{"id":6045,"date":"2022-02-02T00:01:40","date_gmt":"2022-02-02T06:01:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6045"},"modified":"2022-05-12T09:40:40","modified_gmt":"2022-05-12T15:40:40","slug":"cantar-de-los-cantares-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6045","title":{"rendered":"Cantar de los cantares"},"content":{"rendered":"\n<p><a id=\"topCan\"><\/a>.<br \/><strong>\u00cdndice: Sagrada Escritura, <em>Cantar de los cantares<br \/><\/em><\/strong><br \/><strong><a href=\"#Can1\">1<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Can2\">2<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Can3\">3<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Can4\">4<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Can5\">5<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Can6\">6<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Can7\">7<\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0<a href=\"#Can8\">8<\/a><\/strong><br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><br \/><a id=\"Can1\"><\/a>Cantar de los cantares 1<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Cantar de los cantares, de Salom\u00f3n.<br \/>2 \u00a1Que me bese con los besos de su boca! Mejores son que el vino tus amores;<br \/>3 mejores al olfato tus perfumes; ungu\u0308ento derramado es tu nombre, por eso te aman las doncellas.<br \/>4 Ll\u00e9vame en pos de ti: \u00a1Corramos! El Rey me ha introducido en sus mansiones; por ti exultaremos y nos alegraremos. Evocaremos tus amores m\u00e1s que el vino; \u00a1con qu\u00e9 raz\u00f3n eres amado!<br \/>5 Negra soy, pero graciosa, hijas de Jerusal\u00e9n, como las tiendas de Quedar, como los pabellones de Salm\u00e1.<br \/>6 No os fij\u00e9is en que estoy morena: es que el sol me ha quemado. Los hijos de mi madre se airaron contra m\u00ed; me pusieron a guardar las vi\u00f1as, \u00a1mi propia vi\u00f1a no la hab\u00eda guardado!<br \/>7 Ind\u00edcame, amor de mi alma, d\u00f3nde apacientas el reba\u00f1o, d\u00f3nde lo llevas a sestear a mediod\u00eda, para que no ande yo como errante tras los reba\u00f1os de tus compa\u00f1eros.<br \/>8 Si no lo sabes, \u00a1oh la m\u00e1s bella de las mujeres!, sigue las huellas de las ovejas, y lleva a pacer tus cabritas junto al jacal de los pastores.<br \/>9 A mi yegua, entre los carros de Fara\u00f3n, yo te comparo, amada m\u00eda.<br \/>10 Graciosas son tus mejillas entre los zarcillos, y tu cuello entre los collares.<br \/>11 Zarcillos de oro haremos para ti, con cuentas de plata.<br \/>12 &#8211; Mientras el rey se halla en su div\u00e1n, mi nardo exhala su fragancia.<br \/>13 Bolsita de mirra es mi amado para m\u00ed, que reposa entre mis pechos.<br \/>14 Racimo de alhe\u00f1a es mi amado para m\u00ed, en las vi\u00f1as de Engad\u00ed.<br \/>15 &#8211; \u00a1Qu\u00e9 bella eres, amada m\u00eda, qu\u00e9 bella eres! \u00a1Palomas son tus ojos!<br \/>16 &#8211; \u00a1Qu\u00e9 hermoso eres, amado m\u00edo, qu\u00e9 delicioso! Puro verdor es nuestro lecho.<br \/>17 &#8211; Las vigas de nuestra casa son de cedro, nuestros artesonados, de cipr\u00e9s.<br \/><strong><a href=\"#topCan\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Can2\"><\/a>Cantar de los cantares 2<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 &#8211; Yo soy el narciso de Sar\u00f3n, el lirio de los valles.<br \/>2 &#8211; Como el lirio entre los cardos, as\u00ed mi amada entre las mozas.<br \/>3 &#8211; Como el manzano entre los \u00e1rboles silvestres, as\u00ed mi amado entre los mozos. A su sombra apetecida estoy sentada, y su fruto me es dulce al paladar.<br \/>4 Me ha llevado a la bodega, y el pend\u00f3n que enarbola sobre m\u00ed es Amor.<br \/>5 Confortadme con pasteles de pasas, con manzanas reanimadme, que enferma estoy de amor.