{"id":5992,"date":"2022-02-02T00:01:55","date_gmt":"2022-02-02T06:01:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5992"},"modified":"2022-05-10T12:08:24","modified_gmt":"2022-05-10T18:08:24","slug":"ezequiel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5992","title":{"rendered":"Ezequiel"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"topEz\"><\/a>.<br><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Ezequiel<\/em><\/strong><br><strong><a href=\"#Ez1\">1<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez2\">2<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez3\">3<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez4\">4<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez5\">5<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez6\">6<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez7\">7<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez8\">8<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez9\">9<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez10\">10<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez11\">11<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez12\">12<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez13\">13<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez14\">14<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez15\">15<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez16\">16<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez17\">17<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez18\">18<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez19\">19<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez20\">20<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez21\">21<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez22\">22<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez23\">23<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez24\">24<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez25\">25<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez26\">26<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez27\">27<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez28\">28<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez29\">29<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez30\">30<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez31\">31<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez32\">32<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez33\">33<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez34\">34<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez35\">35<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez36\">36<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez37\">37<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez38\">38<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez39\">39<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez40\">40<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez41\">41<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez42\">42<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez43\">43<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez44\">44<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez45\">45<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez46\">46<\/a> &nbsp; &nbsp; &nbsp;<a href=\"#Ez47\">4<\/a><a href=\"#Ez46\">7<\/a>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"#Ez48\">48<\/a><\/strong><br>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><br \/><strong><em><br \/><a id=\"Ez1\"><\/a>Ezequiel 1<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o treinta, el d\u00eda cinco el cuarto mes, encontr\u00e1ndome yo entre los deportados, a orillas del r\u00edo Kebar, se abri\u00f3 el cielo y contempl\u00e9 visiones divinas.<br \/>2 El d\u00eda cinco del mes &#8211; era el a\u00f1o quinto de la deportaci\u00f3n del rey Joaqu\u00edn &#8211;<br \/>3 la palabra de Yahveh fue dirigida al sacerdote Ezequiel, hijo de Buz\u00ed, en el pa\u00eds de los caldeos, a orillas del r\u00edo Kebar, y all\u00ed fue sobre \u00e9l la mano de Yahveh.<br \/>4 Yo mir\u00e9: vi un viento huracanado que ven\u00eda del norte, una gran nube con fuego fulgurante y resplandores en torno, y en el medio como el fulgor del electro, en medio del fuego.<br \/>5 Hab\u00eda en el centro como una forma de cuatro seres cuyo aspecto era el siguiente: ten\u00edan forma humana.<br \/>6 Ten\u00edan cada uno cuatro caras, y cuatro alas cada uno.<br \/>7 Sus piernas eran rectas y la planta de sus pies era como la planta de la pezu\u00f1a del buey, y reluc\u00edan como el fulgor del bronce bru\u00f1ido.<br \/>8 Bajo sus alas hab\u00eda unas manos humanas vueltas hacia las cuatro direcciones, lo mismo que sus caras y sus alas, las de los cuatro.<br \/>9 Sus alas estaban unidas una con otra; al andar no se volv\u00edan; cada uno marchaba de frente.<br \/>10 En cuanto a la forma de sus caras, era una cara de hombre, y los cuatro ten\u00edan cara de le\u00f3n a la derecha, los cuatro ten\u00edan cara de toro a la izquierda, y los cuatro ten\u00edan cara de \u00e1guila.<br \/>11 Sus alas estaban desplegadas hacia lo alto; cada uno ten\u00eda dos alas que se tocaban entre s\u00ed y otras dos que le cubr\u00edan el cuerpo;<br \/>12 y cada uno marchaba de frente; donde el esp\u00edritu les hac\u00eda ir, all\u00ed iban, y no se volv\u00edan en su marcha.<br \/>13 Entre los seres hab\u00eda algo como brasas incandescentes, con aspecto de antorchas, que se mov\u00eda entre los seres; el fuego desped\u00eda un resplandor, y del fuego sal\u00edan rayos.<br \/>14 Y los seres iban y ven\u00edan con el aspecto del rel\u00e1mpago.<br \/>15 Mir\u00e9 entonces a los seres y vi que hab\u00eda una rueda en el suelo, al lado de los seres de cuatro caras.<br \/>16 El aspecto de las ruedas y su estructura era como el destello del cris\u00f3lito. Ten\u00edan las cuatro la misma forma y parec\u00edan dispuestas como si una rueda estuviese dentro de la otra.<br \/>17 En su marcha avanzaban en las cuatro direcciones; no se volv\u00edan en su marcha.<br \/>18 Su circunferencia ten\u00eda gran altura, era imponente, y la circunferencia de las cuatro estaba llena de destellos todo alrededor.<br \/>19 Cuando los seres avanzaban, avanzaban las ruedas junto a ellos, y cuando los seres se elevaban del suelo, se elevaban las ruedas.<br \/>20 Donde el esp\u00edritu les hac\u00eda ir, all\u00ed iban, y las ruedas se elevaban juntamente con ellos, porque el esp\u00edritu del ser estaba en las ruedas.<br \/>21 Cuando avanzaban ellos, avanzaban ellas, cuando ellos se paraban, se paraban ellas, y cuando ellos se elevaban del suelo, las ruedas se elevaban juntamente con ellos, porque el esp\u00edritu del ser estaba en las ruedas.<br \/>22 Sobre las cabezas del ser hab\u00eda una forma de b\u00f3veda resplandeciente como el cristal, extendida por encima de sus cabezas,<br \/>23 y bajo la b\u00f3veda sus alas estaban rectas, una paralela a la otra; cada uno ten\u00eda dos que le cubr\u00edan el cuerpo.<br \/>24 Y o\u00ed el ruido de sus alas, como un ruido de muchas aguas, como la voz de Sadday; cuando marchaban, era un ruido atronador, como ruido de batalla; cuando se paraban, replegaban sus alas.<br \/>25 Y se produjo un ruido.<br \/>26 Por encima de la b\u00f3veda que estaba sobre sus cabezas, hab\u00eda algo como una piedra de zafiro en forma de trono, y sobre esta forma de trono, por encima, en lo m\u00e1s alto, una figura de apariencia humana.<br \/>27 Vi luego como el fulgor del electro, algo como un fuego que formaba una envoltura, todo alrededor, desde lo que parec\u00eda ser sus caderas para arriba; y desde lo que parec\u00eda ser sus caderas para abajo, vi algo como fuego que produc\u00eda un resplandor en torno,<br \/>28 con el aspecto del arco iris que aparece en las nubes los d\u00edas de lluvia: tal era el aspecto de este resplandor, todo en torno. Era algo como la forma de la gloria de Yahveh. A su vista ca\u00ed rostro en tierra y o\u00ed una voz que hablaba.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong> <u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez2\"><\/a>Ezequiel 2<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Me dijo: \u00abHijo de hombre, ponte en pie, que voy a hablarte\u00bb.<br \/>2 El esp\u00edritu entr\u00f3 en m\u00ed como se me hab\u00eda dicho y me hizo tenerme en pie; y o\u00ed al que me hablaba.<br \/>3 Me dijo: \u00abHijo de hombre, yo te env\u00edo a los israelitas, a la naci\u00f3n de los rebeldes, que se han rebelado contra m\u00ed. Ellos y sus padres me han sido contumaces hasta este mismo d\u00eda.<br \/>4 Los hijos tienen la cabeza dura y el coraz\u00f3n empedernido; hacia ellos te env\u00edo para decirles: As\u00ed dice el se\u00f1or Yahveh.<br \/>5 Y ellos, escuchen o no escuchen, ya que son una casa de rebeld\u00eda, sabr\u00e1n que hay un profeta en medio de ellos.<br \/>6 Y t\u00fa, hijo de hombre, no les tengas miedo, no tengas miedo de sus palabras si te contradicen y te desprecian y si te ves sentado sobre escorpiones. No tengas miedo de sus palabras, no te asustes de ellos, porque son una casa de rebeld\u00eda.<br \/>7 Les comunicar\u00e1s mis palabras, escuchen o no escuchen, porque son una casa de rebeld\u00eda.<br \/>8 \u00abY t\u00fa, hijo de hombre, escucha lo que voy a decirte, no seas rebelde como esa casa de rebeld\u00eda. Abre la boca y come lo que te voy a dar.\u00bb<br \/>9 Yo mir\u00e9: vi una mano que estaba tendida hacia m\u00ed, y ten\u00eda dentro un libro enrollado.<br \/>10 Lo desenroll\u00f3 ante mi vista: estaba escrito por el anverso y por el reverso; hab\u00eda escrito: \u00abLamentaciones, gemidos y ayes.\u00bb<br \/><strong><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez3\"><\/a>Ezequiel 3<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Y me dijo: \u00abHijo de hombre, come lo que se te ofrece; come este rollo y ve luego a hablar a la casa de Israel.\u00bb<br \/>2 Yo abr\u00ed mi boca y \u00e9l me hizo comer el rollo,<br \/>3 y me dijo: \u00abHijo de hombre, alim\u00e9ntate y s\u00e1ciate de este rollo que yo te doy.\u00bb Lo com\u00ed y fue en mi boca dulce como la miel.<br \/>4 Entonces me dijo: \u00abHijo de hombre, ve a la casa de Israel y h\u00e1blales con mis palabras.<br \/>5 Pues no eres enviado a un pueblo de habla oscura y de lengua dif\u00edcil, sino a la casa de Israel.<br \/>6 No a pueblos numerosos, de habla oscura y de lengua dif\u00edcil cuyas palabras no entender\u00edas. Si te enviara a ellos, \u00bfno es verdad que te escuchar\u00edan?<br \/>7 Pero la casa de Israel no quiere escucharte a ti porque no quiere escucharme a m\u00ed, ya que toda la casa de Israel tiene la cabeza dura y el coraz\u00f3n empedernido.<br \/>8 Mira, yo he hecho tu rostro duro como su rostro, y tu frente tan dura como su frente;<br \/>9 yo te hecho tu frente dura como el diamante, que es m\u00e1s duro que la roca. No los temas, no tengas miedo de ellos, porque son una casa de rebeld\u00eda.\u00bb<br \/>10 Luego me dijo: \u00abHijo de hombre, todas las palabras que yo te dirija, gu\u00e1rdalas en tu coraz\u00f3n y esc\u00fachalas atentamente,<br \/>11 y luego, anda, ve donde los deportados, donde los hijos de tu pueblo; les hablar\u00e1s y les dir\u00e1s: \u201cAs\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh\u201d, escuchen o no escuchen.\u00bb<br \/>12 Entonces, el esp\u00edritu me levant\u00f3 y o\u00ed detr\u00e1s de m\u00ed el ruido de una gran trepidaci\u00f3n: \u00abBendita sea la gloria de Yahveh, en el lugar donde est\u00e1\u00bb,<br \/>13 el ruido que hac\u00edan las alas de los seres al batir una contra otra, y el ruido de las ruedas junto a ellos, ruido de gran trepidaci\u00f3n.<br \/>14 Y el esp\u00edritu me levant\u00f3 y me arrebat\u00f3; yo iba amargado con quemaz\u00f3n de esp\u00edritu, mientras la mano de Yahveh pesaba fuertemente sobre m\u00ed.<br \/>15 Llegu\u00e9 donde los deportados de Tel Abib que resid\u00edan junto al r\u00edo Kebar &#8211; era aqu\u00ed donde ellos resid\u00edan -, y permanec\u00ed all\u00ed siete d\u00edas, aturdido, en medio de ellos.<br \/>16 Al cabo de los siete d\u00edas, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>17 \u00abHijo de hombre, yo te he puesto como centinela de la casa de Israel. Oir\u00e1s de mi boca la palabra y les advertir\u00e1s de mi parte.<br \/>18 Cuando yo diga al malvado: \u201cVas a morir\u201d, si t\u00fa no le adviertes, si no hablas para advertir al malvado que abandone su mala conducta, a fin de que viva, \u00e9l, el malvado, morir\u00e1 por su culpa, pero de su sangre yo te pedir\u00e9 cuentas a ti.<br \/>19 Si por el contrario adviertes al malvado y \u00e9l no se aparta de su maldad y de su mala conducta, morir\u00e1 \u00e9l por su culpa, pero t\u00fa habr\u00e1s salvado tu vida.<br \/>20 Cuando el justo se aparte de su justicia para cometer injusticia, yo pondr\u00e9 un obst\u00e1culo ante \u00e9l y morir\u00e1; por no haberle advertido t\u00fa, morir\u00e1 \u00e9l por su pecado y no se recordar\u00e1 la justicia que hab\u00eda practicado, pero de su sangre yo te pedir\u00e9 cuentas a ti.<br \/>21 Si por el contrario adviertes al justo que no peque, y \u00e9l no peca, vivir\u00e1 \u00e9l por haber sido advertido, y t\u00fa habr\u00e1s salvado tu vida.\u00bb<br \/>22 All\u00ed fue sobre m\u00ed la mano de Yahveh; me dijo: \u00abLev\u00e1ntate, sal a la vega, y all\u00ed te hablar\u00e9.\u00bb<br \/>23 Me levant\u00e9 y sal\u00ed a la vega, y he aqu\u00ed que la gloria de Yahveh estaba parada all\u00ed, semejante a la gloria que yo hab\u00eda visto junto al r\u00edo Kebar, y ca\u00ed rostro en tierra.<br \/>24 Entonces, el esp\u00edritu entr\u00f3 en m\u00ed y me hizo tenerme en pie, y me habl\u00f3. Me dijo: \u00abVe a encerrarte en tu casa.<br \/>25 Hijo de hombre, he aqu\u00ed que se te van a echar cuerdas con las que ser\u00e1s atado, para que no aparezcas en medio de ellos.<br \/>26 Yo har\u00e9 que tu lengua se te pegue al paladar, quedar\u00e1s mudo y dejar\u00e1s de ser su censor, porque son una casa de rebeld\u00eda.<br \/>27 Mas cuando yo te hable, abrir\u00e9 tu boca y les dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh; quien quiera escuchar, que escuche, y quien no quiera, que lo deje; porque son una casa de rebeld\u00eda.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez4\"><\/a>Ezequiel 4<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 T\u00fa, hijo de hombre, toma un ladrillo y ponlo delante de ti; grabar\u00e1s en \u00e9l una ciudad, Jerusal\u00e9n,<br \/>2 y emprender\u00e1s contra ella un asedio: construir\u00e1s contra ella trincheras, levantar\u00e1s contra ella terraplenes, emplazar\u00e1s contra ella campamentos, instalar\u00e1s contra ella arietes, todo alrededor.<br \/>3 Toma luego una sart\u00e9n de hierro y col\u00f3cala como un muro de hierro entre ti y la ciudad. Fijar\u00e1s tu rostro sobre ella, y quedar\u00e1 en estado de sitio: t\u00fa la sitiar\u00e1s. Es una se\u00f1al para la casa de Israel.<br \/>4 Acu\u00e9state del lado izquierdo y pon sobre ti la culpa de la casa de Israel. Todo el tiempo que est\u00e9s acostado as\u00ed, llevar\u00e1s su culpa.<br \/>5 Yo te he impuesto los a\u00f1os de su culpa en una duraci\u00f3n de trescientos noventa d\u00edas, durante los cuales cargar\u00e1s con la culpa de la casa de Israel.<br \/>6 Cuando hayas terminado estos \u00faltimos, te acostar\u00e1s otra vez del lado derecho, y llevar\u00e1s la culpa de la casa de Jud\u00e1 durante cuarenta d\u00edas. Yo te he impuesto un d\u00eda por a\u00f1o.<br \/>7 Despu\u00e9s fijar\u00e1s tu rostro y tu brazo desnudo sobre el asedio de Jerusal\u00e9n, y profetizar\u00e1s contra ella.<br \/>8 He aqu\u00ed que yo te he atado con cuerdas, y no te dar\u00e1s vuelta de un lado a otro hasta que no hayas cumplido los d\u00edas de tu reclusi\u00f3n.<br \/>9 Toma, pues, trigo, cebada, habas, lentejas, mijo, espelta: ponlo en una misma vasija y haz con ello tu pan. Durante todo el tiempo que est\u00e9s acostado de un lado &#8211; trescientos noventa d\u00edas &#8211; comer\u00e1s de ello.<br \/>10 El alimento que comas ser\u00e1 de un peso de veinte siclos por d\u00eda, que comer\u00e1s de tal a tal hora.<br \/>11 Tambi\u00e9n beber\u00e1s el agua con medida, beber\u00e1s la sexta parte de un sextario, de tal a tal hora.<br \/>12 Comer\u00e1s este alimento en forma de galleta de cebada que ser\u00e1 cocida, a la vista de ellos, sobre excrementos humanos.\u00bb<br \/>13 Y dijo Yahveh: \u00abAs\u00ed comer\u00e1n los israelitas su alimento impuro en medio de las naciones donde yo los arrojar\u00e9.\u00bb<br \/>14 Yo dije entonces: \u00ab\u00a1Ah, Se\u00f1or Yahveh!, mi alma no est\u00e1 impura. Desde mi infancia hasta el presente jam\u00e1s he comido bestia muerta o despedazada, ni carne corrompida entr\u00f3 en mi boca.\u00bb<br \/>15 El me dijo: \u00abBien, en lugar de excrementos humanos te permito usar bo\u00f1iga de buey para que hagas tu pan encima.\u00bb<br \/>16 Luego me dijo: \u00abHijo de hombre, he aqu\u00ed que yo voy a destruir la provisi\u00f3n de pan en Jerusal\u00e9n: comer\u00e1n el pan con peso y con angustia; y el agua con medida y con ansiedad la beber\u00e1n,<br \/>17 porque faltar\u00e1n el pan y el agua: quedar\u00e1n pasmados todos juntos y se consumir\u00e1n por sus culpas.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez5\"><\/a>Ezequiel 5<br \/><\/em><\/strong>1 T\u00fa, hijo de hombre, toma una espada afilada, t\u00f3mala como navaja de barbero, y p\u00e1satela por tu cabeza y tu barba. Luego tomar\u00e1s una balanza y dividir\u00e1s en partes lo que hayas cortado.<br \/>2 A un tercio le prender\u00e1s fuego en medio de la ciudad, al cumplirse los d\u00edas del asedio. El otro tercio lo tomar\u00e1s y lo cortar\u00e1s con la espada todo alrededor de la ciudad. El \u00faltimo tercio lo esparcir\u00e1s al viento, y yo desenvainar\u00e9 la espada detr\u00e1s de ellos.<br \/>3 Pero de aqu\u00ed tomar\u00e1s una peque\u00f1a cantidad que recoger\u00e1s en el vuelo de tu manto,<br \/>4 y de \u00e9stos tomar\u00e1s todav\u00eda un poco, lo echar\u00e1s en medio del fuego y lo quemar\u00e1s en \u00e9l. De ah\u00ed saldr\u00e1 el fuego hacia toda la casa de Israel.<br \/>5 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Esta es Jerusal\u00e9n; yo lo hab\u00eda colocado en medio de las naciones, y rodeado de pa\u00edses.<br \/>6 Pero ella se ha rebelado contra mis normas con m\u00e1s perversidad que las naciones, y contra mis decretos m\u00e1s que los pa\u00edses que la rodean. S\u00ed, han rechazado mis normas y no se han conducido seg\u00fan mis decretos.<br \/>7 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Porque vuestro tumulto es mayor que el de las naciones que os rodean, porque no os hab\u00e9is conducido seg\u00fan mis decretos ni hab\u00e9is observado mis normas, y ni siquiera os hab\u00e9is ajustado a las normas de las naciones que os rodean,<br \/>8 por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Tambi\u00e9n yo me declaro contra ti, ejecutar\u00e9 mis juicios en medio de ti a los ojos de las naciones,<br \/>9 y har\u00e9 contigo lo que jam\u00e1s he hecho y lo que no volver\u00e9 a hacer jam\u00e1s, a causa de todas tus abominaciones.<br \/>10 Por eso, los padres devorar\u00e1n a sus hijos, en medio de ti, y los hijos devorar\u00e1n a sus padres. Yo har\u00e9 justicia de ti y esparcir\u00e9 lo que quede de ti a todos los vientos.<br \/>11 Por eso, por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que de la misma manera que t\u00fa has contaminado mi santuario con todos tus horrores y todas tus abominaciones, yo tambi\u00e9n te rechazar\u00e9 a ti sin una mirada de piedad, tampoco yo perdonar\u00e9.<br \/>12 Un tercio de los tuyos morir\u00e1 de peste o perecer\u00e1 de hambre en medio de ti, otro tercio caer\u00e1 a espada, en tus alrededores, y al otro tercio lo esparcir\u00e9 yo a todos los vientos, desenvainando la espada detr\u00e1s de ellos.<br \/>13 Mi c\u00f3lera se desahogar\u00e1 y saciar\u00e9 en ellos mi furor; me vengar\u00e9 y sabr\u00e1n entonces que yo, Yahveh, he hablado en mi celo, cuando desahogue mi furor en ellos.<br \/>14 Y har\u00e9 de ti una ruina, un oprobio entre las naciones que te rodean, a los ojos de todos los transe\u00fantes.<br \/>15 Ser\u00e1s oprobio y blanco de insultos, ejemplo y asombro para las naciones que te rodean, cuando yo haga justicia de ti con c\u00f3lera y furor, con furiosos escarmientos. Yo, Yahveh, he hablado.<br \/>16 Cuando lance contra ellos las terribles flechas del hambre, que causan el exterminio, y que yo enviar\u00e9 para exterminaros, a\u00f1adir\u00e9 el hambre contra vosotros, y destruir\u00e9 vuestras provisiones de pan.<br \/>17 Enviar\u00e9 contra vosotros el hambre y las bestias feroces, que te dejar\u00e1n sin hijos; la peste y la sangre pasar\u00e1n por ti, y har\u00e9 venir contra ti la espada. Yo, Yahveh, he hablado.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez6\"><\/a>Ezequiel 6<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia los montes de Israel y profetiza contra ellos.<br \/>3 Dir\u00e1s: Montes de Israel, escuchad la palabra del Se\u00f1or Yahveh. As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh a los montes, a las colinas, a los barrancos y a los valles: He aqu\u00ed que yo voy a hacer venir contra vosotros la espada y destruir\u00e9 vuestros altos.<br \/>4 Vuestros altares ser\u00e1n devastados, vuestros braseros de incienso ser\u00e1n rotos, har\u00e9 caer a vuestros habitantes, acribillados, delante de vuestras basuras,<br \/>5 pondr\u00e9 los cad\u00e1veres de los israelitas delante de sus basuras, y esparcir\u00e9 sus huesos alrededor de vuestros altares.<br \/>6 En todo lugar donde habit\u00e9is, las ciudades quedar\u00e1n en ruinas y los altos ser\u00e1n devastados, de forma que vuestros altares queden en ruinas, como cosa culpable, vuestras basuras sean destrozadas y aventadas, vuestros braseros de incienso hechos pedazos y aniquiladas vuestras obras.<br \/>7 Caer\u00e1n las v\u00edctimas en medio de vosotros, y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/>8 Pero har\u00e9 que os queden, entre las naciones, algunos supervivientes de la espada, cuando se\u00e1is dispersados por los pa\u00edses.<br \/>9 Y vuestros supervivientes se acordar\u00e1n de m\u00ed, entre las naciones adonde hayan sido deportados, aquellos a quienes yo haya quebrantado el coraz\u00f3n ad\u00faltero que se apart\u00f3 de m\u00ed y los ojos que se prostituyeron detr\u00e1s de sus basuras. Tendr\u00e1n horror de s\u00ed mismos por las maldades que cometieron con todas sus abominaciones.<br \/>10 Y sabr\u00e1n que yo soy Yahveh: no hab\u00eda hablado en vano de infligirles todos estos males.<br \/>11 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh. Bate las manos, patalea y di: \u00ab\u00a1Ay!\u00bb, por todas las execrables abominaciones de la casa de Israel, que va a caer por la espada, el hambre y la peste.<br \/>12 El que est\u00e9 lejos morir\u00e1 de peste, el que est\u00e9 cerca caer\u00e1 a espada, el que quede sitiado morir\u00e1 de hambre, porque yo desahogar\u00e9 mi furor en ellos.<br \/>13 Y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh, cuando sus v\u00edctimas queden all\u00ed entre sus basuras alrededor de sus altares, en toda colina elevada, en la cima de todos los montes, bajo todo \u00e1rbol verde, bajo toda encina frondosa, dondequiera que ofrecen calmante aroma a todas sus basuras.<br \/>14 Extender\u00e9 mi mano contra ellos y har\u00e9 de esta tierra una soledad desolada, desde el desierto hasta Ribl\u00e1, en todo lugar donde habiten; y sabr\u00e1n que yo soy Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez7\"><\/a>Ezequiel 7<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, di: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh a la tierra de Israel: \u00a1El fin! Llega el fin sobre los cuatro extremos de esta tierra.<br \/>3 Ahora es el fin para ti; voy a desencadenar mi c\u00f3lera contra ti, para juzgarte seg\u00fan tu conducta y pedirte cuentas de todas tus abominaciones.<br \/>4 No tendr\u00e9 para ti una mirada de piedad, no te perdonar\u00e9, sino que te pedir\u00e9 cuentas de tu conducta; aparecer\u00e1n tus abominaciones en medio de ti, y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/>5 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: \u00a1Desgracia \u00fanica! \u00a1Ya viene la desgracia!<br \/>6 Se acerca el fin, el fin se acerca vigilante sobre ti, es ya inminente.<br \/>7 Te llega el turno, habitante del pa\u00eds. Llega el tiempo, est\u00e1 cercano el d\u00eda, consternaci\u00f3n, que no ya \u00a1hurra!, en los montes.<br \/>8 Ahora voy a derramar sin tregua mi furor sobre ti y a desahogar mi c\u00f3lera en ti; voy a juzgarte seg\u00fan tu conducta y a pedirte cuentas de todas tus abominaciones.<br \/>9 No tendr\u00e9 una mirada de piedad, no perdonar\u00e9; te pedir\u00e9 cuentas de tu conducta; tus abominaciones aparecer\u00e1n en medio de ti, y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh, el que hiere.<br \/>10 He aqu\u00ed el d\u00eda, hele que viene: sale el turno, la vara est\u00e1 florida, florida la insolencia.<br \/>11 Se ha erguido la violencia para hacerse vara de maldad&#8230;<br \/>12 Ha llegado el momento, est\u00e1 cercano el d\u00eda. No se alegre el comprador, no se entristezca el vendedor, porque la ira es contra toda su multitud.<br \/>13 El vendedor no volver\u00e1 a lo vendido, mientras viva entre los vivos, pues la ira contra toda su multitud no ser\u00e1 revocada; y nadie, por su iniquidad, tendr\u00e1 segura su vida.<br \/>14 Se tocar\u00e1 la trompeta, todo estar\u00e1 a punto, pero nadie marchar\u00e1 al combate, porque mi ira es contra toda su multitud.<br \/>15 Est\u00e1 la espada afuera, la peste y el hambre dentro. El que se encuentre en el campo morir\u00e1 a espada, y al que est\u00e9 en la ciudad, el hambre y la peste lo devorar\u00e1n.<br \/>16 Sus supervivientes escapar\u00e1n, andar\u00e1n por los montes, como las palomas de los valles, todos ellos gimiendo, cada uno por sus culpas.<br \/>17 Todas las manos desmayar\u00e1n, todas las rodillas se ir\u00e1n en agua.<br \/>18 Se ce\u00f1ir\u00e1n ellos de sayal, un escalofr\u00edo los invadir\u00e1. En todos los rostros la vergu\u0308enza, todas las cabezas rasuradas.<br \/>19 Arrojar\u00e1n su plata por las calles y su oro se convertir\u00e1 en inmundicia; ni su plata, ni su oro les podr\u00e1n salvar el d\u00eda del enojo de Yahveh. No se saciar\u00e1n m\u00e1s, no llenar\u00e1n m\u00e1s su vientre, porque ello era la ocasi\u00f3n de su culpa.<br \/>20 De la hermosura de sus joyas hicieron el objeto de su orgullo: con ellas fabricaron las im\u00e1genes de sus monstruos abominables; por eso yo se lo convertir\u00e9 en inmundicia.<br \/>21 Yo lo entregar\u00e9 al saqueo de los extranjeros, al despojo de los m\u00e1s imp\u00edos de la tierra, que lo profanar\u00e1n.<br \/>22 Retirar\u00e9 mi rostro de ellos, mi tesoro ser\u00e1 profanado: los invasores penetrar\u00e1n en \u00e9l y lo profanar\u00e1n.<br \/>23 Haz una cadena, porque esta tierra est\u00e1 llena de delitos de sangre, la ciudad repleta de violencia.<br \/>24 Yo har\u00e9 venir a las naciones m\u00e1s crueles, que se apoderar\u00e1n de sus casas. Pondr\u00e9 fin al orgullo de los poderosos y sus santuarios ser\u00e1n profanados.<br \/>25 Llega el terror; ellos buscar\u00e1n la paz, pero no la habr\u00e1.<br \/>26 Vendr\u00e1 desastre tras desastre, noticia tras noticia: se pedir\u00e1 al profeta una visi\u00f3n, le faltar\u00e1 al sacerdote la ley, el consejo a los ancianos.<br \/>27 El rey estar\u00e1 en duelo, el pr\u00edncipe hundido en la desolaci\u00f3n, las manos del pueblo de la tierra temblar\u00e1n. Yo los tratar\u00e9 seg\u00fan su conducta, los juzgar\u00e9 seg\u00fan sus juicios, y sabr\u00e1n que yo soy Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez8\"><\/a>Ezequiel 8<br \/><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o sexto, el d\u00eda cinco del sexto mes, estaba yo sentado en mi casa y los ancianos de Jud\u00e1 sentados ante m\u00ed, cuando se pos\u00f3 all\u00ed sobre m\u00ed la mano del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>2 Mir\u00e9: hab\u00eda all\u00ed una forma con aspecto de hombre. Desde lo que parec\u00edan ser sus caderas para abajo era de fuego, y desde sus caderas para arriba era algo como un resplandor, como el fulgor del electro.