{"id":5861,"date":"2022-04-15T00:01:20","date_gmt":"2022-04-15T06:01:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5861"},"modified":"2022-04-08T15:55:33","modified_gmt":"2022-04-08T21:55:33","slug":"lectio-vie-15-abr-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5861","title":{"rendered":"Lectio vie, 15 abr, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La Pasi\u00f3n de Cristo seg\u00fan Juan<\/em><\/p>\n<p><em>Juan 18,1 &#8211; 19,42<\/em><\/p>\n<h2>Recoj\u00e1monos en oraci\u00f3n \u2013 Statio<\/h2>\n<p>Ven, T\u00fa, refrigerio,<br \/>delicia y alimento de nuestras almas.<br \/>Ven y quita todo lo que es m\u00edo,<br \/>e infunde en m\u00ed s\u00f3lo lo que es tuyo.<br \/>Ven, T\u00fa que eres el alimento de todo casto pensamiento, c\u00edrculo de toda clemencia y c\u00famulo de toda pureza.<br \/>Ven y consuma en m\u00ed todo lo que es ocasi\u00f3n<br \/>de que yo no pueda ser consumada por ti.<br \/>Ven, oh Esp\u00edritu,<br \/>que siempre est\u00e1s con el Padre y con el Esposo, y rep\u00f3sate sobre las esposas del Esposo.<br \/>(Sta. Mar\u00eda Magdalena de Pazzis, O. Carm, en La Probatione ii, 193-194)<\/p>\n<h2>Lectura orante de la Palabra \u2013 Lectio<\/h2>\n<p>PASI\u00d3N DE NUESTRO SE\u00d1OR JESUCRISTO SEG\u00daN SAN JUAN, 18, 1-19, 42<\/p>\n<p><strong><em>Apresaron a Jes\u00fas y lo ataron<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas fue con sus disc\u00edpulos al otro lado del torrente Cedr\u00f3n, donde hab\u00eda un huerto, y entraron all\u00ed \u00e9l y sus disc\u00edpulos. Judas, el traidor, conoc\u00eda tambi\u00e9n el sitio, porque Jes\u00fas se reun\u00eda a menudo all\u00ed con sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Entonces Judas tom\u00f3 un batall\u00f3n de soldados y guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos y entr\u00f3 en el huerto con linternas, antorchas y armas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, sabiendo todo lo que iba a suceder, se adelant\u00f3 y les dijo: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n buscan?\u00bb. Le contestaron: \u00abA Jes\u00fas, el nazareno\u00bb. Les dijo Jes\u00fas: \u00abYo soy\u00bb. Estaba tambi\u00e9n con ellos Judas, el traidor. Al decirles &#8216;Yo soy&#8217;, retrocedieron y cayeron a tierra. Jes\u00fas les volvi\u00f3 a preguntar: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n buscan?\u00bb. Ellos dijeron: \u00abA Jes\u00fas, el nazareno\u00bb. Jes\u00fas contest\u00f3: \u00abLes he dicho que soy yo. Si me buscan a m\u00ed, dejen que \u00e9stos se vayan\u00bb. As\u00ed se cumpli\u00f3 lo que Jes\u00fas hab\u00eda dicho: &#8216;No he perdido a ninguno de los que me diste&#8217;.<\/p>\n<p>Entonces Sim\u00f3n Pedro, que llevaba una espada, la sac\u00f3 e hiri\u00f3 a un criado del sumo sacerdote y le cort\u00f3 la oreja derecha. Este criado se llamaba Maleo. Dijo entonces Jes\u00fas a Pedro: \u00abMete la espada en la vaina. \u00bfNo voy a beber el c\u00e1liz que me ha dado mi Padre?\u00bb.<\/p>\n<p><em><strong>Llevaron a Jes\u00fas primero ante An\u00e1s<\/strong><\/em><\/p>\n<p>El batall\u00f3n, su comandante y los criados de los jud\u00edos apresaron a Jes\u00fas, lo ataron y lo llevaron primero ante An\u00e1s, porque era suegro de Caif\u00e1s, sumo sacerdote aquel a\u00f1o. Caif\u00e1s era el que hab\u00eda dado a los jud\u00edos este consejo: &#8216;Conviene que muera un solo hombre por el pueblo&#8217;.