{"id":5894,"date":"2022-02-02T00:01:37","date_gmt":"2022-02-02T06:01:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5894"},"modified":"2022-04-09T16:07:44","modified_gmt":"2022-04-09T22:07:44","slug":"ester","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5894","title":{"rendered":"Ester"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"topEs\"><\/a>.<br \/><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Ester<\/em><\/strong><br \/><br \/><strong><a href=\"#Es1\">1<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Es2\">2<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Es3\">3<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Es4\">4<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Es5\">5<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Es6\">6<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Es7\">7<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Es8\">8<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Es9\">9<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Es10\">10<\/a><\/strong><br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<br \/><br \/><br \/><br \/><br \/><br \/><br \/><br \/><br \/><br \/><br \/><a id=\"Es1\"><\/a><strong><em>Ester 1<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 En tiempo del rey Asuero, el que rein\u00f3 desde la India hasta Etiop\u00eda sobre 127 provincias,<br \/>2 en aquellos d\u00edas, estando el rey sentado en el trono real, en la ciudadela de Susa,<br \/>3 en el a\u00f1o tercero de su reinado, ofreci\u00f3 un banquete en su presencia a todos sus servidores: a jefes del ej\u00e9rcito de los persas y los medos, a los nobles y a los gobernadores de las provincias.<br \/>4 Les hizo ver la riqueza y la gloria de su reino y del magn\u00edfico esplendor de su grandeza durante muchos d\u00edas, durante 180 d\u00edas.<br \/>5 Cumplido aquel plazo, ofreci\u00f3 el rey a todos los que se hallaban en la ciudadela de Susa, desde el mayor al m\u00e1s peque\u00f1o, un banquete de siete d\u00edas en el patio del jard\u00edn del palacio real.<br \/>6 Hab\u00eda colgaduras de lino fino, de lana y de p\u00farpura violeta, fijadas, por medio de cordones de lino y p\u00farpura, en anillas de plata sujetas a columnas de m\u00e1rmol blanco; lechos de oro y plata sobre un pavimento de p\u00f3rfido, m\u00e1rmol, n\u00e1car y mosaicos.<br \/>7 Se beb\u00eda en copas de oro de formas diversas y el vino ofrecido por el rey corr\u00eda con regia abundancia.<br \/>8 Cuanto a la bebida, a nadie se le obligaba, pues as\u00ed lo hab\u00eda mandado el rey a los oficiales de su casa, para que cada cual hiciese lo que quisiera.<br \/>9 Tambi\u00e9n la reina Vast\u00ed ofreci\u00f3 un banquete a las mujeres en el palacio del rey Asuero.<br \/>10 El d\u00eda s\u00e9ptimo, alegre por el vino el coraz\u00f3n del rey, mand\u00f3 a Mehum\u00e1n, a Bizzet\u00e1, a Jarbon\u00e1, a Bigt\u00e1, a Abagt\u00e1, a Zetar y a Kark\u00e1s, los siete eunucos que estaban al servicio del rey Asuero,<br \/>11 que hicieran venir a la reina Vast\u00ed a presencia del rey, con diadema real, para que vieran las gentes y los jefes su belleza, porque, en efecto, era muy bella.<br \/>12 Pero la reina Vast\u00ed se neg\u00f3 a cumplir la orden del rey transmitida por los eunucos; se irrit\u00f3 el rey much\u00edsimo y, ardiendo en ira,<br \/>13 llam\u00f3 a los sabios entendidos en la ciencia de las leyes, pues los asuntos reales se discuten en presencia de los conocedores de la ley y el derecho;<br \/>14 hizo, pues, venir a Karsen\u00e1, Setar, Admat\u00e1, Tarsis, Meres, Marsen\u00e1 y Memuk\u00e1n, los siete jefes de los persas y los medos que eran admitidos a la presencia del rey y ocupaban los primeros puestos del reino,<br \/>15 y les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 debe hacerse, seg\u00fan la ley, a la reina Vast\u00ed, por no haber obedecido la orden del rey Asuero, transmitida por los eunucos?\u00bb<br \/>16 Respondi\u00f3 Memuk\u00e1n en presencia del rey y de los jefes: \u00abLa reina Vast\u00ed no ha ofendido solamente al rey, sino a todos los jefes y a todos los pueblos de todas las provincias del rey Asuero.<br \/>17 Porque se correr\u00e1 el caso de la reina entre todas las mujeres y har\u00e1 que pierdan estima a sus maridos, pues dir\u00e1n: \u201cEl rey Asuero mand\u00f3 hacer venir a su presencia a la reina Vast\u00ed, pero ella no fue.\u201d<br \/>18 Y a partir de hoy, las princesas de los persas y los medos, que conozcan la conducta de la reina, hablar\u00e1n de ello a los jefes del rey y habr\u00e1 menosprecio y altercados.