{"id":5859,"date":"2022-04-14T00:01:21","date_gmt":"2022-04-14T06:01:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5859"},"modified":"2022-04-08T15:34:25","modified_gmt":"2022-04-08T21:34:25","slug":"lectio-jue-14-abr-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5859","title":{"rendered":"Lectio jue, 14 abr, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Jueves Santo en la Cena del Se\u00f1or<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Lavatorio de los pies<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>LECTIO<\/h2>\n\n\n\n<ol><li>Oraci\u00f3n inicial:<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>\u201cCuando tu\nhablas, Se\u00f1or, la nada palpita de vida: los huesos secos se convierten en\npersonas vivientes, el desierto florece\u2026 Cuando me dispongo a hablarte, me\nsiento \u00e1rido, no s\u00e9 qu\u00e9 decir. No estoy, evidentemente, sintonizado con tu\nvoluntad, mis labios no est\u00e1n de acuerdo con mi coraz\u00f3n y mi coraz\u00f3n no hace un\nesfuerzo por entonarse con el tuyo. Renueva mi coraz\u00f3n, purifica mis labios,\npara que hable contigo como t\u00fa quieres, para que hable con los dem\u00e1s como t\u00fa\nquieres, para que hable conmigo mismo, con mi mundo interior, como t\u00fa quieres\n(L. Renna).<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Lectura del evangelio:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Antes de la fiesta de la Pascua,\nsabiendo Jes\u00fas que hab\u00eda llegado la hora de pasar de este mundo al Padre y\nhabiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el extremo. <\/p>\n\n\n\n<p>En el transcurso de la cena,\ncuando ya el diablo hab\u00eda puesto en el coraz\u00f3n de Judas Iscariote, hijo de\nSim\u00f3n, la idea de entregarlo, Jes\u00fas, consciente de que el Padre hab\u00eda puesto en\nsus manos todas las cosas y sabiendo que hab\u00eda salido de Dios y a Dios volv\u00eda,\nse levant\u00f3 de la mesa, se quit\u00f3 el manto y tomando una toalla, se la ci\u00f1\u00f3;\nluego ech\u00f3 agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los disc\u00edpulos y\na sec\u00e1rselos con la toalla que se hab\u00eda ce\u00f1ido. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3 a Sim\u00f3n Pedro, \u00e9ste\nle dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfMe vas a lavar t\u00fa a m\u00ed los pies?\u00bb. Jes\u00fas le\nreplic\u00f3: \u00abLo que estoy haciendo t\u00fa no lo entiendes ahora, pero lo\ncomprender\u00e1s m\u00e1s tarde\u00bb Pedro le dijo: \u00abT\u00fa no me lavar\u00e1s los pies jam\u00e1s\u00bb.\nJes\u00fas le contest\u00f3: \u00abSi no te lavo, no tendr\u00e1s parte conmigo\u00bb.\nEntonces le dijo Sim\u00f3n Pedro: \u00abEn ese caso, Se\u00f1or, no s\u00f3lo los pies, sino\ntambi\u00e9n las manos y la cabeza\u00bb. Jes\u00fas le dijo: \u00abEl que se ha ba\u00f1ado\nno necesita lavarse m\u00e1s que los pies, porque todo \u00e9l est\u00e1 limpio. Y ustedes\nest\u00e1n limpios, aunque no todos\u00bb. Como sab\u00eda qui\u00e9n lo iba a entregar, por\neso dijo: &#8216;No todos est\u00e1n limpios&#8217;. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando acab\u00f3 de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, volvi\u00f3 a la mesa y les dijo: \u00ab\u00bfComprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Se\u00f1or, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, que soy el Maestro y el Se\u00f1or, les he lavado los pies, tambi\u00e9n ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, tambi\u00e9n ustedes lo hagan\u00bb.