{"id":5959,"date":"2022-05-08T00:11:50","date_gmt":"2022-05-08T06:11:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5959"},"modified":"2022-05-04T09:17:20","modified_gmt":"2022-05-04T15:17:20","slug":"lectio-dom-8-may-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5959","title":{"rendered":"Lectio Dom, 8 may, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Jes\u00fas es el Pastor:<br \/>sus ovejas le conocen Juan 10,27-30<\/em><\/p>\n<h2>LECTIO<\/h2>\n<p>Perdona las culpas de tu pueblo, Se\u00f1or, y que tu amor y tu bondad nos libren del poder del pecado, al que nos ha sometido nuestra debilidad. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial:<\/strong><\/p>\n<p>Ven, Esp\u00edritu Santo, a nuestros corazones y enciende en ellos el fuego de tu amor, danos la gracia de leer y reflexionar esta p\u00e1gina del Evangelio para hacerlo memoria activa, amante y operante en nuestra vida. Deseamos acercarnos al misterio de la persona de Jes\u00fas contenido en esta imagen del pastor. Por esto te pedimos, humildemente, que abras los ojos de nuestra mente y de nuestro coraz\u00f3n, para que podamos conocer la fuerza de su resurrecci\u00f3n. Ilumina, \u00a1oh Esp\u00edritu de luz!, nuestra mente para que podamos comprender las palabras de Jes\u00fas, Buen Pastor; inflama nuestro coraz\u00f3n para que nos demos cuenta que no est\u00e1n lejos de nosotros, sino que son la clave de nuestra experiencia actual. Ven, \u00a1oh Esp\u00edritu Santo!, porque sin ti el Evangelio aparece como letra muerta; contigo el Evangelio es Esp\u00edritu de vida. Danos, Padre, el Santo Esp\u00edritu; te lo pedimos junto con Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas y madre nuestra, y con El\u00edas, tu profeta, en el nombre de tu Hijo Jesucristo, nuestro Se\u00f1or \u00a1Am\u00e9n!<\/p>\n<p><strong>Lectura del texto:<\/strong><\/p>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a los jud\u00edos: \u00abMis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecer\u00e1n jam\u00e1s; nadie las arrebatar\u00e1 de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y \u00e9l es superior a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. El Padre y yo somos uno\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Momento de silencio orante:<\/strong><\/p>\n<p>El silencio conserva el fuego de la palabra que ha entrado en nosotros con la escucha de la Palabra. Ayuda a conservar el fuego interior de Dios. Permanece algunos momentos en el silencio de la escucha para poder participar del poder creador y recreador de la Palabra divina.<\/p>\n<h2>MEDITATIO<\/h2>\n<ol>\n<li>Una clave de lectura:<\/li>\n<\/ol>\n<p>El pasaje de la liturgia de este domingo est\u00e1 sacado del cap\u00edtulo 10 de Juan, un discurso de Jes\u00fas durante la fiesta jud\u00eda de la dedicaci\u00f3n del Templo de Jerusal\u00e9n que acaec\u00eda a finales de diciembre (durante la cual se conmemoraba la reconsagraci\u00f3n del Templo violado por los sirios-helenistas por obra de Judas Macabeo en el 164 a.C). Las palabras de Jes\u00fas sobre la relaci\u00f3n entre el Pastor (Cristo) y las ovejas (la Iglesia) pertenecen a un verdadero y propio debate entre Jes\u00fas y los jud\u00edos. Estos hacen a Jes\u00fas una pregunta clara y piden una respuesta tambi\u00e9n clara y p\u00fablica: \u00abSi t\u00fa eres el Cristo, d\u00ednoslo abiertamente\u00bb (10,24). Juan presenta, otras veces, a los jud\u00edos que pretenden arrancar a Jes\u00fas una afirmaci\u00f3n clara sobre su identidad (2,18; 5,16; 8,25). Una petici\u00f3n de este tipo, los Sin\u00f3pticos la presentan durante el proceso ante el Sanedr\u00edn (Mt 26,63; Mc 14,61; Lc 22,67). La respuesta de Jes\u00fas se presenta en dos momentos (vv. 25-31 e 32-39).