<br \/>6 Su izquierda est\u00e1 bajo mi cabeza, y su diestra me abraza.<br \/>7 &#8211; Yo os conjuro, hijas de Jerusal\u00e9n, por las gacelas, por las ciervas del campo, no despert\u00e9is, no desvel\u00e9is al amor, hasta que le plazca.<br \/>8 \u00a1La voz de mi amado! Helo aqu\u00ed que ya viene, saltando por los montes, brincando por los collados.<br \/>9 Semejante es mi amado a una gacela, o un joven cervatillo. Vedle ya que se para detr\u00e1s de nuestra cerca, mira por las ventanas, atisba por las rejas.<br \/>10 Empieza a hablar mi amado, y me dice: \u00abLev\u00e1ntate, amada m\u00eda, hermosa m\u00eda, y vente.<br \/>11 Porque, mira, ha pasado ya el invierno, han cesado las lluvias y se han ido.<br \/>12 Aparecen las flores en la tierra, el tiempo de las canciones es llegado, se oye el arrullo de la t\u00f3rtola en nuestra tierra.<br \/>13 Echa la higuera sus yemas, y las vi\u00f1as en cierne exhalan su fragancia. \u00a1Lev\u00e1ntate, amada m\u00eda, hermosa m\u00eda, y vente!<br \/>14 Paloma m\u00eda, en las grietas de la roca, en escarpados escondrijos, mu\u00e9strame tu semblante, d\u00e9jame o\u00edr tu voz; porque tu voz es dulce, y gracioso tu semblante.\u00bb<br \/>15 Cazadnos las raposas, las peque\u00f1as raposas que devastan las vi\u00f1as, pues nuestras vi\u00f1as est\u00e1n en flor.<br \/>16 Mi amado es para m\u00ed, y yo soy para mi amado: \u00e9l pastorea entre los lirios.<br \/>17 Antes que sople la brisa del d\u00eda y se huyan las sombras, vuelve, s\u00e9 semejante, amado m\u00edo, a una gacela o a un joven cervatillo por los montes de B\u00e9ter.<br \/><strong><a href=\"#topCan\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Can3\"><\/a>Cantar de los cantares 3<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 En mi lecho, por las noches, he buscado al amor de mi alma. Busqu\u00e9le y no le hall\u00e9.<br \/>2 Me levantar\u00e9, pues, y recorrer\u00e9 la ciudad. Por las calles y las plazas buscar\u00e9 al amor de mi alma. Busqu\u00e9le y no le hall\u00e9.<br \/>3 Los centinelas me encontraron, los que hacen la ronda en la ciudad: \u00ab\u00bfHab\u00e9is visto al amor de mi alma?\u00bb<br \/>4 Apenas hab\u00edalos pasado, cuando encontr\u00e9 al amor de mi alma. Le aprehend\u00ed y no le soltar\u00e9 hasta que le haya introducido en la casa de mi madre, en la alcoba de la que me concibi\u00f3.<br \/>5 Yo os conjuro, hijas de Jerusal\u00e9n, por las gacelas, por las ciervas del campo, no despert\u00e9is, no desvel\u00e9is al amor, hasta que le plazca.<br \/>6 \u00bfQu\u00e9 es eso que sube del desierto, cual columna de humo sahumado de mirra y de incienso, de todo polvo de aromas ex\u00f3ticos?<br \/>7 Ved la litera de Salom\u00f3n. Sesenta valientes en torno a ella, la flor de los valientes de Israel:<br \/>8 todos diestros en la espada, veteranos en la guerra. Cada uno lleva su espada al cinto, por las alarmas de la noche.<br \/>9 El rey Salom\u00f3n se ha hecho un palanqu\u00edn de madera del L\u00edbano.<br \/>10 Ha hecho de plata sus columnas, de oro su respaldo, de p\u00farpura su asiento; su interior, tapizado de amor por las hijas de Jerusal\u00e9n.<br \/>11 Salid a contemplar, hijas de Si\u00f3n, a Salom\u00f3n el rey, con la diadema con que le coron\u00f3 su madre el d\u00eda de sus bodas, el d\u00eda del gozo de su coraz\u00f3n.<br \/><strong><a href=\"#topCan\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Can4\"><\/a>Cantar de los cantares 4<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 \u00a1Qu\u00e9 bella eres, amada m\u00eda, qu\u00e9 bella eres! Palomas son tus ojos a trav\u00e9s de tu velo; tu melena, cual reba\u00f1o de cabras, que ondulan por el monte Galaad.<br \/>2 Tus dientes, un reba\u00f1o de ovejas de esquileo que salen de ba\u00f1arse: todas tienen mellizas, y entre ellas no hay est\u00e9ril.