{"id":6243,"date":"2022-06-19T00:17:57","date_gmt":"2022-06-19T06:17:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6243"},"modified":"2022-06-14T09:26:12","modified_gmt":"2022-06-14T15:26:12","slug":"lectio-dom-19-jun-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6243","title":{"rendered":"Lectio Dom, 19 jun, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Lucas 9, 18-24<\/strong><\/p>\n<p>Un d\u00eda en que Jes\u00fas, acompa\u00f1ado de sus disc\u00edpulos, hab\u00eda ido a un lugar solitario para orar, les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?\u00bb. Ellos contestaron: \u00abUnos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que El\u00edas, y otros, que alguno de los antiguos profetas que ha resucitado\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l les dijo: \u00abY ustedes, \u00bfqui\u00e9n dicen que soy yo?\u00bb. Respondi\u00f3 Pedro: \u00abEl Mes\u00edas de Dios\u00bb. \u00c9l les orden\u00f3 severamente que no lo dijeran a nadie.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s les dijo: \u00abEs necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer d\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Luego, dirigi\u00e9ndose a la multitud, les dijo: \u00abSi alguno quiere acompa\u00f1arme, que no se busque a s\u00ed mismo, que tome su cruz de cada d\u00eda y me siga. Pues el que quiera conservar para s\u00ed mismo su vida, la perder\u00e1; pero el que la pierda por mi causa, \u00e9se la encontrar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Sobre el texto<\/strong><\/p>\n<p>El relato evang\u00e9lico que leemos hoy es la conclusi\u00f3n l\u00f3gica del le\u00eddo el domingo anterior. La contemplaci\u00f3n de las acciones mesi\u00e1nicas de Jes\u00fas debe llevar a la confesi\u00f3n de fe en \u00c9l.<\/p>\n<p>El pasaje de hoy se encuentra en un lugar clave en el evangelio de Lucas, justamente el cap\u00edtulo que concluye el ministerio mesi\u00e1nico en Galilea (Lucas 5,1-9,50) y el programa de la formaci\u00f3n de los disc\u00edpulos que se realizar\u00e1 a lo largo de la extensa subida a Jerusal\u00e9n (9,51-19,48).<\/p>\n<p>Puesto que este pasaje es clave -porque es \u201cprogram\u00e1tico\u201d- para comprender todo el itinerario de discipulado que se realizar\u00e1 a lo largo de la subida a Jerusal\u00e9n (nos ocupar\u00e1 pr\u00e1cticamente el resto del a\u00f1o lit\u00fargico) y ya que tendremos que remitirnos a \u00e9l una y otra vez, le daremos amplio espacio a la presentaci\u00f3n de los elementos fundamentales del pasaje.<\/p>\n<p>El texto que leemos hoy, tiene tres partes bien conectadas:<br \/>(1) La confesi\u00f3n de fe de Pedro (9,18-20)<br \/>(2) La revelaci\u00f3n del camino Pascual de Jes\u00fas (9,21-22)<br \/>(3) Las consecuencias de este camino para el discipulado (9,23-24)<\/p>\n<p>La primera novedad lucana de este pasaje es que est\u00e1 ambientado en una experiencia de oraci\u00f3n de Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos. Comenzaremos por ah\u00ed.<\/p>\n<p><strong>La oraci\u00f3n de Jes\u00fas en el momento decisivo<\/strong><\/p>\n<p>A diferencia del relato de Marcos y de Mateo, esta escena no sucede en los alrededores de Cesarea de Filipo, durante una caminata. El ambiente es diferente: la quietud y la soledad de la oraci\u00f3n, \u201c<strong><em>\u00c9l estaba orando a solas\u2026<\/em><\/strong>\u201d (9,18a).<\/p>\n<p>Es caracter\u00edstico del evangelio de Lucas el que Jes\u00fas se encuentre en oraci\u00f3n en los momentos decisivos de su ministerio p\u00fablico. Por ejemplo, a la hora del bautismo (3,21), de la elecci\u00f3n de los Doce (6,12), del comienzo de la subida a Jerusal\u00e9n (9,28-29), de la Pasi\u00f3n (22,41), de la muerte (23,46).