<\/p>\n<p>Consideramos brevemente el contexto donde se inserta la primera, que es la de nuestro texto lit\u00fargico. Los jud\u00edos no comprendieron la par\u00e1bola del buen pastor (Jn 10, 1-21) y piden ahora a Jes\u00fas una declaraci\u00f3n m\u00e1s clara de su identidad. El motivo de su incredulidad no es por s\u00ed mismo un motivo de b\u00fasqueda, sino que en su cerraz\u00f3n mental rechazan pertenecer a sus ovejas. Puede ser iluminadora una expresi\u00f3n an\u00e1loga de Jes\u00fas en Mc 4,11: \u00abA vosotros se os ha dado el misterio del Reino de Dios, pero a los que est\u00e1n fuera todo se les presenta en par\u00e1bolas\u00bb. Las palabras de Jes\u00fas solamente son luz para el que vive dentro de la comunidad, para aqu\u00e9l que decide quedarse fuera solamente es un enigma que desconcierta. A la incredulidad de los jud\u00edos, Jes\u00fas contrapone el comportamiento de aquellos que le pertenecen y que el Padre les ha dado; tambi\u00e9n su relaci\u00f3n con ellos.<\/p>\n<p>El lenguaje de Jes\u00fas no es para nosotros de evidencia inmediata; m\u00e1s a\u00fan, compara a los creyentes con un reba\u00f1o, y nos deja perplejos. Somos, en gran mayor\u00eda, extra\u00f1os a la vida agr\u00edcola y pastoril, y no es f\u00e1cil comprender lo que significa el reba\u00f1o para un pueblo de pastores. Los oyentes, a los que Jes\u00fas dirige su palabra, era un pueblo de pastores. Es evidente que la par\u00e1bola es entendida desde el punto de vista de un hombre que comparte casi todo con su reba\u00f1o. \u00c9l lo conoce: ve cada una de sus cualidades y de sus defectos; tambi\u00e9n las ovejas conocen a su gu\u00eda: responden a su voz y a sus indicaciones.<\/p>\n<p>I) Las ovejas de Jes\u00fas escuchan su voz: no se trata s\u00f3lo de una escucha externa (3,5; 5,37) sino de una escucha atenta (5,28; 10,3), hasta la escucha obediente (10,16.27; 18,37; 5,25). En el discurso del buen pastor esta escucha expresa la confianza y la uni\u00f3n de las ovejas al pastor (10,4). El adjetivo \u00abm\u00edas\u00bb no indica solamente la simple posesi\u00f3n de las ovejas, sino que pone en evidencia que las ovejas le pertenecen, y le pertenecen en cuanto que \u00c9l es el propietario (10,12).<\/p>\n<p>II) He aqu\u00ed, pues, que se establece una relaci\u00f3n \u00edntima entre Jes\u00fas y las ovejas:\u00aby yo las conozco\u00bb no se trata de un conocimiento intelectual; en el sentido b\u00edblico \u201cconocer a alguien\u201d significa, sobre todo, tener una relaci\u00f3n personal con \u00e9l, vivir en cierto sentido en comuni\u00f3n con \u00e9l. Un conocimiento que no excluye los trazos humanos de la simpat\u00eda, amor, comuni\u00f3n de naturaleza.