{"id":5833,"date":"2022-04-09T00:26:30","date_gmt":"2022-04-09T06:26:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5833"},"modified":"2022-04-01T11:29:39","modified_gmt":"2022-04-01T17:29:39","slug":"lectio-sab-9-abr-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5833","title":{"rendered":"Lectio s\u00e1b, 9 abr, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo de Cuaresma<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, t\u00fa que\nnunca dejas de procurar nuestra salvaci\u00f3n y en estos d\u00edas de Cuaresma nos\notorgas gracias m\u00e1s abundantes, mira con amor a esta familia tuya y concede tu\nauxilio protector a quienes se preparan para el bautismo y a quienes hemos\nrenacido ya a una vida nueva. Por nuestro Se\u00f1or Jesucristo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Juan 11,45-56<\/h2>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo, muchos de los\njud\u00edos que hab\u00edan ido a casa de Marta y Mar\u00eda, al ver que Jes\u00fas hab\u00eda\nresucitado a L\u00e1zaro, creyeron en \u00e9l. Pero algunos de entre ellos fueron a ver a\nlos fariseos y les contaron lo que hab\u00eda hecho Jes\u00fas. <\/p>\n\n\n\n<p>Entonces los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron al\nsanedr\u00edn y dec\u00edan: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 bueno hacer? Ese hombre est\u00e1 haciendo muchos\nprodigios. Si lo dejamos seguir as\u00ed, todos van a creer en \u00e9l, van a venir los\nromanos y destruir\u00e1n nuestro templo y nuestra naci\u00f3n\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero uno de ellos, llamado Caif\u00e1s, que era sumo sacerdote\naquel a\u00f1o, les dijo: \u00abUstedes no saben nada. No comprenden que conviene\nque un solo hombre muera por el pueblo y no que toda la naci\u00f3n perezca\u00bb.\nSin embargo, esto no lo dijo por s\u00ed mismo, sino que, siendo sumo sacerdote\naquel a\u00f1o, profetiz\u00f3 que Jes\u00fas iba a morir por la naci\u00f3n, y no s\u00f3lo por la\nnaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n para congregar en la unidad a los hijos de Dios, que estaban\ndispersos. Por lo tanto, desde aquel d\u00eda tomaron la decisi\u00f3n de matarlo. <\/p>\n\n\n\n<p>Por esta raz\u00f3n, Jes\u00fas ya no andaba p\u00fablicamente entre los\njud\u00edos, sino que se retir\u00f3 a la ciudad de Efra\u00edn, en la regi\u00f3n contigua al\ndesierto y all\u00ed se qued\u00f3 con sus disc\u00edpulos. <\/p>\n\n\n\n<p>Se acercaba la Pascua de los jud\u00edos y muchos de las regiones\ncircunvecinas llegaron a Jerusal\u00e9n antes de la Pascua, para purificarse.\nBuscaban a Jes\u00fas en el templo y se dec\u00edan unos a otros: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1? \u00bfNo\nir\u00e1 a venir para la fiesta?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<h2>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n:<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>El evangelio\nde hoy nos relata la parte final del largo episodio de la resurrecci\u00f3n de\nL\u00e1zaro en Betania, en la casa de Marta y Mar\u00eda (Juan 11,1-56). La resurrecci\u00f3n\nde L\u00e1zaro es la s\u00e9ptima se\u00f1al (milagro) de Jes\u00fas en el evangelio de Juan y es\ntambi\u00e9n el punto \u00e1lgido y decisivo de la revelaci\u00f3n que viene haciendo de Dios\ny de si mismo.<\/li><li>La peque\u00f1a\ncomunidad de Betania, en la que a Jes\u00fas le gustaba hospedarse, refleja la\nsituaci\u00f3n y el estilo de vida de las peque\u00f1as comunidades del Disc\u00edpulo Amado\nal final del primer siglo en Asia Menor. Betania quiere decir \u00abCasa de los\npobres\u00bb. Eran comunidades pobres, de gente pobre. Marta quiere decir\n\u00abSe\u00f1ora\u00bb (coordenadora): una mujer coordinaba la comunidad. L\u00e1zaro\nsignifica \u00abDios ayuda\u00bb: la comunidad pobre esperaba todo de Dios.\nMar\u00eda significa \u00abamada de Jav\u00e9\u00bb: era la disc\u00edpula amada, imagen de la\ncomunidad. El episodio de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro comunicaba esta certeza:\nJes\u00fas trae vida para la comunidad de los pobres. Jes\u00fas es fuente de vida para\ntodos los que creen en \u00e9l.