<br \/>3 Alarg\u00f3 una especie de mano y me agarr\u00f3 por un mech\u00f3n de mi cabeza; el esp\u00edritu me elev\u00f3 entre el cielo y la tierra y me llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n, en visiones divinas, a la entrada del p\u00f3rtico interior que mira al norte, all\u00ed donde se alza el \u00eddolo de los celos, que provoca los celos.<br \/>4 Y he aqu\u00ed que la gloria del Dios de Israel estaba all\u00ed; ten\u00eda el aspecto de lo que yo hab\u00eda visto en la vega.<br \/>5 El me dijo: \u00abHijo de hombre, levanta tus ojos hacia el norte.\u00bb Levant\u00e9 mis ojos hacia el norte y vi que al norte del p\u00f3rtico del altar estaba este \u00eddolo de los celos, a la entrada.<br \/>6 Me dijo: \u00abHijo de hombre, \u00bfves lo que hacen \u00e9stos, las grandes abominaciones que la casa de Israel comete aqu\u00ed para alejarme de mi santuario? Todav\u00eda has de ver otras grandes abominaciones\u00bb.<br \/>7 Me llev\u00f3 a la entrada del atrio. Yo mir\u00e9: hab\u00eda un agujero en la pared.<br \/>8 Y me dijo: \u00abHijo de hombre, perfora la pared.\u00bb Perfor\u00e9 la pared y se hizo una abertura.<br \/>9 Y me dijo: \u00abEntra y contempla las execrables abominaciones que \u00e9stos cometen ah\u00ed.\u00bb<br \/>10 Entr\u00e9 y observ\u00e9: toda clase de representaciones de reptiles y animales repugnantes, y todas las basuras de la casa de Israel estaban grabados en la pared, todo alrededor.<br \/>11 Y setenta hombres, de los ancianos de la casa de Israel &#8211; uno de ellos era Yazan\u00edas, hijo de Saf\u00e1n -, estaban de pie delante de ellos cada uno con su incensario en la mano. Y el perfume de la nube de incienso sub\u00eda.<br \/>12 Me dijo entonces: \u00ab\u00bfHas visto, hijo de hombre, lo que hacen en la oscuridad los ancianos de la casa de Israel, cada uno en su estancia adornada de pinturas? Est\u00e1n diciendo: \u201cYahveh no nos ve, Yahveh ha abandonado esta tierra.\u201d\u00bb<br \/>13 Y me dijo: \u00abTodav\u00eda les ver\u00e1s cometer otras grandes abominaciones.\u00bb<br \/>14 Me llev\u00f3 a la entrada del p\u00f3rtico de la Casa de Yahveh que mira al norte, y vi que all\u00ed estaban sentadas las mujeres, pla\u00f1iendo a Tammuz.<br \/>15 Me dijo: \u00ab\u00bfHas visto, hijo de hombre? Todav\u00eda ver\u00e1s abominaciones mayores que \u00e9stas.\u00bb<br \/>16 Me condujo luego al atrio interior de la Casa de Yahveh. Y he aqu\u00ed que a la entrada del santuario de Yahveh, entre el vest\u00edbulo y el altar, hab\u00eda unos veinticinco hombres que, vuelta la espalda al santuario de Yahveh y la cara a oriente, se postraban en direcci\u00f3n a oriente hacia el sol.<br \/>17 Y me dijo: \u00ab\u00bfHas visto, hijo de hombre? \u00bfA\u00fan no le bastan a la casa de Jud\u00e1 las abominaciones que cometen aqu\u00ed, para que llenen tambi\u00e9n la tierra de violencia y vuelvan a irritarme? Mira c\u00f3mo se llevan el ramo a la nariz.<br \/>18 Pues yo tambi\u00e9n he de obrar con furor; no tendr\u00e9 una mirada de piedad, no perdonar\u00e9. Con voz fuerte gritar\u00e1n a mis o\u00eddos, pero yo no les escuchar\u00e9.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez9\"><\/a>Ezequiel 9<br \/><\/em><\/strong>1 Entonces grit\u00f3 a mis o\u00eddos con voz fuerte: \u00ab\u00a1Se acercan los castigos de la ciudad, cada uno con su azote en la mano!\u00bb<br \/>2 Y en esto vinieron, de la direcci\u00f3n del p\u00f3rtico superior que mira al norte, seis hombres, cada cual con su azote en la mano. En medio de ellos hab\u00eda un hombre vestido de lino con una cartera de escriba a la cintura. Entraron y se detuvieron ante al altar de bronce.<br \/>3 La gloria del Dios de Israel se levant\u00f3 de sobre los querubines sobre los cuales estaba, hacia el umbral de la Casa. Llam\u00f3 entonces al hombre vestido de lino que ten\u00eda la cartera de escriba a la cintura;<br \/>4 y Yahveh le dijo: \u00abPasa por la ciudad, por Jerusal\u00e9n, y marca una cruz en la frente de los hombres que gimen y lloran por todas las abominaciones que se cometen en medio de ella.\u00bb<br \/>5 Y a los otros o\u00ed que les dijo: \u00abRecorred la ciudad detr\u00e1s de \u00e9l y herid. No teng\u00e1is una mirada de piedad, no perdon\u00e9is;<br \/>6 a viejos, j\u00f3venes, doncellas, ni\u00f1os y mujeres matadlos hasta que no quede uno. Pero al que lleve la cruz en la frente, no le toqu\u00e9is. Empezad a partir de mi santuario.\u00bb Empezaron, pues, por los ancianos que estaban delante de la Casa.<br \/>7 Luego les dijo: \u00abManchad la Casa, llenad de v\u00edctimas los atrios; salid.\u00bb Salieron y fueron hiriendo por la ciudad.<br \/>8 Mientras ellos her\u00edan, yo qued\u00e9 solo all\u00ed y ca\u00ed rostro en tierra. Exclam\u00e9: \u00ab\u00a1Ah, Se\u00f1or Yahveh!, \u00bfvas a exterminar a todo el resto de Israel, derramando tu furor contra Jerusal\u00e9n?\u00bb<br \/>9 Me dijo: \u00abLa culpa de la casa de Israel y de Jud\u00e1 es muy grande, mucho; la tierra est\u00e1 llena de sangre, la ciudad llena de perversidad. Pues dicen: \u201cYahveh ha abandonado la tierra, Yahveh no ve nada.\u201d<br \/>10 Pues bien, tampoco yo tendr\u00e9 una mirada de piedad ni perdonar\u00e9. Har\u00e9 caer su conducta sobre su cabeza\u00bb.<br \/>11 En aquel momento el hombre vestido de lino que llevaba la cartera a la cintura, vino a hacer su relaci\u00f3n: \u00abHe ejecutado lo que me ordenaste.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez10\"><\/a>Ezequiel 10<br \/><\/em><\/strong>1 Mir\u00e9 y vi que sobre el firmamento que estaba sobre la cabeza de los querubines aparec\u00eda, semejante a la piedra de zafiro, algo como una forma de trono, por encima de ellos.<br \/>2 Y dijo al hombre vestido de lino: \u00abM\u00e9tete entre las ruedas, debajo de los querubines, toma a manos llenas brasas ardientes de entre los querubines y esp\u00e1rcelas por la ciudad.\u00bb Y \u00e9l entr\u00f3, ante mis ojos.<br \/>3 Los querubines estaban parados a la derecha de la Casa cuando el hombre entr\u00f3, y la nube llenaba el atrio interior.<br \/>4 La gloria de Yahveh se elev\u00f3 de encima de los querubines hacia el umbral de la Casa y la Casa se llen\u00f3 de la nube, mientras el atrio estaba lleno del resplandor de la gloria de Yahveh.<br \/>5 Y el ruido de las alas de los querubines llegaba hasta el atrio exterior, semejante a la voz del Dios Sadday cuando habla.<br \/>6 Cuando dio esta orden al hombre vestido de lino: \u00abToma fuego de en medio de las ruedas, de entre los querubines\u00bb, el hombre fue y se detuvo junto a la rueda;<br \/>7 el querub\u00edn alarg\u00f3 su mano de entre los querubines hacia el fuego que hab\u00eda en medio de los querubines, lo tom\u00f3 y lo puso en las manos del hombre vestido de lino. Este lo tom\u00f3 y sali\u00f3.<br \/>8 Entonces apareci\u00f3 en los querubines una especie de mano humana debajo de sus alas.<br \/>9 Mir\u00e9: hab\u00eda cuatro ruedas al lado de los querubines, cada rueda junto a cada querub\u00edn, y el aspecto de las ruedas era como el destello del cris\u00f3lito.<br \/>10 Las cuatro parec\u00edan tener la misma forma, como si una rueda estuviese dentro de la otra.<br \/>11 En su marcha, avanzaban en las cuatro direcciones; no se volv\u00edan en su marcha; segu\u00edan, en efecto, la direcci\u00f3n del lado adonde miraba la cabeza, y no se volv\u00edan en su marcha.<br \/>12 Y todo su cuerpo, su espalda, sus manos y sus alas, as\u00ed como las ruedas, estaban llenos de destellos todo alrededor; sus ruedas, las de los cuatro.<br \/>13 O\u00ed que a las ruedas se les daba el nombre de \u00abgalgal\u00bb.<br \/>14 Y cada uno ten\u00eda cuatro caras: la primera era la cara del querub\u00edn, la segunda una cara de hombre, la tercera una cara de le\u00f3n y la cuarta una cara de \u00e1guila.<br \/>15 Los querubines se levantaron: era el ser que yo hab\u00eda visto sobre el r\u00edo Kebar.<br \/>16 Cuando los querubines avanzaban, avanzaban las ruedas a su lado; cuando los querubines desplegaban sus alas para elevarse del suelo, las ruedas no se volv\u00edan tampoco de su lado.<br \/>17 Cuando ellos se paraban, se paraban ellas, y cuando ellos se elevaban, se elevaban con ellos las ruedas, porque el esp\u00edritu del ser estaba en ellas.<br \/>18 La gloria de Yahveh sali\u00f3 de sobre el umbral de la Casa y se pos\u00f3 sobre los querubines.<br \/>19 Los querubines desplegaron sus alas y se elevaron del suelo ante mis ojos, al salir, y las ruedas con ellos. Y se detuvieron a la entrada del p\u00f3rtico oriental de la Casa de Yahveh; la gloria del Dios de Israel estaba encima de ellos.<br \/>20 Era el ser que yo hab\u00eda visto debajo del Dios de Israel en el r\u00edo Kebar; y supe que eran querubines.<br \/>21 Cada uno ten\u00eda cuatro caras y cuatro alas, y bajo sus alas formas de manos humanas.<br \/>22 En cuanto a la forma de sus caras, ten\u00edan la apariencia de las caras que yo hab\u00eda visto junto al r\u00edo Kebar. Cada uno marchaba de frente a derecho.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez11\"><\/a>Ezequiel 11<br \/><\/em><\/strong>1 El esp\u00edritu me elev\u00f3 y me condujo al p\u00f3rtico oriental de la Casa de Yahveh, el que mira a oriente. Y he aqu\u00ed que a la entrada del p\u00f3rtico hab\u00eda veinticinco hombres, entre los cuales vi a Yazan\u00edas, hijo de Azzur, y a Pelat\u00edas, hijo de Bena\u00edas, jefes del pueblo.<br \/>2 El me dijo: \u00abHijo de hombre, \u00e9stos son los hombres que maquinan el mal, que dan malos consejos en esta ciudad.<br \/>3 Dicen: \u201c\u00a1No es para pronto el construir casas! Ella es la olla y nosotros somos la carne.\u201d<br \/>4 Por eso, profetiza contra ellos, profetiza, hijo de hombre.\u00bb<br \/>5 El esp\u00edritu de Yahveh irrumpi\u00f3 en m\u00ed y me dijo: \u00abDi: As\u00ed dice Yahveh: Eso es lo que hab\u00e9is dicho, casa de Israel, conozco bien vuestra insolencia.<br \/>6 Hab\u00e9is multiplicado vuestras v\u00edctimas en esta ciudad; hab\u00e9is llenado de v\u00edctimas sus calles.<br \/>7 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Las v\u00edctimas que hab\u00e9is tirado en medio de ella son la carne, y ella es la olla; pero yo os har\u00e9 salir de ella.<br \/>8 Tem\u00e9is la espada, pues yo traer\u00e9 espada contra vosotros, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>9 Os sacar\u00e9 de la ciudad, os entregar\u00e9 en mano de extranjeros, y har\u00e9 justicia de vosotros.<br \/>10 A espada caer\u00e9is; en el t\u00e9rmino de Israel os juzgar\u00e9 yo, y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/>11 Esta ciudad no ser\u00e1 olla para vosotros, ni vosotros ser\u00e9is carne en medio de ella; dentro del t\u00e9rmino de Israel os juzgar\u00e9 yo.<br \/>12 Y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh cuyos preceptos no hab\u00e9is seguido y cuyas normas no hab\u00e9is guardado &#8211; por el contrario hab\u00e9is obrado seg\u00fan las normas de las naciones que os circundan.\u00bb<br \/>13 En esto, mientras yo estaba profetizando, Pelat\u00edas, hijo de Bena\u00edas, muri\u00f3. Yo ca\u00ed rostro en tierra y grit\u00e9 con voz fuerte: \u00ab\u00a1Ah, Se\u00f1or Yahveh!, \u00bfvas a aniquilar al resto de Israel?\u00bb<br \/>14 Entonces me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos:<br \/>15 \u00abHijo de hombre; de cada uno de tus hermanos, de tus parientes y de toda la casa de Israel, dicen los habitantes de Jerusal\u00e9n: Seguid lejos de Yahveh; a nosotros se nos ha dado esta tierra en posesi\u00f3n.<br \/>16 Por eso, di: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: S\u00ed, yo los he alejado entre las naciones, y los he dispersado por los pa\u00edses, pero yo he sido un santuario para ellos, por poco tiempo, en los pa\u00edses adonde han ido.<br \/>17 Por eso, di: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Yo os recoger\u00e9 de en medio de los pueblos, os congregar\u00e9 de los pa\u00edses en los que hab\u00e9is sido dispersados, y os dar\u00e9 la tierra de Israel.<br \/>18 Vendr\u00e1n y quitar\u00e1n de ella todos sus monstruos y abominaciones;<br \/>19 yo les dar\u00e9 un solo coraz\u00f3n y pondr\u00e9 en ellos un esp\u00edritu nuevo: quitar\u00e9 de su carne el coraz\u00f3n de piedra y les dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne,<br \/>20 para que caminen seg\u00fan mis preceptos, observen mis normas y las pongan en pr\u00e1ctica, y as\u00ed sean mi pueblo y yo sea su Dios.<br \/>21 En cuanto a aquellos cuyo coraz\u00f3n va en pos de sus monstruos y abominaciones, yo har\u00e9 recaer su conducta sobre su cabeza, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.\u00bb<br \/>22 Los querubines desplegaron sus alas y las ruedas les siguieron, mientras la gloria del Dios de Israel estaba encima de ellos.<br \/>23 La gloria de Yahveh se elev\u00f3 de en medio de la ciudad y se detuvo sobre el monte que est\u00e1 al oriente de la ciudad.<br \/>24 El esp\u00edritu me elev\u00f3 y me llev\u00f3 a Caldea, donde los desterrados, en visi\u00f3n, en el esp\u00edritu de Dios; y la visi\u00f3n que hab\u00eda contemplado se retir\u00f3 de m\u00ed.<br \/>25 Yo cont\u00e9 a los desterrados todo lo que Yahveh me hab\u00eda dado a ver.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez12\"><\/a>Ezequiel 12<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, t\u00fa vives en medio de la casa de rebeld\u00eda: tienen ojos para ver y no ven, o\u00eddos para o\u00edr y no oyen, porque son una casa de rebeld\u00eda.<br \/>3 Ahora, pues, hijo de hombre, prep\u00e1rate un equipo de deportado y sal deportado en pleno d\u00eda, a sus propios ojos. Saldr\u00e1s del lugar en que te encuentras hacia otro lugar, ante sus ojos. Acaso vean que son una casa de rebeld\u00eda.<br \/>4 Arreglar\u00e1s tu equipo como un equipo de deportado, de d\u00eda, ante sus ojos. Y saldr\u00e1s por la tarde, ante sus ojos, como salen los deportados.<br \/>5 Haz a vista de ellos un agujero en la pared, por donde saldr\u00e1s.<br \/>6 A sus ojos, cargar\u00e1s con tu equipaje a la espalda y saldr\u00e1s en la oscuridad; te cubrir\u00e1s el rostro para no ver la tierra, porque yo he hecho de ti un s\u00edmbolo para la casa de Israel.<br \/>7 Yo hice como se me hab\u00eda ordenado; prepar\u00e9 de d\u00eda mi equipo, como un equipo de deportado, y por la tarde hice un agujero en la pared con la mano. Y sal\u00ed en la oscuridad, cargando con el equipaje a mis espaldas, ante sus ojos.<br \/>8 Por la ma\u00f1ana la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>9 Hijo de hombre, \u00bfno te ha preguntado la casa de Israel, esta casa de rebeld\u00eda: \u00abQu\u00e9 es lo que haces\u00bb?<br \/>10 Diles: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh. Este or\u00e1culo se refiere a Jerusal\u00e9n y a toda la casa de Israel que est\u00e1 en medio de ella.<br \/>11 Di: Yo soy un s\u00edmbolo para vosotros; como he hecho yo, as\u00ed se har\u00e1 con ellos; ser\u00e1n deportados, ir\u00e1n al destierro.<br \/>12 El pr\u00edncipe que est\u00e1 en medio de ellos cargar\u00e1 con su equipo a la espalda, en la oscuridad, y saldr\u00e1; horadar\u00e1n la muralla para hacerle salir por ella; y se tapar\u00e1 la cara para no ver la tierra con sus propios ojos.<br \/>13 Mas yo tender\u00e9 mi lazo sobre \u00e9l y quedar\u00e1 preso en mi red; le conducir\u00e9 a Babilonia, al pa\u00eds de los caldeos; pero no lo ver\u00e1, y morir\u00e1 all\u00ed.<br \/>14 Y a todo su s\u00e9quito, su guardia y todas sus tropas, yo los esparcir\u00e9 a todos los vientos y desenvainar\u00e9 la espada detr\u00e1s de ellos.<br \/>15 Y sabr\u00e1n que yo soy Yahveh cuando los disperse entre las naciones y los esparza por los pa\u00edses.<br \/>16 Sin embargo, dejar\u00e9 que un peque\u00f1o n\u00famero de ellos escapen a la espada, al hambre y a la peste, para que cuenten todas sus abominaciones entre las naciones adonde vayan, a fin de que sepan que yo soy Yahveh.<br \/>17 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>18 Hijo de hombre, comer\u00e1s tu pan con temblor y beber\u00e1s tu agua con inquietud y angustia;<br \/>19 y dir\u00e1s al pueblo de la tierra: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh a los habitantes de Jerusal\u00e9n que andan por el suelo de Israel: comer\u00e1n su pan con angustia, beber\u00e1n su agua con estremecimiento, para que esta tierra y los que en ella se encuentran queden libres de la violencia de todos sus habitantes.<br \/>20 Las ciudades populosas ser\u00e1n destruidas y esta tierra se convertir\u00e1 en desolaci\u00f3n; y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/>21 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>22 Hijo de hombre, \u00bfqu\u00e9 quer\u00e9is decir con ese proverbio que circula acerca del suelo de Israel: Los d\u00edas se prolongan y toda visi\u00f3n se desvanece?<br \/>23 Pues bien diles: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Yo har\u00e9 que calle ese proverbio; no se le repetir\u00e1 m\u00e1s en Israel. Diles en cambio: Llegan los d\u00edas en que toda visi\u00f3n se cumplir\u00e1,<br \/>24 pues ya no habr\u00e1 ni visi\u00f3n vana ni presagio mentiroso en medio de la casa de Israel.<br \/>25 Yo, Yahveh, hablar\u00e9, y lo que yo hablo es una palabra que cumple sin dilaci\u00f3n. S\u00ed, en vuestros d\u00edas, casa de rebeld\u00eda, yo pronunciar\u00e9 una palabra y la ejecutar\u00e9, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>26 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>27 Hijo de hombre, mira, la casa de Israel est\u00e1 diciendo: \u00abLa visi\u00f3n que \u00e9ste contempla es para d\u00edas lejanos, \u00e9ste profetiza para una \u00e9poca remota.\u00bb<br \/>28 Pues bien, diles: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Ya no habr\u00e1 m\u00e1s dilaci\u00f3n para ninguna de mis palabras. Lo que yo hablo es una palabra que se cumple, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez13\"><\/a>Ezequiel 13<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel; profetiza y di a los que profetizan por su propia cuenta: Escuchad la palabra de Yahveh.<br \/>3 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: \u00a1Ay de los profetas insensatos que siguen su propia inspiraci\u00f3n, sin haber visto nada!<br \/>4 Como chacales entre las ruinas, tales han sido tus profetas, Israel.<br \/>5 No hab\u00e9is escalado a las brechas, no hab\u00e9is construido una muralla en torno a la casa de Israel, para que pueda resistir en el combate, en el d\u00eda de Yahveh.<br \/>6 Tienen visiones vanas, presagio mentiroso los que dicen: \u00abOr\u00e1culo de Yahveh\u00bb, sin que Yahveh les haya enviado; \u00a1y esperan que se confirme su palabra!<br \/>7 \u00bfNo es cierto que no ten\u00e9is m\u00e1s que visiones vanas, y no anunci\u00e1is m\u00e1s que presagios mentirosos, cuando dec\u00eds: \u00abOr\u00e1culo de Yahveh\u00bb, siendo as\u00ed que yo no he hablado?<br \/>8 Pues bien, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Por causa de vuestras palabras vanas y vuestras visiones mentirosas, s\u00ed, aqu\u00ed estoy contra vosotros, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>9 Extender\u00e9 mi mano contra los profetas de visiones vanas y presagios mentirosos; no ser\u00e1n admitidos en la asamblea de mi pueblo, no ser\u00e1n inscritos en el libro de la casa de Israel, no entrar\u00e1n en el suelo de Israel, y sabr\u00e9is que yo soy el Se\u00f1or Yahveh.<br \/>10 Porque, en efecto, extrav\u00edan a mi pueblo diciendo: \u00ab\u00a1Paz!\u00bb, cuando no hay paz. Y mientras \u00e9l construye un muro, ellos le recubren de argamasa.<br \/>11 Di a los que lo recubren de argamasa: \u00a1Que haya una lluvia torrencial, que caiga granizo y un viento de tormenta se desencadene,<br \/>12 y ved ah\u00ed el muro derrumbado! \u00bfNo se os dir\u00e1 entonces: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la argamasa con que lo recubristeis?\u00bb<br \/>13 Pues bien, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Voy a desencadenar en mi furor un viento de tormenta, una lluvia torrencial habr\u00e1 en mi c\u00f3lera, granizos caer\u00e1n en mi furia destructora.<br \/>14 Derribar\u00e9 el muro que hab\u00e9is recubierto de argamasa, lo echar\u00e9 por tierra, y sus cimientos quedar\u00e1n al desnudo. Caer\u00e1 y vosotros perecer\u00e9is debajo de \u00e9l, y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/>15 Cuando haya desahogado mi furor contra el muro y contra los que lo recubren de argamasa, os dir\u00e9: Ya no existe el muro ni los que lo revocaban,<br \/>16 los profetas de Israel que profetizaban sobre Jerusal\u00e9n y ve\u00edan para ella visiones de paz, cuando no hab\u00eda paz, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>17 Y t\u00fa, hijo de hombre, vu\u00e9lvete hacia las hijas de tu pueblo que profetizan pro su propia cuenta, y profetiza contra ellas.<br \/>18 Dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: \u00a1Ay de aquellas que cosen bandas para todos los pu\u00f1os, que hacen velos para cabezas de todas las tallas, con \u00e1nimo de atrapar a las almas! Vosotras atrap\u00e1is a las almas de mi pueblo, \u00bfy vais a asegurar la vida de vuestras propias almas?<br \/>19 Me deshonr\u00e1is delante de mi pueblo por unos pu\u00f1ados de cebada y unos pedazos de pan, haciendo morir a las almas que no deben morir y dejando vivir a las almas que no deben vivir, diciendo mentiras al pueblo que escucha la mentira.<br \/>20 Pues bien, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Heme aqu\u00ed contra vuestras bandas con las cuales atrap\u00e1is a las almas como p\u00e1jaros. Yo las desgarrar\u00e9 en vuestros brazos, y soltar\u00e9 libres las almas que atrap\u00e1is como p\u00e1jaros.<br \/>21 Rasgar\u00e9 vuestros velos y librar\u00e9 a mi pueblo de vuestras manos; ya no ser\u00e1n m\u00e1s presa en vuestras manos, y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/>22 Porque aflig\u00eds el coraz\u00f3n del justo con mentiras, cuando yo no lo aflijo, y asegur\u00e1is las manos del malvado para que no se convierta de su mala conducta a fin de salvar su vida,<br \/>23 por eso, no ver\u00e9is m\u00e1s visiones vanas ni pronunciar\u00e9is m\u00e1s presagios. Yo librar\u00e9 a mi pueblo de vuestras manos, y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez14\"><\/a>Ezequiel 14<br \/><\/em><\/strong>1 Algunos ancianos de Israel vinieron a mi casa y se sentaron ante m\u00ed.<br \/>2 Entonces la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>3 Hijo de hombre, estos hombres han erigido sus basuras en su coraz\u00f3n, han puesto delante de su rostro la ocasi\u00f3n de sus culpas, \u00bfy voy a dejarme consultar por ellos?<br \/>4 Habla, pues, y diles: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: A todo aquel de la casa de Israel que erija sus basuras en su coraz\u00f3n o que ponga delante de su rostro la ocasi\u00f3n de sus culpas, y luego se presente al profeta, yo mismo, Yahveh, le responder\u00e9, a causa de la multitud de sus basuras,<br \/>5 a fin de prender a la casa de Israel en su coraz\u00f3n, a aquellos que se han alejado de m\u00ed a causa de todas sus basuras.<br \/>6 Por eso, di a la casa de Israel: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Convert\u00edos, apartaos de vuestras basuras, de todas vuestras abominaciones apartad vuestro rostro,<br \/>7 porque a todo hombre de la casa de Israel, o de los forasteros residentes en Israel, que se aleje de m\u00ed para erigir sus basuras en su coraz\u00f3n, que ponga delante de su rostro la ocasi\u00f3n de sus culpas, y se presente al profeta para consultarme, yo mismo, Yahveh, le responder\u00e9.<br \/>8 Volver\u00e9 mi rostro contra ese hombre, har\u00e9 de \u00e9l ejemplo y proverbio, le extirpar\u00e9 de en medio de mi pueblo, y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/>9 Y si el profeta se deja seducir y pronuncia una palabra, es que yo, Yahveh, he seducido a ese profeta; extender\u00e9 mi mano contra \u00e9l y le exterminar\u00e9 de en medio de mi pueblo Israel.<br \/>10 Cargar\u00e1n con el peso de sus culpas ambos: la culpa del profeta ser\u00e1 como la del que le consulte.<br \/>11 As\u00ed, la casa de Israel no se desviar\u00e1 m\u00e1s lejos de m\u00ed ni seguir\u00e1 manch\u00e1ndose con todas sus culpas. Ellos ser\u00e1n mi pueblo y yo ser\u00e9 su Dios, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>12 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>13 Hijo de hombre, si un pa\u00eds peca contra m\u00ed cometiendo infidelidad, y yo extiendo mi mano contra \u00e9l, destruyo su provisi\u00f3n de pan y env\u00edo contra \u00e9l el hambre para extirpar de all\u00ed hombres y bestias,<br \/>14 y en ese pa\u00eds se hallan estos tres hombres, No\u00e9, Danel y Job, ellos salvar\u00e1n su vida por su justicia, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>15 Si yo suelto las bestias feroces contra ese pa\u00eds para privarle de sus hijos y convertirle en una desolaci\u00f3n por donde nadie pase a causa de las bestias,<br \/>16 y en ese pa\u00eds se hallan esos tres hombres: por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que ni hijos ni hijas podr\u00e1n salvar; s\u00f3lo se salvar\u00e1n a s\u00ed mismos, pero el pa\u00eds quedar\u00e1 convertido en desolaci\u00f3n.<br \/>17 O bien, si yo hago venir contra ese pa\u00eds la espada, si digo: \u00abPase la espada por este pa\u00eds\u00bb, y extirpo de \u00e9l hombres y bestias,<br \/>18 y esos tres hombres se hallan en ese pa\u00eds: por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que no podr\u00e1n salvar ni hijos ni hijas; ellos solos se salvar\u00e1n.<br \/>19 O si env\u00edo la peste sobre ese pa\u00eds y derramo en sangre mi furor contra ellos, extirpando de \u00e9l hombres y bestias,<br \/>20 y en ese pa\u00eds se hallan No\u00e9, Danel y Job: por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que ni hijos ni hijas podr\u00e1n salvar; s\u00f3lo se salvar\u00e1n a s\u00ed mismos por su justicia.<br \/>21 Pues as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aun cuando yo mande contra Jerusal\u00e9n mis cuatro terribles azotes: espada, hambre, bestias feroces y peste, para extirpar de ella hombres y bestias,<br \/>22 he aqu\u00ed que quedan en ella algunos supervivientes que han podido salir, hijos e hijas; y he aqu\u00ed que salen hacia vosotros, para que ve\u00e1is su conducta y sus obras y os consol\u00e9is de la desgracia que yo he acarreado sobre Jerusal\u00e9n, de todo lo que he acarreado sobre ella.<br \/>23 Ellos os consolar\u00e1n cuando ve\u00e1is su conducta y sus obras, y sabr\u00e9is que no sin motivo hice yo todo lo que hice en ella, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez15\"><\/a>Ezequiel 15<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, \u00bfen qu\u00e9 vale m\u00e1s el le\u00f1o de la vid que el le\u00f1o de cualquier rama que haya entre los \u00e1rboles del bosque?<br \/>3 \u00bfSe toma de \u00e9l madera para hacer alguna cosa? \u00bfSe hace con \u00e9l un gancho para colgar alg\u00fan objeto?<br \/>4 No, se tira al fuego para que lo devore: el fuego devora los dos cabos; el centro est\u00e1 quemado, \u00bfsirve a\u00fan para hacer algo?<br \/>5 Si ya, cuando estaba intacto, no se pod\u00eda hacer nada con \u00e9l, \u00a1cu\u00e1nto menos, cuando lo ha devorado el fuego y lo ha quemado, se podr\u00e1 hacer con \u00e9l alguna cosa!<br \/>6 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Lo mismo que el le\u00f1o de la vid, entre los \u00e1rboles del bosque, al cual he arrojado al fuego para que lo devore, as\u00ed he entregado a los habitantes de Jerusal\u00e9n.<br \/>7 He vuelto mi rostro contra ellos. Han escapado al fuego, pero el fuego los devorar\u00e1. Y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh, cuando vuelva mi rostro contra ellos.<br \/>8 Convertir\u00e9 esta tierra en desolaci\u00f3n, porque han cometido infidelidad, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez16\"><\/a>Ezequiel 16<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, haz saber a Jerusal\u00e9n sus abominaciones.<br \/>3 Dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh a Jerusal\u00e9n: Por tu origen y tu nacimiento eres del pa\u00eds de Cana\u00e1n. Tu padre era amorreo y tu madre hitita.<br \/>4 Cuando naciste, el d\u00eda en que viniste al mundo, no se te cort\u00f3 el cord\u00f3n, no se te lav\u00f3 con agua para limpiarte, no se te frot\u00f3 con sal, ni se te envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales.<br \/>5 Ning\u00fan ojo se apiad\u00f3 de ti para brindarte alguno de estos menesteres, por compasi\u00f3n a ti. Quedaste expuesta en pleno campo, porque dabas repugnancia, el d\u00eda en que viniste al mundo.