{"id":5840,"date":"2022-02-02T00:01:34","date_gmt":"2022-02-02T06:01:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5840"},"modified":"2022-04-01T17:30:40","modified_gmt":"2022-04-01T23:30:40","slug":"zacarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5840","title":{"rendered":"Zacar\u00edas"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"topZc\"><\/a>.<br \/><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Zacar\u00edas<\/em><\/strong><br \/><br \/><strong><a href=\"#Zc1\">1<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc2\">2<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc3\">3<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc4\">4<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc5\">5<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc6\">6<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc7\">7<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc8\">8<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc9\">9<\/a> \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc10\">10<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc11\">11<\/a> \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc12\">12<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc13\">13<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Zc14\">14<\/a><\/strong><br \/><br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<br \/><br \/><br \/><br \/><br \/><br \/><br \/><br \/><strong><em><br \/><a id=\"Zc1\"><\/a>Zacar\u00edas 1<br \/><\/em><\/strong>1 En el octavo mes del a\u00f1o segundo de Dar\u00edo fue dirigida la palabra de Yahveh al profeta Zacar\u00edas (hijo de Berek\u00edas), hijo de Idd\u00f3, en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 \u00abYahveh se ha irritado mucho contra vuestros padres.\u00bb<br \/>3 Les dir\u00e1s: \u00abAs\u00ed dice Yahveh Sebaot: Volveos a m\u00ed &#8211; or\u00e1culo de Yahveh Sebaot &#8211; y yo me volver\u00e9 a vosotros, dice Yahveh Sebaot.<br \/>4 No se\u00e1is como vuestros padres, a quienes los antiguos profetas gritaban as\u00ed: \u201c\u00a1Volveos de vuestros malos caminos y de vuestras malas obras!\u201d Pero ellos no escucharon ni me hicieron caso &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>5 Vuestros padres \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n? Y los profetas \u00bfvan a vivir por siempre?<br \/>6 Sin embargo, mis palabras y preceptos que yo hab\u00eda prescrito a mis siervos los profetas \u00bfno alcanzaron a vuestros padres? Por eso se volvieron ellos y dijeron: \u201cComo Yahveh Sebaot hab\u00eda decidido tratarnos, seg\u00fan nuestros caminos y nuestras obras, as\u00ed nos ha tratado\u201d.\u00bb<br \/>7 El d\u00eda veinticuatro del und\u00e9cimo mes (que es el mes de Sebat), el a\u00f1o segundo de Dar\u00edo, fue dirigida la palabra de Yahveh al profeta Zacar\u00edas (hijo de (Berek\u00edas), hijo de Idd\u00f3, en estos t\u00e9rminos:<br \/>8 He tenido una visi\u00f3n esta noche. Era un hombre que montaba un caballo rojo; estaba de pie entre los mirtos que hay en la hondonada; detr\u00e1s de \u00e9l, caballos rojos, alazanes y blancos.<br \/>9 Yo dije: \u00ab\u00bfQui\u00e9nes son \u00e9stos, se\u00f1or m\u00edo?\u00bb El \u00e1ngel que hablaba conmigo me dijo: \u00abYo te ense\u00f1ar\u00e9 qui\u00e9nes son \u00e9stos.\u00bb<br \/>10 Y el hombre que estaba entre los mirtos intervino y dijo: \u00abEstos son los que ha enviado Yahveh a recorrer la tierra.\u00bb<br \/>11 Entonces ellos se dirigieron al \u00e1ngel de Yahveh que estaba entre los mirtos y dijeron: \u00abHemos recorrido la tierra y hemos visto que toda la tierra vive en paz.\u00bb<br \/>12 Tom\u00f3 la palabra el \u00e1ngel de Yahveh y dijo: \u00abOh Yahveh Sebaot, \u00bfhasta cu\u00e1ndo seguir\u00e1s sin apiadarte de Jerusal\u00e9n y de las ciudades de Jud\u00e1, contra las cuales est\u00e1s irritado desde hace setenta a\u00f1os?\u00bb<br \/>13 Yahveh respondi\u00f3 al \u00e1ngel que hablaba conmigo palabras buenas, palabras de consuelo.<br \/>14 Y el \u00e1ngel que hablaba conmigo me dijo: \u00abClama y di: As\u00ed dice Yahveh Sebaot: Celoso estoy por Jerusal\u00e9n y por Si\u00f3n con gran celo,<br \/>15 y con gran irritaci\u00f3n irritado contra las naciones que se sienten seguras, y que, cuando yo estaba poco irritado, contribuyeron al mal.<br \/>16 Por eso, as\u00ed dice Yahveh: A Jerusal\u00e9n me vuelvo con piedad: en ella ser\u00e1 reedificada mi Casa &#8211; or\u00e1culo de Yahveh Sebaot &#8211; y el cordel ser\u00e1 tendido sobre Jerusal\u00e9n.<br \/>17 Clama tambi\u00e9n y di: As\u00ed dice Yahveh Sebaot: A\u00fan han de rebosar mis ciudades de bienes; a\u00fan consolar\u00e1 Yahveh a Si\u00f3n y a\u00fan elegir\u00e1 a Jerusal\u00e9n.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc2\"><\/a>Zacar\u00edas 2<br \/><\/em><\/strong>1 Alc\u00e9 luego mis ojos y tuve una visi\u00f3n: Eran cuatro cuernos.<br \/>2 Y dije al \u00e1ngel que hablaba conmigo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 son \u00e9stos?\u00bb Me dijo: \u00abSon los cuernos que dispersaron a Jud\u00e1 (a Israel) y a Jerusal\u00e9n.