<br \/>3 Tus labios, una cinta de escarlata, tu hablar, encantador. Tus mejillas, como cortes de granada a trav\u00e9s de tu velo.<br \/>4 Tu cuello, la torre de David, erigida para trofeos: mil escudos penden de ella, todos paveses de valientes.<br \/>5 Tus dos pechos, cual dos cr\u00edas mellizas de gacela, que pacen entre lirios.<br \/>6 Antes que sople la brisa del d\u00eda, y se huyan las sombras, me ir\u00e9 al monte de la mirra, a la colina del incienso.<br \/>7 \u00a1Toda hermosa eres, amada m\u00eda, no hay tacha en ti!<br \/>8 Ven del L\u00edbano, novia m\u00eda, ven del L\u00edbano, vente. Otea desde la cumbre del Aman\u00e1, desde la cumbre del Sanir y del Herm\u00f3n, desde las guaridas de leones, desde los montes de leopardos.<br \/>9 Me robaste el coraz\u00f3n, hermana m\u00eda, novia, me robaste el coraz\u00f3n con una mirada tuya, con una vuelta de tu collar.<br \/>10 \u00a1Qu\u00e9 hermosos tus amores, hermosa m\u00eda, novia! \u00a1Qu\u00e9 sabrosos tus amores! \u00a1m\u00e1s que el vino! \u00a1Y la fragancia de tus perfumes, m\u00e1s que todos los b\u00e1lsamos!<br \/>11 Miel virgen destilan tus labios, novia m\u00eda. Hay miel y leche debajo de tu lengua; y la fragancia de tus vestidos, como la fragancia del L\u00edbano.<br \/>12 Huerto eres cerrado, hermana m\u00eda, novia, huerto cerrado, fuente sellada.<br \/>13 Tus brotes, un para\u00edso de granados, con frutos exquisitos:<br \/>14 nardo y azafr\u00e1n, ca\u00f1a arom\u00e1tica y canela, con todos los \u00e1rboles de incienso, mirra y \u00e1loe, con los mejores b\u00e1lsamos.<br \/>15 \u00a1Fuente de los huertos, pozo de aguas vivas, corrientes que del L\u00edbano fluyen!<br \/>16 \u00a1Lev\u00e1ntate, cierzo, \u00e1brego, ven! \u00a1Soplad en mi huerto, que exhale sus aromas! \u00a1Entre mi amado en su huerto y coma sus frutos exquisitos!<br \/><strong><a href=\"#topCan\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Can5\"><\/a>Cantar de los cantares 5<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 Ya he entrado en mi huerto, hermana m\u00eda, novia; he tomado mi mirra con mi b\u00e1lsamo, he comido mi miel con mi panal, he bebido mi vino con mi leche. \u00a1Comed, amigos, bebed, oh queridos, embriagaos!<br \/>2 Yo dorm\u00eda, pero mi coraz\u00f3n velaba. \u00a1La voz de mi amado que llama!: \u00ab\u00a1\u00c1breme, hermana m\u00eda, amiga m\u00eda, paloma m\u00eda, mi perfecta! Que mi cabeza est\u00e1 cubierta de roc\u00edo y mis bucles del relente de la noche.\u00bb<br \/>3 &#8211; \u00abMe he quitado mi t\u00fanica, \u00bfc\u00f3mo pon\u00e9rmela de nuevo? He lavado mis pies, \u00bfc\u00f3mo volver a mancharlos?\u00bb<br \/>4 \u00a1Mi amado meti\u00f3 la mano por la hendedura; y por \u00e9l se estremecieron mis entra\u00f1as.<br \/>5 Me levant\u00e9 para abrir a mi amado, y mis manos destilaron mirra, mirra fluida mis dedos, en el pestillo de la cerradura.<br \/>6 Abr\u00ed a mi amado, pero mi amado se hab\u00eda ido de largo. El alma se me sali\u00f3 a su huida. Le busqu\u00e9 y no le hall\u00e9, le llam\u00e9, y no me respondi\u00f3.<br \/>7 Me encontraron los centinelas, los que hacen la ronda en la ciudad. Me golpearon, me hirieron, me quitaron de encima mi chal los guardias de las murallas.<br \/>8 Yo os conjuro, hijas de Jerusal\u00e9n, si encontr\u00e1is a mi amado, \u00bfqu\u00e9 le hab\u00e9is de anunciar? Que enferma estoy de amor.<br \/>9 \u00bfQu\u00e9 distingue a tu amado de los otros, oh la m\u00e1s bella de las mujeres? \u00bfQu\u00e9 distingue a tu amado de los otros, para que as\u00ed nos conjures?<br \/>10 Mi amado es f\u00falgido y rubio, distinguido entre diez mil.<br \/>11 Su cabeza es oro, oro puro; sus guedejas, racimos de palmera, negras como el cuervo.