<br \/>19 Si al rey le parece bien, publ\u00edquese, de su parte, e inscr\u00edbase en las leyes de los persas y los medos, para que no sea traspasado, este decreto: que no vuelva Vast\u00ed a presencia del rey Asuero. Y d\u00e9 el rey el t\u00edtulo de reina a otra mejor que ella.<br \/>20 El acuerdo tomado por el rey ser\u00e1 conocido en todo el reino, a pesar de ser tan grande, y todas las mujeres honrar\u00e1n a sus maridos, desde el mayor al m\u00e1s peque\u00f1o.\u00bb<br \/>21 Pareci\u00f3 bueno el consejo al rey y a los jefes, y el rey llev\u00f3 a efecto la palabra de Memuk\u00e1n.<br \/>22 Envi\u00f3 el rey cartas a todas las provincias, a cada provincia seg\u00fan su escritura, y a cada pueblo seg\u00fan su lengua, para que todo marido fuese se\u00f1or de su casa.<br \/><strong><a href=\"#topEs\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Es2\"><\/a><strong><em>Ester 2<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s de estos sucesos se aplac\u00f3 la c\u00f3lera del rey Asuero y se acord\u00f3 de Vast\u00ed, de cuanto hab\u00eda hecho, y de lo que acerca de ella se hab\u00eda decidido.<br \/>2 Dijeron los cortesanos que estaban al servicio del rey: \u00abQue se busquen para el rey j\u00f3venes v\u00edrgenes y bellas.<br \/>3 Nombre el rey inspectores en todas las provincias de su reino para que re\u00fanan en la ciudadela de Susa, en el har\u00e9n, a todas las j\u00f3venes v\u00edrgenes y bellas, bajo la vigilancia de Hegu\u00e9, eunuco del rey, encargado de las mujeres, y que \u00e9l les d\u00e9 cuanto necesiten para su adorno,<br \/>4 y la joven que agrade al rey, reinar\u00e1 en lugar de Vast\u00ed.\u00bb Le pareci\u00f3 bien al rey y as\u00ed se hizo.<br \/>5 Hab\u00eda en la ciudadela de Susa un jud\u00edo, llamado Mardoqueo, hijo de Ya\u00edr, hijo de Seme\u00ed, hijo de Quis, de la tribu de Benjam\u00edn.<br \/>6 Hab\u00eda sido deportado de Jerusal\u00e9n con Jecon\u00edas, rey de Jud\u00e1, en la deportaci\u00f3n que hizo Nabucodonosor, el rey de Babilonia.<br \/>7 Ten\u00eda en su casa a Hadass\u00e1, es decir, Ester, hija de un t\u00edo suyo, pues era hu\u00e9rfana de padre y madre. La joven era hermosa y de buen parecer, y al morir su padre y su madre, Mardoqueo la adopt\u00f3 por hija.<br \/>8 Cuando se proclam\u00f3 la orden y el edicto del rey, fueron reunidas much\u00edsimas j\u00f3venes en la ciudadela de Susa, bajo la vigilancia de Hegu\u00e9; tambi\u00e9n Ester fue llevada al palacio real y puesta bajo la vigilancia de Hegu\u00e9, encargado de las mujeres.<br \/>9 La joven le agrad\u00f3 y gan\u00f3 su favor, por lo que se apresur\u00f3 a proporcionarle cuanto necesitaba para su adorno y mantenimiento; diole tambi\u00e9n siete doncellas elegidas de la casa del rey y la instal\u00f3, con sus doncellas, en el mejor departamento del har\u00e9n.<br \/>10 Ester no dio a conocer ni su pueblo ni su origen, pues Mardoqueo la hab\u00eda mandado que no lo dijera.<br \/>11 D\u00eda tras d\u00eda, se paseaba Mardoqueo delante del patio del har\u00e9n para enterarse de la salud de Ester y de lo que le suced\u00eda.<br \/>12 A cada joven le llegaba el turno de presentarse al rey Asuero al cabo de doce meses, seg\u00fan el estatuto de las mujeres. Los d\u00edas de preparaci\u00f3n se empleaban en ungirse, durante seis meses con \u00f3leo y mirra y otros seis meses con los aromas y perfumes que usan las mujeres.<br \/>13 Cuando una joven se presentaba al rey, le daban cuanto ped\u00eda y lo llevaba consigo del har\u00e9n al palacio real.<br \/>14 Se presentaba por la tarde y a la ma\u00f1ana siguiente volv\u00eda al otro har\u00e9n, bajo la vigilancia de Saasgaz, el eunuco del rey encargado de las concubinas; no se presentaba m\u00e1s ante el rey, a no ser que el rey deseara y la llamara expresamente.<br \/>15 Cuando a Ester, hija de Abijayil, t\u00edo de Mardoqueo, que la hab\u00eda adoptado por hija, le lleg\u00f3 el turno de presentarse al rey, no pidi\u00f3 sino lo que le indic\u00f3 Hegu\u00e9, el eunuco del rey encargado de las mujeres. Ester se ganaba el favor de cuantos la ve\u00edan.<br \/>16 Ester fue presentada al rey Asuero, en el palacio real, el mes d\u00e9cimo, que es el mes de T\u00e9bet, en el a\u00f1o s\u00e9ptimo de su reinado,<br \/>17 y el rey am\u00f3 a Ester m\u00e1s que la otras mujeres; hall\u00f3 ella, en presencia del rey, m\u00e1s gracia y favor que ninguna otra virgen y el rey coloc\u00f3 la diadema real sobre la cabeza de Ester y la declar\u00f3 reina, en lugar de Vast\u00ed.