\u00a0 Este es el caso de la escena que ocupa hoy nuestra atenci\u00f3n: Jes\u00fas ora en el momento de la decisiva revelaci\u00f3n de su identidad, del anuncio de su pasi\u00f3n y de la consecuencia de \u00e9sta para la vida de sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Se dice que \u201c<strong><em>\u00c9l estaba orando a solas<\/em><\/strong>\u201d (9,18a), pero parad\u00f3jicamente \u201c<strong><em>se hallaban con \u00c9l los disc\u00edpulos<\/em><\/strong>\u201d (9,19b). Tambi\u00e9n m\u00e1s adelante, una semana despu\u00e9s en el monte de la Transfiguraci\u00f3n (9,28-32), el d\u00eda que los ense\u00f1a a orar (11,1) y cuando los exhorta para combatir al tentador junto con \u00e9l en la agon\u00eda (23,39-46), Jes\u00fas ora en presencia de los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Como en todas las escenas de oraci\u00f3n de Jes\u00fas en este evangelio, lo que Jes\u00fas busca all\u00ed es la gu\u00eda divina que lo orienta en la realizaci\u00f3n de su misi\u00f3n: supone confianza y entrega total al proyecto del Padre.\u00a0 La revelaci\u00f3n que viene enseguida va precisamente en esta l\u00ednea.<\/p>\n<p><strong>La identidad de Jes\u00fas es confesada por los disc\u00edpulos por medio de su portavoz: Pedro<\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas entonces toma la iniciativa y se dirige a los disc\u00edpulos para hacerles dos preguntas: <strong><em>\u201c\u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?<\/em><\/strong>\u201d (9,18c); \u201c<strong><em>Y vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?<\/em><\/strong>\u201d (9,20a). La pregunta por la identidad indaga en otras palabras sobre el rol que \u00c9l cumple en medio de su pueblo y del mundo.<\/p>\n<p>Veamos los diversos aspectos que entran en juego en el di\u00e1logo entre Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>La pregunta llega cuando el tiempo est\u00e1 maduro<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>No es la primera vez que se escuchan preguntas de esta naturaleza. La pregunta por la identidad de Jes\u00fas <strong><em>-\u201c\u00bfQui\u00e9n es Jes\u00fas?<\/em><\/strong>\u201d- ya hab\u00eda sido planteada en pasajes anteriores en el evangelio de Lucas, por ejemplo:<\/p>\n<ul>\n<li>Los escribas y fariseos, escandalizados porque Jes\u00fas perdonaba pecados reflexionaban: <strong><em>\u201c\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste, que dice blasfemias?<\/em><\/strong>\u201d (5,21).<\/li>\n<li>Los disc\u00edpulos llenos de temor ante el milagro de la tempestad calmada se dicen entre s\u00ed: <strong><em>\u201c\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste, que impera a los vientos y al agua, y le obedecen?<\/em><\/strong>\u201d (8,25).<\/li>\n<li>El rey Herodes Antipas cuando se entera de la misi\u00f3n de la predicaci\u00f3n del Reino se pregunta: <strong><em>\u201c\u00bfQui\u00e9n es, pues \u00e9ste, de quien oiga tales cosas?<\/em><\/strong>\u201d (9,9).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Inclusive, si miramos el conjunto del evangelio notaremos que Lucas nos habit\u00faa a ver que las grandes acciones de Jes\u00fas regularmente llevan a una afirmaci\u00f3n sobre qui\u00e9n es Jes\u00fas.\u00a0 Para este evangelista es claro que la respuesta sobre el sentido de la misi\u00f3n que Jes\u00fas realiza en el mundo s\u00f3lo se puede dar a partir de la observaci\u00f3n atenta de sus acciones y de la escucha de su Palabra.<\/p>\n<p>La escena de la confesi\u00f3n de fe, en el evangelio de Lucas presupone todo lo que la gente y los disc\u00edpulos han contemplado en la persona de Jes\u00fas en los cap\u00edtulos 8,22 a 9,17.<\/p>\n<p>Pero esta es la primera vez que Jes\u00fas abre el espacio para que los disc\u00edpulos expresen su propio punto de vista. No m\u00e1s preguntas sino conclusiones.<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>El tipo de pregunta<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Jes\u00fas nunca le pide a sus disc\u00edpulos que le den opini\u00f3n sobre sus discursos o sobre sus obras, lo hace \u00fanicamente sobre su propia persona.