<br><\/p>\n\n\n\n<ul><li>Momentos de silencio orante:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><em>En una escucha amorosa la palabra no es necesaria, porque tambi\u00e9n el silencio habla y comunica amor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>MEDITATIO<\/h2>\n\n\n\n<ol><li>Pre\u00e1mbulo a\nla Pascua de Jes\u00fas:<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>El pasaje del\nevangelio de este d\u00eda est\u00e1 inserto en un conjunto literario que comprende los\ncap\u00edtulos 13-17. El comienzo est\u00e1 constituido por la narraci\u00f3n de la \u00faltima\ncena que Jes\u00fas comparte con sus disc\u00edpulos, durante la cu\u00e1l realiza el gesto\ndel lavatorio de los pies (13,1-10). Despu\u00e9s, Jes\u00fas pronuncia un largo discurso\nde despedida con sus disc\u00edpulos (13, 31-14,31), los cap\u00edtulos 15 -17 tienen la\nfunci\u00f3n de profundizar algo m\u00e1s el precedente discurso del Maestro.\nInmediatamente sigue, el hecho del prendimiento de Jes\u00fas (18, 1-11). De todos\nmodos, los sucesos narrados en 13-17,26 est\u00e1n conectados desde el 13,1 con la\nPascua de Jes\u00fas. Es interesante anotar este punto: desde el 12,1 la Pascua no\nse llama ya la pascua de los jud\u00edos, sino la Pascua de Jes\u00fas. Es \u00c9l, de ahora\nen adelante, el Cordero de Dios que librar\u00e1 al hombre de su pecado. La Pascua\nde Jes\u00fas es una Pascua que mira a la liberaci\u00f3n del hombre: un nuevo \u00e9xodo que\npermite pasar de las tinieblas a la luz (8,12) y que llevar\u00e1 vida y fiesta a la\nhumanidad (7,37).<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas es\nconsciente de que est\u00e1 por terminarse su camino hacia el Padre, y por tanto\ndispuesto a llevar a t\u00e9rmino su \u00e9xodo personal y definitivo. Tal pasaje al\nPadre se realiza mediante la Cruz, momento nuclear en el que Jes\u00fas entregar\u00e1 su\nvida en provecho del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Llama la\natenci\u00f3n del lector el constatar c\u00f3mo el evangelista Juan sepa representar muy\nbien la figura de Jes\u00fas siendo consciente de los \u00faltimos acontecimientos de su\nvida y, por tanto, de su misi\u00f3n. Y a probar que Jes\u00fas no es arrastrado por los\nacontecimientos que amenazan su existencia, sino que est\u00e1 preparado para dar su\nvida. Precedentemente el evangelista hab\u00eda anotado que todav\u00eda no hab\u00eda llegado\nsu hora; pero ahora en la narraci\u00f3n del lavatorio de los pies dice, que Jes\u00fas\nes consciente de que se aproxima su hora. Tal conciencia est\u00e1 a la base de la\nexpresi\u00f3n juanista: \u201cdespu\u00e9s de haber amado a los suyos que estaban en el\nmundo, los am\u00f3 hasta el fin\u201d (v.1) El amor \u201cpor los suyos\u201d, aqu\u00e9llos que forman\nla nueva comunidad, ha sido evidente mientras ha estado con ellos, pero\nresplandecer\u00e1 de modo eminente en su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal amor\nviene mostrado por Jes\u00fas en el gesto del lavatorio de pies que , en su valor\nsimb\u00f3lico, muestra el amor continuo que se expresa en el servicio.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Lavatorio de\nlos pies:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas se\nencuentra en una cena ordinaria con los suyos. Tiene plena conciencia de la\nmisi\u00f3n que el Padre le ha confiado: de \u00c9l depende la salvaci\u00f3n de la humanidad.\nCon tal conocimiento quiere mostrar a \u201clos suyos\u201d, mediante el lavatorio de los\npies, c\u00f3mo se lleva a cumplimiento la obra salv\u00edfica del Padre e indicar con\ntal gesto la entrega de su vida para la salvaci\u00f3n del hombre. Es voluntad de\nJes\u00fas que el hombre se salve y un consumidor deseo lo gu\u00eda a dar su vida y\nentregarse. Es consciente de que \u201cel Padre hab\u00eda puesto todo en sus manos\u201d (v.