{"id":6015,"date":"2022-02-02T00:01:34","date_gmt":"2022-02-02T06:01:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6015"},"modified":"2022-05-10T16:18:43","modified_gmt":"2022-05-10T22:18:43","slug":"jeremias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6015","title":{"rendered":"Jerem\u00edas"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"topJr\"><\/a>.<br \/><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Jerem\u00edas<\/em><\/strong><br \/><strong><a href=\"#Jr1\">1<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr2\">2<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr3\">3<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr4\">4<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr5\">5<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr6\">6<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr7\">7<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr8\">8<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr9\">9<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr10\">10<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr11\">11<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr12\">12<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr13\">13<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr14\">14<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr15\">15<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr16\">16<\/a> \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr17\">17<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr18\">18<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr19\">19<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr20\">20<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr21\">21<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr22\">22<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr23\">23<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr24\">24<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr25\">25<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr26\">26<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr27\">27<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr28\">28<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr29\">29<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr30\">30<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr31\">31<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr32\">32<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr33\">33<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr34\">34<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr35\">35<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr36\">36<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr37\">37<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr38\">38<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr39\">39<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr40\">40<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr41\">41<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr42\">42<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr43\">43<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr44\">44<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr45\">45<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr46\">46<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr47\">47<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr48\">48<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr49\">49<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr50\">50<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr51\">51<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Jr52\">52<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><br \/><strong><em><br \/><a id=\"Jr1\"><\/a>Jerem\u00edas 1<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Palabras de Jerem\u00edas, hijo de Jilqu\u00edas, de los sacerdotes de Anatot, en la tierra de Benjam\u00edn,<br \/>2 a quien fue dirigida la palabra de Yahveh en tiempo de Jos\u00edas, hijo de Am\u00f3n, rey de Jud\u00e1, en el a\u00f1o trece de su reinado,<br \/>3 y despu\u00e9s en tiempo de Yoyaquim, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, hasta cumplirse el a\u00f1o und\u00e9cimo de Sedec\u00edas, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, o sea, hasta la deportaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el mes quinto.<br \/>4 Entonces me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos:<br \/>5 Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conoc\u00eda, y antes que nacieses, te ten\u00eda consagrado: yo profeta de las naciones te constitu\u00ed.<br \/>6 Yo dije: \u00ab\u00a1Ah, Se\u00f1or Yahveh! Mira que no s\u00e9 expresarme, que soy un muchacho.\u00bb<br \/>7 Y me dijo Yahveh: No digas: \u00abSoy un muchacho\u00bb, pues adondequiera que yo te env\u00ede ir\u00e1s, y todo lo que te mande dir\u00e1s.<br \/>8 No les tengas miedo, que contigo estoy yo para salvarte &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>9 Entonces alarg\u00f3 Yahveh su mano y toc\u00f3 mi boca. Y me dijo Yahveh: Mira que he puesto mis palabras en tu boca.<br \/>10 Desde hoy mismo te doy autoridad sobre las gentes y sobre los reinos para extirpar y destruir, para perder y derrocar, para reconstruir y plantar.<br \/>11 Entonces me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s viendo, Jerem\u00edas?\u00bb \u00abUna rama de almendro estoy viendo.\u00bb<br \/>12 Y me dijo Yahveh: \u00abBien has visto. Pues as\u00ed soy yo, velador de mi palabra para cumplirla.\u00bb<br \/>13 Nuevamente me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s viendo?\u00bb \u00abUn puchero hirviendo estoy viendo, que se vuelca de norte a sur.\u00bb<br \/>14 Y me dijo Yahveh: \u00abEs que desde el norte se iniciar\u00e1 el desastre sobre todos los moradores de esta tierra.<br \/>15 Porque en seguida llamo yo a todas las familias reinos del norte &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y vendr\u00e1n a instalarse a las mismas puertas de Jerusal\u00e9n, y frente a todas sus murallas en torno, y contra todas las ciudades de Jud\u00e1,<br \/>16 a las que yo sentenciar\u00e9 por toda su malicia: por haberme dejado a m\u00ed para ofrecer incienso a otros dioses, y adorar la obra de sus propias manos.<br \/>17 Por tu parte, te apretar\u00e1s la cintura, te alzar\u00e1s y les dir\u00e1s todo lo que yo te mande. No desmayes ante ellos, y no te har\u00e9 yo desmayar delante de ellos;<br \/>18 pues, por mi parte, mira que hoy te he convertido en plaza fuerte, en pilar de hierro, en muralla de bronce frente a toda esta tierra, as\u00ed se trate de los reyes de Jud\u00e1 como de sus jefes, de sus sacerdotes o del pueblo de la tierra.<br \/>19 Te har\u00e1n la guerra, mas no podr\u00e1n contigo, pues contigo estoy yo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; para salvarte.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr2\"><\/a>Jerem\u00edas 2<br \/><\/em><\/strong>1 Entonces me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 Ve y grita a los o\u00eddos de Jerusal\u00e9n: As\u00ed dice Yahveh: De ti recuerdo tu cari\u00f1o juvenil, el amor de tu noviazgo; aquel seguirme t\u00fa por el desierto, por la tierra no sembrada.<br \/>3 Consagrado a Yahveh estaba Israel, primicias de su cosecha. \u00abQuienquiera que lo coma, ser\u00e1 reo; mal le suceder\u00e1\u00bb &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>4 O\u00edd la palabra de Yahveh, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel.<br \/>5 As\u00ed dice Yahveh: \u00bfQu\u00e9 encontraban vuestros padres en m\u00ed de torcido, que se alejaron de mi vera, y yendo en pos de la Vanidad se hicieron vanos?<br \/>6 En cambio no dijeron: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Yahveh, que nos subi\u00f3 de la tierra de Egipto, que nos llev\u00f3 por el desierto, por la estepa y la paramera, por tierra seca y sombr\u00eda, tierra por donde nadie pasa y en donde nadie se asienta?\u00bb<br \/>7 Luego os traje a la tierra del vergel, para comer su fruto y su bien. Llegasteis y ensuciasteis mi tierra, y pusisteis mi heredad asquerosa.<br \/>8 Los sacerdotes no dec\u00edan: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Yahveh?\u00bb; ni los peritos de la Ley me conoc\u00edan; y los pastores se rebelaron contra m\u00ed, y los profetas profetizaban por Baal, y en pos de los In\u00fatiles andaban.<br \/>9 Por eso, continuar\u00e9 litigando con vosotros &#8211; or\u00e1culo de Yahveh \u2013 y hasta con los hijos de vuestros hijos litigar\u00e9.<br \/>10 Porque, en efecto, pasad a las islas de los Kittim y ved, enviad a Quedar quien investigue a fondo, pensadlo bien y ved si aconteci\u00f3 cosa tal:<br \/>11 si las gentes cambiaron de dioses &#8211; \u00a1aunque aqu\u00e9llos no son dioses! -. Pues mi pueblo ha trocado su Gloria por el In\u00fatil.<br \/>12 Pasmaos, cielos, de ello, erizaos y cobrad gran espanto &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>13 Doble mal ha hecho mi pueblo: a m\u00ed me dejaron, Manantial de aguas vivas, para hacerse cisternas, cisternas agrietadas, que el agua no retienen.<br \/>14 \u00bfEs un esclavo Israel, o naci\u00f3 siervo? Pues \u00bfc\u00f3mo es que ha servido de bot\u00edn?<br \/>15 Contra \u00e9l rugieron leoncillos, dieron voces y dejaron su pa\u00eds hecho una desolaci\u00f3n, sus ciudades incendiadas, sin habitantes.<br \/>16 Hasta los hijos de Nof y de Tafnis te han rapado el cr\u00e1neo.<br \/>17 \u00bfNo te ha sucedido esto por haber dejado a Yahveh tu Dios cuando te guiaba en tu camino?<br \/>18 Y entonces, \u00bfqu\u00e9 cuenta te tiene encaminarte a Egipto para beber las aguas del Nilo?, o \u00bfqu\u00e9 cuenta te tiene encaminarte a Asur para beber las aguas del R\u00edo?<br \/>19 Que te ense\u00f1e tu propio da\u00f1o, que tus apostas\u00edas te escarmienten; reconoce y ve lo malo y amargo que te resulta el dejar a Yahveh tu Dios y no temblar ante m\u00ed &#8211; or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh Sebaot -.<br \/>20 Oh t\u00fa, que rompiste desde siempre el yugo y, sacudiendo las coyundas, dec\u00edas: \u00ab\u00a1No servir\u00e9!\u00bb, t\u00fa, que sobre todo otero prominente y bajo todo \u00e1rbol frondoso estabas yaciendo, prostituta.<br \/>21 Yo te hab\u00eda plantado de la cepa selecta, toda entera de simiente leg\u00edtima. Pues \u00bfc\u00f3mo te has mudado en sarmiento de vid bastarda?<br \/>22 Porque, as\u00ed te blanquees con salitre y te des cantidad de lej\u00eda, se te nota la culpa en mi presencia &#8211; or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh -.<br \/>23 C\u00f3mo dices: \u00abNo estoy manchada; en pos de los Baales no anduve?\u00bb \u00a1Mira tu rastro en el Valle! Reconoce lo que has hecho, camellita liviana que trenza sus derroteros,<br \/>24 irrumpe en el desierto y en puro celo se bebe los vientos: su estro, \u00bfqui\u00e9n lo calmar\u00e1? Cualquiera que la busca la topa, \u00a1bien acompa\u00f1ada la encuentra!<br \/>25 Guarda tu pie de la descalcez y tu garganta de la sed. Pero t\u00fa dices: \u00abNo hay remedio: a m\u00ed me gustan los extranjeros, y tras ellos he de ir.\u00bb<br \/>26 Cual se avergu\u0308enza el ladr\u00f3n cuando es sorprendido, as\u00ed se ha avergonzado la casa de Israel: ellos, sus reyes, sus jefes, sus sacerdotes y sus profetas,<br \/>27 los que dicen al madero: \u00abMi padre eres t\u00fa\u00bb, y a la piedra: \u00abT\u00fa me diste a luz.\u00bb Tras de volverme la espalda, que no la cara, al tiempo de su mal dice: \u00ab\u00a1Lev\u00e1ntate y s\u00e1lvanos!\u00bb<br \/>28 Pues \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n tus dioses, los que t\u00fa mismo te hiciste? \u00a1Que se levanten ellos, a ver si te salvan en tiempo de desgracia! Pues cuantas son tus ciudades, otros tantos son tus dioses, Jud\u00e1; (y cuantas calles cuenta Jerusal\u00e9n, otros tantos altares hay de Baal).<br \/>29 \u00bfPor qu\u00e9 os querell\u00e1is conmigo, si todos vosotros os hab\u00e9is rebelado contra m\u00ed? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>30 En vano golpe\u00e9 a vuestros hijos, pues no aprendieron. Ha devorado vuestra espada a vuestos profetas, como el le\u00f3n cuando estraga.<br \/>31 \u00a1Vaya generaci\u00f3n la vuestra!; atended a la palabra de Yahveh: \u00bfFui yo un desierto para Israel o una tierra malhadada? \u00bfPor qu\u00e9, entonces, dice mi pueblo: \u00ab\u00a1Bajemos! No vendremos m\u00e1s a ti.\u00bb?<br \/>32 \u00bfSe olvida la doncella de su aderezo, la novia de su cinta? Pues mi pueblo s\u00ed que me ha olvidado d\u00edas sin n\u00famero.<br \/>33 \u00a1Qu\u00e9 hermoso te parece tu camino en busca del amor! A la verdad, hasta con maldades aprendiste tus caminos.<br \/>34 En tus mismas haldas se encontraban manchas de sangre de las almas de pobres inocentes: no los sorprendiste en escalo. Y con todo eso,<br \/>35 dices: \u00abSoy inocente; basta ya de ira contra m\u00ed.\u00bb Pues bien, aqu\u00ed me tienes para discutir contigo eso que has dicho: \u00abNo he pecado.\u00bb<br \/>36 \u00a1Cu\u00e1nta ligereza la tuya para cambiar de direcci\u00f3n! Tambi\u00e9n de Egipto te avergonzar\u00e1s como te avergonzaste de Asur.<br \/>37 Tambi\u00e9n de \u00e9sta saldr\u00e1s con las manos en la cabeza. Porque Yahveh ha rechazado aquello en que conf\u00edas, y no saldr\u00e1s bien de ello.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr3\"><\/a>Jerem\u00edas 3<br \/><\/em><\/strong>1 \u00abSupongamos que despide un marido a su mujer; ella se va de su lado y es de otro hombre: \u00bfpodr\u00e1 volver a \u00e9l? \u00bfno ser\u00eda como una tierra manchada?\u00bb Pues bien, t\u00fa has fornicado con muchos compa\u00f1eros, \u00a1y vas a volver a m\u00ed! &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>2 Alza los ojos a los calveros y mira: \u00bfen d\u00f3nde no fuiste gozada? A la vera de los caminos te sentabas para ellos, como el \u00e1rabe en el desierto, y manchaste la tierra con tus fornicaciones y malicia.<br \/>3 Se suspendieron las lloviznas de oto\u00f1o, y falt\u00f3 lluvia tard\u00eda; pero t\u00fa ten\u00edas rostro de mujer descarada, rehusaste avergonzarte.<br \/>4 \u00bfEs que entonces mismo no me llamabas: \u00abPadre m\u00edo; el amigo de mi juventud eres t\u00fa?;<br \/>5 \u00bftendr\u00e1 rencor para siempre?, \u00bflo guardar\u00e1 hasta el fin?\u00bb Ah\u00ed tienes c\u00f3mo has hablado; las maldades que hiciste las has colmado.<br \/>6 Yahveh me dijo en tiempos del rey Jos\u00edas: \u00bfHas visto lo que hizo Israel, la ap\u00f3stata? Andaba ella sobre cualquier monte elevado y bajo cualquier \u00e1rbol frondoso, fornicando all\u00ed.<br \/>7 En vista de lo que hab\u00eda hecho, dije: \u00abNo vuelvas a m\u00ed.\u00bb Y no volvi\u00f3. Vio esto su hermana Jud\u00e1, la p\u00e9rfida;<br \/>8 vio que a causa de todas las fornicaciones de Israel, la ap\u00f3stata, yo la hab\u00eda despedido d\u00e1ndole su carta de divorcio; pero no hizo caso su hermana Jud\u00e1, la p\u00e9rfida, sino que fue y fornic\u00f3 tambi\u00e9n ella,<br \/>9 tanto que por su liviandad en fornicar manch\u00f3 la tierra, y fornic\u00f3 con la piedra y con el le\u00f1o.<br \/>10 A pesar de todo, su hermana Jud\u00e1, la p\u00e9rfida, no se volvi\u00f3 a m\u00ed de todo coraz\u00f3n, sino enga\u00f1osamente &#8211; or\u00e1culo de Yahveh.<br \/>11 Y me dijo Yahveh: M\u00e1s justa se ha manifestado Israel, la ap\u00f3stata, que Jud\u00e1, la p\u00e9rfida.<br \/>12 Anda y pregona estas palabras al Norte y di: Vuelve, Israel ap\u00f3stata, &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -; no estar\u00e1 airado mi semblante contra vosotros, porque piadoso soy &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; no guardo rencor para siempre.<br \/>13 Tan s\u00f3lo reconoce tu culpa, pues contra Yahveh tu Dios te rebelaste, frecuentaste a extranjeros bajo todo \u00e1rbol frondoso, y mi voz no o\u00edsteis &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>14 Volved, hijos ap\u00f3statas &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; porque yo soy vuestro Se\u00f1or. Os ir\u00e9 recogiendo uno a uno de cada ciudad, y por parejas de cada familia, y os traer\u00e9 a Si\u00f3n.<br \/>15 Os pondr\u00e9 pastores seg\u00fan mi coraz\u00f3n que os den pasto de conocimiento y prudencia.<br \/>16 Y luego, cuando se\u00e1is muchos y fructifiqu\u00e9is en la tierra, en aquellos d\u00edas &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; no se hablar\u00e1 m\u00e1s del arca de la alianza de Yahveh, no vendr\u00e1 en mientes, no se acordar\u00e1n ni se ocupar\u00e1n de ella, ni ser\u00e1 reconstruida jam\u00e1s.<br \/>17 En aquel tiempo llamar\u00e1n a Jerusal\u00e9n \u00abTrono de Yahveh\u00bb y se incorporar\u00e1n a ella todas las naciones en el nombre de Yahveh, en Jerusal\u00e9n, sin seguir m\u00e1s la dureza de sus perversos corazones.<br \/>18 En aquellos d\u00edas, andar\u00e1 la casa de Jud\u00e1 al par de Israel, y vendr\u00e1n juntos desde tierras del norte a la tierra que di en herencia a vuestros padres.<br \/>19 Yo hab\u00eda dicho: \u00abS\u00ed, te tendr\u00e9 como a un hijo y te dar\u00e9 una tierra espl\u00e9ndida, flor de las heredades de las naciones.\u00bb Y a\u00f1ad\u00ed: \u00abPadre me llamar\u00e9is y de mi seguimiento no os volver\u00e9is.\u00bb<br \/>20 Pues bien, como enga\u00f1a una mujer a su compa\u00f1ero, as\u00ed me ha enga\u00f1ado la casa de Israel, or\u00e1culo de Yahveh.<br \/>21 Voces sobre los calveros se o\u00edan: rogativas llorosas de los hijos de Israel, porque torcieron su camino, olvidaron a su Dios Yahveh.<br \/>22 &#8211; Volved, hijos ap\u00f3statas; yo remediar\u00e9 vuestras apostas\u00edas. \u2013 Aqu\u00ed nos tienes de vuelta a ti, porque t\u00fa, Yahveh, eres nuestro Dios.<br \/>23 \u00a1Luego eran mentira los altos, la barah\u00fanda de los montes! \u00a1Luego por Yahveh, nuestro Dios, se salva Israel!<br \/>24 La Vergu\u0308enza se comi\u00f3 la laceria de nuestros padres desde nuestra mocedad: sus ovejas y vacas, sus hijos e hijas.<br \/>25 Acost\u00e9monos en nuestra vergu\u0308enza, y que nos cubra nuestra propia confusi\u00f3n, ya que contra Yahveh nuestro Dios hemos pecado nosotros como nuestros padres desde nuestra mocedad hasta hoy, y no escuchamos la voz de Yahveh nuestro Dios.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr4\"><\/a>Jerem\u00edas 4<br \/><\/em><\/strong>1 \u00a1Si volvieras, Israel!, or\u00e1culo de Yahveh, \u00a1si a m\u00ed volvieras!, si quitaras tus Monstruos abominables, y de m\u00ed no huyeras!<br \/>2 Jurar\u00edas: \u00ab\u00a1Por vida de Yahveh!\u00bb con verdad, con derecho y con justicia, y se bendecir\u00edan por \u00e9l las naciones, y por \u00e9l se alabar\u00edan.<br \/>3 Porque as\u00ed dice Yahveh al hombre de Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n: &#8211; Cultivad el barbecho y no sembr\u00e9is sobre cardos.<br \/>4 Circuncidaos para Yahveh y extirpad los prepucios de vuestros corazones, hombres de Jud\u00e1 y habitantes de Jerusal\u00e9n; no sea que brote como fuego mi sa\u00f1a, y arda y no haya quien la apague, en vista de vuestras perversas acciones.<br \/>5 Avisad en Jud\u00e1 y que se oiga en Jerusal\u00e9n. Ta\u00f1ed el cuerno por el pa\u00eds, pregonad a voz en grito: \u00a1Juntaos, vamos a las plazas fuertes!<br \/>6 \u00a1Izad bandera hacia Si\u00f3n! \u00a1Escapad, no os par\u00e9is! Porque yo traigo una calamidad del norte y un quebranto grande.<br \/>7 Se ha levantado el le\u00f3n de su cubil, y el devorador de naciones se ha puesto en marcha: sali\u00f3 de su lugar para dejar la tierra desolada. Tus ciudades quedar\u00e1n arrasadas, sin habitantes.<br \/>8 Por ende, ce\u00f1\u00edos de sayal, endechad y pla\u00f1id: &#8211; \u00ab\u00a1No; no se va de nosotros la ardiente ira de Yahveh!\u00bb<br \/>9 Suceder\u00e1 aquel d\u00eda &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; que se perder\u00e1 el \u00e1nimo del rey y el de los pr\u00edncipes, se pasmar\u00e1n los sacerdotes, y los profetas se espantar\u00e1n.<br \/>10 Y yo digo: \u00ab\u00a1Ay, Se\u00f1or Yahveh! \u00a1C\u00f3mo embaucaste a este pueblo y a Jerusal\u00e9n diciendo: \u201cPaz tendr\u00e9is\u201d, y ha penetrado la espada hasta el alma!\u00bb<br \/>11 En aquella saz\u00f3n se dir\u00e1 a este pueblo y a Jerusal\u00e9n: &#8211; Un viento ardiente viene por el desierto, camino de la hija de mi pueblo, no para beldar, ni para limpiar.<br \/>12 Un viento lleno de amenazas viene de mi parte. Ahora me toca a m\u00ed alegar mis razones respecto a ellos.<br \/>13 Ved c\u00f3mo se levanta cual las nubes, como un hurac\u00e1n sus carros, y ligeros m\u00e1s que \u00e1guilas sus corceles. &#8211; \u00a1Ay de nosotros, estamos perdidos!<br \/>14 Limpia de malicia tu coraz\u00f3n, Jerusal\u00e9n, para que seas salva. \u00bfHasta cu\u00e1ndo durar\u00e1n en ti tus pensamientos torcidos?<br \/>15 Una voz avisa desde Dan y da la mala nueva desde la sierra de Efra\u00edm.<br \/>16 Pregonad: \u00ab\u00a1Los gentiles! \u00a1Ya est\u00e1n aqu\u00ed!\u00bb; hacedlo o\u00edr en Jerusal\u00e9n. Los enemigos vienen de tierra lejana y dan voces contra las ciudades de Jud\u00e1.<br \/>17 Como guardas de campo se han puesto frente a ella en torno, porque contra m\u00ed se rebelaron &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>18 Tu proceder y fechor\u00edas te acarrearon esto; esto tu desgracia te ha penetrado hasta el coraz\u00f3n porque te rebelaste contra m\u00ed.<br \/>19 &#8211; \u00a1Mis entra\u00f1as, mis entra\u00f1as!, \u00a1me duelen las telas del coraz\u00f3n, se me salta el coraz\u00f3n del pecho! No callar\u00e9, porque mi alma ha o\u00eddo sones de cuerno, el clamoreo del combate.<br \/>20 Se anuncia quebranto sobre quebranto, porque es saqueada toda la tierra. En un punto son saqueadas mis tiendas, y en un cerrar de ojos mis toldos.<br \/>21 \u00bfHasta cu\u00e1ndo ver\u00e9 ense\u00f1as, y oir\u00e9 sones de cuerno?<br \/>22 &#8211; Es porque mi pueblo es necio: A m\u00ed no me conocen. Criaturas necias son, carecen de talento. Sabios son para lo malo, ignorantes para el bien.<br \/>23 Mir\u00e9 a la tierra, y he aqu\u00ed que era un caos; a los cielos, y faltaba su luz.<br \/>24 Mir\u00e9 a los montes, y estaban temblando, y todos los cerros trepidaban.<br \/>25 Mir\u00e9, y he aqu\u00ed que no hab\u00eda un alma, y todas las aves del cielo se hab\u00edan volado.<br \/>26 Mir\u00e9, y he aqu\u00ed que el vergel era yermo, y todas las ciudades estaban arrasadas delante de Yahveh y del ardor de su ira.<br \/>27 Porque as\u00ed dice Yahveh: Desolaci\u00f3n se volver\u00e1 toda la tierra, aunque no acabar\u00e9 con ella.<br \/>28 Por eso ha de enlutarse la tierra, y se oscurecer\u00e1n los cielos arriba; pues tengo resuelta mi decisi\u00f3n y no me pesar\u00e1 ni me volver\u00e9 atr\u00e1s de ella.<br \/>29 Al ruido de jinetes y flecheros hu\u00eda toda la ciudad. Se met\u00edan por los bosques y trepaban por las pe\u00f1as. Toda ciudad qued\u00f3 abandonada, sin quedar en ellas habitantes.<br \/>30 Y t\u00fa, asolada, \u00bfqu\u00e9 vas a hacer? Aunque te vistas de grana, aunque te enjoyes con joyel de oro, aunque te pintes con polvos los ojos, en vano te hermoseas: te han rechazado tus amantes: \u00a1tu muerte es lo que buscan!<br \/>31 Y entonces o\u00ed una voz como de parturienta, gritos como de primeriza: era la voz de la hija de Si\u00f3n, que gimiendo extend\u00eda sus palmas: \u00ab\u00a1Ay, pobre de m\u00ed, que mi alma desfallece a manos de asesinos!\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr5\"><\/a>Jerem\u00edas 5<br \/><\/em><\/strong>1 Recorred las calles de Jerusal\u00e9n, mirad bien y enteraos; buscad por sus plazas, a ver si top\u00e1is con alguno que practique la justicia, que busque la verdad, y yo la perdonar\u00eda.<br \/>2 Pues, si bien dicen: \u00ab\u00a1Por vida de Yahveh!\u00bb, tambi\u00e9n juran en falso.<br \/>3 &#8211; \u00a1Oh Yahveh! tus ojos, \u00bfno son para la verdad? Les heriste, mas no acusaron el golpe; acabaste con ellos, pero no quisieron aprender. Endurecieron sus caras m\u00e1s que pe\u00f1ascos, rehusaron convertirse.<br \/>4 Yo dec\u00eda: \u00abNaturalmente, el vulgo es necio, pues ignora el camino de Yahveh, el derecho de su Dios.<br \/>5 Voy a acudir a los grandes y a hablar con ellos, porque \u00e9sos conocen el camino de Yahveh, el derecho de su Dios.\u00bb Pues bien, todos a una hab\u00edan quebrado el yugo y arrancado las coyundas.<br \/>6 Por eso los herir\u00e1 el le\u00f3n de la selva, el lobo de los desiertos los destrozar\u00e1, el leopardo acechar\u00e1 sus ciudades: todo el que saliere de ellas ser\u00e1 despedazado. &#8211; Porque son muchas sus rebeld\u00edas, y sus apostas\u00edas son grandes.<br \/>7 \u00bfC\u00f3mo te voy a perdonar por ello? Tus hijos me dejaron y juraron por el no &#8211; dios. Yo los hart\u00e9, y ellos se hicieron ad\u00falteros, y el lupanar frecuentaron.<br \/>8 Son caballos lustrosos y vagabundos: cada cual relincha por la mujer de su pr\u00f3jimo.<br \/>9 \u00bfY de esto no pedir\u00e9 cuentas? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -, \u00bfde una naci\u00f3n as\u00ed no se vengar\u00e1 mi alma?<br \/>10 Escalad sus murallas, destruid, mas no acab\u00e9is con ella. Quitad sus sarmientos porque no son de Yahveh.<br \/>11 Porque bien me enga\u00f1aron, la casa de Jud\u00e1 y la casa de Israel &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>12 Renegaron de Yahveh diciendo: \u00ab\u00a1El no cuenta!, \u00a1no nos sobrevendr\u00e1 da\u00f1o alguno, ni espada ni hambre veremos!<br \/>13 Cuanto a los profetas, el viento se los lleve, pues carecen de Palabra.\u00bb &#8211; As\u00ed les ser\u00e1 hecho.<br \/>14 Por tanto, as\u00ed dice Yahveh, el Dios Sebaot: Por haber hablado ellos tal palabra, he aqu\u00ed que yo pongo las m\u00edas en tu boca como fuego, y a este pueblo como le\u00f1os, y los consumir\u00e1.<br \/>15 He aqu\u00ed que yo traigo sobre vosotros, una naci\u00f3n de muy lejos, \u00a1oh casa de Israel! &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -; una naci\u00f3n que no mengua, naci\u00f3n antiqu\u00edsima aqu\u00e9lla, naci\u00f3n cuya lengua ignoras y no entiendes los que habla;<br \/>16 cuyo carcaj es como tumba abierta: todos son valientes.<br \/>17 Comer\u00e1 tu mies y tu pan, comer\u00e1 a tus hijos e hijas, comer\u00e1 tus ovejas y vacas, comer\u00e1 tus vi\u00f1as e higueras; con la espada destruir\u00e1 tus plazas fuertes en que conf\u00edas.<br \/>18 Por lo dem\u00e1s, en los d\u00edas aquellos &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; todav\u00eda no acabar\u00e9 con vosotros.<br \/>19 &#8211; Y cuando dijereis: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 nos hace Yahveh nuestro Dios todo esto?\u00bb, les dir\u00e1s: \u00abLo mismo que me dejasteis a m\u00ed y servisteis a dioses extra\u00f1os en vuestra tierra, as\u00ed servir\u00e9is a extra\u00f1os en una tierra no vuestra.\u00bb<br \/>20 Anunciad esto a la casa de Jacob y hacedlo o\u00edr en Jud\u00e1:<br \/>21 &#8211; Ea, o\u00edd esto, pueblo necio y sin seso &#8211; tienen ojos y no ven, orejas y no oyen -:<br \/>22 \u00bfA m\u00ed no me temer\u00e9is? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -, \u00bfdelante de m\u00ed no temblar\u00e9is, que puse la arena por t\u00e9rmino al mar, l\u00edmite eterno, que no traspasar\u00e1? Se agitar\u00e1, mas no lo lograr\u00e1; mugir\u00e1n sus olas, pero no pasar\u00e1n.<br \/>23 Pero este pueblo tiene un coraz\u00f3n traidor y rebelde: traicionaron llegando hasta el fin.<br \/>24 Y no se les ocurri\u00f3 decir: \u00abEa, temamos a Yahveh nuestro Dios, que da la lluvia tempranera y la tard\u00eda a su tiempo; que nos garantiza las semanas que regulan la siega.\u00bb<br \/>25 Todo esto lo trastornaron vuestras culpas y vuestros pecados os privaron del bien.<br \/>26 Porque se encuentran en mi pueblo malhechores: preparan la red, cual paranceros montan celada: \u00a1hombres son atrapados!<br \/>27 Como jaula llena de aves, as\u00ed est\u00e1n sus casas llenas de fraudes. As\u00ed se engrandecieron y se enriquecieron,<br \/>28 engordaron, se alustraron. Ejecutaban malas acciones. La causa del hu\u00e9rfano no juzgaban y el derecho de los pobres no sentenciaban.<br \/>29 \u00bfY de esto no pedir\u00e9 cuentas? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -, \u00bfde una naci\u00f3n as\u00ed no se vengar\u00e1 mi alma?<br \/>30 Algo pasmoso y horrendo se ha dado en la tierra:<br \/>31 los profetas profetizaron con mentira, y los sacerdotes dispusieron a su guisa. Pero mi pueblo lo prefiere as\u00ed. \u00bfA d\u00f3nde vais a parar?<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr6\"><\/a>Jerem\u00edas 6<br \/><\/em><\/strong>1 Escapad, hijos de Benjam\u00edn, de dentro de Jerusal\u00e9n, en T\u00e9coa ta\u00f1ed el cuerno, y sobre Bet Hakk\u00e9rem izad bandera, porque una desgracia amenaza del norte y un quebranto grande.<br \/>2 \u00bfAcaso a una deliciosa pradera te comparas, hija de Si\u00f3n?<br \/>3 A ella vienen pastores con sus reba\u00f1os, han montado las tiendas, junto a ella en derredor, y apacientan cada cual su manada.<br \/>4 &#8211; \u00ab\u00a1Declaradle la guerra santa! \u00a1En pie y subamos contra ella a mediod\u00eda!&#8230; \u00a1Ay de nosotros, que el d\u00eda va cayendo, y se alargan las sombras de la tarde!&#8230;<br \/>5 \u00a1Pues arriba y subamos de noche y destruiremos sus alc\u00e1zares!\u00bb<br \/>6 Porque as\u00ed dice Yahveh Sebaot: \u00abTalad sus \u00e1rboles y alzad contra Jerusal\u00e9n un terrapl\u00e9n.\u00bb Es la ciudad de visita. Todo el mundo se atropella en su interior.<br \/>7 Cual mana un pozo sus aguas, tal mana ella su malicia. \u00ab\u00a1Atropello!\u00bb, \u00ab\u00a1despojo!\u00bb &#8211; se oye decir en ella; ante m\u00ed de continuo heridas y golpes.<br \/>8 Aprende, Jerusal\u00e9n, no sea que se despegue mi alma de ti, no sea que te convierta en desolaci\u00f3n, en tierra despoblada.<br \/>9 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: Busca, rebusca como en una cepa en el resto de Israel; vuelve a pasar tu mano como el vendimiador por los p\u00e1mpanos.<br \/>10 &#8211; \u00bfA qui\u00e9nes que me oigan voy a hablar y avisar? He aqu\u00ed que su o\u00eddo es incircunciso y no pueden entender. He aqu\u00ed que la palabra de Yahveh se les ha vuelto oprobio: no les agrada.<br \/>11 Tambi\u00e9n yo estoy lleno de la sa\u00f1a de Yahveh y cansado de retenerla. La verter\u00e9 sobre el ni\u00f1o de la calle y sobre el grupo de mancebos juntos. Tambi\u00e9n el hombre y la mujer ser\u00e1n apresados, el viejo con la anciana.<br \/>12 Pasar\u00e1n sus casas a otros, campos y mujeres a la vez, cuando extienda yo mi mano sobre los habitantes de esta tierra &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>13 Porque desde el m\u00e1s chiquito de ellos hasta el m\u00e1s grande, todos andan buscando su provecho, y desde el profeta hasta el sacerdote, todos practican el fraude.<br \/>14 Han curado el quebranto de mi pueblo a la ligera, diciendo: \u00ab\u00a1Paz, paz!\u00bb, cuando no hab\u00eda paz.<br \/>15 \u00bfSe avergonzaron de las abominaciones que hicieron? Avergonzarse, no se avergonzaron; sonrojarse, tampoco supieron; por tanto caer\u00e1n con los que cayeren; tropezar\u00e1n cuando se les visite &#8211; dice Yahveh.<br \/>16 As\u00ed dice Yahveh: Paraos en los caminos y mirad, y preguntad por los senderos antiguos, cu\u00e1l es el camino bueno, y andad por \u00e9l, y encontrar\u00e9is sosiego para vuestras almas. Pero dijeron: \u00abNo vamos.\u00bb<br \/>17 Entonces les puse centinelas: \u00ab\u00a1Atenci\u00f3n al toque de cuerno!