<br \/>6 Yo pas\u00e9 junto a ti y te vi agit\u00e1ndote en tu sangre. Y te dije, cuando estabas en tu sangre: \u00abVive\u00bb,<br \/>7 y te hice crecer como la hierba de los campos. T\u00fa creciste, te desarrollaste, y llegaste a la edad n\u00fabil. Se formaron tus senos, tu cabellera creci\u00f3; pero estabas completamente desnuda.<br \/>8 Entonces pas\u00e9 yo junto a ti y te vi. Era tu tiempo, el tiempo de los amores. Extend\u00ed sobre ti el borde de mi manto y cubr\u00ed tu desnudez; me compromet\u00ed con juramento, hice alianza contigo -or\u00e1culo del se\u00f1or Yahveh- y t\u00fa fuiste m\u00eda.<br \/>9 Te ba\u00f1\u00e9 con agua, lav\u00e9 la sangre que te cubr\u00eda, te ung\u00ed con \u00f3leo.<br \/>10 Te puse vestidos recamados, zapatos de cuero fino, una banda de lino fino y un manto de seda.<br \/>11 Te adorn\u00e9 con joyas, puse brazaletes en tus mu\u00f1ecas y un collar a tu cuello.<br \/>12 Puse un anillo en tu nariz, pendientes en tus orejas, y una espl\u00e9ndida diadema en tu cabeza.<br \/>13 Brillabas as\u00ed de oro y plata, vestida de lino fino, de seda y recamados. Flor de harina, miel y aceite era tu alimento. Te hiciste cada d\u00eda m\u00e1s hermosa, y llegaste al esplendor de una reina.<br \/>14 Tu nombre se difundi\u00f3 entre las naciones, debido a tu belleza, que era perfecta, gracias al esplendor de que yo te hab\u00eda revestido &#8211; or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>15 Pero t\u00fa te pagaste de tu belleza, te aprovechaste de tu fama para prostituirte, prodigaste tu lascivia a todo transe\u00fante entreg\u00e1ndote a \u00e9l.<br \/>16 Tomaste tus vestidos para hacerte altos de ricos colores y te prostituiste en ellos.<br \/>17 Tomaste tus joyas de oro y plata que yo te hab\u00eda dado y te hiciste im\u00e1genes de hombres para prostituirte ante ellas.<br \/>18 Tomaste tus vestidos recamados y las recubriste con ellos; y pusiste ante ellas mi aceite y mi incienso.<br \/>19 El pan que yo te hab\u00eda dado, la flor de harina, el aceite y la miel con que yo te alimentaba, lo presentaste ante ellas como calmante aroma. Y sucedi\u00f3 incluso -or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh-<br \/>20 que tomaste a tus hijos y a tus hijas que me hab\u00edas dado a luz y se los sacrificaste como alimento. \u00bfAcaso no era suficiente tu prostituci\u00f3n,<br \/>21 que inmolaste tambi\u00e9n a mis hijos y los entregaste haci\u00e9ndoles pasar por el fuego en su honor?<br \/>22 Y en medio de todas tus abominaciones y tus prostituciones no te acordaste de los d\u00edas de tu juventud, cuando estabas completamente desnuda, agit\u00e1ndote en tu sangre.<br \/>23 Y para colmo de maldad -\u00a1ay, ay de ti!, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh-<br \/>24 te construiste un prost\u00edbulo, te hiciste una altura en todas las plazas.<br \/>25 En la cabecera de todo camino te construiste tu altura y all\u00ed contaminaste tu hermosura, entregaste tu cuerpo a todo transe\u00fante y multiplicaste tus prostituciones.<br \/>26 Te prostituiste a los egipcios, tus vecinos, de cuerpos fornidos, y multiplicaste tus prostituciones para irritarme.<br \/>27 Entonces yo levant\u00e9 mi mano contra ti. Disminu\u00ed tu raci\u00f3n y te entregu\u00e9 a la animosidad de tus enemigas, las hijas de los filisteos, que se avergonzaban de la infamia de tu conducta.<br \/>28 Y no harta todav\u00eda, te prostituiste a los asirios; te prostituiste sin hartarte tampoco.<br \/>29 Luego, multiplicaste tus prostituciones en el pa\u00eds de los mercaderes, en Caldea, y tampoco esta vez quedaste harta.<br \/>30 \u00a1Oh, qu\u00e9 d\u00e9bil era tu coraz\u00f3n -or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh\u2013 para cometer todas estas acciones, dignas de una prostituta descarada!<br \/>31 Cuando te constru\u00edas un prost\u00edbulo a la cabecera de todo camino, cuando te hac\u00edas una altura en todas las plazas, despreciando el salario, no eras como la prostituta.<br \/>32 La mujer ad\u00faltera, en lugar de su marido, toma ajenos.<br \/>33 A toda prostituta se le da un regalo. T\u00fa, en cambio, dabas regalos a todos tus amantes, y los atra\u00edas con mercedes para que vinieron a ti de los alrededores y se prestasen a tus prostituciones.<br \/>34 Contigo ha pasado en tus prostituciones al rev\u00e9s que con las otras mujeres; nadie andaba solicitando detr\u00e1s de ti; eras t\u00fa la que pagabas, y no se te pagaba: \u00a1ha sido al rev\u00e9s!<br \/>35 Pues bien, prostituta, escucha la palabra de Yahveh.<br \/>36 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Por haber prodigado tu bronce y descubierto tu desnudez en tus prostituciones con tus amantes y con todas tus abominables basuras, por la sangre de tus hijos que les has dado,<br \/>37 por esto he aqu\u00ed que yo voy a reunir a todos los amantes a quienes complaciste, a todos los que amaste y tambi\u00e9n a los que aborreciste; los voy a congregar de todas partes contra ti, y descubrir\u00e9 tu desnudez delante de ellos, para que vean toda tu desnudez.<br \/>38 Voy a aplicarte el castigo de las mujeres ad\u00falteras y de las que derraman sangre: te entregar\u00e9 al furor y a los celos,<br \/>39 te entregar\u00e9 en sus manos, ellos arrasar\u00e1n tu prost\u00edbulo y demoler\u00e1n tus alturas, te despojar\u00e1n de tus vestidos, te arrancar\u00e1n tus joyas y te dejar\u00e1n completamente desnuda.<br \/>40 Luego, incitar\u00e1n a la multitud contra ti, te lapidar\u00e1n, te acribillar\u00e1n con sus espadas,<br \/>41 prender\u00e1n fuego a tus casas y har\u00e1n justicia de ti, a la vista de una multitud de mujeres; yo pondr\u00e9 fin a tus prostituciones, y no volver\u00e1s a dar salario de prostituta.<br \/>42 Desahogar\u00e9 mi furor en ti; luego mis celos se retirar\u00e1n de ti, me apaciguar\u00e9 y no me airar\u00e9 m\u00e1s.<br \/>43 Porque no te has acordado de los d\u00edas de tu juventud, y con todas estas cosas me has provocado, he aqu\u00ed que tambi\u00e9n yo por mi parte har\u00e9 recaer tu conducta sobre tu cabeza, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh. Pues \u00bfno has cometido infamia con todas tus abominaciones?<br \/>44 Mira, todos los autores de proverbios har\u00e1n uno a prop\u00f3sito de ti, diciendo: \u00abCual la madre, tal la hija.\u00bb<br \/>45 Hija eres, s\u00ed, de tu madre, que dej\u00f3 de amar a sus maridos y a sus hijos, y hermana de tus hermanas, que dejaron de amar a sus maridos y a sus hijos. Vuestra madre era una hitita y vuestro padre un amorreo.<br \/>46 Tu hermana mayor es Samaria, que habita a tu izquierda con sus hijas. Tu hermana menor es Sodoma, que habita a tu derecha con sus hijas.<br \/>47 No has sido parca en imitar su conducta y en cometer sus abominaciones; te has mostrado m\u00e1s corrompida que ellas en toda tu conducta.<br \/>48 Por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que tu hermana Sodoma y sus hijas no obraron como hab\u00e9is obrado vosotras, t\u00fa y tus hijas.<br \/>49 Este fue el crimen de tu hermana Sodoma: orgullo, voracidad, indolencia de la dulce vida tuvieron ella y sus hijas; no socorrieron al pobre y al indigente,<br \/>50 se enorgullecieron y cometieron abominaciones ante m\u00ed: por eso las hice desaparecer, como t\u00fa viste.<br \/>51 En cuanto a Samaria, ni la mitad de tus pecados ha cometido. T\u00fa has cometido muchas m\u00e1s abominaciones que ellas y, al cometer tantas abominaciones, has hecho parecer justas a tus hermanas.<br \/>52 As\u00ed, pues, carga con tu ignominia por haber decidido el fallo en favor de tus hermanas: a causa de los pecados que has cometido, mucho m\u00e1s abominables que los suyos, ellas resultan ser m\u00e1s justas que t\u00fa. Avergu\u0308\u00e9nzate, pues, y carga con tu ignominia por hacer parecer justas a tus hermanas.<br \/>53 Yo las restablecer\u00e9. Restablecer\u00e9 a Sodoma y a sus hijas, restablecer\u00e9 a Samaria y a sus hijas, y despu\u00e9s te restablecer\u00e9 a ti en medio de ella,<br \/>54 a fin de que soportes tu ignominia y te avergu\u0308ences de todo lo que has hecho, para consuelo de ellas.<br \/>55 Tu hermana Sodoma y sus hijas ser\u00e1n restablecidas en su antiguo estado. Samaria y sus hijas ser\u00e1n restablecidas en su antiguo estado. T\u00fa y tus hijas ser\u00e9is restablecidas tambi\u00e9n en vuestro antiguo estado.<br \/>56 \u00bfNo hiciste burla de tu hermana Sodoma, el d\u00eda de tu orgullo,<br \/>57 antes que fuese puesta al descubierto tu desnudez? Como ella, eres t\u00fa ahora el blanco de las burlas de las hijas de Edom y de todas las de los alrededores, de las hijas de los filisteos, que por todas partes te agobian a desprecios.<br \/>58 T\u00fa misma soportas las consecuencias de tu infamia y tus abominaciones, or\u00e1culo de Yahveh.<br \/>59 Pues as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Yo har\u00e9 contigo como has hecho t\u00fa, que menospreciaste el juramento, rompiendo la alianza.<br \/>60 Pero yo me acordar\u00e9 de mi alianza contigo en los d\u00edas de tu juventud, y establecer\u00e9 en tu favor una alianza eterna.<br \/>61 Y t\u00fa te acordar\u00e1s de tu conducta y te avergonzar\u00e1s de ella, cuando acojas a tus hermanas, las mayores y las menores, y yo te las d\u00e9 como hijas, si bien no en virtud de tu alianza.<br \/>62 Yo mismo restablecer\u00e9 mi alianza contigo, y sabr\u00e1s que yo soy Yahveh,<br \/>63 para que te acuerdes y te avergu\u0308ences y no oses m\u00e1s abrir la boca de vergu\u0308enza, cuando yo te haya perdonado todo lo que has hecho, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez17\"><\/a>Ezequiel 17<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, prop\u00f3n un enigma, presenta una par\u00e1bola a la casa de Israel.<br \/>3 Dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: El \u00e1guila grande, de grandes alas, de enorme envergadura, de espeso plumaje abigarrado, vino al L\u00edbano y cort\u00f3 la cima del cedro;<br \/>4 arranc\u00f3 la punta m\u00e1s alta de sus ramas, la llev\u00f3 a un pa\u00eds de mercaderes y la coloc\u00f3 en una ciudad de comerciantes.<br \/>5 Luego, tom\u00f3 de la semilla de la tierra y la puso en un campo de siembra; junto a una corriente de agua abundante la coloc\u00f3 como un sauce.<br \/>6 Y brot\u00f3 y se hizo una vid desbordante, de peque\u00f1a talla, que volvi\u00f3 sus ramas hacia el \u00e1guila, mientras sus ra\u00edces estaban bajo ella. Se hizo una vid, ech\u00f3 cepas y alarg\u00f3 sarmientos.<br \/>7 Hab\u00eda otra \u00e1guila grande, de grandes alas, de abundante plumaje, y he aqu\u00ed que esta vid tendi\u00f3 sus ra\u00edces hacia ella, hacia ella alarg\u00f3 sus ramas, para que la regase desde el terreno donde estaba plantada.<br \/>8 En campo f\u00e9rtil, junto a una corriente de agua abundante, estaba plantada, para echar ramaje y dar fruto, para hacerse una vid magn\u00edfica.<br \/>9 Di: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: \u00bfLe saldr\u00e1 bien acaso? \u00bfNo arrancar\u00e1 sus ra\u00edces el \u00e1guila, no cortar\u00e1 sus frutos, de suerte que se sequen todos los brotes tiernos que eche, sin que sea menester brazo grande ni pueblo numeroso para arrancarla de ra\u00edz?<br \/>10 Vedla ah\u00ed plantada, \u00bfprosperar\u00e1 tal vez? Al soplar el viento del este, \u00bfno se secar\u00e1 totalmente? En el terreno en que brot\u00f3, se secar\u00e1.<br \/>11 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>12 Di a esa casa de rebeld\u00eda: \u00bfNo sab\u00e9is lo que significa esto? Di: Mirad, el rey de Babilonia vino a Jerusal\u00e9n; tom\u00f3 al rey y a los pr\u00edncipes y los llev\u00f3 con \u00e9l a Babilonia.<br \/>13 Escogi\u00f3 luego a uno de estirpe real, concluy\u00f3 un pacto con \u00e9l y le hizo prestar juramento, despu\u00e9s de haberse llevado a los grandes del pa\u00eds,<br \/>14 a fin de que el reino quedase modesto y sin ambici\u00f3n, para guardar su alianza y mantenerla.<br \/>15 Pero este pr\u00edncipe se ha rebelado contra \u00e9l enviando mensajeros a Egipto en busca de caballos y tropas en gran n\u00famero. \u00bfLe saldr\u00e1 bien? \u00bfSe salvar\u00e1 el que ha hecho esto? Ha roto el pacto \u00a1y va a salvarse!<br \/>16 Por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que en el lugar del rey que le puso en el trono, cuyo juramento despreci\u00f3 y cuyo pacto rompi\u00f3, all\u00ed en medio de Babilonia morir\u00e1.<br \/>17 Ni con su gran ej\u00e9rcito y sus numerosas tropas le salvar\u00e1 Fara\u00f3n en la guerra, cuando se levanten terraplenes y se hagan trincheras para exterminar muchas vidas humanas.<br \/>18 Ha despreciado el juramento, rompiendo el pacto; aun despu\u00e9s de haber dado su mano, ha hecho todo esto: \u00a1no tendr\u00e1 remedio!<br \/>19 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Por mi vida que el juramento m\u00edo que ha despreciado, mi alianza que ha roto, lo har\u00e9 recaer sobre su cabeza.<br \/>20 Extender\u00e9 mi lazo sobre \u00e9l y quedar\u00e1 preso en mi red; le llevar\u00e9 a Babilonia y all\u00ed le pedir\u00e9 cuentas de la infidelidad que ha cometido contra m\u00ed.<br \/>21 Lo m\u00e1s selecto, entre todas sus tropas, caer\u00e1 a espada, y los que queden ser\u00e1n dispersados a todos los vientos. Y sabr\u00e9is que yo, Yahveh, he hablado.<br \/>22 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Tambi\u00e9n yo tomar\u00e9 de la copa del alto cedro, de la punta de sus ramas escoger\u00e9 un ramo y lo plantar\u00e9 yo mismo en una monta\u00f1a elevada y excelsa:<br \/>23 en la alta monta\u00f1a de Israel lo plantar\u00e9. Echar\u00e1 ramaje y producir\u00e1 fruto, y se har\u00e1 un cedro magn\u00edfico. Debajo de \u00e9l habitar\u00e1n toda clase de p\u00e1jaros, toda clase de aves morar\u00e1n a la sombra de sus ramas.<br \/>24 Y todos los \u00e1rboles del campo sabr\u00e1n que yo, Yahveh, humillo al \u00e1rbol elevado y elevo al \u00e1rbol humilde, hago secarse al \u00e1rbol verde y reverdecer al \u00e1rbol seco. Yo, Yahveh, he hablado y lo har\u00e9.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez18\"><\/a>Ezequiel 18<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 \u00bfPor qu\u00e9 and\u00e1is repitiendo este proverbio en la tierra de Israel: Los padres comieron el agraz, y los dientes de los hijos sufren la dentera?<br \/>3 Por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que no repetir\u00e9is m\u00e1s este proverbio en Israel.<br \/>4 Mirad: todas las vidas son m\u00edas, la vida del padre lo mismo que la del hijo, m\u00edas son. El que peque es quien morir\u00e1.<br \/>5 El que es justo y practica el derecho y la justicia,<br \/>6 no come en los montes ni alza sus ojos a las basuras de la casa de Israel, no contamina a la mujer de su pr\u00f3jimo, ni se acerca a una mujer durante su impureza,<br \/>7 no oprime a nadie, devuelve la prenda de una deuda, no comete rapi\u00f1as, da su pan al hambriento y viste al desnudo,<br \/>8 no presta con usura ni cobra intereses, aparta su mano de la injusticia, dicta un juicio honrado entre hombre y hombre,<br \/>9 se conduce seg\u00fan mis preceptos y observa mis normas, obrando conforme a la verdad, un hombre as\u00ed es justo: vivir\u00e1 sin duda, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>10 Si \u00e9ste engendra un hijo violento y sanguinario, que hace alguna de estas cosas<br \/>11 que \u00e9l mismo no hab\u00eda hecho, un hijo que come en los montes, contamina a la mujer de su pr\u00f3jimo,<br \/>12 oprime al pobre y al indigente, comete rapi\u00f1as, no devuelve la prenda, alza sus ojos a las basuras, comete abominaci\u00f3n,<br \/>13 presta con usura y cobra intereses, \u00e9ste no vivir\u00e1 en modo alguno despu\u00e9s de haber cometido todas estas abominaciones; morir\u00e1 sin remedio, y su sangre recaer\u00e1 sobre \u00e9l.<br \/>14 Y si \u00e9ste, a su vez, engendra un hijo que ve todos los pecados que ha cometido su padre, que los ve sin imitarlos,<br \/>15 que no come en los montes ni alza sus ojos a las basuras de la casa de Israel, no contamina a la mujer de su pr\u00f3jimo,<br \/>16 no oprime a nadie, no guarda la prenda, no comete rapi\u00f1as, da su pan al hambriento, viste al desnudo,<br \/>17 aparta su mano de la injusticia, no presta con usura, ni cobra intereses, practica mis normas y se conduce seg\u00fan mis preceptos, \u00e9ste no morir\u00e1 por la culpa de su padre, vivir\u00e1 sin duda.<br \/>18 Su padre, porque fue violento, cometi\u00f3 rapi\u00f1as y no obr\u00f3 bien en medio de su pueblo, por eso morir\u00e1 a causa de su culpa.<br \/>19 Y vosotros dec\u00eds: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no carga el hijo con la culpa de su padre?\u00bb Pero el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis preceptos y los ha puesto en pr\u00e1ctica: vivir\u00e1 sin duda.<br \/>20 El que peque es quien morir\u00e1; el hijo no cargar\u00e1 con la culpa de su padre, ni el padre con la culpa de su hijo: al justo se le imputar\u00e1 su justicia y al malvado su maldad.<br \/>21 En cuanto al malvado, si se aparta de todos los pecados que ha cometido, observa todos mis preceptos y practica el derecho y la justicia, vivir\u00e1 sin duda, no morir\u00e1.<br \/>22 Ninguno de los cr\u00edmenes que cometi\u00f3 se le recordar\u00e1 m\u00e1s; vivir\u00e1 a causa de la justicia que ha practicado.<br \/>23 \u00bfAcaso me complazco yo en la muerte del malvado -or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh- y no m\u00e1s bien en que se convierta de su conducta y viva?<br \/>24 Pero si el justo se aparta de su justicia y comete el mal, imitando todas las abominaciones que comete el malvado, \u00bfvivir\u00e1 acaso? No, no quedar\u00e1 ya memoria de ninguna de las obras justas que hab\u00eda practicado, sino que, a causa de la infidelidad en que ha incurrido y del pecado que ha cometido, morir\u00e1.<br \/>25 Y vosotros dec\u00eds: \u00abNo es justo el proceder del Se\u00f1or.\u00bb Escuchad, casa de Israel: \u00bfQue no es justo mi proceder? \u00bfNo es m\u00e1s bien vuestro proceder el que no es justo?<br \/>26 Si el justo se aparta de su justicia, comete el mal y muere, a causa del mal que ha cometido muere.<br \/>27 Y si el malvado se aparta del mal que ha cometido para practicar el derecho y la justicia, conservar\u00e1 su vida.<br \/>28 Ha abierto los ojos y se ha apartado de todos los cr\u00edmenes que hab\u00eda cometido; vivir\u00e1 sin duda, no morir\u00e1.<br \/>29 Y sin embargo la casa de Israel dice: \u00abNo es justo el proceder del Se\u00f1or.\u00bb \u00bfQue mi proceder no es justo, casa de Israel? \u00bfNo es m\u00e1s bien vuestro proceder el que no es justo?<br \/>30 Yo os juzgar\u00e9, pues, a cada uno seg\u00fan su proceder, casa de Israel, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh. Convert\u00edos y apartaos de todos vuestros cr\u00edmenes; no haya para vosotros m\u00e1s ocasi\u00f3n de culpa.<br \/>31 Descargaos de todos los cr\u00edmenes que hab\u00e9is cometido contra m\u00ed, y haceos un coraz\u00f3n nuevo y un esp\u00edritu nuevo. \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is de morir, casa de Israel?<br \/>32 Yo no me complazco en la muerte de nadie, sea quien fuere, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh. Convert\u00edos y vivid.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez19\"><\/a>Ezequiel 19<br \/><\/em><\/strong>1 Y t\u00fa entona una eleg\u00eda sobre los pr\u00edncipes de Israel.<br \/>2 Dir\u00e1s: \u00bfQu\u00e9 era tu madre? Una leona entre leones. Echada entre los leoncillos, criaba a sus cachorros.<br \/>3 Exalt\u00f3 a uno de sus cachorros, que se hizo un le\u00f3n joven; y aprendi\u00f3 a desgarrar su presa, devor\u00f3 hombres.<br \/>4 Oyeron hablar de \u00e9l las naciones, en su fosa qued\u00f3 preso; con garfios le llevaron al pa\u00eds de Egipto.<br \/>5 Vio ella que su espera era fallida, fallida su esperanza; y tomo otro de sus cachorros, le hizo un le\u00f3n joven.<br \/>6 Andaba \u00e9ste entre los leones, se hizo un le\u00f3n joven, aprendi\u00f3 a desgarrar su presa, devor\u00f3 hombres;<br \/>7 derrib\u00f3 sus palacios, devast\u00f3 sus ciudades; la tierra y sus habitantes estaban aterrados por la voz de su rugido.<br \/>8 Se alzaron contra \u00e9l las naciones, las provincias circundantes; tendieron sobre \u00e9l su red y en su fosa qued\u00f3 preso.<br \/>9 Con garfios le cerraron en jaula, le llevaron al rey de Babilonia en calabozos le metieron, para que no se oyese m\u00e1s su voz por los montes de Israel.<br \/>10 Tu madre se parec\u00eda a una vid plantada a orillas de las aguas. Era fecunda, exuberante, por la abundancia de agua.<br \/>11 Ten\u00eda ramas fuertes para ser cetros reales; su talla se elev\u00f3 hasta dentro de las nubes. Era imponente por su altura, por su abundancia de ramaje.<br \/>12 Pero ha sido arrancada con furor, tirada por tierra; el viento del este ha agostado su fruto; ha sido rota, su rama fuerte se ha secado, la ha devorado el fuego.<br \/>13 Y ahora est\u00e1 plantada en el desierto, en tierra de sequ\u00eda y de sed.<br \/>14 Ha salido fuego de su rama, ha devorado sus sarmientos y su fruto. No volver\u00e1 a tener su rama fuerte, su cetro real. Esto es una eleg\u00eda; y de eleg\u00eda sirvi\u00f3.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez20\"><\/a>Ezequiel 20<br \/><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o s\u00e9ptimo, el d\u00eda diez del quinto mes, algunos de los ancianos de Israel vinieron a consultar a Yahveh y se sentaron ante m\u00ed.<br \/>2 Entonces me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos:<br \/>3 Hijo de hombre, habla a los ancianos de Israel. Les dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: \u00bfA consultarme ven\u00eds? Por mi vida, que no me dejar\u00e9 consultar por vosotros, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>4 \u00bfVas a juzgarlos? \u00bfVas a juzgar, hijo de hombre? Hazles saber las abominaciones de sus padres.<br \/>5 Les dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: El d\u00eda que yo eleg\u00ed a Israel, alc\u00e9 mi mano hacia la raza de la casa de Jacob, me manifest\u00e9 a ellos en el pa\u00eds de Egipto, y levant\u00e9 mi mano hacia ellos diciendo: Yo soy Yahveh, vuestro Dios.<br \/>6 Aquel d\u00eda alc\u00e9 mi mano hacia ellos jurando sacarlos del pa\u00eds de Egipto hacia una tierra que hab\u00eda explorado para ellos, que mana leche y miel, la m\u00e1s hermosa de todas las tierras.<br \/>7 Y les dije: Arrojad cada uno los monstruos que seducen vuestros ojos, no os contamin\u00e9is con las basuras de Egipto; yo soy Yahveh, vuestro Dios.<br \/>8 Pero ellos se rebelaron contra m\u00ed y no quisieron escucharme. Ninguno arroj\u00f3 los monstruos que seduc\u00edan sus ojos; ninguno abandon\u00f3 las basuras de Egipto. Pens\u00e9 entonces, derramar mi furor sobre ellos y desahogar en ellos mi c\u00f3lera, en medio del pa\u00eds de Egipto.<br \/>9 Pero tuve consideraci\u00f3n a mi nombre y proced\u00ed de modo que no fuese profanado a los ojos de las naciones entre las que ellos se encontraban, y a la vista de las cuales me hab\u00eda manifestado a ellos, sac\u00e1ndolos del pa\u00eds de Egipto.<br \/>10 Por eso, los saqu\u00e9 del pa\u00eds de Egipto y los conduje al desierto.<br \/>11 Les di mis preceptos y les di a conocer mis normas, por las que el hombre vive, si las pone en pr\u00e1ctica.<br \/>12 Y les di adem\u00e1s mis s\u00e1bados como se\u00f1al entre ellos y yo, para que supieran que yo soy Yahveh, que los santifico.<br \/>13 Pero la casa de Israel se rebel\u00f3 contra m\u00ed en el desierto; no se condujeron seg\u00fan mis preceptos, rechazaron mis normas por las que vive el hombre, si las pone en pr\u00e1ctica, y no hicieron m\u00e1s que profanar mis s\u00e1bados. Entonces pens\u00e9 en derramar mi furor sobre ellos en el desierto, para exterminarlos.<br \/>14 Pero tuve consideraci\u00f3n a mi nombre, y proced\u00ed de modo que no fuese profanado a los ojos de las naciones, a la vista de las cuales los hab\u00eda sacado.<br \/>15 Y, una vez m\u00e1s alc\u00e9 mi mano hacia ellos en el desierto, jurando que no les dejar\u00eda entrar en la tierra que les hab\u00eda dado, que mana leche y miel, la m\u00e1s hermosa de todas las tierras.<br \/>16 Pues hab\u00edan despreciado mis normas, no se hab\u00edan conducido seg\u00fan mis preceptos y hab\u00edan profanado mis s\u00e1bados; porque su coraz\u00f3n se iba tras sus basuras.<br \/>17 Pero tuve una mirada de piedad para no exterminarlos, y no acab\u00e9 con ellos en el desierto.<br \/>18 Y dije a sus hijos en el desierto: No sig\u00e1is las reglas de vuestros padres, no imit\u00e9is sus normas, no os contamin\u00e9is con sus basuras.<br \/>19 Yo soy Yahveh, vuestro Dios. Seguid mis preceptos, guardad mis normas y ponedlas en pr\u00e1ctica.<br \/>20 Santificad mis s\u00e1bados; que sean una se\u00f1al entre yo y vosotros, para que se sepa que yo soy Yahveh, vuestro Dios.<br \/>21 Pero los hijos se rebelaron contra m\u00ed, no se condujeron seg\u00fan mis preceptos, no guardaron ni pusieron en pr\u00e1ctica mis normas, aqu\u00e9llas por las que vive el hombre, si las pone en pr\u00e1ctica, y profanaron mis s\u00e1bados. Entonces pens\u00e9 en derramar mi furor sobre ellos y desahogar en ellos mi c\u00f3lera, en el desierto.<br \/>22 Pero retir\u00e9 mi mano y tuve consideraci\u00f3n a mi nombre, procediendo de modo que no fuese profanado a los ojos de las naciones, a la vista de las cuales los hab\u00eda sacado.<br \/>23 Pero una vez m\u00e1s alc\u00e9 mi mano hacia ellos, en el desierto, jurando dispersarlos entre las naciones y esparcirlos por los pa\u00edses.<br \/>24 Porque no hab\u00edan puesto en pr\u00e1ctica mis normas, hab\u00edan despreciado mis preceptos y profanado mis s\u00e1bados, y sus ojos se hab\u00edan ido tras las basuras de sus padres.<br \/>25 E incluso llegu\u00e9 a darles preceptos que no eran buenos y normas con las que no podr\u00edan vivir,<br \/>26 y los contamin\u00e9 con sus propias ofrendas, haciendo que pasaran por el fuego a todo primog\u00e9nito, a fin de infundirles horror, para que supiesen que yo soy Yahveh.<br \/>27 Por eso, hijo de hombre, habla a la casa de Israel. Les dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: En esto todav\u00eda me ultrajaron vuestros padres si\u00e9ndome infieles.<br \/>28 Yo les conduje a la tierra que, mano en alto, hab\u00eda jurado darles. All\u00ed vieron toda clase de colinas elevadas, toda suerte de \u00e1rboles frondosos, y en ellos ofrecieron sus sacrificios y presentaron sus ofrendas provocadoras; all\u00ed depositaron el calmante aroma y derramaron sus libaciones.<br \/>29 Y yo les dije: \u00bfQu\u00e9 es el alto adonde vosotros vais?; y se le puso el nombre de Bam\u00e1 , hasta el d\u00eda de hoy.<br \/>30 Pues bien, di a la casa de Israel: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Con que vosotros os contamin\u00e1is conduci\u00e9ndoos como vuestros padres, prostituy\u00e9ndoos detr\u00e1s de sus monstruos,<br \/>31 presentando vuestras ofrendas, haciendo pasar a vuestros hijos por el fuego; os contamin\u00e1is con todas vuestras basuras, hasta el d\u00eda de hoy, \u00bfy yo voy a dejarme consultar por vosotros, casa de Israel? Por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que no me dejar\u00e9 consultar por vosotros.<br \/>32 Y no se realizar\u00e1 jam\u00e1s lo que se os pasa por la imaginaci\u00f3n, cuando dec\u00eds: \u00abSeremos como las naciones, como las tribus de los otros pa\u00edses, adoradores del le\u00f1o y de la piedra.\u00bb<br \/>33 Por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que yo reinar\u00e9 sobre vosotros, con mano fuerte y tenso brazo, con furor derramado.<br \/>34 Os har\u00e9 salir de entre los pueblos y os reunir\u00e9 de los pa\u00edses donde fuisteis dispersados, con mano fuerte y tenso brazo, con furor derramado;<br \/>35 os conducir\u00e9 al desierto de los pueblos y all\u00ed os juzgar\u00e9 cara a cara.<br \/>36 Como juzgu\u00e9 a vuestros padres en el desierto de Egipto, as\u00ed os juzgar\u00e9 a vosotros, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>37 Os har\u00e9 pasar bajo el cayado y os har\u00e9 entrar por el aro de la alianza;<br \/>38 separar\u00e9 de vosotros a los rebeldes, a los que se han rebelado contra m\u00ed: les har\u00e9 salir del pa\u00eds en que residen, pero no entrar\u00e1n en la tierra de Israel, y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/>39 En cuanto a vosotros, casa de Israel, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Que vaya cada uno a servir a sus basuras; despu\u00e9s, yo juro que me escuchar\u00e9is y no profanar\u00e9is m\u00e1s mi santo nombre con vuestras ofrendas y vuestras basuras.