\u00bb<br \/>3 Yahveh me hizo ver despu\u00e9s cuatro herreros.<br \/>4 Y dije: \u00ab\u00bfQu\u00e9 vienen a hacer \u00e9stos?\u00bb El habl\u00f3 y dijo: \u00ab(Aquellos son los cuernos que dispersaron a Jud\u00e1, hasta que nadie os\u00f3 levantar cabeza.) Y \u00e9stos han venido a espantarlos (a abatir los cuernos de las naciones que alzaron el cuerno contra la tierra de Jud\u00e1 para dispersarla).\u00bb<br \/>5 Alc\u00e9 los ojos y tuve una visi\u00f3n: Era un hombre con una cuerda de medir en la mano.<br \/>6 Le dije: \u00ab\u00bfA d\u00f3nde vas?\u00bb Me dijo: \u00abA medir a Jerusal\u00e9n, a ver cu\u00e1nta es su anchura y cu\u00e1nta su longitud.\u00bb<br \/>7 En esto, sali\u00f3 el \u00e1ngel que hablaba conmigo, y otro \u00e1ngel sali\u00f3 a su encuentro<br \/>8 y le dijo: \u00abCorre, habla a ese joven y dile: Como las ciudades abiertas ser\u00e1 habitada Jerusal\u00e9n, debido a la multitud de hombres y ganados que habr\u00e1 dentro de ella.<br \/>9 Y yo ser\u00e9 para ella &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; muralla de fuego en torno, y dentro de ella ser\u00e9 gloria.\u00bb<br \/>10 \u00a1Hala, hala, huid del pa\u00eds del Norte &#8211; or\u00e1culo de Yahveh, &#8211; ya que a los cuatro vientos del cielo os esparc\u00ed yo! &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211;<br \/>11 \u00a1Hala, s\u00e1lvate, Si\u00f3n, t\u00fa que moras en Babilonia!<br \/>12 Pues as\u00ed dice Yahveh Sebaot que tras la gloria me ha enviado a las naciones que os despojaron: \u00abEl que os toca a vosotros a la ni\u00f1a de mi ojo toca.\u00bb<br \/>13 He aqu\u00ed que yo alzo mi mano contra ellas, y ser\u00e1n despojo de sus mismos esclavos. Sabr\u00e9is as\u00ed que Yahveh Sebaot me ha enviado.<br \/>14 Grita de gozo y regoc\u00edjate, hija de Si\u00f3n, pues he aqu\u00ed que yo vengo a morar dentro de ti, or\u00e1culo de Yahveh.<br \/>15 Muchas naciones se unir\u00e1n a Yahveh aquel d\u00eda: ser\u00e1n para m\u00ed un pueblo, y yo morar\u00e9 en medio de ti. Sabr\u00e1s as\u00ed que Yahveh Sebaot me ha enviado a ti.<br \/>16 Poseer\u00e1 Yahveh a Jud\u00e1, porci\u00f3n suya en la Tierra Santa, y elegir\u00e1 de nuevo a Jerusal\u00e9n.<br \/>17 \u00a1Silencio, toda carne, delante de Yahveh, porque \u00e9l se despierta de su santa Morada!<br \/><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc3\"><\/a>Zacar\u00edas 3<br \/><\/em><\/strong>1 Me hizo ver despu\u00e9s al sumo sacerdote Josu\u00e9, que estaba ante el \u00e1ngel de Yahveh; a su derecha estaba el Sat\u00e1n para acusarle.<br \/>2 Dijo el \u00e1ngel de Yahveh al Sat\u00e1n: \u00ab\u00a1Yahveh te reprima, Sat\u00e1n, repr\u00edmate Yahveh, el que ha elegido a Jerusal\u00e9n! \u00bfNo es \u00e9ste un tiz\u00f3n sacado del fuego?\u00bb<br \/>3 Estaba Josu\u00e9 vestido de ropas sucias, en pie delante del \u00e1ngel.<br \/>4 Tom\u00f3 \u00e9ste la palabra y habl\u00f3 as\u00ed a los que estaban delante de \u00e9l: \u00ab\u00a1Quitadle esas ropas sucias y ponedle vestiduras de fiesta; le dijo: \u00abMira, yo he pasado por alto tu culpa.\u00bb<br \/>5 Y colocad en su cabeza una tiara limpia!\u00bb Se le visti\u00f3 de vestiduras de fiesta y se le coloc\u00f3 en la cabeza la tiara limpia. El \u00e1ngel de Yahveh que segu\u00eda en pie.<br \/>6 Luego el \u00e1ngel de Yahveh advirti\u00f3 a Josu\u00e9 diciendo:<br \/>7 \u00abAs\u00ed dice Yahveh Sebaot: Si andas por mis caminos y guardas mis prescripciones, t\u00fa gobernar\u00e1s mi Casa, y t\u00fa mismo guardar\u00e1s mis atrios: yo te dar\u00e9 plaza entre estos que est\u00e1n aqu\u00ed.\u00bb<br \/>8 Escucha, pues, Josu\u00e9, sumo sacerdote, t\u00fa y tus compa\u00f1eros que se sientan en tu presencia &#8211; pues son hombres de presagio -: He aqu\u00ed que yo voy a traer a mi siervo \u00abGermen\u00bb.<br \/>9 Y he aqu\u00ed la piedra que yo pongo delante de Josu\u00e9; en esta \u00fanica piedra hay siete ojos; yo mismo grabar\u00e9 su inscripci\u00f3n &#8211; or\u00e1culo de Yahveh Sebaot &#8211; y quitar\u00e9 la culpa de esta tierra en un solo d\u00eda.<br \/>10 Aquel d\u00eda &#8211; or\u00e1culo de Yahveh Sebaot &#8211; os invitar\u00e9is unos a otros bajo la parra y bajo la higuera.<br \/><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc4\"><\/a>Zacar\u00edas 4<br \/><\/em><\/strong>1 Volvi\u00f3 el \u00e1ngel que hablaba conmigo y me despert\u00f3 como a un hombre que es despertado de su sue\u00f1o.<br \/>2 Y me dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ves?\u00bb Dije: \u00abVeo un candelabro todo de oro, con una ampolla en su v\u00e9rtice: tiene siete l\u00e1mparas y siete boquillas para las siete l\u00e1mparas que lleva encima.<br \/>3 Hay tambi\u00e9n dos olivos junto a \u00e9l, uno a su derecha y el otro a su izquierda.\u00bb<br \/>4 Prosegu\u00ed y dije al \u00e1ngel que hablaba conmigo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es esto, se\u00f1or m\u00edo?\u00bb<br \/>5 Me respondi\u00f3 el \u00e1ngel que hablaba conmigo y me dijo: \u00ab\u00bfNo sabes qu\u00e9 es esto?