\u00bb Pero dijeron: \u00abNo atendemos.\u00bb<br \/>18 Por tanto, o\u00edd, naciones, y conoce, asamblea, lo que vendr\u00e1 sobre ellos;<br \/>19 oye, tierra: He aqu\u00ed que traigo desgracia a este pueblo, como fruto de sus pensamientos, porque a mis razones no atendieron, y por lo que respecta a mi Ley, la desecharon.<br \/>20 &#8211; \u00bfA qu\u00e9 traerme incienso de Seba y canela fina de pa\u00eds remoto? Ni vuestros holocaustos me son gratos, ni vuestros sacrificios me complacen.<br \/>21 Por tanto, as\u00ed dice Yahveh: Mirad que pongo a este pueblo tropiezos y tropezar\u00e1n en ellos padres e hijos a una, el vecino y su pr\u00f3jimo perecer\u00e1n.<br \/>22 As\u00ed dice Yahveh: Mirad que un pueblo viene de tierras del norte y una gran naci\u00f3n se despierta de los confines de la tierra.<br \/>23 Arco y lanza blanden, crueles son y sin entra\u00f1as. Su voz como la mar muge, y a caballo van montados, ordenados como un solo hombre para la guerra contra ti, hija de Si\u00f3n.<br \/>24 &#8211; O\u00edmos su fama, flaquean nuestras manos, angustia nos asalta, dolor como de parturienta.<br \/>25 No salg\u00e1is al campo, no and\u00e9is por el camino, que el enemigo lleva espada: terror por doquier.<br \/>26 &#8211; Hija de mi pueblo, c\u00ed\u00f1ete de sayal y revu\u00e9lcate en ceniza, haz por ti misma un duelo de hijo \u00fanico, una endecha amargu\u00edsima, porque en seguida viene el saqueador sobre nosotros.<br \/>27 &#8211; A ti te puse en mi pueblo por inquisidor sagaz para que examinaras y probaras su conducta.<br \/>28 &#8211; Todos ellos son rebeldes que andan difamando; bronce y hierro; todos son degenerados.<br \/>29 Jade\u00f3 el fuelle, el plomo se consumi\u00f3 por el fuego. En vano afin\u00f3 el afinador, porque la ganga no se desprendi\u00f3.<br \/>30 Ser\u00e1n llamados \u00abplata de desecho\u00bb, porque Yahveh los desech\u00f3.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr7\"><\/a>Jerem\u00edas 7<br \/><\/em><\/strong>1 Palabra que lleg\u00f3 de parte de Yahveh a Jerem\u00edas:<br \/>2 P\u00e1rate en la puerta de la Casa de Yahveh y proclamar\u00e1s all\u00ed esta palabra. Dir\u00e1s: O\u00edd la palabra de Yahveh, todo Jud\u00e1, los que entr\u00e1is por estas puertas a postraros ante Yahveh.<br \/>3 As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Mejorad de conducta y de obras, y yo har\u00e9 que os qued\u00e9is en este lugar.<br \/>4 No fi\u00e9is en palabras enga\u00f1osas diciendo: \u00ab\u00a1Templo de Yahveh, Templo de Yahveh, Templo de Yahveh es \u00e9ste!\u00bb<br \/>5 Porque si mejor\u00e1is realmente vuestra conducta y obras, si realmente hac\u00e9is justicia mutua<br \/>6 y no oprim\u00eds al forastero, al hu\u00e9rfano y a la viuda (y no vert\u00e9is sangre inocente en este lugar), ni and\u00e1is en pos de otros dioses para vuestro da\u00f1o,<br \/>7 entonces yo me quedar\u00e9 con vosotros en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres desde siempre hasta siempre.<br \/>8 Pero he aqu\u00ed que vosotros fi\u00e1is en palabras enga\u00f1osas que de nada sirven,<br \/>9 para robar, matar, adulterar, jurar en falso, incensar a Baal y seguir a otros dioses que no conoc\u00edais.<br \/>10 Luego ven\u00eds y os par\u00e1is ante m\u00ed en esta Casa llamada por mi Nombre y dec\u00eds: \u00ab\u00a1Estamos seguros!\u00bb, para seguir haciendo todas esas abominaciones.<br \/>11 \u00bfEn cueva de bandoleros se ha convertido a vuestros ojos esta Casa que se llama por mi Nombre? \u00a1Que bien visto lo tengo! -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>12 Pues andad ahora a mi lugar de Silo, donde aposent\u00e9 mi Nombre antiguamente, y ved lo que hice con \u00e9l ante la maldad de mi pueblo Israel.<br \/>13 Y ahora, por haber hecho vosotros todo esto &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; por m\u00e1s que os habl\u00e9 asiduamente, aunque no me o\u00edsteis, y os llam\u00e9, mas no respondisteis,<br \/>14 yo har\u00e9 con la Casa que se llama por mi Nombre, en la que confi\u00e1is, y con el lugar que os di a vosotros y a vuestros padres, como hice con Silo,<br \/>15 y os echar\u00e9 de mi presencia como ech\u00e9 a todos vuestros hermanos, a toda la descendencia de Efra\u00edm.<br \/>16 En cuanto a ti, no pidas por este pueblo ni eleves por ellos plegaria ni oraci\u00f3n, ni me insistas, porque no te oir\u00e9.<br \/>17 \u00bfEs que no ves lo que ellos hacen en las ciudades de Jud\u00e1 y por las calles de Jerusal\u00e9n?<br \/>18 Los hijos recogen le\u00f1a, los padres prenden fuego, las mujeres amasan para hacer tortas a la Reina de los Cielos, y se liba en honor de otros dioses para exasperarme.<br \/>19 \u00bfA m\u00ed me exasperan \u00e9sos? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -, \u00bfno es a s\u00ed mismos, para vergu\u0308enza de sus rostros?<br \/>20 Por tanto, as\u00ed dice el Se\u00f1or Yahveh: He aqu\u00ed que mi ira y mi sa\u00f1a se vuelca sobre este lugar, sobre hombres y bestias bestias, sobre los \u00e1rboles del campo y el fruto del suelo; arder\u00e1 y no se apagar\u00e1.<br \/>21 As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel. A\u00f1adid vuestros holocaustos a vuestros sacrificios y comeos la carne.<br \/>22 Que cuando yo saqu\u00e9 a vuestros padres del pa\u00eds de Egipto, no les habl\u00e9 ni les mand\u00e9 nada tocante a holocausto y sacrificio.<br \/>23 Lo que les mand\u00e9 fue esto otro: \u00abEscuchad mi voz y yo ser\u00e9 vuestro Dios y vosotros ser\u00e9is mi pueblo, y seguir\u00e9is todo camino que yo os mandare, para que os vaya bien.\u00bb<br \/>24 Mas ellos no escucharon ni prestaron el o\u00eddo, sino que procedieron en sus consejos seg\u00fan la pertinacia de su mal coraz\u00f3n, y se pusieron de espaldas, que no de cara;<br \/>25 desde la fecha en que salieron vuestros padres del pa\u00eds de Egipto hasta el d\u00eda de hoy, os envi\u00e9 a todos mis siervos, los profetas, cada d\u00eda puntualmente.<br \/>26 Pero no me escucharon ni aplicaron el o\u00eddo, sino que atiesando la cerviz hicieron peor que sus padres.<br \/>27 Les dir\u00e1s, pues, todas estas palabras, mas no te escuchar\u00e1n. Les llamar\u00e1s y no te responder\u00e1n.<br \/>28 Entonces les dir\u00e1s: Esta es la naci\u00f3n que no ha escuchado la voz de Yahveh su Dios, ni ha querido aprender. Ha perecido la lealtad, ha desaparecido de su boca.<br \/>29 C\u00f3rtate tus guedejas y t\u00edralas, y entona por los calveros una eleg\u00eda; que Yahveh ha desechado y repudiado a la generaci\u00f3n objeto de su c\u00f3lera.<br \/>30 Los hijos de Jud\u00e1 han hecho lo que me parece malo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -: han puesto sus Monstruos abominables en la Casa que llaman por mi Nombre profan\u00e1ndola,<br \/>31 y han construido los altos de T\u00f3fet &#8211; que est\u00e1 en el valle de Ben Hinnom &#8211; para quemar a sus hijos e hijas en el fuego, cosa que nos les mand\u00e9 ni me pas\u00f3 por las mientes.<br \/>32 Por tanto, he aqu\u00ed que vienen d\u00edas &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; en que no se hablar\u00e1 m\u00e1s de T\u00f3fet, ni del valle de Ben Hinnom, sino del \u201cvalle de la Matanza\u201d. Se har\u00e1n enterramientos en T\u00f3fet por falta de sitio,<br \/>33 y los cad\u00e1veres de este pueblo servir\u00e1n de comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra, sin que haya quien las espante.<br \/>34 Suspender\u00e9 en las ciudades de Jud\u00e1 y en las calles de Jerusal\u00e9n toda voz de gozo y alegr\u00eda, la voz del novio y la voz de la novia; porque toda la tierra quedar\u00e1 desolada.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr8\"><\/a>Jerem\u00edas 8<br \/><\/em><\/strong>1 En aquel tiempo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; sacar\u00e1n de sus tumbas los huesos de los reyes de Jud\u00e1, los huesos de sus pr\u00edncipes, los huesos de los sacerdotes, los huesos de los profetas y los huesos de los moradores de Jerusal\u00e9n,<br \/>2 y los dispersar\u00e1n ante el sol, la luna y todo el ej\u00e9rcito celeste a quienes amaron y sirvieron, a quienes siguieron, consultaron y adoraron, para no ser recogidos ni sepultados m\u00e1s: se volver\u00e1n esti\u00e9rcol sobre la haz de la tierra.<br \/>3 Y ser\u00e1 preferible la muerte a la vida para todo el resto que subsistiere de este linaje malo adondequiera que yo les relegue &#8211; or\u00e1culo de Yahveh Sebaot -.<br \/>4 Les dir\u00e1s: As\u00ed dice Yahveh: Los que caen \u00bfno se levantan? y si uno se extrav\u00eda \u00bfno cabe tornar?<br \/>5 Pues \u00bfpor qu\u00e9 este pueblo sigue apostatando, Jerusal\u00e9n con apostas\u00eda perpetua? Se aferran a la mentira, reh\u00fasan convertirse.<br \/>6 He escuchado atentamente: no hablan a derechas. Nadie deplora su maldad diciendo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 he hecho?\u00bb Todos se extrav\u00edan, cada cual en su carrera, cual caballo que irrumpe en la batalla.<br \/>7 Hasta la cigu\u0308e\u00f1a en el cielo conoce su estaci\u00f3n, y la t\u00f3rtola, la golondrina o la grulla observan la \u00e9poca de sus migraciones. Pero mi pueblo ignora el derecho de Yahveh.<br \/>8 \u00bfC\u00f3mo dec\u00eds: \u00abSomos sabios, y poseemos la Ley de Yahveh?\u00bb Cuando es bien cierto que en mentira la ha cambiado el c\u00e1lamo mentiroso de los escribas.<br \/>9 Los sabios pasar\u00e1n vergu\u0308enza, ser\u00e1n abatidos y presos. He aqu\u00ed que han desechado la palabra de Yahveh, y su sabidur\u00eda \u00bfde qu\u00e9 les sirve?<br \/>10 As\u00ed que yo dar\u00e9 sus mujeres a otros, sus campos a nuevos amos, porque del m\u00e1s chiquito al m\u00e1s grande todos andan buscando su provecho, y desde el profeta hasta el sacerdote, todos practican el fraude.<br \/>11 Han curado el quebranto de la hija de mi pueblo a la ligera, diciendo: \u00ab\u00a1Paz, paz!\u00bb, cuando no hab\u00eda paz.<br \/>12 \u00bfSe avergonzaron de las abominaciones que hicieron? \u00a1Avergonzarse, no se avergonzaron; sonrojarse, tampoco supieron! Por tanto caer\u00e1n con los que cayeren; tropezar\u00e1n cuando se les visite \u2013dice Yahveh-.<br \/>13 Quisiera recoger de ellos alguna cosa -or\u00e1culo de Yahveh- pero no hay racimos en la vid ni higos en la higuera, y est\u00e1n mustias sus hojas. Es que yo les he dado quien les despoje.<br \/>14 &#8211; \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 nos quedamos tranquilos? \u00a1Juntaos, vamos a las plazas fuertes para enmudecer all\u00ed, pues Yahveh nuestro Dios nos hace morir y nos propina agua envenenada, porque hemos pecado contra Yahveh!<br \/>15 Esper\u00e1bamos paz, y no hubo bien alguno; el tiempo de la cura, y se presenta el miedo.<br \/>16 Desde Dan se deja o\u00edr. el resuello de sus caballos. Al relincho sonoro de sus corceles tembl\u00f3 la tierra toda. Vendr\u00e1n y comer\u00e1n el pa\u00eds y sus bienes, la ciudad y sus habitantes.\u00bb<br \/>17 &#8211; S\u00ed, he aqu\u00ed que yo env\u00edo contra vosotros sierpes venenosas contra las que no existe encantamiento, y os picar\u00e1n &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>18 Sin remedio el dolor me acomete, el coraz\u00f3n me falla;<br \/>19 he aqu\u00ed el grito lastimero de la hija de mi pueblo desde todos los rincones del pa\u00eds: \u00ab\u00bfNo est\u00e1 Yahveh en Si\u00f3n? \u00bfsu Rey no mora ya en ella? (\u00bfPor qu\u00e9 me han irritado con sus \u00eddolos, con esas Vanidades tra\u00eddas del extranjero?)<br \/>20 La siega pas\u00f3, el verano acab\u00f3, mas nosotros no estamos a salvo.\u00bb<br \/>21 Me duele el quebranto de la hija de mi pueblo; estoy abrumado, el p\u00e1nico se apodera de m\u00ed.<br \/>22 \u00bfNo hay sand\u00e1raca en Galaad?, \u00bfno quedan m\u00e9dicos all\u00ed? Pues \u00bfc\u00f3mo es que no llega el remedio para la hija de mi pueblo?<br \/>23 \u00a1Qui\u00e9n convirtiera mi cabeza en llanto, mis ojos en manantial de l\u00e1grimas para llorar d\u00eda y noche a los muertos de la hija de mi pueblo!<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr9\"><\/a>Jerem\u00edas 9<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 \u00a1Qui\u00e9n me diese en el desierto una posada de caminantes, para poder dejar a mi pueblo y alejarme de su compa\u00f1\u00eda! Porque todos ellos son ad\u00falteros, un hatajo de traidores<br \/>2 que tienden su lengua como un arco. Es la mentira, que no la verdad, lo que prevalece en esta tierra. Van de mal en peor, y a Yahveh desconocen.<br \/>3 \u00a1Que cada cual se guarde de su pr\u00f3jimo!, \u00a1desconfiad de cualquier hermano!, porque todo hermano pone la zancadilla, y todo pr\u00f3jimo propala la calumnia.<br \/>4 Se enga\u00f1an unos a otros, no dicen la verdad; han avezado sus lenguas a mentir, se han pervertido, incapaces<br \/>5 de convertirse. Fraude por fraude, enga\u00f1o por enga\u00f1o, se niegan a reconocer a Yahveh.<br \/>6 Por ende, as\u00ed dice Yahveh Sebaot: He aqu\u00ed que yo voy a afinarlos y probarlos; mas \u00bfc\u00f3mo har\u00e9 para tratar a la hija de mi pueblo?<br \/>7 Su lengua es saeta mort\u00edfera, las palabras de su boca, embusteras. Se saluda al pr\u00f3jimo, pero por dentro se le pone celada.<br \/>8 Y por estas acciones, \u00bfno les he de castigar? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -, \u00bfde una naci\u00f3n as\u00ed no se vengar\u00e1 mi alma?<br \/>9 Alzo sobre los montes lloro y lamento, y una eleg\u00eda por las dehesas del desierto, porque han sido incendiadas; nadie pasa por all\u00ed, y no se oyen los gritos del ganado. Desde las aves del cielo hasta las bestias, todas han huido, se han marchado.<br \/>10 Voy a hacer de Jerusal\u00e9n un mont\u00f3n de piedras, guarida de chacales, y de las ciudades de Jud\u00e1 har\u00e9 una soledad sin ning\u00fan habitante.<br \/>11 \u00bfQui\u00e9n es el sabio?, pues que entienda esto; a qui\u00e9n ha hablado la boca de Yahveh?, pues que lo diga; \u00bfpor qu\u00e9 el pa\u00eds se ha perdido, incendiado como el desierto donde no pasa nadie?<br \/>12 Yahveh lo ha dicho: Es que han abandonado mi Ley que yo les propuse, y no han escuchado mi voz ni la han seguido;<br \/>13 sino que han ido en pos de la inclinaci\u00f3n de sus corazones tercos, en pos de los Baales que sus padres les ense\u00f1aron.<br \/>14 Por eso, as\u00ed dice Yahveh Sebaot, el dios de Israel: He aqu\u00ed que voy a dar de comer a este pueblo ajenjo y les voy a dar de beber agua emponzo\u00f1ada.<br \/>15 Les voy a dispersar entre las naciones desconocidas de ellos y de sus padres, y enviar\u00e9 detr\u00e1s de ellos la espada hasta exterminarlos.<br \/>16 As\u00ed habla Yahveh Sebaot: \u00a1Hala! Llamad a las pla\u00f1ideras, que vengan: mandad por las m\u00e1s h\u00e1biles, que vengan.<br \/>17 \u00a1Pronto! que entonen por nosotros una lamentaci\u00f3n. Dejen caer l\u00e1grimas nuestros ojos, y nuestros p\u00e1rpados den curso al llanto.<br \/>18 S\u00ed, una lamentaci\u00f3n se deja o\u00edr desde Si\u00f3n: \u00ab\u00a1Ay, que somos saqueados!, \u00a1qu\u00e9 vergu\u0308enza tan grande, que se nos hace dejar nuestra tierra, han derruido nuestros hogares!\u00bb<br \/>19 O\u00edd, pues, mujeres, la palabra de Yahveh; reciba vuestro o\u00eddo la palabra de su boca: Ense\u00f1ad a vuestras hijas esta lamentaci\u00f3n, y las unas a las otras esta eleg\u00eda:<br \/>20 \u00abLa muerte ha trepado por nuestras ventanas, ha entrado en nuestros palacios, barriendo de la calle al chiquillo, a los mozos de las plazas.<br \/>21 \u00a1Habla! Tal es el or\u00e1culo de Yahveh: Los cad\u00e1veres humanos yacen como bo\u00f1igas por el campo, como manojos detr\u00e1s del segador, y no hay quien los re\u00fana.\u00bb<br \/>22 As\u00ed dice Yahveh: No se alabe el sabio por su sabidur\u00eda, ni se alabe el valiente por su valent\u00eda, ni se alabe el rico por su riqueza;<br \/>23 mas en esto se alabe quien se alabare: en tener seso y conocerme, por que yo soy Yahveh, que hago merced, derecho y justicia sobre la tierra, porque en eso me complazco &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>24 He aqu\u00ed que vienen d\u00edas &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; en que he de visitar a todo circuncidado que s\u00f3lo lo sea en su carne:<br \/>25 a Egipto, Jud\u00e1, Edom y a los hijos de Amm\u00f3n, a Moab, y a todos los de sien rapada, los que moran en el desierto. Porque todas estas gentes lo son. Pero tambi\u00e9n los de la casa de Israel son incircuncisos de coraz\u00f3n.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr10\"><\/a>Jerem\u00edas 10<br \/><\/em><\/strong>1 O\u00edd la palabra que os dedica Yahveh, oh casa de Israel.<br \/>2 As\u00ed dice Yahveh: Al proceder de los gentiles no os habitu\u00e9is, ni de los signos celestes os espant\u00e9is. \u00a1Que se espanten de ellos los gentiles!<br \/>3 Porque las costumbres de los gentiles son vanidad: un madero del bosque, obra de manos del maestro que con el hacha lo cort\u00f3,<br \/>4 con plata y oro lo embellece, con clavos y a martillazos se lo sujeta para que no se menee.<br \/>5 Son como espantajos de pepinar, que ni hablan. Tienen que ser transportados, porque no andan. No les teng\u00e1is miedo, que no hacen ni bien ni mal.<br \/>6 No hay como t\u00fa, Yahveh; grande eres t\u00fa, y grande tu Nombre en poder\u00edo.<br \/>7 \u00bfQui\u00e9n no te temer\u00e1, Rey de las naciones? Porque a ti se te debe eso. Porque entre todos los sabios de las naciones y entre todos sus reinos no hay nadie como t\u00fa.<br \/>8 Todos a la par son est\u00fapidos y necios: lecci\u00f3n de madera la que dan los \u00eddolos.<br \/>9 Plata laminada, de Tarsis importada, y oro de Ofir; hechura de maestro y de manos de platero (de p\u00farpura violeta y escarlata es su vestido): todos son obra de artistas.<br \/>10 Pero Yahveh es el Dios verdadero; es el Dios vivo y el Rey eterno. Cuando se irrita, tiembla la tierra, y no aguantan las naciones su indignaci\u00f3n.<br \/>11 (As\u00ed les dir\u00e9is: \u00abLos dioses que no hicieron el cielo ni la tierra, perecer\u00e1n de la tierra y de debajo del cielo.\u00bb)<br \/>12 El es quien hizo la tierra con su poder, el que estableci\u00f3 el orbe con su saber, y con su inteligencia expandi\u00f3 los cielos.<br \/>13 Cuando da voces, hay estruendo de aguas en los cielos, y hace subir las nubes desde el extremo de la tierra. El hace los rel\u00e1mpagos para la lluvia y saca el viento de sus dep\u00f3sitos.<br \/>14 Todo hombre es torpe para comprender, se avergu\u0308enza del \u00eddolo todo platero, porque sus estatuas son una mentira y no hay esp\u00edritu en ellas.<br \/>15 Vanidad son, cosa rid\u00edcula; al tiempo de su visita perecer\u00e1n.<br \/>16 No es as\u00ed la \u00abParte de Jacob\u00bb, pues \u00e9l es el plasmador del universo, y aquel cuyo heredero es Israel; Yahveh Sebaot es su nombre.<br \/>17 Recoge del suelo tu mercanc\u00eda, oh t\u00fa, que est\u00e1s sitiada:<br \/>18 porque as\u00ed dice Yahveh: He aqu\u00ed que yo voy a hondear a los moradores del pa\u00eds &#8211; \u00a1esta vez va de veras! &#8211; y les apremiar\u00e9 de modo que den conmigo.<br \/>19 &#8211; \u00ab\u00a1Ay de m\u00ed, por mi quebranto! \u00a1me duele la herida! Y yo que dec\u00eda: \u201cEse es un sufrimiento, pero me lo aguantar\u00e9\u201d&#8230;<br \/>20 Mi tienda ha sido saqueada, y todos mis tensores arrancados. Mis hijos me han sido quitados y no existen. No hay quien despliegue ya mi tienda ni quien ice mis toldos.\u00bb<br \/>21 &#8211; Es que han sido torpes los pastores y no han buscado a Yahveh; as\u00ed no obraron cuerdamente, y toda su grey fue dispersada.<br \/>22 \u00a1Se oye un rumor! \u00a1ya llega!: un gran estr\u00e9pito del pa\u00eds del norte, para trocar las ciudades de Jud\u00e1 en desolaci\u00f3n, guarida de chacales.<br \/>23 Yo s\u00e9, Yahveh, que no depende del hombre su camino, que no es del que anda enderezar su paso.<br \/>24 Corr\u00edgeme, Yahveh, pero con tino, no con tu ira, no sea que me quede en poco.<br \/>25 Vierte tu c\u00f3lera sobre las naciones que te desconocen, y sobre los linajes que no invocan tu Nombre. Porque han devorado a Jacob hasta consumirle, lo han devorado y su mansi\u00f3n han desolado.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr11\"><\/a>Jerem\u00edas 11<br \/><\/em><\/strong>1 Palabra que lleg\u00f3 de parte de Yahveh a Jerem\u00edas:<br \/>2 O\u00edd los t\u00e9rminos de esta alianza y hablad a los hombres de Jud\u00e1 y a los habitantes de Jerusal\u00e9n,<br \/>3 y diles: As\u00ed dice Yahveh, el Dios de Israel: Maldito el var\u00f3n que no escuche los t\u00e9rminos de esta alianza<br \/>4 que mand\u00e9 a vuestros padres el d\u00eda que los saqu\u00e9 de Egipto, del crisol de hierro, dici\u00e9ndoles: \u00abO\u00edd mi voz y obrad conforme a lo que os he mandado; y as\u00ed ser\u00e9is mi pueblo, y yo ser\u00e9 vuestro Dios,<br \/>5 en orden a cumplir el juramento que hice a vuestros padres, de darles una tierra que mana leche y miel &#8211; como se cumple hoy.\u00bb Respond\u00ed y dije: \u00a1Am\u00e9n, Yahveh!<br \/>6 Y me dijo Yahveh: Pregona todas estas palabras por las ciudades de Jud\u00e1 y por las calles de Jerusal\u00e9n: \u00abO\u00edd los t\u00e9rminos de esta alianza y cumplidlos:<br \/>7 que bien advert\u00ed a vuestros padres el d\u00eda que les hice subir de Egipto, y hasta la fecha he insistido en advert\u00edrselo: \u00a1O\u00edd mi voz!<br \/>8 Mas no oyeron ni aplicaron el o\u00eddo, sino que cada cual procedi\u00f3 seg\u00fan la terquedad de su coraz\u00f3n malo. Y as\u00ed he aplicado contra ellos todos los t\u00e9rminos de dicha alianza que les mand\u00e9 cumplir y no lo hicieron.\u00bb<br \/>9 Y me dijo Yahveh: Se ha descubierto una conjura entre los hombres de Jud\u00e1 y entre los habitantes de Jerusal\u00e9n.<br \/>10 Han reincidido en las culpas de sus mayores, que rehusaron escuchar mis palabras: se han ido en pos de otros dioses para servirles; han violado la casa de Israel y la casa de Jud\u00e1 mi alianza, que pact\u00e9 con sus padres.<br \/>11 Por ende, as\u00ed dice Yahveh: He aqu\u00ed que yo les traigo una desgracia a la que no podr\u00e1n hurtarse; y aunque se me quejaren, no les oir\u00e9.<br \/>12 \u00a1Que vayan las ciudades de Jud\u00e1 y los moradores de Jerusal\u00e9n, y que se quejen a los dioses a quienes inciensan!, que lo que es salvarles, no les salvar\u00e1n al tiempo de su desgracia.<br \/>13 Pues cuantas son tus ciudades, otros tantos son tus dioses, Jud\u00e1; y cuantas calles cuenta Jerusal\u00e9n, otros tantos altares a la Vergu\u0308enza, otros tantos altares hay de Baal.<br \/>14 En cuanto a ti, no pidas por este pueblo, ni eleves por ellos plegaria ni oraci\u00f3n, porque no he de o\u00edr cuando clamen a m\u00ed por su desgracia.<br \/>15 \u00bfQu\u00e9 hace mi amada en mi Casa?; su obrar \u00bfno es pura doblez? \u00bfEs que los votos y la carne consagrada har\u00e1n pasar de ti tu desgracia? Entonces s\u00ed que te regocijar\u00edas.<br \/>16 \u00abOlivo frondoso, lozano, de fruto hermoso\u00bb te hab\u00eda puesto Yahveh por nombre. Pero con gran estr\u00e9pito le ha prendido fuego, y se han quemado sus gu\u00edas.<br \/>17 Yahveh Sebaot, que te plant\u00f3, te ha sentenciado, dada la maldad que ha cometido la casa de Israel y la casa de Jud\u00e1, exasper\u00e1ndome por incensar a Baal.<br \/>18 Yahveh me lo hizo saber, y me enter\u00e9 de ello. Entonces me descubriste, Yahveh, sus maquinaciones.<br \/>19 Y yo que estaba como cordero manso llevado al matadero, sin saber que contra m\u00ed tramaban maquinaciones: \u00abDestruyamos el \u00e1rbol en su vigor; borr\u00e9moslo de la tierra de los vivos, y su nombre no vuelva a mentarse.\u00bb<br \/>20 \u00a1Oh Yahveh Sebaot, juez de lo justo, que escrutas los ri\u00f1ones y el coraz\u00f3n!, vea yo tu venganza contra ellos, porque a ti he manifestado mi causa.<br \/>21 Y en efecto, as\u00ed dice Yahveh tocante a los de Anatot, que buscan mi muerte diciendo: \u00abNo profetices en nombre de Yahveh, y no morir\u00e1s a nuestras manos\u00bb.<br \/>22 Por eso as\u00ed dice Yahveh Sebaot: He aqu\u00ed que yo les voy a visitar. Sus mancebos morir\u00e1n por la espada, sus hijos e hijas morir\u00e1n de hambre,<br \/>23 y no quedar\u00e1 de ellos ni reliquia cuando yo traiga la desgracia a los de Anatot, el a\u00f1o en que sean visitados.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr12\"><\/a>Jerem\u00edas 12<br \/><\/em><\/strong>1 Tu llevas la raz\u00f3n, Yahveh, cuando discuto contigo, no obstante, voy a tratar contigo un punto de justicia. \u00bfPor qu\u00e9 tienen suerte los malos, y son felices todos los felones?<br \/>2 Los plantas, y enseguida arraigan, van a m\u00e1s y dan fruto. Cerca est\u00e1s t\u00fa de sus bocas, pero lejos de sus ri\u00f1ones.<br \/>3 En cambio a m\u00ed ya me conoces, Yahveh; me has visto y has comprobado que mi coraz\u00f3n est\u00e1 contigo. Ll\u00e9vatelos como ovejas al matadero, y cons\u00e1gralos para el d\u00eda de la matanza.<br \/>4 (\u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e1 de luto la tierra y la hierba de todo el campo estar\u00e1 seca? Por la maldad de los que moran en ella han desaparecido bestias y aves.) Porque han dicho: \u00abNo ve Dios nuestros senderos.\u00bb<br \/>5 &#8211; Si con los de a pie corriste y te cansaron, \u00bfc\u00f3mo competir\u00e1s con los de a caballo? Y si en tierra abierta te sientes seguro. \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s entre el boscaje del Jord\u00e1n?<br \/>6 Porque incluso tus hermanos y la casa de tu padre, \u00e9sos tambi\u00e9n te traicionar\u00e1n y a tus espaldas gritar\u00e1n. No te f\u00edes de ellos cuando te digan hermosas palabras.<br \/>7 Dej\u00e9 mi casa, abandon\u00e9 mi heredad, entregu\u00e9 el cari\u00f1o de mi alma en manos de sus enemigos.<br \/>8 Se ha portado conmigo mi heredad como un le\u00f3n en la selva: me acosaba con sus voces; por eso la aborrec\u00ed.<br \/>9 \u00bfEs por ventura un p\u00e1jaro pinto mi heredad? Las rapaces merodean sobre ella. \u00a1Andad, juntaos, fieras todas del campo: id al yantar!<br \/>10 Entre muchos pastores destruyeron mi vi\u00f1a, hollaron mi heredad, trocaron mi mejor campa en un yermo desolado.<br \/>11 La convirtieron en desolaci\u00f3n lamentable, en inculta para m\u00ed. Totalmente desolado est\u00e1 todo el pa\u00eds porque no hay all\u00ed nadie que lo sienta.<br \/>12 Sobre todos los calveros del desierto han venido saqueadores (porque una espada tiene Yahveh devorada), de un cabo al otro de la tierra no hubo cuartel para alma viviente.<br \/>13 Sembraron trigo, y espinos segaron, se afanaron sin provecho. Vergu\u0308enza les dan sus cosechas, por causa de la ira ardiente de Yahveh.<br \/>14 As\u00ed dice Yahveh: En cuanto a todos los malos vecinos que han tocado la heredad que di en precio a mi pueblo Israel, he aqu\u00ed que yo los arranco de su solar. (Y a la casa de Jud\u00e1 voy a arrancarla de en medio de ellos.)<br \/>15 Pero luego de haberlos arrancado, me volver\u00e9 y les tendr\u00e9 l\u00e1stima, y les har\u00e9 retornar, cada cual a su heredad y a su tierra.<br \/>16 Y entonces, si de veras aprendieron el camino de mi pueblo jurando en mi Nombre: \u00ab\u00a1Por vida de Yahveh!\u00bb &#8211; lo mismo que ellos ense\u00f1aron a mi pueblo a jurar por Baal &#8211; ser\u00e1n restablecidos a la par de mi pueblo.<br \/>17 Mas si no obedecen, arrancar\u00e9 a aquella gente y arrancada quedar\u00e1 y la har\u00e9 perecer &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr13\"><\/a>Jerem\u00edas 13<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Yahveh me dijo as\u00ed: \u00abAnda y c\u00f3mprate una faja de lino y te la pones a la cintura, pero no la metas en agua.\u00bb<br \/>2 Compr\u00e9 la faja, seg\u00fan la orden de Yahveh, y me la puse a la cintura.<br \/>3 Entonces me fue dirigida la palabra de Yahveh por la segunda vez:<br \/>4 \u00abToma la faja que has comprado y que llevas a la cintura, lev\u00e1ntate y vete al Eufrates y la escondes all\u00ed en un resquicio de la pe\u00f1a.\u00bb<br \/>5 Yo fui y la escond\u00ed en el Eufrates como me hab\u00eda mandado Yahveh.<br \/>6 Al cabo de mucho tiempo me dijo Yahveh: \u00abLev\u00e1ntate, vete al Eufrates y recoges de all\u00ed la faja que te mand\u00e9 que escondieras all\u00ed.\u00bb<br \/>7 Yo fui al Eufrates, cav\u00e9, recog\u00ed la faja del sitio donde la hab\u00eda escondido y he aqu\u00ed que se hab\u00eda echado a perder la faja: no val\u00eda para nada.<br \/>8 Entonces me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos:<br \/>9 \u00abAs\u00ed dice Yahveh: Del mismo modo echar\u00e9 a perder la mucha soberbia de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n.<br \/>10 Ese pueblo malo que reh\u00fasa o\u00edr mis palabras, que caminan seg\u00fan la terquedad de sus corazones y han ido en pos de otros dioses a servirles y adorarles, ser\u00e1n como esta faja que no vale para nada.<br \/>11 Porque as\u00ed como se pega la faja a la cintura de uno, de igual modo hice apegarse a m\u00ed a toda la casa de Israel y a toda la casa de Jud\u00e1 \u2013 or\u00e1culo de Yahveh &#8211; con idea de que fuesen mi pueblo, mi nombrad\u00eda, mi loor y mi prez, pero ellos no me oyeron.<br \/>12 Diles este refr\u00e1n: As\u00ed dice Yahveh, el Dios de Israel: \u00abTodo c\u00e1ntaro se puede llenar de vino.\u00bb Ellos te dir\u00e1n: \u00ab\u00bfNo sabemos de sobra que todo c\u00e1ntaro se puede llenar de vino?\u00bb<br \/>13 Entonces les dices: \u00abPues as\u00ed dice Yahveh: He aqu\u00ed que yo lleno de borrachera a todos los habitantes de esta tierra, a los reyes sucesores de David en el trono, a los sacerdotes y profetas y a todos los habitantes de Jerusal\u00e9n,<br \/>14 y los estrellar\u00e9, a cada cual contra su hermano, padres e hijos a una &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; sin que piedad, compasi\u00f3n y l\u00e1stima me quiten de destruirlos.\u00bb<br \/>15 O\u00edd y escuchad, no se\u00e1is altaneros, porque habla Yahveh.<br \/>16 Dad gloria a vuestro Dios Yahveh antes que haga oscurecer, y antes que se os vayan los pies sobre la sierra oscura, y esper\u00e9is la luz, y \u00e9l la haya convertido en negrura, la haya trocado en tiniebla densa.<br \/>17 Pero si no le oyereis, en silencio llorar\u00e1 mi alma por ese orgullo, y dejar\u00e1n caer mi ojos l\u00e1grimas, y verter\u00e1n copiosas l\u00e1grimas, porque va cautiva la grey de Yahveh.<br \/>18 Di al rey y a la Gran Dama: Humillaos, sentaos, porque ha ca\u00eddo de vuestras cabezas vuestra diadema preciosa.<br \/>19 Las ciudades del N\u00e9gueb est\u00e1n cercadas, y no hay quien abra. Todo Jud\u00e1 es deportado, deportado en masa.<br \/>20 Alza tus ojos, Jerusal\u00e9n, y mira a los que vienen del norte. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la grey que se te dio, tus preciosas ovejas?<br \/>21 \u00bfQu\u00e9 dir\u00e1s cuando te visiten con autoridad sobre ti? Pues lo que t\u00fa les ense\u00f1abas a hacer sobre ti eran caricias. \u00bfNo te acometer\u00e1n dolores como de parturienta?<br \/>22 Pero acaso digas en tus adentros: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me ocurren estas cosas?\u00bb Por tu gran culpa han sido alzadas tus faldas y han sido forzados tus calca\u00f1ales.<br \/>23 \u00bfMuda el kusita su piel, o el leopardo sus pintas? \u00a1Tambi\u00e9n vosotros pod\u00e9is entonces hacer el bien, los avezados a hacer el mal!<br \/>24 Por eso os esparc\u00ed como paja liviana al viento de la estepa.<br \/>25 Esa es tu suerte, el tanto por tu medida que te toca de mi parte &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -: por cuanto que me olvidaste y te fiaste de la Mentira.