<\/p>\n<p>III) En virtud de este conocimiento de amor, el Pastor invita a los suyos a seguirlo. La escucha de la palabra comporta un discernimiento, para que entre todas las voces posibles, elijan la que corresponde a una persona concreta (Jes\u00fas). Como consecuencia de este discernimiento, la respuesta se hace activa, personal y se convierte en obediencia. Esta proviene de la escucha. Por lo tanto, entre la escucha y la secuela del Pastor est\u00e1 conocer a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El conocimiento de Jes\u00fas hacia sus ovejas abre un itinerario que conduce al amor: \u00abYo les doy la vida eterna\u00bb. Para el evangelista la vida es el don de la comuni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p>Mientras en los sin\u00f3pticos la \u2018vida\u2019 o \u2018vida eterna\u2019 est\u00e1 unida al futuro; en el evangelio de Juan est\u00e1 unida a una posesi\u00f3n actual. \u00c9ste aspecto se repite con frecuencia en la narraci\u00f3n de Juan: \u00ab El que cree en el Hijo tiene vida eterna\u00bb (3,36); \u00abEn verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna\u00bb (5,24; 6,47).<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n de amor de Jes\u00fas se concretiza por la experiencia de protecci\u00f3n que el hombre experimenta: se dice que las ovejas \u00ab no perecer\u00e1n jam\u00e1s\u00bb. Quiz\u00e1s una alusi\u00f3n a la perdici\u00f3n eterna. Y se a\u00f1ade que \u00abnadie las arrebatar\u00e1\u00bb. Tal expresi\u00f3n sugiere el papel de la mano de Dios y de Cristo que impiden a los corazones de las personas ser arrebatadas por otras fuerzas negativas. En la Biblia, la mano, en algunos contextos, es una met\u00e1fora que indica la fuerza de Dios que protege (Dt 33,3; Sal 31,6). Por otra parte, el verbo \u00abarrebatar\u00bb (<em>harp\u00e1z\u014d<\/em>) sugiere la idea que la comunidad de disc\u00edpulos no estar\u00e1 exenta de los ataques del mal y de las tentaciones. Pero la expresi\u00f3n \u00abnadie las arrebatar\u00e1\u00bb indica la presencia de Cristo que asegura a la comunidad la certeza de una estabilidad gran\u00edtica que le permite superar toda tentaci\u00f3n de miedo.<\/p>\n<p><strong>Algunas preguntas:<\/strong><\/p>\n<p><em>para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<ul>\n<li>La primera actitud que la palabra de Jes\u00fas ha puesto en evidencia es que el hombre debe \u201cescuchar\u201d. Este verbo en el lenguaje b\u00edblico est\u00e1 lleno de resonancias: implica la adhesi\u00f3n alegre al contenido de lo que se escucha, la obediencia a la persona que habla, la elecci\u00f3n de vida de Aqu\u00e9l que se dirige a nosotros. \u00bfEres un hombre inmerso en la escucha de Dios? \u00bfHay espacios en tu vida diaria que dedicas, de modo particular, a la escucha de la Palabra de Dios?<\/li>\n<li>El di\u00e1logo o comunicaci\u00f3n \u00edntima entre Cristo y t\u00fa se define en el evangelio de la liturgia de hoy con un gran verbo b\u00edblico, \u00abconocer\u00bb. \u00c9ste implica a todo el ser del hombre: la mente, el coraz\u00f3n, la voluntad. Tu conocimiento de Cristo \u00bfse limita a un conocimiento te\u00f3rico-abstracto o te dejas transformar y guiar por su voz en el camino de tu vida?<\/li>\n<li>El hombre que ha escuchado y conocido a Dios \u00absigue\u00bb a Cristo come \u00fanico gu\u00eda de su vida. Tu seguimiento diario \u00bfes continuo? \u00bfA\u00fan cuando en el horizonte aparece la pesadilla de otras voces e ideolog\u00edas que tratan de separarte de la comuni\u00f3n con Dios?