\u00bb Dije: \u00abNo, mi se\u00f1or.\u00bb<br \/>6 Prosigui\u00f3 \u00e9l y me habl\u00f3 as\u00ed: Esta es la palabra de Yahveh a Zorobabel. No por el valor ni por la fuerza, sino s\u00f3lo por mi Esp\u00edritu \u2013 dice Yahveh Sebaot -.<br \/>7 \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa, gran monte? Ante Zorobabel ser\u00e1s una explanada, y \u00e9l extraer\u00e1 la piedra de remate, a los gritos de \u00ab\u00a1Bravo, bravo por ella!\u00bb.<br \/>8 Me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos:<br \/>9 Las manos de Zorobabel echaron el cimiento a esta Casa y sus manos la acabar\u00e1n; (sabr\u00e9is as\u00ed que Yahveh Sebaot me ha enviado a vosotros).<br \/>10 \u00bfQui\u00e9n menospreci\u00f3 el d\u00eda de los modestos comienzos? \u00a1Se alegrar\u00e1 al ver la plomada en la mano de Zorobabel! \u00ab Esos siete son los ojos de Yahveh: ellos recorren toda la tierra.\u00bb<br \/>11 Entonces tom\u00e9 la palabra y le dije: \u00ab\u00bfQu\u00e9 son esos dos olivos a derecha e izquierda del candelabro?\u00bb<br \/>12 (A\u00f1ad\u00ed de nuevo y le dije: \u00ab\u00bfQu\u00e9 son las dos ramas de olivo que por los dos tubos de oro vierten de s\u00ed aceite dorado?\u00bb)<br \/>13 El me habl\u00f3 y dijo: \u00ab\u00bfNo sabes qu\u00e9 es esto?\u00bb Dije: \u00abNo, mi se\u00f1or.\u00bb<br \/>14 Y \u00e9l me dijo: \u00abEstos son los dos Ungidos que est\u00e1n en pie junto al Se\u00f1or de toda la tierra.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc5\"><\/a>Zacar\u00edas 5<br \/><\/em><\/strong>1 Volv\u00ed a alzar los ojos y tuve una visi\u00f3n: Era un rollo volando.<br \/>2 Y me dijo el \u00e1ngel: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ves?\u00bb Respond\u00ed: \u00abVeo un rollo volando, de veinte codos de largo y veinte de ancho.\u00bb<br \/>3 Me dijo: \u00abEso es la Maldici\u00f3n que sale sobre la haz de toda esta tierra. Pues todo ladr\u00f3n ser\u00e1, seg\u00fan ella, echado de aqu\u00ed, y todo el que jura ser\u00e1, seg\u00fan ella, echado de aqu\u00ed.<br \/>4 Yo la he hecho salir -or\u00e1culo de Yahveh Sebaot- para que entre en casa del ladr\u00f3n y en casa del que jura por mi nombre en falso, para que se aloje en medio de su casa y la consuma, con su maderamen y sus piedras.\u00bb<br \/>5 Sali\u00f3 el \u00e1ngel que hablaba conmigo y me dijo: \u00abAlza ahora tus ojos y mira qu\u00e9 es eso que sale.\u00bb<br \/>6 Yo dije: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es?\u00bb Dijo: \u00abEs la medida que sale.\u00bb Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abEsta es la culpa de ellos en todo el pa\u00eds.\u00bb<br \/>7 En esto, se levant\u00f3 la tapa de plomo y hab\u00eda una Mujer sentada en medio de la medida.<br \/>8 Dijo \u00e9l: \u00abEsta es la Maldad.\u00bb La ech\u00f3 dentro de la medida y volvi\u00f3 a poner la tapa de plomo en su boca.<br \/>9 Alc\u00e9 luego los ojos y tuve una visi\u00f3n: Dos mujeres aparecieron, con viento en sus alas, porque ten\u00edan alas como de cigu\u0308e\u00f1a. Y levantaron la medida entre la tierra y el cielo.<br \/>10 Dije entonces al \u00e1ngel que hablaba conmigo: \u00ab\u00bfA d\u00f3nde llevan \u00e9sas la medida?\u00bb<br \/>11 Me respondi\u00f3: \u00abVan a edificarle una casa en el pa\u00eds de Senaar, y cuando est\u00e9 a punto ser\u00e1 colocada all\u00ed sobre su base.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc6\"><\/a>Zacar\u00edas 6<br \/><\/em><\/strong>1 Alc\u00e9 otra vez los ojos y tuve una visi\u00f3n: Eran cuatro carros que sal\u00edan de entre dos montes; y los montes eran montes de bronce.<br \/>2 En el primer carro hab\u00eda caballos rojos, en el segundo carro caballos negros,<br \/>3 en el tercer carro caballos blancos, y en el cuarto carro caballos tordos.<br \/>4 Tom\u00e9 la palabra y dije al \u00e1ngel que hablaba conmigo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 son \u00e9stos, se\u00f1or m\u00edo?\u00bb<br \/>5 El \u00e1ngel respondi\u00f3 y me dijo: \u00abSon los cuatro vientos del cielo que salen despu\u00e9s de presentarse ante el Se\u00f1or de toda la tierra.<br \/>6 Donde est\u00e1n los caballos negros, salen hac\u00eda el pa\u00eds del norte; los blancos salen detr\u00e1s de ellos y los tordos salen hac\u00eda el pa\u00eds del sur.\u00bb<br \/>7 Briosos sal\u00edan, impacientes por recorrer la tierra. Les dijo: \u00abId, recorred la tierra.\u00bb Y recorrieron la tierra.<br \/>8 Y a m\u00ed me grit\u00f3 y me habl\u00f3 as\u00ed: \u00abMira, los que salen hacia el pa\u00eds del norte van a aplacar mi esp\u00edritu en el pa\u00eds del norte.\u00bb<br \/>9 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>10 \u00abHaz una colecta entre los deportados: Jelday, Tob\u00edas y Yeda\u00edas; vienes aquel d\u00eda y entras en la casa de Jos\u00edas, hijo de Sefan\u00edas, a donde han llegado de Babilonia,<br \/>11 tomas la plata y el oro, haces una corona, la pones en la cabeza del sumo sacerdote Josu\u00e9, hijo de Yehosadaq,<br \/>12 y le hablas de esta manera: As\u00ed dice Yahveh Sebaot: He aqu\u00ed un hombre cuyo nombre es Germen: debajo de \u00e9l habr\u00e1 germinaci\u00f3n (y \u00e9l edificar\u00e1 el Templo de Yahveh).