<\/li><li>Juan\n11,45-46: La repercusi\u00f3n de la s\u00e9ptima Se\u00f1al en medio del pueblo. Despu\u00e9s de la\nresurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro (Jn 11,1-44), viene la descripci\u00f3n de la repercusi\u00f3n de\nesta se\u00f1al en medio de la gente. La gente estaba dividida. \u201cMuchos jud\u00edos, que\nhab\u00edan ido a casa de Mar\u00eda y que vieron lo que Jes\u00fas hizo, creyeron en \u00e9l\u201d.\nPero otros \u201cfueron donde los fariseos y contaron lo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho.\u201d\nEstos \u00faltimos le denunciaron. Para poder entender esta reacci\u00f3n negativa de una\nparte de la poblaci\u00f3n, es preciso tener en cuenta que la mitad de la poblaci\u00f3n\nde Jerusal\u00e9n depend\u00eda en todo del Templo para poder vivir y sobrevivir. Por\nello, dif\u00edcilmente ir\u00edan a apoyar a un desconocido profeta de Galilea que\ncriticaba el Templo y las autoridades. Esto tambi\u00e9n explica el que algunos se\nprestaran para informar a las autoridades.<\/li><li>Juan\n11,47-53: La repercusi\u00f3n de la s\u00e9ptima Se\u00f1al en medio de las autoridades. La\nnoticia de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro hizo crecer la popularidad de Jes\u00fas. Por\nesto, los l\u00edderes religiosos convocan el consejo, el sinedrio, la m\u00e1xima\nautoridad, para discernir qu\u00e9 hacer. Pues, \u201c este hombre realiza muchos signos.\nSi le dejamos que siga as\u00ed, todos creer\u00e1n en \u00e9l y vendr\u00e1n los romanos y\ndestruir\u00e1n nuestro Lugar Santo y nuestra naci\u00f3n.\u201d Ellos tem\u00edan a los romanos.\nDe hecho, el pasado, desde la invasi\u00f3n romana en el 64 antes de Cristo hasta la\n\u00e9poca de Jes\u00fas, hab\u00eda ya mostrado varias veces que los romanos reprim\u00edan con\ntoda la violencia cualquier intento de rebeli\u00f3n popular (cf Hechos 5,35-37). En\nel caso de Jes\u00fas, la reacci\u00f3n romana pod\u00eda llevar a la p\u00e9rdida de todo,\ninclusive del Templo y de la posici\u00f3n privilegiada de los sacerdotes. Por eso,\nCaif\u00e1s, el sumo sacerdote, decide: \u201cEs mejor que un solo hombre muera por el\npueblo, y no que la naci\u00f3n entera perezca\u201d. Y el evangelista hace un lindo\ncomentario: \u201cCaif\u00e1s no lo dijo por su propia cuenta, sino que, como era sumo\nsacerdote aquel a\u00f1o, profetiz\u00f3 que Jes\u00fas iba a morir por la naci\u00f3n &#8211; y no s\u00f3lo\npor la naci\u00f3n, sino tambi\u00e9n para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban\ndispersos.\u201d As\u00ed, a partir de este momento, los l\u00edderes, preocupados por el\ncrecimiento de la lideranza de Jes\u00fas, y motivados por el miedo a los romanos,\ndeciden matar a Jes\u00fas.<\/li><li>Juan\n11,54-56: La repercusi\u00f3n de la s\u00e9ptima se\u00f1al en la vida de Jes\u00fas. El resultado\nfinal es que Jes\u00fas ten\u00eda que vivir como un clandestino. \u201cPor eso Jes\u00fas no\nandaba ya en p\u00fablico entre los jud\u00edos, sino que se retir\u00f3 de all\u00ed a la regi\u00f3n\ncercana al desierto, a una ciudad llamada Efra\u00edn, y all\u00ed resid\u00eda con sus\ndisc\u00edpulos\u201d.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La pascua\nestaba cerca. En esa \u00e9poca del a\u00f1o, la poblaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n se triplicaba por\ncausa del gran n\u00famero de peregrinos y romeros. Todos conversaban sobre Jes\u00fas:\n\u00ab\u00bfQu\u00e9 piensa hacer? Ser\u00e1 que no va para la fiesta?\u00bb Asimismo, en la\n\u00e9poca en que fue escrito el evangelio, al final del primer siglo, \u00e9poca de la\npersecuci\u00f3n del emperador Domiciano (81 a 96), las comunidades cristianas se\nve\u00edan obligadas a vivir en la clandestinidad.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Una llave\npara entender la s\u00e9ptima se\u00f1al de L\u00e1zaro. L\u00e1zaro estaba enfermo. Las hermanas\nMarta y Mar\u00eda mandaron a llamar a Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Aquel a quien t\u00fa quieres est\u00e1\nenfermo!\u00bb (Jn 11,3.5). Jes\u00fas atiende la petici\u00f3n y explica a los\ndisc\u00edpulos: \u00abEsta enfermedad no es de muerte, es para la gloria de Dios,\npara que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.