<br \/>26 Pues tambi\u00e9n yo te he levantado las faldas sobre tu rostro, y se ha visto tu indecencia.<br \/>27 \u00a1Ah, tus adulterios y tus relinchos, la bajeza de tu prostituci\u00f3n! Sobre los altos, por la campi\u00f1a he visto tus Monstruos abominables. \u00a1Ay de ti, Jerusal\u00e9n, que no est\u00e1s pura! \u00bfHasta cu\u00e1ndo todav\u00eda&#8230;?<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr14\"><\/a>Jerem\u00edas 14<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Palabra de Yahveh a Jerem\u00edas, a prop\u00f3sito de la sequ\u00eda.<br \/>2 Jud\u00e1 est\u00e1 de luto, y sus ciudades l\u00e1nguidas: est\u00e1n s\u00f3rdidas de tierra, y sube el alarido de Jerusal\u00e9n.<br \/>3 Sus nobles mandaban a los peque\u00f1os por agua: llegaban a los aljibes y no la encontraban; volv\u00edan con sus c\u00e1ntaros vac\u00edos. Quedaban confundidos y avergonzados y se cubr\u00edan la cabeza.<br \/>4 El suelo est\u00e1 consternado por no haber lluvia en la tierra. Confusos andan los labriegos, se han cubierto la cabeza.<br \/>5 Hasta la cierva en el campo pari\u00f3 y abandon\u00f3, porque no hab\u00eda c\u00e9sped.<br \/>6 Los onagros se paraban sobre los calveros, aspiraban el aire como chacales, ten\u00edan los ojos consumidos por falta de hierba.<br \/>7 Aunque nuestras culpas atesten contra nosotros, Yahveh, obra por amor de tu Nombre. Cierto, son muchas nuestras apostas\u00edas, contra ti hemos pecado.<br \/>8 \u00a1Oh esperanza de Israel, Yahveh, Salvador suyo en tiempo de angustia! \u00bfPor qu\u00e9 has de ser cual forastero en la tierra, o cual viajero que se tumba para hacer noche?<br \/>9 \u00bfPor qu\u00e9 has de ser como un pasmado, como un valiente incapaz de ayudar? Pues t\u00fa est\u00e1s entre nosotros, Yahveh, y por tu Nombre se nos llama, \u00a1no te deshagas de nosotros!<br \/>10 As\u00ed dice Yahveh de este pueblo: \u00a1C\u00f3mo les gusta vagabundear!, no contienen sus pies. Pero Yahveh no se complace en ellos: ahora se va a acordar de su culpa y a castigar su pecado.<br \/>11 Y me dijo Yahveh: \u00abNo intercedas en pro de este pueblo.<br \/>12 As\u00ed ayunen, no escuchar\u00e9 su clamoreo; y as\u00ed levanten holocausto y ofrenda, no me complacer\u00e1n; sino que con espada, con hambre y con peste voy a acabarlos.\u00bb<br \/>13 Dije yo: \u00ab\u00a1Ah, Se\u00f1or Yahveh! Pues he aqu\u00ed que los profetas est\u00e1n dici\u00e9ndoles: No ver\u00e9is espada, ni tendr\u00e9is hambre, sino que voy a daros paz segura en este lugar.\u00bb<br \/>14 Y me dijo Yahveh: \u00abMentira profetizan esos profetas en mi nombre. Yo no les he enviado ni dado instrucciones, ni les he hablado. Visi\u00f3n mentirosa, augurio f\u00fatil y delirio de sus corazones os dan por profec\u00eda.<br \/>15 Por tanto, as\u00ed dice Yahveh: Tocante a los profetas que profetizan en mi nombre sin haberles enviado yo, y que dicen: No habr\u00e1 espada ni hambre en este pa\u00eds, con espada y con hambre ser\u00e1n rematados los tales profetas,<br \/>16 y el pueblo al que profetizan yacer\u00e1 derribado por las calles de Jerusal\u00e9n, por causa del hambre y de la espada, y no habr\u00e1 sepulturero para ellos ni para sus mujeres, sus hijos y sus hijas; pues volcar\u00e9 sobre ellos mismos su maldad.\u00bb<br \/>17 Les dir\u00e1s esta palabra: Dejen caer mis ojos l\u00e1grimas de noche y de d\u00eda sin parar, porque de quebranto grande es quebrantada la doncella, hija de mi pueblo, de golpe grav\u00edsimo,<br \/>18 Si salgo al campo encuentro heridos de espada; y si entro en la ciudad, encuentro desfallecidos de hambre. Y aun el mismo profeta, aun el mismo sacerdote andan errantes por el pa\u00eds y nada saben.<br \/>19 \u00bfEs que has desechado a Jud\u00e1? \u00bfo acaso de Si\u00f3n se ha hastiado tu alma? \u00bfPor qu\u00e9 nos has herido, que no tenemos cura? Esper\u00e1bamos paz, y no hubo bien alguno; el tiempo de la cura, y se presenta el miedo.<br \/>20 Reconocemos, Yahveh, nuestras maldades, la culpa de nuestros padres; que hemos pecado contra ti.<br \/>21 No desprecies, por amor de tu Nombre, no deshonres la sede de tu Gloria. Recuerda, no anules tu alianza con nosotros.<br \/>22 \u00bfHay entre las Vanidades gent\u00edlicas quienes hagan llover? \u00bfo acaso los cielos dan de suyo la llovizna? \u00bfNo eres t\u00fa mismo, oh Yahveh? \u00a1Dios nuestro, esperamos en ti, porque t\u00fa hiciste todas estas cosas!<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr15\"><\/a>Jerem\u00edas 15<br \/><\/em><\/strong>1 Y me dijo Yahveh: Aunque se me pongan Mois\u00e9s y Samuel por delante, no estar\u00e1 mi alma por este pueblo. \u00c9chales de mi presencia y que salgan.<br \/>2 Y como te digan: \u00ab\u00bfA d\u00f3nde salimos?\u00bb, les dices: As\u00ed dice Yahveh: Quien sea para la muerte, a la muerte; quien para la espada, a la espada; quien para el hambre, al hambre, y quien para el cautiverio, al cautiverio.<br \/>3 Har\u00e9 que se encarguen de ellos cuatro g\u00e9neros (de males) \u2013 or\u00e1culo de Yahveh -: la espada para degollar, los perros para despedazar, las aves del cielo y las bestias terrestres para devorar y estragar.<br \/>4 Los convertir\u00e9 en espantajo para todos los reinos de la tierra, por culpa de Manas\u00e9s, hijo de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, por lo que hizo en Jerusal\u00e9n.<br \/>5 \u00bfQui\u00e9n, pues, te tendr\u00e1 l\u00e1stima, Jerusal\u00e9n? \u00bfqui\u00e9n menear\u00e1 la cabeza por ti? \u00bfqui\u00e9n se alargar\u00e1 a saludarte?<br \/>6 T\u00fa me has abandonado &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; de espaldas te has ido. Pues yo extiendo mi mano sobre ti y te destruyo. Estoy cansado de apiadarme,<br \/>7 y voy a beldarlos con el bieldo en las puertas del pa\u00eds. He dejado sin hijos, he malhadado a mi pueblo, porque de sus caminos no se convert\u00edan.<br \/>8 Yo les he hecho m\u00e1s viudas que la arena de los mares. He tra\u00eddo sobre las madres de los j\u00f3venes guerreros al saqueador en el pleno mediod\u00eda. He hecho caer sobre ellos de pronto sobresalto y alarma.<br \/>9 Mal lo pas\u00f3 la madre de siete hijos: exhalaba el alma, se puso su sol siendo a\u00fan de d\u00eda, se avergonz\u00f3 y se abochorn\u00f3. Y lo que queda de ellos, a la espada voy a entregarlo delante de sus enemigos &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>10 \u00a1Ay de m\u00ed, madre m\u00eda, porque me diste a luz var\u00f3n discutido y debatido por todo el pa\u00eds! Ni les debo, ni me deben, \u00a1pero todos me maldicen!<br \/>11 Di, Yahveh, si no te he servido bien: interced\u00ed ante ti por mis enemigos en el tiempo de su mal y de su apuro.<br \/>12 \u00bfSe mella el hiero, el hierro del norte, y el bronce?<br \/>13 Tu haber y tus tesoros al pillaje voy a dar gratis, por todos tus pecados en todas tus fronteras,<br \/>14 y te har\u00e9 esclavo de tus enemigos en un pa\u00eds que no conoces, porque un fuego ha saltado en mi ira que sobre vosotros estar\u00e1 encendido.<br \/>15 T\u00fa lo sabes. Yahveh, acu\u00e9rdate de m\u00ed, vis\u00edtame y v\u00e9ngame de mis perseguidores. No dejes que por alargarse tu ira sea yo arrebatado. S\u00e1belo: he soportado por ti el oprobio.<br \/>16 Se presentaban tus palabras, y yo las devoraba; era tu palabra para m\u00ed un gozo y alegr\u00eda de coraz\u00f3n, porque se me llamaba por tu Nombre Yahveh, Dios Sebaot.<br \/>17 No me sent\u00e9 en pe\u00f1a de gente alegre y me holgu\u00e9: por obra tuya, solitario me sent\u00e9, porque de rabia me llenaste.<br \/>18 \u00bfPor qu\u00e9 ha resultado mi penar perpetuo, y mi herida irremediable, rebelde a la medicina? \u00a1Ay! \u00bfser\u00e1s t\u00fa para m\u00ed como un espejismo, aguas no verdaderas?<br \/>19 Entonces Yahveh dijo as\u00ed: Si te vuelves por que yo te haga volver, estar\u00e1s en mi presencia; y si sacas lo precioso de lo vil, ser\u00e1s como mi boca. Que ellos se vuelvan a ti, y no t\u00fa a ellos.<br \/>20 Yo te pondr\u00e9 para este pueblo por muralla de bronce inexpugnable. Y pelear\u00e1n contigo, pero no te podr\u00e1n, pues contigo estoy yo para librarte y salvarte &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>21 Te salvar\u00e9 de mano de los malos y te rescatar\u00e9 del pu\u00f1o de esos rabiosos.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr16\"><\/a>Jerem\u00edas 16<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 No tomes mujer ni tengas hijos ni hijas en este lugar.<br \/>3 Que as\u00ed dice Yahveh de los hijos e hijas nacidos en este lugar, de sus madres que los dieron a luz y de sus padres que los engendraron en esta tierra:<br \/>4 De muertes miserables morir\u00e1n, sin que sean pla\u00f1idos ni sepultados. Se volver\u00e1n esti\u00e9rcol sobre la haz del suelo. Con espada y hambre ser\u00e1n acabados, y ser\u00e1n sus cad\u00e1veres pasto para las aves del cielo y las bestias de la tierra.<br \/>5 S\u00ed, as\u00ed dice Yahveh: No entres en casa de duelo, ni vayas a pla\u00f1ir, ni les consueles; pues he retirado mi paz de este pueblo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; la merced y la compasi\u00f3n.<br \/>6 Morir\u00e1n grandes y chicos en esta tierra. No se les sepultar\u00e1, ni nadie les pla\u00f1ir\u00e1, ni se ara\u00f1ar\u00e1n ni se rapar\u00e1n por ellos,<br \/>7 ni se partir\u00e1 el pan al que est\u00e1 de luto para consolarle por el muerto, ni le dar\u00e1n a beber la taza consolatoria por su padre o por su madre.<br \/>8 Y en casa de convite tampoco entres a sentarte con ellos a comer y beber.<br \/>9 Que as\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: He aqu\u00ed que voy a hacer desaparecer de este lugar, a vuestros propios ojos y en vuestros d\u00edas, toda voz de gozo y alegr\u00eda, la voz del novio y la voz de la novia.<br \/>10 Luego, cuando hayas comunicado a este pueblo todas estas palabras, y te digan: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ha pronunciado Yahveh contra nosotros toda esta gran desgracia? \u00bfcu\u00e1l es nuestra culpa, y cu\u00e1l nuestro pecado que hemos cometido contra Yahveh nuestro Dios?\u00bb,<br \/>11 t\u00fa les dir\u00e1s: \u00abEs porque me dejaron vuestros padres &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y se fueron tras otros dioses y les sirvieron y adoraron, y a m\u00ed me dejaron, y mi Ley no guardaron.<br \/>12 Y vosotros mismos hab\u00e9is hecho peor que vuestros padres, pues he aqu\u00ed que va cada uno en pos de la dureza de su mal coraz\u00f3n, sin escucharme.<br \/>13 Pero yo os echar\u00e9 lejos de esta tierra, a otra que no hab\u00e9is conocido vosotros ni vuestros padres, y servir\u00e9is all\u00ed a otros dioses d\u00eda y noche, pues no os otorgar\u00e9 perd\u00f3n.\u00bb<br \/>14 En efecto, mirad que vienen d\u00edas &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; en que no se dir\u00e1 m\u00e1s: \u00ab\u00a1Por vida de Yahveh, que subi\u00f3 a los hijos de Israel de Egipto!\u00bb,<br \/>15 sino: \u00ab\u00a1Por vida de Yahveh, que subi\u00f3 a los hijos de Israel del pa\u00eds del norte, y de todos los pa\u00edses a donde los arrojara!\u00bb Pues yo los devolver\u00e9 a su solar, que di a sus padres.<br \/>16 He aqu\u00ed que env\u00edo a muchos pescadores &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y los pescar\u00e1n. Y luego de esto enviar\u00e9 a muchos cazadores, y los cazar\u00e1n de encima de cada monte y de cada cerro y de los resquicios de las pe\u00f1as.<br \/>17 Porque mis ojos est\u00e1n puestos sobre todos sus caminos: no se me ocultan, ni se zafa su culpa de delante de mis ojos.<br \/>18 Pagar\u00e9 doblado por su culpa y su pecado, porque ellos execraron mi tierra con la carro\u00f1a de sus Monstruos abominables, y de sus Abominaciones llenaron mi heredad.<br \/>19 \u00a1Oh Yahveh, mi fuerza y mi refuerzo, mi refugio en d\u00eda de apuro! A ti las gentes vendr\u00e1n de los confines de la tierra y dir\u00e1n: \u00a1Luego Mentira recibieron de herencia nuestros padres, Vanidad y cosas sin provecho!<br \/>20 \u00bfEs que va a hacerse el hombre dioses para s\u00ed? \u00a1aunque aquellos no son dioses!<br \/>21 Por tanto, he aqu\u00ed que yo les hago conocer &#8211; esta vez s\u00ed &#8211; mi mano y mi poder\u00edo, y sabr\u00e1n que mi nombre es Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr17\"><\/a>Jerem\u00edas 17<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 El pecado de Jud\u00e1 est\u00e1 escrito con buril de hierro; con punta de diamante est\u00e1 grabado sobre la tabla de su coraz\u00f3n y en los cuernos de sus aras,<br \/>2 as\u00ed, recordar\u00e1n sus hijos sus aras y sus cipos cabe los \u00e1rboles frondosos, sobre los oteros altos,<br \/>3 mi monte, en la campi\u00f1a. Tu haber y todos tus tesoros al pillaje voy a dar, en pago por todos tus pecados de los altos, en todas tus fronteras.<br \/>4 Tendr\u00e1s que deshacerte de tu heredad que yo te di, y te har\u00e9 esclavo de tus enemigos en un pa\u00eds que no conoces, porque un fuego ha saltado en mi ira que para siempre estar\u00e1 encendido.<br \/>5 As\u00ed dice Yahveh: Maldito sea aquel que f\u00eda en hombre, y hace de la carne su apoyo, y de Yahveh se aparta en su coraz\u00f3n.<br \/>6 Pues es como el tamarisco en la Arab\u00e1, y no ver\u00e1 el bien cuando viniere. Vive en los sitios quemados del desierto, en saladar inhabitable.<br \/>7 Bendito sea aquel que f\u00eda en Yahveh, pues no defraudar\u00e1 Yahveh su confianza.<br \/>8 Es como \u00e1rbol plantado a las orillas del agua, que a la orilla de la corriente echa sus ra\u00edces. No temer\u00e1 cuando viene el calor, y estar\u00e1 su follaje frondoso; en a\u00f1o de sequ\u00eda no se inquieta ni se retrae de dar fruto.<br \/>9 El coraz\u00f3n es lo m\u00e1s retorcido; no tiene arreglo: \u00bfqui\u00e9n lo conoce?<br \/>10 Yo, Yahveh, exploro el coraz\u00f3n, pruebo los ri\u00f1ones, para dar a cada cual seg\u00fan su camino, seg\u00fan el fruto de sus obras.<br \/>11 La perdiz incuba lo que no ha puesto; as\u00ed es el que hace dinero, mas no con justicia: en mitad de sus d\u00edas lo ha de dejar y a la postre resultar\u00e1 un necio.<br \/>12 Solio de Gloria, excelso desde el principio, es el lugar de nuestro santuario&#8230;<br \/>13 Esperanza de Israel, Yahveh: todos los que te abandonan ser\u00e1n avergonzados, y los que se apartan de ti, en la tierra ser\u00e1n escritos, por haber abandonado el manantial de aguas vivas, Yahveh.<br \/>14 C\u00farame, Yahveh, y sea yo curado; s\u00e1lvame, y sea yo salvo, pues mi prez eres t\u00fa.<br \/>15 Mira que ellos me dicen: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la palabra de Yahveh? \u00a1vamos, que venga!\u00bb<br \/>16 Yo nunca te apremi\u00e9 a hacer da\u00f1o; el d\u00eda irremediable no he anhelado; t\u00fa lo sabes: lo salido de mis labios enfrente de tu faz ha estado.<br \/>17 No seas para m\u00ed espanto, \u00a1oh t\u00fa, mi amparo en el d\u00eda aciago!<br \/>18 Avergu\u0308\u00e9ncense mis perseguidores, y no me avergu\u0308ence yo; esp\u00e1ntense ellos, y no me espante yo. Trae sobre ellos el d\u00eda aciago, y con doble quebrantamiento quebr\u00e1ntalos.<br \/>19 Yahveh me dijo as\u00ed: Ve y te paras a la puerta de los Hijos del pueblo, por la que entran los reyes de Jud\u00e1 y por la que salen, y asimismo en todas las puertas de Jerusal\u00e9n,<br \/>20 y les dices: O\u00edd la palabra de Yahveh, reyes de Jud\u00e1, y todo Jud\u00e1 y los habitantes de Jerusal\u00e9n que entr\u00e1is por estas puertas.<br \/>21 As\u00ed dice Yahveh: \u00abGuardaos, por vida vuestra, de llevar carga en d\u00eda de s\u00e1bado y meterla por las puertas de Jerusal\u00e9n.<br \/>22 No saqu\u00e9is tampoco carga de vuestras casas en s\u00e1bado, ni hag\u00e1is trabajo alguno, antes bien santificad el s\u00e1bado como mand\u00e9 a vuestros padres.<br \/>23 Mas no oyeron ni aplicaron el o\u00eddo, sino que atiesaron su cerviz sin o\u00edr ni aprender.<br \/>24 Que si me hac\u00e9is caso &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en s\u00e1bado y santificando el d\u00eda de s\u00e1bado sin realizar en \u00e9l trabajo alguno,<br \/>25 entonces entrar\u00e1n por las puertas de esta ciudad reyes que se sienten sobre el trono de David, montados en carros y caballos, ellos y sus oficiales, la gente de Jud\u00e1 y los habitantes de Jerusal\u00e9n. Y durar\u00e1 esta ciudad para siempre.<br \/>26 Y vendr\u00e1n de las ciudades de Jud\u00e1, de los aleda\u00f1os de Jerusal\u00e9n, del pa\u00eds de Benjam\u00edn, de la Tierra Baja, de la Sierra y del N\u00e9gueb a traer holocaustos, sacrificios, oblaciones e incienso y a traer ofrendas de acci\u00f3n de gracias a la Casa de Yahveh.<br \/>27 Pero si no me oyereis en cuanto a santificar el s\u00e1bado y no llevar carga ni meterla por las puertas de Jerusal\u00e9n en s\u00e1bado, entonces prender\u00e9 fuego a sus puertas, que consumir\u00e1 los palacios de Jerusal\u00e9n, y no se apagar\u00e1.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr18\"><\/a>Jerem\u00edas 18<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Palabra que fue dirigida a Jerem\u00edas de parte de Yahveh:<br \/>2 Lev\u00e1ntate y baja a la alfarer\u00eda, que all\u00ed mismo te har\u00e9 o\u00edr mis palabras.<br \/>3 Baj\u00e9 a la alfarer\u00eda, y he aqu\u00ed que el alfarero estaba haciendo un trabajo al torno.<br \/>4 El cacharro que estaba haciendo se estrope\u00f3 como barro en manos del alfarero, y \u00e9ste volvi\u00f3 a empezar, trasform\u00e1ndolo en otro cacharro diferente, como mejor le pareci\u00f3 al alfarero.<br \/>5 Entonces me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos:<br \/>6 \u00bfNo puedo hacer yo con vosotros, casa de Israel, lo mismo que este alfarero? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -. Mirad que como el barro en la mano del alfarero, as\u00ed sois vosotros en mi mano, casa de Israel.<br \/>7 De pronto hablo contra una naci\u00f3n o reino, de arrancar, derrocar y perder;<br \/>8 pero se vuelve atr\u00e1s de su mal aquella gente contra la que habl\u00e9, y yo tambi\u00e9n desisto del mal que pensaba hacerle.<br \/>9 Y de pronto hablo, tocante a una naci\u00f3n o un reino, de edificar y plantar;<br \/>10 pero hace lo que parece malo desoyendo mi voz, y entonces yo tambi\u00e9n desisto del bien que hab\u00eda decidido hacerle.<br \/>11 Ahora, pues, di a la gente de Jud\u00e1 y a los habitantes de Jerusal\u00e9n: As\u00ed dice Yahveh: \u00abMirad que estoy ideando contra vosotros cosa mala y pensando algo contra vosotros. Ea, pues; volveos cada cual de su mal camino y mejorad vuestra conducta y acciones.\u00bb<br \/>12 Pero van a decir: \u00abEs in\u00fatil; porque iremos en pos de nuestros pensamientos y cada uno de nosotros har\u00e1 conforme a la terquedad de su mal coraz\u00f3n.\u00bb<br \/>13 Por tanto, as\u00ed dice Yahveh: Vamos, preguntad entre las naciones: \u00bfQui\u00e9n oy\u00f3 tal cosa? \u00a1Bien fea cosa ha hecho la virgen de Israel!<br \/>14 \u00bfFaltar\u00e1 acaso de la pe\u00f1a excelsa la nieve del L\u00edbano? \u00bfo se agotar\u00e1n las aguas crecidas, frescas, corrientes?<br \/>15 Pues bien, mi pueblo me ha olvidado. A la Nada inciensan. Han tropezado en sus caminos, aquellos senderos de siempre, para irse por trochas, por camino no trillado.<br \/>16 Es para trocar su tierra en desolaci\u00f3n, en eterna rechifla: todo el que pasare se asombrar\u00e1 de ella y menear\u00e1 la cabeza.<br \/>17 Como el viento solano los esparcir\u00e9 delante del enemigo. La espalda, que no la cara, les mostrar\u00e9 el d\u00eda de su infortunio.<br \/>18 Entonces dijeron: \u00abVenid y tramemos algo contra Jerem\u00edas, porque no va a faltarle la ley al sacerdote, el consejo al sabio, ni al profeta la palabra. Venid e hir\u00e1mosle por su propia lengua: no estemos atentos a todas sus palabras.\u00bb<br \/>19 Est\u00e1te atento a m\u00ed, Yahveh, y oye lo que dicen mis contrincantes.<br \/>20 \u00bfEs que se paga mal por bien? (Porque han cavado una hoya para mi persona.) Recuerda cuando yo me pon\u00eda en tu presencia para hablar en bien de ellos, para apartar tu c\u00f3lera de ellos.<br \/>21 Por tanto, entrega a sus hijos al hambre y des\u00e1ngralos a filo de espada; queden sus mujeres sin hijos y viudas, sean sus varones asesinados, sus mancebos acuchillados en la guerra.<br \/>22 Oigase griter\u00edo en sus casas, cuando traigas sobre ellos pillaje repentino. Porque han cavado una hoya para prenderme, y trampas han escondido para mis pies.<br \/>23 Pero t\u00fa, Yahveh, conoces todo su plan de muerte contra m\u00ed. \u00a1No disimules su culpa, no borres de tu presencia su pecado! \u00a1Que caigan ante ti, al tiempo de tu ira, descarga en ellos!<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr19\"><\/a>Jerem\u00edas 19<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Entonces Yahveh dijo a Jerem\u00edas: Ve y compras un jarro de cer\u00e1mica; tomas contigo a algunos ancianos del pueblo y algunos sacerdotes,<br \/>2 sales al valle de Ben Hinnom, a la entrada de la puerta de las Tejoletas, y pregonas all\u00ed las palabras que voy a decirte.<br \/>3 Dir\u00e1s: O\u00edd la palabra de Yahveh, reyes de Jud\u00e1 y habitantes de Jerusal\u00e9n. As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: \u00abHe aqu\u00ed que yo traigo sobre este lugar una desgracia, que a todo el que la oyere le zumbar\u00e1n los o\u00eddos.<br \/>4 Porque me han dejado, han hecho extra\u00f1o este lugar y han incensado en \u00e9l a otros dioses que ni ellos ni sus padres conoc\u00edan. Los reyes de Jud\u00e1 han llenado este lugar de sangre de inocentes,<br \/>5 y han construido los altos de Baal para quemar a sus hijos en el fuego, en holocausto a Baal, &#8211; lo que no les mand\u00e9 ni les dije ni me pas\u00f3 por las mientes -.<br \/>6 Por tanto, he aqu\u00ed que vienen d\u00edas &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; en que no se hablar\u00e1 m\u00e1s de Tofet ni del valle de Ben Hinnom, sino del \u201cValle de la Matanza\u201d.<br \/>7 Vaciar\u00e9 la prudencia de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n a causa de este lugar: les har\u00e9 caer a espada ante sus enemigos por mano de los que busquen su muerte; dar\u00e9 sus cad\u00e1veres por comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra,<br \/>8 y convertir\u00e9 esta ciudad en desolaci\u00f3n y en rechifla: todo el que pase a su vera se quedar\u00e1 at\u00f3nito y silbar\u00e1 en vista de sus heridas.<br \/>9 Les har\u00e9 comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas, y comer\u00e1n cada uno la carne de su pr\u00f3jimo, en el aprieto y la estrechez con que les estrechar\u00e1n sus enemigos y los que busquen su muerte.\u00bb<br \/>10 Luego rompes el jarro a la vista de los hombres que vayan contigo<br \/>11 y les dices: As\u00ed dice Yahveh Sebaot: \u00abAsimismo quebrantar\u00e9 yo a este pueblo y a esta ciudad, como quien rompe un cacharro de alfarer\u00eda, que ya no tiene arreglo. \u00abY se har\u00e1n enterramientos en T\u00f3fet, hasta que falte sitio para enterrar.<br \/>12 As\u00ed har\u00e9 con este lugar &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y con sus habitantes, hasta dejar a esta ciudad lo mismo que T\u00f3fet,<br \/>13 y que sean las casas de Jerusal\u00e9n y las de los reyes de Jud\u00e1 como el lugar de T\u00f3fet: una inmundicia; todas las casas en cuyas azoteas incensaron a toda la tropa celeste y libaron libaci\u00f3n a otros dioses.\u00bb<br \/>14 Parti\u00f3 Jerem\u00edas de T\u00f3fet a donde le hab\u00eda enviado Yahveh a profetizar y, par\u00e1ndose en el atrio de la Casa de Yahveh, dijo a todo el pueblo:<br \/>15 \u00abAs\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: He aqu\u00ed que yo traigo a esta ciudad y a todos sus aleda\u00f1os toda la calamidad que he pronunciado contra ella, porque ha atiesado su cerviz, desoyendo mis palabras.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr20\"><\/a>Jerem\u00edas 20<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 El sacerdote Pasjur, hijo de Immer, que era inspector jefe de la Casa de Yahveh, oy\u00f3 a Jerem\u00edas profetizar dichas palabras.<br \/>2 Pasjur hizo dar una paliza al profeta Jerem\u00edas y le hizo meter en el calabozo de la Puerta Alta de Benjam\u00edn &#8211; la que est\u00e1 en la Casa de Yahveh -.<br \/>3 Al d\u00eda siguiente sac\u00f3 Pasjur a Jerem\u00edas del calabozo. D\u00edjole Jerem\u00edas: No es Pasjur el nombre que te ha puesto Yahveh, sino \u00abTerror en torno\u00bb.<br \/>4 Porque as\u00ed dice Yahveh: \u00abHe aqu\u00ed que yo te convierto en terror para ti mismo y para todos tus allegados, los cuales caer\u00e1n por la espada de sus enemigos, y tus ojos lo estar\u00e1n viendo. Y asimismo a todo Jud\u00e1 entregar\u00e9 en manos del rey de Babilonia, que los deportar\u00e1 a Babilonia y los acuchillar\u00e1.<br \/>5 Y entregar\u00e9 todas las reservas de esta ciudad y todo lo atesorado, todas sus preciosidades y todos los tesoros de los reyes de Jud\u00e1, en manos de sus enemigos que los pillar\u00e1n, los tomar\u00e1n y se los llevar\u00e1n a Babilonia.<br \/>6 En cuanto a ti, Pasjur, y todos los moradores de tu casa, ir\u00e9is al cautiverio. En Babilonia entrar\u00e1s, all\u00ed morir\u00e1s y all\u00ed mismo ser\u00e1s sepultado t\u00fa y todos tus allegados a quienes has profetizado en falso.\u00bb<br \/>7 Me has seducido, Yahveh, y me dej\u00e9 seducir; me has agarrado y me has podido. He sido la irrisi\u00f3n cotidiana: todos me remedaban.<br \/>8 Pues cada vez que hablo es para clamar: \u00ab\u00a1Atropello!\u00bb, y para gritar: \u00ab\u00a1Expolio!\u00bb. La palabra de Yahveh ha sido para m\u00ed oprobio y befa cotidiana.<br \/>9 Yo dec\u00eda: \u00abNo volver\u00e9 a recordarlo, ni hablar\u00e9 m\u00e1s en su Nombre.\u00bb Pero hab\u00eda en mi coraz\u00f3n algo as\u00ed como fuego ardiente, prendido en mis huesos, y aunque yo trabajada por ahogarlo, no pod\u00eda.<br \/>10 Escuchaba las calumnias de la turba: \u00ab\u00a1Terror por doquier!, \u00a1denunciadle!, \u00a1denunci\u00e9mosle!\u00bb Todos aquellos con quienes me saludaba estaban acechando un traspi\u00e9s m\u00edo: \u00ab\u00a1A ver si se distrae, y le podremos, y tomaremos venganza de \u00e9l!\u00bb<br \/>11 Pero Yahveh est\u00e1 conmigo, cual campe\u00f3n poderoso. Y as\u00ed mis perseguidores tropezar\u00e1n impotentes; se avergonzar\u00e1n mucho de su imprudencia: confusi\u00f3n eterna, inolvidable.<br \/>12 \u00a1Oh Yahveh Sebaot, juez de lo justo, que escrutas los ri\u00f1ones y el coraz\u00f3n!, vea yo tu venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa.<br \/>13 Cantad a Yahveh, alabad a Yahveh, porque ha salvado la vida de un pobrecillo de manos de malhechores.<br \/>14 \u00a1Maldito el d\u00eda en que nac\u00ed! \u00a1el d\u00eda que me dio a luz mi madre no sea bendito!<br \/>15 \u00a1Maldito aquel que felicit\u00f3 a mi padre diciendo: \u00abTe ha nacido un hijo var\u00f3n\u00bb, y le llen\u00f3 de alegr\u00eda!<br \/>16 Sea el hombre aquel semejante a las ciudades que destruy\u00f3 Yahveh sin que le pesara, y escuche alaridos de ma\u00f1ana y gritos de ataque al mediod\u00eda.<br \/>17 \u00a1Oh, que no me haya hecho morir desde el vientre, y hubiese sido mi madre mi sepultura, con seno pre\u00f1ado eternamente!<br \/>18 \u00bfPara qu\u00e9 haber salido del seno, a ver pena y aflicci\u00f3n, y a consumirse en la vergu\u0308enza mis d\u00edas?<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr21\"><\/a>Jerem\u00edas 21<br \/><\/em><\/strong>1 Palabra dirigida a Jerem\u00edas de parte de Yahveh, cuando el rey Sedec\u00edas mand\u00f3 donde \u00e9l a Pasjur, hijo de Malkiy\u00edas, y al sacerdote Sofon\u00edas, hijo de Maas\u00edas, a decirle:<br \/>2 \u00abEa, consulta de nuestra parte a Yahveh, porque el rey de Babilonia, Nabucodonosor, nos ataca. A ver si nos hace Yahveh un milagro de los suyos, y aqu\u00e9l se retira de encima de nosotros.\u00bb<br \/>3 D\u00edjoles Jerem\u00edas: \u00abAs\u00ed dir\u00e9is a Sedec\u00edas:<br \/>4 Esto dice Yahveh, el Dios de Israel: Mirad que yo hago rebotar las armas que ten\u00e9is en las manos y con las que os bat\u00eds contra el rey de Babilonia y contra los caldeos que os cercan extramuros, y las amontonar\u00e9 en medio de esta ciudad.<br \/>5 Yo voy a batirme contra vosotros con mano fuerte y tenso brazo, con ira, con c\u00f3lera y con encono grande.<br \/>6 Herir\u00e9 a los habitantes de esta ciudad, hombres y bestias, con una gran peste; \u00a1morir\u00e1n!<br \/>7 Y tras de esto &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; entregar\u00e9 al rey de Jud\u00e1, Sedec\u00edas, a sus siervos y al pueblo que en esta ciudad quedare de la peste, de la espada y del hambre, en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y en manos de sus enemigos y de los que buscan su muerte. El los herir\u00e1 a filo de espada. No les dar\u00e1 cuartel, ni les tendr\u00e1 clemencia ni l\u00e1stima.\u00bb<br \/>8 Y a ese pueblo le dir\u00e1s: \u00abAs\u00ed dice Yahveh: Mirad que yo os propongo el camino de la vida y el camino de la muerte.<br \/>9 Quien se quede en esta ciudad, morir\u00e1 de espada, de hambre y de peste. El que salga y caiga en manos de los caldeos que os cercan, vivir\u00e1, y eso saldr\u00e1 ganando.<br \/>10 Porque me he fijado en esta ciudad para su da\u00f1o, no para su bien &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -: ser\u00e1 puesta en manos del rey de Babilonia, que la incendiar\u00e1.\u00bb<br \/>11 A la casa real de Jud\u00e1. \u00a1O\u00edd la palabra de Yahveh,<br \/>12 casa de David! As\u00ed dice Yahveh: Haced justicia cada ma\u00f1ana, y salvad al oprimido de mano del opresor, so pena de que brote como fuego mi c\u00f3lera, y arda y no haya quien apague, a causa de vuestras malas acciones.<br \/>13 Mira que por ti va, poblaci\u00f3n del valle, la Roca del Llano \u2013 or\u00e1culo de Yahveh -: vosotros, los que dec\u00eds: \u00ab\u00bfQui\u00e9n se nos echar\u00e1 encima? \u00bfqui\u00e9n entrar\u00e1 en nuestras guaridas?\u00bb<br \/>14 (Yo os visitar\u00e9 seg\u00fan el fruto de vuestras acciones &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.) Encender\u00e9 fuego en su bosque, y devorar\u00e1 todos sus contornos.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr22\"><\/a>Jerem\u00edas 22<br \/><\/em><\/strong>1 Yahveh dijo as\u00ed: Baja a la casa real de Jud\u00e1 y pronuncias all\u00ed estas palabras.<br \/>2 Dir\u00e1s: Oye la palabra de Yahveh, t\u00fa, rey de Jud\u00e1, que ocupas el trono de David, y tus servidores y pueblo &#8211; los que entran por estas puertas -.<br \/>3 As\u00ed dice Yahveh: Practicad el derecho y la justicia, librad al oprimido de manos del opresor, y al forastero, al hu\u00e9rfano y a la viuda no atropell\u00e9is; no hag\u00e1is violencia ni derram\u00e9is sangre inocente en este lugar.<br \/>4 Porque si pon\u00e9is en pr\u00e1ctica esta palabra, entonces seguir\u00e1n entrando por las puertas de esta casa reyes sucesores de David en el trono, montados en carros y caballos, junto con sus servidores y su pueblo.<br \/>5 Mas si no o\u00eds estas palabras, por m\u00ed mismo os juro &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; que en ruinas parar\u00e1 esta casa.<br \/>6 Pues as\u00ed dice Yahveh respecto a la casa real de Jud\u00e1: Galaad eras t\u00fa para m\u00ed, cumbre del L\u00edbano: pero \u00a1vaya si te trocar\u00e9 en desierto, en ciudades deshabitadas!<br \/>7 Voy a consagrar contra ti a quienes te destruyan: \u00a1cada uno a sus hachas! Talar\u00e1n lo selecto de tus cedros, y lo arrojar\u00e1n al fuego.