<br \/>13 El edificar\u00e1 el Templo de Yahveh; \u00e9l llevar\u00e1 las insignias reales, se sentar\u00e1 y dominar\u00e1 en su trono; habr\u00e1 un sacerdote a su derecha, y consejo de paz habr\u00e1 entre ellos dos.<br \/>14 Ser\u00e1 la corona para Jelday, Tob\u00edas y Yeda\u00edas, y para el hijo de Sefan\u00edas, un memorial de gracia en el Templo de Yahveh.<br \/>15 Y los que est\u00e1n lejos vendr\u00e1n y reedificar\u00e1n el Templo de Yahveh. Sabr\u00e9is entonces que Yahveh Sebaot me ha enviado a vosotros. As\u00ed ser\u00e1 si de verdad escuch\u00e1is la voz de Yahveh vuestro Dios.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc7\"><\/a>Zacar\u00edas 7<br \/><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o cuarto del rey Dar\u00edo, la palabra de Yahveh fue dirigida a Zacar\u00edas, el d\u00eda cuatro del noveno mes, el mes de Kisl\u00e9u.<br \/>2 Betel hab\u00eda enviado a Sar Eser y a R\u00e9guem M\u00e9lek, con su gente, a ablandar el rostro de Yahveh,<br \/>3 y a decir a los sacerdotes de la Casa de Yahveh Sebaot y a los profetas: \u00ab\u00bfDeber\u00e9 llorar en el quinto mes haciendo abstinencia como lo he hecho durante tantos a\u00f1os?\u00bb<br \/>4 Me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos:<br \/>5 Habla a todo el pueblo de la tierra y a los sacerdotes y di: \u00abCuando hab\u00e9is ayunado y pla\u00f1ido, en el quinto y s\u00e9ptimo mes, y esto durante setenta a\u00f1os, \u00bfhab\u00e9is ayunado de verdad por m\u00ed?<br \/>6 Y cuando com\u00e9is y beb\u00e9is, \u00bfno sois vosotros los que com\u00e9is y beb\u00e9is?<br \/>7 \u00bfNo conoc\u00e9is las palabras que Yahveh proclam\u00f3 por ministerio de los antiguos profetas, cuando Jerusal\u00e9n viv\u00eda en paz, con sus ciudades de alrededor, y estaban habitados el N\u00e9gueb y la Tierra Baja?<br \/>8 (La palabra de Yahveh fue dirigida a Zacar\u00edas en estos t\u00e9rminos:<br \/>9 As\u00ed dijo Yahveh Sebaot): Juicio fiel juzgad, y amor y compasi\u00f3n practicad cada cual con su hermano.<br \/>10 No oprim\u00e1is a la viuda, al hu\u00e9rfano, al forastero, ni al pobre; y no maquin\u00e9is mal uno contra otro en vuestro coraz\u00f3n.<br \/>11 Para ellos no quisieron hacer caso; hombro rebelde presentaron y endurecieron sus o\u00eddos para no escuchar;<br \/>12 su coraz\u00f3n hicieron de diamante para no o\u00edr la Ley y las palabras que Yahveh Sebaot hab\u00eda dirigido por su esp\u00edritu, por ministerio de los antiguos profetas. Hubo entonces gran enojo de Yahveh Sebaot.<br \/>13 Y sucedi\u00f3 que, como \u00e9l hab\u00eda clamado y ellos no hab\u00edan escuchado, as\u00ed ellos clamaban y yo no les escuchaba, dice Yahveh Sebaot.<br \/>14 Sino que los dispers\u00e9 entre todas las naciones que no conoc\u00edan, y la tierra qued\u00f3 devastada detr\u00e1s de ellos: ya nadie iba ni ven\u00eda. Y as\u00ed convirtieron una tierra de delicias en desolaci\u00f3n.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc8\"><\/a>Zacar\u00edas 8<br \/><\/em><\/strong>1 Fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: Con gran celo he celado a Si\u00f3n, con gran ira la he celado.<br \/>3 As\u00ed dice Yahveh: Me he vuelto a Si\u00f3n, y en medio de Jerusal\u00e9n habito. Jerusal\u00e9n se llamar\u00e1 Ciudad-de-Fidelidad, y el monte de Yahveh Sebaot, Monte-de-Santidad.<br \/>4 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: A\u00fan se sentar\u00e1n viejos y viejas en las plazas de Jerusal\u00e9n, cada cual con su bast\u00f3n en la mano, por ser muchos sus d\u00edas;<br \/>5 las plazas de la ciudad se llenar\u00e1n de muchachos y muchachas en sus plazas jugando.<br \/>6 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: Si ello parece imposible a los ojos del Resto de este pueblo, en aquellos d\u00edas, \u00bftambi\u00e9n a mis ojos va a ser imposible?, or\u00e1culo de Yahveh Sebaot.<br \/>7 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: He aqu\u00ed que yo salvo a mi pueblo del pa\u00eds del oriente y del pa\u00eds donde se pone el sol;<br \/>8 voy a traerlos para que moren en medio de Jerusal\u00e9n. Y ser\u00e1n mi pueblo y yo ser\u00e9 su Dios con fidelidad y con justicia.<br \/>9 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: Reaf\u00edrmense vuestras manos, vosotros que o\u00eds en estos d\u00edas esas palabras de la boca de los profetas, desde el d\u00eda en que se echaron los cimientos de la Casa de Yahveh Sebaot, para la reconstrucci\u00f3n del Templo.<br \/>10 Porque hasta estos d\u00edas no hab\u00eda paga para los hombres ni paga para el ganado; paz ninguna hab\u00eda, a causa del enemigo, para el que sal\u00eda y entraba, y yo hab\u00eda dado rienda suelta a todos los hombres unos contra otros.<br \/>11 Pero ahora ya no soy yo para el Resto de este pueblo como en d\u00edas pasados, or\u00e1culo de Yahveh Sebaot.<br \/>12 Porque hay simiente de paz: la vid dar\u00e1 su fruto, la tierra dar\u00e1 su producto y los cielos dar\u00e1n su roc\u00edo; yo dar\u00e9 en posesi\u00f3n al Resto de este pueblo todas estas cosas.