{"id":6043,"date":"2022-02-02T00:01:37","date_gmt":"2022-02-02T06:01:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6043"},"modified":"2022-05-12T09:28:09","modified_gmt":"2022-05-12T15:28:09","slug":"sabiduria-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6043","title":{"rendered":"Sabidur\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"topSb\"><\/a>.<br \/><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Sabidur\u00eda<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"#Sb1\">1<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb2\">2<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb3\">3<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb4\">4<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb5\">5<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb6\">6<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb7\">7<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb8\">8<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb9\">9<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb10\">10<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb11\">11<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb12\">12<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb13\">13<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb14\">14<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb15\">15<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb16\">16<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb17\">17<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb18\">18<\/a> \u00a0 \u00a0 <a href=\"#Sb19\">19<\/a><\/strong><br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><br \/><strong><em><br \/><a id=\"Sb1\"><\/a>Sabidur\u00eda 1<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Amad la justicia, los que juzg\u00e1is la tierra, pensad rectamente del Se\u00f1or y con sencillez de coraz\u00f3n buscadle.<br \/>2 Porque se deja hallar de los que no le tientan, se manifiesta a los que no desconf\u00edan de \u00e9l.<br \/>3 Pues los pensamientos tortuosos apartan de Dios y el Poder, puesto a prueba, rechaza a los insensatos.<br \/>4 En efecto, en alma fraudulenta no entra la Sabidur\u00eda, no habita en cuerpo sometido al pecado;<br \/>5 pues el esp\u00edritu santo que nos educa huye del enga\u00f1o, se aleja de los pensamientos necios y se ve rechazado al sobrevenir la iniquidad.<br \/>6 La Sabidur\u00eda es un esp\u00edritu que ama al hombre, pero no deja sin castigo los labios del blasfemo; que Dios es testigo de sus ri\u00f1ones, observador veraz de su coraz\u00f3n y oye cuanto dice su lengua.<br \/>7 Porque el esp\u00edritu del Se\u00f1or llena la tierra y \u00e9l, que todo lo mantiene unido, tiene conocimiento de toda palabra.<br \/>8 Nadie, pues, que profiera iniquidades quedar\u00e1 oculto, ni le pasar\u00e1 por alto la Justicia vengadora.<br \/>9 Las deliberaciones del imp\u00edo ser\u00e1n examinadas; el eco de sus palabras llegar\u00e1 hasta el Se\u00f1or para castigo de sus maldades.<br \/>10 Un o\u00eddo celoso lo escucha todo, no se le oculta ni el rumor de la murmuraci\u00f3n.<br \/>11 Guardaos, pues, de murmuraciones in\u00fatiles, preservad vuestra lengua de la maledicencia; que la palabra m\u00e1s secreta no se pronuncia en vano, y la boca mentirosa da muerte al alma.<br \/>12 No os busqu\u00e9is la muerte con los extrav\u00edos de vuestra, vida, no os atraig\u00e1is la ruina con las obras de vuestras manos;<br \/>13 que no fue Dios quien hizo la muerte ni se recrea en la destrucci\u00f3n de los vivientes;<br \/>14 \u00e9l todo lo cre\u00f3 para que subsistiera, las criaturas del mundo non saludables, no hay en ellas veneno de muerte ni imperio del Hades sobre la tierra,<br \/>15 porque la justicia es inmortal.<br \/>16 Pero los imp\u00edos con las manos y las palabras llaman a la muerte; teni\u00e9ndola por amiga, se desviven por ella, y con ella conciertan un pacto, pues bien merecen que les tenga por suyos.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb2\"><\/a>Sabidur\u00eda 2<br \/><\/em><\/strong>1 Porque se dicen discurriendo desacertadamente: \u00abCorta es y triste nuestra vida; no hay remedio en la muerte del hombre ni se sabe de nadie que haya vuelto del Hades.<br \/>2 Por azar llegamos a la existencia y luego seremos como si nunca hubi\u00e9ramos sido. Porque humo es el aliento de nuestra nariz y el pensamiento, una chispa del latido de nuestro coraz\u00f3n;<br \/>3 al apagarse, el cuerpo se volver\u00e1 ceniza y el esp\u00edritu se desvanecer\u00e1 como aire inconsistente.<br \/>4 Caer\u00e1 con el tiempo nuestro nombre en el olvido, nadie se acordar\u00e1 de nuestras obras; pasar\u00e1 nuestra vida como rastro de nube, se disipar\u00e1 como niebla acosada por los rayos del sol y por su calor vencida.<br \/>5 Paso de una sombra es el tiempo que vivimos, no hay retorno en nuestra muerte; porque se ha puesto el sello y nadie regresa.<br \/>6 Venid, pues, y disfrutemos de los bienes presentes, gocemos de las criaturas con el ardor de la juventud.<br \/>7 Hart\u00e9monos de vinos exquisitos y de perfumes, no se nos pase ninguna flor primaveral,<br \/>8 coron\u00e9monos de rosas antes que se marchiten;<br \/>9 ning\u00fan prado quede libre de nuestra org\u00eda, dejemos por doquier constancia de nuestro regocijo; que nuestra parte es \u00e9sta, \u00e9sta nuestra herencia.<br \/>10 Oprimamos al justo pobre, no perdonemos a la viuda, no respetemos las canas llenas de a\u00f1os del anciano.<br \/>11 Sea nuestra fuerza norma de la justicia, que la debilidad, como se ve, de nada sirve.<br \/>12 Tendamos lazos al justo, que nos fastidia, se enfrenta a nuestro modo de obrar, nos echa en cara faltas contra la Ley y nos culpa de faltas contra nuestra educaci\u00f3n.<br \/>13 Se glor\u00eda de tener el conocimiento de Dios y se llama a s\u00ed mismo hijo del Se\u00f1or.<br \/>14 Es un reproche de nuestros criterios, su sola presencia nos es insufrible,<br \/>15 lleva una vida distinta de todas y sus caminos son extra\u00f1os.<br \/>16 Nos tiene por bastardos, se aparta de nuestros caminos como de impurezas; proclama dichosa la suerte final de los justos y se ufana de tener a Dios por padre.<br \/>17 Veamos si sus palabras son verdaderas, examinemos lo que pasar\u00e1 en su tr\u00e1nsito.<br \/>18 Pues si el justo es hijo de Dios, \u00e9l le asistir\u00e1 y le librar\u00e1 de las manos de sus enemigos.<br \/>19 Somet\u00e1mosle al ultraje y al tormento para conocer su temple y probar su entereza.<br \/>20 Conden\u00e9mosle a una muerte afrentosa, pues, seg\u00fan \u00e9l, Dios le visitar\u00e1.\u00bb<br \/>21 As\u00ed discurren, pero se equivocan; los ciega su maldad;<br \/>22 no conocen los secretos de Dios, no esperan recompensa por la santidad ni creen en el premio de las almas intachables.<br \/>23 Porque Dios cre\u00f3 al hombre para la incorruptibilidad, le hizo imagen de su misma naturaleza;<br \/>24 mas por envidia del diablo entr\u00f3 la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb3\"><\/a>Sabidur\u00eda 3<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 En cambio, las almas de los justos est\u00e1n en las manos de Dios y no les alcanzar\u00e1 tormento alguno.<br \/>2 A los ojos de los insensatos pareci\u00f3 que hab\u00edan muerto; se tuvo por quebranto su salida, <br \/>3 y su partida de entre nosotros por completa destrucci\u00f3n; pero ellos est\u00e1n en la paz. <br \/>4 Aunque, a juicio de los hombres, hayan sufrido castigos, su esperanza estaba llena de inmortalidad; <br \/>5 por una corta correcci\u00f3n recibir\u00e1n largos beneficios. pues Dios los someti\u00f3 a prueba y los hall\u00f3 dignos de s\u00ed;<br \/>6 como oro en el crisol los prob\u00f3 y como holocausto los acept\u00f3.<br \/>7 El d\u00eda de su visita resplandecer\u00e1n, y como chispas en rastrojo correr\u00e1n.<br \/>8 Juzgar\u00e1n a las naciones y dominar\u00e1n a los pueblos y sobre ellos el Se\u00f1or reinar\u00e1 eternamente.<br \/>9 Los que en \u00e9l conf\u00edan entender\u00e1n la verdad y los que son fieles permanecer\u00e1n junto a \u00e9l en el amor, porque la gracia y la misericordia son para sus santos y su visita para sus elegidos.<br \/>10 En cambio, los imp\u00edos tendr\u00e1n la pena que sus pensamientos merecen, por desde\u00f1ar al justo y separarse del Se\u00f1or.