<br \/>18 Ofreci\u00f3 el rey un gran banquete a todos sus jefes y servidores, el banquete de Ester; concedi\u00f3 un d\u00eda de descanso a todas las provincias y reparti\u00f3 presentes con real magnificencia.<br \/>19 Cuando Ester pas\u00f3, como las otras j\u00f3venes, al segundo har\u00e9n,<br \/>20 no revel\u00f3 ni su origen ni su pueblo, tal como se lo hab\u00eda ordenado Mardoqueo; pues Ester segu\u00eda cumpliendo las \u00f3rdenes de Mardoqueo como cuando viv\u00eda bajo su tutela.<br \/>21 Por aquellos mismos d\u00edas, estaba adscrito Mardoqueo a la Puerta Real; Bigt\u00e1n y Teres, dos eunucos del rey, guardianes del umbral, estaban irritados y andaban buscando poner la mano sobre el rey Asuero.<br \/>22 Lleg\u00f3 el hecho a conocimiento de Mardoqueo, el cual se lo comunic\u00f3 a la reina Ester, y Ester se lo dijo al rey, en nombre de Mardoqueo.<br \/>23 Se investig\u00f3 el caso y result\u00f3 verdadero; por lo que fueron colgados los dos del madero y se consign\u00f3 por escritos, en los Anales, en presencia del rey.<br \/><strong><a href=\"#topEs\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Es3\"><\/a><strong><em>Ester 3<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Despu\u00e9s de esto, el rey Asuero elev\u00f3 al poder a Am\u00e1n, hijo de Hamdat\u00e1, del pa\u00eds de Agag; le encumbr\u00f3 y coloc\u00f3 su asiento por encima de todos los dignatarios que estaban con \u00e9l;<br \/>2 todos los servidores del rey, adscritos a la Puerta Real, doblaban la rodilla y se postraban ante Am\u00e1n, porque as\u00ed lo hab\u00eda ordenado el rey; pero Mardoqueo ni doblaba la rodilla ni se postraba.<br \/>3 Los servidores del rey, adscritos a la Puerta Real, dijeron a Mardoqueo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 traspasas la orden del rey?\u00bb<br \/>4 Y como se lo repitieran d\u00eda tras d\u00eda y \u00e9l no les hiciera caso, se lo comunicaron a Am\u00e1n, para ver si Mardoqueo persist\u00eda en su palabra, pues les hab\u00eda manifestado que \u00e9l era jud\u00edo.<br \/>5 Vio Am\u00e1n que Mardoqueo no doblaba la rodilla ni se postraba ente \u00e9l, y se llen\u00f3 de ira.<br \/>6 Y cuando le notificaron a qu\u00e9 pueblo pertenec\u00eda Mardoqueo, no content\u00e1ndose con poner la mano sobre \u00e9l solo, intent\u00f3 exterminar, junto con \u00e9l, a todos los jud\u00edos de todo el reino de Asuero.<br \/>7 El a\u00f1o doce del rey Asuero, el mes primero, que es el mes de Nis\u00e1n, se sac\u00f3 el \u00abPur\u00bb (es decir, las suertes) en presencia de Am\u00e1n, por d\u00edas y por meses. Sali\u00f3 el doce, que es el mes de Adar.<br \/>8 Am\u00e1n dijo al rey Asuero: \u00abHay un pueblo disperso y diseminado entre los pueblos de todas las provincias de tu reino, con sus leyes, distintas de las de todos los pueblos, y que no cumplen las leyes reales. No conviene al rey dejarlos en paz.<br \/>9 Si el rey juzga conveniente publicar un decreto para exterminarlos, yo har\u00e9 que se entreguen 10.000 talentos de plata a los intendentes, para que los ingresen en la c\u00e1mara del tesoro.\u00bb<br \/>10 El rey sac\u00f3 el anillo de su dedo, se lo entreg\u00f3 a Am\u00e1n, hijo de Hamdat\u00e1, de Agag, enemigo de los jud\u00edos,<br \/>11 y dijo el rey a Am\u00e1n: \u00abLa plata, te la regalo; y te regalo tambi\u00e9n ese pueblo para que hagas lo que te parezca.\u00bb<br \/>12 El d\u00eda trece del primer mes fueron convocados los secretarios del rey para escribir, seg\u00fan lo ordenado por Am\u00e1n, a los s\u00e1trapas del rey, a los inspectores de cada provincia y a los jefes de todos los pueblos, a cada provincia seg\u00fan su escritura, y a cada pueblo seg\u00fan su lengua; se escribi\u00f3 en nombre del rey Asuero, se sell\u00f3 con el anillo del rey,<br \/>13 y se enviaron las cartas, por medio de los correos, a todas las provincias del rey, para exterminar, matar y aniquilar a todos los jud\u00edos, j\u00f3venes y ancianos, ni\u00f1os y mujeres, y para saquear sus bienes, en el espacio de un solo d\u00eda, el trece del mes doce, que es el mes de Adar.<br \/>14 El texto de este escrito deb\u00eda ser promulgado como ley en todas las provincias, y fue puesto en conocimiento de todos los pueblos a fin de que estuviesen preparados para aquel d\u00eda.<br \/>15 Por orden del rey, partieron los correos apresuradamente. El decreto fue publicado tambi\u00e9n en la ciudadela de Susa. Mientras el rey y Am\u00e1n banqueteaban, en Susa reinaba la consternaci\u00f3n.