<br \/>13 Y suceder\u00e1 que as\u00ed como hab\u00e9is sido maldici\u00f3n entre las naciones, casa de Jud\u00e1 y casa de Israel, as\u00ed os salvar\u00e9 yo, y ser\u00e9is bendici\u00f3n; \u00a1no teng\u00e1is miedo, y que se reafirmen vuestras manos!<br \/>14 Pues as\u00ed dice Yahveh Sebaot: Como yo hab\u00eda decidido haceros mal, cuando me irritaron vuestros padres &#8211; dice Yahveh Sebaot &#8211; y no me arrepent\u00ed de ello,<br \/>15 as\u00ed en cambio he decidido en estos d\u00edas hacer bien a Jerusal\u00e9n y a la casa de Jud\u00e1: \u00a1no tem\u00e1is!<br \/>16 He aqu\u00ed las cosas que deb\u00e9is hacer: Decid verdad unos a otros; juicio de paz juzgad en vuestras puertas;<br \/>17 mal unos contra otros no medit\u00e9is en vuestro coraz\u00f3n, y juramento falso no am\u00e9is, porque todas estas cosas las odio yo, or\u00e1culo de Yahveh.<br \/>18 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>19 \u00abAs\u00ed dice Yahveh Sebaot: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del s\u00e9ptimo y el ayuno del d\u00e9cimo se convertir\u00e1n para la casa de Jud\u00e1 en regocijo, alegr\u00eda y faustas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz.\u00bb<br \/>20 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: Todav\u00eda habr\u00e1 pueblos que vengan, y habitantes de grandes ciudades.<br \/>21 Y los habitantes de una ciudad ir\u00e1n a la otra diciendo: \u00abEa, vamos a ablandar el rostro de Yahveh y a buscar a Yahveh Sebaot: \u00a1yo tambi\u00e9n voy!\u00bb<br \/>22 Y vendr\u00e1n pueblos numerosos y naciones poderosas a buscar a Yahveh Sebaot en Jerusal\u00e9n, y a ablandar el rostro de Yahveh.<br \/>23 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: En aquellos d\u00edas, diez hombres de todas las lenguas de las naciones asir\u00e1n por la orla del manto a un jud\u00edo diciendo: \u00abQueremos ir con vosotros, porque hemos o\u00eddo decir que Dios est\u00e1 con vosotros.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc9\"><\/a>Zacar\u00edas 9<br \/><\/em><\/strong>1 Or\u00e1culo. La palabra de Yahveh, en el pa\u00eds de Jadrak y en Damasco, su reposo; porque de Yahveh es la fuente de Aram, como todas las tribus de Israel;<br \/>2 y tambi\u00e9n Jamat que est\u00e1 en su frontera, (Tiro) y Sid\u00f3n, la que es tan sabia.<br \/>3 Se ha construido Tiro una fortaleza, ha amontonado plata como polvo y oro como barro de las calles.<br \/>4 He aqu\u00ed que el Se\u00f1or va a apoderarse de ello: hundir\u00e1 en el mar su poder\u00edo, y ella misma ser\u00e1 devorada por el fuego.<br \/>5 Ascal\u00f3n lo ver\u00e1 y temer\u00e1, Gaza tambi\u00e9n, y se retorcer\u00e1 de dolor y Ecr\u00f3n, pues su esperanza ha fracasado; desaparecer\u00e1 de Gaza el rey, Ascal\u00f3n no ser\u00e1 ya habitada,<br \/>6 y un bastardo habitar\u00e1 en Asdod. Yo truncar\u00e9 el orgullo de los filisteos;<br \/>7 quitar\u00e9 su sangre de su boca, y sus abominaciones de sus dientes. Quedar\u00e1 \u00e9l tambi\u00e9n como resto para nuestro Dios, ser\u00e1 como un familiar en Jud\u00e1, y Ecr\u00f3n ser\u00e1 como el jebuseo.<br \/>8 Yo acampar\u00e9 junto a mi Casa como guardia contra quien va y quien viene; y no pasar\u00e1 m\u00e1s opresor sobre ellos, porque ahora miro yo con mis ojos.<br \/>9 \u00a1Exulta sin freno, hija de Si\u00f3n, grita de alegr\u00eda, hija de Jerusal\u00e9n! He aqu\u00ed que viene a ti tu rey: justo \u00e9l y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cr\u00eda de asna.<br \/>10 El suprimir\u00e1 los cuernos de Efra\u00edm y los caballos de Jerusal\u00e9n; ser\u00e1 suprimido el arco de combate, y \u00e9l proclamar\u00e1 la paz a las naciones. Su dominio ir\u00e1 de mar a mar y desde el R\u00edo hasta los confines de la tierra.<br \/>11 En cuanto a ti, por la sangre de tu alianza, yo soltar\u00e9 a tus cautivos de la fosa en la que no hay agua.<br \/>12 Volved a la fortaleza, cautivos de la esperanza; hoy mismo, yo lo anuncio, el doble te he de devolver.<br \/>13 Porque he entesado para m\u00ed a Jud\u00e1, el arco he cargado con Efra\u00edm. Voy a incitar a tus hijos, Si\u00f3n, contra tus hijos, Yav\u00e1n, y te har\u00e9 como espada de un bravo.<br \/>14 Yahveh aparecer\u00e1 sobre ellos, y saldr\u00e1 como rel\u00e1mpago su flecha; (el Se\u00f1or) Yahveh tocar\u00e1 el cuerno y avanzar\u00e1 en los torbellinos del sur.<br \/>15 Yahveh Sebaot los escudar\u00e1; y devorar\u00e1n y pisotear\u00e1n las piedras de la honda, beber\u00e1n la sangre como vino, y se llenar\u00e1n como copa de aspersiones, como los cuernos del altar.<br \/>16 Los salvar\u00e1 Yahveh su Dios el d\u00eda aquel, como reba\u00f1o de su pueblo, porque ser\u00e1n piedras de diadema refulgentes sobre su suelo.<br \/>17 \u00a1Qu\u00e9 espl\u00e9ndido ser\u00e1, qu\u00e9 hermoso! El trigo har\u00e1 florecer a los mancebos y el mosto a las doncellas.<br \/><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc10\"><\/a>Zacar\u00edas 10<br \/><\/em><\/strong>1 Pedid a Yahveh la lluvia en tiempo de primavera. Yahveh, el que hace las nubes de tormenta, lluvia copiosa les dar\u00e1, hierba en su campo a cada uno.