<br \/>8 Muchas gentes pasar\u00e1n a la vera de esta ciudad y dir\u00e1n cada cual a su pr\u00f3jimo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ha hecho Yahveh semejante cosa a esta gran ciudad?\u00bb<br \/>9 Y les dir\u00e1n: \u00abEs porque dejaron la alianza de su Dios Yahveh, y adoraron a otros dioses y les sirvieron.\u00bb<br \/>10 No llor\u00e9is al muerto ni pla\u00f1\u00e1is por \u00e9l: llorad, llorad por el que se va, porque jam\u00e1s volver\u00e1 ni ver\u00e1 su patria.<br \/>11 Pues as\u00ed dice Yahveh respecto a Sallum, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1 y sucesor de su padre Jos\u00edas en el reino, el cual sali\u00f3 de este lugar: \u00abNo volver\u00e1 m\u00e1s aqu\u00ed,<br \/>12 sino que en el lugar a donde le deportaron, all\u00ed mismo morir\u00e1, y no ver\u00e1 jam\u00e1s este pa\u00eds.\u00bb<br \/>13 \u00a1Ay del que edifica su casa sin justicia y sus pisos sin derecho! De su pr\u00f3jimo se sirve de balde y su trabajo no le paga.<br \/>14 El que dice: \u00abVoy a edificarme una casa espaciosa y pisos ventilados\u00bb, y le abre sus correspondientes ventanas; pone paneles de cedro y los pinta de rojo.<br \/>15 \u00bfSer\u00e1s acaso rey porque seas un apasionado del cedro? Tu padre, \u00bfno com\u00eda y beb\u00eda? &#8211; \u00abTambi\u00e9n hizo justicia y equidad.\u00bb &#8211; Pues mejor para \u00e9l.<br \/>16 \u00ab- Juzg\u00f3 la causa del cuitado y del pobrecillo.\u00bb &#8211; Pues mejor. \u00bfNo es esto conocerme? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>17 Pero tus ojos y tu coraz\u00f3n no est\u00e1n m\u00e1s que a tu granjer\u00eda, &#8211; \u00a1Y a la sangre inocente! &#8211; Para verterla. &#8211; \u00a1Y al atropello y al entuerto! &#8211; Para hacer t\u00fa lo propio.<br \/>18 Por tanto, as\u00ed dice Yahveh respecto a Yoyaquim, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1: No pla\u00f1ir\u00e1n por \u00e9l: \u00ab\u00a1Ay hermano m\u00edo!, \u00a1ay hermana m\u00eda!\u00bb; no pla\u00f1ir\u00e1n por \u00e9l: \u00ab\u00a1Ay Se\u00f1or!, \u00a1ay su Majestad!\u00bb<br \/>19 El entierro de un borrico ser\u00e1 el suyo: arrastrarlo y tirarlo fuera de las puertas de Jerusal\u00e9n.<br \/>20 Sube al L\u00edbano y clama, por Bas\u00e1n da voces y clama desde Abarim, porque han sido quebrantados todos tus amantes.<br \/>21 Te hab\u00eda hablado en tu prosperidad. Dijiste: \u00abNo oigo.\u00bb Tal ha sido tu costumbre desde tu mocedad, nunca o\u00edste mi voz.<br \/>22 A todos tus pastores les pastorear\u00e1 el viento, y tus amantes cautivos ir\u00e1n. Entonces s\u00ed que estar\u00e1s avergonzada y confusa de toda tu malicia.<br \/>23 T\u00fa, que te asentabas en el L\u00edbano, que anidabas en los cedros, \u00a1c\u00f3mo suspirar\u00e1s, en vini\u00e9ndote los dolores, el trance como de parturienta!<br \/>24 Por mi vida &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -, aunque fuese Kon\u00edas, el hijo de Yoyaquim, rey de Jud\u00e1, un sello en mi mano diestra, de all\u00ed te arrancar\u00eda.<br \/>25 Yo te pondr\u00e9 en manos de los que buscan tu muerte, y en manos de los que te atemorizan: en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y en manos de los caldeos;<br \/>26 y te arrojar\u00e9 a ti y a la madre que te engendr\u00f3 a otra tierra donde no hab\u00e9is nacido, y all\u00ed morir\u00e9is.<br \/>27 Pero a la tierra a donde anhelan volver, no volver\u00e1n.<br \/>28 \u00bfEs alg\u00fan trasto despreciable, roto, este individuo, Kon\u00edas?; \u00bfquiz\u00e1 un objeto sin inter\u00e9s? Pues entonces, \u00bfpor qu\u00e9 han sido arrojados \u00e9l y su prole, y echados a una tierra, que no conoc\u00edan?<br \/>29 \u00a1Tierra, tierra, tierra! oye la palabra de Yahveh.<br \/>30 As\u00ed dice Yahveh: Inscribid a este hombre: \u00abUn sin hijos, un fracasado en la vida\u00bb; porque ninguno de su descendencia tendr\u00e1 la suerte de sentarse en el trono de David y de ser jam\u00e1s se\u00f1or en Jud\u00e1.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr23\"><\/a>Jerem\u00edas 23<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 \u00a1Ay de los pastores que dejan perderse y desparramarse las ovejas de mis pastos! &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>2 Pues as\u00ed dice Yahveh, el Dios de Israel, tocante a los pastores que apacientan a mi pueblo: Vosotros hab\u00e9is dispersado las ovejas m\u00edas, las empujasteis y no las atendisteis. Mirad que voy a pasaros revista por vuestras malas obras &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>3 Yo recoger\u00e9 el Resto de mis ovejas de todas las tierras a donde las empuj\u00e9, las har\u00e9 tornar a sus estancias, criar\u00e1n y se multiplicar\u00e1n.<br \/>4 Y pondr\u00e9 al frente de ellas pastores que las apacienten, y nunca m\u00e1s estar\u00e1n medrosas ni asustadas, ni faltar\u00e1 ninguna &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>5 Mirad que d\u00edas vienen &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; en que suscitar\u00e9 a David un Germen justo: reinar\u00e1 un rey prudente, practicar\u00e1 el derecho y la justicia en la tierra.<br \/>6 En sus d\u00edas estar\u00e1 a salvo Jud\u00e1, e Israel vivir\u00e1 en seguro. Y este es el nombre con que te llamar\u00e1n: \u00abYahveh, justicia nuestra.\u00bb<br \/>7 Por tanto, mirad que vienen d\u00edas &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; en que no se dir\u00e1 m\u00e1s: \u00ab\u00a1Por vida de Yahveh, que subi\u00f3 a los hijos de Israel de Egipto!\u00bb,<br \/>8 sino: \u00ab\u00a1Por vida de Yahveh, que subi\u00f3 y trajo la simiente de la casa de Israel de tierras del norte y de todas las tierras a donde los arrojara!\u00bb, y habitar\u00e1n en su propio suelo.<br \/>9 A los profetas. Se me parti\u00f3 el coraz\u00f3n en mis adentros, estremeci\u00e9ronse todos mis huesos, me qued\u00e9 como un borracho, como aqu\u00e9l a quien le domina el vino, por causa de Yahveh, por causa de sus santas palabras.<br \/>10 \u00abPorque de fornicadores se ha henchido la tierra. (A causa de una maldici\u00f3n se ha enlutado la tierra, se han secado los pastos de la estepa.) Se ha vuelto la carrera de ellos mala y su esfuerzo no recto.<br \/>11 Tanto el profeta como el sacerdote se han vuelto imp\u00edos; en mi misma Casa top\u00e9 con su maldad &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>12 Por ende su camino vendr\u00e1 a ser su despe\u00f1adero: a la sima ser\u00e1n empujados y caer\u00e1n en ella. Porque voy a traer sobre ellos una calamidad, al tiempo de su visita\u00bb &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>13 En los profetas de Samar\u00eda, he observado una inepcia: profetizaban por Baal y hac\u00edan errar a mi pueblo Israel.<br \/>14 Mas en los profetas de Jerusal\u00e9n he observado una monstruosidad: fornicar y proceder con fals\u00eda, d\u00e1ndose la mano con los malhechores, sin volverse cada cual de su malicia. Se me han vuelto todos ellos cual Sodoma, y los habitantes de la ciudad, cual Gomorra.<br \/>15 Por tanto, as\u00ed dice Yahveh Sebaot tocante a los profetas: He aqu\u00ed que les voy a dar de comer ajenjo y les voy a dar de beber agua emponzo\u00f1ada. Porque a partir de los profetas de Jerusal\u00e9n se ha propagado la impiedad por toda la tierra.<br \/>16 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: No escuch\u00e9is las palabras de los profetas que os profetizan. Os est\u00e1n embaucando. Os cuentan sus propias fantas\u00edas, no cosa de boca de Yahveh.<br \/>17 Dicen a los que me desprecian: \u00abYahveh dice: \u00a1Paz tendr\u00e9is!\u00bb y a todo el que camina en terquedad de coraz\u00f3n: \u00abNo os suceder\u00e1 nada malo.\u00bb<br \/>18 (Porque \u00bfqui\u00e9n asisti\u00f3 al consejo de Yahveh y vio y oy\u00f3 su palabra?, \u00bfqui\u00e9n escuch\u00f3 su palabra y la ha o\u00eddo?)<br \/>19 Mirad que una tormenta de Yahveh, su ira, ha estallado, un torbellino remolinea, sobre la cabeza de los malos descarga.<br \/>20 No ha de apaciguarse la ira de Yahveh hasta que la ejecute, y realice los designios de su coraz\u00f3n. En d\u00edas futuros os percatar\u00e9is de ello.<br \/>21 Yo no envi\u00e9 a esos profetas, y ellos corrieron. No les habl\u00e9, y ellos profetizaron.<br \/>22 Pues si asistieron a mi consejo, hagan o\u00edr mi palabra a mi pueblo, y h\u00e1ganle tornar de su mal camino y de sus acciones malas.<br \/>23 \u00bfSoy yo un Dios s\u00f3lo de cerca &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y no soy Dios de lejos?<br \/>24 \u00bfO se esconder\u00e1 alguno en escondite donde yo no le vea? \u2013 or\u00e1culo de Yahveh -. \u00bfLos cielos y la tierra no los lleno yo? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>25 Ya he o\u00eddo lo que dicen esos profetas que profetizan falsamente en mi nombre diciendo: \u00ab\u00a1He tenido un sue\u00f1o, he tenido un sue\u00f1o!\u00bb<br \/>26 \u00bfHasta cu\u00e1ndo va a durar esto en el coraz\u00f3n de los profetas que profetizan en falso y son profetas de la impostura de su coraz\u00f3n?,<br \/>27 \u00bflos que piensan hacer olvidarse a mi pueblo de mi Nombre por los sue\u00f1os que se cuentan cada cual a su vecino, como olvidaron sus padres mi Nombre por Baal?<br \/>28 Profeta que tenga un sue\u00f1o, cuente un sue\u00f1o, y el que tenga consigo mi palabra, que hable mi palabra fielmente. \u00bfQu\u00e9 tiene que ver la paja con el grano? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>29 \u00bfNo es as\u00ed mi palabra, como el fuego, y como un martillo golpea la pe\u00f1a?<br \/>30 Pues bien, aqu\u00ed estoy yo contra los profetas &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; que se roban mis palabras el uno al otro.<br \/>31 Aqu\u00ed estoy yo contra los profetas &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; que usan de su lengua y emiten or\u00e1culo.<br \/>32 Aqu\u00ed estoy yo contra los profetas que profetizan falsos sue\u00f1os &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus falsedades y su presunci\u00f3n, cuando yo ni les he enviado ni dado \u00f3rdenes, y ellos de ning\u00fan provecho han sido para este pueblo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>33 Y cuando te pregunte este pueblo &#8211; o un profeta o un sacerdote -. \u00ab\u00bfCu\u00e1l es la carga de Yahveh?\u00bb les dir\u00e1s: \u00abVosotros sois la carga, y voy a dejaros en el suelo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.\u00bb<br \/>34 Y el profeta, el sacerdote o cualquiera que dijere: \u00abUna carga de Yahveh\u00bb, yo me las entender\u00e9 con \u00e9l y con su casa.<br \/>35 As\u00ed os dir\u00e9is cada uno a su pr\u00f3jimo, y cada uno a su hermano: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ha respondido Yahveh?, \u00bfqu\u00e9 ha dicho Yahveh?\u00bb<br \/>36 Pero de eso de la \u00abcarga de Yahveh\u00bb no os acordar\u00e9is m\u00e1s, porque tal carga ser\u00eda para cada uno su propia palabra. Porque trastorn\u00e1is las palabras del Dios vivo, Yahveh Sebaot nuestro Dios.<br \/>37 As\u00ed dir\u00e9is al profeta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te ha respondido Yahveh?, \u00bfqu\u00e9 ha dicho Yahveh?\u00bb<br \/>38 Pero como habl\u00e9is de \u00abcarga de Yahveh\u00bb, entonces as\u00ed dice Yahveh: \u00abPor haber dicho eso de carga de Yahveh por m\u00e1s que os avis\u00e9 que no dijerais carga de Yahveh,<br \/>39 por lo mismo, he aqu\u00ed que yo os levanto en alto y os dejo caer a vosotros y a la ciudad que os di a vosotros y a vuestros padres.<br \/>40 Y os pondr\u00e9 encima oprobio eterno y bald\u00f3n eterno que no ser\u00e1 olvidado.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr24\"><\/a>Jerem\u00edas 24<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 H\u00edzome ver Yahveh, y he aqu\u00ed que hab\u00eda un par de cestos de higos presentados delante del Templo de Yahveh &#8211; esto era despu\u00e9s que Nabucodonosor, rey de Babilonia, hubo deportado de Jerusal\u00e9n al rey de Jud\u00e1, Jecon\u00edas, hijo de Yoyaquim, a los principales de Jud\u00e1 y a los herreros y cerrajeros de Jerusal\u00e9n, y los llev\u00f3 a Babilonia -.<br \/>2 Un cesto era de higos muy buenos, como los primerizos, y el otro de higos malos, tan malos que no se pod\u00edan comer.<br \/>3 Y me dijo Yahveh: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s viendo Jerem\u00edas?\u00bb Dije: \u00abHigos. Los higos buenos son muy buenos; y los higos malos, muy malos, que no se dejan comer de puro malos.\u00bb<br \/>4 Entonces me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos:<br \/>5 As\u00ed habla Yahveh, Dios de Israel: Como por estos higos buenos, as\u00ed me interesar\u00e9 en favor de los desterrados de Jud\u00e1 que yo ech\u00e9 de este lugar al pa\u00eds de los caldeos.<br \/>6 Pondr\u00e9 la vista en ellos para su bien, los devolver\u00e9 a este pa\u00eds, los reconstruir\u00e9 para no derrocarlos y los plantar\u00e9 para no arrancarlos.<br \/>7 Les dar\u00e9 coraz\u00f3n para conocerme, pues yo soy Yahveh, y ellos ser\u00e1n mi pueblo y yo ser\u00e9 su Dios, pues volver\u00e1n a m\u00ed con todo su coraz\u00f3n.<br \/>8 Pero igual que a los higos malos, que no se pueden comer de malos &#8211; s\u00ed, as\u00ed dice Yahveh -, as\u00ed har\u00e9 al rey Sedec\u00edas, a sus principales y al resto de Jerusal\u00e9n: a los que quedaren en este pa\u00eds, y a los que est\u00e1n en el pa\u00eds de Egipto.<br \/>9 Har\u00e9 de ellos el espantajo, una calamidad, de todos los reinos de la tierra; el oprobio y el ejemplo, la burla y la maldici\u00f3n por dondequiera que los empuje,<br \/>10 dar\u00e9 suelta entre ellos a la espada, al hambre y a la peste, hasta que sean acabados de sobre el solar que di a ellos y a sus padres.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr25\"><\/a>Jerem\u00edas 25<br \/><\/em><\/strong>1 Palabra que fue dirigida a Jerem\u00edas tocante a todo el pueblo de Jud\u00e1 el a\u00f1o cuarto de Yoyaquim, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, &#8211; o sea el a\u00f1o primero de Nabucodonosor, rey de Babilonia -,<br \/>2 la cual pronunci\u00f3 e profeta Jerem\u00edas a todo el pueblo de Jud\u00e1 y a toda la poblaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, en estos t\u00e9rminos:<br \/>3 Desde el a\u00f1o trece de Jos\u00edas, hijo de Am\u00f3n, rey de Jud\u00e1, hasta este d\u00eda, veintitr\u00e9s a\u00f1os hace que me es dirigida la palabra de Yahveh, y os la he comunicado puntualmente (pero no hab\u00e9is o\u00eddo.<br \/>4 Tambi\u00e9n os envi\u00f3 Yahveh puntualmente a todos sus siervos los profetas, y tampoco o\u00edsteis ni aplicasteis el o\u00eddo),<br \/>5 diciendo: Ea, volveos cada cual de su mal camino y de sus malas acciones, y volver\u00e9is al solar que os dio Yahveh a vosotros y a vuestros padres, desde siempre hasta siempre.<br \/>6 (No vay\u00e1is en pos de otros dioses para servirles y adorarles, no me provoqu\u00e9is con las hechuras de vuestras manos, y no os har\u00e9 mal.)<br \/>7 Pero no me hab\u00e9is o\u00eddo (- or\u00e1culo de Yahveh &#8211; de suerte que con las hechuras de vuestras manos me provocasteis, para vuestro mal).<br \/>8 Por eso, as\u00ed dice Yahveh Sebaot: Puesto que no hab\u00e9is o\u00eddo mis palabras,<br \/>9 he aqu\u00ed que yo mando a buscar a todos los linajes del norte (- or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y a mi siervo Nabucodonosor, rey de Babilonia), y los traer\u00e9 contra esta tierra y contra sus moradores (y contra todas estas gentes de alrededor); los anatematizar\u00e9 y los pondr\u00e9 por pasmo, rechifla y ruinas eternos,<br \/>10 y har\u00e9 desaparecer de ellos voz de gozo y voz de alegr\u00eda, la voz del novio y la voz de la novia, el ruido de la muela y la luz de la candela.<br \/>11 Ser\u00e1 reducida toda esta tierra a pura desolaci\u00f3n, y servir\u00e1n estas gentes al rey de Babilonia setenta a\u00f1os.<br \/>12 (Luego, en cumpli\u00e9ndose los setenta a\u00f1os, visitar\u00e9 al rey de Babilonia y a dicha gente por su delito &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y a la tierra de los caldeos troc\u00e1ndola en ruinas eternas).<br \/>13 Y atraer\u00e9 sobre aquella tierra todas las palabras que he hablado respecto a ella, todo lo que est\u00e1 escrito en este libro. Lo que profetiz\u00f3 Jerem\u00edas tocante a la generalidad de las naciones.<br \/>14 (Pues tambi\u00e9n a ellos los reducir\u00e1n a servidumbre muchas naciones y reyes grandes, y les pagar\u00e9 seg\u00fan sus obras y seg\u00fan la hechura de sus manos.)<br \/>15 As\u00ed me ha dicho Yahveh Dios de Israel: Toma esta copa de vino de furia, y hazla beber a todas las naciones a las que yo te env\u00ede;<br \/>16 beber\u00e1n, y trompicar\u00e1n, y se enloquecer\u00e1n ante la espada que voy a soltar entre ellas.<br \/>17 Tom\u00e9 la copa de mano de Yahveh, e hice beber a todas las naciones a las que me hab\u00eda enviado Yahveh:<br \/>18 (a Jerusal\u00e9n y a las ciudades de Jud\u00e1, a sus reyes y a sus principales, para trocarlo todo en desolaci\u00f3n, pasmo, rechifla y maldici\u00f3n, como hoy est\u00e1 sucediendo);<br \/>19 a Fara\u00f3n, rey de Egipto, a sus siervos, a sus principales y a todo su pueblo,<br \/>20 a todos los mestizos (a todos los reyes de Us); a todos los reyes de Filistea: a Ascal\u00f3n, Gaza, Ecr\u00f3n y al residuo de Asdod;<br \/>21 a Edom, Moab, y los ammonitas,<br \/>22 a (todos) los reyes de Tiro, a (todos) los reyes de Sid\u00f3n y a los reyes de las islas de allende el mar;<br \/>23 a Ded\u00e1n, Tem\u00e1, Buz; a todos los que se afeitan las sienes,<br \/>24 a todos los reyes de Arabia y a todos los reyes de los mestizos habitantes del desierto;<br \/>25 (a todos los reyes de Zimr\u00ed) a todos los reyes de Elam y a todos los reyes de Media,<br \/>26 a todos los reyes del norte, los pr\u00f3ximos y los remotos, cada uno con su hermano, y a todos los reinos que hay sobre la haz de la tierra. (Y el rey de Sesak beber\u00e1 despu\u00e9s de ellos.)<br \/>27 Y les dir\u00e1s: As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Bebed, emborrachaos, vomitad, caed y no os levant\u00e9is delante de la espada que yo voy a soltar entre vosotros.<br \/>28 Y si reh\u00fasan tomar la copa de tu mano para beber, les dices: As\u00ed dice Yahveh Sebaot: Ten\u00e9is que beber sin falta,<br \/>29 porque precisamente por la ciudad que lleva mi Nombre empiezo a castigar; \u00bfy vosotros, quedar\u00e9is impunes?: \u00a1no, no quedar\u00e9is!, porque a la espada llamo yo contra todos los habitantes de la tierra -or\u00e1culo de Yahveh Sebaot-.<br \/>30 T\u00fa, pues, les profetizas todas estas palabras y les dices: Yahveh desde lo alto ruge, y desde su santa Morada da su voz. Ruge contra su aprisco: grita como los lagareros. A todos los habitantes de la tierra<br \/>31 llega el eco, hasta el fin de la tierra. Porque pleitea Yahveh con las naciones y vence en juicio a toda criatura. A los malos los entrega a la espada -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>32 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: Mirad que una desgracia se propaga de naci\u00f3n a naci\u00f3n, y una gran tormenta surge del fin del mundo.<br \/>33 Habr\u00e1 v\u00edctimas de Yahveh en aquel d\u00eda de cabo a cabo de la tierra; no ser\u00e1n pla\u00f1idos ni recogidos ni sepultados m\u00e1s: se volver\u00e1n esti\u00e9rcol sobre la haz de la tierra.<br \/>34 Ululad, pastores, y clamad; revolcaos, mayorales, porque se han cumplido vuestros d\u00edas para la matanza, y caer\u00e9is como objetos escogidos.<br \/>35 No habr\u00e1 evasi\u00f3n para los pastores ni escapatoria para los mayorales.<br \/>36 Se oye el grito de los pastores, el ulular de los mayorales, porque devasta Yahveh su pastizal,<br \/>37 y son aniquiladas las estancias m\u00e1s seguras por la ardiente c\u00f3lera de Yahveh.<br \/>38 Ha dejado el le\u00f3n su cubil, y se ha convertido su tierra en desolaci\u00f3n ante la c\u00f3lera irresistible, ante la ardiente c\u00f3lera.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr26\"><\/a>Jerem\u00edas 26<br \/><\/em><\/strong>1 Al principio del reinado de Yoyaquim, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, fue dirigida a Jerem\u00edas esta palabra de Yahveh:<br \/>2 As\u00ed dice Yahveh: P\u00e1rate en el patio de la Casa de Yahveh y habla a todas las ciudades de Jud\u00e1, que vienen a adorar en la Casa de Yahveh, todas las palabras que yo te he mandado hablarles, sin omitir ninguna.<br \/>3 Puede que oigan y se torne cada cual de su mal camino, y yo me arrepentir\u00eda del mal que estoy pensando hacerles por la maldad de sus obras.<br \/>4 Les dir\u00e1s, pues: \u00abAs\u00ed dice Yahveh: Si no me o\u00eds para andar seg\u00fan mi Ley que os propuse,<br \/>5 oyendo las palabras de mis siervos los profetas que yo os env\u00edo asiduamente (pero no hab\u00e9is hecho caso),<br \/>6 entonces har\u00e9 con esta Casa como con Silo, y esta ciudad entregar\u00e9 a la maldici\u00f3n de todas las gentes de la tierra.\u00bb<br \/>7 Oyeron los sacerdotes y profetas y todo el pueblo a Jerem\u00edas decir estas palabras en la Casa de Yahveh,<br \/>8 y luego que hubo acabado Jerem\u00edas de hablar todo lo que le hab\u00eda ordenado Yahveh que hablase a todo el pueblo, le prendieron los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo diciendo: \u00ab\u00a1Vas a morir!<br \/>9 \u00bfPor qu\u00e9 has profetizado en nombre de Yahveh, diciendo: \u201cComo Silo quedar\u00e1 esta Casa, y esta ciudad ser\u00e1 arrasada, sin quedar habitante\u201d?\u00bb Y se junt\u00f3 todo el pueblo en torno a Jerem\u00edas en la Casa de Yahveh.<br \/>10 Oyeron esto los jefes de Jud\u00e1, y subieron de la casa del rey a la Casa de Yahveh, y se sentaron a la entrada de la Puerta Nueva de la Casa de Yahveh.<br \/>11 Y los sacerdotes y profetas, dirigi\u00e9ndose a los jefes y a todo el pueblo, dijeron: \u00ab\u00a1Sentencia de muerte para este hombre, por haber profetizado contra esta ciudad, como hab\u00e9is o\u00eddo con vuestros propios o\u00eddos!\u00bb<br \/>12 Dijo Jerem\u00edas a todos los jefes y al pueblo todo: \u00abYahveh me ha enviado a profetizar sobre esta Casa y esta ciudad todo lo que hab\u00e9is o\u00eddo.<br \/>13 Ahora bien, mejorad vuestros caminos y vuestras obras y o\u00edd la voz de Yahveh vuestro Dios, y se arrepentir\u00e1 Yahveh del mal que ha pronunciado contra vosotros.<br \/>14 En cuanto a m\u00ed, aqu\u00ed me ten\u00e9is en vuestras manos: haced conmigo como mejor y m\u00e1s acertado os parezca.<br \/>15 Empero, sabed de fijo que si me mat\u00e1is vosotros a m\u00ed, sangre inocente cargar\u00e9is sobre vosotros y sobre esta ciudad y sus moradores, porque en verdad Yahveh me ha enviado a vosotros para pronunciar en vuestros o\u00eddos todas estas palabras.\u00bb<br \/>16 Dijeron los jefes y todo el pueblo a los sacerdotes y profetas: \u00abNo merece este hombre sentencia de muerte, porque en nombre de Yahveh nuestro Dios nos ha hablado.\u00bb<br \/>17 Y se levantaron algunos de los m\u00e1s viejos del pa\u00eds y dijeron a toda la asamblea del pueblo:<br \/>18 \u00abMiqueas de Mor\u00e9set profetizaba en tiempos de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, y dijo a todo el pueblo de Jud\u00e1: As\u00ed dice Yahveh Sebaot: Si\u00f3n ser\u00e1 un campo que se ara, Jerusal\u00e9n se har\u00e1 un mont\u00f3n de ruinas, y el monte de la Casa un otero salvaje.<br \/>19 \u00bfPor ventura le mataron Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, y todo Jud\u00e1?, \u00bfno temi\u00f3 a Yahveh y suplic\u00f3 a la faz de Yahveh, y se arrepinti\u00f3 Yahveh del da\u00f1o con que les hab\u00eda amenazado? Mientras que nosotros estamos haci\u00e9ndonos mucho da\u00f1o a nosotros mismos.\u00bb<br \/>20 Pero tambi\u00e9n hubo otro que dec\u00eda profetizar en nombre de Yahveh -Ur\u00edas hijo de Sema\u00edas de Quiryat Yearim- el cual profetiz\u00f3 contra esta ciudad y contra esta tierra enteramente lo mismo que Jerem\u00edas,<br \/>21 y oy\u00f3 el rey Yoyaquim y todos sus grandes se\u00f1ores y jefes sus palabras, y el rey buscaba matarle. Enter\u00f3se Ur\u00edas, tuvo miedo, huy\u00f3 y entr\u00f3 en Egipto.<br \/>22 Pero envi\u00f3 el rey Yoyaquim a Elnat\u00e1n, hijo de Akbor, y otros con \u00e9l a Egipto,<br \/>23 y sacaron a Ur\u00edas de Egipto y lo trajeron al rey Yoyaquim, quien lo acuchill\u00f3 y ech\u00f3 su cad\u00e1ver a la fosa com\u00fan.<br \/>24 Gracias a que Ajicam, hijo de Saf\u00e1n, defendi\u00f3 a Jerem\u00edas, impidiendo entregarlo en manos del pueblo para matarle.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr27\"><\/a>Jerem\u00edas 27<br \/><\/em><\/strong>1 (Al principio del reinado de Sedec\u00edas, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, fue dirigida esta palabra a Jerem\u00edas de parte de Yahveh:)<br \/>2 As\u00ed me ha dicho Yahveh: \u00abHazte unas coyundas y un yugo, p\u00f3ntelo sobre la cerviz,<br \/>3 y env\u00edalos al rey de Edom, al rey de Moab y al rey de los ammonitas, al rey de Tiro y al rey de Sid\u00f3n por medio de los embajadores que vienen a Jerusal\u00e9n a ver a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1,<br \/>4 y dales estas instrucciones para sus se\u00f1ores: \u00abAs\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: As\u00ed dir\u00e9is a vuestros se\u00f1ores:<br \/>5 Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que hay sobre la haz de la tierra, con mi gran poder y mi tenso brazo, y lo di a quien me plugo.<br \/>6 Ahora yo he puesto todos estos pa\u00edses en manos de mi siervo Nabucodonosor, rey de Babilonia, y tambi\u00e9n los animales del campo le he dado para servirle<br \/>7 (y todas las naciones le servir\u00e1n a \u00e9l, a su hijo y al hijo de su hijo, hasta que llegue tambi\u00e9n el turno a su propio pa\u00eds &#8211; y le reducir\u00e1n a servidumbre muchas naciones y reyes grandes -).<br \/>8 As\u00ed que las naciones y reinos que no sirvan a Nabucodonosor, rey de Babilonia, y que no sometan su cerviz al yugo del rey de Babilonia, con la espada, con el hambre y con la peste los visitar\u00e9 &#8211; or\u00e1culo de Yahveh \u2013 hasta acabarlos por medio de \u00e9l.<br \/>9 Vosotros, pues, no oig\u00e1is a vuestros profetas, adivinos, so\u00f1adores, augures ni hechiceros que os hablan diciendo: \u201cNo servir\u00e9is al rey de Babilonia\u201d,<br \/>10 porque cosa falsa os profetizan para alejaros de sobre vuestro suelo, de suerte que yo os arroje y perezc\u00e1is.<br \/>11 Pero la naci\u00f3n que someta su cerviz al yugo de Babilonia y le sirva, yo la dejar\u00e9 tranquila en su suelo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y lo labrar\u00e1 y morar\u00e1 en \u00e9l.\u00bb<br \/>12 A Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, le habl\u00e9 en estos mismos t\u00e9rminos, diciendo: \u00abSometed vuestras cervices al yugo del rey de Babilonia, servidle a \u00e9l y a su pueblo, y quedar\u00e9is con vida.<br \/>13 (\u00bfA qu\u00e9 morir t\u00fa y tu pueblo por la espada, el hambre y la peste, como ha amenazado Yahveh a aquella naci\u00f3n que no sirva al rey de Babilonia?)<br \/>14 \u00a1No oig\u00e1is, pues, las palabras de los profetas que os dicen: \u201cNo servir\u00e9is al rey de Babilonia\u201d, porque cosa falsa os profetizan,<br \/>15 pues yo no les he enviado &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y ellos andan profetizando en mi Nombre falsamente; no sea que yo os arroje, y perezc\u00e1is vosotros y los profetas que os profetizan.\u00bb<br \/>16 Y a los sacerdotes y a todo este pueblo les habl\u00e9 diciendo: \u00abAs\u00ed dice Yahveh: No oig\u00e1is las palabras de vuestros profetas que os profetizan diciendo: \u201cHe aqu\u00ed que el ajuar de la Casa de Yahveh va a ser devuelto de Babilonia en seguida\u201d, porque cosa falsa os profetizan.<br \/>17 (No les hag\u00e1is caso. Servid al rey de Babilonia y quedar\u00e9is con vida. \u00bfPara qu\u00e9 ha de quedar esta ciudad arrasada?)<br \/>18 Y si ellos son profetas y la palabra de Yahveh les acompa\u00f1a, que conjuren, ea, a Yahveh Sebaot para que los objetos que quedaron en la Casa de Yahveh, en la casa del rey de Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n no vayan a Babilonia.<br \/>19 Porque as\u00ed dice Yahveh Sebaot de las columnas, del Mar, de las basas y de los dem\u00e1s objetos que quedaron en esta ciudad,<br \/>20 de los cuales no se apoder\u00f3 Nabucodonosor, rey de Babilonia, al deportar a Jecon\u00edas, hijo de Yoyaquim, rey de Jud\u00e1, de Jerusal\u00e9n a Babilonia (as\u00ed como a todos los nobles de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n).<br \/>21 S\u00ed, porque as\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel, respecto a los objetos que quedaron en la Casa de Yahveh, en la casa del rey de Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n:<br \/>22 A Babilonia ser\u00e1n llevados (y all\u00ed estar\u00e1n hasta el d\u00eda que yo los visite) &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; (y entonces los subir\u00e9 y devolver\u00e9 a este lugar).\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr28\"><\/a>Jerem\u00edas 28<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Aconteci\u00f3 en aquel mismo a\u00f1o &#8211; al principio del reinado de Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, en el a\u00f1o cuarto, en el mes quinto &#8211; que se dirigi\u00f3 a m\u00ed el profeta Janan\u00edas, hijo de Azzur, que era de Gaba\u00f3n, en la Casa de Yahveh, a vista de los sacerdotes y de todo el pueblo diciendo:<br \/>2 \u00abAs\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: He quebrado el yugo del rey de Babilonia.<br \/>3 Dentro de dos a\u00f1os completos yo hago devolver a este lugar todos los objetos de la Casa de Yahveh que el rey de Babilonia, Nabucodonosor, tom\u00f3 de este lugar y llev\u00f3 a Babilonia;<br \/>4 y a Jecon\u00edas, hijo de Yoyaquim, rey de Jud\u00e1, y a todos los deportados de Jud\u00e1 que han ido a Babilonia, yo les hago volver a este lugar -or\u00e1culo de Yahveh- en cuanto rompa el yugo del rey de Babilonia.\u00bb<br \/>5 Dijo el profeta Jerem\u00edas al profeta Janan\u00edas, a vista de los sacerdotes y de todo el pueblo, que estaban parados en la Casa de Yahveh;<br \/>6 dijo, pues, el profeta Jerem\u00edas: \u00ab\u00a1Amen! As\u00ed haga Yahveh. Confirme Yahveh las palabras que has profetizado, devolviendo de Babilonia a este lugar los objetos de la Casa de Yahveh, y a todos los deportados.<br \/>7 Pero, oye ahora esta palabra que pronunci\u00f3 a o\u00eddos tuyos y de todo el pueblo:<br \/>8 Profetas hubo antes de m\u00ed y de ti desde siempre, que profetizaron a muchos pa\u00edses y a grandes reinos la guerra, el mal y la peste.<br \/>9 Si un profeta profetiza la paz, cuando se cumpla la palabra del profeta, se reconocer\u00e1 que le hab\u00eda enviado Yahveh de verdad.\u00bb<br \/>10 Entonces tom\u00f3 el profeta Janan\u00edas el yugo de sobre la cerviz del profeta Jerem\u00edas y lo rompi\u00f3;<br \/>11 y habl\u00f3 Janan\u00edas delante de todo el pueblo: \u00abAs\u00ed dice Yahveh: As\u00ed romper\u00e9 el yugo de Nabucodonosor, rey de Babilonia, dentro de dos a\u00f1os completos, de sobre la cerviz de todas las naciones.\u00bb Y se fue el profeta Jerem\u00edas por su camino.<br \/>12 Entonces fue dirigida la palabra de Yahveh a Jerem\u00edas en estos t\u00e9rminos, despu\u00e9s que el profeta Janan\u00edas hubo roto el yugo de sobre la cerviz del profeta Jerem\u00edas:<br \/>13 \u00abVe y dices a Janan\u00edas: As\u00ed dice Yahveh: Yugo de palo has roto, pero t\u00fa lo reemplazar\u00e1s por yugo de hierro.