\u00a0<\/p>\n<p>Para Jes\u00fas lo que cuenta es lo que est\u00e1n comprendiendo sobre \u00e9l, ya que los quiere conducir hacia un conocimiento claro y hacia una confesi\u00f3n de fe sin equ\u00edvocos.\u00a0 Pues bien, en el centro del Evangelio no est\u00e1 tanto su anuncio sino la mism\u00edsima persona de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>El punto de vista de la muchedumbre<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Como preludio a la declaraci\u00f3n del punto de vista de los disc\u00edpulos, Jes\u00fas pregunta cu\u00e1les son las opiniones populares sobre \u00e9l.\u00a0 Se trata del parecer de las \u201c<strong><em>multitudes<\/em><\/strong>\u201d (no de \u201c<strong><em>los hombres<\/em><\/strong>\u201d, como escriben Marcos y Mateo).<\/p>\n<p>Se dan las mismas respuestas ya dadas anteriormente en 9,7-8 en boca de Herodes Antipas, voz oficial dentro del mundo de la pol\u00edtica. En 9,19 leemos: \u201c<strong><em>Unos, que Juan el Bautista; otros, que El\u00edas; otros, que un profeta de los antiguos hab\u00eda resucitado<\/em><\/strong>\u201d. Las tres afirmaciones coinciden en que se trata de un \u201cprofeta\u201d.<\/p>\n<p>Desde que inaugur\u00f3 su misi\u00f3n en la sinagoga de Nazareth, Jes\u00fas mismo se hab\u00eda presentado en el ropaje de un profeta (\u201c<strong><em>Ning\u00fan profeta es bien recibido en su patria<\/em><\/strong>\u201d, 4,24), luego el evangelio no hizo sino comprobar una y otra vez su comportamiento prof\u00e9tico. La gente lo reconoci\u00f3 as\u00ed (\u201c<strong><em>un gran profeta se ha levantado entre nosotros<\/em><\/strong>\u201d, 7,16), incluso un fariseo cuestion\u00f3 la autenticidad de Jes\u00fas precisamente sobre este punto (\u201c<strong><em>Si \u00e9ste fuera profeta\u2026<\/em><\/strong>\u201d, 7,39).<\/p>\n<p>La gente tiene a Jes\u00fas en una alta consideraci\u00f3n: ve en \u00c9l a una figura prof\u00e9tica similar a la de los grandes profetas portavoces de Dios.<\/p>\n<p>Pero la estimaci\u00f3n popular aparece inadecuada, ya que Jes\u00fas no es ni El\u00edas ni Juan Bautista ni ning\u00fan antiguo profeta resucitado. Es verdad que Jes\u00fas sostiene una relaci\u00f3n especial con Dios,\u00a0 y por eso es correcto el t\u00edtulo de \u201cprofeta\u201d, pero se nota que la gente no reconoce a\u00fan la relaci\u00f3n \u00fanica y particular que Jes\u00fas tiene con Dios. Entonces, \u00bfd\u00f3nde se verifica la novedad del profetismo de Jes\u00fas, que no parece encajar en la visi\u00f3n popular?<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>El punto de vista de los disc\u00edpulos: \u201cvosotros\u201d y \u201cyo\u201d<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Enseguida Jes\u00fas les pide a los disc\u00edpulos su propia respuesta personal. N\u00f3tese el \u00e9nfasis en el \u201c<strong><em>vosotros<\/em><\/strong>\u201d (9,20a). Con ello, Jes\u00fas establece un contraste con las \u201cmultitudes\u201d, pero tambi\u00e9n confronta inevitablemente a cada uno sobre la cuesti\u00f3n que decide la vida: la fe.<\/p>\n<p>Se les pregunta a todos, pero es Pedro quien responde como vocero que es capaz de interpretar el sentir de todos y expresarlo. Pedro va directo al t\u00edtulo: \u201c<strong><em>El Cristo de Dios<\/em><\/strong>\u201d (9,20b). Profundicemos:<\/p>\n<p>(1) El t\u00edtulo de \u201c<strong><em>Cristo<\/em><\/strong>\u201d ya se lo hab\u00edan aplicado por primera vez a Jes\u00fas los \u00e1ngeles en la noche del nacimiento (2,11) y se repite con cierta frecuencia a lo largo del evangelio hasta la \u00faltima p\u00e1gina (ver 24,26.46).<\/p>\n<p>(2) En el evangelio de Lucas se siente la necesidad de darle una precisi\u00f3n al t\u00edtulo de \u201c<strong><em>Cristo<\/em><\/strong>\u201d a\u00f1adi\u00e9ndole el determinativo: \u201c<strong><em>de Dios<\/em><\/strong>\u201d. As\u00ed se enfatiza que Jes\u00fas es el \u201cungido de Dios\u201d destinado para su servicio (ver 2,26; 23,35; Hechos 3,18; 4,26). \u00bfDe qu\u00e9 servicio se trata en \u00faltima instancia? Esto se comprender\u00e1 en el relato de la Pasi\u00f3n (ver 23,35), de ello tendremos una visi\u00f3n anticipada en las l\u00edneas que siguen en el pasaje.