\n3a); tal expresi\u00f3n deja entrever que el Padre deja a Jes\u00fas la completa libertad\nde acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas,\nadem\u00e1s, sabe que su origen y la meta de su itinerario es Dios; sabe que su\nmuerte en la cruz, expresi\u00f3n m\u00e1xima de su amor, es el \u00faltimo momento de su\ncamino salvador. Su muerte es un \u201c\u00e9xodo\u201d: el \u00e1pice de su victoria sobre la\nmuerte; en el dar su vida, Jes\u00fas nos revela la presencia de Dios como vida\nplena y ausente de muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta\nplena conciencia de su identidad y de su completa libertad Jes\u00fas se dispone a\ncumplir el grande y humilde gesto del lavatorio. Tal gesto de amor se describe\ncon un c\u00famulo de verbos (ocho) que convierten la escena complicada y henchida\nde significado. El evangelista presentando la \u00faltima acci\u00f3n de Jes\u00fas sobre los\nsuyos, usa esta figura ret\u00f3rica de acumulaci\u00f3n de verbos sin repetirse para que\ntal gesto permanezca impreso en el coraz\u00f3n y en la mente de sus disc\u00edpulos y de\ncualquier lector y para que se retenga un mandamiento que no debe olvidarse. El\ngesto cumplido por Jes\u00fas intenta mostrar que el verdadero amor se traduce en\nacci\u00f3n tangible de servicio. Jes\u00fas se despoja de sus vestidos se ci\u00f1e un\ndelantal s\u00edmbolo de servicio. El despojarse de sus vestidos es una expresi\u00f3n\nque tiene la funci\u00f3n de expresar el significado del don de la vida. \u00bfQu\u00e9\nense\u00f1anza quiere Jes\u00fas transmitir a sus disc\u00edpulos con este gesto? Les muestra\nque el amor se expresa en el servicio, en dar la vida por los dem\u00e1s como \u00c9l lo\nha hecho.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos de\nJes\u00fas el lavado de los pies era un gesto que expresaba hospitalidad y acogida\ncon los hu\u00e9spedes. De ordinario era hecho por un esclavo con los hu\u00e9spedes o\npor una mujer o hijas a su padre. Adem\u00e1s era costumbre que el rito del lavado\nde pies fuese siempre antes de sentarse a la mesa y no durante la comida. Esta\nforma de obrar de Jes\u00fas intenta subrayar la singularidad de su gesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed Jes\u00fas\nse pone a lavar los pies a sus disc\u00edpulos. El reiterado uso del delantal con el\nque Jes\u00fas se ha ce\u00f1ido subraya que la actitud de servicio es un atributo permanente\nde la persona de Jes\u00fas. De hecho, cuando acaba el lavatorio, Jes\u00fas no se quita\nel pa\u00f1o que hace de delantal.<\/p>\n\n\n\n<p>Este\nparticular intenta subrayar que el servicio-amor no termina con la muerte. La\nminuciosidad de tantos detalles muestra la intenci\u00f3n del evangelista de querer\nponer de relieve la importancia y singularidad del gesto de Jes\u00fas. Lavando los\npies de sus disc\u00edpulos Jes\u00fas intenta mostrarles su amor, que es un todo con el\ndel Padre (10,30.38). Es realmente impresionante esta imagen que Jes\u00fas nos revela\nde Dios: no es un soberano que reside s\u00f3lo en el cielo, sino que se presenta\ncomo siervo de la humanidad. De este servicio divino brota para la comunidad de\nlos creyentes aquella libertad que nace del amor y que vuelve a todos su\nmiembros \u201cse\u00f1ores\u201d (libres) en tanto que servidores. Es como decir que s\u00f3lo la\nlibertad crea el verdadero amor. De ahora en adelante el servicio que los\ncreyentes dar\u00e1n al hombre tendr\u00e1 como finalidad el de instaurar relaciones\nentre los hombres en el que la igualdad y la libertad sean una consecuencia de\nla pr\u00e1ctica del servicio rec\u00edproco. Jes\u00fas con su gesto intenta demostrar que\ncualquier asomo de dominio o prepotencia sobre el hombre no est\u00e1 de acuerdo con\nel modo de obrar de Dios, quien, por el contrario, sirve al hombre para\natraerlo hacia S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s no\ntienen sentido las pretensiones de superioridad de un hombre sobre otro, porque\nla comunidad fundada por Jes\u00fas no tiene forma piramidal sino horizontal, en la\nque cada uno est\u00e1 al servicio del otro, siguiendo el ejemplo de Dios y de\nJes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis,\nel gesto que Jes\u00fas cumple expresa los siguientes valores: el amor hacia los\nhermanos exige un cambio en acogida fraterna, hospitalidad, o sea, servicio\npermanente.