<br \/>14 Porque as\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Yugo de hierro he puesto sobre la cerviz de todas estas naciones, para que sirvan a Nabucodonosor, rey de Babilonia, y le servir\u00e1n (y tambi\u00e9n los animales del campo le he dado&#8230;).\u00bb<br \/>15 Dijo tambi\u00e9n el profeta Jerem\u00edas al profeta Janan\u00edas: \u00abOye, Janan\u00edas: No te envi\u00f3 Yahveh, y t\u00fa has hecho confiar a este pueblo en cosa falsa.<br \/>16 Por eso, as\u00ed dice Yahveh: He aqu\u00ed que yo te arrojo de sobre la haz del suelo. Este a\u00f1o morir\u00e1s (porque rebeli\u00f3n has predicado contra Yahveh).\u00bb<br \/>17 Y muri\u00f3 el profeta Janan\u00edas aquel mismo a\u00f1o, en el mes s\u00e9ptimo.<br \/>\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr29\"><\/a>Jerem\u00edas 29<br \/><\/em><\/strong>1 Este es el tenor de la carta que envi\u00f3 el profeta Jerem\u00edas desde Jerusal\u00e9n al resto de los ancianos de la deportaci\u00f3n, a los sacerdotes, profetas y pueblo en general, que hab\u00eda deportado Nabucodonosor desde Jerusal\u00e9n a Babilonia<br \/>2 &#8211; despu\u00e9s de salir de Jerusal\u00e9n el rey Jecon\u00edas y la Gran Dama, los eunucos, los jefes de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, los herreros y cerrajeros -,<br \/>3 por mediaci\u00f3n de Elas\u00e1, hijo de Saf\u00e1n, y de Guemar\u00edas, hijo de Jilqu\u00edas, a quienes Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, envi\u00f3 a Babilonia, donde Nabucodonosor, rey de Babilonia:<br \/>4 \u00abAs\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel, a toda la deportaci\u00f3n que deport\u00e9 de Jerusal\u00e9n a Babilonia:<br \/>5 Edificad casas y habitadlas; plantad huertos y comed su fruto;<br \/>6 tomad mujeres y engendrad hijos e hijas; casad a vuestros hijos y dad vuestras hijas a maridos para que den a luz hijos e hijas, y medrad all\u00ed y no meng\u00fc\u00e9is;<br \/>7 procurad el bien de la ciudad a donde os he deportado y orad por ella a Yahveh, porque su bien ser\u00e1 el vuestro.<br \/>8 As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el dios de Israel: No os embauquen los profetas que hay entre vosotros ni vuestros adivinos, y no hag\u00e1is caso de vuestros so\u00f1adores que sue\u00f1an por cuenta propia,<br \/>9 porque falsamente os profetizan en mi Nombre. Yo no los he enviado &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>10 \u00abPues as\u00ed dice Yahveh: Al filo de cumpl\u00edrsele a Babilonia setenta a\u00f1os, yo os visitar\u00e9 y confirmar\u00e9 sobre vosotros mi favorable promesa de volveros a este lugar;<br \/>11 que bien me s\u00e9 los pensamientos que pienso sobre vosotros &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; pensamientos de paz, y no de desgracia, de daros un porvenir de esperanza.<br \/>12 Me invocar\u00e9is y vendr\u00e9is a rogarme, y yo os escuchar\u00e9.<br \/>13 Me buscar\u00e9is y me encontrar\u00e9is cuando me solicit\u00e9is de todo coraz\u00f3n;<br \/>14 me dejar\u00e9 encontrar de vosotros (- or\u00e1culo de Yahveh -; devolver\u00e9 vuestros cautivos, os recoger\u00e9 de todas las naciones y lugares a donde os arroj\u00e9 &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y os har\u00e9 tornar al sitio de donde os hice que fueseis desterrados).<br \/>15 \u00abEn cuanto a eso que dec\u00eds: \u201cNos ha suscitado Yahveh profetas en Babilonia\u201d,<br \/>16 as\u00ed dice Yahveh del rey que se sienta sobre el solio de David y de todo el pueblo que se asienta en esta ciudad, los hermanos vuestros que no salieron con vosotros al destierro;<br \/>17 as\u00ed dice Yahveh Sebaot: He aqu\u00ed que yo suelto contra ellos la espada, el hambre y la peste, y los pondr\u00e9 como aquellos higos reventados, tan malos que no se pod\u00edan comer.<br \/>18 Los perseguir\u00e9 con la espada, el hambre y la peste, y los convertir\u00e9 en espantajo para todos los reinos de la tierra: maldici\u00f3n, pasmo, rechifla y oprobio entre todas las naciones a donde los arroje,<br \/>19 por cuanto que no oyeron las palabras &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; que les envi\u00e9 por mis siervos los profetas asiduamente; pero no o\u00edsteis &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>20 Vosotros, pues, o\u00edd la palabra de Yahveh, todos los deportados que envi\u00e9 de Jerusal\u00e9n a Babilonia.<br \/>21 \u00abAs\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel, sobre Ajab, hijo de Cola\u00edas, y sobre Sedec\u00edas, hijo de Maas\u00edas, que os profetizan falsamente en mi Nombre: He aqu\u00ed que yo los pongo en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia; \u00e9l los herir\u00e1 ante vuestros ojos,<br \/>22 y de ellos tomar\u00e1n esta maldici\u00f3n todos los deportados de Jud\u00e1 que se encuentran en Babilonia: \u201cVu\u00e9lvate Yahveh como a Sedec\u00edas y como a Ajab, a quienes as\u00f3 al fuego el rey de Babilonia\u201d,<br \/>23 porque obraron con fatuidad en Jerusal\u00e9n, cometieron adulterio con las mujeres de sus pr\u00f3jimos y fingieron pronunciar en mi Nombre palabras que yo no les mand\u00e9. Yo soy sabedor y testigo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.\u00bb<br \/>24 Sema\u00edas el najlamita despach\u00f3 en su propio nombre cartas (a todo el pueblo que hay en Jerusal\u00e9n) a Sofon\u00edas, hijo del sacerdote Maas\u00edas (y a todos los sacerdotes), diciendo:<br \/>26 \u00abYahveh te ha puesto por sacerdote en vez del sacerdote Yehoyad\u00e1 como inspector en la Casa de Yahveh de todos los locos y seudoprofetas: t\u00fa debes meterlos en los cepos y en el calabozo.<br \/>27 Pues entonces, \u00bfpor qu\u00e9 no has sancionado a Jerem\u00edas de Anatot que se os hace pasar por profeta?<br \/>28 Porque, en efecto, nos ha enviado a Babilonia un mensaje diciendo: \u201cEs para largo. Edificad casas y habitadlas; plantad huertos y comed su fruto\u201d\u00bb<br \/>29 El sacerdote Sofon\u00edas ley\u00f3 esta carta a o\u00eddos del profeta Jerem\u00edas.<br \/>30 Entonces fue dirigida la palabra de Yahveh a Jerem\u00edas en estos t\u00e9rminos:<br \/>31 \u00abEnv\u00eda este mensaje a todos los deportados: As\u00ed dice Yahveh respecto a Sema\u00edas el najlamita, por haberos profetizado sin haberle yo enviado, inspir\u00e1ndoos una falsa seguridad.<br \/>32 S\u00ed, por cierto, as\u00ed dice Yahveh: He aqu\u00ed que yo voy a visitar a Sema\u00edas el najlamita y a su descendencia. No habr\u00e1 en ella ninguno que se siente en medio de este pueblo ni que vea el bien que yo haga a mi pueblo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; porque predic\u00f3 la desobediencia a Yahveh.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr30\"><\/a>Jerem\u00edas 30<br \/><\/em><\/strong>1 Palabra que fue dirigida a Jerem\u00edas de parte de Yahveh:<br \/>2 As\u00ed dice Yahveh el Dios de Israel: Escr\u00edbete todas las palabras que te he hablado en un libro.<br \/>3 Pues he aqu\u00ed que vienen d\u00edas &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; en que har\u00e9 tornar a los cautivos de mi pueblo Israel (y de Jud\u00e1) &#8211; dice Yahveh &#8211; y les har\u00e9 volver a la tierra que di a sus padres en posesi\u00f3n.<br \/>4 Estas son las palabras que dirigi\u00f3 Yahveh a Israel (y a Jud\u00e1).<br \/>5 As\u00ed dice Yahveh: Voces estremecedoras o\u00edmos: \u00a1P\u00e1nico, y no paz!<br \/>6 Id a preguntar, y ved si pare el macho. Entonces \u00bfpor qu\u00e9 he visto a todo var\u00f3n con las manos en las caderas, como la que da a luz, y todas las caras se han vuelto amarillas?<br \/>7 \u00a1Ay! porque grande es aquel d\u00eda, sin semejante, y tiempo de angustia es para Jacob; pero de ella quedar\u00e1 salvo.<br \/>8 (Acontecer\u00e1 aquel d\u00eda &#8211; or\u00e1culo de Yahveh Sebaot &#8211; que romper\u00e9 el yugo de sobre tu cerviz y tus coyundas arrancar\u00e9, y no te servir\u00e1n m\u00e1s los extranjeros,<br \/>9 sino que Israel y Jud\u00e1 servir\u00e1n a Yahveh su Dios y a David su rey, que yo les suscitar\u00e9.)<br \/>10 Pero t\u00fa no temas, siervo m\u00edo Jacob &#8211; or\u00e1culo de Yahveh \u2013 ni desmayes, Israel, pues mira que yo acudo a salvarte desde lejos y tu linaje del pa\u00eds de su cautiverio; volver\u00e1 Jacob, se sosegar\u00e1 y estar\u00e1 tranquilo, y no habr\u00e1 quien le inquiete,<br \/>11 pues contigo estoy yo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; para salvarte: pues acabar\u00e9 con todas las naciones entre las cuales te dispers\u00e9. pero contigo no acabar\u00e9; aunque s\u00ed te corregir\u00e9 como conviene, ya que impune no te dejar\u00e9.<br \/>12 Porque as\u00ed dice Yahveh: Irremediable es tu quebranto, incurable tu herida.<br \/>13 Est\u00e1s desahuciado; para una herida hay cura, para ti no hay remedio.<br \/>14 Todos tus amantes te olvidaron, por tu salud no preguntaron. Porque con herida de enemigo te her\u00ed, castigo de hombre cruel, (por tu gran culpa, porque son enormes tus pecados).<br \/>15 \u00bfPor qu\u00e9 te quejas de tu quebranto? Irremediable es tu sufrimiento; por tu gran culpa, por ser enormes tus pecados te he hecho esto.<br \/>16 No obstante todos los que te devoran ser\u00e1n devorados, y todos tus opresores, todos ellos, ir\u00e1n al cautiverio; ser\u00e1n tus despojadores despojados, y a todos tus saqueadores los entregar\u00e9 al saqueo.<br \/>17 S\u00ed; har\u00e9 que tengas alivio, de tus llagas te curar\u00e9 &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -. Porque \u00abLa Repudiada\u00bb te llamaron. \u00abSi\u00f3n de la que nadie se preocupa\u00bb.<br \/>18 As\u00ed dice Yahveh: He aqu\u00ed que yo hago volver a los cautivos de las tiendas de Jacob y de sus mansiones me apiadar\u00e9; ser\u00e1 reedificada la ciudad sobre su mont\u00edculo de ruinas y el alc\u00e1zar tal como era ser\u00e1 restablecido.<br \/>19 Y saldr\u00e1 de entre ellos loor y voz de gente alegre; los multiplicar\u00e9 y no ser\u00e1n pocos, los honrar\u00e9 y no ser\u00e1n menguados,<br \/>20 sino que ser\u00e1n sus hijos como antes, su comunidad ante m\u00ed estar\u00e1 en pie, y yo visitar\u00e9 a todos sus opresores.<br \/>21 Ser\u00e1 su soberano uno de ellos, su jefe de entre ellos saldr\u00e1, y le har\u00e9 acercarse y \u00e9l llegar\u00e1 hasta m\u00ed, porque \u00bfqui\u00e9n es el que se jugar\u00eda la vida por llegarse hasta m\u00ed? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>22 Y vosotros ser\u00e9is mi pueblo, y yo ser\u00e9 vuestro Dios.<br \/>23 Mirad que una tormenta de Yahveh ha estallado, un torbellino remolinea: sobre la cabeza de los malos descarga.<br \/>24 No ha de apaciguarse el ardor de la ira de Yahveh hasta que la ejecute, y realice los designios de su coraz\u00f3n. En d\u00edas futuros os percatar\u00e9is de ello.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr31\"><\/a>Jerem\u00edas 31<br \/><\/em><\/strong>1 En aquel tiempo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; ser\u00e9 el Dios de todas las familias de Israel, y ellos ser\u00e1n mi pueblo.<br \/>2 As\u00ed dice Yahveh: Hall\u00f3 gracia en el desierto el pueblo que se libr\u00f3 de la espada: va a su descanso Israel.<br \/>3 De lejos Yahveh se me apareci\u00f3. Con amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti.<br \/>4 Volver\u00e9 a edificarte y ser\u00e1s reedificada, virgen de Israel; a\u00fan volver\u00e1s a tener el adorno de tus adufes, y saldr\u00e1s a bailar entre gentes festivas.<br \/>5 A\u00fan volver\u00e1s a plantar vi\u00f1as en los montes de Samar\u00eda: (plantar\u00e1n los plantadores, y disfrutar\u00e1n).<br \/>6 Pues habr\u00e1 un d\u00eda en que griten los centinelas en la monta\u00f1a de Efra\u00edm: \u00ab\u00a1Levantaos y subamos a Si\u00f3n, adonde Yahveh, el Dios nuestro!\u00bb<br \/>7 Pues as\u00ed dice Yahveh: Dad hurras por Jacob con alegr\u00eda, y gritos por la capital de las naciones; hacedlo o\u00edr, alabad y decid: \u00ab\u00a1Ha salvado Yahveh a su pueblo, al Resto de Israel!\u00bb<br \/>8 Mirad que yo los traigo del pa\u00eds del norte, y los recojo de los confines de la tierra. Entre ellos, el ciego y el cojo, la pre\u00f1ada y la parida a una. Gran asamblea vuelve ac\u00e1.<br \/>9 Con lloro vienen y con s\u00faplicas los devuelvo, los llevo a arroyos de agua por camino llano, en que no tropiecen. Porque yo soy para Israel un padre, y Efra\u00edm es mi primog\u00e9nito.<br \/>10 O\u00edd la palabra de Yahveh, naciones, y anunciad por las islas a lo lejos, y decid: \u00abEl que dispers\u00f3 a Israel le reunir\u00e1 y le guardar\u00e1 cual un pastor su hato.\u00bb<br \/>11 Porque ha rescatado Yahveh a Jacob, y le ha redimido de la mano de otro m\u00e1s fuerte.<br \/>12 Vendr\u00e1n y dar\u00e1n hurras en la cima de Si\u00f3n y acudir\u00e1n al regalo de Yahveh: al grano, al mosto, y al aceite virgen, a las cr\u00edas de ovejas y de vacas, y ser\u00e1 su alma como huerto empapado, no volver\u00e1n a estar ya macilentos.<br \/>13 Entonces se alegrar\u00e1 la doncella en el baile, los mozos y los viejos juntos, y cambiar\u00e9 su duelo en regocijo, y les consolar\u00e9 y alegrar\u00e9 de su tristeza;<br \/>14 empapar\u00e9 el alma de los sacerdotes de grasa, y mi pueblo de mi regalo se hartar\u00e1 &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>15 As\u00ed dice Yahveh: En Ram\u00e1 se escuchan ayes, lloro amargu\u00edsimo. Raquel que llora por sus hijos, que reh\u00fasa consolarse &#8211; por sus hijos &#8211; porque no existen.<br \/>16 As\u00ed dice Yahveh: Reprime tu voz del lloro y tus ojos del llanto, porque hay paga para tu trabajo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -: volver\u00e1n de tierra hostil,<br \/>17 y hay esperanza para tu futuro -or\u00e1culo de Yahveh-: volver\u00e1n los hijos a su territorio.<br \/>18 Bien he o\u00eddo a Efra\u00edm lamentarse: \u00abMe corregiste y corregido fui, cual becerro no domado. Hazme volver y volver\u00e9, pues t\u00fa, Yahveh, eres mi Dios.<br \/>19 Porque luego de desviarme, me arrepiento, y luego de darme cuenta, me golpeo el pecho, me avergu\u0308enzo y me confundo luego, porque aguanto el oprobio de mi mocedad.\u00bb<br \/>20 \u00bfEs un hijo tan caro para m\u00ed Efra\u00edm, o ni\u00f1o tan mimado, que tras haberme dado tanto que hablar, tenga que recordarlo todav\u00eda? Pues, en efecto, se han conmovido mis entra\u00f1as por \u00e9l; ternura hacia \u00e9l no ha de faltarme &#8211; or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>21 Pl\u00e1ntate hitos, ponte jalones de ruta, presta atenci\u00f3n a la calzada al camino que anduviste. Vuelve, virgen de Israel, vuelve a estas ciudades.<br \/>22 \u00bfHasta cu\u00e1ndo dar\u00e1s rodeos, oh d\u00edscola muchacha? Pues ha creado Yahveh una novedad en la tierra: la Mujer ronda al Var\u00f3n.<br \/>23 As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Todav\u00eda dir\u00e1n este refr\u00e1n en tierra de Jud\u00e1 y en sus ciudades, cuando yo haga volver a sus cautivos: \u00ab\u00a1Bend\u00edgate Yahveh, oh estancia justa, oh monte santo!\u00bb<br \/>24 Y morar\u00e1n all\u00ed Jud\u00e1 y todas sus ciudades juntamente, los labradores y los que trashuman con el reba\u00f1o,<br \/>25 porque yo empapar\u00e9 el alma agotada y toda alma macilenta colmar\u00e9.<br \/>26 En esto, me despert\u00e9 y vi que mi sue\u00f1o era sabroso para m\u00ed.<br \/>27 He aqu\u00ed que d\u00edas vienen -or\u00e1culo de Yahveh- en que sembrar\u00e9 la casa de Israel y la casa de Jud\u00e1 de simiente de hombres y ganados.<br \/>28 Entonces, del mismo modo que anduve presto contra ellos para extirpar, destruir, arruinar, perder y da\u00f1ar, as\u00ed andar\u00e9 respecto a ellos para reconstruir y replantar -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>29 En aquellos d\u00edas no dir\u00e1n m\u00e1s: \u00abLos padres comieron el agraz, y los dientes de los hijos sufren de dentera\u00bb;<br \/>30 sino que cada uno por su culpa morir\u00e1: quienquiera que coma el agraz tendr\u00e1 la dentera.<br \/>31 He aqu\u00ed que d\u00edas vienen -or\u00e1culo de Yahveh- en que yo pactar\u00e9 con la casa de Israel (y con la casa de Jud\u00e1) una nueva alianza; <br \/>32 no como la alianza que pact\u00e9 con sus padres, cuando les tom\u00e9 de la mano para sacarles de Egipto; que ellos rompieron mi alianza, y yo hice estrago en ellos -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>33 Sino que esta ser\u00e1 la alianza que yo pacte con la casa de Israel, despu\u00e9s de aquellos d\u00edas -or\u00e1culo de Yahveh-: pondr\u00e9 mi Ley en su interior y sobre sus corazones la escribir\u00e9, y yo ser\u00e9 su Dios y ellos ser\u00e1n mi pueblo.<br \/>34 Ya no tendr\u00e1n que adoctrinar m\u00e1s el uno a su pr\u00f3jimo y el otro a su hermano, diciendo: \u00abConoced a Yahveh\u00bb, pues todos ellos me conocer\u00e1n del m\u00e1s chico al m\u00e1s grande -or\u00e1culo de Yahveh- cuando perdone su culpa, y de su pecado no vuelva a acordarme.<br \/>35 As\u00ed dice Yahveh, el que da el sol para alumbrar el d\u00eda, y gobierna la luna y las estrellas para alumbrar la noche, el que agita el mar y hace bramar sus olas, cuyo nombre es Yahveh Sebaot.<br \/>36 Si fallaren estas normas en mi presencia -or\u00e1culo de Yahveh- tambi\u00e9n la prole de Israel dejar\u00eda de ser una naci\u00f3n en mi presencia a perpetuidad.<br \/>37 As\u00ed dice Yahveh: Si fueren medidos los cielos por arriba, y sondeadas las bases de la tierra por abajo, entonces tambi\u00e9n yo renegar\u00eda de todo el linaje de Israel por todo cuanto hicieron -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>38 He aqu\u00ed que vienen d\u00edas -or\u00e1culo de Yahveh- en que ser\u00e1 reconstruida la ciudad de Yahveh desde la torre de Jananel hasta la Puerta del Angulo;<br \/>39 y volver\u00e1 a salir la cuerda de medir toda derecha hasta la cuesta de Gareb, y torcer\u00e1 hasta Go\u00e1,<br \/>40 y toda la hondonada de los Cuerpos Muertos y de la Ceniza, y toda la Campa del Muerto hasta el torrente Cedr\u00f3n, hasta la esquina de la Puerta de los Caballos hacia oriente ser\u00e1 sagrado de Yahveh: no volver\u00e1 a ser destruido ni dado al anatema nunca jam\u00e1s.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr32\"><\/a>Jerem\u00edas 32<br \/><\/em><\/strong>1 Palabra que fue dirigida a Jerem\u00edas de parte de Yahveh el a\u00f1o diez de Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1 &#8211; o sea, el a\u00f1o dieciocho de Nabucodonosor:<br \/>2 A la saz\u00f3n las fuerzas del rey de Babilonia sitiaban a Jerusal\u00e9n, mientras el profeta Jerem\u00edas estaba detenido en el patio de la guardia de la casa del rey de Jud\u00e1,<br \/>3 donde le ten\u00eda detenido Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, bajo esta acusaci\u00f3n: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 has profetizado: As\u00ed dice Yahveh: He aqu\u00ed que yo entrego esta ciudad en manos del rey de Babilonia, que la tomar\u00e1,<br \/>4 y el rey de Jud\u00e1, Sedec\u00edas, no escapar\u00e1 de manos de los caldeos, sino que ser\u00e1 entregado sin remisi\u00f3n en manos del rey de Babilonia, con quien hablar\u00e1 boca a boca, y sus ojos se encontrar\u00e1n con sus ojos,<br \/>5 y a Babilonia llevar\u00e1 a Sedec\u00edas, y all\u00ed estar\u00e1 (hasta que yo le visite &#8211; or\u00e1culo de Yahveh. \u00a1Aunque luch\u00e9is con los caldeos, no triunfar\u00e9is!)\u00bb<br \/>6 Dijo Jerem\u00edas: He recibido una palabra de Yahveh que dice as\u00ed:<br \/>7 \u00abHe aqu\u00ed que Janamel, hijo de tu t\u00edo Sallum, va a dirigirse a ti diciendo: \u201cEa, c\u00f3mprame el campo de Anatot, porque a ti te toca el derecho de rescate para comprarlo.\u201d\u00bb<br \/>8 Vino, pues, a m\u00ed Janamel, hijo de mi t\u00edo, conforme al dicho de Yahveh, al patio de la guardia, y me dijo: \u00abEa, c\u00f3mprame el campo de Anatot &#8211; que cae en territorio de Benjam\u00edn &#8211; porque tuyo es el derecho de adquisici\u00f3n y a ti te toca el rescate. C\u00f3mpratelo.\u00bb Yo reconoc\u00ed en aquello la palabra de Yahveh,<br \/>9 y compr\u00e9 a Janamel, hijo de mi t\u00edo, el campo que est\u00e1 en Anatot. Le pes\u00e9 la plata: diecisiete siclos de plata.<br \/>10 Lo apunt\u00e9 en mi escritura, sell\u00e9, aduje testigos y pes\u00e9 la plata en la balanza.<br \/>11 Luego tom\u00e9 la escritura de la compra, el documento sellado seg\u00fan ley y la copia abierta,<br \/>12 y pas\u00e9 la escritura de la compra a Baruc, hijo de Neriy\u00edas, hijo de Majse\u00edas, a vista de mi primo Janamel y de los testigos firmantes en la escritura de la compra, y a vista de todos los jud\u00edos presentes en el patio de la guardia,<br \/>13 y a vista de todos ellos di a Baruc este encargo:<br \/>14 As\u00ed dice Yahveh Sebaot el Dios de Israel: Toma estas escrituras: la escritura de compra, el documento sellado y la copia abierta, y las pones en un c\u00e1ntaro de arcilla para que duren mucho tiempo.<br \/>15 Porque as\u00ed dice Yahveh Sebaot el Dios de Israel: \u00abTodav\u00eda se comprar\u00e1n casas y campos y vi\u00f1as en esta tierra.\u00bb<br \/>16 Despu\u00e9s de haber entregado la escritura de propiedad a Baruc, hijo de Neriy\u00edas, or\u00e9 a Yahveh diciendo:<br \/>17 \u00ab\u00a1Ay, Se\u00f1or Yahveh! He aqu\u00ed que t\u00fa hiciste los cielos y la tierra con tu gran poder y tenso brazo: nada es extraordinario para ti,<br \/>18 el que hace merced a millares, que se cobra la culpa de los padres a costa de los hijos que les suceden, el Dios grande, el Fuerte, cuyo nombre es Yahveh Sebaot,<br \/>19 grande en designios y rico en recursos, que tiene los ojos fijos en la conducta de los humanos, para dar a cada uno seg\u00fan su conducta y el fruto de sus obras;<br \/>20 t\u00fa que has obrado se\u00f1ales y portentos en Egipto, hasta hoy, y en Israel y en la humanidad entera, y te has hecho un nombre, como hoy se ve;<br \/>21 y sacaste a tu pueblo Israel de Egipto con se\u00f1ales y prodigios y con mano fuerte y tenso brazo y con gran aparato,<br \/>22 y les diste esta tierra que hab\u00edas jurado darla a sus padres: tierra que mana leche y miel.<br \/>23 Entraron en ella y la poseyeron, pero no hicieron caso de tu voz, ni conforme a tus leyes anduvieron: nada de lo que les mandaste hacer hicieron, y les conminaste con esta calamidad.<br \/>24 He aqu\u00ed que los terraplenes llegan a la ciudad para tomarla y la ciudad est\u00e1 ya a merced de los caldeos que la atacan, por causa de la espada y del hambre y de la peste; lo que hab\u00edas dicho, ha sido, y t\u00fa mismo lo est\u00e1s viendo.<br \/>25 \u00a1Precisamente t\u00fa me has dicho, oh Se\u00f1or Yahveh: \u201cC\u00f3mprate el campo y aduce testigos\u201d cuando la ciudad est\u00e1 entregada a manos de los caldeos!\u00bb<br \/>26 Entonces me fue dirigida la palabra de Yahveh como sigue:<br \/>27 Mira que yo soy Yahveh, el Dios de toda carne. \u00bfHabr\u00e1 cosa extraordinaria para mi?<br \/>28 Pues as\u00ed dice Yahveh: He aqu\u00ed que yo pongo esta ciudad en manos de los caldeos y en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, que la tomar\u00e1,<br \/>29 y entrar\u00e1n los caldeos que atacan a esta ciudad y le prender\u00e1n fuego incendi\u00e1ndola junto con las casas en cuyos terrados se incensaba a Baal y se libaban libaciones a otros dioses para provocarme.<br \/>30 Porque los hijos de Israel y los hijos de Jud\u00e1 no han hecho otra cosa sino lo que me disgusta desde sus mocedades (porque los hijos de Israel no han hecho m\u00e1s que provocarme con las obras de sus manos -or\u00e1culo de Yahveh-).<br \/>31 Porque motivo de mi furor y de mi ira ha sido para m\u00ed esta ciudad, desde el d\u00eda en que la edificaron hasta hoy, que es como para quit\u00e1rmela de delante,<br \/>32 por toda la maldad de los hijos de Israel y de los hijos de Jud\u00e1, que, para provocarme, obraron ellos, sus reyes, sus jefes, sus sacerdotes y profetas, el hombre de Jud\u00e1 y el habitante de Jerusal\u00e9n,<br \/>33 y me volvieron la espalda, que no la cara. Yo les adoctrin\u00e9 asiduamente, mas ellos no quisieron aprender la lecci\u00f3n,<br \/>34 sino que pusieron sus Monstruos abominables en la Casa que llaman por mi Nombre, profan\u00e1ndola,<br \/>35 y fraguaron los altos del Baal que hay en el Valle de Ben Hinnom para hacer pasar por el fuego a sus hijos e hijas en honor del Moloc -lo que no les mand\u00e9 ni me pas\u00f3 por las mientes-, obrando semejante abominaci\u00f3n con el fin de hacer pecar a Jud\u00e1.<br \/>36 Ahora, pues, en verdad as\u00ed dice Yahveh, el Dios de Israel, acerca de esta ciudad que -al decir de vosotros- est\u00e1 ya a merced del rey de Babilonia por la espada, por el hambre y por la peste.<br \/>37 He aqu\u00ed que yo los re\u00fano de todos los pa\u00edses a donde los empuj\u00e9 en mi ira y mi furor y enojo grande, y les har\u00e9 volver a este lugar, y les har\u00e9 vivir en seguridad,<br \/>38 ser\u00e1n mi pueblo, y yo ser\u00e9 su Dios;<br \/>39 y les dar\u00e9 otro coraz\u00f3n y otro camino, de suerte que me teman todos los d\u00edas para bien de ellos y de sus hijos despu\u00e9s de ellos.<br \/>40 Les pactar\u00e9 alianza eterna &#8211; que no revocar\u00e9 despu\u00e9s de ellos \u2013 de hacerles bien, y pondr\u00e9 mi temor en sus corazones, de modo que no se aparten de junto a m\u00ed;<br \/>41 me dedicar\u00e9 a hacerles bien, y los plantar\u00e9 en esta tierra firmemente, con todo mi coraz\u00f3n y con toda mi alma.<br \/>42 Porque as\u00ed dice Yahveh: Como he tra\u00eddo sobre este pueblo todo este gran perjuicio, as\u00ed yo mismo voy a traer sobre ellos todo el beneficio que pronuncio sobre ellos,<br \/>43 y se comprar\u00e1n campos en esta tierra de la que dec\u00eds vosotros que es una desolaci\u00f3n, sin personas ni ganados, y que est\u00e1 a merced de los caldeos;<br \/>44 se comprar\u00e1n campos con dinero, anot\u00e1ndose en escritura, sell\u00e1ndose y llamando testigos, en la tierra de Benjam\u00edn y en los contornos de Jerusal\u00e9n, en las ciudades de Jud\u00e1, en las de la Monta\u00f1a, en las de la Tierra Baja y en las del N\u00e9gueb, pues har\u00e9 tornar a sus cautivos -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr33\"><\/a>Jerem\u00edas 33<br \/><\/em><\/strong>1 De nuevo fue dirigida la palabra de Yahveh a Jerem\u00edas, que estaba a\u00fan detenido en el patio de la guardia, en estos t\u00e9rminos:<br \/>2 As\u00ed dice Yahveh, hacedor de la tierra, que la form\u00f3 para hacerla subsistir, Yahveh es su nombre:<br \/>3 Ll\u00e1mame y te responder\u00e9 y mostrar\u00e9 cosas grandes, inaccesibles, que desconoc\u00edas.<br \/>4 Porque as\u00ed dice Yahveh, el Dios de Israel, tocante a las casas de esta ciudad y a las de los reyes de Jud\u00e1 que han sido derruidas. Junto a los terraplenes y a la espada,<br \/>5 se traba combate con los caldeos para llenar la ciudad de cad\u00e1veres humanos, a los que her\u00ed en mi ira y mi furor, y por cuya malicia ocult\u00e9 mi rostro de esta ciudad.<br \/>6 He aqu\u00ed que yo les aporto su alivio y su medicina. Los curar\u00e9 y les descubrir\u00e9 una corona de paz y seguridad.<br \/>7 Har\u00e9 tornar a los cautivos de Jud\u00e1 y a los cautivos de Israel y los reedificar\u00e9 como en el pasado,<br \/>8 y los purificar\u00e9 de toda culpa que cometieron contra m\u00ed, y perdonar\u00e9 todas las culpas que cometieron contra m\u00ed, y con que me fueron rebeldes.<br \/>9 Jerusal\u00e9n ser\u00e1 para m\u00ed un nombre evocador de alegr\u00eda, ser\u00e1 prez y ornato para todas las naciones de la tierra que oyeren todo el bien que voy a hacerle, y se asustar\u00e1n y estremecer\u00e1n de tanta bondad y de tanta paz como voy a concederle.<br \/>10 As\u00ed dice Yahveh: A\u00fan se oir\u00e1 en este lugar, del que vosotros dec\u00eds que est\u00e1 abandonado, sin personas ni ganados, en todas las ciudades de Jud\u00e1 y en las calles de Jerusal\u00e9n desoladas, sin personas ni habitantes ni ganados,<br \/>11 voz de gozo y de alegr\u00eda, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de cuantos traigan sacrificios de alabanza a la Casa de Yahveh diciendo: \u00abAlabad a Yahveh Sebaot, porque es bueno Yahveh, porque es eterno su amor\u00bb, pues har\u00e9 tomar a los cautivos del pa\u00eds, y volver\u00e1n a ser como antes &#8211; dice Yahveh -.<br \/>12 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: A\u00fan habr\u00e1 en este lugar abandonado de hombres y ganados y en todas sus ciudades, dehesa de pastores que hagan acostarse a las ovejas:<br \/>13 en las ciudades de la Monta\u00f1a, y en las de la Tierra Baja, en las del N\u00e9gueb y en la tierra de Benjam\u00edn y en los contornos de Jerusal\u00e9n y en las ciudades de Jud\u00e1, volver\u00e1n a pasar ovejas ante la mano del que las cuente &#8211; dice Yahveh.<br \/>14 Mirad que d\u00edas vienen &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; en que confirmar\u00e9 la buena palabra que dije a la casa de Israel y a la casa de Jud\u00e1.<br \/>15 En aquellos d\u00edas y en aquella saz\u00f3n har\u00e9 brotar para David un Germen justo, y practicar\u00e1 el derecho y la justicia en la tierra.<br \/>16 En aquellos d\u00edas estar\u00e1 a salvo Jud\u00e1, y Jerusal\u00e9n vivir\u00e1 en seguro. Y as\u00ed se la llamar\u00e1: \u00abYahveh, justicia nuestra.\u00bb<br \/>17 Pues as\u00ed dice Yahveh: No le faltar\u00e1 a David quien se siente en el trono de la casa de Israel;<br \/>18 y a los sacerdotes lev\u00edticos no les faltar\u00e1 quien en presencia m\u00eda eleve holocaustos y queme incienso de oblaci\u00f3n y haga sacrificio cada d\u00eda.<br \/>19 Fue dirigida la palabra de Yahveh a Jerem\u00edas como sigue:<br \/>20 As\u00ed dice Yahveh: Si llegareis a romper mi alianza con el d\u00eda y con la noche, de suerte que no sea de d\u00eda o de noche a su debido tiempo,<br \/>21 entonces tambi\u00e9n mi alianza romper\u00edais con mi siervo David, de suerte que le falte un hijo que reine sobre su trono y con los levitas sacerdotes, mis servidores.<br \/>22 As\u00ed como es incontable el ej\u00e9rcito de los cielos, e incalculable la arena de la mar, as\u00ed multiplicar\u00e9 el linaje de mi siervo David y de los levitas que me sirven.<br \/>23 Fue dirigida la palabra de Yahveh a Jerem\u00edas como sigue:<br \/>24 \u00bfNo has visto qu\u00e9 ha dicho este pueblo?: \u00abLos dos linajes que hab\u00eda elegido Yahveh, los ha rechazado\u00bb, y a mi pueblo menosprecian, como que ni lo tienen por naci\u00f3n.<br \/>25 Pues bien, dice Yahveh: Si no he creado el d\u00eda y la noche, ni las leyes de los cielos y la tierra he puesto,<br \/>26 en ese caso tambi\u00e9n rechazar\u00e9 el linaje de Jacob y de mi siervo David, para no escoger m\u00e1s de su linaje a quienes imperen sobre el linaje de Abraham, Isaac y Jacob, cuando yo haga tornar a sus cautivos y les tenga misericordia.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr34\"><\/a>Jerem\u00edas 34<br \/><\/em><\/strong>1 Palabra que fue dirigida a Jerem\u00edas de parte de Yahveh, mientras Nabucodonosor, rey de Babilonia, y todas sus fuerzas y todos los reinos de la tierra sometidos a su poder y todos los pueblos atacaban a Jerusal\u00e9n y a todas sus ciudades:<br \/>2 As\u00ed dice Yahveh el Dios de Israel: Ve y dices a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1; le dices: As\u00ed dice Yahveh: \u00abMira que yo entrego esta ciudad en manos del rey de Babilonia, y la incendiar\u00e1.<br \/>3 En cuanto a ti, no te escapar\u00e1s de su mano, sino que sin falta ser\u00e1s capturado, y en sus manos te pondr\u00e9 y tus ojos ver\u00e1n los ojos del rey de Babilonia, y su boca hablar\u00e1 a tu boca, y a Babilonia ir\u00e1s.<br \/>4 Empero, oye una palabra de Yahveh, oh Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1: As\u00ed dice Yahveh respecto a ti: No morir\u00e1s por la espada.