<br \/><strong><a href=\"#topEs\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Es4\"><\/a><strong><em>Ester 4<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cuando Mardoqueo supo lo que pasaba, rasg\u00f3 sus vestidos, se visti\u00f3 de sayal y ceniza y sali\u00f3 por la ciudad lanzando grandes gemidos,<br \/>2 hasta llegar ante la Puerta Real, pues nadie pod\u00eda pasar la Puerta cubierto de sayal.<br \/>3 En todas las provincias, dondequiera que se publicaban la palabra y el edicto real, hab\u00eda entre los jud\u00edos gran duelo, ayunos y l\u00e1grimas y lamentos, y a muchos el sayal y la ceniza les sirvi\u00f3 de lecho.<br \/>4 Las siervas y eunucos de Ester vinieron a comunic\u00e1rselo. La reina se llen\u00f3 de angustia y mand\u00f3 enviar a Mardoqueo vestidos para que se vistiese y se quitase el sayal, pero \u00e9l no quiso.<br \/>5 Llam\u00f3 Ester a Hatak, uno de los eunucos que el rey hab\u00eda puesto a su servicio, y le envi\u00f3 a Mardoqueo para enterarse de lo que pasaba y a qu\u00e9 obedec\u00eda todo aquello.<br \/>6 Sali\u00f3 Hatak y fue donde Mardoqueo, que estaba en la plaza de la ciudad que hay frente a la Puerta Real.<br \/>7 Mardoqueo le inform\u00f3 de todo cuanto hab\u00eda pasado y de la suma de dinero que Am\u00e1n hab\u00eda prometido entregar al tesoro real por el exterminio de los jud\u00edos.<br \/>8 Le dio tambi\u00e9n una copia del texto del edicto de exterminio publicado en Susa, para que se lo ense\u00f1ara a Ester y se informara; y orden\u00f3 a la reina que se presentase ante el rey, se ganara su favor y suplicara por su pueblo.<br \/>9 Regres\u00f3 Hatak e inform\u00f3 a Ester de las palabras de Mardoqueo.<br \/>10 Ester mand\u00f3 a Hatak que dijera a Mardoqueo:<br \/>11 \u00abTodos los servidores del rey y todos los habitantes de las provincias del rey saben que todo hombre o mujer que se presente al rey, en el patio interior, sin haber sido llamado, es condenado a muerte por el edicto, salvo aquel sobre quien el rey extienda su cetro de oro; y hace ya treinta d\u00edas que yo no he sido llamada a presencia del rey.\u00bb<br \/>12 Llev\u00f3 a Mardoqueo la respuesta de Ester<br \/>13 y Mardoqueo hizo que le contestara: \u00abNo te imagines que por estar en la casa del rey, te vas a librar t\u00fa sola entre todos los jud\u00edos,<br \/>14 porque, si te empe\u00f1as en callar en esta ocasi\u00f3n, por otra parte vendr\u00e1 el socorro de la liberaci\u00f3n de los jud\u00edos, mientras que t\u00fa y la casa de tu padre perecer\u00e9is. \u00a1Qui\u00e9n sabe si precisamente para una ocasi\u00f3n semejante has llegado a ser reina!\u00bb<br \/>15 Ester mand\u00f3 que respondieran a Mardoqueo:<br \/>16 \u00abVete a reunir a todos los jud\u00edos que hay en Susa y ayunad por m\u00ed. No com\u00e1is ni beb\u00e1is durante tres d\u00edas y tres noches. Tambi\u00e9n yo y mis siervas ayunaremos. Y as\u00ed, a pesar de la ley, me presentar\u00e9 ante el rey; y si tengo que morir, morir\u00e9.\u00bb<br \/>17 Se alej\u00f3 Mardoqueo y cumpli\u00f3 cuanto Ester le hab\u00eda mandado.<br \/><strong><a href=\"#topEs\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Es5\"><\/a><strong><em>Ester 5<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Al tercer d\u00eda, se revisti\u00f3 de reina. Franqueando todas las puertas, lleg\u00f3 hasta la presencia del rey; estaba el rey sentado en el trono real, y alzando su rostro, en dulzura, <br \/>2 y tomando el rey el cetro de oro, lo puso sobre el cuello de Ester. <br \/>3 El rey le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 sucede, reina Ester? \u00bfQu\u00e9 deseas? Incluso la mitad del reino te ser\u00e1 dada.\u00bb<br \/>4 Respondi\u00f3 Ester: \u00abSi al rey le place, venga hoy el rey, con Am\u00e1n, al banquete que le tengo preparado.\u00bb<br \/>5 Respondi\u00f3 el rey: \u00abAvisad inmediatamente a Am\u00e1n para que se cumpla el deseo de Ester.\u00bb El rey y Am\u00e1n fueron al banquete preparado por Ester,<br \/>6 y durante el banquete, dijo el rey a Ester: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres pedir?, pues se te dar\u00e1. \u00bfQu\u00e9 deseas? Hasta la mitad del reino te ser\u00e1 concedida.\u00bb<br \/>7 Ester respondi\u00f3: \u00ab\u00bfMi petici\u00f3n y mi deseo?<br \/>8 Si he hallado gracia a los ojos del rey, y si al rey le place escuchar mi petici\u00f3n y cumplir mi deseo, que vengan ma\u00f1ana el rey y Am\u00e1n al banquete que he preparado para ellos. Y har\u00e9 entonces lo que el rey me pide.