<\/p>\n<p>Por primera vez los disc\u00edpulos reconocen de manera explicita que Jes\u00fas es el Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas es el Mes\u00edas-Cristo prometido que realiza las esperanzas salv\u00edficas de su pueblo. Pero a Jes\u00fas no se le puede \u201ccapturar\u201d en los esquemas que proyectan los deseos populares, lo primero que hay que hacer para entenderlo es entrar en sinton\u00eda con Dios para comprender su plan de salvaci\u00f3n, su proyecto, su sue\u00f1o de humanidad. Por eso, en este pasaje de la confesi\u00f3n de fe, era necesario el ambiente inicial de oraci\u00f3n: ambiente de escucha y obediencia a Dios que determina el recto comprender y actuar.<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>La respuesta correcta proviene de los disc\u00edpulos y no de la muchedumbre<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Vale la pena detenernos un momento antes de continuar la lectura del pasaje. \u00bfPor qu\u00e9 son los disc\u00edpulos los que aciertan en la respuesta? \u00bfQu\u00e9 vieron los disc\u00edpulos que no vio la gente?<\/p>\n<p>Que la respuesta correcta provenga de los disc\u00edpulos, indica cu\u00e1l es la funci\u00f3n o el oficio de ellos con relaci\u00f3n a toda la actividad de Jes\u00fas con el pueblo, su tarea es llevar al conocimiento del sentido de \u00e9sta, en otras palabras, ayudar a entender qui\u00e9n es Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Recordemos que precisamente, enmarcada entre las preguntas por la identidad de Jes\u00fas (9,7-9 y 9,18-20), Lucas nos present\u00f3 la multiplicaci\u00f3n de los panes: el servicio mesi\u00e1nico de Jes\u00fas.\u00a0 En ese momento los disc\u00edpulos vieron lo que el pueblo no hab\u00eda visto (volver sobre la parte final del evangelio del domingo pasado), por eso ellos est\u00e1n en capacidad de responder.<\/p>\n<p>La confesi\u00f3n de qui\u00e9n es verdaderamente Jes\u00fas, est\u00e1 en estrecha conexi\u00f3n con lo que Jes\u00fas les ha revelado de s\u00ed mismo como dador de vida en algunas escenas que los disc\u00edpulos -separados de la gente- pudieron ver m\u00e1s de cerca: la tempestad calmada (8,22-25), la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo (8,49-56), el banquete mesi\u00e1nico con la multitud (9,12-17), eventos todos que fueron revelatorios solamente para los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Por tanto, los disc\u00edpulos de Jes\u00fas son aquellos que, guiado por las claves de lectura que les da el Maestro, pueden ver m\u00e1s profundamente los eventos y ense\u00f1anzas que el resto de la gente; son aquellos que pueden constatar, a partir de la valoraci\u00f3n de las bendiciones que provienen del Maestro, que \u00c9l es m\u00e1s que un profeta; son aquellos que, teniendo como modelo a Mar\u00eda (ver 2,19), confrontan continuamente los hechos con las ense\u00f1anzas, en otros t\u00e9rminos: hacen el itinerario completo de la Palabra (hoy: \u201clectio divina\u201d): \u201c<strong><em>despu\u00e9s de haber o\u00eddo, conservan la Palabra con coraz\u00f3n bueno y\u00a0 recto, y dan fruto con perseverancia<\/em><\/strong>\u201d (8,15). Los frutos se ven en la correcta confesi\u00f3n de fe y en el compromiso radical con el camino de la Cruz del Mes\u00edas.<\/p>\n<p>En fin, los disc\u00edpulos son aquellos que van m\u00e1s all\u00e1 del diagn\u00f3stico y de la perplejidad de Herodes, de las apreciaciones t\u00e9cnicas de los escribas y fariseos, y del entusiasmo primario de las multitudes, y dan el salto cualitativo de la fe que, comprendiendo la revelaci\u00f3n del Maestro, van hasta el fondo de su propuesta y se apropian de su escandalosa novedad prof\u00e9tica.\u00a0 Una opci\u00f3n tendr\u00e1 su costo.