{"id":5768,"date":"2022-02-02T00:01:47","date_gmt":"2022-02-02T06:01:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5768"},"modified":"2022-03-30T12:59:27","modified_gmt":"2022-03-30T18:59:27","slug":"2do-de-cronicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5768","title":{"rendered":"2do. de Cr\u00f3nicas"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"top2Cr\"><\/a>.<br><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, 2do. de<em> Cr\u00f3nicas<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"#Cr21\">1<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr22\">2<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr23\">3<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr24\">4<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr25\">5<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr26\">6<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr27\">7<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr28\">8<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr29\">9<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr210\">10<\/a> &nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Cr211\">11<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr212\">12<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr213\">13<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr214\">14<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr215\">15<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr216\">16<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr217\">17<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr218\">18<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr219\">19<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr220\">20<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr221\">21<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr222\">22<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr223\">23<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr224\">24<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr225\">25<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr226\">26<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr227\">27<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr228\">28<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr229\">29<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr230\">30<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr231\">31<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr232\">32<\/a> &nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Cr233\">33<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr234\">34<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr235\">35<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Cr236\">36<\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><br><strong><em><br><a id=\"Cr21\"><\/a>2 Cr\u00f3nicas 1<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Salom\u00f3n, hijo de David, se afianz\u00f3 en su reino; Yahveh, su Dios, estaba con \u00e9l y le engrandeci\u00f3 sobremanera.<br>2 Salom\u00f3n habl\u00f3 a todo Israel, a los jefes de millar y de cien, a los jueces y a todos los jefes de todo Israel, cabezas de casas paternas.<br>3 Despu\u00e9s Salom\u00f3n fue con toda la asamblea al alto de Gaba\u00f3n, porque all\u00ed se hallaba la Tienda del Encuentro de Dios, que Mois\u00e9s, siervo de Yahveh, hab\u00eda hecho en el desierto.<br>4 Cuanto al arca de Dios, David la hab\u00eda llevado de Quiryat Yearim al lugar preparado para ella, pues le hab\u00eda alzado una tienda en Jerusal\u00e9n.<br>5 El altar de bronce que hab\u00eda hecho Besalel, hijo de Ur\u00ed, hijo de Jur, estaba tambi\u00e9n all\u00ed delante de la Morada de Yahveh. Fueron, pues, Salom\u00f3n y la asamblea para consultarle.<br>6 Subi\u00f3 Salom\u00f3n all\u00ed, al altar de bronce que estaba ante Yahveh, junto a la Tienda del Encuentro, y ofreci\u00f3 sobre \u00e9l mil holocaustos.<br>7 Aquella noche se apareci\u00f3 Dios a Salom\u00f3n y le dijo: \u00abP\u00eddeme lo que quieras que te d\u00e9.\u00bb<br>8 Salom\u00f3n respondi\u00f3 a Dios: \u00abT\u00fa tuviste gran amor a mi padre David, y a m\u00ed me has hecho rey en su lugar.<br>9 Ahora, pues, oh Yahveh Dios, que se cumpla la promesa que hiciste a mi padre David, ya que t\u00fa me has hecho rey sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra.<br>10 Dame, pues, ahora sabidur\u00eda e inteligencia, para que sepa conducirme ante este pueblo tuyo tan grande.\u00bb<br>11 Respondi\u00f3 Dios a Salom\u00f3n: \u00abYa que piensas esto en tu coraz\u00f3n, y no has pedido riquezas ni bienes ni gloria ni la muerte de tus enemigos; ni tampoco has pedido larga vida, sino que has pedido para ti sabidur\u00eda e inteligencia para saber juzgar a mi pueblo, del cual te he hecho rey,<br>12 por eso te son dadas la sabidur\u00eda y el entendimiento, y adem\u00e1s te dar\u00e9 riqueza, bienes y gloria como no las tuvieron los reyes que fueron antes de ti, ni las tendr\u00e1 ninguno de los que vengan despu\u00e9s de ti.\u00bb<br>13 Salom\u00f3n regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n desde el alto de Gaba\u00f3n, de delante de la Tienda del Encuentro, y rein\u00f3 sobre Israel.<br>14 Salom\u00f3n reuni\u00f3 carros y caballos, tuvo 1.400 carros y 12.000 caballos que llev\u00f3 a las ciudades de los carros y junto al rey en Jerusal\u00e9n.<br>15 Hizo el rey que la plata y el oro fuese tan abundante en Jerusal\u00e9n como las piedras y los cedros, como los sic\u00f3moros de la Tierra Baja.<br>16 Los caballos de Salom\u00f3n proced\u00edan de Musur y de Cilicia; los mercaderes del rey los adquir\u00edan en Cilicia por su precio en dinero.<br>17 Tra\u00edan de Egipto un carro por seiscientos siclos de plata, y un caballo por 150. Los tra\u00edan tambi\u00e9n como intermediarios para todos los reyes de los hititas y todos los reyes de Aram.<br>18 Decidi\u00f3, pues, Salom\u00f3n edificar una Casa al Nombre de Yahveh y una casa real para s\u00ed.<br><strong><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/strong><br><br><strong><em><a id=\"Cr22\"><\/a>2 Cr\u00f3nicas 2<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Salom\u00f3n se\u00f1al\u00f3 70.000 hombres para transportar cargas, 80.000 canteros en el monte y 3.600 capataces para ellos.<br>2 Salom\u00f3n envi\u00f3 a decir a Juram, rey de Tiro: \u00abHaz conmigo como hiciste con mi padre David, envi\u00e1ndole maderas de cedro para que se construyera una casa en que habitar.<br>3 Te hago saber que voy a edificar una Casa al Nombre de Yahveh, mi Dios, para consagr\u00e1rsela, para quemar ante \u00e9l incienso arom\u00e1tico, para la ofrenda perpetua de los panes presentados, y para los holocaustos de la ma\u00f1ana y de la tarde, de los s\u00e1bados, novilunios y solemnidades de Yahveh nuestro Dios, como se hace siempre en Israel.<br>4 La Casa que voy a edificar ser\u00e1 grande, porque nuestro Dios es mayor que todos los dioses.<br>5 Pero \u00bfqui\u00e9n ser\u00e1 capaz de construirle una Casa, cuando los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerle? \u00bfY qui\u00e9n soy yo para edificarle una Casa, aunque est\u00e9 destinada tan s\u00f3lo para quemar incienso en su presencia?<br>6 Env\u00edame, pues, un hombre diestro en trabajar el oro, la plata, el bronce, el hierro, la p\u00farpura escarlata, el carmes\u00ed y la p\u00farpura violeta, y que sepa grabar; estar\u00e1 con los expertos que tengo conmigo en Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n, y que mi padre David ya hab\u00eda preparado.<br>7 Env\u00edame tambi\u00e9n madera de cedro, de cipr\u00e9s y algummim del L\u00edbano; pues bien s\u00e9 que tus siervos saben talar los \u00e1rboles del L\u00edbano, y mis siervos trabajar\u00e1n con tus siervos,<br>8 para prepararme madera en abundancia; pues la Casa que voy a edificar ha de ser grande y maravillosa.<br>9 Dar\u00e9 para el sustento de tus siervos, los taladores de los \u00e1rboles, 20.000 cargas de trigo, 20.000 cargas de cebada, 20.000 medidas de vino y 20.000 medidas de aceite.\u00bb<br>10 Juram, rey de Tiro, respondi\u00f3 en una carta que envi\u00f3 al rey Salom\u00f3n: \u00abPor el amor que tiene Yahveh a su pueblo te ha hecho rey sobre ellos.\u00bb<br>11 Y a\u00f1ad\u00eda Juram: \u00abBendito sea Yahveh, el Dios de Israel, hacedor del cielo y de la tierra, que ha dado al rey David un hijo sabio, prudente e inteligente, que edificar\u00e1 una Casa a Yahveh y una casa real para s\u00ed.<br>12 Te env\u00edo, pues, ahora a Juram Ab\u00ed, hombre h\u00e1bil, dotado de inteligencia;<br>13 es hijo de una danita, y su padre es de Tiro. Sabe trabajar el oro, la plata, el bronce, el hierro, la piedra y la madera, la p\u00farpura escarlata, la p\u00farpura violeta, el lino fino y el carmes\u00ed. Sabe tambi\u00e9n hacer toda clase de grabados y ejecutar cualquier obra que se le proponga, a una con tus art\u00edfices y los art\u00edfices de mi se\u00f1or David, tu padre.<br>14 Que mande, pues, a sus siervos el trigo, la cebada, el aceite y el vino de que ha hablado mi se\u00f1or,<br>15 y por nuestra parte cortaremos del L\u00edbano toda la madera que necesites y te la llevaremos en balsas, por mar, hasta Joppe, y luego t\u00fa mandar\u00e1s que la suban a Jerusal\u00e9n.\u00bb<br>16 Salom\u00f3n hizo el censo de todos los forasteros residentes en Israel, tomando por modelo el censo que hab\u00eda hecho su padre David; y se hall\u00f3 que eran 153.600.<br>17 De ellos destin\u00f3 70.000 para el transporte de cargas, 80.000 para las canteras en las monta\u00f1as y 3.600 como capataces para hacer trabajar al pueblo.<br><strong><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/strong><br><br><strong><em><a id=\"Cr23\"><\/a>2 Cr\u00f3nicas 3<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Empez\u00f3, pues, Salom\u00f3n a edificar la Casa de Yahveh en Jerusal\u00e9n, en el monte Moria, donde Dios se hab\u00eda manifestado a su padre David, en el lugar donde David hab\u00eda hecho los preparativos, en la era de Orn\u00e1n el jebuseo.<br>2 Dio comienzo a las obras el segundo mes del a\u00f1o cuarto de su reinado.<br>3 Este es el plano sobre el que Salom\u00f3n edific\u00f3 la Casa de Dios: sesenta codos de longitud, en codos de medida antigua, y veinte codos de anchura.<br>4 El Ulam que estaba delante del Hekal de la Casa ten\u00eda una longitud de veinte codos, correspondiente al ancho de la Casa, y una altura de 120. Salom\u00f3n lo recubri\u00f3 por dentro de oro puro.<br>5 Revisti\u00f3 la Sala Grande de madera de cipr\u00e9s y la recubri\u00f3 de oro fino, haciendo esculpir en ella palmas y cadenillas.<br>6 Para adornar la Casa la revisti\u00f3 tambi\u00e9n de piedras preciosas; el oro era oro de Parvayim.<br>7 Recubri\u00f3 de oro la Casa, las vigas, los umbrales, sus paredes y sus puertas, y esculpi\u00f3 querubines sobre las paredes.<br>8 Construy\u00f3 tambi\u00e9n la sala del Santo de los Santos, cuya longitud, correspondiente al ancho de la Casa, era de veinte codos, y su anchura igualmente de veinte codos. Lo revisti\u00f3 de oro puro, que pesaba seiscientos talentos.<br>9 Los clavos de oro pesaban cincuenta siclos. Cubri\u00f3 tambi\u00e9n de oro las salas altas.<br>10 En el interior de la sala del Santo de los Santos hizo dos querubines, de obra esculpida, que revisti\u00f3 de oro.<br>11 Las alas de los querubines ten\u00edan veinte codos de largo. Un ala era de cinco codos y tocaba la pared de la sala; la otra ala ten\u00eda tambi\u00e9n cinco codos y tocaba el ala del otro querub\u00edn.<br>12 El ala del segundo querub\u00edn era de cinco codos y tocaba la pared de la sala; la otra ala ten\u00eda tambi\u00e9n cinco codos y pegaba con el ala del primer querub\u00edn.<br>13 Las alas desplegadas de estos querubines med\u00edan veinte codos. Estaban de pie, y con sus caras vueltas hacia la sala.<br>14 Hizo tambi\u00e9n el velo de p\u00farpura violeta, p\u00farpura escarlata, carmes\u00ed y lino fino, y en \u00e9l hizo poner querubines.<br>15 Delante de la sala hizo dos columnas de 35 codos de alto. El capitel que las coronaba ten\u00eda cinco codos.<br>16 En el Debir hizo cadenillas y las coloc\u00f3 sobre los remates de las columnas; hizo tambi\u00e9n cien granadas, que puso en las cadenillas.<br>17 Erigi\u00f3 las columnas delante del Hekal, una a la derecha y otra a la izquierda, y llam\u00f3 a la de la derecha Yak\u00edn y a la de la izquierda Boaz.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr24\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 4<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Construy\u00f3 tambi\u00e9n un altar de bronce de veinte codos de largo, veinte codos de ancho y diez codos de alto.<br>2 Hizo el Mar de metal fundido, de diez codos de borde a borde. Era enteramente redondo y de cinco codos de alto. Un cord\u00f3n de treinta codos med\u00eda su contorno.<br>3 Debajo del borde hab\u00eda en todo el contorno unas como figuras de bueyes, diez por cada codo, colocadas en dos \u00f3rdenes, fundidas en una sola masa.<br>4 Se apoyaba sobre doce bueyes; tres mirando al norte, tres mirando al oeste, tres mirando al sur y tres mirando al este. El Mar estaba sobre ellos, quedando sus partes traseras hacia el interior.<br>5 Su espesor era de un palmo, y su borde como el borde del c\u00e1liz de la flor de lirio. Cab\u00edan en \u00e9l 3.000 medidas.<br>6 Hizo diez pilas para las abluciones y coloc\u00f3 cinco de ellas a la derecha y cinco a la izquierda para lavar en ellas lo que se ofrec\u00eda en holocausto. El Mar era para las abluciones de los sacerdotes.<br>7 Hizo diez candelabros de oro seg\u00fan la forma prescrita, y los coloc\u00f3 en el Hekal, cinco a la derecha y cinco a la izquierda.<br>8 Hizo diez mesas, que puso en el Hekal, cinco a la derecha y cinco a la izquierda. Hizo tambi\u00e9n cien acetres de oro.<br>9 Construy\u00f3 tambi\u00e9n el atrio de los sacerdotes y el atrio grande con sus puertas, revistiendo las puertas de bronce.<br>10 Coloc\u00f3 el Mar al lado derecho, hacia el sureste.<br>11 Juram hizo tambi\u00e9n los ceniceros, las paletas y los acetres. As\u00ed concluy\u00f3 Juram la obra que le hab\u00eda encargado el rey Salom\u00f3n en la Casa de Dios:<br>12 Las dos columnas; las molduras de los capiteles que coronaban las columnas; los dos trenzados para cubrir las dos molduras de los capiteles que estaban sobre las columnas;<br>13 las cuatrocientas granadas para cada trenzado;<br>14 las diez basas, y las diez pilas sobre las basas;<br>15 el Mar con los doce bueyes debajo de \u00e9l;<br>16 los ceniceros, las paletas y los acetres. Todos estos utensilios los hizo Juram Ab\u00ed para el rey Salom\u00f3n, para la Casa de Yahveh, de bronce bru\u00f1ido.<br>17 El rey los hizo fundir en la vega del Jord\u00e1n, en el mismo suelo, entre Sukkot y Sered\u00e1.<br>18 Salom\u00f3n fabric\u00f3 todos estos utensilios en tan enorme cantidad que no se pudo calcular el peso del bronce.<br>19 Salom\u00f3n hizo todos los objetos destinados a la Casa de Dios: el altar de oro, las mesas para el pan de la Presencia,<br>20 los candelabros con sus l\u00e1mparas de oro fino, para que ardieran, seg\u00fan el rito, delante del Debir;<br>21 las flores, las l\u00e1mparas y las despabiladeras de oro, de oro pur\u00edsimo;<br>22 y los cuchillos, los acetres, los vasos y los braseros, de oro puro. Eran tambi\u00e9n de oro las puertas interiores de la Casa a la entrada del Santo de los Santos, y las puertas de la Casa para el Hekal.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr25\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 5<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 As\u00ed fue concluida todo la obra que hizo Salom\u00f3n para la Casa de Yahveh. Salom\u00f3n hizo traer todo lo consagrado por su padre David, la plata, el oro y todos los objetos, y lo puso en los tesoros de la Casa de Dios.<br>2 Entonces congreg\u00f3 Salom\u00f3n en Jerusal\u00e9n a todos los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a los principales de las casas paternas de los hijos de Israel, para hacer subir el arca de la alianza de Yahveh desde la Ciudad de David, que es Si\u00f3n.<br>3 Se reunieron junto al rey todos los hombres de Israel, en la fiesta del mes s\u00e9ptimo.<br>4 Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los levitas alzaron el arca;<br>5 y llevaron el arca y la Tienda del Encuentro y todos los utensilios del santuario que hab\u00eda en la Tienda; lo llevaron los sacerdotes levitas.<br>6 El rey Salom\u00f3n, con toda la comunidad de Israel que se hab\u00eda reunido en torno a \u00e9l, sacrificaron ante el arca ovejas y bueyes en incalculable e innumerable abundancia.<br>7 Los sacerdotes llevaron el arca de la alianza de Yahveh a su lugar, al Debir de la Casa, al Santo de los Santos, bajo las alas de los querubines.<br>8 Pues los querubines extend\u00edan las alas por encima del emplazamiento del arca, cubriendo el arca y los varales por encima.<br>9 Los varales eran tan largos que se ve\u00edan sus puntas desde el Santo, desde la parte anterior al Debir, pero no se ve\u00edan desde fuera; y all\u00ed est\u00e1n hasta el d\u00eda de hoy.<br>10 En el arca no hab\u00eda nada m\u00e1s que las dos tablas que hizo poner Mois\u00e9s en ella, en el Horeb, cuando Yahveh hizo alianza con los israelitas a su salida de Egipto.<br>11 Cuando los sacerdotes salieron del santuario, porque todos los sacerdotes que se hallaban presentes se hab\u00edan santificado, sin guardar orden de clases,<br>12 y todos los levitas cantores, Asaf, Hem\u00e1n y Yedut\u00fan, con sus hijos y hermanos, vestidos de lino fino, estaban de pie al oriente del altar, tocando c\u00edmbalos, salterios y c\u00edtaras, y con ellos 120 sacerdotes que tocaban las trompetas;<br>13 se hac\u00edan o\u00edr al mismo tiempo y al un\u00edsono los que tocaban las trompetas y los cantores, alabando y celebrando a Yahveh; alzando la voz con las trompetas y con los c\u00edmbalos y otros instrumentos de m\u00fasica, alababan a Yahveh diciendo: \u00abPorque es bueno, porque es eterno su amor\u00bb; la Casa se llen\u00f3 de una nube, la misma Casa de Yahveh.<br>14 Y los sacerdotes no pudieron continuar en el servicio a causa de la nube, porque la gloria de Yahveh llenaba la Casa de Dios.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr26\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 6<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Entonces dijo Salom\u00f3n: \u00abYahveh quiere habitar en densa nube.<br>2 He querido erigirte una morada, un lugar donde habites para siempre\u00bb.<br>3 Se volvi\u00f3 el rey y bendijo a toda la asamblea de Israel, mientras toda la asamblea de Israel estaba en pie.<br>4 Dijo: \u00abBendito sea Yahveh, Dios de Israel, que habl\u00f3 por su boca a mi padre David, y ha cumplido por su mano lo que dijo:<br>5 \u201cDesde el d\u00eda en que saqu\u00e9 a mi pueblo de la tierra de Egipto, no he elegido ninguna ciudad entre todas las tribus de Israel, para edificar una Casa en la que est\u00e9 mi Nombre; ni eleg\u00ed var\u00f3n que fuese caudillo de mi pueblo Israel;<br>6 pero elijo a Jerusal\u00e9n, para que est\u00e9 all\u00ed mi Nombre, y elijo a David para que sea jefe de mi pueblo Israel.\u201d<br>7 \u00abMi padre David pens\u00f3 en su coraz\u00f3n edificar una Casa al Nombre de Yahveh, Dios de Israel.<br>8 Pero Yahveh dijo a mi padre David: \u201cCuanto a haber pensado en tu coraz\u00f3n edificar una Casa a mi Nombre, bien has hecho en tener tal voluntad.<br>9 Pero no edificar\u00e1s t\u00fa la Casa, sino que ser\u00e1 un hijo tuyo, salido de tus entra\u00f1as, quien edifique la Casa a mi Nombre.\u201d<br>10 Yahveh ha cumplido la promesa que dijo; he sucedido a mi padre David, me he sentado en el trono de Israel, como Yahveh hab\u00eda dicho, y he construido la Casa al Nombre de Yahveh, Dios de Israel;<br>11 y he puesto all\u00ed el arca, en la cual est\u00e1 la alianza de Yahveh, que \u00e9l pact\u00f3 con los israelitas.