\u00bb<br \/>9 Sali\u00f3 aquel d\u00eda Am\u00e1n contento y con alegre coraz\u00f3n; pero al ver a Mardoqueo en la Puerta Real, que no se levantaba, ni siquiera se mov\u00eda ante \u00e9l, se llen\u00f3 Am\u00e1n de ira contra Mardoqueo,<br \/>10 pero se domin\u00f3, y y\u00e9ndose a su casa, mand\u00f3 venir a sus amigos y a su mujer Zeres,<br \/>11 y les habl\u00f3 de su gloria y sus riquezas, de sus muchos hijos y de c\u00f3mo el rey le hab\u00eda encumbrado, elev\u00e1ndole por encima de los jefes y servidores del rey.<br \/>12 Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abM\u00e1s a\u00fan; la reina Ester me ha invitado a m\u00ed s\u00f3lo, junto con el rey, a un banquete que ha preparado; tambi\u00e9n para ma\u00f1ana estoy invitado por ella, junto con el rey.<br \/>13 Pero todo esto nada significa para m\u00ed, mientras vea que el jud\u00edo Mardoqueo, sigue sentado a la Puerta Real.\u00bb<br \/>14 Su mujer Zeres y todos sus amigos le respondieron: \u00abManda preparar una horca de cincuenta codos de altura y ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana pides al rey que cuelguen de ella a Mardoqueo; as\u00ed podr\u00e1s ir satisfecho al banquete con el rey.\u00bb Agrad\u00f3 el consejo a Am\u00e1n y mand\u00f3 preparar la horca.<br \/><strong><a href=\"#topEs\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><a id=\"Es6\"><\/a><strong><em>Ester 6<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Aquella misma noche, no pudiendo el rey conciliar el sue\u00f1o, mand\u00f3 que trajeran y leyeran en su presencia el libro de las Memorias, o Cr\u00f3nica.<br \/>2 Estaba all\u00ed, puesta por escrito, la denuncia que Mardoqueo hab\u00eda hecho contra Bigt\u00e1n y Teres, los dos eunucos del rey, guardianes del umbral, que hab\u00edan intentado poner las manos sobre el rey Asuero.<br \/>3 Pregunt\u00f3 el rey: \u00ab\u00bfQu\u00e9 honor o dignidad se concedi\u00f3 por esto a Mardoqueo?\u00bb Los j\u00f3venes del servicio del rey dijeron: \u00abNo se hizo nada en su favor.\u00bb<br \/>4 Continu\u00f3 el rey: \u00abQui\u00e9n est\u00e1 en el atrio?\u00bb -Justamente entonces llegaba Am\u00e1n al atrio exterior de la casa del rey, para pedir al rey que colgaran a Mardoqueo en la horca que \u00e9l hab\u00eda hecho levantar-.<br \/>5 Los j\u00f3venes del servicio del rey le respondieron: \u00abEs Am\u00e1n el que est\u00e1 en el atrio.\u00bb Dijo el rey: \u00abQue entre.\u00bb<br \/>6 Entr\u00f3, pues, Am\u00e1n, y el rey le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 debe hacerse al hombre a quien el rey quiere honrar?\u00bb Am\u00e1n pens\u00f3: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n ha de querer honrar el rey, sino a m\u00ed?\u00bb<br \/>7 Respondi\u00f3, pues, Am\u00e1n al rey: \u00abPara el hombre a quien el rey quiere honrar,<br \/>8 deben tomarse regias vestiduras que el rey haya vestido, y un caballo que el rey haya montado, y en cuya cabeza se haya puesto una diadema real.<br \/>9 Deben darse los vestidos, y el caballo a uno de los servidores m\u00e1s principales del rey, para que vista al hombre a quien el rey desea honrar; y le har\u00e1 cabalgar sobre el caballo por la plaza mayor de la ciudad gritando delante de \u00e9l: \u00ab\u00a1As\u00ed se trata al hombre a quien el rey quiere honrar!\u00bb<br \/>10 Dijo el rey a Am\u00e1n: \u00abToma al momento vestidos y caballo, tal como lo has dicho, y hazlo as\u00ed con el jud\u00edo Mardoqueo, que est\u00e1 en la Puerta Real. No dejes de cumplir ni un solo detalle.\u00bb<br \/>11 Tom\u00f3 Am\u00e1n los vestidos y el caballo, visti\u00f3 a Mardoqueo y le hizo cabalgar por la plaza mayor de la ciudad, gritando delante de \u00e9l: \u00ab\u00a1As\u00ed se trata al hombre a quien el rey quiere honrar!\u00bb<br \/>12 Despu\u00e9s Mardoqueo se qued\u00f3 en la Puerta Real, mientras Am\u00e1n regresaba precipitadamente a su casa, entristecido y con la cabeza encubierta.<br \/>13 Cont\u00f3 Am\u00e1n a su mujer Zeres y a todos sus amigos cuanto hab\u00eda pasado; sus consejeros y su mujer Zeres le dijeron: \u00abSi Mardoqueo, ante el que has comenzado a declinar, pertenece al linaje de los jud\u00edos, no podr\u00e1s vencerle, sino que sin remedio caer\u00e1s ante \u00e9l.\u00bb<br \/>14 Estaban a\u00fan habl\u00e1ndole cuando llegaron los eunucos del rey y llevaron a Am\u00e1n r\u00e1pidamente al banquete preparado por Ester.