<\/p>\n<p><strong>El doloroso camino del Mes\u00edas (9,21-22)<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Pedro confiesa a Jes\u00fas como \u201c<strong><em>Cristo de Dios<\/em><\/strong>\u201d, ya est\u00e1 aludiendo impl\u00edcitamente al camino de la Pasi\u00f3n. Esa parece ser la raz\u00f3n por la cual Lucas \u2013a diferencia de Marcos- no nos presenta la reprensi\u00f3n que Pedro recibe por no querer aceptar la Cruz; m\u00e1s bien pareciera que Pedro y sus compa\u00f1eros ya estuvieran preparados para este momento.<\/p>\n<p>La mirada m\u00e1s bien se centra en la contemplaci\u00f3n del destino doloroso de Jes\u00fas como manera concreta de asumir el camino \u201c<strong><em>de Dios<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Viene ahora la revelaci\u00f3n que se\u00f1ala la direcci\u00f3n del profetismo de Jes\u00fas en misi\u00f3n mesi\u00e1nica. Notemos (1) el silencio de los disc\u00edpulos y (2) la voz del Maestro.<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>El Mandato del silencio (9,21)<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Jes\u00fas se dirige a sus disc\u00edpulos con autoridad: \u201c<strong><em>Les mand\u00f3 en\u00e9rgicamente que no dijeran esto a nadie<\/em><\/strong>\u201d (9,21).<\/p>\n<p>Jes\u00fas acoge la confesi\u00f3n de fe de Pedro y la proyecta hacia adelante. Si les pide silencio no es porque lo dicho anteriormente sea falso sino precisamente porque es verdadero, y porque su comprensi\u00f3n los supera.\u00a0 Jes\u00fas pide el silencio que aprende.<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>Una nueva ense\u00f1anza de Jes\u00fas (9,22)<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>He aqu\u00ed el nuevo aprendizaje que ilumina la comprensi\u00f3n del mesianismo de Jes\u00fas. Las nuevas palabras llegan como una pieza fresca de ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se llama a s\u00ed mismo ahora \u201c<strong><em>el Hijo del hombre<\/em><\/strong>\u201d (ya lo ven\u00eda haciendo desde 5,24; 6,5.22; 7,34; 9,26.58\u2026). Este calificativo explica mejor la funci\u00f3n del Mes\u00edas: su camino de gloria por medio del sufrimiento (como lo explicamos antes en esta misma publicaci\u00f3n peri\u00f3dica).<\/p>\n<p>Dicho sufrimiento no es absurdo, \u00e9l tiene sentido dentro del plan divino de salvaci\u00f3n \u2013predicho por las Escrituras-, que se realiza en el itinerario de Jes\u00fas. Que Dios est\u00e1 obrando por detr\u00e1s de todos estos acontecimientos, transformando el mal en bien, se nota en la palabrita t\u00e9cnica \u201c<strong><em>debe<\/em><\/strong>\u201d (significa: \u201cnecesidad divina\u201d o \u201cseg\u00fan la l\u00f3gica divina de salvar en la historia\u201d), que los evangelistas reservan para este momento (ver Lucas 13,33; 17,25).<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza de Jes\u00fas delinea las cuatro etapas del camino doloroso del Mes\u00edas-Hijo del hombre con cuatro verbos en infinitivo:<\/p>\n<p>(1) Debe \u201c<strong><em>sufrir mucho<\/em><\/strong>\u201d. Incluye todos los dolores que se narran en el relato de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas: f\u00edsicos, morales; por s\u00ed mismo, por sus disc\u00edpulos, por su pueblo. En esta experiencia de Jes\u00fas pareciera resonar la verdad de las palabras del Salmo: \u201c<strong><em>Yahv\u00e9 est\u00e1 cerca de los que tienen roto el coraz\u00f3n, \u00c9l salva los esp\u00edritus hundidos<\/em><\/strong>\u201d (34,19). No olvidemos que la Pasi\u00f3n de Jes\u00fas en Lucas descubre en todo instante la presencia luminosa de Dios en medio de la noche del dolor (ver el Salmo 33,20).<\/p>\n<p>(2) Debe \u201c<strong><em>ser rechazado<\/em><\/strong>\u201d: esto es, excluido de su pueblo, excomulgado (ver Lucas 20,17).\u00a0 Ser\u00e1 una expulsi\u00f3n oficial. Los tres grupos mencionados componen el Sanedr\u00edn: la m\u00e1xima autoridad religiosa en pleno. Pero la marginaci\u00f3n de Jes\u00fas, por causa de su opci\u00f3n por los marginados, tiene un sentido, como dice el Salmo: \u201c<strong><em>La piedra que los constructores desecharon en piedra angular se ha convertido<\/em><\/strong>\u201d (118,22; ver Lucas 20,17).