<br \/>2 Porque los terafim predicen falsedad y los adivinos ven mentira, porque sue\u00f1os de ilusi\u00f3n predicen y con cosa vana quieren consolar, por eso emigran ellos como ovejas, abatidos porque no hay pastor.<br \/>3 Contra los pastores arde mi c\u00f3lera y a los machos cabr\u00edos visitar\u00e9. Cuando Yahveh Sebaot visite a su reba\u00f1o, la Casa de Jud\u00e1, har\u00e1 de ellos como su caballo de honor en el combate.<br \/>4 De \u00e9l saldr\u00e1 el Angulo, de \u00e9l la Clavija, de \u00e9l el Arco de combate, de \u00e9l todos los Caudillos. Juntos<br \/>5 ser\u00e1n como bravos que pisar\u00e1n el barro de las calles en el combate; combatir\u00e1n, porque Yahveh est\u00e1 con ellos, y ser\u00e1n confundidos los que montan caballos.<br \/>6 Yo har\u00e9 fuerte la casa de Jud\u00e1 y victoriosa la casa de Jos\u00e9; los recobrar\u00e9 porque me apiado de ellos, y ser\u00e1n como si yo no los hubiera desechado, pues yo soy Yahveh su Dios, y los atender\u00e9.<br \/>7 Como bravos ser\u00e1n los de Efra\u00edm, estar\u00e1 alegre su coraz\u00f3n como de vino; sus hijos lo ver\u00e1n y se alegrar\u00e1n, exultar\u00e1 en Yahveh su coraz\u00f3n.<br \/>8 Yo les silbar\u00e9 para reunirlos, pues los he rescatado, y ser\u00e1n tan numerosos como eran.<br \/>9 Yo los sembr\u00e9 entre los pueblos, mas en lejanas tierras se acordar\u00e1n de m\u00ed, criar\u00e1n a sus hijos y retornar\u00e1n.<br \/>10 Los har\u00e9 volver del pa\u00eds de Egipto, de Asur los recoger\u00e9, y los conducir\u00e9 al pa\u00eds de Galaad y al L\u00edbano, donde no habr\u00e1 bastante para ellos.<br \/>11 Atravesar\u00e1n el mar de la angustia, (\u00e9l herir\u00e1 en el mar las ondas), y quedar\u00e1n secas todas las honduras del Nilo. Ser\u00e1 abatido el orgullo de Asur, y el cetro de Egipto llegar\u00e1 a su fin.<br \/>12 Yo los har\u00e9 fuertes en Yahveh, y en su Nombre marchar\u00e1n, or\u00e1culo de Yahveh.<br \/><u><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/u><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc11\"><\/a>Zacar\u00edas 11<br \/><\/em><\/strong>1 Abre tus puertas, L\u00edbano, y el fuego devore tus cedros.<br \/>2 Gime, cipr\u00e9s, porque ha ca\u00eddo el cedro, porque los majestuosos han sido arrasados. Gemid, encinas de Bas\u00e1n, porque ha sido abatida la selva impenetrable.<br \/>3 Se oye gemido de pastores, porque ha sido arrasado su esplendor, se oye rugido de leones, porque ha sido arrasada la gloria del Jord\u00e1n.<br \/>4 As\u00ed dice Yahveh mi Dios: Apacienta las ovejas de matadero,<br \/>5 esas que sus compradores matan impunemente, mientras sus vendedores dicen: \u00ab\u00a1Bendito sea Yahveh; ya soy rico!\u00bb, y a las que no perdonan los pastores.<br \/>6 Pues yo no perdonar\u00e9 m\u00e1s a los habitantes de esta tierra, or\u00e1culo de Yahveh; mas he aqu\u00ed que voy a entregar a los hombres, a cada uno en manos de su vecino y en manos de su rey; ellos aplastar\u00e1n la tierra y yo no los librar\u00e9 de sus manos.<br \/>7 Apacent\u00e9, pues, las ovejas de matadero destinadas a los tratantes de ovejas, y me procur\u00e9 dos cayados: a uno lo llam\u00e9 \u00abGracia\u00bb y al otro \u00abV\u00ednculo\u00bb. Me puse a apacentar las ovejas,<br \/>8 y me deshice de los tres pastores en un mes. Pero mi alma se impacient\u00f3 con ellos y su alma tambi\u00e9n se hasti\u00f3 de m\u00ed.<br \/>9 Entonces dije: \u00ab\u00a1No os apacentar\u00e9 m\u00e1s; la que tenga que morir, que muera, la que tenga que desaparecer, que desaparezca, y las que queden, que se coman unas a otras!\u00bb<br \/>10 Tom\u00e9 luego mi cayado \u00abGracia\u00bb y lo part\u00ed, para romper la alianza que Yahveh hab\u00eda concluido con todos los pueblos.<br \/>11 Qued\u00f3 roto aquel d\u00eda, y los tratantes de ovejas que me observaban supieron que era una palabra de Yahveh.<br \/>12 Yo les dije: \u00abSi os parece bien, dadme mi jornal; sino, dejadlo.\u00bb Ellos pesaron mi jornal: treinta siclos de plata.<br \/>13 Yahveh me dijo: \u00ab\u00a1Echalo al tesoro, esa lindeza de precio en que me han apreciado!\u00bb Tom\u00e9, pues, los treinta siclos de plata y los ech\u00e9 en la Casa de Yahveh, en el tesoro.<br \/>14 Despu\u00e9s part\u00ed mi segundo cayado \u00abV\u00ednculo\u00bb, para romper la fraternidad entre Jud\u00e1 e Israel.<br \/>15 Yahveh me dijo entonces: \u00abToma todav\u00eda el hato de un pastor necio.<br \/>16 Pues he aqu\u00ed que yo voy a suscitar en esta tierra un pastor que no har\u00e1 caso de la oveja perdida, ni buscar\u00e1 a la extraviada, ni curar\u00e1 a la herida, ni se ocupar\u00e1 de la sana, sino que comer\u00e1 la carne de la cebada, y hasta las u\u00f1as les arrancar\u00e1.<br \/>17 \u00a1Ay del pastor in\u00fatil que abandona las ovejas! \u00a1Espada sobre su brazo y sobre su ojo derecho; que su brazo se seque del todo, y del todo se oscurezca su ojo!