<br \/><strong><a href=\"#topEs\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Es7\"><\/a>Ester 7<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 El rey y Am\u00e1n fueron al banquete de la reina Ester.<br \/>2 Tambi\u00e9n el segundo d\u00eda dijo el rey a Ester, durante el banquete: \u00ab\u00bfQu\u00e9 deseas pedir, reina Ester?, pues te ser\u00e1 concedido. \u00bfCu\u00e1l es tu deseo? Aunque fuera la mitad del reino, se cumplir\u00e1.\u00bb<br \/>3 Respondi\u00f3 la reina Ester: \u00abSi he hallado gracia a tus ojos, \u00a1oh rey!, y si al rey le place, conc\u00e9deme la vida &#8211; este es mi deseo -y la de mi pueblo- esta es mi petici\u00f3n.<br \/>4 Pues yo y mi pueblo hemos sido vendidos, para ser exterminados, muertos y aniquilados. Si hubi\u00e9ramos sido vendidos para esclavos y esclavas, a\u00fan hubiera callado; mas ahora, el enemigo no podr\u00e1 compensar al rey por tal p\u00e9rdida.\u00bb<br \/>5 Pregunt\u00f3 el rey Asuero a la reina Ester: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es, y d\u00f3nde est\u00e1 el hombre que ha pensado en su coraz\u00f3n ejecutar semejante cosa?\u00bb<br \/>6 Respondi\u00f3 Ester: \u00ab\u00a1El perseguidor y enemigo es Am\u00e1n, ese miserable!\u00bb Am\u00e1n qued\u00f3 aterrado en presencia del rey y de la reina.<br \/>7 El rey se levant\u00f3, lleno de ira, del banquete y se fue al jard\u00edn del palacio; Am\u00e1n, se qued\u00f3 junto a la reina Ester, para suplicarle por su vida, porque comprend\u00eda que, de parte del rey, se le ven\u00eda encima la perdici\u00f3n.<br \/>8 Cuando el rey volvi\u00f3 del jard\u00edn de palacio a la sala del banquete, Am\u00e1n se hab\u00eda dejado caer sobre el lecho de Ester. El rey exclam\u00f3: \u00ab\u00bfEs que incluso en mi propio palacio quiere hacer violencia a la reina?\u00bb Dio el rey una orden y cubrieron el rostro de Am\u00e1n.<br \/>9 Jarbon\u00e1, uno de los eunucos que estaban ante el rey, sugiri\u00f3: \u00abPrecisamente, la horca que Am\u00e1n hab\u00eda destinado para Mardoqueo, aquel cuyo informe fue tan \u00fatil al rey, est\u00e1 preparada en casa de Am\u00e1n, y tiene cincuenta codos de altura.\u00bb Dijo el rey: \u00ab\u00a1Colgadle de ella!\u00bb<br \/>10 Colgaron a Am\u00e1n de la horca que hab\u00eda levantado para Mardoqueo, y se aplac\u00f3 la ira del rey.<br \/><strong><a href=\"#topEs\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Es8\"><\/a>Ester 8<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Aquel mismo d\u00eda, el rey Asuero entreg\u00f3 a la reina Ester la hacienda de Am\u00e1n, el enemigo de los jud\u00edos, y Mardoqueo fue presentado al rey, pues Ester le hizo saber lo que \u00e9l hab\u00eda sido para ella.<br \/>2 El rey se sac\u00f3 el anillo que hab\u00eda mandado quitar a Am\u00e1n y se lo entreg\u00f3 a Mardoqueo, a quien Ester encarg\u00f3 de la hacienda de Am\u00e1n.<br \/>3 Ester volvi\u00f3 a suplicar al rey, cayendo a sus pies, llorando y ganando su benevolencia, que anulara la maldad de Am\u00e1n, el de Agag, y los proyectos que hab\u00eda concebido contra los jud\u00edos.<br \/>4 Extendi\u00f3 el rey el cetro de oro y toc\u00f3 a Ester, que se puso en pie en presencia del rey.<br \/>5 Dijo ella: \u00abSi al rey le parece bien, y si he hallado gracia a sus ojos, si la petici\u00f3n le parece justa al rey y yo misma soy grata a sus ojos, que se escriba para revocar los decretos escritos por Am\u00e1n, hijo de Hamdat\u00e1, de Agag, y maquinados para hacer perecer a los jud\u00edos de todas las provincias del rey.<br \/>6 Porque \u00bfc\u00f3mo podr\u00e9 yo ver la desgracia que amenaza a mi pueblo y la ruina de mi gente?\u00bb<br \/>7 El rey Asuero respondi\u00f3 a la reina Ester y al jud\u00edo Mardoqueo: \u00abYa he dado a la reina Ester la hacienda de Am\u00e1n, a quien he mandado colgar de la horca por haber alzado su mano contra los jud\u00edos.<br \/>8 Vosotros, por vuestra parte, escribid acerca de los jud\u00edos, en nombre del rey, lo que os parezca oportuno, y selladlo con el anillo del rey. Pues todo lo que se escribe en nombre del rey y se sella con su sello, es irrevocable.\u00bb<br \/>9 Fueron convocados al momento los secretarios del rey, en el mes tercero, que es el mes de Siv\u00e1n, el d\u00eda veintitr\u00e9s, y escribieron, seg\u00fan las \u00f3rdenes de Mardoqueo, a los jud\u00edos, a los s\u00e1trapas, a los inspectores y a los jefes de todas las provincias, desde la India hasta Etiop\u00eda, a las 127 provincias, a cada provincia seg\u00fan su escritura y a cada pueblo seg\u00fan su lengua, y a los jud\u00edos seg\u00fan su lengua y escritura.