<\/p>\n<p>(3) Debe \u201c<strong><em>ser matado<\/em><\/strong>\u201d (18,33). No se dice crucificado, nunca se profetiz\u00f3 una muerte en Cruz, \u00e9sta vendr\u00eda como resultado de la coyuntura hist\u00f3rica. Lo fundamental es que\u00a0 el rechazo de Jes\u00fas fue hasta las \u00faltimas consecuencias. Pues bien, desde eso fondo, el m\u00e1s bajo posible, Dios reconducir\u00e1 \u2013por el camino de la vida- la compleja historia humana.<\/p>\n<p>(4) Debe \u201c<strong><em>resucitar al tercer d\u00eda<\/em><\/strong>\u201d: la \u00faltima palabra es de victoria, el triunfo final de la justicia de Dios (ver la profec\u00eda de Oseas 6,2). En el verbo griego (literalmente \u201c<strong><em>levantar<\/em><\/strong>\u201d) deja entender que hay una resurrecci\u00f3n y una exaltaci\u00f3n.\u00a0 El camino del Mes\u00edas culmina en la gloria.<\/p>\n<p>Como puede verse, el \u201c<strong><em>debe<\/em><\/strong>\u201d va se\u00f1alando c\u00f3mo Dios act\u00faa por dentro del tejido de la historia, haciendo all\u00ed una din\u00e1mica de salvaci\u00f3n que transforma la mezquindad humana en fuerza de vida y crecimiento.<\/p>\n<p>La \u00faltima palabra, la m\u00e1s importante es la de la victoria y la vida: Jes\u00fas es un Mes\u00edas crucificado pero que resucita. Por eso, cuando el disc\u00edpulo escuche el llamado de Jes\u00fas para compartir su camino tendr\u00e1 que ver m\u00e1s all\u00e1 de la renuncia la Buena Noticia de la Resurrecci\u00f3n: \u201cganar\u00e1 la vida\u201d.<\/p>\n<p><strong>Las implicaciones del camino del Mes\u00edas para la vida de los disc\u00edpulos (9,23-24)<\/strong><\/p>\n<p>La ense\u00f1anza de Jes\u00fas pasa de la instrucci\u00f3n sobre su destino personal a las consecuencias que dicho destino tiene para la vida de los disc\u00edpulos, porque ellos son los seguidores del Hijo del hombre sufriente. En pocas palabras Jes\u00fas pide una fe que sea tan leal que est\u00e9 dispuesta a ir hasta el martirio.<\/p>\n<p>Sobre la confesi\u00f3n de fe y el anuncio de la Pasi\u00f3n emergen con mayor claridad (1) las exigencias (9,23) y el sentido de la vocaci\u00f3n de los disc\u00edpulos (9,24).<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>Las exigencias de la vocaci\u00f3n de los disc\u00edpulos (9,23)<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Vale la pena que reparemos en ellas, palabra por palabra.<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Dec\u00eda a todos<\/em><\/strong>\u201d (9,23a). Jes\u00fas levanta la mirada a todos los potenciales disc\u00edpulos, no s\u00f3lo para los que ya lo perdieron todo por \u00e9l sino tambi\u00e9n para los candidatos.<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Si alguno quiere venir en pos de m\u00ed<\/em><\/strong>\u201d (9,23b). La decisi\u00f3n de seguir a Jes\u00fas, que parte de una acto profundo de libertad del disc\u00edpulo (\u201c<strong><em>Si alguno quiere\u2026<\/em><\/strong>\u201d), implica un andar siempre en su ruta. Es curioso que mientras la expresi\u00f3n \u201c<strong><em>ir en pos de\u2026<\/em><\/strong>\u201d en el Antiguo Testamento sirve para calificar la idolatr\u00eda \u2013obedecer a falsos dioses (ver Jueces 2,12; Deuteronomio 13,5; 1 Reyes 18,21), en boca de Jes\u00fas es la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la adhesi\u00f3n a Dios en aquel que ha sido confesado como \u201c<strong><em>el Cristo de Dios<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>A quien responde se le piden tres actitudes:<\/p>\n<p>(1) \u201c<strong><em>Ni\u00e9guese a s\u00ed mismo<\/em><\/strong>\u201d (9,23c). Es ante todo ser capaces de decirle \u201cno\u201d a lo que no es coherente con la opci\u00f3n por Jes\u00fas y que generalmente proviene de s\u00ed mismo y de las propias ambiciones, para vivir al estilo de la Cruz. Esto supone un continuo \u201cdiscernimiento de esp\u00edritus\u201d. Esto no ser\u00e1 cosa de un d\u00eda sino de siempre, como se ver\u00e1 enseguida.