<br \/>12 Sus ojos como palomas junto a arroyos de agua, ba\u00f1\u00e1ndose en leche, posadas junto a un estanque.<br \/>13 Sus mejillas, eras de balsameras, macizos de perfumes. Sus labios son lirios que destilan mirra fluida.<br \/>14 Sus manos, aros de oro, engastados de piedras de Tarsis. Su vientre, de pulido marfil, recubierto de zafiros.<br \/>15 Sus piernas, columnas de alabastro, asentadas en basas de oro puro. Su porte es como el L\u00edbano, esbelto cual los cedros.<br \/>16 Su paladar, dulc\u00edsimo, y todo \u00e9l, un encanto. As\u00ed es mi amado, as\u00ed mi amigo, hijas de Jerusal\u00e9n.<br \/><strong><a href=\"#topCan\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Can6\"><\/a>Cantar de los cantares 6<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 \u00bfA d\u00f3nde se fue tu amado, oh la m\u00e1s bella de las mujeres? \u00bfA d\u00f3nde tu amado se volvi\u00f3, para que contigo le busquemos?<br \/>2 Mi amado ha bajado a su huerto, a las eras de balsameras, a apacentar en los huertos, y recoger lirios.<br \/>3 Yo soy para mi amado y mi amado es para m\u00ed: \u00e9l pastorea entre los lirios.<br \/>4 Hermosa eres, amiga m\u00eda, como Tirs\u00e1, encantadora, como Jerusal\u00e9n, imponente como batallones.<br \/>5 Retira de m\u00ed tus ojos, que me subyugan. Tu melena cual reba\u00f1o de cabras que ondulan por el monte Galaad.<br \/>6 Tus dientes, un reba\u00f1o de ovejas, que salen de ba\u00f1arse. Todas tienen mellizas, y entre ellas no hay est\u00e9ril.<br \/>7 Tus mejillas, como cortes de granada a trav\u00e9s de tu velo.<br \/>8 Sesenta son las reinas, ochenta las concubinas, (e innumerables las doncellas).<br \/>9 \u00danica es mi paloma, mi perfecta. Ella, la \u00fanica de su madre, la preferida de la que la engendr\u00f3. Las doncellas que la ven la felicitan, reinas y concubinas la elogian:<br \/>10 \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9sta que surge cual la aurora, bella como la luna, refulgente como el sol, imponente como batallones?\u00bb<br \/>11 Al nogueral hab\u00eda yo bajado para ver la floraci\u00f3n del valle, a ver si la vid estaba en cierne, y si florec\u00edan los granados.<br \/>12 \u00a1Sin saberlo, mi deseo me puso en los carros de Aminadib!<br \/><strong><a href=\"#topCan\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Can7\"><\/a>Cantar de los cantares 7<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 \u00a1Vuelve, vuelve, Sulamita, vuelve, vuelve, que te miremos! \u00bfPor qu\u00e9 mir\u00e1is a la Sulamita, como en una danza de dos coros?<br \/>2 \u00a1Qu\u00e9 lindos son tus pies en las sandalias, hija de pr\u00edncipe! Las curvas de tus caderas son como collares, obra de manos de artista.<br \/>3 Tu ombligo es un \u00e1nfora redonda, donde no falta el vino. Tu vientre, un mont\u00f3n de trigo, de lirios rodeado.<br \/>4 Tus dos pechos, cual dos cr\u00edas mellizas de gacela.<br \/>5 Tu cuello, como torre de marfil. Tus ojos, las piscinas de Jesb\u00f3n, junto a la puerta de Bat Rabbim. Tu nariz, como la torre del L\u00edbano, centinela que mira hacia Damasco.<br \/>6 Tu cabeza sobre ti, como el Carmelo, y tu melena, como la p\u00farpura; \u00a1un rey en esas trenzas est\u00e1 preso!<br \/>7 \u00a1Qu\u00e9 bella eres, qu\u00e9 encantadora, oh amor, oh delicias! <br \/>8 Tu talle se parece a la palmera, tus pechos, a los racimos.<br \/>9 Me dije: Subir\u00e9 a la palmera, recoger\u00e9 sus frutos. \u00a1Sean tus pechos como racimos de uvas, el perfume de tu aliento como el de las manzanas,<br \/>10 tu paladar como vino generoso! El va derecho hacia mi amado, como fluye en los labios de los que dormitan.<br \/>11 Yo soy para mi amado, y hacia m\u00ed tiende su deseo.<br \/>12 \u00a1Oh, ven, amado m\u00edo, salgamos al campo! Pasaremos la noche en las aldeas.