<\/p>\n<p>Sim\u00f3n Pedro y otro disc\u00edpulo iban siguiendo a Jes\u00fas. Este disc\u00edpulo era conocido del sumo sacerdote y entr\u00f3 con Jes\u00fas en el palacio del sumo sacerdote, mientras Pedro se quedaba fuera, junto a la puerta. Sali\u00f3 el otro disc\u00edpulo, el conocido del sumo sacerdote, habl\u00f3 con la portera e hizo entrar a Pedro. La portera dijo entonces a Pedro: \u00ab\u00bfNo eres t\u00fa tambi\u00e9n uno de los disc\u00edpulos de ese hombre?\u00bb. El dijo: \u00abNo lo soy\u00bb. Los criados y los guardias hab\u00edan encendido un brasero, porque hac\u00eda fr\u00edo, y se calentaban. Tambi\u00e9n Pedro estaba con ellos de pie, calent\u00e1ndose.<\/p>\n<p>El sumo sacerdote interrog\u00f3 a Jes\u00fas acerca de sus disc\u00edpulos y de su doctrina. Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00abYo he hablado abiertamente al mundo y he ense\u00f1ado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se re\u00fanen todos los jud\u00edos, y no he dicho nada a escondidas. \u00bfPor qu\u00e9 me interrogas a m\u00ed? Interroga a los que me han o\u00eddo, sobre lo que les he hablado. Ellos saben lo que he dicho\u00bb.<\/p>\n<p>Apenas dijo esto, uno de los guardias le dio una bofetada a Jes\u00fas, dici\u00e9ndole: \u00ab\u00bfAs\u00ed contestas al sumo sacerdote?\u00bb. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abSi he faltado al hablar, demuestra en qu\u00e9 he faltado; pero si he hablado como se debe, \u00bfpor qu\u00e9 me pegas?\u00bb. Entonces An\u00e1s lo envi\u00f3 atado a Caif\u00e1s, el sumo sacerdote.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfNo eres t\u00fa tambi\u00e9n uno de sus disc\u00edpulos? No lo soy<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Sim\u00f3n Pedro estaba de pie, calent\u00e1ndose, y le dijeron: \u00ab\u00bfNo eres t\u00fa tambi\u00e9n uno de sus disc\u00edpulos?\u00bb. El lo neg\u00f3 diciendo: \u00abNo lo soy\u00bb. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le hab\u00eda cortado la oreja, le dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 no te vi yo con \u00e9l en el huerto?\u00bb. Pedro volvi\u00f3 a negarlo y enseguida cant\u00f3 un gallo.<\/p>\n<p><em><strong>Mi Reino no es de este mundo<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Llevaron a Jes\u00fas de casa de Caif\u00e1s al pretorio. Era muy de ma\u00f1ana y ellos no entraron en el palacio para no incurrir en impureza y poder as\u00ed comer la cena de Pascua.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 entonces Pilato a donde estaban ellos y les dijo: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 acusan a este hombre?\u00bb. Le contestaron: \u00abSi \u00e9ste no fuera un malhechor, no te lo hubi\u00e9ramos tra\u00eddo\u00bb. Pilato les dijo: \u00abPues ll\u00e9venselo y j\u00fazguenlo seg\u00fan su ley\u00bb. Los jud\u00edos le respondieron: \u00abNo estamos autorizados para dar muerte a nadie\u00bb. As\u00ed se cumpli\u00f3 lo que hab\u00eda dicho Jes\u00fas, indicando de qu\u00e9 muerte iba a morir.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 otra vez Pilato en el pretorio, llam\u00f3 a Jes\u00fas y le dijo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el rey de los jud\u00edos?\u00bb. Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00ab\u00bfEso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?