\u201d (Jn 11,4) En el evangelio\nde Juan, la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas acontece a trav\u00e9s de su muerte (Jn 12,23;\n17,1). Una de las causas de su condena a muerte va a ser la resurrecci\u00f3n de\nL\u00e1zaro (Jn 11,50; 12,10). Muchos jud\u00edos estaban en la casa de Marta y Mar\u00eda\npara consolarlas de la p\u00e9rdida del hermano. Los jud\u00edos, representantes de la\nAntigua Alianza, s\u00f3lo saben consolar. No saben traer vida nueva. Jes\u00fas es aquel\nque trae vida nueva. As\u00ed, por un lado, la amenaza de muerte contra Jes\u00fas y, por\notro, \u00a1Jes\u00fas que llega para vencer la muerte! Y es en este contexto de conflicto\nentre vida y muerte que se realiza la s\u00e9ptima se\u00f1al de la resurrecci\u00f3n de\nL\u00e1zaro.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Marta dice\nque cree en la resurrecci\u00f3n. Los fariseos y la mayor\u00eda de la gente creen en la\nResurrecci\u00f3n (Hechos 23,6-10; Mc 12,18). Cre\u00edan, pero no la revelaban. Era una\nfe en la resurrecci\u00f3n al final de los tiempos y no en una resurrecci\u00f3n presente\nen la historia, aqu\u00ed y ahora. Esta fe antigua no renovaba la vida. Pues no\nbasta creer en la resurrecci\u00f3n que va a acontecer al final de los tiempos, sino\nque hay que creer que la Resurrecci\u00f3n que ya est\u00e1 presente aqu\u00ed y ahora en la\npersona de Jes\u00fas y en aquellos que creen en Jes\u00fas. Sobre \u00e9stos la muerte ya no\ntiene ning\u00fan poder, porque Jes\u00fas es la \u00abresurrecci\u00f3n y la vida\u00bb. Sin\nver la se\u00f1al concreta de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, Marta confiesa su fe:\n\u00abYo creo que t\u00fa eres el Cristo, el hijo de Dios, el que iba a venir al\nmundo\u00bb (Jn 11,27). Jes\u00fas ordena quitar la piedra. Marta reacciona:\n\u00abSe\u00f1or, ya huele, \u00a1es el cuarto d\u00eda!\u00bb(Jn 11,39). De nuevo, Jes\u00fas la\ndesaf\u00eda haciendo referencia a la fe en la resurrecci\u00f3n, aqu\u00ed y ahora, como una\nse\u00f1al de la gloria de Dios: \u00ab\u00bfNo te he dicho que, si crees, ver\u00e1s la\ngloria de Dios?\u00bb (Jn 11,40). Retiraron la piedra. Ante el sepulcro abierto\ny ante la incredulidad de las personas, Jes\u00fas se dirige al Padre. En su\noraci\u00f3n, primero pronuncia una acci\u00f3n de gracias: \u00ab\u00abPadre, te doy gracias\npor haberme escuchado. Ya sab\u00eda yo que t\u00fa siempre me escuchas\u00bb (Jn\n11,41-42). Jes\u00fas conoce al Padre y conf\u00eda en \u00e9l. Pero ahora pide una se\u00f1al a\ncausa de la multitud que<\/p>\n\n\n\n<p>le rodea,\npara que pueda creer que \u00e9l, Jes\u00fas, es el enviado del Padre. Luego grita en\nalto, grito creador: \u00abL\u00e1zaro, \u00a1sal a fuera!\u00bb Y L\u00e1zaro sale a fuera\n(Jn 11,43-44). Es el triunfo de la vida sobre la muerte, de la fe sobre la\nincredulidad! Un agricultor coment\u00f3: \u00ab\u00a1A nosotros nos toca retirar la\npiedra! Y Dios resucita la comunidad. Hay gente a la que no le gusta quitar la\npiedra, y por eso su comunidad no tiene vida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>\u00bfQu\u00e9\nsignifica para m\u00ed, bien concretamente, creer en la resurrecci\u00f3n?<\/li><li>Parte de la\ngente aceptaba a Jes\u00fas, parte no. Hoy, parte de la gente acepta la renovaci\u00f3n\nde la Iglesia, y parte no. \u00bfY yo?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Pues t\u00fa eres\nmi esperanza, Se\u00f1or, mi confianza desde joven, Yahv\u00e9. En ti busco apoyo desde\nel vientre,<br>\neres mi fuerza desde el seno materno.<br>\n\u00a1A ti dirijo siempre mi alabanza! (Sal 71,5-6)<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo de Cuaresma Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or, t\u00fa que nunca dejas de procurar nuestra salvaci\u00f3n y en estos d\u00edas de Cuaresma nos otorgas gracias m\u00e1s abundantes, mira con amor a esta familia tuya y concede tu auxilio protector a quienes se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5833\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1w5","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5833"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5833"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5833\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5834,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5833\/revisions\/5834"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5833"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5833"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5833"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}