<br \/>5 En paz morir\u00e1s. Y como se quemaron perfumes por tus padres, los reyes antepasados que te precedieron, as\u00ed los quemar\u00e1n por ti, y con el \u00ab\u00a1ay, se\u00f1or!\u00bb te pla\u00f1ir\u00e1n, porque lo digo yo &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>6 Y habl\u00f3 el profeta Jerem\u00edas a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, todas estas palabras en Jerusal\u00e9n,<br \/>7 mientras las fuerzas del rey de Babilonia atacaban a Jerusal\u00e9n y a todas las ciudades de Jud\u00e1 que quedaban: a Lak\u00eds y Azec\u00e1, pues estas dos plazas fuertes hab\u00edan quedado de todas las ciudades de Jud\u00e1.<br \/>8 Palabra que fue dirigida a Jerem\u00edas de parte de Yahveh, despu\u00e9s de llegar el rey Sedec\u00edas a un acuerdo con todo el pueblo de Jerusal\u00e9n, proclam\u00e1ndoles una manumisi\u00f3n,<br \/>9 en orden a dejar cada uno a su siervo o esclava hebreos libres d\u00e1ndoles la libertad de suerte que ning\u00fan jud\u00edo fuera siervo de su hermano.<br \/>10 Todos los jefes y todo el pueblo que entraba en el acuerdo obedecieron, dejando libres qui\u00e9n a su siervo, qui\u00e9n a su esclava, d\u00e1ndoles la libertad de modo que no hubiese entre ellos m\u00e1s esclavos: obedecieron y les dejaron libres.<br \/>11 Pero luego volvieron a apoderarse de los siervos y esclavas que hab\u00edan manumitido y los redujeron a servidumbre y esclavitud.<br \/>12 Entonces fue dirigida la palabra de Yahveh a Jerem\u00edas en estos t\u00e9rminos:<br \/>13 As\u00ed dice Yahveh, el Dios de Israel: yo hice alianza con vuestros padres el d\u00eda que los saqu\u00e9 de Egipto, de la casa de servidumbre, diciendo:<br \/>14 \u00abAl cabo de siete a\u00f1os cada uno de vosotros dejar\u00e1 libre al hermano hebreo que se le hubiera vendido. Te servir\u00e1 por seis a\u00f1os, y le enviar\u00e1s libre de junto a ti.\u00bb Pero no me hicieron caso vuestros padres ni aplicaron el o\u00eddo.<br \/>15 Vosotros os hab\u00e9is convertido hoy y hab\u00e9is hecho lo que es recto a mis ojos proclamando manumisi\u00f3n general, y llegando a un acuerdo en mi presencia, en la Casa que se llama por mi Nombre;<br \/>16 pero os hab\u00e9is echado atr\u00e1s y profanado mi Nombre, os hab\u00e9is apoderado de vuestros respectivos siervos y esclavas a quienes hab\u00edais manumitido, reduci\u00e9ndolos de nuevo a esclavitud.<br \/>17 Por tanto, as\u00ed dice Yahveh: Vosotros no me hab\u00e9is hecho caso al proclamar manumisi\u00f3n general. He aqu\u00ed que yo proclamo contra vosotros manumisi\u00f3n de la espada, de la peste y del hambre -or\u00e1culo de Yahveh\u2013 y os doy por espantajo de todos los reinos de la tierra.<br \/>18 Y a los individuos que traspasaron mi acuerdo, aquellos que no han hecho v\u00e1lidos los t\u00e9rminos del acuerdo que firmaron en mi presencia, yo los volver\u00e9 como el becerro que cortaron en dos y por entre cuyos pedazos pasaron:<br \/>19 a los jefes de Jud\u00e1, los jefes de Jerusal\u00e9n, los eunucos, los sacerdotes y todo el pueblo de la tierra que han pasado por entre los pedazos del becerro,<br \/>20 les pondr\u00e9 en manos de sus enemigos y de quienes buscan su muerte y sus cad\u00e1veres ser\u00e1n pasto de las aves del cielo y de las bestias de la tierra.<br \/>21 Y a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, y a sus jefes les pondr\u00e9 en manos de sus enemigos y de quienes buscan su muerte y del ej\u00e9rcito del rey de Babilonia que se ha retirado de vosotros.<br \/>22 Mirad que yo lo ordeno -or\u00e1culo de Yahveh- y les hago volver sobre esta ciudad, y la atacar\u00e1n, la tomar\u00e1n y le dar\u00e1n fuego, y las ciudades de Jud\u00e1 las trocar\u00e9 en desolaci\u00f3n sin habitantes.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr35\"><\/a>Jerem\u00edas 35<br \/><\/em><\/strong>1 Palabra que fue dirigida a Jerem\u00edas de parte de Yahveh, en tiempo de Yoyaquim, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1.<br \/>2 \u00abVe a la casa de los rekabitas y les hablas. Les llevas a la Casa de Yahveh, a una de las c\u00e1maras, y les escancias vino.\u00bb<br \/>3 Tom\u00e9, pues, a Yazan\u00edas, hijo de Jerem\u00edas, hijo de Jabassin\u00edas, y a sus hermanos, a todos sus hijos y a toda la casa de los rekabitas,<br \/>4 y les llev\u00e9 a la Casa de Yahveh, a la c\u00e1mara de Ben Yojan\u00e1n, hijo de Yigdal\u00edas, hombre de Dios, la cual c\u00e1mara est\u00e1 al lado de la de los jefes, y encima de la de Maase\u00edas, hijo de Sallum, guarda del umbral,<br \/>5 y presentando a los hijos de la casa de los rekabitas unos jarros llenos de vino y tazas, les dije: \u00ab\u00a1Bebed vino!\u00bb<br \/>6 Dijeron ellos: \u00abNo bebemos vino, porque nuestro padre Yonadab, hijo de Rekab, nos dio este mandato: \u201cNo beber\u00e9is vino ni vosotros ni vuestros hijos nunca jam\u00e1s,<br \/>7 ni edificar\u00e9is casa, ni sembrar\u00e9is semilla, ni plantar\u00e9is vi\u00f1edo, ni poseer\u00e9is nada, sino que en tiendas pasar\u00e9is toda vuestra existencia, para que viv\u00e1is muchos d\u00edas sobre la faz del suelo, donde sois forasteros.\u201d<br \/>8 Nosotros hemos obedecido a la voz de nuestro padre Yonadab, hijo de Rekab, en todo cuanto nos mand\u00f3, absteni\u00e9ndonos de beber vino de por vida, nosotros, nuestras mujeres, nuestros hijos y nuestras hijas,<br \/>9 y no edificando casas donde vivir, ni poseyendo vi\u00f1a ni campo de sementera,<br \/>10 sino que hemos vivido en tiendas, obedeciendo y obrando en todo conforme a lo que nos mand\u00f3 nuestro padre Yonadab.<br \/>11 Pero al subir Nabucodonosor, rey de Babilonia, contra el pa\u00eds, dijimos: \u201cVenid y entremos en Jerusal\u00e9n, para huir de las fuerzas caldeas y de las de Ar\u00e1n\u201d, y nos instalamos en Jerusal\u00e9n.\u00bb<br \/>12 Entonces fue dirigida la palabra de Yahveh a Jerem\u00edas como sigue:<br \/>13 As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Ve y dices a los hombres de Jud\u00e1 y a los habitantes de Jerusal\u00e9n: \u00bf No aprender\u00e9is la lecci\u00f3n que os invita a escuchar mis palabras? &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>14 Se ha cumplido la palabra de Yonadab, hijo de Rekab, que prohibi\u00f3 a sus hijos beber vino, y no han bebido hasta la fecha, porque obedecieron la orden de su padre. Yo me afan\u00e9 en hablaros a vosotros y no me o\u00edsteis.<br \/>15 Me afan\u00e9 en enviaros a todos mis siervos los profetas a deciros: Ea, tornad cada uno de vuestro mal camino, mejorad vuestras acciones y no and\u00e9is en pos de otros dioses para servirles, y os quedar\u00e9is en la tierra que os di a vosotros y a vuestros padres; mas no aplicasteis el o\u00eddo ni me hicisteis caso.<br \/>16 As\u00ed, los hijos de Yonadab, hijo de Rekab, han cumplido el precepto que su padre les impuso, mientras que este pueblo no me ha hecho caso.<br \/>17 Por tanto, as\u00ed ha dicho Yahveh, el Dios Sebaot, el Dios de Israel: He aqu\u00ed que yo traigo contra Jud\u00e1 y contra los habitantes de Jerusal\u00e9n todo el mal que pronunci\u00e9 respecto a ellos, por cuanto les habl\u00e9 y no me oyeron, les llam\u00e9 y no me respondieron.<br \/>18 A la casa de los rekabitas dijo Jerem\u00edas: \u00abAs\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Por cuanto que hab\u00e9is hecho caso del precepto de vuestro padre Yonadab y hab\u00e9is guardado todos esos preceptos y obrado conforme a cuanto os mand\u00f3,<br \/>19 por lo mismo, as\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: No faltar\u00e1 a Yonadab, hijo de Rekab, quien siga ante mi faz todos los d\u00edas.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr36\"><\/a>Jerem\u00edas 36<br \/><\/em><\/strong>1 Aconteci\u00f3 que en el a\u00f1o cuarto de Yoyaquim, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, fue dirigida esta palabra a Jerem\u00edas de parte de Yahveh:<br \/>2 T\u00f3mate un rollo de escribir, y apuntas en \u00e9l todas las palabras que te he hablado tocante a Israel, a Jud\u00e1 y a todas las naciones, desde la fecha en que te vengo hablando &#8211; desde los tiempos de Jos\u00edas hasta hoy -.<br \/>3 A ver si la casa de Jud\u00e1 se entera de todo el mal que he pensado hacerle, de modo que se convierta cada uno de su mal camino, y entonces yo perdonar\u00eda su culpa y su pecado.<br \/>4 Llam\u00f3, pues, Jerem\u00edas a Baruc, hijo de Neriy\u00edas, y apunt\u00f3 Baruc al dictado de Jerem\u00edas todas las palabras que Yahveh le hab\u00eda hablado, en un rollo de escribir.<br \/>5 Dio Jerem\u00edas a Baruc estas instrucciones: \u00abYo estoy detenido; no puedo ir a la Casa de Yahveh.<br \/>6 As\u00ed que, vete t\u00fa, y lees en voz alta el rollo en que has apuntado al dictado m\u00edo las palabras de Yahveh, a o\u00eddos del p\u00fablico de la Casa de Yahveh el d\u00eda del ayuno, y las lees tambi\u00e9n a o\u00eddos de todos los de Jud\u00e1 que vienen de sus ciudades;<br \/>7 a ver si presentan sus s\u00faplicas a Yahveh, y se vuelven cada uno de su mal camino; porque grande es la ira y el furor que ha expresado Yahveh contra este pueblo.\u00bb<br \/>8 Hizo Baruc, hijo de Neriy\u00edas, conforme a todo cuanto le hab\u00eda mandado el profeta Jerem\u00edas, y ley\u00f3 en el libro las palabras de Yahveh en la Casa de Yahveh.<br \/>9 Precisamente en el a\u00f1o quinto de Yoyaquim, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, el mes noveno, se proclamaba ayuno general delante de Yahveh, tanto para el pueblo de Jerusal\u00e9n como para toda la gente venida de las ciudades de Jud\u00e1 a Jerusal\u00e9n.<br \/>10 Baruc, pues, ley\u00f3 en el libro las palabras de Jerem\u00edas en la Casa de Yahveh, en la c\u00e1mara de Guemar\u00edas, hijo de Saf\u00e1n el escriba, en el patio alto, a la entrada de la Puerta Nueva de la Casa de Yahveh, a o\u00eddos de todo el pueblo.<br \/>11 Oye Miqueas, hijo de Guemar\u00edas, hijo de Saf\u00e1n, todas las palabras de Yahveh seg\u00fan el libro,<br \/>12 baja a la casa del rey, al cuarto del escriba, y se encuentra con que all\u00ed estaban todos los jefes sentados: el escribano Elisam\u00e1, Dela\u00edas, hijo de Sema\u00edas, Elnat\u00e1n, hijo de Akbor, Guemar\u00edas, hijo de Saf\u00e1n, Sedec\u00edas, hijo de Janan\u00edas, y todos los dem\u00e1s jefes.<br \/>13 Y Miqueas declar\u00f3 todas las palabras que hab\u00eda o\u00eddo leer a Baruc en el libro a o\u00eddos del pueblo.<br \/>14 Entonces todos los jefes enviaron a Yehud\u00ed, hijo de Netan\u00edas, hijo de Selem\u00edas, hijo de Kus\u00ed a decir a Baruc: \u00abToma en tus propias manos el rollo en el que has le\u00eddo en voz alta al pueblo y vente.\u00bb Baruc, hijo de Neriy\u00edas, tom\u00f3 el rollo en sus manos y se dirigi\u00f3 adonde ellos.<br \/>15 D\u00edcenle: \u00abEa, si\u00e9ntate y ten a bien le\u00e9rnoslo a nosotros.\u00bb Y Baruc se lo ley\u00f3.<br \/>16 Como oyeron todas aquellas palabras, se asustaron y dijeron cada cual a su vecino: \u00abAnunciemos sin falta al rey todas estas palabras.\u00bb<br \/>17 Y a Baruc le pidieron: \u00abExpl\u00edcanos c\u00f3mo has escrito todas estas palabras.\u00bb<br \/>18 D\u00edceles Baruc: \u00abAl dictado. El me recitaba todas estas palabras y yo las iba escribiendo en el libro con tinta.\u00bb<br \/>19 Dicen los jefes a Baruc: \u00abVete, escondeos t\u00fa y Jerem\u00edas, y que nadie sepa d\u00f3nde est\u00e1is.\u00bb<br \/>20 Y entraron adonde el rey, a la corte (el rollo lo consignaron en la c\u00e1mara de Elisam\u00e1 el escriba) y anunciaron a o\u00eddos del rey todas aquellas palabras.<br \/>21 Entonces envi\u00f3 el rey a Yehud\u00ed a apoderarse del rollo, y \u00e9ste lo tom\u00f3 del cuarto de Elisam\u00e1 el escriba. Y Yehud\u00ed lo ley\u00f3 en voz alta al rey y a todos los jefes que estaban en pie en torno al rey.<br \/>22 El rey estaba sentado en la casa de invierno, &#8211; era en el mes noveno -, con un brasero delante encendido.<br \/>23 Y as\u00ed que hab\u00eda le\u00eddo Yehud\u00ed tres hojas o cuatro, \u00e9l las rasgaba con el cortaplumas del escriba y las echaba al fuego del brasero, hasta terminar con todo el rollo en el fuego del brasero.<br \/>24 Ni se asustaron ni se rasgaron los vestidos el rey ni ninguno de sus siervos que o\u00edan todas estas cosas,<br \/>25 y por m\u00e1s que Elnat\u00e1n, Dela\u00edas y Guemar\u00edas suplicaron el rey que no quemara el rollo, no les hizo caso.<br \/>26 Luego el rey orden\u00f3 a Yerajmeel, hijo del rey, a Sera\u00edas, hijo de Azriel, y a Selem\u00edas, hijo de Abdel, apoderarse del escriba Baruc y del profeta Jerem\u00edas, pero Yahveh los ocult\u00f3.<br \/>27 Entonces fue dirigida la palabra de Yahveh a Jerem\u00edas &#8211; tras de haber quemado el rey el rollo y las cosas que hab\u00eda escrito Baruc al dictado de Jerem\u00edas &#8211; como sigue:<br \/>28 \u00abVuelve a tomar otro rollo y escribe en \u00e9l todas las cosas que antes hab\u00eda en el primer rollo que quem\u00f3 Yoyaquim, rey de Jud\u00e1.<br \/>29 Y a Yoyaquim, rey de Jud\u00e1, le dices: As\u00ed dice Yahveh: T\u00fa has quemado aquel rollo, diciendo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 has escrito en \u00e9l: Vendr\u00e1 sin falta el rey de Babilonia y destruir\u00e1 esta tierra y se llevar\u00e1 cautivos de ella a hombres y bestias?\u201d<br \/>30 Por tanto, as\u00ed dice Yahveh a prop\u00f3sito de Yoyaquim, rey de Jud\u00e1: No tendr\u00e1 quien le suceda en el trono de David y su propio cad\u00e1ver yacer\u00e1 tirado, expuesto al calor del d\u00eda y al fr\u00edo de la noche.<br \/>31 Yo pasar\u00e9 revista a sus culpas y las de su linaje y sus siervos, y traer\u00e9 sobre ellos y sobre todos los habitantes de Jerusal\u00e9n y los hombres de Jud\u00e1 todo el mal que les dije, sin que hicieran caso.\u00bb<br \/>32 Entonces Jerem\u00edas tom\u00f3 otro rollo, que dio al escriba Baruc, hijo de Neriy\u00edas, y \u00e9ste escribi\u00f3 al dictado de Jerem\u00edas todas las palabras del libro que hab\u00eda quemado Yoyaquim, rey de Jud\u00e1, e incluso se a\u00f1adi\u00f3 a aqu\u00e9llas otras muchas por el estilo.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr37\"><\/a>Jerem\u00edas 37<br \/><\/em><\/strong>1 Vino a reinar, en vez de Kon\u00edas, hijo de Yoyaquim, el rey Sedec\u00edas, hijo de Jos\u00edas, al que Nabucodonosor, rey de Babilonia, puso por rey en tierra de Jud\u00e1,<br \/>2 pero tampoco \u00e9l ni sus siervos, ni el pueblo de la tierra, hicieron caso de las palabras que Yahveh hab\u00eda hablado por medio del profeta Jerem\u00edas.<br \/>3 El rey Sedec\u00edas envi\u00f3 a Yukal, hijo de Selem\u00edas, y al sacerdote Sofon\u00edas, hijo de Maase\u00edas, a decir al profeta Jerem\u00edas: \u00ab\u00a1Ea! Ruega por nosotros a nuestro Dios Yahveh.\u00bb<br \/>4 Y Jerem\u00edas iba y ven\u00eda en p\u00fablico, pues no le hab\u00edan encarcelado.<br \/>5 Las fuerzas de Fara\u00f3n salieron de Egipto, y al o\u00edr hablar de ellos los caldeos que sitiaban a Jerusal\u00e9n, levantaron el sitio de Jerusal\u00e9n.<br \/>6 Entonces fue dirigida la palabra de Yahveh al profeta Jerem\u00edas:<br \/>7 As\u00ed dice Yahveh, el Dios de Israel: As\u00ed dir\u00e9is al rey de Jud\u00e1 que os env\u00eda a m\u00ed, a consultarme: He aqu\u00ed que las fuerzas de Fara\u00f3n que sal\u00edan en vuestro socorro se han vuelto a su tierra de Egipto,<br \/>8 y volver\u00e1n los caldeos que atacan a esta ciudad, la tomar\u00e1n y la incendiar\u00e1n.<br \/>9 As\u00ed dice Yahveh: No cobr\u00e9is \u00e1nimos diciendo: \u00abSeguro que los caldeos terminar\u00e1n por dejarnos y marcharse\u00bb; porque no se marchar\u00e1n,<br \/>10 pues aunque hubieseis derrotado a todas las fuerzas de los caldeos que os atacan y les quedaren s\u00f3lo hombres acribillados, se levantar\u00edan cada cual en su tienda e incendiar\u00edan esta ciudad.<br \/>11 Cuando las tropas caldeas estaban levantando el sitio de Jerusal\u00e9n, repleg\u00e1ndose ante las tropas del Fara\u00f3n, aconteci\u00f3 que<br \/>12 Jerem\u00edas sal\u00eda de Jerusal\u00e9n para ir a tierra de Benjam\u00edn a asistir a un reparto en el pueblo.<br \/>13 Y encontr\u00e1ndose \u00e9l en la puerta de Benjam\u00edn, donde hab\u00eda un vigilante llamado Yiriy\u00edas, hijo de Selem\u00edas, hijo de Janan\u00edas, \u00e9ste prendi\u00f3 al profeta Jerem\u00edas diciendo: \u00ab\u00a1T\u00fa te pasas a los caldeos!\u00bb<br \/>14 Dice Jerem\u00edas: \u00ab\u00a1Falso! Yo no me paso a los caldeos.\u00bb Pero Yiriy\u00edas no le hizo caso, y poniendo preso a Jerem\u00edas, le llev\u00f3 a los jefes,<br \/>15 los cuales se irritaron contra Jerem\u00edas, le dieron de golpes y le encarcelaron en casa del escriba Jonat\u00e1n, convertida en prisi\u00f3n.<br \/>16 As\u00ed que Jerem\u00edas ingres\u00f3 en el calabozo y en las b\u00f3vedas y permaneci\u00f3 all\u00ed mucho tiempo.<br \/>17 El rey Sedec\u00edas mand\u00f3 traerle, y le interrog\u00f3 en su casa, en secreto: \u00ab\u00bfHay algo de parte de Yahveh?\u00bb Dijo Jerem\u00edas: \u00abLo hay.\u00bb Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abEn mano del rey de Babilonia ser\u00e1s entregado.\u00bb<br \/>18 Y dijo Jerem\u00edas al rey Sedec\u00edas: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 te he faltado a ti, a tus siervos y a este pueblo, para que me hay\u00e1is puesto en prisi\u00f3n?<br \/>19 \u00bfPues d\u00f3nde est\u00e1n vuestros profetas que os profetizaban: \u201cNo vendr\u00e1 el rey de Babilonia contra vosotros ni contra esta tierra?<br \/>20 Ahora, pues, oiga el rey mi se\u00f1or, caiga bien en tu presencia mi petici\u00f3n de gracia y no me vuelvas a casa del escriba Jonat\u00e1n, no muera yo all\u00ed.\u00bb<br \/>21 Entonces el rey Sedec\u00edas mand\u00f3 que custodiasen a Jerem\u00edas en el patio de la guardia y se le diese un rosco de pan por d\u00eda de la calle de los panaderos, hasta que se acabase todo el pan de la ciudad. Y Jerem\u00edas permaneci\u00f3 en el patio de la guardia.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr38\"><\/a>Jerem\u00edas 38<br \/><\/em><\/strong>1 Oyeron Sefat\u00edas, hijo de Matt\u00e1n, Guedal\u00edas, hijo de Pasjur, hijo de Malkiy\u00edas, las palabras que Jerem\u00edas hablaba a todo el pueblo:<br \/>2 \u00abAs\u00ed dice Yahveh: Quien se quede en esta ciudad, morir\u00e1 de espada, de hambre y de peste, mas el que se entregue a los caldeos vivir\u00e1, y eso saldr\u00e1 ganando.<br \/>3 As\u00ed dice Yahveh: Sin remisi\u00f3n ser\u00e1 entregada esta ciudad en mano de las tropas del rey de Babilonia, que la tomar\u00e1.\u00bb<br \/>4 Y dijeron aquellos jefes al rey: \u00abEa, h\u00e1gase morir a ese hombre, porque con eso desmoraliza a los guerreros que quedan en esta ciudad y a toda la plebe, dici\u00e9ndoles tales cosas. Porque este hombre no procura en absoluto el bien del pueblo, sino su da\u00f1o.\u00bb<br \/>5 Dijo el rey Sedec\u00edas: \u00abAh\u00ed le ten\u00e9is en vuestras manos, pues nada podr\u00eda el rey contra vosotros.\u00bb<br \/>6 Ellos se apoderaron de Jerem\u00edas, y lo echaron a la cisterna de Malkiy\u00edas, hijo del rey, que hab\u00eda en el patio de la guardia, descolgando a Jerem\u00edas con sogas. En el pozo no hab\u00eda agua, sino fango, y Jerem\u00edas se hundi\u00f3 en el fango.<br \/>7 Pero Ebed M\u00e9lek el kusita &#8211; un eunuco de la casa del rey &#8211; oy\u00f3 que hab\u00edan metido a Jerem\u00edas en la cisterna. El rey estaba sentado en la puerta de Benjam\u00edn.<br \/>8 Sali\u00f3 Ebed M\u00e9lek de la casa del rey, y habl\u00f3 al rey en estos t\u00e9rminos:<br \/>9 \u00abOh mi se\u00f1or el rey, est\u00e1 mal hecho todo cuanto esos hombres han hecho con el profeta Jerem\u00edas, arroj\u00e1ndole a la cisterna. Total lo mismo se iba a morir de hambre, pues no quedan ya v\u00edveres en la ciudad.\u00bb<br \/>10 Entonces orden\u00f3 el rey a Ebed M\u00e9lek el kusita: \u00abToma t\u00fa mismo de aqu\u00ed treinta hombres, y subes al profeta Jerem\u00edas del pozo antes de que muera.\u00bb<br \/>11 Ebed M\u00e9lek tom\u00f3 consigo a los hombres y entrando en la casa del rey, al vestuario del tesoro, tom\u00f3 all\u00ed deshechos de pa\u00f1os y telas, y con sogas los descolg\u00f3 por la cisterna hasta Jerem\u00edas.<br \/>12 Dijo Ebed M\u00e9lek el kusita a Jerem\u00edas: \u00abHala, ponte los deshechos de pa\u00f1os y telas entre los sobacos y las sogas.\u00bb As\u00ed lo hizo Jerem\u00edas,<br \/>13 y halando a Jerem\u00edas con las sogas le subieron de la cisterna. Y Jerem\u00edas se qued\u00f3 en el patio de la guardia.<br \/>14 Entonces el rey Sedec\u00edas mand\u00f3 traer al profeta Jerem\u00edas a la entrada tercera que hab\u00eda en la Casa de Yahveh, y dijo el rey a Jerem\u00edas: \u00abYo te pregunto una cosa: no me ocultes nada.\u00bb<br \/>15 Dijo Jerem\u00edas a Sedec\u00edas: \u00abSi te soy sincero, seguro que me matar\u00e1s; y aunque te aconseje, no me escuchar\u00e1s.\u00bb<br \/>16 El rey Sedec\u00edas jur\u00f3 a Jerem\u00edas en secreto: \u00abPor vida de Yahveh, y por la vida que nos ha dado, que no te har\u00e9 morir ni te entregar\u00e9 en manos de estos hombres que andan buscando tu muerte.\u00bb<br \/>17 Dijo Jerem\u00edas a Sedec\u00edas: \u00abAs\u00ed dice Yahveh, el Dios Sebaot, el Dios de Israel: Si sales a entregarte a los jefes del rey de Babilonia, vivir\u00e1s t\u00fa mismo y esta ciudad no ser\u00e1 incendiada: tanto t\u00fa como los tuyos vivir\u00e9is.<br \/>18 Pero si no te entregas a los jefes del rey de Babilonia, esta ciudad ser\u00e1 puesta en manos de los caldeos e incendiada, y t\u00fa no escapar\u00e1s de sus manos.\u00bb<br \/>19 Dijo el rey Sedec\u00edas a Jerem\u00edas: \u00abMe preocupan los jud\u00edos que se han pasado a los caldeos, no vaya a ser que me entreguen en sus manos, y \u00e9stos hagan mofa de m\u00ed.\u00bb<br \/>20 Pero replic\u00f3 Jerem\u00edas: \u00abNo te entregar\u00e1n. \u00a1Ea!, oye la voz de Yahveh en esto que te digo, que te resultar\u00e1 bien y quedar\u00e1s con vida.<br \/>21 Mas si rehusas a salir, esto es lo que me ha mostrado Yahveh.<br \/>22 Mira que todas las mujeres que han permanecido en la casa del rey de Jud\u00e1 ser\u00e1n sacadas adonde los jefes del rey de Babilonia, e ir\u00e1n diciendo: Te empujaron y pudieron contigo aquellos con quienes te saludabas. Se hundieron en el lodo tus pies, hici\u00e9ronse atr\u00e1s.<br \/>23 Y a todas tus mujeres y tus hijos ir\u00e1n sacando adonde los caldeos, y t\u00fa no escapar\u00e1s de ellos, sino que en manos del rey de Babilonia ser\u00e1s puesto, y esta ciudad ser\u00e1 incendiada.\u00bb<br \/>24 Entonces dijo Sedec\u00edas a Jerem\u00edas: \u00abQue nadie sepa nada de esto, y no morir\u00e1s.<br \/>25 Aunque se enteren los jefes de que he estado hablando contigo, y viniendo a ti te digan: \u201cDecl\u00e1ranos qu\u00e9 has dicho al rey sin ocult\u00e1rnoslo, y as\u00ed no te mataremos, como tambi\u00e9n lo que el rey te ha hablado\u201d,<br \/>26 t\u00fa les dir\u00e1s: \u201cHe pedido al rey la gracia de que no se me devuelva a casa de Jonat\u00e1n a morirme all\u00ed.\u201d\u00bb<br \/>27 En efecto, vinieron todos los jefes a Jerem\u00edas, le interrogaron, y \u00e9l les respondi\u00f3 conforme a lo que queda dicho que le hab\u00eda mandado el rey: y ellos quedaron satisfechos, porque nada se sab\u00eda de lo hablado.<br \/>28 As\u00ed qued\u00f3 Jerem\u00edas en el patio de la guardia, hasta el d\u00eda en que fue tomada Jerusal\u00e9n. Ahora bien, cuando fue tomada Jerusal\u00e9n&#8230;<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr39\"><\/a>Jerem\u00edas 39<br \/><\/em><\/strong>1 En el a\u00f1o nueve de Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, el d\u00e9cimo mes, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ej\u00e9rcito contra Jerusal\u00e9n, y la sitiaron.<br \/>2 En el a\u00f1o once de Sedec\u00edas, el cuarto mes, el nueve del mes, se abri\u00f3 una brecha en la ciudad,<br \/>3 y entraron todos los jefes del rey de Babilonia y se instalaron en la Puerta Central: Nergal Sareser, Samgar Nebo, Sar Sekim, jefe superior, Nergal Sareser, alto funcionario y todos los dem\u00e1s jefes del rey de Babilonia.<br \/>4 Al verles Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, y todos los guerreros, huyeron de la ciudad salieron de noche camino del parque del rey por la puerta que est\u00e1 entre los dos muros, y se fueron por el camino de la Arab\u00e1.<br \/>5 Las tropas caldeas les persiguieron y dando alcance a Sedec\u00edas en los llanos de Jeric\u00f3, le prendieron y le subieron a Ribl\u00e1, en tierra de Jamat, adonde Nabucodonosor, rey de Babilonia, que lo someti\u00f3 a juicio.<br \/>6 Y el rey de Babilonia degoll\u00f3 a los hijos de Sedec\u00edas en Ribl\u00e1 a la vista de \u00e9ste; luego el rey de Babilonia degoll\u00f3 a toda la aristocracia de Jud\u00e1,<br \/>7 y habiendo cegado los ojos a Sedec\u00edas le at\u00f3 con doble cadena de bronce para llev\u00e1rselo a Babilonia.<br \/>8 Los caldeos incendiaron la casa del rey y las casas del pueblo y demolieron los muros de Jerusal\u00e9n;<br \/>9 cuanto al resto del pueblo que quedaba en la ciudad, a los desertores que se hab\u00edan pasado a \u00e9l y a los artesanos restantes los deport\u00f3 Nebuzarad\u00e1n, jefe de la guardia, a Babilonia.<br \/>10 En cuanto a la plebe baja, los que no tienen nada, h\u00edzoles quedar Nebuzarad\u00e1n, jefe de la guardia, en tierra de Jud\u00e1, y en aquella ocasi\u00f3n les dio vi\u00f1as y parcelas.<br \/>11 Nabucodonosor, rey de Babilonia, hab\u00eda dado instrucciones a Nebuzarad\u00e1n, jefe de la guardia, respecto a Jerem\u00edas en este sentido:<br \/>12 \u00abPr\u00e9ndele y tenle a la vista; y no le hagas da\u00f1o alguno, antes har\u00e1s con \u00e9l lo que \u00e9l mismo te diga.\u00bb<br \/>13 Entonces (Nebuzarad\u00e1n, jefe de la guardia) Nebusazb\u00e1n, jefe superior, Nergal Sareser, oficial superior, y todos los grandes del rey de Babilonia<br \/>14 enviaron en busca de Jerem\u00edas, y lo confiaron a Godol\u00edas, hijo de Ajicam, hijo de Saf\u00e1n, para que le hiciese salir a casa, y permaneci\u00f3 entre la gente.<br \/>15 Estando Jerem\u00edas detenido en el patio de la guardia, le hab\u00eda sido dirigida la palabra de Yahveh en estos t\u00e9rminos:<br \/>16 Vete y dices a Ebed M\u00e9lek el kusita: As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Mira que yo hago llegar mis palabras a esta ciudad para su da\u00f1o, que no para su bien, y t\u00fa ser\u00e1s testigo en aquel d\u00eda,<br \/>17 pero yo te salvar\u00e9 a ti aquel d\u00eda &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; y no ser\u00e1s puesto en manos de aquellos cuya presencia evitas temeroso,<br \/>18 antes bien te librar\u00e9, y no caer\u00e1s a espada. Saldr\u00e1s ganando la propia vida, porque confiaste en m\u00ed &#8211; or\u00e1culo de Yahveh.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr40\"><\/a>Jerem\u00edas 40<br \/><\/em><\/strong>1 Palabra dirigida a Jerem\u00edas de parte de Yahveh, luego que Nebuzarad\u00e1n, jefe de la guardia, le dej\u00f3 libre en Ram\u00e1, cuando le tom\u00f3 aparte, estando \u00e9l esposado con todos los deportados de Jerusal\u00e9n y Jud\u00e1 que iban camino de Babilonia.<br \/>2 En efecto, el jefe de la guardia tom\u00f3 aparte a Jerem\u00edas y le dijo: \u00abTu Dios Yahveh hab\u00eda predicho esta desgracia a este lugar,<br \/>3 y lo ha cumplido. Yahveh ha hecho conforme hab\u00eda predicho. Y esto os ha sucedido porque pecasteis contra Yahveh y no o\u00edsteis su voz.<br \/>4 Ahora bien, desde hoy te suelto las esposas de tus mu\u00f1ecas. Si te parece bien venirte conmigo a Babilonia, vente, y yo mirar\u00e9 por ti. Pero si te parece mal venirte conmigo a Babilonia, d\u00e9jalo. Mira, tienes toda la tierra por delante; adonde mejor y m\u00e1s c\u00f3modo te parezca ir, vete.\u00bb<br \/>5 A\u00fan no hab\u00eda dado media vuelta cuando le dijo: \u00abVuelve adonde Godol\u00edas, hijo de Ajicam, hijo de Saf\u00e1n, a quien el rey de Babilonia ha encargado de las ciudades de Jud\u00e1, y qu\u00e9date a vivir con \u00e9l entre esta gente. En suma, vete adonde mejor te acomode.\u00bb Luego el jefe de la guardia le proporcion\u00f3 algunos v\u00edveres y ayuda de costa y le despidi\u00f3.<br \/>6 Jerem\u00edas, por su parte, vino al lado de Godol\u00edas, hijo de Ajicam, a Misp\u00e1, y se qued\u00f3 a vivir con \u00e9l entre la poblaci\u00f3n que hab\u00eda quedado en el pa\u00eds.<br \/>7 Todos los jefes de guerrilleros, as\u00ed como sus hombres, oyeron c\u00f3mo el rey de Babilonia hab\u00eda encargado del pa\u00eds a Godol\u00edas, hijo de Ajicam, y c\u00f3mo le hab\u00eda encargado de los hombres, mujeres, ni\u00f1os y de aquella gente baja de la tierra, que no hab\u00edan sido deportados a Babilonia,<br \/>8 y fueron donde Godol\u00edas, a Misp\u00e1, Ismael, hijo de Netan\u00edas, Yojan\u00e1n y Jonat\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj, Sera\u00edas, hijo de Tanjumet, los hijos de Efay el netofita y Yaazan\u00edas de Maak\u00e1 en compa\u00f1\u00eda de sus hombres.<br \/>9 Godol\u00edas, hijo de Ajicam, hijo de Saf\u00e1n, les hizo un juramento a ellos y a sus hombres: \u00abNo tem\u00e1is ser siervos de los caldeos. Quedaos en el pa\u00eds y servid al rey de Babilonia, y os ir\u00e1 bien.<br \/>10 Por mi parte, aqu\u00ed me ten\u00e9is establecido en Misp\u00e1, para responder a los caldeos que vengan a nosotros; y vosotros cosechad vino, mieses y aceite, metedlo en vuestras vasijas, y vivid en las ciudades que hay\u00e1is recuperado.\u00bb<br \/>11 Tambi\u00e9n todos los jud\u00edos que hab\u00eda en Moab, entre los ammonitas, y en Edom, y los que hab\u00eda en todos los dem\u00e1s pa\u00edses oyeron que hab\u00eda dejado el rey de Babilonia un resto a Jud\u00e1 y que hab\u00eda encargado de \u00e9l a Godol\u00edas, hijo de Ajicam, hijo de Saf\u00e1n.<br \/>12 Todos estos jud\u00edos regresaron de los distintos lugares adonde se hab\u00edan refugiado y venidos al pa\u00eds de Jud\u00e1, junto a Godol\u00edas, a Misp\u00e1, cosecharon vino y mieses en gran abundancia.<br \/>13 Entonces Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj, y todos sus jefes de guerrilleros vinieron adonde Godol\u00edas a Misp\u00e1<br \/>14 y le dijeron: \u00ab\u00bfSabes que Baal\u00eds, rey de los ammonitas, ha enviado a Ismael, hijo de Netan\u00edas, para asesinarte?\u00bb Godol\u00edas, hijo de Ajicam, no les dio cr\u00e9dito.<br \/>15 Entonces Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj, dijo a Godol\u00edas secretamente en Misp\u00e1: \u00abEa, ir\u00e9 yo y asestar\u00e9 el golpe a Ismael, hijo de Netan\u00edas, sin que nadie lo sepa. \u00bfPor qu\u00e9 tiene que asesinarte \u00e9l a ti, lo que supondr\u00eda la desbandada de todo Jud\u00e1, api\u00f1ado en torno tuyo, y la p\u00e9rdida del resto de Jud\u00e1?\u00bb<br \/>16 Godol\u00edas, hijo de Ajicam, replic\u00f3 a Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj: \u00abNo hagas eso, porque es falso lo que dices de Ismael.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr41\"><\/a>Jerem\u00edas 41<br \/><\/em><\/strong>1 Pues bien, el mes s\u00e9ptimo, Ismael, hijo de Netan\u00edas, hijo de Elisam\u00e1, de linaje real, se dirigi\u00f3 en compa\u00f1\u00eda de algunos grandes del rey y diez hombres a Godol\u00edas, hijo de Ajicam, a Misp\u00e1, y all\u00ed en Misp\u00e1 comieron juntos.<br \/>2 Se levant\u00f3 Ismael, hijo de Netan\u00edas, y los diez que estaban con \u00e9l, y acuchillaron a Godol\u00edas, hijo de Ajicam, hijo de Saf\u00e1n, y dieron muerte a aquel a quien el rey de Babilonia hab\u00eda encargado del pa\u00eds.