\u00bb. Pilato le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfAcaso soy yo jud\u00edo?<\/p>\n<p>Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a m\u00ed. \u00bfQu\u00e9 es lo que has hecho?\u00bb. Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00abMi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores habr\u00edan luchado para que no cayera yo en manos de los jud\u00edos. Pero mi Reino no es de aqu\u00ed\u00bb. Pilato le dijo: \u00ab\u00bfConque t\u00fa eres rey?\u00bb. Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00abT\u00fa lo has dicho. Soy rey. Yo nac\u00ed y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz\u00bb. Pilato le dijo: \u00ab\u00bfY qu\u00e9 es la verdad?\u00bb.<\/p>\n<p>Dicho esto, sali\u00f3 otra vez a donde estaban los jud\u00edos y les dijo: \u00abNo encuentro en \u00e9l ninguna culpa. Entre ustedes es costumbre que por Pascua ponga en libertad a un preso. \u00bfQuieren que les suelte al rey de los jud\u00edos?\u00bb. Pero todos ellos gritaron: \u00ab\u00a1No, a \u00e9se no! \u00a1A Barrab\u00e1s!\u00bb. (El tal Barrab\u00e1s era un bandido).<\/p>\n<p><em><strong>\u00a1Viva el rey de los jud\u00edos!<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Entonces Pilato tom\u00f3 a Jes\u00fas y lo mand\u00f3 azotar. Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza, le echaron encima un manto color p\u00farpura, y acerc\u00e1ndose a \u00e9l, le dec\u00edan: \u00ab\u00a1Viva el rey de los jud\u00edos!\u00bb, y le daban de bofetadas.<\/p>\n<p>Pilato sali\u00f3 otra vez afuera y les dijo: \u00abAqu\u00ed lo traigo para que sepan que no encuentro en \u00e9l ninguna culpa\u00bb. Sali\u00f3, pues, Jes\u00fas, llevando la corona de espinas y el manto color p\u00farpura. Pilato les dijo: \u00abAqu\u00ed est\u00e1 el hombre\u00bb. Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y sus servidores, gritaron: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcalo, crucif\u00edcalo!\u00bb.<\/p>\n<p>Pilato les dijo: \u00abLl\u00e9venselo ustedes y crucif\u00edquenlo, porque yo no encuentro culpa en \u00e9l\u00bb. Los jud\u00edos le contestaron: \u00abNosotros tenemos una ley y seg\u00fan esa ley tiene que morir, porque se ha declarado Hijo de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando Pilato oy\u00f3 estas palabras, se asust\u00f3 a\u00fan m\u00e1s, y entrando otra vez en el pretorio, dijo a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa?\u00bb. Pero Jes\u00fas no le respondi\u00f3. Pilato le dijo entonces: \u00ab\u00bfA m\u00ed no me hablas? \u00bfNo sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?\u00bb. Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00abNo tendr\u00edas ninguna autoridad sobre m\u00ed, si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso, el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor\u00bb.<\/p>\n<p><em><strong>\u00a1Fuera, fuera! Crucif\u00edcalo<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Desde ese momento Pilato trataba de soltarlo, pero los jud\u00edos gritaban: \u00ab\u00a1Si sueltas a \u00e9se, no eres amigo del C\u00e9sar!; porque todo el que pretende ser rey, es enemigo del C\u00e9sar\u00bb. Al o\u00edr estas palabras, Pilato sac\u00f3 a Jes\u00fas y lo sent\u00f3 en el tribunal, en el sitio que llaman \u00abel Enlosado\u00bb (en hebreo G\u00e1bbata). Era el d\u00eda de la preparaci\u00f3n de la Pascua, hacia el mediod\u00eda. Y dijo Pilato a los jud\u00edos: \u00abAqu\u00ed tienen a su rey\u00bb. Ellos gritaron: \u00ab\u00a1Fuera, fuera! \u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb. Pilato les dijo: \u00ab\u00bfA su rey voy a crucificar?