<br \/>40 Porque ser\u00e1 en mi santa monta\u00f1a, en la alta monta\u00f1a de Israel -or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh- donde me servir\u00e1 toda la casa de Israel, toda ella en esta tierra. All\u00ed los acoger\u00e9 amorosamente y all\u00ed solicitar\u00e9 vuestras ofrendas y las primicias de vuestros dones, con todas vuestras cosas santas.<br \/>41 Como calmante aroma yo os acoger\u00e9 amorosamente, cuando os haya hecho salir de entre los pueblos, y os re\u00fana de en medio de los pa\u00edses en los que hab\u00e9is sido dispersados; y por vosotros me mostrar\u00e9 santo a los ojos de las naciones.<br \/>42 Sabr\u00e9is que yo soy Yahveh, cuando os conduzca al suelo de Israel, a la tierra que, mano en alto, jur\u00e9 dar a vuestros padres.<br \/>43 All\u00ed os acordar\u00e9is de vuestra conducta y de todas las acciones con las que os hab\u00e9is contaminado, y cobrar\u00e9is asco de vosotros mismos por todas las maldades que hab\u00e9is cometido.<br \/>44 Sabr\u00e9is que yo soy Yahveh, cuando act\u00fae con vosotros por consideraci\u00f3n a mi nombre, y no con arreglo a vuestra mala conducta y a vuestras corrompidas acciones, casa de Israel, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez21\"><\/a>Ezequiel 21<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia el mediod\u00eda, destila tus palabras hacia el sur, profetiza contra el bosque de la regi\u00f3n del N\u00e9gueb.<br \/>3 Dir\u00e1s al bosque del N\u00e9gueb: Escucha la palabra de Yahveh. As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que yo te prendo fuego, que devorar\u00e1 todo \u00e1rbol verde y todo \u00e1rbol seco; ser\u00e1 una llama que no se apagar\u00e1, y arder\u00e1 todo, desde el N\u00e9gueb hasta el Norte.<br \/>4 Todo el mundo ver\u00e1 que yo, Yahveh, lo he encendido; y no se apagar\u00e1.<br \/>5 &#8211; Yo dije: \u00a1Ah, Se\u00f1or Yahveh!, \u00e9sos andan diciendo de m\u00ed: \u00ab\u00bfNo es \u00e9ste un charlat\u00e1n de par\u00e1bolas?\u00bb &#8211;<br \/>6 Entonces, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>7 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia Jerusal\u00e9n, destila tus palabras hacia su santuario y profetiza contra la tierra de Israel.<br \/>8 Dir\u00e1s a la tierra de Israel: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aqu\u00ed estoy contra ti; voy a sacar mi espada de la vaina y extirpar\u00e9 de ti al justo y al malvado.<br \/>9 Para extirpar de ti al justo y al malvado va a salir mi espada de la vaina, contra toda carne, desde el N\u00e9gueb hasta el Norte.<br \/>10 Y todo el mundo sabr\u00e1 que yo, Yahveh, he sacado mi espada de la vaina; no ser\u00e1 envainada.<br \/>11 Y t\u00fa, hijo de hombre, lanza gemidos, con coraz\u00f3n quebrantado. Lleno de amargura, lanzar\u00e1s gemidos ante sus ojos.<br \/>12 Y si acaso te dicen: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 esos gemidos?\u00bb, dir\u00e1s: \u00abPor causa de una noticia a cuya llegada todos los corazones desfallecer\u00e1n, desmayar\u00e1n todos los brazos, todos los esp\u00edritus se amilanar\u00e1n, y todas las rodillas se ir\u00e1n en agua. Ved que ya llega; es cosa hecha, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.\u00bb<br \/>13 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>14 Hijo de hombre, profetiza. Dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or. Di: \u00a1Espada, espada! Afilada est\u00e1, bru\u00f1ida.<br \/>15 Para la matanza est\u00e1 afilada, para centellear est\u00e1 bru\u00f1ida&#8230;<br \/>16 Se la ha hecho bru\u00f1ir para empu\u00f1arla; ha sido afilada la espada, ha sido bru\u00f1ida para ponerla en mano de matador.<br \/>17 Grita, da alaridos, hijo de hombre, porque est\u00e1 destinada a mi pueblo, a todos los pr\u00edncipes de Israel destinados a la espada con mi pueblo. Por eso golp\u00e9ate el pecho,<br \/>18 pues la prueba est\u00e1 hecha&#8230; or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>19 Y t\u00fa, hijo de hombre, profetiza y bate palmas. \u00a1Golpee la espada dos, tres veces, la espada de las v\u00edctimas, la espada de la gran v\u00edctima, que les amenaza en torno!<br \/>20 A fin de que desmaye el coraz\u00f3n y abunden las ocasiones de ca\u00edda, en todas las puertas he puesto yo matanza por la espada, hecha para centellear, bru\u00f1ida para la matanza.<br \/>21 \u00a1Toma un rumbo: a la derecha, vu\u00e9lvete a la izquierda, donde tus filos sean requeridos!<br \/>22 Yo tambi\u00e9n batir\u00e9 palmas, saciar\u00e9 mi furor. Yo, Yahveh, he hablado.<br \/>23 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>24 Y t\u00fa, hijo de hombre, marca dos caminos por donde venga la espada del rey de Babilonia, que salgan los dos del mismo pa\u00eds, y marca una se\u00f1alizaci\u00f3n, m\u00e1rcala en la cabecera del camino de la ciudad;<br \/>25 trazar\u00e1s el camino para que venga la espada hacia Rabb\u00e1 de los ammonitas y hacia Jud\u00e1, a la fortaleza de Jerusal\u00e9n.<br \/>26 Porque el rey de Babilonia se ha detenido en el cruce, en la cabecera de los dos caminos, para consultar a la suerte. Ha sacudido las flechas, ha interrogado a los terafim, ha observado el h\u00edgado.<br \/>27 En su mano derecha est\u00e1 la suerte de Jerusal\u00e9n: para situar arietes, dar la orden de matanza, lanzar el grito de guerra, situar arietes contra las puertas, levantar un terrapl\u00e9n, hacer trincheras.<br \/>28 Para ellos y a sus ojos, no es m\u00e1s que un vano presagio: se les hab\u00eda dado un juramento. Pero \u00e9l recuerda las culpas por las que caer\u00e1n presos.<br \/>29 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Por haber hecho recordar vuestras culpas, descubriendo vuestros cr\u00edmenes, haciendo aparecer vuestros pecados en todas vuestras acciones, y porque as\u00ed se os ha recordado, caer\u00e9is presos en su mano.<br \/>30 En cuanto a ti, vil criminal, pr\u00edncipe de Israel, cuya hora ha llegado con la \u00faltima culpa,<br \/>31 as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: La tiara se quitar\u00e1, se depondr\u00e1 la corona, todo ser\u00e1 transformado; lo humilde ser\u00e1 elevado, lo elevado ser\u00e1 humillado.<br \/>32 Ruina, ruina, ruina, eso es lo que har\u00e9 con \u00e9l, como jam\u00e1s la hubo, hasta que llegue aquel a quien corresponde el juicio y a quien yo se lo entregar\u00e9.<br \/>33 Y t\u00fa, hijo de hombre, profetiza y di: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh a los ammonitas y sus burlas. Dir\u00e1s: \u00a1La espada, la espada est\u00e1 desenvainada para la matanza, bru\u00f1ida para devorar, para centellear<br \/>34 -mientras se tienen para ti visiones vanas, y para ti se presagia la mentira-, para degollar a los viles criminales cuya hora ha llegado con la \u00faltima culpa!<br \/>35 Vu\u00e9lvela a la vaina. En el lugar donde fuiste creada, en tu tierra de origen, te juzgar\u00e9 yo;<br \/>36 derramar\u00e9 sobre ti mi ira, soplar\u00e9 contra ti el fuego de mi furia, y te entregar\u00e9 en manos de hombres b\u00e1rbaros, agentes de destrucci\u00f3n.<br \/>37 Ser\u00e1s pasto del fuego, tu sangre correr\u00e1 en medio del pa\u00eds, no quedar\u00e1 de ti recuerdo alguno, porque yo, Yahveh, he hablado.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez22\"><\/a>Ezequiel 22<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Y t\u00fa, hijo de hombre, \u00bfno vas a juzgar? \u00bfNo vas a juzgar a la ciudad sanguinaria? Hazle saber todas sus abominaciones.<br \/>3 Dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Ciudad que derramas sangre en medio de ti para que llegue tu hora, que haces basuras en tu suelo para contaminarte,<br \/>4 por la sangre que derramaste te has hecho culpable, con las basuras que hiciste te has contaminado; has adelantado tu hora, ha llegado el t\u00e9rmino de tus a\u00f1os. Por eso yo he hecho de ti la burla de las naciones y la irrisi\u00f3n de todos los pa\u00edses.<br \/>5 Pr\u00f3ximos y lejanos, se reir\u00e1n de ti, ciudad de nombre impuro, llena de des\u00f3rdenes.<br \/>6 Ah\u00ed est\u00e1n dentro de ti los pr\u00edncipes de Israel, cada uno seg\u00fan su poder, s\u00f3lo ocupados en derramar sangre.<br \/>7 En ti se desprecia al padre y a la madre, en ti se maltrata al forastero residente, en ti se oprime al hu\u00e9rfano y a la viuda.<br \/>8 No tienes respeto a mis cosas sagradas, profanas mis s\u00e1bados.<br \/>9 Hay en ti gente que calumnia para verter sangre. En ti se come en los montes, y se comete infamia.<br \/>10 En ti se descubre la desnudez del propio padre, en ti se hace violencia a la mujer en estado de impureza.<br \/>11 Un comete abominaci\u00f3n con la mujer de su pr\u00f3jimo, el otro se contamina de manera infame con su nuera, otro hace violencia a su hermana, la hija de su propio padre;<br \/>12 en ti se acepta soborno para derramar sangre; tomas a usura e inter\u00e9s, explotas a tu pr\u00f3jimo con violencia, y te has olvidado de m\u00ed, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>13 Mira, yo voy a batir palmas a causa de los actos de pillaje que has cometido y de la sangre que corre en medio de ti.<br \/>14 \u00bfPodr\u00e1 tu coraz\u00f3n resistir y tus manos seguir firmes el d\u00eda en que yo act\u00fae contra ti? Yo, Yahveh, he hablado y lo har\u00e9.<br \/>15 Te dispersar\u00e9 entre las naciones, te esparcir\u00e9 por los pa\u00edses, borrar\u00e9 la impureza que hay en medio de ti,<br \/>16 por ti misma te ver\u00e1s profanada a los ojos de las naciones, y sabr\u00e1s que yo soy Yahveh.<br \/>17 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>18 Hijo de hombre, la casa de Israel se me ha convertido en escoria; todos son cobre, esta\u00f1o, hierro, plomo, en medio de un horno; \u00a1escoria son!<br \/>19 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Por haberos convertido todos vosotros en escoria, por eso voy a juntaros en medio de Jerusal\u00e9n.<br \/>20 Como se pone junto plata, cobre, hierro, plomo y esta\u00f1o en el horno, y se atiza el fuego por debajo para fundirlo todo, as\u00ed os juntar\u00e9 yo en mi c\u00f3lera y mi furor; os pondr\u00e9 y os fundir\u00e9.<br \/>21 Os reunir\u00e9, atizar\u00e9 contra vosotros el fuego de mi furia, y os fundir\u00e9 en medio de la ciudad.<br \/>22 Como se funde la plata en medio del horno, as\u00ed ser\u00e9is fundidos vosotros en medio de ella, y sabr\u00e9is que yo, Yahveh, he derramado mi furor sobre vosotros.<br \/>23 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>24 Hijo de hombre, dile: Eres una tierra que no ha tenido lluvia ni inundaci\u00f3n en el d\u00eda de la Ira;<br \/>25 los pr\u00edncipes que en ella residen son como un le\u00f3n rugiente que desgarra su presa. Han devorado a la gente, se han apoderado de haciendas y joyas, han multiplicado las viudas en medio de ella.<br \/>26 Sus sacerdotes han violado mi ley y profanado mis cosas sagradas; no han hecho diferencia entre lo sagrado y lo profano, ni han ense\u00f1ado a distinguir entre lo puro y lo impuro; se han tapado los ojos para no ver mis s\u00e1bados, y yo he sido deshonrado en medio de ellos.<br \/>27 Sus jefes, en medio de ella, son como lobos que desgarran su presa, que derraman sangre, matando a las personas para robar sus bienes.<br \/>28 Sus profetas los han recubierto de argamasa con sus vanas visiones y sus presagios mentirosos, diciendo: \u00abAs\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh\u00bb, cuando Yahveh no hab\u00eda hablado.<br \/>29 El pueblo de la tierra ha hecho violencia y cometido pillaje, ha oprimido al pobre y al indigente, ha maltratado al forastero sin ning\u00fan derecho.<br \/>30 He buscado entre ellos alguno que construyera un muro y se mantuviera de pie en la brecha ante m\u00ed, para proteger la tierra e impedir que yo la destruyera, y no he encontrado a nadie.<br \/>31 Entonces he derramado mi ira sobre ellos; en el fuego de mi furia los he exterminado: he hecho caer su conducta sobre su cabeza, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez23\"><\/a>Ezequiel 23<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre: Hab\u00eda dos mujeres, hijas de la misma madre.<br \/>3 Se prostituyeron en Egipto; se prostituyeron en su juventud. All\u00ed fueron palpados sus pechos y acariciado su seno virginal.<br \/>4 Estos eran sus nombres: Ohol\u00e1, la mayor, y Oholib\u00e1, su hermana. Fueron m\u00edas y dieron a luz hijos e hijas. Sus nombres: Ohol\u00e1 es Samaria; Oholib\u00e1, Jerusal\u00e9n.<br \/>5 Ohol\u00e1 se prostituy\u00f3 cuando me pertenec\u00eda a m\u00ed; se enamor\u00f3 perdidamente de sus amantes, los asirios sus vecinos,<br \/>6 vestidos de p\u00farpura, gobernadores y prefectos, todos ellos j\u00f3venes apuestos y h\u00e1biles caballeros.<br \/>7 Les otorg\u00f3 sus favores -eran todos ellos la flor de los asirios- y, con todos aquellos de los que se hab\u00eda enamorado, se contamin\u00f3 al contacto de todas sus basuras.<br \/>8 No cej\u00f3 en sus prostituciones comenzadas en Egipto, donde se hab\u00edan acostado con ella en su juventud, acariciando su seno virginal, y desahogando con ella su lascivia.<br \/>9 Por eso yo la entregu\u00e9 en manos de sus amantes, en manos de los asirios de los que se hab\u00eda enamorado.<br \/>10 Estos descubrieron su desnudez, se llevaron a sus hijos y sus hijas, y a ella misma la mataron a espada. Vino as\u00ed a ser ejemplo para las mujeres, porque se hab\u00eda hecho justicia de ella.<br \/>11 Su hermana Oholib\u00e1 vio esto, pero su pasi\u00f3n y sus prostituciones fueron todav\u00eda m\u00e1s escandalosas que las de su hermana.<br \/>12 Se enamor\u00f3 de los asirios, gobernadores y prefectos, vecinos suyos, magn\u00edficamente vestidos, h\u00e1biles caballeros, y todos ellos j\u00f3venes apuestos.<br \/>13 Yo vi que estaba impura; la conducta era la misma para las dos,<br \/>14 pero \u00e9sta super\u00f3 sus prostituciones: vio hombres pintados en la pared, figuras de caldeos pintadas con bermell\u00f3n,<br \/>15 con cinto en las caderas y amplios turbantes en sus cabezas, con aspecto de escuderos todos ellos, que representaban a los babilonios, caldeos de origen,<br \/>16 y en cuanto los vio se enamor\u00f3 de ellos y les envi\u00f3 mensajeros a Caldea.<br \/>17 Los babilonios vinieron donde ella, a compartir el lecho de los amores y a contaminarla con su lascivia; y cuando se contamin\u00f3 con ellos, su deseo se apart\u00f3 de ellos.<br \/>18 Dej\u00f3 as\u00ed al descubierto sus prostituciones y su desnudez; y yo me apart\u00e9 de ella como me hab\u00eda apartado de su hermana.<br \/>19 Pero \u00e9sta multiplic\u00f3 sus prostituciones, acord\u00e1ndose de los d\u00edas de su juventud, cuando se prostitu\u00eda en el pa\u00eds de Egipto,<br \/>20 y se enamoraba de aquellos disolutos de carne de asnos y miembros de caballos.<br \/>21 Has renovado as\u00ed la inmoralidad de tu juventud, cuando en Egipto acariciaban tu busto palpando tus pechos juveniles.<br \/>22 Pues bien, Oholib\u00e1, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que yo suscito contra ti a todos tus amantes, de los que te has apartado; los voy a traer contra ti de todas partes,<br \/>23 a los babilonios y a todos los caldeos, los de Pecod, de Soa y de Coa, y con ellos a todos los asirios, j\u00f3venes apuestos, gobernadores y prefectos, todos ellos escuderos de t\u00edtulo y h\u00e1biles caballeros;<br \/>24 y vendr\u00e1n contra ti desde el norte carros y carretas, con una asamblea de pueblos. Por todas partes te opondr\u00e1n el pav\u00e9s, el escudo y el yelmo. Yo les dar\u00e9 el encargo de juzgarte y te juzgar\u00e1n conforme a su derecho.<br \/>25 Desencadenar\u00e9 mis celos contra ti, y te tratar\u00e1n con furor, te arrancar\u00e1n la nariz y las orejas, y lo que quede de los tuyos caer\u00e1 a espada; se llevar\u00e1n a tus hijos y a tus hijas, y lo que quede de los tuyos ser\u00e1 devorado por el fuego.<br \/>26 Te despojar\u00e1n de tus vestidos y se apoderar\u00e1n de tus joyas.<br \/>27 Yo pondr\u00e9 fin a tu inmoralidad y a tus prostituciones comenzadas en Egipto; no levantar\u00e1s m\u00e1s tus ojos hacia ellos, ni volver\u00e1s a acordarte de Egipto.<br \/>28 Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que yo te entrego en manos de los que detestas, en manos de aquellos de los que te has apartado.<br \/>29 Ellos te tratar\u00e1n con odio, se apoderar\u00e1n de todo el fruto de tu trabajo y te dejar\u00e1n completamente desnuda. As\u00ed quedar\u00e1 al descubierto la vergu\u0308enza de tus prostituciones. Tu inmoralidad y tus prostituciones<br \/>30 te han acarreado todo esto, por haberte prostituido a las naciones, por haberte contaminado con sus basuras.<br \/>31 Has imitado la conducta de tu hermana, y yo pondr\u00e9 su c\u00e1liz en tu mano.<br \/>32 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Beber\u00e1s el c\u00e1liz de tu hermana, c\u00e1liz ancho y profundo, que servir\u00e1 de burla e irrisi\u00f3n, tan grande es su cabida.<br \/>33 Te empapar\u00e1s de embriaguez y de aflicci\u00f3n. C\u00e1liz de desolaci\u00f3n y de angustia, el c\u00e1liz de tu hermana Samaria.<br \/>34 Lo beber\u00e1s, lo apurar\u00e1s; roer\u00e1s hasta los cascotes, y te desgarrar\u00e1s el seno. Porque he hablado yo, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>35 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Puesto que me has olvidado y me has arrojado a tus espaldas, carga t\u00fa tambi\u00e9n con tu inmoralidad y tus prostituciones.<br \/>36 Despu\u00e9s, Yahveh me dijo: Hijo de hombre, \u00bfvas a juzgar a Ohol\u00e1 y Oholib\u00e1? Repr\u00f3chales sus abominaciones.<br \/>37 Han cometido adulterio, est\u00e1n ensangrentadas sus manos, han cometido adulterio con sus basuras, y hasta a sus hijos, que me hab\u00edan dado a luz, los han hecho pasar por el fuego como alimento para ellas.<br \/>38 Han llegado a hacerme hasta esto: han contaminado mi santuario en este d\u00eda y han profanado mis s\u00e1bados;<br \/>39 despu\u00e9s de haber inmolado sus hijos a sus basuras, el mismo d\u00eda, han entrado en mi santuario para profanarlo. Esto es lo que han hecho en mi propia casa.<br \/>40 M\u00e1s a\u00fan, mandaron en busca de hombres que vinieran de lejos, envi\u00e1ndoles un mensajero, y cuando vinieron te ba\u00f1aste, te pintaste los ojos y te pusiste las joyas;<br \/>41 luego te reclinaste en un espl\u00e9ndido div\u00e1n, ante el cual estaba aderezada una mesa en la que hab\u00edas puesto mi incienso y mi aceite.<br \/>42 Se o\u00eda all\u00ed el ruido de una turba indolente, por la multitud de hombres, de bebedores tra\u00eddos del desierto; pon\u00edan ellos brazaletes en las manos de ellas y una corona preciosa en su cabeza.<br \/>43 Y yo dec\u00eda de aquella que estaba gastada de adulterios: Todav\u00eda sigue entreg\u00e1ndose a sus prostituciones,<br \/>44 y vienen donde ella, como se viene donde una prostituta. As\u00ed han venido donde Ohol\u00e1 y Oholib\u00e1, estas mujeres depravadas.<br \/>45 Pero hay hombres justos que les aplicar\u00e1n el juicio reservado a las ad\u00falteras y a las que derraman sangre, porque ellas son ad\u00falteras y hay sangre en sus manos.<br \/>46 Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Conv\u00f3quese contra ellas una asamblea para entregarlas al terror y al pillaje,<br \/>47 y la asamblea las matar\u00e1 a pedradas y las acribillar\u00e1 a golpes de espada; matar\u00e1n a sus hijos y a sus hijas, y prender\u00e1n fuego a sus casas.<br \/>48 Yo pondr\u00e9 fin a la inmoralidad en esta tierra; todas las mujeres quedar\u00e1n as\u00ed avisadas y no imitar\u00e1n vuestra inmoralidad.<br \/>49 Se har\u00e1 recaer sobre vosotras vuestra inmoralidad, cargar\u00e9is con los pecados cometidos con vuestras basuras, y sabr\u00e9is que yo soy el Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez24\"><\/a>Ezequiel 24<br \/><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o noveno, el d\u00eda diez del d\u00e9cimo mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, escribe la fecha de hoy, de este mismo d\u00eda, porque el rey de Babilonia se ha lanzado sobre Jerusal\u00e9n precisamente en este d\u00eda.<br \/>3 Comp\u00f3n una par\u00e1bola sobre esta casa de rebeld\u00eda. Les dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Arrima la olla al fuego, arr\u00edmala, y echa agua en ella.<br \/>4 Amontona dentro trozos de carne, todos los trozos buenos, pierna y espalda. Ll\u00e9nala de los huesos mejores.<br \/>5 Toma lo mejor del ganado menor. Apila en torno la le\u00f1a debajo, hazla hervir a borbotones, de modo que hasta los huesos se cuezan.<br \/>6 Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: \u00a1Ay de la ciudad sanguinaria, olla toda ro\u00f1osa, cuya herrumbre no se le va! \u00a1Vac\u00edala trozo a trozo, sin echar suertes sobre ella!<br \/>7 Porque su sangre est\u00e1 en medio de ella, la ha esparcido sobre la roca desnuda, no la ha derramado en la tierra recubri\u00e9ndola de polvo.<br \/>8 Para que el furor desborde, para tomar venganza, he puesto yo su sangre sobre roca desnuda, para que no fuera recubierta.<br \/>9 Pues bien, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: \u00a1Ay de la ciudad sanguinaria! Tambi\u00e9n yo voy a hacer un gran mont\u00f3n de le\u00f1a.<br \/>10 Apila bien la le\u00f1a, enciende el fuego, cuece la carne a punto, prepara las especias, que los huesos se abrasen.<br \/>11 Y mant\u00e9n la olla vac\u00eda sobre las brasas, para que se caliente, se ponga al rojo el bronce, se funda dentro de ella su suciedad, y su herrumbre se consuma.<br \/>12 Pero ni por el fuego se va la herrumbre de la que est\u00e1 ro\u00f1osa.<br \/>13 De la impureza de tu inmoralidad he querido purificarte, pero t\u00fa no te has dejado purificar de tu impureza. No ser\u00e1s, pues, purificada hasta que yo no desahogue mi furor en ti.<br \/>14 Yo, Yahveh, he hablado, y cumplo la palabra: no me retraer\u00e9, no tendr\u00e9 piedad ni me compadecer\u00e9. Seg\u00fan tu conducta y seg\u00fan tus obras te juzgar\u00e1n, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>15 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>16 \u00abHijo de hombre, mira, voy a quitarte de golpe el encanto de tus ojos. Pero t\u00fa no te lamentar\u00e1s, no llorar\u00e1s, no te saldr\u00e1 una l\u00e1grima.<br \/>17 Suspira en silencio, no hagas duelo de muertos; ci\u00f1e el turbante a tu cabeza, ponte tus sandalias en los pies, no te cubras la barba, no comas pan ordinario.\u00bb<br \/>18 Yo habl\u00e9 al pueblo por la ma\u00f1ana, y por la tarde muri\u00f3 mi mujer; y al d\u00eda siguiente por la ma\u00f1ana hice como se me hab\u00eda ordenado.<br \/>19 El pueblo me dijo: \u00ab\u00bfNo nos explicar\u00e1s qu\u00e9 significado tiene para nosotros lo que est\u00e1s haciendo?\u00bb<br \/>20 Yo les dije: \u00abLa palabra de Yahveh me ha sido dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>21 Di a la casa de Israel: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que yo voy a profanar mi santuario, orgullo de vuestra fuerza, encanto de vuestros ojos, pasi\u00f3n de vuestras almas. Vuestros hijos y vuestras hijas que hab\u00e9is abandonado, caer\u00e1n a espada.<br \/>22 Y vosotros har\u00e9is como yo he hecho: no os cubrir\u00e9is la barba, no comer\u00e9is pan ordinario,<br \/>23 seguir\u00e9is llevando vuestros adornos en la cabeza y vuestras sandalias en los pies, no os lamentar\u00e9is ni llorar\u00e9is. Os consumir\u00e9is a causa de vuestras culpas y gemir\u00e9is los unos con los otros.<br \/>24 Ezequiel ser\u00e1 para vosotros un s\u00edmbolo; har\u00e9is todo lo que \u00e9l ha hecho. Y cuando esto suceda, sabr\u00e9is que yo soy el Se\u00f1or Yahveh.\u00bb<br \/>25 Y t\u00fa, hijo de hombre, el d\u00eda en que yo les quite su apoyo, su alegre ornato, el encanto de sus ojos, el anhelo de su alma, sus hijos y sus hijas,<br \/>26 ese d\u00eda llegar\u00e1 donde ti el fugitivo que traer\u00e1 la noticia.<br \/>27 Aquel d\u00eda se abrir\u00e1 tu boca para hablar al fugitivo; hablar\u00e1s y ya no seguir\u00e1s mudo; ser\u00e1s un s\u00edmbolo para ellos, y sabr\u00e1n que yo soy Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez25\"><\/a>Ezequiel 25<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia los ammonitas y profetiza contra ellos.<br \/>3 Dir\u00e1s a los ammonitas: Escuchad la palabra del Se\u00f1or Yahveh. As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Por haber dicho: \u00ab\u00a1Ja, ja!\u00bb sobre mi santuario cuando era profanado, sobre la tierra de Israel cuando era devastada y sobre la casa de Jud\u00e1 cuando marchaba al destierro,<br \/>4 por eso, he aqu\u00ed que yo te entrego en posesi\u00f3n a los hijos de Oriente; emplazar\u00e1n en ti sus campamentos, y pondr\u00e1n en ti sus tiendas; ellos comer\u00e1n tus frutos y ellos beber\u00e1n tu leche.<br \/>5 Yo har\u00e9 de Rabb\u00e1 un establo de camellos, y de las ciudades de Amm\u00f3n un redil de ovejas. Y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/>6 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Por haber batido palmas y haber pataleado, por haberte alegrado, con todo tu desprecio y animosidad, a costa de la tierra de Israel,<br \/>7 por eso, he aqu\u00ed que yo extiendo mi mano contra ti y te entregar\u00e9 al saqueo de las naciones, te extirpar\u00e9 de entre los pueblos y te exterminar\u00e9 de entre los pa\u00edses. Te destruir\u00e9, y sabr\u00e1s que yo soy Yahveh.<br \/>8 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Porque Moab y Se\u00edr han dicho: \u00abMirad, la casa de Jud\u00e1 es igual que todas las naciones\u00bb,<br \/>9 por eso, he aqu\u00ed que yo voy a abrir las espaldas de Moab, y a destruir de un extremo al otro sus ciudades, las joyas de ese pa\u00eds, Bet Hayesimot, Baal Me\u00f3n, Quiryat\u00e1yim.<br \/>10 A los hijos de Oriente, adem\u00e1s de los ammonitas, la entrego en posesi\u00f3n, para que no se recuerde m\u00e1s entre las naciones.<br \/>11 Har\u00e9 justicia de Moab, y se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh.<br \/>12 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Porque Edom ha ejecutado su venganza sobre la casa de Jud\u00e1 y se ha hecho gravemente culpable al vengarse de ella,<br \/>13 por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Yo extender\u00e9 mi mano contra Edom y extirpar\u00e9 de ella hombres y bestias. La convertir\u00e9 en desierto; desde Tem\u00e1n a Ded\u00e1n caer\u00e1n a espada.<br \/>14 Pondr\u00e9 mi venganza contra Edom en manos de mi pueblo Israel, que tratar\u00e1 a Edom seg\u00fan mi c\u00f3lera y mi furor, y se sabr\u00e1 lo que es mi venganza, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>15 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Porque los filisteos han actuado vengativamente y han ejecutado su venganza con desprecio y animosidad, tratando de destruir a impulsos de un odio eterno,<br \/>16 por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que yo extiendo mi mano contra los filisteos; extirpar\u00e9 a los kereteos y destruir\u00e9 lo que queda en el litoral del mar.<br \/>17 Ejecutar\u00e9 contra ellos terribles venganzas, furiosos escarmientos, y sabr\u00e1n que yo soy Yahveh, cuando les aplique mi venganza.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez26\"><\/a>Ezequiel 26<br \/><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o und\u00e9cimo, el d\u00eda primero del mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, porque Tiro ha dicho contra Jerusal\u00e9n: \u00ab\u00a1Ja, ja! Ah\u00ed est\u00e1 rota, la puerta de los pueblos; se vuelve hacia m\u00ed, su riqueza est\u00e1 en ruinas\u00bb,<br \/>3 por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aqu\u00ed estoy contra ti, Tiro. Voy a hacer subir contra ti a naciones numerosas, como el mar hace subir sus olas.<br \/>4 Derruir\u00e1n las murallas de Tiro y abatir\u00e1n sus torres. Yo barrer\u00e9 de ella hasta el polvo y la dejar\u00e9 como roca pelada.<br \/>5 Quedar\u00e1, en medio del mar, como un secadero de redes. Porque he hablado yo, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh. Tiro ser\u00e1 presa propicia para las naciones.<br \/>6 Y sus hijas que est\u00e1n tierra adentro ser\u00e1n muertas a espada. Y se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh.<br \/>7 Pues as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que yo traigo contra Tiro, por el norte, a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos, carros y jinetes y gran n\u00famero de tropas.