<br \/>11 Desgraciados los que desprecian la sabidur\u00eda y la instrucci\u00f3n; vana es su esperanza, sin provecho sus fatigas, in\u00fatiles sus obras;<br \/>12 sus mujeres son insensatas, malvados sus hijos, maldita su posteridad.<br \/>13 Dichosa la est\u00e9ril sin mancilla, la que no conoce lecho de pecado; tendr\u00e1 su fruto en la visita de las almas.<br \/>14 Dichoso tambi\u00e9n el eunuco que con sus manos no obra iniquidad ni fomenta pensamientos perversos contra el Se\u00f1or; por su fidelidad se le dar\u00e1 una escogida recompensa, una herencia muy agradable en el Santuario del Se\u00f1or.<br \/>15 Que el fruto de los esfuerzos nobles es glorioso, imperecedera la ra\u00edz de la prudencia.<br \/>16 En cambio los hijos de ad\u00falteros no llegar\u00e1n a saz\u00f3n, desaparecer\u00e1 la raza nacida de una uni\u00f3n culpable.<br \/>17 Si viven largos a\u00f1os, no alcanzar\u00e1n estima alguna y al fin su ancianidad carecer\u00e1 de honor.<br \/>18 Y si mueren pronto, no tendr\u00e1n esperanza ni consuelo en el d\u00eda de la sentencia,<br \/>19 pues duro es el fin de una raza inicua.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb4\"><\/a>Sabidur\u00eda 4<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Mejor es carencia de hijos acompa\u00f1ada de virtud, pues hay inmortalidad en su recuerdo, porque es conocida por Dios y por los hombres;<br \/>2 presente, la imitan, ausente, la a\u00f1oran; en la eternidad, ce\u00f1ida de una corona, celebra su triunfo porque venci\u00f3 en la lucha por premios incorruptibles.<br \/>3 En cambio, la numerosa prole de los imp\u00edos ser\u00e1 in\u00fatil; viniendo de renuevos bastardos, no echar\u00e1 ra\u00edces profundas ni se asentar\u00e1 sobre fundamento s\u00f3lido.<br \/>4 Aunque despliegue por su tiempo su ramaje, precariamente arraigada, ser\u00e1 sacudida por el viento, arrancada de ra\u00edz por la furia del vendaval;<br \/>5 se quebrar\u00e1n sus ramas todav\u00eda tiernas, in\u00fatiles ser\u00e1n sus frutos, sin saz\u00f3n para comerlos, para nada servir\u00e1n.<br \/>6 Que los hijos nacidos de sue\u00f1os culpables son testigos, en su examen, de la maldad de los padres.<br \/>7 El justo, aunque muera prematuramente, halla el descanso.<br \/>8 La ancianidad venerable no es la de los muchos d\u00edas ni se mide por el n\u00famero de a\u00f1os;<br \/>9 la verdadera canicie para el hombre es la prudencia, y la edad provecta, una vida inmaculada.<br \/>10 Agrad\u00f3 a Dios y fue amado, y como viv\u00eda entre pecadores, fue trasladado.<br \/>11 Fue arrebatado para que la maldad no pervirtiera su inteligencia o el enga\u00f1o sedujera su alma;<br \/>12 pues la fascinaci\u00f3n del mal empa\u00f1a el bien y los vaivenes de la concupiscencia corrompen el esp\u00edritu ingenuo.<br \/>13 Alcanzando en breve la perfecci\u00f3n, llen\u00f3 largos a\u00f1os.<br \/>14 Su alma era del agrado del Se\u00f1or, por eso se apresur\u00f3 a sacarle de entre la maldad. Lo ven las gentes y no comprenden, ni caen en cuenta<br \/>15 que la gracia y la misericordia son para sus elegidos y su visita para sus santos.<br \/>16 El justo muerto condena a los imp\u00edos vivos, y la juventud pronto consumada, la larga ancianidad del inicuo.<br \/>17 Ven la muerte del sabio, mas no comprenden los planes del Se\u00f1or sobre \u00e9l ni por qu\u00e9 le ha puesto en seguridad;<br \/>18 lo ven y lo desprecian, pero el Se\u00f1or se reir\u00e1 de ellos.<br \/>19 Despu\u00e9s ser\u00e1n cad\u00e1veres despreciables, objeto de ultraje entre los muertos para siempre. Porque el Se\u00f1or los quebrar\u00e1 lanz\u00e1ndolos de cabeza, sin habla, los sacudir\u00e1 de sus cimientos; quedar\u00e1n totalmente asolados, sumidos en el dolor, y su recuerdo se perder\u00e1.<br \/>20 Al tiempo de dar cuenta de sus pecados ir\u00e1n acobardados, y sus iniquidades se les enfrentar\u00e1n acus\u00e1ndoles.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb5\"><\/a>Sabidur\u00eda 5<br \/><\/em><\/strong>1 Estar\u00e1 entonces el justo en pie con gran confianza en presencia de los que le afligieron y despreciaron sus trabajos.<br \/>2 Al verle, quedar\u00e1n estremecidos de terrible espanto, estupefactos por lo inesperado de su salvaci\u00f3n.<br \/>3 Se dir\u00e1n mudando de parecer, gimiendo en la angustia de su esp\u00edritu:<br \/>4 \u00abEste es aquel a quien hicimos entonces objeto de nuestras burlas, a quien dirig\u00edamos, insensatos, nuestros insultos. Locura nos pareci\u00f3 su vida y su muerte, una ignominia.<br \/>5 \u00bfC\u00f3mo, pues, ha sido contado entre los hijos de Dios y tiene su herencia entre los santos?<br \/>6 Luego vagamos fuera del camino de la verdad; la luz de la justicia no nos alumbr\u00f3, no sali\u00f3 el sol para nosotros.<br \/>7 Nos hartamos de andar por sendas de iniquidad y perdici\u00f3n, atravesamos desiertos intransitables; pero el camino del Se\u00f1or, no lo conocimos.<br \/>8 \u00bfDe qu\u00e9 nos sirvi\u00f3 nuestro orgullo? \u00bfDe qu\u00e9 la riqueza y la jactancia?<br \/>9 Todo aquello pas\u00f3 como una sombra, como noticia que va corriendo;<br \/>10 como nave que atraviesa las aguas agitadas, y no es posible descubrir la huella de su paso ni el rastro de su quilla en las olas;<br \/>11 como p\u00e1jaro que volando atraviesa el aire, y de su vuelo no se encuentra vestigio alguno; con el golpe de sus remos azota el aire ligero, lo corta con agudo silbido, se abre camino batiendo las alas y despu\u00e9s, no se descubre se\u00f1al de su paso;<br \/>12 como flecha disparada al blanco; el aire hendido refluye al instante sobre s\u00ed y no sabe el camino que la flecha sigui\u00f3.<br \/>13 Lo mismo nosotros: apenas nacidos, dejamos de existir, y no podemos mostrar vestigio alguno de virtud; nos gastamos en nuestra maldad.\u00bb<br \/>14 En efecto, la esperanza del imp\u00edo es como brizna arrebatada por el viento, como espuma ligera acosada por el hurac\u00e1n, se desvanece como el humo con el viento; pasa como el recuerdo del hu\u00e9sped de un d\u00eda.<br \/>15 Los justos, en cambio, viven eternamente; en el Se\u00f1or est\u00e1 su recompensa, y su cuidado a cargo del Alt\u00edsimo.<br \/>16 Recibir\u00e1n por eso de mano del Se\u00f1or la corona real del honor y la diadema de la hermosura; pues con su diestra los proteger\u00e1 y los escudar\u00e1 con su brazo.<br \/>17 Tomar\u00e1 su celo como armadura, y armar\u00e1 a la creaci\u00f3n para rechazar a sus enemigos;<br \/>18 por coraza vestir\u00e1 la justicia, se pondr\u00e1 por casco un juicio sincero,<br \/>19 tomar\u00e1 por escudo su santidad invencible,<br \/>20 afilar\u00e1 como espada su c\u00f3lera inexorable, y el universo saldr\u00e1 con \u00e9l a pelear contra los insensatos.<br \/>21 Partir\u00e1n certeros los tiros de los rayos, de las nubes, como de arco bien tendido, saltar\u00e1n al blanco,<br \/>22 de una ballesta se disparar\u00e1 furioso granizo; las olas del mar se encrespar\u00e1n contra ellos, los r\u00edos los anegar\u00e1n sin piedad;<br \/>23 se levantar\u00e1 contra ellos un viento poderoso y como hurac\u00e1n los aventar\u00e1. As\u00ed la iniquidad asolar\u00e1 la tierra entera y la maldad derribar\u00e1 los tronos de los que est\u00e1n en el poder.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb6\"><\/a>Sabidur\u00eda 6<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 O\u00edd, pues, reyes, y entended. Aprended, jueces de los confines de la tierra.<br \/>2 Estad atentos los que gobern\u00e1is multitudes y est\u00e1is orgullosos de la muchedumbre de vuestros pueblos.<br \/>3 Porque del Se\u00f1or hab\u00e9is recibido el poder, del Alt\u00edsimo, la soberan\u00eda; \u00e9l examinar\u00e1 vuestras obras y sondear\u00e1 vuestras intenciones.<br \/>4 Si, como ministros que sois de su reino, no hab\u00e9is juzgado rectamente, ni observado la ley, ni caminado siguiendo la voluntad de Dios,<br \/>5 terrible y repentino se presentar\u00e1 ante vosotros. Porque un juicio implacable espera a los que est\u00e1n en lo alto;<br \/>6 al peque\u00f1o, por piedad, se le perdona, pero los poderosos ser\u00e1n poderosamente examinados.<br \/>7 Que el Se\u00f1or de todos ante nadie retrocede, no hay grandeza que se le imponga; al peque\u00f1o como al grande \u00e9l mismo los hizo y de todos tiene igual cuidado,<br \/>8 pero una investigaci\u00f3n severa aguarda a los que est\u00e1n en el poder.