\u00bb<br>12 Salom\u00f3n se puso ante el altar de Yahveh en presencia de toda la asamblea de Israel y extendi\u00f3 las manos.<br>13 Salom\u00f3n hab\u00eda hecho un estrado de bronce de cinco codos de largo, cinco codos de ancho, y tres codos de alto, que hab\u00eda colocado en medio del atrio; poni\u00e9ndose sobre \u00e9l se arrodill\u00f3 frente a toda la asamblea de Israel. Y extendiendo sus manos hacia el cielo,<br>14 dijo: \u00abYahveh, Dios de Israel, no hay Dios como t\u00fa ni en el cielo ni en la tierra; t\u00fa que guardas la alianza y el amor a tus siervos que andan en tu presencia con todo su coraz\u00f3n;<br>15 t\u00fa que has mantenido a mi padre David la promesa que le hiciste, pues por tu boca lo prometiste, y con tu mano lo has cumplido este d\u00eda.<br>16 Ahora, pues Yahveh, Dios de Israel, mant\u00e9n a tu siervo David, mi padre, la promesa que le hiciste, diciendo: \u201c Nunca ser\u00e1 quitado de mi presencia uno de los tuyos, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su camino andando en mi Ley, como t\u00fa has andado delante de m\u00ed.\u201d<br>17 Ahora, Yahveh, Dios de Israel, que se cumpla la palabra que dijiste a tu siervo David.<br>18 Pero \u00bfes que verdaderamente habitar\u00e1 Dios con los hombres sobre la tierra? Si los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, \u00a1cu\u00e1nto menos esta Casa que yo te he construido!<br>19 Atiende a la plegaria de tu siervo y a su petici\u00f3n, Yahveh, Dios m\u00edo, y escucha el clamor y la plegaria que tu siervo hace en tu presencia.<br>20 \u00a1Que tus ojos est\u00e9n abiertos d\u00eda y noche sobre esta Casa, sobre este lugar del que dijiste que pondr\u00edas en \u00e9l tu Nombre para escuchar la oraci\u00f3n que dirige tu siervo hacia este lugar!<br>21 \u00abOye, pues, las plegarias de tu siervo Israel, tu pueblo, cuando oren hacia este lugar. Escucha t\u00fa desde el lugar de tu morada, desde los cielos; escucha y perdona.<br>22 \u00abCuando un hombre peque contra su pr\u00f3jimo, y \u00e9ste pronuncie una imprecaci\u00f3n sobre \u00e9l, haci\u00e9ndole jurar delante de tu altar en esta Casa,<br>23 escucha t\u00fa desde los cielos y obra; juzga a tus siervos. Da su merecido al inicuo, haciendo recaer su conducta sobre su cabeza y declarando inocente al justo, para darle seg\u00fan su justicia.<br>24 \u00abSi Israel, tu pueblo, es batido por el enemigo por haber pecado contra ti, y ellos se vuelven y alaban tu Nombre orando y suplicando ante ti en esta Casa,<br>25 escucha t\u00fa desde los cielos, perdona el pecado de tu pueblo Israel, y vu\u00e9lvelos a la tierra que les diste a ellos y a sus padres.<br>26 \u00abCuando los cielos est\u00e9n cerrados y no haya lluvia porque pecaron contra ti, si oran en este lugar y alaban tu nombre, y se convierten de su pecado porque les humillaste,<br>27 escucha t\u00fa desde los cielos y perdona el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, pues les ense\u00f1ar\u00e1s el camino bueno por el que deben andar, y env\u00eda lluvia sobre tu tierra, la que diste a tu pueblo por herencia.<br>28 \u00abCuando haya hambre en esta tierra, cuando haya peste, tiz\u00f3n, a\u00f1ublo, langosta o pulg\u00f3n, cuando su enemigo le asedie en una de sus puertas, en todo azote y toda enfermedad,<br>29 si un hombre cualquiera, o todo Israel, tu pueblo, hace oraciones y s\u00faplicas, y, reconociendo su pena y su dolor, tiende sus manos hacia esta Casa,<br>30 escucha t\u00fa desde los cielos, lugar de tu morada, y perdona, dando a cada uno seg\u00fan todos sus caminos, pues t\u00fa conoces su coraz\u00f3n -y s\u00f3lo t\u00fa conoces el coraz\u00f3n de todos los hijos de los hombres-<br>31 para que teman y sigan tus caminos todos los d\u00edas que vivan sobre la haz de la tierra que has dado a nuestros padres.<br>32 \u00abTambi\u00e9n al extranjero, que no es de tu pueblo Israel, el que viene de un pa\u00eds lejano a causa de tu gran Nombre, tu mano fuerte y tu tenso brazo, cuando venga a orar en esta Casa,<br>33 escucha t\u00fa desde los cielos, lugar de tu morada, y haz cuanto te pida el extranjero, para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu Nombre y te teman, como tu pueblo Israel, y sepan que tu Nombre es invocado sobre esta Casa que yo he construido.<br>34 \u00abSi tu pueblo va a la guerra contra sus enemigos por el camino por el que t\u00fa le env\u00edes, si oran a ti, vueltos hacia esta ciudad que t\u00fa has elegido, y hacia la Casa que yo he construido a tu Nombre,<br>35 escucha t\u00fa desde los cielos su oraci\u00f3n y su plegaria y hazles justicia.<br>36 Cuando pequen contra ti -pues no hay hombre que no peque- y t\u00fa, irritado contra ellos, los entregues al enemigo, y sus conquistadores los lleven cautivos a un pa\u00eds lejano o cercano,<br>37 si se convierten en su coraz\u00f3n en la tierra a que hayan sido llevados, si se arrepienten y te suplican en la tierra de su cautividad, diciendo: \u201cHemos pecado, hemos sido perversos, somos culpables\u201d;<br>38 si se vuelven a ti con todo su coraz\u00f3n y con toda su alma en el pa\u00eds de la cautividad al que fueren deportados, y te suplican vueltos hacia la tierra que t\u00fa diste a sus padres y hacia la ciudad que t\u00fa has elegido y hacia la Casa que yo he edificado a tu Nombre,<br>39 escucha t\u00fa desde los cielos, lugar de tu morada, su oraci\u00f3n y su plegaria; hazles justicia y perdona a tu pueblo los pecados cometidos contra ti.<br>40 \u00abQue tus ojos, Dios m\u00edo, est\u00e9n abiertos, y tus o\u00eddos atentos a la oraci\u00f3n que se haga en este lugar.<br>41 Y ahora \u00a1lev\u00e1ntate, Yahveh Dios, hacia tu reposo, t\u00fa y el arca de tu fuerza! \u00a1Que tus sacerdotes, Yahveh Dios, se revistan de salvaci\u00f3n. y tus fieles gocen de la felicidad!<br>42 Yahveh, Dios m\u00edo, no rehaces el rostro de tu Ungido; acu\u00e9rdate de las misericordias otorgadas a David tu siervo.\u00bb<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr27\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 7<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Cuando Salom\u00f3n acab\u00f3 de orar, baj\u00f3 fuego del cielo que devor\u00f3 el holocausto y los sacrificios; y la gloria de Yahveh llen\u00f3 la Casa.<br>2 Los sacerdotes no pod\u00edan entrar en la Casa de Yahveh, porque la gloria de Yahveh llenaba la Casa de Yahveh.<br>3 Entonces todos los hijos de Israel, viendo descender el fuego y la gloria de Yahveh sobre la Casa, se postraron rostro en tierra sobre el pavimento y adoraron y alabaron a Yahveh \u00abporque es bueno, porque es eterno su amor\u00bb.<br>4 Luego el rey y todo el pueblo ofrecieron sacrificios ante Yahveh.<br>5 El rey Salom\u00f3n ofreci\u00f3 en sacrificio 22.000 bueyes y 120.000 ovejas. As\u00ed inauguraron la Casa de Dios el rey y todo el pueblo.<br>6 Los sacerdotes atend\u00edan a su ministerio, mientras los levitas glorificaban a Yahveh con los instrumentos que el rey David fabric\u00f3 para acompa\u00f1ar los c\u00e1nticos de Yahveh, \u00abporque es eterno su amor\u00bb, ejecutando los c\u00e1nticos compuestos por David. Los sacerdotes estaban delante de ellos tocando las trompetas, y todo Israel se manten\u00eda en pie.<br>7 Salom\u00f3n consagr\u00f3 el interior del patio, que est\u00e1 delante de la Casa de Yahveh, pues ofreci\u00f3 all\u00ed los holocaustos y las grasas de los sacrificios de comuni\u00f3n, ya que el altar de bronce que hab\u00eda hecho Salom\u00f3n no pod\u00eda contener el holocausto, la oblaci\u00f3n y las grasas.<br>8 Entonces Salom\u00f3n celebr\u00f3 la fiesta durante siete d\u00edas y con \u00e9l todo Israel, en magna asamblea, venida desde la Entrada de Jamat hasta el Torrente de Egipto.<br>9 El d\u00eda octavo tuvo lugar la asamblea solemne, pues hab\u00edan hecho la dedicaci\u00f3n del altar por siete d\u00edas, de manera que la fiesta dur\u00f3 siete d\u00edas.<br>10 El d\u00eda veintitr\u00e9s del mes s\u00e9ptimo, Salom\u00f3n envi\u00f3 al pueblo a sus tiendas alegre y contento en su coraz\u00f3n por el bien que Yahveh hab\u00eda hecho a David, a Salom\u00f3n y a su pueblo Israel.<br>11 Acab\u00f3 Salom\u00f3n la Casa de Yahveh y la casa del rey y llev\u00f3 a cabo todo cuanto se hab\u00eda propuesto hacer en la Casa de Yahveh y en su propia casa.<br>12 Apareci\u00f3se entonces Yahveh a Salom\u00f3n por la noche y le dijo: \u00abHe o\u00eddo tu oraci\u00f3n, y me he elegido este lugar como Casa de sacrificio.<br>13 Si yo cierro el cielo y no llueve, si yo mando a la langosta devorar la tierra, o env\u00edo la peste entre mi pueblo;<br>14 y mi pueblo, sobre el cual es invocado mi Nombre, se humilla, orando y buscando mi rostro, y se vuelven de sus malos caminos, yo les oir\u00e9 desde los cielos, perdonar\u00e9 su pecado y sanar\u00e9 su tierra.<br>15 Mis ojos estar\u00e1n abiertos, y mis o\u00eddos atentos a la oraci\u00f3n que se haga en este lugar;<br>16 pues ahora he escogido y santificado esta Casa, para que en ella permanezca mi Nombre por siempre. All\u00ed estar\u00e1n mis ojos y mi coraz\u00f3n todos los d\u00edas.<br>17 Y en cuanto a ti, si andas en mi presencia como anduvo tu padre David, haciendo todo lo que he mandado y guardando mis decretos y mis sentencias,<br>18 afianzar\u00e9 el trono de tu realeza como pact\u00e9 con tu padre David diciendo: \u201cNo te faltar\u00e1 un hombre que domine en Israel.\u201d<br>19 Pero si os apart\u00e1is, abandonando los decretos y los mandamientos que os he dado, y vais a servir a otros dioses, postr\u00e1ndoos ante ellos,<br>20 os arrancar\u00e9 de mi tierra que os he dado; arrojar\u00e9 de mi presencia esta Casa que yo he consagrado a mi Nombre y la har\u00e9 objeto de proverbio y de escarnio entre todos los pueblos.<br>21 Y esta Casa que es tan sublime vendr\u00e1 a ser el espanto de todos los que pasen cerca de ella, de modo que dir\u00e1n: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 ha hecho as\u00ed Yahveh a esta tierra y a esta Casa?\u201d<br>22 Y se responder\u00e1: \u201cPorque abandonaron a Yahveh, el Dios de sus padres que los sac\u00f3 de la tierra de Egipto, y han seguido a otros dioses, se han postrado ante ellos y les han servido; por eso ha hecho venir sobre ellos todo este mal.\u201d\u00bb<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr28\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 8<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Al cabo de los veinte a\u00f1os que emple\u00f3 Salom\u00f3n en edificar la Casa de Yahveh y su propia casa,<br>2 reconstruy\u00f3 las ciudades que Juram le hab\u00eda dado, y estableci\u00f3 all\u00ed los israelitas.<br>3 Salom\u00f3n march\u00f3 contra Jamat de Sob\u00e1 y se apoder\u00f3 de ella;<br>4 reedific\u00f3 Tadmor en el desierto, y todas las ciudades de avituallamiento que construy\u00f3 en Jamat;<br>5 reconstruy\u00f3 Bet Jor\u00f3n de arriba y Bet Jor\u00f3n de abajo, ciudades fortificadas, con murallas, puertas y barras,<br>6 y Baalat, con todas las ciudades de avituallamiento que pertenec\u00edan a Salom\u00f3n, todas las ciudades de carros y las ciudades para los caballos, y todo cuanto quiso edificar en Jerusal\u00e9n, en el L\u00edbano y en toda la tierra de su dominio.<br>7 Con toda la gente que hab\u00eda quedado de los hititas, los amorreos, los perizitas, los jivitas y los jebuseos, que no eran israelitas,<br>8 cuyos descendientes hab\u00edan quedado despu\u00e9s de ellos en el pa\u00eds y a los que los israelitas no hab\u00edan exterminado, hizo Salom\u00f3n una leva que dura hasta el d\u00eda de hoy.<br>9 Pero no emple\u00f3 Salom\u00f3n a ninguno de los israelitas como esclavo para sus obras, sino como hombres de guerra, jefes y escuderos, comandantes de sus carros y de sus caballos.<br>10 Los jefes de las guarniciones que ten\u00eda el rey Salom\u00f3n eran 250, que gobernaban al pueblo.<br>11 Salom\u00f3n hizo subir a la hija de Fara\u00f3n desde la Ciudad de David a la casa que hab\u00eda edificado para ella; pues se dec\u00eda: \u00abNo debe habitar mujer m\u00eda en la casa de David, rey de Israel; porque los lugares donde ha estado el arca de Yahveh son sagrados.\u00bb<br>12 Entonces empez\u00f3 a ofrecer Salom\u00f3n holocaustos a Yahveh sobre el altar de Yahveh, que hab\u00eda erigido delante del Ulam;<br>13 ofreci\u00f3 holocaustos seg\u00fan el rito de cada d\u00eda, conforme a los prescrito por Mois\u00e9s, en los s\u00e1bados, los novilunios y en las solemnidades, tres veces al a\u00f1o: en la fiesta de los \u00c1zimos, en la fiesta de las Semanas y en la fiesta de las Tiendas.<br>14 Estableci\u00f3 tambi\u00e9n las secciones de los sacerdotes en sus servicios conforme al reglamento de su padre David, a los levitas en sus cargos de alabar y servir junto a los sacerdotes, seg\u00fan el rito de cada d\u00eda; y a los porteros con arreglo a sus secciones, en cada puerta; porque \u00e9sta era la orden de David, hombre de Dios.<br>15 No se apartaron en nada de la orden del rey en lo tocante a los sacerdotes y los levitas, ni tampoco en lo relativo a los tesoros.<br>16 As\u00ed fue dirigida toda la obra de Salom\u00f3n, desde el d\u00eda en que se echaron los cimientos de la Casa de Yahveh hasta su terminaci\u00f3n. As\u00ed fue acabada la Casa de Yahveh.<br>17 Entonces Salom\u00f3n fue a Esy\u00f3n Gu\u00e9ber y a Elat, a orillas del mar,<br>en el pa\u00eds de Edom,<br>18 y Juram le envi\u00f3, por medio de sus siervos, nav\u00edos y marinos conocedores del mar, que fueron con los siervos de Salom\u00f3n a Ofir, de donde tomaron 450 talentos de oro, que trajeron al rey Salom\u00f3n.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr29\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 9<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 La reina de Sab\u00e1 hab\u00eda o\u00eddo la fama de Salom\u00f3n, y vino a Jerusal\u00e9n para probar a Salom\u00f3n por medio de enigmas, con gran s\u00e9quito y con camellos que tra\u00edan aromas, gran cantidad de oro y piedras preciosas. Llegada que fue donde Salom\u00f3n, le dijo todo cuanto ten\u00eda en su coraz\u00f3n.<br>2 Salom\u00f3n resolvi\u00f3 todas sus preguntas; y no hubo ninguna proposici\u00f3n oscura que Salom\u00f3n no pudiese resolver.<br>3 Cuando la reina de Sab\u00e1 vio la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n y la casa que hab\u00eda edificado,<br>4 los manjares de su mesa, las habitaciones de sus servidores, el porte de sus ministros y sus vestidos, sus coperos con sus trajes y los holocaustos que ofrec\u00eda en la Casa de Yahveh, se qued\u00f3 sin aliento,<br>5 y dijo al rey: \u00abVerdad es cuanto o\u00ed decir en mi tierra de tus palabras y de tu sabidur\u00eda.<br>6 No daba yo cr\u00e9dito a lo que se dec\u00eda, hasta que he venido y lo he visto con mis propios ojos; y encuentro que no se me hab\u00eda contado ni la mitad de la grandeza de tu sabidur\u00eda, pues t\u00fa superas todo lo que o\u00ed decir.<br>7 \u00a1Dichosas tus gentes! \u00a1Dichosos estos tus servidores, que est\u00e1n siempre en tu presencia y escuchan tu sabidur\u00eda!<br>8 \u00a1Bendito sea Yahveh, tu Dios, que se ha complacido en ti, poni\u00e9ndote sobre su trono como rey de Yahveh, tu Dios, por el amor que tu Dios tiene hacia Israel para conservarle por siempre, y te ha puesto por rey sobre ellos para administrar derecho y justicia!\u00bb<br>9 Dio al rey 120 talentos de oro, gran cantidad de aromas y piedras preciosas. Nunca hubo aromas como los que la reina de Sab\u00e1 dio al rey Salom\u00f3n.<br>10 Los siervos de Juram y los siervos de Salom\u00f3n, que hab\u00edan tra\u00eddo oro de Ofir, trajeron tambi\u00e9n madera de algummim y piedras preciosas.<br>11 Con la madera de algummim hizo el rey entarimados para la Casa de Yahveh y la casa del rey, c\u00edtaras y salterios para los cantores. No se hab\u00eda visto nunca en la tierra de Jud\u00e1 madera semejante.<br>12 El rey Salom\u00f3n dio a la reina de Sab\u00e1 todo cuanto ella quiso pedirle, aparte lo que ella hab\u00eda tra\u00eddo al rey. Despu\u00e9s se volvi\u00f3 y regres\u00f3 a su pa\u00eds con sus servidores.<br>13 El peso del oro que llegaba a Salom\u00f3n cada a\u00f1o era de 666 talentos de oro,<br>14 sin contar las contribuciones de los mercaderes y comerciantes. Todos los reyes de Arabia y los inspectores del pa\u00eds tra\u00edan oro y plata a Salom\u00f3n.<br>15 Hizo el rey Salom\u00f3n doscientos grandes escudos de oro batido, aplicando seiscientos siclos de oro batido en cada escudo,<br>16 y trescientos escudos peque\u00f1os de oro batido, aplicando trescientos siclos de oro en cada escudo; el rey los coloc\u00f3 en la casa \u00abBosque del L\u00edbano\u00bb.<br>17 Hizo el rey un gran trono de marfil y lo revisti\u00f3 de oro puro.<br>18 El trono ten\u00eda seis gradas y un cordero de oro al respaldo, y brazos a uno y otro lado del asiento, y dos leones, de pie, junto a los brazos.<br>19 M\u00e1s doce leones de pie sobre las seis gradas a uno y otro lado. No se hizo cosa semejante en ning\u00fan reino.<br>20 Todas las copas de beber del rey Salom\u00f3n eran de oro, y toda la vajilla de la casa \u00abBosque del L\u00edbano\u00bb era de oro fino. La plata no se estimaba en nada en tiempo del rey Salom\u00f3n.<br>21 Porque el rey ten\u00eda naves que navegaban a Tarsis con los siervos de Juram, y cada tres a\u00f1os ven\u00eda la flota de Tarsis trayendo oro y plata, marfil, monos y pavos reales.<br>22 As\u00ed el rey Salom\u00f3n sobrepuj\u00f3 a todos los reyes de la tierra en riqueza y sabidur\u00eda.<br>23 Todos los reyes de la tierra quer\u00edan ver el rostro de Salom\u00f3n, para o\u00edr la sabidur\u00eda que Dios hab\u00eda puesto en su coraz\u00f3n.<br>24 Y cada uno de ellos tra\u00eda su presente, objetos de plata y objetos de oro, vestidos, armas, aromas, caballos y mulos, a\u00f1o tras a\u00f1o.<br>25 Ten\u00eda Salom\u00f3n 4.000 caballerizas para sus caballos y carros, y 12.000 caballos, que puso en cuarteles en las ciudades de los carros y en Jerusal\u00e9n junto al rey.<br>26 Dominaba sobre todos los reyes desde el R\u00edo hasta el pa\u00eds de los filisteos y hasta la frontera de Egipto.<br>27 Hizo el rey que la plata fuese tan abundante en Jerusal\u00e9n como las piedras, y los cedros como los sic\u00f3moros de la Tierra Baja.<br>28 Tra\u00edan tambi\u00e9n caballos para Salom\u00f3n de Musur y de todos los pa\u00edses.<br>29 El resto de los hechos de Salom\u00f3n, los primeros y los postreros, \u00bfno est\u00e1n escritos en la historia del profeta Nat\u00e1n, en la profec\u00eda de Aj\u00edas el silonita, y en las visiones de Yed\u00f3 el vidente, sobre Jeroboam, hijo de Nebat?<br>30 Salom\u00f3n rein\u00f3 en Jerusal\u00e9n sobre todo Israel cuarenta a\u00f1os.<br>31 Se acost\u00f3 Salom\u00f3n con sus padres, y le sepultaron en la ciudad de su padre David. En su lugar rein\u00f3 su hijo Roboam.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr210\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 10<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Fue Roboam a Siquem, porque todo Israel hab\u00eda ido a Siquem para proclamarle rey.<br>2 Apenas lo supo Jeroboam, hijo de Nebat, que estaba todav\u00eda en Egipto, adonde hab\u00eda ido huyendo del rey Salom\u00f3n, volvi\u00f3 de Egipto,<br>3 pues hab\u00edan enviado a llamarle. Vino entonces Jeroboam con todo Israel, y hablaron a Roboam diciendo:<br>4 \u00abTu padre ha hecho pesado nuestro yugo; ahora t\u00fa aligera la dura servidumbre de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros y te serviremos.\u00bb<br>5 El les dijo: \u00abVolved a m\u00ed de aqu\u00ed a tres d\u00edas.\u00bb Y el pueblo se fue.<br>6 El rey Roboam pidi\u00f3 consejo a los ancianos que hab\u00edan servido a su padre Salom\u00f3n, en vida de \u00e9ste, diciendo: \u00ab \u00bfQu\u00e9 me aconsej\u00e1is que responda a este pueblo?\u00bb<br>7 Ellos le respondieron: \u00abSi eres bueno con este pueblo y les sirves y les das buenas palabras, ser\u00e1n siervos tuyos para siempre.