<br \/>8 A tus hijas que est\u00e1n tierra adentro las matar\u00e1 a espada. Har\u00e1 contra ti trincheras, levantar\u00e1 contra ti un terrapl\u00e9n, alzar\u00e1 contra ti un testudo,<br \/>9 lanzar\u00e1 los golpes de su ariete contra tus murallas, demoler\u00e1 tus torres con sus m\u00e1quinas.<br \/>10 Sus caballos son tan numerosos que su polvo te cubrir\u00e1. Al estr\u00e9pito de su caballer\u00eda, de sus carros y carretas, trepidar\u00e1n tus murallas cuando entre \u00e9l por tus puertas, como se entra en una ciudad, brecha abierta.<br \/>11 Con los cascos de sus caballos hollar\u00e1 todas tus calles, a tu pueblo pasar\u00e1 a cuchillo, y tus grandiosas estelas se desplomar\u00e1n en tierra.<br \/>12 Se llevar\u00e1n como bot\u00edn tus riquezas, saquear\u00e1n tus mercanc\u00edas, destruir\u00e1n tus murallas, demoler\u00e1n tus casas suntuosas. Tus piedras, tus vigas y tus escombros los echar\u00e1n al fondo de las aguas.<br \/>13 Yo har\u00e9 cesar la armon\u00eda de tus canciones, y no se volver\u00e1 a o\u00edr el son de tus c\u00edtaras.<br \/>14 Te convertir\u00e9 en roca pelada, quedar\u00e1s como secadero de redes; no volver\u00e1s a ser reconstruida, porque yo, Yahveh, he hablado, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>15 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh a Tiro: Al estruendo de tu ca\u00edda, cuando giman las v\u00edctimas, cuando hierva la carnicer\u00eda en medio de ti, \u00bfno temblar\u00e1n las islas?<br \/>16 Bajar\u00e1n de sus tronos todos los pr\u00edncipes del mar, se quitar\u00e1n sus mantos, dejar\u00e1n sus vestidos recamados. Se vestir\u00e1n de pavores, se sentar\u00e1n en tierra, sin tregua temblar\u00e1n y quedar\u00e1n pasmados por ti.<br \/>17 Entonar\u00e1n por ti una eleg\u00eda y te dir\u00e1n: \u00a1Ah! ah\u00ed est\u00e1s destruida, desaparecida de los mares, la ciudad famosa, que fue poderosa en el mar, con tus habitantes, los que infund\u00edan el terror en todo el continente.<br \/>18 Ahora tiemblan las islas en el d\u00eda de tu ca\u00edda, las islas del mar est\u00e1n aterradas de tu fin.<br \/>19 Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Cuando yo te convierta en una ciudad en ruinas como las ciudades despobladas, cuando yo empuje sobre ti el oc\u00e9ano, y te cubran las muchas aguas,<br \/>20 entonces te precipitar\u00e9 con los que bajan a la fosa, con el pueblo de anta\u00f1o; te har\u00e9 habitar en los infiernos, como las ruinas de anta\u00f1o, con los que bajan a la fosa, para que no vuelvas a ser restablecida en la tierra de los vivos.<br \/>21 Har\u00e9 de ti un objeto de espanto, y no existir\u00e1s m\u00e1s. Se te buscar\u00e1 y no se te encontrar\u00e1 jam\u00e1s, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez27\"><\/a>Ezequiel 27<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Y t\u00fa, hijo de hombre, entona una eleg\u00eda sobre Tiro.<br \/>3 Dir\u00e1s a Tiro, la ciudad sentada a la entrada del mar, centro del tr\u00e1fico de los pueblos hacia islas sin cuento: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Tiro, t\u00fa dec\u00edas: Yo soy un nav\u00edo de perfecta hermosura.<br \/>4 En el coraz\u00f3n de los mares estaban tus fronteras. Tus fundadores hicieron perfecta tu hermosura.<br \/>5 Con cipreses de Senir te construyeron todas tus planchas. Del L\u00edbano tomaron un cedro para erigirte un m\u00e1stil.<br \/>6 De las encinas de Bas\u00e1n hicieron tus remos. El puente te lo hicieron de marfil incrustado en cedro de las islas de Kittim.<br \/>7 De lino recamado de Egipto era tu vela que te serv\u00eda de ense\u00f1a. P\u00farpura y escarlata de las islas de Elis\u00e1 formaban tu toldo.<br \/>8 Los habitantes de Sid\u00f3n y de Arvad eran tus remeros. Y tus sabios, Tiro, iban a bordo como timoneles.<br \/>9 En ti estaban los ancianos de Guebal y sus artesanos para reparar tus aver\u00edas. Todas las naves del mar y sus marineros estaban contigo para asegurar tu comercio.<br \/>10 Los de Persia, de Lud y de Put serv\u00edan en tu ej\u00e9rcito como hombres de guerra; suspend\u00edan en ti el escudo y el yelmo, te daban esplendor.<br \/>11 Los hijos de Arvad, con tu ej\u00e9rcito, guarnec\u00edan por todas partes tus murallas, y los gammadeos tus torres. Suspend\u00edan sus escudos en tus murallas, todo alrededor, y hac\u00edan perfecta tu hermosura.<br \/>12 Tarsis era cliente tuya, por la abundancia de toda riqueza: plata, hierro, esta\u00f1o y plomo daba por tus mercanc\u00edas.<br \/>13 Yav\u00e1n, T\u00fabal y M\u00e9sek traficaban contigo: te daban a cambio hombres y utensilios de bronce.<br \/>14 Los de Bet Togarm\u00e1 daban por tus mercanc\u00edas caballos de tiro y de silla, y mulos.<br \/>15 Los hijos de Rod\u00e1n traficaban contigo; numerosas islas eran clientes tuyas; te pagaban con colmillos de marfil y madera de \u00e9bano.<br \/>16 Edom era cliente tuyo por la abundancia de tus productos: daba por tus mercanc\u00edas malaquita, p\u00farpura, recamados, batista, coral y rub\u00edes.<br \/>17 Jud\u00e1 y la tierra de Israel traficaban tambi\u00e9n contigo: te daban a cambio trigo de Minnit, pannag, miel, aceite y resina.<br \/>18 Damasco era cliente tuya por la abundancia de tus productos; gracias a la abundancia de toda riqueza, te prove\u00eda de vino de Jelb\u00f3n y lana de Sajar.<br \/>19 Dan y Yav\u00e1n, desde Uzal, daban por tus mercanc\u00edas hierro forjado, canela y ca\u00f1a.<br \/>20 Ded\u00e1n traficaba contigo en sillas de montar.<br \/>21 Arabia y todos los pr\u00edncipes de Quedar eran tambi\u00e9n tus clientes: pagaban con corderos, carneros y machos cabr\u00edos.<br \/>22 Los mercaderes de Sab\u00e1 y de Ram\u00e1 traficaban contigo: aromas de primera calidad y toda clase de piedras preciosas y oro daban por tus mercanc\u00edas.<br \/>23 Jar\u00e1n, Kann\u00e9 y Ed\u00e9n, los mercaderes de Sab\u00e1, de Asur y de Kilmad traficaban contigo.<br \/>24 Tra\u00edan a tu mercado vestidos de lujo, mantos de p\u00farpura y brocado, tapices multicolores y maromas trenzadas.<br \/>25 Las naves de Tarsis formaban tu flota comercial. Estabas repleta y pesada en el coraz\u00f3n de los mares.<br \/>26 A alta mar te condujeron los que a remo te llevaban. El viento de oriente te ha quebrado en el coraz\u00f3n de los mares.<br \/>27 Tus riquezas, tus mercanc\u00edas y tus fletes, tus marineros y tus timoneles, tus calafates, tus agentes comerciales, todos los guerreros que llevas, toda la tripulaci\u00f3n que transportas, se hundir\u00e1n en el coraz\u00f3n de los mares el d\u00eda de tu naufragio.<br \/>28 Al o\u00edr los gritos de tus marinos, se asustar\u00e1n las costas.<br \/>29 Entonces desembarcar\u00e1n de sus naves todos los remeros. Los marineros, todos los hombres de mar, se quedar\u00e1n en tierra.<br \/>30 Lanzar\u00e1n su clamor por ti, gritar\u00e1n amargamente. Se echar\u00e1n polvo en la cabeza, se revolcar\u00e1n en la ceniza;<br \/>31 se rapar\u00e1n el pelo por tu causa, se ce\u00f1ir\u00e1n de sayal. Llorar\u00e1n por ti, en la amargura de su alma, con amargo lamento.<br \/>32 Entonar\u00e1n por ti, en su duelo, una eleg\u00eda, har\u00e1n por ti esta lamentaci\u00f3n: \u00ab\u00bfQui\u00e9n era semejante a Tiro en medio del mar?<br \/>33 Cuando tus mercanc\u00edas se desembarcaban, saciabas a muchos pueblos; con la abundancia de tus riquezas y productos enriquec\u00edas a los reyes de la tierra.<br \/>34 Mas ahora est\u00e1s ah\u00ed quebrada por los mares en las honduras de las aguas. Tu carga y toda tu tripulaci\u00f3n se han hundido contigo.<br \/>35 Todos los habitantes de las islas est\u00e1n pasmados por tu causa. Sus reyes est\u00e1n estremecidos de terror, descompuesto su rostro.<br \/>36 Los mercaderes de los pueblos silban sobre ti, porque te has convertido en objeto de espanto, y has desaparecido para siempre.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez28\"><\/a>Ezequiel 28<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, di al pr\u00edncipe de Tiro: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: \u00a1Oh!, tu coraz\u00f3n se ha engre\u00eddo y has dicho: \u00abSoy un dios, estoy sentado en un trono divino, en el coraz\u00f3n de los mares.\u00bb T\u00fa que eres un hombre y no un dios, equiparas tu coraz\u00f3n al coraz\u00f3n de Dios.<br \/>3 \u00a1Oh s\u00ed, eres m\u00e1s sabio que Danel! Ning\u00fan sabio es semejante a ti.<br \/>4 Con tu sabidur\u00eda y tu inteligencia te has hecho una fortuna, has amontonado oro y plata en tus tesoros.<br \/>5 Por tu gran sabidur\u00eda y tu comercio has multiplicado tu fortuna, y por su fortuna se ha engre\u00eddo tu coraz\u00f3n.<br \/>6 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Porque has equiparado tu coraz\u00f3n al coraz\u00f3n de Dios,<br \/>7 por eso, he aqu\u00ed que yo traigo contra ti extranjeros, los m\u00e1s b\u00e1rbaros entre las naciones. Desenvainar\u00e1n la espada contra tu linda sabidur\u00eda, y profanar\u00e1n tu esplendor;<br \/>8 te precipitar\u00e1n en la fosa, y morir\u00e1s de muerte violenta en el coraz\u00f3n de los mares.<br \/>9 \u00bfPodr\u00e1s decir a\u00fan: \u00abSoy un dios\u00bb, ante tus verdugos? Pero ser\u00e1s un hombre, que no un dios, entre las manos de los que te traspasen.<br \/>10 Tendr\u00e1s la muerte de los incircuncisos, a manos de extranjeros. Porque he hablado yo, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>11 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>12 Hijo de hombre, entona una eleg\u00eda sobre el rey de Tiro. Le dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Eras el sello de una obra maestra, lleno de sabidur\u00eda, acabado en belleza.<br \/>13 En Ed\u00e9n estabas, en el jard\u00edn de Dios. Toda suerte de piedras preciosas formaban tu manto: rub\u00ed, topacio, diamante, cris\u00f3lito, piedra de \u00f3nice, jaspe, zafiro, malaquita, esmeralda; en oro estaban labrados los aretes y pinjantes que llevabas, aderezados desde el d\u00eda de tu creaci\u00f3n.<br \/>14 Querub\u00edn protector de alas desplegadas te hab\u00eda hecho yo, estabas en el monte santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego.<br \/>15 Fuiste perfecto en su conducta desde el d\u00eda de tu creaci\u00f3n, hasta el d\u00eda en que se hall\u00f3 en ti iniquidad.<br \/>16 Por la amplitud de tu comercio se ha llenado tu interior de violencia, y has pecado. Y yo te he degradado del monte de Dios, y te he eliminado, querub\u00edn protector, de en medio de las piedras de fuego.<br \/>17 Tu coraz\u00f3n se ha pagado de tu belleza, has corrompido tu sabidur\u00eda por causa de tu esplendor. Yo te he precipitado en tierra, te he expuesto como espect\u00e1culo a los reyes.<br \/>18 Por la multitud de tus culpas por la inmoralidad de tu comercio, has profanado tus santuarios. Y yo he sacado de ti mismo el fuego que te ha devorado; te he reducido a ceniza sobre la tierra, a los ojos de todos los que te miraban.<br \/>19 Todos los pueblos que te conoc\u00edan est\u00e1n pasmados por ti. Eres un objeto de espanto, y has desaparecido para siempre.<br \/>20 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>21 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia Sid\u00f3n y profetiza contra ella.<br \/>22 Dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aqu\u00ed estoy contra ti, Sid\u00f3n; en medio de ti ser\u00e9 glorificado. Se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh, cuando yo haga justicia de ella y manifieste en ella mi santidad.<br \/>23 Mandar\u00e9 contra ella la peste, habr\u00e1 sangre en sus calles; las v\u00edctimas caer\u00e1n en medio de ella, bajo la espada que la cercar\u00e1 por todas partes, y se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh.<br \/>24 No habr\u00e1 m\u00e1s, para la casa de Israel, espina que punce ni zarza que lacere, entre todos sus vecinos que la desprecian, y se sabr\u00e1 que yo soy el Se\u00f1or Yahveh.<br \/>25 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Cuando yo re\u00fana a la casa de Israel de en medio de los pueblos donde est\u00e1 dispersa, manifestar\u00e9 en ellos mi santidad a los ojos de las naciones. Habitar\u00e1n en la tierra que yo di a mi siervo Jacob;<br \/>26 habitar\u00e1n all\u00ed con seguridad, construir\u00e1n casas y plantar\u00e1n vi\u00f1as; vivir\u00e1n seguros. Cuando yo haga justicia de todos sus vecinos que los desprecian, se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh su Dios.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez29\"><\/a>Ezequiel 29<br \/><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o d\u00e9cimo, el d\u00eda doce del d\u00e9cimo mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia Fara\u00f3n, rey de Egipto, y profetiza contra \u00e9l y contra todo Egipto.<br \/>3 Habla y di: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aqu\u00ed estoy contra ti, Fara\u00f3n, rey de Egipto, gran cocodrilo, recostado en medio de sus Nilos, t\u00fa que has dicho: \u00abMi Nilo es m\u00edo. yo mismo lo he hecho.\u00bb<br \/>4 Voy a ponerte garfios en las quijadas, pegar\u00e9 a tus escamas los peces de tus Nilos, te sacar\u00e9 fuera de tus Nilos, con todos los peces de tus Nilos, pegados a tus escamas.<br \/>5 Te arrojar\u00e9 al desierto, a ti y a todos los peces de tus Nilos. En la haz del campo caer\u00e1s, no ser\u00e1s recogido ni enterrado. A las bestias de la tierra y a las aves del cielo te entregar\u00e9 como pasto,<br \/>6 y sabr\u00e1n todos los habitantes de Egipto que yo soy Yahveh. Porque has sido un apoyo de ca\u00f1a para la casa de Israel;<br \/>7 cuando ellos te agarraban, te romp\u00edas en sus manos y desgarrabas toda su palma; cuando se apoyaban en t\u00ed, te hac\u00edas pedazos y hac\u00edas vacilar todos los ri\u00f1ones.<br \/>8 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que yo traigo contra ti la espada, para extirpar de ti hombres y bestias.<br \/>9 El pa\u00eds de Egipto se convertir\u00e1 en desolaci\u00f3n y ruina, y se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh. Por haber dicho: \u00abEl Nilo es m\u00edo, yo mismo lo he hecho\u00bb,<br \/>10 por eso, aqu\u00ed estoy yo contra ti y contra tus Nilos. Convertir\u00e9 el pa\u00eds de Egipto en ruinas, devastaci\u00f3n y desolaci\u00f3n, desde Migdol hasta Siene y hasta la frontera de Etiop\u00eda.<br \/>11 No pasar\u00e1 por \u00e9l pie de hombre, pie de animal no pasar\u00e1 por \u00e9l. Quedar\u00e1 deshabitado durante cuarenta a\u00f1os.<br \/>12 Yo har\u00e9 del pa\u00eds de Egipto una desolaci\u00f3n en medio de pa\u00edses desolados; sus ciudades ser\u00e1n una desolaci\u00f3n entre ciudades en ruinas, durante cuarenta a\u00f1os. Dispersar\u00e9 a los egipcios entre las naciones y los esparcir\u00e9 por los pa\u00edses.<br \/>13 Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Al cabo de cuarenta a\u00f1os, reunir\u00e9 a los habitantes de Egipto de entre los pueblos en los que hab\u00edan sido dispersados.<br \/>14 Recoger\u00e9 a los cautivos egipcios y los har\u00e9 volver al pa\u00eds de Patr\u00f3s, su pa\u00eds de origen. All\u00ed formar\u00e1n un reino modesto.<br \/>15 Egipto ser\u00e1 el m\u00e1s modesto de los reinos y no se alzar\u00e1 m\u00e1s sobre las naciones; le har\u00e9 peque\u00f1o para que no vuelva a imponerse a las naciones.<br \/>16 No volver\u00e1 a ser para la casa de Israel apoyo de su confianza, que provoque el delito de irse en pos de \u00e9l. Y se sabr\u00e1 que yo soy el Se\u00f1or Yahveh.<br \/>17 El a\u00f1o veintisiete, el d\u00eda uno del primer mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>18 Hijo de hombre, Nabucodonosor, rey de Babilonia, ha emprendido con su ej\u00e9rcito grandes movimientos contra Tiro. Todas las cabezas han quedado peladas y todas las espaldas llagadas, pero no ha obtenido de Tiro, ni para s\u00ed ni para su ej\u00e9rcito, ning\u00fan provecho de la empresa acometida contra ella.<br \/>19 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que yo entrego a Nabucodonosor, rey de Babilonia, el pa\u00eds de Egipto. El saquear\u00e1 sus riquezas, se apoderar\u00e1 de sus despojos y se llevar\u00e1 su bot\u00edn, que ser\u00e1 la paga de su ej\u00e9rcito.<br \/>20 En compensaci\u00f3n de su esfuerzo contra Tiro, yo le entrego el pa\u00eds de Egipto, porque han trabajado para m\u00ed, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>21 Aquel d\u00eda yo har\u00e9 brotar un cuerno a la casa de Israel, y a ti te permitir\u00e9 abrir la boca en medio de ellos. Y sabr\u00e1n que yo soy Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez30\"><\/a>Ezequiel 30<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, profetiza y di: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Gemid: \u00ab\u00a1Ah, el d\u00eda aquel!\u00bb<br \/>3 Porque est\u00e1 cercano el d\u00eda, est\u00e1 cercano el d\u00eda de Yahveh, d\u00eda cargado de nubarrones, la hora de las naciones ser\u00e1.<br \/>4 Vendr\u00e1 la espada sobre Egipto, cundir\u00e1 el p\u00e1nico en Kus, cuando las v\u00edctimas caigan en Egipto, cuando sean saqueadas sus riquezas y sus cimientos derruidos.<br \/>5 Kus, Put y Lud, toda Arabia y Kub, y los hijos del pa\u00eds de la alianza, caer\u00e1n con ellos a espada.<br \/>6 As\u00ed dice Yahveh: Caer\u00e1n los apoyos de Egipto, se desplomar\u00e1 el orgullo de su fuerza; desde Migdol a Siene, caer\u00e1n todos a espada, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>7 Quedar\u00e1n desolados entre los pa\u00edses desolados, y sus ciudades estar\u00e1n entre las ciudades en ruinas.<br \/>8 Sabr\u00e1n que yo soy Yahveh, cuando prenda fuego a Egipto, y se rompan todos sus apoyos.<br \/>9 Aquel d\u00eda saldr\u00e1n de mi presencia mensajeros en nav\u00edos a sembrar el terror en Kus que se cree segura. Cundir\u00e1 el p\u00e1nico entre sus habitantes, en el d\u00eda de Egipto, vedle aqu\u00ed que llega.<br \/>10 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Yo pondr\u00e9 fin a la multitud de Egipto, por mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia.<br \/>11 El, y su pueblo con \u00e9l, la m\u00e1s b\u00e1rbara de las naciones, ser\u00e1n enviados a asolar el pa\u00eds. Desenvainar\u00e1n la espada contra Egipto, y llenar\u00e1n el pa\u00eds de v\u00edctimas.<br \/>12 Yo dejar\u00e9 secos los Nilos, y vender\u00e9 el pa\u00eds en manos de malvados. Devastar\u00e9 el pa\u00eds y todo lo que encierra, por mano de extranjeros. Yo, Yahveh, he hablado.<br \/>13 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Har\u00e9 desaparecer las basuras, y pondr\u00e9 fin a los falsos dioses de Nof. No habr\u00e1 m\u00e1s pr\u00edncipes en Egipto, y yo sembrar\u00e9 el terror en el pa\u00eds de Egipto.<br \/>14 Devastar\u00e9 Patr\u00f3s, prender\u00e9 fuego a So\u00e1n, har\u00e9 justicia de No.<br \/>15 Derramar\u00e9 mi furor en Sin, la fortaleza de Egipto, exterminar\u00e9 la multitud de No.<br \/>16 Prender\u00e9 fuego a Egipto. Sin se retorcer\u00e1 de dolor, en No se abrir\u00e1 brecha y cundir\u00e1n las aguas.<br \/>17 Los j\u00f3venes de On y de Pi B\u00e9set caer\u00e1n a espada, y las ciudades mismas partir\u00e1n al cautiverio.<br \/>18 En Tafnis el d\u00eda se convertir\u00e1 en tinieblas cuando yo quiebre all\u00ed el yugo de Egipto y se acabe el orgullo de su fuerza. A ella le cubrir\u00e1 un nubarr\u00f3n, y sus hijas partir\u00e1n al cautiverio.<br \/>19 As\u00ed har\u00e9 justicia de Egipto, y se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh.<br \/>20 El a\u00f1o und\u00e9cimo, el d\u00eda siete del primer mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>21 Hijo de hombre, yo he roto el brazo de Fara\u00f3n, rey de Egipto, y he aqu\u00ed que nadie ha curado su herida aplic\u00e1ndole medicamentos y vendas para curarle, de modo que recobre el vigor para empu\u00f1ar la espada.<br \/>22 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aqu\u00ed estoy yo contra Fara\u00f3n, rey de Egipto; quebrar\u00e9 sus brazos, el que est\u00e1 sano y el que est\u00e1 roto, y har\u00e9 que la espada caiga de su mano.<br \/>23 Dispersar\u00e9 a Egipto entre las naciones, lo esparcir\u00e9 por los pa\u00edses.<br \/>24 Robustecer\u00e9 los brazos del rey de Babilonia, pondr\u00e9 mi espada en su mano y romper\u00e9 los brazos de Fara\u00f3n, que lanzar\u00e1 ante \u00e9l gemidos de v\u00edctima.<br \/>25 Robustecer\u00e9 los brazos del rey de Babilonia, y los brazos de Fara\u00f3n desmayar\u00e1n. Y se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh, cuando pongo mi espada en la mano del rey de Babilonia y \u00e9l la esgrima contra el pa\u00eds de Egipto.<br \/>26 Dispersar\u00e9 a Egipto entre las naciones, lo esparcir\u00e9 por los pa\u00edses; y se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez31\"><\/a>Ezequiel 31<br \/><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o und\u00e9cimo, el d\u00eda uno del tercer mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, di a Fara\u00f3n, rey de Egipto, y a la multitud de sus s\u00fabditos: \u00bfA qui\u00e9n compararte en tu grandeza?<br \/>3 Mira: a un cedro del L\u00edbano de espl\u00e9ndido ramaje, de fronda de amplia sombra y de elevada talla. Entre las nubes despuntaba su copa.<br \/>4 Las aguas le hicieron crecer, el abismo le hizo subir, derramando sus aguas en torno a su plantaci\u00f3n, enviando sus acequias a todos los \u00e1rboles del campo.<br \/>5 Por eso su tronco superaba en altura a todos los \u00e1rboles del campo, sus ramas se multiplicaban, se alargaba su ramaje, por la abundancia de agua que le hac\u00eda crecer.<br \/>6 En sus ramas anidaban todos los p\u00e1jaros del cielo, bajo su fronda par\u00edan todas las bestias del campo, a su sombra se sentaban naciones numerosas.<br \/>7 Era hermoso en su grandeza, en su despliegue de ramaje, porque sus ra\u00edces se alargaban hacia aguas abundantes.<br \/>8 No le igualaban los dem\u00e1s cedros en el jard\u00edn de Dios, los cipreses no pod\u00edan competir con su ramaje, los pl\u00e1tanos no ten\u00edan ramas como las suyas. Ning\u00fan \u00e1rbol, en el jard\u00edn de Dios, le igualaba en belleza.<br \/>9 Yo le hab\u00eda embellecido con follaje abundante, y le envidiaban todos los \u00e1rboles de Ed\u00e9n, los del jard\u00edn de Dios.<br \/>10 Pues bien, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Por haber exagerado su talla, levantando su copa por entre las nubes, y haberse engre\u00eddo su coraz\u00f3n de su altura,<br \/>11 yo le he entregado en manos del conductor de las naciones, para que le trate conforme a su maldad; \u00a1le he desechado!<br \/>12 Extranjeros, los m\u00e1s b\u00e1rbaros entre las naciones, lo han talado y lo han abandonado. En los montes y por todos los valles yace su ramaje; sus ramas est\u00e1n destrozadas por todos los barrancos del pa\u00eds; toda la poblaci\u00f3n del pa\u00eds se ha retirado de su sombra y lo ha abandonado.<br \/>13 Sobre sus despojos se han posado todos los p\u00e1jaros del cielo, a sus ramas han venido todas las bestias del campo.<br \/>14 Ha sido para que ning\u00fan \u00e1rbol plantado junto a las aguas se engr\u00eda de su talla, ni levante su copa por entre las nubes, y para que ning\u00fan \u00e1rbol bien regado se estire hacia ellas con su altura. \u00a1Porque todos ellos est\u00e1n destinados a la muerte, a los infiernos, como el com\u00fan de los hombres, como los que bajan a la fosa!<br \/>15 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: El d\u00eda que baj\u00f3 al seol, en se\u00f1al de duelo yo cerr\u00e9 sobre \u00e9l el abismo, detuve sus r\u00edos, y las aguas abundantes cesaron; por causa de \u00e9l llen\u00e9 de sombra el L\u00edbano, y todos los \u00e1rboles del campo se amustiaron por \u00e9l.<br \/>16 Hice temblar a las naciones por el estr\u00e9pito de su ca\u00edda, cuando le precipit\u00e9 en el seol, con los que bajan a la fosa. En los infiernos se consolaron todos los \u00e1rboles de Ed\u00e9n, lo m\u00e1s selecto y m\u00e1s bello del L\u00edbano, regados todos por las aguas.<br \/>17 Y al mismo tiempo que \u00e9l, bajaron al seol, donde las v\u00edctimas de la espada, los que eran su brazo y moraban a su sombra en medio de las naciones.<br \/>18 \u00bfA qui\u00e9n eras comparable en gloria y en grandeza, entre los \u00e1rboles de Ed\u00e9n? Sin embargo has sido precipitado, con los \u00e1rboles de Ed\u00e9n, en los infiernos; en medio de incircuncisos yaces, con las v\u00edctimas de la espada: \u00e9se es Fara\u00f3n y toda su multitud, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez32\"><\/a>Ezequiel 32<br \/><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o duod\u00e9cimo, el d\u00eda uno del duod\u00e9cimo mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, entona una eleg\u00eda sobre Fara\u00f3n, rey de Egipto. Le dir\u00e1s: Leoncillo de las naciones, est\u00e1s perdido. Eras como un cocodrilo en los mares, chapoteabas en tus r\u00edos, enturbiabas el agua con tus patas, agitabas su corriente.<br \/>3 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Yo echar\u00e9 sobre ti mi red entre una asamblea de pueblos numerosos, en mi red te sacar\u00e1n.<br \/>4 Te dejar\u00e9 abandonado por tierra, te tirar\u00e9 sobre la haz del campo, har\u00e9 que se posen sobre ti todos los p\u00e1jaros del cielo, hartar\u00e9 de ti a todas las bestias de la tierra.<br \/>5 Echar\u00e9 tu carne por los montes, de tu carro\u00f1a llenar\u00e9 los valles.<br \/>6 Regar\u00e9 el pa\u00eds con tus despojos, con tu sangre, sobre los montes, y los barrancos se llenar\u00e1n de ti.<br \/>7 Cuando te extingas, velar\u00e9 los cielos y oscurecer\u00e9 las estrellas. Cubrir\u00e9 el sol de nubes y la luna no dar\u00e1 m\u00e1s su claridad.<br \/>8 Oscurecer\u00e9 por tu causa todos los astros que brillan en el cielo, y traer\u00e9 tinieblas sobre tu pa\u00eds, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>9 Entristecer\u00e9 el coraz\u00f3n de muchos pueblos cuando haga llegar la noticia de tu ruina entre las naciones, hasta pa\u00edses que no conoces.<br \/>10 Dejar\u00e9 pasmados por ti a muchos pueblos, y sus reyes se estremecer\u00e1n de horror por tu causa, cuando yo blanda mi espada ante ellos. Temblar\u00e1n sin tregua, cada uno por su vida, el d\u00eda de tu ca\u00edda.<br \/>11 Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: La espada del rey de Babilonia caer\u00e1 sobre ti.<br \/>12 Abatir\u00e9 la multitud de tus s\u00fabditos, por la espada de guerreros, todos ellos los m\u00e1s b\u00e1rbaros de las naciones; arrasar\u00e1n el orgullo de Egipto y toda su multitud ser\u00e1 exterminada.<br \/>13 Y har\u00e9 perecer a todo tu ganado, junto a las aguas abundantes. No las enturbiar\u00e1 m\u00e1s pie de hombre, no volver\u00e1 a enturbiarlas pezu\u00f1a de animal.<br \/>14 Entonces yo amansar\u00e9 sus aguas, har\u00e9 correr sus r\u00edos como aceite, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>15 Cuando yo convierta a Egipto en desolaci\u00f3n, y el pa\u00eds sea despojado de cuanto contiene, cuando hiera a todos los que lo habitan, sabr\u00e1n que yo soy Yahveh.<br \/>16 Una eleg\u00eda es \u00e9sta, que cantar\u00e1n las hijas de las naciones. La cantar\u00e1n sobre Egipto y sobre toda su multitud. Cantar\u00e1n esta eleg\u00eda, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>17 El a\u00f1o duod\u00e9cimo, el quince del primer mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>18 Hijo de hombre, haz una lamentaci\u00f3n sobre la multitud de Egipto, hazle bajar, a \u00e9l y a las hijas de las naciones, majestuosas, a los infiernos, con los que bajan a la fosa.<br \/>19 \u00bfA qui\u00e9n superas en belleza? Baja, acu\u00e9state con los incircuncisos.<br \/>20 En medio de las v\u00edctimas de la espada caen (la espada ha sido entregada, la han sacado) \u00e9l y todas sus multitudes.<br \/>21 Le hablan de en medio del seol los m\u00e1s esclarecidos h\u00e9roes, con sus auxiliares: \u00abHan bajado, yacen ya los incircuncisos, v\u00edctimas de la espada\u00bb.<br \/>22 All\u00ed est\u00e1 Asur y toda su asamblea con sus sepulcros en torno a \u00e9l, todos ca\u00eddos, v\u00edctimas de la espada;<br \/>23 sus sepulcros han sido puestos en las profundidades de la fosa, y su asamblea est\u00e1 en torno a su sepulcro, todos ca\u00eddos v\u00edctimas de la espada, los que sembraban el p\u00e1nico en la tierra de los vivos.<br \/>24 All\u00ed est\u00e1 Elam con toda su multitud en torno a su sepulcro; todos ca\u00eddos v\u00edctimas de la espada, han bajado, incircuncisos, a los infiernos, ellos que sembraban el p\u00e1nico en la tierra de los vivos. Soportan su ignominia con los que bajan a la fosa.