{"id":5818,"date":"2022-04-03T00:31:24","date_gmt":"2022-04-03T06:31:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5818"},"modified":"2022-04-01T10:33:43","modified_gmt":"2022-04-01T16:33:43","slug":"lectio-dom-3-abr-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5818","title":{"rendered":"Lectio Dom, 3 abr, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>El encuentro de Jes\u00fas con una mujer a punto\nde ser lapidada \u201c\u00a1Quien\nest\u00e9 sin pecado que tire la primera piedra!\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Juan 8,1-11<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas,\nenv\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con\nel cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas. Con la luz de\nla Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a descubrir la presencia de\nDios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. As\u00ed, la cruz, que\nparec\u00eda ser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para ellos como fuente de vida\ny resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Crea en\nnosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la Escritura, en\nlos acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que\nsufren. Tu palabra nos oriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como los\ndisc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos experimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y\ntestimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo en medio de nosotros como fuente de\nfraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda,\nque nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<ol><li>Clave de\nlectura:<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>El texto de\nhoy nos lleva a meditar sobre las desavenencias entre Jes\u00fas y los escribas y\nfariseos. Jes\u00fas, por su predicaci\u00f3n y su modo de obrar, no es hombre grato a\nlos doctores de la ley y a los fariseos. Por esto, tratan por todos los medios\nde poderlo acusar y eliminar. Le colocan delante una mujer, sorprendida en\nadulterio, para saber de su boca si deb\u00edan o no observar la ley que ordenaba\nlapidar a una mujer ad\u00faltera. Quer\u00edan provocar a Jes\u00fas. Haci\u00e9ndose pasar por\npersonas fieles a la ley, se sirven de la mujer para argumentar contra Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia\nse repite muchas veces. En las tres religiones monote\u00edstas: judaica, cristiana\ny musulmana, con el pretexto de fidelidad a la ley de Dios, han sido condenadas\ny masacradas muchas personas. Y hasta el presente, esto contin\u00faa. Bajo la\napariencia de fidelidad a las leyes de Dios, muchas personas est\u00e1n marginadas\nde la comuni\u00f3n y hasta de la comunidad. Se crean leyes y costumbres que\nexcluyen y marginan a ciertas categor\u00edas de personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la\nlectura de Juan 8, 1-11, conviene leer el texto como si fuese un espejo en el\nque se refleja precisamente nuestra rostro. Ley\u00e9ndolo, intentemos observar bien\nlas conductas, las palabras y los gestos de las personas que aparecen en el\nepisodio: escribas, fariseos, la mujer, Jes\u00fas y la gente.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Una divisi\u00f3n\ndel texto para ayudarnos en su lectura<br>\nJn 8, 1-2: Jes\u00fas se dirige al templo para ense\u00f1ar a la gente<br>\nJn 8, 3-6a: Los adversarios le provocan<br>\nJn 8, 6b: La reacci\u00f3n de Jes\u00fas , escribe en la tierra<br>\nJn 8, 7-8: Segunda provocaci\u00f3n, y la misma reacci\u00f3n de Jes\u00fas <br>\nJn 8, 9-11: Ep\u00edlogo final<\/li><li>Texto:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>En\naquel tiempo, Jes\u00fas se retir\u00f3 al monte de los Olivos y al amanecer se present\u00f3\nde nuevo en el templo, donde la multitud se le acercaba; y \u00e9l, sentado entre\nellos, les ense\u00f1aba. <\/p>\n\n\n\n<p>Entonces los escribas y fariseos le llevaron a una\nmujer sorprendida en adulterio, y poni\u00e9ndola frente a \u00e9l, le dijeron:\n\u00abMaestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Mois\u00e9s\nnos manda en la ley apedrear a estas mujeres. \u00bfT\u00fa que dices?