\u00bb<br>8 Pero \u00e9l abandon\u00f3 el consejo que los ancianos le aconsejaron y pidi\u00f3 consejo a los j\u00f3venes que se hab\u00edan criado con \u00e9l y estaban a su servicio.<br>9 Les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me aconsej\u00e1is que responda a este pueblo que me ha hablado diciendo: \u201cAligera el yugo que tu padre puso sobre nosotros?\u201d\u00bb<br>10 Los j\u00f3venes que se hab\u00edan criado con \u00e9l le respondieron diciendo: \u00abEsto debes responder al pueblo que te ha dicho: \u201cTu padre hizo pesado nuestro yugo, ahora t\u00fa aligera nuestro yugo\u201d, esto debes responder: \u201cMi dedo me\u00f1ique es m\u00e1s grueso que los lomos de mi padre.<br>11 Un yugo pesado os carg\u00f3 mi padre, mas yo har\u00e9 m\u00e1s pesado vuestro yugo; mi padre os ha azotado con azotes, pero yo os azotar\u00e9 con escorpiones.\u201d\u00bb<br>12 Volvieron, pues, Jeroboam y todo el pueblo al tercer d\u00eda donde Roboam, seg\u00fan lo que hab\u00eda dicho el rey: \u00abVolved a m\u00ed al tercer d\u00eda\u00bb;<br>13 y el rey les respondi\u00f3 con dureza, abandonando el consejo de los ancianos,<br>14 y habl\u00e1ndoles seg\u00fan el consejo de los j\u00f3venes, diciendo: \u00abMi padre hizo pesado vuestro yugo, yo lo har\u00e9 m\u00e1s pesado todav\u00eda; mi padre os azot\u00f3 con azotes, pero yo os azotar\u00e9 con escorpiones.\u00bb<br>15 No escuch\u00f3 el rey al pueblo, pues se trataba de una intervenci\u00f3n de Dios para dar cumplimiento a la palabra que Yahveh hab\u00eda anunciado a Jeroboam, hijo de Nebat, por medio de Aj\u00edas de Silo.<br>16 Viendo todo Israel que el rey no le o\u00eda, replic\u00f3 el pueblo al rey diciendo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 parte tenemos nosotros con David? No tenemos herencia en el hijo de Jes\u00e9. \u00a1A tus tiendas, Israel! Mira ahora por tu casa, David.\u00bb Y todo Israel se fue a sus tiendas.<br>17 Roboam rein\u00f3 sobre los israelitas que habitaban en las ciudades de Jud\u00e1.<br>18 El rey Roboam envi\u00f3 a Adoram, jefe de la leva, pero los israelitas le mataron a pedradas y muri\u00f3. Entonces el rey Roboam se apresur\u00f3 a subir a su carro para huir a Jerusal\u00e9n.<br>19 Israel est\u00e1 en desobediencia contra la casa de David hasta el d\u00eda de hoy.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr211\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 11<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 En llegando a Jerusal\u00e9n, reuni\u00f3 Roboam a la casa de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, 180.000 hombres, guerreros escogidos, para combatir contra Israel y devolver el reino a Roboam.<br>2 Pero fue dirigida la palabra de Yahveh a Sema\u00edas, hombre de Dios, diciendo:<br>3 \u00abHabla a Roboam, hijo de Salom\u00f3n, rey de Jud\u00e1, y a todo Israel que est\u00e1 en Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, diciendo:<br>4 As\u00ed habla Yahveh: No sub\u00e1is a combatir con vuestros hermanos; que cada uno se vuelva a su casa, porque esto es cosa m\u00eda.\u00bb Ellos escucharon la palabra de Yahveh y desistieron de marchar contra Jeroboam.<br>5 Roboam habit\u00f3 en Jerusal\u00e9n y edific\u00f3 ciudades fortificadas en Jud\u00e1.<br>6 Fortific\u00f3 Bel\u00e9n, Etam, T\u00e9coa,<br>7 Bet Sur, Sok\u00f3, Adullam,<br>8 Gat, Mares\u00e1, Zif,<br>9 Ador\u00e1yim, Lak\u00eds, Azec\u00e1,<br>10 Sor\u00e1, Ayyal\u00f3n y Hebr\u00f3n, ciudades fortificadas de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn.<br>11 Reforz\u00f3 las fortificaciones y puso en ellas comandantes y provisiones de v\u00edveres, de aceite y vino.<br>12 En todas estas ciudades hab\u00eda escudos y lanzas, y las hizo sumamente fuertes. Estaban por \u00e9l Jud\u00e1 y Benjam\u00edn.<br>13 Los sacerdotes y levitas de todo Israel se pasaron a \u00e9l desde todos sus territorios;<br>14 pues los levitas abandonaron sus ejidos y sus posesiones y se fueron a Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n, porque Jeroboam y sus hijos les hab\u00edan prohibido el ejercicio del sacerdocio de Yahveh,<br>15 y Jeroboam instituy\u00f3 sus propios sacerdotes para los altos, los s\u00e1tiros y los becerros que hab\u00eda hecho.<br>16 Tras ellos vinieron a Jerusal\u00e9n, para ofrecer sacrificios a Yahveh, el Dios de sus padres, aquellos de entre todas las tribus de Israel que ten\u00edan puesto su coraz\u00f3n en buscar a Yahveh, el Dios de Israel;<br>17 y fortalecieron el reino de Jud\u00e1 y consolidaron a Roboam, hijo de Salom\u00f3n, por tres a\u00f1os. Pues tres a\u00f1os sigui\u00f3 el camino de David y de Salom\u00f3n.<br>18 Roboam tom\u00f3 por mujer a Majalat, hija de Yerimot, hijo de David y de Abih\u00e1yil, hija de Eliab, hijo de Jes\u00e9.<br>19 Esta le dio los hijos Ye\u00fas, Semar\u00edas y Zaham.<br>20 Despu\u00e9s de \u00e9sta tom\u00f3 a Maak\u00e1, hija de Absal\u00f3n, la cual le dio a Ab\u00edas, Attay, Ziz\u00e1 y Selomit.<br>21 Roboam amaba a Maak\u00e1, hija de Absal\u00f3n, m\u00e1s que a todas sus mujeres y concubinas, pues tuvo dieciocho mujeres y sesenta concubinas; y engendr\u00f3 veintiocho hijos y sesenta hijas.<br>22 Roboam puso a la cabeza a Ab\u00edas, hijo de Maak\u00e1, como pr\u00edncipe de sus hermanos, porque quer\u00eda hacerle rey.<br>23 Reparti\u00f3 h\u00e1bilmente a todos sus hijos por toda la tierra de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn, en todas las ciudades fortificadas, les dio alimentos en abundancia y les busc\u00f3 mujeres.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr212\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 12<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Cuando Roboam hubo consolidado y afianzado el reino, abandon\u00f3 la Ley de Yahveh y con \u00e9l todo Israel.<br>2 Y sucedi\u00f3 que el a\u00f1o quinto del rey Roboam subi\u00f3 Sosaq, rey de Egipto, contra Jerusal\u00e9n, -pues no era fiel a Yahveh-<br>3 con 1.200 carros y 60.000 caballos; no se pod\u00eda contar la gente que ven\u00eda con \u00e9l de Egipto: libios, suk\u00edes y et\u00edopes.<br>4 Tom\u00f3 las ciudades fortificadas de Jud\u00e1 y lleg\u00f3 hasta Jerusal\u00e9n.<br>5 El profeta Sema\u00edas vino a Roboam y a los jefes de Jud\u00e1 que se hab\u00edan reunido en Jerusal\u00e9n para hacer frente a Sosaq, y les dijo: \u00abAs\u00ed dice Yahveh: Vosotros me hab\u00e9is abandonado, y por esto tambi\u00e9n yo os abandono en manos de Sosaq.\u00bb<br>6 Entonces los jefes de Israel y el rey se humillaron y dijeron: \u00ab\u00a1Justo es Yahveh!\u00bb<br>7 Cuando Yahveh vio que se hab\u00edan humillado, fue dirigida la palabra de Yahveh a Sema\u00e1is, diciendo: \u00abPor haberse ellos humillado, no los destruir\u00e9, sino que dentro de poco les dar\u00e9 la salvaci\u00f3n y no se derramar\u00e1 mi c\u00f3lera sobre Jerusal\u00e9n por mano de Sosaq.<br>8 Pero ser\u00e1n sus siervos, para que sepan lo que es mi servidumbre y la servidumbre de los reinos de las naciones.\u00bb<br>9 Subi\u00f3, pues, Sosaq, rey de Egipto, contra Jerusal\u00e9n y se apoder\u00f3 de los tesoros de la Casa de Yahveh y de los tesoros de la casa del rey. De todo se apoder\u00f3. Habi\u00e9ndose llevado los escudos de oro que hab\u00eda hecho Salom\u00f3n,<br>10 el rey Roboam hizo en su lugar escudos de bronce, que confi\u00f3 a los jefes de la guardia que custodiaban la entrada de la casa del rey.<br>11 Cuando el rey entraba en la Casa de Yahveh, ven\u00edan los de la guardia y los llevaban, y despu\u00e9s los devolv\u00edan a la sala de la guardia.<br>12 Gracias a su humillaci\u00f3n se apart\u00f3 de \u00e9l la ira de Yahveh y no le destruy\u00f3 del todo; y concedi\u00f3 algunas cosas buenas a Jud\u00e1.<br>13 Se afianz\u00f3, pues, el rey Roboam en Jerusal\u00e9n, y rein\u00f3. Roboam ten\u00eda 41 a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar y rein\u00f3 diecisiete a\u00f1os en Jerusal\u00e9n, la ciudad que hab\u00eda elegido Yahveh de entre todas las tribus de Israel para poner en ella su Nombre. El nombre de su madre era Naam\u00e1, ammonita.<br>14 Hizo lo que era malo, porque no hab\u00eda dispuesto su coraz\u00f3n para buscar a Yahveh.<br>15 Los hechos de Roboam, los primeros y los postreros, \u00bfno est\u00e1n escritos en la historia del profeta Sema\u00edas y del vidente Idd\u00f3? Hubo guerra continua entre Roboam y Jeroboam.<br>16 Roboam se acost\u00f3 con sus padres y fue sepultado en la ciudad de David. Rein\u00f3 en su lugar su hijo Ab\u00edas.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr213\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 13<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Ab\u00edas comenz\u00f3 a reinar sobre Jud\u00e1 el a\u00f1o dieciocho del rey Jeroboam.<br>2 Rein\u00f3 tres a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. El nombre de su madre era Mika\u00eda, hija de Uriel, de Guibe\u00e1. Hubo guerra entre Ab\u00edas y Jeroboam.<br>3 Ab\u00edas entr\u00f3 en combate con un ej\u00e9rcito de valientes guerreros: 400.000 hombres escogidos; Jeroboam se orden\u00f3 en batalla contra \u00e9l con 800.000 guerreros escogidos y valerosos.<br>4 Ab\u00edas se levant\u00f3 en el monte Semar\u00e1yim, que est\u00e1 en la monta\u00f1a de Efra\u00edm, y dijo: \u00ab\u00a1O\u00eddme, Jeroboam y todo Israel!<br>5 \u00bfAcaso no sab\u00e9is que Yahveh, el Dios de Israel, dio el reino de Israel para siempre a David, a \u00e9l y a sus hijos, con pacto de sal?<br>6 Pero Jeroboam, hijo de Nebat, siervo de Salom\u00f3n, hijo de David, se alz\u00f3 en rebeld\u00eda contra su se\u00f1or.<br>7 Se juntaron con \u00e9l unos hombres fatuos y malvados y prevalecieron sobre Roboam, hijo de Salom\u00f3n, pues Roboam era joven y d\u00e9bil de coraz\u00f3n y no pod\u00eda resistirles.<br>8 \u00bfY ahora trat\u00e1is vosotros de poner resistencia al reino de Yahveh, que est\u00e1 en manos de los hijos de David, porque vosotros sois una gran muchedumbre? Pero ten\u00e9is los becerros de oro que Jeroboam os puso por dioses.<br>9 \u00bfNo hab\u00e9is expulsado a los sacerdotes de Yahveh, los hijos de Aar\u00f3n y los levitas? \u00bfNo os hab\u00e9is hecho sacerdotes a la manera de los pueblos de los dem\u00e1s pa\u00edses? Cualquiera que viene con un novillo y siete carneros y pide ser consagrado, es hecho sacerdote de los que no son dioses.<br>10 Cuanto a nosotros, Yahveh es nuestro Dios y no le hemos abandonado; los sacerdotes que sirven a Yahveh son los hijos de Aar\u00f3n, igual que los levitas en su ministerio.<br>11 Cada ma\u00f1ana y cada tarde quemamos holocaustos a Yahveh, y tenemos el incienso arom\u00e1tico; las filas de pan est\u00e1n sobre la mesa pura, y el candelabro de oro con sus l\u00e1mparas para ser encendidas cada tarde, pues nosotros guardamos el ritual de Yahveh nuestro Dios, en tanto que vosotros le hab\u00e9is abandonado.<br>12 He aqu\u00ed que con nosotros, a nuestra cabeza, est\u00e1 Dios con sus sacerdotes y las trompetas del clamor, para lanzar el grito de guerra contra vosotros. Israelitas, no hag\u00e1is la guerra contra Yahveh, el Dios de vuestros padres, porque nada conseguir\u00e9is.\u00bb<br>13 Entre tanto, Jeroboam hizo dar un rodeo para poner una emboscada y atacarles por detr\u00e1s, de manera que \u00e9l estaba frente a Jud\u00e1 y la emboscada a espaldas de \u00e9stos.<br>14 Al volver Jud\u00e1 la cabeza, vio que se presentaba combate de frente y por detr\u00e1s.<br>15 Entonces clamaron a Yahveh y, mientras los sacerdotes tocaban las trompetas, los hombres de Jud\u00e1 lanzaron el grito de guerra; y al alzar el grito de guerra los hombres de Jud\u00e1, desbarat\u00f3 Dios a Jeroboam y a todo Israel delante de Ab\u00edas y de Jud\u00e1.<br>16 Huyeron los israelitas delante de Jud\u00e1, y Dios los entreg\u00f3 en sus manos.<br>17 Ab\u00edas y su tropa les causaron una gran derrota; cayeron 500.000 hombres escogidos de Israel.<br>18 Quedaron entonces humillados los israelitas y prevalecieron los hijos de Jud\u00e1 por haberse apoyado en Yahveh, el Dios de sus padres.<br>19 Ab\u00edas persigui\u00f3 a Jeroboam y le tom\u00f3 las ciudades de Betel con sus aldeas, Yesan\u00e1 con sus aldeas y Efr\u00f3n con sus aldeas.<br>20 Jeroboam ya no tuvo fuerza en los d\u00edas de Ab\u00edas, pues Yahveh le hiri\u00f3 y muri\u00f3.<br>21 Pero Ab\u00edas se fortaleci\u00f3; tom\u00f3 catorce mujeres y engendr\u00f3 veintid\u00f3s hijos y diecis\u00e9is hijas.<br>22 El resto de los hechos de Ab\u00edas, sus hechos y sus acciones, est\u00e1n escritos en el midr\u00e1s del profeta Idd\u00f3.<br>23 Se acost\u00f3 Ab\u00edas con sus padres y le sepultaron en la ciudad de David. Rein\u00f3 en su lugar su hijo As\u00e1. En su tiempo el pa\u00eds estuvo en paz durante diez a\u00f1os.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr214\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 14<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 As\u00e1 hizo lo que era bueno y recto a los ojos de Yahveh su Dios.<br>2 Suprimi\u00f3 los altares del culto extranjero y los altos; rompi\u00f3 las estelas, abati\u00f3 los cipos,<br>3 y mand\u00f3 a Jud\u00e1 que buscase a Yahveh, el Dios de sus padres, y cumpliese la ley y los mandamientos.<br>4 Hizo desaparecer de todas las ciudades de Jud\u00e1 los altos y los altares de incienso; y el reino estuvo en paz bajo su reinado.<br>5 Edific\u00f3 ciudades fuertes en Jud\u00e1, porque el pa\u00eds estaba en paz, y no hubo guerra contra \u00e9l por aquellos a\u00f1os; pues Yahveh le hab\u00eda dado tranquilidad.<br>6 Dijo a Jud\u00e1: \u00abEdifiquemos estas ciudades, y cerqu\u00e9moslas de murallas, torres, puertas y barras, mientras el pa\u00eds est\u00e9 a nuestra disposici\u00f3n; pues hemos buscado a Yahveh, nuestro Dios, y por haberle buscado, \u00e9l nos ha dado paz por todas partes.\u00bb Edificaron, pues y prosperaron.<br>7 As\u00e1 ten\u00eda un ej\u00e9rcito de 300.000 hombres de Jud\u00e1, que llevaban pav\u00e9s y lanza, y 280.000 de Benjam\u00edn, que llevaban escudo y eran arqueros; todos ellos esforzados guerreros.<br>8 Sali\u00f3 contra ellos Z\u00e9raj el et\u00edope, con un ej\u00e9rcito de un mill\u00f3n de hombres y trescientos carros, y lleg\u00f3 hasta Mares\u00e1.<br>9 Sali\u00f3 As\u00e1 contra \u00e9l y se pusieron en orden de batalla en el valle de Sefat\u00e1, junto a Mares\u00e1.<br>10 As\u00e1 invoc\u00f3 a Yahveh su Dios, y dijo: \u00ab\u00a1Oh Yahveh, s\u00f3lo t\u00fa puedes ayudar entre el poderoso y el desvalido! \u00a1Ay\u00fadanos, pues, Yahveh, Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos y en tu nombre marchamos contra esta inmensa muchedumbre! \u00a1Yahveh, t\u00fa eres nuestro Dios! \u00a1No prevalezca contra ti hombre alguno!\u00bb<br>11 Yahveh derrot\u00f3 a los et\u00edopes ante As\u00e1 y Jud\u00e1; y los et\u00edopes se pusieron en fuga.<br>12 As\u00e1 y la gente que con \u00e9l estaba los persiguieron hasta Guerar; y cayeron de los et\u00edopes hasta no quedar uno vivo, pues fueron destrozados delante de Yahveh y su campamento; y se recogi\u00f3 un bot\u00edn inmenso.<br>13 Batieron todas las ciudades de los alrededores de Guerar, porque el terror de Yahveh cay\u00f3 sobre ellas; y saquearon todas las ciudades, pues hab\u00eda en ellas gran bot\u00edn.<br>14 Asimismo atacaron las majadas y capturaron gran cantidad de ovejas y camellos. Despu\u00e9s se volvieron a Jerusal\u00e9n.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr215\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 15<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Vino entonces el esp\u00edritu de Dios sobre Azar\u00edas, hijo de Oded,<br>2 el cual sali\u00f3 al encuentro de As\u00e1 y le dijo: \u00ab\u00a1O\u00eddme vosotros, As\u00e1 y todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn! Yahveh estar\u00e1 con vosotros mientras vosotros est\u00e9is con \u00e9l; si le busc\u00e1is, se dejar\u00e1 hallar de vosotros; pero si le abandon\u00e1is, os abandonar\u00e1.<br>3 Durante mucho tiempo Israel estar\u00e1 sin verdadero Dios, sin sacerdote que ense\u00f1e y sin ley.<br>4 Mas cuando en su angustia se vuelva a Yahveh, el Dios de Israel, y le busque, \u00e9l se dejar\u00e1 hallar de ellos.<br>5 En aquellos tiempos no habr\u00e1 paz para los hombres, sino grandes terrores sobre todos los habitantes de los pa\u00edses.<br>6 Chocar\u00e1n pueblo contra pueblo y ciudad contra ciudad, porque Dios los conturbar\u00e1 con toda suerte de aflicciones.<br>7 \u00a1Vosotros, pues, esforzaos, y que no se debiliten vuestras manos! Porque vuestras obras tendr\u00e1n recompensa.\u201d<br>8 Al o\u00edr As\u00e1 estas palabras y esta profec\u00eda cobr\u00f3 \u00e1nimo e hizo desaparecer los monstruos abominables de todo el pa\u00eds de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn y de las ciudades que hab\u00eda conquistado en la monta\u00f1a de Efra\u00edm, y restaur\u00f3 el altar de Yahveh, que estaba ante el vest\u00edbulo de Yahveh.<br>9 Congreg\u00f3 a todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, y a los de Efra\u00edm, Manas\u00e9s y Sime\u00f3n que habitaban entre ellos; pues se hab\u00edan pasado a \u00e9l muchos de los israelitas, viendo que Yahveh su Dios estaba con \u00e9l.<br>10 Se reunieron en Jerusal\u00e9n en el mes tercero del a\u00f1o quince del reinado de As\u00e1.<br>11 Aquel d\u00eda ofrecieron a Yahveh sacrificios del bot\u00edn que hab\u00edan tra\u00eddo: setecientos bueyes y 7.000 ovejas.<br>12 Y se obligaron con un pacto a buscar a Yahveh, el Dios de sus padres, con todo su coraz\u00f3n y con toda su alma;<br>13 y que todo aquel que no buscase a Yahveh, el Dios de Israel, morir\u00eda, desde el peque\u00f1o hasta el grande, hombre o mujer.<br>14 Juraron, pues, a Yahveh en alta voz, con gritos de j\u00fabilo y al son de las trompetas y cuernos.<br>15 Y todo Jud\u00e1 se alegr\u00f3 con motivo del juramento, porque de todo coraz\u00f3n hab\u00eda prestado el juramento, y con plena voluntad hab\u00eda buscado a Yahveh. Por eso \u00e9l se dej\u00f3 hallar de ellos; y le dio paz por todas partes.<br>16 El rey As\u00e1 lleg\u00f3 a quitar a Maak\u00e1, su madre, el t\u00edtulo de Gran Dama, porque hab\u00eda hecho un Horror para Aser\u00e1. As\u00e1 abati\u00f3 este Horror, lo hizo pedazos y lo quem\u00f3 en el torrente Cedr\u00f3n.<br>17 Pero no desaparecieron los altos de en medio de Israel, aun cuando el coraz\u00f3n de As\u00e1 fue perfecto todos sus d\u00edas.<br>18 Llev\u00f3 a la Casa de Dios las ofrendas consagradas por su padre y sus propias ofrendas: plata, oro y utensilios.<br>19 No hubo guerra hasta el a\u00f1o 35 del reinado de As\u00e1.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr216\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 16<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o 36 del reinado de As\u00e1 subi\u00f3 Bas\u00e1, rey de Israel, contra Jud\u00e1, y fortific\u00f3 a Ram\u00e1, para cortar las comunicaciones a As\u00e1, rey de Jud\u00e1.<br>2 Sac\u00f3 entonces As\u00e1 plata y oro de los tesoros de la Casa de Yahveh y de la casa del rey, y envi\u00f3 mensajeros a Ben Hadad, rey de Aram, que habitaba en Damasco, diciendo:<br>3 \u00abHaya alianza entre nosotros, como entre mi padre y tu padre; te env\u00edo plata y oro. Anda, rompe tu alianza con Bas\u00e1, rey de Israel, para que se aleje de m\u00ed.\u00bb<br>4 Ben Hadad escuch\u00f3 al rey As\u00e1 y envi\u00f3 a los jefes de su ej\u00e9rcito contra las ciudades de Israel; conquist\u00f3 Iyy\u00f3n, Dan, Abel M\u00e1yim y todos los dep\u00f3sitos de las ciudades situadas en Neftal\u00ed.<br>5 Cuando Bas\u00e1 lo supo, suspendi\u00f3 las fortificaciones de Ram\u00e1 e hizo parar su obra.<br>6 Entonces el rey As\u00e1 tom\u00f3 a todo Jud\u00e1 y se llevaron de Ram\u00e1 las piedras y maderas que Bas\u00e1 hab\u00eda empleado para la construcci\u00f3n; y con ella fortific\u00f3 Gueba y Misp\u00e1.<br>7 En aquel tiempo el vidente Janan\u00ed fue donde As\u00e1, rey de Jud\u00e1, y le dijo: \u00abPor haberte apoyado en el rey de Aram, y no haberte apoyado en Yahveh tu Dios, por eso se ha escapado de tu mano el ej\u00e9rcito del rey de Aram.