<br \/>25 En medio de estas v\u00edctimas se le ha preparado un lecho, entre toda su multitud con sus sepulcros en torno a \u00e9l; todos ellos incircuncisos, v\u00edctimas de la espada, por haber sembrado el p\u00e1nico en la tierra de los vivos; soportan su ignominia con los que bajan a la fosa. Se les ha puesto en medio de estas v\u00edctimas.<br \/>26 All\u00ed est\u00e1n Mesek, T\u00fabal y toda su multitud con sus sepulcros en torno a \u00e9l, todos incircuncisos, atravesados por la espada, por haber sembrado el p\u00e1nico en la tierra de los vivos.<br \/>27 No yacen con los h\u00e9roes ca\u00eddos de anta\u00f1o, aquellos que bajaron al seol con sus armas de guerra, a los que se les ha puesto la espada bajo su cabeza y los escudos sobre sus huesos, porque el p\u00e1nico de los h\u00e9roes cund\u00eda en la tierra de los vivos.<br \/>28 Pero t\u00fa ser\u00e1s quebrantado en medio de incircuncisos y yacer\u00e1s con las v\u00edctimas de la espada.<br \/>29 All\u00ed est\u00e1 Edom, sus reyes y todos sus pr\u00edncipes, que fueron puestos, a pesar de su prepotencia, entre las v\u00edctimas de la espada. Yacen entre incircuncisos, con los que bajan a la fosa.<br \/>30 All\u00ed est\u00e1n todos los pr\u00edncipes del norte, todos los sidonios, que bajaron con las v\u00edctimas, a pesar del p\u00e1nico que sembraba su prepotencia. Confundidos, yacen, incircuncisos, entre las v\u00edctimas de la espada, y soportan su ignominia con los que bajan a la fosa.<br \/>31 Fara\u00f3n los ver\u00e1 y se consolar\u00e1 a la vista de toda esa multitud, v\u00edctima de la espada, Fara\u00f3n y todo su ej\u00e9rcito, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>32 Porque hab\u00eda sembrado el p\u00e1nico en la tierra de los vivos, ser\u00e1 tendido en medio de incircuncisos, con las v\u00edctimas de la espada: Fara\u00f3n y toda su multitud, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez33\"><\/a>Ezequiel 33<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo. Les dir\u00e1s: Si yo hago venir la espada sobre un pa\u00eds, y la gente de ese pa\u00eds escoge a uno de los suyos y le ponen como centinela;<br \/>3 y \u00e9ste, al ver venir la espada sobre el pa\u00eds, toca el cuerno para advertir al pueblo:<br \/>4 si resulta que alguien oye bien el sonido del cuerno, pero no hace caso, de suerte que la espada sobreviene y le mata, la sangre de este hombre recaer\u00e1 sobre su propia cabeza.<br \/>5 Ha o\u00eddo el sonido del cuerno y no ha hecho caso: su sangre recaer\u00e1 sobre \u00e9l. En cambio, el que haya hecho caso, salvar\u00e1 su vida.<br \/>6 Si, por el contrario, el centinela ve venir la espada y no toca el cuerno, de suerte que el pueblo no es advertido, y la espada sobreviene y mata a alguno de ellos, perecer\u00e1 \u00e9ste por su culpa, pero de su sangre yo pedir\u00e9 cuentas al centinela.<br \/>7 A ti, tambi\u00e9n, hijo de hombre, te he hecho yo centinela de la casa de Israel. Cuando oigas una palabra de mi boca, les advertir\u00e1s de mi parte.<br \/>8 Si yo digo al malvado: \u00abMalvado, vas a morir sin remedio\u00bb, y t\u00fa no le hablas para advertir al malvado que deje su conducta, \u00e9l, el malvado, morir\u00e1 por su culpa, pero de su sangre yo te pedir\u00e9 cuentas a ti.<br \/>9 Si por el contrario adviertes al malvado que se convierta de su conducta, y \u00e9l no se convierte, morir\u00e1 \u00e9l debido a su culpa, mientras que t\u00fa habr\u00e1s salvado tu vida.<br \/>10 Y t\u00fa, hijo de hombre, di a la casa de Israel: Vosotros and\u00e1is diciendo: \u00abNuestros cr\u00edmenes y nuestros pecados pesan sobre nosotros y por causa de ellos nos consumimos. \u00bfC\u00f3mo podremos vivir?\u00bb<br \/>11 Diles: \u00abPor mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que yo no me complazco en la muerte del malvado, sino en que el malvado se convierta de su conducta y viva. Convert\u00edos, convert\u00edos de vuestra mala conducta. \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is de morir, casa de Israel?\u00bb<br \/>12 Y t\u00fa, hijo de hombre, di a los hijos de tu pueblo: La justicia del justo no le salvar\u00e1 el d\u00eda de su perversi\u00f3n, ni la maldad del malvado le har\u00e1 sucumbir el d\u00eda en que se aparte de su maldad. Pero tampoco el justo vivir\u00e1 en virtud de su justicia el d\u00eda en que peque.<br \/>13 Si yo digo al justo: \u00abVivir\u00e1s\u00bb, pero \u00e9l, fi\u00e1ndose de su justicia, comete la injusticia, no quedar\u00e1 memoria de toda su justicia, sino que morir\u00e1 por la injusticia que cometi\u00f3.<br \/>14 Y si digo al malvado: \u00abVas a morir\u00bb, y \u00e9l se aparta de pecado y practica el derecho y la justicia,<br \/>15 si devuelve la prenda, restituye lo que rob\u00f3, observa los preceptos que dan la vida y deja de cometer injusticia, vivir\u00e1 ciertamente, no morir\u00e1.<br \/>16 Ninguno de los pecados que cometi\u00f3 se le recordar\u00e1 m\u00e1s: ha observado el derecho y la justicia; ciertamente vivir\u00e1.<br \/>17 Y los hijos de tu pueblo dicen: \u00abNo es justo el proceder del Se\u00f1or.\u00bb El proceder de ellos es el que no es justo.<br \/>18 Cuando el justo se aparta de su justicia para cometer injusticia, muere por ello.<br \/>19 Y cuando el malvado se aparta de su maldad y observa el derecho y la justicia, vive por ello.<br \/>20 Y vosotros dec\u00eds: \u00abNo es justo el proceder del Se\u00f1or.\u00bb Yo os juzgar\u00e9, a cada uno seg\u00fan su conducta, casa de Israel.<br \/>21 El a\u00f1o duod\u00e9cimo, el d\u00eda cinco del d\u00e9cimo mes de nuestra cautividad, lleg\u00f3 donde m\u00ed el fugitivo de Jerusal\u00e9n y me anunci\u00f3: \u00abLa ciudad ha sido tomada.\u00bb<br \/>22 La mano de Yahveh hab\u00eda venido sobre m\u00ed, la tarde antes de llegar el fugitivo, y me hab\u00eda abierto la boca para cuando \u00e9ste lleg\u00f3 donde m\u00ed por la ma\u00f1ana; mi boca se abri\u00f3 y no estuve m\u00e1s mudo.<br \/>23 Entonces, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>24 Hijo de hombre, los que habitan esas ruinas, en el suelo de Israel, dicen: \u00abUno solo era Abraham y obtuvo en posesi\u00f3n esta tierra. Nosotros somos muchos; a nosotros se nos ha dado esta tierra en posesi\u00f3n.\u00bb<br \/>25 Pues bien, diles: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Vosotros com\u00e9is con sangre, alz\u00e1is los ojos hacia vuestras basuras, derram\u00e1is sangre, \u00a1y vais a poseer esta tierra!<br \/>26 Confi\u00e1is en vuestras espadas, comet\u00e9is abominaci\u00f3n, cada cual contamina a la mujer de su pr\u00f3jimo, \u00a1y vais a poseer esta tierra!<br \/>27 Les dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Por mi vida, que los que est\u00e1n entre las ruinas caer\u00e1n a espada, a los que andan por el campo los entregar\u00e9 a las bestias como pasto, y los que est\u00e1n en las escarpaduras y en las cuevas morir\u00e1n de peste.<br \/>28 Convertir\u00e9 esta tierra en soledad desolada, y se acabar\u00e1 el orgullo de su fuerza. Los montes de Israel ser\u00e1n devastados y nadie pasar\u00e1 m\u00e1s por ellos.<br \/>29 Y se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh, cuando convierta esta tierra soledad desolada, por todas las abominaciones que han cometido.<br \/>30 En cuanto a ti, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo hablan de ti a la vera de los muros y a las puertas de las casas. Se dicen unos a otros: \u00abVamos a escuchar qu\u00e9 palabra viene de parte de Yahveh.\u00bb<br \/>31 Y vienen a ti en masa, y mi pueblo se sienta delante de ti; escuchan tus palabras, pero no las ponen en pr\u00e1ctica. Porque hacen amores con su boca, pero su coraz\u00f3n s\u00f3lo anda buscando su inter\u00e9s.<br \/>32 T\u00fa eres para ellos como una canci\u00f3n de amor, graciosamente cantada, con acompa\u00f1amiento de buena m\u00fasica. Escuchan tus palabras, pero no hay quien las cumpla.<br \/>33 Mas cuando todo esto llegue &#8211; y he aqu\u00ed que ya llega -, sabr\u00e1n que hab\u00eda un profeta en medio de ellos.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez34\"><\/a>Ezequiel 34<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel, profetiza. Dir\u00e1s a los pastores: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: \u00a1Ay de los pastores de Israel que se apacientan a s\u00ed mismos! \u00bfNo deben los pastores apacentar el reba\u00f1o?<br \/>3 Vosotros os hab\u00e9is tomado la leche, os hab\u00e9is vestido con la lana, hab\u00e9is sacrificado las ovejas m\u00e1s pingu\u0308es; no hab\u00e9is apacentado el reba\u00f1o.<br \/>4 No hab\u00e9is fortalecido a las ovejas d\u00e9biles, no hab\u00e9is cuidado a la enferma ni curado a la que estaba herida, no hab\u00e9is tornado a la descarriada ni buscado a la perdida; sino que las hab\u00e9is dominado con violencia y dureza.<br \/>5 Y ellas se han dispersado, por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las fieras del campo; andan dispersas.<br \/>6 Mi reba\u00f1o anda errante por todos los montes y altos collados; mi reba\u00f1o anda disperso por toda la superficie de la tierra, sin que nadie se ocupe de \u00e9l ni salga en su busca.<br \/>7 Por eso, pastores, escuchad la palabra de Yahveh:<br \/>8 Por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, lo juro: Porque mi reba\u00f1o ha sido expuesto al pillaje y se ha hecho pasto de todas las fieras del campo por falta de pastor, porque mis pastores no se ocupan de mi reba\u00f1o, porque ellos, los pastores, se apacientan a s\u00ed mismos y no apacientan mi reba\u00f1o;<br \/>9 por eso, pastores, escuchad la palabra de Yahveh.<br \/>10 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aqu\u00ed estoy yo contra los pastores: reclamar\u00e9 mi reba\u00f1o de sus manos y les quitar\u00e9 de apacentar mi reba\u00f1o. As\u00ed los pastores no volver\u00e1n a apacentarse a s\u00ed mismos. Yo arrancar\u00e9 mis ovejas de su boca, y no ser\u00e1n m\u00e1s su presa.<br \/>11 Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aqu\u00ed estoy yo; yo mismo cuidar\u00e9 de mi reba\u00f1o y velar\u00e9 por \u00e9l.<br \/>12 Como un pastor vela por su reba\u00f1o cuando se encuentra en medio de sus ovejas dispersas, as\u00ed velar\u00e9 yo por mis ovejas. Las recobrar\u00e9 de todos los lugares donde se hab\u00edan dispersado en d\u00eda de nubes y brumas.<br \/>13 Las sacar\u00e9 de en medio de los pueblos, las reunir\u00e9 de los pa\u00edses, y las llevar\u00e9 de nuevo a su suelo. Las pastorear\u00e9 por los montes de Israel, por los barrancos y por todos los poblados de esta tierra.<br \/>14 Las apacentar\u00e9 en buenos pastos, y su majada estar\u00e1 en los montes de la excelsa Israel. All\u00ed reposar\u00e1n en buena majada; y pacer\u00e1n ping\u00fces pastos por los montes de Israel.<br \/>15 Yo mismo apacentar\u00e9 mis ovejas y yo las llevar\u00e9 a reposar, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>16 Buscar\u00e9 la oveja perdida, tornar\u00e9 a la descarriada, curar\u00e9 a la herida, confortar\u00e9 a la enferma; pero a la que est\u00e1 gorda y robusta la exterminar\u00e9: las pastorear\u00e9 con justicia.<br \/>17 En cuanto a vosotras, ovejas m\u00edas, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carnero y macho cabr\u00edo.<br \/>18 \u00bfOs parece poco pacer en buenos pastos, para que pisote\u00e9is con los pies el resto de vuestros pastos? Os parece poco beber en agua limpia, para que enturbi\u00e9is el resto con los pies?<br \/>19 \u00a1Mis ovejas tienen que pastar lo que vuestros pies han pisoteado y beber lo que vuestros pies han enturbiado!<br \/>20 Por eso, as\u00ed les dice el Se\u00f1or Yahveh: Yo mismo voy a juzgar entre la oveja gorda y la flaca.<br \/>21 Puesto que vosotras hab\u00e9is empujado con el flanco y con el lomo y hab\u00e9is topado con los cuernos a todas las ovejas m\u00e1s d\u00e9biles hasta dispersarlas fuera,<br \/>22 yo vendr\u00e9 a salvar a mis ovejas para que no est\u00e9n m\u00e1s expuestas al pillaje; voy a juzgar entre oveja y oveja.<br \/>23 Yo suscitar\u00e9 para pon\u00e9rselo al frente un solo pastor que las apacentar\u00e1, mi siervo David: \u00e9l las apacentar\u00e1 y ser\u00e1 su pastor.<br \/>24 Yo, Yahveh, ser\u00e9 su Dios, y mi siervo David ser\u00e1 pr\u00edncipe en medio de ellos. Yo, Yahveh, he hablado.<br \/>25 Concluir\u00e9 con ellos una alianza de paz, har\u00e9 desaparecer de esta tierra las bestias feroces. Habitar\u00e1n en seguridad en el desierto y dormir\u00e1n en los bosques.<br \/>26 Yo los asentar\u00e9 en los alrededores de mi colina, y mandar\u00e9 a su tiempo la lluvia, que ser\u00e1 una lluvia de bendici\u00f3n.<br \/>27 El \u00e1rbol del campo dar\u00e1 su fruto, la tierra dar\u00e1 sus productos, y ellos vivir\u00e1n en seguridad en su suelo. Y sabr\u00e1n que yo soy Yahveh, cuando despedace las barras de su yugo y los libre de la mano de los que los tienen esclavizados.<br \/>28 No volver\u00e1n a ser presa de las naciones, las bestias salvajes no volver\u00e1n a devorarlos. Habitar\u00e1n en seguridad y no se les turbar\u00e1 m\u00e1s.<br \/>29 Har\u00e9 brotar para ellos un plant\u00edo famoso; no habr\u00e1 m\u00e1s v\u00edctimas del hambre en el pa\u00eds, ni sufrir\u00e1n m\u00e1s el ultraje de las naciones.<br \/>30 Y sabr\u00e1n que yo, Yahveh su Dios, estoy con ellos, y que ellos, la casa de Israel, son mi pueblo, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>31 Vosotras, ovejas m\u00edas, sois el reba\u00f1o humano que yo apaciento, y yo soy vuestro Dios, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez35\"><\/a>Ezequiel 35<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia la monta\u00f1a de Se\u00edr, y profetiza contra ella.<br \/>3 Le dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aqu\u00ed estoy contra ti, monta\u00f1a de Se\u00edr. Voy a extender mi mano contra ti: te convertir\u00e9 en soledad desolada,<br \/>4 y dejar\u00e9 en ruinas tus ciudades; ser\u00e1s una desolaci\u00f3n, y sabr\u00e1s que yo soy Yahveh.<br \/>5 Por haber alimentado un odio eterno y haber entregado a la espada a los hijos de Israel el d\u00eda de su desastre, el d\u00eda de su \u00faltima culpa,<br \/>6 por eso, por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que yo te dejar\u00e9 en sangre y la sangre te perseguir\u00e1. S\u00ed, eres rea de sangre, \u00a1y la sangre te perseguir\u00e1!<br \/>7 Har\u00e9 de la monta\u00f1a de Se\u00edr una soledad desolada, y extirpar\u00e9 de all\u00ed al que va y al que viene.<br \/>8 Llenar\u00e9 de v\u00edctimas sus montes; en tus colinas, en tus valles y en todos tus barrancos, caer\u00e1n las v\u00edctimas de la espada.<br \/>9 Te convertir\u00e9 en soledades eternas, tus ciudades no volver\u00e1n a ser habitadas, y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/>10 Por haber dicho t\u00fa: \u00abLas dos naciones, los dos pa\u00edses son m\u00edos, vamos a tomarlos en posesi\u00f3n\u00bb, siendo as\u00ed que Yahveh estaba all\u00ed,<br \/>11 por eso, por mi vida, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh, que proceder\u00e9 con la misma c\u00f3lera y los mismos celos con que t\u00fa has procedido en tu odio contra ellos, y me dar\u00e9 a conocer, por ellos, cuando te castigue.<br \/>12 Sabr\u00e1s que yo, Yahveh, he o\u00eddo todos los insultos que lanzabas contra los montes de Israel diciendo: \u00abEst\u00e1n devastados, nos han sido entregados como pasto.\u00bb<br \/>13 Me hab\u00e9is desafiado con vuestra boca, hab\u00e9is multiplicado contra m\u00ed vuestras palabras, lo he o\u00eddo todo.<br \/>14 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Para alegr\u00eda de toda esta tierra yo har\u00e9 de ti una desolaci\u00f3n.<br \/>15 Como t\u00fa te alegraste cuando la heredad de la casa de Israel era una desolaci\u00f3n, yo te tratar\u00e9 a ti de la misma manera. Ser\u00e1s una desolaci\u00f3n, monta\u00f1a de Se\u00edr, as\u00ed como Edom entero, y se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez36\"><\/a>Ezequiel 36<br \/><\/em><\/strong>1 Y t\u00fa, hijo de hombre, profetiza sobre los montes de Israel. Dir\u00e1s: Montes de Israel, escuchad la palabra de Yahveh.<br \/>2 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Porque el enemigo ha dicho contra vosotros: \u00ab\u00a1Ja, ja, estas alturas eternas han pasado a ser posesi\u00f3n nuestra!\u00bb,<br \/>3 por eso, profetiza. Dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Porque hab\u00e9is sido asolados y se os ha codiciado por todas partes hasta pasar a ser posesi\u00f3n de las otras naciones, porque hab\u00e9is sido el blanco de la habladur\u00eda y de la difamaci\u00f3n de la gente,<br \/>4 por eso, escuchad, montes de Israel, la palabra del Se\u00f1or Yahveh. As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh a los montes, a las colinas, a los barrancos y a los valles, a las ruinas desoladas y a las ciudades abandonadas que han sido entregadas al pillaje y a la irrisi\u00f3n del resto de las naciones circunvecinas.<br \/>5 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: S\u00ed, en el ardor de mis celos voy a hablar contra las otras naciones y contra Edom entero, que, con alegr\u00eda en el coraz\u00f3n y desprecio en el alma, se han atribuido mi tierra en posesi\u00f3n para entregar su pasto al pillaje.<br \/>6 Por ello, profetiza sobre la tierra de Israel. Dir\u00e1s a los montes y a las colinas, a los barrancos y a los valles: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Ved que hablo en mis celos y mi furor: Porque hab\u00e9is sufrido el ultraje de las naciones,<br \/>7 por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Juro mano en alto que las naciones que os rodean cargar\u00e1n con sus propios ultrajes.<br \/>8 Y vosotros, montes de Israel, vais a echar vuestras ramas y a producir vuestros frutos para mi pueblo Israel, porque est\u00e1 a punto de volver.<br \/>9 S\u00ed, heme aqu\u00ed por vosotros, a vosotros me vuelvo, vais a ser cultivados y sembrados.<br \/>10 Yo multiplicar\u00e9 sobre vosotros los hombres, la casa de Israel entera. Las ciudades ser\u00e1n habitadas y las ruinas reconstruidas.<br \/>11 Multiplicar\u00e9 en vosotros hombres y bestias, y ser\u00e1n numerosos y fecundos. Os repoblar\u00e9 como anta\u00f1o, mejorar\u00e9 vuestra condici\u00f3n precedente, y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.<br \/>12 Har\u00e9 que circulen por vosotros los hombres, mi pueblo Israel. Tomar\u00e1n posesi\u00f3n de ti, y tu ser\u00e1s su heredad, y no volver\u00e1s a privarles de sus hijos.<br \/>13 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Porque se ha dicho de ti que devoras a los hombres y que has privado a tu naci\u00f3n de hijos,<br \/>14 por eso, ya no devorar\u00e1s m\u00e1s hombres, ni volver\u00e1s a privar de hijos a tu naci\u00f3n, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>15 No consentir\u00e9 que vuelvas a o\u00edr el ultraje de las naciones, no sufrir\u00e1s m\u00e1s los insultos de los pueblos, y no volver\u00e1s a privar de hijos a tu naci\u00f3n, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>16 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>17 Hijo de hombre, los de la casa de Israel que habitaban en su tierra, la contaminaron con su conducta y sus obras; como la impureza de una menstruante era su conducta ante m\u00ed.<br \/>18 Entonces yo derram\u00e9 mi furor sobre ellos, por la sangre que hab\u00edan vertido en su tierra y por las basuras con las que la hab\u00edan contaminado.<br \/>19 Los dispers\u00e9 entre las naciones y fueron esparcidos por los pa\u00edses. Los juzgu\u00e9 seg\u00fan su conducta y sus obras.<br \/>20 Y en las naciones donde llegaron, profanaron mi santo nombre, haciendo que se dijera a prop\u00f3sito de ellos: \u00abSon el pueblo de Yahveh, y han tenido que salir de su tierra.\u00bb<br \/>21 Pero yo he tenido consideraci\u00f3n a mi santo nombre que la casa de Israel profan\u00f3 entre las naciones adonde hab\u00eda ido.<br \/>22 Por eso, di a la casa de Israel: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: No hago esto por consideraci\u00f3n a vosotros, casa de Israel, sino por mi santo nombre, que vosotros hab\u00e9is profanado entre las naciones adonde fuisteis.<br \/>23 Yo santificar\u00e9 mi gran nombre profanado entre las naciones, profanado all\u00ed por vosotros. Y las naciones sabr\u00e1n que yo soy Yahveh &#8211; or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh &#8211; cuando yo, por medio de vosotros, manifieste mi santidad a la vista de ellos.<br \/>24 Os tomar\u00e9 de entre las naciones, os recoger\u00e9 de todos los pa\u00edses y os llevar\u00e9 a vuestro suelo.<br \/>25 Os rociar\u00e9 con agua pura y quedar\u00e9is purificados; de todas vuestras impurezas y de todas vuestras basuras os purificar\u00e9.<br \/>26 Y os dar\u00e9 un coraz\u00f3n nuevo, infundir\u00e9 en vosotros un esp\u00edritu nuevo, quitar\u00e9 de vuestra carne el coraz\u00f3n de piedra y os dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne.<br \/>27 Infundir\u00e9 mi esp\u00edritu en vosotros y har\u00e9 que os conduzc\u00e1is seg\u00fan mis preceptos y observ\u00e9is y practiqu\u00e9is mis normas.<br \/>28 Habitar\u00e9is la tierra que yo di a vuestros padres. Vosotros ser\u00e9is mi pueblo y yo ser\u00e9 vuestro Dios.<br \/>29 Os salvar\u00e9 de todas vuestras impurezas, llamar\u00e9 al trigo y lo multiplicar\u00e9 y no os someter\u00e9 m\u00e1s al hambre.<br \/>30 Multiplicar\u00e9 los frutos de los \u00e1rboles y los productos de los campos, para que no sufr\u00e1is m\u00e1s el oprobio del hambre entre las naciones.<br \/>31 Entonces os acordar\u00e9is de vuestra mala conducta y de vuestras acciones que no eran buenas, y sentir\u00e9is asco de vosotros mismos por vuestras culpas y vuestras abominaciones.<br \/>32 No hago esto por vosotros &#8211; or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh \u2013 sabedlo bien. Avergonzaos y confund\u00edos de vuestra conducta, casa de Israel.<br \/>33 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: El d\u00eda que yo os purifique de todas vuestras culpas, repoblar\u00e9 las ciudades y las ruinas ser\u00e1n reconstruidas;<br \/>34 la tierra devastada ser\u00e1 cultivada, despu\u00e9s de haber sido una desolaci\u00f3n a los ojos de todos los transe\u00fantes.<br \/>35 Y se dir\u00e1: \u00abEsta tierra, hasta ahora devastada, se ha hecho como jard\u00edn de Ed\u00e9n, y las ciudades en ruinas, devastadas y demolidas, est\u00e1n de nuevo fortificadas y habitadas.\u00bb<br \/>36 Y las naciones que quedan a vuestro alrededor sabr\u00e1n que yo, Yahveh, he reconstruido lo que estaba demolido y he replantado lo que estaba devastado. Yo, Yahveh, lo digo y lo hago.<br \/>37 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Me dejar\u00e9 todav\u00eda buscar por la casa de Israel, para hacer por ellos esto: multiplicarlos como un reba\u00f1o humano,<br \/>38 como un reba\u00f1o de reses consagradas, como el reba\u00f1o reunido en Jerusal\u00e9n, en las fiestas solemnes. As\u00ed se llenar\u00e1n de un reba\u00f1o humano vuestras ciudades en ruinas, y se sabr\u00e1 que yo soy Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez37\"><\/a>Ezequiel 37<br \/><\/em><\/strong>1 La mano de Yahveh fue sobre m\u00ed y, por su esp\u00edritu, Yahveh me sac\u00f3 y me puso en medio de la vega, la cual estaba llena de huesos.<br \/>2 Me hizo pasar por entre ellos en todas las direcciones. Los huesos eran muy numerosos por el suelo de la vega, y estaban completamente secos.<br \/>3 Me dijo: \u00abHijo de hombre, \u00bfpodr\u00e1n vivir estos huesos?\u00bb Yo dije: \u00abSe\u00f1or Yahveh, t\u00fa lo sabes.\u00bb<br \/>4 Entonces me dijo: \u00abProfetiza sobre estos huesos. Les dir\u00e1s: Huesos secos, escuchad la palabra de Yahveh.<br \/>5 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh a estos huesos: He aqu\u00ed que yo voy a hacer entrar el esp\u00edritu en vosotros, y vivir\u00e9is.<br \/>6 Os cubrir\u00e9 de nervios, har\u00e9 crecer sobre vosotros la carne, os cubrir\u00e9 de piel, os infundir\u00e9 esp\u00edritu y vivir\u00e9is; y sabr\u00e9is que yo soy Yahveh.\u00bb<br \/>7 Yo profetic\u00e9 como se me hab\u00eda ordenado, y mientras yo profetizaba se produjo un ruido. Hubo un estremecimiento, y los huesos se juntaron unos con otros.<br \/>8 Mir\u00e9 y vi que estaban recubiertos de nervios, la carne sal\u00eda y la piel se extend\u00eda por encima, pero no hab\u00eda esp\u00edritu en ellos.<br \/>9 El me dijo: \u00abProfetiza al esp\u00edritu, profetiza, hijo de hombre. Dir\u00e1s al esp\u00edritu: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Ven, esp\u00edritu, de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos para que vivan.\u00bb<br \/>10 Yo profetic\u00e9 como se me hab\u00eda ordenado, y el esp\u00edritu entr\u00f3 en ellos; revivieron y se incorporaron sobre sus pies: era un enorme, inmenso ej\u00e9rcito.<br \/>11 Entonces me dijo: \u00abHijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos andan diciendo: Se han secado nuestros huesos, se ha desvanecido nuestra esperanza, todo ha acabado para nosotros.<br \/>12 Por eso, profetiza. Les dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que yo abro vuestras tumbas; os har\u00e9 salir de vuestras tumbas, pueblo m\u00edo, y os llevar\u00e9 de nuevo al suelo de Israel.<br \/>13 Sabr\u00e9is que yo soy Yahveh cuando abra vuestras tumbas y os haga salir de vuestras tumbas, pueblo m\u00edo.<br \/>14 Infundir\u00e9 mi esp\u00edritu en vosotros y vivir\u00e9is; os establecer\u00e9 en vuestro suelo, y sabr\u00e9is que yo, Yahveh, lo digo y lo haga, or\u00e1culo de Yahveh.\u00bb<br \/>15 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>16 Y t\u00fa, hijo de hombre, toma un le\u00f1o y escribe en \u00e9l: \u00abJud\u00e1 y los israelitas que est\u00e1n con \u00e9l.\u00bb Toma luego otro le\u00f1o y escribe en \u00e9l: \u00abJos\u00e9, le\u00f1o de Efra\u00edm, y toda la casa de Israel que est\u00e1 con \u00e9l.\u00bb<br \/>17 J\u00fantalos el uno con el otro de suerte que formen un solo le\u00f1o, que sean una sola cosa en tu mano.<br \/>18 Y cuando los hijos de tu pueblo te digan: \u00ab\u00bfNo nos explicar\u00e1s qu\u00e9 es eso que tienes ah\u00ed?\u00bb,<br \/>19 les dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que voy a tomar el le\u00f1o de Jos\u00e9 (que est\u00e1 en la mano de Efra\u00edm) y las tribus de Israel que est\u00e1n con \u00e9l, los pondr\u00e9 junto al le\u00f1o de Jud\u00e1, har\u00e9 de todo un solo le\u00f1o, y ser\u00e1n una sola cosa en mi mano.<br \/>20 Los le\u00f1os en los cuales hayas escrito tenlos en tu mano, ante sus ojos,<br \/>21 y diles: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que yo recojo a los hijos de Israel de entre las naciones a las que marcharon. Los congregar\u00e9 de todas partes para conducirlos a su suelo.<br \/>22 Har\u00e9 de ellos una sola naci\u00f3n en esta tierra, en los montes de Israel, y un solo rey ser\u00e1 el rey de todos ellos; no volver\u00e1n a formar dos naciones, ni volver\u00e1n a estar divididos en dos reinos.<br \/>23 No se contaminar\u00e1n m\u00e1s con sus basuras, con sus monstruos y con todos sus cr\u00edmenes. Los salvar\u00e9 de las infidelidades por las que pecaron, los purificar\u00e9, y ser\u00e1n mi pueblo y yo ser\u00e9 su Dios.<br \/>24 Mi siervo David reinar\u00e1 sobre ellos, y ser\u00e1 para todos ellos el \u00fanico pastor; obedecer\u00e1n mis normas, observar\u00e1n mis preceptos y los pondr\u00e1n en pr\u00e1ctica.<br \/>25 Habitar\u00e1n en la tierra que yo di a mi siervo Jacob, donde habitaron vuestros padres. All\u00ed habitar\u00e1n ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos, para siempre, y mi siervo David ser\u00e1 su pr\u00edncipe eternamente.<br \/>26 Concluir\u00e9 con ellos una alianza de paz, que ser\u00e1 para ellos una alianza eterna. Los establecer\u00e9, los multiplicar\u00e9 y pondr\u00e9 mi santuario en medio de ellos para siempre.<br \/>27 Mi morada estar\u00e1 junto a ellos, ser\u00e9 su Dios y ellos ser\u00e1n mi pueblo.<br \/>28 Y sabr\u00e1n las naciones que yo soy Yahveh, que santifico a Israel, cuando mi santuario est\u00e9 en medio de ellos para siempre.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez38\"><\/a>Ezequiel 38<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia Gog, en el pa\u00eds de Magog, pr\u00edncipe supremo de Mesek y T\u00fabal, y profetiza contra \u00e9l.<br \/>3 Dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aqu\u00ed estoy contra ti, Gog, pr\u00edncipe supremo de Mesek y T\u00fabal.<br \/>4 Yo te har\u00e9 dar media vuelta, te pondr\u00e9 garfios en las quijadas, y te har\u00e9 salir con todo tu ej\u00e9rcito, caballos y caballeros, todos bien equipados, inmensa asamblea, todos con escudos y paveses, y diestros en el manejo de la espada.