\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc12\"><\/a>Zacar\u00edas 12<br \/><\/em><\/strong>1 Or\u00e1culo. Palabra de Yahveh sobre Israel. Or\u00e1culo de Yahveh, el que despliega los cielos, funda la tierra y forma el esp\u00edritu del hombre en su interior.<br \/>2 He aqu\u00ed que yo hago de Jerusal\u00e9n una copa de v\u00e9rtigo para todos los pueblos del contorno (durante el asedio contra Jerusal\u00e9n).<br \/>2-b (y tambi\u00e9n sobre Jud\u00e1).<br \/>3 Aquel d\u00eda har\u00e9 yo de Jerusal\u00e9n una piedra de levantamiento para todos los pueblos: todos los que la levanten se desgarrar\u00e1n completamente. Y contra ella se congregar\u00e1n todas las naciones de la tierra.<br \/>4 Aquel d\u00eda &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; herir\u00e9 de aturdimiento a todo caballo, y a su caballero, de locura. Y a todos los pueblos herir\u00e9 de ceguera. (Mas sobre la casa de Jud\u00e1 abrir\u00e9 mis ojos.)<br \/>5 Entonces dir\u00e1n en su coraz\u00f3n los jefes de Jud\u00e1: \u00abLa fuerza de los habitantes de Jerusal\u00e9n est\u00e1 en Yahveh Sebaot su Dios.\u00bb<br \/>6 Aquel d\u00eda har\u00e9 de los jefes de Jud\u00e1 como un brasero con fuego de le\u00f1a, como una antorcha con fuego de gavillas; y devorar\u00e1n a derecha e izquierda a todos los pueblos del contorno, mientras que Jerusal\u00e9n ser\u00e1 de nuevo habitada en su lugar.<br \/>7 Salvar\u00e1 Yahveh en primer lugar a las tiendas de Jud\u00e1, para que el prestigio de la casa de David y el prestigio de los habitantes de Jerusal\u00e9n no se crezca sobre Jud\u00e1.<br \/>8 Aquel d\u00eda proteger\u00e1 Yahveh a los habitantes de Jerusal\u00e9n: el m\u00e1s flaco entre ellos ser\u00e1 aquel d\u00eda como David, y la casa de David ser\u00e1 como Dios, como un \u00e1ngel de Yahveh, al frente de ellos.<br \/>9 Aquel d\u00eda me dispondr\u00e9 a destruir a todas las naciones que vengan contra Jerusal\u00e9n;<br \/>10 derramar\u00e9 sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusal\u00e9n un esp\u00edritu de gracia y de oraci\u00f3n; y mirar\u00e1n hacia m\u00ed. En cuanto a aqu\u00e9l a quien traspasaron, har\u00e1n lamentaci\u00f3n por \u00e9l como lamentaci\u00f3n por hijo \u00fanico, y le llorar\u00e1n amargamente como se llora amargamente a un primog\u00e9nito.<br \/>11 Aquel d\u00eda ser\u00e1 grande la lamentaci\u00f3n en Jerusal\u00e9n, como la lamentaci\u00f3n de Hadad Rimm\u00f3n en la llanura de Meguidd\u00f3.<br \/>12 Y se lamentar\u00e1 el pa\u00eds, cada familia aparte: la familia de la casa de David aparte y sus mujeres aparte; la familia de la casa de Nat\u00e1n aparte y sus mujeres aparte;<br \/>13 la familia de la casa de Lev\u00ed aparte; y sus mujeres aparte; la familia de la casa de Seme\u00ed aparte y sus mujeres aparte;<br \/>14 todas las dem\u00e1s familias, cada familia aparte y sus mujeres aparte.<br \/><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Zc13\"><\/a>Zacar\u00edas 13<br \/><\/em><\/strong>1 Aquel d\u00eda habr\u00e1 una fuente abierta para la casa de David y para los habitantes de Jerusal\u00e9n, para lavar el pecado y la impureza.<br \/>2 Aquel d\u00eda &#8211; or\u00e1culo de Yahveh Sebaot &#8211; extirpar\u00e9 yo de esta tierra los nombres de los \u00eddolos y no se volver\u00e1 a mentarlos; igualmente a los profetas y el esp\u00edritu de impureza los quitar\u00e9 de esta tierra.<br \/>3 Y, si todav\u00eda alguien se pone a profetizar, le dir\u00e1n su padre y su madre que le engendraron: \u00ab\u00a1No has de vivir t\u00fa, que dices mentiras en nombre de Yahveh!\u00bb Y su padre y su madre que le engendraron le traspasar\u00e1n mientras est\u00e9 profetizando.<br \/>4 Aquel d\u00eda se avergonzar\u00e1n los profetas, cada cual de su visi\u00f3n, cuando profeticen, y no se vestir\u00e1n el manto de pelo con \u00e1nimos de mentir,<br \/>5 sino que dir\u00e1n cada uno: \u00ab\u00a1Yo no soy profeta; soy un campesino, pues la tierra es mi ocupaci\u00f3n desde mi juventud!\u00bb<br \/>6 Y si alguien le dice: \u00ab\u00bfY esas heridas que hay entre tus manos?\u00bb, responder\u00e1: \u00abLas he recibido en casa de mis amigos.\u00bb<br \/>7 \u00a1Despierta, espada, contra mi pastor, y contra el hombre de mi compa\u00f1\u00eda!, or\u00e1culo de Yahveh Sebaot. \u00a1Hiere al pastor, que se dispersen las ovejas, y yo tornar\u00e9 mi mano contra los peque\u00f1os!<br \/>8 Y suceder\u00e1 en toda esta tierra &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; que dos tercios ser\u00e1n en ella exterminados (perecer\u00e1n) y el otro tercio quedar\u00e1 en ella.<br \/>9 Yo meter\u00e9 en el fuego este tercio: los purgar\u00e9 como se purga la plata y los probar\u00e9 como se prueba el oro. Invocar\u00e1 \u00e9l mi nombre y yo le responder\u00e9; dir\u00e9: \u00ab\u00a1El es mi pueblo!\u00bb y \u00e9l dir\u00e1: \u00ab\u00a1Yahveh es mi Dios!\u00bb<br \/><u><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/u><\/p>\n<p><br \/><strong><em><a id=\"Zc14\"><\/a>Zacar\u00edas 14<br \/><\/em><\/strong>1 He aqu\u00ed que viene el D\u00eda de Yahveh en que ser\u00e1n repartidos tus despojos en medio de ti.