<br>8 \u00bfNo eran un ej\u00e9rcito numeroso los et\u00edopes y los libios, con carros y una muchedumbre de hombres de carro? Y, sin embargo, por haber puesto tu confianza en Yahveh, \u00e9l los entreg\u00f3 en tu mano.<br>9 Porque los ojos de Yahveh recorren toda la tierra, para fortalecer a los que tienen coraz\u00f3n entero para con \u00e9l. Has procedido neciamente en esto, y por eso de aqu\u00ed en adelante tendr\u00e1s guerras.\u00bb<br>10 Irrit\u00f3se entonces As\u00e1 contra el vidente y lo meti\u00f3 en la c\u00e1rcel, pues estaba enojado con \u00e9l por este asunto. En esa \u00e9poca tambi\u00e9n maltrat\u00f3 As\u00e1 a varios del pueblo.<br>11 Estos son los hechos de As\u00e1, los primeros y los postreros; est\u00e1n escritos en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel.<br>12 El a\u00f1o 39 de su reinado enferm\u00f3 As\u00e1 de los pies, pero tampoco en su enfermedad busc\u00f3 a Yahveh, sino a los m\u00e9dicos.<br>13 Se acost\u00f3 As\u00e1 con sus padres. Muri\u00f3 el a\u00f1o 41 de su reinado,<br>14 y le sepultaron en el sepulcro que se hab\u00eda hecho en la Ciudad de David. Lo pusieron sobre un lecho lleno de b\u00e1lsamo, de aromas y de ungu\u0308entos preparados seg\u00fan el arte de los perfumistas; y le encendieron un fuego enorme.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr217\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 17<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 En su lugar rein\u00f3 su hijo Josafat, el cual se fortific\u00f3 contra Israel.<br>2 Puso guarniciones en todas las ciudades fortificadas de Jud\u00e1 y estableci\u00f3 gobernadores en el pa\u00eds de Jud\u00e1 y en las ciudades de Efra\u00edm, que As\u00e1 su padre hab\u00eda conquistado.<br>3 Estuvo Yahveh con Josafat, porque anduvo por los caminos que hab\u00eda seguido anteriormente su padre David y no busc\u00f3 a los Baales,<br>4 sino que busc\u00f3 al Dios de sus padres andando en sus mandamientos, sin imitar los hechos de Israel.<br>5 Yahveh consolid\u00f3 el reino en su mano; y todo Jud\u00e1 tra\u00eda presentes a Josafat, que adquiri\u00f3 grandes riquezas y honores.<br>6 Su coraz\u00f3n cobr\u00f3 \u00e1nimo en los caminos de Yahveh, hasta hacer desaparecer de Jud\u00e1 los altos y los cipos.<br>7 El a\u00f1o tercero de su reinado envi\u00f3 a sus oficiales Ben J\u00e1yil, Abd\u00edas, Zacar\u00edas, Natanael y Miqueas para que ense\u00f1asen en las ciudades de Jud\u00e1,<br>8 y con ellos a los levitas Sema\u00edas, Netan\u00edas, Zebad\u00edas, Asahel, Semiramot, Jonat\u00e1n, Adon\u00edas, Tob\u00edas, y con estos levitas a los sacerdotes Elisam\u00e1 y Yehoram,<br>9 los cuales ense\u00f1aron en Jud\u00e1, llevando consigo el libro de la Ley de Yahveh. Recorrieron todas las ciudades de Jud\u00e1, ense\u00f1ando al pueblo.<br>10 El terror de Yahveh se apoder\u00f3 de todos los reinos de los pa\u00edses que rodeaban a Jud\u00e1, de manera que no hicieron guerra contra Josafat.<br>11 Los filisteos trajeron a Josafat presentes y plata como tributo. Tambi\u00e9n los \u00e1rabes le trajeron ganado menor: 7.700 carneros y 7.700 machos cabr\u00edos.<br>12 As\u00ed Josafat iba engrandeci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s, hasta lo sumo, y edific\u00f3 en Jud\u00e1 castillos y ciudades de aprovisionamiento.<br>13 Llev\u00f3 a cabo muchas obras en las ciudades de Jud\u00e1, y tuvo una guarnici\u00f3n de guerreros escogidos en Jerusal\u00e9n.<br>14 Esta es la lista, por sus casas paternas: De Jud\u00e1, jefes de millar: Adn\u00e1, el jefe, y con \u00e9l 300.000 hombres esforzados.<br>15 A su lado el jefe Yehojan\u00e1n, y con \u00e9l 280.000.<br>16 A su lado Amas\u00edas, hijo de Zikr\u00ed, que se hab\u00eda consagrado espont\u00e1neamente a Yahveh, y bajo su mando 200.000 hombres esforzados.<br>17 De Benjam\u00edn: Elyad\u00e1, hombre valeroso, y con \u00e9l, 200.000 armados de arco y escudo.<br>18 A su lado Yehozabad, y con \u00e9l, 180.000 equipados para la guerra.<br>19 Estos eran los que serv\u00edan al rey, sin contar los que el rey hab\u00eda puesto en las ciudades fortificadas por todo Jud\u00e1.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr218\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 18<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Josafat tuvo grandes riquezas y honores; emparent\u00f3 con Ajab,<br>2 y al cabo de algunos a\u00f1os baj\u00f3 a visitarle a Samar\u00eda. Ajab sacrific\u00f3 gran n\u00famero de ovejas y de bueyes para \u00e9l y la gente que le acompa\u00f1aba; y le incit\u00f3 a que subiese con \u00e9l contra Ramot de Galaad.<br>3 Dijo Ajab, rey de Israel, a Josafat, rey de Jud\u00e1: \u00ab\u00bfQuieres venir conmigo a Ramot de Galaad?\u00bb Le contest\u00f3: \u00abYo soy como t\u00fa, y tu pueblo como mi pueblo; contigo estaremos en la batalla.\u00bb<br>4 Pero Josafat dijo al rey de Israel: \u00abConsulta antes, por favor, la palabra de Yahveh.\u00bb<br>5 El rey de Israel reuni\u00f3 a los profetas, cuatrocientos hombres, y les dijo: \u00ab\u00bfDebo atacar a Ramot de Galaad o debo desistir?\u00bb Le respondieron: \u00abSube, porque Dios la entregar\u00e1 en manos del rey.<br>6 Pero Josafat dijo: \u00ab\u00bfNo hay aqu\u00ed alg\u00fan otro profeta de Yahveh a quien podamos consultar?\u00bb<br>7 Respondi\u00f3 el rey de Israel a Josafat: \u00abQueda todav\u00eda un hombre por quien podr\u00edamos consultar a Yahveh, pero yo le aborrezco, pues nunca me profetiza el bien, sino el mal. Es Miqueas, hijo de Yiml\u00e1.\u00bb A lo que respondi\u00f3 Josafat: \u00abNo hable el rey as\u00ed.\u00bb<br>8 Llam\u00f3 el rey de Israel a un eunuco y le dijo: \u00abTrae enseguida a Miqueas, hijo de Yiml\u00e1.\u00bb<br>9 El rey de Israel y Josafat, rey de Jud\u00e1, estaban sentados cada cual en su trono, vestidos de gala, en la era que hay a la entrada de la puerta de Samar\u00eda, mientras que todos los profetas estaban en trance delante de ellos.<br>10 Sedec\u00edas, hijo de Kenaan\u00e1, se hab\u00eda hecho unos cuernos de hierro, y dec\u00eda: \u00abAs\u00ed dice Yahveh: Con estos acornear\u00e1s a Aram hasta acabar con ellos.<br>11 Y todos los profetas profetizaban del mismo modo diciendo: \u00ab\u00a1Sube contra Ramot de Galaad! Tendr\u00e1s \u00e9xito. Yahveh la entregar\u00e1 en manos del rey.\u00bb<br>12 El mensajero que hab\u00eda ido a llamar a Miqueas le habl\u00f3 diciendo: \u00abMira que los profetas a una voz predicen el bien al rey, procura hablar como uno de ellos y anuncia el bien.\u00bb<br>13 Respondi\u00f3 Miqueas \u201c\u00ab\u00a1Vive Yahveh, que lo que mi Dios me diga, eso anunciar\u00e9!\u00bb<br>14 Lleg\u00f3 donde el rey; y el rey le dijo: \u00abMiqueas, \u00bfdebemos subir a Ramot de Galaad para atacarla, o debo desistir?\u00bb Le respondi\u00f3: \u00abSubid, tendr\u00e9is \u00e9xito. Ser\u00e1n entregados en vuestras manos.\u00bb<br>15 Pero el rey le dijo: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntas veces he de conjurarte a que no me digas m\u00e1s que la verdad en nombre de Yahveh?\u00bb<br>16 Entonces \u00e9l dijo: \u00abHe visto todo Israel disperso por los montes, como ovejas sin pastor; Yahveh ha dicho: No tienen se\u00f1or; que vuelvan en paz cada cual a su casa.\u00bb<br>17 El rey de Israel dijo a Josafat: \u00ab\u00bfNo te dije que nunca me anuncia el bien sino el mal?\u00bb<br>18 Miqueas entonces dijo: \u00abEscuchad, pues, la palabra de Yahveh: He visto a Yahveh sentado en su trono, y todo el ej\u00e9rcito de los cielos estaba a su derecha y a su izquierda.<br>19 Pregunt\u00f3 Yahveh: \u201c\u00bfQui\u00e9n enga\u00f1ar\u00e1 a Ajab, rey de Israel, para que suba y caiga en Ramot de Galaad?\u201d Y el uno dec\u00eda una cosa y el otro otra.<br>20 Entonces se adelant\u00f3 el Esp\u00edritu, se puso ante Yahveh y dijo: \u201cYo le enga\u00f1ar\u00e9\u201d Le pregunt\u00f3 Yahveh: \u201c\u00bfDe qu\u00e9 modo?\u201d<br>21 Respondi\u00f3: \u201cIr\u00e9 y me har\u00e9 esp\u00edritu de mentira en la boca de todos sus profetas.\u201d Y Yahveh dijo: \u201cT\u00fa conseguir\u00e1s enga\u00f1arle. Vete y hazlo as\u00ed\u201d<br>22 Ahora, pues, Yahveh ha puesto un esp\u00edritu de mentira en la boca de todos estos profetas tuyos, pues Yahveh ha predicho el mal contra ti.\u00bb<br>23 Se acerc\u00f3 entonces Sedec\u00edas, hijo de Kenaan\u00e1, y dio una bofetada a Miqueas en la mejilla, diciendo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 camino se ha ido de m\u00ed el esp\u00edritu de Yahveh para hablarte a ti?\u00bb.<br>24 Miqueas replic\u00f3: \u00abT\u00fa mismo lo ver\u00e1s el d\u00eda en que vayas escondi\u00e9ndote de aposento en aposento.\u00bb<br>25 El rey de Israel dijo: \u00abPrended a Miqueas y llev\u00e1dselo a Am\u00f3n, gobernador de la ciudad, y a Jo\u00e1s, hijo del rey;<br>26 y les dir\u00e9is: \u201cAs\u00ed habla el rey: Meted a \u00e9ste en la c\u00e1rcel y racionadle el pan y el agua hasta que yo vuelva victorioso.\u201d\u00bb<br>27 Miqueas dijo: \u00abSi es que vuelves victorioso, no ha hablado Yahveh por m\u00ed.\u00bb<br>28 El rey de Israel y Josafat, rey de Jud\u00e1, subieron contra Ramot de Galaad.<br>29 El rey de Israel dijo a Josafat: \u00abYo voy a disfrazarme para entrar en combate, mientras que t\u00fa te pondr\u00e1s tus vestidos.\u00bb El rey de Israel se disfraz\u00f3, y as\u00ed entraron en la batalla.<br>30 Ahora bien, el rey de Aram hab\u00eda ordenado a los jefes de sus carros: \u00abNo ataqu\u00e9is ni a chicos ni a grandes, sino tan s\u00f3lo al rey de Israel.\u00bb<br>31 Cuando los jefes de los carros vieron a Josafat, dijeron: \u00abSeguro que es el rey de Israel\u00bb, y le rodearon para cargar sobre \u00e9l. Pero Josafat grit\u00f3 y Yahveh le socorri\u00f3, alej\u00e1ndolos Dios de \u00e9l.<br>32 Viendo los jefes de los carros que no era el rey de Israel, se apartaron de \u00e9l.<br>33 Entonces un hombre dispar\u00f3 su arco al azar e hiri\u00f3 al rey de Israel por entre las placas de la coraza; el rey dijo al auriga: \u00abDa la vuelta y s\u00e1came de la batalla, porque me siento mal.\u00bb<br>34 Pero arreci\u00f3 aquel d\u00eda la batalla, y el rey de Israel fue sostenido en pie en su carro frente a los arameos hasta la tarde; y a la ca\u00edda del sol muri\u00f3.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr219\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 19<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Cuando Josafat, rey de Jud\u00e1, regresaba en paz a su casa, a Jerusal\u00e9n,<br>2 sali\u00f3le al encuentro Jeh\u00fa, hijo de Janan\u00ed el vidente, y le dijo al rey Josafat: \u00ab\u00bfT\u00fa ayudas al malo y amas a los que aborrecen a Yahveh? Por esto ha ca\u00eddo sobre ti la c\u00f3lera de Yahveh.<br>3 Sin embargo, han sido halladas en ti obras buenas, porque has quitado de esta tierra los cipos, y has dispuesto tu coraz\u00f3n para buscar a Dios.\u00bb<br>4 Resid\u00eda Josafat en Jerusal\u00e9n, pero volvi\u00f3 a visitar al pueblo desde Berseba hasta la monta\u00f1a de Efra\u00edm; y los convirti\u00f3 a Yahveh, el Dios de sus padres.<br>5 Estableci\u00f3 jueces en el pa\u00eds, en todas las ciudades fortificadas de Jud\u00e1, de ciudad en ciudad;<br>6 y dijo a los jueces: \u00abMirad lo que hac\u00e9is; porque no juzg\u00e1is en nombre de los hombres, sino en nombre de Yahveh, que est\u00e1 con vosotros cuando administr\u00e1is justicia.<br>7 \u00a1Que est\u00e9 sobre vosotros el temor de Yahveh! Atended bien a lo que hac\u00e9is, porque en Yahveh nuestro Dios no hay iniquidad ni acepci\u00f3n de personas ni soborno.\u00bb<br>8 Tambi\u00e9n en Jerusal\u00e9n estableci\u00f3 Josafat levitas, sacerdotes y cabezas de familia de Israel, para la administraci\u00f3n de la justicia de Yahveh y para los litigios. Estos habitaban en Jerusal\u00e9n.<br>9 Les dio esta orden: \u00abObrar\u00e9is en todo en el temor de Yahveh, con fidelidad y con coraz\u00f3n perfecto.<br>10 En todo pleito que venga a vosotros de parte de vuestros hermanos que habitan en sus ciudades, sean causas de sangre o cuestiones de la Ley, de los mandamientos, decretos y sentencias, hab\u00e9is de esclarecerlos, a fin de que no se hagan culpables para con Yahveh y se encienda su ira contra vosotros y contra vuestros hermanos. Obrando as\u00ed, no os har\u00e9is culpables.<br>11 \u00abAmar\u00edas, como sacerdote, ser\u00e1 vuestro jefe en todos las asuntos de Yahveh; y Zebad\u00edas, hijo de Ismael, jefe de la casa de Jud\u00e1, en todos los asuntos del rey. Los levitas os servir\u00e1n de escribas. \u00a1Esforzaos, y manos a la obra! Y Yahveh sea con el bueno.\u00bb<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr220\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 20<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s de esto, los moabitas y ammonitas, y con ellos algunos maonitas, marcharon contra Josafat para atacarle.<br>2 Vinieron mensajeros que avisaron a Josafat diciendo: \u00abViene contra ti una gran muchedumbre de gentes de allende el mar, de Edom, que est\u00e1n ya en Jasas\u00f3n Tamar, o sea, Engad\u00ed.\u00bb<br>3 Tuvo miedo y se dispuso a buscar a Yahveh promulgando un ayuno para todo Jud\u00e1.<br>4 Congreg\u00f3se Jud\u00e1 para implorar a Yahveh, y tambi\u00e9n de todas las ciudades de Jud\u00e1 vino gente a suplicar a Yahveh.<br>5 Entonces Josafat, puesto en pie en medio de la asamblea de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, en la Casa de Yahveh, delante del atrio nuevo,<br>6 dijo: \u00abYahveh, Dios de nuestros padres, \u00bfno eres t\u00fa Dios en el cielo, y no dominas t\u00fa en todos los reinos de las naciones? \u00bfNo est\u00e1 en tu mano el poder y la fortaleza, sin que nadie pueda resistirte?<br>7 \u00bfNo has sido t\u00fa, oh Dios nuestro, el que expulsaste a los habitantes de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste a la posteridad de tu amigo Abraham para siempre?<br>8 Ellos la han habitado, y han edificado un santuario a tu Nombre, diciendo:<br>9 \u201cSi viene sobre nosotros alg\u00fan mal, espada, castigo, peste o hambre, nos presentaremos delante de esta Casa, y delante de ti, porque tu Nombre reside en esta Casa; clamaremos a t\u00ed en nuestra angustia, y t\u00fa oir\u00e1s y nos salvar\u00e1s.\u201d<br>10 \u00abPero ahora, mira que los ammonitas y moabitas y los del monte Se\u00edr, a donde no dejaste entrar a Israel cuando sal\u00eda de la tierra de Egipto, por lo cual Israel se apart\u00f3 de ellos sin destruirlos,<br>11 ahora nos pagan viniendo a echarnos de la heredad que t\u00fa nos has legado.<br>12 Oh Dios nuestro, \u00bfno har\u00e1s t\u00fa justicia con ellos? Pues nosotros no tenemos fuerza contra esta gran multitud que viene contra nosotros y no sabemos qu\u00e9 hacer. Pero nuestros ojos se vuelven hacia ti.\u00bb<br>13 Todo Jud\u00e1 estaba en pie ante Yahveh con sus ni\u00f1os, sus mujeres y sus hijos.<br>14 Vino el esp\u00edritu de Yahveh sobre Yajaziel, hijo de Zacar\u00edas, hijo de Bena\u00edas, hijo de Yeiel, hijo de Mattan\u00edas, levita, de los hijos de Asaf, que estaba en medio de la asamblea,<br>15 y dijo: \u00ab\u00a1Atended vosotros, Jud\u00e1 entero y habitantes de Jerusal\u00e9n, y t\u00fa, oh rey Josafat! As\u00ed os dice Yahveh: No tem\u00e1is ni os asust\u00e9is ante esa gran muchedumbre; porque esta guerra no es vuestra, sino de Dios.<br>16 Bajad contra ellos ma\u00f1ana; mirad, ellos van a subir por la cuesta de Sis. Los encontrar\u00e9is en el valle de Sof, junto al desierto de Yeruel.<br>17 No tendr\u00e9is que pelear en esta ocasi\u00f3n. Apostaos y quedaos quietos, y ver\u00e9is la salvaci\u00f3n de Yahveh que vendr\u00e1 sobre vosotros, oh Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. \u00a1No tem\u00e1is ni os asust\u00e9is! Salid ma\u00f1ana al encuentro de ellos, pues Yahveh estar\u00e1 con vosotros.\u00bb<br>18 Josafat se inclin\u00f3 rostro en tierra; y todo Jud\u00e1 y los habitantes de Jerusal\u00e9n se postraron ante Yahveh para adorar a Yahveh.<br>19 Y los levitas, de los hijos de los quehatitas y de la estirpe de los core\u00edtas, se levantaron para alabar con gran clamor a Yahveh, el Dios de Israel.<br>20 Al d\u00eda siguiente se levantaron temprano y salieron al desierto de T\u00e9coa. Mientras iban saliendo, Josafat, puesto en pie, dijo: \u00ab\u00a1O\u00eddme, Jud\u00e1 y habitantes de Jerusal\u00e9n! Tened confianza en Yahveh vuestro Dios y estar\u00e9is seguros; tened confianza en sus profetas y triunfar\u00e9is.\u00bb<br>21 Despu\u00e9s, habiendo deliberado con el pueblo, se\u00f1al\u00f3 cantores que, vestidos de ornamentos sagrados y marchando al frente de los guerreros, cantasen en honor de Yahveh: \u00ab\u00a1Alabad a Yahveh porque es eterno su amor!\u00bb<br>22 Y en el momento en que comenzaron las aclamaciones y las alabanzas, Yahveh puso emboscadas contra los ammonitas y moabitas y los del monte Se\u00edr, que hab\u00edan venido contra Jud\u00e1, y fueron derrotados.<br>23 Porque se levantaron los ammonitas y moabitas contra los moradores del monte Se\u00edr, para entregarlos al anatema y aniquilarlos, y cuando hubieron acabado con los moradores de Se\u00edr se aplicaron a destruirse mutuamente.<br>24 Jud\u00e1 hab\u00eda venido a la atalaya del desierto y se volvieron hacia la multitud, pero no hab\u00eda m\u00e1s que cad\u00e1veres tendidos por tierra; pues ninguno pudo escapar.<br>25 Josafat y su pueblo fueron a saquear los despojos y hallaron mucho ganado, riquezas y vestidos y objetos preciosos, y recogieron tanto que no lo pod\u00edan llevar. Emplearon tres d\u00edas en saquear el bot\u00edn, porque era abundante.<br>26 Al cuarto d\u00eda se reunieron en el valle de Berak\u00e1, y all\u00ed bendijeron a Yahveh; por eso se llama aquel lugar valle de Berak\u00e1 hasta el d\u00eda de hoy.<br>27 Despu\u00e9s todos los hombres de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, con Josafat al frente, regresaron con j\u00fabilo a Jerusal\u00e9n, porque Yahveh les hab\u00eda colmado de gozo a costa de sus enemigos.<br>28 Entraron en Jerusal\u00e9n, en la Casa de Yahveh, con salterios, c\u00edtaras y trompetas.<br>29 El terror de Dios cay\u00f3 sobre todos los reinos de los pa\u00edses cuando supieron que Yahveh hab\u00eda peleado contra los enemigos de Israel.<br>30 El reinado de Josafat fue tranquilo, y su Dios le dio paz por todos lados.<br>31 Josafat rein\u00f3 sobre Jud\u00e1. Ten\u00eda 35 a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 veinticinco a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Azub\u00e1, hija de Silj\u00ed.<br>32 Sigui\u00f3 en todo el camino de su padre As\u00e1, sin desviarse de \u00e9l, haciendo lo que era recto a los ojos de Yahveh.<br>33 Con todo no desaparecieron los altos, pues el pueblo a\u00fan no hab\u00eda fijado su coraz\u00f3n en el Dios de sus padres.<br>34 El resto de los hechos de Josafat, los primeros y los postreros, est\u00e1n escritos en la historia de Jeh\u00fa, hijo de Janan\u00ed, que se halla inserta en el libro de los reyes de Israel.<br>35 Despu\u00e9s de esto, Josafat, rey de Jud\u00e1, se ali\u00f3 con Ocoz\u00edas, rey de Israel, que le impuls\u00f3 a hacer el mal.<br>36 Se asoci\u00f3 con \u00e9l para construir naves que fueran a Tarsis; y fabricaron las naves en Esy\u00f3n Gu\u00e9ber.<br>37 Entonces Eliezer, hijo de Doda\u00edas, de Mares\u00e1, profetiz\u00f3 contra Josafat diciendo: \u00abPor haberte aliado con Ocoz\u00edas, Yahveh ha abierto brecha en tus obras.\u00bb En efecto, las naves se destrozaron y no pudieron ir a Tarsis.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr221\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 21<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Se acost\u00f3 Josafat con sus padres y fue sepultado con ellos en la ciudad de David. En su lugar rein\u00f3 su hijo Joram.<br>2 Joram ten\u00eda seis hermanos, hijos de Josafat, que eran Azar\u00edas, Yejiel, Zacar\u00edas, Azaryau, Miguel y Sefat\u00edas. Todos estos eran hijos de Josafat, rey de Israel.