<br \/>3 Tambi\u00e9n mat\u00f3 Ismael a todos los jud\u00edos que estaban con \u00e9l, con Godol\u00edas, en Misp\u00e1 y a los guerreros caldeos que se hallaban all\u00ed.<br \/>4 Era al d\u00eda siguiente del asesinato de Godol\u00edas, y nadie lo sab\u00eda.<br \/>5 Unos hombres ven\u00edan de Siquem de Silo y de Samar\u00eda, ochenta entre todos, la barba ra\u00edda, harapientos y ara\u00f1ados, portadores de oblaciones e incienso que tra\u00edan a la Casa de Yahveh.<br \/>6 Sali\u00f3 Ismael, hijo de Netan\u00edas, a su encuentro desde Misp\u00e1. Iba llorando mientras caminaba, y llegando junto a ellos, les dijo: \u00abVenid adonde Godol\u00edas, hijo de Ajicam.\u00bb<br \/>7 Y as\u00ed que hubieron entrado dentro de la ciudad, Ismael, hijo de Netan\u00edas, los degoll\u00f3 con la ayuda de sus hombres, y los ech\u00f3 dentro de una cisterna.<br \/>8 Entre aquellos hombres hubo diez que dijeron a Ismael: \u00abNo nos mates, que en el campo tenemos escondites de trigo, cebada, aceite y miel.\u00bb Y no les mat\u00f3 como a sus hermanos.<br \/>9 La cisterna adonde ech\u00f3 Ismael todos los cad\u00e1veres de los hombres que mat\u00f3, era la cisterna grande. Es la que hizo el rey As\u00e1 para prevenirse contra Bas\u00e1, rey de Israel; Ismael, hijo de Netan\u00edas, la llen\u00f3 de asesinados.<br \/>10 Luego Ismael hizo prisioneros a todo el resto del pueblo que quedaba en Misp\u00e1, a las hijas del rey y a todo el pueblo que quedaba en Misp\u00e1, que Nebuzarad\u00e1n, jefe de la guardia, hab\u00eda encomendado a Godol\u00edas, hijo de Ajicam; y de madrugada se fue Ismael, hijo de Netan\u00edas, a pasarse a los ammonitas.<br \/>11 Oy\u00f3 Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj, y todos los jefes de las fuerzas que le acompa\u00f1aban, todos los cr\u00edmenes que hab\u00eda hecho Ismael, hijo de Netan\u00edas.<br \/>12 Tomando a todos sus hombres fueron a luchar con Ismael, hijo de Netan\u00edas, al que encontraron junto a la gran alberca, que est\u00e1 en Gaba\u00f3n.<br \/>13 Apenas toda la gente que esta con Ismael vio a Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj, y a todos los jefes de las fuerzas que le acompa\u00f1aban, se llenaron de gozo,<br \/>14 y dando media vuelta toda aquella gente que Ismael llevaba prisionera de Misp\u00e1, regresaron al lado de Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj,<br \/>15 en tanto que Ismael, hijo de Netan\u00edas, se escapaba de Yojan\u00e1n con ocho hombres, rumbo a los ammonitas.<br \/>16 Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj, y todos los jefes de las fuerzas que le acompa\u00f1aban recogieron de Misp\u00e1 a todo el resto de la gente que Ismael, hijo de Netan\u00edas, hab\u00eda hecho prisionera despu\u00e9s que hubo matado a Godol\u00edas, hijo de Ajicam &#8211; hombres, gente de guerra, mujeres, ni\u00f1os y eunucos -, a los cuales hizo volver de Gaba\u00f3n.<br \/>17 Ellos se fueron y se instalaron en el Refugio de Kimham, que est\u00e1 al lado de Bel\u00e9n, para seguir luego hasta Egipto<br \/>18 huyendo de los caldeos, pues les tem\u00edan por haber matado Ismael, hijo de Netan\u00edas, a Godol\u00edas, hijo de Ajicam, a quien el rey de Babilonia hab\u00eda encargado del pa\u00eds.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr42\"><\/a>Jerem\u00edas 42<br \/><\/em><\/strong>1 Entonces se llegaron todos los jefes de las fuerzas, as\u00ed como Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj, Azar\u00edas, hijo de Hosa\u00edas y el pueblo en masa, del chico al grande,<br \/>2 y dijeron al profeta Jerem\u00edas: \u00abCaiga bien nuestra demanda de favor ante ti, y ruega a tu Dios Yahveh por nosotros, por todo este resto, pues hemos quedado pocos de muchos que \u00e9ramos, como tus ojos est\u00e1n viendo,<br \/>3 y que nos indique tu Dios Yahveh el camino por donde hemos de ir y lo que hemos de hacer.\u00bb<br \/>4 D\u00edceles el profeta Jerem\u00edas: \u00abDe acuerdo: ahora mismo me pongo a rogar a vuestro Dios Yahveh como dec\u00eds, y sea cual fuere la respuesta de Yahveh para vosotros, yo os la declarar\u00e9 sin ocultaros palabra.\u00bb<br \/>5 Y ellos dijeron a Jerem\u00edas: \u00abS\u00e9anos Yahveh testigo veraz y leal, si no obramos conforme a cualquier mensaje que tu Dios Yahveh te env\u00eda para nosotros.<br \/>6 Sea grata o sea ingrata, nosotros oiremos la voz de nuestro Dios Yahveh a quien te enviamos, por cuanto que bien nos va cuando o\u00edmos la voz de nuestro Dios Yahveh.\u00bb<br \/>7 Pues bien, al cabo de diez d\u00edas fue dirigida la palabra de Yahveh a Jerem\u00edas.<br \/>8 Este llam\u00f3 a Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj, a todos los jefes de las fuerzas que hab\u00eda con \u00e9l y al pueblo todo, del chico al grande,<br \/>9 y les dijo: \u00abAs\u00ed dice Yahveh, el Dios de Israel, a quien me hab\u00e9is enviado en demanda de su favor:<br \/>10 Si os qued\u00e1is a vivir en esta tierra, yo os edificar\u00e9 y no os destruir\u00e9, os plantar\u00e9 y no os arrancar\u00e9, porque me pesa del mal que os he hecho.<br \/>11 No tem\u00e1is al rey de Babilonia, que tanto os asusta: no tem\u00e1is nada de \u00e9l -or\u00e1culo de Yahveh- que con vosotros estoy yo para salvaros y libraros de su mano.<br \/>12 Har\u00e9 que se os tenga compasi\u00f3n y \u00e9l os la tendr\u00e1 y os devolver\u00e1 a vuestro suelo.<br \/>13 Pero si dec\u00eds vosotros: \u201cNo nos quedamos en este pa\u00eds\u201d, desoyendo as\u00ed la voz de vuestro Dios Yahveh,<br \/>14 diciendo: \u201cNo, sino que al pa\u00eds de Egipto iremos, donde no veamos guerra, ni oigamos toque de cuerno, ni tengamos hambre de pan, y all\u00ed nos quedaremos\u201d;<br \/>15 \u00a1pues bien! en ese caso, o\u00edd la palabra de Yahveh, oh resto de Jud\u00e1. As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Si vosotros enderez\u00e1is rumbo a Egipto, y entr\u00e1is como refugiados all\u00ed,<br \/>16 entonces la espada que tem\u00e9is os alcanzar\u00e1 all\u00ed en Egipto, y el hambre que recel\u00e1is, all\u00e1 os ir\u00e1 pisando los talones; y all\u00ed, en Egipto mismo, morir\u00e9is.<br \/>17 As\u00ed suceder\u00e1 que todos los que enderecen rumbo a Egipto como refugiados morir\u00e1n por la espada, por el hambre y por la peste, y no les quedar\u00e1 superviviente ni evadido del da\u00f1o que yo traiga sobre ellos.<br \/>18 Porque as\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Como se verti\u00f3 mi ira y mi c\u00f3lera sobre los habitantes de Jerusal\u00e9n, as\u00ed se verter\u00e1 mi c\u00f3lera contra vosotros como entr\u00e9is en Egipto, y ser\u00e9is tema de imprecaci\u00f3n y asombro, de maldici\u00f3n y oprobio, y no ver\u00e9is m\u00e1s este lugar.<br \/>19 Ha dicho Yahveh respecto a vosotros, resto de Jud\u00e1: \u201cNo entr\u00e9is en Egipto.\u201d Pod\u00e9is estar seguros que os lo he avisado hoy,<br \/>20 que os est\u00e1is enga\u00f1ando a vosotros mismos, pues que vosotros me hab\u00e9is enviado a vuestro Dios Yahveh diciendo: \u201cRuega por nosotros a nuestro Dios Yahveh, y cuanto diga nuestro Dios Yahveh nos lo declaras, que lo haremos.\u201d<br \/>21 Yo os lo he declarado hoy, pero no hac\u00e9is caso de vuestro Dios Yahveh en nada de cuanto me ha enviado a deciros.<br \/>22 Ahora, pues, pod\u00e9is estar seguros de que por la espada, el hambre y la peste morir\u00e9is en aquel lugar adonde dese\u00e1is refugiaros.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr43\"><\/a>Jerem\u00edas 43<br \/><\/em><\/strong>1 Ahora bien, as\u00ed que hubo acabado Jerem\u00edas de transmitir a todo el pueblo el recado de Yahveh su Dios, que Yahveh le hab\u00eda dado para ellos,<br \/>2 dijo Azar\u00edas, hijo de Hosa\u00edas, y tambi\u00e9n Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj, y todos los hombres insolentes se pusieron a decir a Jerem\u00edas: \u00abEst\u00e1s mintiendo. No te ha encargado nuestro Dios Yahveh decir: \u201cNo vay\u00e1is a Egipto como refugiados all\u00ed\u201d\u00bb.<br \/>3 Sino que Baruc, hijo de Neriy\u00edas, te azuza contra nosotros con objeto de ponernos en manos de los caldeos para que nos hagan morir y nos deporten a Babilonia.<br \/>4 Adem\u00e1s, ni Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj, ni ninguno de los jefes de las tropas, ni nadie del pueblo escuch\u00f3 la voz de Yahveh que mandaba quedarse en tierra de Jud\u00e1;<br \/>5 antes bien, Yojan\u00e1n, hijo de Car\u00e9aj, y todos los jefes de las tropas tomaron consigo a todo el resto de Jud\u00e1, los que hab\u00edan regresado, para habitar en tierra de Jud\u00e1, de todas las naciones adonde hab\u00edan sido rechazados:<br \/>6 a hombres, mujeres, ni\u00f1os, a las hijas del rey y a toda persona que Nebuzarad\u00e1n, jefe de la guardia, hab\u00eda dejado en paz con Godol\u00edas, hijo de Ajicam, hijo de Saf\u00e1n, y tambi\u00e9n al profeta Jerem\u00edas y a Baruc, hijo de Neriy\u00edas,<br \/>7 y entrando en la tierra de Egipto, &#8211; pues desoyeron la voz de Yahveh -, se adentraron hasta Tafnis.<br \/>8 Entonces fue dirigida la palabra de Yahveh a Jerem\u00edas en Tafnis como sigue:<br \/>9 Toma en tus manos piedras grandes, y las hundes en el cemento de la terraza que hay a la entrada del palacio de Fara\u00f3n en Tafnis, a vista de los jud\u00edos,<br \/>10 y les dices: As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: He aqu\u00ed que yo mando en busca de mi siervo Nabucodonosor, rey de Babilonia, y pondr\u00e1 su sede por encima de estas piedras que he enterrado, y desplegar\u00e9 su pabell\u00f3n sobre ellas.<br \/>11 Vendr\u00e1 y herir\u00e1 a Egipto, quien sea para la muerte, a la muerte; quien para el cautiverio, al cautiverio; quien para la espada, a la espada;<br \/>12 y prender\u00e1 fuego a los templos de los dioses de Egipto, los incendiar\u00e1, y a los dioses les har\u00e1 cautivos. Despiojar\u00e1 a Egipto como despioja un pastor su zalea, y saldr\u00e1 de all\u00ed victorioso.<br \/>13 Romper\u00e1 los cipos de Bet Semes que hay en Egipto, y los templos de los dioses egipcios abrasar\u00e1.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr44\"><\/a>Jerem\u00edas 44<br \/><\/em><\/strong>1 Palabra que fue dirigida a Jerem\u00edas con destino a todos los jud\u00edos establecidos en territorio egipcio en Migdol, Tafnis, Nof, y en territorio de Patr\u00f3s.<br \/>2 As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Vosotros hab\u00e9is visto la calamidad que he acarreado a Jerusal\u00e9n y a todas las ciudades de Jud\u00e1, y ah\u00ed las ten\u00e9is arruinadas hoy en d\u00eda, sin que haya en ellas habitante,<br \/>3 en vista de la maldad que hicieron para irritarme, yendo a incensar y servir a otros dioses desconocidos de ellos, de vosotros y de vuestros padres.<br \/>4 Yo me afan\u00e9 por enviaros a todos mis siervos, los profetas, a deciros: \u00abEa, no hag\u00e1is esta abominaci\u00f3n que detesto.\u00bb<br \/>5 Mas no oyeron ni aplicaron el o\u00eddo para convertirse de su malicia y dejar de incensar a otros dioses.<br \/>6 Derram\u00f3se mi c\u00f3lera y mi ira y ardi\u00f3 en las ciudades de Jud\u00e1 y en las calles de Jerusal\u00e9n, que fueron reducidas a ruinas desoladas, como lo est\u00e1n hoy d\u00eda.<br \/>7 Ahora, pues, as\u00ed dice Yahveh, el Dios Sebaot, el Dios de Israel: \u00bfPor qu\u00e9 os hac\u00e9is tanto da\u00f1o a vosotros mismos, hasta borraros a hombre y mujer, ni\u00f1o y lactante de en medio de Jud\u00e1 sin que os quede resto,<br \/>8 irrit\u00e1ndome con las hechuras de vuestras manos, quemando incienso a otros dioses en Egipto, adonde hab\u00e9is venido como refugiados, como queriendo acabar de borraros a vosotros mismos y acabar en tema de maldici\u00f3n y oprobio en todas las naciones de la tierra?<br \/>9 \u00bfSi ser\u00e1 que hab\u00e9is olvidado las maldades de vuestros padres y las de los reyes de Jud\u00e1 y de sus caudillos, y las propias vuestras y las de vuestras mujeres; maldades que hac\u00edan en tierra de Jud\u00e1 y en las calles de Jerusal\u00e9n?<br \/>10 No se han compungido hasta la fecha, ni han temido ni andado en la Ley y los preceptos que propuse a vosotros y a vuestros padres.<br \/>11 Por tanto, as\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Mirad que yo me fijo en vosotros para mal, y para raer a todo Jud\u00e1.<br \/>12 Echar\u00e9 mano al resto de Jud\u00e1 &#8211; los que enderezaron rumbo a Egipto, para entrar all\u00ed como refugiados &#8211; y ser\u00e1n acabados todos ellos en Egipto, y caer\u00e1n por la espada, por el hambre ser\u00e1n acabados. Del chico al grande por la espada y por el hambre morir\u00e1n, y ser\u00e1n tema de imprecaci\u00f3n y asombro, de maldici\u00f3n y oprobio.<br \/>13 Visitar\u00e9 a los que viven en Egipto, lo mismo que visit\u00e9 a Jerusal\u00e9n: con la espada, el hambre y la peste,<br \/>14 y del resto de Jud\u00e1, que, como refugiados vinieron ac\u00e1 a Egipto, no quedar\u00e1 evadido ni superviviente para volver a tierra de Jud\u00e1, adonde se prometen volver para quedarse all\u00ed, porque ya no volver\u00e1n m\u00e1s que algunos huidos.<br \/>15 Respondieron a Jerem\u00edas todos los hombres que sab\u00edan que sus mujeres quemaban incienso a otros dioses, y todas las mujeres presentes &#8211; una gran concurrencia &#8211; y todo el pueblo establecido en territorio egipcio, en Patr\u00f3s:<br \/>16 \u00abEn eso que nos has dicho en nombre de Yahveh, no te hacemos caso,<br \/>17 sino que cumpliremos precisamente cuanto tenemos prometido, que es quemar incienso a la Reina de los Cielos y hacerle libaciones, como venimos haciendo nosotros y nuestros padres, nuestros reyes y nuestros jefes en las ciudades de Jud\u00e1 y en las calles de Jerusal\u00e9n, que nos hart\u00e1bamos de pan, \u00e9ramos felices y ning\u00fan mal nos suced\u00eda.<br \/>18 En cambio, desde que dejamos de quemar incienso a la Reina de los Cielos y de hacerle libaciones, carecemos de todo, y por la espada y el hambre somos acabados.\u00bb<br \/>19 \u00abPues y cuando nosotras quem\u00e1bamos incienso a la Reina de los Cielos y nos dedic\u00e1bamos a hacerle libaciones, \u00bf acaso sin contar con nuestros maridos le hac\u00edamos pasteles con su efigie derramando libaciones?\u00bb<br \/>20 Jerem\u00edas dijo a todo el pueblo, a hombres, a mujeres y a todos sus interlocutores:<br \/>21 \u00ab\u00bfNo es aquel incienso que ofrec\u00edais en las ciudades de Jud\u00e1 y en las calles de Jerusal\u00e9n vosotros y vuestros padres, vuestros reyes y jefes y el pueblo de la tierra lo que ha recordado Yahveh y le ha venido a las mientes?<br \/>22 \u00bfY no pudiendo Yahveh aguantar m\u00e1s el espect\u00e1culo de vuestras malas acciones, de las abominaciones que hab\u00edais hecho, ha venido a ser la tierra vuestra una ruina, tema de pasmo y maldici\u00f3n y sin habitantes \u2013 como lo es hoy d\u00eda -;<br \/>23 y porque ofrecisteis incienso y pecasteis contra Yahveh y deso\u00edsteis la voz de Yahveh, y no os condujisteis seg\u00fan su Ley, sus preceptos y sus estatutos, pronunci\u00f3 contra vosotros esta calamidad, como sucede hoy d\u00eda?\u00bb<br \/>24 Y dijo Jerem\u00edas a todo el pueblo y a todas las mujeres: \u00abO\u00edd la palabra de Yahveh &#8211; todo Jud\u00e1, los que viv\u00eds en Egipto -.<br \/>25 As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Vosotros y vuestras mujeres hablasteis con vuestras bocas, y con vuestras manos cumplisteis lo dicho: \u201cSin falta realizaremos los votos que hicimos de quemar incienso a la Reina de los Cielos y de hacerle libaciones.\u201d Mantened, pues, vosotras vuestros votos y realizad vuestros votos sin falta.<br \/>26 Empero, o\u00edd la palabra de Yahveh, todo Jud\u00e1, los que viv\u00eds en Egipto. Mirad que yo he jurado por mi gran Nombre &#8211; dice Yahveh &#8211; que no ser\u00e1 m\u00e1s mi Nombre pronunciado por boca de ninguno de Jud\u00e1 que diga: \u201c\u00a1Por vida del Se\u00f1or Yahveh!\u201d en toda la tierra de Egipto.<br \/>27 Mirad que yo estoy alerta sobre ellos para mal, no para bien, y ser\u00e1n consumidos todos los de Jud\u00e1 que est\u00e1n en Egipto, por la espada y el hambre hasta su acabamiento,<br \/>28 s\u00f3lo unos pocos, escapados de la espada, volver\u00e1n de Egipto a Jud\u00e1 y sabr\u00e1 todo el resto de Jud\u00e1, los que han venido a Egipto como refugiados aqu\u00ed, qu\u00e9 palabra se mantendr\u00e1: si la m\u00eda o la suya.<br \/>29 Y esto ser\u00e1 para vosotros se\u00f1al &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; de que os visito yo en este lugar, de suerte que sep\u00e1is que han de mantenerse sin falta mis palabras para desgracia vuestra.<br \/>30 As\u00ed dice Yahveh: Mirad que yo entrego al Fara\u00f3n Jofr\u00e1, rey de Egipto, en manos de sus enemigos y de los que buscan su muerte, como entregu\u00e9 a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, su enemigo, que buscaba su muerte.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a id=\"Jr45\"><\/a>Jerem\u00edas 45<br \/><\/em><\/strong>1 Palabra que dijo el profeta Jerem\u00edas a Baruc, hijo de Neriy\u00edas, cuando \u00e9ste copiaba estas palabras en un libro al dictado de Jerem\u00edas, en el a\u00f1o cuarto de Yoyaquim, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1.<br \/>2 As\u00ed dice Yahveh, el Dios de Israel, respecto a ti, oh Baruc:<br \/>3 T\u00fa dijiste: \u00ab\u00a1Ay de m\u00ed, que a\u00f1ade Yahveh congoja a mi sufrimiento! Me he agotado en mi jadeo, pero sosiego no hall\u00e9.\u00bb<br \/>4 As\u00ed le dir\u00e1s: Esto dice Yahveh: Mira que lo que edifiqu\u00e9, yo lo derribo, y aquello que plant\u00e9, yo lo arranco, esto por toda la tierra.<br \/>5 \u00a1Y t\u00fa andas busc\u00e1ndote grandezas! No las busques porque mira que yo traigo desgracia sobre toda carne &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; pero a ti te dar\u00e9 la vida salva por bot\u00edn a donde quiera que vayas.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr46\"><\/a>Jerem\u00edas 46<br \/><\/em><\/strong>1 Lo que fue dicho por Yahveh al profeta Jerem\u00edas sobre las naciones.<br \/>2 Para Egipto. Sobre el ej\u00e9rcito del Fara\u00f3n Nek\u00f3, rey de Egipto, que estuvo sobre el r\u00edo Eufrates, en Karkemis, al cual bati\u00f3 Nabucodonosor, rey de Babilonia, el a\u00f1o cuarto de Yoyaquim, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1.<br \/>3 Ordenad escudo y pav\u00e9s, y avanzad a la batalla.<br \/>4 Uncid los caballos y montad, caballeros. Poneos firmes con los cascos, pulid las lanzas, vest\u00edos las cotas.<br \/>5 \u00a1Pero qu\u00e9 veo! Ellos se desmoralizan, retroceden, y sus valientes son batidos y huyen a la desbandada sin dar la cara. Terror por doquier \u2013 or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>6 No huir\u00e1 el ligero, ni escapar\u00e1 el valiente: al norte, a la orilla del Eufrates, tropezaron y cayeron.<br \/>7 \u00bfQui\u00e9n es \u00e9se que como el Nilo sube, y como los r\u00edos de entrechocantes aguas?<br \/>8 Egipto como el Nilo sube, y como r\u00edos de entrechocantes aguas. Y dice: \u00abVoy a subir, voy a cubrir la tierra. Har\u00e9 perecer a la ciudad y a los que viven en ella.<br \/>9 Subid, caballos, y enfureceos, carros, y salgan los valientes de Kus y de Put que manejan escudo, y los ludios que asestan el arco.\u00bb<br \/>10 Aquel d\u00eda ser\u00e1 para el Se\u00f1or Yahveh, d\u00eda de venganza para vengarse de sus adversarios. Devorar\u00e1 la espada y se hartar\u00e1 y se abrevar\u00e1 de su sangre; pues ser\u00e1 la matanza de Yahveh Sebaot en la tierra del norte, cabe el r\u00edo Eufrates.<br \/>11 Sube a Galaad y recoge b\u00e1lsamo, virgen, hija de Egipto; en vano menudeas las curas: alivio no hay para ti.<br \/>12 Han o\u00eddo las naciones tu deshonra, y tu alarido llen\u00f3 la tierra, porque valiente contra valiente tropezaron, a una cayeron entrambos.<br \/>13 La palabra que habl\u00f3 Yahveh al profeta Jerem\u00edas acerca de la venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, para atacar a Egipto.<br \/>14 Anunciad en Egipto y hacedlo o\u00edr en Migdol, y hacedlo en Nof y en Tafnis. Decid: Tente tieso y erguido, que ha devorado la espada tus contornos.<br \/>15 \u00a1C\u00f3mo es que ha huido Apis y tu forzudo no se ha sostenido! Es que Yahveh le empuj\u00f3.<br \/>16 Hizo menudear los tropezones, hasta hacer caer al uno sobre el otro; y dec\u00eda: \u00abArriba, y volvamos a nuestro pueblo y a nuestra patria, ante la espada irresistible.\u00bb<br \/>17 Llamad a Fara\u00f3n, rey de Egipto: \u00abRuido. &#8211; Dej\u00f3 pasar la ocasi\u00f3n.\u00bb<br \/>18 \u00a1Por vida m\u00eda! &#8211; or\u00e1culo del Rey cuyo nombre es Yahveh Sebaot &#8211; que cual el Tabor entre los montes, y como el Carmelo sobre el mar ha de venir.<br \/>19 Av\u00edos de destierro haz para ti, poblaci\u00f3n, hija de Egipto, porque Nof parar\u00e1 en desolaci\u00f3n, y quedar\u00e1 arrasada sin habitantes.<br \/>20 Novilla hermos\u00edsima era Egipto: un t\u00e1bano del norte vino sobre ella.<br \/>21 Asimismo sus mercenarios que hab\u00eda en ella eran como novillos de engorde. Pues tambi\u00e9n ellos volvieron la cara, huyeron a una, sin pararse, cuando el d\u00eda de su infortunio les sobrevino, el tiempo de su castigo.<br \/>22 Una voz emite como de serpiente que silba, mientras en torno suyo andan y con hachas le acometen, como le\u00f1adores.<br \/>23 Talaron su selva &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; porque era impenetrable, pues eran m\u00e1s numerosos que la langosta, y no se les pod\u00eda contar.<br \/>24 Han puesto en vergu\u0308enza a la hija de Egipto: ha sido entregada al pueblo del norte.<br \/>25 Dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: He aqu\u00ed que yo visito a Am\u00f3n de No, a Fara\u00f3n y a Egipto y a sus dioses y reyes, a Fara\u00f3n y a los que conf\u00edan en \u00e9l,<br \/>26 y los pongo en manos de los que buscan su muerte, en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y en manos de sus siervos; tras de lo cual ser\u00e1 repoblado como anta\u00f1o &#8211; or\u00e1culo de Yahveh.<br \/>27 Pero t\u00fa no temas, siervo m\u00edo Jacob, ni desmayes, Israel, pues mira que yo acudo a salvarte desde lejos y a tu linaje del pa\u00eds de su cautiverio; volver\u00e1 Jacob, se sosegar\u00e1 y estar\u00e1 tranquilo, y no habr\u00e1 quien le inquiete.<br \/>28 T\u00fa no temas, siervo m\u00edo Jacob, &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; que contigo estoy yo, pues acabar\u00e9 con todas las naciones adonde te empuj\u00e9, pero contigo no acabar\u00e9; aunque s\u00ed te corregir\u00e9 como conviene, ya que impune no te dejar\u00e9.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr47\"><\/a>Jerem\u00edas 47<br \/><\/em><\/strong>1 Lo que fue dicho por Yahveh al profeta Jerem\u00edas sobre los filisteos, en v\u00edsperas de batir el Fara\u00f3n a Gaza.<br \/>2 As\u00ed dice Yahveh: He aqu\u00ed unas aguas que suben del norte y se hacen torrente inundante, y van a inundar la tierra y lo que la llena, la ciudad y los que moran en ella; y clamar\u00e1 la gente, y ulular\u00e1 todo morador de la tierra<br \/>3 al son del galopar de los caballos de sus adalides, al ruido de sus carros y al estr\u00e9pito de sus ruedas. No se volver\u00e1n padres a hijos, por el cansancio de sus brazos,<br \/>4 hasta que llegue el d\u00eda de asolar a toda Filistea, y de raer a Tiro y a Sid\u00f3n todo auxiliar fugado, porque va a asolar Yahveh a Filistea, residuo de la isla de Kaftor.<br \/>5 Lleg\u00f3 la rapadura a Gaza, muda ha quedado Ascal\u00f3n; t\u00fa, el resto de su valle, \u00bfhasta cu\u00e1ndo te ara\u00f1ar\u00e1s?<br \/>6 \u00a1Ay, espada de Yahveh! \u00bfC\u00f3mo va a estarse quieta? Rec\u00f3gete a tu vaina, date reposo y calla.<br \/>7 \u00bfC\u00f3mo va a estarse quieta, si Yahveh la mand\u00f3? En Ascal\u00f3n y el litoral mar\u00edtimo, all\u00e1 la cit\u00f3.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr48\"><\/a>Jerem\u00edas 48<br \/><\/em><\/strong>1 Sobre Moab. As\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: \u00a1Ay de Nebo, porque ha sido saqueada! Est\u00e1 confusa, ha sido tomada Quiryat\u00e1yim. Est\u00e1 confusa la acr\u00f3polis y anonadada.<br \/>2 Ya no existe la prez de Moab. En Jesb\u00f3n han planeado su ruina: \u00abVamos y borr\u00e9mosla de entre las naciones.\u00bb Tambi\u00e9n a ti, Madm\u00e9n, se te har\u00e1 callar. La espada te va a la zaga.<br \/>3 Gritos desde Joron\u00e1yim, devastaci\u00f3n y quebranto grande.<br \/>4 Quebrantada fue Moab. H\u00e1cense o\u00edr los gritos de sus peque\u00f1os.<br \/>5 La cuesta de Lujit, llorando se la suben, y a la bajada de Joron\u00e1yim gritos desgarrados se oyen.<br \/>6 \u00abHuid, poneos en salvo, haced como el onagro en el desierto.\u00bb<br \/>7 En r\u00e9plica a tu confianza en tus obras y tus tesoros, tambi\u00e9n t\u00fa eres tomada, y sale Kem\u00f3s desterrado, sus sacerdotes y jefes a una,<br \/>8 Viene el devastador a todas las ciudades, y ni una ciudad se salva. Y se pierde el valle, y es asolada la meseta: tal ha dicho Yahveh.<br \/>9 Dad alas, a Moab, porque ha de salir volando, y sus ciudades se volver\u00e1n desolaci\u00f3n sin nadie que las habite.<br \/>10 (Maldito quien haga el trabajo de Yahveh con dejadez, y maldito el que prive a sus espada de sangre).<br \/>11 Tranquilo estaba Moab desde su mocedad, y quieto se estaba en sus atalayas. Nunca fue trasegado, ni al destierro march\u00f3. Por eso le duraba su gusto, y su sabor no se pic\u00f3.<br \/>12 Empero, he aqu\u00ed que d\u00edas vienen, &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; en que yo le he de enviar decantadores que lo decanten. Sus vasijas vaciar\u00e1n, y sus odres reventar\u00e1n.<br \/>13 Se avergonzar\u00e1 Moab de Kem\u00f3s, como se avergonz\u00f3 la casa de Israel de Betel, en el que confiaba.<br \/>14 \u00bfC\u00f3mo dec\u00eds: \u00abValientes somos, y hombres fuertes para la guerra\u00bb?<br \/>15 Moab est\u00e1 devastado; han escalado sus ciudades, y la flor de sus mancebos bajaron a la matanza &#8211; or\u00e1culo del Rey cuyo nombre es Yahveh Sebaot.<br \/>16 El infortunio de Moab es inminente, y su calamidad se precipita.<br \/>17 Lloradle, todos sus vecinos y todos los que conocen su nombrad\u00eda. Decid: \u00ab\u00bfC\u00f3mo ha sido quebrantada la vara poderosa, el b\u00e1culo precioso?\u00bb<br \/>18 Desciende del honor y si\u00e9ntate en la tierra seca, poblaci\u00f3n hija de Dib\u00f3n, porque el devastador de Moab ha subido contra ti, ha destruido tus fortalezas.<br \/>19 En el camino p\u00e1rate y otea, poblaci\u00f3n de Aroer; pregunta al fugitivo y al escapado; di: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ha sucedido?\u00bb<br \/>20 Confuso est\u00e1 Moab porque fue destruido. Ululad y clamad. Anunciad en el Arn\u00f3n que ha sido saqueado Moab.<br \/>21 Y la sentencia ha llegado a la meseta, a Jol\u00f3n, a Yahs\u00e1 y a Mefaat,<br \/>22 a Dib\u00f3n, a Nebo y a Bet Diblat\u00e1yim,<br \/>23 a Quiryat\u00e1yim, a Bet Gamul y a Bet Ma\u00f3n,<br \/>24 a Queriyyot, a Bosr\u00e1 y a todas las ciudades de la tierra de Moab, las lejanas y las cercanas.<br \/>25 \u00abSe parti\u00f3 el cuerno de Moab y su brazo se rompi\u00f3\u00bb, &#8211; or\u00e1culo de Yahveh -.<br \/>26 Emborrachadle porque contra Yahveh se engrandeci\u00f3. Moab se revolcar\u00e1 en su v\u00f3mito, y quedar\u00e1 en rid\u00edculo \u00e9l tambi\u00e9n.<br \/>27 Pues qu\u00e9, \u00bfno te pareci\u00f3 a ti rid\u00edculo Israel? \u00bfo quiz\u00e1 entre ladrones fue sorprendido, que siempre que hablas de \u00e9l meneas la cabeza?<br \/>28 \u00abDejad las ciudades y acomodaos en la pe\u00f1a, habitantes de Moab, sed como la paloma cuando anida en las paredes de las simas&#8230;\u00bb<br \/>29 Hemos o\u00eddo la arrogancia de Moab: \u00a1es muy arrogante!, su orgullo, su arrogancia, su altaner\u00eda y la soberbia de su coraz\u00f3n.<br \/>30 Conozco -or\u00e1culo de Yahveh- su presunci\u00f3n, y que sus bravatas no son como sus hechos.<br \/>31 As\u00ed que, por Moab ulular\u00e9 y por Moab entero gritar\u00e9; por los hombres de Quir Jeres suspirar\u00e9:<br \/>32 M\u00e1s que se llor\u00f3 a Yazer llorar\u00e9 por ti, \u00a1oh vi\u00f1a de Sibm\u00e1! Tus sarmientos pasaban la mar, hasta Yazer alcanzaban. Sobre tu cosecha y sobre tu vendimia el saqueador se abati\u00f3,<br \/>33 y fue quitada alegr\u00eda y alborozo de Carmelo y del pa\u00eds de Moab, y el vino a los trujales he quitado, no se oye el grito alegre del pisador, ya no se oyen gritos.<br \/>34 De tanto gritar en Jesb\u00f3n, hasta Elal\u00e9, hasta Yahas llegaron las voces desde Soar hasta Joron\u00e1yim, &#8211; Eglat Selisiyy\u00e1 -, porque tambi\u00e9n las aguas de Nimrim se han trocado en aridez.<br \/>35 Quitar\u00e9 a Moab -or\u00e1culo de Yahveh- de subirse al alto e incensar a sus dioses.<br \/>36 Por eso mi coraz\u00f3n por Moab como flauta resuena, porque cuanto hab\u00edan guardado se perdi\u00f3,<br \/>37 pues toda cabeza ha sido rapada y toda barba ra\u00edda: en todas las manos ara\u00f1azos y en todos los lomos saco,<br \/>38 en todos los terrados de Moab y por sus calles todo el mundo se lamentaba, porque he quebrantado a Moab como vaso de desecho \u2013or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>39 \u00a1C\u00f3mo has sido destruida! ululad. \u00a1C\u00f3mo ha vuelto la espalda Moab con vergu\u0308enza, y ha venido a ser Moab la burla y el espanto de todos sus vecinos!<br \/>40 Porque as\u00ed ha dicho Yahveh: (Ved c\u00f3mo cual un \u00e1guila se remonta y extiende sus alas sobre Moab.)<br \/>41 Tomadas fueron las plazas, y las fortalezas ocupadas. (Vendr\u00e1 a ser el coraz\u00f3n de los valientes de Moab en aquel d\u00eda como coraz\u00f3n de mujer en parto.)<br \/>42 Devastado est\u00e1 Moab que ya no es pueblo, porque contra Yahveh se engrandeci\u00f3.<br \/>43 P\u00e1nico, hoya y trampa contra ti, morador de Moab, -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>44 El que huya del p\u00e1nico, caer\u00e1 en la hoya y el que suba de la hoya ser\u00e1 preso en la trampa, porque voy a hacer que se llegue a ella, a Moab, el a\u00f1o de su castigo -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>45 A la sombra de Jesb\u00f3n se pararon sin fuerza los fugitivos, cuando fuego sali\u00f3 de Jesb\u00f3n y llama de la casa de Sij\u00f3n, y devor\u00f3 las sienes de Moab y el cr\u00e1neo de los hijos del ruido.<br \/>46 \u00a1Ay de ti Moab! Pereci\u00f3 el pueblo de Kem\u00f3s, pues han sido tomados sus hijos en cautiverio y sus hijas en cautividad.<br \/>47 Pero yo har\u00e9 volverse a los cautivos de Moab en d\u00edas futuros -or\u00e1culo de Yahveh-. Hasta aqu\u00ed la sentencia de Moab.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr49\"><\/a>Jerem\u00edas 49<br \/><\/em><\/strong>1 A los ammonitas. As\u00ed dice Yahveh: \u00bfHijos no tiene Israel? \u00bfo heredero no tiene? Entonces \u00bfpor qu\u00e9 ha heredado Milkom a Gad, y su pueblo en las ciudades de \u00e9ste habita?<br \/>2 Por eso, he aqu\u00ed que d\u00edas vienen &#8211; or\u00e1culo de Yahveh &#8211; en que har\u00e9 o\u00edr a Rabb\u00e1 de los ammonitas el clamoreo del combate y ella parar\u00e1 el mont\u00edculo de ruinas; y sus hijas ser\u00e1n abrasadas y heredar\u00e1 Israel a los que le heredaron -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>3 Ulula, Jesb\u00f3n, porque Ar ha sido devastada. Gritad, hijas de Rabb\u00e1, ce\u00f1\u00edos de sayal, lamentaos y discurrid por las cercas. Porque Milkom al destierro va, sus sacerdotes y sus jefes a una.<br \/>4 \u00bfPor qu\u00e9 te jactas de tu Valle, criatura independiente, confiada en sus tesoros: \u00ab\u00bfQui\u00e9n llegar\u00e1 hasta m\u00ed?