\u00bb. Contestaron los sumos sacerdotes: \u00abNo tenemos m\u00e1s rey que el C\u00e9sar\u00bb. Entonces se lo entreg\u00f3 para que lo crucificaran<\/p>\n<p><em><strong>Crucificaron a Jes\u00fas y con \u00e9l a otros dos<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Tomaron a Jes\u00fas, y \u00e9l, cargando con la cruz, se dirigi\u00f3 hacia el sitio llamado \u00abla Calavera\u00bb (que en hebreo se dice G\u00f3lgota), donde lo crucificaron, y con \u00e9l a otros dos, uno de cada lado, y en medio Jes\u00fas. Pilato mand\u00f3 escribir un letrero y ponerlo encima de la cruz; en \u00e9l estaba escrito: &#8216;Jes\u00fas el nazareno, el rey de los jud\u00edos&#8217;. Leyeron el letrero muchos jud\u00edos, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jes\u00fas y estaba escrito en hebreo, lat\u00edn y griego. Entonces los sumos sacerdotes de los jud\u00edos le dijeron a Pilato: \u00abNo escribas: &#8216;El rey de los jud\u00edos&#8217;, sino: &#8216;Este ha dicho: Soy rey de los jud\u00edos&#8217; \u00ab. Pilato les contest\u00f3: \u00abLo escrito, escrito est\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p><em><strong>Se repartieron mi ropa<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Cuando crucificaron a Jes\u00fas, los soldados cogieron su ropa e hicieron cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la t\u00fanica. Era una t\u00fanica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Por eso se dijeron: \u00abNo la rasguemos, sino echemos suertes para ver a qui\u00e9n le toca\u00bb. As\u00ed se cumpli\u00f3 lo que dice la Escritura: Se repartieron mi ropa y echaron a suerte mi t\u00fanica. Y eso hicieron los soldados.<\/p>\n<p><em><strong>Ah\u00ed est\u00e1 tu hijo &#8211; Ah\u00ed est\u00e1 tu madre<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Junto a la cruz de Jes\u00fas estaban su madre, la hermana de su madre, Mar\u00eda la de Cleof\u00e1s, y Mar\u00eda Magdalena. Al ver a su madre y junto a ella al disc\u00edpulo que tanto quer\u00eda, Jes\u00fas dijo a su madre: \u00abMujer, ah\u00ed est\u00e1 tu hijo\u00bb. Luego dijo al disc\u00edpulo: \u00abAh\u00ed est\u00e1 tu madre\u00bb. Y desde aquella hora el disc\u00edpulo se la llev\u00f3 a vivir con \u00e9l.<\/p>\n<p><em><strong>Todo est\u00e1 cumplido<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esto, sabiendo Jes\u00fas que todo hab\u00eda llegado a su t\u00e9rmino, para que se cumpliera la Escritura dijo: \u00abTengo sed\u00bb. Hab\u00eda all\u00ed un jarro lleno de vinagre. Los soldados sujetaron una esponja empapada en vinagre a una ca\u00f1a de hisopo y se la acercaron a la boca. Jes\u00fas prob\u00f3 el vinagre y dijo: \u00abTodo est\u00e1 cumplido\u00bb, e inclinando la cabeza, entreg\u00f3 el esp\u00edritu.<\/p>\n<p><em><strong>Inmediatamente sali\u00f3 sangre y agua<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Entonces, los jud\u00edos, como era el d\u00eda de la preparaci\u00f3n de la Pascua, para que los cuerpos de los ajusticiados no se quedaran en la cruz el s\u00e1bado, porque aquel s\u00e1bado era un d\u00eda muy solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y los quitaran de la cruz. Fueron los soldados, le quebraron las piernas a uno y luego al otro de los que hab\u00edan sido crucificados con \u00e9l. Pero al llegar a Jes\u00fas, viendo que ya hab\u00eda muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le traspas\u00f3 el costado con una lanza e inmediatamente sali\u00f3 sangre y agua.