<br \/>9 A vosotros, pues, soberanos, se dirigen mis palabras para que aprend\u00e1is sabidur\u00eda y no falt\u00e9is;<br \/>10 porque los que guarden santamente las cosas santas, ser\u00e1n reconocidos santos, y los que se dejen instruir en ellas, encontrar\u00e1n defensa.<br \/>11 Desead, pues, mis palabras; ansiadlas, que ellas os instruir\u00e1n.<br \/>12 Radiante e inmarcesible es la Sabidur\u00eda. F\u00e1cilmente la contemplan los que la aman y la encuentran los que la buscan.<br \/>13 Se anticipa a darse a conocer a los que la anhelan.<br \/>14 Quien madrugue para buscarla, no se fatigar\u00e1, que a su puerta la encontrar\u00e1 sentada.<br \/>15 Pensar en ella es la perfecci\u00f3n de la prudencia, y quien por ella se desvele, pronto se ver\u00e1 sin cuidados.<br \/>16 Pues ella misma va por todas partes buscando a los que son dignos de ella: se les muestra ben\u00e9vola en los caminos y les sale al encuentro en todos sus pensamientos.<br \/>17 Pues su comienzo es el deseo m\u00e1s verdadero de instrucci\u00f3n, la preocupaci\u00f3n por la instrucci\u00f3n es el amor,<br \/>18 el amor es la observancia de sus leyes, la atenci\u00f3n a las leyes es la garant\u00eda de la incorruptibilidad<br \/>19 y la incorruptibilidad hace estar cerca de Dios;<br \/>20 por tanto, el deseo de la Sabidur\u00eda conduce a la realeza.<br \/>21 Si, pues, gust\u00e1is de tronos y cetros, soberanos de los pueblos, apreciad la Sabidur\u00eda para rein\u00e9is eternamente.<br \/>22 Qu\u00e9 es la Sabidur\u00eda y c\u00f3mo ha nacido lo voy a declarar; no os ocultar\u00e9 los misterios, sino que seguir\u00e9 sus huellas desde el comienzo de su existencia, pondr\u00e9 su conocimiento al descubierto y no me apartar\u00e9 de la verdad.<br \/>23 Tampoco me acompa\u00f1ar\u00e1 en mi camino la envidia mezquina, que nada tiene que ver con la Sabidur\u00eda.<br \/>24 Pues la abundancia de sabios es la salvaci\u00f3n del mundo y un rey prudente, la estabilidad del pueblo.<br \/>25 Dejaos, pues, instruir por mis palabras: os ser\u00e1n \u00fatiles.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb7\"><\/a>Sabidur\u00eda 7<br \/><\/em><\/strong>1 Yo tambi\u00e9n soy un hombre mortal como todos, un descendiente del primero que fue formado de la tierra. En el seno de una madre fui hecho carne;<br \/>2 durante diez meses fui modelado en su sangre, de una semilla de hombre y del placer que acompa\u00f1a al sue\u00f1o.<br \/>3 Yo tambi\u00e9n, una vez nacido, aspir\u00e9 el aire com\u00fan, ca\u00ed en la tierra que a todos recibe por igual y mi primera voz fue la de todos: llor\u00e9.<br \/>4 Me cri\u00e9 entre pa\u00f1ales y cuidados.<br \/>5 Pues no hay rey que haya tenido otro comienzo de su existencia;<br \/>6 una es la entrada en la vida para todos y una misma la salida.<br \/>7 Por eso ped\u00ed y se me concedi\u00f3 la prudencia; supliqu\u00e9 y me vino el esp\u00edritu de Sabidur\u00eda.<br \/>8 Y la prefer\u00ed a cetros y tronos y en nada tuve a la riqueza en comparaci\u00f3n de ella.<br \/>9 Ni a la piedra m\u00e1s preciosa la equipar\u00e9, porque todo el oro a su lado es un pu\u00f1ado de arena y barro parece la plata en su presencia.<br \/>10 La am\u00e9 m\u00e1s que la salud y la hermosura y prefer\u00ed tenerla a ella m\u00e1s que a la luz, porque la claridad que de ella nace no conoce noche.<br \/>11 Con ella me vinieron a la vez todos los bienes, y riquezas incalculables en sus manos.<br \/>12 Y yo me regocij\u00e9 con todos estos bienes porque la Sabidur\u00eda los trae, aunque ignoraba que ella fuese su madre.<br \/>13 Con sencillez la aprend\u00ed y sin envidia la comunico; no me guardo ocultas sus riquezas<br \/>14 porque es para los hombres un tesoro inagotable y los que lo adquieren se granjean la amistad de Dios recomendados por los dones que les trae la instrucci\u00f3n.<br \/>15 Conc\u00e9dame Dios hablar seg\u00fan \u00e9l quiere y concebir pensamientos dignos de sus dones, porque \u00e9l es quien gu\u00eda a la Sabidur\u00eda y quien dirige a los sabios;<br \/>16 que nosotros y nuestras palabras en sus manos estamos con toda nuestra prudencia y destreza en el obrar.<br \/>17 Fue \u00e9l quien me concedi\u00f3 un conocimiento verdadero de los seres, para conocer la estructura del mundo y la actividad de los elementos,<br \/>18 el principio, el fin y el medio de los tiempos, los cambios de los solsticios y la sucesi\u00f3n de las estaciones,<br \/>19 los ciclos del a\u00f1o y la posici\u00f3n de las estrellas,<br \/>20 la naturaleza de los animales y los instintos de las fieras, el poder de los esp\u00edritus y los pensamientos de los hombres, las variedades de las plantas y las virtudes de las ra\u00edces.<br \/>21 Cuanto est\u00e1 oculto y cuanto se ve, todo lo conoc\u00ed, porque el art\u00edfice de todo, la Sabidur\u00eda, me lo ense\u00f1\u00f3.<br \/>22 Pues hay en ella un esp\u00edritu inteligente, santo, \u00fanico, m\u00faltiple, sutil, \u00e1gil, perspicaz, inmaculado, claro, impasible, amante del bien, agudo,<br \/>23 incoercible, bienhechor, amigo del hombre, firme, seguro, sereno, que todo lo puede, todo lo observa, penetra todos los esp\u00edritus, los inteligentes, los puros, los m\u00e1s sutiles.<br \/>24 Porque a todo movimiento supera en movilidad la Sabidur\u00eda, todo lo atraviesa y penetra en virtud de su pureza.<br \/>25 Es un h\u00e1lito del poder de Dios, una emanaci\u00f3n pura de la gloria del Omnipotente, por lo que nada manchado llega a alcanzarla.<br \/>26 Es un reflejo de la luz eterna, un espejo sin mancha de la actividad de Dios, una imagen de su bondad.<br \/>27 Aun siendo sola, lo puede todo; sin salir de s\u00ed misma, renueva el universo; en todas las edades, entrando en las almas santas, forma en ellas amigos de Dios y profetas,<br \/>28 porque Dios no ama sino a quien vive con la Sabidur\u00eda.<br \/>29 Es ella, en efecto, m\u00e1s bella que el sol, supera a todas las constelaciones; comparada con la luz, sale vencedora,<br \/>30 porque a la luz sucede la noche, pero contra la Sabidur\u00eda no prevalece la maldad.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb8\"><\/a>Sabidur\u00eda 8<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Se despliega vigorosamente de un conf\u00edn al otro del mundo y gobierna de excelente manera el universo.<br \/>2 Yo la am\u00e9 y la pretend\u00ed desde mi juventud; me esforc\u00e9 por hacerla esposa m\u00eda y llegu\u00e9 a ser un apasionado de su belleza.<br \/>3 Realza su nobleza por su convivencia con Dios, pues el Se\u00f1or de todas las cosas la am\u00f3.<br \/>4 Pues est\u00e1 iniciada en la ciencia de Dios y es la que elige sus obras.<br \/>5 Si en la vida la riqueza es una posesi\u00f3n deseable, \u00bfqu\u00e9 cosa m\u00e1s rica que la Sabidur\u00eda que todo lo hace?<br \/>6 Si la inteligencia es creadora, \u00bfqui\u00e9n sino la Sabidur\u00eda es el art\u00edfice de cuanto existe?<br \/>7 \u00bfAmas la justicia? Las virtudes son sus empe\u00f1os, pues ella ense\u00f1a la templanza y la prudencia, la justicia y la fortaleza: lo m\u00e1s provechoso para el hombre en la vida.<br \/>8 \u00bfDeseas adem\u00e1s gran experiencia? Ella conoce el pasado y conjetura el porvenir, sabe interpretar las m\u00e1ximas y resolver los enigmas, conoce de antemano las se\u00f1ales y los prodigios, as\u00ed como la sucesi\u00f3n de \u00e9pocas y tiempos.<br \/>9 Decid\u00ed, pues, tomarla por compa\u00f1era de mi vida, sabiendo que me ser\u00eda una consejera para el bien y un aliento en las preocupaciones y penas:<br \/>10 \u00abTendr\u00e9 gracias a ella gloria entre la gente, y, aunque joven, honor ante los ancianos.<br \/>11 Aparecer\u00e9 agudo en el juicio y en presencia de los poderosos ser\u00e9 admirado.<br \/>12 Si callo, esperar\u00e1n; si hablo, prestar\u00e1n atenci\u00f3n; si me alargo hablando, pondr\u00e1n la mano en su boca.<br \/>13 Gracias a ella tendr\u00e9 la inmortalidad y dejar\u00e9 recuerdo eterno a los que despu\u00e9s de m\u00ed vengan.<br \/>14 Gobernar\u00e9 a los pueblos, y las naciones me estar\u00e1n sometidas.<br \/>15 Oyendo hablar de m\u00ed, soberanos terribles temer\u00e1n. Me mostrar\u00e9 bueno entre las multitudes y valiente en la guerra.<br \/>16 Vuelto a casa, junto a ella descansar\u00e9, pues no causa amargura su compa\u00f1\u00eda ni tristeza la convivencia con ella, sino satisfacci\u00f3n y alegr\u00eda\u00bb.