\u00bb<br \/>5 Mira que yo traigo sobre ti espanto -or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh Sebaot- por todos tus alrededores, y ser\u00e9is ahuyentados cada uno por su lado y no habr\u00e1 quien re\u00fana a los errantes.<br \/>6 (Tras de lo cual har\u00e9 volverse a los cautivos, de los ammonitas -or\u00e1culo de Yahveh-.)<br \/>7 A Edom. As\u00ed dice Yahveh Sebaot: \u00bfNo queda ya sabidur\u00eda en Tem\u00e1n? \u00bfPereci\u00f3 la prudencia de los entendidos, se evapor\u00f3 su sabidur\u00eda?<br \/>8 Huid, dad media vuelta, buscad profunda morada, moradores de Ded\u00e1n, porque el infortunio de Esa\u00fa he tra\u00eddo sobre \u00e9l, la hora de su visita.<br \/>9 Si vinieran a ti vendimiadores, \u00bfno dejar\u00edan rebuscos? Si ladrones por la noche, da\u00f1ar\u00edan hasta donde les bastase.<br \/>10 Pues bien, yo he desnudado a Esa\u00fa, he descubierto sus secretos, estar oculto no puede. Ha sido aniquilado su linaje, sus hermanos y vecinos, y \u00e9l mismo no aparece.<br \/>11 Deja a tus hu\u00e9rfanos, yo har\u00e9 que vivan, y tus viudas en m\u00ed confiar\u00e1n.<br \/>12 Pues as\u00ed dice Yahveh: Conque los que no tienen por qu\u00e9 beber la copa la beben, \u00bfy t\u00fa precisamente vas a quedar impune? No quedar\u00e1s impune, antes sin falta la beber\u00e1s.<br \/>13 Porque por m\u00ed lo he jurado -or\u00e1culo de Yahveh- que en desolaci\u00f3n se convertir\u00e1 Bosr\u00e1, y todas sus ciudades se convertir\u00e1n en ruinas eternas.<br \/>14 Una nueva he o\u00eddo de parte de Yahveh, un mensajero entre las naciones enviado: \u00abJuntaos y venid contra \u00e9l y poneos en pie de guerra.\u00bb<br \/>15 Porque es cierto que peque\u00f1o te hice yo entre las naciones, despreciable entre los hombres.<br \/>16 El espanto que infund\u00edas te enga\u00f1\u00f3, la soberbia de tu coraz\u00f3n, t\u00fa, el que habitas en las hendiduras de la roca, que ocupas lo alto de la cuesta. Aunque pongas en alto, como el \u00e1guila, tu nido, de all\u00ed te har\u00e9 bajar -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>17 Edom parar\u00e1 en desolaci\u00f3n: todo el que pase a su vera se asombrar\u00e1 y silbar\u00e1 al ver todas sus heridas.<br \/>18 Cual la cat\u00e1strofe de Sodoma y Gomorra y sus vecinas \u2013dice Yahveh- donde no vive nadie, ni reside en ellas ser humano.<br \/>19 Vedlo como le\u00f3n que sube del boscaje del Jord\u00e1n hacia el pastizal perenne, cuando en un instante le har\u00e9 salir huyendo de all\u00ed, para colocar all\u00ed a quien me plazca. Porque \u00bfqui\u00e9n como yo, y qui\u00e9n me emplazar\u00e1, y qui\u00e9n es el pastor que aguante en mi presencia?<br \/>20 As\u00ed pues, o\u00edd la decisi\u00f3n que Yahveh ha tomado sobre Edom y sus planes sobre los moradores de Tem\u00e1n. Juro que les han de llevar a rastras las cr\u00edas de los reba\u00f1os, que asolar\u00e1n sobre ellos sus pastizales.<br \/>21 Al son de su ca\u00edda retumb\u00f3 la tierra y el griter\u00edo hasta el mar de las Ca\u00f1as se dej\u00f3 o\u00edr.<br \/>22 Ved c\u00f3mo cual un \u00e1guila sube, se remonta y extiende sus alas sobre Bosr\u00e1; y vendr\u00e1 a ser el coraz\u00f3n de los valientes de Edom en aquel d\u00eda como coraz\u00f3n de mujer en parto.<br \/>23 A Damasco. Avergonzadas est\u00e1n Jamat y Arpad. Porque una noticia mala oyeron, su coraz\u00f3n tembl\u00f3 de espanto; como el mar que no se puede calmar.<br \/>24 Flaque\u00f3 Damasco, dio vuelta para huir y escalofr\u00edos la sobrecogieron: apuro y dolores la acometieron como a parturienta.<br \/>25 \u00a1C\u00f3mo! \u00bfNo fue abandonada la ciudad celebrada, la villa de mi contento?<br \/>26 En verdad, caer\u00e1n sus j\u00f3venes escogidos en sus plazas, y todos los guerreros perecer\u00e1n aquel d\u00eda -or\u00e1culo de Yahveh Sebaot-.<br \/>27 Prender\u00e9 fuego a la muralla de Damasco, y consumir\u00e1 los alc\u00e1zares de Ben Hadad.<br \/>28 A Quedar y a los reinos de Jasor, que bati\u00f3 Nabucodonosor, rey de Babilonia. As\u00ed dice Yahveh: Alzaos, subid a Quedar y saquead a los hijos de oriente.<br \/>29 Sus tiendas y reba\u00f1os ser\u00e1n tomados; sus toldos y todo su ajuar y sus camellos les ser\u00e1n arrebatados, y a ellos se les llamar\u00e1 \u00abTerror por doquier\u00bb.<br \/>30 Huid, emigrad muy lejos, buscad profunda morada, moradores de Jasor -or\u00e1culo de Yahveh- porque ha tomado contra vosotros Nabucodonosor, rey de Babilonia, una decisi\u00f3n, y ha trazado un plan contra vosotros.<br \/>31 Alzaos, subid contra la naci\u00f3n pac\u00edfica que vive confiada \u2013or\u00e1culo de Yahveh-. Ni puertas ni cerrojos tiene. En aislamiento viven.<br \/>32 Y ser\u00e1n sus camellos objeto del pillaje y el tropel de sus ganados para bot\u00edn, y esparcir\u00e9 a todo viento a los que se afeitan las sienes, y de todos sus aleda\u00f1os traer\u00e9 su infortunio -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>33 Y vendr\u00e1 a ser Jasor guarida de chacales, desolaci\u00f3n sempiterna, donde no se asienta nadie y en la que no reside ser humano.<br \/>34 Lo que fue dicho por Yahveh al profeta Jerem\u00edas tocante a Elam en el principio del reinado de Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1.<br \/>35 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: He aqu\u00ed que yo rompo el arco de Elam, primicia de su fuerza<br \/>36 y voy a traer sobre Elam los cuatro vientos desde los cuatro cabos de los cielos, y a ellos les esparcir\u00e9 a todos estos vientos, y no habr\u00e1 naci\u00f3n a donde no lleguen los arrojados de Elam.<br \/>37 Har\u00e9 desmayar a Elam ante sus enemigos y ante los que buscan su muerte y traer\u00e9 sobre ellos cosa mala, el ardor de mi ira -or\u00e1culo de Yahveh- y soltar\u00e9 tras ellos la espada hasta acabarlos.<br \/>38 Pondr\u00e9 mi trono en Elam y har\u00e9 desaparecer de all\u00ed a rey y jefes -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>39 Luego, en d\u00edas futuros, har\u00e9 volver a los cautivos de Elam \u2013or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr50\"><\/a>Jerem\u00edas 50<br \/><\/em><\/strong>1 La palabra que habl\u00f3 Yahveh contra Babilonia, contra el pa\u00eds de los caldeos, por medio del profeta Jerem\u00edas.<br \/>2 Anunciadlo y hacedlo o\u00edr entre las gentes; levantad bandera; hacedlo o\u00edr; no lo call\u00e9is; decid: Ha sido tomada Babilonia, est\u00e1 confuso Bel, desmay\u00f3 Marduk, est\u00e1n confusos sus \u00eddolos, (desmayaron sus inmundicias).<br \/>3 Porque subi\u00f3 contra ella una gente del norte, que va a convertir su territorio en desolaci\u00f3n, y no habr\u00e1 en \u00e9l habitante. Tanto personas como bestias emigraron, se fueron.<br \/>4 En aquellos d\u00edas y en aquella saz\u00f3n -or\u00e1culo de Yahveh\u2013 vendr\u00e1n los hijos de Israel, (y los hijos de Jud\u00e1 junto con ellos), andando y llorando, en busca de Yahveh su Dios.<br \/>5 De Si\u00f3n preguntaron por el camino, all\u00e1 se dirigen: \u00abVenid y ali\u00e9monos a Yahveh con pacto eterno, inolvidable.\u00bb<br \/>6 Ovejas perdidas era mi pueblo. Sus pastores las descarriaron, extravi\u00e1ndolas por los montes. De monte en collado andaban, olvidaron su aprisco.<br \/>7 Cualquiera que les topaba los devoraba, y sus contrarios dec\u00edan: \u00abNo cometemos ning\u00fan delito, puesto que ellos pecaron contra Yahveh, \u00a1el pastizal de justicia y la esperanza de sus padres &#8211; Yahveh!\u00bb<br \/>8 Emigrad de Babilonia, y del pa\u00eds de los caldeos salid. Sed como los machos cabr\u00edos al frente del reba\u00f1o.<br \/>9 Porque mirad que yo hago que despierte y suba contra Babilonia una confederaci\u00f3n de grandes naciones del norte, que se organizar\u00e1n contra ella. Y por all\u00ed ser\u00e1 tomada. Sus saetas, cual de valiente experto, no volver\u00e1n de vac\u00edo.<br \/>10 Entonces ser\u00e1 entregada Caldea al saqueo: todos los que la saqueen se hartar\u00e1n, -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>11 Porque os alegrasteis, porque gozasteis, depredadores de mi heredad, porque dabais corcovos como novilla en dehesa, y relinchos como animales fuertes.<br \/>12 Vergonzosa est\u00e1 vuestra madre sobremanera, abochornada la que os dio a luz. Es ahora la \u00faltima de las naciones: desierto, sequedad y paramera.<br \/>13 Por la c\u00f3lera de Yahveh no ser\u00e1 poblada, mas estar\u00e1 desolada toda ella. Todo el que pase a la vera de Babilonia quedar\u00e1 at\u00f3nito, y silbar\u00e1 al ver todas sus heridas.<br \/>14 Ordenaos contra Babilonia en derredor, todos los que asest\u00e1is arco; tirad contra ella, no escatim\u00e9is las flechas pues ha pecado contra Yahveh.<br \/>15 Dad gritos contra ella en derredor. Ella tiende su mano. Fallaron sus cimientos, se derrumbaron sus muros. Era la venganza de Yahveh. Tomad venganza de ella: Tal cual hizo, haced con ella.<br \/>16 Suprimid de Babilonia al sembrador y al que maneja la hoz al tiempo de la siega. Ante la espada irresistible, cada uno enfilar\u00e1 hacia su pueblo, cada uno huir\u00e1 a su tierra.<br \/>17 Reba\u00f1o disperso es Israel: leones lo ahuyentaron. El rey de Asiria lo devor\u00f3 el primero, y Nabucodonosor, rey de Babilonia, lo quebrant\u00f3 despu\u00e9s.<br \/>18 Por tanto, as\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: He aqu\u00ed que yo visito al rey de Babilonia y su territorio, lo mismo que visit\u00e9 al rey de Asiria.<br \/>19 Y devolver\u00e9 a Israel a sus pastizal, y pacer\u00e1 el Carmelo y el Bas\u00e1n, y en la monta\u00f1a de Efra\u00edm y Galaad se saciar\u00e1.<br \/>20 En aquellos d\u00edas y en aquella saz\u00f3n -or\u00e1culo de Yahveh-, se buscar\u00e1 la culpa de Israel y no la habr\u00e1, y el pecado de Jud\u00e1 y no se hallar\u00e1, porque ser\u00e9 piadoso con el resto que yo deje.<br \/>21 \u00abSube a la tierra de Merat\u00e1yim, sube contra ella; y a los habitantes de Pecod p\u00e1salos a espada y dalos al anatema hasta el \u00faltimo -or\u00e1culo de Yahveh-: haz en todo seg\u00fan te lo he mandado.\u00bb<br \/>22 Ruido de guerra en el pa\u00eds y quebranto grande.<br \/>23 \u00a1C\u00f3mo se parti\u00f3 y fue quebrado el martillo de toda la tierra! \u00a1C\u00f3mo vino a ser pasmo Babilonia entre las naciones!<br \/>24 Te puse lazo y quedaste atrapada, Babilonia, sin darte cuenta; se dio contigo y fuiste capturada, porque contra Yahveh te sublevaste.<br \/>25 Abri\u00f3 Yahveh su arsenal y sac\u00f3 las armas de su ira. Era la tarea del Se\u00f1or Yahveh Sebaot en tierra de caldeos.<br \/>26 \u00abVenid a ella desde el conf\u00edn, abrid sus almacenes. Haced con ellos montones y dadlos al anatema: no quede de ella reliquia.<br \/>27 Acuchillad todos sus bueyes, bajen a la degollina. \u00a1Ay de ellos, que lleg\u00f3 su d\u00eda, la hora de su castigo!\u00bb<br \/>28 \u00a1Voces de huidos y escapados del pa\u00eds de Babilonia anunciando en Si\u00f3n la venganza de Yahveh nuestro Dios, la venganza de su santuario!<br \/>29 Haced leva de flecheros contra Babilonia, todos los que asest\u00e1is arco acampad en torno suyo. Que no se escape nadie. Pagadle lo que vale su trabajo, Tal cual hizo, haced con ella, porque contra Yahveh se insolent\u00f3, contra el Santo de Israel.<br \/>30 En verdad, caer\u00e1n sus mancebos escogidos en sus plazas, y todos sus guerreros perecer\u00e1n aquel d\u00eda -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>31 Heme aqu\u00ed contra ti, \u00abInsolencia\u00bb, -or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahveh Sebaot- porque ha llegado tu d\u00eda, la hora en que yo te castigue.<br \/>32 Tropezar\u00e1 \u00abInsolencia\u00bb y caer\u00e1, sin tener quien la levante. Prender\u00e9 fuego a sus ciudades, y devorar\u00e1 todos sus contornos.<br \/>33 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: Oprimidos estaban los hijos de Israel y los hijos de Jud\u00e1 a una. Todos sus cautivadores los reten\u00edan, se negaban a soltarlos.<br \/>34 Su Redentor esforzado, Yahveh Sebaot se llama. El tomar\u00e1 la defensa de su causa hasta hacer temblar la tierra y estremecerse a los habitantes de Babilonia.<br \/>35 \u00a1Espada a los caldeos -or\u00e1culo de Yahveh- y a los habitantes de Babilonia, a sus jefes y a sus sabios!<br \/>36 Espada a sus adivinos, y quedar\u00e1n por necios. Espada a sus valientes, y desmayar\u00e1n.<br \/>37 Espada a sus caballos y a sus carros, a toda la mezcolanza de gentes que hay dentro de ella, y ser\u00e1n como mujeres. Espada a sus tesoros y ser\u00e1n saqueados.<br \/>38 \u00a1Sequ\u00eda a sus aguas y se secar\u00e1n; porque tierra de \u00eddolos es aqu\u00e9lla, y por sus Espantos pierden la cabeza!<br \/>39 Por eso vivir\u00e1n las hienas con los chacales y vivir\u00e1n en ella las avestruces, y no ser\u00e1 habitada nunca jam\u00e1s ni ser\u00e1 poblada por siglos y siglos.<br \/>40 Como en la cat\u00e1strofe causada por Dios a Sodoma, Gomorra y sus vecinas -or\u00e1culo de Yahveh- donde no vive nadie, ni reside en ellas ser humano.<br \/>41 Mirad que un pueblo viene del norte, una gran naci\u00f3n, y muchos reyes se despiertan de los confines de la tierra.<br \/>42 Arco y lanza blanden, crueles son y sin entra\u00f1as. Su voz como la mar muge, y a caballo van montados, ordenados como un solo hombre para la guerra contra ti, hija de Babel.<br \/>43 Oy\u00f3 el rey de Babilonia nuevas de ellos y flaquean sus manos. Angustia le asalt\u00f3, dolor como de parturienta.<br \/>44 Vedlo como le\u00f3n que sube del boscaje del Jord\u00e1n hacia el pastizal perenne, cuando en un instante le har\u00e9 salir huyendo de all\u00ed, para colocar all\u00ed a quien me plazca. Porque \u00bfqui\u00e9n como yo, y qui\u00e9n me emplazar\u00e1, y qui\u00e9n es el pastor que aguante en mi presencia?<br \/>45 As\u00ed pues, o\u00edd la decisi\u00f3n que Yahveh ha tomado sobre Babilonia y sus planes sobre el pa\u00eds de los caldeos. Juro que les han de llevar a rastras las cr\u00edas de los reba\u00f1os, que asolar\u00e1n sobre ellos sus pastizales.<br \/>46 Al son de la conquista de Babilonia retumb\u00f3 la tierra, y el griter\u00edo de las naciones se dej\u00f3 o\u00edr.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr51\"><\/a>Jerem\u00edas 51<br \/><\/em><\/strong>1 As\u00ed dice Yahveh: Mirad que yo despierto contra Babilonia y los habitantes de Leb Camay un viento destructor.<br \/>2 Enviar\u00e9 a Babilonia beldadores que la bielden y dejen vac\u00edo su territorio, porque se la acosar\u00e1 por todas partes el d\u00eda aciago.<br \/>3 El arquero que no aseste su arco, ni se jacte de su cota. No teng\u00e1is piedad para sus j\u00f3venes escogidos: dad al anatema todo su ej\u00e9rcito.<br \/>4 Caer\u00e1n heridos en tierra de Caldea, y traspasados en sus calles.<br \/>5 Pero no ha enviudado Israel ni Jud\u00e1 de su Dios, de Yahveh Sebaot. Sus tierras estaban llenas de delitos contra el Santo de Israel.<br \/>6 Huid del interior de Babilonia, (y salvad cada cual vuestra vida), no perezc\u00e1is por su culpa, pues es hora de venganza para Yahveh: le est\u00e1 pagando su merecido.<br \/>7 Copa de oro era Babilonia en la mano de Yahveh, que embriagaba toda la tierra. De su vino bebieron las naciones, lo que las hizo enloquecer.<br \/>8 De pronto cay\u00f3 Babilonia y se rompi\u00f3. Ululad por ella, tomad b\u00e1lsamo para su sufrimiento, a ver si sana.<br \/>9 Hemos curado a Babilonia, pero no ha sanado, dejadla y vayamos, cada cual a su tierra, porque ha llegado a los cielos el juicio contra ella, se ha elevado hasta las nubes.<br \/>10 Yahveh hizo patente nuestra justicia; venid y cantemos en Si\u00f3n las obras de Yahveh nuestro Dios.<br \/>11 Aguzad las saetas, llenad las aljabas. Ha despertado Yahveh el esp\u00edritu de los reyes de Media, porque sobre Babilonia est\u00e1 su designio de destruirla, porque esta ser\u00e1 la venganza de Yahveh, la venganza de su santuario.<br \/>12 Sobre las murallas de Babilonia izad bandera, reforzad la guardia, apostad centinelas, preparad celadas; que tambi\u00e9n Yahveh ha tomado un acuerdo, tambi\u00e9n \u00e9l va a cumplir lo que dijo sobre los habitantes de Babilonia.<br \/>13 T\u00fa, la que est\u00e1s instalada sobre ingentes aguas, la de ingentes tesoros, lleg\u00f3 tu fin, el t\u00e9rmino de tus ganancias.<br \/>14 Lo ha jurado Yahveh Sebaot por s\u00ed mismo: Yo he de colmarte de hombres como de langostas, y entonar\u00e1n contra ti el cantar de los lagareros.<br \/>15 El es quien hizo la tierra con su poder, el que estableci\u00f3 el orbe con su saber, y con su inteligencia expandi\u00f3 los cielos.<br \/>16 Cuando da voces, hay estruendo de aguas en los cielos, y hace subir las nubes desde el extremo de la tierra. El hace los rel\u00e1mpagos para la lluvia y saca el viento de sus dep\u00f3sitos.<br \/>17 Todo hombre es torpe para comprender, se avergu\u0308enza del \u00eddolo todo platero, porque sus estatuas son una mentira y no hay esp\u00edritu en ellas.<br \/>18 Vanidad son, cosa rid\u00edcula; al tiempo de su visita perecer\u00e1n.<br \/>19 No es as\u00ed la \u00abParte de Jacob\u00bb, pues \u00e9l es el plasmador del universo, y aquel cuy heredero es Israel; Yahveh Sebaot es su nombre.<br \/>20 Un martillo eras t\u00fa para m\u00ed, un arma de guerra: contigo machaqu\u00e9 naciones, contigo destru\u00ed reinos,<br \/>21 contigo machaqu\u00e9 caballo y caballero, contigo machaqu\u00e9 el carro y a quien lo monta.<br \/>22 contigo machaqu\u00e9 a hombre y mujer, contigo machaqu\u00e9 al viejo y al muchacho, contigo machaqu\u00e9 al joven y a la doncella,<br \/>23 contigo machaqu\u00e9 al pastor y su hato, contigo machaqu\u00e9 al labrador y su yunta, contigo machaqu\u00e9 a gobernadores y magistrados.<br \/>24 Y har\u00e9 que Babilonia y todos los habitantes de Caldea paguen por todo el da\u00f1o que hicieron en Si\u00f3n, delante de vuestros ojos -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>25 Heme aqu\u00ed en contra tuya, monta\u00f1a destructora -or\u00e1culo de Yahveh-, destructora toda la tierra. Voy a echarte mano y a hacerte rodar desde las pe\u00f1as, y a convertirte en monta\u00f1a quemada.<br \/>26 No tomar\u00e1n de ti piedra angular ni piedra de cimientos, porque desolaci\u00f3n por siempre ser\u00e1s -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>27 Alzad bandera en la tierra, tocad cuerno en las naciones. Haced leva santa contra ella en las naciones, citad contra ella a los reinos. De Ararat, Minn\u00ed y Askenaz, estableced contra ella reclutador, haced que ataque la caballer\u00eda cual langosta.<br \/>28 Haced leva santa contra ella en las naciones, los reyes de Media, sus gobernadores y todos sus magistrados y todo el pa\u00eds de su dominio.<br \/>29 Y retiembla la tierra, y da vueltas, por haberse cumplido contra Babilonia los planes de Yahveh, de convertir la tierra de Babel en desolaci\u00f3n sin habitantes.<br \/>30 Cesaron de guerrear los valientes de Babilonia, se han quedado en las fortalezas. Agot\u00f3se su bravura, se volvieron mujeres; quemaron sus aposentos, se rompieron sus barras.<br \/>31 Correo al alcance de correo corre, e informador al alcance de informador, para informar al rey de Babilonia que ha sido tomada su ciudad de cabo a cabo,<br \/>32 y sus vados fueron ocupados y los ca\u00f1averales incendiados, y los guerreros se atemorizaron.<br \/>33 Porque as\u00ed dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: La hija de Babel es como era al tiempo de apisonarla; un poco m\u00e1s, y le habr\u00e1 llegado el tiempo de la siega.<br \/>34 Me comi\u00f3, me arreba\u00f1\u00f3 el rey de Babilonia, me dej\u00f3 como cacharro vac\u00edo, me trag\u00f3 como un drag\u00f3n, llen\u00f3 su vientre con mis buenos trozos, me expuls\u00f3.<br \/>35 \u00abMi atropello y mis sufrimientos sobre Babilonia\u00bb, dir\u00e1 la poblaci\u00f3n de Si\u00f3n; y \u00abmi sangre sobre los habitantes de Caldea\u00bb, dir\u00e1 Jerusal\u00e9n.<br \/>36 Por tanto, as\u00ed dice Yahveh: Heme aqu\u00ed, que defiendo tu causa y vengo tu venganza, y deseco el mar de el y dejo enjuto su hontanar,<br \/>37 y vendr\u00e1 a ser Babilonia mont\u00f3n de piedras, guarida de chacales, tema de pasmo y rechifla, sin ning\u00fan habitante.<br \/>38 A una cual leones rugen, gru\u00f1en como cachorros de leonas.<br \/>39 En teniendo ellos calor les servir\u00e9 su bebida y les embriagar\u00e9 de modo que se alegren, y dormir\u00e1n un sue\u00f1o eterno y no se despertar\u00e1n -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>40 Les har\u00e9 bajar como corderos al matadero, como carneros y machos cabr\u00edos.<br \/>41 \u00a1C\u00f3mo fue tomada Sesac, y ocupada la prez de toda la tierra! \u00a1C\u00f3mo vino a ser pasmo Babilonia entre las naciones!<br \/>42 Subi\u00f3 contra Babilonia el mar, por el tropel de sus olas qued\u00f3 cubierta.<br \/>43 Vinieron a quedar sus ciudades devastadas, tierra reseca y yerma, no vive en ellas nadie, ni discurre por ellas ser humano.<br \/>44 Visitar\u00e9 a Bel en Babilonia, y le sacar\u00e9 su bocado de la boca, y no afluir\u00e1n a \u00e9l ya m\u00e1s las naciones. Hasta la muralla de Babilonia ha ca\u00eddo.<br \/>45 Salid de en medio de ella, pueblo m\u00edo, que cada cual salve su vida del ardor de la ira de Yahveh.<br \/>46 Y que no se marchite vuestro coraz\u00f3n y teng\u00e1is miedo por el rumor que se oir\u00e1 en la tierra. Cierto correr\u00e1 un a\u00f1o tal rumor, y luego al a\u00f1o siguiente, otro distinto: violencia en la tierra, y dome\u00f1ador sobre dome\u00f1ador.<br \/>47 Pues bien, mirad que vienen d\u00edas en que visitar\u00e9 a los \u00eddolos de Babilonia, y todo su territorio se abochornar\u00e1, y todos sus heridos caer\u00e1n en medio de ella.<br \/>48 Y har\u00e1n corro contra Babilonia cielos y tierra y todo cuanto hay en ellos, cuando del norte lleguen los devastadores -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>49 Tambi\u00e9n Babilonia caer\u00e1, oh heridos de Israel. Tambi\u00e9n por Babilonia cayeron los heridos de toda la tierra.<br \/>50 Escapados de la espada, andad, no os par\u00e9is, recordad desde lejos a Yahveh, y que Jerusal\u00e9n os venga en mientes.<br \/>51 -\u00abQuedamos abochornados al o\u00edr tal afrenta; cubri\u00f3 la verg\u00fcenza nuestros rostros. \u00a1Hab\u00edan penetrado extranjeros hasta los santuarios de la Casa de Yahveh!\u00bb<br \/>52 &#8211; Pues bien, mirad que vienen d\u00edas -or\u00e1culo de Yahveh- en que visitar\u00e9 a sus \u00eddolos, y en todo su territorio se quejar\u00e1n los heridos.<br \/>53 Aunque suba Babilonia a los cielos y encastille en lo alto su poder, de mi parte llegar\u00e1n saqueadores hasta ella -or\u00e1culo de Yahveh-.<br \/>54 Suenan gritos de socorro desde Babilonia, y un fragor desde Caldea.<br \/>55 Es que devasta Yahveh a Babilonia, apaga de ella el gran ruido, y mugen sus olas como las de alta mar, cuyo son es estruendoso.<br \/>56 Es que viene sobre ella, sobre Babilonia el devastador, van a ser apresados sus valientes, se han aflojado sus arcos. Porque Dios retribuidor es Yahveh: cierto pagar\u00e1.<br \/>57 Yo embriagar\u00e9 a sus jefes y a sus sabios, a sus gobernadores y a sus magistrados y a sus valientes, y dormir\u00e1n un sue\u00f1o eterno y no se despertar\u00e1n &#8211; or\u00e1culo del Rey cuyo nombre es Yahveh Sebaot -.<br \/>58 As\u00ed dice Yahveh Sebaot: Aquella ancha muralla de Babilonia ha de ser socavada, y aquellas sus altas puertas con fuego han de ser quemadas, y se habr\u00e1n fatigado pueblos para nada, y naciones para el fuego se habr\u00e1n cansado.<br \/>59 Orden que dio el profeta Jerem\u00edas a Sera\u00edas, hijo de Neriy\u00edas, hijo de Majse\u00edas, al partir \u00e9ste de junto a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, para Babilonia el a\u00f1o cuarto de su reinado, siendo Sera\u00edas jefe de etapas.<br \/>60 Escribi\u00f3, pues, Jerem\u00edas todo el mal que hab\u00eda de sobrevenir a Babilonia en un libro &#8211; todas estas palabras arriba escritas acerca de Babilonia &#8211;<br \/>61 y dijo Jerem\u00edas a Sera\u00edas: \u00abEn llegando t\u00fa a Babilonia, mira de leer en voz alta todas estas palabras,<br \/>62 y dir\u00e1s: \u201cYahveh, t\u00fa has hablado respecto a este lugar, de destruirlo sin que haya en \u00e9l habitante, ya sea persona o animal, sino que soledad por siempre ser\u00e1.\u201d<br \/>63 Luego, en acabando t\u00fa de leer en voz alta ese libro, atas a \u00e9l una piedra y lo arroja al Eufrates,<br \/>64 y dices: \u201cAs\u00ed se hundir\u00e1 Babilonia y no se recobrar\u00e1 del mal que yo mismo voy a traer sobre ella.\u201d\u00bb Hasta aqu\u00ed las palabras de Jerem\u00edas.<br \/><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Jr52\"><\/a>Jerem\u00edas 52<br \/><\/em><\/strong>1 Veinti\u00fan a\u00f1os ten\u00eda Sedec\u00edas cuando comenz\u00f3 a reinar y rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n; el nombre de su madre era Jamital, hija de Jerem\u00edas, de Libn\u00e1.<br \/>2 Hizo el mal a los ojos de Yahveh, enteramente como hab\u00eda hecho Yoyaquim.<br \/>3 Esto sucedi\u00f3 a causa de la c\u00f3lera de Yahveh contra Jerusal\u00e9n y Jud\u00e1, hasta que los arroj\u00f3 de su presencia. Sedec\u00edas se rebel\u00f3 contra el rey de Babilonia.<br \/>4 En el a\u00f1o noveno de su reinado, en el mes d\u00e9cimo, el diez del mes, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ej\u00e9rcito, contra Jerusal\u00e9n, acamp\u00f3 contra ella, y la cercaron con una empalizada.<br \/>5 La ciudad estuvo sitiada hasta el a\u00f1o once del rey Sedec\u00edas.<br \/>6 El mes cuarto, el nueve del mes, cuando arreci\u00f3 el hambre en la ciudad y no hab\u00eda pan para la gente del pueblo,<br \/>7 se abri\u00f3 una brecha en la ciudad y al verlo el rey y todos los guerreros, huyeron de la ciudad saliendo de noche, por el camino de la puerta que est\u00e1 entre los dos muros que dan al jard\u00edn del rey, mientras los caldeos estaban alrededor de la ciudad, y se fueron por el camino de la Arab\u00e1.<br \/>8 Las tropas caldeas persiguieron al rey Sedec\u00edas y le dieron alcance en los llanos de Jeric\u00f3; entonces todo el ej\u00e9rcito se dispers\u00f3 de su lado.<br \/>9 Capturaron al rey y lo subieron a Ribl\u00e1, en la tierra de Jamat, donde el rey de Babilonia, que le someti\u00f3 a juicio.<br \/>10 Los hijos de Sedec\u00edas fueron degollados a su vista, y lo mismo a todos los jefes de Jud\u00e1 degoll\u00f3 en Ribl\u00e1.<br \/>11 A Sedec\u00edas le sac\u00f3 los ojos, lo encaden\u00f3 con cadenas de bronce, y el rey de Babilonia lo llev\u00f3 a Babilonia, donde lo tuvo en prisi\u00f3n hasta el d\u00eda de su muerte.<br \/>12 En el mes quinto, el diez del mes, en el a\u00f1o diecinueve de Nabucodonosor, rey de Babilonia, Nebuzarad\u00e1n, jefe de la guardia, uno de los que serv\u00edan ante el rey de Babilonia, vino a Jerusal\u00e9n.<br \/>13 Incendi\u00f3 la Casa de Yahveh y la casa del rey y todas las casas de Jerusal\u00e9n.<br \/>14 Todas las tropas caldeas que hab\u00eda con el jefe de la guardia demolieron las murallas que rodeaban a Jerusal\u00e9n.<br \/>15 Cuanto (a una parte de los pobres del pa\u00eds) al resto del pueblo que quedaba en la ciudad, los desertores que se hab\u00edan pasado al rey de Babilonia y el resto de los artesanos, Nebuzarad\u00e1n, jefe de la guardia, los deport\u00f3,<br \/>16 Nebuzarad\u00e1n el jefe de la guardia, dej\u00f3 algunos de entre la gente pobre como vi\u00f1adores y labradores.<br \/>17 Los caldeos rompieron las columnas de bronce que hab\u00eda en la Casa de Yahveh, las basas, el Mar de bronce de la Casa de Yahveh, y se llevaron todo el bronce a Babilonia.<br \/>18 Tomaron tambi\u00e9n los ceniceros, las paletas, los cuchillos, los acetres, las cucharas y todos los utensilios de bronce de que se serv\u00edan.<br \/>19 El jefe de la guardia tom\u00f3 las vasijas, los incensarios y los aspersorios, los ceniceros, los candeleros, las cucharas y las tazas, cuanto hab\u00eda de oro y plata.<br \/>20 Cuanto a las dos columnas, el Mar, los doce bueyes de bronce que estaban bajo el Mar y las basas que Salom\u00f3n hab\u00eda hecho para la Casa de Yahveh, no se pudo calcular el peso de bronce de todos aquellos objetos.<br \/>21 La altura de una columna era de dieciocho codos, un hilo de doce codos med\u00eda su per\u00edmetro; su grosor era de cuatro dedos y era hueca por dentro,<br \/>22 y encima ten\u00eda un capitel de bronce; la altura del capitel era de cinco codos; hab\u00eda un trenzado y granadas en torno al capitel, todo de bronce. Lo mismo para la segunda columna.<br \/>23 Hab\u00eda noventa y seis granadas que pend\u00edan a los lados. En total hab\u00eda cien granadas rodeando el trenzado.<br \/>24 El jefe de la guardia tom\u00f3 preso a Sera\u00edas, primer sacerdote, y a Sefan\u00edas, segundo sacerdote, y a los tres encargados del umbral.<br \/>25 Tom\u00f3 a un eunuco de la ciudad, que era inspector de los hombres de guerra, siete hombres de los cortesanos del rey, que se encontraban en la ciudad, al secretario del jefe del ej\u00e9rcito, encargado del alistamiento del pueblo de la tierra y sesenta hombres de la tierra que se hallaban en la ciudad.<br \/>26 Nebuzarad\u00e1n, jefe de la guardia, los tom\u00f3 y los llev\u00f3 a Ribl\u00e1, donde el rey de Babilonia,<br \/>27 y el rey de Babilonia los hiri\u00f3 haci\u00e9ndoles morir en Ribl\u00e1, en el pa\u00eds de Jamat. As\u00ed fue deportado Jud\u00e1, lejos de su tierra.<br \/>28 Este es el n\u00famero de los deportados por Nabucodonosor. El a\u00f1o s\u00e9ptimo: 3.023 de Jud\u00e1;<br \/>29 el a\u00f1o dieciocho de Nabucodonosor fueron llevadas de Jerusal\u00e9n 832 personas;<br \/>30 el a\u00f1o veintitr\u00e9s de Nabucodonosor, Nebuzarad\u00e1n, jefe de la guardia, deport\u00f3 a 745 de Jud\u00e1. En total: 4.600 personas.<br \/>31 En el a\u00f1o treinta y seis de la deportaci\u00f3n de Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1, en el mes doce, el veinticinco del mes, Evil Merodak, rey de Babilonia, hizo gracia en el a\u00f1o en que comenz\u00f3 a reinar, a Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1, y lo sac\u00f3 de la c\u00e1rcel.<br \/>32 Le habl\u00f3 con benevolencia y le dio un asiento superior al asiento de los reyes que estaban con \u00e9l en Babilonia.<br \/>33 Joaqu\u00edn se quit\u00f3 sus vestidos de prisi\u00f3n y comi\u00f3 siempre en la mesa del rey, todos los d\u00edas de su vida.<br \/>34 Le fue dado constantemente su sustento de parte del rey de Babilonia, d\u00eda tras d\u00eda, hasta el d\u00eda de su muerte, todos los d\u00edas de su vida.<br \/><u><strong><a href=\"#topJr\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><\/u><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Sagrada Escritura, Jerem\u00edas1\u00a0 \u00a0 \u00a02\u00a0 \u00a0 \u00a03\u00a0 \u00a0 \u00a04\u00a0 \u00a0 \u00a05\u00a0 \u00a0 \u00a06\u00a0 \u00a0 \u00a07\u00a0 \u00a0 \u00a08\u00a0 \u00a0 \u00a09\u00a0 \u00a0 \u00a010\u00a0 \u00a0 \u00a011\u00a0 \u00a0 \u00a012\u00a0 \u00a0 \u00a013\u00a0 \u00a0 \u00a014\u00a0 \u00a0 \u00a015\u00a0 \u00a0 \u00a016 \u00a0 \u00a017\u00a0 \u00a0 \u00a018\u00a0 \u00a0 \u00a019\u00a0 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6015\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s2dsrC-jeremias","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6015"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6015"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6015\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6024,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6015\/revisions\/6024"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}