<\/p>\n<p>El que vio da testimonio de esto y su testimonio es verdadero y \u00e9l sabe que dice la verdad, para que tambi\u00e9n ustedes crean. Esto sucedi\u00f3 para que se cumpliera lo que dice la Escritura: No le quebrar\u00e1n ning\u00fan hueso; y en otro lugar la Escritura dice: Mirar\u00e1n al que traspasaron.<\/p>\n<p><em><strong>Vendaron el cuerpo de Jes\u00fas y lo perfumaron<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esto, Jos\u00e9 de Arimatea, que era disc\u00edpulo de Jes\u00fas, pero oculto por miedo a los jud\u00edos, pidi\u00f3 a Pilato que lo dejara llevarse el cuerpo de Jes\u00fas. Y Pilato lo autoriz\u00f3. \u00c9l fue entonces y se llev\u00f3 el cuerpo.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 tambi\u00e9n Nicodemo, el que hab\u00eda ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mezcla de mirra y \u00e1loe.<\/p>\n<p>Tomaron el cuerpo de Jes\u00fas y lo envolvieron en lienzos con esos aromas, seg\u00fan se acostumbra enterrar entre los jud\u00edos. Hab\u00eda un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto, un sepulcro nuevo, donde nadie hab\u00eda sido enterrado todav\u00eda. Y como para los jud\u00edos era el d\u00eda de la preparaci\u00f3n de la Pascua y el sepulcro estaba cerca, all\u00ed pusieron a Jes\u00fas.<\/p>\n<h2>Rumiar la Palabra \u2013 Meditatio<\/h2>\n<p>Clave de lectura:<\/p>\n<h3>&#8211; Jes\u00fas due\u00f1o de su suerte<\/h3>\n<p>Quisiera proponeros el recogernos con el esp\u00edritu de Mar\u00eda, bajo la cruz de Jes\u00fas. Ella, mujer fuerte que ha penetrado todo el significado de este acontecimiento de la pasi\u00f3n y muerte de Se\u00f1or, nos ayudar\u00e1 a tener una mirada contemplativa sobre el Crucificado (Jn 19,25-27). Nos encontramos en el cap\u00edtulo 19 del evangelio de Juan, que comienza con la escena de la flagelaci\u00f3n y la coronaci\u00f3n de espinas. Pilatos presenta a Jes\u00fas a los sumos sacerdotes y a los guardias: \u201cJes\u00fas Nazareno, el rey de los Jud\u00edos\u201d que gritan su muerte en la cruz (Jn 19,6).<\/p>\n<p>Comienza as\u00ed para Jes\u00fas el camino de la cruz hacia el G\u00f3lgota, donde ser\u00e1 crucificado. En la narraci\u00f3n de la pasi\u00f3n seg\u00fan Juan, Jes\u00fas se revela due\u00f1o de s\u00ed mismo, controlando as\u00ed todo lo que le sucede. El texto juanista abunda en frases que indican esta realidad teol\u00f3gica, de Jes\u00fas que ofrece su vida. Los sucesos de la pasi\u00f3n \u00e9l los sufre activamente no pasivamente.<\/p>\n<p>Traemos aqu\u00ed s\u00f3lo algunos ejemplos haciendo hincapi\u00e9 sobre algunas frases y palabras. El lector puede encontrar otras: Entonces Jes\u00fas, conociendo todo lo que le iba a suceder se adelanta y les pregunta: \u201c\u00bfA qui\u00e9n busc\u00e1is?\u201d. Le contestaron: \u201cA Jes\u00fas el Nazareno\u201d. D\u00edceles: \u201c\u00a1Yo soy!\u201d. Judas, el que lo entregaba estaba tambi\u00e9n con ellos. Cuando les dijo: \u201cYo soy\u201d retrocedieron y cayeron en tierra. Les pregunt\u00f3 de nuevo: \u201c\u00bfA qui\u00e9n busc\u00e1is?\u201d. Le contestaron: \u201cA Jes\u00fas el Nazareno\u201d.