\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>Le preguntaban esto para ponerle una trampa y poder\nacusarlo. Pero Jes\u00fas se agach\u00f3 y se puso a escribir en el suelo con el dedo.\nComo insist\u00edan en su pregunta, se incorpor\u00f3 y les dijo: \u00abAquel de ustedes\nque no tenga pecado, que le tire la primera piedra\u00bb. Se volvi\u00f3 a agachar y\nsigui\u00f3 escribiendo en el suelo. <\/p>\n\n\n\n<p>Al o\u00edr aquellas palabras, los acusadores comenzaron a\nescabullirse uno tras otro, empezando por los m\u00e1s viejos, hasta que dejaron\nsolos a Jes\u00fas y a la mujer, que estaba de pie, junto a \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n<p>Entonces Jes\u00fas se enderez\u00f3 y le pregunt\u00f3: \u00abMujer,\n\u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los que te acusaban? \u00bfNadie te ha condenado?\u00bb. Ella le\ncontest\u00f3: \u00abNadie, Se\u00f1or\u00bb. Y Jes\u00fas le dijo: \u00abTampoco yo te\ncondeno. Vete y ya no vuelvas a pecar\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<h2>Un momento de silencio orante<\/h2>\n\n\n\n<p><em>para que la Palabra de Dios pueda entrar en\nnosotros e iluminar nuestra vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n\n\n\n<p><em>para\nayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol><li>\u00bfCu\u00e1l l es el\npunto de este texto que m\u00e1s te ha gustado o que te ha llamado m\u00e1s la atenci\u00f3n?<\/li><li>Hay diversas\npersonas o grupos de personas que aparecen en este episodio. \u00bfQu\u00e9 dicen y qu\u00e9\nhacen?<\/li><li>Trata de\nponerte en el lugar de la mujer: \u00bfCu\u00e1les eran sus sentimientos en aquel momento?<\/li><li>\u00bfPorqu\u00e9 Jes\u00fas\ncomenz\u00f3 a escribir en tierra con el dedo?<\/li><li>\u00bfCu\u00e1les son\nlos pasos que nuestra comunidad debe y puede hacer para acoger a los marginados?<\/li><\/ol>\n\n\n\n<h2>Para los que desean profundizar m\u00e1s en el\ntema<\/h2>\n\n\n\n<ol><li>Contexto\nliterario:<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Los versados\nen las Escrituras dicen que el Evangelio de Juan, crece lentamente, o sea, que\nha sido escrito poco a poco. A trav\u00e9s del tiempo, hasta finales del primer\nsiglo, los miembros de las comunidades de Juan, en Asia Menor, recordaban y\na\u00f1ad\u00edan detalles a los hechos de la vida de Jes\u00fas. Uno de estos hechos, al que\nse han a\u00f1adido estas particularidades, es nuestro texto, el episodio de la\nmujer que est\u00e1 a punto de ser lapidada (Jn 8,1-11). Poco antes de nuestro\ntexto, Jes\u00fas hab\u00eda dicho: \u201c\u00a1Si alguno tienen sed, que venga a m\u00ed y beba!\u201d (Jn\n7,37). Esta declaraci\u00f3n provoca muchas discusiones (Jn 7,40-53). Los fariseos\nllegan hasta ridiculizar a la gente, consider\u00e1ndola ignorante por el hecho de\ncreer en Jes\u00fas. Nicodemos reacciona y dice: \u201cNuestra Ley \u00bfjuzga quiz\u00e1s a alguien\nsin primero haberlo escuchado y saber qu\u00e9 hace?\u201d (Jn 51-52). Despu\u00e9s de nuestro\ntexto encontramos una nueva declaraci\u00f3n de Jes\u00fas: \u201c\u00a1Yo soy la luz del mundo!\u201d (Jn\n8,12), que provoca una discusi\u00f3n con los jud\u00edos. Entre estas dos afirmaciones, con\nsus subsiguientes discusiones, viene colocado el episodio de la mujer que la\nley hubiera condenado, pero que es perdonada por Jes\u00fas. (Jn 8,1-11). Este\ncontexto anterior y posterior sugiere el hecho de que el episodio ha sido\ninserto para aclarar que Jes\u00fas, luz del mundo, ilumina la vida de las personas\ny aplica la ley mejor que los fariseos.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Comentario\ndel texto:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Juan 8,1-2: <em>Jes\u00fas y\nla gente<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la\ndiscusi\u00f3n, descrita al final del cap\u00edtulo 7 (Jn 7,37-52), todos se vuelven a\ncasa (Jn 7,53). Jes\u00fas no tiene casa en Jerusal\u00e9n. Por esto, se va al Monte de\nlos Olivos.