<br>3 Su padre les hab\u00eda hecho grandes donaciones de plata, oro y objetos preciosos, y ciudades fuertes en Jud\u00e1; pero entreg\u00f3 el reino a Joram, porque era el primog\u00e9nito.<br>4 Joram tom\u00f3 posesi\u00f3n del trono de su padre; y cuando se afianz\u00f3 en \u00e9l pas\u00f3 a cuchillo a todos sus hermanos y tambi\u00e9n a algunos de los jefes de Israel.<br>5 32 a\u00f1os ten\u00eda Joram cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 ocho a\u00f1os en Jerusal\u00e9n.<br>6 Anduvo por el camino de los reyes de Israel, como hab\u00eda hecho la casa de Ajab, porque se hab\u00eda casado con una mujer de la familia de Ajab, e hizo el mal a los ojos de Yahveh.<br>7 Pero Yahveh no quiso destruir la casa de David, a causa de la alianza que hab\u00eda hecho con David, porque le hab\u00eda prometido que le dar\u00eda siempre una l\u00e1mpara a \u00e9l y a sus hijos.<br>8 En sus d\u00edas se rebel\u00f3 Edom de bajo la mano de Jud\u00e1 y se proclamaron un rey.<br>9 Pas\u00f3 Joram con sus jefes, y con todos sus carros. Se levant\u00f3 por la noche y bati\u00f3 a los de Edom que le ten\u00edan cercado, a \u00e9l y a los jefes de los carros.<br>10 As\u00ed se rebel\u00f3 Edom de bajo la mano de Jud\u00e1 hasta el d\u00eda de hoy. Por ese mismo tiempo se rebel\u00f3 Libn\u00e1 de bajo su mano, porque hab\u00eda abandonado a Yahveh, el Dios de sus padres.<br>11 Construy\u00f3 asimismo altos en los montes de Jud\u00e1, incit\u00f3 a la prostituci\u00f3n a los habitantes de Jerusal\u00e9n y empuj\u00f3 a ella a Jud\u00e1.<br>12 Le lleg\u00f3 un escrito del profeta El\u00edas, que dec\u00eda: \u00abAs\u00ed dice Yahveh, el Dios de tu padre David: Porque no has seguido los caminos de tu padre Josafat, ni los caminos de As\u00e1, rey de Jud\u00e1,<br>13 sino que has andado por los caminos de los reyes de Israel, y has prostituido a Jud\u00e1 y a los habitantes de Jerusal\u00e9n siguiendo las prostituciones de la casa de Ajab, y tambi\u00e9n porque has dado muerte a tus hermanos de la casa de tu padre que eran mejores que t\u00fa;<br>14 he aqu\u00ed que Yahveh castigar\u00e1 con terrible azote a tu pueblo, tus hijos, tus mujeres y toda tu hacienda;<br>15 t\u00fa mismo padecer\u00e1s grandes enfermedades y una dolencia de entra\u00f1as tal, que d\u00eda tras d\u00eda se te saldr\u00e1n fuera a causa de la enfermedad.\u00bb<br>16 Excit\u00f3 Yahveh contra Joram el esp\u00edritu de los filisteos y de los \u00e1rabes, vecinos de los et\u00edopes,<br>17 que subieron contra Jud\u00e1 y lo invadieron llev\u00e1ndose todas las riquezas que hallaron en la casa del rey, y tambi\u00e9n a sus hijos y a sus mujeres, no dej\u00e1ndole otro hijo que Ocoz\u00edas, el menor.<br>18 Despu\u00e9s de todo esto le hiri\u00f3 Yahveh con una enfermedad incurable de vientre.<br>19 Y al cabo de cierto tiempo, al fin del a\u00f1o segundo, se le salieron las entra\u00f1as a causa de su enfermedad, y muri\u00f3 en medio de terribles dolores. El pueblo no le encendi\u00f3 fuego, como lo hab\u00eda encendido por su padre.<br>20 Ten\u00eda 32 a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 en Jerusal\u00e9n ocho a\u00f1os. Se fue sin que nadie le llorara; y le sepultaron en la ciudad de David, pero no en los sepulcros de los reyes.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr222\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 22<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Los habitantes de Jerusal\u00e9n proclamaron rey en su lugar a su hijo menor Ocoz\u00edas, porque una banda de \u00e1rabes que hab\u00eda invadido el campamento hab\u00eda dado muerte a todos los mayores, de suerte que lleg\u00f3 a ser rey Ocoz\u00edas, hijo de Joram, rey de Jud\u00e1.<br>2 Ten\u00eda Ocoz\u00edas cuarenta y dos a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 un a\u00f1o en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Atal\u00eda, hija de Omr\u00ed.<br>3 Tambi\u00e9n \u00e9l sigui\u00f3 los caminos de la casa de Ajab, pues su madre le instigaba a hacer el mal.<br>4 Hizo el mal a los ojos de Yahveh, como los de la casa de Ajab, porque despu\u00e9s de la muerte de su padre fueron ellos sus consejeros para su perdici\u00f3n.<br>5 Tambi\u00e9n por consejo de ellos fue con Joram, hijo de Ajab, rey de Israel, para combatir a Jazael, rey de Aram, en Ramot de Galaad; los arameos hirieron a Joram,<br>6 que se retir\u00f3 a Yizreel, para curarse de las heridas que hab\u00eda recibido en Ram\u00e1, en la batalla contra Jazael, rey de Aram. Ocoz\u00edas, hijo de Joram, rey de Jud\u00e1, baj\u00f3 a Yizreel para visitar a Joram, hijo de Ajab, que se hallaba enfermo;<br>7 esta visita a Joram vino de Dios para ruina de Ocoz\u00edas; pues llegado all\u00ed, sali\u00f3 con Joram contra Jeh\u00fa, hijo de Nims\u00ed, a quien Yahveh hab\u00eda ungido para exterminar la casa de Ajab.<br>8 Mientras Jeh\u00fa hac\u00eda justicia de la casa de Ajab, se encontr\u00f3 con los jefes de Jud\u00e1 y con los hijos de los hermanos de Ocoz\u00edas que se hallaban al servicio de Ocoz\u00edas, y los mat\u00f3.<br>9 Busc\u00f3 luego a Ocoz\u00edas, al que prendieron en Samar\u00eda, donde se hab\u00eda escondido. Lo llevaron donde Jeh\u00fa, que lo mat\u00f3, pero le dieron sepultura, pues dec\u00edan: \u00abEs hijo de Josafat, el que busc\u00f3 a Yahveh con todo su coraz\u00f3n.\u00bb No qued\u00f3 de la casa de Ocoz\u00edas nadie que fuese capaz de reinar.<br>10 Cuando Atal\u00eda, madre de Ocoz\u00edas, vio que hab\u00eda muerto su hijo, se levant\u00f3 y extermin\u00f3 a toda la estirpe real de la casa de Jud\u00e1.<br>11 Pero Yehoseb\u00e1, hija del rey, tom\u00f3 a Jo\u00e1s, hijo de Ocoz\u00edas, lo sac\u00f3 de entre los hijos del rey a quienes estaban matando y lo puso a \u00e9l y a su nodriza en el dormitorio. Yehoseb\u00e1, hija del rey Joram, mujer del sacerdote Yehoyad\u00e1 y hermana de Ocoz\u00edas, lo ocult\u00f3 de la vista de Atal\u00eda, que no pudo matarle.<br>12 Seis a\u00f1os estuvo escondido con ellos en la Casa de Dios, mientras Atal\u00eda reinaba en el pa\u00eds.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr223\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 23<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o s\u00e9ptimo, Yehoyad\u00e1 cobr\u00f3 \u00e1nimo y envi\u00f3 a buscar a los jefes de cien, a Azar\u00edas, hijo de Yerojam; a Ismael, hijo de Yehojan\u00e1n; a Azar\u00edas, hijo de Obed; a Maase\u00edas, hijo de Ada\u00edas, y a Elisafat, hijo de Zikr\u00ed; concertando un pacto con ellos,<br>2 recorrieron Jud\u00e1 y reunieron a los levitas de todas las ciudades de Jud\u00e1, y a los cabezas de familia de Israel, que vinieron a Jerusal\u00e9n.<br>3 Toda la asamblea hizo alianza con el rey en la Casa de Dios; Yehoyad\u00e1 les dijo: \u00abAqu\u00ed ten\u00e9is al hijo del rey que ha de reinar, como dijo Yahveh de los hijos de David.<br>4 Esto es lo que ten\u00e9is que hacer: Un tercio de vosotros, as\u00ed sacerdotes como levitas, los que entr\u00e1is el s\u00e1bado, se quedar\u00e1n de porteros en las entradas;<br>5 otro tercio, en la casa del rey; y otro tercio, en la casa del Fundamento; mientras que todo el pueblo estar\u00e1 en los atrios de la Casa de Yahveh.<br>6 Nadie podr\u00e1 entrar en la Casa de Yahveh fuera de los sacerdotes y los levitas que est\u00e9n de servicio; \u00e9stos podr\u00e1n entrar por estar consagrados, pero todo el pueblo tiene que guardar el precepto de Yahveh.<br>7 Los levitas se pondr\u00e1n en torno al rey, cada uno con sus armas en la mano, y cualquiera que penetre en la Casa, morir\u00e1. S\u00f3lo ellos acompa\u00f1ar\u00e1n al rey cuando entre y cuando salga.\u00bb<br>8 Los levitas y todo Jud\u00e1 hicieron cuanto les hab\u00eda mandado el sacerdote Yehoyad\u00e1. Tom\u00f3 cada uno a sus hombres, tanto los que entraban el s\u00e1bado como los que sal\u00edan el s\u00e1bado; pues el sacerdote Yehoyad\u00e1 no exceptu\u00f3 a ninguna de las secciones.<br>9 El sacerdote Yehoyad\u00e1 entreg\u00f3 a los jefes de cien las lanzas y los escudos, grandes y peque\u00f1os, del rey David, que se hallaban en la Casa de Dios,<br>10 y apost\u00f3 a todo el pueblo, cada uno con sus armas en la mano, desde el ala oriental de la Casa hasta el ala occidental, entre el altar y la Casa, para que rodeasen al rey.<br>11 Hicieron salir entonces al hijo del rey y le pusieron la diadema y el Testimonio. Le proclamaron rey; Yehoyad\u00e1 y sus hijos le ungieron y gritaron: \u00ab\u00a1Viva el rey!\u00bb.<br>12 Al o\u00edr Atal\u00eda los gritos del pueblo que corr\u00eda y aclamaba al rey, vino a la Casa de Yahveh, donde estaba el pueblo,<br>13 mir\u00f3, y vio al rey en pie junto a la columna, a la entrada, y a los jefes y las trompetas junto al rey, a todo el pueblo de la tierra, lleno de alegr\u00eda, que tocaba las trompetas, y a los cantores que, con instrumentos de m\u00fasica, dirig\u00edan los c\u00e1nticos de alabanza. Entonces Atal\u00eda rasg\u00f3 sus vestidos y grit\u00f3: \u00ab\u00a1Traici\u00f3n, traici\u00f3n!\u00bb<br>14 Pero el sacerdote Yehoyad\u00e1 dio orden a los jefes de cien, que estaban al frente de las tropas, y les dijo: \u00abHacedla salir de las filas, y el que la siga que sea pasado a espada.\u00bb Porque hab\u00eda dicho el sacerdote: \u00abNo la mat\u00e9is en la Casa de Yahveh.\u00bb<br>15 As\u00ed pues, ellos echaron mano de ella, y cuando lleg\u00f3 a la casa del rey por el camino de la Entrada de los Caballos, all\u00ed la mataron.<br>16 Entonces Yehoyad\u00e1 pact\u00f3 alianza con todo el pueblo y el rey de que el pueblo ser\u00eda pueblo de Yahveh.<br>17 Fue despu\u00e9s todo el pueblo a la casa de Baal y la derribaron; rompieron sus altares y sus im\u00e1genes, y mataron a Mat\u00e1n, sacerdote de Baal, ante los altares.<br>18 Yehoyad\u00e1 puso centinelas en la Casa de Yahveh, a los \u00f3rdenes de los sacerdotes y levitas que David hab\u00eda distribuido en la Casa de Yahveh, conforme a lo escrito en la Ley de Mois\u00e9s, para ofrecer los holocaustos con alegr\u00eda y c\u00e1nticos, seg\u00fan las disposiciones de David.<br>19 Puso porteros junto a las puertas de la Casa de Yahveh para que no entrase ninguno que por cualquier causa fuese inmundo.<br>20 Despu\u00e9s tom\u00f3 a los jefes de cien, a los notables, a los dirigentes del pueblo y al pueblo entero de la tierra; y haciendo descender al rey de la Casa de Yahveh, entraron por la puerta superior en la casa del rey y le sentaron en el trono del reino.<br>21 Todo el pueblo de la tierra estaba contento, y la ciudad qued\u00f3 tranquila; en cuanto a Atal\u00eda, la hab\u00edan matado a espada.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr224\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 24<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Siete a\u00f1os ten\u00eda Jo\u00e1s cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Sib\u00eda de Berseba.<br>2 Jo\u00e1s hizo lo recto a los ojos de Yahveh durante toda la vida del sacerdote Yehoyad\u00e1.<br>3 Este le cas\u00f3 con dos mujeres, y engendr\u00f3 hijos e hijas.<br>4 Despu\u00e9s de esto resolvi\u00f3 Jo\u00e1s restaurar la Casa de Yahveh.<br>5 Reuni\u00f3 a los sacerdotes y a los levitas y les dijo: \u00abRecorred las ciudades de Jud\u00e1 y juntad cada a\u00f1o plata en todo Israel para reparar la Casa de vuestro Dios; y daos prisa en ello.\u00bb Pero los levitas no se dieron prisa.<br>6 Llam\u00f3 entonces el rey a Yehoyad\u00e1, sumo sacerdote, y le dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no has tenido cuidado de que los levitas trajesen de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n la contribuci\u00f3n que Mois\u00e9s, siervo de Yahveh, y la asamblea de Israel prescribieron para la Tienda del Testimonio?\u00bb<br>7 Pues la imp\u00eda Atal\u00eda y sus hijos hab\u00edan arruinado la Casa de Dios, llegando incluso a emplear para los Baales todas las cosas consagradas a la Casa de Yahveh.<br>8 Mand\u00f3, pues, el rey que se hiciera un cofre, que fue colocado junto a la puerta de la Casa de Yahveh, por la parte exterior;<br>9 y echaron bando en Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n de que trajesen a Yahveh la contribuci\u00f3n que Mois\u00e9s, siervo de Dios, hab\u00eda impuesto a Israel en el desierto.<br>10 Todos los jefes y todo el pueblo se alegraron; y tra\u00edan la contribuci\u00f3n y la echaban en el cofre hasta que se llenaba.<br>11 Cuando llevaban el cofre a los inspectores del rey, por medio de los levitas, si ve\u00edan que hab\u00eda mucho dinero, ven\u00eda el secretario del rey y el inspector del sumo sacerdote para vaciar el cofre; luego, lo tomaban y lo volv\u00edan a su lugar. As\u00ed lo hac\u00edan cada vez, y recog\u00edan dinero en abundancia.<br>12 El rey y Yehoyad\u00e1 se lo daban a los encargados de las obras del servicio de la Casa de Yahveh, y \u00e9stos tomaban a sueldo canteros y carpinteros para restaurar la Casa de Yahveh, y tambi\u00e9n a los que trabajaban en hierro y bronce, para reparar la Casa de Yahveh.<br>13 Trabajaron, pues, los encargados de la obra, y con sus trabajos adelantaron las reparaciones del edificio; restituyeron la Casa de Dios a su primer estado y la consolidaron.<br>14 Acabado el trabajo, entregaron al rey y a Yehoyad\u00e1 el resto del dinero, con el cual hicieron objetos para la Casa de Yahveh, utensilios para el ministerio y para los holocaustos, vasos y objetos de oro y plata. Durante toda la vida de Yehoyad\u00e1 se ofrecieron siempre holocaustos en la Casa de Yahveh.<br>15 Envejeci\u00f3 Yehoyad\u00e1, y muri\u00f3 colmado de d\u00edas. Ten\u00eda 130 a\u00f1os cuando muri\u00f3.<br>16 Le sepultaron en la Ciudad de David, con los reyes, porque hab\u00eda hecho el bien en Israel, con Dios y con su Casa.<br>17 Despu\u00e9s de la muerte de Yehoyad\u00e1 vinieron los jefes de Jud\u00e1 a postrarse delante del rey, y entonces el rey les prest\u00f3 o\u00eddo.<br>18 Abandonaron la Casa de Yahveh, el Dios de sus padres, y sirvieron a los cipos y a los \u00eddolos; la c\u00f3lera estall\u00f3 contra Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n a causa de esta culpa suya.<br>19 Yahveh les envi\u00f3 profetas que dieron testimonio contra ellos para que se convirtiesen a \u00e9l, pero no les prestaron o\u00eddo.<br>20 Entonces el esp\u00edritu de Dios revisti\u00f3 a Zacar\u00edas, hijo del sacerdote Yehoyad\u00e1 que, present\u00e1ndose delante del pueblo, les dijo: \u00abAs\u00ed dice Dios: \u00bfPor qu\u00e9 traspas\u00e1is los mandamientos de Yahveh? No tendr\u00e9is \u00e9xito; pues por haber abandonado a Yahveh, \u00e9l os abandonar\u00e1 a vosotros.\u00bb<br>21 Mas ellos conspiraron contra \u00e9l, y por mandato del rey le apedrearon en el atrio de la Casa de Yahveh.<br>22 Pues el rey Jo\u00e1s no se acord\u00f3 del amor que le hab\u00eda tenido Yehoyad\u00e1, padre de Zacar\u00edas, sino que mat\u00f3 a su hijo, que exclam\u00f3 al morir: \u00ab\u00a1V\u00e9alo Yahveh y exija cuentas!\u00bb<br>23 A la vuelta de un a\u00f1o subi\u00f3 contra Jo\u00e1s el ej\u00e9rcito de los arameos, que invadieron Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, mataron de entre la poblaci\u00f3n a todos los jefes del pueblo, y enviaron todo el bot\u00edn al rey de Damasco,<br>24 pues aunque el ej\u00e9rcito de los arameos hab\u00eda venido con poca gente, Yahveh entreg\u00f3 en sus manos a un ej\u00e9rcito muy grande; porque hab\u00edan abandonado a Yahveh, el Dios de sus padres. De este modo los arameos hicieron justicia con Jo\u00e1s.<br>25 Y cuando se alejaron de \u00e9l, dej\u00e1ndole gravemente enfermo, se conjuraron contra \u00e9l sus servidores, por la sangre del hijo del sacerdote Yehoyad\u00e1, le mataron en su lecho y muri\u00f3. Le sepultaron en la Ciudad de David, pero no le sepultaron en los sepulcros de los reyes.<br>26 Los que conspiraron contra \u00e9l fueron Zabad, hijo de Simat la ammonita, y Yehozabad, hijo de Simrit la moabita.<br>27 Lo tocante a sus hijos, la gran cantidad de impuestos que percibi\u00f3 y la restauraci\u00f3n de la Casa de Dios, se halla escrito en el midr\u00e1s del libro de los reyes. En su lugar rein\u00f3 su hijo Amas\u00edas.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr225\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 25<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Veinticinco a\u00f1os ten\u00eda Amas\u00edas cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yehoadd\u00e1n, de Jerusal\u00e9n.<br>2 Hizo lo recto a los ojos de Yahveh, aunque no de todo coraz\u00f3n.<br>3 Cuando se afianz\u00f3 en su reinado, dio muerte a los servidores que hab\u00edan matado al rey su padre.<br>4 Pero no hizo morir a los hijos de ellos, conforme a lo escrito en la Ley, en el libro de Mois\u00e9s, donde Yahveh ten\u00eda prescrito: \u00abNo han de morir los padres por los hijos ni los hijos han de morir por los padres, sino que cada uno morir\u00e1 por su propio pecado.\u00bb<br>5 Amas\u00edas congreg\u00f3 a Jud\u00e1 y estableci\u00f3 por todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, seg\u00fan las casas paternas, jefes de millar y jefes de cien; hizo el censo de ellos, desde los veinte a\u00f1os para arriba, y hall\u00f3 300.000 hombres escogidos, aptos para la guerra y el manejo de lanza y pav\u00e9s.<br>6 Tom\u00f3 tambi\u00e9n a sueldo en Israel, por cien talentos de plata, a 100.000 hombres valientes.<br>7 Pero vino donde \u00e9l un hombre de Dios que le dijo: \u00abOh rey, que no salga contigo el ej\u00e9rcito de Israel, porque Yahveh no est\u00e1 con Israel, ni con ninguno de los efraimitas.<br>8 Si vienen contigo, t\u00fa te portar\u00e1s esforzadamente en la batalla, pero Dios te har\u00e1 caer ante el enemigo, porque Dios tiene poder para ayudar y para derribar.\u00bb<br>9 Respondi\u00f3 Amas\u00edas al hombre de Dios: \u00ab\u00bfY qu\u00e9 hacer con los cien talentos que he dado a la tropa de Israel?\u00bb Contest\u00f3 el hombre de Dios: \u00abTiene Yahveh poder para darte mucho m\u00e1s que eso.\u00bb<br>10 Y Amas\u00edas apart\u00f3 los destacamentos que le hab\u00edan venido de Efra\u00edm, para que se volviesen a sus lugares. Ellos se irritaron mucho contra Jud\u00e1 y se volvieron a sus casas ardiendo en c\u00f3lera.<br>11 Amas\u00edas cobr\u00f3 \u00e1nimo y, tomando el mando de su pueblo, march\u00f3 al valle de la Sal, y dio muerte a 10.000 hombres de los seir\u00edes.<br>12 Los hijos de Jud\u00e1 apresaron vivos a otros 10.000 y, llev\u00e1ndolos a la cumbre de la pe\u00f1a, los precipitaron desde all\u00ed, quedando todos ellos reventados.<br>13 Entretanto, la tropa que Amas\u00edas hab\u00eda hecho volver, para que no fuesen con \u00e9l a la guerra, se desparramaron por las ciudades de Jud\u00e1, desde Samar\u00eda hasta Bet Jor\u00f3n, pero fueron derrotados 3.000 de ellos y se recogi\u00f3 mucho bot\u00edn.<br>14 Despu\u00e9s de regresar Amas\u00edas de su victoria sobre los edomitas, introdujo los dioses de los seir\u00edes; eligi\u00f3 los dioses de ellos, postr\u00f3se ante ellos y les quem\u00f3 incienso.<br>15 Se encendi\u00f3 la ira de Yahveh contra Amas\u00edas y le envi\u00f3 un profeta, que le dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 has buscado a los dioses de ese pueblo, que no han podido librar de tu mano a su propia gente?\u00bb<br>16 Mientras \u00e9l le hablaba, Amas\u00edas le interrumpi\u00f3: \u00ab\u00bfAcaso te hemos hecho consejero del rey? \u00a1C\u00e1llate! \u00bfPor qu\u00e9 te han de matar?\u00bb El profeta concluy\u00f3 diciendo: \u00abYo s\u00e9 que Dios ha determinado destruirte, porque hiciste eso y no quieres escuchar mi consejo.\u00bb<br>17 Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, despu\u00e9s de haber deliberado, envi\u00f3 mensajeros a Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, hijo de Jeh\u00fa, rey de Israel, para decirle: \u00ab\u00a1Sube y nos veremos las caras!