<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3 \u201cYa os he dicho que yo soy; as\u00ed que si me busc\u00e1is a m\u00ed, dejad marchar a \u00e9stos. As\u00ed se cumplir\u00eda lo que hab\u00eda dicho: De los que me has dado, no he perdido a ninguno\u201d (Jn 18, 4-9). \u201cEntonces Jes\u00fas sali\u00f3, llevando la corona de espinas y el manto de p\u00farpura\u201d (Jn 19,5).<\/p>\n<p>A Pilatos le dice: \u201cNo tendr\u00edas ning\u00fan poder sobre m\u00ed, si no te hubiese sido dado de lo alto\u201d (Jn 19,11).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n sobre la cruz Jes\u00fas toma parte activa en su muerte, no se deja matar como los ladrones a los cu\u00e1les les son destrozadas las piernas (Jn 19,31-33); al contrario entrega su esp\u00edritu (Jn 19,30). Son muy importantes los detalles apuntados por el evangelista: \u201cJes\u00fas entonces, viendo a su Madre y all\u00ed junto a ella al disc\u00edpulo a quien amaba, dijo a la Madre: \u00ab\u00a1Mujer, he ah\u00ed a tu hijo!\u201d. Luego dice al disc\u00edpulo: \u201c\u00a1He ah\u00ed a tu Madre!\u201d (Jn 19, 26-27).<\/p>\n<p>Estas sencillas palabras de Jes\u00fas llevan el peso de la revelaci\u00f3n, palabras con las cu\u00e1les, \u00c9l nos revela su voluntad: \u201c he ah\u00ed a tu hijo\u201d (v.26); \u201che ah\u00ed a tu Madre\u201d (v. 27). Palabras que nos env\u00edan a aquellas pronunciadas por Pilatos en el lit\u00f3strotos: \u201cHe ah\u00ed el hombre\u201d (Jn 19,5).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed Jes\u00fas, desde la cruz, su trono, revela su voluntad y su amor por nosotros. \u00c9l es el cordero Dios, el pastor que da su vida por las ovejas. En aquel momento, en la cruz \u00c9l hace nacer la Iglesia, representada por Mar\u00eda, su hermana, Mar\u00eda la de Cleof\u00e1s y Mar\u00eda Magdalena con el disc\u00edpulo amado (Jn 19,25).<\/p>\n<p><em>&#8211; Disc\u00edpulos amados y fieles<\/em><\/p>\n<p>El cuarto evangelio especifica que estos disc\u00edpulos \u201cestaban junto a la cruz\u201d (Jn 25-26). Un detalle \u00e9ste de profundo significado. S\u00f3lo el cuarto evangelio narra que estas cinco personas estaban junto a la cruz. Los otros evangelistas no especifican. Lucas, por ejemplo, narra que todos aqu\u00e9llos que lo conocieron lo segu\u00edan desde lejos (Lc 23,49). Tambi\u00e9n Mateo cuenta que muchas mujeres segu\u00edan desde lejos estos sucesos. Estas mujeres, hab\u00edan seguido a Jes\u00fas desde la Galilea y le serv\u00edan. Pero ahora lo segu\u00edan desde lejos (Mt 27,55-56). Marcos, lo mismo que Mateo, no ofrece los nombres de aqu\u00e9llos que segu\u00edan la muerte de Jes\u00fas desde lejos (Mc 15,40-41). S\u00f3lo el cuarto evangelio especifica que la Madre de Jes\u00fas con las otras mujeres y el disc\u00edpulo amado \u201cestaban junto a la cruz\u201d.<\/p>\n<p>Estaban all\u00ed, como siervos ante su Se\u00f1or. Est\u00e1n valerosamente presentes en el momento en el que Jes\u00fas declara que ya \u201ctodo est\u00e1 cumplido\u201d (Jn 19,30). La Madre de Jes\u00fas est\u00e1 presente en la hora que finalmente \u201cha llegado\u201d. Aquella hora preanunciada en las bodas de Can\u00e1 (Jn 2,1ss). El cuarto evangelio hab\u00eda anotado tambi\u00e9n en aquel momento que \u201cla Madre de Jes\u00fas estaba all\u00ed\u201d (Jn 2,1). Por esto, aqu\u00e9l que permanece fiel al Se\u00f1or en su suerte es el disc\u00edpulo amado. El evangelista deja en el anonimato este disc\u00edpulo de modo que cualquiera de nosotros nos podremos reflejar en \u00e9l que ha conocido los misterios del Se\u00f1or, apoyando su cabeza sobre el pecho de Jes\u00fas durante la \u00faltima cena.