<br \/>2 Yo reunir\u00e9 a todas las naciones en batalla contra Jerusal\u00e9n. Ser\u00e1 tomada la ciudad, las casas ser\u00e1n saqueadas y violadas las mujeres. La mitad de la ciudad partir\u00e1 al cautiverio, pero el Resto del pueblo no ser\u00e1 extirpado de la ciudad.<br \/>3 Saldr\u00e1 entonces Yahveh y combatir\u00e1 contra esas naciones como el d\u00eda en que \u00e9l combate, el d\u00eda de la batalla.<br \/>4 Se plantar\u00e1n sus pies aquel d\u00eda en el monte de los Olivos que est\u00e1 enfrente de Jerusal\u00e9n, al oriente, y el monte de los Olivos se hendir\u00e1 por el medio de oriente a occidente haci\u00e9ndose un enorme valle: la mitad del monte se retirar\u00e1 al norte y la otra mitad al sur.<br \/>5 Y huir\u00e9is al valle de mis montes, porque el valle de los montes llegar\u00e1 hasta Yasol; huir\u00e9is como huisteis a causa del terremoto en los d\u00edas de Oz\u00edas, rey de Jud\u00e1. Y vendr\u00e1 Yahveh mi Dios y todos los santos con \u00e9l.<br \/>6 Aquel d\u00eda no habr\u00e1 ya luz, sino fr\u00edo y hielo.<br \/>7 Un d\u00eda \u00fanico ser\u00e1 &#8211; conocido s\u00f3lo de Yahveh -: no habr\u00e1 d\u00eda y luego noche, sino que a la hora de la tarde habr\u00e1 luz.<br \/>8 Suceder\u00e1 aquel d\u00eda que saldr\u00e1n de Jerusal\u00e9n aguas vivas, mitad hacia el mar oriental, mitad hacia el mar occidental: las habr\u00e1 tanto en verano como en invierno.<br \/>9 Y ser\u00e1 Yahveh rey sobre toda la tierra: \u00a1el d\u00eda aquel ser\u00e1 \u00fanico Yahveh y \u00fanico su nombre!<br \/>10 Toda esta tierra se tornar\u00e1 llanura, desde Gueba hasta Rimm\u00f3n, al sur de Jerusal\u00e9n. Y \u00e9sta, encumbrada, ser\u00e1 habitada en su lugar, desde la Puerta de Benjam\u00edn hasta el emplazamiento de la antigua Puerta, es decir, hasta la Puerta de los \u00c1ngulos, y desde la torre de Jananel hasta los Lagares del rey.<br \/>11 Se habitar\u00e1 en ella y no habr\u00e1 m\u00e1s anatema: \u00a1Jerusal\u00e9n ser\u00e1 habitada en seguridad!<br \/>12 Y \u00e9sta ser\u00e1 la plaga con que herir\u00e1 Yahveh a todos los pueblos que hayan hecho la guerra a Jerusal\u00e9n: pudrir\u00e1 su carne estando ellos todav\u00eda en pie, sus ojos se pudrir\u00e1n en sus cuencas, y su lengua se pudrir\u00e1 en su boca.<br \/>13 Y cundir\u00e1 aquel d\u00eda entre ellos un inmenso p\u00e1nico de Yahveh: agarrar\u00e1 cada uno la mano de su pr\u00f3jimo y levantar\u00e1n la mano unos contra otros.<br \/>14 Tambi\u00e9n Jud\u00e1 combatir\u00e1 en Jerusal\u00e9n. Y ser\u00e1n reunidas las riquezas de todas las naciones de alrededor: oro, plata y vestidos en cantidad inmensa.<br \/>15 Semejante ser\u00e1 la plaga de los caballos, mulos, camellos y asnos, y de todo el ganado que haya en aquellos campamentos: \u00a1una plaga como \u00e9sa!<br \/>16 Y todos los supervivientes de todas las naciones que hayan venido contra Jerusal\u00e9n subir\u00e1n de a\u00f1o en a\u00f1o a postrarse ante el Rey Yahveh Sebaot y a celebrar la fiesta de las Tiendas.<br \/>17 Y para aquella familia de la tierra que no suba a Jerusal\u00e9n a postrarse ante el Rey Yahveh Sebaot no habr\u00e1 lluvia.<br \/>18 Si la familia de Egipto no sube ni viene, caer\u00e1 sobre ella la plaga con que Yahveh herir\u00e1 a las naciones que no suban a celebrar la fiesta de las Tiendas.<br \/>19 Tal ser\u00e1 el castigo de Egipto y el castigo de todas las naciones que no suban a celebrar la fiesta de las Tiendas.<br \/>20 Aquel d\u00eda se hallar\u00e1 en los cascabeles de los caballos: \u00abConsagrado a Yahveh\u00bb, y ser\u00e1n las ollas en la Casa de Yahveh como copas de aspersi\u00f3n delante del altar.<br \/>21 Y toda olla, en Jerusal\u00e9n y Jud\u00e1, estar\u00e1 consagrada a Yahveh<br \/>Sebaot; todos los que quieran sacrificar vendr\u00e1n a tomar de ellas, y en ellas cocer\u00e1n; y no habr\u00e1 m\u00e1s comerciante en la Casa de Yahveh Sebaot el d\u00eda aquel.<br \/><u><strong><a href=\"#topZc\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><\/u><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Sagrada Escritura, Zacar\u00edas 1\u00a0 \u00a0 \u00a02\u00a0 \u00a0 \u00a03\u00a0 \u00a0 \u00a04\u00a0 \u00a0 \u00a05\u00a0 \u00a0 \u00a06\u00a0 \u00a0 \u00a07\u00a0 \u00a0 \u00a08\u00a0 \u00a0 \u00a09 \u00a0 \u00a010\u00a0 \u00a0 \u00a011 \u00a0 \u00a012\u00a0 \u00a0 \u00a013\u00a0 \u00a0 \u00a014 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Zacar\u00edas 11 En el octavo mes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5840\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s2dsrC-zacarias","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5840"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5840"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5840\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5841,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5840\/revisions\/5841"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5840"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5840"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5840"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}