\u00bb<br>18 Pero Jo\u00e1s, rey de Israel, mand\u00f3 decir a Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1: \u00abEl cardo del L\u00edbano mand\u00f3 a decir al cedro del L\u00edbano: Dame tu hija para mujer de mi hijo. Pero las bestias salvajes del L\u00edbano pasaron y pisotearon el cardo.<br>19 T\u00fa te dices: \u201cHe derrotado a Edom.\u201d Por eso te lleva tu coraz\u00f3n a jactarte. S\u00e9 glorioso, pero qu\u00e9date ahora en tu casa. \u00bfPor qu\u00e9 exponerte a una calamidad y a caer t\u00fa y Jud\u00e1 contigo?\u00bb<br>20 Pero Amas\u00edas no le escuch\u00f3, pues era disposici\u00f3n de Dios entregarlos en manos de sus enemigos, por haber buscado a los dioses de Edom.<br>21 Subi\u00f3 Jo\u00e1s, rey de Israel, y se enfrentaron, \u00e9l y Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, en Bet Semes de Jud\u00e1.<br>22 Jud\u00e1 fue derrotado por Israel y huyeron cada uno a su tienda.<br>23 Jo\u00e1s, rey de Israel, captur\u00f3 a Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, hijo de Jo\u00e1s, hijo de Ocoz\u00edas, en Bet Semes y le llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n; y abri\u00f3 una brecha de cuatrocientos codos en la muralla de Jerusal\u00e9n desde la puerta de Efra\u00edm hasta la puerta del Angulo.<br>24 Tom\u00f3 todo el oro y la plata y todos los objetos que se hallaban al cuidado de Obededom en la Casa de Dios, y los tesoros de la casa del rey, as\u00ed como tambi\u00e9n rehenes, y se volvi\u00f3 a Samar\u00eda.<br>25 Amas\u00edas, hijo de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, sirvi\u00f3 quince a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, rey de Israel.<br>26 El resto de los hechos de Amas\u00edas, los primeros y los postreros, \u00bfno est\u00e1n escritos en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel?<br>27 Despu\u00e9s que Amas\u00edas se apart\u00f3 de Yahveh, se conjuraron contra \u00e9l en Jerusal\u00e9n, por lo que huy\u00f3 a Lak\u00eds; pero enviaron gente en su persecuci\u00f3n hasta Lak\u00eds y all\u00ed lo mataron.<br>28 Traj\u00e9ronle a caballo y le sepultaron con sus padres en la Ciudad de David.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr226\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 26<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Todo el pueblo de Jud\u00e1 tom\u00f3 a Oz\u00edas, que ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os, y le proclamaron rey en lugar de su padre Amas\u00edas.<br>2 Reconstruy\u00f3 Elat y la devolvi\u00f3 a Jud\u00e1, despu\u00e9s que el rey se hubo acostado con sus padres.<br>3 Diecis\u00e9is a\u00f1os ten\u00eda Oz\u00edas cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 52 a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yekoli\u00e1, de Jerusal\u00e9n.<br>4 Hizo lo recto a los ojos de Yahveh, enteramente como lo hab\u00eda hecho su padre Amas\u00edas.<br>5 Busc\u00f3 a Dios durante la vida de Zacar\u00edas, que le instruy\u00f3 en el temor de Dios; y mientras busc\u00f3 a Yahveh, Dios le dio prosperidad.<br>6 Sali\u00f3 a campa\u00f1a contra los filisteos y abri\u00f3 brecha en el muro de Gat, en el muro de Yabn\u00e9 y en el muro de Asdod; restaur\u00f3 las ciudades en la regi\u00f3n de Asdod y entre los filisteos.<br>7 Dios le ayud\u00f3 contra los filisteos, contra los \u00e1rabes que habitaban en Gur B\u00e1al y contra los meunitas.<br>8 Los ammonitas pagaron tributo a Oz\u00edas, y su fama lleg\u00f3 hasta la frontera de Egipto, porque se hab\u00eda hecho sumamente poderoso.<br>9 Oz\u00edas construy\u00f3 torres en Jerusal\u00e9n sobre la puerta del Angulo, sobre la puerta del Valle y en el Angulo, y las fortific\u00f3.<br>10 Construy\u00f3 tambi\u00e9n torres en el desierto y excav\u00f3 muchas cisternas, pues pose\u00eda numerosos ganados en la Tierra Baja y en la llanura, as\u00ed como labradores y vi\u00f1adores en las monta\u00f1as y en los campos f\u00e9rtiles, porque le gustaba la agricultura.<br>11 Oz\u00edas ten\u00eda un ej\u00e9rcito que hac\u00eda la guerra; sal\u00eda a campa\u00f1a por grupos, conforme al n\u00famero de su censo hecho bajo la vigilancia de Yeiel el escriba, y Maase\u00edas el notario, a las \u00f3rdenes de Janan\u00edas, uno de los jefes del rey.<br>12 El n\u00famero total de los jefes de familia era de 2.600 hombres esforzados.<br>13 A sus \u00f3rdenes hab\u00eda un ej\u00e9rcito de campa\u00f1a de 307.500 hombres, que hac\u00edan la guerra con gran valor, para ayudar al rey contra el enemigo.<br>14 Oz\u00edas proporcion\u00f3 a todo aquel ej\u00e9rcito en cada una de sus campa\u00f1as escudos y lanzas, yelmos y corazas, arcos y hondas, para tirar piedras.<br>15 Hizo construir en Jerusal\u00e9n ingenios inventados por expertos, para colocarlos sobre las torres y los \u00e1ngulos y para arrojar saetas y grandes piedras. Su fama se extendi\u00f3 lejos, porque fue prodigioso el modo como supo buscarse colaboradores hasta hacerse fuerte.<br>16 Mas, una vez fortalecido en su poder, se ensoberbeci\u00f3 hasta acarrearse la ruina, y se rebel\u00f3 contra Yahveh su Dios, entrando en el Templo de Yahveh para quemar incienso sobre el altar del incienso.<br>17 Fue tras \u00e9l Azar\u00edas, el sacerdote, y con \u00e9l ochenta sacerdotes de Yahveh, hombres valientes,<br>18 que se opusieron al rey Oz\u00edas y le dijeron: \u00abNo te corresponde a ti, Oz\u00edas, quemar incienso a Yahveh, sino a los sacerdotes, los hijos de Aar\u00f3n, que han sido consagrados para quemar el incienso. \u00a1Sal del santuario porque est\u00e1s prevaricando, y t\u00fa no tienes derecho a la gloria que viene de Yahveh Dios!\u00bb<br>19 Entonces Oz\u00edas, que ten\u00eda en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llen\u00f3 de ira, y mientras se irritaba contra los sacerdotes, brot\u00f3 la lepra en su frente, a vista de los sacerdotes, en la Casa de Yahveh, junto al altar del incienso.<br>20 El sumo sacerdote Azar\u00edas y todos los sacerdotes volvieron hac\u00eda \u00e9l sus ojos, y vieron que ten\u00eda lepra en la frente. Por lo cual lo echaron de all\u00ed a toda prisa; y \u00e9l mismo se apresur\u00f3 a salir, porque Yahveh le hab\u00eda herido.<br>21 El rey Oz\u00edas, qued\u00f3 leproso hasta el d\u00eda de su muerte, y habit\u00f3 en una casa aislada, como leproso, porque hab\u00eda sido excluido de la Casa de Yahveh; su hijo Jotam estaba al frente de la casa del rey y administraba justicia al pueblo de la tierra.<br>22 El resto de los hechos de Oz\u00edas, los primeros y los postreros, los escribi\u00f3 el profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s.<br>23 Acost\u00f3se Oz\u00edas con sus padres y lo sepultaron con sus padres en el campo de los sepulcros de los reyes, porque dec\u00edan: \u00abEs un leproso.\u00bb En su lugar rein\u00f3 su hijo Jotam.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr227\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 27<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Ten\u00eda Jotam veinticinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yerus\u00e1, hija de Sadoq.<br>2 Hizo lo recto a los ojos de Yahveh, enteramente como lo hizo su padre Oz\u00edas, salvo que no penetr\u00f3 en el Templo de Yahveh. El pueblo, sin embargo, segu\u00eda corrompi\u00e9ndose.<br>3 Construy\u00f3 la Puerta Superior de la Casa de Yahveh, e hizo muchas obras en los muros de Ofel.<br>4 Edific\u00f3 tambi\u00e9n ciudades en la monta\u00f1a de Jud\u00e1, y edific\u00f3 castillos y torres en las tierras de labor.<br>5 Hizo guerra contra el rey de los ammonitas, a los que venci\u00f3. Los ammonitas le dieron aquel a\u00f1o cien talentos de plata, 10.000 cargas de trigo y 10.000 de cebada. Los ammonitas le trajeron lo mismo el a\u00f1o segundo y el tercero.<br>6 Jotam lleg\u00f3 a ser poderoso, porque se afirm\u00f3 en los caminos de Yahveh su Dios.<br>7 El resto de los hechos de Jotam, todas sus guerras y sus obras, est\u00e1n escritos en el libro de los reyes de Israel y de Jud\u00e1.<br>8 Ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n.<br>9 Acost\u00f3se Jotam con sus padres, y le sepultaron en la Ciudad de David. En su lugar rein\u00f3 su hijo Ajaz.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr228\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 28<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Ten\u00eda Ajaz veinte a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. No hizo lo recto a los ojos de Yahveh, como David su padre.<br>2 Sigui\u00f3 los caminos de los reyes de Israel, llegando a fundir estatuas para los Baales.<br>3 Quem\u00f3 incienso en el valle de Ben Hinnom e hizo pasar a sus hijos por el fuego, seg\u00fan los ritos abominables de las gentes que Yahveh hab\u00eda arrojado de delante de los israelitas.<br>4 Ofrec\u00eda sacrificios y quemaba incienso en los altos, sobre los collados y bajo todo \u00e1rbol frondoso.<br>5 Yahveh su Dios le entreg\u00f3 en manos del rey de los arameos, que le derrotaron, haci\u00e9ndole gran n\u00famero de prisioneros, que fueron llevados a Damasco. Fue entregado tambi\u00e9n en manos del rey de Israel, que le caus\u00f3 una gran derrota.<br>6 Pecaj, hijo de Remal\u00edas, mat\u00f3 en Jud\u00e1 en un solo d\u00eda a 120.000, todos ellos hombres valientes; porque hab\u00edan abandonado a Yahveh, el Dios de sus padres.<br>7 Zikr\u00ed, uno de los valientes de Efra\u00edm, mat\u00f3 a Maas\u00edas, hijo del rey, a Azricam, mayordomo de palacio, y a Elcan\u00e1, segundo despu\u00e9s del rey.<br>8 Los israelitas se llevaron de entre sus hermanos 200.000 prisioneros: mujeres, hijos e hijas. Se apoderaron tambi\u00e9n de un enorme bot\u00edn, que se llevaron a Samar\u00eda.<br>9 Hab\u00eda all\u00ed un profeta de Yahveh, llamado Oded, que sali\u00f3 al encuentro del ej\u00e9rcito que volv\u00eda a Samar\u00eda, y les dijo: \u00abHe aqu\u00ed que Yahveh, el Dios de vuestros padres, irritado contra Jud\u00e1, los ha entregado en vuestras manos, mas vosotros los hab\u00e9is matado con un furor que ha subido hasta el cielo.<br>10 Y ahora pens\u00e1is en someter a los hijos de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n como siervos y siervas vuestros. \u00bfEs que vosotros mismos no sois culpables contra Yahveh vuestro Dios?<br>11 O\u00eddme, pues, y dejad volver a vuestros hermanos que hab\u00e9is tomado prisioneros, porque el furor de la ira de Yahveh viene sobre vosotros.\u00bb<br>12 Entonces algunos hombres de los jefes de Efra\u00edm: Azar\u00edas, hijo de Yehojan\u00e1n; Berek\u00edas, hijo de Mesillemot; Ezequ\u00edas, hijo de Sallum, y Amas\u00e1, hijo de Jadlay, se levantaron contra los que ven\u00edan de la guerra,<br>13 y les dijeron: \u00abNo met\u00e1is aqu\u00ed a estos prisioneros. \u00bfPor qu\u00e9, adem\u00e1s de la culpa contra Yahveh que ya tenemos contra nosotros, habl\u00e1is de aumentar todav\u00eda nuestros pecados y nuestro delito?; pues grande es nuestro delito y el furor de la ira amenaza a Israel.\u00bb<br>14 Entonces la tropa dej\u00f3 a los prisioneros y el bot\u00edn delante de los jefes y de toda la asamblea.<br>15 Levant\u00e1ronse entonces los hombres nominalmente designados, reanimaron a los prisioneros y vistieron con el bot\u00edn a todos los que estaban desnudos, d\u00e1ndoles vestido y calzado. Les dieron de comer y de beber y los ungieron; y transportaron en asnos a todos los d\u00e9biles, los llevaron a Jeric\u00f3, ciudad de las palmeras, junto a sus hermanos. Luego se volvieron a Samar\u00eda.<br>16 En aquel tiempo el rey Ajaz envi\u00f3 mensajeros a los reyes de Asiria para que le socorriesen.<br>17 Porque los de Edom hab\u00edan venido otra vez y hab\u00edan derrotado a Jud\u00e1, llev\u00e1ndose algunos prisioneros.<br>18 Tambi\u00e9n los filisteos invadieron las ciudades de la Tierra Baja y del N\u00e9gueb de Jud\u00e1, y tomaron Bet Semes, Ayyal\u00f3n, Guederot, Sok\u00f3 con sus aldeas, Timn\u00e1 con sus aldeas y Guimz\u00f3 con sus aldeas, y se establecieron all\u00ed.<br>19 Porque Yahveh humillaba a Jud\u00e1 a causa de Ajaz, rey de Israel, que permit\u00eda el desenfreno de Jud\u00e1, y se hab\u00eda rebelado contra Yahveh.<br>20 Vino contra \u00e9l Teglatfalasar, rey de Asiria; y le puso sitio, pero no le domin\u00f3.<br>21 Porque Ajaz despoj\u00f3 la Casa de Yahveh y la casa del rey y de los jefes, para d\u00e1rselo al rey de Asiria, pero de nada le sirvi\u00f3.<br>22 Aun en el tiempo del asedio, el rey Ajaz persisti\u00f3 en su rebeld\u00eda contra Yahveh.<br>23 Ofrec\u00eda sacrificios a los dioses de Damasco que le hab\u00edan derrotado, pues se dec\u00eda: \u00abLos dioses de los reyes de Aram les ayudan a ellos; les ofrecer\u00e9 sacrificios, y me ayudar\u00e1n a m\u00ed.\u00bb Ellos fueron la causa de su ruina y de la de todo Israel.<br>24 Ajaz junt\u00f3 algunos de los utensilios de la Casa de Dios e hizo a\u00f1icos otros; cerr\u00f3 las puertas de la Casa de Yahveh y fabric\u00f3 altares en todas las esquinas de Jerusal\u00e9n.<br>25 Erigi\u00f3 altos en cada una de las ciudades de Jud\u00e1, para quemar incienso a otros dioses, provocando as\u00ed la ira de Yahveh, el Dios de sus padres.<br>26 El resto de sus hechos y todas sus obras, las primeras y las postreras, est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Jud\u00e1 e Israel.<br>27 Se acost\u00f3 Ajaz con sus padres y lo sepultaron dentro de la Ciudad, en Jerusal\u00e9n: pues no le colocaron en los sepulcros de los reyes de Israel. En su lugar rein\u00f3 su hijo Ezequ\u00edas.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr229\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 29<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Ezequ\u00edas ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar y rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Ab\u00eda, hija de Zacar\u00edas.<br>2 Hizo lo recto a los ojos de Yahveh, enteramente como David su padre.<br>3 En el a\u00f1o primero de su reinado, el primer mes, abri\u00f3 las puertas de la Casa de Yahveh y las repar\u00f3.<br>4 Hizo venir a los sacerdotes y levitas, los reuni\u00f3 en la plaza oriental,<br>5 y les dijo: \u00ab\u00a1Escuchadme, levitas! Santificaos ahora y santificad la Casa de Yahveh, el Dios de vuestros padres; y sacad fuera del santuario la inmundicia.<br>6 Porque nuestros padres han sido infieles haciendo lo malo a los ojos de Yahveh, nuestro Dios; le han abandonado, y apartando sus rostros de la Morada de Yahveh, le han vuelto la espalda.<br>7 Hasta llegaron a cerrar las puertas del Vest\u00edbulo, apagaron las l\u00e1mparas, y no quemaron incienso ni ofrecieron holocaustos en el santuario al Dios de Israel.<br>8 Por eso la ira de Yahveh ha venido sobre Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, y \u00e9l los ha convertido en objeto de espanto, terror y rechifla, como lo est\u00e1is viendo con vuestros ojos.<br>9 Por esto han ca\u00eddo a espada nuestros padres; y nuestros hijos, hijas y mujeres se hallan en cautividad.<br>10 Pero ahora he decidido en mi coraz\u00f3n hacer alianza con Yahveh, el Dios de Israel, para que aparte de nosotros el furor de su ira.<br>11 Hijos m\u00edos, no se\u00e1is ahora negligentes; porque Yahveh os ha elegido a vosotros para que est\u00e9is en su presencia y le sirv\u00e1is para ser sus ministros y para quemarle incienso.\u00bb<br>12 Levant\u00e1ronse entonces los levitas M\u00e1jat, hijo de Amasay, y Joel, hijo de Azar\u00edas, de los hijos de Quehat; Quis, hijo de Abd\u00ed, y Azar\u00edas, hijo de Yallelel, de los hijos de Merar\u00ed; Yoaj, hijo de Zimm\u00e1, y Eden, hijo de Yoaj, de los hijos de los guersonitas;<br>13 Simr\u00ed y Yeiel, de los hijos de Elisaf\u00e1n; Zacar\u00edas y Mattan\u00edas, de los hijos de Asaf;<br>14 Yejiel y Sim\u00ed, de los hijos de Hem\u00e1n; Sema\u00edas y Uzziel, de los hijos de Yedut\u00fan.<br>15 Estos reunieron a sus hermanos, se santificaron y vinieron a purificar la Casa de Yahveh, conforme al mandato del rey, seg\u00fan las palabras de Yahveh.<br>16 Los sacerdotes entraron en el interior de la Casa de Yahveh para purificarla, y sacaron al atrio de la Casa de Yahveh todas las impurezas que encontraron en el santuario de Yahveh. Los levitas, por su parte, las amontonaron para llevarlas fuera, al torrente de Cedr\u00f3n.<br>17 Comenzaron la consagraci\u00f3n el d\u00eda primero del primer mes, y el d\u00eda octavo del mes llegaron al Vest\u00edbulo de Yahveh; pasaron ocho d\u00edas consagrando la Casa de Yahveh y el d\u00eda diecis\u00e9is del mes primero hab\u00edan acabado.<br>18 Fueron luego a las habitaciones del rey Ezequ\u00edas y le dijeron: \u00abHemos purificado toda la Casa de Yahveh, el altar del holocausto con todos sus utensilios, y la mesa de las filas de pan con todos sus utensilios.<br>19 Hemos preparado y santificado todos los objetos que profan\u00f3 el rey Ajaz durante su reinado con su infidelidad, y est\u00e1n ante el altar de Yahveh.\u00bb<br>20 Entonces se levant\u00f3 el rey Ezequ\u00edas de ma\u00f1ana, reuni\u00f3 a los jefes de la ciudad y subi\u00f3 a la Casa de Yahveh<br>21 Trajeron siete novillos, siete carneros, siete corderos y siete machos cabr\u00edos para el sacrificio por el pecado en favor del reino, del santuario y de Jud\u00e1; y mand\u00f3 a los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n, que ofreciesen holocaustos sobre el altar de Yahveh.<br>22 Inmolaron los novillos, y los sacerdotes recogieron la sangre y rociaron el altar; luego inmolaron los carneros y rociaron con su sangre el altar; degollaron igualmente los corderos y rociaron con la sangre el altar.<br>23 Acercaron despu\u00e9s los machos cabr\u00edos por el pecado, ante el rey y la asamblea, y \u00e9stos pusieron las manos sobre ellos;<br>24 los sacerdotes los inmolaron y ofrecieron la sangre en sacrificio por el pecado junto al altar como expiaci\u00f3n por todo Israel; porque el rey hab\u00eda ordenado que el holocausto y el sacrificio por el pecado fuese por todo Israel.<br>25 Luego estableci\u00f3 en la Casa de Yahveh a los levitas con c\u00edmbalos, salterios y c\u00edtaras, seg\u00fan las disposiciones de David, de Gad, vidente del rey, y de Nat\u00e1n, profeta; pues de mano de Yahveh hab\u00eda venido ese mandamiento, por medio de sus profetas.<br>26 Cuando ocuparon su sitio los levitas con los instrumentos de David, y los sacerdotes con las trompetas,<br>27 mand\u00f3 Ezequ\u00edas ofrecer el holocausto sobre el altar. Y al comenzar el holocausto, comenzaron tambi\u00e9n los cantos de Yahveh, al son de las trompetas y con el acompa\u00f1amiento de los instrumentos de David, rey de Israel.<br>28 Toda la asamblea estaba postrada, se cantaban c\u00e1nticos y las trompetas sonaban. Todo ello dur\u00f3 hasta que fue consumido el holocausto.<br>29 Consumido el holocausto, el rey y todos los presentes doblaron las rodillas y se postraron.<br>30 Despu\u00e9s, el rey Ezequ\u00edas y los jefes mandaron a los levitas que alabasen a Yahveh con las palabras de David y del vidente Asaf; y ellos cantaron alabanzas hasta la exaltaci\u00f3n, e inclin\u00e1ndose, adoraron.<br>31 Despu\u00e9s tom\u00f3 Ezequ\u00edas la palabra y dijo: \u00abAhora est\u00e1is enteramente consagrados a Yahveh; acercaos y ofreced v\u00edctimas y sacrificios de alabanza en la Casa de Yahveh.\u00bb Y la asamblea trajo sacrificios en acci\u00f3n de gracias, y los de coraz\u00f3n generoso, tambi\u00e9n holocaustos.<br>32 El n\u00famero de los holocaustos ofrecidos por la asamblea fue de setenta bueyes; cien carneros y doscientos corderos; todos ellos en holocausto a Yahveh.<br>33 Se consagraron tambi\u00e9n seiscientos bueyes y 3.000 ovejas.<br>34 Pero como los sacerdotes eran pocos y no bastaban para desollar todos estos holocaustos, les ayudaron sus hermanos los levitas, hasta que terminaron la labor, y los sacerdotes se santificaron, pues los levitas estaban m\u00e1s dispuestos que los sacerdotes para santificarse.<br>35 Hubo, adem\u00e1s, muchos holocaustos de grasa de los sacrificios de comuni\u00f3n y libaciones para el holocausto. As\u00ed qued\u00f3 restablecido el culto de la Casa de Yahveh.