<\/p>\n<p>(2) \u201c<strong><em>Tome su cruz cada d\u00eda<\/em><\/strong>\u201d (9,23d). Literalmente es tomar la propia cruz y cargarla hasta el lugar de la ejecuci\u00f3n. Por lo tanto, en principio es estar preparados para morir por crucifixi\u00f3n. Pero el sentido de la frase de Jes\u00fas va m\u00e1s all\u00e1: al describir la acci\u00f3n de los ya condenados yendo al pat\u00edbulo para la ejecuci\u00f3n, Jes\u00fas invita a cada disc\u00edpulo a colocarse en el lugar del que ya est\u00e1 condenado a muerte.<\/p>\n<p>Pero no se trata de un martirio en sentido literal sino de la actitud del que mira su propia vida en el mundo como ya terminada. El disc\u00edpulo pertenece a otro \u00e1mbito de vida: su principio inspirador es el amor misericordioso que acoge al otro desde \u00e9l y no desde uno mismo, el amor que se hace capacidad del otro para redimirlo asumi\u00e9ndolo en el propio \u00e1mbito de vida.\u00a0<\/p>\n<p>Y esto no se hace un d\u00eda sino siempre: se trata del nuevo impulso de vida caracter\u00edstico del Reino de Dios.\u00a0 La frase \u201c<strong><em>cada d\u00eda<\/em><\/strong>\u201d, acent\u00faa la necesidad de una renovaci\u00f3n diaria de esta actitud.<\/p>\n<p>(3) \u201c<strong><em>S\u00edgame<\/em><\/strong>\u201d (9,23e). La idea de fondo es: \u201cy de esta manera s\u00edganme\u201d. La palabra nos remite a esta frase que aparece en el punto de partida del discipulado: \u201c<strong><em>dej\u00e1ndolo todo, le siguieron<\/em><\/strong>\u201d (5,11). Con las actitudes anteriores el disc\u00edpulo ir\u00e1 siempre detr\u00e1s de Maestro haciendo todo lo que \u00c9l hace.\u00a0 Y el disc\u00edpulo que toma la Cruz ya est\u00e1 haciendo lo que Jes\u00fas hace porque \u201c<strong><em>Todo (disc\u00edpulo) que est\u00e9 bien formado ser\u00e1 como su Maestro<\/em><\/strong>\u201d (6,40b).<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>El sentido de la vocaci\u00f3n del disc\u00edpulo (9,24)<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Para comprender mejor no hay como los paralelos.\u00a0 Jes\u00fas finalmente coloca en contraposici\u00f3n dos tipos de personas:<\/p>\n<p>(1) Hay personas que desean preservar su vida (\u201c<strong><em>Quien quiera salvar su vida\u2026<\/em><\/strong>\u201d): est\u00e1n ante todo preocupadas por ellas mismas, por su exclusiva felicidad, siendo capaces incluso de dejar a otra persona de lado con tal de no sacrificar los propios sue\u00f1os; \u00e9ste es el trasfondo de muchas situaciones de pecado.<\/p>\n<p>Pues bien, Jes\u00fas dice que la persona que desee preservar su manera de vivir evitando cualquier sacrificio, la autonegaci\u00f3n para optar por los valores del evangelio, esquivando el martirio, \u201c<strong><em>perder\u00e1 su vida<\/em><\/strong>\u201d, o sea, quiz\u00e1s gozar\u00e1 por un rato pero no alcanzar\u00e1 la plenitud de la vida, e incluso se la habr\u00e1 negado a otros. Este tipo de personas, en el juicio final no gozar\u00e1 de la vida eterna que vendr\u00e1 (ver 9,26).<\/p>\n<p>(2) Hay personas que est\u00e1n bien dispuestas para perder generosamente su vida (\u201c<strong><em>Quien pierda su vida por m\u00ed\u2026<\/em><\/strong>\u201d), es decir, que han descubierto a Jes\u00fas y \u201cpor\u201d \u00c9l se la juegan toda, porque s\u00f3lo desean vivir seg\u00fan los valores de su evangelio, el mayor de todos: el amor de la Cruz, que es vivir radicalmente en funci\u00f3n de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Estas personas, parad\u00f3jicamente preservan la vida. A trav\u00e9s de la experiencia del \u201cperder\u201d (el \u201cdarse\u201d) ser\u00e1 salvada su vida en un sentido profundo porque ha alcanzado la identidad con el Maestro y con \u00c9l recorre el camino que verdaderamente conduce a la gloria. No hay que olvidar que hay una causa: la p\u00e9rdida es por causa de Jes\u00fas, por lealtad personal a Jes\u00fas.