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Resistencia\nde Pedro:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La reacci\u00f3n\nde Pedro al gesto de Jes\u00fas es de estupor y protesta. Tambi\u00e9n hay cambio en el\nmodo de dirigirse a Jes\u00fas: Pedro lo llama \u201cSe\u00f1or\u201d (13,6). Tal t\u00edtulo reconoce\nen Jes\u00fas un nivel de superioridad que choca con el \u201clavar\u201d los pies, una acci\u00f3n\nque compete, en verdad, a un sujeto inferior. La protesta es en\u00e9rgicamente\nexpresada por las palabras: \u201c\u00bfT\u00fa lavarme a m\u00ed los pies?\u201d A los ojos de Pedro\neste humillante gesto del lavatorio de los pies parece una inversi\u00f3n de valores\nque regulan las relaciones entre Jes\u00fas y los hombres: el primero es el Mes\u00edas,\nPedro es un s\u00fabdito. Pedro no aprueba la igualdad que Jes\u00fas quiere establecer\nentre los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>A tal\nincomprensi\u00f3n Jes\u00fas responde a Pedro invit\u00e1ndolo a acoger el sentido de lavar\nlos pies como un testimonio de su afecto hacia \u00e9l. M\u00e1s precisamente: le quiere\nofrecer una prueba concreta de c\u00f3mo \u00c9l y el Padre lo aman.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la\nreacci\u00f3n de Pedro no cesa: rechaza categ\u00f3ricamente que Jes\u00fas se ponga a sus pies.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Pedro\ncada uno debe cumplir su papel, no es posible una comunidad o una sociedad\nbasada en la igualdad. No es aceptable que Jes\u00fas abandone su posici\u00f3n de\nsuperioridad para hacerse igual a sus disc\u00edpulos. Tal idea del Maestro\ndesorienta a Pedro y lo lleva a protestar.<\/p>\n\n\n\n<p>No aceptando\nel servicio de amor de su Maestro, no acepta ni siquiera que muera en la cruz\npor \u00e9l (12,34;13,37). Es como decir, que Pedro est\u00e1 lejos de comprender qu\u00e9\ncosa es el verdadero amor y tal obst\u00e1culo sirve de impedimento para que Jes\u00fas\nse lo muestre con la acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que\nPedro no est\u00e9 dispuesto a compartir la din\u00e1mica del amor que se manifiesta en\nel servicio rec\u00edproco no puede compartir la amistad con Jes\u00fas, y se arriesga,\nrealmente, a autoexcluirse.<\/p>\n\n\n\n<p>A\ncontinuaci\u00f3n de la advertencia de Jes\u00fas: \u201cSi no te lavo, no tendr\u00e1s parte\nconmigo\u201d (v.8), Pedro consiente a las amenazantes palabras del Maestro, pero\nsin aceptar el sentido profundo de la acci\u00f3n de Jes\u00fas. Se muestra abierto,\ndispuesto a dejarse lavar, no s\u00f3lo los pies, sino tambi\u00e9n las manos y la\ncabeza. Parece que Pedro admite mejor el gesto de Jes\u00fas como una acci\u00f3n de purificaci\u00f3n\no abluci\u00f3n, m\u00e1s que como servicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Jes\u00fas\nresponde que los disc\u00edpulos est\u00e1n purificados (\u201climpios\u201d) desde el momento en\nque han aceptado dejarse guiar por la Palabra del Maestro, rechazando la del\nmundo. Pedro y los disc\u00edpulos no tienen necesidad del rito judaico de la\npurificaci\u00f3n, sino de dejarse lavar los pies por Jes\u00fas; o mejor, de dejarse\namar por \u00e9l , que les da dignidad y libertad.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>El memorial\ndel amor:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Al t\u00e9rmino\ndel lavatorio de los pies, Jes\u00fas intenta dar a su acci\u00f3n una validez permanente\npara su comunidad y al mismo tiempo dejar en ella un memorial o mandamiento que\ndeber\u00e1 regular para siempre las relaciones fraternas.