<br>36 Ezequ\u00edas y el pueblo entero se regocijaron de que Dios hubiera dispuesto al pueblo; pues todo se hizo r\u00e1pidamente.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr230\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 30<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Ezequ\u00edas envi\u00f3 mensajeros a todo Israel y Jud\u00e1, y escribi\u00f3 tambi\u00e9n cartas a Efra\u00edm y Manas\u00e9s, para que viniesen a la Casa de Yahveh, en Jerusal\u00e9n, a fin de celebrar la Pascua en honor de Yahveh, el Dios de Israel.<br>2 Pues el rey y sus jefes y toda la asamblea de Jerusal\u00e9n hab\u00edan determinado celebrar la Pascua en el mes segundo,<br>3 ya que no fue posible celebrarla a su debido tiempo, porque los sacerdotes no se hab\u00edan santificado en n\u00famero suficiente y el pueblo no se hab\u00eda reunido en Jerusal\u00e9n.<br>4 Pareci\u00f3 bien esto a los ojos del rey y de toda la asamblea.<br>5 Y decidieron enviar aviso a todo Israel, desde Berseba hasta Dan, para que vinieran a Jerusal\u00e9n a celebrar la Pascua en que eran muchos los que no la hab\u00edan celebrado seg\u00fan lo escrito.<br>6 Los correos, con las cartas del rey y de sus jefes, recorrieron todo Israel y Jud\u00e1, como el rey lo hab\u00eda mandado y dec\u00edan: \u00abHijos de Israel, volveos a Yahveh, el Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, y \u00e9l se volver\u00e1 al resto que ha quedado de vosotros, los que han escapado de la mano de los reyes de Asiria.<br>7 No se\u00e1is como vuestros padres y vuestros hermanos, que fueron infieles a Yahveh, el Dios de sus padres; por lo cual \u00e9l los entreg\u00f3 a la desolaci\u00f3n, como est\u00e1is viendo.<br>8 Ahora, no endurezc\u00e1is vuestra cerviz como vuestros padres; dad la mano a Yahveh, venid a su santuario, que \u00e9l ha santificado para siempre; servid a Yahveh, vuestro Dios, y se apartar\u00e1 de vosotros el furor de su ira.<br>9 Porque si os volv\u00e9is a Yahveh, vuestros hermanos y vuestros hijos hallar\u00e1n misericordia ante aquellos que los llevaron cautivos, y volver\u00e1n a esta tierra, pues Yahveh vuestro Dios es clemente y misericordioso, y no apartar\u00e1 de vosotros su rostro, si vosotros os convert\u00eds a \u00e9l.\u00bb<br>10 Los correos pasaron de ciudad en ciudad por el pa\u00eds de Efra\u00edm y de Manas\u00e9s, llegaron hasta Zabul\u00f3n; pero se re\u00edan y se burlaban de ellos.<br>11 Sin embargo, hubo hombres de Aser, de Manas\u00e9s y de Zabul\u00f3n que se humillaron y vinieron a Jerusal\u00e9n.<br>12 Tambi\u00e9n en Jud\u00e1 se dej\u00f3 sentir la mano de Dios, que les dio coraz\u00f3n un\u00e1nime para cumplir el mandamiento del rey y de los jefes, seg\u00fan la palabra de Yahveh.<br>13 Se reuni\u00f3 en Jerusal\u00e9n mucha gente para celebrar la fiesta de los \u00c1zimos en el mes segundo; era una asamblea muy grande.<br>14 Y se levantaron y quitaron los altares que hab\u00eda en Jerusal\u00e9n; quitaron tambi\u00e9n todos los altares de incienso y los arrojaron al torrente Cedr\u00f3n.<br>15 Inmolaron la Pascua el d\u00eda catorce del mes segundo. Tambi\u00e9n los sacerdotes y los levitas, llenos de confusi\u00f3n, se santificaron y trajeron holocaustos a la Casa de Yahveh.<br>16 Ocuparon sus puestos seg\u00fan su reglamento, conforme a la Ley de Mois\u00e9s, hombre de Dios; y los sacerdotes rociaban con la sangre que recib\u00edan de mano de los levitas.<br>17 Y como muchos de la asamblea no se hab\u00edan santificado, los levitas fueron encargados de inmolar los corderos pascuales para todos los que no se hallaban puros, a fin de santificarlos para Yahveh.<br>18 Pues una gran parte del pueblo, muchos de Efra\u00edm, de Manas\u00e9s, de Isacar y de Zabul\u00f3n, no se hab\u00edan purificado, y con todo comieron la Pascua sin observar lo escrito. Pero Ezequ\u00edas or\u00f3 por ellos diciendo: \u00ab\u00a1Que Yahveh, que es bueno, perdone a todos aquellos<br>19 cuyo coraz\u00f3n est\u00e1 dispuesto a buscar al Dios Yahveh, el Dios de sus padres, aunque no tengan la pureza requerida para las cosas sagradas!\u00bb<br>20 Y oy\u00f3 Yahveh a Ezequ\u00edas y dej\u00f3 salvo al pueblo.<br>21 Los israelitas que estaban en Jerusal\u00e9n celebraron la fiesta de los \u00c1zimos por siete d\u00edas con gran alegr\u00eda; mientras los levitas y los sacerdotes alababan a Yahveh todos los d\u00edas con todas sus fuerzas.<br>22 Ezequ\u00edas habl\u00f3 al coraz\u00f3n de todos los levitas que ten\u00edan perfecto conocimiento de Yahveh. Comieron durante los siete d\u00edas las v\u00edctimas de la solemnidad, sacrificando sacrificios de comuni\u00f3n y alabando a Yahveh, el Dios de sus padres.<br>23 Toda la asamblea resolvi\u00f3 celebrar la solemnidad por otros siete d\u00edas, y la celebraron con j\u00fabilo siete d\u00edas m\u00e1s.<br>24 Porque Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, hab\u00eda reservado para toda la asamblea mil novillos y 7.000 ovejas. Los jefes, por su parte, hab\u00edan reservado para la asamblea mil novillos y 10.000 ovejas, pues ya se hab\u00edan santificado muchos sacerdotes.<br>25 Toda la asamblea de Jud\u00e1, los sacerdotes y los levitas y tambi\u00e9n toda la asamblea que hab\u00eda venido de Israel y los forasteros venidos de la tierra de Israel, lo mismo que los que habitaban en Jud\u00e1, se llenaron de alegr\u00eda.<br>26 Hubo gran gozo en Jerusal\u00e9n; porque desde los d\u00edas de Salom\u00f3n, hijo de David, rey de Israel, no se hab\u00eda hecho cosa semejante en Jerusal\u00e9n.<br>27 Despu\u00e9s se levantaron los sacerdotes y los levitas, y bendijeron al pueblo; y fue o\u00edda su voz, y su oraci\u00f3n penetr\u00f3 en el cielo, su santa morada.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr231\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 31<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Terminado todo esto, salieron todos los israelitas que se hallaban presentes a recorrer las ciudades de Jud\u00e1; y rompieron las estelas, abatieron los cipos y derribaron los altos y los altares en todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, y tambi\u00e9n en Efra\u00edm y Manas\u00e9s, hasta acabar con ellos. Despu\u00e9s volvieron todos los hijos de Israel, cada cual a su propiedad, a sus ciudades.<br>2 Ezequ\u00edas restableci\u00f3 las clases de los sacerdotes y de los levitas, cada uno en su secci\u00f3n, seg\u00fan su servicio, ya fuera sacerdote, ya levita, ya se tratara de holocaustos y sacrificios de comuni\u00f3n, ya de servicio lit\u00fargico, acci\u00f3n de gracias o himnos, en las puertas del campamento de Yahveh.<br>3 Destin\u00f3 el rey una parte de su hacienda para los holocaustos, holocaustos de la ma\u00f1ana y de la tarde y holocaustos de los s\u00e1bados, de los novilunios y de las solemnidades, seg\u00fan lo escrito en la Ley de Yahveh.<br>4 Mand\u00f3 al pueblo que habitaba en Jerusal\u00e9n que entregase la parte de los sacerdotes y levitas a fin de que pudiesen perseverar en la Ley de Yahveh.<br>5 Cuando se divulg\u00f3 esta disposici\u00f3n, los israelitas trajeron en abundancia las primicias del trigo, del vino, del aceite y de la miel y de todos los productos del campo; presentaron igualmente el diezmo de todo en abundancia.<br>6 Los hijos de Israel y de Jud\u00e1 que habitaban en las ciudades de Jud\u00e1 trajeron tambi\u00e9n el diezmo del ganado mayor y menor y el diezmo de las cosas sagradas consagradas a Yahveh, su Dios, y lo distribuyeron por montones.<br>7 En el mes tercero comenzaron a apilar los montones y terminaron el mes s\u00e9ptimo.<br>8 Vinieron Ezequ\u00edas y los jefes a ver los montones y bendijeron a Yahveh y a su pueblo Israel.<br>9 Cuando Ezequ\u00edas pregunt\u00f3 a los sacerdotes y a los levitas acerca de los montones,<br>10 respondi\u00f3 el sumo sacerdote Azar\u00edas, de la casa de Sadoq, y dijo: \u00abDesde que se comenzaron a traer las ofrendas reservadas a la Casa de Yahveh, hemos comido y nos hemos saciado, y a\u00fan sobra much\u00edsimo, porque Yahveh ha bendecido a su pueblo; y esta gran cantidad es lo que sobra.\u00bb<br>11 Entonces mand\u00f3 Ezequ\u00edas que se preparasen salas en la Casa de Yahveh. Las prepararon,<br>12 y metieron all\u00ed en lugar seguro las ofrendas reservadas, los diezmos y las cosas consagradas. El levita Konan\u00edas fue nombrado intendente, y Sim\u00ed, hermano suyo, era el segundo.<br>13 Yejiel, Azaz\u00edas, Najat, Asahel, Yerimot, Yozabad, Eliel, Jismak\u00edas, M\u00e1jat y Bena\u00edas eran inspectores, a las \u00f3rdenes de Konan\u00edas y de Sim\u00ed, su hermano, bajo la vigilancia del rey Ezequ\u00edas y de Azar\u00edas, pr\u00edncipe de la Casa de Dios.<br>14 El levita Qor\u00e9, hijo de Yimn\u00e1, portero de la puerta oriental, estaba encargado de las ofrendas voluntarias hechas a Dios, y de repartir la ofrenda reservada a Yahveh y las cosas sacrat\u00edsimas.<br>15 En las ciudades sacerdotales estaban permanentemente bajo sus \u00f3rdenes Eden, Minyam\u00edn, Yes\u00faa, Sema\u00edas, Amar\u00edas y Sekan\u00edas, para repartir a sus hermanos, as\u00ed grandes como chicos, seg\u00fan sus clases,<br>16 dejando aparte a los hombres de treinta a\u00f1os para arriba, inscritos en las genealog\u00edas, a todos los que entraban en la Casa de Yahveh, seg\u00fan la tarea de cada d\u00eda, para cumplir los servicios de su ministerio, conforme a sus clases.<br>17 Los sacerdotes estaban inscritos en las genealog\u00edas, conforme a sus casas paternas, igual que los levitas, desde los veinte a\u00f1os en adelante, seg\u00fan sus obligaciones y sus clases.<br>18 Estaban tambi\u00e9n inscritos en las genealog\u00edas todos sus ni\u00f1os, sus mujeres, sus hijos y sus hijas, de toda la asamblea, porque se santificaban fielmente por medio de las cosas sagradas.<br>19 Para los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n, que viv\u00edan en el campo, en los ejidos de sus ciudades, hab\u00eda en cada ciudad hombres designados nominalmente, para dar las porciones a todos los varones de los sacerdotes, y a todos los levitas inscritos en las genealog\u00edas.<br>20 Esto hizo Ezequ\u00edas en todo Jud\u00e1 haciendo lo bueno y recto y verdadero ante Yahveh su Dios.<br>21 Todas las obras que emprendi\u00f3 en servicio de la Casa de Dios, la Ley y los mandamientos, las hizo buscando a su Dios con todo su coraz\u00f3n y tuvo \u00e9xito.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr232\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 32<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s de todas estas pruebas de fidelidad, vino Senaquerib, rey de Asiria, invadi\u00f3 Jud\u00e1, puso sitio a las ciudades fortificadas y mand\u00f3 forzar las murallas.<br>2 Cuando vio Ezequ\u00edas que Senaquerib ven\u00eda con intenci\u00f3n de atacar a Jerusal\u00e9n,<br>3 tom\u00f3 consejo con sus jefes y sus valientes en orden a cegar las fuentes de agua que hab\u00eda fuera de la ciudad; y ellos le apoyaron.<br>4 Junt\u00f3se mucha gente, y cegaron todas las fuentes y el arroyo que corr\u00eda por medio de la regi\u00f3n, diciendo: \u00abCuando vengan los reyes de Asiria, \u00bfpor qu\u00e9 han de hallar tanta agua?\u00bb<br>5 Y cobrando \u00e1nimo, repar\u00f3 toda la muralla que estaba derribada, alzando torres sobre la misma, levant\u00f3 otro muralla exterior, fortific\u00f3 el Mill\u00f3 en la Ciudad de David, y fabric\u00f3 una gran cantidad de armas arrojadizas y escudos.<br>6 Puso jefes de combate sobre el pueblo, los reuni\u00f3 a su lado en la plaza de la puerta de la ciudad, y habl\u00e1ndoles al coraz\u00f3n, dijo:<br>7 \u00abSed fuertes y tened \u00e1nimo; no tem\u00e1is, ni desmay\u00e9is ante el rey de Asiria, ni ante toda la muchedumbre que viene con \u00e9l, porque es m\u00e1s el que est\u00e1 con nosotros que el que est\u00e1 con \u00e9l.<br>8 Con \u00e9l est\u00e1 un brazo de carne, pero con nosotros est\u00e1 Yahveh nuestro Dios para ayudarnos y para combatir nuestros combates.\u00bb Y el pueblo qued\u00f3 confortado con las palabras de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1.<br>9 Despu\u00e9s de esto, Senaquerib, rey de Asiria, que estaba sitiando Lak\u00eds, con todas sus fuerzas, envi\u00f3 sus siervos a Jerusal\u00e9n, a Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, y a todos los de Jud\u00e1 que estaban en Jerusal\u00e9n para decirles:<br>10 \u00abAs\u00ed dice Senaquerib, rey de Asiria: \u00bfEn qu\u00e9 pon\u00e9is vuestra confianza, para que permanezc\u00e1is cercados en Jerusal\u00e9n?<br>11 \u00bfNo os enga\u00f1a Ezequ\u00edas para entregaros a la muerte por hambre y sed, cuando dice: \u201cYahveh nuestro Dios nos librar\u00e1 de la mano del rey de Asiria\u201d?<br>12 \u00bfNo es este el mismo Ezequ\u00edas que ha quitado sus altos y sus altares y ha dicho a Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n: \u201cAnte un solo altar os postrar\u00e9is y sobre \u00e9l habr\u00e9is de quemar incienso\u201d?<br>13 \u00bfAcaso no sab\u00e9is lo que yo y mis padres hemos hecho con todos los pueblos de los pa\u00edses? \u00bfPor ventura los dioses de las naciones de estos pa\u00edses han sido capaces de librar sus territorios de mi mano?<br>14 \u00bfQui\u00e9n de entre todos los dioses de aquellas naciones que mis padres dieron al anatema pudo librar a su pueblo de mi mano? \u00bfEs que vuestro Dios podr\u00e1 libraros de mi mano?<br>15 Ahora, pues, que no os enga\u00f1e Ezequ\u00edas ni os embauque de esa manera. No le cre\u00e1is; ning\u00fan dios de ninguna naci\u00f3n ni de ning\u00fan reino ha podido salvar a su pueblo de mi mano, ni de la mano de mis padres, \u00a1cu\u00e1nto menos podr\u00e1 vuestro Dios libraros a vosotros de mi mano!\u00bb<br>16 Sus siervos dijeron todav\u00eda m\u00e1s cosas contra Yahveh Dios y contra Ezequ\u00edas su siervo.<br>17 Escribi\u00f3 adem\u00e1s cartas para insultar a Yahveh, Dios de Israel, hablando contra \u00e9l de este modo: \u00abAs\u00ed como los dioses de las naciones de otros pa\u00edses no han salvado a sus pueblos de mi mano, as\u00ed tampoco el Dios de Ezequ\u00edas salvar\u00e1 a su pueblo de mi mano.\u00bb<br>18 Los enviados gritaban en voz alta, en lengua jud\u00eda, al pueblo de Jerusal\u00e9n, que estaba sobre el muro, para atemorizarlos y asustarlos, y poder conquistar la ciudad,<br>19 y hablando del Dios de Jerusal\u00e9n como de los dioses de los pueblos de la tierra, que son obra de manos de hombre.<br>20 En esta situaci\u00f3n, el rey Ezequ\u00edas y el profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, oraron y clamaron al cielo.<br>21 Y Yahveh envi\u00f3 un \u00e1ngel que extermin\u00f3 a todos los guerreros esforzados de su ej\u00e9rcito, a los pr\u00edncipes y a los jefes que hab\u00eda en el campamento del rey de Asiria; el cual volvi\u00f3 a su tierra cubierta la cara de vergu\u0308enza, y al entrar en la casa de su dios, all\u00ed mismo, los hijos de sus propias entra\u00f1as le hicieron caer a espada.<br>22 As\u00ed salv\u00f3 Yahveh a Ezequ\u00edas y a los habitantes de Jerusal\u00e9n de la mano de Senaquerib, rey de Asiria, y de la mano de todos sus enemigos, y les dio paz por todos lados.<br>23 Muchos trajeron entonces ofrendas a Yahveh, a Jerusal\u00e9n, y presentes a Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1; el cual de all\u00ed en adelante adquiri\u00f3 gran prestigio a los ojos de todas las naciones.<br>24 En aquellos d\u00edas Ezequ\u00edas cay\u00f3 enfermo de muerte; pero hizo oraci\u00f3n a Yahveh, que le escuch\u00f3 y le otorg\u00f3 una se\u00f1al maravillosa.<br>25 Pero Ezequ\u00edas no correspondi\u00f3 al bien que hab\u00eda recibido, pues se ensoberbeci\u00f3 su coraz\u00f3n, por lo cual la C\u00f3lera vino sobre \u00e9l, sobre Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n.<br>26 Mas despu\u00e9s de haberse ensoberbecido en su coraz\u00f3n, se humill\u00f3 Ezequ\u00edas, \u00e9l y los habitantes de Jerusal\u00e9n; y por eso no estall\u00f3 contra ellos la ira de Yahveh en los d\u00edas de Ezequ\u00edas.<br>27 Ezequ\u00edas tuvo riquezas y gloria en gran abundancia. Adquiri\u00f3 tesoros de plata, oro, piedras preciosas, b\u00e1lsamos, joyas y de toda suerte de objetos de valor.<br>28 Tuvo tambi\u00e9n almacenes para las rentas de trigo, de mosto y de aceite; pesebres para toda clase de ganado y apriscos para los reba\u00f1os.<br>29 Se hizo con asnos y pose\u00eda ganado menor y mayor en abundancia, pues Dios le hab\u00eda dado much\u00edsima hacienda.<br>30 Este mismo Ezequ\u00edas ceg\u00f3 la salida superior de las aguas del Guij\u00f3n y las condujo, bajo tierra, a la parte occidental de la Ciudad de David. Ezequ\u00edas triunf\u00f3 en todas sus empresas;<br>31 cuando los pr\u00edncipes de Babilonia enviaron embajadores para investigar la se\u00f1al maravillosa ocurrida en el pa\u00eds, Dios le abandon\u00f3 para probarle y descubrir todo lo que ten\u00eda en su coraz\u00f3n.<br>32 El resto de los hechos de Ezequ\u00edas y sus obras piadosas est\u00e1n escritos en las visiones del profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, y en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel.<br>33 Se acost\u00f3 Ezequ\u00edas con sus padres, y le sepultaron en la subida de los sepulcros de los hijos de David; y todo Jud\u00e1 y los habitantes de Jerusal\u00e9n le rindieron honores a su muerte. En su lugar rein\u00f3 su hijo Manas\u00e9s.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr233\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 33<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Manas\u00e9s ten\u00eda doce a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 55 a\u00f1os en Jerusal\u00e9n.<br>2 Hizo el mal a los ojos de Yahveh seg\u00fan las abominaciones de las gentes que Yahveh hab\u00eda expulsado delante de los israelitas.<br>3 Volvi\u00f3 a edificar los altos que su padre Ezequ\u00edas hab\u00eda derribado, alz\u00f3 altares a los Baales, hizo cipos, se postr\u00f3 ante todo el ej\u00e9rcito de los cielos y les sirvi\u00f3.<br>4 Construy\u00f3 tambi\u00e9n altares en la Casa de Yahveh, de la que Yahveh hab\u00eda dicho: \u00abEn Jerusal\u00e9n estar\u00e1 mi Nombre para siempre.\u00bb<br>5 Edific\u00f3 altares a todo el ej\u00e9rcito de los cielos en los dos patios de la Casa de Yahveh,<br>6 e hizo pasar a sus hijos por el fuego en el valle de Ben Hinnom; practic\u00f3 los presagios, los augurios y la hechicer\u00eda, e hizo traer nigromantes y adivinos, haciendo mucho mal a los ojos de Yahveh y provocando su c\u00f3lera.<br>7 Coloc\u00f3 la imagen del \u00eddolo, que hab\u00eda fabricado, en la Casa de Dios, de la cual hab\u00eda dicho Dios a David y a Salom\u00f3n, su hijo: \u00abEn esta Casa y en Jerusal\u00e9n, que he elegido de entre todas las tribus de Israel, pondr\u00e9 mi Nombre para siempre.<br>8 Y no apartar\u00e9 m\u00e1s el pie de Israel de sobre la tierra que di a vuestros padres, con tal que procuren hacer seg\u00fan todo lo que les he mandado, seg\u00fan toda la Ley, los decretos y las normas ordenados por Mois\u00e9s.\u00bb<br>9 Manas\u00e9s desvi\u00f3 a Jud\u00e1 y a los habitantes de Jerusal\u00e9n para que hicieran mayores males que las gentes que Yahveh hab\u00eda exterminado delante de los israelitas.<br>10 Habl\u00f3 Yahveh a Manas\u00e9s y a su pueblo, pero no hicieron caso.<br>11 Entonces Yahveh hizo venir sobre ellos a los jefes del ej\u00e9rcito del rey de Asiria, que apresaron a Manas\u00e9s con ganchos, le ataron con cadenas de bronce y le llevaron a Babilonia.<br>12 Cuando se vio en angustia, quiso aplacar a Yahveh su Dios, humill\u00e1ndose profundamente en presencia del Dios de sus padres.<br>13 Or\u00f3 a \u00e9l y Dios accedi\u00f3, oy\u00f3 su oraci\u00f3n y le concedi\u00f3 el retorno a Jerusal\u00e9n, a su reino. Entonces supo Manas\u00e9s que Yahveh es el Dios.<br>14 Despu\u00e9s de esto edific\u00f3 la muralla exterior de la Ciudad de David al occidente de Guij\u00f3n, en el torrente, hasta la entrada de la Puerta de los Peces, cercando el Ofel, y la elev\u00f3 a gran altura. Puso tambi\u00e9n jefes del ej\u00e9rcito en todas las plazas fuertes de Jud\u00e1.