<br \/>17 Pensando esto conmigo mismo y considerando en mi coraz\u00f3n que se encuentra la inmortalidad en emparentar con la Sabidur\u00eda,<br \/>18 en su amistad un placer bueno, en los trabajos de sus manos inagotables riquezas, prudencia en cultivar su trato y prestigio en conversar con ella, por todos los medios buscaba la manera de hac\u00e9rmela m\u00eda.<br \/>19 Era yo un muchacho de buen natural, me cupo en suerte un alma buena,<br \/>20 o m\u00e1s bien, siendo bueno, vine a un cuerpo incontaminado;<br \/>21 pero, comprendiendo que no podr\u00eda poseer la Sabidur\u00eda si Dios no me la daba, &#8211; y ya era un fruto de la prudencia saber de qui\u00e9n proced\u00eda esta gracia &#8211; recurr\u00ed al Se\u00f1or y le ped\u00ed, y dije con todo mi coraz\u00f3n:<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb9\"><\/a>Sabidur\u00eda 9<br \/><\/em><\/strong>1 \u00abDios de los Padres, Se\u00f1or de la misericordia, que hiciste el universo con tu palabra,<br \/>2 y con tu Sabidur\u00eda formaste al hombre para que dominase sobre los seres por ti creados,<br \/>3 administrase el mundo con santidad y justicia y juzgase con rectitud de esp\u00edritu,<br \/>4 dame la Sabidur\u00eda, que se sienta junto a tu trono, y no me excluyas del n\u00famero de tus hijos.<br \/>5 Que soy un siervo tuyo, hijo de tu sierva, un hombre d\u00e9bil y de vida ef\u00edmera, poco apto para entender la justicia y las leyes.<br \/>6 Pues, aunque uno sea perfecto entre los hijos de los hombres, si le falta la Sabidur\u00eda que de ti procede, en nada ser\u00e1 tenido.<br \/>7 T\u00fa me elegiste como rey de tu pueblo, como juez de tus hijos y tus hijas;<br \/>8 t\u00fa me ordenaste edificar un santuario en tu monte santo y un altar en la ciudad donde habitas, imitaci\u00f3n de la Tienda santa que hab\u00edas preparado desde el principio.<br \/>9 Contigo est\u00e1 la Sabidur\u00eda que conoce tus obras, que estaba presente cuando hac\u00edas el mundo, que sabe lo que es agradable a tus ojos, y lo que es conforme a tus mandamientos.<br \/>10 Env\u00edala de los cielos santos, m\u00e1ndala de tu trono de gloria para que a mi lado participe en mis trabajos y sepa yo lo que te es agradable,<br \/>11 pues ella todo lo sabe y entiende. Ella me guiar\u00e1 prudentemente en mis empresas y me proteger\u00e1 con su gloria.<br \/>12 Entonces mis obras ser\u00e1n aceptables, juzgar\u00e9 a tu pueblo con justicia y ser\u00e9 digno del trono de mi padre.<br \/>13 \u00bfQu\u00e9 hombre, en efecto, podr\u00e1 conocer la voluntad de Dios? \u00bfQui\u00e9n hacerse idea de lo que el Se\u00f1or quiere?<br \/>14 Los pensamientos de los mortales son t\u00edmidos e inseguras nuestras ideas,<br \/>15 pues un cuerpo corruptible agobia el alma y esta tienda de tierra abruma el esp\u00edritu lleno de preocupaciones.<br \/>16 Trabajosamente conjeturamos lo que hay sobre la tierra y con fatiga hallamos lo que est\u00e1 a nuestro alcance; \u00bfqui\u00e9n, entonces, ha rastreado lo que est\u00e1 en los cielos?<br \/>17 Y \u00bfqui\u00e9n habr\u00eda conocido tu voluntad, si t\u00fa no le hubieses dado la Sabidur\u00eda y no le hubieses enviado de lo alto tu esp\u00edritu santo?<br \/>18 S\u00f3lo as\u00ed se enderezaron los caminos de los moradores de la tierra, as\u00ed aprendieron los hombres lo que a ti te agrada y gracias a la Sabidur\u00eda se salvaron.\u00bb<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb10\"><\/a>Sabidur\u00eda 10<br \/><\/em><\/strong>1 Ella protegi\u00f3 al primer modelado, padre del mundo, que hab\u00eda sido creado solo; ella le sac\u00f3 de su ca\u00edda<br \/>2 y le dio el poder de dominar sobre todas las cosas.<br \/>3 Pero cuando un injusto, en su c\u00f3lera, se apart\u00f3 de ella, pereci\u00f3 por su furor fraticida.<br \/>4 Cuando por su causa la tierra se vio sumergida, de nuevo la Sabidur\u00eda la salv\u00f3 conduciendo al justo en un vulgar le\u00f1o.<br \/>5 En la confusi\u00f3n que sigui\u00f3 a la com\u00fan perversi\u00f3n de las naciones, ella conoci\u00f3 al justo, le conserv\u00f3 irreprochable ante Dios y le mantuvo firme contra el entra\u00f1able amor a su hijo.<br \/>6 Ella, en el exterminio de los imp\u00edos, libr\u00f3 al justo cuando escapaba del fuego que bajaba sobre Pent\u00e1polis.<br \/>7 Como testimonio de aquella maldad queda todav\u00eda una tierra desolada humeando, unas plantas cuyos frutos no alcanzan saz\u00f3n a su tiempo, y, como monumento de un alma incr\u00e9dula, se alza una columna de sal.<br \/>8 Pues, por haberse apartado del camino de la Sabidur\u00eda, no s\u00f3lo sufrieron la desgracia de no conocer el bien, sino que dejaron adem\u00e1s a los vivientes un recuerdo de su insensatez, para que ni sus faltas pudieran quedar ocultas.<br \/>9 En cambio, a sus servidores la Sabidur\u00eda los libr\u00f3 de sus fatigas.<br \/>10 Ella al justo que hu\u00eda de la c\u00f3lera de su hermano le gui\u00f3 por caminos rectos; le mostr\u00f3 el reino de Dios y le dio el conocimiento de cosas santas; le dio \u00e9xito en sus duros trabajos y multiplic\u00f3 el fruto de sus fatigas;<br \/>11 le asisti\u00f3 contra la avaricia de sus opresores y le enriqueci\u00f3;<br \/>12 le preserv\u00f3 de sus enemigos y le protegi\u00f3 de los que le tend\u00edan asechanzas; y le concedi\u00f3 la palma en un duro combate para ense\u00f1arle que la piedad contra todo prevalece.<br \/>13 Ella no desampar\u00f3 al justo vendido, sino que le libr\u00f3 del pecado;<br \/>14 baj\u00f3 con \u00e9l a la cisterna y no le abandon\u00f3 en las cadenas, hasta entregarle el cetro real y el poder sobre sus tiranos, hasta mostrar mentirosos a sus difamadores y concederle una gloria eterna.<br \/>15 Ella libr\u00f3 de una naci\u00f3n opresora a un pueblo santo y a una raza irreprochable.<br \/>16 Entr\u00f3 en el alma de un servidor del Se\u00f1or e hizo frente a reyes temibles con prodigios y se\u00f1ales;<br \/>17 pag\u00f3 a los santos el salario de sus trabajos; los gui\u00f3 por un camino maravilloso, fue para ellos cobertura durante el d\u00eda y lumbre de estrellas durante la noche;<br \/>18 les abri\u00f3 paso por el mar Rojo y los condujo a trav\u00e9s de las inmensas aguas,<br \/>19 mientras a sus enemigos los sumergi\u00f3 y luego los hizo saltar de las profundidades del abismo.<br \/>20 De este modo los justos despojaron a los imp\u00edos; entonaron cantos, Se\u00f1or, a tu santo Nombre y un\u00e1nimes celebraron tu mano protectora,<br \/>21 porque la Sabidur\u00eda abri\u00f3 la boca de los mudos e hizo claras las lenguas de los peque\u00f1uelos.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb11\"><\/a>Sabidur\u00eda 11<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Ella dirigi\u00f3 felizmente sus empresas por medio de un profeta santo.<br \/>2 Atravesaron un desierto deshabitado y fijaron sus tiendas en parajes inaccesibles;<br \/>3 hicieron frente a sus enemigos y rechazaron a sus adversarios.<br \/>4 Tuvieron sed y te invocaron: de una roca abrupta se les dio agua, de una piedra dura, remedio para su sed.<br \/>5 Lo mismo que fue para sus enemigos un castigo, fue para ellos en su apuro un beneficio.<br \/>6 En vez de la fuente perenne de un r\u00edo enturbiado por una mezcla de sangre y barro<br \/>7 en pena de su decreto infanticida, diste a los tuyos inesperadamente un agua abundante,<br \/>8 mostr\u00e1ndoles por la sed que entonces sufrieron de qu\u00e9 modo hab\u00edas castigado a sus adversarios.<br \/>9 Pues cuando sufrieron su prueba &#8211; si bien con misericordia corregidos &#8211; conocieron c\u00f3mo los imp\u00edos, juzgados con c\u00f3lera, eran torturados;<br \/>10 pues a ellos los hab\u00edas probado como padre que amonesta, pero a los otros los hab\u00edas castigado como rey severo que condena.<br \/>11 Tanto estando lejos como cerca, igualmente se consum\u00edan,<br \/>12 pues una doble tristeza se apoder\u00f3 de ellos, y un lamento con el recuerdo del pasado:<br \/>13 porque, al o\u00edr que lo mismo que era su castigo, era para los otros un beneficio, reconocieron al Se\u00f1or;<br \/>14 pues al que antes hicieron exponer y luego rechazaron con escarnio, al final de los acontecimientos le admiraron despu\u00e9s de padecer una sed bien diferente de la de los justos.<br \/>15 Por sus locos e inicuos pensamientos por los que, extraviados, adoraban reptiles sin raz\u00f3n y bichos despreciables, les enviaste en castigo muchedumbre de animales sin raz\u00f3n,<br \/>16 para que aprendiesen que, por donde uno peca, por all\u00ed es castigado.