<br \/>10 Escribieron en nombre del rey Asuero y lo sellaron con el anillo del rey. Se enviaron las cartas por medio de correos, jinetes en caballos de las caballerizas reales.<br \/>11 En las cartas conced\u00eda el rey que los jud\u00edos de todas las ciudades pudieran reunirse para defender sus vidas, para exterminar, matar y aniquilar a las gentes de todo pueblo o provincia que los atacaran con las armas, junto con sus hijos y sus mujeres, y para saquear sus bienes,<br \/>12 y esto en un mismo d\u00eda, en todas las provincias del rey Asuero, el trece del mes doce, que es el mes de Adar.<br \/>13 Una copia de este escrito deb\u00eda ser publicada como ley en todas las provincias y promulgada en todos los pueblos; y los jud\u00edos deb\u00edan estar preparados aquel d\u00eda para vengarse de sus enemigos.<br \/>14 Los correos salieron con celeridad y a toda prisa, empleando los caballos de las caballerizas reales, seg\u00fan la orden del rey; la ley tambi\u00e9n fue promulgada en la ciudadela de Susa.<br \/>15 Cuanto a Mardoqueo, sali\u00f3 de la presencia del rey espl\u00e9ndidamente vestido de p\u00farpura violeta y lino blanco, con una gran diadema de oro y manto de lino fino y p\u00farpura; la ciudad de Susa se llen\u00f3 de gozo y alegr\u00eda.<br \/>16 Para los jud\u00edos todo fue esplendor, alegr\u00eda, triunfo y gloria.<br \/>17 En todas las provincias y ciudades, en los lugares en que se publicaba la orden y edicto del rey, hubo entre los jud\u00edos alegr\u00eda triunfal, banquetes y d\u00edas de fiesta. Y muchos habitantes del pa\u00eds se hicieron jud\u00edos, pues el temor a los jud\u00edos se hab\u00eda apoderado de ellos.<br \/><strong><a href=\"#topEs\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Es9\"><\/a>Ester 9<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Las \u00f3rdenes del rey fueron ejecutadas en el mes doce, que es el mes de Adar, el d\u00eda trece del mes, el mismo d\u00eda en que los enemigos de los jud\u00edos esperaban aplastarlos; pero la situaci\u00f3n cambi\u00f3 y fueron los jud\u00edos los que aplastaron a sus enemigos.<br \/>2 En todas las provincias del rey Asuero se reunieron los jud\u00edos en sus ciudades para poner la mano sobre cuantos hab\u00edan intentado hacerles mal, sin que nadie les opusiera resistencia, porque el temor se hab\u00eda apoderado de todos los pueblos.<br \/>3 Todos los jefes de las provincias, los s\u00e1trapas, los inspectores y los funcionarios del rey apoyaron a los jud\u00edos, porque todos tem\u00edan a Mardoqueo,<br \/>4 ya que Mardoqueo era influyente en el palacio real y su fama se hab\u00eda extendido por todas las provincias; pues, en efecto, de d\u00eda en d\u00eda se acrecentaba su poder.<br \/>5 Los jud\u00edos pasaron a filo de espada a todos sus enemigos; fue un degu\u0308ello, un exterminio: hicieron lo que quisieron con sus adversarios.<br \/>6 En la ciudadela de Susa los jud\u00edos mataron y exterminaron a quinientos hombres<br \/>7 y adem\u00e1s a Parsandata, Dalf\u00f3n, Aspata,<br \/>8 Porata, Adal\u00edas, Andata,<br \/>9 Parmasta, Arisay, Ariday y Yezata,<br \/>10 los diez hijos de Am\u00e1n, hijo de Hamdat\u00e1, enemigo de los jud\u00edos. Los mataron, pero no saquearon sus bienes.<br \/>11 Aquel mismo d\u00eda llevaron al rey la cifra de los que hab\u00edan sido muertos en las ciudadela de Susa.<br \/>12 Dijo el rey a la reina Ester: \u00abEn la ciudadela de Susa han matado y exterminado los jud\u00edos a quinientos hombres y a los diez hijos de Am\u00e1n. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1n hecho en las restantes provincias del rey? \u00bfQu\u00e9 deseas pedir ahora? Pues te ser\u00e1 concedido. Se seguir\u00e1 haciendo lo que t\u00fa desees.\u00bb<br \/>13 Respondi\u00f3 Ester: \u00abSi al rey le parece bien, que se conceda a los jud\u00edos de Susa que puedan actuar ma\u00f1ana seg\u00fan el edicto de hoy; cuanto a los diez hijos de Am\u00e1n, que sean colgados de la horca.\u00bb<br \/>14 Orden\u00f3 el rey que se hiciera as\u00ed; se promulg\u00f3 la ley en Susa y los diez hijos de Am\u00e1n fueron colgados.<br \/>15 Los jud\u00edos de Susa se reunieron tambi\u00e9n el d\u00eda catorce del mes de Adar y mataron en Susa a trescientos hombres, pero no saquearon sus bienes.