<br>15 Quit\u00f3 de la Casa de Yahveh los dioses extra\u00f1os, el \u00eddolo y todos los altares que hab\u00eda erigido en el monte de la Casa de Yahveh y en Jerusal\u00e9n, y los ech\u00f3 fuera de la ciudad.<br>16 Reedific\u00f3 el altar de Yahveh y ofreci\u00f3 sobre \u00e9l sacrificios de comuni\u00f3n y de alabanza, y mand\u00f3 a Jud\u00e1 que sirviese a Yahveh, el Dios de Israel.<br>17 Sin embargo, el pueblo ofrec\u00eda a\u00fan sacrificios en los altos, aunque s\u00f3lo a Yahveh su Dios.<br>18 El resto de los hechos de Manas\u00e9s, su oraci\u00f3n a Dios, y las palabras de los videntes que le hablaron en nombre de Yahveh, Dios de Israel, se encuentran escritos en los Hechos de los reyes de Israel.<br>19 Su oraci\u00f3n y c\u00f3mo fue o\u00eddo, todo su pecado, su infidelidad, los sitios donde edific\u00f3 altos y donde puso cipos e \u00eddolos antes de humillarse: todo est\u00e1 escrito en los Hechos de Jozay.<br>20 Se acost\u00f3 Manas\u00e9s con sus padres, y le sepultaron en su casa. En su lugar rein\u00f3 su hijo Am\u00f3n.<br>21 Am\u00f3n ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n.<br>22 Hizo el mal a los ojos de Yahveh, como hab\u00eda hecho su padre Manas\u00e9s. Am\u00f3n ofreci\u00f3 sacrificios y sirvi\u00f3 a todos los \u00eddolos que hab\u00eda fabricado su padre Manas\u00e9s.<br>23 Pero no se humill\u00f3 delante de Yahveh, como se hab\u00eda humillado su padre Manas\u00e9s; al contrario, Am\u00f3n cometi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s pecados.<br>24 Se conjuraron contra \u00e9l sus siervos, y le dieron muerte en su casa.<br>25 Pero el pueblo de la tierra mat\u00f3 a todos los conjurados contra el rey Am\u00f3n, y proclam\u00f3 rey en su lugar a su hijo Jos\u00edas.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr234\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 34<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Jos\u00edas ten\u00eda ocho a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 31 a\u00f1os en Jerusal\u00e9n.<br>2 Hizo lo recto a los ojos de Yahveh, siguiendo los caminos de su padre David; sin apartarse a derecha ni a izquierda.<br>3 El a\u00f1o octavo de su reinado, siendo todav\u00eda joven, comenz\u00f3 a buscar al Dios de su padre David; y en el a\u00f1o doce empez\u00f3 a purificar a Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n de los altos, de los cipos, de las estatuas y de los \u00eddolos fundidos.<br>4 Derribaron en su presencia los altares de los Baales, hizo arrancar los altares de aromas que hab\u00eda sobre ellos, y rompi\u00f3 los cipos, las im\u00e1genes y los \u00eddolos fundidos reduci\u00e9ndolos a polvo, que esparci\u00f3 sobre las sepulturas de los que les hab\u00edan ofrecido sacrificios.<br>5 Quem\u00f3 los huesos de los sacerdotes sobre los altares y purific\u00f3 a Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n.<br>6 En las ciudades de Manas\u00e9s, de Efra\u00edm y de Sime\u00f3n, y hasta en Neftal\u00ed y en los territorios asolados que las rodeaban,<br>7 derrib\u00f3 los altares, demoli\u00f3 los cipos y las estatuas y las redujo a polvo, y abati\u00f3 los altares de aromas en toda la tierra de Israel. Despu\u00e9s regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n.<br>8 El a\u00f1o dieciocho de su reinado, mand\u00f3 a Saf\u00e1n, hijo de Asal\u00edas, a Maas\u00edas, comandante de la ciudad, y a Yoaj, hijo de Yoajaz, heraldo, que reparasen la Casa de Yahveh su Dios para purificar la tierra y la Casa.<br>9 Fueron ellos donde el sumo sacerdote Jilqu\u00edas y le entregaron el dinero tra\u00eddo a la Casa de Dios, que los levitas y porteros hab\u00edan recibido de Manas\u00e9s y de Efra\u00edm y de todo el resto de Israel, de todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn y de los habitantes de Jerusal\u00e9n.<br>10 Lo pusieron en manos de los que hac\u00edan el trabajo, los encargados de la Casa de Yahveh, y \u00e9stos se lo dieron a los obreros para reparar y restaurar la Casa.<br>11 Lo dieron a los carpinteros y obreros de la construcci\u00f3n para comprar piedras de canter\u00eda y madera y vigas de trabaz\u00f3n para el maderamen de los edificios destruidos por los reyes de Jud\u00e1.<br>12 Estos hombres ejecutaban los trabajos honradamente. Estaban bajo la vigilancia de Y\u00e1jat y Abd\u00edas, levitas de los hijos de Merar\u00ed, y de Zacar\u00edas y Mesul-lam, de los hijos de Quehat, que les dirig\u00edan, y de otros levitas; todos ellos maestros en ta\u00f1er instrumentos m\u00fasicos.<br>13 Dirig\u00edan tambi\u00e9n a los peones de carga y a todos los que trabajaban en la obra, en los distintos servicios. Entre los levitas hab\u00eda adem\u00e1s, escribas, notarios y porteros.<br>14 Cuando estaban sacando el dinero tra\u00eddo a la Casa de Yahveh, el sacerdote Jilqu\u00edas encontr\u00f3 el libro de la Ley de Yahveh dada por Mois\u00e9s;<br>15 y Jilqu\u00edas tom\u00f3 la palabra y dijo al secretario Saf\u00e1n: \u00abHe encontrado el libro de la Ley en la Casa de Yahveh\u00bb; y Jilqu\u00edas entreg\u00f3 el libro a Saf\u00e1n.<br>16 Saf\u00e1n llev\u00f3 el libro al rey, y le rindi\u00f3 cuentas diciendo: \u00abTus siervos est\u00e1n haciendo todo lo que les ha sido encargado.<br>17 Han fundido el dinero tra\u00eddo a la Casa de Yahveh y lo han entregado a los encargados y a los que trabajan en la obra.\u00bb<br>18 El secretario Saf\u00e1n anunci\u00f3 al rey: \u00abEl sacerdote Jilqu\u00edas me ha entregado un libro.\u00bb Y Saf\u00e1n ley\u00f3 una parte en presencia del rey.<br>19 Cuando el rey oy\u00f3 las palabras de la Ley, rasg\u00f3 sus vestidos,<br>20 y orden\u00f3 a Jilqu\u00edas, a Ajicam, hijo de Saf\u00e1n, a Abd\u00f3n, hijo de Mik\u00e1, a Saf\u00e1n, secretario, y a Asa\u00edas, servidor del rey:<br>21 \u00ab\u00a1Id!; consultad a Yahveh por m\u00ed y por el resto de Israel y de Jud\u00e1, acerca de las palabras del libro que ha sido encontrado, porque grande es la c\u00f3lera de Yahveh que se derrama sobre nosotros; pues nuestros padres no han guardado la palabra de Yahveh haciendo conforme a todo lo escrito en este libro.\u00bb<br>22 Jilqu\u00edas y los enviados del rey fueron donde la profetisa Juld\u00e1, mujer de Sallum, hijo de Toqhat, hijo de Jasr\u00e1, encargado del vestuario; viv\u00eda ella en Jerusal\u00e9n, en la ciudad nueva; y ellos le hablaron conforme a lo indicado;<br>23 ella les respondi\u00f3: \u00abAs\u00ed habla Yahveh, el Dios de Israel: Decid al hombre que os ha enviado a m\u00ed:<br>24 As\u00ed habla Yahveh: Voy a traer el mal sobre este lugar y sobre sus habitantes; todas las maldiciones escritas en el libro que se ha le\u00eddo delante del rey de Jud\u00e1;<br>25 porque ellos me han abandonado y han quemado incienso a otros dioses, irrit\u00e1ndome con todas las obras de sus manos; mi c\u00f3lera se ha derramado sobre este lugar y no se apagar\u00e1.<br>26 Y al rey de Jud\u00e1 que os ha enviado para consultar a Yahveh, le dir\u00e9is: As\u00ed dice Yahveh, Dios de Israel, acerca de las palabras que has o\u00eddo&#8230;<br>27 Porque tu coraz\u00f3n se ha conmovido y te has humillado delante de Dios al o\u00edr sus palabras contra este lugar y sus habitantes, y porque te has humillado ante m\u00ed, has rasgado tus vestidos y has llorado ante m\u00ed, por eso yo, a mi vez, he o\u00eddo, or\u00e1culo de Yahveh.<br>28 Voy a reunirte con tus padres y ser\u00e1s recibido en paz en tu sepulcro; y no ver\u00e1n tus ojos ninguno de los males que voy a traer sobre este lugar y sus moradores.\u00bb Ellos llevaron la respuesta al rey.<br>29 Entonces el rey hizo reunir a todos los ancianos de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n.<br>30 Subi\u00f3 el rey a la Casa de Yahveh con todos los hombres de Jud\u00e1 y los habitantes de Jerusal\u00e9n, los sacerdotes y los levitas, y todo el pueblo desde el mayor hasta el menor, y ley\u00f3 a sus o\u00eddos todas las palabras del libro de la alianza que hab\u00eda sido encontrado en la Casa de Yahveh.<br>31 Y puesto en pie junto a la columna, hizo el rey alianza en presencia de Yahveh, para andar tras de Yahveh y guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus preceptos, con todo su coraz\u00f3n y con toda su alma, cumpliendo las palabras de la alianza escritas en aquel libro.<br>32 Hizo que la aceptaran cuantos se hallaban en Jerusal\u00e9n y en Benjam\u00edn. Y los habitantes de Jerusal\u00e9n hicieron conforme a la alianza de Dios, el Dios de sus padres.<br>33 Jos\u00edas hizo desaparecer todas las abominaciones de todas las regiones de los israelitas, y oblig\u00f3 a todos los que se hallaban en Israel a servir a Yahveh su Dios. Y mientras \u00e9l vivi\u00f3 no se apartaron de Yahveh, el Dios de sus padres.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr235\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 35<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 Jos\u00edas celebr\u00f3 una Pascua en honor de Yahveh en Jerusal\u00e9n; inmolaron la Pascua el d\u00eda catorce del primer mes.<br>2 Restableci\u00f3 a los sacerdotes en sus ministerios y los anim\u00f3 al servicio de la Casa de Yahveh.<br>3 Dijo a los levitas que ten\u00edan inteligencia para todo Israel y estaban consagrados a Yahveh: \u00abColocad el arca santa en la Casa que edific\u00f3 Salom\u00f3n, hijo de David, rey de Israel, porque ya no habr\u00e9is de llevarla a hombros; servid ahora a Yahveh vuestro Dios y a Israel, su pueblo.<br>4 Estad preparados seg\u00fan vuestras casas paternas y vuestras clases, conforme a lo escrito por David, rey de Israel, y lo escrito por su hijo Salom\u00f3n.<br>5 Ocupad vuestros sitios en el santuario seg\u00fan los grupos de casas paternas a disposici\u00f3n de vuestros hermanos, los hijos del pueblo; los levitas tendr\u00e1n parte en la familia paterna.<br>6 E inmolad la Pascua, santificaos y preparadla para vuestros hermanos, cumpliendo la orden de Yahveh, dada por medio de Mois\u00e9s.<br>7 Jos\u00edas reserv\u00f3 para la gente del pueblo ganado menor, as\u00ed corderos como cabritos, en n\u00famero de 30.000, todos ellos como v\u00edctimas pascuales para cuantos se hallaban presentes, y 3.000 bueyes. Todo ello de la hacienda del rey.<br>8 Tambi\u00e9n sus jefes reservaron ofrendas voluntarias para el pueblo, los sacerdotes y los levitas. Jilqu\u00edas, Zacar\u00edas y Yejiel, intendentes de la Casa de Dios, dieron a los sacerdotes, como v\u00edctimas pascuales, 2.600 ovejas y trescientos bueyes.<br>9 Konan\u00edas, Sema\u00edas y Natanael, su hermano, y Jasab\u00edas, Yeiel y Yozabad, jefes de los levitas, reservaron para los levitas 5.000 corderos pascuales y quinientos bueyes.<br>10 Preparado as\u00ed el servicio, ocuparon los sacerdotes sus puestos, lo mismo que los levitas, seg\u00fan sus clases, conforme al mandato del rey.<br>11 Se inmolaron las v\u00edctimas pascuales, y mientras los sacerdotes rociaban con la sangre que recib\u00edan de mano de los levitas, los levitas las desollaban<br>12 y apartaban lo destinado al holocausto para darlo a las secciones de las casas paternas de los hijos del pueblo, a fin de que lo ofreciesen a Yahveh conforme a lo escrito en el libro de Mois\u00e9s. Lo mismo se hizo con los bueyes.<br>13 Asaron la Pascua al fuego, seg\u00fan el ritual; cocieron las cosas sagradas en ollas, calderos y cazuelas, y las repartieron con presteza entre todos los hijos del pueblo.<br>14 Despu\u00e9s prepararon la Pascua para s\u00ed y para los sacerdotes; porque los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n, estuvieron ocupados hasta la noche en ofrecer los holocaustos y las grasas. Por eso los levitas la prepararon para s\u00ed y para los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n.<br>15 Tambi\u00e9n los cantores, hijos de Asaf, estaban en su puesto, conforme a lo dispuesto por David, Asaf, Hem\u00e1n y Yedut\u00fan, vidente del rey; lo mismo los porteros, cada uno en su puerta. No ten\u00edan necesidad de retirarse de su servicio, porque sus hermanos, los levitas, se lo preparaban todo.<br>16 De esta manera se organiz\u00f3 aquel d\u00eda todo el servicio de Yahveh para celebrar la Pascua y ofrecer los holocaustos sobre el altar de Yahveh, seg\u00fan la orden del rey Jos\u00edas.<br>17 Los israelitas que se hallaban all\u00ed celebraron en ese tiempo la Pascua y la fiesta de los \u00c1zimos durante siete d\u00edas.<br>18 No se hab\u00eda celebrado Pascua como \u00e9sta en Israel desde los d\u00edas de Samuel, profeta; y ning\u00fan rey de Israel celebr\u00f3 una Pascua como la que celebraron Jos\u00edas, los sacerdotes y los levitas, todo Jud\u00e1 e Israel, que all\u00ed se hallaban presentes, y los habitantes de Jerusal\u00e9n.<br>19 Esta Pascua se celebr\u00f3 el a\u00f1o dieciocho del reinado de Jos\u00edas.<br>20 Despu\u00e9s de todo lo que hizo para reparar el Templo, subi\u00f3 Nek\u00f3, rey de Egipto, para combatir en Karkemis, junto al Eufrates; y Jos\u00edas le sali\u00f3 al encuentro.<br>21 Nek\u00f3 le envi\u00f3 mensajeros para decirle: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo que ver contigo, rey de Jud\u00e1? No he venido hoy contra ti, sino contra la casa con la cual estoy en guerra; y Dios me ha mandado que me apresure. Deja de oponerte a Dios, que est\u00e1 conmigo, no sea que \u00e9l te destruya.\u00bb<br>22 Pero Jos\u00edas no se apart\u00f3 de \u00e9l, pues estaba decidido a darle batalla, sin escuchar las palabras de Nek\u00f3, que ven\u00edan de boca de Dios. Y avanz\u00f3 para librar batalla en la llanura de Meguidd\u00f3.<br>23 Los arqueros tiraron contra el rey Jos\u00edas, y dijo el rey a sus siervos: \u00abLlevadme fuera, pues estoy gravemente herido.\u00bb<br>24 Sus siervos le sacaron del carro, y pas\u00e1ndole a otro carro que ten\u00eda, le llevaron a Jerusal\u00e9n, donde muri\u00f3. Fue sepultado en los sepulcros de sus padres y todo Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n hicieron duelo por Jos\u00edas.<br>25 Jerem\u00edas compuso una eleg\u00eda sobre Jos\u00edas, y todos los cantores y cantoras hablan todav\u00eda hoy de Jos\u00edas en sus eleg\u00edas; lo cual se ha hecho costumbre en Israel. Est\u00e1n escritas entre las Lamentaciones.<br>26 El resto de los hechos de Jos\u00edas, sus obras piadosas conforme a lo escrito en la Ley de Yahveh,<br>27 y sus obras primeras y postreras, est\u00e1n escritas en el libro de los reyes de Israel y de Jud\u00e1.<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br><br><a id=\"Cr236\"><\/a><strong><em>2 Cr\u00f3nicas 36<\/em><\/strong><strong><em><br><\/em><\/strong>1 El pueblo de la tierra tom\u00f3 a Joacaz, hijo de Jos\u00edas, y le proclam\u00f3 rey en Jerusal\u00e9n, en lugar de su padre.<br>2 Joacaz ten\u00eda veintitr\u00e9s a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 tres meses en Jerusal\u00e9n.<br>3 El rey de Egipto le destituy\u00f3 en Jerusal\u00e9n, e impuso al pa\u00eds una contribuci\u00f3n de cien talentos de plata y un talento de oro.<br>4 El rey de Egipto proclam\u00f3 rey de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n a Eliaquim, hermano de Joacaz, cambi\u00e1ndole el nombre por el de Yoyaquim. Y a Joacaz, su hermano, le tom\u00f3 Nek\u00f3 y lo llev\u00f3 a Egipto.<br>5 Yoyaquim ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Hizo el mal a los ojos de Yahveh su Dios.<br>6 Nabucodonosor, rey de Babilonia, subi\u00f3 contra \u00e9l y le at\u00f3 con cadenas de bronce para conducirle a Babilonia.<br>7 Nabucodonosor llev\u00f3 tambi\u00e9n a Babilonia algunos objetos de la Casa de Yahveh que deposit\u00f3 en su santuario, en Babilonia.<br>8 El resto de los hechos de Yoyaquim, las abominaciones que cometi\u00f3 y todo lo que le sucedi\u00f3, est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Israel y de Jud\u00e1. En su lugar rein\u00f3 su hijo Joaqu\u00edn.<br>9 Joaqu\u00edn ten\u00eda ocho a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 tres meses y diez d\u00edas en Jerusal\u00e9n; hizo el mal a los ojos de Yahveh.<br>10 A la vuelta de un a\u00f1o mand\u00f3 el rey Nabucodonosor que le llevasen a Babilonia, juntamente con los objetos m\u00e1s preciosos de la Casa de Yahveh, y puso por rey en Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n a Sedec\u00edas, hermano de Joaqu\u00edn.<br>11 Sedec\u00edas ten\u00eda veinti\u00fan a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n.<br>12 Hizo el mal a los ojos de Yahveh su Dios, y no se humill\u00f3 ante el profeta Jerem\u00edas que le hablaba por boca de Yahveh.<br>13 Tambi\u00e9n \u00e9l se rebel\u00f3 contra el rey Nabucodonosor, que le hab\u00eda hecho jurar por Dios; endureci\u00f3 su cerviz y se obstin\u00f3 en su coraz\u00f3n, en vez de volverse a Yahveh, el Dios de Israel.<br>14 Del mismo modo, todos los jefes de los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, seg\u00fan todas las costumbres abominables de las gentes, y mancharon la Casa de Yahveh, que \u00e9l se hab\u00eda consagrado en Jerusal\u00e9n.<br>15 Yahveh, el Dios de sus padres, les envi\u00f3 desde el principio avisos por medio de sus mensajeros, porque ten\u00eda compasi\u00f3n de su pueblo y de su Morada.<br>16 Pero ellos se burlaron de los mensajeros de Dios, despreciaron sus palabras y se mofaron de sus profetas, hasta que subi\u00f3 la ira de Yahveh contra su pueblo a tal punto que ya no hubo remedio.<br>17 Entonces hizo subir contra ellos al rey de los caldeos, que mat\u00f3 a espada a los mejores en la Casa de su santuario, sin perdonar a joven ni a doncella, a viejo ni a canoso; a todos los entreg\u00f3 Dios en su mano.<br>18 Todos los objetos de la Casa de Dios, grandes y peque\u00f1os, los tesoros de la Casa de Yahveh y los tesoros del rey y de sus jefes, todo se lo llev\u00f3 a Babilonia.<br>19 Incendiaron la Casa de Dios y derribaron las murallas de Jerusal\u00e9n: pegaron fuego a todos sus palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos.<br>20 Y a los que escaparon de la espada los llev\u00f3 cautivos a Babilonia, donde fueron esclavos de \u00e9l y de sus hijos hasta el advenimiento del reino de los persas;<br>21 para que se cumpliese la palabra de Yahveh, por boca de Jerem\u00edas: \u00abHasta que el pa\u00eds haya pagado sus s\u00e1bados, descansar\u00e1 todos los d\u00edas de la desolaci\u00f3n, hasta que se cumplan los setenta a\u00f1os.\u00bb<br>22 En el a\u00f1o primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de la palabra de Yahveh, por boca de Jerem\u00edas, movi\u00f3 Yahveh el esp\u00edritu de Ciro, rey de Persia, que mand\u00f3 publicar de palabra y por escrito en todo su reino:<br>23 \u00abAs\u00ed habla Ciro, rey de Persia: Yahveh, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra. El me ha encargado que le edifique una Casa en Jerusal\u00e9n, en Jud\u00e1. Quien de entre vosotros pertenezca a su pueblo, \u00a1sea su Dios con \u00e9l y suba!\u00bb<br><strong><a href=#top2Cr>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br><br><\/u><\/p>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Sagrada Escritura, 2do. de Cr\u00f3nicas 1&nbsp; &nbsp; &nbsp; 2&nbsp; &nbsp; &nbsp; 3&nbsp; &nbsp; &nbsp; 4&nbsp; &nbsp; &nbsp; 5&nbsp; &nbsp; &nbsp; 6&nbsp; &nbsp; &nbsp; 7&nbsp; &nbsp; &nbsp; 8&nbsp; &nbsp; &nbsp; 9&nbsp; &nbsp; &nbsp; 10 &nbsp; &nbsp; &nbsp;11&nbsp; &nbsp; &nbsp; 12&nbsp; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5768\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1v2","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5768"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5768"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5768\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5798,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5768\/revisions\/5798"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5768"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5768"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5768"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}