<\/p>\n<p>Preguntas y sugerencias para orientar la meditaci\u00f3n y la actualizaci\u00f3n<\/p>\n<ul>\n<li>Lee otra vez el texto del evangelio, y busca en la Biblia todos los textos citados en la clave de lectura. Intenta encontrar otros textos paralelos que te ayuden a penetrar a fondo el texto de la meditaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Con tu esp\u00edritu, ayudado por la lectura orante del relato de Juan, visita los lugares de la Pasi\u00f3n, p\u00e1rate en el Calvario para aprovechar con Mar\u00eda y el disc\u00edpulo amado el acontecimiento de la Pasi\u00f3n.<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s llama tu atenci\u00f3n?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 sentimientos suscita en ti el relato de la Pasi\u00f3n?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 significa para ti el hecho de que Jes\u00fas padece activamente su Pasi\u00f3n?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Oratio<\/h2>\n<p>\u00a1Oh Sabidur\u00eda Eterna!. \u00a1Oh Bondad Infinita! \u00a1Verdad Infalible! \u00a1Escrutador de los corazones, Dios Eterno! Haznos entender, T\u00fa que puedes, sabes y quieres! Oh Amoroso Cordero, Cristo Crucificado, que haces que se cumpla en nosotros lo que t\u00fa dijiste: \u201cQuien me siga, no andar\u00e1 en tinieblas, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida\u201d (Jn 8,12). \u00a1 Oh luz indeficiente, de la que proceden todas las luces! \u00a1Oh luz, por la que se hizo la luz, sin la cu\u00e1l todo es tinieblas, con la cu\u00e1l todo es luz. \u00a1Ilumina, ilumina e ilumina una y otra vez! Y haz penetrar la voluntad de todos los cooperadores que has elegido en tal obra de renovaci\u00f3n. \u00a1Jes\u00fas, Jes\u00fas Amor, transf\u00f3rmanos y conf\u00f3rmanos seg\u00fan tu Coraz\u00f3n!<\/p>\n<p>\u00a1Sabidur\u00eda Increada, Verbo Eterno, dulce Verdad, tranquilo Amor, Jes\u00fas, Jes\u00fas Amor! (Santa Mar\u00eda Magdalena de Pazzis, O. Carm., en La Renovaci\u00f3n de la Iglesia, 90-91)<\/p>\n<h2>Contemplatio<\/h2>\n<h5>Repite con frecuencia, con calma, esta palabras de Jes\u00fas, asociado a Jes\u00fas en el<br \/>ofrecimiento de si mismo:<br \/>\u201cPadre en tus manos entrego mi Esp\u00edritu\u201d<\/h5>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Pasi\u00f3n de Cristo seg\u00fan Juan Juan 18,1 &#8211; 19,42 Recoj\u00e1monos en oraci\u00f3n \u2013 Statio Ven, T\u00fa, refrigerio,delicia y alimento de nuestras almas.Ven y quita todo lo que es m\u00edo,e infunde en m\u00ed s\u00f3lo lo que es tuyo.Ven, T\u00fa que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5861\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1wx","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5861"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5861"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5861\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5862,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5861\/revisions\/5862"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5861"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5861"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5861"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}