Cordero.<br \/>15 El que hablaba conmigo ten\u00eda una ca\u00f1a de medir, de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muralla.<br \/>16 La ciudad es un cuadrado: su largura es igual a su anchura. Midi\u00f3 la ciudad con la ca\u00f1a, y ten\u00eda 12.000 estadios. Su largura, anchura y altura son iguales.<br \/>17 Midi\u00f3 luego su muralla, y ten\u00eda 144 codos -con medida humana, que era la del \u00c1ngel-.<br \/>18 El material de esta muralla es jaspe y la ciudad es de oro puro semejante al vidrio puro.<br \/>19 Los asientos de la muralla de la ciudad est\u00e1n adornados de toda clase de piedras preciosas: el primer asiento es de jaspe, el segundo de zafiro, el tercero de calcedonia, el cuarto de esmeralda,<br \/>20 el quinto de sard\u00f3nica, el sexto de cornalina, el s\u00e9ptimo de cris\u00f3lito, el octavo de berilo, el noveno de topacio, el d\u00e9cimo de crisoprasa, el und\u00e9cimo de jacinto, el duod\u00e9cimo de amatista.<br \/>21 Y las doce puertas son doce perlas, cada una de las puertas hecha de una sola perla; y la plaza de la ciudad es de oro puro, trasparente como el cristal.<br \/>22 Pero no vi Santuario alguno en ella; porque el Se\u00f1or, el Dios Todopoderoso, y el Cordero, es su Santuario.<br \/>23 La ciudad no necesita ni de sol ni de luna que la alumbren, porque la ilumina la gloria de Dios, y su l\u00e1mpara es el Cordero.<br \/>24 Las naciones caminar\u00e1n a su luz, y los reyes de la tierra ir\u00e1n a llevarle su esplendor.<br \/>25 Sus puertas no se cerrar\u00e1n con el d\u00eda -porque all\u00ed no habr\u00e1 noche-<br \/>26 y traer\u00e1n a ella el esplendor y los tesoros de las naciones.<br \/>27 Nada profano entrar\u00e1 en ella, ni los que cometen abominaci\u00f3n y mentira, sino solamente los inscritos en el libro de la vida del Cordero.<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Ap22\"><\/a>Apocalipsis 22<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Luego me mostr\u00f3 el r\u00edo de agua de Vida, brillante como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero.<br \/>2 En medio de la plaza, a una y otra margen del r\u00edo, hay \u00e1rboles de Vida, que dan fruto doce veces, una vez cada mes; y sus hojas sirven de medicina para los gentiles.<br \/>3 Y no habr\u00e1 ya maldici\u00f3n alguna; el trono de Dios y del Cordero estar\u00e1 en la ciudad y los siervos de Dios le dar\u00e1n culto.<br \/>4 Ver\u00e1n su rostro y llevar\u00e1n su nombre en la frente.<br \/>5 Noche ya no habr\u00e1; no tienen necesidad de luz de l\u00e1mpara ni de luz del sol, porque el Se\u00f1or Dios los alumbrar\u00e1 y reinar\u00e1n por los siglos de los siglos.<br \/>6 Luego me dijo: \u00abEstas palabras son ciertas y verdaderas; el Se\u00f1or Dios, que inspira a los profetas, ha enviado a su \u00c1ngel para manifestar a sus siervos lo que ha de suceder pronto.<br \/>7 Mira, vengo pronto. Dichoso el que guarde las palabras prof\u00e9ticas de este libro.\u00bb<br \/>8 Yo, Juan, fui el que vi y o\u00ed esto. Y cuando lo o\u00ed y vi, ca\u00ed a los pies del \u00c1ngel que me hab\u00eda mostrado todo esto para adorarle.<br \/>9 Pero \u00e9l me dijo: \u00abNo, cuidado; yo soy un siervo como t\u00fa y tus hermanos los profetas y los que guardan las palabras de este libro. A Dios tienes que adorar.\u00bb<br \/>10 Y me dijo: \u00abNo selles las palabras prof\u00e9ticas de este libro, porque el Tiempo est\u00e1 cerca.<br \/>11 Que el injusto siga cometiendo injusticias y el manchado siga manch\u00e1ndose; que el justo siga practicando la justicia y el santo siga santific\u00e1ndose.<br \/>12 Mira, vengo pronto y traigo mi recompensa conmigo para pagar a cada uno seg\u00fan su trabajo.<br \/>13 Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Ultimo, el Principio y el Fin.<br \/>14 Dichosos los que laven sus vestiduras, as\u00ed podr\u00e1n disponer del \u00e1rbol de la Vida y entrar\u00e1n por las puertas en la Ciudad.<br \/>15 \u00a1Fuera los perros, los hechiceros, los impuros, los asesinos, los id\u00f3latras, y todo el que ame y practique la mentira!\u00bb<br \/>16 Yo, Jes\u00fas, he enviado a mi \u00c1ngel para daros testimonio de lo referente a las Iglesias. Yo soy el Reto\u00f1o y el descendiente de David, el Lucero radiante del alba.\u00bb<br \/>17 El Esp\u00edritu y la Novia dicen: \u00ab\u00a1Ven!\u00bb Y el que oiga, diga: \u00ab\u00a1Ven!\u00bb Y el que tenga sed, que se acerque, y el que quiera, reciba gratis agua de vida.<br \/>18 Yo advierto a todo el que escuche las palabras prof\u00e9ticas de este libro: \u00abSi alguno a\u00f1ade algo sobre esto, Dios echar\u00e1 sobre \u00e9l las plagas que se describen en este libro.<br \/>19 Y si alguno quita algo a las palabras de este libro prof\u00e9tico, Dios le quitar\u00e1 su parte en el \u00e1rbol de la Vida y en la Ciudad Santa, que se describen en este libro.\u00bb<br \/>20 Dice el que da testimonio de todo esto: \u00abS\u00ed, vengo pronto.\u00bb \u00a1Am\u00e9n! \u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas!<br \/>21 Que la gracia del Se\u00f1or Jes\u00fas sea con todos. \u00a1Am\u00e9n!<br \/><strong><a href=\"#topAp\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice: Sagrada Escritura, Apocalipsis 1\u00a0 \u00a0 \u00a02\u00a0 \u00a0 \u00a03\u00a0 \u00a0 \u00a04\u00a0 \u00a0 \u00a05\u00a0 \u00a0 \u00a06\u00a0 \u00a0 \u00a07\u00a0 \u00a0 \u00a08\u00a0 \u00a0 \u00a09\u00a0 \u00a0 \u00a010\u00a0 \u00a0 \u00a011\u00a0 \u00a0 \u00a012\u00a0 \u00a0 \u00a013\u00a0 \u00a0 \u00a014\u00a0 \u00a0 \u00a015\u00a0 \u00a0 \u00a016\u00a0 \u00a0 \u00a017\u00a0 \u00a0 \u00a018\u00a0 \u00a0 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5657\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1tf","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5657"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5657"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5657\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5658,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5657\/revisions\/5658"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}