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed\nencuentra un jard\u00edn, donde acostumbra a pasar la noche en oraci\u00f3n (Jn 18,1). Al\nd\u00eda siguiente, antes de la salida del sol, Jes\u00fas se encuentra de nuevo en el\ntemplo. La gente se acerca para poder escucharlo. De ordinario la gente se\nsentaba en c\u00edrculo alrededor de Jes\u00fas y \u00c9l ense\u00f1aba. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 podido ense\u00f1ar\nJes\u00fas? Con seguridad todo muy bello, puesto que la gente llega antes de la\naurora para poderlo escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan 8, 3-6a: <em>Las\nprovocaciones de los adversarios<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Improvisadamente,\nllegan algunos escribas y fariseos que llevan con ellos una mujer sorprendida\nen flagrante adulterio. La colocan en medio del c\u00edrculo entre Jes\u00fas y la gente.\nSeg\u00fan la ley, esta mujer debe ser lapidada. (Lev 20,10; Dt 22,22.24). Y le\ndicen: \u201cMaestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Ahora\nbien, Mois\u00e9s en la Ley, nos mand\u00f3 lapidar a una mujer como \u00e9sta. \u00bfT\u00fa qu\u00e9\ndices?\u201d Era una provocaci\u00f3n, una trampa. Si Jes\u00fas hubiese dicho: \u201cAplicad la\nley\u201d, los escribas habr\u00edan dicho a la gente: \u201cNo es tan bueno como parece,\nporque ordena matar a la mujer\u201d. Si hubiese dicho: \u201cNo la mat\u00e9is\u201d hubieran\ndicho: \u201cNo es tan bueno como parece, porque no observa la ley\u201d. Bajo la\napariencia de fidelidad a Dios, manipulan la ley y se sirven de una mujer para\npoder acusar a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan 8, 6b: <em>La\nreacci\u00f3n de Jes\u00fas: escribe en tierra<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Parec\u00eda una\ntrampa sin escapatoria. Pero Jes\u00fas no se asusta. No se pone nervioso. Mas bien\nal contrario. Con calma, como persona due\u00f1a de la situaci\u00f3n, se inclina y\ncomienza a escribir en tierra con el dedo. Escribir en tierra \u00bfqu\u00e9 significado\ntiene? Algunos creen que Jes\u00fas est\u00e1 escribiendo en la tierra los pecados de los\nacusadores. Otros dicen que es un simple gesto de quien es due\u00f1o de la\nsituaci\u00f3n y no hace caso a las acusaciones de los otros. Pero es posible que se\ntrate tambi\u00e9n de un acto simb\u00f3lico, de una alusi\u00f3n a cualquier cosa muy com\u00fan.\nSi t\u00fa escribe una palabra en la tierra, a la ma\u00f1ana siguiente no la\nencontrar\u00e1s, porque el viento o la lluvia la habr\u00e1n desfigurado, borrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Encontramos\nuna alusi\u00f3n a lo que vamos diciendo en Jerem\u00edas, donde se lee que los nombres\natribuidos a Dios son escritos en tierra, o sea quiere decir que no tienen\nfuturo.<\/p>\n\n\n\n<p>El viento o\nla lluvia lo har\u00e1n desaparecer (cf. Jer 17,13) Quiz\u00e1s Jes\u00fas quiere decir a los\notros: el pecado del que acus\u00e1is a esta mujer, Dios lo ha perdonado ya con\nestas letras que estoy escribiendo en la tierra. \u00a1De ahora en adelante no\nrecordar\u00e1n m\u00e1s los pecados!<\/p>\n\n\n\n<p>Juan 8, 7-8: <em>Segunda\nprovocaci\u00f3n y la misma reacci\u00f3n de Jes\u00fas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ante la calma\nde Jes\u00fas, los que se ponen nerviosos son los adversarios. Insisten y quieren\nuna opini\u00f3n de Jes\u00fas. Y entonces Jes\u00fas se levanta y dice: \u201cQuien de vosotros\nest\u00e9 sin pecado tire la primera piedra\u201d. E inclin\u00e1ndose comienza de nuevo a\nescribir en la tierra, no entra en una discusi\u00f3n est\u00e9ril e in\u00fatil sobre la ley,\ncuando, en realidad el problema es otro. Jes\u00fas cambia el centro de la\ndiscusi\u00f3n. En vez de permitir que se coloque la luz de la ley sobre la mujer\npara poderla condenar, quiere que sus adversarios se examinen a la luz de lo\nque la ley exige de ellos. Jes\u00fas no discute la letra de la ley.