<br \/>17 Pues bien pod\u00eda tu mano omnipotente &#8211; ella que de informe materia hab\u00eda creado el mundo &#8211; enviar contra ellos muchedumbre de osos o audaces leones,<br \/>18 o bien fieras desconocidas, entonces creadas, llenas de furor, respirando aliento de fuego, lanzando humo hediondo o despidiendo de sus ojos terribles centellas,<br \/>19 capaces, no ya de aniquilarlos con sus ataques, sino de destruirlos con s\u00f3lo su estremecedor aspecto.<br \/>20 Y aun sin esto, de un simple soplo pod\u00edan sucumbir, perseguidos por la Justicia, aventados por el soplo de tu poder. Pero t\u00fa todo lo dispusiste con medida, n\u00famero y peso.<br \/>21 Pues el actuar con inmenso poder siempre est\u00e1 en tu mano. \u00bfQui\u00e9n se podr\u00e1 oponer a la fuerza de tu brazo?<br \/>22 Como lo que basta a inclinar una balanza, es el mundo entero en tu presencia, como la gota de roc\u00edo que a la ma\u00f1ana baja sobre la tierra.<br \/>23 Te compadeces de todos porque todo lo puedes y disimulas los pecados de los hombres para que se arrepientan.<br \/>24 Amas a todos los seres y nada de lo que hiciste aborreces, pues, si algo odiases, no lo habr\u00edas hecho.<br \/>25 Y \u00bfc\u00f3mo habr\u00eda permanecido algo si no hubieses querido? \u00bfC\u00f3mo se habr\u00eda conservado lo que no hubieses llamado?<br \/>26 Mas t\u00fa con todas las cosas eres indulgente, porque son tuyas, Se\u00f1or que amas la vida,<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb12\"><\/a>Sabidur\u00eda 12<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 pues tu esp\u00edritu incorruptible est\u00e1 en todas ellas.<br \/>2 Por eso mismo gradualmente castigas a los que caen; les amonestas record\u00e1ndoles en qu\u00e9 pecan para que, apart\u00e1ndose del mal, crean en ti, Se\u00f1or.<br \/>3 A los antiguos habitantes de tu tierra santa<br \/>4 los odiabas, porque comet\u00edan las m\u00e1s nefastas acciones, pr\u00e1cticas de hechicer\u00eda, iniciaciones imp\u00edas.<br \/>5 A estos despiadados asesinos de sus hijos, devoradores de entra\u00f1as en banquetes de carne humana y de sangre, a estos iniciados en bacanales,<br \/>6 padres asesinos de seres indefensos, hab\u00edas querido destruirlos a manos de nuestros padres,<br \/>7 para que la tierra que te era la m\u00e1s apreciada de todas, recibiera una digna colonia de hijos de Dios.<br \/>8 Pero aun con \u00e9stos, por ser hombres, te mostraste indulgente, y les enviaste avispas, como precursoras de tu ej\u00e9rcito, que les fuesen poco a poco destruyendo.<br \/>9 No porque no pudieses en batalla campal entregar a los imp\u00edos en manos de los justos, o aniquilarlos de una vez con feroces fieras o con una palabra inexorable,<br \/>10 sino que les conced\u00edas, con un castigo gradual, una ocasi\u00f3n de arrepentirse; aun sabiendo que era su natural perverso, su malicia innata, y que jam\u00e1s cambiar\u00eda su manera de pensar<br \/>11 por ser desde el comienzo una raza maldita. Tampoco por temor a nadie conced\u00edas la impunidad a sus pecados.<br \/>12 Pues \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda decirte: \u00ab\u00bfQu\u00e9 has hecho?\u00bb \u00bfQui\u00e9n se opondr\u00eda a tu sentencia? \u00bfQui\u00e9n te citar\u00eda a juicio por destruir naciones por ti creadas? \u00bfQui\u00e9n se alzar\u00eda contra ti como vengador de hombres inicuos?<br \/>13 Pues fuera de ti no hay un Dios que de todas las cosas cuide, a quien tengas que dar cuenta de la justicia de tus juicios;<br \/>14 ni hay rey ni soberano que se te enfrente en favor de los que has castigado.<br \/>15 Sino que, como eres justo, con justicia administras el universo, y miras como extra\u00f1o a tu poder condenar a quien no merece ser castigado.<br \/>16 Tu fuerza es el principio de tu justicia y tu se\u00f1or\u00edo sobre todos los seres te hace indulgente con todos ellos<br \/>17 Ostentas tu fuerza a los que no creen en la plenitud de tu poder, y confundes la audacia de los que la conocen.<br \/>18 Due\u00f1o de tu fuerza, juzgas con moderaci\u00f3n y nos gobiernas con mucha indulgencia porque, con s\u00f3lo quererlo, lo puedes todo.<br \/>19 Obrando as\u00ed ense\u00f1aste a tu pueblo que el justo debe ser amigo del hombre, y diste a tus hijos la buena esperanza de que, en el pecado, das lugar al arrepentimiento.<br \/>20 Pues si a los enemigos de tus hijos, merecedores de la muerte, con tanto miramiento e indulgencia los castigaste d\u00e1ndoles tiempo y lugar para apartarse de la maldad,<br \/>21 \u00bfcon qu\u00e9 consideraci\u00f3n no juzgaste a los hijos tuyos, a cuyos padres con juramentos y pactos tan buenas promesas hiciste?<br \/>22 As\u00ed pues, para aleccionarnos, a nuestros enemigos los flagelas con moderaci\u00f3n, para que, al juzgar, tengamos en cuenta tu bondad y, al ser juzgados, esperemos tu misericordia.<br \/>23 Por tanto, tambi\u00e9n a los que inicuamente hab\u00edan vivido una vida insensata les atormentaste con sus mismas abominaciones.<br \/>24 Demasiado, en verdad, se hab\u00edan desviado por los caminos del error, teniendo por dioses a los m\u00e1s viles y despreciables, animales, dej\u00e1ndose enga\u00f1ar como peque\u00f1uelos inconscientes.<br \/>25 Por eso, como a ni\u00f1os sin seso, les enviaste una irrisi\u00f3n de castigo.<br \/>26 Pero los que con una reprimenda irrisoria no se enmendaron, iban a experimentar un castigo digno de Dios.<br \/>27 A la vista de los seres que les atormentaban y les indignaban, de aquellos seres que ten\u00edan por dioses y eran ahora su castigo, abrieron los ojos y reconocieron por el Dios verdadero a aquel que antes se negaban a conocer. Por lo cual el supremo castigo descarg\u00f3 sobre ellos.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb13\"><\/a>Sabidur\u00eda 13<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 S\u00ed, vanos por naturaleza todos los hombres en quienes hab\u00eda ignorancia de Dios y no fueron capaces de conocer por las cosas buenas que se ven a Aqu\u00e9l que es, ni, atendiendo a las obras, reconocieron al Art\u00edfice;<br \/>2 sino que al fuego, al viento, al aire ligero, a la b\u00f3veda estrellada, al agua impetuosa o a las lumbreras del cielo los consideraron como dioses, se\u00f1ores del mundo.<br \/>3 Que si, cautivados por su belleza, los tomaron por dioses, sepan cu\u00e1nto les aventaja el Se\u00f1or de \u00e9stos, pues fue el Autor mismo de la belleza quien los cre\u00f3.<br \/>4 Y si fue su poder y eficiencia lo que les dej\u00f3 sobrecogidos, deduzcan de ah\u00ed cu\u00e1nto m\u00e1s poderoso es Aquel que los hizo;<br \/>5 pues de la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analog\u00eda, a contemplar a su Autor.<br \/>6 Con todo, no merecen \u00e9stos tan grave reprensi\u00f3n, pues tal vez caminan desorientados buscando a Dios y queri\u00e9ndole hallar.<br \/>7 Como viven entre sus obras, se esfuerzan por conocerlas, y se dejan seducir por lo que ven. \u00a1Tan bellas se presentan a los ojos!<br \/>8 Pero, por otra parte, tampoco son \u00e9stos excusables;<br \/>9 pues si llegaron a adquirir tanta ciencia que les capacit\u00f3 para indagar el mundo, \u00bfc\u00f3mo no llegaron primero a descubrir a su Se\u00f1or?<br \/>10 Desgraciados, en cambio, y con la esperanza puesta en seres sin vida, los que llamaron dioses a obras hechas por mano de hombre, al oro, a la plata, trabajados con arte, a representaciones de animales o a una piedra in\u00fatil, esculpida por mano antigua.<br \/>11 Un le\u00f1ador abate con la sierra un \u00e1rbol conveniente, lo despoja diestramente de toda su corteza, lo trabaja con habilidad y fabrica un objeto \u00fatil a las necesidades de la vida.<br \/>12 Con los restos de su trabajo se prepara la comida que le deja satisfecho.<br \/>13 Queda todav\u00eda un resto del \u00e1rbol que para nada sirve, un tronco torcido y lleno de nudos. Lo toma y lo labra para llenar los ratos de ocio, le da forma con la destreza adquirida en sus tiempos libres; le da el parecido de una imagen de hombre<br \/>14 o bien la semejanza de alg\u00fan vil animal. Lo pinta de bermell\u00f3n, colorea de rojo su cuerpo y salva todos sus defectos bajo la capa de pintura.<br \/>15 Luego le prepara un alojamiento digno y lo pone en una pared asegur\u00e1ndolo con un hierro.<br \/>16 Mira por \u00e9l, no se le caiga, pues sabe que no puede valerse por s\u00ed mismo, que s\u00f3lo es una imagen y necesita que le ayuden.