<br \/>5 Persia, Kus y Put est\u00e1n con ellos, todos con escudo y yelmo.<br \/>6 G\u00f3mer, con todas sus huestes, Bet Togarm\u00e1, en el extremo norte, con todas sus huestes, pueblos numerosos, est\u00e1n contigo.<br \/>7 Disponte y prep\u00e1rate, t\u00fa y toda tu asamblea concentrada en torno a ti, y ponte a mi servicio.<br \/>8 Al cabo de muchos d\u00edas, recibir\u00e1s \u00f3rdenes. Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, vendr\u00e1s hacia la tierra cuyos habitantes escaparon a la espada y fueron congregados de entre una multitud de pueblos en los montes de Israel, que<br \/>hab\u00edan sido un desierto permanente. Desde que fueron separados de los otros pueblos, habitan todos en seguridad.<br \/>9 T\u00fa subir\u00e1s, avanzar\u00e1s como un hurac\u00e1n, como un nubarr\u00f3n que cubrir\u00e1 la tierra, t\u00fa y todas tus huestes, y los numerosos pueblos que est\u00e1n contigo.<br \/>10 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aquel d\u00eda te vendr\u00e1n al coraz\u00f3n proyectos y concebir\u00e1s perversos planes.<br \/>11 Dir\u00e1s: \u00abVoy a subir contra una tierra abierta, marchar\u00e9 contra gente tranquila que habita en seguridad. Habitan todos en ciudades sin murallas, sin cerrojos ni puertas.\u00bb<br \/>12 Ir\u00e1s a saquear, a hacer bot\u00edn, a poner tu mano sobre ruinas repobladas, en un pueblo congregado de entre las naciones, entregado a reponer el ganado y la hacienda, que habita en el centro de la tierra.\u00bb<br \/>13 Sab\u00e1, Ded\u00e1n, los mercaderes de Tarsis y todos sus leoncillos te dir\u00e1n: \u00ab\u00bfA saquear has venido? \u00bfPara hacer bot\u00edn has concentrado tu asamblea? \u00bfPara llevarte el oro y la plata, para apoderarte de ganados y haciendas, para hacer un gran bot\u00edn?\u00bb<br \/>14 Por eso, profetiza, hijo de hombre. Dir\u00e1s a Gog: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: \u00bfNo es verdad que aquel d\u00eda, cuando mi pueblo Israel viva en seguridad, te pondr\u00e1s en movimiento?<br \/>15 Vendr\u00e1s de tu lugar, del extremo norte, t\u00fa y pueblos numerosos contigo, todos montados a caballo, enorme asamblea, ej\u00e9rcito innumerable.<br \/>16 Subir\u00e1s contra mi pueblo Israel como un nublado que recubre la tierra. Ser\u00e1 al fin de los d\u00edas; yo te har\u00e9 venir entonces contra mi tierra para que las naciones me conozcan, cuando yo manifieste mi santidad a sus ojos, a costa tuya, Gog.<br \/>17 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: T\u00fa eres aquel de quien yo habl\u00e9 anta\u00f1o, por medio de mis siervos los profetas de Israel, que profetizaron en aquel tiempo, durante a\u00f1os, que yo te har\u00eda venir contra ellos.<br \/>18 Aquel d\u00eda, cuando Gog avance contra el suelo de Israel \u2013 or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh &#8211; estallar\u00e1 mi furor. En mi c\u00f3lera,<br \/>19 en mis celos, en el ardor de mi furia lo digo: S\u00ed, aquel d\u00eda habr\u00e1 un gran terremoto en el suelo de Israel.<br \/>20 Temblar\u00e1n entonces ante m\u00ed los peces del mar y los p\u00e1jaros del cielo, las bestias del campo y todos los reptiles que serpean por el suelo, y todos los hombres de sobre la haz de la tierra. Se desplomar\u00e1n los montes, caer\u00e1n las rocas, todas las murallas caer\u00e1n por tierra.<br \/>21 Convocar\u00e9 contra \u00e9l toda clase de terrores, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh. Volver\u00e1n la espada unos contra otros.<br \/>22 Le castigar\u00e9 con la peste y la sangre, har\u00e9 caer una lluvia torrencial, granizos, fuego y azufre, sobre \u00e9l, sobre sus huestes y sobre los numerosos pueblos que van con \u00e9l.<br \/>23 Manifestar\u00e9 mi grandeza y mi santidad, me dar\u00e9 a conocer a los ojos de numerosas naciones y sabr\u00e1n que yo soy Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez39\"><\/a>Ezequiel 39<br \/><\/em><\/strong>1 Y t\u00fa, hijo de hombre, profetiza contra Gog. Dir\u00e1s: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Aqu\u00ed estoy contra ti, Gog, pr\u00edncipe supremo de M\u00e9sek y T\u00fabal.<br \/>2 Yo te har\u00e9 dar media vuelta, te conducir\u00e9, te har\u00e9 subir desde el extremo norte y te guiar\u00e9 a los montes de Israel.<br \/>3 Romper\u00e9 tu arco en tu mano izquierda y har\u00e9 caer tus flechas de tu mano derecha.<br \/>4 En los montes de Israel caer\u00e1s t\u00fa, tus huestes y los pueblos que van contigo. Te he entregado como pasto a toda clase de aves de rapi\u00f1a y a las fieras del campo.<br \/>5 En la haz del campo caer\u00e1s, porque he hablado yo, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>6 Mandar\u00e9 fuego sobre Magog y sobre los que viven seguros en las islas, y sabr\u00e1n que yo soy Yahveh.<br \/>7 Manifestar\u00e9 mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, no dejar\u00e9 que vuelva a ser profanado mi santo nombre, y las naciones sabr\u00e1n que yo soy Yahveh, santo en Israel.<br \/>8 He aqu\u00ed que todo esto llega y se va a realizar &#8211; or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh -: \u00e9ste es el d\u00eda que yo he anunciado.<br \/>9 Entonces los habitantes de las ciudades de Israel saldr\u00e1n a quemar y a entregar a las llamas las armas, paveses y escudos, arcos y flechas, mazas y lanzas. Har\u00e1n fuego con ello durante siete a\u00f1os.<br \/>10 No ir\u00e1n ya a buscar le\u00f1a en el campo, ni la recoger\u00e1n en el bosque, porque har\u00e1n el fuego con las armas. Saquear\u00e1n a sus saqueadores y har\u00e1n bot\u00edn de sus depredadores, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>11 Aquel d\u00eda, yo dar\u00e9 a Gog como sepulcro en Israel un lugar famoso, el valle de los Oberim, al este del mar, el que corta el paso a los viajeros: all\u00ed ser\u00e1 enterrado Gog con toda su multitud, y se le llamar\u00e1 valle de Ham\u00f3n Gog.<br \/>12 La casa de Israel los enterrar\u00e1 para purificar la tierra, durante siete meses.<br \/>13 Todo el pueblo de la tierra ser\u00e1 movilizado para enterrarlos, y ello les dar\u00e1 renombre el d\u00eda que yo manifieste mi gloria, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>14 Luego se escoger\u00e1n hombres que recorran constantemente el pa\u00eds y entierren a los que hayan quedado por el suelo, para purificarlo. Al cabo de siete meses empezar\u00e1n su b\u00fasqueda.<br \/>15 Cuando, al recorrer el pa\u00eds, alguno de ellos vea huesos humanos, pondr\u00e1 al lado una se\u00f1al hasta que los sepultureros los entierren en el valle de Ham\u00f3n Gog,<br \/>16 (Hamon\u00e1 es tambi\u00e9n el nombre de una ciudad) y purifiquen as\u00ed la tierra.<br \/>17 En cuanto a ti, hijo de hombre, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Di a los p\u00e1jaros de todas clases y a todas las fieras del campo: Congregaos, venid, reun\u00edos de todas partes para el sacrificio que yo os ofrezco, un gran sacrificio sobre los montes de Israel; comer\u00e9is carne y beber\u00e9is sangre.<br \/>18 Carne de h\u00e9roes comer\u00e9is, sangre de pr\u00edncipes de la tierra beber\u00e9is. Todos son carneros, corderos, machos cabr\u00edos, pingu\u0308es toros de Bas\u00e1n.<br \/>19 Comer\u00e9is grasa hasta la saciedad y beber\u00e9is sangre hasta la embriaguez, en este sacrificio que yo os brindo.<br \/>20 Os hartar\u00e9is a mi mesa de caballos y caballeros, de h\u00e9roes y de toda clase de guerreros, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>21 As\u00ed manifestar\u00e9 yo mi gloria entre las naciones, y todas las naciones ver\u00e1n el juicio que voy a ejecutar y la mano que pondr\u00e9 sobre ellos.<br \/>22 Y la casa de Israel sabr\u00e1 desde ese d\u00eda en adelante que yo soy Yahveh su Dios.<br \/>23 Y sabr\u00e1n las naciones que la casa de Israel fue deportada por sus culpas, que, por haberme sido infieles, yo les ocult\u00e9 mi rostro y los entregu\u00e9 en manos de sus enemigos, y cayeron todos a espada.<br \/>24 Los trat\u00e9 como lo merec\u00edan sus impurezas y sus cr\u00edmenes, y les ocult\u00e9 mi rostro.<br \/>25 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Ahora voy a hacer volver a los cautivos de Jacob, me compadecer\u00e9 de toda la casa de Israel, y me mostrar\u00e9 celoso de mi santo nombre.<br \/>26 Ellos olvidar\u00e1n su ignominia y todas las infidelidades que cometieron contra m\u00ed, cuando vivan seguros en su pa\u00eds, sin que nadie los inquiete.<br \/>27 Cuando yo los haga volver de entre los pueblos y los recoja de los pa\u00edses de sus enemigos, manifestar\u00e9 en ellos mi santidad a los ojos de numerosas naciones,<br \/>28 y sabr\u00e1n que yo soy Yahveh su Dios, cuando, despu\u00e9s de haberlos llevado al cautiverio entre las naciones, los re\u00fana en su suelo sin dejar all\u00ed a ninguno de ellos.<br \/>29 No les ocultar\u00e9 m\u00e1s mi rostro, porque derramar\u00e9 mi Esp\u00edritu sobre la casa de Israel, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez40\"><\/a>Ezequiel 40<br \/><\/em><\/strong>1 El a\u00f1o veinticinco de nuestra cautividad, al comienzo del a\u00f1o, el d\u00eda diez del mes, catorce a\u00f1os despu\u00e9s de la ca\u00edda de la ciudad, el mismo d\u00eda, la mano de Yahveh fue sobre m\u00ed, y me llev\u00f3 all\u00e1.<br \/>2 En visiones divinas, me llev\u00f3 a la tierra de Israel, y me pos\u00f3 sobre un monte muy alto, en cuya cima parec\u00eda que estaba edificada una ciudad, al mediod\u00eda.<br \/>3 Me llev\u00f3 all\u00e1, y he aqu\u00ed que hab\u00eda all\u00ed un hombre de aspecto semejante al del bronce. Ten\u00eda en la mano una cuerda de lino y una vara de medir, y estaba de pie en el p\u00f3rtico.<br \/>4 El hombre me dijo: \u00abHijo de hombre, mira bien, escucha atentamente y presta atenci\u00f3n a todo lo que te voy a mostrar, porque has sido tra\u00eddo aqu\u00ed para que yo te lo muestre. Comunica a la casa de Israel todo lo que vas a ver.\u00bb<br \/>5 Y he aqu\u00ed que por el exterior de la Casa hab\u00eda un muro, todo alrededor. La vara de medir que el hombre ten\u00eda en la mano era de seis codos de codo y palmo. Midi\u00f3 el espesor de la construcci\u00f3n: una vara, y su altura: una vara.<br \/>6 Vino luego al p\u00f3rtico que miraba a oriente, subi\u00f3 sus gradas y midi\u00f3 el umbral del p\u00f3rtico: una vara de profundidad.<br \/>7 La lonja: una vara de largo por una vara de ancho; la pilastra entre las lonjas: cinco codos; el umbral del p\u00f3rtico por el lado del vest\u00edbulo del p\u00f3rtico, hacia el interior: una vara.<br \/>9 Midi\u00f3 el vest\u00edbulo del p\u00f3rtico: ocho codos; su pilastra: dos codos; el vest\u00edbulo del p\u00f3rtico estaba situado hacia el interior.<br \/>10 Las lonjas del p\u00f3rtico oriental eran tres por cada lado, todas ellas de la misma dimensi\u00f3n; las pilastras ten\u00edan tambi\u00e9n las mismas dimensiones por cada lado.<br \/>11 Midi\u00f3 la anchura del vano del p\u00f3rtico: diez codos, y la longitud del p\u00f3rtico: trece codos.<br \/>12 Hab\u00eda un parapeto delante de las lonjas; cada parapeto ten\u00eda un codo por ambos lados. Y la lonja ten\u00eda seis codos por cada lado.<br \/>13 Midi\u00f3 el p\u00f3rtico desde el fondo de una lonja hasta el fondo de la otra; anchura: veinticinco codos de una entrada a la otra.<br \/>14 Midi\u00f3 el vest\u00edbulo: veinte codos; el atrio giraba todo alrededor del p\u00f3rtico.<br \/>15 Desde la fachada del p\u00f3rtico donde estaba la entrada, hasta el fondo del vest\u00edbulo interior del p\u00f3rtico, hab\u00eda cincuenta codos.<br \/>16 Hab\u00eda ventanas enrejadas sobre las lonjas y sobre sus pilastras, hacia el interior del p\u00f3rtico, todo alrededor, e igualmente el vest\u00edbulo ten\u00eda, por el interior, ventanas todo alrededor; y sobre las pilastras hab\u00eda palmeras.<br \/>17 Me llev\u00f3 al atrio exterior, y he aqu\u00ed que all\u00ed hab\u00eda salas y un enlosado tirado alrededor del atrio: treinta salas daban a este enlosado.<br \/>18 El enlosado que flanqueaba los p\u00f3rticos correspond\u00eda a la profundidad de los mismos: esto es el enlosado inferior.<br \/>19 Midi\u00f3 la anchura del atrio, desde la fachada del p\u00f3rtico inferior hasta la fachada del atrio interior, por fuera: cien codos (a oriente y al norte).<br \/>20 Midi\u00f3 despu\u00e9s la longitud y la anchura del p\u00f3rtico que daba al norte del atrio exterior.<br \/>21 Sus lonjas eran tres por cada lado; sus pilastras y vest\u00edbulos ten\u00edan las mismas dimensiones que los del primer p\u00f3rtico: cincuenta codos de largo y veinticinco de ancho.<br \/>22 Sus ventanas, su vest\u00edbulo y sus palmeras ten\u00edan las mismas dimensiones que las del p\u00f3rtico que daba a oriente. Se sub\u00eda a \u00e9l por siete gradas y su vest\u00edbulo estaba situado hacia el interior.<br \/>23 Hab\u00eda un p\u00f3rtico en el atrio interior, frente al p\u00f3rtico septentrional, lo mismo que en el p\u00f3rtico oriental. Midi\u00f3 la distancia de un p\u00f3rtico a otro: cien codos.<br \/>24 Me condujo luego hacia el lado del mediod\u00eda: hab\u00eda all\u00ed un p\u00f3rtico en direcci\u00f3n del mediod\u00eda; midi\u00f3 sus lonjas, sus pilastras y su vest\u00edbulo: ten\u00edan las mismas dimensiones.<br \/>25 Ten\u00eda, lo mismo que su vest\u00edbulo, ventanas todo alrededor, iguales que las otras ventanas; dimensiones: cincuenta codos de largo y veinticinco de ancho;<br \/>26 su escalera ten\u00eda siete gradas; su vest\u00edbulo estaba situado hacia el interior, y ten\u00eda palmeras, una a cada lado, sobre sus pilastras.<br \/>27 El atrio interior ten\u00eda tambi\u00e9n un p\u00f3rtico hacia el mediod\u00eda; midi\u00f3 la distancia de un p\u00f3rtico a otro, en direcci\u00f3n del mediod\u00eda: cien codos.<br \/>28 Luego me llev\u00f3 al atrio, por el p\u00f3rtico meridional; midi\u00f3 el p\u00f3rtico meridional: ten\u00eda las mismas dimensiones.<br \/>29 Sus lonjas, pilastras y vest\u00edbulo ten\u00edan estas mismas dimensiones. Lo mismo que su vest\u00edbulo, ten\u00eda ventanas todo alrededor; dimensiones: cincuenta codos de largo y veinticinco de ancho.<br \/>30 Y el per\u00edmetro del vest\u00edbulo: veinticinco codos de largo y cinco de ancho.<br \/>31 Su vest\u00edbulo daba al atrio exterior. Hab\u00eda palmeras sobre sus pilastras y su escalera ten\u00eda ocho gradas.<br \/>32 Me llev\u00f3 al p\u00f3rtico interior, hacia oriente, y midi\u00f3 el p\u00f3rtico:<br \/>33 ten\u00eda las mismas dimensiones. Sus lonjas, pilastras y vest\u00edbulo ten\u00edan estas mismas dimensiones. Ten\u00eda, as\u00ed como su vest\u00edbulo, ventanas alrededor. Dimensiones: cincuenta codos de largo y veinticinco de ancho.<br \/>34 Su vest\u00edbulo daba al atrio exterior. Hab\u00eda palmeras sobre sus pilastras, a cada lado, y su escalera ten\u00eda ocho gradas.<br \/>35 Me llev\u00f3 luego al p\u00f3rtico septentrional y lo midi\u00f3: ten\u00eda las mismas dimensiones:<br \/>36 ten\u00eda alrededor, sus lonjas, sus pilastras, su vest\u00edbulo y sus ventanas. Dimensiones: cincuenta codos de largo y veinticinco de ancho.<br \/>37 Su vest\u00edbulo daba al atrio exterior. Hab\u00eda palmeras sobre sus pilastras, a cada lado, y su escalera ten\u00eda ocho gradas.<br \/>38 Hab\u00eda una sala cuya entrada estaba en el vest\u00edbulo del p\u00f3rtico. All\u00ed se lavaba el holocausto.<br \/>39 Y en el vest\u00edbulo del p\u00f3rtico hab\u00eda, a cada lado, dos mesas para inmolar sobre ellas el holocausto, el sacrificio por el pecado y el sacrificio de expiaci\u00f3n.<br \/>40 Por el lado exterior de quien sube hacia la entrada del p\u00f3rtico, al norte, hab\u00eda dos mesas, y al otro lado, hacia el vest\u00edbulo del p\u00f3rtico, dos mesas.<br \/>41 Cuatro mesas a un lado y cuatro mesas al otro lado del p\u00f3rtico, o sea ocho mesas sobre las que se hac\u00eda la inmolaci\u00f3n.<br \/>42 Adem\u00e1s cuatro mesas para el holocausto, de piedra de siller\u00eda, de codo y medio de largo, codo y medio de ancho y un codo de alto, sobre las cuales se colocaban los instrumentos con los que se inmolaba el holocausto y el sacrificio.<br \/>43 Las ranuras, de un palmo de anchura, estaban dispuestas en el interior, todo en torno. Sobre estas mesas se pon\u00eda la carne de las ofrendas.<br \/>44 Me llev\u00f3 al atrio interior; hab\u00eda all\u00ed, en el atrio interior, dos salas, una al lado del p\u00f3rtico septentrional, con su fachada al mediod\u00eda, y la otra al lado del p\u00f3rtico meridional, con su fachada al norte.<br \/>45 Me dijo: \u00abEsta sala que mira al mediod\u00eda est\u00e1 destinada a los sacerdotes que cumplen el ministerio de la Casa.<br \/>46 Y la sala que mira al norte est\u00e1 destinada a los sacerdotes que cumplen el ministerio del altar. Son los hijos de Sadoq, los que, entre los hijos de Lev\u00ed, se acercan a Yahveh para servirle.\u00bb<br \/>47 Midi\u00f3 el atrio. Ten\u00eda cien codos de largo y cien codos de ancho, o sea un cuadrado, y el altar estaba delante de la Casa.<br \/>48 Me llev\u00f3 al Vest\u00edbulo de la Casa y midi\u00f3 las pilastras del Vest\u00edbulo: cinco codos por cada lado; luego la anchura del p\u00f3rtico: catorce codos; y las paredes laterales del p\u00f3rtico: tres codos por cada lado.<br \/>49 La longitud del Vest\u00edbulo era de veinte codos y su anchura de doce codos. Se sub\u00eda a \u00e9l por diez gradas, y ten\u00eda columnas junto a las pilastras, una a cada lado.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez41\"><\/a>Ezequiel 41<br \/><\/em><\/strong>1 Me llev\u00f3 dentro del Santo y midi\u00f3 sus pilastras: seis codos de ancho por un lado y seis codos de ancho por el otro.<br \/>2 Anchura de la entrada: diez codos. Las paredes laterales de la entrada: cinco codos de ancho por un lado y cinco por el otro. Midi\u00f3 su longitud: cuarenta codos; y su anchura: veinte codos.<br \/>3 Penetr\u00f3 en el interior y midi\u00f3 la pilastra de la entrada: dos codos; despu\u00e9s la entrada: seis codos; y las paredes laterales de la entrada: siete codos.<br \/>4 Midi\u00f3 su longitud: veinte codos; y su anchura: veinte codos delante del Santo; y me dijo: \u00abEsto es el Santo de los Santos.\u00bb<br \/>5 Midi\u00f3 el muro de la Casa: seis codos; y la anchura de la parte lateral: cuatro codos, todo alrededor de la Casa.<br \/>6 Las celdas laterales estaban superpuestas en tres pisos de treinta celdas cada uno. Se hab\u00edan dispuesto en el muro de la Casa salientes para estribar las celdas por todo el \u00e1mbito: as\u00ed las celdas no estribaban en el muro de la Casa.<br \/>7 La anchura de las celdas aumentaba a medida que se sub\u00eda, ensanchamiento que se lograba, a costa del muro, seg\u00fan se sub\u00eda, y todo alrededor de la Casa; por eso el interior se ensanchaba por arriba. Del piso inferior se sub\u00eda al del medio, y de \u00e9ste al superior.<br \/>8 Y vi que la Casa ten\u00eda un talud todo alrededor. Era la base de las celdas laterales, de una vara entera de seis codos.<br \/>9 El espesor del muro de las celdas laterales, por el exterior, era de cinco codos; quedaba un pasadizo entre las celdas laterales de la Casa.<br \/>10 Entre las salas hab\u00eda una anchura de veinte codos, por todo el \u00e1mbito de la Casa.<br \/>11 Y las celdas laterales ten\u00edan dos entradas sobre el pasadizo, una hacia el norte y otra hacia el mediod\u00eda. La anchura del pasadizo era de cinco codos todo alrededor.<br \/>12 El edificio que bordeaba el patio por el lado occidental ten\u00eda setenta codos de anchura; y la pared de este edificio ten\u00eda un espesor de cinco codos, todo alrededor, con una longitud de noventa codos.<br \/>13 Midi\u00f3 la Casa: su longitud era de cien codos. El patio m\u00e1s el edifico y sus muros ten\u00edan una longitud de cien codos.<br \/>14 Anchura de la fachada de la Casa m\u00e1s el patio hasta oriente: cien codos.<br \/>15 Midi\u00f3 la longitud del edificio a lo largo del patio que ten\u00eda detr\u00e1s, y sus galer\u00edas a cada lado: cien codos. El interior del Santo y los vest\u00edbulos del atrio,<br \/>16 los umbrales, las ventanas enrejadas, las galer\u00edas de los tres lados, alrededor, frente al umbral, estaban recubiertos de madera por todo el \u00e1mbito, desde el suelo hasta las ventanas, y las ventanas estaban guarnecidas de un enrejado.<br \/>17 Desde la entrada hasta el interior de la Casa, y por fuera, as\u00ed como en todo el \u00e1mbito del muro, por fuera y por dentro,<br \/>18 hab\u00eda representado querubines y palmeras, una palmera entre querub\u00edn y querub\u00edn; cada querub\u00edn ten\u00eda dos caras:<br \/>19 una cara de hombre vuelta hacia la palmera de un lado y una cara de le\u00f3n hacia la palmera del otro lado; as\u00ed por todo el \u00e1mbito de la Casa.<br \/>20 Desde el suelo hasta encima de la entrada estaban representados los querubines y las palmeras en el muro.<br \/>21 El jambaje del Santo era cuadrado. Delante del Santuario se ve\u00eda algo como<br \/>22 un altar de madera de tres codos de alto, dos codos de largo y dos de ancho. Sus \u00e1ngulos, su base y sus lados eran de madera. El hombre me dijo: \u00abEsta es la mesa que est\u00e1 delante de Yahveh.\u00bb<br \/>23 El Santo ten\u00eda una puerta doble, y el Santuario una puerta doble.<br \/>24 Eran puertas de dos hojas movibles, dos hojas en una puerta y dos en la otra.<br \/>25 Y por encima (sobre las puertas del Santo), hab\u00eda representados querubines y palmeras como los representados en los muros. Sobre la fachada del Vest\u00edbulo, por el exterior, hab\u00eda un arquitrabe de madera.<br \/>26 Ventanas enrejadas y palmeras hab\u00eda a ambos lados, en las paredes laterales del Vest\u00edbulo, las celdas laterales de la Casa y los arquitrabes.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez42\"><\/a>Ezequiel 42<br \/><\/em><\/strong>1 Luego me hizo salir al atrio exterior, hacia el norte, y me llev\u00f3 a las salas situadas cara al patio, es decir frente al edificio, al norte.<br \/>2 La longitud era de cien codos, hacia el norte, y la anchura de cincuenta codos.<br \/>3 Frente a los p\u00f3rticos del atrio interior, y frente al enlosado del atrio exterior, hab\u00eda una galer\u00eda a lo largo de la galer\u00eda triple,<br \/>4 y, por delante de las salas, un corredor de diez codos de ancho hacia el interior, y cien codos de largo; sus puertas daban al norte.<br \/>5 Las salas superiores eran estrechas, porque las galer\u00edas les com\u00edan parte de su espacio, m\u00e1s estrechas que las de abajo y las del medio del edificio,<br \/>6 porque estaban divididas en tres pisos y no ten\u00edan columnas como el atrio. Por eso, se iban estrechando con relaci\u00f3n a las de abajo y las del medio (a partir del suelo).<br \/>7 Y el muro exterior, paralelo a las salas, en direcci\u00f3n al atrio exterior, frente a las salas, ten\u00eda cincuenta codos de longitud.<br \/>8 Pues la longitud de las salas que daban al atrio exterior era de cincuenta codos, mientras que las que miraban al Santo ten\u00edan cien codos.<br \/>9 Por debajo de las salas hab\u00eda una entrada del lado de oriente, que daba acceso desde el atrio exterior.<br \/>10 A todo lo largo del muro del atrio, en direcci\u00f3n del mediod\u00eda, cara al patio y al edificio, hab\u00eda salas.<br \/>11 Un corredor pasaba por delante de ellas, como en las salas situadas en direcci\u00f3n norte; ten\u00edan igual longitud e igual anchura; iguales salidas, igual disposici\u00f3n y entradas iguales.<br \/>12 Por debajo de las salas orientadas al mediod\u00eda hab\u00eda una entrada al comienzo de cada corredor, frente al muro situado hacia oriente, seg\u00fan se entra.<br \/>13 El me dijo: \u00abLas salas del norte y las salas del mediod\u00eda que miran al patio son las salas del Santuario, donde los sacerdotes que se acercan a Yahveh comer\u00e1n las cosas sacrat\u00edsimas. All\u00ed depositar\u00e1n las cosas sacrat\u00edsimas, la oblaci\u00f3n, el sacrificio por el pecado y el sacrificio de expiaci\u00f3n, porque es un lugar santo.<br \/>14 Y cuando los sacerdotes entren all\u00ed, no saldr\u00e1n del santuario al atrio exterior sin haber dejado all\u00ed sus vestiduras lit\u00fargicas, porque estas vestiduras son santas; para acercarse a los lugares destinados al pueblo se pondr\u00e1n otras ropas.\u00bb<br \/>15 Cuando acab\u00f3 de medir el interior de la Casa, me hizo salir en direcci\u00f3n al p\u00f3rtico que mira a oriente y midi\u00f3 todo el \u00e1mbito.<br \/>16 Midi\u00f3 el lado oriental con su vara de medir: quinientos codos de per\u00edmetro, con la vara de medir.<br \/>17 Luego midi\u00f3 el lado norte con la vara de medir: quinientos codos de per\u00edmetro.<br \/>18 Despu\u00e9s midi\u00f3 el lado sur con la vara de medir: quinientos codos<br \/>19 de per\u00edmetro. Por el lado occidental midi\u00f3 con la vara de medir: quinientos codos.<br \/>20 Midi\u00f3 por fin por los cuatro lados el muro que lo cercaba, todo alrededor: longitud, quinientos; anchura, quinientos; para separar lo sagrado de lo profano.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez43\"><\/a>Ezequiel 43<br \/><\/em><\/strong>1 Me condujo luego hacia el p\u00f3rtico, el p\u00f3rtico que miraba a oriente,<br \/>2 y he aqu\u00ed que la gloria del Dios de Israel llegaba de la parte de oriente, con un ruido como el ruido de muchas aguas, y la tierra resplandec\u00eda de su gloria.<br \/>3 Esta visi\u00f3n era como la que yo hab\u00eda visto cuando vine para la destrucci\u00f3n de la ciudad, y tambi\u00e9n como lo que hab\u00eda visto junto al r\u00edo Kebar. Entonces ca\u00ed rostro en tierra.<br \/>4 La gloria de Yahveh entr\u00f3 en la Casa por el p\u00f3rtico que mira a oriente.<br \/>5 El esp\u00edritu me levant\u00f3 y me introdujo en el atrio interior, y he aqu\u00ed que la gloria de Yahveh llenaba la Casa.<br \/>6 Y o\u00ed que alguien me hablaba desde la Casa, mientras el hombre permanec\u00eda en pie junto a m\u00ed.<br \/>7 Me dijo: Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono, el lugar donde se posa la planta de mis pies. Aqu\u00ed habitar\u00e9 en medio de los hijos de Israel para siempre; y la casa de Israel, as\u00ed como sus reyes, no contaminar\u00e1n m\u00e1s mi santo nombre con sus prostituciones y con los cad\u00e1veres de sus reyes,<br \/>8 poniendo su umbral junto a mi umbral y sus jambas junto a mis jambas, con un muro com\u00fan entre ellos y yo. Ellos contaminaron mi santo nombre con las abominaciones que cometieron; por eso los he devorado en mi c\u00f3lera.<br \/>9 De ahora en adelante alejar\u00e1n de m\u00ed sus prostituciones y los cad\u00e1veres de sus reyes, y yo habitar\u00e9 en medio de ellos para siempre.<br \/>10 \u00abY t\u00fa, hijo de hombre, describe este Templo a la casa de Israel, para que queden avergonzados de sus culpas y tomen nota de su plano.<br \/>11 Se avergu\u0308enzan de toda su conducta, ens\u00e9\u00f1ales la forma del Templo y su plano, sus salidas y entradas, su forma y todas sus disposiciones, toda su forma y todas sus leyes. Pon todo esto por escrito ante sus ojos, para que guarden con exactitud todas sus leyes y disposiciones, y las pongan en pr\u00e1ctica.<br \/>12 Este es el fuero del Templo: En la cumbre del monte, todo el territorio en su \u00e1mbito es sant\u00edsimo. (Tal es el fuero del Templo.)\u00bb<br \/>13 Y estas son las dimensiones del altar en codos de codo y palmo: su cavidad, un codo por un codo de ancha. El reborde junto a la ranura, todo alrededor, un palmo. Y est\u00e1 la altura del altar:<br \/>14 desde la cavidad del suelo hasta el z\u00f3calo inferior, dos codos por un codo de ancho; desde el z\u00f3calo peque\u00f1o hasta el grande, cuatro codos por un codo de ancho.<br \/>15 El f\u00f3culo ten\u00eda cuatro codos, y por encima del f\u00f3culo hab\u00eda cuatro cuernos.<br \/>16 El f\u00f3culo med\u00eda doce codos de largo por doce codos de ancho: era cuadrado por sus cuatro lados.<br \/>17 Y el z\u00f3calo: catorce codos de largo por catorce de ancho: un cuadrado. El reborde todo alrededor: medio codo; y la cavidad, todo alrededor: un codo. Las gradas estaban vueltas hacia oriente.<br \/>18 Y me dijo: Hijo de hombre, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Estas son las disposiciones del altar el d\u00eda en que sea erigido para ofrecer en \u00e9l el holocausto y derramar la sangre.<br \/>19 A los sacerdotes levitas &#8211; los de la descendencia de Sadoq que se acercan a m\u00ed para servirme, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh &#8211; les dar\u00e1s un novillo en sacrificio por el pecado.