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas es el\nSe\u00f1or, no en la l\u00ednea de dominio, sino en cuanto comunica el amor del Padre (su\nEsp\u00edritu) que nos hace hijos de Dios y aptos para imitar a Jes\u00fas, que\nlibremente da su amor a los suyos. Esta actitud interior de Jes\u00fas lo ha querido\ncomunicar a los suyos, un amor que no excluye a ninguno, ni siquiera a Judas\nque lo va a traicionar. Por tanto si los disc\u00edpulos lo llaman Se\u00f1or, deben\nimitarlo; si lo consideran Maestro deben escucharlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas preguntas para meditar:<\/p>\n<ul>\n<li>se levant\u00f3 de la mesa: \u00bfc\u00f3mo vives la Eucarist\u00eda? \u00bfDe modo sedentario o te dejas llevar por la acci\u00f3n de fuego del amor que recibes? \u00bfCorres el peligro de que la Eucarist\u00eda de la que participas se pierda en el narcisismo contemplativo, sin llevarte al compromiso de solidaridad y deseos de compartir? Tu compromiso por la justicia, por los pobres, \u00bfviene de la costumbre de encontrarte con Jes\u00fas en la Eucarist\u00eda, de la familiaridad con \u00c9l?<\/li>\n<li>se quit\u00f3 los vestidos: Cuando de la Eucarist\u00eda pasas a la vida \u00bfsabes dejar los vestidos del contracambio, del inter\u00e9s personal, para dejarte guiar por un amor aut\u00e9ntico hacia los dem\u00e1s? \u00bfO despu\u00e9s de la Eucarist\u00eda no eres capaz de dejar los vestidos del dominio y de la arrogancia para vestir el de la sencillez, el de la pobreza?<\/li>\n<li>se puso un delantal: es la imagen de la \u201ciglesia del delantal\u201d. En la vida de tu familia, de tu comunidad eclesial \u00bfvas por la v\u00eda del servicio? \u00bfEst\u00e1s comprometido directamente con el servicio a los pobres y marginados? \u00bfSabes percibir el rostro de Cristo cuando pide ser servido, amado en los pobres?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2>ORATIO<\/h2>\n\n\n\n<p>a) Salmo 116\n(114-115), 12-13;15-16;17-18<\/p>\n\n\n\n<h5>El salmista\nque se encuentra en el templo y en presencia de la asamblea lit\u00fargica escoge su\nsacrificio de acci\u00f3n de gracias. Voltaire, que nutr\u00eda una particular\npredilecci\u00f3n por el v.12, as\u00ed se expresaba: \u201c\u00bfQu\u00e9 cosa puedo ofrecer al Se\u00f1or\npor los dones que me ha dado?\u201d<\/h5>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo pagar a\nYahv\u00e9<br>\ntodo el bien que me ha hecho?<br>\nAlzar\u00e9 la copa de salvaci\u00f3n<br>\ne invocar\u00e9 el nombre de Yahv\u00e9. Mucho le cuesta a Yahv\u00e9<br>\nla muerte de los que lo aman.<br>\n\u00a1Ah, Yahv\u00e9, yo soy tu siervo, tu siervo, hijo de tu esclava, t\u00fa has soltado mis\ncadenas!<br>\nTe ofrecer\u00e9 sacrificio de acci\u00f3n de gracias e invocar\u00e9 el nombre de Yahv\u00e9.<br>\nCumplir\u00e9 mis votos a Yahv\u00e9<br>\nen presencia de todo el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<h5>Fascinado por\nel modo con que Jes\u00fas expresa su amor a los suyos, Or\u00edgenes reza as\u00ed:<br>\nJes\u00fas, ven, tengo los pies sucios,<br>\nPor m\u00ed te has hecho siervo, versa el agua en la jofaina; Ven, l\u00e1vame los pies.<br>\nLo s\u00e9, es temerario lo que te digo,<br>\npero temo la amenaza de tus palabras:<br>\n\u201cSi no te lavo los pies,<br>\nno tendr\u00e1s parte conmigo\u201d L\u00e1vame por tanto los pies, para que tenga parte\ncontigo. (Homil\u00eda 5\u00aa sobre Isa\u00edas)<\/h5>\n\n\n\n<h5>Y San\nAmbrosio, preso de un deseo ardiente de corresponder al amor de Jes\u00fas, as\u00ed se expresa:<\/h5>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh, mi Se\u00f1or\nJes\u00fas!<br>\nD\u00e9jame lavar tus sagrados pies;<br>\nte los has ensuciado<br>\ndesde que caminas por mi alma\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jueves Santo en la Cena del Se\u00f1or Lavatorio de los pies LECTIO Oraci\u00f3n inicial: \u201cCuando tu hablas, Se\u00f1or, la nada palpita de vida: los huesos secos se convierten en personas vivientes, el desierto florece\u2026 Cuando me dispongo a hablarte, me &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5859\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1wv","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5859"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5859"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5859\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5860,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5859\/revisions\/5860"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}