<br \/>17 Pues bien, cuando por su hacienda, bodas o hijos ruega, no se le cae la cara al dirigirse a este ser sin vida. Y pide salud a un inv\u00e1lido,<br \/>18 vida a un muerto, auxilio al m\u00e1s inexperto, un viaje feliz al que ni de los pies se puede valer,<br \/>19 y para sus ganancias y empresas, para el \u00e9xito en el trabajo de sus manos, al ser m\u00e1s desma\u00f1ado le pide destreza.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb14\"><\/a>Sabidur\u00eda 14<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Otro, prepar\u00e1ndose a embarcar para cruzar el mar brav\u00edo, invoca a un le\u00f1o m\u00e1s fr\u00e1gil que la nave que le lleva.<br \/>2 Que a la nave, al fin, la invent\u00f3 el af\u00e1n de lucro, y la sabidur\u00eda fue el art\u00edfice que la construy\u00f3;<br \/>3 y es tu Providencia, Padre, quien la gu\u00eda, pues tambi\u00e9n en el mar abriste un camino, una ruta segura a trav\u00e9s de las olas,<br \/>4 mostrando as\u00ed que de todo peligro puedes salvar para que hasta el inexperto pueda embarcarse.<br \/>5 No quieres que queden inactivas las obras de tu Sabidur\u00eda; por eso, a un min\u00fasculo le\u00f1o f\u00edan los hombres su vida, cruzan el oleaje en una barquichuela y arriban salvos a puerto.<br \/>6 Tambi\u00e9n al principio, mientras los soberbios gigantes perec\u00edan, se refugi\u00f3 en una barquichuela la esperanza del mundo, y, guiada por tu mano, dej\u00f3 al mundo semilla de una nueva generaci\u00f3n.<br \/>7 Pues bendito es el le\u00f1o por el que viene la justicia,<br \/>8 pero el \u00eddolo fabricado, maldito \u00e9l y el que lo hizo; uno por hacerle, el otro porque, corruptible, es llamado dios,<br \/>9 y Dios igualmente aborrece al imp\u00edo y su impiedad;<br \/>10 ambos, obra y art\u00edfice, ser\u00e1n igualmente castigados.<br \/>11 Por eso tambi\u00e9n habr\u00e1 una visita para los \u00eddolos de las naciones, porque son una abominaci\u00f3n entre las criaturas de Dios, un esc\u00e1ndalo para las almas de los hombres, un lazo para los pies de los insensatos.<br \/>12 La invenci\u00f3n de los \u00eddolos fue el principio de la fornicaci\u00f3n; su descubrimiento, la corrupci\u00f3n de la vida.<br \/>13 No los hubo al principio ni siempre existir\u00e1n;<br \/>14 por la vanidad de los hombres entraron en el mundo y, por eso, est\u00e1 decidido su r\u00e1pido fin.<br \/>15 Un padre atribulado por un luto prematuro encarga una imagen del hijo malogrado; al hombre muerto de ayer, hoy como un dios le venera y transmite a los suyos misterios y ritos.<br \/>16 Luego, la imp\u00eda costumbre, afianzada con el tiempo, se acata como ley.<br \/>17 Tambi\u00e9n por decretos de los soberanos recib\u00edan culto las estatuas. Unos hombres que, por vivir apartados, no les pod\u00edan honrar en persona, representaron su lejana figura encargando una imagen, reflejo del rey venerado; as\u00ed lisonjear\u00edan con su celo al ausente como si presente se hallara.<br \/>18 A extender este culto contribuy\u00f3 la ambici\u00f3n del artista y arrastr\u00f3 incluso a quienes nada del rey sab\u00edan;<br \/>19 pues deseoso, sin duda, de complacer al soberano, alter\u00f3 con su arte la semejanza para que saliese m\u00e1s bella,<br \/>20 y la muchedumbre seducida por el encanto de la obra, al que poco antes como hombre honraba, le consider\u00f3 ya objeto de adoraci\u00f3n.<br \/>21 De aqu\u00ed provino la asechanza que se le tendi\u00f3 a la vida: que, v\u00edctimas de la desgracia o del poder de los soberanos, dieron los hombres a piedras y le\u00f1os el Nombre incomunicable.<br \/>22 Luego, no bast\u00f3 con errar en el conocimiento de Dios; viviendo adem\u00e1s la guerra que esta ignorancia les mueve, ellos a tan graves males les dan el nombre de paz.<br \/>23 Con sus ritos infanticidas, sus misterios secretos, sus delirantes org\u00edas de costumbres extravagantes,<br \/>24 ni sus vidas ni sus matrimonios conservan ya puros. Uno elimina a otro a traici\u00f3n o le aflige d\u00e1ndole bastardos;<br \/>25 por doquiera, en confusi\u00f3n, sangre y muerte, robo y fraude, corrupci\u00f3n, deslealtad, agitaci\u00f3n, perjurio,<br \/>26 trastorno del bien, olvido de la gratitud, inmundicia en las almas, inversi\u00f3n en los sexos, matrimonios libres, adulterios, libertinaje.<br \/>27 Que es culto de los \u00eddolos sin nombre principio, causa y t\u00e9rmino de todos los males.<br \/>28 Porque o se divierten alocadamente, o manifiestan or\u00e1culos falsos, o viven una vida de injusticia, o con toda facilidad perjuran:<br \/>29 como los \u00eddolos en que conf\u00edan no tienen vida, no esperan que del perjurio se les siga alg\u00fan mal.<br \/>30 Una justa sanci\u00f3n les alcanzar\u00e1, sin embargo, por doble motivo: por formarse de Dios una idea falsa al darse a los \u00eddolos y por jurar injustamente contra la verdad con desprecio de toda santidad.<br \/>31 Que no es el poder de aquellos en cuyo nombre juran; es la sanci\u00f3n que merece todo el que peca, la que persigue siempre la transgresi\u00f3n de los inicuos.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb15\"><\/a>Sabidur\u00eda 15<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Mas t\u00fa, Dios nuestro, eres bueno y verdadero, paciente y que con misericordia gobiernas el universo.<br \/>2 Aunque pequemos, tuyos somos, porque conocemos tu poder; pero no pecaremos, porque sabemos que somos contados por tuyos.<br \/>3 Pues el conocerte a ti es la perfecta justicia y conocer tu poder, la ra\u00edz de la inmortalidad.<br \/>4 A nosotros no nos extraviaron las creaciones humanas de un arte perverso, ni el in\u00fatil trabajo de los pintores, figuras embadurnadas de colores abigarrados,<br \/>5 cuya contemplaci\u00f3n despierta la pasi\u00f3n en los insensatos que codician la figura sin aliento de una imagen muerta.<br \/>6 Apasionados del mal son y dignos de tales esperanzas los que las crean, los que las codician, los que las adoran.<br \/>7 Un alfarero trabaja laboriosamente la tierra blanda y modela diversas piezas, todas para nuestro uso; unas van destinadas a usos nobles, otras al contrario, pero todas las modela de igual manera y de la misma arcilla. Sobre el servicio diverso que unas y otras han de prestar, es el alfarero quien decide.<br \/>8 Pero luego &#8211; \u00a1mala pena que se toma! &#8211; de la misma arcilla modela una vana divinidad. Y la modela \u00e9l, que poco ha naci\u00f3 de la tierra y que pronto habr\u00e1 de volver a la tierra de donde fue sacado, cuando le reclamen la devoluci\u00f3n de su alma.<br \/>9 Pero no se preocupa de que va a morir, de que es ef\u00edmera su vida; antes rivaliza con orfebres y plateros, imita las obras del broncista y se ufana de modelar falsificaciones.<br \/>10 Escoria es su coraz\u00f3n, m\u00e1s vil que la tierra su esperanza, m\u00e1s abyecta que la arcilla su vida,<br \/>11 porque desconoci\u00f3 al que le model\u00f3 a \u00e9l, al que le inspir\u00f3 un alma activa y le infundi\u00f3 un esp\u00edritu vivificante.<br \/>12 Piensa que la existencia es un juego de ni\u00f1os y la vida, un lucrativo mercado: \u00abEs preciso ganar, dice, por todos los medios, aun malos.\u00bb<br \/>13 Este hombre m\u00e1s que nadie sabe que peca, como quien de una misma masa de tierra fabrica fr\u00e1giles piezas y estatuas de \u00eddolos.<br \/>14 Insensatos todos en sumo grado y m\u00e1s infelices que el alma de un ni\u00f1o, los enemigos de tu pueblo que un d\u00eda le oprimieron;<br \/>15 como que tuvieron por dioses a todos los \u00eddolos de los gentiles, que no pueden valerse de los ojos para ver, ni de la nariz para respirar, ni de los o\u00eddos para o\u00edr, ni de los dedos de las manos para tocar, y sus pies son torpes para andar.<br \/>16 Al fin, un hombre los hizo, uno que recibi\u00f3 en pr\u00e9stamo el esp\u00edritu los model\u00f3; y no hay hombre que modele un dios igual a s\u00ed mismo;<br \/>17 mortal como es, un ser muerto produce con sus manos imp\u00edas. Vale ciertamente m\u00e1s que las cosas que adora: \u00e9l, un tiempo al menos, goza de vida, ellos jam\u00e1s.<br \/>18 Adoran, adem\u00e1s, a los bichos m\u00e1s repugnantes que en estupidez superan a todos los dem\u00e1s;<br \/>19 ni siquiera poseen la belleza de los animales que, a su modo, cautiva al contemplarlos; est\u00e1n excluidos de la aprobaci\u00f3n de Dios y de su bendici\u00f3n.