<br \/>20 Tomar\u00e1s su sangre, y rociar\u00e1s los cuatro cuernos, los cuatro \u00e1ngulos del z\u00f3calo y el reborde todo alrededor. As\u00ed quitar\u00e1s el pecado y har\u00e1s expiaci\u00f3n por \u00e9l.<br \/>21 Luego tomar\u00e1s el novillo del sacrificio por el pecado: se le quemar\u00e1 en una dependencia de la Casa, fuera del Santuario.<br \/>22 El segundo d\u00eda, ofrecer\u00e1s un macho cabr\u00edo sin defecto en sacrificio por el pecado y se quitar\u00e1 el pecado del altar como se hizo con el novillo.<br \/>23 Cuando hayas acabado de quitar el pecado, ofrecer\u00e1s un novillo sin defecto y un carnero del reba\u00f1o sin defecto.<br \/>24 Los ofrecer\u00e1s delante de Yahveh, y los sacerdotes les echar\u00e1n sal y los ofrecer\u00e1n en holocausto a Yahveh.<br \/>25 Durante siete d\u00edas ofrecer\u00e1s el macho cabr\u00edo del sacrificio por el pecado, cada d\u00eda; se har\u00e1 tambi\u00e9n el sacrificio del novillo y del carnero sin defecto tomado del reba\u00f1o.<br \/>26 As\u00ed, durante siete d\u00edas se har\u00e1 la expiaci\u00f3n del altar, se le purificar\u00e1 y se le consagrar\u00e1.<br \/>27 Pasados estos d\u00edas, desde el octavo en adelante, los sacerdotes ofrecer\u00e1n sobre el altar vuestros holocaustos y vuestros sacrificios de comuni\u00f3n. Y yo os ser\u00e9 propicio, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez44\"><\/a>Ezequiel 44<br \/><\/em><\/strong>1 Me volvi\u00f3 despu\u00e9s hacia el p\u00f3rtico exterior del santuario, que miraba a oriente. Estaba cerrado.<br \/>2 Y Yahveh me dijo: Este p\u00f3rtico permanecer\u00e1 cerrado. No se le abrir\u00e1, y nadie pasar\u00e1 por \u00e9l, porque por \u00e9l ha pasado Yahveh, el Dios de Israel. Quedar\u00e1, pues, cerrado.<br \/>3 Pero el pr\u00edncipe s\u00ed podr\u00e1 sentarse en \u00e9l para tomar su comida en presencia de Yahveh. Entrar\u00e1 por el vest\u00edbulo del p\u00f3rtico y por el mismo saldr\u00e1.<br \/>4 Luego me llev\u00f3 por el p\u00f3rtico septentrional hacia la fachada de la Casa; mir\u00e9, y he aqu\u00ed que la gloria de Yahveh llenaba la Casa de Yahveh, y ca\u00ed rostro en tierra.<br \/>5 Yahveh me dijo: Hijo de hombre, presta atenci\u00f3n, mira bien y escucha con cuidado lo que te voy a decir acerca de todas las disposiciones de la Casa de Yahveh y de todas sus leyes. Te fijar\u00e1s bien en lo que respecta a la admisi\u00f3n en la Casa y a la exclusi\u00f3n del santuario.<br \/>6 Y dir\u00e1s a esta casa de rebeld\u00eda, la casa de Israel: As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Ya pasan de la raya todas vuestras abominaciones, casa de Israel,<br \/>7 que hab\u00e9is cometido introduciendo extranjeros incircuncisos de coraz\u00f3n y de cuerpo para que estuvieran en mi santuario y profanaran mi Casa, cuando me ofrec\u00edais mi alimento, grasa y sangre; as\u00ed hab\u00e9is roto mi alianza con todas vuestras abominaciones.<br \/>8 En lugar de atender al ministerio de mis cosas santas, hab\u00e9is encargado a otros el ejercicio de mi ministerio en mi Santuario, en lugar vuestro.<br \/>9 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Ning\u00fan extranjero, incircunciso de coraz\u00f3n y de cuerpo, entrar\u00e1 en mi santuario, ninguno de los extranjeros que viven en medio de los israelitas.<br \/>10 En cuanto a los levitas, que me abandonaron cuando Israel se descarriaba lejos de m\u00ed para ir en pos de sus basuras, soportar\u00e1n el peso de sus culpas.<br \/>11 Ser\u00e1n en mi Santuario los encargados de la guardia de las puertas de la Casa y ministros del servicio de la Casa. Ellos inmolar\u00e1n el holocausto y el sacrificio por el pueblo, y estar\u00e1n a su disposici\u00f3n para servirle.<br \/>12 Por haberse puesto a su servicio delante de sus basuras y haber sido para la casa de Israel ocasi\u00f3n de culpa, por eso, yo levanto la mano contra ellos &#8211; or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh &#8211; y soportar\u00e1n el peso de su culpa.<br \/>13 No se acercar\u00e1n m\u00e1s a m\u00ed para ejercer ante m\u00ed el sacerdocio ni para tocar mis cosas santas y las cosas sacrat\u00edsimas: soportar\u00e1n el peso de su ignominia y de las abominaciones que cometieron.<br \/>14 Les encargar\u00e9 de ejercer el ministerio en la Casa, en lo que ata\u00f1e a su servicio y a todo lo que all\u00ed se hace.<br \/>15 Pero los sacerdotes levitas, hijos de Sadoq, que cumplieron mi ministerio en el santuario cuando los israelitas se descarriaban lejos de m\u00ed, ellos s\u00ed se acercar\u00e1n a m\u00ed para servirme, y estar\u00e1n en mi presencia para ofrecerme la grasa y la sangre, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>16 Ellos entrar\u00e1n en mi Santuario y se acercar\u00e1n a mi mesa para servirme; ellos cumplir\u00e1n mi ministerio.<br \/>17 Cuando entren por los p\u00f3rticos del atrio interior, llevar\u00e1n h\u00e1bitos de lino; no ir\u00e1n vestidos de lana cuando oficien en los p\u00f3rticos del atrio interior, y en la Casa.<br \/>18 Llevar\u00e1n en la cabeza turbantes de lino, y fajas de lino a los ri\u00f1ones; no se ce\u00f1ir\u00e1n nada que transpire el sudor.<br \/>19 Cuando salgan al atrio exterior, donde el pueblo, se quitar\u00e1n las vestiduras con que hayan oficiado, las dejar\u00e1n en las salas del Santo, y se pondr\u00e1n otras ropas, con el fin de no santificar al pueblo con sus vestiduras.<br \/>20 No se rapar\u00e1n la cabeza, ni dejar\u00e1n crecer libremente su cabellera, sino que se cortar\u00e1n cuidadosamente el pelo.<br \/>21 Ning\u00fan sacerdote beber\u00e1 vino el d\u00eda que tenga que entrar en el atrio interior.<br \/>22 No tomar\u00e1n por esposa ni una viuda ni una mujer repudiada, sino una virgen de la raza de Israel; una viuda s\u00f3lo en el caso de que sea viuda de un sacerdote.<br \/>23 Ense\u00f1ar\u00e1n a mi pueblo a distinguir lo sagrado de lo profano y le har\u00e1n saber la diferencia entre lo puro y lo impuro.<br \/>24 En los pleitos ser\u00e1n ellos los jueces; juzgar\u00e1n conforme a mi derecho; observar\u00e1n en todas mis fiestas mis leyes y preceptos, y santificar\u00e1n mis s\u00e1bados.<br \/>25 No se acercar\u00e1n a un muerto, para no contaminarse, pero por un padre, una madre, un hijo, una hija, un hermano, o una hermana no casada podr\u00e1n contaminarse.<br \/>26 Despu\u00e9s de haberse purificado, se contar\u00e1 una semana,<br \/>27 y luego, el d\u00eda en que entre en el Santo, en el atrio interior para oficiar en el Santo, ofrecer\u00e1 su sacrificio por el pecado, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>28 No tendr\u00e1n heredad alguna: yo ser\u00e9 su heredad. No les dar\u00e9is propiedad en Israel: yo ser\u00e9 su propiedad particular.<br \/>29 Ellos comer\u00e1n la oblaci\u00f3n, el sacrificio por el pecado y el sacrificio de expiaci\u00f3n. Todo lo que sea consagrado al anatema en Israel ser\u00e1 para ellos.<br \/>30 Lo mejor de todas vuestras primicias y de toda clase de ofrendas reservadas que ofrezc\u00e1is, ser\u00e1 para los sacerdotes; y lo mejor de vuestras moliendas, se lo dar\u00e9is a los sacerdotes, para que la bendici\u00f3n repose sobre vuestra casa.<br \/>31 Los sacerdotes no comer\u00e1n carne de ning\u00fan ave ni bestia muerta o desgarrada.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez45\"><\/a>Ezequiel 45<br \/><\/em><\/strong>1 Cuando os repart\u00e1is por sorteo esta tierra en heredad, reservar\u00e9is como ofrenda para Yahveh un recinto sagrado de la tierra, de una longitud de veinticinco mil codos por una anchura de veinte mil. Ser\u00e1 sagrado en toda su extensi\u00f3n.<br \/>2 De aqu\u00ed se tomar\u00e1 para el santuario un cuadrado de quinientos codos por quinientos, alrededor del cual habr\u00e1 un margen de cincuenta codos.<br \/>3 Tambi\u00e9n de su \u00e1rea medir\u00e1s una longitud de veinticinco mil codos por una anchura de diez mil: aqu\u00ed estar\u00e1 el santuario, el Santo de los Santos.<br \/>4 Ser\u00e1 el recinto sagrado de la tierra, destinado a los sacerdotes, que ejercen el ministerio del santuario y que se acercan a Yahveh para servirle. Para ellos ser\u00e1 este lugar, para que construyan sus casas y como lugar sagrado para el santuario.<br \/>5 Un terreno de veinticinco mil codos de largo por diez mil de ancho ser\u00e1 reservado a los levitas, servidores de la Casa, en propiedad, con ciudades para vivir.<br \/>6 Y como propiedad de la ciudad fijar\u00e9is un terreno de cinco mil codos de ancho por veinticinco mil de largo, junto a la parte reservada del santuario: esto ser\u00e1 para toda la casa de Israel.<br \/>7 Al pr\u00edncipe le tocar\u00e1, a ambos lados del recinto de la parte reservada para el santuario y de la propiedad de la ciudad, a lo largo de la parte reservada para el santuario y de la propiedad de la ciudad, por el lado occidental hacia occidente, y por el oriental hacia oriente, una longitud igual a cada una de las partes, desde la frontera occidental hasta la frontera oriental<br \/>8 de la tierra. Esto ser\u00e1 su propiedad en Israel. As\u00ed mis pr\u00edncipes no oprimir\u00e1n m\u00e1s a mi pueblo: dejar\u00e1n la tierra a la casa de Israel, a sus tribus.<br \/>9 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Ya es demasiado, pr\u00edncipes de Israel. Desistid de la opresi\u00f3n y de la violencia, practicad el derecho y la justicia, liberad a mi pueblo de vuestros impuestos, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>10 Usad balanzas justas, una arroba justa, una medida justa.<br \/>11 La arroba y la medida sean iguales, de suerte que la medida contenga un d\u00e9cimo de carga y la arroba un d\u00e9cimo de carga. A partir de la carga ser\u00e1n fijadas las medidas.<br \/>12 El siclo ser\u00e1 de veinte \u00f3bolos. Veinte siclos, veinticinco siclos y quince siclos har\u00e1n una mina.<br \/>13 Esta es la ofrenda que reservar\u00e9is: un sexto de arroba por cada carga de trigo y un sexto de arroba por cada carga de cebada.<br \/>14 Regla para el aceite, para la medida de aceite: una medida de aceite por cada diez medidas, es decir, por un tonel de diez medidas, o de una carga, pues diez medidas hacen una carga.<br \/>15 Se reservar\u00e1 una oveja por cada reba\u00f1o de doscientas de las praderas de Israel, para la oblaci\u00f3n, el holocausto y el sacrificio de comuni\u00f3n, como expiaci\u00f3n por ellos, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>16 Todo el pueblo de la tierra contribuir\u00e1 a esta ofrenda reservada para el pr\u00edncipe de Israel.<br \/>17 El pr\u00edncipe se encargar\u00e1 de los holocaustos, de la oblaci\u00f3n y de la libaci\u00f3n en las fiestas, novilunios y s\u00e1bados, en todas las solemnidades de la casa de Israel. El proveer\u00e1 lo necesario para el sacrificio por el pecado, para la oblaci\u00f3n, el holocausto y los sacrificios de comuni\u00f3n, para la expiaci\u00f3n de la casa de Israel.<br \/>18 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: El primer mes, el d\u00eda uno del mes, tomar\u00e1s un novillo sin defecto, para quitar el pecado del santuario.<br \/>19 El sacerdote tomar\u00e1 la sangre de la v\u00edctima por el pecado y la pondr\u00e1 en las jambas del p\u00f3rtico de la Casa, en los cuatro \u00e1ngulos del z\u00f3calo del altar, y en las jambas de los p\u00f3rticos del atrio interior.<br \/>20 Lo mismo har\u00e1s el d\u00eda siete del mes, en favor de todo aquel que haya pecado por inadvertencia o irreflexi\u00f3n. As\u00ed har\u00e9is la expiaci\u00f3n de la Casa.<br \/>21 El d\u00eda catorce del primer mes ser\u00e1 para vosotros la fiesta de la Pascua. Durante siete d\u00edas se comer\u00e1 el pan sin levadura.<br \/>22 Aquel d\u00eda, el pr\u00edncipe ofrecer\u00e1 por s\u00ed mismo y por todo el pueblo de la tierra un novillo en sacrificio por el pecado.<br \/>23 Durante los siete d\u00edas de la fiesta, ofrecer\u00e1 en holocausto a Yahveh siete novillos y siete carneros sin defecto, cada uno de los siete d\u00edas, y en sacrificio por el pecado, un macho cabr\u00edo cada d\u00eda.<br \/>24 Como oblaci\u00f3n, ofrecer\u00e1 una medida por novillo y una medida por carnero, y de aceite un sextario por medida.<br \/>25 El d\u00eda quince del s\u00e9ptimo mes, en la fiesta, har\u00e1 lo mismo durante siete d\u00edas, ofreciendo el sacrificio por el pecado, el holocausto, la oblaci\u00f3n y el aceite.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez46\"><\/a>Ezequiel 46<br \/><\/em><\/strong>1 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: El p\u00f3rtico del atrio interior que mira a oriente estar\u00e1 cerrado los seis d\u00edas laborables. El s\u00e1bado se le abrir\u00e1, as\u00ed como el d\u00eda del novilunio;<br \/>2 y el pr\u00edncipe entrar\u00e1 desde el exterior por el vest\u00edbulo del p\u00f3rtico y se quedar\u00e1 de pie junto a las jambas del p\u00f3rtico. Entonces los sacerdotes ofrecer\u00e1n su holocausto y su sacrificio de comuni\u00f3n. El se postrar\u00e1 en el umbral del p\u00f3rtico, luego saldr\u00e1, y no se cerrar\u00e1 el p\u00f3rtico hasta la tarde.<br \/>3 El pueblo de la tierra se postrar\u00e1 ante Yahveh a la entrada de este p\u00f3rtico, los s\u00e1bados y los d\u00edas de novilunio.<br \/>4 El holocausto que el pr\u00edncipe ofrecer\u00e1 a Yahveh el s\u00e1bado, ser\u00e1 de seis corderos sin defecto y de un carnero sin defecto;<br \/>5 y como oblaci\u00f3n una medida por carnero; por los corderos, una oblaci\u00f3n que queda a discreci\u00f3n, y de aceite un sextario por medida.<br \/>6 En el d\u00eda del novilunio: un novillo sin defecto, seis corderos y un carnero sin defecto.<br \/>7 Y har\u00e1 oblaci\u00f3n de una medida por novillo y de una medida por carnero; por los corderos, lo que pueda, y de aceite un sextario por medida.<br \/>8 Cuando el pr\u00edncipe entre, entrar\u00e1 por el vest\u00edbulo del p\u00f3rtico y por el mismo saldr\u00e1.<br \/>9 Y cuando el pueblo de la tierra venga ante Yahveh en las solemnidades, los que entren por el p\u00f3rtico septentrional para postrarse, saldr\u00e1n por el p\u00f3rtico meridional, y los que entren por el p\u00f3rtico meridional saldr\u00e1n por el p\u00f3rtico septentrional. Nadie volver\u00e1 a salir por el p\u00f3rtico por donde entr\u00f3, sino que saldr\u00e1 por el de enfrente.<br \/>10 Y el pr\u00edncipe ir\u00e1 en medio de ellos; entrar\u00e1 como ellos y saldr\u00e1 como ellos.<br \/>11 En las fiestas y solemnidades, la oblaci\u00f3n ser\u00e1 de una medida por novillo, de una medida por carnero, por los corderos a discreci\u00f3n, y de aceite, un sextario por medida.<br \/>12 Cuando el pr\u00edncipe ofrezca un holocausto voluntario o un sacrificio de comuni\u00f3n voluntario a Yahveh, se le abrir\u00e1 el p\u00f3rtico que mira a oriente, ofrecer\u00e1 su holocausto y su sacrificio de comuni\u00f3n, de la misma manera que el d\u00eda de s\u00e1bado, saldr\u00e1 luego, y el p\u00f3rtico se cerrar\u00e1 en cuanto haya salido.<br \/>13 Ofrecer\u00e1s cada d\u00eda en holocausto a Yahveh un cordero de un a\u00f1o sin defecto: lo ofrecer\u00e1s cada ma\u00f1ana.<br \/>14 Ofrecer\u00e1s adem\u00e1s cada ma\u00f1ana, como oblaci\u00f3n, un sexto de medida, y de aceite, un tercio de sextario, para amasar la flor de harina. Esto es la oblaci\u00f3n a Yahveh, decreto eterno, fijo para siempre.<br \/>15 Se ofrecer\u00e1 el cordero, la oblaci\u00f3n y el aceite, cada ma\u00f1ana, como holocausto perpetuo.<br \/>16 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Si el pr\u00edncipe hace un regalo a alguno de sus hijos, tom\u00e1ndolo de su heredad, el regalo pertenecer\u00e1 a sus hijos, ser\u00e1 su propiedad por derecho de herencia.<br \/>17 Pero si hace de su heredad un regalo a uno de sus siervos, pertenecer\u00e1 a \u00e9ste s\u00f3lo hasta el a\u00f1o de la liberaci\u00f3n, luego retornar\u00e1 al pr\u00edncipe. Solamente a sus hijos podr\u00e1 pasar su heredad.<br \/>18 El pr\u00edncipe no tomar\u00e1 nada de la heredad del pueblo despoj\u00e1ndole de su propiedad; s\u00f3lo de su propiedad particular legar\u00e1 partes a sus hijos, para que nadie de mi pueblo sea privado de su propiedad.<br \/>19 Luego me llev\u00f3, por la entrada que estaba al lado del p\u00f3rtico, a las salas del Santo reservadas a los sacerdotes, las que miraban al norte. All\u00ed, en la extremidad occidental, hab\u00eda un espacio.<br \/>20 Me dijo: \u00abEste es el lugar donde los sacerdotes cocer\u00e1n las v\u00edctimas de los sacrificios de expiaci\u00f3n y de los sacrificios por el pecado, y donde cocer\u00e1n la oblaci\u00f3n, a fin de que no se saque nada al atrio exterior y se ve santifique as\u00ed al pueblo.\u00bb<br \/>21 Me sac\u00f3 luego al atrio exterior y me hizo pasar junto a los cuatro \u00e1ngulos del atrio; en cada uno de los \u00e1ngulos del atrio hab\u00eda un patio:<br \/>22 esto es, en los cuatro \u00e1ngulos del atrio, cuatro peque\u00f1os patios de cuarenta codos de longitud y treinta de anchura, los cuatro de las mismas dimensiones.<br \/>23 Una tapia cercaba los cuatro, y en la parte baja de la tapia hab\u00eda levantados unos fogones, todo alrededor.<br \/>24 Y me dijo: \u00abEstos son los fogones donde los servidores de la Casa cocer\u00e1n los sacrificios del pueblo.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez47\"><\/a>Ezequiel 47<br \/><\/em><\/strong>1 Me llev\u00f3 a la entrada de la Casa, y he aqu\u00ed que debajo del umbral de la Casa sal\u00eda agua, en direcci\u00f3n a oriente, porque la fachada de la Casa miraba hacia oriente. El agua bajaba de debajo del lado derecho de la Casa, al sur del altar.<br \/>2 Luego me hizo salir por el p\u00f3rtico septentrional y dar la vuelta por el exterior, hasta el p\u00f3rtico exterior que miraba hacia oriente, y he aqu\u00ed que el agua flu\u00eda del lado derecho.<br \/>3 El hombre sali\u00f3 hacia oriente con la cuerda que ten\u00eda en la mano, midi\u00f3 mil codos y me hizo atravesar el agua: me llegaba hasta los tobillos.<br \/>4 Midi\u00f3 otros mil codos y me hizo atravesar el agua: me llegaba hasta las rodillas. Midi\u00f3 mil m\u00e1s y me hizo atravesar el agua: me llegaba hasta la cintura.<br \/>5 Midi\u00f3 otros mil: era ya un torrente que no pude atravesar, porque el agua hab\u00eda crecido hasta hacerse un agua de pasar a nado, un torrente que no se pod\u00eda atravesar.<br \/>6 Entonces me dijo: \u00ab\u00bfHas visto, hijo de hombre?\u00bb Me condujo, y luego me hizo volver a la orilla del torrente.<br \/>7 Y a volver vi que a la orilla del torrente hab\u00eda gran cantidad de \u00e1rboles, a ambos lados.<br \/>8 Me dijo: \u00abEsta agua sale hacia la regi\u00f3n oriental, baja a la Arab\u00e1, desemboca en el mar, en el agua hedionda, y el agua queda saneada.<br \/>9 Por dondequiera que pase el torrente, todo ser viviente que en \u00e9l se mueva vivir\u00e1. Los peces ser\u00e1n muy abundantes, porque all\u00ed donde penetra esta agua lo sanea todo, y la vida prospera en todas partes adonde llega el torrente.<br \/>10 A sus orillas vendr\u00e1n los pescadores; desde Engad\u00ed hasta Eneglayim se tender\u00e1n redes. Los peces ser\u00e1n de la misma especie que los peces del mar Grande, y muy numerosos.<br \/>11 Pero sus marismas y sus lagunas no ser\u00e1n saneadas, ser\u00e1n abandonadas a la sal.<br \/>12 A orillas del torrente, a una y otra margen, crecer\u00e1n toda clase de \u00e1rboles frutales cuyo follaje no se marchitar\u00e1 y cuyos frutos no se agotar\u00e1n: producir\u00e1n todos los meses frutos nuevos, porque esta agua viene del santuario. Sus frutos servir\u00e1n de alimento, y sus hojas de medicina.\u00bb<br \/>13 As\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: Esta es la frontera de la tierra que os repartir\u00e9is entre las doce tribus de Israel, dando a Jos\u00e9 dos partes.<br \/>14 Recibir\u00e9is cada uno por igual vuestra parte, porque yo jur\u00e9, mano en alto, d\u00e1rsela a vuestros padres, y esta tierra os pertenecer\u00e1 en heredad.<br \/>15 Esta es la frontera de la tierra: lado septentrional: desde el mar Grande, el camino de Jetl\u00f3n hasta la Entrada de Jamat, Sedad,<br \/>16 Berot\u00e1, Sibr\u00e1yim, que est\u00e1 entre el territorio de Damasco y el de Jamar, Jaser Hattik\u00f3n hacia el territorio del Jaur\u00e1n;<br \/>17 la frontera correr\u00e1 desde el mar hasta Jasar En\u00e1n, quedando al norte el territorio de Damasco, as\u00ed como el territorio de Jamat. Este, el lado septentrional.<br \/>18 Lado oriental: entre el Jaur\u00e1n y Damasco, entre Galaad y la tierra de Israel, el Jord\u00e1n servir\u00e1 de frontera hacia el mar oriental, hasta Tamar: Este, el lado oriental.<br \/>19 Lado meridional, al sur: desde Tamar hasta las aguas de Merib\u00e1 de Cad\u00e9s, hacia el torrente, hasta el mar Grande. Este, el lado meridional, al sur.<br \/>20 Lado occidental: el mar Grande ser\u00e1 la frontera hasta enfrente de la Entrada de Jamat. Este, el lado occidental.<br \/>21 Os repartir\u00e9is esta tierra, seg\u00fan las tribus de Israel.<br \/>22 Os la repartir\u00e9is como heredad para vosotros y para los forasteros que residan con vosotros y que hayan engendrado hijos entre vosotros, porque los considerar\u00e9is como al israelita nativo. Con vosotros participar\u00e1n en la suerte de la heredad, en medio de las tribus de Israel.<br \/>23 En la tribu donde resida el forastero, all\u00ed le dar\u00e9is su heredad, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><u><br \/><\/u><br \/><strong><em><a id=\"Ez48\"><\/a>Ezequiel 48<br \/><\/em><\/strong>1 Y estos son los nombres de las tribus. Desde el extremo norte, a lo largo del camino de Jetl\u00f3n, hacia la Entrada de Jamat, Jasar En\u00e1n, quedando al norte el territorio de Damasco, a lo largo de Jamat: ser\u00e1 para \u00e9l desde el lado oriental hasta el lado occidental: Dan, una parte.<br \/>2 Limitando con Dan, desde el lado oriental hasta el lado occidental: Aser, una parte.<br \/>3 Limitando con Aser, desde el lado oriental hasta el lado occidental: Neftal\u00ed, una parte.<br \/>4 Limitando con Neftal\u00ed, desde el lado oriental hasta el lado occidental: Manas\u00e9s, una parte.<br \/>5 Limitando con Manas\u00e9s, desde el lado oriental hasta el lado occidental: Efra\u00edm, una parte.<br \/>6 Limitando con Efra\u00edm, desde el lado oriental hasta el lado occidental: Rub\u00e9n, una parte.<br \/>7 Limitando con Rub\u00e9n, desde el lado oriental hasta el lado occidental: Jud\u00e1, una parte.<br \/>8 Limitando con Jud\u00e1, desde el lado oriental hasta el lado occidental, estar\u00e1 la ofrenda sagrada que reservar\u00e9is, de veinticinco mil codos de ancha, y de larga como cada una de las otras partes desde el lado oriental hasta el lado occidental. Y en medio estar\u00e1 el santuario.<br \/>9 La ofrenda sagrada que reservar\u00e9is para Yahveh tendr\u00e1 veinticinco mil codos de longitud y diez mil de anchura.<br \/>10 A ellos, a los sacerdotes, pertenecer\u00e1 la ofrenda santa reservada: veinticinco mil codos al norte, diez mil codos de anchura al oeste, diez mil codos de anchura al este, y veinticinco mil codos de longitud al sur; y el santuario de Yahveh estar\u00e1 en el medio;<br \/>11 a los sacerdotes consagrados, aquellos de entre los hijos de Sadoq que cumplieron mi ministerio, y que no se descarriaron al descarriarse los israelitas, como se descarriaron los levitas,<br \/>12 a ellos les corresponder\u00e1 una parte de la tierra reservada como ofrenda sacrat\u00edsima, junto al territorio de los levitas.<br \/>13 Los levitas, a semejanza del territorio de los sacerdotes, tendr\u00e1n un territorio de veinticinco mil codos de largo y diez mil de ancho \u2013 longitud total, veinticinco mil, y anchura, diez mil.<br \/>14 No podr\u00e1n vender ni cambiar ni ceder nada de esta parte de la tierra, porque est\u00e1 consagrada a Yahveh.<br \/>15 Los cinco mil codos de anchura que quedan a lo largo de los veinticinco mil, ser\u00e1n un terreno profano para la ciudad, para viviendas y pastizales. La ciudad quedar\u00e1 en medio.<br \/>16 Y estas ser\u00e1n sus dimensiones: por el lado norte, cuatro mil quinientos codos; por el lado sur, cuatro mil quinientos codos; por el lado este, cuatro mil quinientos codos; por el lado oeste, cuatro mil quinientos codos.<br \/>17 Y los pastizales de la ciudad se extender\u00e1n hacia el norte doscientos cincuenta codos, hacia el sur doscientos cincuenta, hacia el este doscientos cincuenta y hacia el oeste doscientos cincuenta.<br \/>18 Quedar\u00e1 una extensi\u00f3n, a lo largo de la ofrenda santa reservada, de diez mil codos hacia oriente y diez mil hacia occidente, a lo largo de la ofrenda santa reservada: sus productos servir\u00e1n para la alimentaci\u00f3n de los trabajadores de la ciudad.<br \/>19 Los trabajadores que trabajen en la ciudad ser\u00e1n tomados de todas las tribus de Israel.<br \/>20 El total de la ofrenda reservada ser\u00e1 de veinticinco mil codos por veinticinco mil. Reservar\u00e9is un cuarto de la ofrenda santa reservada para la propiedad de la ciudad.<br \/>21 Lo que quede ser\u00e1 para el pr\u00edncipe, a uno y otro lado de la ofrenda santa reservada y de la propiedad de la ciudad, a lo largo de los veinticinco mil codos al este, hasta la frontera oriental, y al oeste a lo largo de los veinticinco mil codos hasta la frontera occidental, para el pr\u00edncipe, en correspondencia a las dem\u00e1s partes; y en el medio estar\u00e1 la ofrenda santa reservada y el santuario de la Casa.<br \/>22 As\u00ed, desde la propiedad de los levitas y la propiedad de la ciudad que est\u00e1n en medio de la parte del pr\u00edncipe, entre la frontera de Jud\u00e1 y la de Benjam\u00edn, pertenecer\u00e1 al pr\u00edncipe.<br \/>23 Y las dem\u00e1s tribus: desde el lado oriental hasta el lado occidental: Benjam\u00edn, una parte.<br \/>24 Limitando con Benjam\u00edn, desde el lado oriental hasta el lado occidental: Sime\u00f3n, una parte.<br \/>25 Limitando con Sime\u00f3n, desde el lado oriental hasta el lado occidental: Isacar, una parte.<br \/>26 Limitando con Isacar, desde el lado oriental hasta el lado occidental: Zabul\u00f3n, una parte.<br \/>27 Limitando con Zabul\u00f3n, desde el lado oriental hasta el lado occidental: Gad, una parte.<br \/>28 Y limitando con Gad, por el lado meridional, al sur, la frontera correr\u00e1 desde Tamar hacia las aguas de Merib\u00e1 de Cad\u00e9s, el torrente, hasta el mar Grande.<br \/>29 Tal es la tierra que repartir\u00e9is en heredad entre las tribus de Israel y tales ser\u00e1n sus partes, or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh.<br \/>30 Y estas son las salidas de la ciudad: por el lado norte, se medir\u00e1n cuatro mil quinientos codos.<br \/>31 Las puertas de la ciudad llevar\u00e1n los nombres de las tribus de Israel. Al norte tres puertas: la puerta de Rub\u00e9n, la puerta de Jud\u00e1 y la puerta de Lev\u00ed.<br \/>32 Por el lado oriental, cuatro mil quinientos codos y tres puertas: la puerta de Jos\u00e9, la puerta de Benjam\u00edn y la puerta de Dan.<br \/>33 Por el lado meridional, cuatro mil quinientos codos y tres puertas: la puerta de Sime\u00f3n, la puerta de Isacar y la puerta de Zabul\u00f3n.<br \/>34 Por el lado occidental, cuatro mil quinientos codos y tres puertas: la puerta de Gad, la puerta de Aser y la puerta de Neftal\u00ed.<br \/>35 El per\u00edmetro total ser\u00e1 de dieciocho mil codos. Y en adelante el nombre de la ciudad ser\u00e1: \u00abYahveh est\u00e1 all\u00ed.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topEz\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Sagrada Escritura, Ezequiel1&nbsp; &nbsp; &nbsp;2&nbsp; &nbsp; &nbsp;3&nbsp; &nbsp; &nbsp;4&nbsp; &nbsp; &nbsp;5&nbsp; &nbsp; &nbsp;6&nbsp; &nbsp; &nbsp;7&nbsp; &nbsp; &nbsp;8&nbsp; &nbsp; &nbsp;9&nbsp; &nbsp; &nbsp;10&nbsp; &nbsp; &nbsp;11&nbsp; &nbsp; &nbsp;12&nbsp; &nbsp; &nbsp;13&nbsp; &nbsp; &nbsp;14&nbsp; &nbsp; &nbsp;15&nbsp; &nbsp; &nbsp;16&nbsp; &nbsp; &nbsp;17&nbsp; &nbsp; &nbsp;18&nbsp; &nbsp; &nbsp;19&nbsp; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=5992\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s2dsrC-ezequiel","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5992"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5992"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5992\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6007,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5992\/revisions\/6007"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5992"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5992"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5992"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}