<br \/>16 Los jud\u00edos de las restantes provincias del rey se reunieron para defender, contra sus enemigos, sus vidas y su seguridad; mataron de entre sus adversarios a 75.000, pero no saquearon sus bienes.<br \/>17 Ocurri\u00f3 esto el d\u00eda trece del mes de Adar y el d\u00eda catorce descansaron, convirti\u00e9ndolo en un d\u00eda de alegres festines.<br \/>18 Cuanto a los jud\u00edos de Susa, que se hab\u00edan reunido los d\u00edas trece y catorce, descansaron el d\u00eda quince, convirti\u00e9ndolo en un d\u00eda de alegres festines.<br \/>19 Por eso, los jud\u00edos diseminados en las ciudades no fortificadas celebran el d\u00eda catorce del mes de Adar con alegres festines, como d\u00eda de fiesta, y se env\u00edan rec\u00edprocos regalos,<br \/>20 Mardoqueo consign\u00f3 por escrito todas estas cosas y envi\u00f3 cartas a los jud\u00edos de todas las provincias del rey Asuero tanto lejanos como pr\u00f3ximos,<br \/>21 orden\u00e1ndoles que celebraran todos los a\u00f1os el d\u00eda catorce y el d\u00eda quince del mes de Adar,<br \/>22 porque en tales d\u00edas obtuvieron los jud\u00edos paz contra sus enemigos, y en este mes la aflicci\u00f3n se troc\u00f3 en alegr\u00eda y el llanto en festividad; que los convirtieran en d\u00edas de alegres festines y mutuos regalos, y de donaciones a los pobres.<br \/>23 Los jud\u00edos adoptaron esta costumbre, que ya hab\u00edan comenzado a observar y acerca de la cual les escribi\u00f3 Mardoqueo:<br \/>24 \u00abAm\u00e1n, hijo de Hamdat\u00e1, de Agag, enemigo de todos los jud\u00edos, hab\u00eda proyectado exterminar a los jud\u00edos y ech\u00f3 el \u201cPur\u201d, es decir, la suerte, para su ruina y exterminio.<br \/>25 Pero cuando se present\u00f3 al rey, para hacer ahorcar a Mardoqueo, su proyecto se volvi\u00f3 contra \u00e9l, y los males que hab\u00eda meditado contra los jud\u00edos cayeron sobre su cabeza, siendo ahorcados \u00e9l y sus hijos.<br \/>26 Por esta raz\u00f3n, estos d\u00edas son llamados \u201cPurim\u201d, de la palabra \u201cPur\u201d.\u00bb Asimismo, por todo la relatado en esta carta por lo que ellos mismos vieron y por lo que se les cont\u00f3,<br \/>27 hicieron los jud\u00edos de estos d\u00edas una instituci\u00f3n irrevocable para s\u00ed, para sus descendientes y para todos los que se pasaron a ellos, conforme a este escrito y esta fecha, de a\u00f1o en a\u00f1o.<br \/>28 As\u00ed, estos d\u00edas de los Purim, conmemorados y celebrados de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, en todas las familias, en todas las provincias y en todas las ciudades, no desaparecer\u00e1n de entre los jud\u00edos, y su recuerdo no se perder\u00e1 entre sus descendientes.<br \/>29 La reina Ester, hija de Abijayil, y el jud\u00edo Mardoqueo, escribieron, con toda su autoridad, para dar fuerza de ley a esta segunda carta de los Purim,<br \/>30 y se enviaron cartas a todos los jud\u00edos de las 127 provincias del rey Asuero, con palabras de paz y fidelidad,<br \/>31 para ratificar en su fecha estos d\u00edas de los Purim, tal como hab\u00eda sido ordenado por el jud\u00edo Mardoqueo y la reina Ester, y tal como lo hab\u00edan establecido para s\u00ed mismos y para sus descendientes, a\u00f1adiendo lo tocante a los ayunos y lamentaciones.<br \/>32 La orden de Ester fij\u00f3 la instituci\u00f3n de estos Purim, siendo consignada en el libro.<br \/><strong><a href=\"#topEs\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Es10\"><\/a>Ester 10<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 El rey Asuero impuso un tributo al pa\u00eds y a las islas del mar.<br \/>2 Todas las obras de su poder y su vigor y el relato del encumbramiento de Mardoqueo, a quien el rey enalteci\u00f3, \u00bfno est\u00e1n escritas en las Cr\u00f3nicas de los reyes de los medos y los persas?<br \/>3 Pues el jud\u00edo Mardoqueo era el segundo despu\u00e9s del rey, persona importante entre los jud\u00edos, amado por la multitud de sus hermanos, preocupado por el bien de su pueblo y procurador de la paz de su raza.<br \/><u><strong><a href=\"#topEs\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><\/u><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Sagrada Escritura, Ester 1\u00a0 \u00a0 \u00a02\u00a0 \u00a0 \u00a03\u00a0 \u00a0 \u00a04\u00a0 \u00a0 \u00a05\u00a0 \u00a0 \u00a06\u00a0 \u00a0 \u00a07\u00a0 \u00a0 \u00a08\u00a0 \u00a0 \u00a09\u00a0 \u00a0 \u00a010\u00a0 \u00a0 \u00a0 Ester 11 En tiempo del rey Asuero, el que rein\u00f3 desde la India hasta Etiop\u00eda &hellip; 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