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb16\"><\/a>Sabidur\u00eda 16<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Por eso, mediante seres semejantes, fueron justamente castigados; una multitud de bichos les sometieron a tormento.<br \/>2 En vez de tal castigo, concediste favores a tu pueblo: para satisfacer su voraz apetito, les preparaste como alimento un manjar exquisito: codornices;<br \/>3 para que aqu\u00e9llos, aun ansiando el alimento, por el asqueroso aspecto de los bichos que les enviabas, hasta el apetito natural perdiesen, y \u00e9stos, pasadas unas breves privaciones, viniesen a gustar manjares exquisitos.<br \/>4 Era raz\u00f3n que aqu\u00e9llos, los opresores, sufrieran un hambre irremediable, mientras a \u00e9stos bastaba mostrarles la clase de tormento que sus enemigos padec\u00edan.<br \/>5 Incluso cuando cay\u00f3 sobre ellos la ira terrible de animales feroces, cuando por mordeduras de sinuosas serpientes perec\u00edan, no persisti\u00f3 tu c\u00f3lera hasta el fin.<br \/>6 Como advertencia se vieron atribulados por breve tiempo, pues ten\u00edan una se\u00f1al de salvaci\u00f3n como recuerdo del mandamiento de tu Ley;<br \/>7 y el que a ella se volv\u00eda, se salvaba, no por lo que contemplaba, sino por ti, Salvador de todos.<br \/>8 De este modo convenciste a nuestros enemigos de que t\u00fa eres el que libras de todo mal:<br \/>9 a ellos picaduras de langostas y moscas los mataban, -y bien merec\u00edan que bichos tales los castigasen- sin que remedio hallaran para su vida;<br \/>10 a tus hijos, en cambio, ni dientes de serpientes venenosas los vencieron, pues vino tu misericordia en su socorro y los san\u00f3.<br \/>11 Las mordeduras &#8211; pronto curadas &#8211; les recordaban tus preceptos no fuera que, cayendo en profundo olvido, se vieran excluidos de tu liberalidad.<br \/>12 Ni los cur\u00f3 hierba ni emplasto alguno, sino tu palabra, Se\u00f1or, que todo lo sana.<br \/>13 Pues t\u00fa tienes el poder sobre la vida y sobre la muerte, haces bajar a las puertas del Hades y de all\u00ed subir.<br \/>14 El hombre, en cambio, puede matar por su maldad, pero no hacer tornar al esp\u00edritu que se fue, ni liberar al alma ya acogida en el Hades.<br \/>15 Es imposible escapar de tu mano.<br \/>16 Los imp\u00edos que rehusaban conocerte fueron fustigados por la fuerza de tu brazo; lluvias ins\u00f3litas, granizadas, aguaceros implacables los persiguieron y el fuego los devor\u00f3.<br \/>17 Y lo m\u00e1s extra\u00f1o era que con el agua, que todo lo apaga, el fuego cobraba una violencia mayor. El universo, en efecto, combate en favor de los justos.<br \/>18 Las llamas unas veces se amansaban para no consumir a los animales enviados contra los imp\u00edos, y darles a entender, por lo que ve\u00edan, que el juicio de Dios les hostigaba;<br \/>19 pero otras, aun en medio de las aguas, abrasaban con fuerza superior a la del fuego para destruir las cosechas de una tierra inicua.<br \/>20 A tu pueblo, por el contrario, le alimentaste con manjar de \u00e1ngeles; les suministraste, sin cesar desde el cielo un pan ya preparado que pod\u00eda brindar todas las delicias y satisfacer todos los gustos.<br \/>21 El sustento que les dabas revelaba tu dulzura con tus hijos pues, adapt\u00e1ndose al deseo del que lo tomaba, se transformaba en lo que cada uno quer\u00eda.<br \/>22 Nieve y hielo resist\u00edan al fuego sin fundirse, para que supieran que el fuego, para destruir las cosechas de sus enemigos, entre el granizo abrasaba y fulguraba entre la lluvia,<br \/>23 mientras que, para que los justos pudieran sustentarse, hasta de su natural poder se olvidaba.<br \/>24 Porque la creaci\u00f3n, sirvi\u00e9ndote a ti, su Hacedor, se embravece para castigo de los inicuos y se amansa en favor de los que en ti conf\u00edan.<br \/>25 Por eso, tambi\u00e9n entonces, cambi\u00e1ndose en todo, serv\u00eda a tu liberalidad que a todos sustenta, conforme al deseo de los necesitados.<br \/>26 De este modo ense\u00f1abas a tus hijos queridos, Se\u00f1or, que no son las diversas especies de frutos los que alimentan al hombre, sino que es tu palabra la que mantiene a los que creen en ti.<br \/>27 El fuego no alcanzaba a disolver lo que sencillamente derret\u00eda el calor de un breve rayo de sol.<br \/>28 Con ello le ense\u00f1abas que deb\u00edan adelantarse al sol para darte gracias y recurrir a ti al rayar el d\u00eda,<br \/>29 pues la esperanza del ingrato como escarcha invernal se derrite y corre como agua in\u00fatil.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb17\"><\/a>Sabidur\u00eda 17<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Grandes son en verdad tus juicios e inenarrables, por donde almas ignorantes se vinieron a enga\u00f1ar.<br \/>2 Imaginaban los imp\u00edos que podr\u00edan oprimir a una naci\u00f3n santa; y se encontraron prisioneros de tinieblas, en larga noche trabados, recluidos en sus casas, desterrados de la Providencia eterna.<br \/>3 Cre\u00edan que se mantendr\u00edan ocultos con sus secretos pecados bajo el oscuro velo del olvido; y se vieron dispersos, presa de terrible espanto, sobresaltados por apariciones.<br \/>4 Pues ni el escondrijo que les proteg\u00eda les libraba del miedo; que tambi\u00e9n all\u00ed resonaban ruidos escalofriantes y se aparec\u00edan espectros sombr\u00edos de l\u00fagubre aspecto.<br \/>5 No hab\u00eda fuego intenso capaz de alumbrarles, ni las brillantes llamas de las estrellas alcanzaban a esclarecer aquella odiosa noche.<br \/>6 Tan s\u00f3lo una llamarada, por s\u00ed misma encendida, se dejaba entrever sembrando el terror; pues en su espanto, al desaparecer la visi\u00f3n, imaginaban m\u00e1s horrible a\u00fan lo que acababan de ver.<br \/>7 Los artificios de la magia resultaron ineficaces; con gran afrenta qued\u00f3 refutado su pretendido saber,<br \/>8 pues los que promet\u00edan expulsar miedos y sobresaltos de las almas enloquecidas, enloquec\u00edan ellos mismos con rid\u00edculos temores.<br \/>9 Incluso cuando otro espanto no les atemorizara, sobresaltados por el paso de los bichos y el silbido de los reptiles,<br \/>10 se mor\u00edan de miedo, y rehusaban mirar aquel aire que de ninguna manera pod\u00edan evitar.<br \/>11 Cobarde es, en efecto, la maldad y ella a s\u00ed misma se condena; acosada por la conciencia imagina siempre lo peor;<br \/>12 pues no es otra cosa el miedo sino el abandono del apoyo que presta la reflexi\u00f3n;<br \/>13 y cuanto menos se cuenta con los recursos interiores, tanto mayor parece la desconocida causa que produce el tormento.<br \/>14 Durante aquella noche verdaderamente inerte, surgida de las profundidades del inerte Hades, en un mismo sue\u00f1o sepultados,<br \/>15 al invadirles un miedo repentino e inesperado, se vieron, de un lado, perseguidos de espectrales apariciones y, de otro, paralizados por el abandono de su alma.<br \/>16 De este modo, cualquiera que en tal situaci\u00f3n cayera, quedaba encarcelado, encerrado en aquella prisi\u00f3n sin hierros;<br \/>17 ya fuera labrador o pastor, o bien un obrero dedicado en la soledad a su trabajo, sorprendido, soportaba la ineludible necesidad,<br \/>18 atados todos como estaban por una misma cadena de tinieblas. El silbido del viento, el melodioso canto de las aves en la enramada, el ruido regulado del agua que corr\u00eda impetuosa,<br \/>19 el horr\u00edsmo fragor de rocas que ca\u00edan de las alturas, la invisible carrera de animales que saltando pasaban, el rugido de las fieras m\u00e1s salvajes, el eco que devolv\u00edan las oquedades de las monta\u00f1as, todo les aterrorizaba y les dejaba paralizados.<br \/>20 Estaba entonces el mundo entero iluminado de luz esplendorosa, y, sin traba alguna, se ocupaba en sus quehaceres;<br \/>21 s\u00f3lo sobre ellos se extend\u00eda pesada noche, imagen de las tinieblas que les esperaban recibir. Aunque ellos a s\u00ed mismos se eran m\u00e1s pesados que las tinieblas.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb19\"><\/a>Sabidur\u00eda 18<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Entre tanto para tus santos hab\u00eda una grand\u00edsima luz. Los egipcios, que o\u00edan su voz aunque no distingu\u00edan su figura, les proclamaban dichosos por no haber padecido ellos tambi\u00e9n;<br \/>2 les daban gracias porque agraviados no se vengaban y les ped\u00edan perd\u00f3n por su conducta hostil.