<br \/>13 De ma\u00f1ana iremos a las vi\u00f1as; veremos si la vid est\u00e1 en cierne, si las yemas se abren, y si florecen los granados. All\u00ed te entregar\u00e9 el don de mis amores.<br \/>14 Las mandr\u00e1goras exhalan su fragancia. A nuestras puertas hay toda suerte de frutos exquisitos. Los nuevos, igual que los a\u00f1ejos, los he guardado, amado m\u00edo, para ti.<br \/><strong><a href=\"#topCan\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><br \/><br \/><strong><em><a id=\"Can8\"><\/a>Cantar de los cantares 8<\/em><\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong>1 \u00a1Ah, si fueras t\u00fa un hermano m\u00edo, amamantado a los pechos de mi madre! Podr\u00eda besarte, al encontrarte afuera, sin que me despreciaran.<br \/>2 Te llevar\u00eda, te introducir\u00eda en la casa de mi madre, y t\u00fa me ense\u00f1ar\u00edas. Te dar\u00eda a beber vino aromado, el licor de mis granadas.<br \/>3 Su izquierda est\u00e1 bajo mi cabeza, y su diestra me abraza.<br \/>4 Yo os conjuro, hijas de Jerusal\u00e9n, no despert\u00e9is, no desvel\u00e9is al amor, hasta que le plazca.<br \/>5 \u00bfQui\u00e9n es \u00e9sta que sube del desierto, apoyada en su amado? Debajo del manzano te despert\u00e9, all\u00ed donde te concibi\u00f3 tu madre, donde concibi\u00f3 la que te dio a luz.<br \/>6 Ponme cual sello sobre tu coraz\u00f3n, como un sello en tu brazo. Porque es fuerte el amor como la Muerte, implacable como el seol la pasi\u00f3n. Saetas de fuego, sus saetas, una llama de Yahveh.<br \/>7 Grandes aguas no pueden apagar el amor, ni los r\u00edos anegarlo. Si alguien ofreciera todos los haberes de su casa por el amor, se granjear\u00eda desprecio.<br \/>8 Tenemos una hermana peque\u00f1a: no tiene pechos todav\u00eda. \u00bfQu\u00e9 haremos con nuestra hermana el d\u00eda que se hable de ella?<br \/>9 &#8211; Si es una muralla, construiremos sobre ella almenas de plata si es una puerta, apoyaremos contra ella barras de cedro.<br \/>10 &#8211; Yo soy una muralla, y mis pechos, como torres. As\u00ed soy a sus ojos como quien ha hallado la paz.<br \/>11 Salom\u00f3n ten\u00eda una vi\u00f1a en Baal Ham\u00f3n. Encomend\u00f3 la vi\u00f1a a los guardas, y cada uno le tra\u00eda por sus frutos mil siclos de plata.<br \/>12 Mi vi\u00f1a, la m\u00eda, est\u00e1 ante m\u00ed; los mil siclos para ti, Salom\u00f3n; y doscientos para los guardas de su fruto.<br \/>13 \u00a1Oh t\u00fa, que moras en los huertos, mis compa\u00f1eros prestan o\u00eddo a tu voz: \u00a1deja que la oiga!<br \/>14 \u00a1Huye, amado m\u00edo, s\u00e9 como la gacela o el joven cervatillo, por los montes de las balsameras!.<br \/><strong><a href=\"#topCan\">\u00ab ir a cap\u00edtulos \u00bb<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Sagrada Escritura, Cantar de los cantares1\u00a0 \u00a0 \u00a02\u00a0 \u00a0 \u00a03\u00a0 \u00a0 \u00a04\u00a0 \u00a0 \u00a05\u00a0 \u00a0 \u00a06\u00a0 \u00a0 \u00a07\u00a0 \u00a0 \u00a08\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Cantar de los cantares 11 Cantar de los cantares, de Salom\u00f3n.2 \u00a1Que me bese con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6045\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1zv","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6045"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6045"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6045\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6047,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6045\/revisions\/6047"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6045"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6045"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6045"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}