\u00a0 Esta lealtad no se quedar\u00e1 sin la contraparte en el tiempo final: \u201c<strong><em>\u00e9se salvar\u00e1 su vida<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p><strong> Cultivemos la semilla de la Palabra en lo profundo del coraz\u00f3n<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n de Jes\u00fas tiene la gente con la que trato cotidianamente en ambientes distintos a los de mi comunidad de fe? \u00bfSe parece a la opini\u00f3n de la gente en tiempos de Jes\u00fas?<\/li>\n<li>Jes\u00fas hoy te pregunta: \u00bfY t\u00fa, qui\u00e9n dices que soy yo? \u00bfQu\u00e9 le contestas a partir de lo que sabes de \u00c9l? \u00bfQu\u00e9 le contestas a partir de la experiencia que tienes de \u00c9l? \u00bfEn qu\u00e9 forma el contacto diario con la Palabra de Dios te lleva a descubrir los rasgos de la identidad de Jes\u00fas?<\/li>\n<li><strong><em>\u201cSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome su cruz cada d\u00eda y s\u00edgame\u201d. <\/em><\/strong>\u00bfCu\u00e1l es tu mayor cruz? \u00bfC\u00f3mo la est\u00e1s llevando? \u00bfHac\u00eda d\u00f3nde la llevas? \u00bfQu\u00e9 te hace pensar que es la cruz con la cual sigues a Jes\u00fas?<\/li>\n<li>\u00bfTe sientes verdadero\/a disc\u00edpulo\/a de Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 efectos produce en ti la confrontaci\u00f3n de tu vida con las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas?<\/li>\n<li>Las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas delinean las cuatro etapas del camino doloroso del Mes\u00edas: \u00bfEn qu\u00e9 forma estas cuatro etapas est\u00e1n \u201cmarcando\u201d un proceso en la vida de mi grupo o comunidad?<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Un Padre de la Iglesia y un pensamiento mariano para este domingo <\/strong><\/p>\n<p>6.1.\u00a0\u00a0\u00a0 Un Padre de la Iglesia relee el evangelio<\/p>\n<p>San Le\u00f3n Magno (del siglo V dC), en una de sus homil\u00edas, retomaba la din\u00e1mica del pasaje de Lucas: <em>\u201cQue la fe todos se afirme con la predicaci\u00f3n del Evangelio, y que ninguno sienta verg\u00fcenza de la Cruz de Cristo, por la cual el mundo ha sido redimido. Que ninguno, por tanto, se lamente de sufrir por la justicia, ni ponga en duda la recompensa prometida; porque es por el trabajo que se llega al reposo, por la muerte que se lleva a la vida. Ya que Cristo ha aceptado la debilidad de nuestra pobreza, si nosotros perseveramos en confesarlo y amarlo, somos vencedores de lo que \u00e9l ha vencido y recibimos lo que \u00c9l ha prometido\u201d<\/em><\/p>\n<p>6.2.\u00a0\u00a0\u00a0 Un pensamiento mariano inspirado en el evangelio<\/p>\n<p>Dice el cardenal Giovanni Saldarini:<\/p>\n<p><em>\u201cMar\u00eda es la virgen \u2018por\u2019 el Reino de los Cielos, que ha aceptado perder su vida por Jes\u00fas y por la salvaci\u00f3n mesi\u00e1nica y de este modo ha salvado su propia vida.<\/em><\/p>\n<p><em>En ella se realiza esta l\u00f3gica misteriosa de la negaci\u00f3n de s\u00ed mismo para seguir a Jes\u00fas, que realiza en plenitud la vida de la persona\u201d<\/em><\/p>\n<p>Todos los derechos: CELAM<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lucas 9, 18-24 Un d\u00eda en que Jes\u00fas, acompa\u00f1ado de sus disc\u00edpulos, hab\u00eda ido a un lugar solitario para orar, les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?\u00bb. Ellos contestaron: \u00abUnos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6243\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1CH","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6243"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6243"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6243\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6244,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6243\/revisions\/6244"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}