<\/li>\n<li>En la meditaci\u00f3n del evangelio de hoy aparecen otros dos verbos: nosotros no \u00abpereceremos\u00bb y nadie nos podr\u00e1 \u00abarrebatar\u00bb de la presencia de Cristo que protege nuestra vida. Es esto lo que fundamenta y motiva nuestra seguridad cotidiana. Tal idea se expresa de modo luminoso en Pablo: \u00abPues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los \u00e1ngeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podr\u00e1 separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jes\u00fas Se\u00f1or nuestro \u00bb (Rom 8,38-39). Cuando entre los creyentes y la persona de Jes\u00fas se establece una relaci\u00f3n hecha de llamada y de escucha, entonces se procede en la vida con seguridad de llegar a la madurez espiritual y al \u00e9xito. El verdadero fundamento de esta seguridad est\u00e1 en descubrir cada d\u00eda la identidad divina de este pastor que es la seguridad de nuestra vida. \u00bfExperimentas esta seguridad cuando te sientes amenazado por el mal?<\/li>\n<li>Las palabras de Jes\u00fas \u00abYo les doy vida eterna\u00bb te aseguran que la meta de tu camino, como creyente, no es oscura ni incierta. Para ti, \u00bfla vida eterna hace referencia a la cantidad de a\u00f1os que puedes vivir o, por el contrario, es un reclamo a la comuni\u00f3n de vida con el mismo Dios? \u00bfEs motivo de alegr\u00eda para ti experimentar la compa\u00f1\u00eda de Dios en tu vida?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>ORATIO<\/h2>\n<p>a) Salmo 100, 2; 3; 5<\/p>\n<p>\u00a1Aclama a Yahv\u00e9, tierra entera, servid<br \/>a Yahv\u00e9 con alegr\u00eda, llegaos a \u00e9l con j\u00fabilo!<br \/>Sabed que Yahv\u00e9 es Dios,<br \/>\u00e9l nos ha hecho y suyos somos,<br \/>su pueblo y el reba\u00f1o de sus pastos. <br \/>Pues bueno es Yahv\u00e9 y eterno su amor, <br \/>su lealtad perdura de edad en edad.<\/p>\n<p>b) Oraci\u00f3n final:<\/p>\n<p>Te pedimos, Se\u00f1or, que te manifiestes a cada uno como Buen Pastor que en la fuerza de la Pascua restableces, animas en los tuyos, con la delicadeza de tu presencia, con la fuerza de tu Esp\u00edritu. Te rogamos que abras nuestros ojos, para que podamos conocer c\u00f3mo nos gu\u00edas y sostienes nuestras voluntad de seguirte adonde quiera que nos conduzcas. Conc\u00e9denos la gracia de no ser arrebatados de tus manos de Buen Pastor y de nos estar a merced del mal que nos amenaza y de las divisiones que anidan en el interior de nuestro coraz\u00f3n. T\u00fa, \u00a1oh Cristo!, eres el Pastor, nuestro gu\u00eda, nuestro ejemplo, nuestro consuelo, nuestro hermano. \u00a1Am\u00e9n!<\/p>\n<h2>CONTEMPLATIO<\/h2>\n<p>Contempla la Palabra del Buen Pastor en tu vida. Las etapas precedentes de la lectio divina, importantes en s\u00ed mismas, cobran funcionalidad, si est\u00e1n orientadas a la vida. El camino de la \u201clectio\u201d no se puede decir que est\u00e1 acabado, si no llega a hacer de la Palabra una escuela de vida para ti. Tal meta se alcanza cuando experimentas en ti los frutos del Esp\u00edritu. Estos son: la paz interior que florece en la alegr\u00eda y en el gusto por la Palabra; la capacidad para discernir entre lo que es esencial y obra de Dios y lo que es f\u00fatil y obra del mal; la valent\u00eda de la elecci\u00f3n y de la acci\u00f3n concreta son una consecuencia de la p\u00e1gina b\u00edblica que has le\u00eddo y meditado.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas es el Pastor:sus ovejas le conocen Juan 10,27-30 LECTIO Perdona las culpas de tu pueblo, Se\u00f1or, y que tu amor y tu bondad nos libren del poder del pecado, al que nos ha sometido nuestra debilidad. 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