<\/p>\n\n\n\n<p>Discute y\ncondena la conducta mal\u00e9vola del que manipula las personas y la ley para defender\nlos intereses que son contrarios a Dios, autor de la ley. Juan 8,9-11: <em>Ep\u00edlogo final: Jes\u00fas y la mujer<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta\nde Jes\u00fas desconcierta y desarma a los adversarios. Los fariseos y los escribas\nse retiran, llenos de verg\u00fcenza, uno tras otro, \u201ccomenzando por los m\u00e1s\nancianos\u201d. Ha sucedido lo contrario de lo que ellos quer\u00edan. La persona\ncondenada por la ley no era la mujer, sino ellos mismos que se cre\u00edan fieles a\nla ley. Y finalmente Jes\u00fas queda s\u00f3lo con la mujer. Jes\u00fas se levanta, se dirige\nhacia ella: \u201cMujer, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n?\u00bfNinguno te ha condenado?\u201d Ella responde:\n\u201c\u00a1Ninguno, Se\u00f1or!\u201d Y Jes\u00fas: \u201c\u00a1Yo tampoco te condeno! Ve, y desde ahora no\npeques m\u00e1s\u201d. Jes\u00fas no permite a nadie usar la ley de Dios para condenar al\nhermano, cuando el mismo hermano es pecador. Quien tiene una viga en el propio\nojo, no puede acusar a quien en el ojo tiene s\u00f3lo una pajita. \u201cHip\u00f3crita, quita\nprimero la viga de tus ojos y entonces podr\u00e1s ver bien para quitar la pajita en\nel ojo de tu hermano. (Lc 6,42).<\/p>\n\n\n\n<p>Este\nepisodio, mejor que cualquiera otra ense\u00f1anza, revela que Jes\u00fas es la luz del\nmundo (Jn 11,12) que hace aparecer la verdad. Hace ver lo est\u00e1 escondido en las\npersonas, en su m\u00e1s \u00edntimo. A la luz de la palabra de Jes\u00fas, los que parec\u00edan\nser los defensores de la ley, se revelan llenos de pecados y ellos mismos lo\nreconocen y se van, comenzando por los m\u00e1s ancianos. Y la mujer, considerada\nculpable y rea de la pena de muerte, est\u00e1 en pie delante de Jes\u00fas, perdonada,\nredimida, llena de dignidad (cf. Jn<\/p>\n\n\n\n<p>3,19-21). El\ngesto de Jes\u00fas la hace renacer y la restituye como mujer e hija de Dios.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Ampliando\nconocimientos:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Las leyes sobre\nla mujer en el Antiguo Testamento y la reacci\u00f3n de la gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Esdras\ny Nehem\u00edas, la tendencia oficial era la de excluirla de cualquier actividad\np\u00fablica y de considerarla no id\u00f3nea para realizar funciones en la sociedad,\nsalvo la funci\u00f3n de esposa y madre. Lo que contribu\u00eda mayormente a su\nmarginaci\u00f3n era precisamente la ley de la pureza. La mujer era declarada impura\npor ser madre, esposa e hija: por ser mujer. Por ser madre: cuando daba a luz,\nera inmunda (Lev 12,1-5). Por ser hija: el hijo que nace la vuelve inmunda\ndurante cuarenta d\u00edas (Lev 12,2-4); y todav\u00eda m\u00e1s la hija que la vuelve por\nochenta (Lev 12,5). Por ser esposa: las relaciones sexuales, supone dejar\nimpuros un d\u00eda completo, tanto a la mujer como al hombre (Lev 15.18).<\/p>\n\n\n\n<p>Por ser\nmujer: la menstruaci\u00f3n la vuelve impura una semana entera, y causa impureza en\nlos otros. Quien toca a la que tiene menstruaci\u00f3n debe purificarse (Lev\n15,19-30). Y no es posible que una mujer mantenga su impureza en secreto,\nporque la ley obliga a los otros a denunciarla (Lev 5,3).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta\nlegislaci\u00f3n hac\u00eda insoportable la convivencia diaria en casa. Siete d\u00edas, cada\nmes, la madre de familia no pod\u00eda reposar en el lecho, ni sentarse en una\nsilla, mucho menos tocar al hijo o al marido, si no quer\u00eda que se contaminasen.\nEsta legislaci\u00f3n era el fruto de una mentalidad, seg\u00fan la cual la mujer era\ninferior al hombre. Algunos proverbios revelan esta discriminaci\u00f3n de la mujer\n(Ecl 42,9-11; 22,3). La marginaci\u00f3n llegaba a tal punto que se consideraba a la\nmujer como el origen del pecado y de la muerte y causa de todos los males (Ecl\n25,24;42,13-14). De este modo se justifica y se mantiene el privilegio y el\ndominio del hombre sobre la mujer. En el contexto de la \u00e9poca, la situaci\u00f3n de\nla mujer en el mundo de la Biblia no era ni mejor ni peor que la de las dem\u00e1s\npersonas. Se trataba de una cultura general. Incluso hoy hay muchas personas\nque contin\u00faan teniendo esta mentalidad. Pero como hoy, as\u00ed tambi\u00e9n antes, desde\nel principio de la historia de la Biblia, ha habido muchas reacciones en contra\nde la exclusi\u00f3n de