<br \/>3 En vez de tinieblas, diste a los tuyos una columna de fuego, gu\u00eda a trav\u00e9s de rutas desconocidas, y sol inofensivo en su gloriosa emigraci\u00f3n.<br \/>4 Bien merec\u00edan verse de luz privados y prisioneros de tinieblas, los que en prisi\u00f3n tuvieron encerrados a aquellos hijos tuyos que hab\u00edan de dar al mundo la luz incorruptible de la Ley.<br \/>5 Por haber decretado matar a los ni\u00f1os de los santos, salv\u00e1ndose de los hijos expuestos uno tan s\u00f3lo, les arrebataste en castigo la multitud de sus hijos y a ellos, a una, les hiciste perecer bajo la violencia de las aguas.<br \/>6 Aquella noche fue previamente conocida por nuestros padres, para que se confortasen al reconocer firmes los juramentos en que creyeron.<br \/>7 Tu pueblo esperaba a la vez la salvaci\u00f3n de los justos y la destrucci\u00f3n de sus enemigos.<br \/>8 Y, en efecto, con el castigo mismo de nuestros adversarios, nos colmaste de gloria llam\u00e1ndonos a ti.<br \/>9 Los santos hijos de los buenos ofrecieron sacrificios en secreto y establecieron un\u00e1nimes esta ley divina: que los santos correr\u00edan en com\u00fan las mismas aventuras y riesgos; y, previamente, cantaron ya los himnos de los Padres.<br \/>10 A estos c\u00e1nticos respond\u00eda el discordante clamor de sus enemigos, se difund\u00edan los lamentos de los que lloraban a sus hijos.<br \/>11 Un mismo castigo alcanzaba al esclavo y al se\u00f1or; el hombre del pueblo sufr\u00eda la misma pena que el rey.<br \/>12 Todos a la vez contaban con muertos innumerables abatidos por un mismo g\u00e9nero de muerte. Los vivos no se bastaban a darles sepultura, como que, de un solo golpe, hab\u00eda ca\u00eddo la flor de su descendencia.<br \/>13 Mantenidos en absoluta incredulidad por los artificios de la magia, acabaron por confesar, ante la muerte de sus primog\u00e9nitos, que aquel pueblo era hijo de Dios.<br \/>14 Cuando un sosegado silencio todo lo envolv\u00eda y la noche se encontraba en la mitad de su carrera,<br \/>15 tu Palabra omnipotente, cual implacable guerrero, salt\u00f3 del cielo, desde el trono real, en medio de una tierra condenada al exterminio. Empu\u00f1ando como afilada espada tu decreto irrevocable,<br \/>16 se detuvo y sembr\u00f3 la muerte por doquier; y tocaba el cielo mientras pisaba la tierra.<br \/>17 Entonces, de repente, sue\u00f1os y horribles visiones les sobresaltaron, les sobrevinieron terrores imprevistos.<br \/>18 Aqu\u00ed y all\u00e1 tendidos, ya moribundos, daban a conocer la causa de su muerte,<br \/>19 pues los sue\u00f1os que les hab\u00edan perturbado, se lo hab\u00edan indicado a tiempo para que no muriesen sin saber la raz\u00f3n de su desgracia.<br \/>20 Tambi\u00e9n a los justos les alcanz\u00f3 la prueba de la muerte; una multitud de ellos pereci\u00f3 en el desierto. Pero no dur\u00f3 la C\u00f3lera mucho tiempo,<br \/>21 que pronto un hombre irreprochable sali\u00f3 en su defensa. Con las armas de su propio ministerio, la oraci\u00f3n y el incienso expiatorio, se enfrent\u00f3 a la ira y dio fin a la plaga, mostrando con ello que era en verdad siervo tuyo.<br \/>22 Y venci\u00f3 a la C\u00f3lera no con la fuerza de su cuerpo, ni con el poder de las armas, sino que someti\u00f3 con su palabra al que tra\u00eda el castigo record\u00e1ndole los juramentos hechos a los Padres y las alianzas.<br \/>23 Cuando ya los muertos, unos sobre otros, yac\u00edan hacinados, fren\u00f3, interponi\u00e9ndose, el avance de la C\u00f3lera y le cerr\u00f3 el camino hacia los que todav\u00eda viv\u00edan.<br \/>24 Llevaba en su vestido talar el mundo entero, grabados en cuatro hileras de piedras los nombres gloriosos de los Padres y tu majestad en la diadema de su cabeza.<br \/>25 Ante esto, el Exterminador cedi\u00f3 y se atemoriz\u00f3; pues era suficiente la sola experiencia de tu C\u00f3lera.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Sb19\"><\/a>Sabidur\u00eda 19<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Pero, sobre los imp\u00edos, descarg\u00f3 hasta el fin una ira sin misericordia, pues Dios sab\u00eda de antemano lo que iban a tramar:<br \/>2 que, luego de permitir marchar a su pueblo y apremiarle en su partida, mudando de parecer, saldr\u00edan a perseguirle.<br \/>3 Ocupados estaban todav\u00eda en su duelo y lament\u00e1ndose junto a las tumbas de sus muertos, cuando concibieron otro proyecto insensato: a los que con ruegos despacharon, dieron en perseguirlos como fugitivos.<br \/>4 Una justa fatalidad los arrastraba a tales extremos y les borraba el recuerdo de los sucesos precedentes; as\u00ed completar\u00edan con un nuevo castigo lo que a sus tormentos faltaba,<br \/>5 as\u00ed mientras tu pueblo gozaba de un viaje maravilloso, ellos encontrar\u00edan una muerte extra\u00f1a.<br \/>6 Pues para preservar a tus hijos de todo da\u00f1o, la creaci\u00f3n entera, obediente a tus \u00f3rdenes, se rehizo de nuevo en su propia naturaleza.<br \/>7 Se vio una nube proteger con su sombra el campamento, emerger del agua que la cubr\u00eda una tierra enjuta, del mar Rojo un camino expedito, una verde llanura del oleaje impetuoso,<br \/>8 por donde, formando un solo pueblo, pasaron los que tu mano proteg\u00eda mientras contemplaban tan admirables prodigios.<br \/>9 Como caballos se apacentaban, y retozaban como corderos alab\u00e1ndote a ti, Se\u00f1or que los hab\u00edas liberado.<br \/>10 Recordaban todav\u00eda lo sucedido en su destierro, c\u00f3mo, en vez de nacer los mosquitos de animales, los produjo la tierra, c\u00f3mo, en vez de nacer las ranas de seres acu\u00e1ticos, las vomit\u00f3 el R\u00edo en abundancia.<br \/>11 M\u00e1s tarde, vieron adem\u00e1s un modo nuevo de nacer las aves; cuando, llevados de la gula, pidieron manjares delicados,<br \/>12 para satisfacerles, subieron codornices desde el mar.<br \/>13 Mas sobre los pecadores cayeron los castigos, precedidos, como aviso, de la violencia de los rayos. Con toda justicia sufr\u00edan por sus propias maldades, por haber extremado su odio contra el extranjero.<br \/>14 Otros no recibieron a unos desconocidos a su llegada. pero \u00e9stos redujeron a esclavitud a hu\u00e9spedes bienhechores.<br \/>15 Adem\u00e1s habr\u00e1 una visita para ellos porque recibieron hostilmente a los extranjeros&#8230;<br \/>16 pero \u00e9stos, despu\u00e9s de acoger con fiestas a los que ya participaban en los mismos derechos que ellos, los aplastaron con terribles trabajos.<br \/>17 Por eso, tambi\u00e9n fueron \u00e9stos heridos de ceguera, como aqu\u00e9llos a las puertas del justo, cuando, envueltos en inmensas tinieblas, buscaba cada uno el acceso a su puerta.<br \/>18 Los elementos se adaptaron de una nueva manera entre s\u00ed como cambian la naturaleza del ritmo los sonidos en un salterio sin que cambie por eso su tonalidad, cosa que se puede deducir claramente examinando lo sucedido.<br \/>19 Seres terrestres se tornaban acu\u00e1ticos, y los que nadan pasaban a caminar sobre la tierra.<br \/>20 El fuego aumentaba en el agua su fuerza natural y el agua olvidaba su poder de apagar.<br \/>21 Por el contrario, las llamas no consum\u00edan las carnes de los endebles animales que sobre ellas caminaban, ni fund\u00edan aquel alimento divino, parecido a la escarcha, tan f\u00e1cil de derretirse.<br \/>22 En verdad, Se\u00f1or, que en todo engrandeciste a tu pueblo y le glorificaste, y no te descuidaste en asistirle en todo tiempo y en todo lugar.<br \/><strong><a href=\"#topSb\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Sagrada Escritura, Sabidur\u00eda 1 \u00a0 \u00a0 2 \u00a0 \u00a0 3 \u00a0 \u00a0 4 \u00a0 \u00a0 5 \u00a0 \u00a0 6 \u00a0 \u00a0 7 \u00a0 \u00a0 8 \u00a0 \u00a0 9 \u00a0 \u00a0 10 \u00a0 \u00a0 11 \u00a0 \u00a0 12 \u00a0 \u00a0 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6043\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1zt","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6043"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6043"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6043\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6044,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6043\/revisions\/6044"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6043"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6043"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6043"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}