la mujer, sobre todo despu\u00e9s del destierro, cuando se logr\u00f3\nexpulsar a la mujer extranjera considerada peligrosa. (cf. Esd 9, 1-3 y\n10,1-3). La resistencia de la mujer creci\u00f3 al mismo tiempo que la marginaci\u00f3n\nera m\u00e1s onerosa. En diversos libros sapienciales descubrimos la voz de esta\nresistencia: Cantar de los Cantares, Ruth, Judit, Ester. En estos libros la\nmujer aparece no tanto como una madre o esposa, sino como una mujer que sabe\nusar su belleza y feminidad para luchar por los derechos de los pobres y as\u00ed\ndefender la Alianza contra los gentiles. Es una lucha no tanto a favor del\ntemplo o de las leyes abstractas, cuanto a favor de la vida de la gente.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nresistencia de la mujer contra su exclusi\u00f3n encuentra tambi\u00e9n eco en Jes\u00fas. He\naqu\u00ed algunos episodios de la acogida que Jes\u00fas les daba:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>La <em>prostituta<\/em>: Jes\u00fas la acoge y defiende\ncontra el fariseo (Lc 7,36-50).<\/li><li>La mujer <em>encorvada<\/em>; Jes\u00fas la defiende contra el\njefe de la sinagoga (Lc 13,10-17).<\/li><li>La mujer considerada\n<em>impura <\/em>es acogida sin ser censurada y\nes curada (Mt 5,25-34).<\/li><li>La\nsamaritana, considerada como <em>hereje<\/em>,\nes la primera en recibir el secreto de que Jes\u00fas es el Mes\u00edas (Jn 4,26).<\/li><li>La mujer <em>extranjera <\/em>es ayudada por Jes\u00fas y \u00e9sta\nle ayuda a descubrir su misi\u00f3n (Mc 7, 24-30).<\/li><li>Las <em>madres <\/em>con los <em>ni\u00f1os<\/em>, rechazadas por los disc\u00edpulos, son acogidas por Jes\u00fas (Mt 19,13-15).<\/li><li>Las mujeres\nson las primeras en experimentar la presencia de Jes\u00fas resucitado (Mt 28,9-10;\nJn 20,16-18).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n del Salmo 36 (35)<\/h2>\n\n\n\n<h5>La bondad de\nDios desenmascara la hipocres\u00eda<br>\nEl pecado es un or\u00e1culo para el imp\u00edo que le habla en el fondo de su coraz\u00f3n;\nno tiene temor de Dios ni aun estando en su presencia.<br>\nSe halaga tanto a s\u00ed mismo que no descubre y detesta su culpa; s\u00f3lo dice\nmaldades y enga\u00f1os, renunci\u00f3 a ser sensato, a hacer el bien. Maquina maldades\nen su lecho, se obstina en el camino equivocado, incapaz de rechazar el mal.<br>\nTu amor, Yahv\u00e9, llega al cielo, tu fidelidad alcanza las nubes; tu justicia,\ncomo las altas monta\u00f1as, tus sentencias, profundas como el oc\u00e9ano. T\u00fa proteges\na hombres y animales, \u00a1qu\u00e9 admirable es tu amor, oh Dios!<br>\nPor eso los seres humanos se cobijan a la sombra de tus alas;<br>\nse sacian con las provisiones de tu casa, en el torrente de tus delicias los\nabrevas; pues en ti est\u00e1 la fuente de la vida, y en tu luz vemos la luz.<br>\nNo dejes de amar a los que te conocen, de ser fiel con los hombres sinceros.<br>\n\u00a1Que el pie del orgulloso no me pise, ni me avente la mano del imp\u00edo!<br>\nVed c\u00f3mo caen los malhechores, abatidos, no pueden levantarse.<\/h5>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas,\nte damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del\nPadre. Haz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza\npara seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como Mar\u00eda, tu\nMadre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa\nque vives y reinas con el Padre en la unidad del Esp\u00edritu Santo por todos los\nsiglos de los siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El encuentro de Jes\u00fas con una mujer a punto de ser lapidada \u201c\u00a1Quien est\u00e9 sin pecado que tire la primera piedra!\u201d Juan 8,1-11 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5818\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1vQ","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5818"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5818"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5818\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5819,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5818\/revisions\/5819"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}